[Cine] Georges Méliès, la magia del cine, en Caixaforum Zaragoza

Cine

Ya adelanté en mis recomendaciones semanales del domingo pasado que ese día por la mañana estuve visitando las exposiciones de Caixaforum. Una, a punto de ser clausurada, El Greco – La mirada de Rusiñol, enmarcada en el cuarto centenario del fallecimiento de Doménikos Theotokópulos «El Greco»… aniversario que fue hace ya dos años, a todo esto. La otra, recién inaugurada, George Méliès – La magia del cine, organizada en colaboración con La Cinémathèque française, y que de alguna forma explota el hecho de que la figura de George Méliès se pusiera de moda hace tres cuatro años gracias a una película de Martin Scorsese.

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De la exposición del Greco no voy a hablar gran cosa… ha  terminado ya cuando escribo estas líneas, aunque es posible que vaya camino de alguna otra ciudad. No lo sé. Bien cierto es que de la observación y el estudio de las obras del pintor, cualquier aficionado a la fotografía y a las artes visuales en general sacará provecho, especialmente en el análisis de la luz, del color y de la composición.

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Dos de las obras atrajeron más rato nuestra atención, una María Magdalena y un San Pedro, en los que encontramos motivo para fijarnos un buen rato en descifrar el dominio de luz y color del maestro cretense afincado en nuestro país. Así como en descubrir aquellos aspectos que dan modernidad absoluta a un pintor que falleció hace ya más de cuatro siglos.

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Pero lo que más nos apetecía ver era la exposición dedicada a Méliès, gran pionero del cine francés y mundial, especialmente en lo que se refiere a su utilización como espectáculo y como herramienta narrativa de obras de ficción. Algunas de sus películas más famosas son tan tempranas como del período entre 1900 y 1905, cuando fue sólo en 1895 cuando los Hermanos Lumière habían presentado su invento, el cinematógrafo, sin que le vieran de momento grandes posibilidades comerciales… Notables inventores,… nulos visionarios.

A la entrada de la sala de exposiciones, nos recibe la célebre imagen de la luna con el cohete incrustado en uno de sus ojos del filme más célebre de Méliès.

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La primera parte de la exposición está dedicada a los antecedentes del cinematógrafo. Los primeros intentos por introducir imagen animada, creada con la intervención de la luz, dotando de dimensión temporal a la imagen, hasta el momento preferentemente estática y atemporal,… más allá de los estragos del tiempo sobre la misma. Espectáculos de sombras chinescas, o curiosas linternas mágicas en las que hay elementos móviles se encuentran entre los antepasados del cinematógrafo.

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Incluso astrónomos de fama ya en el siglo XVII como Christiaan Huygens ya habían creado bocetos para la representación de una danza macabra en una linterna mágica. La danza macabra fue un elemento muy frecuente en la imaginería religiosa centroeuropea en la edad media y algunos siglos posteriores. Y también se ha representado en el cine. ¿Cómo olvidar la «dödsdans» de Ingmar Bergman hacia el final de Det sjunde inseglet (El séptimo sello)?

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Se achaca con frecuencia a la persistencia retiniana la capacidad de la persona de percibir como imagen en movimiento una serie de imágenes estáticas pasadas a gran velocidad ante nuestra vista. Sería una velocidad de más de 10-12 imágenes por segundo, aunque para mejor fluidez en el cinematógrafo se usan 24 imágenes por segundo, y en televisión 25 en Europa y 30 en EE.UU. (algunas de estas cifras están redondeadas al entero más cercano). No obstante, parece que el auténtico mecanismo fisiológico que permite esta percepción tiene más que ver con la forma en que el cerebro procesa las imágenes que con el comportamiento de las conos y bastones retinianos.

En cualquier caso, de forma empírica se había descubierto ya el fenómeno, y chismes como los zoótropos, los estroboscopios y los praxinoscopios ya servían como juguetes para los niños de familias bien, en los que observaban caballos galopar o niñas saltar a la combar.

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A continuación voy a colocar el archivo GIF en movimiento. Es un poco pesado así que puede tardar un ratito en cargar y verse con fluidez.

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Un precursor del uso de técnicas fotográficas para la reproducción del movimiento fue Étienne Jules Marey, que utilizó la llamada cronofotografía para descomponer el movimiento sobre película sensible, gracias al llamado revolver fotográfico inventado por el astrónomo Jules Jansen y que fue utilizado también por Georges Demeny como asistente de Marey.

Bien es cierto que el que más sacó partido a la descomposición del movimiento por técnicas fotográficas en los finales del siglo XIX fue Eadweard Muybridge, pero como la exposición viene de Francia… se centra en los precursores franceses. Que son muy suyos nuestros vecinos. Pero fue Muybridge el encargado de desentrañar el misterio de si un caballo al galopar separa las cuatro patas del suelo al mismo tiempo en algún momento. Lo hace.

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Un paso considerable para popularizar la fotografía en movimiento lo dieron los ingenieros que trabajaban para Edison con la invención del quinetoscopio, kinetoscopio o cinetoscopio… Ya tenemos la partícula «cine» asomándose en la historia. Se basaba en la proyección de una banda de película fotográfica sobre la que se había filmado una escena de forma ininterrumpida. El principal problema del invento es que sólo podía ser usado por una persona a la vez. Es decir, no podía ser un espectáculo de masas. Más bien, un entretenimiento de feria

En 1895 se rodó una escena representando la ejecución de María Estuardo, que se puede ver en la exposición. Voy a poner aquí, un GIF animado con la escena, lo que pasa es que cuesta mucho de cargar, porque es muy grandote.

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El siguiente paso lo darían los hermanos Lumière con su cinematógrafo, que puso las bases del cine tal y como lo conocemos en la actualidad. Hicieron pasar la película fotográfica, el estándar de 35 mm de Eastman Kodak, primero por su cámara de filmación y después por su cámara de proyección, permitiendo el espectáculo con imagen animada al alcance de un grupo numeroso de personas. Habían puesto las bases para uno de los espectáculos de masas más populares del siglo XX y hasta la fecha.

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Ya he comentado que los Lumière no le vieron muy claras las posibilidades comerciales al invento. Pero quien si lo hizo fue Méliès, que se montó un negocio completo sobre el cinematógrafo.

Construyó un gran estudio de filmación, básicamente un edificio con paredes de cristal para permitir el abundante paso de la deseada luz que iluminase las escenas a rodar.

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Fue el primero en filmar películas cinematográficas con fines publicitarios. En esto no sé si le admiramos o le odiamos, la verdad… pero bueno, alguien lo tenía que hacer.

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Ideó y construyó numerosos dispositivos para incluir en sus películas en lo que fueron los antecesores más artesanales de los efectos visuales y los efectos especiales en el cine, lo que le llevó a filmar las primeras películas de ciencia ficción y fantasía de la historia. La película de Scorsese que he mencionado antes habla mucho de su habilidad para la mecánica y la invención de dispositivos, siendo el macguffin de la película la reparación de un autómata, que podemos ver en la exposición. No recuerdo haberme fijado si es el original o una réplica de la Cinémathèque française.

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Y sin duda alguna, fue de los primeros, no el primero, en utilizar ampliamente las técnicas de edición y montaje de las películas, un elemento básico en el proceso de producción y creación de la obra cinematográfica.

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En fin, una exposición que a mí me resultó apasionante, y que supongo que intentaré volver a ver mientras esté en exhibición. Especialmente algún día entre semana, con menos gente que en un domingo por la mañana, para disfrutar más tranquilamente de la misma y de las interacciones con los objetos expuestos. No perdérsela.

[Cine] The Revenant (2015), mi oso y yo

Cine

The Revenant (2015; 112016-0207)

Tengo que reconocer que esperaba esta película con una cierta ansiedad. Con una mezcla de esperanza y miedo. Me explicaré.

Hace ya muchos años vi en televisión una película que me impactó notablemente. No la vi cuando su estreno en pantalla grande porque yo era muy chico, por lo que mi conocimiento de ella fue más tardío. En ella, Sydney Pollack nos contaban la historia de un antiguo soldado del ejército de los Estados Unidos que se fue a las montañas a vivir su vida de forma solitaria, aunque acabó conviviendo con una nativa americana y su hijo. Estos fueron asesinados y comenzó una épica aventura de venganza y supervivencia. De paso, se reivindicaba la magnífica y terrible belleza de la naturaleza en Norteamérica. Contaba con valores ecológico notables. Se trataba de Jeremiah Johnson (Las aventuras de Jeremiah Johnson en España), y la protagonizaba un inspirado Robert Redford, para mí en su mejor papel. No es el western mi género favorito; pero reconozco que cuando alguno me gusta, me gusta mucho. No tengo términos medios con este género.

A falta de fotografías de las Rocosas, nos conformaremos con los Pirineos.

A falta de fotografías de las Rocosas, nos conformaremos con los Pirineos.

La película de Alejandro González Iñárritu, protagonizada por Leonardo DiCaprio, que hoy nos ocupa ha venido precedida de una importante campaña publicitaria, y por muchos comentarios sobre la calidad del filme. Se anuncia que tanto el director como el actor protagonista son favoritos para ganar los premios Oscar en sus respectivas categorías. Pero conforme se acercaba la fecha de estreno y se iban desvelando algunos detalles de su trama, más similitudes iba yo encontrando con aquella película de los años 70 que tanto me impactó década y media más tarde. Y de ahí mi ansiedad. ¿Iba a encontrarme con otra experiencia notable como aquella? ¿O palidecería en comparación? A su favor ya podemos hablar la innovaciones tecnológicas de los últimos 40 años. Frente al rodaje con película de 35 mm de aquella, ahora nos encontramos con las más modernas técnicas de rodaje digital, con sensor de 65 mm (54,12 x 25,59 mm efectivos) y resolución 6K. Pero como comentaremos en la próxima película dentro de unos días… la potencia tecnológica no siempre garantiza la satisfacción cinéfila.

Veamos. La película está bien, bastante bien. Pero de alguna forma no ha conseguido engancharme ni de lejos como aquella de Pollack y Redford que supo atrapar mi imaginación y mi sensibilidad. Hace ya 25 años que un amigo mío dijo… «cada vez que la gente sale del cine diciendo ‘qué bonita la fotografía’ es que algo falla en la película». Pues bien, qué bonita la fotografía. Con sus primeros planos a base de grandes angulares, con sus diafragmas cerrados y sus soles formando estrellitas por los picos de difracción, por su colorido, por sus contraluces,… Incluso rompiendo de forma injustificada la cuarta pared cuando la respiración del protagonista empaña la lente frontal del objetivo de la cámara, o salpica la sangre contra el filtro protector de la misma… rompiendo la magia de quien supones solo y de repente se hace evidente que no.

Que cada vez es más difícil encontrar nevados con las temperaturas elevadas en invierno que estamos teniendo.

Que cada vez es más difícil encontrar nevados con las temperaturas elevadas en invierno que estamos teniendo.

Mientras tanto,… DiCaprio nos ofrece una exhibición de dedicación física al filme, pero sobre un personaje mucho más plano y menos sutil que aquel Jeremiah Johnson de mis recuerdos. Incluso con viajes alucinatorios incluidos. El filme roza incluso la inverosimilitud absoluta ante la evolución física del personaje, que hace que directamente no te creas la pelea final… No puede ser… no puede tener fuerzas. Es mentira.

Esta película es un alarde. Técnológico, de estilo de dirección, de iluminación, de interpretación física (incluid el antagonista principal, Tom Hardy), de localizaciones, de… ¡este Iñarritu, con ese apellido y estos alarde debe descender de uno de Bilbao, vamos! Pero a mí no me acaba de atrapar. Veo demasiado el artificio. Y también en la historia, en el guion.

No nos engañemos. Es una buena película. Si vais a verla no quedaréis decepcionados. O por lo menos, no demasiado. Pero no se me va a quedar en el recuerdo como un peliculón de los de verdad… Pena, oye.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Pero también pueden ser bellos y duros, oye. ¿A que sí?

Pero también pueden ser bellos y duros, oye. ¿A que sí?

[Cine] Mia Madre (2015), todo sobre su madre

Cine

Mia madre (2015; 102016-0204)

Cuando llegan estas fechas, la cartelera española se llena de películas con opciones en los premios Oscar, que como a estas alturas todos deberíamos de saber, no tienen porqué ser mejores o peores que otras… pero todos picamos y son las que tendemos a ver. Pero de vez en cuando se cuelan en la cartelera otras películas que pueden ser tan interesantes o más. El jueves pasado, cuando salía de trabajar, me apetecía de todo menos irme a casa. Como eran cerca de las cuatro, miré la cartelera en los cines más próximos a mi lugar de trabajo, que coincide que son los únicos que ofrecen versiones originales subtituladas. Y vi que estaba este filme italiano de Nanni Moretti, que traía buenas críticas, pero que era improbable que pasase el «corte» de nuestras veladas cinematográficas. Así que me fui solo a ver la película.

Moretti es un director muy personal, muy introspectivo, ya que en alguna que otra ocasión se ha situado el mismo como objeto de su visión cinematográfica. También es un autor comprometido con la situación social y política de su país, la siempre convulsa Italia, políticamente hablando. Y en esta ocasión vuelve a situar una situación muy personal, la pérdida de la madre, en el centro de su película. Sin olvidarse, de paso, de incidir en las consecuencias del liberalismo capitalista sobre los trabajadores.

Como en la película, nos pasearemos por Roma... que siempre es un placer.

Como en la película, nos pasearemos por Roma… que siempre es un placer.

Si no estoy equivocado, durante el rodaje o posproducción de su divertido largometraje anterior, la madre del director falleció. Y como consecuencia, surgió la posibilidad de realizar esta película en la que hace una reflexión sobre la figura, el papel y la influencia de la madre en nuestras vidas. No es el primero que centra su visión en la figura materna en sus películas. Por no salir de nuestro país, Pedro Almodóvar tiene varias películas en las que la figura de la madre es central, como Tacones Lejanos, Todo sobre mi madre o Volver. En esta ocasión, como digo estamos ante la utilización de la obra cinematográfica como forma de afrontar y sublimar el duelo producido por la madre perdida.

Moretti suele salir en sus películas, pero en esta ocasión no se coloca como protagonista, sino como el hermano de la protagonista, una directora de cine, Margherita (Margherita Buy), muy comprometida socialmente. En el momento en que su madre está ingresada y empeorando de salud por una dolencia cardíaca, se encuentra ante una ruptura sentimental, provocada por ella misma, y rodando una película de carácter social, en el que el actor protagonista, Barry Huggins (John Turturro), representa a un empresario que tras adquirir una empresa va a proceder a reajustes organizativos. Es decir, va a despedir a una buena parte de la plantilla que se resiste con protestas a ellos. Trasfondo social de la actualidad italiana.

En la películas italianas, Roma no siempre es reconocible... no aparecen los monumentos típicos.

En la películas italianas, Roma no siempre es reconocible… no aparecen los monumentos típicos.

En cualquier caso, Turturro aporta el alivio cómico a un drama intimista donde la protagonista, a sus cuarenta y tantos años, ve cómo su madre decae y se acerca al final de su vida, al mismo tiempo que su hija adolescente, Livia (Beatrice Mancini), es una desconocida para ella. Margherita tiene que confrontar sus roles como mujer con los que ha desempeñado su madre. En este caso, Moretti no plantea una «nonna» italiana, matrona hogareña convencional. La madre, Ada (Giulia Lazzarini), es una mujer instruida, muy culta, dedicada a la enseñanza de las letras, del latín, en un instituto desde toda la vida. Una mujer con una capacidad de pensamiento y una coherencia personal, que incluso en su situación de ancianidad y de enferma, se manifiesta mucho más sólida y racional que la de su hija. Y no sólo es eso. Mientras Margherita siente que no cumple con su papel de madre, comprueba en la enfermedad de Ada hasta que punto su madre ha influido en la vida, no sólo de sus hijos, sino de todos sus alumnos, a los que recuerda y que la recuerdan y respetan. Moretti nos está planteando una crisis de valores actuales, echando una mirada nostálgica al pasado. Es su tesis. Que no sé si comparto del todo, pero que el expone de forma magistral.

A mí la película me ha llegado mucho. También pasé, como a todos nos tocará pasar en un momento u otro de nuestras vidas, por el trance de perder a la madre. Y es un trance complejo. Especialmente si te unen con ella muchas más cosas de las que en determinadas etapas de tu vida estás dispuesto a reconocer. Me siento hasta cierto punto identificado con algunas de las situaciones planteadas.

Ruedan en las calles corrientes, no es como los americanos que siempre sacan los mismos y tópicos escenarios de la ciudad eterna.

Ruedan en las calles corrientes, no es como los americanos que siempre sacan los mismos y tópicos escenarios de la ciudad eterna.

Moretti no da puntada sin hilo. Y aprovecha cualquier situación de la película para cuestionar la sociedad en la que vive. Los diálogos con la médica de la enferma, «buena profesional, pero a veces no la entiendo»… las decisiones de tratar o no tratar,… lo que se le comunica al paciente que va a morir y lo que se le esconde,… son algunas de las cuestiones que surgen en la estancia en el hospital. Los problemas de relación de la protagonista con los hombres,… que se repiten con el tiempo y los años… La inseguridad en la toma de decisiones… La dificultad de comunicar conceptos abstractos a los que nos rodean… Con una mezcla de drama punteada de momentos cómicos, Moretti nos lleva por una reflexión profunda y sincera, pero nada nada aburrida, que nos puede venir bien a muchos.

Y además de todo lo anterior, ¿tengo que decir que me ha gustado mucho?, fuimos a la versión original subtitulada, y como llevo un tiempo aprendiendo italiano, me alegré mucho de seguir los diálogos sin recurrir a los subtítulos en la mayor parte de las ocasiones. Ahora sólo me queda el atreverme a hablarlo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****
Pero de alguna forma, siempre percibes el ambiente inequívoco de la capital italiana.

Pero de alguna forma, siempre percibes el ambiente inequívoco de la capital italiana.

[Blog/cine] En el 11º aniversario de este Cuaderno de ruta, unas observaciones sobre los Goya

Cine, Páginas personales

Pues sí. Como cada 8 de febrero desde hace ya una década, celebrando el aniversario de este mi/vuestro Cuaderno de ruta. Un breve recordatorio de cómo empezó… y acompañaré la entrada con una foto por cada uno de estos últimos 11 años.

Allá por el año 2001 o 2002 oí hablar de cómo se estaban poniendo de moda los weblogs o de forma abreviada y ya afianzada, los blogs. El concepto me parecía interesante… y me abrí mi primera cuenta en Blogger, en aquellos momentos todavía de una compañía independiente, antes de ser adquirida por la poderosa Google. Pero en aquel momento no tenía muy claro como orientar aquello… así que después de escribir una docena de entradas, que no se conservan, lo dejé abandonado.

2005, Peracense, España. En encabezado, 2006, Artouste, Francia.

2005, Peracense, España. En encabezado, 2006, Artouste, Francia.

2007, Berlín, Alemania.

2007, Berlín, Alemania.

A principios de 2005, mi vida entró en una situación de cierta vorágine por motivos que ahora no vienen al caso, y tras un fin de semana en mi cumpleaños raro, raro, raro,… decidí que había una serie de cosas que tenían que ir más lentas, más reposadas. Retomé la cuenta del blog, borré todo lo que había y decidí dedicar un rato todos los días a escribir algo, o al menos la mayor parte de los días. Era una forma de echar el freno cotidianamente. Además, ya llevaba dos años enganchado a la fotografía digital. Recientemente había comprado mi segunda cámara digital, la Canon Powershot G6, con la que me había ido de viaje a Roma en diciembre de 2004, volviendo encantado con las fotografías conseguidas. Me propuse otro objetivo. En todas las entradas del Cuaderno de ruta, como lo bauticé, aparecería una foto hecha por mí. Esto fue muy importante, porque mi afición a la fotografía había entrado entre el 2000 y el 2004 en un bache, y esto la reactivó muchísimo… lo cual me produce mucha satisfacción.

Después de eso, lo más destacado fue cuando en 2008 cambié de plataforma, pasándome a WordPress, los distintos cambios de apariencia y de forma de gestionar el blog. Cierto es que por el camino ha habido algún cambio de planteamiento. Los artículos tienen más profundidad que al principios, ahora suele haber más de una fotografía por artículo, y se queda limitado a mis actividades de tiempo libre. En tiempos dedicaba algún día, sobretodo los sábados, a comentar la situación social y política; pero descubrí que en este país no gusta la libertad de expresión… y no quise complicarme la vida. No comentaré las circunstancias exactas de la decisión… porque me traen malos recuerdos que no quiero reavivar.

2008, isla de Murano en Venecia, Italia.

2008, isla de Murano en Venecia, Italia.

2009, Múnich, Alemania.

2009, Múnich, Alemania.

En estos momentos, vengo publicando cerca de 500 entradas al año. Normalmente no es más de una a la semana, y suele haber un día a la semana en que no publico nada… Eso haría un total de unas 310 a 320 entradas. Pero cuando estoy de viaje, voy mandando fotografías, cada una en una entrada individual, y puedo sumar entre seis y doce entradas al día en esas jornadas viajeras… lo que hace que se llegue a las cifras mencionadas. Teóricamente, nunca he tenido tantos seguidores como hoy en día,… pero algo que es constante en el mundo de los blogs, el número de visitas tiende a disminuir… Me da igual. Me encanta que me visiten y me lean. Pero mi objetivo fundamental sigue siendo concederme un espacio de creatividad personal.

Dicho todo lo anterior, aprovecho para hacer algunas observaciones sobre los resultados de la XXX edición de los Premios Goya o premios anuales de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

No he visto ni me interesa la ceremonia. Son aburridas. De solemnidad.

Sólo he visto 6 de las muchas más que tenían alguna candidatura a los premios. Eso quiere decir que a priori me han interesado poco. ¿Por sus temas, por su promoción, por las expectativas que me levantaron? En tiempos, yo era de los fieles al cine española, y acudía prácticamente a todos sus estrenos… y de forma paulatina esto se me vino abajo… Y preferiría que no fuese así. Hubo una más que intenté ver, pero los señores exhibidores, de forma extraña y antipática, me lo impidieron. Con las películas europeas de habla no española, serían siete… pero es que algunas de las candidatas a esa categoría ni siquiera se han estrenado en este país ¡¡¡¡???

2010, Barcelona, España.

2010, Barcelona, España.

2011, Copenhague, Dinamarca.

2011, Copenhague, Dinamarca.

La película ganadora y la más premiada me parece una película simpática. Pero cuando la comparo con las que aparecen en el palmarés de estos 30 años de premios… me quedo atónito. Siendo una película muy honesta y muy bien interpretada, está muy por debajo de las expectativas que uno debería depositar en un ganador de estos premios. No es que no haya habido pufos con anterioridad… pero aun así… estamos en una época de sequía creativa.

Ha habido una crisis de pareceres sobre la película que ha cogido la etiqueta de gran derrotada. Alabada por muchos críticos y especialmente por los que pululan por internet… a mí que me pareció un pestiño pretencioso de mucho cuidado, me llegó a parece que algo raro podía haber en esta «promoción» de la película. Creo que su acogida en el público ha sido más fría de lo que nos cuentan los medios, y desde luego no ha sido bien acogida por los académicos. Los «críticos» que habían apostado por ella están que echan las muelas, se han subido a la parra de la intelectualidad y la defensa de la innovación patria y acusan al resto de la humanidad de paletos… Insisto… me pareció un tostón de cuidado lleno de ínfulas que ni siquiera aprovechaba las cualidades de la obra de Lorca. Pero no nos pondremos de acuerdo.

2012, Bergen, Noruega.

2012, Bergen, Noruega.

2013, Edimburgo, Escocia.

2013, Edimburgo, Escocia.

Me sigue preocupando el tema del trabajo de interpretación. En estos momentos, la mayor parte de las interpretaciones que me satisfacen en el cine español son de actores o actrices que ya no cumplirán los 40. Algunos hay entre los 30 y los 40 años… Pero los más jóvenes, que se están llevando la mayor parte de los papeles protagonistas,… muchos de ellos procedentes de la televisión… me parecen flojísimos. Dicen que hay excepciones, curiosamente gente que hace mucho teatro aunque haga algo de televisión… pero los exhibidores no me dejan comprobarlo.

Y bueno… ando escaso de tiempo… seguro que se me ocurrirían más cosas, pero no tengo tiempo ahora.

2014, Kioto, Japón.

2014, Kioto, Japón.

2015, Quebec, Canadá.

2015, Quebec, Canadá.

[Cine] Spotlight (2015), el «hombre de los caramelos» estaba «dentro» y no «a la salida» del colegio

Cine

Spotlight (2015; 092016-0131)

Como el fin de semana pasado fue «largo» en Zaragoza, hubo tiempo para dos películas. Al fin y al cabo, estamos en plena temporada previa a los óscars y hay que «trabajar» a destajo si uno quiere saber porqué tiene que considerar una vez más que estos premios están «devaluados», «no significan nada» y «no son más que un montaje de la industria del cine». Para dado que estos hechos son así, o más o menos,… pues vamos al curioseo y al comentario previo. Que luego llegará el cotilleo posterior alabando a las chicas que estaban realmente guapas en la alfombra roja y poniendo a caldo a aquellos, o aquellos, a quienes viste su peor enemigo.

Es frecuente escuchar o leer que la película que hoy nos ocupa trata de los abusos sexuales, violaciones hablando claro, perpetrados por sacerdotes y otros clérigos católicos sobre víctimas menores de edad, incluso en edad francamente infantil. Abusando de la autoridad que sobre estos menores ejercen estos individuos en el marco de sus parroquias o sus colegios privados. Pues no va de eso.

¡¡¡¡¡?????

¡Dejad que los niños se acerquen a mí, porque suyo es el reino!... parece que muchos sarcerdotes no han entendido el mensaje. Santa Maria in Cosmedin, Roma (Italia).

¡Dejad que los niños se acerquen a mí, porque suyo es el reino!… parece que muchos sarcerdotes no han entendido el mensaje. Santa Maria in Cosmedin, Roma (Italia).

Bueno,… sí que va de eso… Pero no solamente. Es más, si la película que dirige Tom McCarthy es interesante es porque es más que eso. Bastante más que eso. Sobre los abusos sexuales a menores, perpetrados por clérigos o no, se han hecho ya una diversidad de filmes. Sobre los abusos que los clérigos de la Iglesia Católica u otras confesiones ejercen sobre las comunidades que dominan moralmente, retorcidas morales muchas veces, aunque no sean de naturaleza sexual, también se han visto películas. O hemos leído interesantes obras de ficción. Pero hacía falta algo más. ¿Qué faltaba?

Pues lo que nos ofrece este relato basado en la investigación periodística del Boston Globe sobre los casos de abusos en la significativa ciudad de Nueva Inglaterra. Una reflexión crítica sobre la postura del resto de la sociedad ante estos hechos. Porque nos encontramos en una sociedad, que presume de ser de las más avanzadas, ricas y progresistas de los Estados Unidos, cuyos policías, cuyos jueces, cuyos abogados, cuyos políticos, cuyos tenderos, cuyas abuelas,… todo el mundo, incluidos los periodistas que son protagonistas en esta historia, hasta que se dan las circunstancias adecuadas miran para otro lado, ignoran la realidad, se niegan a plantar cara a una institución, la Iglesia Católica, que no es más un poder fáctico más de los que parasitan las sociedades humanas.

Parece que el cardenal de Boston, lejos de ser castigado por el Vaticano, fue destinado a Santa Maria la Maggiore, una de las basílicas vaticanas en suelo romano, un destino prestigioso.

Parece que el cardenal de Boston, lejos de ser castigado por el Vaticano, fue destinado a Santa Maria la Maggiore, una de las basílicas vaticanas en suelo romano, un destino prestigioso.

Miren. Con frecuencia se mezclan los conceptos de moral y ética. Yo los distinto. La ética es el comportamiento guiado por una reflexión personal, sobre unos valores reconocidos y admitidos por el individuo que los posee, y que busca alcanzar la felicidad, generalmente con un comportamiento prudente. Sin hacer daño a nadie por el camino, vamos. La moral es el comportamiento dictado por las costumbres. Miren la etimología de la palabra, del latín «mores». O tempora o mores, decía Cicerón en una de sus Catilinarias. ¡Qué tiempos, qué costumbres! Y las costumbres son producto de la presión del grupo. De la presión social. De la presión de los grupos de poder fáctico. Entre ellos las jerarquías religiosas. Y las costumbres, la presión de los grupos no tienen porque ser buenas para la persona. Para las personas. Especialmente para los más débiles. Por ello debe haber vigilantes. De los grupos fácticos. Tradicionalmente, el papel que se otorgaba a la prensa libre. Un papel al que parece que la prensa está renunciando a marchas forzadas, en manos como está de potentes grupos económicos. Poderes fácticos, por lo tanto. Ya la hemos jodido.

Pero en Boston, en el año 2001, quedaban algunos periodistas que todavía estaban dispuestos a hacer su trabajo. Y esta película nos lo cuenta. Con sobriedad. Sin alaracas. Yendo al grano. A los hechos. A lo que documentalmente se puede probar. Con ganchos directos al hígado del tejido social de una sociedad más o menos privilegiada, pero con más carencia de equidad de la que están dispuestos a reconocer. Y debemos dar gracias a quienes han trabajado en este filme por enseñarnos la lección. Porque hay otros grupos de poder fáctico ahí. Porque hay otras morales hipócritas. Porque hay otros indefensos que sufren. Y no lo vemos. O no lo queremos ver. Y nadie nos lo cuenta. O nadie nos lo quiere contar.

El reparto estupendo, por cierto. Todos.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Nos contaban los padres escolapios que todos los niños teníamos un angel de la guarda, dulce compañía... que se debe tomar un rato libre e irse a beber unas birras cuando hay algún cura cerca. Puente de Sant'Angelo, Roma (Italia).

Nos contaban los padres escolapios que todos los niños teníamos un angel de la guarda, dulce compañía… que se debe tomar un rato libre e irse a beber unas birras cuando hay algún cura cerca. Puente de Sant’Angelo, Roma (Italia).

[Cine] Youth (2015), arrugados como pasas pero qué grandes

Cine

Youth (2015; 082016-0128)

Indudablemente Paolo Sorrentino se aplica aquello de si hablas mucho de algo es que lo practicas poco o careces de ello. Nos sorprendió hace no muchos años con ese repaso a la vacuidad de lo aparentemente bello, para resaltar precisamente el bien perdido, lo auténticamente bello. Un filme que en este momento tengo en más alta consideración que cuando lo vi.

Y ahora nos ofrece una reflexión sobre otro bien perdido. Porque pocos jóvenes aparecen con «chicha» en la película. «Chicha» mental me refiero. Con «chicha» en el sentido de prietas carnes, haberlas haylas… que ya se encargan de promocionarlas en el cartel anunciado del filme. Ante lo que estamos es ante las reflexiones ante el final de la vida de un notable de la música, retirado en un lujoso hotel de los Alpes, rodeado de una fauna que, como en la película anterior tiene un toque no poco felliniano.

Rodada mayormente en Suiza, a Suiza nos iremos a pasear fotográficamente. Interlaken, por ejemplo, al pie de gigantes de 4000 metros.

Rodada mayormente en Suiza, a Suiza nos iremos a pasear fotográficamente. Interlaken, por ejemplo, al pie de gigantes de 4000 metros.

La juventud. La vejez. Lo que ganamos y perdemos entre ambas. Los valores éticos y estéticos que nacen, crecen y mueren en el proceso de vivir. Son creativos los dos principales protagonistas del filme. El compositor, Fred Ballinger (Michael Caine), retirado, y que se niega a tomar de nuevo la batuta, ni aunque se lo pida la reina de Inglaterra, para dirigir una representación de sus más famosa creación… Esa «canción sencilla», mucho más compleja en el fondo y en el alma del compositor de lo que su creación sugiere. Y el director de cine, Mick Boyle (Harvey Keitel), que se niega a reconocer que su tiempo a pasado, que quiere legar su testamento final… incluso si este se ha escrito hace tiempo.

Todo ello, rodeados con una corte de caracteres, entre lo absurdo y el estereotipo, que aportan cada uno de ellos un matiz a las visiones de ambos ancianos. La hija (Rachel Weisz), el joven actor reconocido por el único papel que no le llena (Paul Dano), la miss universo (Madalina Diana Ghenea), la vieja gloria de la interpretación que llega a poner los puntos sobre las íes (Jane Fonda), los guionistas, la masajista (Luna Zimic Mijovic)…

O quizá trepemos en Lugano con el funicular a lo alto del Monte Bre.

O quizá trepemos en Lugano con el funicular a lo alto del Monte Bre.

Y todo ello rodado con un cuidado estético y simbólico absolutamente exquisito, en el que cada detalle cuenta. Nuevamente un nuevo palo a los valores más superficiales que pueden reinar en la sociedad actual, donde la juventud no es reconocida como una potencialidad de la personas, sino como un valor, pasajero en sí mismo, y por lo tanto altamente devaluable con el tiempo. Intrínsecamente. Duras imágenes eventualmente cuando el protagonista, un Caine en estado de gracia, suponiendo que todavía alguien no supiera su categoría actoral, cuando se sacude las telarañas, reconoce su suerte en la vida, y afronta la realidad de lo que perdió por el camino.

No es fácil resumir y comentar esta película. Casi lo mejor es que cada uno la vea y saque sus propias conclusiones.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Pero también nos acercaremos a Venecia... donde se rodó alguna de las escenas más estremecedoras o tristes del filme. Con lo  bella, aunque ya no joven, que es la ciudad de la laguna.

Pero también nos acercaremos a Venecia… donde se rodó alguna de las escenas más estremecedoras o tristes del filme. Con lo bella, aunque ya no joven, que es la ciudad de la laguna.

[Cine] The Big Short (2015)

Cine

The Big Short (2015; 072016-0127)

Pues no,… «short» no es equivalente a «apuesta» que es como lo han traducido en las versiones dobladas al castellano de la cartelera española. «Short» es realizar una inversión bajo el supuesto que un determinado valor se va a depreciar, se va a devaluar. Cosa que en economía es un cinismo en sí mismo. Si suponemos, es mucho suponer, que la actividad económica está destinada a crear valor, no vamos a discutir ahora quién a de beneficiarse del valor creado, invertir dinero sabiendo que vas a aumentar el retorno sobre tu inversión cuanto peor vayan las cosas… Esto es cinismo y lo demás son tonterías ¿no?

Wall Street... ¿el lugar desde donde se gobierna en estos momentos el mundo? Con el permiso de los plutócratas de la City londinense tal vez... y de los jerarcas del PC Chino... Qué amistades tan raras produce don Dinero.

Wall Street… ¿el lugar desde donde se gobierna en estos momentos el mundo? Con el permiso de los plutócratas de la City londinense tal vez… y de los jerarcas del PC Chino… Qué amistades tan raras produce don Dinero.

Por supuesto, la comprensión de que esto sucede o, simplemente, que pueda suceder, hace que cualquier mínima fe que puedas depositar en el sistema económico o en el sistema financiero se vaya a tomar por el saco inmediatamente. Y es que yo lo digo yo… tener fe en nada es una imbecilidad, o sabes o no sabes como van las cosas. Quizá lo mejor sea no saber… la gente que no sabe suelen estar más engañados, pero quizá no sean por ello más infelices. Suelen vivir más esperanzados. Son como los que ponen su futuro en manos de la fe en lugar de en el conocimiento, tienen una esperanza de futuro, absolutamente irracional, pero esperanza al fin y al cabo. Si tras la crisis financiera de 2007-2008 alguien sigue manifestando fe en el sistema económico y en el financiero, son dos cosas distintas muy interrelacionadas, una de dos; o es muy cínico o es muy ingenuo.

El director Adam McKay, con esta notable película, quiere sacudirnos de encima la ingenuidad. Con tono de falso documental nos cuenta cómo hubo una serie de gentes que vieron la burbuja inmobiliaria que afectaba a los Estados Unidos, y no sólo a los Estados Unidos, incluso tres años antes de que explotara. Con un tono didáctico cachondo, impagable Margot Robbie (y guapísima) en su baño de espuma, lleno de burbujas claro está, explicándonos de qué va la cosa, rompiendo la cuarta pared cinematográfica, McKay explica al espectador de qué va la cosa. De la mano de las andanzas de los tres o cuatro grupos de individuos que se la ven venir, más los interludios similares a los de Robbie que nos explican los conceptos más complejos, al final de la película no podemos ya pecar de ingenuidad. Hablando de los interludios… notable acierto el utilizar a Selena Gomez para la explicación de uno de los conceptos más complejos. La superficialidad que asociamos con las jovencitas estrellas del pop al servicio de la didáctica de las operaciones financieras complejas… Dudo que la Gomez sea realmente tan tontamente superficial como el «show business» pretende que creamos… Otro engaño, este encaminado a sacarles los cuartos a las adolescentes.

Los chinos por lo menos se pelea y se apelotonan para tocarle las pelotas al "Charching Bull", símbolo de Wall Street...

Los chinos por lo menos se pelea y se apelotonan para tocarle las pelotas al «Charching Bull», símbolo de Wall Street… Mientras estos le tocan las pelotas al resto del mundo, probablemente,…

Pero McKay no pretende insuflarnos de optimismo al eliminar nuestra «naïveté». Hubo gente que vio venir la catástrofe… probablemente muchos más que los protagonistas de la película. No voy a entrar en desglosar un reparto absolutamente coral… y que sin carecer de importancia la tiene menos que en otras producciones. Como decía, hubo gente que se vio venir la «merdé»… y en general, no hicieron nada. Si acaso, asegurar su «posiciones personales», cambiar el «sentido de sus inversiones»… es decir, ver la situación como una oportunidad para enriquecerse, no importa los millones de parados y el empobrecimiento general del mundo que se produjera. La ética ha muerto. Si es que alguna vez fue algo más que un concepto teórico…

La película, ¿es recomendable? Sí, mucho. ¿Os recomiendo ir a verla? Pues depende. Depende de si queréis sacudiros de encima la ignorancia y vivir más o menor cabreados, porque los problemas planteados en el filme desde luego no están resueltos, o si vuestra preferencia es seguir siendo felices en un dulce letargo intelectual. Al fin y al cabo, lo que busca todo el mundo en esta vida es la felicidad ¿no?

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Pero no pasa nada, que en la Downtown neoyorquina todo el mundo lo pasa bien... y es un crisol de razas y culturas,... y todas esas cosas con las que se entretiene al personal mientras se hacen negocios... Ufff, últimamente estoy un poco cínico.

Pero no pasa nada, que en la Downtown neoyorquina todo el mundo lo pasa bien… y es un crisol de razas y culturas,… y todas esas cosas con las que se entretiene al personal mientras se hacen negocios… Ufff, últimamente estoy un poco cínico.

[Cine] The Danish Girl (2015)

Cine

The Danish Girl (2015; 062016-0124)

Segundo día seguido que me quedo en casa por enfermedad. Espero que hoy no vuelva a subir la fiebre por la tarde noche y mañana volver a la normalidad. Mientras, os traigo mis impresiones sobre esta película inglesa, de la que se oyeron hace unos meses muchas cosas buenas, especialmente de cara a la temporada de premios, y que se ha ido desinflando poco a poco. Hasta el punto que lo único que realmente se destaca como notable en estos momentos es el trabajo de sus protagonistas, Eddie Redmayne encarnando a Einar Wegener/Lili Elbe, y Alicia Vikander como su esposa Gerda Wegener. De su director, Tom Hooper, lo que más se dice es que vuelve a ser un realizador con un academicismo que se vuelve frío… y a ratos aburrido.

En primer lugar… no confiéis nunca en que una película de cine, incluso si se trata de biografías de personas conocidas y relativamente recientes, va a ser fiel a la realidad. En el cine parece que funciona como en la prensa aquello de que no dejes que la verdad te arruine una buena historia. Aunque en este caso la historia final que nos cuentan deja que desear. Pero por ponernos en situación, la película empieza con el matrimonio Wegener todavía joven tras seis años de casados, y lo suponemos en algún momento de la segunda o como mucho la tercera década del siglo XX. En poco tiempo, en varios meses o pocos años, se desarrolla la historia hasta el desenlace último… Mmmmmm… El matrimonio se casó en 1904, con Gerda siendo una adolescente o poco más y Einar/Lili en sus veintipocos. Las operaciones de cambio de sexo de Einar/Lili fueron en 1930, con 48 años y Gerda estaba ya en sus 40 probablemente, o cerca. Hay discrepancias sobre el año de nacimiento de esta. Difícil de contar con ritmo una historia que abarca casi 30 años de duración.

La película de hoy nos lleva por distintos puntos de Europa. Desde luego el Nyhavn de Copenhague, lugar de rodaje de buena parte de los exteriores en la capital danesa.

La película de hoy nos lleva por distintos puntos de Europa. Desde luego el Nyhavn de Copenhague, lugar de rodaje de buena parte de los exteriores en la capital danesa.

El tema clave de la película, por si no os habíais coscado es la transexualidad. El filme pretende hacer un homenaje al primer hombre reconocido al nacer como tal, que se sometió a intervenciones de cambio de sexo, y quiso ser reconocido abiertamente como mujer a todos los efectos. No voy a entrar en las circunstancias clínicas del caso, que no están del todo clara, pero que parecen ir más allá y ser más complejas de la persona nacida hombre pero que desea ser mujer. También incide en la posición de la esposa. Esposa comprensiva, esposa sufridora, esposa que apoya. Durante muchos minutos de la película tenemos la sensación que realmente se nos quiere contar más la experiencia de Gerda que la de Einar/Lili. Lo cual hace incomprensible que Vikander haya sido lanzada a la carrera de los óscar como actriz de reparto y no cómo actriz protagonista. Quiero dejar clara mi postura. Creo que Vikander hace un excelente papel, y es de lo que más vale de la película. Pero creo que ir como candidata a actriz de reparto es un fraude, y no debería ganarlo. Tendría que estar peleándose con otras protagonistas de las películas de este año pasado.

Como ya digo, el trabajo de Vikander, y también el de Redamayne, por supuesto, que tal vez aspire un segundo premio consecutivo como actor protagonista, difícil lo tiene, son lo que más vale de la película. Hay algún secundario con buenas maneras como el belga Matthias Schoenaerts, pero los dos protagonistas chupan mucha cámara. Sin embargo, como ya he ido comentando la historia va naufragando. Empieza con interés. Los primeros momentos de ese matrimonio joven y las tendencias de Einar hacia la identidad femenina prometen tensión dramática y ética así como posibilidades de lucimiento estético. Sin embargo, la película se va desinflando, no encuentra su camino para desarrollar una historia, a pesar de esa compresión temporal que no se dio en la realidad. El insistir en algún momento en el posible rechazo social, muy tópico, roba totalmente la posibilidad de entender porqué dos artistas modernos en las tres primeras décadas del siglo XX, y moviéndose en los círculos intelectuales de la época, pudieron ser una punta de lanza en la reivindicación de la transexualidad.

Por supuesto, París. Lugar donde bullían los artistas contemporáneos de las primeras décadas del siglo XX.

Por supuesto, París. Lugar donde bullían los artistas contemporáneos de las primeras décadas del siglo XX.

Gerda Wegener fue siempre la artista de más éxito en la pareja. Y lejos de esta imagen inicial de artista indecisa que encuentra su inspiración en su propia pareja posando como mujer, fue una ilustradora osada y decidida, cuyas pinturas y dibujos, muchos de ellos de carácter abiertamente sexual e incluso pornográfico, avanzaban las reivindicaciones de libertad sexual de algunos «ismos» de principios del siglo XX. En ese entorno, mal explicado, tiene sentido mucho de lo que pasa. Y que no queda bien explicado, languideciendo en un argumento conservador, poco atrevido, convencional. Una pena. Me cuesta recomendar esta película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
Y finalmente, Dresde en Alemania, donde según se nos cuenta se intentaron las primeras intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo.

Y finalmente, Dresde en Alemania, donde según se nos cuenta se intentaron las primeras intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo.

[Cine] Saul Fia (2015)

Cine

Saul Fia (2015; 052016-0120)

Aunque el cine se animó tarde a contar el exterminio judío. De hecho, el exterminio de otras minorías, tan apenas se ha contado. Probablemente por no ser tan influyentes en la actualidad como las comunidades judías. Los gitanos, por ejemplo, no tienen un Spielberg. Pero cuando lo hizo, lo hizo con ganas. Y de hecho, ha proporcionado unas cuantas obras importantes, obras maestras incluso, que merece la pena cuidar y conservar para avisar a las generaciones futuras de la barbarie que el ser humano es capaz de desencadenar.

La cuestión de los Sonderkommando (comando especial) también se había llevado al cine previamente. En concreto, con una película de 2001 que no vi en el cine, aunque sí un tiempo después en televisión. No estaba mal, e incluso según parece ha ido ganando prestigio con el tiempo.

Aquella película y la que hoy nos ocupa se basan en el mismo episodio; la revuelta del Crematorio IV en octubre de 1944 de la que fue testigo el Dr. Miklos Nysizli (Sándor Zsótér), médico judío húngaro que sobrevivió al final de la guerra. Pero con un enfoque totalmente distinto. Si aquella de 2001 no dejaba de tener una trama aventurera, esta de 2015 dirigida por László Nemes nos proporciona un punto de vista mucho más subjetivo e introspectivo.

El cine y la televisión nos han familiarizado con las vías ferroviarias que llegaban al campo de Auschwitz-Birkenau, situado en un discreto y apartado lugar al sur de Polonia, no lejos de Cracovia.

El cine y la televisión nos han familiarizado con las vías ferroviarias que llegaban al campo de Auschwitz-Birkenau, situado en un discreto y apartado lugar al sur de Polonia, no lejos de Cracovia.

Los más espabilados habrán deducido por los nombres de los involucrados que la película es de nacionalidad húngara. Los diálogos son una mezcla de húngaro, yidis, alemán, ruso y polaco. La vimos en versión original, y se puede encontrar en la cartelera española con su título traducido literalmente al castellano, «El hijo de Saul».

No lo he contado realmente, pero los Sonderkommando eran los judíos que trabajaban forzados para los alemanes en las cámaras de ejecución y cremación de los campos de exterminio durante un periodo variable de tiempo, de promedio tres o cuatro meses, hasta que ellos mismos eran asesinados. Al fin y al cabo, eran testigos directos de lo que los alemanes hacían allí. Los alemanes estarían totalmente convencidos de que sus atrocidades estaban «justificadas». Pero también sabían que si se conocían traerían «mala prensa». El Saul (Géza Röhrig) de la película es un judío húngaro miembro de una de las cuadrillas de los Sónderkommando. Y la cámara se pega a el constantemente mientras asistimos a la rutina de exterminio en la que vive constantemente. En uno de los asesinatos masivos con ácido cianhídrico, uno muchacho sobrevive temporalmente. Y cuando muere el chico, Saul decide darle un enterramiento adecuado en lugar de llevarlo a los hornos de cremación, para lo que necesitará un rabino. Empieza a asumir ante sí mismo y ante los demás que se trata de su propio hijo.

Cuando he dicho que la cámara se pega al protagonista es algo muy literal. La película está rodada con película tradicional, en el formato académico (1,37:1, similar al 4:3 de las antiguas televisiones). Junto con el primer plano, este formato produce una sensación de agobio, de angustia por estar atrapado, que no se da en la producciones con formatos más panorámicos, que generan más aire a los lados del personaje. Además, en casi todo momento el fondo está desenfocado. Sabemos lo que está pasando, o lo suponemos. Los rostros de las víctimas aparecen poco y fugazmente. Muchas veces percibimos de forma borroso sus cuerpos desnudos. También los rostros de los asesinos son presentados en pocas ocasiones ante nuestra vista. Salvo en unos pocos momentos en los que los vemos. Tampoco vemos directamente la muerte de las víctimas, salvo en unas duras escenas en «las fosas». El momento histórico es cuando los alemanes han ocupado Hungría y están deportando masivamente judíos de este país a Auschwitz, no dando abasto las cámaras de gas en turnos de mañana y noche a las exigencias del exterminio. Por lo tanto hay medios alternativos de asesinar gente.

Las "duchas" y los hornos de Birkenau fueron demolidas por los rusos y sólo nos han llegado sus escombros.

Las «duchas» y los hornos de Birkenau fueron demolidas por los rusos y sólo nos han llegado sus escombros.

Película muy dura de ver, y da gracias a que el director adopta el método de rodaje indicado para no mostrar lo más duro de la acción. Pero que es muy conveniente cuando en muchos lugares del mundo la memoria histórica se convierte en amnesia histórica y resurgen los grupos políticos fascistas muy inspirados por el nazismo alemán. Es paradójico que el nacionalismo xenófobo esté surgiendo en los países que más lo sufrieron en los años 40 del siglo XX. Lugares como la propia Hungría y más recientemente Polonia, entre otros, han visto resurgir recientemente políticos de extrema derecha, ultranacionalistas, que aprovecha los mecanismos democráticos para acceder al gobierno. Luego llega el momento de las leyes xenófobas y de corte autoritario ante las cuales la Unión Europea poco hace o puede hacer. Quizá porque sus propias políticas sociales y económicas han colaborado a este resurgir de los fascismos.

Ya sucedió el año pasado que de entre todas las películas que optaban a los premios oscar, la que desde mi punto de vista mejoraba el premio gordo no estaba entre el grupo de candidatas. Se deben conformar muchas excelentes películas con sus candidaturas a mejor película de habla no inglesa. Algunas consiguen algún otro premio; interpretaciones, guiones, premios técnicos,… Algunas películas de habla no inglesa han llegado a la categoría máxima, pero ninguna ha ganado el premio. ¿Ninguna? Bueno,… ahí están los irreductibles galos que consiguieron el premio gordo con una película que no estaba hablada en inglés. Pero tampoco en francés. Era muda. Sin diálogos. Todavía no he visto todas las películas candidatas al premio gordo en los óscars de este año. Pero de las que he visto,… ninguna supera a esta película húngara. Bueno… sólo he visto tres de las ocho…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****
Pero sí permanece uno de los estánques a los que se echaban las cenizas de las "piezas" incineradas. "Piezas",... este es el nombre que recibían los cadáveres gaseados.

Pero sí permanece uno de los estánques a los que se echaban las cenizas de las «piezas» incineradas. «Piezas»,… este es el nombre que recibían los cadáveres gaseados.

[Cine] The Hateful Eight

Cine

The Hateful Eight (2015; 042016-0117)

Hace muchos, muchos, muchos, muchos años un amigo al que frecuentaba entonces y que ahora hace tiempo que hemos perdido el contacto dijo un día al salir de una película «Cuando la gente sale del cine diciendo que qué bonita es la fotografía, es que la película no es tan buena como dicen». Más o menos.

En los últimos tiempos se habla bastante de las películas que se están rodando con película tradicional en lugar de recurrir a cámaras digitales. Que si unos cuantos directores han pactado con Kodak para seguir rodando con este tipo de tecnología,… Que si el estupendo y orgánico aspecto de la nueva de Star Wars, mucho más agradable que el frío esteticismo digital de la segunda trilogía de la saga perpetrado por su creador,… Que si lo digital es un recurso para pobretones que no se pueden permitir el lujo de varios kilómetros de película y por eso tiran de chips, que si no ya veríamos con que rodaban,… Por supuesto, no faltan los partidarios de los 0 y 1. Quentin Tarantino y esta su octava película que comentamos hoy han venido a poner su grano de arena a la discusión. Rodada en el lujoso formato de película de 70 mm. Para quienes vengan del mundo de la fotografía, es decir como si estuviese rodada en formato medio. Para los más modernos, el 70 mm sería la «high definition» de la película cinematográfica tradicional…

Hoy, paisajes nevados, como en la película. Aunque con sol, como en Ojos Negros.

Hoy, paisajes nevados, como en la película. Aunque con sol, como en Ojos Negros.

Al final, ¿para qué? Creo que en España hay una única sala capaz de proyectar películas en 70 mm. En el resto, o son proyecciones digitales, que como mucho son en 4K, lo mismo o menos que las mejores cámaras de cine digitales, o proyecciones con película de 35 mm, tras la oportuna conversión. Y encima, con 20 minutos menos. Aunque eso algunos lo pueden considerar una bendición. A mi me huele que todo este rollo de los rollos de película de 70 mm es una estrategia comercial como otra cualquiera, que el excéntrico director se puede permitir. Al fin y al cabo, la mayor parte de la película se la pasan en interiores, o en diálogos al aire libre donde este lujoso formato poco aporta. Por cuatro espectaculares paisajes nevados en las Rocosas, tampoco es para tanto.

Y es que el entrar en el debate sobre la forma nos lleva a olvidarnos del debate sobre el fondo. ¿Qué aportan estos ocho odiosos personajes del lejano oeste norteamericano? Ocho… que a mí a ratos me salen nuevo o diez. Tarantino, al igual que Picasso, ha presumido de ser un artista que roba. Toma elementos de obras del pasado, algunas obras maestras, otras propias de los gustos propios del director, y los incorpora a sus propias películas y sus historias. Y en esta ocasión hace lo mismo. Toma elementos múltiples de clásicos del «western» y organiza su propia historia.

Aceptaré que el director tiene un cierto virtuosismo a la hora de rodar. Pero me cuesta mucho aceptar que esta historia que nos ha contado aporte algo realmente a la historia del cine en general y del «western» en particular. Películas del oeste en las que no hay buenos y malos, sino que son todos malos junto a algunas víctimas sobre cuya catadura moral no podemos opinar, las hay varias. Nada nuevo bajo el sol. Y encima, desde hace unos años, los antaño ingeniosos diálogos que salpicaban las películas de Tarantino, se me hacen eternos y en ocasiones aburridos, alargando con sus peroratas innecesariamente unas historias cuyo nivel de complejidad no es para tanto. En esta ocasión, incluso nos mete con calzador un «capítulo» extra en «flashback» que es absolutamente superfluo, y cuyo contenido ya habíamos deducido, simplemente para introducir la presencia de un «odioso» añadido que también habíamos deducido necesariamente… a balazos.

O con unas nubes moderadas, como aquí en Formigal, que si no las fotos quedan muy planas.

O con unas nubes moderadas, como aquí en Formigal, que si no las fotos quedan muy planas.

Lo reconozco. Aunque la única película del director que me he perdido fue aquella en la que pretendieron tomar por tontos a los europeos dividiéndola en dos partes para hacer caja por duplicado, hace tiempo que he ido perdiendo la sintonía con el amigo Quentin.

El reparto,… lo consultáis en el IMDb, os he puesto el enlace al principio, son gente capaz, pero a los que Tarantino dota de una verborrea incontenible. La que más me gusta es Jennifer Jason Leigh,… quizá porque es la que menos discursos suelta. Y por algún otro detalle más.

Los aficionados a Quentin la consideraran una obra maestra. Algunos ya auguran el afortunado renacer del «western», como sucede de vez en cuando desde hace un par de décadas. Para muchos será una película más o menos entrenida; afortunadamente la versión normalita tiene 20 minutos menos que la de 70 mm. Para quienes nunca hayan gustado de la casquería y los diálogos que impone el director, puede rayar la insoportabilidad. Hay para todos los gustos. Yo me quedo cómodamente en el terreno de los medios. Y va a ser verdad que este año la cosecha de los óscar va a ser flojita.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
En cualquier caso, pese a que muchos listos del cine se obnubilan con estas películas,... como estos paisajes,... a mi me dejan un poco frío.

En cualquier caso, pese a que muchos listos del cine se obnubilan con estas películas,… como estos paisajes,… a mi me dejan un poco frío.

[Cine] Steve Jobs (2015), o el chico era menos listo de lo que parecía

Cine

Steve Jobs (2015; 032016-0112)

Cuando hace unos días hablé de una de las películas que parecía destinada a optar a grandes cosas en la temporada de premios, pero que poco a poco se ha ido desinflando salvo las oportunidades de su rubia protagonista, comentaba que estábamos encontrando poco atractiva las películas de la temporada de premios. Entre otras esta que nos ocupa hoy. En ese momento tenía mis dudas de que fuéramos a verla. Lo que son las cosas. Esa misma tarde me tuve que desdecir. Me explico.

A mí Steve Jobs nunca me cayó especialmente simpático. Lo paradójico es que desde que probé alguno de los productos de su empresa, a la hora de confiar mi equipos TIC domésticos he ido cayendo progresivamente en sus redes. Esto lo escribo en estos momentos desde un iMac, que ya está empezando a ser añoso. «Vintage» parece que lo consideran sus fabricantes, pero no obsoleto todavía. Y va muy bien, oye. Pero el tipo no me acabó de caer bien nunca.

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Parece que el señor Jobs, por seguir las enseñanzas de gente como estos (Nanzen-ji, Kioto)…

Miren… Este señor era joven cuando murió. 56 años. Parece que de un cáncer de páncreas. Por mi profesión sé que es una localización muy muy puñetera para tener un tumor maligno. Pero el caso es que según dicen en todas partes, su variedad era no era de las peores. Pero como el chico estaba imbuido del espíritu del budismo u otras supersticiones místicas, más su fe ciega en una dieta vegetariana, buscó el remedio en la llamada «medicina natural». Será natural, pero no es medicina. Porque no se basa en el conocimiento científico. Y actualmente la medicina es una ciencia, y si no es ciencia, no es medicina. A lo que quiso corregir el entuerto… pues aguantó unos cuantos años porque estaba forrado. Por lo tanto tan listo, tan listo,… no era. Digno ejemplar de la posmodernidad; apasionado de la tecnología, pero con supersticiones anticientíficas. Así nos va.

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… acabó prematuramente como estos (Cementerio Yanaka, Tokio).

En cualquier caso, la película no nos habla de sus problemas de salud. Dirigida por Danny Boyle (cosas muy buenas, pero también algún truño que otro en su carrera), con un guionista afamado como Aaron Sorkin (se le conceden méritos notables, tanto en cine como en televisión), nos dicen que está basado en un libro que pulula por ahí más las investigaciones del propio Sorkin. Sinceramente, desconozco el grado de veracidad de lo que discurre ante nosotros en pantalla. Lo cierto es que el filme tiene un cierto tono a obra de teatro, con tres actos muy bien definidos, en los que el protagonista, Steve Jobs (Michael Fassbender) o alguien que se basa en la persona histórica, interactúa con su responsable de marketing, Joanna Hoffman (Kate Winslet) (según la biografía de esta en Wikipedia, en los acontecimientos narrados en el tercer acto estaba ya retirada), con su colega de aventuras en la creación de Apple, Steve Wozniak (Seth Rogen), con el que fue director general de la empresa, John Sculley (Jeff Daniels), y con su hija, Lisa Brennan (Perla Haney-Jardine/Ripley Sobo/Makenzie Moss).

Lo pasamos bien. La película está bien planteada, bien rodada y, sobretodo, bien interpretada. A lo que llevábamos un rato de proyección, nos olvidamos de si el señor de la pantalla era un señor real o no. Casi mejor si era una ficción, más libertad para disfrutar de la historia sin prejuicios. Y está muy bien cómo se plantean los conflictos internos, los interpersonales, los laborales y los familiares que de una forma u otra atormentan al protagonista.

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Eso sí… años y años peleando por conseguir los mejores equipos informáticos personales han llevado a que… el mundo esté plagado de gente haciendo selfis con unos aparatitos con una manzana mordida, por ejemplo, en el Centro Pompidou de París.

No vamos a decir que es un peliculón. Pero desde luego puede ser una película recomendable para pasar un tarde con algo más que un mero entretenimiento. Recomendable para cualquiera menos, probablemente, para los fans de la marca de la manzana mordida. La apoteosis a la que han elevado a su genio y fundador, unida al palo que se les introduce por allá detrás a no ser que tengan un poco de cuidado y que les hace andar así de tiesos por la vida, les puede llevar a no disfrutar de la película y sufrir un fuerte ataque de dispepsia. Por el mero hecho de que puedan existir inexactitudes históricas, unidas a una humanización del personaje. Imperdonable. Pero si es Dios… y la manzana mordida su profeta.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
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O que la gente lleve unos talabartes como estos para sus fotos de recuerdo en Venecia en vez de usar una cámara «comme il faut».

[Cine] Joy (2015), o «JLaw» y poco más en este «cuento de hadas»

Cine

Joy (2015; 022016-0109)

Para empezar… voy a dar un cambio en la forma en que comento las películas. Voy a desencorsetar estos artículos. Y voy a intentar hacer unos comentarios más ligeros. Menos serios. Que no es lo mismo que decir que no me tome en serio la cosa cinematográfica. Y empezaremos por la última película del trío cinematográfico conformado por el director David O. Russell, la actriz Jennifer Lawrence y el actor Bradley Cooper. Si el año pasado le tocaba a Cooper ser protagonista y a Lawrence secundaria, este año es al revés, pero están los tres en el ajo.

Llega la temporada de los premios gordos cinematográficos. Llevamos ya varias semanas con un goteo de premios menos conocidos o menos trascendentes en los medios, pero que van definiendo los que probablemente llegarán a la recta final de los premios cinematográficos por excelencia, los Óscar. He de decir que este año,… mmmm, no sé,… me faltan por ver bastantes películas todavía… pero como que la oferta no me atrae mucho. Por ejemplo, no hemos encontrado todavía tiempo, ni ganas especialmente, para ir a ver la que dedican al señor de la empresa de la manzana mordida.

Plaza del ayuntamiento de Copenhague, país con un alto nivel de movilidad social.

Plaza del ayuntamiento de Copenhague, país con un alto nivel de movilidad social.

Pero claro, si nos estrenan un filme con la guapa Jennifer al frente, que en las últimas cuatro ediciones ha sido candidata al óscar tres veces y ha ganado uno, o en las cinco últimas ocasiones ha sido candidata en los Globos de Oro cuatro veces y ha ganado tres… hay que ir. Es más fácil ganar en los Globos de Oro. Hay dos categorías, drama por un lado y comedia o musical por otro. Todo es cuestión de apuntarse a la que más convenga. Donde haya menos competencia. Cuanto más lo pienso más estoy convencido de que esta biografía amañada de la mujer de negocios norteamericana Joy Mangano, tendría que ser considerada un drama, independientemente de que Robert De NiroVirginia Madsen o Isabella Rossellini salgan por ahí haciendo poco más que el payaso. Pero como intentar que la guapa de Jennifer, que eso sí sigue estando guapísima, tuviera éxito contra otras serias candidatas en películas más serias era complicado…

Y es que esta película da poco de sí. La biografía de la tal Mangano tiene escaso interés, y parece que es un producto para consumo interno americano. Podríamos discutir hasta que punto es una mentira y una falacia el famoso «gran sueño americano» según el cual, cualquiera puede hacerse rico a base de trabajo y valía. Lo cierto es que es una de las sociedades con menor trasiego entre clases sociales que hay en el mundo occidental. Lo más habitual es que «partiendo de la nada, y con solo tu esfuerzo, puedas alcanzar las más altas cotas de la miseria», para fraseando a Groucho Marx. Lo cito para que si alguien me tacha de «marxista», acierte con el Marx que me inspira, y no se equivoque. Pero soy un chico de ciencias, y los indicadores de movilidad social nos dicen lo que nos dicen y no lo que nos cuenta este cuento de hadas. No me hagan caso a mí. Infórmense entre los que saben.

Traducción aproximada pero honesta del título de la gráfica: La movilidad social es menor en países con más desigualdad. Obsérvese la posición de Estados Unidos: gran desigualdad comparada, escasa movilidad social. Tomado de https://en.wikipedia.org/wiki/Social_mobility

Si al escaso interés del tema de la película añades una caótica dirección… El sobrevalorado Russell de entrada opta por un formato de fotograma próximo al 16:9 televisivo, cuando en cine en estos momentos es más habitual el 2,35:1. Esto le permite llenar constantemente la pantalla de primeros planos y planos medios de Lawrence sin necesidad de preocuparse por lo que hay o pasa alrededor. Declaración de intenciones. Aquí estamos para enseñar lo guapa que es y lo bien que lo hace nuestra Jennifer. La película consigue no obstante arrancar con dignidad, pero pronto se dispersa sin encontrar tono alguno de coherencia, con situaciones pasmosas, y de difícil credibilidad. Nos lleva a un final de totum revolutum, hasta que la protagonista se pone el disfraz de madre coraje. Siendo una presunta inculta en los negocios y en derecho (la auténtica Joy Mangano tiene un grado universitario en administración de empresas) en el plazo de una noche resuelve todos los intríngulis de sus problemas, y acaba rica y respetada en el mundo entero a base de vender fregonas y otros trastos de plástico por televisión… ¡¡¡???

Mi consejo… no vayáis a ver esta película. Bueno, si os gusta mucho Jennifer, ¿he dicho ya que sigue estando muy guapa?, pues nada… a ello. Y cuidado con el onanismo que produce ceguera, según me contaban los padres escolapios. Aunque no hay nada ni parecido al sexo en el filme. Jennifer Lawrence sigue demostrando que es una excelente actriz incluso en una película tan floja. Pero sinceramente, carece de sentido para mí que por bien que lo haga, sea premiada por un papel tan absolutamente intrascendente en la historia del cine.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Casitas de madera en Porvoo, Finlandia, otro país con alta movilidad social. En el encabezado, Washington Square en Estados Unidos, donde si has nacido pobre lo tienes bastante más chungo.

Casitas de madera en Porvoo, Finlandia, otro país con alta movilidad social. En el encabezado, Washington Square en Estados Unidos, donde si has nacido pobre lo tienes bastante más chungo.