[Fotos] Paseos veraniegos con un tipo de película que nunca había usado

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Mientras espero a recibir reveladas las fotos realizadas con película tradicional del viaje a Berlín, me encuentro que en estos días me ha llegado al buzón de correo electrónico el enlace para descargar un par de carretes de negativos en color que expuse en mis paseos veraniegos para hacer algo de ejercicio durante julio y principios de agosto. Uno de ellos es de un tipo de película que nunca había usado. El comentario técnico lo podéis encontrar en Kodak Pro Image 100 con Canon EOS 650 – primera experiencia.

[Fotos] Paseo ciudadano a pleno sol

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La semana pasada tuve que revisar el frigorífico porque el congelador no iba bien. Aproveché para hacer inventario de película fotográfica. Y me encontré con dos rollos de película Ilford. Pero sin saber qué tipo de película es ni el tiempo que llevan en el frigorífico. No más de dos años. Pero no sabía si eran Delta 100 o Delta 400. Así que me di un paseo con uno de ellos. Las cuestiones técnicas fotográficas están en Película incógnita con Holga 120N. Para los demás, os dejo alguna foto.

[Libros de fotografía] De aquí y de nuestras antípodas

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Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. Últimamente me atraen más lo libros pequeños sencillos, muchas veces autopublicados o publicados en pequeñas editoriales, que dan a conocer el trabajo o series de fotógrafos esforzados pero sin un nombre para atraer a las grandes editoriales especializadas en fotografía. Y son diversos los sitios en internet donde se pueden encontrar. Desde las pequeñas editoriales que publican ediciones limitadas de libros dignos pero modestos, a un precio razanables, a quienes hace un esfuerzo de autoedición de su librito, revista o publicación del tipo que sea. Este tipo de publicaciones me interesa.

El libro del neozelandés Paul C. Smith contiene muchos paisajes costeros. Playas de la isla norte de Nueva Zelanda. No me importaría haber visitado o visitar en un futuro aquel país. Al fin y al cabo, más lejos, imposible. Pero de momento no ha sido posible, así que nos conformaremos con unas playas galesas.

Una de ellas traigo aquí. Desde hace un tiempo sigo en Youtube los vídeos del neozelandés Paul C. Smith. La fotografía de Smith está a caballo entre el paisaje y el reportaje. Suele utilizar equipos sencillos, que no económicos, pues suele tirar de Leica. Es decir, una o dos cámara, una digital y otra para película tradicional, cada una con un objetivo. Generalmente, algún objetivo estándar y algún angular moderado. De vez en cuando usa otras cámaras para película tradicional más diversas, formato medio incluido. Pero siempre, para cada sesión fotográfica, un equipo mínimo; cámara, objetivo, trípode si es necesario, el coche para acercarse al lugar y los pies para caminar. Tiene publicado un librito, poco más que un folleto, Stolen moments, fotografía en blanco y negro, que vende por 25 dólares neozelandeses. Unos 14 euros. Precio neto. Gastos de envío incluidos a todo el mundo. Es modesto. Pero agradable. Y nos da una idea de que la posibilidad de editar nuestros propios libros no es una empresa tan desdeñable, siempre que seamos conscientes de nuestros límites y tengamos un cuerpo de obra razonablemente coherente.

El otro libro que me ha llegado recientemente es la nueva edición, creo que es la tercera, del celebrado Afronautas de Cristina de Middel (instagram). Se puede adquirir en This book is true por 40 euros, de la tirada de mil ejemplares sin firmar por la autora. Existe otra tirada de 50 ejemplares firmados, que se denomina Special Edition, que se venden en el mismo sitio por 300 euros. ¡Jodo lo que vale el garabato de la de Middel! Seamos serios, me gusta el concepto del libro y de la obra que contiene, me gusta cómo está presentado, creo tiene un innegable interés, pero estoy muy lejos de ser un coleccionista o un mitómano. Creo que a los poseedores de la primera edición, estas nuevas ediciones les sientan como un tiro, porque no permiten que el valor de su copia suba tanto como les gustaría. Pero para los que pensamos que no hay que poner coto a la difusión del arte y la cultura, me parecen una buena noticia. No me importaría una nueva edición del Party, también de la de Middel.

[Recomendaciones fotográficas] Documentando viaje a Japón y algo más

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Hoy ha sido un día raro. Ayer acabé cansado. Por la mañana me di una caminata respetable, pensando que la tarde iba a ser tranquila. Y calurosa. Pero por al mediodía me sugirieron un plan para la tarde, que a lo tonto modorro me hizo conducir 280 kilómetros. Aunque aprovechamos, porque no nos pillaba lejos, para visitar el dolmen de Ibirque, un paraje estupendo que conocí por primera vez hace poco más de diez años. En mayo de 2009.

Fotografía de mayo de 2009 realizada con un Pentax K10D y un SMC-A 35/2,8. La vegetación que lo rodeaba entonces estaba más rala. Ayer nos lo pasamos sin verlo desde el coche. Tuvimos que retroceder 650 metros.

El caso es que permanecimos un par de horas allí, hasta la puesta de sol. Yo llevaba un par de cámaras, una digital, la Canon EOS 5D Mark II con un par de objetivos, el Tamron 35/1,8 y un Olympus Zuiko 21/3,5 con montura adaptada, y la Fujifilm GS645S Wide60 con película Fujicolor Pro 400H. Que no he mandado a revelar todavía. Como esa película es en color, para esta entrada he revelado las fotografías digitales en blanco y negro. Con todo esto… pues era pasadas las once de la noche cuando llegaba a casa. Cansado, como decía. Así que hoy he funcionado al ralentí. Motivo por el cual sólo hablaré de una parte de las recomendaciones fotográficas que tenía preparadas.

Creo que ya lo comenté el jueves. Tenemos billetes de avión para el 24 de septiembre a Tokio. Dos semanas en Japón, de lo cual no tenemos nada más preparado. No queremos solapar demasiado el viaje que hicimos en 2014. Así que hoy he estado investigando posibles. El caso es que me he encontrado con un artículo en la revista digital Dodho sobre cinco fotógrafos japoneses interesantes.

Osamu Jinguji (página web; instagram) es uno de los muchos fotógrafos que pasean las calles de las ciudades japonesas, especialmente Tokio, para obtener esa fotografía documental en blanco y negro tan contrastada. A veces muy agresiva por la forma en que se echan encima de los transeuntes. Pero creo que este fotógrofo dice alguna cosa más que esa moda que arranca de los fotógrafos nipones de los años 60 y 70.

Koji Tajima (página web) comparte algunas de las características visuales del anterior, especialmente con el blanco y negro contrastado. Pero cambia el tema, ya que su fuerte es la arqujitectura, y por lo tanto juega mucho con patrones y geometrías. También hace fotografía en color en ocasiones. Y en muchas ocasiones juega con las paradojas geométricas.

Ryota Kajita (página web; instagram) busca la abstracción en la naturaleza. Especialmente en el invierno cuando las cosas se hielan, y el hielo fabrica formas extrañas, caprichosas. También fiel al blanco y negro.

Shinji Ichikawa (página web) tiene un estilo muy distinto a los anteriores. Para empezar, utiliza el color con abundancia y maestría. En segundo lugar, también se aleja de los entornos urbanos buscando distintos espacios con distintos significados. Puede ser la espiritualidad y la tranquilidad de los santuarios sintoístas. Puede ser la calma de los grandes espacios abiertos. Los naturales o los no tan naturales. Y eventualmente también vuelve su vista hacia las estructuras más artificiales buscando la abstracción y el juego de las formas geométricas, con el añadido del contraste cromático.

Finalmente, Tomohide Ikeya (página web; instagram) se sumerge en el agua para captar las formasy la expresividad de los cuerpos humanos. A veces en aguas tranquilas, profundas, en las que predominan las formas. Otras en las turbulencias de los rápidos, donde se transmite inquietud, riesgo, combate permanente.

Cuando visitamos Japón en 2014, mientras tomábamos en una terracita de Nara, ya al anochecer, unas cervezas y unas tapas de pulpo crudo, mi compañera de viaje hizo la siguiente observación, había sido un día de sol y calor,… «Las nórdicas visten a 20 ºC como las españolas a 35 ºC, mientras que las japonesas, en un día cálido y húmedo a 30 ºC visten como las españolas a 20 ºC». Lo que no nos quedó claro era si la mayor abundancia de centímetros cuadrados de tejido que cubren su piel se deben al pudor o al deseo de evitar que la piel pierda su blancura. Tradicional signo de belleza en oriente. En Magnum Photos han publicado un artículo en el que la fotógrafa Sim Chi Yin investiga visualmente sobre los modos y las formas de los chinos cuando toman vacaciones. Sim Chi Yin es nacida en Singapur, de origen chino, y en estos momentos basa su actividad en la capital del gigante asiático. Actualmente es candidata a asociada permanente en la prestigiosa agencia. En este trabajo resalta la importancia de la industria del ocio en la creciente clase media china, todavía una porción pequeña de esa sociedad, pero en números absolutos muy importante, donde muchas de las instalaciones son prefabricadas. Parques acuáticos que suplen a la auténtica naturaleza, a las auténticas playas. Y donde no es raro encontrar a bañistas que vestidas con un bañador de una pieza, cubren también su cabeza y brazos para evitar el impacto de los rayos del sol y la pérdida de su belleza por un bronceado no deseado. Genera uan sensación extraña este artículo.

[Recomendaciones fotográficas] De la guerra fría a los conflictos en la India… y otras cosas

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Elliott Erwitt es muy conocido por el humor que impregna a sus fotografías documentales y por su mirada inquisitiva que ve lo que a la mayoría de nosotros nos parece desapercibidos. Pero también ha estado en medio de fragados políticos diversos. Nos cuentan en Magnum Photos la historia de una de sus fotografías más famosas, de 1959, cuando Richard Nixon, entonces vicepresidente de los EE.UU., y Nikita Jrushchov, premier soviético, visitaban juntos un exposición sobre el modo de vida americano en Moscú. Y ante un puesto en el que se mostraba una cocina «típica» americana, Nixon confrontó a Jrushchov con agresividad. Para los soviéticos, una demostración de que los americanos eran unos imperialistas agresivos. Para los americanos, una demostración de la firmeza del vicepresidente ante los pérfidos soviéticos. Jrushchov, desde luego, no era un bendito. Pero todos sabemos cómo acabó la presidencia de Nixon quince años más tarde. Ahora, que cada cual interprete la foto como quiera… o que lea lo que Erwitt tenía que decir al respecto.

Algunas fotografías más en el espectro del infrarrojo, de las tomadas hace unos días en una infernal tarde de calor.

En el canal de Youtube de Nowness han publicado estos días atrás un vídeo con una entrevista a Jeff Wall, fotógrafo conceptual que ha basado buena parte de su obra en la escenificación de situaciones que simulaban una fotografía documental, pero que estaban preparadas para dotar de drama o significado a dichas escenas. Una mezcla en artificio y verdad, cuestionando el papel documental de la fotografía a la vez que ponía el dedo en la llaga sobre determinados temas. Os dejo el vídeo.

India es un país enorme. También se considera una economía emergente. Un país candidato a potencia futura, por sus recursos, por su potencial demográfico, por su tamaño, por su situación. Pero al mismo tiempo que algunos de sus estados son meca de peregrinación para turistas o místicos, otros soportan conflictos larvados debidos a las enormes desigualdades, véanse los sistemas de castas, la pobreza, las mezclas étnicas y religiosas, y otros factores.

En NPR nos han mostrado un artículo con fotografías del fotógrafo indio CK Vijayakumar, en la que los habitantes de las numerosas islas del río Brahmaputra, muchos de los cuales no están incluidos ni reconocidos en los censos oficiales, especialmente si son de religión musulmana, y que deben cambiar constantemente de lugar donde viven por los cambios que se producen en las islas constantemente, sin posibilidad de vivir en tierra firme. Pobres, sin cultura, analfabetos, sin papeles, sin nacionalidad y sin domicilio estable.

En la página web de la revista decana de la fotografía, el British Journal of Photography, nos han hablado del trabajo Centralia de la fotógrafa, directora, activista india Poulomi Basu (instagram), que nos habla de un desconocido conflicto que lleva 50 años de existencia, desconocido para la mayor parte del mundo, en las regiones centrales del subcontinente indio. Una situación compleja, y sin visos de solución.

Y terminamos con otra referencia que obtenemos del British Journal of Photography, de hace unas semanas, en la que revisaban el trabajo de Jack Davidson un fotógrafo joven, pero que ya no se puede considerar emergente, puesto que su trabajo está bastante consolidado y ha alcanzado cierta fama y difusión. Sugiero que le he echéis un vistazo. Es muy ecléctico, pero tiene fotografías muy potentes.

[Fotos] Parque del Agua en el infrarrojo

Fotografía

He vuelto a retomar la fotografía infrarroja con película en blanco y negro con sensibilidad extendida a esta parte del espectro electromagnético. Las circunstancias no eran las óptimas, y mis neuronas estaban un poco oxidadas, pero aquí os dejo algunas fotografías realizadas en el Parque del Agua.

Quien quiera conocer algún detalle técnico extra puede consultar en Volviendo al infrarrojo – Fuji GS645S + Ilford SFX 200 en el Parque del Agua.

[Fotos] Paseos por el Canal Imperial de Aragón con una película que nunca había usado

Fotografía

Estos días atrás me he dado un par de paseos por las orillas de Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza. Y he aprovechado para probar una película fotográfica desconocida para mí con mi Hasselblad 500CM. Quienes quieran conocer los detalles técnicos, los encontrarán en El empaquetado de colorines de las Fomapan – Fomapan 200 «Creative». Para los demás, os dejo unas cuantas fotografías.

[Desconciertos] Luna, Japón, monos y megapíxeles

Ciencia, Fotografía, Viajes

Llevamos semanas, y especialmente esta, con la murga del 50º aniversario del alunizaje de dos astronautas de la misión Apollo 11 de la NASA. El primer alunizaje de la historia. Esto me tiene conflictuado en dos aspectos.

El primero es que sigue siendo visto como un tema más de orgullo patriotero que un logro científico que arrastró muchos otros, y más que podrían ser si no fuera por la tendencia de los políticos de todo signo a despreciar la ciencia. Especialmente grave en nuestro país, donde cuando hay una crisis, los gobernantes de turno, demostrando que no están capacitados en absoluto para su trabajo, recortan en investigación y desarrollo, que es justamente donde habría que dedicar más dinero para cambiar la estructura económica y productiva de este país, tan frágil ante los vaivenes de las finanzas. Turismo y construcción nos dejan constantemente con el culo al aire; educación, ciencia y tecnología nos garantizarían un colchón ante los vaivenes económicos. Seguimos optando por ser camareros y albañiles en lugar de físicos o ingenieros. Somos gilipollas. Y eso me desconcierta mucho.

Santuario Tōshō-gū de Nikko.

El segundo es que mis recuerdos sobre el tema son muy confusos. Siempre he tenido la sensación de que durante aquellas vacaciones de julio de 1969 en Benicarló, presencié aquellos acontecimientos en la televisión. Pero también sé que no es posible. No teníamos televisión en el apartamento. Y a la hora en que sucedió… yo, con mis seis añitos, estaba durmiendo. No podemos fiarnos de nuestros recuerdos. Tengo más ejemplos al respecto. Sobre otros acontecimientos. ¿Quién dijo qué? ¿Quién vio qué? ¿Quién oyó qué? Propios y ajenos. Gente convencida de que algo pasó y lo presenció, y no fue así. Sesgos de recuerdo, muchas veces que nos afectan de forma colectiva. Y eso me desconcierta mucho.

Cuando volvimos de viaje de Japón en octubre de 2014, estábamos encantados. Pero si nos preguntaban entonces, contestábamos que con una vez era suficiente, que había mucho que ver. Sin embargo, esa impresión cambió. Y desde hace dos años llevamos diciendo que teníamos que volver. Por un momento pareció que iríamos esta primavera pasada, pero acabó siendo China. Luego, di por descontado que sería en la primavera de 2020. Pues tampoco. Ya tenemos billetes. Saldremos el 24 de septiembre y volveremos el 8 de octubre. Pero no tengo ni idea de qué vamos a hacer allí. Hacía tiempo que no montábamos unas vacaciones de forma tan caótica. Y eso me desconcierta mucho.

En el primer viaje a Japón visitamos Nikko. Y aquel conjunto de templos y santuarios entre los bosques nos gustó mucho. Las fotografías que adjunto en la entrada son de allí. En un momento dado, me llamaron la atención unas tallas en el santuario sintoísta Tōshō-gū, es decir, dedicado al shogún Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato que dominó el período Edo en Japón, entre 1603 y 1868. Las tallas, que podéis ver en el encabezado de esta entrada, representan a los tres famosos monos sabios orientales que se tapan los oídos, la boca y los ojos. Hice varias fotos. Siempre pensé que era una más de las representaciones de estos monos. Pero recientemente me enteré que no. Que son las originales. Aunque el concepto de los tres principios, no escuches el mal, no mires el mal, no hables el mal, estaban presentes desde la época de Confucio, la representación artística con monos que ha llegado a nuestros días tiene origen en esas tallas. Lo cual dota de más valor a la visita.

Pero también he comprobado que en occidente se malinterpreta con frecuencia el significado de los monos. Y en muchas ocasiones viene a ser interpretado como que hay que ser discreto, y no ver, oír o hablar más allá de la cuenta. Actitud que nos lleva a ser aliados de ese mal al que originalmente renunciaron los monos, cuando preferimos no ver, no oír o no hablar de las cosas que funcionan mal en el mundo. Esta deformación de un principio moral razonable, me parece terrible. Y eso me desconcierta mucho.

Quien sigue este Cuaderno de ruta, sabe que soy un fuerte aficionado a la fotografía. Pero cada vez me aburre más hablar de aparatos fotográficos que no tengan como mínimo 30 o 35 años, a ser posible más. Hace unos años, cuando se afianzaron los captores digitales de 36 megapíxeles o incluso más, se empezó a hablar de que la carrera de los megapíxeles se había acabado. Que a partir de ese momento serían otros los adelantos que marcarían la innovación en el sector. Bien… ya vamos por 60 megapíxeles en los sensores de 24 x 36 mm, 100 megapíxeles en los de 33 x 44 mm, y creo que por 150 megapíxeles en los de 41 x 54 mm. Y se ha generado una fuerte presión en los consumidores por parte de la industria, los medios y los influencers, para convencer al personal de que lo chachi son cámaras de más de 2000 euro, cuando no 3000 o 4000 euros, con muchos megapíxeles, y con unos objetivos carísimos y enormes. Mientras, el mercado de las cámaras fotográficas se hunde progresivamente. Y yo sigo pensando que con 20-24 megapíxeles es suficiente para la inmensa mayoría de los mortales, que rara vez sacan copias en tamaño DIN-A2 (42 x 60 cm) que es lo que permiten estos ahora modestos sensores. Y que no es necesario llevar armatostes enormes, que los formatos pequeños y ligeros son más que suficientes para la inmensa mayoría de los mortales. Pero la gente no se mueve por la razón, sino por la presión del grupo. Y mientras los precios aumentan. Y los sistemas peligran. Y las ventas caen. Y por lo tanto, las marcas y los sistemas peligran más todavía. Y eso me desconcierta mucho.

Como veis. Últimamente, todo me desconcierta mucho. Y eso que nunca, o sólo muy tangencialmente, hablo de política. Porque eso, me desconcierta mucho.

[Recomendación fotográfica] La mujer en Taiwan, las no-verdades, cómo se hace la película y eso que llaman fotografía «vernácula»

Fotografía

Ha sido una semana rara, y no he podido fijarme mucho en artículos que pudiese traer hoy y ahora en forma de recomendaciones fotográficas. Pero algo hay.

Lo primero y más importante, especialmente para aquellos que vivan en Zaragoza o se acerquen a la ciudad en los próximos meses, es que ya tenemos la segunda exposición de PhotoEspaña 2019 abierta en la ciudad. Está en el Centro de Historias, y se trata de una exposición de la fotógrafa taiwanesa Hou I-Ting, que reflexiona sobre las características de la identidad de los habitantes de la isla a través de la fotografía. La sociedad de Taiwán, país que no es un país oficialmente reconocido, está formada por una mezcla de influencias. Sobre una potente base de chinos de la etnia han tenemos sustratos indígenas, los propios de las primeras migraciones de las poblaciones costeras de la China meridional, la influencia de Japón y otras entidades colonizadoras y la compleja relación con el mundo que deriva del final de la guerra civil china. Hou plantea tres escenarios en la exposición; sus autorretratos bordados, realizados en los mercadillos callejeros de Taipéi, la recuperación de viejas fotografías del periodo colonial japonés, especialmente de niñas que accedieron masivamente a un cierto tipo de educación, sobre las que también interviene, y las fotografías de paquetes de bento, otra influencia nipona, las fiambreras con comida para llevar en el tren, y que todavía hoy en día puedes disfrutar. Porque están buenas. Me pareció una exposición muy interesante. Y creo que me pasaré algún otro día a visitarla.

Las fotografías de hoy están tomadas en el Centro de Historias de Zaragoza, mientras visitábamos las exposiciones mencionadas.

Secundariamente, en el Espacio Tránsito del Centro de Historias hay una curiosa miniexposición, Estuvieron aquí, por si no lo sabías, en la que repasan la estancia de personas famosas en Zaragoza. Muy curioso.

Nos encontramos en tiempos de falta de ética y profunda hipocresía. Después de la postmodernidad ha llegado la época de la postverdad. O en palabras llanas y directas, hemos cambiado las verdades a medias o del todo vale por la época de la mentira. Políticos, medios de comunicación, la gente en las redes sociales, todas cuentan «su verdad» que suele ser mentira. Una ficción para obtener un beneficio personal. Poco importa ya el bien común, la sociedad en la que todos vivimos y nos apoyamos. Desde el presidente de los Estados Unidos o de cualquier otro país hasta la estúpida instagrammer que se hace un selfi en un estanque contaminado porque parece que está en las Maldivas. Esté en Siberia o en Galicia. Y enferman… pero les merece la pena, parece. En este ambiente, la fotógrafa Alison Jackson le dio la vuelta al asunto. Y hace tiempo que comenzó a fotografiar a falsas celebridades como si fueran las auténticas para poner evidencia todo el sistema de valores de la celebridad personal y de las apariencias. En el canal de Youtube de Fotografiska podemos escucharle hablar de sus fotografías y del tema.

De un tiempo a esta parte se ha empezado a oír hablar de la fotografía «vernácula». En los diccionarios de lengua castellana/española, el adjetivo vernáculo/a hace referencia a lo que es propio del propio país o de la propia casa de uno, y se suele aplicar a las lenguas o idiomas. Para mí, el castellano es mi lengua vernácula.

En inglés, el adjetivo vernacular tendría un significado parecido; pero parece que también hace referencia a las cosas ordinarias, comunes, cotidianas, del día a día. Y por ahí ha llegado el concepto de vernacular photography, como aquellas fotografías realizadas cotidianamente, sin intención de servir a ninguna de las dos nobles utilidades de la fotografía, la estética/artística y la documental/informativa. El caso es que para mí, eso que llaman fotografía «vernácula» no deja de entrar dentro de la categoría de lo documental/informativo. Aunque lo que se documenta sólo importe a la abuela que quiere enseñar lo guapos que son sus nietos, o lo que se informe es que Fulanita Instagrammer se está envenenando a sí misma mientras se hace un bonito selfi en un estanque color azul turquesa, envenenado con wolframio y otros metales pesados. En un curso del MoMA incluyen la fotografía científica dentro de los usos «vernáculos» de la fotografía… como si fotografiar un agujero negro fuese un asunto ordinario y cotidiano. Me parece discutible el concepto, por ser de límites imprecisos, así como el adjetivo usado. Al menos en castellano. Pero casi nadie de los que lo usan se van a parar a pensar en ello… probablemente aspiran a ser influyentes en los medios y las redes sociales, y para ello, cuanto más se copie del inglés, evitando ser original, mejor. El caso es que conocer y analizar esa fotografía cotidiana, de lo corriente, de la gente ordinaria (en el buen sentido de la palabra), es interesante. Antes he mencionado que la fotógrafa Huo I-Ting rescata fotografías cotidianas del periodo colonial nipón en Taiwán para intervenir sobre ellas y reflexionar sobre la identidad de la mujer taiwanesa.

En Lens Culture nos hablan de The Anonymous Project, en el que usan fotografías familiares o cotidianas para decorar una casa, realizadas en los años 50, en color, y que dan un nuevo significado a la casa, así como las propias fotografía reciben nuevas lecturas al ser vistas fuera del entorno para el que fueron tomadas.

Por último, me ha parecido interesante el último vídeo que ha publicado Ilford Photo en su canal de Youtube, en el que hace un repaso al proceso de fabricación de sus películas fotográficas en Mobberley, Inglaterra. Lo que me preocupa es la avanzada edad de sus trabajadores. Espero que haya gente joven incorporándose y aprendiendo la ciencia y la técnica detrás de la fabricación de película y papel fotográficos. Y que dure muchos años. Últimamente soy muy fiel a las películas Ilford. Por su calidad, por su consistencia,… por la apuesta de la empresa con la fotografía con película tradicional frente a la actitud de otros, japoneses o americanos. Os dejo el vídeo.

Y por hoy, lo dejo. Que para tener pocas cosas de las que hablar, me ha salido una entrada más larga de lo que pensaba.

[Fotos] Paseando con cámara para película tradicional cuando el calor lo permite

Fotografía

Es un hecho que cuando vuelvo de un viaje, especialmente si es un viaje visualmente muy intenso y estimulante, durante una semanas permanezco en una especie de parálisis fotográfica. No veo nada, fotográficamente hablando. No se me ocurre nada. Es como si mi cerebro hubiese alcanzado un estado de saturación visual. Así que el fin de semana pasado cargué un par de carretes en sendas cámaras, uno de blanco y negro en la Pentax MX y otro de color en la Canon EOS 650 y me obligué a salir con ellas al mundo. Cuando el calor, muy intenso en los últimos días en Zaragoza lo permite. De momento con la MX… la otra todavía no se ha movido de casa.

Los detalles técnicos de la toma y el procesado de las fotos los encontraréis en el siguiente enlace: Un nueva mesa de luz, un carrete de HP5 Plus y la Pentax MX. Para los demás, para quienes no estéis interesado en la técnica, os dejo las fotos.

[Recomendaciones fotográficas] Una diversidad de recomendaciones, relativamente centradas, en fotógrafas

Fotografía

Comentaba recientemente la admisión como socia de Cristina de Middel en Magnum Photos. Pero no nos olvidemos que hace años que hay otra «Cristina» como socia de pleno derecho en la prestigiosa agencia. Recuerdo cuando hace ya sus buenos… ¿10 años?, sip… diez años,… me pasé por la galería que la agencia tiene, o tenía, cerca de Saint-Germain-des-Prés en París y tenían alguna copia de las fotografías de Cristina García Rodero a la venta. Mmmmm… no me decidía a comprar ninguna porque «no llevaba suelto en el bolsillo». En cualquier caso, en Hünter Art Magazine nos han recordado esta semana a esta excelente fotógrafa española, de mirada antropológica, que cualquier aficionado a la fotografía debe conocer y analizar.

Sigo explorando las posibilidades del blanco y negro en mis fotografías digitales de mi reciente viaje a China. En esta ocasión en las montañas de Huangshan.

En Feature Shoot han publicado un interesante ensayo sobre el impacto que unas fotografías publicitaria de moda tuvo en su momento, en los años sesenta. 1964 por ser precisos. William Claxton fotografió a la modelo, y su esposa, Peggy Moffit luciendo una de las recientes creaciones del diseñador Rudi Gernreich, el monokini. Un bañador de una pieza que dejaba los pechos al descubierto. No. No se parece a un bikini que se lleva sin la parte superior. Se parece más a un traje de baño tradicional de una pieza, pero que no cubría adecuadamente los pechos de la mujer. Causo sensación y escándalo. L’Osservatore Romano, periódico del Vaticano, a Izvestia, uno de los periódicos de mayor difusión en la Unión Soviética, el uno invocando a Cristo y el otro a Marx, enemigos naturales entre sí, se pusieron de acuerdo para condenar la pieza, la fotografía y a sus protagonistas. Sin embargo, esta impactó y es una de las referencias a la hora de establecer los cambios en la moda y en la percepción de las mujeres, de su libertad sexual, en los convulsos sesenta. No obstante, hoy en día siguen fuertes aquellos que odian los pezones de las mujeres. O simplemente a las mujeres. Con Zuckerberg y sus redes sociales a la cabeza… por ejemplo.

Photolari es un proyecto de un par de periodistas que tratan de salir adelante informando sobre fotografía. Son majetes, pero limitados en medios… y a veces, en visión. Pero bueno. No es de ellos de quienes quiero hablar. El caso es que esta semana publicaban un artículo con una anécdota bastante graciosa sobre cuando Diane Arbus fotografió a una ya septuagenaria Mae West… y a esta no le gustaron las fotos. Arbus tenía la manía de hacer unos retratos muy directos, que mostraban de forma a veces cruda la realidad física y psicológica del retratado. No voy a repetir la anécdota aquí, leedla en las páginas de Photolari. Me llamó la atención porque el estilo de la entrada no es el habitual en esas páginas. Luego vi al pie de la misma que es Leire Etxazarra, la redactora de Cartier-Bresson no es un reloj, un blog que no me cansaré nunca de recomendar. Son buenos; están documentados y escriben bien.

En Plataforma de Arte Contemporáneo nos hablaron esta semana de la artista china Cui Xiuwen. Una artista que comenzó como pintora, pero que acabó utilizando principalmente la fotografía y el vídeo como elementos de expresión. Yo recordaba de ella su obra Sanjie, una representación de la última cena de Da Vinci, una composición de fotografías de una adolescente china vestida con el uniforme de los pioneros. Sus obras son conceptuales, muy simbólicas, sobre la situación de la mujer y de la sociedad china. Y estoy de acuerdo con quienes opinan que fue una artista muy valiente. No olvidemos, parece que a muchos sectores de la sociedad, incluidos los políticos de todo signo, que China es una férrea dictadura, carente de libertades, cosa que parecen olvidar los representantes de las «democracias» a la hora de hacer negocios con el gobierno chino. Como veréis, he utilizado la forma verbal «fue», preterito perfecto simple, porque Cui Xiuwen falleció el año pasado. Una pena. Aun no había cumplido los cincuenta años, y podría haber aportado mucho más. Os dejo un vídeo muy interesante de la Schoeni Art Gallery (sí… la galería ha suspendido «temporalmente sus operaciones, físicamente se encuentra en Hong Kong, pero en la página web sigue habiendo contenidos), que nos ayudará a entender mejor a la artista.

Y me despido con el homenaje que aparece en Booooooom del fotógrafo Frédéric Tougas (instagram) a las 100 vistas de Edo de Hiroshige, pero en visión moderna y fotográfica. Porque a estas alturas todavía no hemos decidido las vacaciones de otoño. Y aunque Japón, y Tokio, actual nombre de Edo, parecía descartado, vuelve a estar entre las posibilidades.

[Recomendaciones fotográfica] Exposiciones en la Lonja, españolas en Magnum y otras cosas

Fotografía

Este jueves pasado, día 27 de junio, cuando ya asomaba la sofocante ola de calor que nos atenaza estos días, se inauguraba en la Lonja de Zaragoza la exposición Creadores de conciencia DKV, en la que la fundación destinada a gestionar las actividades de responsabilidad social de esta aseguradora, nos muestra una amplia selección de fotografías de sus fondos, dedicadas a los fotoperiodistas españoles, o que desarrollan su actividad en relación con nuestro país. Cuarenta fotógrafos y fotógrafas distintos, tres fotografías cada uno,… iba a decir aquellos de «una diversidad de estilos», pero la verdad es que aunque la hay, menos de lo que esperaba. Parece que para unos tiempos determinados los fotoperiodistas hace fotografías relativamente parecidas unos de otros, y ese es quizá el único pero de esta exposición, que por lo demás está muy bien. Por lo menos que sirva para concienciarnos de la necesidad de que alguien haga este trabajo. Y que no basta con que haya alguien por donde está sucediendo la noticia, con un móvil en la mano, que haga y mande un foto más o menos churrutera al medio de comunicación de turno, que se quiere ahorrar con la excusa los justos emolumentos del fotógrafo. Es triste ver cómo muchos de estos fotoperiodistas tienen que irse al extranjero para poder vender sus trabajos.

Hablando de fotógrafos españoles a los que les va bien en el extranjero. Diversos medios nos cuentan que Cristina de Middel ha subido un escalón den el escalafón de Magnum Photos. Por ejemplo, lo han contado en Clavoardiendo Magazine. Tras dos años como candidata, en la última reunión de socios de la agencia, tras presentar 65 imágenes realizadas en los dos últimos años, ha pasado a ser fotógrafa asociada. Dentro de dos años, podrá optar a ser miembro de pleno derecho. En la mayor parte de los países del mundo, sus compatriotas lo habrían celebrado de forma relativamente unánime. Pero Iberia la Vieja se ha caracterizado tradicionalmente por sus actitudes caínitas. Y los comentarios han sido para todos los gustos. Un cierto número son comentarios mesurados sobre los pros y los contras del trabajo de «la de Middel», como se llama así misma en su página web. Pero hay un número no desdeñable que abarcan desde «un nuevo triunfo para las mujeres española en la semana de la sentencia de la Manada» ¡¡¡qué tendrá que ver el tocino con la velociada???, hasta el crítico que tras desacalificar por completo el trabajo de la fotógrafa, critica hasta el dominio de su página web,… lademiddel.com. No le gustarán estas confianzas que se toman algunos con la peña… supongo. En fin, que un mesurado, «te podrá gustar más o menos su trabajo, pero alegrémonos de los éxitos de nuestros profesionales de la fotografía», parece lo menos frecuente. Y es donde estoy yo.

El San Francisco Museun of Modern Art (SFMoMA), un museo que tal vez visite en un futuro, más pronto de lo que imaginaba, ha subido a su canal de Youtube dos vídeos esta semana dedicado a Araki Nobuyoshi. Y digo yo… que podría haberse adelantado un poco, y hubieran encajado estupendamente en las recomendaciones de este jueves pasado, donde hablaba de fotografía japonesa o relacionada con Japón en general… por ejemplo este vídeo…

Por cierto que, no voy a visitar Japón de nuevo como pronto hasta la primavera que viene. Definitivamente, no este otoño. Pero también me hubieran venido bien estos vídeos para las recomendaciones del domingo pasado, en el que hablaba del libro que reúne dos de sus más célebres e interesantes trabajos, Sentimental Journey y Winter Journey. Como hace también este otro vídeo en el que el propio Araki nos habla de esos «viajes» con Yoko, su tempranamente fallecida esposa.

En Plataforma de Arte Contemporáneo dedicaron hace pocos días una entrada a Margaret Bourke-White, a la que definen como primera mujer correponsal de guerra, primera mujer fotógrafa que trabajo para la revista Life, primera mujer occidental a la que se permitió fotografiar la industria soviética… En fin, una mujer de récord. Y una excelente fotógrafa, que conviene conocer, como una de las figuras que es de la historia de la fotografía universal.

Por último, una historia que leí en Cartier-Bresson no es un reloj. Nos hablaron hace unos dáis del libro Alex & Me, un fotolibro de James Pfaff de un viaje por carretera que el fotógrafo realizó con la mujer de la que estaba enamorado, Alex, durante dos semanas, por Estados Unidos, poco después de conocerse. Pero el viaje terminó mal, se separaron en malos términos. Por lo tanto es una historia de amor y desamor, bajo la forma de cuaderno de apuntes de un viaje más que otra cosa. Me ha entrado ganas de tenerlo. Ya veremos. Nuevo está agotado, y de segunda mano no es barato. Este tipo de proyectos sencillos y muy personales me atraen más últimamente que los libracos dedicados a la obra de los autores consagrados, o simplemente presuntuosos. De alguna forma, veo paralelismos (y notables diferencias) con el Sentimental Journey de Araki.