[Libros] La chica a la orilla del mar – Inio Asano

Literatura

Cuarta y última obra de Inio Asano de las que me prestaron hace unos meses, cuando decidí leer el manga original en el que se basaba una de mis series de animación japonesa favoritas del 2024. Y hablo de obras y no de libros, porque de las que he leído, una tenía doce volúmenes, otra uno, la tercera dos, y esta última otros dos. En esta ocasión cambiamos de tercio, porque se eleva el tono de la obra, por el contenido erótico de la misma. Un contenido erótico que, a mí, que no soy especialmente mojigato, a ratos de me ha incomodado un tanto. Ya me explicaré.

La acción transcurre en una población a la orilla del mar… así que las fotos… pues eso.

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En las obras anteriores nos hemos movido oscilando con protagonistas en distintas etapas de la vida, aunque no muy distantes. Siempre joven. Las chicas adolescentes que comienzan la universidad en Dededede…, los desorientados jóvenes en la mitad de su veintena de Solanin, una diversidad de situaciones en la Antología, y ahora nos vamos a los primeros años de la adolescencia. Como protagonistas una chica y un chico que van al equivalente de lo que en España sería la ESO. Con la advertencia que la chūgakō japonesa dura tres años, empezando a la misma edad que la ESO española, y por lo tanto termina un año antes. Así que estamos hablando de unos protagonistas de unos catorce años. Desencantados. Ella, porque colada por un compañero, se sintió engañada cuando prometiendo una relación más seria que no se dio, la hizo realizar sexo oral. Él, porque vive sólo, sus padres se ocupan poco, y su hermano al que idolatraba murió. Y así comienzan una relación en la que se comprometen a no dejarse llevarse por sentimentalismos, meramente física. Pero claro… sólo tienen catorce años, y las cosas se complicarán de una forma u otra.

La descripción que hace Asano de las relaciones entre estos jóvenes adolescentes, es muy realista. Lejos quedan las representaciones esquemáticas, idealizadas y aniñadas de los adolescentes de tantos animes y mangas. Así como lejos quedan los caracteres estereotipados, tópicos, de tantas de esas obras. Los personajes de esta obra resuenan con autenticidad. Con las características propias de inseguridad a veces, arrogancia otras, hedonismo cuando se tercia, de la edad. Por lo tanto, hay un comentario en profundidad de los problemas de estos jóvenes. Donde la cosa se pone incómoda es en las representaciones explícitas de las relaciones sexuales de los jóvenes, especialmente de los dos jóvenes, que, no olvidemos, son chiquetes de unos catorce años. De segundo de la ESO o equivalente, si no recuerdo mal. Y aunque el dibujo de Asano es elegante y veraz, y respetuoso con sus propios personajes, no deja de producir ese grado de incomodidad. Estamos sensibilizados contra los abusos sexuales hacia los menores, y lo que hace unas décadas hubiéramos asumido con más naturalidad, ahora nos genera esa incomodidad que he comentado. La obra se publicó entre 2009 y 2013, no hace tanto… pero bueno… los valores de la sociedad evolucionan como evolucionan.

Dicho lo cual, una vez que centras tu lectura en lo que es, en las profundidades de los sentimientos de estos adolescentes, que como sucede en la vida real tienen su reflejo también en su sexualidad y es algo que hay que asumir, realmente estamos ante un relato intenso que cuesta dejar. Un relato en el que en todo momento temes por que llegue la tragedia. Y no contaré si llega o no. Pero nos ofrece una visión distinta de la que podemos tener sobre esa edad. De la que se suele presentar siempre una visión amable y edulcorada. Quizá olvidándonos de quienes éramos cuando estábamos en ella.

[Libro] Quienes se marchan de Omelas – Ursula K. Le Guin

Literatura

Ursula K. Le Guin es una de la autoras más destacadas de la ciencia ficción y la fantasía del siglo XX. Y sin embargo, no le he dedicado el tiempo necesario teniendo en cuenta ese estatus. Por ejemplo, en el ámbito de la fantasía, no le he dedicado tiempo a su Terramar, aunque tengo un libro de esa serie en lista de espera. Sólo me hace falta encontrar la motivación del momento. He leído algún otro relato corto además de este de 1973 que traigo aquí. Y además… su bibliografía es tan extensa. Necesito encontrar alguna guía de recomendaciones para iniciarse en la lectura de la autora.

Con frecuencia, los totalitarismos de cualquier signo justifican sus desmanes en el bien común o en el bien de la patria, aun perjudicando a la mayoría y, especialmente, al «chivo expiatorio» de turno. Extranjeros, otras religiones… cualquier diferencia cultural o social es válida. En las fotos, los edificios del EUR en Roma, que iba a ser una celebración del fascismo italiano, arruinada por la guerra mundial.

Pero en un momento dado, tras volver de un viaje de vacaciones, cayó en mis manos este relato corto de Le Guin, uno de los más celebrados de la californiana, que nos dejó no hace tanto, en 2018. En él, Le Guin nos transporta a Omelas, una ciudad en un lugar indeterminado, en el momento en que se celebra el solsticio de verano. Un lugar ideal, en el que, aunque no hay grandes avances tecnológicos, hay una sociedad igualitaria, sin desequilibrios en el reparto de la riqueza. Un lugar de ciudadanos cultivados, inteligentes. Es la utopía. Hasta que el narrador nos traslada a un rincón de la ciudad, donde se mantiene preso, a oscuras, en la miseria y en la inmundicia a un niño. Es el sacrificio que hay que hacer para mantener la felicidad de los ciudadanos de Omelas. Algunos de ellos se acercan a visitar al niño. No está prohibido, cualquiera lo puede hacer. Y muchos de ellos, al verlo, deciden abandonar la ciudad. Son quienes se marcha de Omelas.

El relato corto lo he leído en una edición de Nórdica, reciente, pero existen otras más antiguas, con otros traductores, en los que se titula en castlellano Los que abandonan Omelas. Y dicen que hay también versiones que se titulan Los que se alejan de Omelas. Con frecuencia se ha publicado en colecciones o antologías de relatos cortos de la autora. En cualquier caso, con economía de medios y conceptos, Le Guin lanza un reflexión ética de enorme calado y profundidad. No existen las utopías. Toda utopía es una distopía en el fondo. No puede haber felicidad para unos sin la desgracia de otros. Es el concepto del chivo expiatorio. Para que la mayoría disfrute, algunos han de ser sacrificados. ¿Es esto ético? ¿Es esta una felicidad real, la construida sobre el sufrimiento de los demás?

Le Guin no da soluciones al dilema. No es infrecuente en las sociedades y las organizaciones humanas que se sacrifique el bienestar o los intereses de algunos en beneficio de la mayoría. Tampoco es infrecuente que se aduzca el bien de la mayoría por parte de los gobernantes para introducir normas o acciones dañinas para algunos, y al final son unos pocos los que se benefician, mientras que el número de perjudicados real es mayor. La reflexión ética, y política, que provoca el relato es clara. Y a pesar de lo devastador que resulta, hay un punto de esperanza. Al menos algunos reconocen la injusticia. Y si bien no se rebelan y la eliminan, al menos abandonan la ciudad, quizá para dirigirse a lugar más difíciles… pero quizá ¿menos injustos? En cualquier caso, una lectura muy recomendable.

[Libro] Ella en la otra orilla – Mitsuyo Kakuta

Literatura

Si todo va bien, dedicaré la mañana del día de Reyes a hacer un repaso a lo que he leído en el 2024. Pero dejo constancia que aun me quedarán tres lecturas por revisar en este Cuaderno de ruta; un relato corto, un manga en dos volúmenes y una entretenida aventura espacial. En total, cuatro libros, más un quinto que no comentaré porque pertenece a una serie de manga de la que he hablado en varias ocasiones, y no tendría mucho más que aportar. Pero hoy vamos con una novela de la autora japonesa Mitsuyo Kakuta, cuya lectura terminé allá por el 10 de diciembre, en el tren durante el viaje en el día a Barcelona.

La mujer japonesa, con demasiada frecuencia, es vista desde una perspectiva muy estereotipada, afectada por los prejuicios y los tópicos. Y así es difícil conocer exactamente cual es su naturaleza real.

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Ya leí una novela de Kakuta hace unos pocos meses, una novela que me despertó sentimientos encontrados, algunos muy positivos, otros no tanto. Kakuta es una escritora que vende bastante en su país. Algunos de sus libros han vendido un millón de ejemplares en la edición en idioma original. Eso es algo rarísimo en una autor español. Sí, la población española es 2.5 veces inferior a la de Japón, 48 millones frente a 124 millones. Pero claro… hay casi 500 millones de hispanohablantes como lengua materna en el mundo, y unos 100 millones como segunda lengua. Y el japonés… pues los hablan esos 124 millones y poco más. Evidentemente, quien visite una librería en Tokio y otra en Madrid entenderá que el vigor del ámbito editorial del País del Sol Naciente es mucho mayor que el español. Según algunas estadísticas, no siempre fáciles de precisar, en Japón se publicaría del orden de 140 000 libros al año entre novedades y reediciones, mientras que en España sería la mitad. Bueno… si lo miras bien, el número de libros editados por persona sale a favor de España… pero no sé. El caso es que el éxito de la escritora en su país, y que poco a poco se hayan publicado en nuestro país sus libros más destacados, me llevó a adquirir algunos de ellos. Este que comento hoy es el segundo.

Me ha gustado más. Aunque el planteamiento del libro es muy distinto, los temas no se van muy lejos. Kakuta nos presenta a dos mujeres trabajadoras. Una de ellas, Sayoko, la protagonista, es una mujer de 35 años que quiere dar un cambio en su vida. Madre de un hija, ama de casa, siente que no se integra bien con otras madres, y que su hija no se integra con otros niños. Así que decido que ella se va a poner a trabajar y a llevar a la niña a la guardería. Ante la frialdad del marido, y la oposición de otros familiares. Aunque de joven tuvo empleos interesantes, ahora, con su edad y falta de experiencia reciente, apenas puede aspirar a trabajos en servicios de limpieza, pero lo acepta. La otra es Aoi, la propietaria de la empresa. En miradas retrospectivas, conoceremos la vida escolar y cómo se lanzó a la vida laboral. Ambas coincidieron en la universidad, aunque no se conocieron. Y su vidas han sido muy distintas, porque Aoi ha sido una mujer independiente y emprendedora. Aunque de dudoso éxito. La cuestión es que ambas están en crisis y quizá la solución esté en una colaboración mutua. Aunque esa solución no será evidente desde el principio.

Kakuta sigue reflexionando sobre el papel de la mujer en la sociedad japonesa. Un papel difícil. La brecha de género en el país nipón es grande. Las diferencias de consideración salarial, de capacidad de realizar una carrera, la dificultad para abandonar roles tradicionales de amas de casa. Al mismo tiempo, la escasa disponibilidad de los maridos, absorbidos por una cultura laboral que les obliga a hacer muchas horas desatendiendo sus familias, dando por hecho que las mujeres se encargan de ellas, también producen brechas en el interior de las familias. No por nada cada vez hay más mujeres japonesas que no quieren saber nada de casarse.

En cualquier caso, Kakuta nos presenta algunos de esos problemas de una forma amena a través de estas dos mujeres. Sayoko es la mujer común, con la que se pueden identificar más fácilmente una mayoría de lectores de una forma u otra. Aoi es la mujer más conflictuada, la opción alternativa. Y entre ambas se generará una dinámica. Como ya he dicho, de alguna forma son complementarias y se necesitan. Pero tendrán que hacer cesiones mutuas. Y además, poner en orden otras dimensiones de su vida. Encontrar un nuevo equilibrio. De alguna forma, los planteamientos de este libro me han convencido mucho más que los del primer libro que leí de Kakuta. Aunque eso sí… la historia de Aoi, contada de otra forma, daría para otra novela, potencialmente muy interesante.

[Libro] El invencible – Stanisław Lem

Literatura

Me encontré de oferta hace un tiempo esta novela del maestro polaco de la ciencia ficción, Stanisław Lem (léase stanisuaf lem). No recordaba haberlo leído y lo cogí. Luego tardé un tiempo en leerlo. Siempre se colaban con preferencia otras lecturas. Hasta que hace unas semanas decidí que ya tocaba. Me pasó una cosa. Cuando comencé a leerlo, de repente, sentí como si me fuese familiar. No sería la primera vez que he leído un libro pensando que era la primera vez y luego me he dado cuenta de que ya lo había leído con antelación. Incluso con libros que me han gustado, como el reverenciado en los enlaces anteriores. Sin embargo, conforme avancé la historia, me resultó menos familiar… con lo que,… no sé. Desde luego no está reseñado en el Cuaderno de ruta con antelación. Pero puedo haberlo leído en mi juventud, cuando era ávido lector de aventuras espaciales.

Polaco el escritor de la novela, nos paseamos por Varsovia, con vistas al «Palacio de la Ciencia y la Cultura», construido a imagen y semejanza de la estalinista Universidad Lomonosov de Moscú.

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Hay un género dentro de la ciencia ficción que se ha hecho relativamente popular en las últimas décadas. O no tan últimas, si consideramos Alien como un antecesor claro que ha inspirado tantas otras historias. Sí. Hablo de las amenazas ocultas en la exploración espacial, bien en forma de monstruos aterradores, como el ya mencionado, bien por formas biológicas carentes de inteligencia, pero muy agresivas. Y así, la historia de una tripulación amenazada por una de estas amenazas biológicas o pseudobiológicas es casi un clásico. Y a eso se enfrentan los tripulantes de la nave espacial El invencible. Narrada desde el punto de vista del primer oficial de la nave, esta ha aterrizado en un planeta en el que se perdió una gemela que iba de exploración. La encontrarán, con la tripulación muerta, menos un hibernado, que ha perdido la capacidad de razonar y tiene la mentalidad de un niño pequeño. Pronto observarán que la biología del planeta se limita a los mares. En tierra, algo compitió contra los seres biológicos. Una evolución de las máquinas que un antigua civilización ya desaparecida alguna vez construyó. Y la tripulación de El invencible corre el riesgo de sufrir los ataques de estos seres no biológicos, no inteligentes, pero evolucionados y agresivos.

El concepto de vida tiene muchas definiciones. Pero hay dos que me gustan, una desde el punto de vista desde la termodinámica, y otra la que aplica de forma operativa la NASA para sus misiones. Ambas están mucho más relacionadas de lo que a los más profanos en ciencias les parecerá. Citando la Wikipedia, «termodinámicamente, la vida ha sido descrita como un sistema abierto que utiliza gradientes en su entorno para crear copias imperfectas de sí mismo. Otra forma de expresar esto es definir la vida como un sistema químico autosostenido capaz de someterse a la evolución darwiniana». Pues bien, Lem explora en esta novela de 1964, sesenta años hace, el concepto de sistemas capaces de sufrir una evolución de carácter darwiniano, pero no basados en sistemas químicos autosostenidos, sino en otros tipos de procesos físicos. Y hace todas esas décadas ya exploraba conceptos de nanotecnología y de máquinas minúsculas adaptables y reconfigurables según las necesidades del sistemas. Elucubraciones de ciencia ficción dura, a las que se asocia la angustia de una misión que no acaba de ir bien… que corren el riesgo de que acabe mal, muy mal.

Lem es un valor seguro. Me da igual si tal vez leí o no leí esta novela en mi juventud. Lo que estoy segura es que, años más tarde, probablemente esté en mejores condiciones para comprender el alcance y la profundidad de la propuesta del escritor polaco que cuando tenía 20 años. En el intervalo de tiempo que media, he leído y estudiado mucho que me permite tener una visión más amplia y completa de lo que narra este libro, más allá de la aventura en la que la mayor parte de los lectores quizá se queden. Muy recomendable.

[Libro/historieta] Antología de Inio Asano

Literatura

Ya he comentado en dos ocasiones anteriores la buena impresión que tengo de Inio Asano como autor de historietas. Manga, que es japonés. Tanto como ilustrador como, sobre todo, como escritor. Si bien me lo pasé con lo primero que leí de él, acompañado de su adaptación a serie televisiva, todavía más me impresionó esa obra de juventud sobre la juventud, que me transmitió mucha autenticidad. Así que aun me prestaron un volumen más. En esta ocasión, una antología de historias cortas.

Siempre me cuesta comentar las antologías de relatos cortos. Me da igual que sean relatos cortos al uso o en formato de historieta como estos. Comentarlos en su conjunto. Porque ir al detalle, uno por uno, sería pesado. Y complejo para mí de encajar en mi rutina habitual. Exigiría más tiempo del que normalmente dedico a estos comentarios. Que no tienen intención de ser largos y sesudos sino, simplemente, un dar a conocer qué leo o hago y mis impresiones sobre ello. Nadie debe verlos como un comentario sesudo, una crítica especializada o no. Ese no soy yo. Mis áreas fuertes, donde podría escribir más en profundidad… a estas alturas de mi vida ya no me apetece escribir sobre ellas. Me apetece más abrirme a otras cosas. Pero sí puedo decir que Asano es un maestro en la diversidad de sus historietas y sus enfoques.

La fantasía, el terror, el comentario y la crítica sociales, el romance, las relaciones familiares, de todo tenemos. No voy a detallar todos los relatos, pero la antología comienza fuerte con La monstruosa Retchan, que nos lleva a un instituto y una reflexión sobre el acoso, el rechazo y la hipocresía, cuando los alumnos pasan de aislar y rechazar a una alumna de aspecto monstruoso, realmente monstruoso, a fingir que les parece bonita y fingir querer sus amigos. Me lo he pasado muy bien con las tres versiones de El hombre suave, la misma historia, con los mismos dibujos, con los mismos diálogos, en los que se narra el comienzo de una relación romántica entre dos adultos jóvenes. Y como cambia cuando se añade sobre esas ilustraciones y esos diálogos los pensamientos de ella o de él, que de repente cambian y reinterpretan toda la situación. Ya lo decía aquel, que de la guerra de Troya hubo tres versiones, la de los griegos, la de los troyanos y la verdad. Aunque esta última nunca se contó. Y que decir de la distópica e incómoda Tempest, con una visión aterrador de «la solución Narayama» al problema del envejecimiento, de la baja natalidad y de la insostenibilidad de los servicios del bienestar social.

Esta antología de Asano, aunque no considero que tenga el mismo nivel que las dos series anteriores que he leído, sin duda reafirma su entrada como uno de mis autores de cómic favorito, de cualquier nacionalidad. Y es mi intención seguir leyendo obras suyas. En mi línea de visión tengo su incursión en el campo del erotismo. Ya os contaré en su momento.

[Libro] Orlando – Virginia Woolf

Literatura

Virginia Woolf es una de las escritoras británicas más conocidas y más influyentes del siglo XX. Existen referencias a su legado literario en muchas obras posteriores, no sólo escritas, sino también en el mundo del cine, de la televisión y del teatro. Y por ello, hace mucho que se despertó en mí el interés por leer algunas de sus obras, al menos las más significativas. Sin embargo, ese interés no se ha reflejado en la realidad. Que yo recuerdo, sólo había leído hasta el momento un de sus obras, La señora Dalloway, hace algo más de 20 años, y por lo tanto no está reflejada en estas páginas, poco después de ver una película con un notable elenco inspirada por esta novela. Tampoco la película, de 2002, aparece en estas páginas. Este Cuaderno de ruta cumplirá 20 años el próximo 8 de febrero, por lo que vi la película y leí el libro antes de comenzar a redactar entradas en el blog.

La cuestión es que hace unos meses se me cruzó una oferta por la peculiar novela que traigo hoy a comentario, y la adquirí. Aunque tardé un tiempo en encontrar un hueco para leerla. También fue objeto de una adaptación cinematográfica, en 1992, con la siempre interesante Tilda Swinton en el papel principal, que vi en su momento, pero de la que no guardo mucho recuerdo, porque fueron tiempos convulsos para mí y mi nivel de atención era muy bajo en aquellos momentos para lo que veía en el cine. Me hubiera volver a ver la película antes de hacer este comentario, pero no la he encontrado en mis plataformas habituales, y no he tenido ocasión de buscarla más allá. Creo que uno de los canales de pago complementario de Amazon Prime Video está… pero no sé si estoy por la labor de pagar una suscripción más por este motivo.

El caso que la he denominado peculiar novela, porque Woolf la tituló en su idioma original el inglés como Orlando: A Biography, y en todo momento se dirige al lector bajo el supuesto de que está escribiendo una biografía. Una biografía que se extiende durante casi cuatro siglos. Pero que según se nos cuenta en los textos, fue inspirada por la vida de una de las amantes de Woolf, Vita Sackville-West, que no vivió tanto tiempo, pero cuyos acontecimientos vitales se incluyen de una forma u otra en la obra. Era poetisa, vivió en Estambul, amó a hombres y mujeres, vistió de mujer y vistió de hombre… Por Orlando, noble inglés nacido en tiempos de la reina Isabel I, de la que fue favorito y que le ordenó no envejecer, nació como hombre, pero a lo largo de su vida mutó su sexo a mujer. Y la novela nos va contando su vida, con sus acontecimientos más importantes, pero también otros que lo son menos, sus amores, sus aventuras, su pasión por la poesía, su empeños durante siglos de escribir y publicar su propio libro de poemas, y sus reflexiones sobre lo que significa ser hombre y, especialmente, lo que significa ser mujer a lo largo de los siglos. Dicen algunos que esta novela/»biografía» es una de las más hermosas cartas de amor que se han escrito, de Virginia hacia Vita.

La novela se lee bien. Alterna la reflexión con la aventura. Aventura amorosa, pero también aventura vital. Y no carece de humor. Al contrario, destila, incluso en los momentos más dramáticos de la vida de Orlando, cierto humor amable, algunas veces con un punto de ironía, pero sin hacer sangre. Hay momentos muy inspirados desde este punto de vista, como las descripciones de carácter que hace de algunos de los poetas y escritores, personajes históricos, reales, con los que se cruza el/la protagonista, y a los que desmitifica sin dejar de admirar su obra. Para los románticos, quedará la desesperación por la pérdida de la hermosa princesa rusa, cuando Orlando todavía es un hombre. Pero en general, como ya he dicho, tiene su punto de historia de aventuras, y se lee a gusto.

No obstante, su principal virtud es la reflexión continua sobre lo que se espera de la persona de acuerdo con su condición. Condición social, situación económica, el sexo con el que le ha tocado nacer, las convenciones de la época,… El largo recorrido por la historia y la sociedad inglesa permiten a Woolf poner en solfa estas convenciones, siempre cambiantes, sujetas a corrientes de pensamiento, al devenir de la política y de la economía, a las modas, y que, mientras permiten al hombre libertad para emprender aventuras y empresas, condena a la mujer a vivir la vida buscando alicientes más próximos a lo doméstico, a lo particular y lo interior. Me gustó cuando leí esta obra, pero la misma ha ido creciendo en mi recuerdo y en mi imaginación, ha ido dejando más poso con el paso de las semanas. Al cabo, hace ya dos semanas que culminé su lectura, y he tenido tiempo para que su recuerdo dé alguna vuelta por mi pensamiento. Muy recomendable.

[Libro/historieta] Solanin – Inio Asano

Literatura

No sé muy bien cuál es el criterio por el cual, cuando transcriben una palabra con alguna de las moras del grupo ra, re, ri, ro, ru del japonés a un idioma indoeuropeo, como el inglés o el castellano, a veces conservan la «r» y otras lo transcriben como «l». En japonés, esas moras se pronuncia con un fonema intermedio, que a veces nos suena «r» y otras «l». El caso es que el título original de este relato gráfico de Inio Asano, Soranin ソラニン, nos lo ofrecen en español o en inglés o en otros idiomas como Solanin. Que es el título de una canción ficticia de la que se habla en la historia. Ficticia hasta que un grupo de rock japonés, con letra del propio Asano, la que aparece en la historia, le puso música y la grabó. Y se usó en la adaptación al cine que hubo en su momento de esta historia.

Como consecuencia de la buenísima impresión que me dejó la lectura reciente de la serie de ciencia ficción de Asano que recientemente se adoptó como serie de anime, decidí que quería leer más de este autor. Y me puse a buscar y di con dos de sus obras, el relato gráfico que nos ocupa hoy, y una antología de relatos cortos de la que hablaré en otro momento. Solanin es una historia publicada originalmente de forma serializada entre 2005 y 2006. Yo la he leído en un volumen único, aunque originalmente se recopiló en forma de dos tankōbon. Y los temas que trata son algunos de los más queridos por los autores japoneses; aquellos relacionados con la alienación que genera la sociedad en las grandes ciudades, especialmente Tokio, entre las gentes. Y en este caso, la rebelión contra la misma de unos jóvenes que se debaten contra las «obligaciones» impuestas por el paso pleno a la edad adulta.

Meiko (ella) y Taneda (él) son dos jovenes en la mitad de su veintena. Se conocieron y se enamoraron como estudiantes en la universidad, y llevan juntos varios años. Viven juntos, y salen adelante con el salario de ella como oficinista y los magros ingresos de él como ilustrador a tiempo parcial en una editorial. Se quieren. Pero están insatisfechos. Meiko es consciente que a este paso, se van a quemar, y su relación peligrará. Por ello toma una decisión. Aprovechando sus ahorros, deja su trabajo para replantearse su vida, y anima a Taneda para que retome sus sueños de universitario; la música y su grupo de rock. Sin embargo, una tragedia cambiará por completo los planteamientos de Meiko.

Hay varias cosas que me gustan, y mucho, en esta historia de Asano. La primera, importante, es que los personajes, los dos principales, pero también el grupo de amigos y familiares que les rodea, se sienten reales. Vivos. Auténticos. No son héroes. Tampoco antihéroes. Son gente. Gente maja. Pero con problemas. Meiko es una chica corriente. Y sin embargo, en su autenticidad de veinteañera que profundiza con reticencias, y con resistencias, en las responsabilidades de la vida adulta, se percibe especial. Y atractiva. Otra cosa importante es el entorno. También se siente real. Da la impresión que las vivencias de los personajes tienen que ver con la percepción real de Asano sobre la sociedad en la que vivía en ese momento. Tendría entre 24 y 26 años cuando publicó la historia, los mismos que sus personajes. Es una historia de ficción que rezuma autenticiadad.

La historia no resuelve la vida de sus protagonistas. En el mejor estilo de la literatura asiática, no hay un desenlace propiamente dicho. Durante un tiempo, pasan cosas, cosas importantes, cosas trágicas, cosas buenas, y pequeñas cosas. Pero al final no hay cierres. Porque la vida sigue. Y cada día hay que tomar nuevas decisiones y tirar para adelante. Cada uno, como mejor entienden. Es una historia excelente, con una realización no menos excelente. Distinta a la de las chicas de DeDeDeDe, pero engarzada en las mismas preocupaciones y en los mismo temas. Y probablemente mejor. Aunque eso depende de los gustos de cada cual. En cualquier caso, muy recomendable. Lo más curioso es que, 20 años después de publicarse la historia por primera vez, los temas siguen siendo totalmente actuales y válidos. Parece que en esos 20 años, las sociedades actuales, poco han evolucionado en el fondo.

[Libro] La red oculta de la vida – Merlin Sheldrake

Sin categorizar

Durante la tercera semana de septiembre de este 2024, asistí a varias de las charlas del ciclo que ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza organiza tradicionalmente por esa época del año. En muchas ocasiones me ha coincidido con el comienzo de mis vacaciones y no he podido asistir, pero este año sólo me perdí dos, creo recordar, una por coincidirme con una reunión de trabajo, la otra por celebrarse en Huesca, a unas horas en las que no me venía bien desplazarme. Y en una de ellas, el conferenciante, uno de los miembros de la asociación, Benito Campo, nos hizo algunas propuestas, muy interesantes, sobre la naturaleza invisible, esa que tenemos a nuestro alrededor, en nuestras casas, calles, barrios y parques, y a la que prestamos poca atención, pero está ahí y es digna de ser fotografiada. Y en un momento de su charla nos habló del libro que os traigo aquí, sobre el mundo, complejo, de los hongos.

El libro está escrito por Merlin Sheldrake, biólogo británico que se ha dedicado a la micología, al estudio de los hongos, siendo su área de especialización e investigación principal las micorrizas, las simbiosis entre los hongos y las raíces de las plantas. Este es un tema que desde que lo conocí por primera vez, hace unos años, me ha parecido apasionante, aunque no le haya dedicado mucho tiempo, porque hay demasiados temas en el mundo de las ciencias que me parecen apasionantes. Y, lamentablemente, sólo tengo una vida… excesivamente corta. Sheldrake nos ofrece un libro de divulgación científica, una denominación que me gusta más que la expresión inglesa popular science. Como las micorrizas son el punto fuerte del autor, reciben especial atención en el libro, junto con otras relaciones simbióticas de los hongos con otros organismos. Pero presta atención en general también a las interacciones, a veces simbióticas, otras comensales, otras parasitarias, de los hongos con muchos otros organismos y a su importancia en el equilibrio de los ecosistemas. Presta también mucha atención, quizá demasiada, y de forma un poco sensacionalista, a la producción de sustancias por algunos hongos, que tienen carácter psicotrópico.

Más fotos del hongos de los Pirineos franceses en https://carloscarreter.substack.com/p/fungi-in-the-french-pyrenees-ossau.

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Los hongos son un reino biológico muy desconocido para muchas personas. Más de lo que muchos creen. No son pocos los que se han quedado en la vieja clasificación de los reinos de la naturaleza, animal, vegetal y mineral, y ver las setas como plantitas que surgen en otoño cuando hay humedad, algunas muy ricas para comer, y otras muy peligrosas para comer. Pero ni siquiera son plantas. De hecho, están más próximas filogenéticamente a los animales que a las plantas. Ambos reinos, el de los hongos y el animal, son heterótrofos puros, para empezar, mientras que las plantas son autótrofas, o lo han sido en algún momento de su ciclo vital o de su filogenia. Y no. Las setas no son «los hongos». Son un órgano de algunos órdenes de hongos, el órgano fructífero que porta y dispersa las esporas. ¿Cuál es la especie tipo de estos hongos que producen setas? Pues los champiñones. ¿Cuál va a ser si no? Pero el mundo de los hongos es incomparablemente más diverso.

Con el tema de los reinos biológicos, hay varias propuestas de clasificación de los seres vivos en grandes grupos. No soy quien para determinar cuál es el mejor. Y si los biólogos no se ponen de acuerdo entre sí… Pero hay una que me gusta más, la propuesta en 2015 Ruggiero y colaboradores [artículo original PDF]. Nos dice que hay dos grandes superreinos, el procariota y el eucariota, según el tipo de célula de los organismos vivos. El procariota contendría dos reinos, las arqueas y las bacterias. El eucariota contendría cinco reinos, protozoos, cromistas, plantas, hongos y animales. Así que, por favor… olvidaros de los de animal, vegetal y mineral. Y dad a los hongo el rango que se merecen dentro del mundo viviente.

Dicho todo lo cual, siendo que el libro habla de temas interesantes, la forma en que está escrito me ha gustado a medias. Lo de que el autor sea británico lo vi después. Estuve convencido la mayor parte del tiempo de que era norteamericano. Porque tiene esa forma de escribir divulgación científica, propia de los autores estadounidenses, en los que buscan enganchar a los lectores no con el interés intrínseco de la materia, y una buena y amena narración o descripción, sino acudiendo a los aspectos potencialmente sensacionalistas de la materia. Que si el LSD, que si los hongos que esclavizan a los seres vivos, como si estuvieran hablando de alien… temas que están ahí y que hay que hablar de ellos, pero no con el tono excesivo, exagerado o que acaba ocultando otras cuestiones de interés, que son realmente más importantes. Pero bueno… es lo que es. Y parece que a mucha gente le atrae ese tipo de escritura. Y si no entran en los temas científicos. Una pena.

[Libro] Las deliciosas historias de la taberna Kamogawa – Hisashi Kashiwai

Literatura

Leí la «primera parte» de estas historias «detectivesco-gastronómicas» hace unos meses, hacia el final de la primavera, durante el viaje de vacaciones a Japón. Y leí esta «segunda parte» al principio del otoño, durante el viaje de vacaciones a Singapur. No es que me entusiasmaran tanto en su momento las historias del primer libro, escrito por Hisashi Kashiwai, como para que tuviese tantas ganas de volver a ellas. Simplemente, es una lectura amable, muy adecuada para un viaje, en el que no siempre puedes concentrarte todo lo que desearías, y tampoco buscas lecturas especialmente densas o profundas.

Entrecomillo lo de «primera parte» y «segunda parte» porque realmente podrían formar todas ellas parte de un único volumen. Son historias cortas con el mismo esquema. Comienzan con una persona caminando más o menos despistada por uno de los barrios próximos al río Kamo en Kioto, buscando una pequeña taberna sin identificaciones en la fachada. Allí, un cocinero con su hija atienden a los comensales, al mismo tiempo que ofrecen un peculiar servicio de detectives. La persona les solicita que reproduzcan un plato de comida, de su pasado, que les evoca especiales recuerdos, los liga a determinadas personas, o tiene un especial significado en su vida. Dos semanas más tardes, vuelven,… y el plato está allí cocinado. La estructura de los relatos es siempre la misma, y todas las historias buscan destacar la humanidad de los que allí se acercan, que reflexionan sobre sus errores, añoran a sus seres queridos, o quieren volver a conectar con su pasado. Son historias «buenrollistas», que buscan dar un poco de calidez a la vida.

Así por lo tanto, lo que sobre ellas opiné hace cinco meses, sigue siendo válido. Si acaso, en esta tanda conocemos algo más sobre los dos personajes principales, el cocinero y su hija. Su añoranza por la esposa y madre fallecida, el pasado como policía del cocinero, la existencia de algún pretendiente para la hija, treintañera y aparentemente soltera recalcitrante,… cositas que nos permite empatizar algo más con ellos.

Como dije entonces, y como he venido dejando claro en los párrafos anteriores, no es la octava maravilla de la literatura, pero es un lectura simpática que te deja de buen humor. Y que invita a volver a Kioto y perderse entre las callejuelas próximas al río Kamo, por si uno encuentra el shokudō 食堂, donde picar una selección de platos seleccionados por el propio cocinero y todos deliciosos. Que pena que Kioto se haya convertido en un tourist trap que puede agobiar por la cantidad de gente que la visita.

[Libros] Buzzati y sus tártaros, y Coetzee y sus bárbaros

Literatura

Hoy he abandonado la lectura de un libro cuando llevaba un 20 % leído. Lo tendría que haber abandonado al poco de empezar… definitivamente, cierto tipo de escritura «creativa» norteamericana ya me cansa mucho. Y desgraciadamente se da con frecuencia en la ciencia ficción, aunque también en muchos otros géneros. Un pérdida de tiempo. Y me venía muy bien recomendado.

Y muy bien recomendados me venían los dos que voy a comentar hoy. Y los comento juntos porque tienen mucho que ver ambos. Ambos tienen temas en común, al mismo tiempo que ambos son muy distintos en su mensaje, en su contexto y en sus intenciones. Pero resuenan mutuamente, me dijeron que mejor los leía ambos no muy lejos uno de otro, y eso ha sido conveniente y un acierto.

El primero de los libros es El desierto de los tártaros de Dino Buzzati, de 1940. Un joven teniente recibe su destino en un aislado fortín fronterizo, entre las montañas que separan el país de un desierto, por el cual se presume que puede llegar una amenaza enemiga. Llega para dos años, se plantea solicitar un traslado antes. Pero al final, enganchado a las desidias de las rutinas del fortín, permanecerá allí destinado durante décadas, el resto de su vida, olvidado de sus amigos y su familia, y del mundo en general.

El segundo de los libros es Esperando a los bárbaros de J. M. Coetzee, de 1980. Se comenta con frecuencia hasta que punto esta novela del premio Nobel sudafricano está influenciada o inspirada por el anterior. Y ambos por un poema de Kavafis del cual toma el título Coetzee. Volvemos a un lugar fronterizo de un imperio, en los límites de un implacable desierto. Donde un magistrado ejerce la autoridad imperial, como administrador y juez del lugar. Hasta que un día llegan unos militares que cazan a personas de más allá de la frontera, a los que torturan, bajo el pretexto de que los bárbaros pretenden invadir el imperio. La relación del magistrado con una joven torturada a la que devuelve al desierto, provocará su caída en desgracia entre los militares y los torturadores, que lanzan una expedición contra los bárbaros.

Ambas novelas plantean un escenario similar. Un lugar alejado de todo, casi olvidado del mundo. Un enemigo que nunca se ve. Una espera interminable. Y la futilidad de la vida en esta situación que roza el absurdo. De hecho, especialmente el libro de Buzzati, recuerda a esa obra maestra del absurdo que es Esperando a Godot de Samuel Beckett, aunque hay que recordar que la obra de Beckett es varios años posterior a la de Buzzati. En ambos casos, nos encontramos ante personas que viven una vida sin alicientes reales, sin objetivos claros, sin el apoyo y el afecto de auténticos amigos o familiares, con el norte perdido. Pero la novela de Coetzee va mucho más allá. Porque esos torturadores representan la realidad terrorífica del régimen del apartheid de su país natal. Cuando el enemigo teórico, del que hay que defenderse, que justifica la violencia arbitraria, injustificable e injusta, está dentro del propio país que se convierte en un desierto social y ético. Ambas novelas dialogan entre sí. Pero también dialogan con el tiempo que les tocó vivir a sus autores, con las sociedades alienantes en las que desarrollaron su obra.

Ambas obras están altamente consideradas por público y crítica. La obra de Coetzee es considerada por muchos como una de las obras fundamentales del siglo XX. Pero también he de decir que, de alguna forma, es la obra de Buzzati la que más me impacta. Quizá porque es fácil trasladar el mensaje de Coetzee a esa realizada social y política que tantas veces se ha denunciado. Es fácil poner forma a la metáfora. Mientras que la obra de Buzzati conlleva un mensaje que se infiltra fácilmente, aunque de forma incómoda, en la mente del lector. Porque de una forma u otra, en sociedades donde la alienación de la persona es frecuente, todos podemos estar en ese apartado fortín, aislados, viviendo durante años, esperando a un enemigo que no llega, porque quizá el enemigo no es quien pensamos. Dos obras muy importante, de lectura altamente recomendada, aunque no necesariamente fácil. Y la dificultad no está en la prosa de los autores, sino en los incómodos hechos narrados y en las incómodas consecuencias de los mismos.

[Libro] Confesiones – Kanae Minato

Literatura

En la primavera del año pasado leí mi primer libro de Kanae Minato. Y en el comentario que publiqué en estas páginas ya concluía con mi deseo de leer más obras de la autora japonesa. Autora especializada en novelas de misterio y crimen. Pero con un tono de introspección psicológica de los personajes que las aleja de las tradicionales whodunit de forma muy notable. De hecho, no importa quién ha cometido el crimen. En muchos casos, esa información se nos comunica de forma temprana en el libro… al menos de forma parcial. Lo que importa es la naturaleza del crimen en sí misma, y las motivaciones de los que participaron. Los criminales, las víctimas, los familiares y amigos que sobreviven a las víctimas, los familiares y amigos de los criminales, los que estaban allí y no hicieron nada…

Transcurre la acción de la novela en una ciudad de provincias japonesa. Sin especificar. He elegido algunas fotografías de Toyama para representarla.

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Como en el libro que leí hace año y medio, también en esta ocasión la historia se nos cuenta desde los puntos de vista de distintos personajes. Empieza el libro con el final de curso en un instituto japonés del equivalente a la española enseñanza secundaria obligatoria. La tutora se despide de sus alumnos y les anuncia que el siguiente año no estará con ellos, porque se retira de la docencia. Su hija falleció hace unos días, con sólo cuatro años. Aparentemente, ahogada en la piscina del instituto. Pero la profesora les anuncia que no fue así, que fue un asesinato cometido por dos de los alumnos, a pesar de que la policía concluyó que fue un accidente, y da suficientes referencias como para que todos sepan qué alumnos son. Adolescentes que no han alcanzado todavía la edad de responsabilidad criminal. En las siguientes partes del libro conoceremos el punto de vista de todos los implicados, los dos alumnos que según la profesora mataron a la niña, los de algunos de sus familiares y de algunos de sus compañeros de clase.

El asesinato de una niña de cuatro años es algo que nos horroriza a todos. Es un ejemplo de lo peor del ser humano. Y horroriza más si es cometido por personas que muchos consideraríamos todavía niños, o poco más que niños, aunque hayan iniciado su recorrido por la adolescencia. Pero lo que horroriza más es la ceguera que muchas veces sufren los perpetradores y sus entornos sobre la responsabilidad ética de todos los implicados que han llevado a estos crímenes. Minato hace una dura crítica a la forma en que la sociedad afronta estos hechos. Ella es docente. El padre de la niña muerta es docente. Y uno de fama, admirado por todos. Cuyas tesis son benevolentes para los adolescentes potencialmente criminales. El nuevo profesor de los alumnos también es docente, y es incapaz de orientar y enfocar el trauma subsecuente. Y la sociedad se debate entre extremos. Entre la mano dura contra el criminal, no importa la edad del mismo, o de las responsabilidades de su entorno, y las posturas en las que considerando a los menores como no responsables, permiten que salgan de rositas de sus crímenes. Un debate social y político polarizado y sin soluciones prácticas. Y luego está… la venganza. ¿Es justificable la venganza, por sutil que sea, por demorada que parezca, cuando la justicia no funciona y el crimen original es terrible? Porque es ese el segundo hecho terrorífico del final de este libro, que lo convierte en casi magistral.

Si me gustó la primera de las novelas que leí de Minato, esta me ha gustado más todavía, siendo además de las que crecen en el recuerdo. Las historias de Minato son duras. No se anda con chiquitas. Sin recrearse morbosamente en los detalles, no dejan de ser historias crudas, de las que ninguno de sus personajes sale indemne. Y si el lector tiene una mínima responsabilidad, tampoco. Y lo más terrorífico es… que son plausibles. que pueden suceder. Qué sabemos que es así… En fin. He leído las dos únicas novelas de Minato traducidas al castellano. Si quiero leer más de esta interesante autora, tendré que buscar las traducciones a otros idiomas. Pero creo que me apetecería mucho.

PS: Un día después de escribir esta entrada, tengo la oportunidad de ver en el televisor de casa la película de 2010, dirigida por Tetsuya Nakashima, que adaptó la novela de Minato. Es fiel al libro, pero falla en generar el mismo tipo de emoción, incluso si el público votante de IMDb la puntúa bastante favorablemente. A ratos confusa, peca además de una interpretación a veces un tanto dispersa y algo exagerada. Algo que se ve con cierta frecuencia en determinadas producciones japonesas. Quizá sea algo cultural. No del todo convencido.