[Fotografía] Una réflex ligera, un objetivo luminoso y película blanco y negro de sensibilidad media/baja – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Probando la Fujifilm Neopan 100 Acros y cambiando hábitos con la Ilford FP4 Plus 125, con una Pentax MX

Nos dicen, nos cuentan, que los diseños “retro” están de moda entre las cámaras fotográficas más modernas. Fujifilm, Olympus, Nikon, Sony,…

Origen: Una réflex ligera, un objetivo luminoso y película blanco y negro de sensibilidad media/baja – Fotografía y otras artes visuales

Hace año y medio publiqué en https://medium.com/@carloscarreter este artículo sobre el uso de una réflex mecánica con película de sensibilidad media. 100 ISO. Ya se que hoy en día esto se considera sensibilidad baja, pero cuando yo empecé en esto de la fotografía se consideraba media. Baja era 25 ISO, sí. En cualquier caso, ahora el artículo se puede leer también en http://carloscarreter.es/ .

[Televisión] Cosas de series; por fin sé quién mató a Laura Palmer

Televisión

Antes de ir a la cuestión del asesinato de Laura Palmer,… ha habido muchas risas estos días sobre el hecho de que me ha costado casi 25 años enterarme de quién mató a Laura Palmer, tengo que hablar un poquito de las escasas novedades de la semana pasada.

Me apunté inicialmente a la nueva Hand of God, serie que ha salido a la luz con una temporada de 10 episodios, que desconozco si tendrán continuación o no. Lo cierto es que me interesó porque el reparto me parecía interesante. Pero lo cierto es que tras ver tres o cuatro capítulos he decidido que esta historia no me interesaba nada en absoluto. Así que paso. He leído críticas variadas, aunque al público votante en IMDb parece gustarle… Paso.

En la primera temporada de Twin Peaks hay un cierto cachondeo a propósito de un grupo de inversores noruegos, así que nos iremos fotográficamente al país nórdico.

En la primera temporada de Twin Peaks hay un cierto cachondeo a propósito de un grupo de inversores noruegos, así que nos iremos fotográficamente al país nórdico.

Ha vuelto con su segunda temporada la comedia de situación gamberra You’re the Worst, cuya primera temporada me pareció muy divertida. El par de impresentables protagonistas y sus amigos me parecen una gente paradójicamente entrañable. Y espero que esta segunda temporada esté al mismo nivel.

Y efectivamente, esta semana he llegado por fin a los capítulos siete, ocho y nueve de la segunda temporada de Twin Peaks, en los que finalmente todos nos podemos enterar de quién es el asesino de una de las adolescentes más famosas de la historia de la televisión. Twin Peaks llegó a la televisión española en el otoño de 1990. En aquellos momentos yo vivía en Madrid, por poco tiempo, y la cadena que la emitía, una de las primeras televisiones privadas en España, en aquellos momentos no se recibía en todo el país, pero sí en la capital. Así que comencé a ver los primeros episodios de la primera temporada allí en la capital, pero al volver a Zaragoza, la interrumpí. No recuerdo si porque todavía no se veía la cadena privada aquí, o porque en aquella época no veía gran cosa la televisión.

Fundamentalmente, en Oslo (encabezado), la ruta del Bergensbanen (esta foto y la anterior)...

Fundamentalmente, a Oslo (encabezado), la ruta del Bergensbanen (esta foto y la anterior)…

Con posterioridad realicé un par de intentos de retomar la serie, convertida ya en clásico de culto de la ficción televisiva, pero con poco éxito. Hace unos meses, la retomé… y por primera vez he llegado al punto donde se desvela el misterio asociado al «macguffin». Porque entendámonos, como misterio policiaco, el asunto del asesinato de Laura Palmer siempre me ha parecido una melonada. Hasta el momento en el que el «macguffin», es decir, el motor de la serie, deja de existir, lo interesante es el viaje. El encuentro con la «fauna» humana que constituye la serie, las idas de olla de los creadores, la originalidad de la puesta en escena, la guapas chicas del elenco, pero todas de aspecto tan modosito y atemporal (creo que no hay varón que se asome a la serie que no se «enamore» de Audrey (Sherilyn Fenn), como le pasa en cierta medida a Cooper (Kyle MacLachlan)), la música, la iluminación, los colores,… todo eso es lo que merece la pena de la serie. Me recomiendan que no siga. Que lo que queda no merece la pena. Pero ya que han anunciado la continuación de la serie para el año que viene o al siguiente, la terminaré.

... y el Nærøyfjord (esta fotografía).

… y el Nærøyfjord (esta fotografía).

[Libros de fotografía] Procesos y visiones alternativas fotográficos y Gotthard Schulh – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

En las últimas semanas he añadido dos volúmenes a mi biblioteca de libros de fotografía. Como insisto en otras ocasiones no son libros de técnicas o recetas mágicas, de los que te dan la solución maravillosa para hacer fotos perfectas de «alta calidad»… son llevarte a casa las obras de los mejores

Origen: Libros de fotografía: Procesos y visiones alternativas fotográficos y Gotthard Schulh – Fotografía y otras artes visuales

Las fotografías acompañantes son del lago de Lugano (entre Suiza e Italia), hace 9 años.

 

[Libro] El amante japonés

Literatura

Hacía varios lustros que no leía nada de Isabel Allende. Leí algunas de sus novelas iniciales, pero una de sus más significativas obras se me atrangantó en su momento, y desde entonces no había vuelto a leer nada de la escritora chilena. A principios de verano, me encontré una oferta sobre su última novela, la que hoy os comento, y decidí volver a reencontrarme con la escritora más leída en el mundo de habla hispana.

El amante japonés
Isabel Allende
Plaza & Janés, 2015
Edición electrónica

Viajaremos en esta ocasión a Polonia, origen de Alma. Donde quedan muchos menos judíos que hace 70 años, aunque algunos se ven en Cracovia (fotografía del encabezado), y donde las fronteras variaron, y ahora podemos pasear por el Stary Rinek de Poznań, que en aquella época era la alemana Posen.

En una progresista residencia de ancianos californiana convergen las vidas de una serie de personas. Está Irina, una joven inmigrante de los países del telón de acero, cuya vida incluye algunas tragedias que se irán desvelando poco a poco. Está Alma Belasco, perteneciente a una de las familias pudientes más significativas de California, donde llegó siendo niña cuando su familia, judíos polacos, poco antes de la guerra mundial, la puso a salvo con su familia radicada en Estados Unidos. Está Seth, el nieto de Alma, y principal enlace con su familia una vez que esta deja la residencia familiar para retirarse a la residencia. Hay un viejo amigo odontólogo del marido ya fallecido años ha de Alma, y está una vieja doctora, que además de residente en el lugar, colabora con los cuidados del resto de los ancianos más deteriorados. Entre todos ellos, poco a poco, y especialmente con la investigación activa de Irina y Seth, se irá descubriendo aspectos de la vida de Alma relacionados con su amistad con Ichimei, un niño de padres japoneses nacido en Estados unidos, y cuyo destino quedó ligado a los Belasco. Pero al tirar de la manta aparecerán otros secretos familiares y se descubrirá el auténtico carácter de Alma.

Allende, con esta novela, vuelve a las sagas familiares. A los liberales judíos californianos, los Belasco, con sus luces y sus sombras. Y al mismo tiempo va tocando algunos de los temas que han estado o están candentes a lo largo del siglo XX y principios del siglo XXI en las sociedades occidentales, y en la norteamericana en particular. Se habla de la injusticia cometida hacia las poblaciones americanas de origen nipón. De la intolerancia racial y sus límites. Se habla de la homosexualidad. Se habla de la fidelidad, y de los secretos familiares. Se habla de amistad. Se habla de trata de blancas. Se habla de abusos familiares y violencia de género. Incluso de pornografía infantil. Se habla de amores, especialmente de algunos imposibles, pero también alguno posible e incluso redentor. Se habla de la vejez. Y se habla de suicidio médicamente asistido, al final de la vida. Quizá uno de los problemas de la novela es que toca muchos palos y profundiza en pocos.

O también podemos acercarnos al Rynek Główny en Cracovia, con la catedral de Santa María al fondo en una tarde de verano.

Por lo demás, Allende nos ofrece un elenco de personajes con los que el lector empatiza fácilmente. Unido a una prosa que, como es característico en la autora, es fácil y desprovista de artificios y de amaneramientos, el lector se mete con facilidad en la novela y acepta la invitación a conocer algo más de las vidas de estos personajes, que puede ser o no ser representativos de una o unas épocas que nos resultan más o menos familiares por su proximidad.

Estamos ante una novela entretenida y agradable de leer. Pero por mucho que esté siendo un éxito de ventas, no es el novelón fundamental que los entusiastas de la escritora describen por la red de redes. Es una novela apañada, interesante, entretenida, con alguna carencia, con el recurso a algunos lugares comunes de más. Pero que se puede recomendar sin más problema.

O podremos recordar en los monumentos de Varsovia los levantamientos contra el invasor alemán que se produjeron… sin mucho éxito, ni coordinación, todo hay que decirlo.

[Cine] Stille Hjerte (2014)

Cine

Stille Hjerte (2014); vista el 10 de septiembre de 2015.

Vista en versión original subtitulada en castellano y por eso mantengo el título original en danés de una película que en la cartelera española también se puede encontrar doblada con el título literalmente traducido de «Corazón silencioso».

Bille August, un realizador que se ha movido mucho por la geografía mundial a la hora de rodar sus películas, vuelve a su país natal para rodar un drama familiar, muy intimista, y con algunos dilemas éticos encima de la mesa. Es un director que me parece irregular en su filmografía, de la que he visto algunos títulos, no todos. Lo último que vi de él no me dijo gran cosa, a pesar de contar con un reparto europeo de campanillas.

Nos daremos un paseo por Dinamarca, con la excusa de la nacionalidad de la película, empezando por una vista elevada de la capital Copenhague.

En esta ocasión nos traslada al seno de una familia en la que la madre, Esther (Ghita Nørby), padece una enfermedad neurológica degenerativa que le ha empezado a afectar la movilidad, y que le producirá la muerte en un plazo más o menos largo, pero penoso por la progresiva dependencia de los demás en la que ira cayendo. Su marido, Poul (Morten Grunwald), que ha ejercido como médico, está dispuesto a ayudarle en un suicidio médicamente asistido, algo ilegal pero que pueden apañar en las apariencias aprovechando las capacidades relativamente conservadas que tiene todavía Esther. Lo único que ha pedido Esther es el consenso de toda la familia, es decir de sus dos hijas, la mayor Heidi (Paprika Steen), que en principio apoya su decisión, y la menor Sanne (Danica Curcic), más reticente, porque además arrastra su propia historia personal difícil. Antes de morir, Esther ha decidio reunir en su casa/mansión a toda la familia para una celebración adelantada de la Navidad.

La realización en el plano técnico es impecable. Puesta en escena, fotografía, sonido… Tiene el aire del teatro adaptado al cine, aunque que yo sepa es un guion original para este medio. Todo transcurre en la mansión familiar que tiene la familia en el campo. Las principales virtudes de esta historia que se desarrolla prácticamente en este único escenario, son las reflexiones sobre los dilemas éticos, sobre el derecho a decidir sobre la propia vida y a recibir una asistencia adecuada si uno decide terminarla. Pero también incide en algunos problemas de las relaciones familiares. El principal problema del filme es que se hace muy, muy previsible. Y salvo alguna escena que sorprende, como el «colocón» generalizado y familiar en un momento dado, vas viniendo venir los acontecimientos con mucha antelación.

También podemos dar un paseo otoñal por los barracones del castillo de Kronborg, en Helsingør, el escenario imaginado por Shakespeare para su dubitativo príncipe Hamlet.

El plano de las interpretaciones es otros de los puntos fuertes. En los últimos años, las cinematografías y las ficciones televisivas escandinavas se han ido abriendo y difundiendo por el resto del mundo y algunos intérpretes daneses están empezando a ser caras conocidas y apreciadas. A los mencionados, podemos añadir Pilou Asbæk, como el desastrado novio de Sanne, la hija menor, que tiene algunos muy buenos momentos, y que también me resulta conocido de algunas series televisivas.

Película que se deja ver, que plantea dilemas interesantes, con buena factura y buenas interpretaciones como digo, pero que te deja la sensación de que podrían haberse currado un poco más la historia y el guion, generando un drama más interesante, más intenso y más novedoso, cosa que no consiguen, dejándote una sensación de «déjà vu».

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

O volviendo a la capital, podemos alejarnos del bullicio de la gran ciudad por el parque que rodea al palacio de Rosenborg, en una tarde soleada de octubre.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 6 al 13 de septiembre de 2015 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Antes que nada, pondremos el enlace al tablero de Pinterest que recoge las fotografías que me han llamado la atención esta semana por sí mismas, o que pertenecen a grupos de fotografías que las representan.

Creo que hay para todos los gustos y de todos los temas y géneros.

Origen: Recomendaciones semanales – del 6 al 13 de septiembre de 2015 – Fotografía y otras artes visuales

[Fotografía] Mi cámara más antigua, del año 1948; cómo usarla – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Zeiss Ikon Ikonta B (521/16)

Fotografiar con una cámara de medio formato es algo muy interesante, y divertido. Desde luego, hacerlo con una de medio formato digital es impensable por su coste absolutaente prohibitivo. Pero hacerlo con una cámara…

Origen: Mi cámara más antigua, del año 1948; cómo usarla – Fotografía y otras artes visuales

Ya me van quedando menos artículos de los que durante una temporada escribí en https://medium.com/@carloscarreter por pasar a mi sitio sobre fotografía y otras artes visuales, http://carloscarreter.es. En este que he transcrito hoy, os cuento mis experiencias con una Zeiss Ikon de 1948 en el marco de una quedada de Fotógraf@s en Zaragoza FeZ.

[Fotografía] Un paseo con una Fujifilm X100T – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

“Photowalk” por el casco histórico de Zaragoza con el X Asalto, patrocinado por Fujifilm.

El pasado miércoles 9 de septiembre de 2015 se celebró en Zaragoza un “photowalk”, un paseíco fotográfico nos gusta llamarlo por aquí, en el marco del…

Origen: Un paseo con una Fujifilm X100T – Fotografía y otras artes visuales

[Televisión] Cosas de series; «realities» y paranoias

Televisión

Estamos en septiembre. vuelven series de años pasados y se estrenan otras nuevas. Unas se esperan con más interés que otras. Pero estas novedades se irán acumulando más hacia el final de mes. Aunque esta semana ya hay alguna que todavía no he tenido oportunidad de ver. Si que me he decidido a cumplir con una carencia que tenía en mi haber. La segunda temporada de la legendaria Twin Peaks. Estoy en ello. Por si en algún momento emiten la prometida continuación. Aunque parece que en estos momentos no se la espera hasta 2017.

En esta semana tengo dos finales de temporada muy distintos, pero que no carecen de interés.

La serie más potente de las dos que traigo hoy transcurre en Nueva York, que se configura una vez más como un personaje añadido en la acción.

La serie más potente de las dos que traigo hoy transcurre en Nueva York, que se configura una vez más como un personaje añadido en la acción.

Por un lado, hace unas semanas recuperé la primera temporada de UnREAL. Esta serie no me interesó a priori en su momento. Trata sobre los entresijos de la realización de un programa de telerrealidad, un tipo de televisión que nunca me ha interesado y nunca he visto. Pero como cuando terminó su primera temporada vi buenas críticas decidí como digo recuperarla. No me arrepiento. Es una serie muy entretenida, con no poca mala baba y humor negro, y sus puntos de drama que son más tópicos, pero no están mal. Con dos protagonistas femeninas que se comen buena parte de la función, Shiri Appleby y sobretodo Constance Zimmer, nos pasean por el cinismo y las manipulaciones que según los creadores de la serie existen en la telerrealidad. Bien, bueno, no sé. Puede que sea así, puede que no. En cualquier caso, como dicen en Italia, «si non è vero, è ben trovato». Desde luego, me apunto a la próxima temporada.

Como muchas de estas series, se alternan los escenarios entre las bulliciosas avenidas de Manhattan y los algo más tranquilos barrios de Brooklyn.

Como muchas de estas series, se alternan los escenarios entre las bulliciosas avenidas de Manhattan y los algo más tranquilos barrios de Brooklyn.

Y también ha terminado su primera temporada una de las revelaciones de este verano, Mr. Robot. A pesar del título, no hay aquí inteligencias artificiales como de las que hablábamos en los primeros días de esta semana. El protagonista es un joven, interpretado por Rami Malek, que trabaja como informático en una empresa de seguridad informática que se relaciona con algunas poderosas empresas financieras. En un momento dado es reclutado por un pequeño grupo antisistema, cuyo líder aparente Mr. Robot (Christian Slater), quiere asestar un duro golpe a esa y a otras empresas para cambiar el mundo. El joven aparece como afectad por un fuerte grado de fobia social, aunque conforme avanza la serie comprobaremos que su desequilibro mental es mucho más serio. He de decir que estas historias de conspiraciones que bordean (o no) la paranoia no suelen ser de mi gusto. Pero hay dos cosas que es necesario resaltar. Las interpretaciones son muy buenas y la realización es excepcional. Con encuadres muy osados, con una dirección de fotografía fundamental para conseguir el angustioso ambiente en el que se mueve psicológicamente el protagonista y otros personajes secundarios de la trama, estamos ante una serie que todo aficionado a la fotografía debería ver para aprender a manejar los encuadres, los espacios negativos y a saltarse las más habituales reglas de composición para beneficio de la historia que se cuenta. Así que aunque en más de una ocasión me he encontrado despistado de la historia que me estaban contando, he visualizado con interés cada uno de los primeros 10 episodios de esta serie. La crítica esta encantada. Y el público votante en IMDb, todavía más. Así que quedáis advertidos.

Pero el objeto de la ira de los antisistemas, o de personas hartas de ciertos aspectos del sistema sin más, siempre será Wall Street. Una de las calles más feas de Nueva York, por cierto.

Pero el objeto de la ira de los antisistemas, o de personas hartas de ciertos aspectos del sistema sin más, siempre será Wall Street. Una de las calles más feas de Nueva York, por cierto.

[Cine] Operación U.N.C.L.E. (2015)

Cine

Operación U.N.C.L.E. (The Man from U.N.C.L.E, 2015); vista el 6 de septiembre de 2015.

Si algo sé de mi madre durante la época de mi infancia y adolescencia es que uno de sus actores favoritos era Robert Vaughn. Pero yo tarde mucho tiempo en saber que aquel actor se llamaba así. Cuando mi madre comentaba los programas de televisión o las películas en las que trabajaba Vaughn, decía aquello de «hemos visto una de Napoleón Solo«. Un nombre que a mí me hacía mucha gracia. El caso es que tardé mucho tiempo en saber de dónde había salido Napoleón Solo. No tengo recuerdo de haber visto episodios de la serie El agente de CIPOL (The Man from U.N.C.L.E., su título original en inglés). Debían emitirlo tarde, cuando yo ya me había ido a dormir. O no me interesaba y me ponía a jugar o a leer.

Por cierto,… que si mezclas U.N.C.L.E. (T.Í.O. en castellano) con C.I.A, obtenemos T.I.A.… conocida agencia de «inteligencia» y espionaje de lo más castiza y española que tantas risas nos ha provocadado… Siempre había asumido que T.I.A. era una coña sobre C.I.A.; pero ahora me pregunto si no lo es también por lo de U.N.C.L.E. La serie original de U.N.C.L.E. se emitió entre 1964 y 1968 en EE.UU., y la primera aparición de la T.I.A. fue en 1969 con El sulfato atómico.

Pero a lo que íbamos. Cuando anunciaron esta reimaginación cinematográfica de aquella teleserie, en esta crónica y lamentable falta de ideas novedosas en Hollywood que les hacer reciclar la historias ya conocidas una y otra vez, carecía de motivación inicial para ir a verla. Salvo la afectividad asociada al recuerdo de mi madre. Las expectativas hacia la película dirigida Guy Ritchie eran flojas. Los avances vistos previamente no me habían llamado la atención. Me parecía más de lo mismo en lo que se refiere a adaptaciones de viejas series de televisiones, muchas de las cuales pasan sin pena ni gloria, y las que triunfan tampoco suelen ser muy de mi gusto. No obstante, en un fin de semana en elque estaba de considerable bajón en el estado de ánimo, cuando me llaman el domingo por la mañana para ir al cine, no me lo pienso y me voy. Total,… qué mas da. Cualquier cosa mejor que quedarme en casa o dar una vuelta por Zaragoza por mi cuenta dándole vueltas a la cabeza.

Si algo tiene de bueno la película es que, tras una oscuras escenas berlinesas, la mayor parte de ella transcurre en una luminosa Roma y en las costas italianas.

Nos cuenta la historia los inicios de U.N.C.L.E., agencia de espionaje internacional, cuando esta ni siquiera existe. En un momento dado, se ven forzados a trabajar tres personas muy diversas. Napoleon Solo (Henry Cavill), un antiguo soldado americano metido a ladrón de guante blanco y forzado a trabajar para la C.I.A. cuando lo pillan; Ilya Kuriakin (Armie Hammer), un agente del K.G.B. hijo de un alto cargo del partido comunista soviético caído en desgracia; Gaby Teller (Alicia Vikander), joven y hábil mecánica de Berlín oriental, cuyo padre fue un científico nuclear en la Alemania nazi que tras la guerra se puso a trabajar para los estadounidenses. Este ha desaparecido en manos de una organización fascista criminal con sede en Roma, liderada fundamentalmente por la ladina Victoria Vinciguerra (Elizabeth Debicki), que amenaza con construir bombas atómicas con facilidad para desestabilizar al mundo y hacerse con el poder mundial.

Como veis, lo de siempre. Los buenos, en este caso en una mezcolanza improbable de nacionalidades e ideologías, frente a los malos, una organización secreta con ganas de dominar al mundo. Argumento propio del 007 más clásico. Pero sin que tenga nada novedoso o interesante que aportar. Está todo lo que esperas, persecuciones, secuestros, algún asesinato, malos taimados, pero algo tontos, las chicas, muy monas vestidas de yeyés/swinging london, micrófonos escondidos,… Se supone que se introducen aquí y allí dosis de humor, y un improbable romance, más bien tensión sexual no resuelta, entre Kuriakin y Teller. Yo, sinceramente, no les veo la química por ningún lado.

Esto es algo que siempre se agradece, alegra la vista y levanta los corazones. Y da envidia de no estar allí mismo, disfrutando de ese ambiente.

Los intérpretes están discretos. Desde luego, Vikander, que en estos momentos tanto suena para la futura temporada de premios a propósito de películas todavía no estrenadas, está muy guapa, pero pasa sin pena ni gloria. Hammer, de acuerdo con su personaje, sufre de una inexpresividad absoluta, que no consigue levantar ni siquiera en los accesos de ira que se supone que le vienen de vez en cuando. Y a Cavill le debieron de «decir ponte ahí y luce guapo», cosa a la que se dedica, aunque de vez en cuando muestre destellos de más potencial interpretativo así como del personaje. Lamentamos profundamente que no le den más minutos y un poco más de miga a Debicki, que probablemente, en este panorama es la más atractiva desde muchos puntos de vista. Cuando hay un buen malo, todo mejora,… pero no le dan las oportunidades.

Película destinada al hiperconsumo palomitero en verano, no da más de sí porque nadie se esfuerza en ello. Entretendrá a muchos espectadores poco exigentes (lo que puede explicar su relativamente aseada puntuación entre los votantes de IMDb, o la condescendencia de algunos críticos), pero que pasará sin pena ni gloria por la historia del cine. Salvo que, por supuesto, la operación salga rentable económicamente, y nos castiguen con futuras secuelas. Pues nada. Lo de siempre.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Menos mal que siempre tenemos los recuerdos fotográficos de viajes pasados para volver a esos lugares y a esos ambientes, confiando en futuras visitas a la ciudad eterna.

[Televisión / ciencia] Cosas de series; especial singularidades tecnológicas

Ciencia, Televisión

Ayer comentaba que esta semana iba a dedicar cierta cantidad de espacio al tema de las inteligencias artificiales. Concepto que categorizando de alguna forma venía a incluir las siguientes clases:

  1. Sistemas o máquinas que piensan como los seres humanos.
  2. Sistemas o máquinas que actúan como los seres humanos.
  3. Sistemas o máquinas que piensan racionalmente.
  4. Sistemas o máquinas que actúan racionalmente.

Con Äkta Människor nos iremos a Suecia: Paisaje en Kastellholmen, Estocolmo (Suecia). Agosto de 2011. En el encabezado, Edificios tradicionales en el parque Skansen de Estocolmo, Suecia. Agosto de 2011.

El tema de la inteligencia artificial ha sido relativamente popular en la literatura, en el cine y en la televisión. No siempre se le ha dado ese nombre. Pero el concepto, de una forma u otra, estaba ahí. Dos aspectos se han analizado o reflexionado en esas obras. Dos dilemas que potencialmente se pueden presentar en función de los valores que una persona o un grupo de personas maneje:

Primero: ¿Es ético y razonable que el ser humano se arrogue la capacidad de crear inteligencia, si ello es posible, a partir de la materia inerte, algo que las religiones y la filosofía más tradicional han reservado a la deidad? El paradigma de esta reflexión sería el Frankenstein de Mary Shelley, obra que hay que encuadrar dentro del romanticismo, corriente de pensamiento bastante anticientífica, y cuya respuesta es que no. Que el ser humano no debe entrar en semejante materia. Y que si lo hace, las consecuencias serán desastrosas.

Segundo: ¿Cuáles son las consecuencias de que como resultado de la evolución tecnológica lleguemos a un punto en que una máquina o conjunto de máquinas supere la capacidad intelectual de la especie humana, tenga capacidad de planificación y actuación y una agenda propia? Estamos ante el dilema de lo que se ha venido denominando la Singularidad Tecnológica. Aunque no me gustó especialmente, una obra que analiza específicamente este problema es la reciente película Ex Machina del director Alex Garland. Llevado al terreno del género posapocalíptico, la saga Terminator es una de las expresiones más preocupantes de las consecuencias de una singularidad tecnológica.

Por supuesto, he puesto dos ejemplos que me parecen signficativos, pero hay otros muchos que incluso seguramente a muchas personas les parecerán más interesantes. No podemos de mencionar a Isaac Asimov y sus tres Tres Leyes de de la Robótica, que era una forma de indicar que el avance se producirá pero que tenemos que proteger al ser humano de sus consecuencias. ¿Cómo? Incluyendo por sistema un código moral en la programación de las máquinas. El propio Asimov en uno de sus más entretenidos, interesantes o preocupantes cuentos cortos, … That Thou Art Mindful of Him (en españól, ¿Qué es el hombre?) nos propone no obstante que es te código moral quizá no sea una protección adecuada o suficiente. Nunca os fiéis de un robot que se llame George.

Un interesante artículo publicado en Principia.io sobre las inteligencias artificiales en la ficción puede servir de guía más que adecuada para introduciros en el tema.

En las calles floridas del casco histórico de Ystad, Suecia. Julio de 2014.

En estas estamos, con un tema apasionante si tenemos en cuenta que algunos expertos han situado el advenimiento de la singularidad tecnológica en algún momento del siglo XXI con el punto central de sus intervalos de confianza en torno al año 2045, cuando este verano tuve la ocasión de ver la primera temporada de la serie de televisión británica Humans. Serie interesante, pero que es una nueva versión de una historia llevada previamente a la pequeña pantalla por la televisión sueca con el título de Äkta Manniskör (título internacional, Real Humans). Aunque con diferencias.

Äkta Manniskör me ha resultado una serie mucho más interesante. Básicamente, debajo de su aspecto de serie sencilla con bajos presupuestos, hay una variedad de temas mucho más complejos. Para empezar, el universo en el que se desarrolla no es otro que el de la Suecia (o el mundo) actual. Incluso de unos años atrás. De hecho, da la impresión que buena parte de los modelos de coches que aparecen son un poquito antiguos. Y las casas son de Ikea. Pero con una diferencia. Desde hace tiempo, hay una industria de fabricación y comercialización de robots de aspecto humano, los hubots, que se dedican a realizar tareas al servicio de los seres humanos.

Los problemas vienen por varios lados. Uno, el impacto que la presencia de los hubots tienen en la vida cotidiana de las gentes. Desde la posición que ocupan en el ámbito doméstico, incluido en los dormitorios, a los problemas de competición por los puestos de trabajo con algunos humanos. Dos, porque se ha producido la singularidad tecnológica, existe un grupo de hubots con autoconciencia, voluntad y capacidad de actuar autónoma, con capacidad para establecer sus propios objetivos. Tres, porque se conforman grupos radicales en la sociedad a favor y en contra de la integración de los hubots en la sociedad humana. Cuatro, porque algunos hubots autoconscientes ya han decidido que son o pueden ser superiores al ser humano, y por lo tanto suplantarlos como inteligencia dominante en el planeta.

Atardecer sobre Gamla Stan, Estocolmo (Suecia). Agosto de 2011.

Si la variedad de situaciones éticas, sociológicas y políticas pareciera poco, se mezcla con los conceptos de racismo y otras discriminaciones, además la serie se alimenta de diversos géneros. Sus primeros minutos pueden estar extraídos de una serie de terror o de invasiones alienígenas. Hay paralelismos con las precuelas del planeta de los simios. Hay conspiraciones. Hay ambientes claustrofóbicos. Hay terrorismo. Hay situaciones que parece salidas de obras de Kubrick…. Todo ello con una parquedad de medios muy conveniente, y con la habilidad para representar a los hubots como una diversidad. De los que tienen un aspecto totalmente artificial, como maniquíes animados, a los que son capaces de suplantar a un humano física y emocionalmente. Las interpretaciones están en buen nivel, siendo destacable alguna como la de la fría y atractiva Bea (Marie Robertson).

La cuestión está en que esta serie, que se añade a un acerbo cada vez más amplio, muestra dos cosas. La primera es que el problema de la singularidad tecnológica, aunque no totalmente definido ni en su concepto ni en la probabilidad de que surja, es una cuestión sobre la que merece la pena reflexionar, en una sociedad en el que las tecnologías de la información y la comunicación y la capacidad de procesamiento de datos y computación están incrementándose de de forma exponencial. La otra, es que estas obras sirven para mirarse al espejo y para reflexionar sobre los comportamientos humanos y sobre los problemas de la sociedad, cuando se enfrenta a la diversidad y a la falta de una definición única de lo que es un humano. Porque no nos engañemos, en muchos sitios todavía no se considera a todo el mundo igual de humano: por cuestiones de raza, creencias, religión, sexo, nacionalidad, etcétera. Por mi parte, una recomendación. Si se os pone a tiro ved las series, tanto la sueca, Äkta Människor (Real Humans) que lamentablemente cancelaron tras la segunda temporada, como la inglesa, Humans, que acaba de emitir su primera temporada y está renovada para dentro de un año.

Campanario de la parroquia de Gamla Uppsala, Suecia. Agosto de 2011.

[Libro] La luna es una cruel amante

Literatura

Esta semana, dadas mis últimas experiencias televisivas más el libro que traigo aquí hoy, voy a hablar del tema de las inteligencias artificiales. Las computadoras inteligentes, los robots inteligentes, las máquinas con unas capacidades intelectivas similares a las del ser humano, han sido una cuestión planteada en la especulación científica y en la ciencia ficción desde hace mucho tiempo. A lo que hay que unir las actualizaciones de los mitos de Prometeo, del ser humano capaz de crear un ser inteligente, pretendiendo igualarse en ello a una supuesta deidad creadora. Y cayendo por lo tanto en desgracia ante esa deidad que de una u otra forma lo castigaría. En cualquier caso, se han propuesto algunas categorías para las inteligencias artificiales, que pueden ser las siguientes:

  1. Sistemas o máquinas que piensan como los seres humanos.
  2. Sistemas o máquinas que actúan como los seres humanos.
  3. Sistemas o máquinas que piensan racionalmente.
  4. Sistemas o máquinas que actúan racionalmente.

Una cuestión clave que se discute es la capacidad de tener sentimientos y deseos. Y por lo tanto una agenda personal de desarrollo, independiente de la de sus creadores. Son temas complejos como veis.

La luna, la principal protagonista de esta historia de anticipación científica y ficción política.

La luna, la principal protagonista de esta historia de anticipación científica y ficción política.

El libro que traigo hoy está escrito por Robert A. Henlein, considerado por muchos como uno de los grandes de la ciencia ficción universal, por su larga carrera, por la calidad de sus obras, por la diversidad de los temas y los planteamientos que tratan. Aquí nos movemos en el terreno de la anticipación científica mezclada con la reflexión política.

La luna es una cruel amante
Robert A. Henlein; traducción de Manuel Mata Álvarez
La factoría de ideas, Solaris ficción, 2003
Edición electrónica

Esta es la historia de cómo un técnico de computadoras que vive en las colonias humanas en la Luna, en su relación con un supercomputador de la autoridad competente a quien llama MIKE, comprende en un momento dado que este ha alcanzado un nivel de autoconciencia y razonamiento similar a los de un ser humano, pero con una capacidad de cálculo y un acceso a datos e información casi infinitamente superior. La asistencia a una reunión política que acaba siendo reprimida por la autoridad le lleva a entrar en contacto con una joven y guapa activista política partidaria de la independencia de la Luna de las autoridades terrestres y con un viejo profesor con ideas anarcocapitalistas que está buscando la ocasión para generar una revolución que lleve a que en la Luna se instaure una sociedad humana con un régimen político que el considera ideal. Entre los tres generarán la célula inicial de un movimiento político motivado por los cálculos de MIKE. Si no se hace nada, la economía de la Luna y sus relaciones con la Tierra entrarán en un rumbo de catástrofe en pocos años. Las probabilidades de que el movimiento recién formado por tan insospechados conspiradores también son escasas. Pero… sin riesgo no hay diversión.

Sinceramente, esta es la segunda novela que leo de Henlein. Lo cual es relativamente sorprendente teniendo en cuenta la categoría que ostenta dentro de los autores de ciencia ficción. La cuestión es que siempre me sentí incómodo con la primera que leí, la que probablemente sea su más famosa novela, Tropas del espacio. Soy de los que opinan que detrás de la misma hay una ideología militarista y mucho más cercana al fascismo de lo que el propio autor esté dispuesto a reconocer. Me he llevado sorpresas en varias ocasiones cuando oyes opiniones procedentes de los Estados Unidos que sinceramente creen que están por la libertad y la democracia, pero sorprendentemente proponen soluciones a los problemas que se acercan sospechosamente a los fascismos, democracias selectivas o democracias orgánicas.

Un sistema de ferrocarril se desarrolla en ese futuro lunar para unir las ciudades colonias que se han fundado sobre la superficie lunar. Mejor dicho bajo la superficie; al igual que el ferrocarril es un metro. La radiación puede ocasionar consecuencias muy desagradables sobre el ser humano.

En este libro que comento hoy intentaré responder a tres preguntas que me hice mientras lo leía: ¿Expresa o se manifiesta favorable a una ideología política, distinta o no de la de Tropas del espacio? ¿Representa MIKE un ejemplo válido de inteligencia artifical, y de alguna forma la superioridad de la misma sobre los humanos, cuestionando algunas de las soluciones políticas planteadas? ¿Es una novela que se pueda recomendar?

Sobre la cuestión política, ya he avanzado que el personaje del profesor que entra en la rebelión tiene una ideología anarcocapitalista. Un estado con un tamaño cero o, si no queda más remedio, reducido a un mínimo considerado como «un mal menor», los libres intercambios económicos y el derecho del individuo a regir su vida sus interferencias y a defenderse por sí mismo. Estaríamos realmente ante una ideología muy popular en la actualidad entre las derechas más radicales de las sociedades actuales, especialmente en Estados Unidos, aunque fuera concebida inicialmente por economistas austriacos. El problema es que este planteamiento resulta utópico, y con frecuencia las soluciones a los problemas prácticos conllevan acercamientos a los fascismos. Hay pequeños indicios a lo largo de la novela que indican esa posibilidad, aunque no se profundice en ellos o se pasen más o menos por alto.

MIKE representa un problema. Es una supercomputadora. Es una inteligencia artificial pero no de aspecto humano. De hecho es una unidad de proceso con unos bancos de memoria, enorme, y una miríada de periféricos que le permiten obtener datos e información y ejecutar acciones. Pero a lo largo de la novela la vemos desarrollarse. Desde lo que podría ser una fase de infancia hasta una edad adulta. Lo cual supone un problema en sí mismo dentro de la ideología política de la obra. Porque a su ritmo de desarrollo puede alcanzar, o alcanza, un nivel de inteligencia y de poder superior al de cualquier humano. Es el germen del dictador «benévolo», la máquina que organiza al ser humano por su bien. Es la semilla para una distopia. Hemos leído otras obras que parten de la premisa de una sociedad humana gobernada por máquinas. No creo que Henlein fuera ajeno a las consecuencias de su creación literaria, y busca una «solución» al problema de la inteligencia artificial superior a la inteligencia humana, que no voy a desvelar. Pero que habla de las debilidades que el pensamiento político que tiene el autor, representado por el profesor conspirador. En cualquier caso, el acercamiento a la humanidad por parte de MIKE a través del humor me parece muy original. Y también añadiré que como inteligencia artificial no queda claro su desarrollo con algunos de los aspectos más problemáticos de la definición de una inteligencia artificial; las emociones, los sentimientos y la voluntad.

Finalmente queda la cuestión de si el libro es recomendable o no. Y os tengo que decir que me lo pasé estupendamente. El libro es muy divertido. Es muy entretenido. Mezcla intriga, humor, drama, alguna dosis de tragedia… La ironía de algunos de los pasajes del libro es lo que puede llevar a algunos a defender que el autor es crítico con determinadas formas de pensar, utilizando un género cercano a la parodia, más que un defensor de esas formas de pensar. Si uno se lo pasa bien, supongo que se puede recomendar, siempre que adopte un sentido crítico para las consecuencias de lo que se propone.

Originalmente una colonia penitenciaria, al estilo Australia, con el tiempo los ciudadanos son granjeros y profesiones complementarias útiles; pero no pueden hacer ejercicio al aire libre, confinados en el subsuelo, sólo salen al exterior con trajes protectores y evitando las horas de insolación. Nada que ver con la libertad de los ciudadanos terrestres actuales de correr al atardecer.

Originalmente una colonia penitenciaria, al estilo Australia, con el tiempo los ciudadanos son granjeros y profesiones complementarias útiles; pero no pueden hacer ejercicio al aire libre, confinados en el subsuelo, sólo salen al exterior con trajes protectores y evitando las horas de insolación. Nada que ver con la libertad de los ciudadanos terrestres actuales de correr al atardecer.

Luego está la cuestión de la anticipación. Una de las características tradicionales de la ciencia ficción es la anticipación científica y tecnológica. Prever con antelación por dónde van a ir los desarrollos científicos, tecnológicos y sociales. Muchas veces se señalan los «aciertos» de los autores de ciencia ficción. Pero lo cierto es que las más de las veces se equivocan. En 2001: una odisea del espacio, Kubrick y Clarke imaginaron que para el cambio de siglo estaríamos en disposición de mandar una nave espacial enorme y tripulada hasta Júpiter, cosa que estamos lejos de hacer. Pero fueron incapaces de imaginar el teléfono móvil, que en el año 2001 era ya un elemento popular, y no quiero ni pensar lo que se ha desarrollado quince años más tarde. Pues este tipo de cosas se encuentran multiplicadas por mucho en esta novela. Imagina Henlein un gran supercomputador, pero es incapaz de imaginar el ordenador personal, y no digamos ya el portátil o los dispositivos móbiles, o una red de intercambio de datos como internet. Las tecnologías de la novela son anticuadas, a pesar de la colonización de la Luna y un moderado viaje espacial. Plantea problemas demográficos, pero ni mención a los ecológicos que derivarían de ellos. Todo tiene un sabor añejo, un poquito rancio, pero con encanto.

En la actualidad, hay muchos escritores de ciencia ficción que han tomado conciencia de los riesgos de anticipar. Se denomina ciencia ficción a obras que son más bien intrigas tecnológicas, pero con tecnologías actuales o altamente probables. No toman riesgos por miedo a que con el tiempo parezcan ingenuos o poco sagaces. Es difícil prever el futuro.

Como veis, me ha salido una larga entrada. Pero me apetecía profundizar un poquito más en esta obra, que para muchos será una mera intriga política con más o menos acción en el exótico ambiente de la colonización lunar, pero que tiene mucho más como habéis visto entre sus líneas. Es divertida. Pero como ya he dicho, conviene ser crítico en su lectura.

¿Es un futuro factible colonizar la luna? ¿En esas condiciones? ¿Realmente es tan elevada la capacidad de adaptación del ser humano? ¿A qué precio? ¿Y las adaptaciones fisiológicas y anatómicas? Alguna especulación se deja caer. Aunque el tema principal sea un modelo viable de política lunar.

¿Es un futuro factible colonizar la luna? ¿En esas condiciones? ¿Realmente es tan elevada la capacidad de adaptación del ser humano? ¿A qué precio? ¿Y las adaptaciones fisiológicas y anatómicas? Alguna especulación se deja caer. Aunque el tema principal sea un modelo viable de política lunar.