[Cine] Mank (2020)

Cine

Mank (2020; 62/20201207)

El cine dentro del cine. Un tema que siempre ha dejado películas interesantes. Esta película del interesante David Fincher venía además con una campaña promocional curiosa. Todo el mundo hablaba de que se nos iba a desvelar cómo había sido realmente la concepción y realización de una de las grandes películas de todos los tiempos. Y además, en estos tiempos de pandemia, donde unos apuestan por las salas, mientras que otros lo hacen por las plataformas en internet,… en esta ocasión se apuesta por las dos de forma casi simultánea. Bueno… olvidémonos de la forma de exhibición y vamos al tema… que no es lo que nos habían vendido. Quizá,… paradójicamente,… más interesante.

Este año que termina tendría que haber sido el de mi segunda visita a los Estados Unidos, específicamente a California. San Francisco, seguro; Los Ángeles, con Hollywood, quizá. Pero no ha podido ser. Así que nos tendremos que contentar con Nueva York para ilustrar esta entrada.

De lo que va la película realmente es de las vivencias de Mankiewicz (Gary Oldman) en el Hollywood de los años 30. De su matrimonio con su fiel Sara (Tuppence Middleton), de su amistad con la actriz Marion Davis (Amanda Seyfried), su relación con el amante de esta William Randolph Hearst (Charles Dance, ¿elegido por las similitudes entre Hearst y Tywin Lannister?), y con muchos otros importantes personajes de la meca del cine en aquellos años. Todo ello, recordado en flashbacks mientras Mankiewicz escribe la primera versión de la película que inspiró Hearst y dirigió Orson Welles (Tom Burke), ayudado por su secretaria Rita Alexander (Lily Collins).

Filmada en blanco y negro (digital), cono sonido monoaural, para mayor acercamiento al ambiente y a las películas de la época, con un elegante y preciso diseño de producción, la película se basa en gran medida en las excelentes interpretaciones de su extenso reparto, con el mayor peso, por supuesto, para Oldman. Quizá demasiado mayor para interpretar a un hombre que en aquellos momentos rondaba los 42 años. Tal vez hayan querido reflejar de esa forma los estragos del alcohol en el Mankiewicz original… pero aun así.

Pero lo más interesante es la crítica sociopolítica que la película lleva consigo. Muchos críticos y prensa especializada se han centrado alrededor de la película en la polémica sobre si el guion fue obra exclusiva de Manckiewicz, si Welles intervino significativamente o, incluso, como muchos proponen, el guion final fue una adaptación de Welles al extenso escrito de Manckiewicz. Pero la película hay que leerla, y de ahí le viene buena parte de su interés, en función de los tiempos que corren, ya que expone las manipulaciones de los magnates de la industria del cine para influir en la política, manipulando la opinión pública y recurriendo a la mentira. O como dicen algunos ahora, con un estúpido oxímoron, a las falsas verdades.

He de confesar que me costó un poquito entrar en la película. Un poco confusa al principio. O quizá fuera mi estado de ánimo. Pero finalmente, la disfruté, y evidentemente es una de las propuestas más interesantes de este anómalo año cinematográfico. Totalmente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Call [콜] (2020)

Cine

Call [콜] (2020; 61/20201128)

La semana pasada, después de ver Undine, entré en crisis cinematográfica. Quienes sigan este Cuaderno de ruta sabrán que me he quejado a lo largo del año de sufrir diversas crisis lectoras. Momentos que han durado entre días y semanas en los que no encontraba las ganas de abrir el libro y leer un rato. Pues cuando llegó el fin de semana pasado, daba igual que me fijase en la cartelera de estrenos de la pantalla grande como en la de las novedades de las plataformas de cine bajo demanda, no encontraba motivación para elegir una. Y no es que no haya algún título que pueda interesar. Es que no encuentro las ganas para verlas. Llevado por cierta desidia, repasé novedades en general sobre todo tipo de cosas, y me encontré esta película surcoreana, dirigida por un novato, Lee Chung-hyun. Un novato en la gran pantalla. Previamente había dirigido un perturbador corto que tuve ocasión de ver en Youtube, o quizá en alguna otra plataforma, hace ya un tiempo,… curioso.

Pero lo que me atrajo de la película fue la pareja de mujeres jóvenes protagonistas. A Park Shin-Hye me la encontré en una teleserie de Netflix, uno de esos guilty pleasures que veo de vez en cuando, con una trama demencial. Pero la chica tenía dos cosas; es muy guapa, y daba la impresión de que con un mejor material podría tener madera de buena actriz. La otra protagonista, Jun Jong-seo fue la protagonista femenina, una desconocida en ese momento, de una de las películas más interesantes que he visto en los últimos años, hace dos, adaptación de un relato corto de Murakami (comentado en el mismo enlace que acabo de poner). El caso es que lo hacía muy bien, a pesar de su bisoñez, con alguna película en aquella película que se me ha quedado grabada en la memoria y que tal cosa se debe en gran medida a su trabajo.

La película es una de miedo al estilo asiático, aunque está basada en una película de terror británica que realmente pasó por su vida útil con más pena que gloria. No la vi. La premisa es curiosa y da mucho juego. Una joven (Park) se muda a una casa en la que vivió en su infancia cuando rebuscando entre las cosas que hay en ella, encuentra un viejo teléfono doméstico inalámbrico. Al conectarlo, recibe una llamada de otra joven de su edad (Jun). Y empiezan a contarse sus cosas. Hasta que descubren que no viven en la misma época, aunque sí en la misma casa, sino que están separadas por 20 años en el tiempo. Y a partir de ahí entran en una dinámica en la que las acciones de una afectan a la otra, que acaba por desquiciar todo el asunto.

La premisa de la película es interesante, ya que permite jugar con las paradojas de los viajes en el tiempo, pero sin viajar físicamente en el tiempo. Ya sabéis,… la paradoja del abuelo y otras similares… A esto hay que unir que las dos jóvenes, así como algún que otro secundario lo hacen bien. Y la producción y la ambientación, salvo algún que otro efecto generado por computadora, están bien presentadas. La película tiene un ritmo razonable. Y la historia combina situaciones relativamente previsibles con giros argumentales que sorprenden hasta cierto punto. Las paradojas temporales no siempre están resueltas de forma redonda, es muy difícil, pero tampoco chirrían demasiado. No atentan demasiado contra la suspensión temporal de la incredulidad del espectador.

No es la octava maravilla del cine, ni de lejos. Pero resulta un entretenimiento aceptable. Y en medio de esa apatía cinematográfica de la que os hablaba, me sirve para que esta semana también haya entrada sobre cine en este Cuaderno de ruta. Y confirma una cosa, un fenómeno que ya había observado. Al igual que sucede en España, en Corea del Sur, intérpretes mediocres en televisión, con buenos guiones y bien dirigidos resultan estupendos actores y actrices en películas pensadas para la pantalla grande.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Undine (2020)

Cine

Undine (2020; 60/20201125)

Sigue siendo muy complejo ir al cine, al de gran pantalla, en estos pandémicos tiempos. Y no tiene tanto que ver con el hecho físico de ir, cuanto con la limitada oferta y la naturaleza de la misma. Pero la semana pasada encontrábamos en un horario razonable y versión original subtitulada una película alemana protagonizada por Paula Beer, una joven actriz de esa nacionalidad, que nos sorprendió por su trabajo muy agradablemente en una bella película de François Ozon, muy premiada en el ámbito de los festivales del momento. Así que nos fuimos a verla

Berlín, claro. Aunque el Berlín de la película no es de días claros y soleados. Más de esos días de otoño/invierno con sus nubes, que no llegan a ser grises pero casi.

Dirigida por Christian Petzold, la película revisa una de las diversas leyendas o mitos que encontramos en Europa, y especialmente en los países germánicos, sobre el mito de Ondina o de las ondinas, ninfa o ninfas de los ríos y lagos. Hay varias versiones o variantes que se han traducido a cuentos populares con diversos tonos. De hecho, la famosa sirenita no es más que una variante, pero con una nereida marina, en lugar de una náyade o ninfa de agua dulce. Y muchas de estas leyenda tienen que ver con seres humanos y bellas ondinas que se enamoran, en una relación que se ve como imposible, muy difícil o que exige grandes sacrificios. La variante sobre la que trabaja el también guionista Petzold, actualizando el mito a los tiempos modernos, es la de la náyade, Undine (Paula Beer) que se ha unido por amor a un hombre mortal, pero con la condición de que si este rompe la relación, debe matarlo y regresar a su naturaleza de ser acuático. Pero Undine, una historiadora que realiza visitas guiadas sobre el urbanismos de Berlín, al ser rechazada por su amado, prorroga su situación al caer inmediatamente enamorada de un buzo profesional, con quien inicia una nueva relación, hasta que…

Sí. Estamos ante un cuento. Sin más. O sin menos. Un cuento romántico basado en las leyendas tradicionales, pero actualizado a los tiempos modernos. Con gente que no son príncipes ni princesas, sino que tienen el aspecto de gente cotidiana, que va a trabajar todos los días, que se enamora y se desenamora. Que sufre y se alegran. Unos más honestos, otros menos. Y que con una realización sobria y unas interpretaciones con oficio, nos ofrece una resolución clásica de amores entre mortales y seres legendarios, pero con un giro final razonablemente optimista.

El principal problema de la película… no es en sí mismo un problema. La cuestión es que no va más allá. Equilibrada la historia entre el romance y el drama, sales del cine con la sensación de haber conocido a una gente maja, que te cae bien, casi todos, has visto un retazo de sus vidas, un acontecer puntual, a caballo entre la realidad cotidiana y el mundo de lo fantástico, y ya está. Quizá peca de poca ambición. Pero es agradable de ver. A este director le he visto alguna película con más miga.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Mother: Mazā [MOTHER マザー] (2020)

Cine

Mother: Mazā [MOTHER マザー] (2020; 59/20201122)

Los largometrajes japoneses de estreno en Netflix nos dan algunas de cal y otras de arena. Hemos podido ver algún título muy interesante, y otros,… por ser benévolo… no tanto. Sin embargo, esta película recientemente estrenada, firmada por Tatsushi Ohmori, tenía buenas pintas. Así que me decidí a verla. En castellano, se la ha llamado Maternidad. El tema de la familia es un tema recurrente en la filmografía japonesa. Una sociedad muy tradicional en muchos aspectos, y conservadora, ha ido viendo cómo una de las estructuras fundamentales de este tipo de sociedades se iba desestructurando. Hoy en día, las estadísticas de pobreza y abandono de madres solteras y de niños son excesivas para un país desarrollado. Y supongo que este es el motivo por el que algunos directores traten estos temas.

La que hoy nos ocupa, además, está basada en una truculenta historia de crímenes que sucedió en la realidad. Aunque la película no es tanto la historia de esos crímenes, cuanto del camino hacia ellos. Akiko (Masami Nagasawa) es madre de Shuhei (Sho Gunji, niño; Daiken Okudaira, adolescente), luego también de una niña más pequeña. Pero viven en los márgenes de la sociedad. Sin trabajo, malviviendo de subsidios, sin hogar en muchas ocasiones, extrañados de una familia harta de sus sablazos y desconsideraciones, y con relaciones tóxicas con hombres, especialmente con Ryo (Sadao Abe), el padre de la pequeña. A pesar de estas circunstancias, Akiko ejerce una fuerte influencia y dominio sobre su hijo Shuhei, incluso en su adolescencia avanzada.

Estamos ante una película difícil de ver. Porque estamos constantemente presenciando las inconsistencias, los errores de una madre que es prácticamente la antítesis de lo que entendemos por el concepto de maternidad. Una película «sucia», con unas relaciones materno-filiales extremadamente tóxicas. Una situación difícil de encajar en sociedades que consideramos modernas y avanzadas. Pero que se dan.

Si la película tiene una realización correcta, dentro de la sobriedad de las películas niponas, donde destaca el largometraje, quizá algo excesivo en su duración, es en las interpretaciones. Para Nagasawa, actriz de 33 años, que hay sido también modelo y conocida por su buena apariencia (ya vi en su momento una película de Koreeda en la que actuaba), es probablemente su momento de decir soy algo más que una cara bonita y afronta un personaje arriesgado, antipático, desastrado. Y lo hace francamente muy bien. Pero sobretodo por la fragilidad que demuestran los dos actores, niño y adolescente, que interpretan a Shuhei.

Difícil decir si es recomendable o no. A mí me vale. No llega a la brillantez de otras película japonesas que tratan el tema de la familia y que se han podido ver recientemente, especialmente de Koreeda, pero tiene fondo y formas. Sin embargo, como digo, no es nada amable, y causará desasosiego en no pocos espectadores. Allá cada cual.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The trial of the Chicago 7 (2020)

Cine

The trial of the Chicago 7 (2020; 58/20201108)

En un año en el que «gracias» a nuestro «amigo» el nuevo coronavirus que acaba de cumplir un añito, aunque no fue presentado en sociedad hasta que no cumplió los dos mesecitos, no tenemos grandes taquillazos de cine, ni temporada de películas que aspiran a premios, en el que la taquilla languidece con sólo algún que otro título llamativo de vez en cuando, para bien o para mal, tenemos que mirar a las plataformas de cine en internet para encontrar… de todo. Pero esta vez… de lo mejor. Porque aunque las películas de juicios no es un género que me entusiasme, a pesar de algunos peliculones que se pueden ver sobre el tema, lo último de Aaron Sorkin realmente merece la pena.

Los disturbios de Chicago surgieron en los parques de dicha ciudad norteamericana. Pero como no he tenido ocasión de visitarla, habrá que contentarse con el parque neoyorquino por excelencia, Central Park.

Con un reparto coral y variado en el que no me voy a detener por no cometer la injusticia de dejarme a nadie, ni aburriros nombrando a todos, Sorkin recrea la histórica triste parodia de juicio que siguió a los graves altercados que acompañaron la convención demócrata de 1968, previa a la elección en la que los norteamericanos, en medio de lo peor de la guerra del Vietnam, tuvieron la ocurrencia de elegir al infame Richard Nixon. ¿De verdad alguien se cree que lo de Trump es una casualidad única? Porque un repaso a la historia de los Estados Unidos en los últimos 60 años muestra que la posibilidad de elegir a un indeseable como presidente es relativamente alta. No me voy a detener. Tampoco voy a comentar el mencionado juicio. Ved la película.

Con un guion en el que las narraciones de los testigos son la excusa para los flashbacks que no cuentan la historia de los tumultos violentos, a veces de forma coincidente, a veces de forma nada coincidente, tenemos un ejercicio de reflexión política en el cine brillante, acompañado de una serie de interpretaciones en estado de gracia. Venga, voy a mencionar a algunos. Frank Langella, por encima de todos, con el personaje más infame del tinglado. Sacha Baron Cohen, habitualmente demasiado histrión para mi gusto, en su punto. Michael Keaton, en una intervención breve, pero significativa. Hasta el soso de Eddie Redmayne nos ofrece momentos estupendos. Todos.

Esta película es una de las películas que hay que ver en este 2020. Hay que hacerlo en Netflix. Pero es de esas películas que aunque hubiese sido indudablemente mejor en el cine, se puede ver si menoscabo en la pantalla pequeña. A por ella.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] On the rocks (2020)

Cine

On the rocks (2020; 57/20201108)

Otra semana sin visita a las salas de cine. Entre las consecuencias directas de la pandemia y las limitaciones en los estrenos debidas también a la misma, cuesta mucho hacer el esfuerzo de desplazarse hasta la gran pantalla. Más si tenemos en cuenta lo afectada que está la oferta de versiones originales. Y la cosa no mejora, por lo que he visto en los estrenos de esta semana. Nunca había visto estrenar tantos documentales.

En cualquier caso, tenemos las plataformas en internet para ver cine de estreno. No es lo mismo, pero menos da una piedra. Y en esta ocasión, en AppleTV+ nos encontramos con el estreno de lo último se Sofia Coppola, que actúa también como guionista, contando de nuevo, como en una de sus más célebres películas, la mejor en mi opinión, con Bill Murray como coprotagonista.

Al igual que la mayor parte de las comedias de Woody Allen, esta de Sofia Coppola transcurre, casi toda ella, en la Gran Manzana. Así que fotográficamente nos daremos un paseo por Central Park.

Y nuevamente en una relación entre hombre maduro y mujer más joven. Un hombre mucho más maduro, han pasado 17 años desde aquella estupenda película, con una mujer, interpretada por Rashida Jones, bastante menos joven. Esta interpreta a una mujer en sus treinta y muchos que de repente empieza a sospechar que su marido (Marlon Wayans) puede serle infiel con su socia en el trabajo, una mujer más joven y guapa (Jessica Henwick). Laura, es el nombre la protagonista, se confía a su padre, un vividor mujeriego y simpático, y esta la lleva en una espiral detectivesca para averiguar la verdad.

Aunque el planteamiento de la película puede recordar en algunos aspectos a Lost in translation, lo cierto es que el tono es muy distinto. Y a lo que realmente me recuerda es a algunas comedias de Woody Allen, algunas de las menos trascendentes, en los que los protagonistas se ven metidos en líos actuando bajo unas premisas,… que a veces pueden no ser muy acertadas.

Realizada con oficio, y con unos protagonistas que ponen de su parte para que todo salga adelante, lo cierto es que finalmente la película resulta bastante previsible. Como comedia, no llega a tener toda la comicidad necesaria. Como drama ligero sobre las relaciones entre un padre y una hija, no profundiza todo lo adecuado. Como reflexión sobre las crisis de pareja… la mencionada crisis es más un macguffin para desencadenar la acción que un tema importante en sí mismo. Y como reflexión sobre las crisis de las mujeres de cierta edad que se debaten entre su papel de amas de casa y profesionales independientes sin hallar el adecuado equilibrio, tampoco hay una especial profundidad en los planteamientos. Todo queda esbozado, nada es contado con detalle, y al final todo queda en una peripecia con tonos simpáticos, algún momento divertido y algún bajón más de la cuenta en una historia que sobrepasa por poco los 90 minutos de duración.

No llega a naufragar del todo esta película, pero casi. Coppola nos ofreció lo mejor de sí misma al principio de su carrera, y después me ha costado siempre conectar con ella. Y si hemos visto esta película ha sido gracias a una promoción,… porque dudo que si no hubiese pagado por ella. En fin. Vosotros veréis.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Baekdusan [백두산] (2019)

Cine

Baekdusan [백두산] (2020; 56/20201102)

Sigue estando complicado ir a las salas de cine. Con las últimas restricciones, se ha eliminado la sesión de noche, no puede empezar ninguna sesión después de las ocho de la noche, cuando sales de las salas estás en la frontera de los toques de queda, me comentan que no es fácil conseguir un taxi porque estos no salen ante la escasez de clientes, y la oferta está en mínimos. Las productoras y las distribuidoras se guardan en el cajón los estrenos más destacados a la espera de tiempos mejores, con la esperanza de recuperar en esos tiempos futuros la inversión realizada, cosa que hoy en día sería difícil con un aforo de salas máximo del 25 % en mi comunidad autónoma. Y encima, lo poco que hay en versión original, dura en esas condiciones muy pocos días.

Vesubio, Teneguía, Fuji, Islandia… acorde con el contenido de la película de hoy, un recorrido por «mis» volcanes.

Pero hay alguien que gana con todo esto. Las plataformas de pago por visión o de suscripción por internet que van estrenando películas que se han refugiado en ellas para sacar adelante de alguna forma su carrera comercial. Con mayor o menor fortuna, con mejor o peor calidad. Y el día 2 de noviembre, fiesta en la comunidad autónoma de Aragón por ser el 1 de noviembre domingo, opté por hacer un rastreo de estrenos en estas plataformas. No estaba yo con muchas ganas de profundidades y sesudeces, y me encuentro en Prime Video, la plataforma de Amazon, con una película surcoreana de acción que viene publicitada como «de los productores de Parásitos«. Me da un poco de miedo, pero pico. Y me veo lo que, en un ataque de vulgaridad extrema, han titulado en castellano como Alerta roja, cuando la traducción del título original sería Monte Baekdu (o Paektu, no entraré en los misterios de la fonética de las consonantes coreanas), un lugar real, un volcán con gran lago en su cráter, en la frontera entre Corea del Norte y la República Popular China. Difícil hacer turismo en el lugar, que debe ser bonito.

La película la podríamos considerar heredera del cine de catástrofes, que en occidente se pone de moda de vez en cuando. Y más en concreto del cine de volcanes… probablemente una de las variantes más infames del cine de catástrofes, especialmente en los años noventa con dos bodrios del calibre de este y aquel. Aunque ya en mi infancia «disfruté» de engendros como uno de 1968 donde ni siquiera el título era capaz de acertar dónde estaba el volcán en cuestión. En efecto, el volcán Krakatoa, hoy en día Anak Krakatau, está totalmente al OESTE de Java, y no al este como categóricamente afirmaba el mencionado título. Ese es el nivel habitual del cine de volcanes.

Dejando de lado las más o menos fantásticas, o mejor decir fantasiosas, condiciones sociopolíticas y la pseudociencia de la película, el argumento es el de siempre. Ante el catastrófico desastre que va a producir la erupción del Baekdu, volcán considerado activo, última erupción en 1903, que poco menos va a hundir en el fondo del mar la península de Corea (estas exageraciones son más propias de sus vecinos nipones, pero…) un grupo de personas se lanzarán a una misión imposible, absolutamente descerebrada y con bombas atómicas, para evitar la catástrofe.

La película… ¿es una catástrofe absoluta más allá de lo que su tema indica y debe ser evitada a toda costa? Pues oye. Depende. Esta gente hizo, con los directores Byung-seo KimHae-jun Lee a la cabeza, se han esforzado y han echado el resto, aunque algunos efectos especiales son de segunda. Pero, aunque la trama sea demencial, el ritmo de la película es adecuado. Si a eso sumas unos personajes estereotipados pero simpáticos, interpretados con razonable solvencia y las ganas de olvidarte del mundo durante un rato, resulta que las dos horas y diez minutos no se hacen largas. Y que con todas sus deficiencias, exageraciones y salidas de tono, no es peor que las películas referenciadas con anterioridad en esta entrada. Incluso diría que es mejor. Sin ser buena, que no lo es. Pero entretenida, y que funciona como guilty pleasure,… eso sí es. Y de vez en cuando sale de florero Suzy Bae, que se puede ver en una serie de Netflix y que es considerada como la pop idol más mona de Corea del Sur. Es guapa la chica, sí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] De rupturas y separaciones; The human voice (2020) y Hope Gap (2019)

Cine

Al mismo tiempo que el lunes pasado, comento dos estrenos emparentados por el tema y por el idioma en que están rodados, el inglés, aunque el primero de ellos tiene nacionalidad española.

The human voice (2020; 53/20201028)

No recuerdo haber asistido nunca a una sesión de cine en la que sólo se proyectase un cortometraje. En este caso, dirigido por Pedro Almodóvar, de 30 minutos de duración y rodado recientemente, durante la tregua pandémica del verano. Que previamente a la visualización de un largometraje pudiésemos ver un cortometraje, sí. Disney y algunas de sus subsidiarias de animación tenían esa costumbre, y muchas veces el corto valía más que el largo. Y en la transición, cuando se acabó el NO-DO del régimen fascista, los cines ofrecían cortometrajes antes de la película principal. Y algunos eran muy ingeniosos. También, de vez en cuando, se proyecta en sesión única algún mediometraje.

El cortometraje que nos ocupa regresa a la idea de Almodóvar de vincular la historia de Mujeres al borde de un ataque de nervios al monólogo de La Voix Humaine de Jean Cocteau. Durante toda la película, Carmen Maura espera una llamada de teléfono, que cuando se produjese, sería o estaría inspirada por el monólogo del escritor francés. Pero no llegó a rodarse así. Almodóvar a vuelto al texto, hoy en día un clásico, y con la colaboración de la excelente actriz británica Tilda Swinton, nos presenta una versión modificada, puesta al día y en inglés del monólogo mencionado. Una mujer espera la llamada de su pareja/amante/lo que sea del que no sabe nada desde hace unos días. Al final se produce y se consuma la ruptura de la pareja.

El cortometraje… es de lo mejor que le he visto a Almodóvar en los últimos años. Por tres motivos. Por la potencia del monólogo, aun alterado, de Cocteau, por la excelente interpretación de Swinton, una de las mejores y más personales actrices de la actualidad, y por el excelente diseño de producción que suele acompañar las películas del manchego.

Así pues, recomendable sin paliativos. Especialmente si eres aficionado al cine de Almodóvar.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

Hope Gap (2019; 54/20201030)

En esta ocasión nos encontramos con una película británica, rodada en algún de los acantilados de creta del sur de la Gran Bretaña. Dirigida por William Nicholson, más conocido y apreciado como guionista que como director, tiene como principal atractivo su tripleta protagonista, con dos protagonistas de lujo, Annette Bening y Bill Nighy, y un talento emergente, Josh O’Connor, que también podíamos ver en una de las películas comentadas el lunes, al igual que Nighy.

La película nos narra el descarrilamiento y final del matrimonio formado por los personajes interpretados por Bening y Nighy, de los cuales O’Connor interpreta al hijo situado en medio del conflicto. Bening es una mujer enérgica, emocional, fuertemente religiosa, católica para mas «inri», casi avasalladora, mientras que Nighy es un hombre tranquilo, hogareño, pacífico, con ideas más abiertas,… que un día se cansa… y se va.

La película está bastante bien. Desde el punto de vista de su producción y realización es correcta, con mucho oficio. Pero está claro desde un principio que sus responsables van a poner toda la responsabilidad de sacar adelante la película en una historia interesante interpretado por un reparto de primerísimo nivel. Y casi lo consiguen. Bueno… les falla una cosa. La historia tiene miga, sin duda; tiene para sacar mucho jugo a la situación. Las interpretaciones están al nivel esperado, como no podía ser menos. Pero… el plato fuerte, las escenas, los diálogos más notables, espléndidos y que justifican la visualización de la película, surgen pronto, con mucha película todavía por delante. Por lo tanto, aunque correcta en todo su metraje, el largometraje no deja de languidecer o transcurrir por una vía previsible y con mucha menos tensión durante prácticamente los dos tercios finales de la película. El guion, la historia, no tiene un equilibrio que mantenga al espectador con el mismo nivel de interés.

No obstante, la película me parece recomendable. Más, dada la tristeza de la cartelera actual, que difícilmente se va a recuperar en un momento en el que el aforo de las salas se ha reducido a un 25 % del oficial, y con unas restricciones horarias que eliminan la sesión más tardía de la programación. Pero son tiempos de pandemias… y hay que ser insociables para evitar males mayores.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Nuevas versiones (in)necesarias; Rebecca (2020) – Emma (2020)

Cine

Uno de los fenómenos, desde mi punto de vista, más preocupantes del cine actual es la frecuencia de las nuevas versiones de películas que tuvieron éxito en su momento. O nuevas adaptaciones de obras literarias, que atraen a nuevos realizadores o productores, con la esperanza de conseguir el éxito asociado a la obra, o pensando que son dinero seguro. Pero, aunque hay honrosas excepciones, por lo general las nuevas versiones no superan a las versiones originales. Y muchas veces quedan en espantosa evidencia. Todo ello, mientras bloquean el acceso al dinero necesario para su producción a guiones novedosos de los que no sabemos nada,… de los que tal vez nunca sabremos nada. Disney es uno de los «criminales» más conocidos en este aspecto,… pero no el único, ni mucho menos.

En las últimas semanas nos han llegado dos nuevas versiones, con nombre de mujer. Vamos a ver qué tal.

Rebecca (2020; 52/20201026)

Sinceramente, cuando me enteré que Netflix preparaba una nueva versión de Rebecca de Daphne de Maurier,… me eché a temblar. Sencillamente, la versión de Alfred Hitchcock es tan redonda, tan conseguida, que siempre me ha parecido una necedad intentar darle nuevas vueltas. Salvo que alguien proponga algo realmente rompedor… que no tal. Y eso que son ya ochenta años los que separan ambas versiones.

Hay mucha gente que cree que sólo había una versión de la novela de de Maurier… pero no es así. Nos informa Wikipedia que hay cinco versiones cinematográficas, incluida la actual. En televisión, ha habido por lo menos seis adaptaciones. Y nadie se acuerda de ninguna otra que no sea la de Hitchcock. Si esto no nos dice algo… es que no entendemos el mensaje.

Para ambientarnos en la entorno adecuado, fotográficamente nos iremos al condado de Somerset en Inglaterra, Wells y Glastonbury nos servirán para representar las ficticias poblaciones de la novela de Austen.

Pero lo cierto es que había elementos de atractivo en la nueva versión. Dirigida por Ben Wheatley, que se ha movido más por la televisión que por la gran pantalla, cuenta con un atractivo reparto al frente del cual encontramos a Lily James como la nueva señora de Winter, Armie Hammer como Maxim de Winter y Kristin Scott Thomas como la señora Denvers. Mucho talento interpretativo acumulado. A eso hay que sumar la buena maña que se dan los británicos para las producciones de época, con diseños de producción impecables. Como así sucede.

Sin embargo, no funciona. Wheatley tiene oficio para poner escena el conjunto, los intérpretes hacen lo que pueden, y por más suntuosos que sean los escenarios, el conjunto queda desvaído, sin encontrar el tono adecuado. Desde mi punto de vista, la novela original es un folletín con pretensiones psicológicas. Pero un folletín. Y por lo tanto, lo que hace que en la película de Hitchcock la cosa funcione no es la historia original, sino Hitchcock y su puesta en escena. Cuando no tenemos a Hitchcock… pues lo del refrán castizo… «aunque la mona se vista de seda, mona se queda». Sinceramente… si tenéis Netflix y queréis probar, allá vosotros. Pero si no… no os suscribáis por ver esta película. De verdad. Encima, la nueva señora de Winter no lleva chaquetas de punto. Rebecas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Emma (2020; 55/20201101)

Esta nueva adaptación de la novela de Jane Austen la tenemos recién vista. Tal y como está el mundo coronavírico, ya nos podemos espabilar viendo cine, porque podemos entrar en un nuevo vacío de salas de gran pantalla en cuestión de días o semanas. Lástima que la oferta sea la justita. El caso es que nos llega una nueva versión de la esta novela, que también ha recibido un buen número de adaptaciones, de las que probablemente la más destacada, aunque no la más conocida, sea la serie de televisión de la BBC en 2009.

Dirigida por Autumn de Wilde, creo que hasta ahora sólo había hecho cortos y algo para televisión, el principal atractivo es ver al frente del reparto a una de las actrices de moda del momento, Anya Taylor-Joy, en el papel de Emma Woodhouse. Se espera mucho de esta chica… pero creo que le falta todavía la película que realmente la impulse con un papel de calidad. Tengo pendiente de ver en Netflix una serie que protagoniza. El resto del reparto está constituido por intérpretes británicos de gran solidez, como de costumbre. Y una vez más, la maestría de los británicos para las producciones de época. Por lo demás, el argumento conocido, la rica y guapa metomentodo que se dedica a Celestina en su entorno con resultados no siempre afortunados, hasta que llega el momento en que todo parece que se le va a venir encima.

Siempre he leído que la novela de Austen es una comedia. Pero el tratamiento que normalmente se le da a la historia, también en esta ocasión, es el de drama romántico con algún personaje más o menos cómico para bajar la gravedad del conjunto. En su conjunto… bueno, nunca he sido un gran partidario de las novelas de Austen. Aunque hay quien las lee, así como las adaptaciones audiovisuales, en clave feminista, de la mujer que hace 200 años, algo más, quiso valerse por si misma y buscar un nuevo lugar para la mujer en la sociedad, lo cierto es que sus tramas suelen llevar más a afianzar el statu quo de los terratenientes conservadores rurales de la época que cualquier otro tipo de revolución social.

Por lo demás, la película se ve con agrado, con unas buenas interpretaciones, y una calidad de realización suficiente para un pasatiempo que yo calificaría de ligero. Sin más. Por cierto, parece que Taylor-Joy va a encarnar a Imperator Furiosa de joven… ¿la veremos? Ya veremos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Boze ciaŁo (2019)

Cine

Boze ciało (2019; 51/20201020)

En los últimos años están llegando películas interesantes desde Polonia y otros países del este de Europa como, por ejemplo, Hungría. Muchas de ellas son críticas con distintas condiciones sociales y políticas, lo cual supone una paradoja con la deriva hacia las derechas populistas, por no decir fascistas, que están tomando algunos de estos países, especialmente los dos que he mencionado. Ultranacionalismo, xenofobia, gran poder para el estamento religiosos… lo tradicional. En esta película de Jan Komasa es el estamento religioso el que es puesto en cuestión, así como el sentimiento religioso tradicional que lo sostiene en la población. El título de la película se traduce en las versiones internacionales al latín, Corpus Christi.

Nos damos vuelta por una bonita ciudad polaca, Poznan, donde no faltan las iglesias, donde se suele mezclar religión y nacionalismo.

Un joven de un reformatorio Daniel (Bartosz Bielenia), es puesto en libertad condicional y enviado a trabajar a una serrería en una zona rural de Polonia, avalado por el sacerdote del centro de reforma. Pero tras una serie de eventos, se hará pasar por sacerdote y sustituirá al titular de la parroquia de la población donde se encuentra la serrería. Esta se encuentra marcada por un trágico accidente en el que un conductor, presuntamente bebido, atropelló y mató a un grupo de jóvenes. Los rencores viven en las familias de los fallecidos. Pero Daniel, junto con la compañía de la joven Eliza (Eliza Rycembel), revolverá las conciencias y despertará la reacción de los vecinos ante esta situación, mantenida de alguna forma por el viejo sacerdote enfermo.

La película está presentada correctamente en su dirección y su producción, aunque su principal valor es la interpretación de su reparto. Más que una crítica a la religión, lo que hay es una crítica a la religión tradicional y los valores conservadores e intransigentes que arrastra. De fondo, también está la condición de los jóvenes en centros de reforma, obligados a vivir en una disciplina impuesta por el estamento religioso, pero que les deja claro que por su condición ya no deben esperar tener las oportunidades en la sociedad que cualquier otro joven. A Daniel se le negará la entrada al seminario, por vocación que tenga, o no, por su condición de exdelincuente juvenil. La película presenta una serie de lugares comunes habituales en estas críticas a la religión, como su frecuente connivencia con los poderes económicos y políticos, y su búsqueda del control de las conciencias y el comportamiento de la población.

La película es correcta y, como digo, tiene buenas interpretaciones. Pero tampoco me parece que aporte nada realmente nuevo que no se haya expuesto ya en otras ocasiones. Le falta algo de brillantez o de profundidad, y el propio personaje protagonista puede resultar confuso en su definición personal. Pero se puede ver bien. Sin duda. Globalmente se salda en positivo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Mad Max: Fury Road Black and Chrome Edition (2015/2020)

Cine

Mad Max: Fury Road Black and Chrome Edition (2015/2020; 50/20201015)

Nunca había visto una película de la saga Mad Max en el cine. Nunca me he sentido atraído por las macarradas de coches y motos. Y si alguna vez se asomó alguna a mi televisión, nunca me llamaron la atención demasiado o, sinceramente, me parecieron malas, con Tina Turner incluida. Por supuesto, cuando hace cinco años se estrenó la versión original de la película de hoy… ni nos lo planteamos. Aunque luego se asomó a mi televisión, unos años más tarde. Su argumento me pareció absurdo. Y me pregunté que hacía algún ilustre nombre de la interpretación en el reparto… sin más. Pero a lo largo de estos años sólo he leído críticas positivas de esta película. Algunas muy bien argumentadas. Y una cosa curiosa. Las tres primeras película de la saga no llegan en la valoración de los votantes de IMDb al siete, lo cual, tratándose de película de puro entretenimiento, las hace sospechosas. La «furia en la carretera» (no sé de dónde se sacan que hay una «carretera») sobrepasa ligeramente el ocho. Así que cuando anunciaron el evento especial en un cine de Zaragoza de la versión en blanco y negro de la película dirigida por George Miller, me apunté.

El argumento es sencillo. Una individua llamada Imperator Furiosa (Charlize Theron) junto con un grupo de jovencitas de buen ver, el harén de un caudillo guerrero en el mundo apocalíptico de la saga, se escapan con un gran camión en dirección a una especie de tierra prometida. Como por allí ha pasado Max Rockatansky (Tom Hardy), tras una serie de peripecias, se une a las chicas. Todo en medio de persecuciones constantes por el desierto con vehículos imposibles y muchos tiros y explosiones. Hasta que llegan a cierto punto. Entonces se dan la vuelta por el mismo camino, con el mismo estilo. Sin más.

Con la historia de esta película, sea en color o en blanco y negro, me pasa siempre lo mismo. La huida y su peripecia me parece bien. No es mi estilo de cine favorito, pero está indudablemente muy bien rodado e interpretado. Hay un macguffin que mueve a los protagonistas, más o menos coherente, y pasan las cosas que pasan en las películas de acción. Vale. Pero cuando se dan la vuelta, lo que pasa a continuación, aunque parece más de lo mismo… a mí me parece enormemente absurdo e incoherente. A ver, por poner un caso. Si a la ida un montón de rocas no impide a los perseguidores continuar la persecución,… ¿por qué a la vuelta sí, y es definitivo? El guion se va a cascarla de forma escandalosa.

Reconozco que sí. Que el rodaje y producción de la película rozan la excelencia. Que los intérpretes lo hacen francamente bien. Muy bien. Que el blanco y negro le sienta estupendamente, especialmente en determinados momentos. Mérito de los coloristas que transforman una cinta rodada inicialmente en color, con distintos medios, aunque en digital. Dicen que al director y al director de fotografía, el muy interesante John Seale, les apetecía rodar desde el principio en blanco y negro, pero que el estudio se negó por razones comerciales. Pero ya digo… probablemente mejor esta versión que la de color. Aunque no soy justo, porque la de color la vi en la televisión. Pero la historia que nos cuenta me chirría por todos los lados y me sabe a serie B. O Z. En fin. Tampoco lo pasé mal. Porque tiene momentos muy divertidos, por lo que todo en su conjunto, aún le doy el aprobado global.

Ahora me entero que quieren rodar una película derivada con el personaje de Furiosa de jovencita… pufff…

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Rifkin’s festival (2020)

Cine

Rifkin’s festival (2020; 49/20201008)

Antaño era tradicional cuando llegaba el otoño ir a ver la película de turno de Woody Allen. En los últimos años, y como consecuencia del #metoo, las acusaciones vertidas por miembros de su familia, temas que no son nuevos, de los que ya se habló e incluso se llevaron a los tribunales aunque nunca se demostrara nada, llevó a que determinadas empresas le volvieran la espalda y tuviera dificultades para producir sus películas. El caso más sonado, cuando Amazon le rescindió los compromisos de producción y distribución. No voy a entrar en el tema de las acusaciones. Pero como digo, no son nuevas, son antiguas, se llevaron ya a los tribunales y nunca hubo condenas. Y en otros aspectos que tiene que ver con prejuicios morales que conductas realmente punibles, no voy a entrar tampoco. El caso es que este año hemos vuelto a retomar esa tradición. Como el hombre no encuentra productores en su país, los encuentra en Europa. De hecho, en algún lugar he leído que esta película tendría «nacionalidad española». No lo sé. Varias productoras de distintos países han puesto dinero, alguna española.

El País Vasco tiene lugares muy bellos, San Sebastián incluido. Y sus gentes, a priori, son gente cordial. Pero el clima político del nacionalismo hizo que en mis últimas visitas me encontrara incómodo en ocasiones. Por lo que hace más de 20 años que no lo visito y no tengo muchas fotos.

La película fue rodada en San Sebastián en las semanas previas al festival internacional de cine de la ciudad vasca en 2019. Y tiene como marco dicho festival. Un profesor de teoría del cine, Rifkin (Wallace Shawn) con ínfulas de escritor, que nunca ha publicado, se desplaza a las orillas de la playa de la Concha acompañando a su esposa (Gina Gershon), publicista de un director de cine de fama con motivo del festival. Un matrimonio con problemas. Un poco abandonado por las obligaciones de su esposa, su hipocondría le lleva a visitar una guapa doctora (Elena Anaya), de la que acaba colgado. La cual tiene también problemas de relación con su marido, un temperamental pintor (Sergi López).

Una vez más, Allen da vueltas a los mismos temas que de costumbre, en esta ocasión con el inolvidable Vizzini de la Princesa Prometida (Shawn), impresionante robaescenas en aquella película y otras, como alter ego de los papeles que tantas veces a interpretado el propio Allen en persona. Sin embargo, la impresión que nos llevamos es que en esta ocasión, Allen se ríe más de sí mismo. Se autoparodia. Y si consideramos que ese elemento de autoparodia ya aparecía en el pasado, pues más. Y así, con la colaboración de unos competentes intérpretes, muy bien en especial Shawn y una madura pero muy atractiva Gershon, saca adelante una historia que tiene muy poco más que ofrecer y a ratos puede parecer un publirreportaje turístico de San Sebastián y alrededores. Salvo…

Salvo que también es un sentido y simpático homenaje al cine, y en especial a los directores que admira el propio Allen y a los que reconoce maestría. Con la inestimable colaboración de Vittorio Storaro, reproduce escenas de grandes películas de directores como Orson Wells, Truffaut, Godard y otros nouvelle vague, Bergman en un par de ocasiones, o Buñuel y su ángel exterminador. Pequeñas pildoras de cinefilia que nos regocijan y nos dejan encantados. Curiosamente, Storaro está estupendo reproduciendo el ambiente de aquellas joyas del séptimo arte, y sin embargo me deja la sensación de que su estilo de fotografía de colores saturados no le sienta bien a las escenas cotidianas de la película.

La película no tiene un especial recorrido. Y comparada con las grandes películas de Allen, es casi una anécdota. Pero es una anécdota simpática. Que en los tiempos que corren, ya nos viene bien. Yo me lo pasé bien. Sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***