[Cine] American Hustle (2013)

Cine

American Hustle (2013), 31 de enero de 2014.

Esta película fue vista en versión original con subtítulos en castellano y por eso conservo su título original. Pero para quien prefiera productos adulterados, puede encontrarla en la cartelera española con el título de La gran estafa americana.

Ambivalentes sensaciones esta semana pasada en relación con la cosa cinematográfica. A la sensación de pérdida derivada de los acontecimientos que comentaba ayer, se une la relativa abundancia de títulos sugerentes recién estrenados, y a la desconcertante política de distribución y exhibición de las salas españolas. Se suponía que en estas semanas pasadas teníamos que ver la segunda parte de Nymphomaniac, con lo cual esa sería la película comentada hoy. Pero las salas que trajeron la primera parte de la película en versión original a Zaragoza parece que han decidido que la segunda parte no la van a traer más que en versión doblada. Lo peor que sucede si levantas unas expectativas que luego no cumples es que cabreas a tu potencial cliente. Tengo esa reseña empezada, pero la terminaré cuando pueda ver en versión original la segunda parte. Que ya advierto que no voy a comprar. Y si a algún genio de la industria cinematográfica le sienta mal, que le den… Si ellos no respetan al espectador, los espectadores que hasta ahora pagamos por ver las películas, nos tomaremos la libertad de no respetar a la industria cinematográfica tampoco.

En su lugar, optamos por ir a ver una de las candidatas a los óscar de este año. Con el aliciente de volver a ver parte del equipo de una de las películas que el año pasado también lo fue, levantando mucha expectación, aunque al final sólo levantó una de las estatuillas, para su actriz protagonista, Jennifer Lawrence, que este año también aparece pero como actriz de reparto. El director del largometraje, por segunda vez candidato a los premios, es David O. Russell.

Irving Rosenfeld (Christian Bale) es un pequeño estafador que utiliza como tapadera una cadena de tintorerías, casado con una joven madre soltera, Rosalyn (Jennifer Lawrence), cuyo hijo adoptó. En un momento conoce a Sydney Prosser (Amy Adams), atractiva mujer, con quien se alían para las estafas,… y para algo más,… que nada tiene que ver con la fidelidad a Rosalyn. Pero en un momento dado, son descubiertos por Richie DiMaso (Bradley Cooper), un agente del FBI, que les propone que colabore con ellos para destapar políticos corruptos, a través Carmine Polito (Jeremy Renner), alcalde de una ciudad de Nueva Jersey, de quien se sospecha tratos con este tipo de personajes, y que quiere relanzar Atlantic City para atraer puestos de trabajo a su población. Pero al final, también atraen la atención de la mafia, y las cosas no están claras sobre quién es corrupto y quién no. Así que la pareja de pequeños estafadores tendrán que preparar alguna salida para el follón en el que se han metido.

En lo alto del Empire State Building

Aunque buena parte de la acción transcurren en Nueva Jersey, nuestros estafadores proceden de la Gran Manzana.

Voy a ser breve, que no tengo mucho tiempo. Coincido en lo que he leído por ahí por algunos comentaristas que esta película quiere recordar a algunas de las películas de Martin Scorsese, presencia, aunque breve, casi un cameo, de Robert De Niro incluida. Pero si ya tengo problemas con las películas del maestro en general, el presunto «discípulo» no me va a convencer más. No está mal, es entretenida, pero me parece larga, enrevesada y mal resuelta. Lo cual es una pena porque tiene muchos elementos para la crítica social y política y para la reflexión, a través de la aventura y la comedia. Eso sí, tremenda la ambientación de época de los años setenta, absolutamente lamentables desde el punto de vista estético y, probablemente, ético. Especialmente en los personajes.

Y es que los personajes son lo más interesante de la película, especialmente por el alto nivel del reparto. Un alto nivel teórico, porque luego me parece que hay de todo. Ciertamente la presencia de las dos chicas protagonistas arrastra a los espectadores, especialmente masculinos, por el imponente físico y sensualidad que destilan ambas. Ciertamente una sensualidad ordinaria, muy de la época. Amy Adams me parece que está muy bien, y Lawrence también está en buen nivel, pero no me parece que esté tan inspirada como en otras ocasiones, llegando a la sobreactuación en algún momento. Creo que Bale está especialmente inspirado también, especialmente por dar credibilidad a su personaje, el «héroe» de esta función, que es cualquier cosa menos carismático. Jeremy Renner me parece correcto, y Cooper muy pasado. El peor de la función.

En líneas generales considero que es una película entretenida, bastante visible, pero lejos de justificar las expectativas que ha levantado de cara a los premios, probablemente más asociadas a una hábil campaña de propaganda, asociada al carisma de su reparto, más que otra cosa.

Valoración

  • Dirección: *** Va a resultar que el director está sobrevalorado.
  • Interpretación: **** Un pelín por debajo de los esperado en algún caso, pero de alto nivel.
  • Valoración subjetiva: ***  Entretenida y visible pero nada más; un poco, una oportunidad desperdiciada.
Avenida de las Américas (Sexta Avenida)

Y lo mismo vale subirse a lo alto del Empire State Building, como en la fotografía anterior, que pasear un sábado por la Avenida de las Américas.

[In memoriam / cine] Maximilian Schell y Philip Seymour Hoffman

Cine

Hoy me parece que voy a tener que hacer un esfuerzo para ir sacando adelante las muchas entradas que tengo pendientes, y que ya ocupan ampliamente los siete días de esta semana, más  o menos. Y es que aunque hoy iba a ser un breve y poco comprometido comentarios sobre el comienzo de cierto campeonato de rugby, la actualidad en el mundo del cine se impone.

Cuando muere alguien del mundo del cine, como Maximilian Schell (1930 – 2014), a una edad avanzada y prácticamente retirado de su actividad profesional, sentimos pena, le dedicamos nuestro recuerdo, volvemos a ver alguna de las películas que interpretó a modo de homenaje, Judgement at Nuremberg (Vencedores y vencidos) serán, y le dedicamos unas palabras, sean escritas como aquí, o en las tertulias con los amigos aficionados también al cine. Pero sentimos también la alegría de haber disfrutado de la vida profesional de una persona que nos ha ofrecido algo que ha hecho de este mundo y de nuestras vidas un mundo mejor, o al menos más llevadero. Nos ha ayudado a vivir esas vidas que por nuestras propias limitaciones no llegaremos a vivir sin la ayuda de la ficción. Podemos celebrar la vida de esa persona. Podemos celebrar que la hemos conocido y disfrutado. Es una despedida melancólico, pero teñida también de un punto de alegría por sentir que ha sido de la que todos hemos podido participar un poco. Y nos queda la esperanza de que se haya reunido con tantos otros en el cielo de las gentes del cine y quienes amamos el séptimo arte, el único cielo que de existir algo más allá de esta vida imagino que puede merecer la pena.

Las vías del tren atraviesan la huerta de Las Fuentes

Unas imágenes crepusculares en torno a una línea ferroviaria me han parecido apropiadas para un final de camino como los que comento hoy.

Pero a veces la realidad del mundo nos golpea de forma inmisericorde. Porque detrás de la parte pública de las vidas de las gentes del cine hay otra parte, privada, en la que no nos metemos, o por lo menos algunos no nos gusta meternos y respetamos en su privacidad, que puede que esas vidas plenas dedicadas a enriquecer la experiencia del colectivo humano se  vean truncadas prematuramente. Como parece que ha sucedido con Philip Seymour Hoffman (1967 – 2014). En los últimos años, la presencia de este intérprete en el reparto de un filme, las más de las veces como secundario, ha bastado para decidir que era la película que había que ver esa semana. Un intérprete de una calidad excepcional, de una madurez actoral como pocas, con una versatilidad que ya quisieran para sí mismos muchas de las vacas sagradas del séptimo arte a las que vemos en muchas ocasiones hacer el memo de forma escandalosa por motivos puramente alimenticios. Hoffman no ha sido un actor guapo, esbelto, fornido. Ni héroe romántico, ni héroe de acción. Muchas veces el hombre corriente. O mejor dicho, de aspecto corriente. Pero que con sus interpretaciones y la excelente selección de sus proyectos nos ha ayudados a diseccionar y comprender mejor al naturaleza humana. Tratándose de una actor de reparto en la mayor parte de las ocasiones, mi primer recuerdo nítido del actor es aquella desasosegante Happiness, que machacaba en su conjunto los mitos sobre las bondades de la vida común y la clase media. Sin embargo, esta carrera que parecía en estos momentos tan prometedora para un futuro brillante se ha visto truncada con sólo 46 años de edad. Porque parece que la riqueza de tu trabajo y la fama a veces no bastan. Y quienes nos suministran a todos unas vidas extras a la que nos ha tocada vivir, necesitan escapar de la suya tirando de jeringuilla. Parece que el consumo de sustancias tóxicas estaría detrás del fallecimiento del actor. Esto sí que nos deja realmente tristes, sin fácil consuelo. Llenos de incomprensión. No sé muy bien qué película tendría que volver para recordar al actor. No Happiness; ya veremos. Pero confío que la entrada al cielo de las gentes del cine no este condicionada por los estúpidos y falsos motivos maniqueos que condicionan la entrada a otros cielos que nos proponen tantos falsos predicadores, y que pueda disfrutar en ese cielo, el único al que me gustaría llegar después de esta vida, de la paz que aquí parece no haber encontrado.

Ocaso

Eso sí, este ocaso esta procesado con un poquito más de energía de lo que estoy acostumbrado, y no sé si me acaba de convencer, aunque esté más a la moda con lo que se lleva por ahí…

[Cine] The Wolf of Wall Street (2013)

Cine

The Wolf of Wall Street (2013), 24 de enero de 2014.

He visto esta película en su versión original en inglés, subtitulada en castellano, por lo que conservo su título original. No obstante, para aquellos que lo prefieran, en la cartelera española es posible encontrarla doblada al castellano con el título literalmente traducido, El lobo de Wall Street.

Ya he comentado en alguna ocasión las contradicciones que experimento ante la figura del director de este filme, Martin Scorsese. Nadie va a negar a estas alturas, yo no desde luego, su nivel  como autor y realizador de cine. Pero bastantes de sus películas, incluso algunas de las más celebradas, han fallado a la hora de interesarme realmente. Tal es así que, cuando estrena película, siempre estoy un poquito a la defensiva hacia la misma. Lo cual contrasta con el hecho de que es un autor cuyos libros y artículos me encanta leer. Es un señor que, en la medida en que se muestra al público, me cae estupendamente. A estas contradicciones he de sumar las que me produce Leonardo DiCaprio. Con su aspecto aniñado, es un intérprete que sufrió una sobreexposición mediática en los años 90, en los que alternó largometrajes de razonable calidad con otros francamente olvidables, y que lleva años intentando que se le tome en serio como actor versátil y de calidad. Y creo que hay elementos para considerarlo así, pero también creo que arrastra algún problema. Si a estas consideraciones sobre su director y actor protagonista, añadimos las tres horas de metraje anunciadas, he de reconocer que nos acercamos a la película con cierta aprensión.

La película nos cuenta la historia de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), un agente de bolsa neoyorquino que en los años 90 se hizo multimillonario a partir de un negocio de carácter oscuro que básicamente estafaba a la gente sobre las expectivas que despertaba en los productos financieros que les vendía. Con un grupo de colaboradores de similar catadura moral entre los que destacaba Donnie Azoff (Jonah Hill), y habiéndose casado en segundas nupcias con una supermodelo, paradigma de la esposa florero, que en la película recibe el nombre de Naomi Lapaglia (Margot Robbie) (en la vida real se trataba de la modelo Nadine Caridi), vive en medio del exceso, con fiestas continuadas, una afición desmedida al alcohol, el sexo y las drogas «recreativas», hasta que un agente del FBI, en la película Patrick Denham (Kyle Chandler), pone su objetivo en su derribo.

El toro de Wall Street,... que no está en Wall Street

El símbolo de Wall Street parece más un «toro» que un «lobo»… aunque además, no está en Wall Street. Da igual. A los chinos, les encanta.

La película está basada en el libro que escribió el propio Belfort con el mismo título, y desconozco en qué medida describe con precisión la realidad de los hechos que sucedieron.Ya sabemos que muchos de los personajes son ficticios, aunque basados en los reales. Entiendo que al menos deja planteados correctamente los mecanismos de corrupción y estafa a los que recurrieron Belfort y sus secuaces. Sin embargo, hay elementos confusos en el mensaje que se nos quiere transmitir. El primero de ellos viene del hecho de que parece que es una adaptación autorizada del libro del estafador, por el que cobrará los correspondientes derechos. Un individuo que todavía no ha restituido el dinero que estafó a sus incautos clientes. Quizá un acercamiento más independiente a la historia, libre de las influencias de su instigador hubiese merecido la pena. Por otro lado, hay un hecho claro,… en muchos momentos del filme se ofrece una visión humorística y hasta simpática de los excesos y los desmanes del protagonista, que por momentos se convierte en una especie de «héroe». Lo cual me produce algunas molestias. Cierto es que en una demostración de que la justicia nunca es igual para todos, esta historia es una demostración más de que el que parte de una situación de riqueza o poder tiene más probabilidades para salir de rositas a pesar de sus delitos.

La película es larga. Muy larga. Demasiado larga. Y el recurso al narrador externo, en este caso el propio protagonista narrando su propia historia, no siempre funciona bien, y en mi caso suele funcionar peor que con la mayoría de la gente. Es un recurso que en pocas ocasiones llevo bien. Bien es cierto que la película tiene momentos de gran cine, propios del oficio y saber del director. Pero me pasa lo que en bastantes de los filmes de Scorsese; en su conjunto no termina de funcionar bien para mí, y llega un momento en que me cansa. Y empiezo a mirar el reloj.

Wall Street

De todo lo que vi en Nueva York, probablemente Wall Street fue uno de los lugares más decepcionantes.

En lo que se refiere a la interpretación… estamos ante una continua exposición al personaje protagonista, que DiCaprio interpreta bien. Pero sigue siendo difícil diferenciar a este DiCaprio del que vimos haciendo de Gatsby o de J.Edgar o de Candie en otros filmes… Aunque con el tiempo ha mostrado que es capaz de muy buenas interpretaciones, sigue teniendo una serie de modos, de tics, que hacen que veamos más al actor que al personaje que interpreta. Eso es que, desde mi punto de vista, le falta algo para ser el intérprete excelente al que aspira. Entre los secundarios destaca la breve pero jugosa aparición de Matthew McConaughey, así como el buen acompañamiento de Hill. La chica muestra maneras de ser algo más que una mujer estupenda, de hecho realmente guapa tirando a espectacular; pero limitada por la propia naturaleza del papel.

Como resumen he de decir que estamos ante una película que está bien, y que seguramente gustará mucho a los incondicionales tanto del director como del actor. Pero yo no lo soy. Y simplemente opino que está bien. El tema de la ética en los negocios financieros, en lo que pasa en Wall Street ha estado mejor tratada en otros filmes, pareciéndome como ya he dicho confuso el mensaje sobre el personaje de esta que nos ocupa ahora. Como ya he mencionado, un acercamiento un poco más sobrio, más dirigido y más independiente al personaje me hubiera parecido de agradecer.

Valoración

  • Dirección: **** Scorsese es un maestro, aunque no siempre me convence lo que me cuenta.
  • Interpretación: *** Buenos intérpretes; no geniales, pero buenos.
  • Valoración subjetiva: ***  Imposible suspender esta pelícual; bajo ningún concepto. Pero también le encuentro pegas suficientes para hacerla pasar del punto medio.
Wall Street

Un lugar feo, lleno de gente poco interesante,… pero que dan mucho por el saco al mundo…

[Cine] The Grandmaster (2013)

Cine

The Grandmaster (一代宗師 – Yi dai zong shi, 2013), 19 de enero de 2014.

Cuando todo hacía pensar que este fin de semana tocaba ir a ver a Scorsese, nos encontramos con dos hechos. Uno, que teníamos que contar con tres horas de sesión… ¡qué manía de hacer películas interminables! Dos, que teníamos en cartelera a Wong Kar-Wai. En versión original además. Y como el director chino nos resulta siempre muy atractivo, y tan escaso de ver, que decidimos ir a ver una de… ¡artes marciales! ¡Quién lo iba a decir! Pues nada. A ello. Una advertencia que me gusta hacer. En esta entrada hay muchos nombres de personas chinas. Y allí ponen el apellido delante del nombre propio. Y así lo voy a hacer aquí, salvo en los nombres artísticos de intérpretes chinos que han occidentalizado su «nombre de pila».

Este «gran maestro» al que hace referencia el título es el apelativo por el que se conoció en un momento dado al maestro de artes marciales chino Ip Man (Tony Leung Chiu Wai), cuya vida recorreremos en esta película. Una vida en la que pasó de se hijo de un acaudalado hombre del sur de China, a caer en la pobreza durante los años de la ocupación japonesa, perdiendo a su familia, hasta que refugiado en Hong Kong se convirtió en maestro de artes marciales, dando renombre mundial a estos modos de lucha tradicional china. Pero por el camino nos cuenta también su encuentro con Gong Er (Zhang Ziyi), hija de un maestro también de luchas marciales del norte del país, con quien tuvo un encuentro que les marcó a ambos, y que tuvo un destino más triste también durante la ocupación japonesa y el estado títere de Manchuria.

El río Ebro en Escatrón

No tengo fotografías de China… así que sigo con mis paisajes de la quedada fotográfica del sábado; el río Ebro en Escatrón.

Veamos. Tres cuestiones rápidas. Una, nunca me ha interesado gran cosa el tema de las artes marciales, y esta película no ha cambiado ese hecho. Dos, escondida en esta película hay una de esas historias de amor imposibles que antes hemos visto manejar con tanta habilidad al director, pero que aquí no adquiere el protagonismo necesario. Quizá porque la realidad histórica no lo permitió. Tres, la capacidad del director para producir bellas imágenes, para encajar estupendas bandas sonoras, para rodearse de estupendos directores de fotografía, sigue intacta. Por lo tanto, mis sentimientos ante esta película son contradictorios. Me parece una película muy bella, sobre algo que no me interesa casi nada. Si simplemente hubiese pasado de los personajes históricos, hubiese dejado de lado tanta coreografía marcial, y hubiese profundizado en la historia en la relación entre los dos personajes protagonistas, aunque no se correspondiese con la realidad, aunque hubiese sido una ficción… Creo que podría haber sido una película que me hubiera gustado bastante.

Más porque creo que sus dos protagonistas son excelentes. Tony Leung ya nos ha dado muestras suficientes de su calidad actoral en más de una ocasión, y sigue ahí. Y Zhang, a pesar de que ya nos es tan cría como su aspecto nos quiere hacer pensar, siempre ha sido una actriz con mucho potencial, más allá de sus formas de muñequita. De hecho, creo que va adquiriendo madurez y ofreciendo mejores registros interpretativos.

Pero sinceramente,… a pesar de todo lo anterior, ha habido ratos que me ha aburrido. Y es que cuando un plato no es de tu gusto, ya te lo puede apañar el mejor cocinero del mundo y con los mejores ingredientes… no lo disfrutas. Y eso es lo que me ha pasado a mí. Esta película, que me parece muy bien hecha, no me ha interesado nada. Esa otra película que podría haber sido… no lo sabremos nunca.

Valoración

  • Dirección: **** Wong tiene oficio para dar y vender.
  • Interpretación: **** Muy buenos intérpretes, contenidos, pero muy expresivos.
  • Valoración subjetiva: **  Lo dicho, la cosa de las artes marciales… me sobra. Y me falta un mayor desarrollo de las historias personales.
El río Ebro en Escatrón

Con el monasterio de Rueda al otro lado del azud. Estoy menos contento con las fotos que hice con la cámara digital que con la vieja Ikonta…

[Cine] August: Osage County (2013)

Cine

August: Osage County (2013), 11 de enero de 2014.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en castellano; por ello, conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla con el título en español escuetamente traducido como Agosto.

Hace unas semanas vimos el avance de esta película en el cine. No nos llamó para nada la atención. Especialmente por la presencia en el reparto de Julia Roberts, actriz que nunca me ha convencido mucho, salvo alguna que otra honrosa excepción, y cuyos paso por el departamento de «chapa y pintura» tampoco le han hecho mucho bien. No sé por qué, pero aquel avance no era fiel en absoluto a la película que nos hemos encontrado. De hecho, esta película no figuraba entre nuestras prioridades. Pero en los últimos días, conforme se acerca el momento de hacer públicas las candidaturas a los óscars, se había comentado bastante sobre el buen trabajo del reparto de este filme. Y además, en este fin de semana, tampoco le ha tocado competir con otros estrenos especialmente atractivos.  Así que al final decidimos acercarnos en una sesión tempranera a ver esta película de John Wells. ¿Quién nos iba a decir que nos iba a sorprender tan gratamente? Os lo cuento.

Nos encontramos, como indica el título en un caluroso mes de agosto, en el condado de OsageOklahoma, en las Grandes Llanuras de Norteamerica. En casa de los Weston vive el matrimonio, muchos años juntos ya. El, Beverly (Sam Shepard), un poeta de cierto éxito, alcohólico. Ella, Violet (Meryl Streep), una matriarca de fuerte carácter, sufre un cáncer en la boca, avanzado, y es una adicta consumidora de fármacos y drogas. Tras trae a casa a Johnna (Misty Upham), una nativa de una reserva cercana, como ayuda en la casa, Beverly sale a navegar con su barca y ya no volverá. Aparecerá ahogado. Con motivo del funeral se reunirá toda la familia. Por supuesto, las tres hijas del matrimonio. La mayor, Barbara (Julia Roberts), casada con Bill (Ewan McGregor), y con una hija de catorce años que les trae de cabeza por haberla encontrado formado hierba en alguna ocasión. La mediana, Ivy (Julianne Nicholson), una discreta mujer, soltera/solterona, la única que vive en la proximidad de sus padres. La pequeña, Karen (Juliette Lewis), viene de Florida, donde vive en una aparente estado de falsa juventud perpetua y superficialidad, con su último novio, su «prometido», el vividor Steve (Dermot Mulroney). Y también la familia de la hermana de VioletMattie Fae (Margo Martindale), con su marido Charlie (Chris Cooper) y su apocado hijo, Little Charles (Benedict Cumberbatch). El funeral y la comida posterior será el catalizador para que salgan a la luz todas las disfuncionalidades y miserias familiares.

Llanos en Retascón

Como por aquí cerca no tenemos unas «grandes llanuras» tan grandes como en los US de América, nos conformaremos con los llanos de Retascón, que a la caída de la tarde no están mal.

Adaptación de una obra teatral del mismo título de Tracy Letts, que alcanzó un gran éxito tanto en Broadway como en Londres, como en adaptaciones a otros idiomas en diversas partes del mundo, nos encontramos con un tipo de película que a mí siempre me ha gustado mucho. Recuerda mucho a las adaptaciones de las obras de Tennessee Williams, en las que los papeles femeninos, frecuentemente con desequilibrios mentales de diverso tipo, las drogas, el alcohol, en ambientes muy agobiantes, con el calor como coprotagonista en muchas ocasiones, son una constante. Quién no recerda La gata…Un tranvía…De repente…, Dulce pájaro… Muchos de los elementos de estas obras se encuentran en esta nueva adaptación de una obra de teatro. Obras que tienen mucho que ver con la ruptura de cadenas, o de vendas en los ojos, que descubren las miserias de la especie humana, y dan una oportunidad de redención a sus protagonistas. Unas veces aprovechadas, otras no.

Wells consigue desde mi modesto punto de vista ponerse a la altura de sus ilustres antecesores. Nos proporciona la introducción adecuada, y luego, sin prisa pero sin pausa nos va desarrollando con habilidad el espléndido material dramático de origen, de modo que nos dejan sentados y atados a la butaca, casi sin respirar hasta el final de la película. Un final en el que sabemos que las cartas están encima de la mesa, en el que ya nadie puede autoengañarse sobre lo qué es su vida o hacia donde se dirige o hacia donde no, aunque nos quede la duda sobre quienes o en qué circunstancias podrán o sabrán salir de sus agujeros personales.

Ocaso

Especialmente si pillas un bonito atardecer de verano con los campos de cereales recién segados.

Para que una obra de este tipo funcione, es absolutamente imprescindible un elenco de nivel, y a ser posible en estado de gracia interpretativa. Y esto es lo que tenemos aquí. Más allá del histrionismo que quizá se pueda achacar en algunos momentos a Streep, de cuya calidad nadie puede dudar, el peso fuerte de la historia recae sobre una Roberts, curiosamente considerada como actriz de reparto y no protagonista en las cosas de los premios, que olvidada su condición de «novia de América«, para la que ya no tiene ni edad ni físico, se pone el mono de trabajo, madura, y nos muestra de todo lo que es capaz, que no es poco. Lo considero prácticamente una reconciliación con una actriz que ya he dicho pocas veces me ha convencido. Pero es que la cosa no queda así. Es notorio que la veterana Martindale es una actriz de fuerte carácter, tremendamente eficaz, y lo vuelve a demostrar haciendo un papelón con su personaje secundario pero fundamental. Y me maravilla la contenida pero fenomenal interpretación de Jualianne Nicholson, una actriz poco considerada hasta hace poco, pero que en poco tiempo le he visto en trabajos muy interesantes. El resto, con papeles menos vistosos y destacados, están todos muy eficaces, mostrando la tremenda profesionalidad y el gran acierto a la hora de montar este reparto.

Parece ser que esta es una película que puede tener candidaturas en distintos eventos de la temporada de premios, pero que no parte como favorita en casi ninguna categoría ni convocatoria. Aunque claro… que Meryl Streep haya sido candidata a los Globos de Oros en la categoría de mejor actriz en película ¡¡¡COMEDIA O MUSICAL!!!,… pues da la idea de lo atinados que son los que montan los premios estos, o la atención que ponen a la hora de ver las películas. En cualquier caso, me llama la atención el relativo ninguneo, porque de lo que he visto ha sido de lo mejor. Y en algunos aspectos, sobre todos los interpretativos, lo mejor. Considero que es una película imprescindible, sobre la que no entiendo muy bien por qué está pasando desapercibida con respecto a otras producciones, ciertamente notables y más vistosas, pero no necesariamente de tanta calidad. A mi me ha impresionado mucho. Y lo que es más. Con el paso del tiempo, el recuerdo y la reflexión, las buenas sensaciones aumentan. Hay que verla.

Valoración

  • Dirección: **** Muy buen trabajo de Wells, aunque con la ventaja de manejar un material teatral de primera clase.
  • Interpretación: ***** Como conjunto, lo mejor que he visto en los últimos tiempos. No sólo sus protagonistas.
  • Valoración subjetiva: *****  Con ganas de verla otra vez; es de la que estás convencido que en segundas visualizaciones recuperas detalles que se te habían perdido.
Luna llena

Y si mientras el sol se pone, una hermosa luna llena aparece por el lado opuesto.

[CineTren] Una bonita película de animación (y algunas cosas más)

Cine, Trenes

Hoy va una entrada breve. He estado entretenido en «hacer limpieza» en el diseño del Cuaderno de ruta. La columna lateral de la derecha del blog estaba excesivamente abigarrada. Así que la he dejado reducida a lo que me ha parecido esencial. De hecho, estoy estudiando la posibilidad de pasar el Cuaderno de ruta, actualmente en la que llamo su versión 2.5, a una versión 3. Con un diseño más limpio, con más espacio para las fotografías. Pero todavía no tengo claras las cosas. Tengo que hacer pruebas.

Mientras tanto, un anuncio relacionado con mi colección de películas de cine con temática ferroviaria, CineTren. El día de reyes , en uno de los canales de Canal Plus, en Canal Plus Xtra, emitieron una programación especial de largometrajes de animación japoneses, varios de los cuales grabé para ir viéndolos poco a poco. Me gusta el cine de animación, pero pocas veces me sorprende el del mundo occidental. Sin embargo, en los últimos años he ido descubriendo que los japoneses tienen algunas joyas poco conocidas en este género. Y no sólo dentro del afamado Studio Ghibli, donde se han hecho algunas de mis películas favoritas de este género, llenas de elegancia y sensibilidad. Una de las películas que grabé ese día es A 5 centímetros por segundo, un mediometraje de 64 minutos de duración, dirigido por Makoto Shinkai. Una de las tres partes en las que se divide el filme tiene un bonito e interesante ambiente ferroviario. Así que la he añadido a la mencionada colección. Es una película pensada para gente joven y adolescentes, pero con situaciones y planteamientos muy realistas y adultos, en medio de una imaginería muy bella.

Para finalizar, estos días, mientras en otras partes del mundo suceden grandes ciclones o vórtices polares, que dejan grandes nevadas como las que afectan a los protagonistas de la película que recomiendo, en Zaragoza han regresado las aburridas y depresivas nieblas. Os dejo algunas fotos.

Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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[Cine] Inside Llewyn Davis (2013)

Cine

Inside Llewyn Davis (2013), 7 de enero de 2014.

Esta película ha sido vista en su versión original y por ello conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla también con sus diálogos doblados al castellano con el título de A propósito de Llewyn Davis, que tiene cierto parecido, pero no me parece lo mismo.

Accidentada visualización la de esta película. Fuimos a verla la tarde del día de reyes, pero por motivos que no vienen al caso tuve que interrumpir la sesión, y volver al día siguiente yo solico para terminarla de ver. Bueno,… la vi entera… claro. Así que la primera mitad de la película la he visto dos veces. No sé si eso influye mucho o poco en mi impresión de la misma, como comentaré más adelante. En cualquier caso, íbamos con verdaderas ganas de ver que nos tenía que ofrecer una de las parejas cinematográficas más interesantes, aunque no siempre regulares, del cine contemporáneo. Me refiero a los hermanos EthanJoel Cohen, que en esta ocasión firman ambos tanto dirección como guion.

Y en esta película vamos a seguir durante una semana las andanzas de Llewyn Davis (Oscar Isaac), un músico norteamericano  en Nueva York que se dedica al folk en 1961. Habiendo formado previamente un dúo con su amigo Mike, aventura musical que terminó de forma trágica, intenta salir adelante en solitario, aunque su primer disco, Inside Llewyn Davis, no se está vendiendo. Tiene problemas de dinero. Tiene que gorronear un lugar para dormir entre sus amigos, bien sean los bohemios cantantes del Greenwich Village, bien los intelectuales acomodados del Upper West SideJean (Carey Mulligan), la mujer de su amigo Jim (Justin Timberlake), también cantantes, le comunica que está embarazada, que quiere deshacerse del niño por si es suyo, de Llewyn, y que apoquine pasta. Su hermana Joy (Jeanine Serralles) le urge a que estabilice su vida, regresando a su trabajo en la marina mercante si es preciso. Y acomete un viaje a Chicago, en compañía de un estraño y toxicómano individuo, Roland Turner (John Goodman), con el fin de buscar una oportunidad con un importante productor musical. Todos estas circunstancias le hacen estar en un punto crucial de su vida que podría condicionar su futuro. Y en medio de todo esto,… hay un gato… o más de uno…

Central Park

Los amigos intelectuales de Llewyn del Upper West Side seguro que salían a pasear por Central Park.

Los hermanos Cohen nos llevan en esta ocasión por los caminos del drama, bordeando incluso la tragedia personal. Es cierto que con momento de humor, humor muy amargo. Estamos ante la encrucijada de un hombre que en su carrera musical ha perdido el norte, que en lo personal está claramente enamorado de la mujer equivocada, por muy encantadora que nos parezca en apariencia Jean, que no lo es, y que tiene que tomar decisiones para las cuales no se siente preparado. Incluso para las que no está preparado. Siendo un buen cantante, incluso buen músico, nadie pone se expectativas en él. Todo ello rodado con maestría, con una excelente fotografía e iluminación, que acompaña al frío invierno en el que sucede todo, y con una banda sonora propia del entorno musical mencionado y escogida con gran acierto.

Quinta Avenida y Washington Square

Mientras que con «las amigas» de Village discute acaloradamente en Washington Square.

Es una película llena de referencias. Porque, en medio del fracaso de Llewyn vemos referencias a otros intérpretes o grupos que supieron alcanzar el éxito. Si no, hay tenemos ese 500 miles cantado al más puro estilo Peter, Paul and Mary, o las constantes referencias directas o indirectas a Bob Dylan que flotan en el ambiente, de quien Llewyn sería como el «alter» ego fracasado.

La interpretación es excelente. El peso descansa en todo momento en el trabajo de Isaac, siendo el resto de intérpretes secundarios que se van a ir cruzando eventualmente con el personaje principal. Pero que todos ellos cumplen con muy buena nota. Nos quedamos con ganas de más de Mulligan, pero también de Serralles, de Timberlake, y también de otros que van saliendo con menos importancia, pero que constituyen un universo muy interesante. Nos hemos preguntado si no daría este universo para una serie de televisión bien planteada.

Estamos ante una película con muchas virtudes. Ya hemos hablado de la excelente factura e interpretación. También es notable es guion de aspecto circular, un flashback que no parece un flashback, y denota el excelente trabajo de los Cohen. Es cierto que para mí la película tiene una primera mitad más fuerte más potente, que te levanta más expectativas, con más matices en su tono entre la comedia y la amargura del drama personal, que una segunda mitad, que no es que esté mal, pero que supone ya un posicionamiento firme en la amargura del personaje. En cualquier caso, no sé si es de las películas que en esta temporada de premios «es mejor», pero sí que es de las que más me ha llegado, y quizá para mí sea preferida a otras más ambiciosas, al menos aparentemente.

Valoración

  • Dirección: ***** Excelente trabajo de los Cohen, que mejora con la digestión y el recuerdo.
  • Interpretación: **** Interpretaciones directas, nítidas, sinceras, y en algún caso, contundentes..
  • Valoración subjetiva: ****  Con ganas casi de ponerle la quinta estrella; aunque no…
Village Vanguard

Y como a nosotros nos va más el jazz, fuimos al Village Vanguard,… pero vamos, el Gaslight Café de la película estaba a sólo 10 minutos paseando…

[Fotografía] Colores; verdades y mentiras… verdades o mentiras…

Cine, Fotografía

He tenido unos últimos días muy cinematográficos. Bien sea acudiendo a las salas de cine, bien viendo cine en buena compañía en el salón de casa, ha surgido con frecuencia la pregunta de los colores en el cine, y en la imagen fotográfica en general. La inmediata fue comparar la versión en blanco y negro de Joss Whedon de Much Ado About Nothing con los colores brillantes y mediterráneos de la versión de hace 20 años de Kenneth Branagh. Y la diferencia de clima que ambas provocan. Tenemos el aspecto estándar de la fotografía con la que se iluminan las aventuras de Walter Mitty, frente al desaturado y suave color con el que iluminan las desventuras de Llewin Davis (película que no llegué a terminar de ver por cuestiones accidentales; a ver si lo resuelvo a corto plazo).

La conversación se extendió en un momento dado los colores en la fotografía. Mientras explicaba a unos amigos lo fácil y rápido que es montarse un fotoblog, lo hacía con fotografías en blanco y negro (es de prueba, no sé si lo continuaré), y comentábamos las virtudes y defectos de esta modalidad. Pero lo contrastaba con los resultados de escanear uno mis últimos carretes de negativos en color. Donde juego con la abstracción hasta un punto extremo.

Veamos unos ejemplos.

Resultado de fotografiar una fachada en el casco viejo de Zaragoza, obtenemos una imagen abstracta, donde apenas la textura de la pared da idea de su contenido real.

Resultado de fotografiar una fachada en el casco viejo de Zaragoza, obtenemos una imagen abstracta, donde apenas la textura de la pared da idea de su contenido real.

Cualquiera de estas imágenes, realizadas por artistas callejeros en el marco de una decoración urbana más amplia, resultan asimilables a obras que podemos observar en museos de arte contemporáneo. Y la intervención del fotógrafo sobre el tono, el contraste y la luminosidad del motivo, puede incluso reinterpretar la obra original.

Cualquiera de estas imágenes, realizadas por artistas callejeros en el marco de una decoración urbana más amplia, resultan asimilables a obras que podemos observar en museos de arte contemporáneo. Y la intervención del fotógrafo sobre el tono, el contraste y la luminosidad del motivo, puede incluso reinterpretar la obra original.

2013_M2_Portra400_002

La situación puede ser más extrema. Una imagen similar a esta fue portada de un número fuera de serie de Réponses Foto, dedicado a la fotografía tradicional con película. Esta imagen es lo que el automatismo de mi escáner de sobremesa asume que es un negativo de mi tira de película. En realidad es el extremo semivelado de la película, donde todavía no se ha impresionado ninguna fotografía. Pero resulta una imagen no carente de armonía en sí misma.

2013_M2_Portra400_001

En un acto más extremo, el cabo no expuesto de la película, sobre la cual aparece la etiqueta de identificación del revelado, es extrañamente interpretado, y con sus colores totalmente deformados por el aparato de digitalizado. Resultando en otra imagen imprevista, pero no menos fotográfica.

Son muchas las formas en que el fotógrafo que interviene en todas las fases de producción de la imagen desde el momento de la toma hasta la versión final, puede afectar al color y matices que va a tener la fotografía. Decisiones que se toman en el momento de decidir la exposición, de evaluar el equilibro de color del ambiente, en el procesado del archivo digital, y la decisiones creativas que pueden acompañar cada uno de estos momentos.

Os voy a dejar con dos fotografías que parte de la misma toma fotográfica de un mismo instante. La toma se realizó el 1 de octubre de 2013 en el Puente de Brooklyn de Nueva York, a las 18:36 horas, dos minutos antes de la puesta oficial del sol, pero cinco minutos después de que este se hubiera escondido detrás de los edificios que rodeaban el lugar. Una representa la reproducción fiel de los ajustes que yo introduje en la cámara en el momento de la toma. ¿Cuál creéis que és? Pero ¿cuál de las dos representa más fielmente el ambiente que reinaba sobre el famoso puente a esa hora y ese día? Si alguien quier dar su opinión…

¿Es la fotografía como yo la preparé, o está modificada en el procesado posterior?

¿Es la fotografía como yo la preparé, o está modificada en el procesado posterior?

¿Representa esta fotografía el ambiente real del lugar, o es más fiel la anterior?

¿Representa esta fotografía el ambiente real del lugar, o es más fiel la anterior?

[Cine] La vida secreta de Walter Mitty (2013)

Cine

La vida secreta de Walter Mitty (The Secret Life of Walter Mitty, 2013), 5 de enero de 2013.

He de decirlo de buenas a primeras. Este «juanpalomo, yo me lo guiso yo me lo como» de Ben Stiller no nos interesaba gran cosa en principio. Su protagonista nunca me había dicho gran cosa, ni como actor, ni como cómico, ni como director, y el avance de la película que nos ofrecieron cuando fuimos a ver alguna otra, tampoco nos animó mucho. Hasta que en un momento dado comprobé que estaba adquiriendo cierta fama entre los «fototrastornados». Parece que el argumento tenía relación íntima y cercana con la fotografía. Y aunque las críticas parecía absolutamente divididas, al final convencí a alguien para que me acompañara a la matinal de este domingo pasado, por lo menos que saliera baratita, para poder añadirla a mi colección de Cine y fotografía. Hay que decir antes de pasar a comentarla que se basa en un relato corto del mismo título de James Thurber, y que hubo una primera adaptación de dicha obra en los años 40, perpetrada por Danny Kaye. Un ejemplo que nos demuestra que, en cine, cualquier tiempo pasado no fue mejor,… solo anterior. Me queda claro por lo leído por ahí que ninguna de las dos obras cinematográficas es especialmente fiel al original literario.

Walter Mitty (Ben Stiller) es el responsable del archivo de negativos del departamento de la revista Life. Una persona de vida monótona, que suele soñar despierto, viéndose a sí mismo como el héroe de aventuras y hazañas insólitas. Además recientemente siente algo por Cheryl (Kristen Wiig), una atractiva nueva compañera de trabajo, pero a quien no se atreve a entrarle, y lo está intentando a través de un servicio de contactos en internet. Pero en ese día de trabajo en el que comienza la historia, llega la noticia de que la versión impresa de la revista Life va a cerrar, pasando a ser una publicación exclusivamente en línea. Y también llega un paquete importante, el fotógrafo Sean O’Connell (Sean Penn) ha enviado un carrete de fotografías en blanco y negro, proponiendo el negativo número 25 como portada para el último número de la revista. Pero dicho negativo no está. Ha desaparecido. A partir de ahí, la vida de Mitty se convertirá en una insospechada aventura por recuperar el negativo,… y conquistar a la chica.

En torno a Times Square

La película transcurre en Nueva York, Groenlandia, Islandia y el Himalaya afgano. Desgraciadamente, sólo tengo fotos de la primera localización… por ejemplo de Times Square.

Dejando aparte lo divertido de las cuestiones relacionadas con la fotografía, varias cuestiones que podrán ser comentadas en su lugar oportuno, considero que esta película es una enorme oportunidad perdida. Con una historia que es material para una excelente película, evidentemente con el presupuesto para realizarla, con un reparto razonablemente competente, y con una capacidad técnica razonable también, tiene dos cosas que la lastran notablemente. Stiller como director, no acaba de darle el ritmo y la consistencia necesaria para que el espectador se vea inmerso en la compleja vida psicológica que se supone al protagonista, quedando el conjunto de aventuras que se nos presenta como una serie de situaciones más o menos (in)verosímiles, con un menos que moderada cohesión entre ellas. El tono de la película, buenrollista y destinada a dejar buen sabor de boca en los espectadores de la temporada navideña en la que se estrena, tampoco aporta necesariamente coherencia a la historia que se nos cuenta. Que mejora mucho si la reinterpretas, en clave de permanente fantasía, y con un tono amargo final que le sentaría muy bien. Porque no sé si soy yo el único, pero a mí me parece que el «happy end» final es, en realidad, un falso «happy end». Incluso en contra de la voluntad de sus responsables. Es la única forma en la que siento que lo que he visto tiene razonable coherencia. No daré más detalles, y que cada cual la vea y la interprete como considere oportuno. Por otra parte, el desarrollo de la trama es sumamente previsible… la cartera,… el contenido de la última foto,…

En el campo de la interpretación, ya he declarado mi prevención hacia Stiller como actor y cómico, y aunque está mejor que en otros productos que le he visto, tampoco va a hacer que salte muchos puestos hacia arriba en mi lista de actores favoritos. Digamos que cumple. La chica, Kristen Wiig, se sale de los papeles que le había visto en otras ocasiones, está elegante, guapa y encantadora, que es lo que se le pide, y lo hace bien. Es cierto que su personaje es el que mueve a actuar al protagonista, pero tiene una presencia relativamente secundaria. Simpáticas las apariciones en pantalla de Penn, así como de Shirley MacLaine como madre del protagonista.

En el puente de Brooklyn

O paseando por el puente de Brooklyn.

En fin, que tenemos una película con mucha potencialidad, con algún momento conseguido entre medio, pero que ha mí me ha dejado insatisfecho. No con mal sabor de boca, pero con las ganas de que me cuente esta historia mejor y con más coherencia. Como ya he dicho, tendrá su entrada pertinente en mi colección de Cine y fotografía.

Valoración

  • Dirección: ** Creo que la historia y sus matices supera las capacidades de Stiller como director.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, y cumplen.
  • Valoración subjetiva: ***  Lo dicho, sin mal sabor de boca, entretiene, aunque deja insatisfecho.
City Hall Park

O al atardecer por City Hall Park.

[Cine] El cine que he visto en 2013

Cine

Comienzo la entrada con una introducción similar a la del año pasado. Con alguna sutil, pero no despreciable, diferencia. Para explicarme un poco:

Como todos los años llega el momento de hacer un repaso del cine que he visto durante el año anterior. Esta entrada trata de las películas vistas en salas de cine, independientemente de si han sido estreno durante el año o no. Excluye en principio las vistas en televisión. Aunque en algún caso, por las deficiencias en la distribución de la película y mi/nuestro deseo de verla en el momento de su estreno, fueron vistas acudiendo a otros canales. Todas ellas están recogidas desde el 28 de diciembre de 1997 en mi base de datos cinematográfica. Para todas ellas incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente. La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

O

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama “valoración subjetiva” en la fórmula, pues tampoco podéis esperar más que eso. Una valoración subjetiva pero motivada de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros.

El ojo del árbol

Para las películas del 2013, las primeras fotografías del 2014. Nada de especial. Un paseo antes de comer el día de Año Nuevo.

Durante 2013 he visto 75 películas. Son muchas. No es el récord del año que más películas he visto desde que comencé esta base de datos en 1997 (datos anuales completos desde 1998). Es más de una película a la semana, y confirma el hecho de que el cine de estreno me absorbe más tiempo progresivamente. También es el año en el que el promedio de mi valoración global de las películas que he visto es el más alto. Supera al año pasado, pasando de 2,99 «estrellas» por película a 3,08. Puesto que los años mejor valorados son los cuatro últimos, queda claro que a pesar de mi mayor afluencia al cine, soy más selectivo con lo que voy a ver que hace una década por poner un ejemplo. Y eso se nota también en el hecho de que la variabilidad en las valoraciones es también relativamente baja, lo que indica que salvo excepciones evito bodrios. Si se compara con lo que dije hace un año, más o menos lo mismo.

En general, por lo tanto, estoy satisfecho con lo visto, a pesar del pesimismo habitual con que ya no se hacen películas como antaño. He de considerar que probablemente las películas de antaño que nos han llegado son las buenas. La furrufalla de poca calidad no la hemos conocido, no ha transcendido. Hay un sesgo de selección y de memoria. Así que nada. Optimismo. Aun se puede ir al cine y pasarlo razonablemente bien.

A continuación, las diez películas que más he valorado. Siempre salen más de diez si hay empate en la valoración en los últimos puestos.

1. Amour 4.50

1. Before Midnight 4,50

1. 12 Years a Slave 4,50

4. Zero Dark Thirty 4,33

4. Lore 4,33

6. Days of Heaven 4,17

6. Silver Linings Playbook 4,17

6. Bestias del sur salvaje (Beasts of the Southern Wild) 4,17

9. Lincoln 4,00

9. Tabu 4,00

9. La caza (Jagten) 4,00

7. Kiseki 4,00

9. Prisioneros (Prisoners) 4,00

9. Blue Jasmine 4.00

9. Captain Phillips 4.00

Un problema que tengo con estas puntuaciones es que son las que adjudico cuando veo la película y luego pocas veces las cambio. En honor a la verdad, probablemente consideraría en la actualidad que Blue Valentine podría estar dentro de esta lista sin ningún problema, y quizá también MudA Late Quartet. De la lista anterior, hay que llamar la atención que hay una que no es de estreno reciente en España, y se trata de Days of Heaven. Pero yo no la había visto todavía, y por lo tanto para mí sí que es una novedad, y la vi en un cineclub en pantalla grande aunque con calidad de vídeo, pero estas siempre entran en mi valoración. Sin embargo, Silver Linings Book podría perder posiciones e incluso salir de la lista.

Bajo el Batallador

Aunque estaba pronosticada lluvia, la mañana era muy agradable, con temperatura suave. Pero no mucha gente en la calle o en los parques.

La gran decepción del año fue la excesivamente floja Los amantes pasajeros. Siempre espero más de Almodóvar. El cine español está algo más representado que otros años, pero en mi valoración sigue sin remontar. Me sigue interesando poco lo que me tiene que contar últimamente.

El cine tiene tendencias estacionales. No se estrenan al mismo ritmo las películas de calidad, y son de distinto tipo las que se ven en unos meses que en otros. Para terminar esta entrada de repaso anual, os dejo lo más destacado de cada mes.

Enero – Amour. Entre las más valoradas, película europea, que con el tiempo cada vez valoro más.

Febrero – Days of Heaven. Ya he comentado la peculiaridad de esta. El caso es que la siguiente es Blue Valentine, que llegó a España con mucho retraso.

Marzo  – Anna Karenina. Aunque tuvo alguna candidatura a premios, supone un bajón notable respecto a lo visto en enero y febrero.

Abril – La caza (Jagten). Un gran hallazgo del cine danés.

Mayo – Kiseki. En un mes tradicionalmente flojo, una pequeña joyita japonesa.

Junio – Before Midnight. Plato fuerte en un mes también tradicionalmente flojo.

Julio – La migliore offerta. Entre las vacaciones y la temporada veraniega, la mejor de este mes recibió el aprobado global, pero poco más.

Agosto – Con MudA Late Quartet, este mes tradicionalmente poco cinéfilo se animó bastante.

Septiembre – The Place Beyond the Pines. Un título interesante del que tenía unas expectativas un poco superiores.

Octubre – Prisioneros (Prisoners). El final de año se puso bastante interesante, y este drama desde luego tuvo nivel.

Noviembre – Blue Jasmine. Este mes fue para Woody Allen, que se puso más serio que en años anteriores.

Diciembre – 12 Years a Slave. Chasco me llevo que las muchas virtudes de este largometraje no lo hagan mi favorito para los óscars de este año, a pesar de que el recuerdo que me ha dejado no es tan emotivo como candidatas de otros años.

Bajo el puente

Cual fotografía que hay que revelar, el año nuevo se presenta con sus luces y sus sombras. A ver cuáles predominan al final de la ronda solar.

[Cine] Much Ado About Nothing (2012)

Cine

Much Ado About Nothing (2012), 29 de diciembre de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en castellano. También es posible encontrarla en la cartelera española con el título tradicional que se le da a la obra de Shakespeare de la que es adaptación, Mucho ruido y pocas nueces. Normalmente, siguiendo mis propias tradiciones, en un día como hoy tendría que estar haciendo recapitulación del cine visto durante 2013. Pero me ha parecido lógico que, antes de hacerlo, tenía que comentar la última película vista durante el año.

No es fácil adaptar a Shakespeare. A pesar de la genialidad del bardo y de la universalidad de sus temas, su forma de escribir, o las peculiaridades del inglés de finales del siglo XVI y principios del XVII hace que en muchas ocasiones se nos pierdan los matices. Por ejemplo, la palabra «nothing» que aparece en el título, significada «nada»; pero en aquella época era homófona con la palabra «noting» que solía utilizarse con el significado de «cotilleo». Doble significado por lo tanto, juego de palabras, en el título que es fácil que se pierda.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

Entrada escoba de algunas de las últimas fotografías del año. Por ejemplo de un carrete que llevaba en la Canon Demi EE17.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

En sus interminables 74 exposiciones, incluí algunas tomas de las esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España de Zaragoza.

En 1993, disfrutamos de una versión cinematográfica de esta comedia del bardo, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, junto con su entonces pareja Emma Thompson, con un reparto tanto de consagrados como de recién llegados muy notable, y con una realización y producción que fue una verdadera delicia. Pero es que una de las especialidades de Branagh es la adaptación de las obras de Shakespeare. Sorpresa mayúscula cuando nos enteramos que Joss Whedon el creador de conocidas series de televisión en el ámbito de la fantasía y la ciencia ficción, así como director de «blockbusters» diversos para la gran pantalla, nos presentaba su versión de esta obra. Y además, en plan económico. Con sabor a cine independiente.

El hecho es que para contarnos los atribulados amoríos de los ingeniosos Beatrice (Amy Acker)Benedick (Alexis Denisof), y de los pavisosos Hero (Jillian Morgese)Claudio (Fran Kranz), con Don Pedro (Reed Diamond), príncipe de Aragón, su hermano malvado Don John (Sean Maher)Leonato (Clark Gregg), gobernador de Messina, el infame jefe de la guardia Dogberry (Nathan Fillion) y unos cuantos más como testigos y enredadores, Whedon se encerró en su casa, vaya choza que debe tener el tío, y en un mes planificó la película, la rodó y la montó, mientras se tomaba vacaciones entre dos de los mencionados «blockbusters».

Rodada en blanco y negro, cámara en mano. Dicen sus responsables que querían diferenciarse de las realizaciones tradicionales, muy estáticas de las adaptaciones de las obras de Shakespeare. No sé cada vez que recuerdo los maravillosos planos-secuencia de la pelicula de Brannagh,… En fin, blanco y negro, contrastes suaves, la cámara metida en la acción. Escenarios limitados. La «chabola» del director. Una curiosidad agradable de ver, que juega a favor de que la obra del bardo es genial. En cualquier caso, me atrevería a decir que, salvo unos cuantos capítulos de Firefly, y aquella excentricidad que fue Dr. Horrible’s Sing-Along Blog, esta es mi película favorita de Whedon. Cosas que pasan.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

También de este carrete, algunas instantáneas de la tarde del Choco-Encuentro de Fotógraf@s en Zaragoza, como la niebla mientras bajaba al pasar por la plaza de los Sitios.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

O la densa niebla que nos rodeó en la plaza del Pilar.

Los intérpretes, una mezcolanza de actores y actrices, amiguetes del director que han participado de una forma u otra en las series o películas que ha producido, cumplen, pero sufren mucho en comparación con la potencia de los de la versión de Brannagh. Les falta mucho gancho. No es que estén mal, ni nada por el estilo; es que juegan en otra división. Quizá significaría por lo positivo a Amy Acker, que muestra mucha potencialidad como Beatrice, además de estar muy atractiva como exige el personaje, y por lo negativo a Nathan Fillion, que desarrolla un Dogberry que apenas me hace esbozar alguna pequeña sonrisa, cuando recuerdo las carcajadas que en su momento me provocó Michael Keaton.

Resumiendo, una película agradable, en la que podemos recordar una de las comedias más divertidas de Shakespeare, pero que no deja de tener cierto sentido de anécdota más que de obra en profundidad. Eso sí… no la busquéis en la cartelera zaragozana… si sois de la ribera del Ebro tendréis que pillarla en esos sitios que no gustan a los mismos distribuidores que nos la escatiman.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá los aspectos técnicos de la película, que conjugan la limitación de medios con la eficacia del resultado, sea lo más destacable de la película. Y la valentía para trasladar al siglo XX una comedia dramática del siglo XVI.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, con resultados irregulares.
  • Valoración subjetiva: ***  Producción simpática que bien merece dedicarle el rato que dura.
Paseo del Canal Imperial de Aragón

Finalmente, probando un apaño que le hice a la Olympus mju-II que sufría algunas filtraciones de luz indeseables, durante un paseo el pasado sábado por el paseo del Canal.

Paseo del Canal Imperial de Aragón

Problema derivado del paso del tiempo por algunos materiales, la solución que busqué ha dado resultados óptimos, así como el comportamiento del carrete de Fomapan 400, película que nunca había usado.

[Cine] Lore (2012)

Cine

Lore (2012), 26 de diciembre de 2013.

No suele ser el sábado un día habitual para comentar cine en este Cuaderno de ruta, pero en los próximos días entraré en modo nostálgico/despedida del 2013, y además me apetecía mucho hablar de esta película que está pasando injustamente desapercibida por la cartelera. Una película extraña a priori, dirigida por una realizadora australiana, Cate Shortland, convertida al judaísmo por su matrimonio, que rueda en alemán una historia basada en la Alemania nazi tras el catastrófico final de la Segunda Guerra Mundial. Curiosamente, ha sido presentada sin éxito por Australia, un país de habla inglesa, al óscar a la película de habla extranjera, el alemán en este caso. Si es posible, ved la película en su idioma original; el doblaje pierde mucho. Y si os espabiláis un poco sabréis donde encontrarla.

El filme nos cuenta la historia de Hannelore «Lore» (Saskia Rosendahl), una adolescente, la mayor de cinco hermanos, cuyos padres son activos miembros de partido nazi, su padre es un SS, y que justo al final de la guerra, quedando en zona americana, se ven obligados a entregarse a las autoridades de este país invasor, dejando a los cinco vástagos al cuidado de la mayor, y con el encargo de que si no vuelven en tres días, se dirijan desde la Selva Negra, donde se encuentran refugiados, hasta la casa de su abuela en las cercanías de Hamburgo. Un viaje de casi 900 kilómetros por una país roto y desmoralizado, con las comunicaciones cortadas, con toque de queda, con refugiados vagando por los campos, y sin una autoridad clara en muchas partes. En el camino, se encontraran con Thomas (Kai-Peter Malina), un joven, aparentemente un judío liberado de algún campo de concentración, que se convertirá en el protector de los cinco hermanos. En Lore surgirán emociones contradictorias, entre lo que le han enseñado sobre los judíos durante años, la necesidad de protección y supervivencia, la dificultad por distinguir lo que está bien y lo que está mal, y la atracción que surgen entre los dos jóvenes.

Parque en torno al palacio

La odisea que narra el filme comenzará en el suroeste de Alemania, en la Selva Negra, no lejos de las bellas calles y jardines de Baden-Baden.

He de decir que esta película me ha impresionado bastante. Es de las que llevas en la cabeza unos días después de verla. Con una realización potente, que se mete hasta dentro en los personajes, con difíciles primeros planos de sus rostros o de otras partes de sus cuerpos, maltrechos en ocasiones, con las secreciones, la sangre y el barro. No deja de recordar, a pesar de la diferencia de temas, a la realización de Kechiche en La vie d’Adèle. Y una película con pocas concesiones. Estamos en un país difícil, en el que contrasta la belleza de sus campos y sus bosques, con la ruina de sus ciudades, y con las contradicciones de sus desorientados habitantes. Poca generosidad encontrarán los niños en su camino. Y sí intentos declarados de aprovecharse de ellos. Y además, la violencia remanente, entre los propios alemanes entre sí, y los de los invasores. Encontrarán la muerte durante el camino, que será difícil.

La película descansa sobretodo en su personaje protagonista. La joven Rosendahl compone a pesar de su bisoñez un carácter notable, en el que las contradicciones se pugnan con las urgencias de su edad, y su rechazo a la tarea que se le ha encomendado pero en la que no cejará, transpiran en cada poro de su piel, en cada lágrima, o en cada moratón en sus piernas. Con un acto de rebeldía final, cuando definitivamente, cuando todo ha pasado, rompa con el pasado y con todo lo que ha creído hasta ese momento. Perfectamente respalda por el trabajo de Malina, sobrio y expresivo. Es una película de pocos diálogos y muchas miradas y actitudes. Entre los niños creo que merece destacar el discreto pero solvente trabajo de la hermana de LoreLiesel (Nele Trebs), que tiene momentos muy inspirados.

Restos del puente de Remagen a orillas del Rin

El país está roto y dividido, incluso cruzar un río, por la ausencia de puentes, resulta un problema, quizá no tan gordo como cruzar el Rin por el derrumbe del puente de Remagen, pero casi.

Ya he dicho que me sorprende la escasa repercusión que la película ha recibido en los medios, puesto que me parece una película excelente y valiente. Es cierto que no es la primera película que nos narra el recorrido de adolescentes en la difícil Alemania nazi, y a principios de los años 90 del siglo XX, Agnieszka Holland, directora polaca, nos hablaba de un adolescente judío que intentaba sobrevivir en aquel difícil país mezclándose entre los no judíos. Es curioso que sean mujeres no alemanas las que atinen con tanta habilidad en reproducir aquella historia. Se echa en falta más cine alemán con capacidad para revisitar con rigor y con sentido crítico tan nefasto episodio histórico.

Valoración

  • Dirección: ***** Me gusta mucho la dirección de esta película, me parece muy potente, sin concesiones pero sin regodeos en lo escabroso. Valientemente elegante.
  • Interpretación: **** Intérpretes jóvenes, que destilan naturalidad y credibilidad.
  • Valoración subjetiva: ****  Película de alta calidad para revisitar un período histórico convulso.
Costa del Báltico

Al final, llegarán al norte de Alemania, no lejos de Hamburgo. No a las playas de Travemünde en el Báltico, más bien a orillas del mar del Norte, pero no muy diferente supongo yo en ambiente.