[Cine] The Girl with the Dragon Tattoo (2011)

Cine

The Girl with the Dragon Tattoo (2011), 18 de enero de 2012.

Esta película fue vista en versión original y por ello el título es el original en idioma inglés. En las pantallas españolas es posible verlo en versión doblada con el título Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.

Este miércoles pasado quedé con una gente por la tarde para resolver unas cuestiones. Nos llevó menos tiempo de lo que pensábamos, y por el lugar donde estábamos, alguien sugirió pasar el resto de la tarde viendo una película en el cine. Nos pillaba a cinco minutos caminando. Y fuimos. Y vimos lo que había a esa hora. Y lo único que había que nos atrajese algo es la versión original de esta segunda versión cinematográfica de la primera novela de la famosa saga Millenium. No es que me apeteciera mucho. Me sé la historia. Con el tiempo he llegado al convencimiento que esta saga literaria está excesivamente sobrevalorada. La primera versión cinematográfica, sueca, sin ser para tirar cohetes era razonablemente digna. Me joroba un poco esta manía de los yanquis de repetir las películas que ya han funcionado en otros sitios. Pero en los pros había dos cosas. Que la nueva versión la ha dirigido David Fincher, el de la estupenda Se7en (Seven) (aunque a mi no me han convencido tanto otras de sus películas). Incluso dicen que puede ser candidata al óscar a la mejor película. Y que… bueno,… todos se metían al cine. O me unía o me iba a casa. Pues nada. Para dentro.

El argumento… pues ya se sabe. El periodista Mikael Blomkvist (Daniel Craig) caído en desgracia que es contratado por el millonario Venger (Christopher Plummer) para encontrar al presunto asesino de su querida sobrina Harriet, acabará cruzandose con la marginal Lisbeth Salander (Rooney Mara) superinteligente joven, víctima de los abusos del sistema y de los hombres, para entre los dos desenmarañar el misterio.

¿Habéis visto? En pocas líneas está contado el argumento. Y es que este es uno de los defectos de la película, de la primera película y de la novela, a la que los dos filmes son muy fieles. Excesivamente fieles. Las mejores adaptaciones de obras literarias no son siempre las más fieles. Literatura y cine son dos lenguajes distintos. Y si ya debemos considerar que la novela se podría haber contado en la mitad de páginas y hubiera mejorado mucho, pues similarmente la historia fílmica se podría haber contado en 90 minutos y hubiera mejorado mucho sobre las dos horas y media que dura. No es mucho lo que hay que contar. Es una historia muy hinchada. Para colmo, la película se hace interminable porque tras el clímax de la resolución del crimen está la historia de la venganza contra el tipo que hizo caer en desgracia al periodista. Que en el conjunto del filme, a esas horas nos importa más bien poco.

Afortunadamente, está bien hecha. Fincher tiene abundante oficio. La película esta muy bien rodada, con una fotografía espléndida. Da gusto el nivel que ha alcanzado la cinematografía digital. Es de agradecer además que hayan conservado de la historia original que la acción sucede en Suecia, y este rodada en Suecia. La primera versión era digna, pero no puede competir en medios y planteamiento con esta. Aquella era un producto para televisión aprovechado en la pantalla grande, esta es un producto pensado para su éxito en las salas de cine.

En el lado de las interpretaciones, por supuesto tenemos el factor de que cuando los actores son conocidos nos llaman más la atención que cuando no lo son. Pero me atrevo a decir lo siguiente. Craig es mejor Blomkvist que el sueco de la primera versión. Lo hace bien. Y a pesar de que tiene un físico que puede imponer, no deja de aparecer como desvalido cuando toca. Está bien. Mara no lo hace mal como Lisbeth, pero yo no la veo tan maravillosa como he leído en algunos sitios. De hecho, creo que en esta ocasión es la sueca Rapace la que se impone en la comparación. Del resto, pues llama la atención ver pasar por ahí en papeles más importantes a gente como Stellan Skarsgård, o el ya mencionado Christopher Plummer, que son gente muy solvente que siempre lo hacen bien. Y en papeles más pequeñitos a Robin Wright, o Joely Richardson que no tienen tiempo para lucirse pero también son siempre competentes. Incluso en algo que es prácticamente un cameo a Embeth Davidtz, que supongo que tendrá más minutos en las secuelas de la saga. Está muy bien esto de sacar a intérpretes de cierto prestigio aunque no sea más que para dar relumbrón. Se nota que iban bien de presupuesto.

En resumen, una película que es un entretenimiento perfectamente válido, aunque excesivamente prolongado, que lo único que aporta a la anterior versión es más lujo en la producción por el mayor presupuesto. Imprescindible para los fans de la saga, los demás… pues pueden ir si no tienen nada mejor que hacer, o esperar a que la echen por la tele, o lo que sea. Que no pasa nada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Lectura recomendada: Nora Ephron es una individua que me cae gorda por las películas que hace. Pero tiene un pequeño texto publicado en The New Yorker, The Girl Who Fixed the Umlaut (en inglés), parodia de los personajes y de la novela original, que pone de manifiesto los principales defectos de la novela, y que es muy divertido y recomendable.

Y ahora, os dejo con un pequeño reportaje en blanco y negro con vistas y escenas de la bella capital sueca, Estocolmo.

Ayuntamiento

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Sergels Torg

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af Chapman

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Vasa

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Skansen

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Palacio Real

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Källos Trocadero

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Gamla Stan

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Södermalm

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Södermalm

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Södermalm

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Aftonbladet

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[Cine] La chispa de la vida (2011)

Cine

La chispa de la vida (2011), 16 de enero de 2012.

Decía el otro día una amiga mía que nos estábamos volviendo muy conservadores. Que sólo íbamos a ver películas que pudieran ser valores seguros. Que cada vez arriesgábamos menos. Que un ejemplo de eso eran las pocas oportunidades que le dábamos al cine español. Todo una vil maniobra para llegar al fin de semana y proponernos ver la última de Álex de la Iglesia. Esto sí que es una actividad de riesgo. Un deporte de aventura. Ha habido dos películas, una y otra, del director que me han gustado y mucho. Están entre mis favoritas del cine español. Pero el resto me han provocado sentimientos que oscilan entre el aburrimiento y la sensación de que me estaban tomando el pelo.

Para rematar mi escepticismo, unas horas antes de ir a ver la película leí una sinopsis de la misma, e inmediatamente me vino a la memoria ese peliculón que es Ace in the Hole (El gran carnaval), nada menos que de Billy Wilder. Según Trueba, lo más parecido a «dios» que existe. Por lo menos en el mundo del cine. Y esto es ponerle las cosas excesivamente difíciles a de la Iglesia. Ya sabemos, entre «dios» y «de la iglesia», supongo que siempre será preferible el «jefe».

Y es que aquí también tenemos un individuo, Roberto Gómez (José Mota), que después de una serie de peripecias para dar un poco de conciencia social por el tema de la crisis y los parados de larga duración, acaba teniendo un accidente en el Teatro Romano de Cartagena, o al menos en el mismo en una realidad paralela. Y como consecuencia del mismo, se encuentra en el suelo con una barra hierro incrustada en el cerebro, cuya extracción es compleja, y problemática. Mientras, a su alrededor se montará un circo mediático, político y social, en el que todo el mundo intentará sacar tajada, empezando por el propio accidentado, y en el que apenas la mujer, Luisa (Salma Hayek), y una modesta periodista (Carolina Bang), mantendrán mínimamente una actitud y un comportamiento ético.

Alex de la Iglesia no es Billy Wilder. Definitivamente. Miren. Considero que es un buen artesano cinematográfico. La película está muy bien rodada desde el punto de vista técnico. Nada que envidiar a producciones foráneas. Muy buen nivel. Pero Wilder tenía una cosa fundamental. Y es que, además de ser un buen director de cine, era un excelente escritor. Un guionista insuperable. Y aquí es donde falla la película de de la Iglesia. El guion es previsible. Demasiado. Y además, no acierta con el tono.  ¿Es un drama? ¿Una tragedia? ¿Un esperpento? ¿Una comedia? ¿Una película social? Es como si quisiera jugar a todas las cartas si acertar con el palo adecuado. Tiene momentos buenos. E incluso es capaz de extraerte alguna sonrisa, o emocionarte con tristeza también. Pero el conjunto no me resulta del todo coherente.

En lo que se refiere a las interpretaciónes, me ha sorprendido muy favorablemente el trabajo de Hayek, a quien no la había visto trabajar en español, cumpliendo el resto de los intérpretes con mayor o menor fortuna. Soy pesimista en estos momentos en lo que se refiere al trabajo actoral en el cine español. Creo que está muy machacado por los modos televisivos, y eso se refleja. Pero globalmente, en este filme es aceptable.

Dicho todo lo cual, no es ni mucho menos lo peor que le he visto al director. De hecho, creo que es una película que se puede ir a ver, y que cada cual saque sus propias conclusiones, sabiendo que no se va a aburrir ni mucho menos. Es dinámica, no muy larga, pasan cosas,… Mucho mejor que otras cosas con las que últimamente nos ha castigado el director. Pero sobre todo, en cuanto puedan, búsquense una buena copia de El Gran Carnaval, y disfruten con el gran Billy Wilder, y el inconmesurable Kirk Douglas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Anochece

Lo más duro de la película es que fuimos a la primera sesión, y no se había calentado suficientemente la sala; y con el frío que hacía fuera, cuando salimos, en vez las cervecitas de rigor acabaron cayendo unos cafés con leche y unos chocolates, como si fueramos abuelos (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Cine] We Bought a Zoo (2011)

Cine

We Bought a Zoo (2011), 8 de enero de 2012.

Nota previa: Esta película ha sido vista en versión original subtítulada al castellano, y por ello se conserva su título original como encabezado de la entrada. En los cines españoles es posible encontrarla también doblada bajo el título Un lugar para soñar. Ya esta el criminal ése, el de las traducciones de los títulos de las «pelis», suelto otra vez.

Después de unas cuantas semanas de estrenos notables en la cartelera española, contra todo pronóstico por la coincidencia con las fiestas navideñas, ahora curiosamente cuando terminan estas los estrenos pegan un considerable bajón. Teníamos dos opciones para ver, a primera hora de la tarde, en versión original. De las dos habíamos visto el avance, y ninguna de las dos nos convencía mucho. Al final nos decidimos por aquella por la que no sentíamos un mal rollo a priori con el personaje principal. Así que sin grandes expectativas, ayer pasamos casi dos horas en una sesión de lo que por ahí se conoce como «cine-cebolla». Con intenciones moderadamente lacrimógenas. Y muy buen rollo. Que no falte.

En algún lugar del sur de California, Benjamin Mee (Matt Damon) es un viudo reciente que trata de salir adelante con sus dos hijos, sin que haya superado realmente todavía el duelo por la muerte de su encantadora esposa. Un chico, Dylan (Colin Ford), de 14 años, y una niña, Rosie (Maggie Elizabeth Jones), de 7. Con la niña no tiene problemas, pero el chaval está francamente deprimido, tiene problemas en el colegio, aunque evidentemente es listo, y se comunica mal con él. Así que ante la expulsión de Dylan del instituto, decide cambiar de casa y de entorno, y con sus (abundantes) ahorros compra, en contra del criterio de su hermano mayor y contable Duncan (Thomas Haden Church), una casa que parece ideal, pero que tiene el inconveniente de que lleva aparejada un zoológico, en estos momentos cerrado al público y ruinoso, con todos sus problemas. Al frente de los trabajadores está Kelly (Scarlett Johansson), que vive allí mismo también con su prima de 13 años Lilly (Maggie Elizabeth Jones). A partir de aquí asistiremos a las peripecias que han de pasar para recomponer y abrir al público el zoológico, y para recomponer también los estados emocionales de los distintos miembros de la familia.

Toda esta historia de buen rollismo y superación personal tan propia de los telefilmes americanos con los que nos han castigado en tiempos en las sobremesas está dirigido por un presunto ilustre como es  Cameron Crowe. Director que a mí siempre me ha parecido un poco sobrevalorado. Y ciertamente estamos ante un producto que si bien está rodado con corrección artesanal, tiran de recurso facilón, basado en los tópicos propios de los dramas familiares más o menos lacrimógenos, para soltarnos una historia más propia como decía de un telefilme al uso que de un producción importante. Muy convencionales las situaciones, muy planos los personajes secundarios, poca tela hay que rascar de un argumento basado en una historia real de lo que aconteció con un zoológico británico, de la cual han conservado el nombre del personaje central, pero han modificado muchos otros datos para adaptarlo a las necesidades de fácil digestión del público norteamericano.

En lo que se refiere a las interpretaciones, el peso lo lleva el protagonista masculino. Damon, en un registro más luminoso y más expresivo de lo que es habitual en él está más que razonablemente competente, y hace que la historia, tan limitada en su planteamiento, salga adelante más airosa de lo que parecía en un principio. Johansson está de florero. Es cierto que en la historia era necesario un personaje que tuviera competencia técnica para sacar adelante el zoo, pero en lugar de una chica mona con la que se inicia un flirteo que a parece un poco forzado, igual podría haber sido un viejo capataz de 60 años, sin más historia romántica que la del viudo con el recuerdo de su fallecida esposa. No obstante, está simpática y guapa, y cumple con un papel que no tiene mucho más que ofrecer. Lo mismo que el romance entre los dos adolescentes, que también está muy pillado por los dedos, y así resulta la interacción entre ambos.

Como resumen, decir que si alguien se ve en la necesidad de ver esta película, pues no es una catástrofe. Es mejor de lo que nos temíamos, o de lo que el avance prometía, que no es poco. Aunque yo recomendaría que si quieren pasar un buen rato viendo sacar adelante un peculiar zoológico, saquen del baul de los recuerdos Criaturas feroces (Fierce Creatures), que sin ser tampoco el mejor trabajo de su grupo directores e intérpretes, por lo menos te hechas alguna risa.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Zoo - Jirafa

En este zoo, al contrario que en el de la Casa de Campo de Madrid, no hay jirafas, pero han prometido que habrá (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Cine] La (in)comprensible distribución de películas en España; a propósito de Blue Valentine

Cine

Hace un año, cuando se empezaron a comentar las candidaturas a los óscars, mucha gente habló del excelente trabajo de la actriz Michelle Williams por la película Blue Valentine. Muchos hablaron de que debiera ser una firme candidata pese a la tremenda competencia que hubo el año pasado, uno de los más reñidos en este apartado. Esta chica la vi por primera vez en algunos episodios de Dawson’s Creek (Dawson crece) hace un porrón de años. Aquella serie, que no seguí de continuo, me cargaba un poco por lo pedantes que resultaban sus principales protagonistas. Salvo el personaje de Jen, interpretado por Williams. El caso es que habiéndole visto muy buenas maneras en otros filmes con posterioridad, como por ejemplo en Brokeback Mountain, entre otras, esperé con ganas el estreno de la película en España. Que a la fecha no se ha producido. El caso es que este año, esta mujer vuelve a sonar como potencial candidata por un biopic sobre Marilyn Monroe. Como protagonista, ahí es nada. Así que viendo que no había un interés comercial por mostrarme la película del año anterior, me la he agenciado por ahí y la he visto. Me parece una película excelente. Una amarga historia de desamor, alejada de cualquier maniqueísmo en la relación de pareja, con interpretaciones muy intensas, tanto por parte de Williams, como de su pareja masculina, el actualmente tan de moda Ryan Gosling. Pero nadie ha considerado que merecía la pena echarla por aquí.

Lo primero que se me ocurrió fue pensar en lo incomprensible que es que esta película no se haya estrenado en nuestro país. Y pensé en hablar de que no es de extrañar que la gente acuda a canales anómalos para satisfacer su curiosidad y sus ganas. Luego, viendo cifras de recaudación de la última semana en nuestro país, así como la distribución por salas de las películas que se estrenaron, llegas a una conclusión. Los distribuidores opinan que a la gente en este país no le interesa el cine como tal. Como arte y espectáculo, simultáneamente. Como mucho le interesa la parte de entretenimiento. Y además de forma pasiva. Productos fáciles que sean de digestión sencilla. Más sencilla que las toneladas de palomitas con sal que ingieren mientras ven las películas de más distribución. Un problema básicamente de falta de cultura. Claro está. Esto es un negocio de pies de barro. Si la gente no da especial valor a las películas de cine más allá del mero entretenimiento, pues pasa lo que pasa. Que va o no va, o se busca el entretenimiento como puede. Pero luego las gentes del cine se quejan. No sé muy bien por qué.

No me extrañaría que en cuestión de unos meses, según la repercusión del último trabajo de la actriz, o de su papel en los óscar, veamos estrenada en nuestro país, con casi dos años de retraso, Blue Valentine. Y entonces me extenderé en explicar porque es una muy buena película, que debimos ver en condiciones hace tiempo.

Para este año nos han amenazado con varias versiones cinematográficas de Blancanieves, en la imagen en su versión carnavalesca de 2005. Seguro que se estrenan con mucho bombo y platillo. Seguro que se han producido con gran cantidad de medios. Temo que se hayan dirigido con gran mediocridad de ideas. Ya veremos (Canon Digial Ixus 400).

[Cine] Drive (2011)

Cine

Drive (2011), 3 de enero de 2011.

Las críticas con las que ha llegado esta película eran muy buenas. Muchos la proponen como una de las candidatas a los óscar. Su director, Nicolas Winding Refn, un danés recién llegado a Hollywood lleva un tiempo levantando expectación,… aunque hasta el momento no recuerdo haber visto ninguno de sus filmes. Su actor protagonista, Ryan Gosling, está de moda, trabajando mucho, y con papeles muy diversos, muy polifacéticos. La chica,… bueno, es Carey Mulligan, y estoy, cinematográficamente hablando, profundamente enamorado de ella. Así que si no os he hablado antes de esta película es porque una impertinente faringitis me ha tenido los últimos días varado en casa o poco más.

Por cierto, aclaro una cosa. La película ha aterrizado en la cartelera de Zaragoza con varias copias. Bien. Pero ninguna en versión original. Muy mal. Así que fuimos al cine, pagué mi entrada, pero luego no me da ningún reparo en confesar en que mientras tanto me bajé un copia en buena calidad y en versión original de la misma. Supongo que ningún distribuidor, autor o lo que sea se enfadará. Yo demuestro mi disposición a pagar; ellos demuestran que no les interesa mi dinero por un producto auténtico sin adulterar. Así que supongo que todos contentos. O no. Porque la industria nunca está contenta. Así que el comentario será una mezcla de ambas experiencias.

Aprovecho esta entrada para subir mis primeras fotografías del 2012, que de momento jugarán un poquito con los colores, la luz, y la abstracción. Todas ellas tomadas con Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8.

La historia nos presenta a un conductor (Gosling), cuyo nombre no sabremos nunca, que se dedica por el día a trabajar en un taller mecánico y como especialista en producciones cinematográficas. De noche pone sus habilidades al servicio de delincuentes que buscan alguien que les permita un huida limpia, garantizada. Su jefe, Shannon (Bryan Cranston), está en tratos con  un mafioso, Bernie (Albert Brooks), para poner en marcha un coche de carreras que el conductor pilotaría. Algo que bien podría dar dinero a todos. En estas estamos, cuando el conductor conoce a Irene (Mulligan), una joven vecina, que tiene un hijo de no muchos años, y cuyo marido está en prisión. Entre ambos nace una amistad, que probablemente lleva detrás algo más. Sin embargo, Standard (Oscar Isaac), el marido de Irene, es puesto en libertad. Al poco, es agredido por unos matones. Debe dinero a la mafia por la protección que le brindó en prisión. Tiene que perpetrar un robo para ellos. Si no, irán a por Irene y su hijo. El conductor ayudará al ladrón. Pero las cosas se torcerán mucho, mucho, mucho…

He de decir que me ha parecido una película de gran belleza. Lo cual contrasta con el hecho de que es una película muy violenta. Visceralmente violenta. Con un nivel de gore que se mantiene discreto, pero que está ahí y que sale a escena cuidadosamente en determinados momentos. No ha lugar a la imaginación. Sabemos lo que pasa. Y en este contraste entre belleza y horror está el gran hallazgo de este filme. Con dos partes muy diferenciadas, la presentación de los personajes y el progresivo desarrollo del enamoramiento entre los dos vecinos, calmado, tranquilo, bello, poético en ocasiones, y el descenso a los infiernos en el que pocos saldrán a flote, cuyo único objetivo por parte de el conductor es la salvación de Irene y su hijo.

Luces de escaparate.

Visualmente, la película tiene escenas que merecen el apelativo de antológicas. La escena del ascensor, que por su tratamiento, por el uso de la cámara rápida, la alteración del transcurso del tiempo, y el cambio del nivel de luz, siempre nos quedará la duda sobre si existe como tal o es una mezcla entre la realidad y los deseos de protagonista, me parece el momento supremo de la película. Pero no podemos olvidar tampoco la escena en el motel con Blanche (Christina Hendricks), la irrupción en el camerino de las streappers, o las persecuciones automovilísticas. Todo ello acompañado por una peculiar banda sonora, que al principio extraña, pero que finalmente llega a convencerte.

Por supuesto, nada de esto podría funcionar sin el excelente trabajo de los intérpretes. Esta es un película, afortunadamente, sin verborrea. Los diálogos son directos, económicos, claros. Pero excelentemente complementados por la capacidad de los intérpretes para expresar sensaciones, emociones, intenciones, simplemente con un gesto, o con ligeras modificaciones del semblante. Todos ellos lo hacen muy bien. Un reparto impresionante, del que sólo me ha quedado por mencionar a otro de los mafiosos, Nino, brutalmente interpretado por Ron Perlman. Y aquí, es donde brilla una vez más mi admirada Mulligan. Esa capacidad de que mínimos cambios en el gesto, en la mirada, en el cierre de la boca sea capaz de transmitir tanto, cuando sus textos se limitan a frases breves, pocas palabras, y a la vez tiene que justificar lo que el protagonista hace… Indudablemente, una de mis actrices favoritas del momento. Sólo espero que le vayan llegando papeles del nivel que merece. Por supuesto, esta película, como casi todas, debe verse en versión original.

Poco me queda por decir. Si esta película hubiese llegado una semana antes es posible que estuviese liderando mi clasificación de películas de 2011. Pero de momento es una aspirante para liderar la del 2012 durante muchos, muchos meses. Porque por primera vez en mucho tiempo me atreveré a decir que estamos virtualmente ante un obra maestra del cine romántico y del cine negro simultáneamente. Y la cuestión tiene más mérito por cuanto no soy especialmente aficionado al cine negro. Yo no le encuentro pegas. Quizá más adelante,… pero de momento…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

Sol de atardecer.

[Cine] El cine que he visto en 2011

Cine

Como todos los años llega el momento de hacer un repaso del cine que he visto durante el año anterior. Esta entrada trata de las películas vistas en salas de cine, independientemente de si han sido estreno durante el año o no, y excluye las vistas en televisión. Todas ellas están recogidas desde el 28 de diciembre de 1997 en mi base de datos cinematográfica. Para todas ellas incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente. La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

O

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama «valoración subjetiva» en la fórmula, pues tampoco podéis esperar más que eso. Una valoración subjetiva pero motivada de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros.

Hace frío

Hoy ha salido un día lluvioso, y moderadamente frío, y sigo con mi faringitis. Pero llevo dos días encerrado en casa. ¿Saldré o no saldré? Se supone que hoy íbamos al cine (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Durante el año 2011, he visto un total  de 57 películas, que son muchas, con un promedio de más de 1 a la semana. Hacía mucho tiempo que no iba tanto al cine. La valoración global media es de 2,98, que también es relativamente alta. El segundo valor más alto desde que llevo la base de datos, y tiene el mérito de que se ha dado con un 46% más de películas vistas que el año mejor que fue el 2010 con una valoración global media de 2,99. Parece que la oferta ha sido mejor este año, y eso me ha llevado al cine en más ocasiones. Dos películas han alcanzado una valoración global de 5, es decir, las considero absolutamente imprescindibles, y nueve filmes han alcanzado una valoración global de al menos 4, es decir, las considero absolutamente recomendables. Veamos cómo quedan con el cálculo de la valoración global.

(Cuando aparece en el título su versión original y el título en castellano, el orden en el que aparece depende de si la película la vi en versión original o en versión doblada; en el resto de los casos es que el título es único)

 1. Melancolía (Melancholia) 4,67
 2. Winter’s Bone 4,67
 3. The Artist 4,50
 4. Tinker Tailor Soldier Spy (El topo) 4,50
 5. Black Swan (Cisne negro) 4,33
 6. Jane Eyre 4,00
 7. Incendies 4,00
 8. True Grit (Valor de ley) 4,00
 9. Nunca me abandones (Never Let Me Go) 4,00
10. Margin Call 3,67
11. El discurso del rey (The King’s Speech) 3,67

O

Desde luego, observando la lista, es muy importante en mis valoraciones el impacto emocional que deja la película en mí. Y eso se acaba notando. Reconozco que las dos primeras de la lista me dejaron dándole vueltas a la cabeza durante mucho tiempo sobre lo que había visto y sobre lo que significaba. O por ejemplo, la que aparece en el número 9, Nunca me abandones (Never let me go), es una película que transcurrió por las carteleras sin mucho impacto global, pero que a mí también me afectó mucho, que me ha hecho pensar mucho, que me llevó a leer la novela en la que está basada que todavía me gustó más, y por ello supongo que está tan arriba.

Lamentablemente, hace tiempo que no encuentro una obra maestra absoluta. El 5 absoluto. Aunque reconozco que Melancholia le ha ido cerca. Aunque la aritmética aplicada proporciona aparentes empates, he de decir que el orden no es indiferente. Para cada grupo de películas con una misma puntuación, las que he puesto más alta es que las valoro más.

Como se puede ver, las once elegidas son todas dramas o incluso tragedias. Hace mucho tiempo que la comedia no alcanza niveles altos en mi consideración. Hay quien dice que lo que pasa es que las comedias no pueden alcanzar el mismo nivel que los dramas. Yo creo que debe ser más difícil, pero no imposible. En este fin de semana en el que he salido poco de casa por culpa de una faringitis, he visto unas cuantas comedias de antaño en la televisión que se situarían de sobras entre los primeros puestos de una lista de este tipo.

Sigo lamentando el poco tirón que tiene para mí el cine español en los últimos tiempos. El problema no es que no haya películas en la lista de las mejores. Es que hay muy pocas películas en el conjunto de las 57. Es que no me resultan atractivas las propuestas. Tristemente. Pero bueno, veremos lo que depara el 2012.

Carril bici

En fin, ya veré. Aunque debería salir. Aunque no fuera más que por decir que he hecho mis primeras fotos del año (Leica D-Lux 5).

[Cine] Tinker Tailor Soldier Spy (2011)

Cine

Tinker Tailor Soldier Spy (2011), 28 de diciembre de 2011.

Está película fue vista en su versión original subtitulada en castellano, por lo que se conserva su título original también. Es posible encontrarla en los cines españoles doblada al castellano bajo el título El topo. El título original corresponde con el de la novela original de John Le Carré en la que se basa, y el título traducido, se corresponde igualmente con el título traducido de la novela al castellano en España. El título original se basa los versos de una cancioncilla popular infantil de difícil traducción al castellano sin pérdida del sentido.

Hechas las correspondientes aclaraciones, hay que decir que sorprende la calidad de algunos estrenos que se están produciendo en fechas navideñas, cuando las expectativas son bajas, ya que los cines se llenan de productos navideño-familiares-infantiles, generalmente de difícil digestión salvo los públicos diana específicos a quienes van dirigidos. Pero bueno, bienvenidas sean las producciones prometedoras, como esta coproducción europea, salto de su realizador sueco, Tomas Alfredson, que ya sorprendió y agradó a todos hace tres años con su Låt den rätte komma in (Déjame entrar).

La acción se sitúa en los primeros años 70. Control (John Hurt) lider de el servicio secreto de inteligencia británico cree que hay un «topo», un infiltrado entre su personal. Pero cae en desgracia y es cesado cuando una operación en Budapest para atraer al lado occidental a un importante general, resulta en un tiroteo en el que mueren civiles y es apresado un agente británico. Con el cae también Smiley (Gary Oldman), uno de los hombre de confianza de Control. Este último fallecerá al poco después. Pasado un tiempo, se confirma la existencia de un topo, y entonces se llama a Smiley para que con discreción realice una investigación. Las sospechas de Control recaían sobre algunos miembros de la cúpula del servicio: Alleline (Toby Jones), Esterhase (David Dencik), Bland (Ciarán Hinds), Haydon (Colin Firth), y el propio Smiley. Descartado este puesto que las filtraciones continuaron tras su retiro, con un mínimo equipo en el que destaca Guillam (Benedict Cumberbatch) y Ricki Tarr (Tom Hardy), un agente en Estambul caído en desgraciada por una operación fallida probablemente por el propio «topo», tendrán que desenmascarar al traidor.

El Parlamento desde el Bastión de los Pescadores

Con una imagen del parlamento de Budapest desde el bastión de los pescadores se abre la secuencia inicial de los acontecimientos en la capital húngara durante la película (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Con un argumento que no es lineal, que va dando saltos en el tiempo haciendo un uso excelente del flash-back, con una ambientación fría, sucia del Londres menos glamuroso que se nos pueda ocurrir. Con una iluminación tenue, una imagen con mucho grano, con colores muy desaturados, casi monocroma sólo salpicada por algún tono de color. Perspectivas muy subjetivas, con la cámara apuntando desde detrás de una puerta o una ventana, desde el otro lado de la calle. Una puesta en escena excelente al servicio de un cine de espías que no tiene con el mundo glamuroso, y falso, de los 007s, o de las misiones imposibles también de moda estos días. Realmente te consigues sumergir en el ambiente del momento. También gloriosas las imágenes que nos sirve rodadas en Budapest y especialmente en Estambul. Consigue, gracias a un excelente trabajo de localización de localización de escenarios y selección de entornos, trasladarnos sin ningún problema a una época casi cuarenta años atrás. Todo ello aderezado con la excelente banda sonora de Alberto Iglesias.

Por supuesto, un puntal básico de este filme es la interpretación de sus actores. Acostumbrados a la tendencia al histrionismo y la sobreactuación de Gary Oldman, verlo desarrollar con tanta solidez y naturalidad un papel contenido, sobrio, muy acorde a la psicología del personaje, es una absoluta delicia. Quizá carezca de la espectacularidad de otros roles de moda en el cine actual, pero desde mi punto de vista tiene mucha más profundidad. Hay una escena antológica en la que narra su encuentro en el pasado con Karla, el líder de los servicios secretos soviéticos que bastaría para considerar esta interpretación una de las mejores que se pueden disfrutar en el cine actual. Pero el buen hacer se extiende a todo el resto del reparto, compuesto en su mayoría por sólidos actores británicos.

De entre las películas que he visto en los últimos años, esta es una de las poquísimas que se acerca a la categoría de «peliculón». Desde muchos puntos de vista. Por los intérpretes. Por lo bien hecha. Por lo interesante de la historia y los bien conducida que están. Por su música. Por su fotografía… Pero le he encontrado un pero. Uno de estos peros que te da mucha rabia. Y es que en un momento relativamente temprano del metraje, sin tener todos lo datos necesarios, simplemente observando el reparto, he adivinado quién era el «topo». Algo que debía ser un misterio hasta avanzado el filme, se convierte de repente, no en una sospecha, que pase, sino en una certeza. Estás ahí en el cine, y dices: «Me cagüen la leche, tal y como están las cosas, por motivos externos a la historia, el malo es… » Y eso me da mucha rabia. No voy a dar más pistas, por si la gente que consigue abstraerse de esos detalles superficiales que te dan pistas cuando no debía ser así. Pero bueno, aparte de eso, de lo más recomendable de los últimos años.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

Viejos, imperiales y monocromáticos edificios londinenses; en Greenwich, por más datos (Pentax P30N, objetivo no se recuerda).

[Cine] Restless (2011)

Cine

Restless (2011), 21 de diciembre de 2011.

Con no pocos reparos vi esta película hace unos días. El argumento que nos mostraban los avances, la publicidad y las críticas, la típica pareja enamorada con la chica condenada por una terrible enfermedad a morir joven, ya se ha visto en diversas ocasiones, y pocas veces, yo en estos momentos no recuerdo ninguna, con resultados convincentes. Aburrimiento, empalago, lágrima fácil, cine «para chicas»,… muchos apelativos para referirnos a producciones que no acaban de convencer de forma general, y que recurren a los sentimientos básicos y a los clichés para conmover al personal. Pero cuando algún intérprete se pone de moda, como es el caso de Mia Wasikowska, y en determinados trabajos le ves maneras, te apetece ver si confirman las expectativas. Si además sumas que la dirige un Gus Van Sant, capaz de cosas muy interesantes, aunque también de pifias notables, pues nada… te arriesgas.

Al contrario de lo que se puede leer habitualmente en las reseñas, esta película no va de una chica enferma de cáncer terminal, Annabel (Wasikowska), que se enamora de uno que pasa por ahí. No. Es justo a la viceversa. Esta película va de un chico, un adolescente, Enoch (Henry Hopper), que está francamente roto por dentro como consecuencia del terrible accidente de circulación en el que murieron sus padres, y al que él sobrevivió por los pelos. Vacío emocionalmente, incapaz de comunicarse con su única familia, su tía Mabel (Jane Adams), sin vida social, no va al instituto, pasa los días acudiendo a los funerales de desconocidos, y sólo habla con Hiroshi (Ryo Kase), el «fantasma» de un piloto kamikaze muerto en acción durante la segunda guerra mundial. Y en uno de esos funerales, conoce a Annabel, una joven de sorprendente ánimo y disposición a pesar de su nefasto pronóstico, y que cambiará la vida de Enoch, a través del proceso de conocimiento mutuo, de enamoramiento, pero también de introspección y conocimiento personal que traerá consigo para el joven toda esta historia.

Estamos por lo tanto ante una historia de redención personal de un muchacho que vive con culpa y con rencor hacia el mundo el haber sobrevivido a sus padres en el trágico accidente. Redención que llegará en función de cómo asuma el destino de la chica. La historia en principio no está mal planteada. Aunque tiene varios flecos discutibles en los que no voy a profundizar mucho. El «fantasma» es un personaje necesario, como el alter ego del muchacho que está dispuesto a morir por una causa. Pero en un momento dado queda en mi opinión desvirtuado al reaparecer en un momento en que no toca. La chica es toda encanto, y puedes comprender el cuelgue del chaval a pesar de las circunstancias. Pero no te acabas de creer su capacidad transformadora. Y el chaval… a él iré cuando hable de las interpretaciones. Rodada con una iluminación suave, con muchos tonos pastel, especialmente cuando sale la chica, no deja de transmitir un tono de cierta irrealidad sobre lo que está sucediendo, lo cual no sé si es bueno o es malo. Mucha música «indy» o con mensaje, muy propia de este tipo de películas. Y un ritmo pausado, contra el que no tengo nada en contra, menos cuando la película no tiene excesiva duración y no cansa al eternizarse.

Claro está, una película de estas características depende mucho de la competencia de sus intérpretes. En este caso, muy jóvenes. Como curiosidad, diremos que el chaval es hijo del fallecido Dennis Hopper. De momento, por lo menos, no ha mostrado la misma intensidad interpretativa que su padre. No desentona, no lo hace mal, pero tampoco brilla en su momento ni acaba de transmitir con intensidad las emociones que se supone que torturan en cada momento a su personaje. Incluso en sus momentos de apatía se supone que por dentro está emocionalmente roto, y de alguna forma se tiene que notar. Wasikowska… el problema es que el aspecto que le han puesto me hizo estar pensando toda la película en que estaba ante un clon de la Jean Seberg de sus primeros años. Cara dulce, pelo cortito, indumentaria un poco retro pero monísima,… Una vez más, no está mal, pero no tiene la solidez y la madurez interpretativa de su reciente Jane Eyre. Mucho encanto pero poca profundidad. Los secundarios, cumplen con su misión.

Para lo que eran mis expectativas sobre este tipo de películas, el filme se deja ver. Pero no me acaba de emocionar, no me acaba de llegar. Es más profunda que otras películas parecidas. Realmente hay una reflexión sobre la muerte tal y como la ve el adolescente. La de sus padres. La suya propia que estuvo a punto de suceder. La del «fantasma» del japonés. La de la chica. La de los extraños a cuyos funerales acude. De hecho, el tema fundamental de la película no es el amor adolescente como se ha vendido por ahí, sino la muerte. Pero tampoco está muy claro a donde conduce esta reflexión. De todas formas, es una película que no está mal hecha y puede tener su público.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Guirlaches de Fantoba

Después de un tema tan dramático, os dejo con algo más ligero; como unos dulces, unos guirlaches de Fantoba, conocida pastelería y repostería zaragozana (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Cine] The Artist (2011)

Cine

The Artist (2011), 18 de diciembre de 2011.

Cuando ya hace unas cuantas semanas, o meses, empecé a escuchar que se estaba moviendo por el mundo una película rodada en blanco y negro y muda, me llamó la atención. Me extrañó. No me la imaginé como un producto comercial precisamente. Supe después que era una producción francesa rodada en EE.UU. y con colaboración de actores tanto franceses como norteamericanos. Y que era un homenaje al cine de otra época. Poco a poco se empezaron a oír críticas excelentes. Y empezó a sonar para la próxima entrega de los óscar como una de las principales candidatas. Si a esas alturas, a alguien que le guste el cine no le ha picado el gusanillo, que se lo haga mirar. Así que este domingo nos dirigimos a ver la última película del director francés Michel Hazanavicius, de quien personalmente no tenía referencias hasta el momento.

La película nos cuenta una historia de los años de la transición del cine mudo al sonoro. George Valentin (Jean Dujardin) es un actor estrella del cine en los años 20. Cine de aventuras con un fuerte componente romántico. En su momento de máximo esplendor tiene un encuentro casual con una starlette, Peppy Miller (Bérénice Bejo), con quien es fotografiado. Imagen que se reproduce en la prensa. Esta fotografía y un nuevo encuentro entre ambos encaminará la carrera de Peppy, que en los siguientes años irá ascendiendo poco a poco como una estrella emergente. Y en ese momento se produce la aparición del cine sonoro, tecnología que Valentin rechazará, lo que provocará su declive. Declive que también afectará a su matrimonio con Doris (Penelope Ann Miller), a su economía, y a su afición por la bebida. En paralelo, Peppy aprovechará el cambio para ratificarse como gran estrella, que nunca olvidará al veterano actor que le sirvió de trampolín en los inicios de su carrera.

La historia seguro que a muchos nos suena. Algunos de sus elementos son eco de clásicos como cualquiera de las versiones de A Star is Born (Ha nacido una estrella, 1937, 1954 y 1976), o de Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses). Pero a pesar de ello, los guionistas han conseguido dar un aire de frescura a la misma, siendo muy dinámica a pesar de lo familiar y relativamente previsible, dado el tono general de la misma. Pero quizá, por encima de la propia historia está la intención de homenajear al cine en una época fundamental para este espectáculo, o este arte, según como lo queramos considerar. Muda, aunque no insonora. De hecho tiene una banda sonora muy buena en cuanto a la música, y unos efectos de sonido, en los momentos en que corresponden que dan chispa a las pocas escenas en las que se insertan. En blanco y negro, aunque con diversidad de estilos. Sobre la base del cine norteamericano de los años 20, hay momentos en los que se acerca al expresionismo alemán, otros en los que vemos reflejos de la slapstick americana, incluso hay tomas que nos hablan de los avances en el uso de la cámara que se produjeron en los años 30 o tan avanzados como principio de los 40. Formato de la película, estándar de la academia de Hollywood, 1,33:1 o aproximado. Lo dicho. Un homenaje en toda la regla al cine de otra época. Para mí, todo ello convierte la visualización del filme en una auténtica delicia.

Y si importantes son todos los aspectos técnicos y las opciones artística escogidas por el director, no menos importante es la interpretación de los actores y actrices. El mérito no es pequeño. Los intérpretes de hoy en día no están acostumbrados a este tipo de trabajos. Hay mucho que decir con la expresión, con la dinámica corporal, con la actitud general, que ha de sustituir a la parrafada hablada. Aunque eventualmente se inserte el típico rótulo con una frase de diálogo, recurso que es utilizado con parsimonia, sin ningún tipo de abuso. Y los dos protagonistas lo hacen muy bien. Duajrdin lleva el peso de la película y no pierde el paso del personaje en ningún momento, ni en sus momentos de gloria ni en su descenso a los infiernos. Y Bejo encarna a si mismo a la encantadora Peppy Miller, un papel que también evoluciona en la historia de forma estupendo. Tanto cuando representa a la joven flapper con aspiraciones de estrella, desinhibida y espontánea, como cuando ya es una actriz consagrada pero que sabe contenerse y no dejarse llevar por el divismo. Y qué decir de las eventuales apariciones de John Goodman, actor de por sí muy expresivo, James Cromwell, Penelope Ann Miller, o el cameo de Malcolm McDowell. Todos muy bien.

No voy a decir que sea una película perfecta, pero sí que está muy bien hecha. De lo mejor. Y creo que es absolutamente imprescindible para todo amante del séptimo arte. También es una demostración de hasta que punto desbarra el cine actual. Un cine verborreico, que abruma con diálogos al espectador, al cual deben considerar tonto, que necesita explicación de absolutamente todo lo que pasa en pantalla. La sala de cine en la que vi la película estaba bien nutrida de gente, es cierto que poca joven, que respondía perfectamente a los sentimientos que provocaba la película. No hacen falta palabras para entender lo que sucede en una pantalla, si está bien rodado y bien interpretado. El cine es un arte visual. No voy a ser yo ahora quien reivindique la necesidad de más películas mudas. Eso es una tontería. Pero sí podemos reivindicar la calidad de lo que se dice, y que más vale contar con imágenes y con las palabras justas, que aburrir al espectador con la verborrea generalizada, que muy pocos directores han sabido utilizar para bien. Y menos aún de los actuales. Por lo demás, id a verla. Aunque claro… como no tenían claro su posible éxito en España, está en muy pocas salas. Cobardes.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Ya sé que aunque la película es francesa, la acción transcurre en Los Ángeles, en Hollywood; pero como no tengo fotos de allí, buena será la Ciudad de la Luz, eso sí, en blanco y negro y en formato 1,33:1 (Canon Digital Ixus 860 IS).

[Cine] In Time (2011)

Cine

In Time (2011), 12 de diciembre de 2011.

De entrada un aviso. Suelo poner el título original en inglés en aquellas películas que veo en versión original. No dobladas. Pero en este caso, no pudo ser. Lo que sucede es que la distribuidora ha mantenido el título original en España. Para posibles visitantes de otros países hispanohablantes, perece que en muchos países de América se ha estrenado como El precio del mañana.

Dicho lo cual, pasemos a lo que importa. Hace 14 años, Andrew Niccol sorprendía a los aficionados al cine, y especialmente a los aficionados a la ciencia ficción y al género distópico, con una bella película de una supuesta «sociedad perfecta», basada en la selección genética de sus ciudadanos de forma artificial. Cuando se estrenó, recuerdo que el recibimiento fue tibio. Tanto por el público como por la crítica. Era GATTACA. A mi encantó. Y la he visto más veces después. Lo cierto es que con el paso de los años es un película que ha ido alcanzando una mayor consideración y prestigio, tanto por los críticos como por el público que en su momento la recibió con frialdad. La película que hoy nos ocupa está dirigida por el mismo director. También pertenece al general de la ciencia ficción, rama distopías varias. Y las críticas no han sido especialmente favorables. Había que darle una oportunidad. Aunque no puedo negar que diversos factores me hacían ser pesimista a la hora de esperar un resultado como la otra vez.

Nos encontramos en una sociedad «futura» o «alternativa» en la que se ha conseguido que todos los ciudadanos envejezcan hasta los 25 años, y a partir de ahí se detiene el proceso de envejecimiento y deterioro. Pero disponen sólo de un año de vida. Salvo que mediante las operaciones «comerciales» que sean precisas consigan ir aumentando este período. Por lo que potencialmente son inmortales, salvo accidente. O que te maten de forma violenta. El dinero ha desaparecido, y el tiempo de vida ha ocupado su lugar. Un joven, Will Salas (Justin Timberlake), pobre, de un distrito conocido como «el gueto», recibe la donación de un «rico» (Matt Bomer), que le traspasa más de un siglo de vida. Y a continuación se suicida. Pero las cosas no serán fáciles para Will. Le perseguirá la policía, con el guardián del tiempo Raymond Leon (Cillian Murphy) al frente, como sospechoso de asesinato. Le perseguirán los mafiosos, cuyo capo es el malo maloso Fortis (Alex Pettyfer), por haberse metido en sus asuntos. Y en su recorrido, se encontrará con una niña «rica», Sylvia Weis (Amanda Seyfried), que se le unirá en la constante huida hacia adelante, no sabemos si para bien o para mal. Y según lo que hagan este par, el sistema social puede desmoronarse.

He de reconocer que el planteamiento inicial es interesante. Incluso los primeros minutos de la película fomentan este interés. Quizá empiezan a percibirse muy pronto situaciones excesivamente maniqueas, pero bueno,… se plantean cuestiones. Lamentablemente, todo es un espejismo. Y lejos de profundizar en las motivaciones personales, o en las auténticas perversiones del sistema más allá de lo obvio, todo se convierte en una película de fugitivos perseguidos por varios, con toques a lo Bonnie and Clyde. Los diálogos pronto empiezan a empobrecerse, siendo incluso previsibles. Como extraídos del manual del guionista novato. El guion tiene inconsistencias por doquier, y las situaciones son inverosímiles en cualquier realidad que las planteemos, tanto en la del espectador, como en la de los personajes de la ficción. Particularmente desgraciadas en su planteamiento y resolución son todas las situaciones en las que está involucrada la figura femenina protagonista, a la que fuerzan a un romance con el protagonista masculino, forzado y poco natural.

Y aquí viene la otra cuestión. Dado que nadie aparenta más de 25 años, tengan los años que tengan, el reparto está compuesto básicamente por muchos mozos y algunas mozas, jóvenes y guapos. Timberlake es un actor justito pero razonable. Murphy lo hace pasablemente. Matt Bomer, el encantador canalla de White Collar, dura demasiado poco. Olivia Wilde, que hace de madre del protagonista, tampoco nos dura ni dos telediarios. Pettyfer, el que hace de malo, me parece vulgar. Y la que me parece una actriz francamente mediocre es la chica protagonista. Realmente, hasta la fecha no he visto ningún papel especialmente entre los interpretados por Seyfried, cuya principal virtud parece ser que es mona, lo cual… pues bueno. No está mal, pero yo preferiría otras actrices igual o más monas, y con mayores capacidades interpretativas.

Así pues, sin llegar a la catástrofe, la película la bordea constantemente, siendo su principal virtud su corta duración, que nos ahorra largos minutos de agonía y de despropósitos añadidos al progresivamente más estúpido argumento conforme el filme avanza. Filme por lo tanto que debería ser reservado para su visualización en casa, en alguna sobremesa de domingo, fría, en la que haga mal tiempo, y con alguien al lado para tomárselo un poco a broma y echar unas risas. Por cierto, he repasado la escasa filmografía del director, y lo de su primera película parece que fue que sonó la flauta por casualidad. Porque vaya serie de pestiños.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *
Reloj animado

"Omnes feriunt, ultima necat". Todas hieren, la última mata, dice el dicho latino refiriéndose a las horas de nuestra vida. Creo que aprendí el latinajo viendo este reloj mecánico próximo al Centro George Pompidou de París (Panasonic Lumix LX3).

[Fotografía] Recomendaciones semanales: muchas, diversas, y además los resúmenes de fin de año… y algo cinematográfico

Cine, Fotografía

Pues eso. Que la blogosfera fotográfica parece estar especialmente activa en este final de año, y he estado muy entretenido viendo fotografías recomendadas por las más diversas fuentes. Además, los días festivos entre semana han colaborado ha que haya dispuesto de más tiempo para ver fotos. Así que intentaré ser esquemático para no extenderme demasiado.

En primer lugar, algunas recomendaciones procedentes de La Lettre de la Photographie, como casi todas las semanas:

En el ámbito de la fotografía de moda, me llamó la atención la campaña publicitaria que Peter Lippmann ha realizado para una marca de calzado, replicando cuadros de pinturas clásicas.

Me ha extrañado que hasta el momento no haya comentado el trabajo de la joven y suicida Francesca Woodman, de la que tengo un libro. En cualquier caso, sirva esta nota de recordatorio.

Julius Shulman es uno de los nombres importantes en la fotografía arquitectónica, un tipo de fotografía que eventualmente me interesa.

Curiosas y bellas las fotografías de Nicolas Dhervillers, en la que los paisajes y las personas que aparecen en ellos parecen como escenas congeladas sacadas de algún cuento, con elementos disonantes o anacrónicos. Gran dominio de la luz.

Entre los porfolios del fin de semana, destacaré las inquietantes imágenes en blanco y negro de Germán Peraire, los dípticos de Jessica Forde en la que personas se comunican a través de sus ordenadores personales iluminados apenas por las pantallas de los mismos, y las fotografías nocturnas de Beirut tomadas por Philippe Aractingi.

Luna

Ha sido noticia este fin de semana un eclipse de luna que no se ha podido ver desde España; y si se hubiese podido, en Zaragoza estamos con niebla, así que tampoco (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH).

En Feature Shoot nos recomiendan los atemporales retratos en blanco y negro de Nelli Palomaki. Cada vez me gustan más las fotografías en formato cuadrado. Es una pena que no haya cámaras con captores con este formato de forma nativa. Es difícil de componer la imagen, pero resulta muy satisfactorio cuando lo consigues.

LensCulture suele ofrece interesantes propuestas, lo que pasa  es que lamentablemente el sitio es un poco cutre de diseño y de usabilidad. En cualquier caso, nos recomiendan el libro de Michael Wolf titulado Tokyo Compression. Ciudadanos japoneses en el metro de Tokio en horas punta, comprimidos contra las ventanillas y las puertas de los trenes. Muy expresivo y metafórico.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos hablan de Juan Gatti, diseñador gráfico y fotógrafo argentino, muy conocido en este país por estar ligado a las películas de Almodóvar. En cualquier caso es muy recomendable pasarse por su página web.

No recuerdo exactamente donde encontré la recomendación sobre parte de la obra de Pierre Gonnord. En cualquier caso, encuentro que tiene imágenes muy interesantes, siendo un autor que evidentemente domina la luz y el retrato.

Luces

Aunque el pasado martes todavía no teníamos nieblas cerradas, al atardecer se percibía un cierta bruma en el ambiente (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH).

Ya han comenzado ha salir las recopilaciones de las mejores imágenes del año en distintos medios de comunicación, en lo que a fotoperiodismo se refiere. Por la calidad de su presentación, recomiendo pasarse por el fotoblog In Focus de The Atlantic, que ha seleccionado lo mejor del año en tres partes: parte 1, parte 2 y parte 3. Como una de las noticias del año que más imágenes nos ha traído fue el terremoto/maremoto de Japón, con el desgraciado accidente nuclear en las centrales de Fukushima, como añadido recomiendo el reportaje que han publicado en colaboración con National Geographic dedicado a la zona de exclusión en torno a estas centrales nucleares.

Finalmente una recomendación que es más cinematográfica que fotográfica. Aunque tiene mucho de fotografías en movimiento. The New York Times ha publicado 13 cortos dirigidos por Alex Prager protagonizados por 13 actores y actrices de moda, que interpretan a 13 malos malísimos de la historia del cine. A ver si adivináis quienes son y a qué películas pertenecen. Están muy bien.

Atardecer sobre el Parque Grande

A ver cuando podemos ver un atardecer como este sobre el Parque Grande de Zaragoza, que cuando se nos pegan las nieblas... va para días (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Cine] The Conspirator (2010)

Cine

The Conspirator (2010), 6 de diciembre de 2011.

Esta película ha sido vista en versión original. Es posible ver su versión doblada al castellano bajo el título La conspiración. Aunque yo siempre recomiendo, cuando sea posible, ver y escuchar su versión original.

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Extraña situación la mía con respecto a esta película. En primer lugar, en vísperas de su estreno, no presté mucha atención a las novedades de la semana y no cogí muchos datos sobre ella. Apenas alguna comprobación de que las críticas habían sido tibias. Luego me percaté que era una película que llegaba tarde a nuestras pantallas, puesto que hace ya bastantes meses que se estrenó en las pantallas norteamericanas. Y finalmente acepté ir a verla cuando me lo propusieron porque tenía un reparto muy atractivo, y porque esa tarde no tenía nada mejor que hacer. Y al final de la película, cuando pusieron los créditos me sorprendí viendo que estaba dirigida por Robert Redford. Pero en realidad, no me sorprendí tanto, porque Redford no es uno de mis directores favoritos. Luego os explico por qué.

La película nos cuenta, de alguna forma, el juicio al que fueron sometidos los presuntos participantes en la conspiración que llevó al asesinato de Abraham Lincoln, y a los intentos de asesinato de su vicepresidente y su secretario de estado. Pero se centra fundamentalmente en los intentos de uno de los abogados, Frederick Aiken (James McAvoy), por salvar a su representada, Mary Surratt (Robin Wright), la única mujer imputada por su presunta participación en el magnicidio. Y lo hace en un juicio en una corte marcial o consejo de guerra, no siempre consigo diferenciar ambos conceptos, que tal y como se nos presenta no presentaba las suficientes garantías para los acusados.

Claramente, se trata de un filme político, en el cual se pretende lanzar una dura crítica contra los tribunales de excepción, que no se ajustan al orden legal y constitución, bajo el pretexto de la seguridad del país, de la necesidad de una justicia rápida, o de cualquier otro pretexto presentado por el ejecutivo de un país. Evidentemente, aunque se presenta una situación histórica, sucedida hace siglo y medio, Redford busca establecer paralelismos con determinadas prácticas en su país en lo que han dado en llamar «la guerra contra el terror». Sin embargo, el resultado hubiese sido más interesante si el director no se hubiese puesto claramente de parte de la defendida. Lo que he leído a posteriori sobre el caso indica que efectivamente el juicio fue irregular, pero que cabe la posibilidad de que efectivamente las señora Surratt fuese de los cargos contra ella. Es más, la conclusión que se puede sacar de la película es que los tribunales de excepción son malos si afectan a ciudadanos inocentes. Pero puesto que apenas se trata la situación de los otros conspiradores, sobre los que no parece haber dudas, no serían tan malos en esos casos. Y esa es una tesis peligrosa. Más valiente hubiese sido plantear una situación en la que se mostrase que un juicio sin garantías es un error incluso si el imputado es culpable. Que la perversión del sistema lo es indiferentemente de la calidad de la persona juzgada. Estos americanos, y Redford entre ellos siempre han sido unos tibios a la hora de criticar su propio sistema.

Desde el punto de vista cinematográfico, esta película tiene desde mi punto de vista los típicos «problemas» que encuentro habitualmente en las películas de su director. Aunque técnicamente perfectas, no consiguen transmitirme las emociones que se suponen deberían transmitir. Las películas de Redford me resultan frías en su realización. En este caso además, el abuso en su fotografía de los contraluces, de los halos y de los difuminados hacen que todo tenga un aspecto de irrealidad que no favorece a la película, y que cansa. Por lo menos a mí.

En lo que se refiere a las interpretaciones, van de correctas en el caso de McAvoy a muy buenas en el caso de la solvente Wright, que es sí consigue transmitirnos el carácter torturado y fanático de la protagonista. Pero además hay una corte de secundarios que nos saben a poco, pero que todos ellos hacen excelentes papeles, como Kevin Kline como cínico secretario de guerra, Evan Rachel Wood como hija de la imputada, Tom Wilkinson como el senador que le pasa el marrón al abogado y luego se lava las manos, y Colm Meaney como presidente del comité de militares que «juzga» el caso. Es sin duda el conjunto de interpretaciones lo que hace que merezca la pena ver el filme.

Como conclusión, un filme que se deja ver, aunque no me termina de convencer como ya he expuesto ni el planteamiento ni la forma de ejecutar la realización del filme por parte del director del mismo. No obstante, probablemente, pueda agradar a mucha gente que aprecie la precisión técnica de esta realización, y se sienta cómoda con algunos de los maniqueísmos subyacentes a la tesis del filme.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Asomados en el cabezo

Me despido con una fotografía tomada de camino al cine en el Cabezo Buenavista de Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).