[Cine] Hors-saison (2023)

Cine

Hors-saison (2023; 34/202400714)

Agradable e imprevista sorpresa esta sencilla, que NO simple, del director francés Stéphane Brizé, protagonizada por Guillaume Canet y la italiana Alba Rohrwacher, a la que hasta ahora creo que sólo había visto en papeles de las películas de su hermana Alice. No me había llamado la atención hasta que el domingo por la mañana me propusieron ir a la matinal de turno para verla. Y no me arrepiento nada en absoluto.

Un exitoso actor de cine (Canet), se refugia en un hotel balneario de la costa bretona tras dar la espantada a cuatro semanas del estreno de la que iba a ser su primera obra de teatro, sumido en profundas dudas sobre quién es y qué va a ser de sí mismo, que contrastan con el optimismo cuasipatológico de su esposa, a quien no vemos, sólo escuchamos en conversaciones telefónicas (voz de Marie Drucker, coguionista de la película). Y en estas está cuando en el hotel se planta Alice (Rohrwacher), un antiguo amor del actor, música que no llegó a destacar, y que se trasladó a la costa bretona a vivir cuando rompió con el actor, donde se ha casado, tiene una familia y un trabajo como educadora musical. Y quizá resulte que lo que iba a ser un mero reencuentro amistoso… puede convertirse en otra cosa.

Como ya he comentado, sin tener expectativas a priori, ni a favor ni en contra, me encontré con un pequeño drama romántico, con buen rollo en general, que nos hace reflexionar sobre si es posible volver atrás, recuperar los sentimientos perdidos, deshacer lo que quizá vivamos como un error, o si por el contrario es imposible librarse de la mochila que vamos adquiriendo por el camino en la vida, que nos condiciona y nos compromete. Compromisos, en todos los sentidos de la palabra. De eso va en buena medida una película de factura sencilla, pero elegante y eficaz, y con unas interpretaciones de muy alto nivel. Particularmente me ha sorprendido el trabajo de Rohrwacher, sin desmerecer en absoluto el de Canet. Altamente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Hauru no Ugoku Shiro ハウルの動く城 (El castillo ambulante) (2004)

Cine

Hauru no Ugoku Shiro [ハウルの動く城] (2004; 33/202400713)

En estos tiempos, Studio Ghibli está de aniversarios, y lanza para su exhibición en salas películas clásicas del estudio restauradas en alta resolución. Hace bien poco se produjo el reestreno en salas de Kaze no tani no Naushika 風の谷のナウシカ, celebrando su 40º aniversario. Muy tentado estuve de volver a verla en las salas de cine, pero no tuve ocasión. La única vez que la he visto en pantalla grande, en pantalla pequeña la he visto varias veces, fue cuando se proyecto una versión restaurada de la misma con motivo de su 25º aniversario. Como curiosidad, un 13 de julio (de 2010), el mismo día del año que la película que nos ocupa hoy, también un 13 de julio (de 2024). Como nunca había visto en pantalla grande la película que comento en esta entrada, la incluyo en mi listado de estrenos. Y el motivo de que vuelva a ser proyectada es su 20º aniversario. También la he visto en más de una ocasión en pantalla pequeña.

Dirigida por Hayao Miyazaki, dicen que se estrenó en España en 2006, dos años después de su estreno en Japón, como consecuencia de haber sido candidata al Oscar de las películas estrenadas en 2005… en Estados Unidos. Yo no recuerdo su estreno en Zaragoza, y desde luego no la vi en aquel momento. Adapta una novela de fantasía de la británica Diane Wynne Jones del mismo título, Howl’s moving castle, aunque tomándose alguna libertad, por lo que yo sé. Una de ellas, que en lugar de crear un universo con localizaciones inspiradas en la Inglaterra del cambio del siglo XIX al XX, se inspira en las bonitas pero germánicas poblaciones de la Alsacia, como Colmar o Riquewihr, de ahí las fotografías que acompañan a la entrada. Y nos traslada a un universo de existe la magia. Y los magos y las brujas. Y donde vive Sophie, la mayor de tres hermanas huérfanas de padre, y a quienes su madre desatiende, viviendo del trabajo en su sombrerería. Un día entra en contacto con un atractivo mago, Howl, que la salva de unos extraños seres mientras se celebra un desfile militar en vísperas de una guerra contra un reino vecino. Pero una bruja, despechada por las atenciones de Howl hacia Sophie, le lanza un hechizo que la convierte en una anciana. Y ahí comienza la aventura para recobrar su juventud y, con el tiempo, liberar a la bruja y al mago, y otros personajes que irán apareciendo, de los hechizos que los atan a un destino desgraciado.

Frente al entusiasmo que manifiesto habitualmente ante las grandes películas de Miyazaki, esta siempre me ha dejado un poquito más frío. Entendámonos. Es una excelente película. Su primera mitad va construyendo un mundo y un ambiente que genera maravilla. Un universo de época, con tonos fantásticos y su piza de steampunk, en su justa dosis, que en mi opinión supera por mucho la mayor parte de los mundos creados por Disney. Una vez más. No obstante, no perdió el Oscar al que fue candidata contra Disney, sino contra el largometraje británico sobre Wallace y Gromit, siendo la tercera en discordia una película de Tim Burton que sí que vi en salas de cine. Creo que hubiera merecido la victoria. Pero Miyazaki no habla de guapas princesas y príncipes azules. Habla de una sombrerera que se convierte en una anciana, y un mago caprichoso y voluble, incapaz de centrarse en algo realmente importante. No obstante, el último tercio de la película siempre me ha parecido que tiene un desarrollo más irregular. La película va construyendo poco a poco su universo, sin prisas. Sin explicaciones, dejando que el espectador asimile lo que sucede en pantalla. Pero de pronto, de alguna forma, hecha a correr. Y eso me ha generado siempre una cierta insatisfacción comparada con otras películas del director.

La película incluye una serie de comentarios sociales potentes, como es habitual en las películas de Miyazaki. Un personaje protagonista íntegro, fuerte y decidido, que no necesita un hombre que la salve, sino que es la salvación del hombre. Una reivindicación de la ancianidad. Un rechazo a la guerra sin sentido… cuando todas las guerras suelen carecer de sentido, cuando se declaran aunque sus propios instigadores sepan que no tienen sentido. Una reivindicación de la naturaleza en paz frente al terror de la industrialización al servicio de la guerra. Temas que ya aparecen, juntos, o por separado, en otras películas del director japonés. Como alguien dijo, los auténticos autores, suelen hablar de lo que les preocupa a lo largo de toda su obra. Su grandeza es hacerlo de forma diversa y, con frecuencia, hermosa.

Dicho todo lo cual, es una excelente película. De las que hay que ver. Obligatoria si eres una amante de la animación. O simplemente del buen cine. Muy recomendable si quieres disfrutar de un buen cine y de una buena historia. Y mucho más adecuada para los más jóvenes de la casa que casi cualquier tontería de Disney, como ya he dicho, o al menos insinuado. Un placer haberme decidido dedicar esa matinal de sábado a sumergirme en una de los maravillosos mundos que nos ha legado Hayao Miyazaki. Y que no se me olvide, con una estupenda banda sonora de Joe Hisaishi.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Yaneura no Rajā 屋根裏のラジャー [El imaginario] (2024)

Cine

Yaneura no Rajā [屋根裏のラジャー] (2024; 32/202400711)

Segundo largometraje de Studio Ponoc, dirigido por en esta ocasión por Yoshiyuki Momose. Recordemos que hace unos años, Studio Ghibli anunció que dejaba de producir películas, aunque luego no cumplió su propósito; véase el último Oscar a la mejor película de animación. Ponoc fue fundado por uno de los productores principales de Ghibli con el fin de continuar la producción de películas de animación, llevándose consigo a algunos animadores de la prestigiosa factoría de animación japonesa. Por lo que cuando estrenó su primer largometraje, hubo mucha expectación. El resultado no tuvo la repercusión que se esperaba. Posteriormente, para Netflix, estreno una antología de cortos, simpática, a modo de ejercicio de estilo… pero poco más. Así que llega a nosotros este segundo largometraje que, fuera de Japón, distribuye y exhibe Netflix a través de su plataforma en línea.

La película está basada en una novela infantil, con el mismo título que la película ha recibido en inglés, y que se ha traducido literalmente en castellano, El imaginario. El título de la película en japonés significa Rudger en el ático. Y, en un ambiente muy británico, y de ahí las fotografías acompañantes, Rudger es el protagonista de la película, un niño imaginario, que surge de la mente de una niña, Amanda, que vive con su madre, viuda reciente. Pero una amenaza surge de repente, cuando un extraño ser, acompañado de una extraña y siniestra joven, aparece con la intención de merendarse a Rudger. Tras un accidente de tráfico que deja inconsciente a Amanda, comienza una carrera contra reloj para evitar a los malos, y para salvar a la niña… ¿y a Rudger?

Bella película, con fotogramas dibujados a mano, al más puro estilo Ghibli, y que muestra la potencialidad de esta cada vez menos nueva productora que no acaba de despegar. Pero en esta ocasión pega más fuerte. Porque consigue el acuerdo de la crítica, en menos medida el del público, sobre el hecho de que estamos ante una película interesante no carente de valores. Con una muy buena factura, presenta un guion con buen ritmo y con la acción bien dosificada, que sin duda entretiene, aunque va muy dirigido a los más pequeños de la casa. No obstante, sus temas, que incluyen el duelo, el valor de la imaginación, la infancia, la solidaridad, e incluso el sacrificio altruista, permite que pueda ser vista sin problemas por los adultos acompañantes de estos niños.

Reconozco que cuando me puse con ella este miércoles pasado después de cenar, no las tenía mucho conmigo después de las experiencias previas. Parecía que lo de Studio Ponoc era un querer y no poder. Pero lo cierto es que me pareció muy entretenida. creo que merece la pena que se le dé una oportunidad. Quizá no sea el pelotazo que sirva para poner definitivamente en el candelero a la productora. Pero bueno, pasito a pasito, si van encadenando producciones majas poco a poco, quizá suban también poco a poco el nivel de sus películas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Kinds of Kindness (2024)

Cine

Kinds of Kindness (2024; 31/202400629)

Si te anuncian de repente, porque no había recibido mucha publicidad, el estreno de una película que parece una nueva colaboración del director Yorgos Lanthimos y la actriz Emma Stone… decides que la vas a ver. Si además te encuentras con que el resto del reparto también es interesante, pues más aun. Realmente, hace una semana, no teníamos ni idea de qué íbamos a vez… pero oye. A por ello.

Y nos encontramos con tres relatos cortos que tres cosas en común. Los tres son comedias plagadas de humor negro, a veces negrísimo, y las más de las veces absurdo. Los tres comparten del reparto principal; Emma Stone, Willem Dafoe, Jesse Plemons, Margaret Qualley, Hong Chau, Mamoudou Athie y Yorgos Stefanakos; eso sí, interpretando a diferentes personajes, no relacionados entre sí, salvo el último, que interpreta a R. M. F., y que es quien nos ayuda a comprender que las tres historias se desarrollan en el mismo universo. Los tres tienen un título sobre R. M. F. que tiene que ver o no con la historia principal de cada historia. En The Death of R. M. F. un jefe manipulador ordena a su empleado, cuya vida controla, que mate a R. M. F. En R. M. F. is flying este es un piloto de helicóptero que rescata a la esposa de un policía, bióloga marina, que naufragó en el mar, y que regresa causando la desconfianza del marido sobre si realmente es ella. En R. M. F. eats a sandwich es un cadáver que es resucitado por una mujer detrás de la que va una secta que sospecha sus milagrosas capacidades. Y sí. Ya en los títulos de crédito… se come un bocadillo.

Como ya he dicho, es comedia negra y absurda. Nadie debe esperar racionalidad en las historias que nos cuentan. Aunque deberíamos esperar que detrás de este absurdo haya algo que contar, que nos hable un poco de la naturaleza del ser humano. Aunque en esta ocasión, a pesar del tono de comedia, sea una visión pesimista de esta naturaleza humana. Normalmente, no me cuesta dejarme llevar por estas situaciones, y a poco que estén bien planteadas, las suelo disfrutar. Pero reconozco que en esta ocasión eso sucedió a ratos. Las historias tienen altibajos en su narración. Y muchas veces da la sensación que el absurdo de la situación está muy forzado.

Por otro lado, hay algo en la película que justifica nuestra presencia en las salas de cine, y esto no es otra cosa que un reparto absolutamente inspirado. Stone y Dafoe hace tiempo que han demostrado sus excelentes cualidades actorales. Plemons ha sido tradicionalmente un sólido secundario, que ya este año, en una única secuencia se ganó desde mi punto de vista un Oscar, o al menos su candidatura. Pues aquí demuestra que sigue en estado de gracia. Qualley, la guapa y atractiva hija de Andie MacDowell, demuestra también que es algo más que una cara joven y guapa, hija de su madre. Y tanto Athie como Chau habían demostrado en otras ocasiones que tienen también oficio. Así que el conjunto funciona como un reloj.

Dicho todo lo cual… ¿es recomendable? Pues no me atrevo a decir ni que sí. La sensación con la que salimos del cine es que es una película que puede generar tanto adhesiones inquebrantables como rechazos absolutos. Y las reseñas que he leído con posterioridad demuestran que es así. Por lo tanto, ir a verla es un riesgo que cada cual debe decidir si quiere correr o no. Yo siempre soy partidario de correr estos riesgos, pero entendería que no todo el mundo quedase satisfecho con la experiencia.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Mothers’ Instinct (2024)

Cine

Mothers’ Instinct (2024; 30/202400625)

En las últimas semanas he estado muy liado con diversas cosas. Y a eso hay que sumar que no estaba inspirado por la cartelera para ir a las salas de cine. Pero hace unos días nos sacudimos esa pereza para ver esta película dirigida por Benoît Delhomme, un director de fotografía que se estrena como director con este largometraje, no excesivamente largo, y que nos atrae al cine por su reparto. Especialmente por sus dos actrices protagonistas, Jessica Chastain y Anne Hathaway. Por cierto… números redondos. Esta es la película número 30 de este año en mi base de datos de estrenos, y la 1600 desde que empecé a cumplimentarla un 28 de diciembre de 1997.

La película es una adaptación al idioma inglés y a un ambiente nortemericano a principios de los años 60 del siglo XX de una película francesa que yo no he tenido oportunidad de ver. La película, en castellano, lleva el estúpido título de Vidas perfectas, que orienta poco sobre la esencia de la producción, y que da la sensación de que corresponde a una película que ya hemos visto, de algún modo. Dos familias de clase media acomodada, en algún barrio residencial de alguna ciudad norteamericana, todo parece perfecto. Las dos con un hijo de similar edad. Buenos vecinos, buenos amigos… todo bien. Hasta que la muerte de uno de los niños en trágicas circunstancias pone a prueba esta amistad… y muchas más cosas.

La película tiene varios problemas. Ninguno de ellos es la interpretación, ya que el reparto, todo él, incluido el niño, pero en especial las dos actrices protagonistas, hacen lo que pueden, lo que mejor saben. Pero esto quizá no baste, salvo para que la película obtenga el aprobado pelado. El realizador se preocupa mucho por la estética, por el diseño de producción. Todo perfecto. Pero sin alma. Para empezar, porque la película no sabe qué quiere ser. Parece que va a ser una disección del duelo por la pérdida del niño… pero pronto toma tintes melodramáticos hasta que… ¿esto es cine negro… casi terror psicológico? No sé… te pasas la película desorientado, sin saber a donde vas. Afortunadamente es corta, muy poquito más de hora y media.

Aunque, como ya digo, se le puede dar el aprobado por el trabajo de su reparto, lo cierto es que no me atrevería a recomendarla. Le falta sustancia. Y nos olvidaremos pronto de ella. Mal comienzo para este director novel en este tipo de tareas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Hit man (2023)

Cine

Hit man (2023; 29/202400612)

Nos costó decidir esta semana qué película ir a ver a las salas de cine. Por costarnos, nos costó decidirnos a ir a las salas de cine. La cartelera no está demasiado atractiva. Y las políticas de exhibición de las salas de cine, especialmente de las únicas en Zaragoza que proyectan versiones originales, no estimulan mucho tampoco la cosa. Es como si hubiera una conspiración para convencer a los espectadores de que se queden en sus casas viendo la caja tonta. En fin… pero la afición es lo que tiene, a veces es capaz de salvar los obstáculos puestos por la estupidez humana. Y además, la película que elegimos está dirigida por Richard Linklater, un director que nos resulta simpático. Y que hacía que no supiésemos qué nos íbamos a encontrar.

No sabía muy bien como ilustrar la entrada… no tengo fotos de Nueva Orleans, y me he decidido por la fotogénica extravagancia neoclásica que es el Palacio de Bellas Artes de San Francisco.

No nos engañemos. Si en estos momentos vemos en la cartelera una película que se titula sicario aunque sea en inglés… pues es que uno piensa en las enecientas películas que se llaman así o parecido, casi todas cortadas por el mismo rasero, y poco interesantes para nosotros salvo contadas excepciones. Pero bueno… siendo Linklater. En pantalla se nos muestra una historia protagonizada por Gary, un profesor universitario de psicología (Glen Powell), que colabora con la policía, porque es un manitas, en las escuchas electrónicas de presuntos delincuentes que llevan a cabo los infiltrados de la propia policía. O sea… nada que ver con la psicología. Pero un día, el madero que tiene que infiltrarse es suspendido de empleo por burro y para salir del paso le piden que haga el de cebo. Y lo hace muy bien. A partir de ahí, comienza a actuar como un falso asesino a sueldo que es llamado por gente que quiere matar a otra gente, y cuando les graban en el acto de contratar al asesino, pasándole el pago por el servicio, son detenidos. Un día, la clienta es una señora muy mona, Madison (Adria Arjona), a la que Gary convence de forma sutil de que no se meta en el jaleo. Lo que no sabe es un tiempo después se la encontrará y empezarán una relación… más sexual que amorosa. Y necesariamente acabará liándose parda. Todo ello, en Nueva Orleans.

La película está inspirada por un tipo que se llama Gary, profesor universitario, que colaboró en la realidad con la policía para detener a 70 personas que pretendían matar a alguien. Aunque ya se avisa al final del largometraje, no cometió alguno de los actos que los protagonistas de la película comenten en la ficción. O por lo menos no consta ni se sospecha. El planteamiento es original. Esto de un tipo, que no es policía, pero que se las apaña bien para encarnar a un asesino… o a muchos, porque crea un personaje distinto para cada «cliente»… pero… El pero. Creo que la película es una oportunidad perdida. La película quiere jugar a muchos palos. A comedia policiaca. A intriga criminal. A romance sexy y divertido. A comedia negra. Pero sin centrarse en ninguna cosa en especial. Va saltando de palo en palo. Por ejemplo, la inmediata, lo que pensábamos que iba a ser al principio, no realiza un comentario, menos un análisis, de la ética de ponerle fácil a una persona el acto de contratar a un asesino. Lo cual le lleva a cometer un delito que, si no se lo hubieran puesto fácil, quizá nunca hubiera cometido.

En otro orden de cosas, los dos protagonistas tienen una razonable buena química y no lo hacen mal, por lo que se podría haber explorado más y mejor la relación, las sutilezas de la mujer, las contradicciones que puede suscitar su posición como víctima/perpetradora… Hay muchas situaciones de ambivalencia y dudas que se podrían haber explotado. O el follón en el que se mete el protagonista que tarde o temprano le tendría que saltar a la cara de forma más compleja y con una resolución menos sumaria de lo que se plantea en la película. En resumen, es una película que se deja ver, pero que no acaba quedando redonda en ninguna de sus facetas. En cierto modo, es una oportunidad perdida, como ya he dicho. Y por ello, deja un cierto regusto amargo, y la sensación de que no va a perdurar en la memoria. No está mal, pero es una pena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Furiosa: A Mad Max Saga (2024)

Cine

Furiosa: A Mad Max Saga (2024; 28/202400602)

Llevo leyendo desde hace un par de semanas constantes referencia a una taquilla de cine en España en estado letárgico. La gente no va al cine. Es caro. Y la mayor parte de la oferta es mero entretenimiento que da igual ver ahora que después, en la sala de cine o en casa tranquilamente. Y las palomitas y la cocacola salen mucho más baratas en casa. Las puedes comprar donde quieras sin abusos. Y llevamos décadas enseñando un cine de consumo fácil, y el cine como disciplina artística cada vez interesa menos al público. Que cree que una «buena» película es una con mucho presupuesto y muchos efectos especiales. El fin de semana pasado me propusieron ir al cine, pero yo no veía en la cartelera, y en versión original, muchas posibilidades. Propusieron esta secuela/precuela de las películas de Mad Max/del personaje de Furiosa, que interpretó originalmente Charlize Theron. Aquella no la vi en el cine. En casa. En la tele. No me dijo gran cosa. Las dos terceras partes de la película, un montón de gente persiguiéndose, haciendo explotar cosas y matándose hasta llegar a un determinado punto. El tercio restante, lo mismo, pero para volver al punto de partida. No había nada más. De verdad.

No tenía a mano paisajes tan áridos como los de los desiertos australianos donde se ruedan estas películas. Pero en Aragón no faltan paisajes áridos, aunque en esta ocasión aliviados por la laguna de Gallocanta.

Pero la película fue un éxito de taquilla. Por lo que han sacado una precuela con Anya Taylor-Joy en el papel protagonista, dirigida, por supuesto, por George Miller que, aunque ha hecho alguna otra cosita, lleva viviendo de esta saga toda su vida. Taylor-Joy me gusta como actriz… pero ni aun así me apetecía mucho. No tenía otros planes alternativos, así que me apunté a la matinal. Y es más de lo mismo. Muchos efectos especiales, muchas explosiones, muchos muertos, para una historia esquemática, convencional, con unos caracteres esquemáticos, convencionales, apenas definidos. Y en este caso, ni siquiera podemos decir que esté bien hecha, porque en muchas ocasiones los efectos digitales cantan en exceso, y se nota que se ha rodado sobre fondo verde. Parece que el presupuesto no llegaba para una empresa digna de efectos digitales.

Indudablemente, esta película entretendrá a los deglutidores compulsivos de palomitas y cocacolas. Pero es una película absolutamente vacía. Un mero entretenimiento visual en la que incluso los villanos que podrían ser lo más interesante de la película, están desaprovechados y acaban siendo convencionales y poco interesantes. De verdad… o yo soy muy raro, o la falta de cultura cinematográfica en la población es tal… que no es de extrañar que no haya especial interés por el cine… porque en poco tiempo esto lo podrán ver apoltronados en sus casas sin tener que pensar mucho, echando kilos y promoviendo la diabetes, mientras ingieren hidratos de carbono con sal y aceites, y refrescos de soda con más hidratos de carbono y más sodio, sin esfuerzo alguno, ni físico ni mental. Ya está. No hay más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Shēnhǎi [深海] (Deep sea) (2023)

Cine

Shēnhǎi [深海] (2023; 26/20240527)

Esta fue la última película que vi antes de irme de viaje de vacaciones, en una matinal de domingo por la mañana. Una película de animación china, bien vista por la crítica, aunque la opinión de los espectadores en distintas plataformas fuese un poco más fría. Dirigida por Tian Xiaopeng, sobre una historia escrita por el mismo, parece un intento más de la industria cinematográfica china de encontrar un hueco entre los grandes del medio a nivel mundial. También en la animación, un ámbito dominado por Estados Unidos y Japón, con incursiones de otras nacionalidades. Y teniendo en cuenta el enorme potencial de espectadores que tiene el gigante chino. El problema es que las producciones chinas con gran éxito en su país pocas veces consiguen abrirse paso a nivel global. Y hay muchos motivos para ello.

En este caso nos encontramos con la historia de una niña que está de vacaciones en un crucero con su familia. Una familia formada, además de ella misma, por su padre, que se casó en segundas nupcias con otra mujer tras la separación y el divorcio de la madre de la niña, y un bebé fruto del nuevo matrimonio, que atrae toda la atención de los progenitores. Así pues, tenemos una situación de «princesa destronada», que se siente abandonada por su madre, relegada a un segundo plano por su padre y su madrastra, y sin encontrar su lugar en el mundo. Una noche en el crucero, durante una tempestad, la niña cae al agua, para entrar en un mundo alternativo de fantasía y acción, con la promesa de encontrar a la madre de la mano de un extravagante personaje que gobierna un peculiar mundo marino.

La película ha alcanzado las salas de cines occidentales por su buena acogida en la Berlinale de 2023; como ya he dicho, la película ha sido bien acogida por la crítica. El esfuerzo artístico y técnico de producción es considerable. Con una ilustración fuertemente expresionista en su trazo y en su colorido, nos invita a explorar un mundo de fantasía oceánico. Tal es el expresionismo de la película que puede ser abrumadora visualmente en ocasiones, lo cual puede sacar al espectador de la película. Pero indudablemente hay mérito en la realización de este largometraje. Sin embargo, en lo que se refiere a su historia, a su argumento, no deja de ser un pastiche, razonablemente bien ensamblado eso sí, de ideas que ya se han explorado en otras películas. Los temas son el abandono, el duelo, la supervivencia,… pero llega un momento en la película que las piezas empiezan empiezan a encajar y la película comienza a ser predecible. Empiezas a pensar… «ah, esto ya se lo vi hacer a Miyazaki, o esto se lo vi hacer a Ang Lee, aunque los temas sean muy distintos… o esto…», y eso desinfla en parte el interés inicial del film

Al final, y resumiendo, es una película que tiene su interés, pero no acaba de siendo la película redonda, de referencia, la demostración de poderío de la cinematografía china, y que claramente pretendía ser. Incluso su potencial público infantil puede quedar excesivamente abrumado por lo visual, pero también por los temas, aparte del presunto happy end que los responsables del film se sacan de la manga en los títulos de crédito tras el final de la película. Y que no está en el devenir natural de la historia y la película, que conlleva siempre a cuestas sus dosis de drama, e incluso de tragedia. En realidad no es una película amable, aunque al final la quieran convertir en eso. Creo que los chinos siguen sin encontrar su punto, más allá de la películas de artes marciales de época que hace un par de décadas sorprendieron, o producciones puntuales de directores independientes, pero que no van a alcanzar al gran público. Cuando aspiran al blockbuster se nota que no tienen el oficio de los norteamericanos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Suki demo kiraina amanojaku [好きでも嫌いなあまのじゃく] (Mi querida oni) (2024)

Cine

Suki demo kiraina amanojaku [好きでも嫌いなあまのじゃく] (2023; 27/20240527)

Después de haber estado quince días fuera de España, viajando, evidentemente, últimamente, no he ido mucho al cine. Más bien nada. Pero justo cuando estábamos preparando las maletas para abandonar Tokio y volver a Zaragoza, no teniendo mucho sueño, abrí la aplicación de Netflix en la tableta y vi que había un nuevo largometraje de animación japonesa de estreno. Y como estaba muy en situación… en el país apropiado y tal,… me puse a ello. Cuando viajo, llevo activada una aplicación VPN en la tableta y en el teléfono móvil, con objeto de mantener la privacidad de mis datos en las wifis de hoteles y otros establecimientos públicos. Y lo hago a través de un servidor español, por lo que la oferta que me aparece en Netflix es la española. Sin la VPN sería la japonesa… y a saber. Alguna vez le he dado alguna oportunidad. Pero no en esta ocasión. Para que al usar Google Maps, la aplicación más usada durante las vacaciones, y otras, me aparezcan siempre en un idioma comprensible. Que si se me adaptan al entorno empezamos a no entendernos.

El título original de esta película dirigida por Tomotaka Shibayama viene a significar algo así como este demonio me gusta pero no. En español y en inglés lo han simplificado con ese Mi querida oni o My oni girl. Un oni 鬼 es una criatura de folclore de japonés que se traduce muchas veces por demonio y otras por ogro. Según algunas versiones serían demonios encargados de castigar a las personas malvadas, por lo que no serían seres malvados en sí mismos. Pero hay muchas películas y series, de animación o no, en las que los oni son los adversarios malvados de los protagonistas. Una muy famosa en los últimos años es Kimetsu no yaiba 鬼滅の刃, título que hace referencia a la espada del protagonista, una matadora de oni (en inglés, la serie es Demon slayer). Pero en este caso, la oni, porque es una encantadora chiqueta preadolescente con un cuernillo en el lado derecho de la frente, va a ser el revulsivo para el chico protagonista, un tímido de edad similar que es incapaz de decir que no a nada, por lo que los demás se aprovechan o nunca puede hacer lo que le gusta. La chica le pedirá que le acompañe en una aventura para encontrar a su madre que la abandonó con su padre en la aldea secreta de los oni. Y además estarán bajo la amenaza de unos peligrosos kami de las nieves…

A ver… la película tiene un pase, pero muy por los pelos. No hay elementos originales destacables en esta aventura que da la impresión que de una forma u otra la hemos visto ya en alguna ocasión. O que es un refrito de situaciones y propuestas ya vistas. Su director ya dirigió otra película para Netflix, que tampoco destacaba por nada en especial, aunque se veía mejor que esta. Vamos, que en la animación japonesa se hacen cosas mucho mejores, aunque en cualquier otra cinematografía con menos tradición en la animación podría ser un producto entre simpático y casi destacable. Pero claro… es que hay mucho donde comparar. Se deja ver. Nada más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Aku wa sonzaishinai [悪は存在しない] (2023)

Cine

Aku wa sonzaishinai [悪は存在しない] (2023; 25/20240506)

Tuve ocasión de acercarme al cine de Ryūsuke Hamaguchi «gracias» a la pandemia de covid-19. Ante la imposibilidad de acercarse a las salas de cine, durante un tiempo dediqué parte del dinero que me ahorraba a una suscripción a Filmin. Y en esa plataforma pude ver un par de sus película más destacadas hasta ese momento, como esta o la que comento en esta entrada. Muy interesantes. Pero entonces llegó 2021, y el director japonés estrenó, no una, dos películas absolutamente excelentes, de lo mejor de ese año. Si ya me gustó los relatos de mujeres de la primera de ellas, también me gustó la adaptación de un relato de Murakami que ya había leído previamente. Esta, incluso tuvo cierta repercusión en las salas europeas y americanas, con nominaciones a los Oscar incluidas. Por lo tanto, cuando me enteré de que llegaba una nueva película de Hamaguchi… no me lo pensé.

Y fuimos de los pocos. Porque en esa sesión en versión original a las cuatro y media de la tarde de un lunes, sólo estábamos nosotros dos. Nadie mas. Toda una sala de cine en exclusiva. Miedo nos dio que no nos proyectasen la película, como ya me había pasado en un par de ocasiones en estas salas de cines en el pasado en circunstancias similares. Pero la pudimos disfrutar. Y digo disfrutar con todas las de la ley. Y también, quizá, padecer. Porque por bella e interesante que es la película, su final es un tanto críptico.

La acción, escasa y de ritmo pausado, la película es muy contemplativa, nos lleva a algún lugar del Japón rural. Quizá no muy lejos de Tokio. Pero con montañas, bosques, ciervos salvajes… Allí vive Takumi (Hitoshi Omika) con su hija Hana (Ryō Nishikawa). Libres. El vive de ser el manita que arregla las cosas de los vecinos a los que apoya en sus negocios y en sus necesidades. La niña, de ocho años, va al colegio y deambula por los campos y los bosques. Un día llegan al pueblo Takahashi (Ryūji Kosaka) y Mayuzumi (Ayaka Shibutani), empleados de una agencia que representa a una empresa que quiere instalar un glampín en la localidad. Van a presentar el proyecto y escuchar a los lugareños. Pero lo que parecía un mero trámite, se complica porque estos empiezan a plantear inconvenientes por las repercusiones negativas para el ambiente, sus negocios y sus vidas de esta instalación. Takahashi y Mayuzumi intentarán ganarse a Takumi para la causa. Pero las cosas no saldrán como pensaban.

Hamaguchi, como ya he mencionado, adopta un enfoque contemplativo en esta película. Pocos diálogos. Nunca muy extenso. Planos prolongados. Movimientos lentos de cámara, que muchas veces queda estática fijándose en el moverse de los árboles, del agua, de una persona trabajando. Película llena de pequeños detalles y muchas metáforas. No todas fáciles de entender. Interpretaciones sobrias. Pero buenas. No es la película que recomendaría al aficionado al cine palomitero, en general pasivo y ávido de acción. Es una película en la que el espectador tiene que poner de su parte. Y mucho. Tiene que tomar decisiones sobre lo que está pasando en la pantalla. Y no nos olvidemos, dejando aparte la modernidad de la sociedad nipona en lo tecnológico, los valores fundamentales, las tradiciones, los mitos fundacionales y el lengua son muy distintos y con estructuras muy diferentes a las que surgen de la civilización europea occidental. Pero desde mi punto de vista, si haces el esfuerzo, merece mucho la pena. Una película muy querida y alabada por la crítica, pero que llegará con cuentagotas al público. Y sólo una fracción del mismo. Es lo que hay.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] C’è ancora domani (2023)

Cine

C’è ancora domani (2023; 24/20240402)

Paola Cortellesi dirige y protagoniza esta película italiana que venía precedida de las expectativas levantadas por el enorme éxito de público cosechado en su país de origen. Y también por esos avances que nos anunciaban un rodaje en blanco y negro, con claras reminiscencias al neorrealismo italiano de la posguerra mundial. Cortellesi ha trabajado fundamentalmente como intérprete, y es su primera incursión en la dirección.

Ambientada en la Italia de 1946, con las penurias de la posguerra, y en vísperas del referéndum que decidió el futuro del país como una república. Y en esa Italia, en un barrio popular de Roma vive la familia protagonista de esta historia, formada por la madre, Delia (Paola Cortellesi), el padre, Ivano (Valerio Mastandrea), la hija casadera, Marcella (Romana Maggiora Vergano), y un chavalillo y el abuelo, Ottorino (Giorgio Colangeli). Una familia que vive en un semisótano, con magros salarios del padre, de la hija y lo que rasca la madre haciendo tareas diversas, especialmente a familias pudientes. La familia tiene bajo nivel educativo, y el padre no permite que la hija se eduque. Y con un problema grave; el marido maltrata sistemáticamente a la esposa, a la que considera poco menos que una sirvienta… una esclava. Pero los tiempos están cambiando, y Delia encontrará el modo de mejorar el futuro de su hija y de rebelarse contra la situación. Especialmente, si puntualmente cuenta con la ayuda del «ejército americano» y de alguna de sus vecinas.

La película, a pesar del drama del tema más importante de fondo, la violencia doméstica ejercida por un palurdo bruto e ignorante, pero que sabe muy bien lo que se hace, mira siempre al lado luminoso de las cosas, y busca siempre momentos de esperanza. Evita regodearse en la violencia, que siempre queda en elipsis, o bien enmascarada en secuencias casi propias de un musical. Los temas, el ambiente y el rodaje en blanco y negro la enlazan claramente con las películas del neorrealismo de los años 40 y 50 del cine italiano. Y cuenta con unas interpretaciones de un excelente nivel, en las que sobresalen, especialmente, y curiosamente,… los hombres. Mastandrea ofrece algunos de los mejores momentos del largometraje, a pesar del rechazo que nos produce el personaje.

Es una película notable. Y totalmente recomendable. El tiempo dirá si se consolida como un clásico, o simplemente como un buen intento, encomiable, imaginativo, pero no tan trascendente cinematográficamente como algunos quieren ver. Probablemente tenga más repercusión, al menos en su país de origen, como fenómeno y reflexión social que como fenómeno cinematográfico, sin querer menoscabar sus valores en este sentido. De hecho, no fue la elegida para representar a su país en los Oscar, ni se ha llevado el David de Donatello a la mejor película, los principales premios del cine italiano. Aunque se llevó un par de premios interpretativos, el guion original, la dirección debutante, y premios de consolación de los premios votados por espectadores y por las escuelas de cine..

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Civil war (2024)

Cine

Civil war (2024; 23/20240430)

Solo 26 horas después de salir del cine, de ver la divertida y espléndida película de Guadagnino que comenté muy recientemente, volvíamos a las salas de cine para ver una película no menos estupenda. Incluso más estupenda. Pero dura, difícil, áspera, incómoda… y sin embargo, de la que no podíamos despegar los ojos de la pantalla y que me estoy planteando volver a ver. Porque hay mucho que ver, muchos detalles que importan, en esta política película de Alex Garland, para mí la mejor que he visto de este director con ventaja. Un director que hasta el momento consideraba que tenía unas ideas excelentes, pero que no siempre acertaba en convertirlas en narración e imágenes. Es más, lo consideraba sobrevalorado. Pero con esta película ya se ha redimido de pecados pasados. Ya veremos si sigue cometiendo pecados en un futuro, o se mantiene en el buen camino del genio cinematográfico.

En estos días, desde que vi la película, he visto muchas valoraciones en internet sobre la película, principalmente de comentaristas norteamericanos. Me llama la atención que muchos consideran que la película no es política, se aleja de la política. Fundamentalmente, porque el director con esta película bélica, no se pronuncia sobre quienes son los buenos y los malos, qué bando representa qué en la polarizada política de los Estados Unidos. Y sin embargo es una película muy política. Y como oí decir a uno de ellos, una película fundamentalmente muy cabreada. La visión de la guerra civil que asuela al gigante norteamericano en un futuro no muy lejano es en su mayor parte periférica. Son muy pocas las ocasiones en las que los protagonistas, cuatro periodistas, se meten en el fregado, antes del fin de fiesta final en el que ya la acción es dominante, aunque no lo más importante. No lo es en ningún momento. El viaje de estos cuatro periodistas de Nueva York hasta Washington D. C. por una larga ruta que les permite evitar las zonas de mayor riesgo nos muestra la degradación moral, social y ética que sufre una sociedad en un conflicto bélico. Y más en un conflicto civil, en el que tu enemigo es tu compañero de instituto. Y con él te ensañas. Desde el punto de vista político, la reflexión no es sobre qué valores son los preferidos, progresistas y conservadores, sino sobre las consecuencias de la ruptura y desaparición de los valores fundamentales que deberíamos considerar comunes; respeto, convivencia, diálogo, renuncia a la violencia. Pero muchos estadounidenses están más dedicados a criticar que una alianza entre California y Tejas sería imposible por su opuesta orientación ideológica. No han entendido nada. Obviamente Garland lo presenta así para indicar que eso no es lo importante.

Cuatro periodistas de tres generaciones. El más veterano que mira el retiro pero todavía se resiste a él (Stephen McKinley Henderson). Están los maduros y experimentados reporteros que han llegado a su plenitud con distinta evolución, uno pidiendo «guerra» (Wagner Moura), otra con desesperanza y dudas (Kirsten Dunst). Y la joven, casi amateur, inexperta pero entusiasta (Cailee Spaeny), que todavía no sabe cómo ha de actuar, cómo tiene que enfocar su trabajo. Es irónico, amargamente irónico, que solo sobrevivirán a esta aventura aquellos con más cinismo en su visión. Y una misión. Ser testigos y fotografiar la caída del presidente que está en el origen del conflicto (Nick Offerman).

Y varias secuencias muy significativas que van retratando las distintas formas de afrontar el conflicto. Pero con una secuencia pivotal, una que marca una antes y después en la película, una que resume todo lo que la guerra tiene de deshumanizador y de brutal. Con un soldado, cuya afiliación desconocemos, en una fosa común para civiles masacrados, magníficamente interpretado por un no acreditado Jesse Plemons, pero que desde ya debería ser candidato firme a una estatuilla dorada en marzo del año que viene, que representa todos esos valores corrompidos, destruidos, las consecuencias más brutales de la guerra. En la más firme toma de posición del director, que muestra que una cosa es que la definición de los bandos no sea lo importante, pero que está lejos de ser equidistante en la polarización actual de la política. No sólo la norteamericana. Y es que la equidistancia es uno de los grandes peligros hipócritas del análisis político y periodístico. Vale ser ecuánime, pero hay que tener claros que valores fundamentales no pueden dejar de defenderse, y de denunciarse cuando se encuentran en riesgo.

Interpretación de muy alto nivel, con especial nota para Dunst, que ya había mostrado en muchas ocasiones su valía, pero que también debería situarla en la carrera hacia los premios. Una joven Spaeny que habrá que seguir, lo que había hecho hasta ahora no me había interesado para atraerme a las salas de cine. Y un conjunto de intérpretes, todos los demás que todos están a excelente nivel. Ya he comentado lo de Plemons. En todas partes hablan de la presencia en el reparto de Sonoya Mizuno, que ha estado en todas las películas que ha dirigido Garland (incluso protagonizó un serie creada por él, que no me convenció en exceso), pero de verdad que su papel es un poquito más que un cameo. Un poquito más.

Mis expectativas sobre esta película no eran muy altas. Y lo cierto es que tenía la sensación de que iba a ser la eterna mirada al ombligo de los estadounidenses, que no me apetecía mucho, a priori. Pero afortunadamente me equivoqué, y afortunadamente nos sacudimos la pereza y, aprovechando la víspera del festivo entre semana, nos dirigimos a las salas de cine para verla. Es prácticamente imprescindible. Un película con demasiados valores cinematográficos y con una reflexión suficientemente profunda como para que haya que recomendarla con carácter general. Otra película que, si no es una obra maestra, se le aproxima bastante.

NOTA: Como aficionado a la fotografía, interesante las dos fotógrafas de la película. A la mayor (Dunst), con una cámara digital (una Sony, aunque esté la marca tapada con cinta aislante negra) y dos ópticas, un Leica de focal fija adaptado, probablemente un 35 mm, no me fijé bien, y un poderoso 70-200 f2.8, más que probablemente. Y la joven (Spaeny) con un la Nikon FE2 «de su padre», un objetivo que no pude identificar, pero cuyas fotos parecen propias de un 35 mm, unos cuantos rollos de película un blanco y negro, y algunos químicos y un tambor de revelado para ir revelando sobre la marcha. Y unas fotos en blanco y negro que se nos van mostrando y que al parecer fue haciendo la actriz con la cámara durante el rodaje. Estupendas.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****