You Will Meet a Tall Dark Stranger (2010)

Cine

You Will Meet a Tall Dark Stranger (2010), 31 de agosto de 2010.

Sí. El título en inglés. Que la he visto en versión original subtitulada. Y porque además, de nuevo el desalmado titulador de películas en castellano ha hecho de las suyas, y nos propone un título, Conocerás al hombre de tus sueños, que es engañoso, inexacto y desvirtúa por completo al original. Siempre he opinado que al de los títulos y al traductor de los doblajes habría que declararlos como criminales contra la humanidad. Y me reafirmo. En fin. Estamos ante la penúltima de Woody Allen. Y digo penúltima, porque como sucede habitualmente, cuando estrena su película anual, ya está rodando la siguiente. Y si es de Woody, es garantía de que a priori la opinión se polariza entre quienes lo aman y quienes lo soportan. Intentaré se ecuánime. Que no objetivo, que es algo imposible.

Sinopsis

Dos matrimonios, los formados por Helena (Gemma Jones) y Alfie (Anthony Hopkins), ya disuelto, y el de su hija Sally (Naomi Watts) con el escritor Roy (Josh Brolin) se encuentran en una encrucijada que va a producir grandes cambios en sus vidas, catalizado todo ello por las visitas que realiza Helena a una médium cuyas predicciones parecen cumplirse fielmente en cuanto la incauta las comunica a su familia.

Helena, enganchada a la médium y al scotch, busca el misterioso desconocido que la sacará de la soledad y la llevará a una otoñal felicidad. Mientras influirá con las «predicciones» que recibe sobre Sally, frustrada por una vida familiar sin hijos y por un trabajo que no acaba de satisfacerla a pesar del cuelgue que se le viene encima con su atractivo jefe (Antonio Banderas). Por su parte, Roy, el marido de ésta, busca salir de su incapacidad para escribir una novela que repita el éxito de la primera que publicó y que lo apartó de su carrera en la medicina, al mismo tiempo que se cuelga de la atractiva vecina de origen indio (Freida Pinto) a la que espía por la ventana, y a la que acabará conociendo. El cabeza de familia, Alfie, busca con desesperación la forma de burlar a la vejez a base de gimnasio, de viagra, y de casarse con una «actriz» de físico espectacular (Lucy Punch) que ejerce el oficio más antiguo del mundo «de vez en cuando por necesidad» aunque con gran afición. Ninguno de los caminos que toman los cuatro protagonistas les llevará necesariamente a un final feliz… o sí… o aparentemente…

Dirección y producción

Siendo una película de Allen, la producción es sencilla. Un magnifico trabajo de localización de exteriores e interiores en Londres, una buena fotografía, una excelente banda sonora a base de piezas de música clásica y de jazz, encabezadas por la icónica When You Wish upon a Star interpretada Louis Armstrong Leon Redbone, y un reparto de campanillas que habrá rebajado notablemente sus cachés sólo por el objetivo de aparecer en los títulos de crédito de una película del director neoyorquino. La misma receta de siempre.

Con una historia que contiene elementos vistos una y otra vez en las películas de Allen. Las dífíciles relaciones humanas y familiares, la búsqueda del amor, o la compañía, el miedo a la soledad, a la vejez o la muerte, las relaciones entre hombre maduros y mujeres jóvenes, la crisis del autor creativo, los elementos religiosos o supersticiosos en la conducta humana,… en fin, lo de siempre. Lo que pasa es que de alguna forma, en esta ocasión la cohesión del conjunto no es tan perfecta. Las piezas no encajan con la suavidad de otros filmes. La historia no se desarrolla con la misma fluidez. Y finalmente, es una de las películas, por sus desenlaces, más pesimistas del director. Lo cual no contribuye a mejorar la sensación del conjunto.

Interpretación

Los cuatro protagonistas están muy bien, a pesar de tener que ir remando constantemente contra el lastre que supone esa falta de cohesión global. Especialmente me gustan Gemma Jones y Brolin, pero todos lo hacen bien. Son intérpretes con mucho oficio. Entre los secundarios, Lucy Punch logra también componer un excelente personaje, uno de los más sinceros de la película a pesar de «su oficio». Sin embargo, tanto Banderas como la guapa Freida Pinto quedan muy sositos. Por un lado, probablemente son los interpretes con cualidades más limitadas del elenco, y por otro, sus personajes tienen muy poco recorrido personal y están ahí simplemente como motores del comportamiento de otros personajes. Realmente, no era necesario mucho nombre para interpretar con dignidad oficio estos papelitos. También aparece brevemente mi admirada muerta resucitada, Anna Friel; pero realmente apenas se puede valorar su pequeña aportación.

Conclusión

No es de lo mejor del director neoyorquino ni mucho menos. Es la segunda película producida por una productora española en la carrera de Allen, y lamentablemente, sin ser tan mala como la primera, tampoco es una gran cosa. Todo ello en términos relativos claro. Porque una película corrientita del director como ésta tiene más elementos positivos que casi todo lo que se estrena hoy por ahí en materia de comedias. Pero bueno,… esperemos que le vuelva la inspiración en un futuro.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
*** (pero por los pelos, que también le podrían ir sólo **)

Puente sobre el Gran Canal en Camden Town Markets

Tengo la impresión de que algunas escenas podrían estar rodadas en el entorno del puente sobre el Gran Canal en Camden Town Markets, Londres - Fujifilm Finepix F10

La fotografía en el cine: Memento

Cine

Estando como está de moda el director de cine Christopher Nolan, esta semana me animé a ver, de nuevo aunque yo no me acordaba, una de sus películas, Memento. Reconozco que es una película con virtudes cinematográficas no desdeñables, aunque por el motivo que sea nunca ha terminado de engancharme personalmente.

Pero mientras la veía también descubrí que es una película en la que la fotografía tiene una importancia trascendental. Y en particular, esa fotografía hoy casi desaparecida que es la de la película instantánea, que tradicionalmente se asociaba a la marca Polaroid. Aunque hoy día sea una marca que ha abandonado al gran público, o a sus múltiples aficionados que por el mundo pululan.

Ante este cúmulo de circunstancias le he abierto el correspondiente artículo en mi colección de películas de La fotografía en el cine. Podéis acceder directamente, o a través de su enlace directo.

Chica y Smart

La fotografía digital le ha robado a las Polaroid la sensación de inmediatez y ha contribuido a su caída; aquí una demostración de inmediatez en las calles de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

La fotografía en el cine: La chaqueta metálica

Cine

Es curioso. Sólo había visto esta película en una ocasión. Cuando su estreno. Por aquel entonces, yo experimentaba un acusado rechazo a todo lo bélico. Incluido el cine. Si algo tenía que ver con la guerra ya no me gustaba; supongo que fui a ver la película porque así se decidió en el grupo de amigos. Pero no guardaba especial recuerdo.

Hoy día no es así. Por supuesto, rechazo la guerra de forma total y absoluta, habiendo llegado a la conclusión de que no hay guerras buenas o malas o ejércitos buenos o malos. Hay guerras y ejércitos malos… o peores. Pero con el tiempo, dejé a un lado la visceralidad  y admití que las artes, sea el cine, o la literatura, o la fotografía, han dejado espléndidas obras maestras relacionadas con el tema bélico. Así que aprovechando su emisión en alta definición y con opción a versión original subtitulada en uno de los canales vía satélite, grabé y vi ayer la película de Stanley Kubrick, La chaqueta metálica. Nefasta traducción ya que el título original, Full Metal Jacket, no hace referencia a ningún tipo de vestimenta sino a un tipo de munición. Y el título en castellano no tiene ningún sentido. La película es excelente; altamente recomendable.

Y lo que no recordaba tampoco es que el protagonista ejerce de reportero militar, junto con un compañero suyo que va de fotógrafo, y que ambos se exhiben «armados» con una o dos Nikon F cada uno, cámara de reportero de guerra durante años, por su fiabilidad, resistencia y posibilidades de configuración. Así que la he incluido en mi colección sobre la fotografía en el cine, con su enlace correspondiente.

El Pilar, a la izquierda

El Che Guevara fue durante los años 60 uno de los símbolos de la lucha contra el imperialismo americano, el cual sufrió una especial derrota en las castigadas tierras del Vietnam, donde transcurre parte de la acción del filme - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El silencio de Lorna (2008)

Cine

El silencio de Lorna (Le silence de Lorna, 2008), 18 de agosto de 2010.

Seguimos con la opción de, ante el patético aspecto de la cartelera veraniega, seguir viendo películas de cinematografías por habituales. Y ayer «nos trasladamos» a las tierras valonas de Bélgica, a seguir las andanzas de una inmigrante de origen albanés. Muy internacional la cosa.

Dirigida por los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, la historia nos habla de Lorna (Arta Dobroshi) una inmigrante albanesa que se casa por conveniencia con Claudy (Jérémie Renier), un yonqui que necesita dinero, con el fin de conseguir la nacionalidad belga. La operación tiene una segunda parte. Una vez liberada de su esposo de conveniencia, se casará a su vez con un oscuro individuo de nacionalidad rusa, que a su vez conseguirá también la nacionalidad belga. Para liberarse de su esposo, siendo un drogadicto, lo más socorrido será simular un sobredosis, de lo que se encargarán los responsables de la operación. A pesar de que a Lorna le empiezan a surgir dudas y prefiere optar por un divorcio rápido, especialmente tras la decisión de Claudy de desengancharse de la droga, el éxito o el fracaso de la operación dependen del silencio de la chica si al final es necesario acabar con el yonqui. Aunque, con lo que nadie cuenta es con las consecuencias derivadas de mantener o no ese silencio.

Rodada muy cámara en mano en las calles y los ambientes de alguna ciudad obrera valona, probablemente Lieja o en sus alrededores, tiene un ambiente opresivo, gris, que refleja el conflicto de la protagonista. Esta sufre una evolución de la frialdad con la que maneja sus intereses al comienzo del filme, a la progresiva empatía que siente hacie el drogadicto. No obstante, hay algunas acciones o cambios de mentalidad que parecen muy forzados y no acaban siendo bien comprendidos, lo que va lastrando la coherencia del conjunto conforme avanza la historia. El final se podría definir como abierto; aunque a mí más que abierto me parece indefinido. Excesivamente indefinido.

Con una actriz protagonista y unos actores en general todos ellos poco conocidos, el nivel interpretativo está a buen nivel, y es uno de los mayores activos del largometraje.

Resumiendo, es una película que tiene cierto interés a pesar de que hay momentos en los que cuesta creerse las actitudes de la protagonista. Esta lo es de forma absoluta. Prácticamente ocupa la pantalla casi todo el tiempo, y sale más que airosa del trance. Une película, en fin, que no me atrevo a recomendarla a todo el mundo, pero sí a quien quiera reflexionar un poco sobre el fenómeno de las migraciones, de las mafias y de la limitada libertad de quienes se meten en ellas.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Barricade

Centre Cultural Barricade, Lieja (Bélgica) - Canon EOS 100D, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Reykjavik-Rotterdam (2008)

Cine

Reykjavik-Rotterdam (2008), 12 de agosto de 2010.

Recuperamos una costumbre de hace un año, aprovechando que durante el verano no voy a jugar al tenis los jueves. Y es la de ir a ver las películas en versión original, y muchas veces de cinematografías exóticas, que los jueves programan en los Renoir de Zaragoza. Y este mes, nada más y nada menos que se trata de una película islandesa, y en islandés. Ahí es nada. La película ha tardado en llegar a la cartelera pero bueno…

Dirigida por el para mí desconocido (como todos los que participan en el filme) Óskar Jónasson, nos encontramos con Kristofer (Baltasar Kormákur), un tipo que trabaja en una empresa de seguridad, que vive con una mujer, Iris (Lilja Nótt Þórarinsdóttir) con la que tiene dos hijos, con graves apuros económicos, y que tiene antecedentes penales de cuando siendo marino mercante fue pillado traficando alcohol de contrabando. Eventualmente, reciben ayuda de un antiguo novio de Iris y amigo de Kristofer, Steingrímur (Ingvar Eggert Sigurðsson), un constructor con cierta fortuna y que compartió con Kristofer el pasado de traficante pero sin las consecuencias penales. Es obvio que todavía se siente atraído por Iris. Ante las dificultades económicas, Kristofer decide enrolarse de nuevo e intentar dar un último golpe como traficante para arrancar de su mala situación. Pero todo se complicarán por culpa de un complejo entramado de intereses personales y traiciones.

Es un filme de bajo presupuesto pero que aprovecha perfectamente y con oficio las posibilidades que da el gris paisaje urbano tanto de Reykjavik como de la portuaria Rotterdam, para dar ambiente con solidez a una historia que, si bien no es complicada, nos entretiene. Los personajes, especialmente la pareja formada por Kristofer e Iris caen bien al espectador, que empatiza con ellos y por lo tanto padece con ellos. Siempre una película dramática, algunas de las situaciones entre delincuentes rayan el absurdo y mantienen cierta ironía y comicidad, pero de forma contenida, sin romper el ambiente general. Es una película seria, pero no duda de tomarse a sí misma con cierta ironía. Véase la llegada del barco mercante al puerto de Rotterdam, o el robo del furgón blindado en las calles de la ciudad holandesa. El principal problema de su argumento, probablemente, sea su previsibilidad. Especialmente en su relativamente precipitado final. Su principal ventaja, es que resuelve la trama de forma directa y sin complicaciones en 88 razonables minutos.

Siendo como es una película de bajo presupuesto, una parte esencia de la película es la interpretación de los actores, que es sólida y convincente. Todos ellos actúan con oficio, y al mismo tiempo hay unos cuantos secundarios que acompañan adecuadamente la acción, y ponen con eficacia los contrapuntos de humor en determinados momentos.

Para finalizar, sólo me queda decir que no pasará a la historia del séptimo arte como una maravilla, pero hace pasar un rato entretenido al mismo tiempo que nos permite conocer cómo se filma en país poco habituales, casi insospechados. Quien busque los impresionantes paisajes naturales islandeses, que se abstenga. Medio urbano, tirando a cutre.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Oosterdok

A falta de imágenes del puerto de Rotterdam, nos conformaremos con el Oosterdok de Amsterdam - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarir 45/2,8

Inception (2010)

Cine

Inception (2010), 9 de agosto de 2010.

Sí, Inception y no Origen. Porque por una vez ha habido suerte, y han programado la película en versión original subtitulada. Lo cual debería ser la norma. Porque hay diferencia. Seguro que la hay. En cualquier caso, nos fuimos este lunes a ver esta película aclamada por muchos como el no va más del futbolín, aunque ciertas referencias a su parecido con otros hitos del cine de aventuras y ciencia ficción de los últimos tiempos me hacía ser reticente. De todos modos, puesto que el director, Christopher Nolan, me parece más serio en el género que muchos cantamañanas que hay por ahí, pues allí que fuimos.

El argumento es mucho más sencillo de lo que parece. Una banda de delincuentes liderados por un tipo (Leonardo DiCaprio) de misterioso pasado que le impide volver a los Estados Unidos, se dedica a robar secretos a las empresas introduciéndose en los sueños de la gente que los guarda en sus mentes. Para ello usa sofisticados sistemas en los que generan sueños dentro de los sueños, con el fin de despistar. En un momento dado, tras un golpe fallido, se les propone otro más complejo. En lugar de ir a recoger las ideas que la persona tiene en su mente, se trata de colocar una idea nueva que acabe en un curso de acción que beneficie a quienes les contratan. Se supone que esto es muy difícil, y para ello tienen que organizar una operación en la que hay sueños dentro de los sueños dentro de los sueños, y finalmente, aunque no estaba previsto, dentro de los sueños. El pasado del protagonista, en forma de su mujer muerta (Marion Cotillard), hará tambalear el golpe. Sí, es ciencia ficción, y parece que todo es muy complicado. Pero no deja de ser una variante del estereotipo de banda de delincuentes que nos caen bien que tienen que dar el golpe perfecto, y en esto se cruza la antigua chica del jefe y todo se complica.

Hay que reconocer que una de las virtudes del filme es que tiene un guion muy cuidado para permitir encajar en un tiempo razonable, aunque no corto, la compleja trama de la acción. Es cierto que algunas fases, llamémoslas «didácticas», podrían haber sido más cortas e incluso haber desaparecido; pero ya sabemos que hoy en día los productores y realizadores de cine piensan que los espectadores son tontos y hay que dárselo todo bien masticado y fácil de digerir. Por otra parte, creo que por una vez hay un buen uso de los efectos especiales. Si la acción transcurre en los sueños de un individuo, es lógico que pensar que las leyes físicas del universo dejan de ser válidas, o que situaciones absurdas o anómalas van a surgir. Pero no se abusa. Salvo algún momento de espectacularidad, está muy contenido, y se centra más en contarnos la historia que en otra cosa. Lo celebro.

Tratándose de una película de aventuras, es imprescindible que los personajes y la interpretación de los actores está a un nivel suficiente para que el espectador empatice, se introduzca en la aventura, participe con ellos, y sufra o triunfe con ellos. Es un aspecto básico del cine de aventuras que en las dos últimas décadas se ha dejado muy abandonado en pro de la espectacularidad de los efectos especiales. Lo cierto es que desde mi punto de vista este es el aspecto más flojo del filme. Entendámonos, no creo que esté mal. Simplemente pienso que hay puede radicar para mí la diferencia entre considerarlo un clásico con una ligazón emocional perdurable a ser una película muy entretenida y bien hecha, y ya está. La mayor parte de los personajes secundarios constituyen estereotipo estándares del cine actual de aventuras, y no son más que elementos necesarios pero al mismo tiempo poco llamativos de la acción. Entre los secundarios destacan los personajes interpretados por Ellen Page y Ken Watanabe, que son aquellos que van a estar más ligados al personaje principal. Creo que aunque tienen un papel importante en el desarrollo de la acción, tampoco dan para mucho más, cumplen su misión en la trama y a continuación pasan a ser olvidables. Sus intérpretes cumplen con el oficio que tienen y punto. Leonardo DiCaprio está bien en líneas generales, es un actor que ha mejorado mucho con el tiempo, pero a su personaje le noto falto de algunas cosas. Si bien es un buen personaje de acción, me convence menos la parte que se refiere a su relación con su mujer. Creo que esa relación no está bien dibujada, no acaba de estar redondeada. Me deja un poco frío. Y esto afecta también a la interpretación de Cotillard, que también está bien porque tiene oficio, pero sin más. No creo que sea problema de los intérpretes sino de los personajes.

Para ir finalizando, considero que estamos ante una película bastante buena, que hará pasar un buen rato a quien guste del buen cine de aventuras con un poquito de ciencia ficción, muy superior en sus planteamientos y realización que lo que se ve habitualmente. Sin embargo, creo que le falta la conexión emocional con el espectador, o por lo menos conmigo y quienes me acompañaban, para que quede imborrable en el recuerdo durante décadas. Leo por ahí expresiones de entusiasmo desmedido por este filme, y no las acabo de entender, salvo poniéndome en el lugar de gente joven con escasas referencias en el cine, que ante las deficiencias de este tipo de cine en los últimos 20 años, encuentre un asidero al que ilusionarse. Mejor para ellos. Pero claro, también oyes a las adolescentes emocionarse con los vampiros pijos. Y no quiero comparar esta película con estos subproductos porque seguro que está a muchos años-luz en calidad para bien. Pero si el punto de vista de sus espectadores. Al fin y al cabo, Matrix también entusiasmó a muchos por sus balaceras y peleas, y a mí me parece un soberano tostón.

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
****

En la exposición Praga París Barcelona que visité ayer en el MNAC de Barcelona, también hay referencias visuales al mundo onírico - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Sunshine Cleaning (2008)

Cine

Sunshine Cleaning (2008), 3 de agosto de 2010.

Hace ya más de una década, vi una película, una comedia negra, centrada sobre una mujer que se gana la vida limpiando escenas del crimen. No fue una gran película, pero para lo que era, tenía su puntito. Pues bien, nos volvemos a encontrar con mujeres que deciden dedicarse a limpiar los chabisques que montan asesinos, suicidas y otros fiambres poco convencionales. Nos costó decidirnos por este filme de Christine Jeffs, especialmente porque llega a nuestras carteleras con dos años de retraso ¡!. Pero la curiosidad de ver a dos actrices con potencialidad, pero que encasilladas en cierto tipo de cine no lo pueden demostrar, en una película dependiente y con más tono dramático, nos animó.

El filme nos cuenta la historia de Rose (Amy Adams), madre soltera, limpiadora de profesión, con un amante casado, antiguo amor de adolescencia, con un hijo con problemas en el colegio, que siente que tiene que hacer algo para cambiar su vida cuando se encuentra con una antigua amiga del instituto montada en el dolar y con éxito social. A la vez tiene que estar al tanto de su hermana menor, Norah (Emily Blunt), que nunca ha superado la muerte por sucidio de la madre, y que tampoco tiene claro que quiere ser en esta vida, y de un padre, Joe (Alan Arkin), que es un desastre en los negocios y en la seriedad hacia las necesidades de su familia. Ante esta situación, acepta montarse un negocio de limpieza de restos biológicos en escenarios de muertes violentas. Todo ello no será más que la excusa para un desarrollo y un crecimiento personal de los personajes protagonistas.

La película en su conjunto tiene ese aspecto ya tradicional que tienen muchos de los filmes del llamado cine independiente americano, que se centra en las clases trabajadoras, en escenarios no especialmente bonitos, y que con una dosis razonable de artesanía, la directoras lleva a cabo sin mayores contratiempos. Es cierto que el principio del filme ten plantea la posibilidad de que vaya a llegar a mayor, decantándose de una forma por algún tipo de comedia negra, o que derive a algún drama de cierta consistencia, porque no algún tipo de tragedia. Pero al final se queda en un drama suave, con mucho «buenrrollismo», que reúne muchos tópicos ya vistos, y que se sostiene por que es razonablemente agradable de ver.

Las dos actrices protagonistas están bien. Pero claro, esta película es de cuando empezaban a despuntar, con algunas maneras, pero que hace falta que se confirmen. A mi particularmente me gusta algo más Blunt, a quien encuentro más capaz de cambiar de registros. Adams es más parecida a sí misma en todo lo que le he visto, parece menos capaz de cambiar de papel. Ya se verá en el futuro. En cualquier caso, ambas, junto con el conjunto de secundarios, están razonablemente solvente.

En fin, una película que no pasará a la historia de los grandes recuerdos, poco arriesgada, pero que sirve de alternativa para quien quiera pasar un rato en el aire acondicionado del cine veraniego, sin tener que tragar productos infantiles, superhéroes, acción palomitera y ese otro tipo de cosas que llegan para el verano.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
** (casi ***)

Sendero

Ya que estamos relajados, nos damos un paseíllo por la orilla de Ebro para refrescarnos del calor estival - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4 Limited

Mr. Nobody en CineTren, y un poco de ciencia

Ciencia, Cine, Trenes

Como adelantaba ayer, la película que comentaba en la última entrada, Las vidas posibles de Mr. Nobody, tiene interés ferroviario por lo que era muy posible que volviese a aparecer por aquí. Pensaba que me iba a costar precisar más algunos de los elementos de ese interés ferroviario, como la filiación de un hermoso automotor de aspecto muy francés que nos cuelan en la película como británico. Pero no fue difícil, y en la reseña correspondiente en CineTren se describe el origen del vehículo.

También me apetece comentar alguno de los aspectos científicos de la película. Desgraciadamente, parece que su director y guionista está un poco atrasado en lo que se refiere a las últimas teorías cosmológicas. O a lo mejor no, y simplemente ha decidido permanecer adepto a la teoría del Big Crunch porque le convenía desde el punto de vista del desarrollo de su historia. Porque la verdad, por culpa de las observaciones sobre las supernovas, parece que el universo se dirige a una aburrida muerte por congelación tras una expansión continuada e incluso acelerada. Claro que en ciencia todo puede cambiar. Nuevos datos o nuevos experimentos pueden devolver a la actualidad científica al filme que nos ocupa.

Micheline

Una nueva vista de la Micheline de la Cité du Train de Mulhouse que ilustraba la entrada de ayer - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Las vidas posibles de Mr. Nobody (2009)

Cine

Las vidas posibles de Mr. Nobody (Mr. Nobody, 2009), 28 de julio de 2010.

Ante la pobreza de la cartelera veraniega, conviene arriesgar. Y como nos llega esta película del belga Jaco Van Dormael difícil de clasificar a las pantallas con cierto retraso, y ante algún comentario interesantes sobre la misma en algunos medios, nos metemos en una fresquita y amplia sala de cine a pasar la tarde de verano. Y veremos a ver lo que pasó.

Nos encontramos en el año 2092, y Nemo Nobody (Jared Leto) es el último hombre mortal sobre la Tierra, el único que no ha alcanzo la «cuasi-inmortalidad» a base de un tuneado constante de sus células, y está a punto de morir. Y esto es una noticia de interés público. Es entrevistado por un periodista que se infiltra en el hospital con el fin de que cuente su vida. Y ante la sorpresa del reportero, Nobody le cuenta la vida que tuvo, y también las que pudo tener dependiendo de las decisiones que tomó a lo largo de su vida. Con cuál de sus padres decide vivir cuando se separan. Lo que es capaz de decirle a esa chica que le gusta cuando la ve besando a otro hombre. Si se para o no a ver qué sucede con esa mendiga en la estación de tren. Pero también los condicionantes impuestos para echar al traste con su decisiones por el azar o el caos de los fenómenos naturales; el famoso efecto mariposa. Una tormenta imprevista causada porque un brasileño cuece un huevo. Un meteorito en la vecindad de Marte. Lo que sea.

El argumento es difícil de relatar. Estamos ante una película no lineal, en la que los saltos adelante y atrás en el tiempo en las distintas líneas vitales que dependen de sus decisiones pueden resultar confusas. Pero el conjunto está relatado con imágenes de gran fuerza visual. No importa que nos encontremos a orillas de un río en Canadá, en una estación de ferrocarril británica, en una estación orbital sobre Marte. Es un trabajo muy personal, en el que el director sabe lo que quiere, y cómo lo quiere trasladar a las imágenes.

En el plano interpretativo, Leto está bien, más teniendo que interpretar las distintas vidas de un hombre, que es lo mismo que decir que ha de interpretar a distintos personajes. Perto también está muy bien el adolescente que interpreta al personaje con quince años, Toby Regbo. Acompañándole, las distintas mujeres que condicionarán sus vidas según sus opciones. Por un lado Diane Kruger, dejando de lado su imagen más frívola y sensual, dibuja razonablemente bien a una Anna adulta. No obstante, este personaje es mucho más interesante en su etapa adolescente cuando es interpretado por la inquietante y algo morbosa Juno Temple. Por otro, Sarah Polley interpreta a Elise, una difícil y depresiva mujer, muy compleja, y lo hace con solvencia como suele ser habitual en esta actriz canadiense. La versión adolescente de este personaje, Clare Stone también es bastante competente. La tercera de las opciones femeninas, Jean, interpretada por Linh Dan Pham en su edad, tiene mucho menos peso en el conjunto del filme.

Concluyendo, un largometraje de difícil clasificación, que la mayor parte de los medios sitúan a caballo entre el drama romántico y el filme de ciencia ficción. Lo que es cierto es que es más bien una reflexión filosófica sobre el efecto de nuestras decisiones o del azar sobre nuestras vidas. No es la primera vez que el cine nos cuenta las distintas líneas temporales de una persona dependiendo del azar o de una decisión. Vease la británica Sliding Doors, o la española y muy interesante La vida en un hilo de Edgar Neville. Son las que me vienen a la memoria a bote pronto; pero hay otras. Pero ésta de hoy nos ofrece una profundidad en su planteamiento poco habitual y muy interesante. Y sobre todo con mucho interés visual como ya he dicho.

No obstante, la película es de difícil digestión. Exige la participación activa del espectador, cierta complicidad, cierta falta de prejuicios, para introducirse en un argumento sin una línea temporal y sin una sucesión de acontecimientos claros. Claro está, esto no es excusa para la mala educación del público, que cuando no entiende o no le gusta lo que ve, pierde los modos, habla, comenta, se ríe y molesta a los demás espectadores. Nunca me ha gustado el público de cine de mi ciudad, Zaragoza. Creo que es un público poco aficionado, que parece que no le den de comer en casa y que su única fuente de sustento sean las toneladas de palomitas que engullen ruidosamente en la sala de cine. Pero esto no deja de ser una falta de educación y de solidaridad con el prójimo. Para eso, que se queden en casa y allí que tocineen y vociferen lo que quieran. Claro que con este comentario, me gano el odio de los propietarios de las salas de cine, a quienes lo único que les importa es que la gente vaya y se deje sus cuartos en el ambigú. Claro. Con el tiempo, cuando la gente se va a comer las palomitas a otra parte, se quejan de que no se apoya el cine lo suficiente. Ufff… ¡qué cabreo llevaba, y cómo me he desahogado!

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Por cierto, que la película tiene interés ferroviario, así que es probable que vuelva por estas páginas.

Micheline

Una "Micheline" francesa en la Cité du Train de Mulhouse; un vehículo similar tiene una importancia clave en la película que hoy comentamos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Arte, Cine, Fotografía

Se me había pasado por alto. No me había enterado. Pero me la encontré ayer por la mañana, un poco por casualidad. Porque no tenía pensado que mis pasos me arrastrasen hasta el entorno de la Plaza del Pilar y de la Seo. Y entonces vi que en la Lonja de Zaragoza, desde algo más de una semana y hasta el 22 de agosto, hay un exposición de Carlos Saura, Otras miradas de Carlos Saura, con abundancia de fotografías de este polifacético autor.

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza - Fujifilm Finepix F10

Carlos Saura es fundamentalmente conocido como director cinematográfico. No es que últimamente se dedique a realizar películas que lleguen con facilidad al gran público, pero tiene una trayectoria muy interesante, mucho más que otros directores patrios con más relumbrón.

Pero Saura es una artista polifacético. Y después del cine, la fotografía es una actividad artística a la que ha dedicado mucha atención y dedicación. Incluso se ha fabricado en algún momentos sus propias cámaras fotográficas. Pero tampoco se queda ahí. El dibujo y la pintura también forman parte de su actividad artística, bien sea como complemento a las anteriores, bien porque utiliza técnicas mixtas como en sus fotosaurios, bien porque tienen sentido en sí mismas.

Y sobre todo esto va la exposición. Sobre la variada y diversa actividad del director aragonés, en relación a su disciplina principal, el cine, o en relación con el mundo que observa o que tiene más cerca sí, como puede ser la familia.

Fotografías diversas, de sus rodajes, de su familia, de la calle, son el material principal de la exposición. Pero también encontramos un buen número de los ya mencionados fotosaurios, que no son otra cosa que fotografías pintadas, o díbujos y storyboards de sus películas, o vídeos sobre los procesos de realización de estas obras. Como curiosidad para los amantes de la técnica, también se exponen algunas de sus personales cámaras fotográficas.

En resumen, una exposición que si bien carece de la profundidad temática que podría haber tenido más centrada en alguno de sus aspectos, es muy agradable, muy entretenida y nos permite conocer más a este autor. Hay un catálogo por 20 euros, en el que hay cierta discrepancia entre quien lo haya realizado y yo sobre que obras deberían ir en grande en cada página y cuáles a un tamaño más discreto. Pero bueno.

Plaza de la Seo

Por aquí pasaba yo, la plaza de la Seo de Zaragoza, un poco distraido, intentando aprovechar la dudosa calidad de la luz del mediodía veraniego zaragozano, cuando me percaté de la exposición - Fujifilm Finepix F10

London River (2009)

Cine

London River (2009), 22 de julio de 2010.

Ayer la verdad es que me apetecía ir al cine, pero no me apetecía ver nada serio. El problema es que la parte no seria de la cartelera tenía un aspecto a priori absolutamente lamentable, así que decidí que podíamos optar por este filme, que no tiene el tono intrascendente veraniego que buscábamos, pero que a lo mejor no viene mal.

Dirigido por el parisino de origen argelino Rachid Bouchareb, nos cuenta las andanzas de dos personas, Elisabeth (Brenda Blethyn), una mujer de Guernesey en las Islas Anglonormandas, y Ousmane (Sotigui Kouyaté), un africano que vive y trabaja como guardabosques en Francia. Ambos coinciden en Londres tras los atentados del 7 de julio de 2005 buscando a sus hijos con quienes no consiguen comunicarse. Ambos tendrán que luchar contra los prejuicios raciales y religiosos derivados del clima social y político que rodeo ese momento de la historia británica. Y pronto descubrirán que en realidad están buscando lo mismo, puesto que ambos jóvenes mantienen una relación.

La realización es sobria, sin lujos, con abundancia de primeros planos. Hay tres protagonistas en el filme; los dos personajes mencionados y la ciudad de Londres. Una ciudad de Londres que nos aparece multicolor, multirracial, multiétnica,… como lo queramos llamar. Hay un interés básico en mostrar un ciudad, un país o incluso un continente europero muy distinto del estándar que tenemos en mente. Es una película que constituye básicamente una defensa de la diversidad. También es una película dramática que no busca la sorpresa por la sorpresa, aunque nunca estemos seguros de cuál va a ser el resultado de la búsqueda hasta el final. El esfuerzo va encaminado a que el espectador consiga empatizar con los protagonistas; que entienda sus sentimientos, que comprenda sus prejuicios y porqué están ahí, y que les acompañe en su evolución personal durante la búsqueda. No buscan sólo a sus hijos, de alguna forma, aunque no lo sepan, se buscan a sí mismos.

En cualquier caso, la base de la película es la interpretación de sus dos protagonistas, que es excelente. A Blethyn ya la conocíamos de algún muy buen trabajo anterior, y consigue transmitir todos sus prejuicios, todos sus miedos y todos sus sentimientos sin necesidad de realizar alardes melodramáticos o histriónicos, desde la contención. Es la expresividad y la mirada, o la actitud corporal, las que nos guían en su conflicto interior. De lo mejor. Pero es que el para mí desconocido Kouyaté consigue componer una verdadera alegoría de la dignidad personal con su cuerpo y su actitud, con las escasas palabras que se le otorgan al personaje que hace que sea fenomenal.

Por supuesto, una crítica ácida al hecho de que no sea posible ver esta película en versión original. Es una película multilingüe. Se habla en inglés, se habla en francés, se habla en árabe… y no solamente esta doblada, sino que está doblada como si en todo momento se hablase el mismo idioma. Esto hace que se pierda parte del sentido del filme, desde mi punto de vista.

Resumiendo, este largometraje, correcto en su factura general y en su planteamiento, es una excelente oportunidad para reflexionar un rato sobre la diversidad, sobre la tolerancia, sobre el choque de culturas y sobre la capacidad de los seres humanos para comprenderse independientemente de su origen o fundamento cultural. Pero sobre todo es una oportunidad para presenciar una lección de interpretación por parte de sus protagonistas.

Dirección: ***
Interpretación: *****
Valoración subjetiva:
***

5 de julio de 2005, día de los atentados, me encontraba de vacaciones, de viaje en otras de las islas del archipiélago británico; en Irlanda, en Connemara - Canon Powershot G6

7 de julio de 2006, justo un año más tarde, de nuevo de vacaciones; en el mismo Londres, con toda esa variedad cultural y étnica, paseando por el West End - Fujifilm Finepix F10

Madres & hijas

Cine

Madres & hijas (Mother and Child, 2009), 15 de julio de 2010.

No me he enterado de la existencia de esta película hasta esta mañana. Supongo que mi ignorancia puede ser atribuible a las vacaciones, que me han impedido estar al loro, y a que ha llegado a las carteleras con extraordinaria discreción. Pero claro, si me dicen que el responsable de In Treatment, Roberto García, ha dirigido una película que protagonizan Annette Bening y Naomi Watts, y que como secundarios tiene gente como Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, entre otros menos conocidos pero igualmente competentes, lo que me pregunto a mí mismo es porque no he ido a verla ya. Y a eso vamos.

Karen (Bening) fue madre adolescente a los 14 años, y se vio obligada por su entorno a dejar a su hija en adopción. Vive amargada por el hecho, y para colmo de males, su madre muere dejándola sola. A pesar de todo, conoce a Paco (Smits) que con dificultades consigue sacarla de su caparazón. Elizabeth (Watts) es una abogada, mujer muy independiente, hija adoptada que vive su vida sola desde que tenía 17 años. En un momento dado, tiene una aventura con su jefe (Jackson) y con algún otro más. Queda embarazada, y sale huyendo de su entorno. Lucy (Kerry Washington) y su marido deciden adoptar ya que no son capaces de procrear de forma natural. Pero la cuestión no es sencilla. Tarde o temprano, las vidas de las tres mujeres acabarán convergiendo.

Nos encontramos ante un drama en el que ante cualquier otra cosa priman las emociones, los sentimiento. Correctamente planteado, desarrollado, y no tengo tan claro si resuelto, por su director a quien le sobra oficio a raudales para tratar con este tipo de situaciones, la película va avanzando sin prisas, pero sin pausas. Un desarrollo que lleva también consigo el cambio y la madurez para sus protagonistas femeninas, independientemente de la edad que representan, puesto que nunca es tarde para avanzar. Tal y como indica el título, la base temática es la reflexión sobre qué es, qué puede ser y qué puede no ser la relación entre una madre y una hija.

Pero sobre todo estamos ante una película de interpretaciones. Las dos protagonistas mencionadas en primer lugar están estupendas. Bening cada vez me sorprende más por su capacidad para evolucionar con su edad y con su físico. Esperemos que los buenos papeles no la olviden ahora que ya francamente ha entrado en la madurez. Y Watts nos ha hecho recordad papeles de hace un tiempo, después de aventurillas insulsas por el cine de acción y otras lindezas similares; es una actriz muy buena y muy atractiva. Pero no sólo ellas, también Washington está al mismo nivel, y cualquiera de los secundarios, más conocidos o menos conocidos están estupendos.

Resumiendo, un drama que si no es perfecto es porque el final puede ser discutible,… o no. Según se vea. Pero que creo que merece la pena ser visto. Por supuesto, si vas al cine a comer palomitas, a ponerte unas ridículas gafas 3D, o consideras que una película es buena porque tiene unos efectos especiales cojonudos, mejor quédate en casa. Esto es cine y no eso otro.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Esculturas de Jean Arp (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo)

Si no recuerdo mal, alguna de estas estructuras del estrasburgués Jean Arp en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo, tenía que ver con la maternidad;... creo - Panasonic Lumix LX3