Inception (2010)

Cine

Inception (2010), 9 de agosto de 2010.

Sí, Inception y no Origen. Porque por una vez ha habido suerte, y han programado la película en versión original subtitulada. Lo cual debería ser la norma. Porque hay diferencia. Seguro que la hay. En cualquier caso, nos fuimos este lunes a ver esta película aclamada por muchos como el no va más del futbolín, aunque ciertas referencias a su parecido con otros hitos del cine de aventuras y ciencia ficción de los últimos tiempos me hacía ser reticente. De todos modos, puesto que el director, Christopher Nolan, me parece más serio en el género que muchos cantamañanas que hay por ahí, pues allí que fuimos.

El argumento es mucho más sencillo de lo que parece. Una banda de delincuentes liderados por un tipo (Leonardo DiCaprio) de misterioso pasado que le impide volver a los Estados Unidos, se dedica a robar secretos a las empresas introduciéndose en los sueños de la gente que los guarda en sus mentes. Para ello usa sofisticados sistemas en los que generan sueños dentro de los sueños, con el fin de despistar. En un momento dado, tras un golpe fallido, se les propone otro más complejo. En lugar de ir a recoger las ideas que la persona tiene en su mente, se trata de colocar una idea nueva que acabe en un curso de acción que beneficie a quienes les contratan. Se supone que esto es muy difícil, y para ello tienen que organizar una operación en la que hay sueños dentro de los sueños dentro de los sueños, y finalmente, aunque no estaba previsto, dentro de los sueños. El pasado del protagonista, en forma de su mujer muerta (Marion Cotillard), hará tambalear el golpe. Sí, es ciencia ficción, y parece que todo es muy complicado. Pero no deja de ser una variante del estereotipo de banda de delincuentes que nos caen bien que tienen que dar el golpe perfecto, y en esto se cruza la antigua chica del jefe y todo se complica.

Hay que reconocer que una de las virtudes del filme es que tiene un guion muy cuidado para permitir encajar en un tiempo razonable, aunque no corto, la compleja trama de la acción. Es cierto que algunas fases, llamémoslas «didácticas», podrían haber sido más cortas e incluso haber desaparecido; pero ya sabemos que hoy en día los productores y realizadores de cine piensan que los espectadores son tontos y hay que dárselo todo bien masticado y fácil de digerir. Por otra parte, creo que por una vez hay un buen uso de los efectos especiales. Si la acción transcurre en los sueños de un individuo, es lógico que pensar que las leyes físicas del universo dejan de ser válidas, o que situaciones absurdas o anómalas van a surgir. Pero no se abusa. Salvo algún momento de espectacularidad, está muy contenido, y se centra más en contarnos la historia que en otra cosa. Lo celebro.

Tratándose de una película de aventuras, es imprescindible que los personajes y la interpretación de los actores está a un nivel suficiente para que el espectador empatice, se introduzca en la aventura, participe con ellos, y sufra o triunfe con ellos. Es un aspecto básico del cine de aventuras que en las dos últimas décadas se ha dejado muy abandonado en pro de la espectacularidad de los efectos especiales. Lo cierto es que desde mi punto de vista este es el aspecto más flojo del filme. Entendámonos, no creo que esté mal. Simplemente pienso que hay puede radicar para mí la diferencia entre considerarlo un clásico con una ligazón emocional perdurable a ser una película muy entretenida y bien hecha, y ya está. La mayor parte de los personajes secundarios constituyen estereotipo estándares del cine actual de aventuras, y no son más que elementos necesarios pero al mismo tiempo poco llamativos de la acción. Entre los secundarios destacan los personajes interpretados por Ellen Page y Ken Watanabe, que son aquellos que van a estar más ligados al personaje principal. Creo que aunque tienen un papel importante en el desarrollo de la acción, tampoco dan para mucho más, cumplen su misión en la trama y a continuación pasan a ser olvidables. Sus intérpretes cumplen con el oficio que tienen y punto. Leonardo DiCaprio está bien en líneas generales, es un actor que ha mejorado mucho con el tiempo, pero a su personaje le noto falto de algunas cosas. Si bien es un buen personaje de acción, me convence menos la parte que se refiere a su relación con su mujer. Creo que esa relación no está bien dibujada, no acaba de estar redondeada. Me deja un poco frío. Y esto afecta también a la interpretación de Cotillard, que también está bien porque tiene oficio, pero sin más. No creo que sea problema de los intérpretes sino de los personajes.

Para ir finalizando, considero que estamos ante una película bastante buena, que hará pasar un buen rato a quien guste del buen cine de aventuras con un poquito de ciencia ficción, muy superior en sus planteamientos y realización que lo que se ve habitualmente. Sin embargo, creo que le falta la conexión emocional con el espectador, o por lo menos conmigo y quienes me acompañaban, para que quede imborrable en el recuerdo durante décadas. Leo por ahí expresiones de entusiasmo desmedido por este filme, y no las acabo de entender, salvo poniéndome en el lugar de gente joven con escasas referencias en el cine, que ante las deficiencias de este tipo de cine en los últimos 20 años, encuentre un asidero al que ilusionarse. Mejor para ellos. Pero claro, también oyes a las adolescentes emocionarse con los vampiros pijos. Y no quiero comparar esta película con estos subproductos porque seguro que está a muchos años-luz en calidad para bien. Pero si el punto de vista de sus espectadores. Al fin y al cabo, Matrix también entusiasmó a muchos por sus balaceras y peleas, y a mí me parece un soberano tostón.

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
****

En la exposición Praga París Barcelona que visité ayer en el MNAC de Barcelona, también hay referencias visuales al mundo onírico - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Sunshine Cleaning (2008)

Cine

Sunshine Cleaning (2008), 3 de agosto de 2010.

Hace ya más de una década, vi una película, una comedia negra, centrada sobre una mujer que se gana la vida limpiando escenas del crimen. No fue una gran película, pero para lo que era, tenía su puntito. Pues bien, nos volvemos a encontrar con mujeres que deciden dedicarse a limpiar los chabisques que montan asesinos, suicidas y otros fiambres poco convencionales. Nos costó decidirnos por este filme de Christine Jeffs, especialmente porque llega a nuestras carteleras con dos años de retraso ¡!. Pero la curiosidad de ver a dos actrices con potencialidad, pero que encasilladas en cierto tipo de cine no lo pueden demostrar, en una película dependiente y con más tono dramático, nos animó.

El filme nos cuenta la historia de Rose (Amy Adams), madre soltera, limpiadora de profesión, con un amante casado, antiguo amor de adolescencia, con un hijo con problemas en el colegio, que siente que tiene que hacer algo para cambiar su vida cuando se encuentra con una antigua amiga del instituto montada en el dolar y con éxito social. A la vez tiene que estar al tanto de su hermana menor, Norah (Emily Blunt), que nunca ha superado la muerte por sucidio de la madre, y que tampoco tiene claro que quiere ser en esta vida, y de un padre, Joe (Alan Arkin), que es un desastre en los negocios y en la seriedad hacia las necesidades de su familia. Ante esta situación, acepta montarse un negocio de limpieza de restos biológicos en escenarios de muertes violentas. Todo ello no será más que la excusa para un desarrollo y un crecimiento personal de los personajes protagonistas.

La película en su conjunto tiene ese aspecto ya tradicional que tienen muchos de los filmes del llamado cine independiente americano, que se centra en las clases trabajadoras, en escenarios no especialmente bonitos, y que con una dosis razonable de artesanía, la directoras lleva a cabo sin mayores contratiempos. Es cierto que el principio del filme ten plantea la posibilidad de que vaya a llegar a mayor, decantándose de una forma por algún tipo de comedia negra, o que derive a algún drama de cierta consistencia, porque no algún tipo de tragedia. Pero al final se queda en un drama suave, con mucho «buenrrollismo», que reúne muchos tópicos ya vistos, y que se sostiene por que es razonablemente agradable de ver.

Las dos actrices protagonistas están bien. Pero claro, esta película es de cuando empezaban a despuntar, con algunas maneras, pero que hace falta que se confirmen. A mi particularmente me gusta algo más Blunt, a quien encuentro más capaz de cambiar de registros. Adams es más parecida a sí misma en todo lo que le he visto, parece menos capaz de cambiar de papel. Ya se verá en el futuro. En cualquier caso, ambas, junto con el conjunto de secundarios, están razonablemente solvente.

En fin, una película que no pasará a la historia de los grandes recuerdos, poco arriesgada, pero que sirve de alternativa para quien quiera pasar un rato en el aire acondicionado del cine veraniego, sin tener que tragar productos infantiles, superhéroes, acción palomitera y ese otro tipo de cosas que llegan para el verano.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
** (casi ***)

Sendero

Ya que estamos relajados, nos damos un paseíllo por la orilla de Ebro para refrescarnos del calor estival - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4 Limited

Mr. Nobody en CineTren, y un poco de ciencia

Ciencia, Cine, Trenes

Como adelantaba ayer, la película que comentaba en la última entrada, Las vidas posibles de Mr. Nobody, tiene interés ferroviario por lo que era muy posible que volviese a aparecer por aquí. Pensaba que me iba a costar precisar más algunos de los elementos de ese interés ferroviario, como la filiación de un hermoso automotor de aspecto muy francés que nos cuelan en la película como británico. Pero no fue difícil, y en la reseña correspondiente en CineTren se describe el origen del vehículo.

También me apetece comentar alguno de los aspectos científicos de la película. Desgraciadamente, parece que su director y guionista está un poco atrasado en lo que se refiere a las últimas teorías cosmológicas. O a lo mejor no, y simplemente ha decidido permanecer adepto a la teoría del Big Crunch porque le convenía desde el punto de vista del desarrollo de su historia. Porque la verdad, por culpa de las observaciones sobre las supernovas, parece que el universo se dirige a una aburrida muerte por congelación tras una expansión continuada e incluso acelerada. Claro que en ciencia todo puede cambiar. Nuevos datos o nuevos experimentos pueden devolver a la actualidad científica al filme que nos ocupa.

Micheline

Una nueva vista de la Micheline de la Cité du Train de Mulhouse que ilustraba la entrada de ayer - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Las vidas posibles de Mr. Nobody (2009)

Cine

Las vidas posibles de Mr. Nobody (Mr. Nobody, 2009), 28 de julio de 2010.

Ante la pobreza de la cartelera veraniega, conviene arriesgar. Y como nos llega esta película del belga Jaco Van Dormael difícil de clasificar a las pantallas con cierto retraso, y ante algún comentario interesantes sobre la misma en algunos medios, nos metemos en una fresquita y amplia sala de cine a pasar la tarde de verano. Y veremos a ver lo que pasó.

Nos encontramos en el año 2092, y Nemo Nobody (Jared Leto) es el último hombre mortal sobre la Tierra, el único que no ha alcanzo la «cuasi-inmortalidad» a base de un tuneado constante de sus células, y está a punto de morir. Y esto es una noticia de interés público. Es entrevistado por un periodista que se infiltra en el hospital con el fin de que cuente su vida. Y ante la sorpresa del reportero, Nobody le cuenta la vida que tuvo, y también las que pudo tener dependiendo de las decisiones que tomó a lo largo de su vida. Con cuál de sus padres decide vivir cuando se separan. Lo que es capaz de decirle a esa chica que le gusta cuando la ve besando a otro hombre. Si se para o no a ver qué sucede con esa mendiga en la estación de tren. Pero también los condicionantes impuestos para echar al traste con su decisiones por el azar o el caos de los fenómenos naturales; el famoso efecto mariposa. Una tormenta imprevista causada porque un brasileño cuece un huevo. Un meteorito en la vecindad de Marte. Lo que sea.

El argumento es difícil de relatar. Estamos ante una película no lineal, en la que los saltos adelante y atrás en el tiempo en las distintas líneas vitales que dependen de sus decisiones pueden resultar confusas. Pero el conjunto está relatado con imágenes de gran fuerza visual. No importa que nos encontremos a orillas de un río en Canadá, en una estación de ferrocarril británica, en una estación orbital sobre Marte. Es un trabajo muy personal, en el que el director sabe lo que quiere, y cómo lo quiere trasladar a las imágenes.

En el plano interpretativo, Leto está bien, más teniendo que interpretar las distintas vidas de un hombre, que es lo mismo que decir que ha de interpretar a distintos personajes. Perto también está muy bien el adolescente que interpreta al personaje con quince años, Toby Regbo. Acompañándole, las distintas mujeres que condicionarán sus vidas según sus opciones. Por un lado Diane Kruger, dejando de lado su imagen más frívola y sensual, dibuja razonablemente bien a una Anna adulta. No obstante, este personaje es mucho más interesante en su etapa adolescente cuando es interpretado por la inquietante y algo morbosa Juno Temple. Por otro, Sarah Polley interpreta a Elise, una difícil y depresiva mujer, muy compleja, y lo hace con solvencia como suele ser habitual en esta actriz canadiense. La versión adolescente de este personaje, Clare Stone también es bastante competente. La tercera de las opciones femeninas, Jean, interpretada por Linh Dan Pham en su edad, tiene mucho menos peso en el conjunto del filme.

Concluyendo, un largometraje de difícil clasificación, que la mayor parte de los medios sitúan a caballo entre el drama romántico y el filme de ciencia ficción. Lo que es cierto es que es más bien una reflexión filosófica sobre el efecto de nuestras decisiones o del azar sobre nuestras vidas. No es la primera vez que el cine nos cuenta las distintas líneas temporales de una persona dependiendo del azar o de una decisión. Vease la británica Sliding Doors, o la española y muy interesante La vida en un hilo de Edgar Neville. Son las que me vienen a la memoria a bote pronto; pero hay otras. Pero ésta de hoy nos ofrece una profundidad en su planteamiento poco habitual y muy interesante. Y sobre todo con mucho interés visual como ya he dicho.

No obstante, la película es de difícil digestión. Exige la participación activa del espectador, cierta complicidad, cierta falta de prejuicios, para introducirse en un argumento sin una línea temporal y sin una sucesión de acontecimientos claros. Claro está, esto no es excusa para la mala educación del público, que cuando no entiende o no le gusta lo que ve, pierde los modos, habla, comenta, se ríe y molesta a los demás espectadores. Nunca me ha gustado el público de cine de mi ciudad, Zaragoza. Creo que es un público poco aficionado, que parece que no le den de comer en casa y que su única fuente de sustento sean las toneladas de palomitas que engullen ruidosamente en la sala de cine. Pero esto no deja de ser una falta de educación y de solidaridad con el prójimo. Para eso, que se queden en casa y allí que tocineen y vociferen lo que quieran. Claro que con este comentario, me gano el odio de los propietarios de las salas de cine, a quienes lo único que les importa es que la gente vaya y se deje sus cuartos en el ambigú. Claro. Con el tiempo, cuando la gente se va a comer las palomitas a otra parte, se quejan de que no se apoya el cine lo suficiente. Ufff… ¡qué cabreo llevaba, y cómo me he desahogado!

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Por cierto, que la película tiene interés ferroviario, así que es probable que vuelva por estas páginas.

Micheline

Una "Micheline" francesa en la Cité du Train de Mulhouse; un vehículo similar tiene una importancia clave en la película que hoy comentamos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Arte, Cine, Fotografía

Se me había pasado por alto. No me había enterado. Pero me la encontré ayer por la mañana, un poco por casualidad. Porque no tenía pensado que mis pasos me arrastrasen hasta el entorno de la Plaza del Pilar y de la Seo. Y entonces vi que en la Lonja de Zaragoza, desde algo más de una semana y hasta el 22 de agosto, hay un exposición de Carlos Saura, Otras miradas de Carlos Saura, con abundancia de fotografías de este polifacético autor.

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza - Fujifilm Finepix F10

Carlos Saura es fundamentalmente conocido como director cinematográfico. No es que últimamente se dedique a realizar películas que lleguen con facilidad al gran público, pero tiene una trayectoria muy interesante, mucho más que otros directores patrios con más relumbrón.

Pero Saura es una artista polifacético. Y después del cine, la fotografía es una actividad artística a la que ha dedicado mucha atención y dedicación. Incluso se ha fabricado en algún momentos sus propias cámaras fotográficas. Pero tampoco se queda ahí. El dibujo y la pintura también forman parte de su actividad artística, bien sea como complemento a las anteriores, bien porque utiliza técnicas mixtas como en sus fotosaurios, bien porque tienen sentido en sí mismas.

Y sobre todo esto va la exposición. Sobre la variada y diversa actividad del director aragonés, en relación a su disciplina principal, el cine, o en relación con el mundo que observa o que tiene más cerca sí, como puede ser la familia.

Fotografías diversas, de sus rodajes, de su familia, de la calle, son el material principal de la exposición. Pero también encontramos un buen número de los ya mencionados fotosaurios, que no son otra cosa que fotografías pintadas, o díbujos y storyboards de sus películas, o vídeos sobre los procesos de realización de estas obras. Como curiosidad para los amantes de la técnica, también se exponen algunas de sus personales cámaras fotográficas.

En resumen, una exposición que si bien carece de la profundidad temática que podría haber tenido más centrada en alguno de sus aspectos, es muy agradable, muy entretenida y nos permite conocer más a este autor. Hay un catálogo por 20 euros, en el que hay cierta discrepancia entre quien lo haya realizado y yo sobre que obras deberían ir en grande en cada página y cuáles a un tamaño más discreto. Pero bueno.

Plaza de la Seo

Por aquí pasaba yo, la plaza de la Seo de Zaragoza, un poco distraido, intentando aprovechar la dudosa calidad de la luz del mediodía veraniego zaragozano, cuando me percaté de la exposición - Fujifilm Finepix F10

London River (2009)

Cine

London River (2009), 22 de julio de 2010.

Ayer la verdad es que me apetecía ir al cine, pero no me apetecía ver nada serio. El problema es que la parte no seria de la cartelera tenía un aspecto a priori absolutamente lamentable, así que decidí que podíamos optar por este filme, que no tiene el tono intrascendente veraniego que buscábamos, pero que a lo mejor no viene mal.

Dirigido por el parisino de origen argelino Rachid Bouchareb, nos cuenta las andanzas de dos personas, Elisabeth (Brenda Blethyn), una mujer de Guernesey en las Islas Anglonormandas, y Ousmane (Sotigui Kouyaté), un africano que vive y trabaja como guardabosques en Francia. Ambos coinciden en Londres tras los atentados del 7 de julio de 2005 buscando a sus hijos con quienes no consiguen comunicarse. Ambos tendrán que luchar contra los prejuicios raciales y religiosos derivados del clima social y político que rodeo ese momento de la historia británica. Y pronto descubrirán que en realidad están buscando lo mismo, puesto que ambos jóvenes mantienen una relación.

La realización es sobria, sin lujos, con abundancia de primeros planos. Hay tres protagonistas en el filme; los dos personajes mencionados y la ciudad de Londres. Una ciudad de Londres que nos aparece multicolor, multirracial, multiétnica,… como lo queramos llamar. Hay un interés básico en mostrar un ciudad, un país o incluso un continente europero muy distinto del estándar que tenemos en mente. Es una película que constituye básicamente una defensa de la diversidad. También es una película dramática que no busca la sorpresa por la sorpresa, aunque nunca estemos seguros de cuál va a ser el resultado de la búsqueda hasta el final. El esfuerzo va encaminado a que el espectador consiga empatizar con los protagonistas; que entienda sus sentimientos, que comprenda sus prejuicios y porqué están ahí, y que les acompañe en su evolución personal durante la búsqueda. No buscan sólo a sus hijos, de alguna forma, aunque no lo sepan, se buscan a sí mismos.

En cualquier caso, la base de la película es la interpretación de sus dos protagonistas, que es excelente. A Blethyn ya la conocíamos de algún muy buen trabajo anterior, y consigue transmitir todos sus prejuicios, todos sus miedos y todos sus sentimientos sin necesidad de realizar alardes melodramáticos o histriónicos, desde la contención. Es la expresividad y la mirada, o la actitud corporal, las que nos guían en su conflicto interior. De lo mejor. Pero es que el para mí desconocido Kouyaté consigue componer una verdadera alegoría de la dignidad personal con su cuerpo y su actitud, con las escasas palabras que se le otorgan al personaje que hace que sea fenomenal.

Por supuesto, una crítica ácida al hecho de que no sea posible ver esta película en versión original. Es una película multilingüe. Se habla en inglés, se habla en francés, se habla en árabe… y no solamente esta doblada, sino que está doblada como si en todo momento se hablase el mismo idioma. Esto hace que se pierda parte del sentido del filme, desde mi punto de vista.

Resumiendo, este largometraje, correcto en su factura general y en su planteamiento, es una excelente oportunidad para reflexionar un rato sobre la diversidad, sobre la tolerancia, sobre el choque de culturas y sobre la capacidad de los seres humanos para comprenderse independientemente de su origen o fundamento cultural. Pero sobre todo es una oportunidad para presenciar una lección de interpretación por parte de sus protagonistas.

Dirección: ***
Interpretación: *****
Valoración subjetiva:
***

5 de julio de 2005, día de los atentados, me encontraba de vacaciones, de viaje en otras de las islas del archipiélago británico; en Irlanda, en Connemara - Canon Powershot G6

7 de julio de 2006, justo un año más tarde, de nuevo de vacaciones; en el mismo Londres, con toda esa variedad cultural y étnica, paseando por el West End - Fujifilm Finepix F10

Madres & hijas

Cine

Madres & hijas (Mother and Child, 2009), 15 de julio de 2010.

No me he enterado de la existencia de esta película hasta esta mañana. Supongo que mi ignorancia puede ser atribuible a las vacaciones, que me han impedido estar al loro, y a que ha llegado a las carteleras con extraordinaria discreción. Pero claro, si me dicen que el responsable de In Treatment, Roberto García, ha dirigido una película que protagonizan Annette Bening y Naomi Watts, y que como secundarios tiene gente como Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, entre otros menos conocidos pero igualmente competentes, lo que me pregunto a mí mismo es porque no he ido a verla ya. Y a eso vamos.

Karen (Bening) fue madre adolescente a los 14 años, y se vio obligada por su entorno a dejar a su hija en adopción. Vive amargada por el hecho, y para colmo de males, su madre muere dejándola sola. A pesar de todo, conoce a Paco (Smits) que con dificultades consigue sacarla de su caparazón. Elizabeth (Watts) es una abogada, mujer muy independiente, hija adoptada que vive su vida sola desde que tenía 17 años. En un momento dado, tiene una aventura con su jefe (Jackson) y con algún otro más. Queda embarazada, y sale huyendo de su entorno. Lucy (Kerry Washington) y su marido deciden adoptar ya que no son capaces de procrear de forma natural. Pero la cuestión no es sencilla. Tarde o temprano, las vidas de las tres mujeres acabarán convergiendo.

Nos encontramos ante un drama en el que ante cualquier otra cosa priman las emociones, los sentimiento. Correctamente planteado, desarrollado, y no tengo tan claro si resuelto, por su director a quien le sobra oficio a raudales para tratar con este tipo de situaciones, la película va avanzando sin prisas, pero sin pausas. Un desarrollo que lleva también consigo el cambio y la madurez para sus protagonistas femeninas, independientemente de la edad que representan, puesto que nunca es tarde para avanzar. Tal y como indica el título, la base temática es la reflexión sobre qué es, qué puede ser y qué puede no ser la relación entre una madre y una hija.

Pero sobre todo estamos ante una película de interpretaciones. Las dos protagonistas mencionadas en primer lugar están estupendas. Bening cada vez me sorprende más por su capacidad para evolucionar con su edad y con su físico. Esperemos que los buenos papeles no la olviden ahora que ya francamente ha entrado en la madurez. Y Watts nos ha hecho recordad papeles de hace un tiempo, después de aventurillas insulsas por el cine de acción y otras lindezas similares; es una actriz muy buena y muy atractiva. Pero no sólo ellas, también Washington está al mismo nivel, y cualquiera de los secundarios, más conocidos o menos conocidos están estupendos.

Resumiendo, un drama que si no es perfecto es porque el final puede ser discutible,… o no. Según se vea. Pero que creo que merece la pena ser visto. Por supuesto, si vas al cine a comer palomitas, a ponerte unas ridículas gafas 3D, o consideras que una película es buena porque tiene unos efectos especiales cojonudos, mejor quédate en casa. Esto es cine y no eso otro.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Esculturas de Jean Arp (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo)

Si no recuerdo mal, alguna de estas estructuras del estrasburgués Jean Arp en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo, tenía que ver con la maternidad;... creo - Panasonic Lumix LX3

Nausicaä del Valle del Viento (1984)

Cine

Nausicaä del Valle del Viento (Kaze no tani no Naushika, 1984), 13 de julio de 2010.

Hace ya un tiempo que oigo noticias que hablan de que esta película de animación que fui a ver ayer se podía calificar de obra maestra. De imprescindible en el género de animación, y de una de las importantes de la historia del cine en general. Cuando se estrenó por primera vez en el mundo occidental, según informa la Wikipedia, sufrió una serie de atentados monstruosos a base de tijera sobre el montaje original, que hizo que además de cambios absurdos en el título y en los nombres de los personajes, el filme tomara un sentido totalmente distinta. Como consecuencia de un cambio en los derechos de distribución del filme, desde 2005 se ha producido un reestreno del mismo que en este 2010 llega a nuestro país, y con dos meses de retraso respecto a Madrid, a mi ciudad, a Zaragoza. El número de copias circulantes debe ser escaso. Y además está en versión original subtitulada.

Nausicaä es la princesa, es decir la hija del jefe, de una pequeña población rural en el Valle del Viento. La Tierra vive una situación post-apocalíptica. 1000 años antes, una guerra devastó buena parte del planeta y, desde entonces, un bosque con elementos tóxicos poblado de extraños insectos potencialmente hostiles, se ha ido extendiendo, arrinconando a las poblaciones humanas que aún encuentran tiempo para guerrear entre sí. Esta historia nos cuenta como la joven princesa busca entender qué es lo que pasa y cómo convivir con el extraño ecosistema del bosque tóxico, mientras intenta salvar a su comunidad de un conflicto bélico en el que participan otras dos poblaciones más poderosas y mejor armadas.

Dirigida por Hayao Miyazaki, este filme de tema fundamentalmente ecologista y pacifista, desarrolla un mundo de gran belleza conceptual y visual. Si en lo conceptual, nos habla con gran maestría de la necesidad de mantener los equilibrios de los ecosistemas y con el resto de los seres vivos, por hostiles que aparezcan a nuestros ojos, en lo visual es un derroche de imaginación con imágenes de gran belleza y sensibilidad. Debieran aprender muchos de los que babean en estos momentos por los 3D y otras lindezas similares, que estos artificios no son más que meros reclamos propagandísticos en comparación con la limpieza de los dibujos y de la animación de este filme. Nunca he sido muy favorable a la animación japonesa, pero evidentemente, a la vista de este filme, es que no tenía toda la experiencia e información disponible para juzgar. He leído en algún sitio que esta copia restaurada no tiene la saturación y la vivacidad del original; no sé, a mi me ha parecido ideal.

Es también un filme en el que es una delicia escuchar las voces originales en japonés. A pesar de ser un idioma muy extraño al nuestro, al poco rato, puedes distinguir perfectamente las entonaciones y los sentimientos que las acompañan. Aunque difícilmente se puede hablar de interpretación en una película de animación, reconozco que ésta está ahí, y es excelente.

En resumen, una película que va a tener una difusión extremadamente limitada por tres motivos: su limitada distribución, su escasa publicidad, y por no estar doblada al castellano. Pero la encuentro absolutamente recomendable para todo el mundo. Estoy casi de acuerdo en que es una obra maestra del cine, y lo es sin duda alguna, para mí, del cine de animación. No os lo perdáis.

Dirección: *****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
*****

Champ du Feu

Aparentemente menos agresivos que el Fukai de la película, los bosques en los Vosgos son muy bellos, aunque también potencialmente peligrosos; especialmente si eres un "pato" como yo y vas tropezando con todas las raíces escondidas bajo los helechos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Epílogo: Surrealistas en Madrid, y algunos buenos fotógrafos más

Cine, Fotografía, Viajes

Cuando estuve en París a principios de diciembre, una de las cosas que me apetecía mucho hacer era visitar el Centro Pompidou, y especialmente una exposición temporal de campanillas, «La Subversion del Images», la fotografía y el cine en el movimiento surrealista. Pero me quedé con las ganas. Una huelga de funcionarios de los museos nacionales franceses me aguó la fiesta; aunque me traje el catálogo.

Pues bien, esta exposición ha venido a España, a la sala Recoletos de la Fundación Mapfre, así que decidí, ya que el avión llegaba a la capital a última hora de la tarde, mal para coger un tren decente, pasar una noche en la villa y corte, e ir a visitar la exposición. Y dicho y hecho.

Y me lo he pasado fenomenal. Muchas y buenas fotos. Muchas y buenas historias. Mucho y buen arte. Y para finalizar la visita, dos cortometrajes de lujo: «L’étoile de mer» de Man Ray, y «Un chien andalou» de Luis Buñuel. Creo que a estos dos filmes les dedicaré un día de éstos una entrada.

La exposición, que abrió el 18 de junio, cerrará sus puertas el 12 de septiembre, así que aun hay tiempo.

Uno de los carteles de la exposición, con una de mis fotografías favoritas de Man Ray.

En una de las salas de la exposición, un aviso... "material no apto para menores y mentes sensibles",... ya se sabe,... desnudo,... pornografía; una de las imágenes, la famosa fotografía "La Priere" de Man Ray en una copia original de minúsculo tamaño (la que está al lado de la pantalla)... por cierto que tan maravillosas nalgas eran las de la modelo y tambien estupenda fotógrafa Lee Miller.

Como mi tren no salía de vuelta a Zaragoza hasta las 15:30, aún me ha dado tiempo a ver algunas exposiciones cercanas a Recoletos del certamen PhotoEspaña 2010. Así, por ejemplo, el Instituto Cervantes vuelve a mostrar fotógrafos emergente de América Central y del Sur, bajo el título genérico en esta ocasión de «Encubrimientos». O en Alcalá 31, de la Comunidad de Madrid, la exposición «Calves & Thighs» del alemán Juergen Teller. O la sensible Hellen Levitt, con su «Lírica urbana» en el Museo Colecciones ICO.

Imágenes pasan por una pantalla en la exposición "Encubrimientos" en el Instituto Cervantes.

No es Juergen Teller uno de mis fotógrafos favoritos, pero todo hay que conocerlo.

Las modestas, en tamaño que no en calidad, fotografías de Hellen Levitt atraen mucha gente a las salas del ICO.

Pero la que más me ha gustado, la que ha resultado mi favorita, la que me ha llevado a comprar el catálogo para disfrutar con frecuencia de las imágenes, es la retrospectiva de László Moholy-Nagy, «El arte de la luz», uno de mis fotógrafos favoritos de la década de los veinte, en ese mágico entorno creativo que fue la Bauhaus. Y miento al decir «fotógrafo», ya que también fue pintor, dibujante, diseñador, escenógrafo,… un artista completo, en busca de lo más puro del arte.

Fotomontajes y diseños de László Moholy-Nagy en el Círculo de Bellas Artes.

En el Círculo de Bellas Artes también hay un mini-exposición de Fernando Sánchez-Castillo, con tres fotografías y un filme sobre las estatuas de Franco que por la geografía española han pululado.

En fin; en PhotoEspaña 2010 hay mucho, mucho, mucho más que ver. Como me queda todavía una semana de vacaciones, intentaré escaparme un día a ver unas cuantas exposiciones más. Aunque con el calorcito que hace en la capital, es una actividad agotadora.

La vida privada de Pippa Lee (2009)

Cine

La vida privada de Pippa Lee (The Private Lives of Pippa Lee, 2009), 28 de junio de 2010.

Nuevamente un motivo, aunque sutil, para opinar que a los que traducen los títulos de las películas habría que llevarlos a todos a una isla desierta y no dejarlos volver, por crímenes contra, no sé, la humanidad, el buen gusto, el sentido común, el respeto a las artes,… lo que quieran. Porque lo fundamental son las diversas vidas de la protagonista. Y no su vida privada en singular. Ahora veremos. Esta película a priori tenía algunos atractivos en su reparto; pero también algunos motivos para rechazarla. Fundamentalmente, el cara cartón Keanu Reeves. Pero bueno, finalmente nos decidimos a ver esta obra de Rebecca Miller, escritora, actriz, directora de cine, hija de escritor famoso y fotógrafa estupenda, de la que yo no había visto todavía ninguna película.

Pippa Lee (Robin Wright) está casada con un famoso editor (Alan Arkin), 30 años mayor que ella, que tras 3 infartos se retira a una urbanización tranquila en algún lugar de Nueva Inglaterra, huyendo del estrés de Nueva York. Tienen dos hijos (Zoe Kazan y Ryan McDonald) ya independientes. Así que básicamente el mundo de Pippa entra en crisis, y nos va retrotrayendo en sus pensamientos a sus años de su infancia y su juventud (en esta última, interpretada por Brake Lively). Conoceremos sus conflictos con su madre (Maria Bello) en la infancia y adolescencia, la locura de drogas y sexo de su juventud inducida cuando se va a vivir con su tía por la amante de esta (Julianne Moore). Y también conoceremos cómo entra en la vida de su marido cuando éste está casado con una bella mujer (Monica Bellucci), y acaba casado con él y transformada en una perfecta ama de casa americana. En paralelo veremos las influencias que en la actualidad tienen la relación sus vecinos y amigos. Como esa aspirante a escritora algo neurótica (Winona Ryder), o el arisco hijo de una vecina (el ya mencionado Reeves).

El punto de partida del filme me parece muy interesante. Una mujer al borde de la cincuentena, y que de repente, por una serie de motivos pone en crisis toda su existencia. De repente le viene la sensación de que no ha vivido su vida, sino la de los demás. La de su madre primero, la juventud olvidada por las drogas, y la de «señora de y madre de» hasta el presente. Sin embargo, dentro de una corrección formal absoluta, a la película le falta un poco de alma. A ratos parece que va a decantarse por cierto tono de comedia. Algo ácida, claro. Otras veces flirtea con el drama e incluso con la tragedia. Pero sin que quede claro las intenciones de la autora, que lo es al completo puesto que también lo es de la novela en la que se basa el filme. Un aspecto clave son las transiciones entre las distintas vidas de la protagonista, y estas no siempre están bien conseguidas, resultando un poco precipitadas. Tampoco quedan muy allá algunos aspectos de las relaciones del personaje principal, por ejemplo con el padre, o especialmente, con la hija.

Las interpretaciones son mayoritariamente de buen nivel, puesto que en general se ha confiado en actores y actrices que han demostrado suficientemente su calidad. Pero vienen condicionado por el tono, o la ausencia de tono, que imprime la directora. Quizá podría destacar a Blake Lively, interpretando el personaje protagonista cuando es joven, creo que de forma bastante convincente. El más flojo, como era previsible, es Reeves, que no se deshace de su inexpresividad, haciendo que resulte hasta cierto punto incomprensible por qué el personaje principal se fija en él.

En resumen, una película que tiene su interés pero que no acaba de estar del todo conseguida por los motivos expresados anteriormente, aunque es razonablemente agradable de ver y, por lo tanto, razonablemente recomendable.

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Nota curiosa: El abuelo de la actriz Zoe Kazan (la hija), el prestigioso director Elia Kazan, denunció al padre de la directora, Arthur Miller, ante la Comisión de Actividades Antiamericanas, acusándole de comunista, lo que produjo serios dolores de cabeza al escritor. Parece que afortunadamente no ha habido malquerencias familiares, y sus descendientes colaboran y trabajan juntas sin mayor problema.
Landas

La campiña francesa al paso del TGV por las Landas; y mañana salgo para Francia, a pasar unos días, en la esquina opuesta, en la Alsacia - Panasonic Lumix LX3

Nueva película en CineTren, y de modo algo forzado en La fotografía en el cine: La última estación

Cine, Fotografía

Ayer comentaba en estas páginas mi opinión sobre la película La última estación. En este filme se narran los últimos días de la vida de León Tolstói, año 1910, que murió en la estación de Astápovo, hoy en día nombrada en honor al escritor ruso. Por lo tanto, buena parte del último tercio del largometraje se desarrolla en una ambiente ferroviario que justifica que desde ahora tenga un espacio en mi colección de películas sobre el ferrocarril en la historia del cine. Podéis ir también a la reseña a través del enlace directo.

Pero de alguna forma, también podría ir a mi colección de películas relacionadas con la fotografía. En seguida me explico.

León Tolstói en el primer retrato fotográfico tomado en Rusia por Sergéi Prokudin-Gorsky en 1908 (fotografía obtenida en Wikimedia Commons)

Durante muchas de las escenas de la película, podemos ver cómo una pléyade de fotógrafos y camarógrafos buscan inmortalizar constantemente los acontecimientos que se producen en el entorno del escritor y filósofo ruso. Viejas cámaras de banco, montadas en sus trípodes, con fogonazo de magnesia para aportar luz cuando esta escasea. Pero además, en Wikimedia Commons he encontrado la imagen anterior. Se trata de una copia fotográfica en color tomada en 1908, dos años antes de la muerte del Tolstói. El fotógrafo fue Sergéi Prokudin-Gorsky, y fue un precursor de la fotografía en color. Este fotógrafo tomaba tres imágenes monocromática en rápida sucesión con tres filtros de color distinto, por lo que luego podían proyectarse reproduciendo los colores originales. Pero en aquellos tiempos, no era posible obtener copias físicas en color. Años más tarde, partiendo de aquellas imágenes monocromáticas combinadas fue posible obtener las copias. Muy interesante.

Pospiezny (tren rápido) de Kalinigrado a Gdynia - Malbork

Nueva versión de una foto que tomé a un tren ruso en la estación de Malbork, Polonia - Fujifilm Finepix F10

La última estación (2009)

Cine

La última estación (The Last Station, 2009), 21 de junio de 2010.

Las críticas que habíamos leído de está película no eran muy allá. Pero el reparto es realmente notable. Así que, aunque el director, Michael Hoffman, no es especialmente santo de mi devoción, nos hemos animado a ver este película biográfica de Lev Tolstoi.

Nos encontramos en el otoño de 1910, y Valentín Bulgakov (James McAvoy) es contratado por Vladimir Chertkov (Paul Giamatti), lider del movimiento tolstoiano como secretario de Lev Tolstoi (Christopher Plummer), retirado en su casa solariega de Yásnaya Poliana con su mujer Sophia (Helen Mirren) y algunos de sus hijos y seguidores. Allí, el joven Valentín se ve enredado en las guerras intestinas entre Sophia y Chertkov por conseguir un testamento favorable, con los derechos sobre al obra del escritor como premio gordo. Mientras, Valentín tendrá tiempo para enamorarse de la fogosa Masha (Kerry Condon), y el escritor empezará a mostrar los signos de fatiga que desembocarán en su muerte.

La película esta excelentemente ambientada, aunque algunas cosas no se sabe muy bien por qué pasan, y existen un punto de maniqueísmo en el planteamiento de la lucha entre los personajes. La mujer, Sophia, es vehemente pero incurablemente romántica, y acaba por resultar digna y caer bien. Chertkov resulta mezquino, como si fuera un pesetero, para quien los ideales del maestro importan poco. No sé lo que pasó en realidad, pero el maniqueísmo no me suele gustar. Pero en líneas generales, sin tener un guión para tirar cohetes, se deja ver, especialmente porque no es especialmente larga.

La principal virtud de este filme está en sus interpretaciones. Todos ellos están convincentes en sus papeles, especialmente los más veteranos. Realmente, Mirren es prácticamente siempre una excelente actriz. Y Giamatti tiene una solidez en este tipo de papeles muy notable. Pero en general están todos bien.

Resumiendo, una película que sin ser nada del otro mundo, resulta agradable de ver, con bonitos paisajes, excelentes interpretaciones, y un resultado de conjunto razonable. Volveré sobre ella, probablemente mañana, para comentar los aspectos ferroviarios del filme. En cuanto a las notas:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Campiña polaca

A falta de imágenes de la campiña rusa, nos conformaremos con la polaca en las cercanías de Poznan - Fujifilm Finepix F10