[Cine] Enemy (2013)

Cine

Enemy (2013), 6 de abril de 2014.

Acudimos a primera hora de la tarde del domingo, un domingo de primavera tirando a cálido, para ver esta película en versión original de un director canadiense muy activo últimamente, Denis Villeneuve, que nos está gustando bastante, con guion del español Javier Gullón, adaptando una novela del portugués José Saramago, y protagonizada por un actor en estado de gracia últimamente, el estadounidense Jake Gyllenhaal. Como vemos un producto muy internacional, y aún hay alguna nacionalidad más representada en este filme. En cualquier caso, a priori con elementos interesantes y otros que dan un poquito más de miedo sobre lo que nos vamos a encontrar. Saramago es un escritor que me caía bastante simpático, pero cuya obra no me suele entrar bien. En este caso, la película está basada en su novela El hombre duplicado.

Tras una escena que sirve de prólogo, en la que vemos unos cuantos hombres en un espectáculo de striptease, y en la que una de las modelos acerca su pie a una gran araña peluda, no introducimos en la historia de un profesor de historia en una universidad en Toronto, Adam (Jake Gyllenhaal), que lleva una vida discreta, rutinaria, salpicada por los encuentros con su guapa y estilosa novia, Mary (Mélanie Laurent). Un día, viendo una película que le han recomendado, descubre que hay un actor que es idéntico a él. Obsesionado con la cuestión, averigua su nombre artístico y el real, Anthony (Jake Gyllenhaal). E intenta ponerse en contacto con él, aunque su primera comunicación es con su esposa embarazada, Helen (Sarah Gadon). A partir de ahí, ambos hombres acabarán obsesionados con la vida del otro, tras descubrir que son idénticos hasta el último detalle. Y la madre de Adam (Isabella Rossellini) le asegura que no tuvo un hermano gemelo.

Río Elba en Dresde

No tengo fotografías de Toronto, pero la despersonalizada arquitectura que nos ofrece la película la encontramos en muchas ciudades del mundo, como estos bloques de edificios a orillas del Elba en Dresde.

Extraña película, rodada en un ambiente de aspecto morboso. Se nos presenta un entorno, una ciudad, de aspecto duro, hormigonado, soleada pero brumosa al mismo tiempo, con espacios que resultan amplios, pero con un sentido de claustrofobia al mismo tiempo. Constantemente, en la obsesión que surge en el protagonista, y después en su doble, sientes una sensación de incomodidad y de peligro, que acompaña todo el metraje del filme, que no es muy extenso. Y acompañada de una no menos obsesiva banda sonora que constantemente nos transmite asimismo una sensación de desasosiego.

Estamos ante una película que a partir de una obsesión, que si he de ser sincero no acabo de entender muy bien de donde sale y porqué tiene tanta virulencia, nos plantea una reflexión constante sobre el concepto de identidad. Con el contraste que plantea la paradoja de la identidad física hasta el último detalle, frente a personalidades muy distintas, que todavía se contrastan más por lo distintas que se nos aparecen las dos mujeres que acompañan a ambos hombres. Todo ello apoyado por la excelente interpretación del protagonista en su doble papel, y razonablemente acompañado por el reparto femenino de la película.

He de decir que la película en su conjunto me parece que tiene cosas interesantes, pero que tiene un final cuyo sentido no acabo de captar del todo. De hecho, se me escapa un poco el simbolismo o el significado del tema de las arañas que aparecen en determinados momentos, claves, del metraje. En cualquier caso, para quienes quieran devanarse un poco los sesos sobre esta intriga psicológica, decir que es un filme que puede merecer la pena ser visto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Potsdammer Platz

O los monolíticos edificios que rodean hoy en día la remozada Potsdammer Platz de Berlín.

[Cine] Nymphomaniac (2013)

Cine

Nymphomaniac I y II (2013), entre enero y marzo de 2014.

No perderé mucho tiempo en el comentario de esta película. Esta entrada en el fondo va a ser más una crítica a la industria de la distribución y la exhibición del cine en España que otra cosa. A finales de diciembre de 2013 llegó la primera parte de este filme dirigido por Lars von Trier a la cartelera española. Es una película larga, de unas cuatro horas de duración, que por lo tanto se ha dividido en dos partes, cada una estructurada en cuatro capítulos, que nos narra la historia de Joe (Charlotte Gainsbourg / Stacy Martin), una mujer cuya vida se ha visto marcada y condicionada por la adicción al sexo, y que tras recibir una brutal paliza, es recogida por Seligman (Stellan Skarsgård), un buen samaritano que le presta auxilio, y al que cuenta la historia de su vida. Una larga historia. Creo que está previsto un montaje, para ser visto de tirón, que todavía duraría más tiempo.

Esta primera parte de la película la pudimos ver en la cartelera zaragozana tanto en versión original subtitulada al castellano como en versión doblada. Bien. En principio, bien. Cada uno que elija, entre la versión auténtica y la adulterada. Unas semanas más tarde llegó la segunda parte. Pero sólo en versión doblada. Lo cual me parece injustificable. Es absolutamente frustrante para quienes hemos optado por la versión original, que no se nos permita ver la obra completa en condición homogéneas. Supongo que la atracción del público no fue lo suficiente grande, y hacia finales de enero, la competencia por la taquilla, con buen parte de la cartelera copada por las candidatas a los óscar, y con criterios puramente económicos, se decide que no pasa nada por defraudar a esa pequeña proporción del público más exigente. Paradójicamente, es muy probable que estés decepcionando a tus espectadores más fieles, a quienes más gusta la experiencia del cine en su plenitud. La que está más dispuesta a pagar por verlo en sala grande, con buena calidad y por la obra original. Pero supongo también que es un público no familiar, que no consume toneladas de palomitas y refrescos de cola. Que no interesa comercialmente. Señores de la distribución y de la exhibición del cine, de la industria del cine en general, no me hablen de promoción de la cultura y mandangas. A ustedes eso les importa poco. Sólo como argumento reivindicativo cuando las condiciones pintan bastos. Para reclamar el IVA cultural y esas cosas. Pero en realidad sólo están interesados por hacer caja. Supongo que si pudieran adocenar a miles de adolescentes todos los días en subproductos de superhéroes en pijama, y atiborrándose con quilos de maíz en palomitas, sal, aceite, y toneladas de azúcar en refrescos gasificados de todo tipo, y sacar por todo ello sus buenos 15 euros por persona en total, si con un poco de suerte hemos colocado el 3D para tener una excusa para cobrar algunos euros más, sería el cielo para ustedes. Y permítanme que les diga, eso no tiene nada que ver con la cultura. Nada.

Tren Regional en el puente Hohenzollern de Colonia

Aunque la sensación es que la acción de la película transcurre en Inglaterra, parece que está rodada en Alemania, en el estado de Baja Renania-Westfalia, al que pertenece Colonia.

Siempre he estado dispuesto a pagar un justo precio por la cultura. A recompensar el esfuerzo de los creadores. No soy partidario de las descargas indiscriminadas, simplemente porque están ahí y son fáciles de conseguir. Pero no me gusta que me tomen el pelo. Un pelo que a mis años ya es escaso. Y en este caso, no encontramos ningún motivo ético para no considerar que esas descargas fuera de los cauces habituales son el medio de distribución adecuado para ver, en versión original, esa segunda parte de la película, ya que la industria del cine nos falta al respeto con tanta alegría y despreocupación. Sinceramente. Estas campañas de promoción que duran tres días y que llevan a mucha gente coyunturalmente a las salas de cines, me parece una melonada. Porque lo único que demuestra es una cosa. Si algo es barato, la gente va. Pero habitualmente no lo es. Por lo tanto, tendrás que ofrecer algo a cambio. Supongo que calidad y servicio. Si no, tarde o temprano surgen alternativas, legales o irregulares, como sean, que son más convenientes para el público, y te abandona. Y te quejas y le echas la culpa a todo el mundo. Y lo único que parece que no se te ocurre es que tu política y estrategia empresarial son de otro siglo. Y por lo tanto, una mierda. Con perdón.

Dicho lo cual, tras una primera parte interesante, entre la comedia y el drama, divertida en general, protagonizada principalmente por la joven MartinLars von Trier nos sumerge en una segunda parte de la historia más oscura, más dramática, más violenta y más cínica, pero que no tiene los mismos atractivos y que nos acaba perdiendo como espectadores. Ni siquiera nos llama la atención el paradójico y chusco final, que hubiera tenido más sentido si hubiera mantenido mejor el tono a lo largo de todo el filme. También es dudoso que se necesiten 4 horas, o más, para contar esta historia. Porque lo esencial de la misma, con un mínima habilidad, se cuenta pronto. Hay mucho supérfluo.

Despedida de soltera en la estación de Krefeld

Curiosas, divertidas y peligrosas aventuras las de la protagonista en un tren; no sé si estas participantes en una despedida de soltera en la estación de Krefeld llegarían a esos extremos.

Encontramos cosas positivas. Es notable el capítulo que protagoniza Uma Thurman, lleno de ironía y humor negro. Aunque me pregunto qué narices se ha hecho esta mujer en la cara, que en ocasiones parece una actriz totalmente distinta.

En resumen, experiencia negativa para esta película, en gran medida por motivos ajenos a la misma. Pero también porque tiene debilidades intrínsecas que hacen que esta vez Von Trier no nos acabe de convencer.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Ante la catedral de Colonia

Muchas referencias, más o menos filosóficas, a las religiones y su papel sobre la sexualidad de las personas. Colonia fue una ciudad estado en el Sacro Imperio gobernada por príncipes arzobispos… Uf, cuánta religión en todos los órdenes de la vida.

[Libro con cine (o viceversa)] Helados nos dejan entre Andersen y Disney

Cine, Literatura

Hoy toca una entrada más informal e intrascendente. Hace unos días, en casa de unos amigos que tienen con viviendo con ellos durante una temporada a una sobrinilla de 9 años, estuvimos cenando, y para que la niña, un encanto, no se aburriese mucho con las cosas de los mayores le pusieron en la tele el reciente éxito de la productora DisneyFrozen. Dicen que ya es la película de animación más taquillera, no sé si de la historia, de la historia de Disney o de qué. Pero vamos. Un exitazo de público y  taquilla. Y creo que se llevó más de un óscar en la última entrega de estos premios. Ya se sabe, la «peli» de animación y alguna de las cancioncillas. El caso es que al final acabamos viendo todos el largometraje acompañando a la peque, e introduciendo comentarios relajados durante todo el tiempo que duró. No la comento como los estrenos habituales de cine, por las circunstancias en las que transcurrió la velada, que no es lo mismo que ir a una sala de cine a contemplar la película con dedicación.

Nærøyfjord

Toda la pinta tiene tanto el cuento como la película de transcurrir en los países escandinavos, quizá a orillas de un fiordo como el Nærøyfjord.

Una cosa positiva tiene la película; es muy entretenida. Sin duda. Como he leído por ahí, si tuviese que hacer un listado de las 10 mejores películas de animación que he visto, no entraría ni de coña. Vete tú a saber, a lo peor ni en las 20 mejores según mi humilde opinión. No creo que el taquillazo justifique calificarla de obra maestra o maravilla de la animación. Nada de eso. Un guión entretenido, unos personajes simpáticos y una razonable destreza técnica. Esto no es Wall-E, por hablar de otro film de la productora, que el otro día vi por enésima vez acompañado de mi sobrino. Muy superior, desde diversos puntos de vista. Por poner un ejemplo. Y eso que no me salgo para comparar a las princesas de Disney con las protagonistas femeninas, también hay alguna princesa, más de una, del japonés Studio Ghibli. Estas ganaría desde mi punto de vista por goleada en la comparación, si es que son productos comparables, con objetivos similares. Nuevamente Disney propone a las niñas convertirse en princesas, pero sabiendo que sólo serán felices si se casan con su príncipe estupendo. Es cierto que antes solían ser princesas consortes de un príncipe encantador, y ahora permiten que sean princesas reales y que los consortes sean los príncipes. Pero es el viejo y algo rancio discurso Disney.

Nærøyfjord

Yo estuve en verano,… pero imaginaos el Nærøyfjord y sus impresionantes paredes cubiertas de hielo y nieve.

El caso es que en los créditos finales nos informaron que la película estaba basada en un cuento de Hans Christian AndersenLa reina de las nieves. Curiosamente, ninguno de los presentes conocíamos el cuento, por lo tanto éramos incapaces de decir si Disney había vuelto a destrozar o no otro cuento tradicional. Como es fácil encontrar estos cuentos en formato electrónico gratis o por una cantidad ridícula de dinero, lo busqué y lo leí en el fin de semana. He de decir que los cuentos del danés, propios o adaptados de las tradiciones, nunca han sido muy de mi gusto. Tienden a la ñoñería y a uno valores excesivamente conservadores para mi gusto. Pero aquí, mezclados con estos, tenemos una historia de aventuras de una niña… probablemente más bien una adolescente, que con voluntad, esfuerzo, ingenio y… cómo no, la ayuda de cosas mágicas, consigue rescatar a su amigo, no consta que lleguen al noviazgo, de las garras de la caprichosa Reina de las Nieves. No. La película no es una adaptación del cuento. Y como inspiración es remota. Son dos historias distintas. Casi se podrían haber ahorrado la referencia. O mejor dicho. Se deberían haber evitado la referencia.

Dicho todo lo cual, no pasa de ser el típico producto entretenido, de moral conservadora, disfrazado con personajes femeninos más proactivos que los de antaño, pero para quienes la felicidad sigue siendo pillar un buen marido que las trate como a princesas. Me quedo con Mononoke, o Nausicaä. Por lo menos estas princesas japonesas tienen otros objetivos más solidarios en la vida.

Cruzando Hardangervidda en tren

El palacio de la Reina de la Nieve en el cuento está más allá del Círculo Polar Ártico, pero en la película está en unas montañas cercanas, tal ven en Hardangervidda. Puestos a imaginar.

[Cine] Ida (2013)

Cine

Ida (2013), 30 de marzo de 2014.

En una mañana de domingo nos vamos a un pase matinal para ver esta película polaca que llega acompañada de tan buenas referencias, y en la que pronto descubriremos que lo único que tenemos que lamentar es que sólo esté disponible en versión doblada. Dirigida por Pawel Pawlikowski, estamos ante un drama perfectamente condensado en 80 minutos que ya adelanto que merece la pena ser visto.

Nos encontramos en un convento de monjas en la Polonia de principios de los años 60. La hermana Ana (Agata Trzebuchowska) es una joven novicia a punto de tomar los votos. Pero la superiora del convento le convence de que antes de hacerlo, debe ponerse en contacto con su tía Wanda (Agata Kulesza). La joven se ha criado en el convento como huérfano, desconociendo tener pariente vivo alguno. Una huérfana de la guerra mundial. Su tía es una juez, heroína de guerra en la que luchó como partisana, que ha formado parte del aparato represivo del estado comunista. Ahora vive desilusionada y alcoholizada. Esta le informará a la joven que su origen es judío. Y entre ambas, saldrán a la búsqueda de los orígenes de Anna, cuyo nombre original fue Ida Lebenstein. Una búsqueda que quizá lleve a las dos mujeres mucho más allá de donde pretendían.

Monja

Todo comenzará para Anna/Ida en un convento polaco, más rural que este de la ciudad de Cracovia.

Con una maravillosa fotografía en blanco y negro de la que hablo en carloscarreter.es, mi nuevo sitio dedicado a la fotografía y las artes visuales, estamos ante un viaje de descubrimiento personal. La joven Anna/Ida ha vivido su infancia y adolescencia en la concha protectora del convento, y desconoce las realidades del mundo. En el plazo de 48 horas descubrirá las terribles realidades que rodearon su llegada al mundo. Y unos días más le tendrán que bastar para conocer el mundo más de cerca. Un aprendizaje rápido y de difícil digestión. Un recorrido que sirve al director para de una forma sutil sacar a la luz algunos de los temas poco mencionados y poco reconocidos de la historia polaca. El antisemitismo subyacente, el extraño papel de la iglesia católica en su sociedad, las difíciles relaciones entre los polacos judíos y los polacos étnicos, la difícil digestión de la transformación en un estado comunista,… Muchos temas los que surgen en los limitados pero perfectamente gestionados ochenta minutos que dura el filme.

Sin embargo, la película te deja con muchos interrogantes. No desvelaré la conclusión de la película si es que hay alguna conclusión definitiva. Pero de alguna forma sales con la sensación de que el camino final de Anna/Ida más que de compromiso es de cobardía. De miedo ante la falta de respuesta ante sus preguntas al joven músico de jazz. ¿Y ahora, qué? Deja mucho en qué pensar.

Paisajes desde el tren

Una primera parte que incluye el ambiente opresivo de la sociedad rural polaca, con sus bellezas, sus miedos y sus prejuicios.

El trabajo de ambas actrices protagonistas es sensacional, especialmente el de Kulesza, a quien le toca bailar con el personaje más torturado. Pero también es difícil pensar en otra Ida que no sea la joven Trzebuchowska, con su aspecto delicado pero sereno, con su aparente mezcla de impasibilidad o resignación, con la reflexión con la que acoge las novedades que surgen de pronto en su vida.

Llena de logros técnicos y estéticos, con unas interpretaciones notables, el final de la película nos dejó un poco fríos. Quizá porque vimos en ese final un punto de cobardía, que desconocemos si era intencionado por parte del director. Si interpretamos bien la película, creemos que está estupenda. Si no, creemos que hay un punto decepcionante en este final. En cualquier caso, una película que merece la pena ser vista, sin duda.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***/**** (según se mire)
Cementerio judío en Cracovia

Una primera parte de la película que terminará entre las tumbas de un viejo cementerio judío, descuidado, no como el de la ciudad de Cracovia actual.

[Cine] Parece irremediable, el cine a la televisión: Veronica Mars (2014) y Byzantium (2012)

Cine

Dicen los distribuidores y los exhibidores de películas en la gran pantalla que el cine está en crisis. En alguna ocasión he mostrado mi opinión de que en ocasiones es la propia industria del cine la que con sus inconsecuencias acaba llevando a los espectadores fueras de las salas. Y cuando no parece haber alternativas, a canales de distribución de los considerados «ilegales», pero que en alguna ocasión parece ser la única razonable que se ofrece al aficionado al cine. Ausencia de versiones originales, retrasos excesivos en el estreno, versiones mutiladas, horarios inadecuados, … lo que se os ocurra imaginar. Hoy voy a comentar dos películas que en estas últimas semanas he visto de estreno en televisión, cada una con su especificidad en la distribución.

Margate

Algunos de los escenarios de la vampírica película que traigo hoy me recuerdan a Margate, Inglaterra, donde estuve hace año y medio.

Byzantium (2012)

Hace unos meses se produjo un fenómenos similar. Una película que a lo que se estrena en el cine se estrena casi simultáneamente en la televisión, en los canales de pago por satélite. En este caso es una película británica de vampiros que nos llega tanto a Canal Plus como a las pantallas de las salas de cine simultáneamente, dos años después de su estreno en el resto del mundo. La historia de dos mujeres, madre, Clara (Gemma Arterton), e hija, Eleanor (Saoirse Ronan), que llevan vagando dos siglos por la faz de la tierra, perseguidas por sus semejantes, y que se refugian en un antiguo hotel cerrado, el Byzantium, intentando rehacer su vida por enésima vez. Un lugar donde encontrarán tal vez a quienes determinarán su destino.

Contada simultáneamente en la época actual y en lo que sucedió hace doscientos años, este filme dirigido por Neil Jordan se aparta de la línea de los vampiros glamourosos, para ir por la de los vampiros solitarios, atribulados, marginados. Un poco en la línea que algunos autores escandinavos han propuesto. Sin embargo, la película no acaba de coger ritmo ni un tono claro, con diversos temas que van surgiendo, quedando como más importante el más sobrenatural, en vez de profundizar en las vivencias y en los sufrimientos de los personajes.

La película descansa sobre los hombros de sus hombros protagonistas. Ronan es una actriz que va desarrollándose poco a poco, y que tiene margen y posibilidades de mejora. Arterton se muestra francamente voluptuosa y metida en el papel, aunque me parece una intérprete en general más limitada.

Una película que tenía más posibilidades que las que Jordan le saca, y que no acaba de convencer del todo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Margate

Escenas de playa y a orillas del mar, con un tiempo perennemente otoñal.

Veronica Mars (2014)

Veronica Mars fue una serie de hace ya unos años, que tuvo una primera temporada sumamente divertida e interesante, con dos temporadas posteriores que no estuvieron mal pero que no llegaron al mismo nivel. La serie adquirió una base de fanáticos aficionados, quizá no muy grande, pero sí muy activa. Cuando se canceló la serie, muchos suspiraron por el regreso de Veronica (Kristen Bell). Un fenómeno similar al que se dio cuando se canceló la serie del espacio Firefly, y que finalmente provocó el cierre de las tramas abiertas en el largometraje Serenity. En esta ocasión también ha habido película derivada de la serie, con el mismo título de la misma. Con algunas peculiaridades en su producción.

En esta ocasión la financiación fue realizada por el método del llamado crowfunding, o financiación colectiva. En la medida en que los aficionados garantizasen con sus aportaciones previas la producción de la película esta saldría adelante. A cambio, estos podrían ver la película en salas de cine en Estados Unidos, o mediante acceso a internet en todo el mundo. La cosa funcionó, y recientemente se estrenó la película. No sin problemas. El acceso a internet para quienes aportaron dinero se limitó a un proveedor que no dio un buen servicio, con muchas quejas. Mejor funcionaron otros proveedores de pago para los que no aportaron dinero en la etapa de financiación. Y de maravilla funcionaron los canales irregulares de distribución, a los que acudieron muchos aficionados que tenían dificultades con su acceso legal. Como siempre, inconsecuencias en la distribución y exhibición por parte de la industria del cine.

La película en sí, sufre de los mismos problemas que sufrió Serenity, respecto a su serie de origen. Si bien la serie en la que se basaba funcionaba muy bien, la película no es más que una trama relativamente sencilla y previsible, que sirve de base para que los aficionados disfruten con los guiños y las apariciones de los personajes favoritos de los fanáticos del producto original. No me parece que tenga más sustancia que esta, a pesar de la buena acogida por la crítica. Entendámonos, la producción es correcta y esas cosas. Pero no me parece que de mucho más de sí. Desde luego carece de la gracia y la espontaneidad de los episodios de aquella primera temporada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Margate

Decadentes estructuras turísticas, especialmente sombrías fuera de temporada, cuando los veraneantes están inmersos en su labor cotidiana en alguna despersonalizada ciudad.

[Cine] The Grand Budapest Hotel (2014)

Cine

The Grand Budapest Hotel (2014), 21 de marzo de 2014.

Esta película la vimos en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. Podéis encontrarla en la cartelera española con el título literalmente traducido al castellano de Gran Hotel Budapest.

Ganas teníamos de ver esta película de Wes Anderson. Muchas ganas. Después de esa maravilla de hace un par de años sobre amores preadolescentes, y otras reflexiones, con una estética y una música absolutamente deliciosas, y que nos alegro el verano de ese año, estábamos muy interesados en ver que nuevas historias nos tenía que ofrecer este personal director. Y lo hace tirando del material escrito del austriaco Stefan Zweig, escritor profundamente antifascista, a partir del cual elabora un mundo alternativo para una comedia con un poso de profunda tristeza y melancolía, acorde al carácter del escritor.

Petersfriedhof - Salzburgo

Empecemos el acompañamiento de esta entrada con una vista del Petersfriedhof de Salzburgo, ciudad austriaca a la que bien se puede parecer la ficticia Lutz de la República de Zubrowka, que puede ser una alternativa a la república austriaca de entreguerras antes del «anschluss».

A través de un largo y doble flashback, un viejo escritor, que podemos considerar álter ego de Zweig (Tom Wilkinson / Jude Law), se nos cuenta la historia de M. Gustave (Ralph Fiennes)concièrge del Grand Budapest Hotel, hotel balneario de montaña situado en un país ficticio que podemos reconocer como centroeuropeo, uno de los restos del antiguo imperio austriaco, y que se encuentra bajo la amenaza de invasión de un enemigo militarista y dictatorial. M. Gustave , que también ofrece «servicios especiales» a ricas ancianas damas de alta alcurnia, eacoge bajo su protección y enseñanzas a Moustafa Zero (F. Murray Abraham / Tony Revolori), un joven refugiado de los genocidios de extremo oriente de unos años antes, y que ha sido contratado de botones del hotel. Tras la muerte de una de sus ricas ancianas, Madame D. (Tilda Swinton)M. Gustave hereda un cuadro pero se pone en contra a toda la familia de la anciana, especialmente a Dmitri (Adrien Brody) y su matón Jopling (Willem Dafoe). Comenzará aquí una serie de peripecias y enredos, entre los que no faltará la historia de amor del joven Zero con la joven repostera Agatha (Saoirse Ronan), que colaborará con su amado y con Gustave por llevar la justicia en un mundo que se vuelve cada día más feo y oscuro. Una justicia y una alegría que quizá no estén destinadas a durar mucho.

Anderson repité en esta película muchas de las fórmulas que nos ofrecía hace dos años. Una estética chiclé de colores intensos, saturados, encuadres en los que juega constantemente con la simetría, la inspirada banda sonora de Alexandre Desplat, también siguiendo el camino abierto con anterioridad, todo para contarnos una fábula de profunda melancolía, disfrazada de comedia. Estamos ante un mundo que desaparece, un mundo en el que las formas, la belleza, el saber estar importaban, y que da paso a un mundo gris, chapucero, violento. El símbolo de la decadencia de los antiguos regímenes, con su particular sentido del honor, frente a los totalitarismos del siglo XX, con su violencia, con su fealdad. El color diferenciados frente a lo gris indistinto. Una historia de amor a múltiples bandas, con un profundo toque de amargura, que sorprendentemente sentimos mucho más actual de lo que pensábamos. Una película que gana en el recuerdo, una vez que sales de la sala de cine.

Zugspitze

De la misma forma que los Alpes tiroleses podrían ser el lugar donde encontráramos el Gran Hotel Budapest, no muy lejos del Zugspitze, en la frontera del país invasor.

Todo ello aderezado por un reparto muy coral, en el que aparecen muchas caras conocidas que no detallaré aquí por evitar ser prolijo, de las cinematografías alemana, norteamericana, francesa y especialmente británica.  Tan numeroso el reparto que algunas apariciones parecen no pasar de ser simpáticos cameos. Indudablemente el peso de la función recae en las espaldas de un inspirado Fiennes y el joven Revolori. Pero todos ellos contribuyen al buen trabajo general.

Después del atracón de películas oscarizables, que nos dejó la sensación de que había mucho buen trabajo pero poca personalidad, aquí nos encontramos con una obra que reúne diversas características, oficio, estética, personalidad, y que sin embargo no imaginamos en los saraos de los premios. Y que por lo tanto, no necesariamente el mejor cine, o por lo menos el que más nos puede satisfacer intelectual y emocionalmente, no está en las luminarias holywoodienses.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Columna de la Victoria - Múnich

Y quizá los ejércitos invasores llegaron desde una ciudad similar a Múnich, con su columna de la victoria similar a otras que los prusianos colocaron por diversos sitios de la geografía alemana. Cierto que le llaman «friedensengel», «ángel de la paz», pero a mí me sigue pareciendo sospechosamente similar a la «siegessäule» de Berlín, y a las efigies de Niké, la Victoria. Es decir, un monumento guerrero.

[Cine] Dallas Buyers Club (2013)

Cine

Dallas Buyers Club (2013), 16 de marzo de 2014.

Llega por fin a la cartelera española una de las películas que se pueden considerar triunfadoras de los óscars, poco apreciada hasta ahora por las distribuidoras que no confiaron en ella para estrenarla con anterioridad, y llega afortunadamente en versión original, ya que todos los comentarios que nos llegaban de ella era sobre la calidad de sus interpretaciones. Que difícilmente se pueden apreciar cuando se tira de doblaje. Veamos por lo tanto lo que dio de sí para mí esta película dirigida por Jean-Marc Vallée.

Trincheras de Alcubierre

El domingo al atardecer estuve en las trincheras de la guerra civil restauradas en Alcubierre.

La película se basa en la historia real de Ron Woodroof (Matthew McConaughey), una electricista tejano que contrajo la infección por VIH a principios de los años 80 a través del contacto sexual no protegido, y que se enteró de la misma cuando ya tenía un sida establecido. Los médicos le dan un pronóstico vital muy malo, de 30 días, que se niega a aceptar y comienza una pelea particular por prolongar su vida accediendo a medicamentos que en aquellos momentos se encontraban en experimentación. Tras una experiencia mala con la zidovudina, también conocido como AZT, comienza a importar de forma irregular otros medicamentos no aprobados por la correspondiente agencia estatal norteamericana, organizando junto con un transexual que conoce en el hospital, Rayon (Jared Leto), un club privado de compradores de estos medicamentos, lo cual le llevará a conflictos diversos con la administración reguladora de fármacos.

Trincheras de Alcubierre

La idea era hacer pruebas con una cámara de película en formato medio, con la que no estoy familiarizado todavía.

Por motivos profesionales, esta película me ha dejado un poco… así… poco convencido. Por un lado nos plantea cuestiones éticas relacionadas con actitudes poco éticas entre la industria farmacéutica y la administración reguladora. El medicamento «villano» es un medicamento plenamente aceptado para el tratamiento de los enfermos de sida, bien es cierto que tras muchos más datos y conocimientos sobre el mismo y la enfermedad se usa de forma distinta a como se hacía a finales de los años 80. Pero es un medicamento aceptado en el arsenal contra la enfermedad. Y más allá de algunos lugares comunes, tampoco profundiza mucho en esa denuncia de la falta de ética de la industria. De hecho, se siembran sospechas, pero se razona y se profundiza poco. Al final la cuestión queda en la conveniencia o no legal de que un fulano privado, sin titulación de farmacéutico ni nada, se ponga a vender y traficar con medicamentos, esto no está permitido de forma racional en nuestro país,  y la conveniencia o no de regular el uso compasivo de medicación en pacientes desahuciados. Uso compasivo es cuando se utiliza un fármaco para combatir una enfermedad sin una evidencia científica de que vaya a ser útil, cuando el enfermo no tiene nada que perder. El uso compasivo, bajo determinadas circunstancias y con la supervisión de un facultativo médico está permitido en algunos países, y en otros no. Hay argumentación a favor y en contra de las dos posiciones. Obviamente, la película se pronuncia a su favor. Ya digo que a mí, con los conocimientos que tengo, formación especializada y de posgrado en materia de medicina preventiva, salud pública, administración y gestión sanitaria, los planteamientos de la película me han dejado un tanto frío, y según que cosas que se presentan, sólo tienen sentido en un país con tantas contradicciones internas como Estados Unidos, y más en cuestiones como el acceso a los servicios sanitarios.

Trincheras de Alcubierre

Como no lleva fotómetro, y quise afinar la exposición, me llevé como «polaroid» de pruebas la Panasonic GF1, que con el 20 mm y el formato cuadrado da con bastante aproximación la visión de la cámara de formato mediol

Dicho lo cual, la película esta realizada con oficio, y efectivamente goza de unas excelentes interpretaciones, confirmando el buen momento de McConaughey, quizá un poco menos convencido del óscar a Leto que es de estos que gustan dar a las interpretaciones de personajes extremos.

Repito. Me ha dejado una sensación extraña esta película. Por circunstancias de mis puestos de trabajo en el pasado, me ha tocado firmar papeles para dar vía adelante para autorizar el uso compasivo de medicamentos. Y reconociendo que la industria farmacéutica tiene puntos oscuros en sus políticas empresariales, estos se extienden tanto al uso normalizado de los fármacos como al uso extraordinario. Muchas veces he tenido sospecha de que se promovía el «uso compasivo» de medicamentos como formas de presión para «normalizar» su uso. Así que la película no me resulta buena ni adecuada como reflexión o crítica social. Tampoco tengo elementos para saber qué parte de lo que se nos cuenta es veraz o no. Y por lo tanto me quedan dudas éticas que no sé resolver con la información que tengo ante este filme y sus intenciones. Desde luego me parece demencial que se presente como buena la iniciativa de venta de fármacos descontrolada, sin condiciones de trazabilidad y de controles de calidad, que es algo que hace el «héroe» de esta función. Y bueno… no me quiero extender en temas que pueden resultar muy técnicos para el público común… Le daré el aprobado pero con reservas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **/***
Trincheras de Alcubierre

Ya enseñaré lo que salió decente con los carretes en color cuando los tenga revelados. De momento decidí no desechar las fotos digitales y aquí tenéis algunas convertidas a blanco y negro. Con la tremenda luna llena que asomó al atardecer.

[Cine] Joven y bonita (2013)

Cine

Joven y bonita (Jeune et Jolie, 2013), 8 de marzo de 2014.

No ha llegado en versión original esta película francesa del director François Ozon, un director que nos ha ofrecido a lo largo de su carrera algunas propuestas interesante. Y variadas. Especialmente en sus miradas a las mujeres o a los adolescentes. En este caso, ambas cosas a un tiempo. Por cierto, el problema de la versión original se resuelve «poniéndose el parche en el ojo», como casi siempre en las películas francesas, que suelen llegar con bastantes meses de retraso a nuestra cartelera. Cada cual sabrá. Porque ante el maltrato de los distribuidores y exhibidores a los espectadores, ya no sé cuál es la postura ética más adecuada. Nosotros fuimos a la sala de cine, pero también me he visto la versión original. Creo que estaba en mi razonable derecho.

A lo largo de un año de su vida, siguiendo las cuatro estaciones, la historia sigue a Isabelle (Marine Vacth), una chica que conocemos durante unas vacaciones de verano con su familia en la playa, a punto de cumplir sus diecisiete años, y en las que decide practicar el sexo por primera vez con un chico. Un alemán mono que pasaba por allí. Tiene una relación muy abierta con su hermano, Victor (Fantin Ravat), razonablemente buena con el segundo marido de su madre, Patrick (Frédéric Pierrot), y la habitual de la edad con su madre, Sylvie (Géraldine Pailhas). Lo siguiente que sabremos de ella, en el otoño siguiente, es que alterna sus estudios con la prostitución, citándose en hoteles con hombres que están dispuestos ha pagar una buena cantidad de dinero por acostarse con una chica «joven y bonita» como dice el título de la película.

Sena

Pues sí, hoy nos vamos a París; a pasear junto al Sena como en la película.

Es cierto como se ha comentado por ahí que tiene un principio en la que Isabelle nos recuerda a las protagonistas de las películas de Eric Rohmer, como por ejemplo en La collectionneuse, y en menor medida Pauline à la plage. Y algunos otros personajes femeninos de la filmografía del excelente director francés. No tanto me convencen los paralelismos que algunos han visto con la visión del aburrimiento burgués que Buñuel nos transmitía en Belle de Jour. Creo que estamos ante una particular forma de explorar su propia sexualidad y su atracción en una adolescente que, siendo una chica ejemplar desde cualquier punto de vista convencional, está insatisfecha de sus primeros contactos con el otro sexo con gente de su generación. La historia no nos cuenta cómo empieza en la prostitución, permitiéndonos elucubrar en los motivos de la chica, hasta bien avanzado el filme. Sin darnos necesariamente una explicación completa. Es algo en lo que el espectador tiene que poner de su parte. Pero por poner un dato, podemos dudar sin problemas que lo haga por dinero. Hay otros temas que aparecen entrelazados. Ya mencionado, las relaciones con sus semejantes adolescentes, las relaciones familiares. Más específicamente, la relación con la madre y el papel de esta como role model como mujer. Muchas más cosas de lo que parecen en un primer análisis superficial.

Análisis superficial que puede venir de las escenas de sexo que salpican la película, y de la indudable sensualidad que exuda la protagonista de la película. Una Marine Vatch que da el físico de una chica de diecisiete años, aunque en algún momento se le nota que tiene algunos años más. Por lo demás, unas interpretaciones razonablemente competentes.

Una película interesante, por los temas y su tratamiento formal, aunque quizá no al mismo nivel que otras propuestas del director. Pero bastante visible.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Notre-Dame

Aunque, viendo la catedral de Notre-Dame,… pues la película no va de vírgenes precisamente…

[Cine] Philomena (2013)

Cine

Philomena (2013), 28 de febrero de 2014.

En vísperas de la gala de los óscars, ya comentada de una u otra forma, se estrena en Zaragoza, versión original incluida, una de las nueve candidatas, número claramente excesivo, al premio gordo de la Academia de Hollywood. Que además viene avalada por la dirección de Stephen Frears, y las interpretaciones de la prestigiosa Judi Dench así como del también guionista Steve Coogan.

Nos cuenta cómo, tras dejar su puesto en el departamento de comunicación del gobierno británico por un escándalo político, el periodista Martin Sixsmith (Steve Coogan) mientras decide por donde encaminar su futuro profesional accede a investigar el paradero del hijo de Philomena Lee (Judi DenchSophie Kennedy Clark de joven), una anciana irlandesa que en su adolescencia fue separada en contra de su voluntad de su hijo por las religiosas católicas del centro donde estuvo internada como consecuencia de su embarazo fuera del matrimonio. Esto les llevará a ambos a realizar un periplo por IrlandaEstados Unidos para averiguar qué pasó y qué fue del hijo de Philomena Lee.

Río Shannon en Clonmacnoise

El Río Shannon en Irlanda a su paso por Clonmacnoise.

Película sin muchas complicaciones que nos cuenta una «historia de interés humano», en la que hay una crítica, no especialmente incisiva, hacia las actitudes de la iglesia católica en relación con el tráfico de niños en adopción en la Irlanda de los años de posguerra. La película está interpretada con el oficio que caracteriza a los veteranos intérpretes británicos que en ella trabajan.

Siendo una película razonablemente visible, me parece bastante blandita dado los temas que tratas. Estando de fondo el tema del tráfico de niños y bebe a cambio de dinero por parte de instituciones religiosas presuntamente caritativas, opta por una historia amable de buenos sentimientos y pocas consecuencias. Se deja ver, como digo, pero no me parece que esté a la altura de una seria candidata a premios de importancia. Los personajes son reales.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Clifden

Y más al oeste, sin salir de Irlanda, un puente de piedra en Clifden.

[Cine y fotografía] Algunos obituarios, un breve sobre los óscars y fotómetros y cámaras de antaño

Cine, Fotografía

Con mi leve faringitis y el mal tiempo, el sábado tocó quedarse en casa, y como algunos quizá ya sabréis lo dediqué a un artículo sobre fotómetros de antaño que publiqué en De fotos y cámaras fotográficas, el lugar donde hablo de estas cosas técnicas fotográficas.

Pero para quien no quiera meterse tanto en la cosa técnica, dejo aquí algunas fotos de los aparatos con los que estuve trasteando. Pertenecieron al padre de un amigo mío, y algunos son diseños de finales de los años 30 del siglo XX.

Pero mientras han pasado otras cosas. Y entre esas cosas es que se nos han muerto un par de directores de cine. Muy distintos eso sí.

Por un lado con poco más de 50 años de edad falleció la directora y guionista española Dunia Ayaso (1951 – 2014), que funcionaba en pareja con Félix Sabroso. Se pusieron relativamente de moda desde finales de los años 90 con un tipo de comedia petarda que atraía al público joven, aunque desde mi punto de vista con una repercusión social y artística moderada. No estoy al tanto de su trabajo en el terreno de las artes escénicas donde también desarrollo labor. En cualquier caso, una pena que desaparezcan creadores en plena edad productiva. No andamos sobrados de ideas y propuestas en el cine español como para ir perdiendo efectivos.

Y por otro lado, hemos dicho adiós a Alain Resnais (1922 – 2014), director francés realmente innovador, encuadrado en La nouvelle vague, que aunque fallecido a una edad ya muy provecta, ha estado trabajando hasta sus últimos años. Su obra es diversa, con ese punto álgido en el puente entre los 50 y los 60 en el que nos dejó dos obras tan especiales como Hiroshima, mon amour y la muy personal y compleja L’année dernière à Marienbad. Quizá sea una buena excusa, el homenajear a este director, para revisitar alguna de sus obras.

Todo ello en el entorno temporal de la entrega de los óscars correspondientes a la generación del 2013, sobre la que me extendí ayer, sin que tenga gran cosa que añadir. En las categorías que consideré comentar, pues decir que sólo he coincidido con el criterio de los votantes académicos en el premio a la mejor actriz. Insistir en la catástrofica visión de los distribuidores y exhibidores españoles que todavía no nos han permitido ver por vías «legales» una película con tres premios como es Dallars Buyers Club. Y que según las fotos que he podido ver de la alfombra roja, Jennifer Lawrence no se ha llevado su segunda estatuilla consecutiva, pero sigue pareciendo la más guapa y simpática del cotarro, así como la más patosa. Sin duda.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La pieza que más me atrajo es este fotómetro Zeiss Ikon Helicon, aquí montado sobre mi Leica IIIf.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La baquelita está quebrada y necesita una limpieza de las partes metálicas, pero funciona. Aunque no puedo garantizar su nivel de precisión.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

Con un poco de paciencia, conseguí una imagen del interior del visor, donde está la aguja que nos guía a la hora de medir la luz de forma correcta.

Fotómetro Bertram Chronos

Este Bertram Chronos de 1950 sí que funciona bastante bien por lo que he podido comprobar.

Fotómetro Sekonic Auto Leader Mod. 38

Sin embargo, este Sekonic Auto Leader Mod. 38 puede tener ya su célula de selenio agotada. Un pena, porque es bonito, y muy capaz. Se puede ajustar para sensibilidades de película de hasta 12800 ASA (no ISO, que en los año 50 no existía ese estándar, pero que es equivalente, más o menos).

Fotómetro Weston Master II

Quizá el aparato más interesante fue este Weston Master II, que salió al mercado en 1939, y que perteneció a una prestigiosa estirpe de fotómetros. Ansel Adams consta que usó uno de estos en ocasiones.

Zeiss Ikon Ikonta 35mm

También trasteé con un par de cámaras. Como esta Zeiss Ikon Ikonta, mismo nombre que una de formato medio que poseo. Pero esta es para película perforada de 35 mm. Para no confundirse, sus sucesoras recibieron el nombre de Contina. Mientras que las versiones más sofisticadas, con telémetro y fotómetro eran las Contessa. De estas últimas también tengo una. No he conseguido que funcione esta Ikonta 35. El disparador está atascado. No la quiero forzar.

Konica Eye 2

Y la que confiaba que funcionase es esta Konica Eye 2, camara de medio formato, negativos de 24 x 18 mm, similar a mi Canon Demi EE17. Las diferencias con esta es que no tiene modo manual mecánico. Es automática y necesita pilas para hacer funcionar su electrónica. Y aunque le he puesto una pila nueva, no ha funcionado. Sus circuitos no deben funcionar. Mala suerte.

[Cine] La tarde de los óscars,… y no especialmente emocionado

Cine

Esta tarde noche, hora de la costa del Pacífico en Estados Unidos, se entregarán los óscars de la 86ª edición de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos, correspondiente a la generación del 2013. Para quienes somos amantes del séptimo arte, esta debería ser la fiesta mayor. Pero no es así. O muchas veces no es así. Por lo menos para mí.

Hay una cosa que con el tiempo he comprobado que me condiciona notablemente. Independientemente de la calidad técnica o cinematográfica de las películas, si no me llegan, si no me emocionan, si no me dicen algo distinto, no permanecen en mi imaginario personal. Y sucede que hay años en los que se acumulan en estos premios películas de estas características, y otros que no. Que aparece como una gran sequía. Ya digo. Eso no quiere decir que «objetivamente» no haya buenas películas. Sino que no me llaman la atención, y causan mi desapego. Esto ha venido a suceder en esta ocasión.

He visto todas menos una de las producciones que optan al premio a la mejor película. No he comentado por aquí todavía Philomena. Es cosa de un par de días. Podría resolver lo de verlas todas. Aunque Dallas Buyers Club no llegará a la cartelera hasta mitad de marzo, está ya bastante accesible al público en general. Hace mucho que se estrenó y se editó en vídeo en su país de origen, con todo lo que ello conlleva. Hoy mismo podría verla. Todavía mantengo que es mejor ir a ver el cine a las salas de cine. Y no me importa pagar. Pero la nefasta política de distribución y exhibición en este país hace que estas convicciones cada vez sean más débiles. Cual me gustaría que ganase… No sé. Creo que de las nueve, la que más me llegó fue Nebraska. Pero no creo que gane. Entre el resto, creo que hay mucho ruido, pero pocas nueces. Propuestas técnicamente casi perfectas, exageradamente interpretadas en muchas ocasiones, pero más vacías de contenido de lo que aparentan.

Si nos vamos al apartado de mejor director estaríamos en algo similar. Es una año en el que las películas son muy de sus directores, y por lo tanto pueden ser trabajos impecables, pero con mensajes vacuos o incluso discutibles. Me vuelvo a quedar con el fino y elegante trabajo de Alexander Payne por Nebraska, aunque ya digo que no creo que se lleve la estatuilla.

Beguinaje (Beginhof)

La película que más me ha emocionado de las que se juegan algo esta noche viene de Bélgica, de la bélgica flamenca, y allí me voy, al beguinaje de Brujas.

Otro de los aspectos que atraen de los óscars es el glamour. Y el glamour lo dan las estrellas. Actores y actrices que nos hacen soñar, y viven por nosotros las vidas que no tenemos tiempo ni ocasión de vivir, porque sólo tenemos una y da para lo que da. Por categorías:

Actor de reparto: No tengo un favorito claro. No he visto el trabajo de Jared Leto. Así que del resto, escogería a Michael Fassbender por 12 years a slave, siendo una categoría en la que tengo claro que se han quedado sin candidatura otras interpretaciones más interesantes.

Actriz de reparto: Aquí yo le daría el oscar a cualquiera de las secundarias de August. Desgraciadamente, los responsables de la película han hecho trampa, y no han presentado a ninguna de ellas, sino a una de las protagonistas. Y por bien que Julia Roberts lo haga, me parece una candidatura tramposa y, por lo tanto, no. Del resto, creo que quien más me satisfizo fue Sally Hawkins en Blue Jasmine, que daba un excelente contrapunto a la protagonista. Aunque no parece estar en las quinielas.

Actor protagonista: No he visto al Matthew McConaughey de Dallas Buyers Club, aunque creo que este intérprete bien podría estar incluido en esta categoría por Mud, una excelente película totalmente desaparecida de estas candidaturas. Descontado este, por no haber visto la película, me quedo con otro que parece que sale con pocas posibilidades, que no es otro que Bruce Dern por Nebraska. Película que se va configurando con mi favorita, como podéis ver.

Actriz protagonista: Mi categoría favorita, la más glamourosa. Aunque en esta ocasión me produce serias dudas. Es bueno el trabajo de Dench por Philomena, algo pasado el de Streep por August,… demasiado coral American Hustle como para pensar en Adams como real protagonista,… la Bullock de Gravity no está mal, pero no me creo al personaje… Aquí sí que me pongo del lado de las quinielas, y optaré por la Cate Blanchett de Blue Jasmine. La película de Woody Allen conquista mis preferencias femeninas.

Stadhuis (Ayuntamiento)

O quizá podamos parar un momento por los alrededores del ayuntamiento de Lovaina.

Las película cuentan historias, y las historias están escritas en los guiones, categorías importantes también donde las haya:

Guion original: Nuevamente me falta Dallas Buyers Club para tener la visión completa. Probablemente el guion más trabajado sea el de American Hustle, pero es una categoría en la que encuentro a faltar otras opciones. Sin mucho convencimiento, me quedaré con este trabajo de Eric Warren Singer y David O. Russell.

Guion adaptado: Aquí las he visto todas, y creo que tengo una favorita clara, que tampoco parece estar en ninguna quiniela. Y no es otra que aquella que nos trae los diálogos de amor y desamor entre JesseCeline, en la estupenda Before Midnight, y que firman Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke. Aunque me ha sorprendido verlo como «adaptado». Creía que era un guion original para el cine.

Entre las categorías técnicas, la única que comento es la mejor dirección de fotografía, y aquí lo tengo muy claro. Aquí me quedo con el estupendo trabajo de Bruno Delbonnel en Inside Llewyn Davis, una película que merecería más consideración, aunque los cinco candidatos tienen excelencia en este apartado.

Y dejo para el final la categoría que creo que puede proporcionarnos la «real» mejor película de la noche. Aunque sólo he visto tres de las cinco candidatas a mejor película de habla no inglesa, he de considerar que las tres han conseguido algo que apenas han intentado las nueve candidatas de habla inglesa. Transmitirme una auténtica emoción a la vez que ser de excelente factura. Tengo que elegir una de ellas y optaré por la belga The Broken Circle Breakdown, la película que más poso y más cosas me ha dicho en el último año, o por lo menos durante la temporada de exhibición de las películas candidatas a premios. En mi humilde opinión, la mejor película de las que optan a algún premio y que yo haya visto. Y esta si que parece estar en algunas quinielas. Quizá con esta película coincida en algo con los premios que realmente se concederán esta noche, aparte actriz protagonista y tal vez guion original. Quien sabe.

Rodaje cinematográfico en el Quai de la Rapée

Pero si hay ciudades con auténtico sabor cinematográfico, una de ellas es París, y aquí vemos como un equipo de producción se afana bajo el puente del Quai de la Rapée en el rodaje de algun filme.

[Cine] Her (2013)

Cine

Her (2013), 22 de febrero de 2014.

Nos fuimos a ver hace unos días una más de las película que han llegado esta temporada con aureola de premios, una de las candidatas al premio gordo de los oscars, aunque no aparece bien situada en ninguna quiniela. Dirigida por el personalísimo Spike Jonze, mi primera noticia de esta película hace unos meses fue cuando hubo una moderada polémica por no haber aceptado la candidatura a los premios a Scarlett Johansson, que pone su personal voz en la película pero no su imagen.

La película trata de un escritor en un futuro próximo, Theodore (Joaquin Phoenix), escritor de cartas de unas personas a otras, para transmitir sentimientos o noticias personales y esas cosas, que se encuentra en deprimido por su separación e inminente divorcio de Catherine (Rooney Mara), de quien está profundamente enamorado. Tan apenas se relaciona con gente, más allá de una simpática vecina, Amy (Amy Adams) y su pareja. En un momento dado, compra un nuevo sistema operativo para sus aparatos informáticos, un sofisticado sistema de inteligencia artificial, con voz de mujer, que responde al nombre de Samantha (Scarlett Johansson). Y comenzará una historia de relación con Samantha, que llegará a tener un carácter romántico e incluso sexual.

Paisaje suburbano

Hoy estoy con espíritu de contradicción, frente a la ciudad hipermoderna y con rascacielos de la película, a mí me da por el paisaje, cutre, de los suburbios de las ciudades.

Cuando salimos del cine, el pequeño grupo que conformábamos estuvimos un rato sin comentar gran cosa. De lo primero que hablamos es si se podía incluir la película dentro del género distópico o simplemente como una película de anticipación ante un futuro probable, o al menos posible. Conforme fuimos entrando en conversación, los dos varones del grupo coincidimos en que no veíamos como, con los datos recibidos durante el largometraje, podíamos considerar verosimil la relación que el protagonista mantiene con Samantha. Y más nos sorprende la generalización de la situación al conjunto de una sociedad. No conseguimos vencer el escalón de «suspensión temporal de la incredulidad», lo cual lastró nuestra percepción de la película. El subgrupo femenino tenía una posición dividida ante la película. Desde quien se había aburrido hasta quien consideraba que había propuestas interesantes. La comparación con la serie británica Black Mirror, surgió, como ha surgido posteriormente en otros entornos.

Realmente estamos ante una película que plantea una serie de temas realmente muy interesantes. Desde la relaciones permanentes entre hombres y mujeres, el problema de la soledad, la falta sensación de compañía que pueden producir las tecnologías de la comunicación en su faceta de redes sociales, el futuro de la evolución de los sistemas de información y las tecnologías de la comunicación… muchas cosas. Había mucho material sobre el que tirar. Pero entre la incredulidad, la modorra en la que cae en algunos momentos la acción, y el ambivalente final (digo ambivalente porque no nos pusimos de acuerdo en interpretarlo como esperanzador o desesperanzador), no acabamos de quedar satisfecho. Yo no quedé satisfecho, puesto que me pareció un filme muy por debajo de las expectativas creadas.

Paisaje suburbano

Frente a las gentes, los coches, las tecnologías superavanzadas, ese mundo indefinido entre la naturaleza y el artificio urbano.

Me generan problemas también las interpretaciones. Puedo entender cierta inexpresividad en el personaje protagonista debido a la anhedonia propia del estado depresivo casi permanente en el que está sumido, en algunos momentos casi con características de depresión endógena más que reactiva. Como dijo una de nuestras acompañantes «normal que su ex se divorciase de él, por triste y aburrido». Pero es que aparte de eso, no consigo conectar en ningún momento con sus problemas. No consigo empatizar con el personaje. Y lo de la voz de la Johansson, pues me parece que no está mal, pero no es para tanto. Curiosamente lo que más nos hizo gracia fue la cita a cieras con  Olivia Wilde, o el chat de voz con la sexykitten con voz de Kristen Wiig.

Resumiendo, película que tenía muchas proposiciones muy interesante, muchos temas interesantes que tratar, pero que no consiguió engancharnos y, como ya he dicho, muy por debajo de las expectativas que había despertado. Tampoco la vimos un producto tan machista como se ha comentado por ahí. Por cierto, que surgió en la cerveza de después el comentario de una película que vimos dos de los que allí estábamos hace unos años, Lars and the Real Girl (Lars y una chica de verdad), primera película que recuerdo de un Ryan Gosling, que no iba de macizo, y que toma alguno de los temas de la película que nos ocupa hoy, y que nos gustó bastante.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Paisaje suburbano

Curiosamente, no carente de su estética en su cutredad. Bueno… me ha dado por ahí. Tampoco me toméis muy en serio.