[Cine] Philomena (2013)

Cine

Philomena (2013), 28 de febrero de 2014.

En vísperas de la gala de los óscars, ya comentada de una u otra forma, se estrena en Zaragoza, versión original incluida, una de las nueve candidatas, número claramente excesivo, al premio gordo de la Academia de Hollywood. Que además viene avalada por la dirección de Stephen Frears, y las interpretaciones de la prestigiosa Judi Dench así como del también guionista Steve Coogan.

Nos cuenta cómo, tras dejar su puesto en el departamento de comunicación del gobierno británico por un escándalo político, el periodista Martin Sixsmith (Steve Coogan) mientras decide por donde encaminar su futuro profesional accede a investigar el paradero del hijo de Philomena Lee (Judi DenchSophie Kennedy Clark de joven), una anciana irlandesa que en su adolescencia fue separada en contra de su voluntad de su hijo por las religiosas católicas del centro donde estuvo internada como consecuencia de su embarazo fuera del matrimonio. Esto les llevará a ambos a realizar un periplo por IrlandaEstados Unidos para averiguar qué pasó y qué fue del hijo de Philomena Lee.

Río Shannon en Clonmacnoise

El Río Shannon en Irlanda a su paso por Clonmacnoise.

Película sin muchas complicaciones que nos cuenta una «historia de interés humano», en la que hay una crítica, no especialmente incisiva, hacia las actitudes de la iglesia católica en relación con el tráfico de niños en adopción en la Irlanda de los años de posguerra. La película está interpretada con el oficio que caracteriza a los veteranos intérpretes británicos que en ella trabajan.

Siendo una película razonablemente visible, me parece bastante blandita dado los temas que tratas. Estando de fondo el tema del tráfico de niños y bebe a cambio de dinero por parte de instituciones religiosas presuntamente caritativas, opta por una historia amable de buenos sentimientos y pocas consecuencias. Se deja ver, como digo, pero no me parece que esté a la altura de una seria candidata a premios de importancia. Los personajes son reales.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Clifden

Y más al oeste, sin salir de Irlanda, un puente de piedra en Clifden.

[Cine y fotografía] Algunos obituarios, un breve sobre los óscars y fotómetros y cámaras de antaño

Cine, Fotografía

Con mi leve faringitis y el mal tiempo, el sábado tocó quedarse en casa, y como algunos quizá ya sabréis lo dediqué a un artículo sobre fotómetros de antaño que publiqué en De fotos y cámaras fotográficas, el lugar donde hablo de estas cosas técnicas fotográficas.

Pero para quien no quiera meterse tanto en la cosa técnica, dejo aquí algunas fotos de los aparatos con los que estuve trasteando. Pertenecieron al padre de un amigo mío, y algunos son diseños de finales de los años 30 del siglo XX.

Pero mientras han pasado otras cosas. Y entre esas cosas es que se nos han muerto un par de directores de cine. Muy distintos eso sí.

Por un lado con poco más de 50 años de edad falleció la directora y guionista española Dunia Ayaso (1951 – 2014), que funcionaba en pareja con Félix Sabroso. Se pusieron relativamente de moda desde finales de los años 90 con un tipo de comedia petarda que atraía al público joven, aunque desde mi punto de vista con una repercusión social y artística moderada. No estoy al tanto de su trabajo en el terreno de las artes escénicas donde también desarrollo labor. En cualquier caso, una pena que desaparezcan creadores en plena edad productiva. No andamos sobrados de ideas y propuestas en el cine español como para ir perdiendo efectivos.

Y por otro lado, hemos dicho adiós a Alain Resnais (1922 – 2014), director francés realmente innovador, encuadrado en La nouvelle vague, que aunque fallecido a una edad ya muy provecta, ha estado trabajando hasta sus últimos años. Su obra es diversa, con ese punto álgido en el puente entre los 50 y los 60 en el que nos dejó dos obras tan especiales como Hiroshima, mon amour y la muy personal y compleja L’année dernière à Marienbad. Quizá sea una buena excusa, el homenajear a este director, para revisitar alguna de sus obras.

Todo ello en el entorno temporal de la entrega de los óscars correspondientes a la generación del 2013, sobre la que me extendí ayer, sin que tenga gran cosa que añadir. En las categorías que consideré comentar, pues decir que sólo he coincidido con el criterio de los votantes académicos en el premio a la mejor actriz. Insistir en la catástrofica visión de los distribuidores y exhibidores españoles que todavía no nos han permitido ver por vías «legales» una película con tres premios como es Dallars Buyers Club. Y que según las fotos que he podido ver de la alfombra roja, Jennifer Lawrence no se ha llevado su segunda estatuilla consecutiva, pero sigue pareciendo la más guapa y simpática del cotarro, así como la más patosa. Sin duda.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La pieza que más me atrajo es este fotómetro Zeiss Ikon Helicon, aquí montado sobre mi Leica IIIf.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La baquelita está quebrada y necesita una limpieza de las partes metálicas, pero funciona. Aunque no puedo garantizar su nivel de precisión.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

Con un poco de paciencia, conseguí una imagen del interior del visor, donde está la aguja que nos guía a la hora de medir la luz de forma correcta.

Fotómetro Bertram Chronos

Este Bertram Chronos de 1950 sí que funciona bastante bien por lo que he podido comprobar.

Fotómetro Sekonic Auto Leader Mod. 38

Sin embargo, este Sekonic Auto Leader Mod. 38 puede tener ya su célula de selenio agotada. Un pena, porque es bonito, y muy capaz. Se puede ajustar para sensibilidades de película de hasta 12800 ASA (no ISO, que en los año 50 no existía ese estándar, pero que es equivalente, más o menos).

Fotómetro Weston Master II

Quizá el aparato más interesante fue este Weston Master II, que salió al mercado en 1939, y que perteneció a una prestigiosa estirpe de fotómetros. Ansel Adams consta que usó uno de estos en ocasiones.

Zeiss Ikon Ikonta 35mm

También trasteé con un par de cámaras. Como esta Zeiss Ikon Ikonta, mismo nombre que una de formato medio que poseo. Pero esta es para película perforada de 35 mm. Para no confundirse, sus sucesoras recibieron el nombre de Contina. Mientras que las versiones más sofisticadas, con telémetro y fotómetro eran las Contessa. De estas últimas también tengo una. No he conseguido que funcione esta Ikonta 35. El disparador está atascado. No la quiero forzar.

Konica Eye 2

Y la que confiaba que funcionase es esta Konica Eye 2, camara de medio formato, negativos de 24 x 18 mm, similar a mi Canon Demi EE17. Las diferencias con esta es que no tiene modo manual mecánico. Es automática y necesita pilas para hacer funcionar su electrónica. Y aunque le he puesto una pila nueva, no ha funcionado. Sus circuitos no deben funcionar. Mala suerte.

[Cine] La tarde de los óscars,… y no especialmente emocionado

Cine

Esta tarde noche, hora de la costa del Pacífico en Estados Unidos, se entregarán los óscars de la 86ª edición de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos, correspondiente a la generación del 2013. Para quienes somos amantes del séptimo arte, esta debería ser la fiesta mayor. Pero no es así. O muchas veces no es así. Por lo menos para mí.

Hay una cosa que con el tiempo he comprobado que me condiciona notablemente. Independientemente de la calidad técnica o cinematográfica de las películas, si no me llegan, si no me emocionan, si no me dicen algo distinto, no permanecen en mi imaginario personal. Y sucede que hay años en los que se acumulan en estos premios películas de estas características, y otros que no. Que aparece como una gran sequía. Ya digo. Eso no quiere decir que «objetivamente» no haya buenas películas. Sino que no me llaman la atención, y causan mi desapego. Esto ha venido a suceder en esta ocasión.

He visto todas menos una de las producciones que optan al premio a la mejor película. No he comentado por aquí todavía Philomena. Es cosa de un par de días. Podría resolver lo de verlas todas. Aunque Dallas Buyers Club no llegará a la cartelera hasta mitad de marzo, está ya bastante accesible al público en general. Hace mucho que se estrenó y se editó en vídeo en su país de origen, con todo lo que ello conlleva. Hoy mismo podría verla. Todavía mantengo que es mejor ir a ver el cine a las salas de cine. Y no me importa pagar. Pero la nefasta política de distribución y exhibición en este país hace que estas convicciones cada vez sean más débiles. Cual me gustaría que ganase… No sé. Creo que de las nueve, la que más me llegó fue Nebraska. Pero no creo que gane. Entre el resto, creo que hay mucho ruido, pero pocas nueces. Propuestas técnicamente casi perfectas, exageradamente interpretadas en muchas ocasiones, pero más vacías de contenido de lo que aparentan.

Si nos vamos al apartado de mejor director estaríamos en algo similar. Es una año en el que las películas son muy de sus directores, y por lo tanto pueden ser trabajos impecables, pero con mensajes vacuos o incluso discutibles. Me vuelvo a quedar con el fino y elegante trabajo de Alexander Payne por Nebraska, aunque ya digo que no creo que se lleve la estatuilla.

Beguinaje (Beginhof)

La película que más me ha emocionado de las que se juegan algo esta noche viene de Bélgica, de la bélgica flamenca, y allí me voy, al beguinaje de Brujas.

Otro de los aspectos que atraen de los óscars es el glamour. Y el glamour lo dan las estrellas. Actores y actrices que nos hacen soñar, y viven por nosotros las vidas que no tenemos tiempo ni ocasión de vivir, porque sólo tenemos una y da para lo que da. Por categorías:

Actor de reparto: No tengo un favorito claro. No he visto el trabajo de Jared Leto. Así que del resto, escogería a Michael Fassbender por 12 years a slave, siendo una categoría en la que tengo claro que se han quedado sin candidatura otras interpretaciones más interesantes.

Actriz de reparto: Aquí yo le daría el oscar a cualquiera de las secundarias de August. Desgraciadamente, los responsables de la película han hecho trampa, y no han presentado a ninguna de ellas, sino a una de las protagonistas. Y por bien que Julia Roberts lo haga, me parece una candidatura tramposa y, por lo tanto, no. Del resto, creo que quien más me satisfizo fue Sally Hawkins en Blue Jasmine, que daba un excelente contrapunto a la protagonista. Aunque no parece estar en las quinielas.

Actor protagonista: No he visto al Matthew McConaughey de Dallas Buyers Club, aunque creo que este intérprete bien podría estar incluido en esta categoría por Mud, una excelente película totalmente desaparecida de estas candidaturas. Descontado este, por no haber visto la película, me quedo con otro que parece que sale con pocas posibilidades, que no es otro que Bruce Dern por Nebraska. Película que se va configurando con mi favorita, como podéis ver.

Actriz protagonista: Mi categoría favorita, la más glamourosa. Aunque en esta ocasión me produce serias dudas. Es bueno el trabajo de Dench por Philomena, algo pasado el de Streep por August,… demasiado coral American Hustle como para pensar en Adams como real protagonista,… la Bullock de Gravity no está mal, pero no me creo al personaje… Aquí sí que me pongo del lado de las quinielas, y optaré por la Cate Blanchett de Blue Jasmine. La película de Woody Allen conquista mis preferencias femeninas.

Stadhuis (Ayuntamiento)

O quizá podamos parar un momento por los alrededores del ayuntamiento de Lovaina.

Las película cuentan historias, y las historias están escritas en los guiones, categorías importantes también donde las haya:

Guion original: Nuevamente me falta Dallas Buyers Club para tener la visión completa. Probablemente el guion más trabajado sea el de American Hustle, pero es una categoría en la que encuentro a faltar otras opciones. Sin mucho convencimiento, me quedaré con este trabajo de Eric Warren Singer y David O. Russell.

Guion adaptado: Aquí las he visto todas, y creo que tengo una favorita clara, que tampoco parece estar en ninguna quiniela. Y no es otra que aquella que nos trae los diálogos de amor y desamor entre JesseCeline, en la estupenda Before Midnight, y que firman Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke. Aunque me ha sorprendido verlo como «adaptado». Creía que era un guion original para el cine.

Entre las categorías técnicas, la única que comento es la mejor dirección de fotografía, y aquí lo tengo muy claro. Aquí me quedo con el estupendo trabajo de Bruno Delbonnel en Inside Llewyn Davis, una película que merecería más consideración, aunque los cinco candidatos tienen excelencia en este apartado.

Y dejo para el final la categoría que creo que puede proporcionarnos la «real» mejor película de la noche. Aunque sólo he visto tres de las cinco candidatas a mejor película de habla no inglesa, he de considerar que las tres han conseguido algo que apenas han intentado las nueve candidatas de habla inglesa. Transmitirme una auténtica emoción a la vez que ser de excelente factura. Tengo que elegir una de ellas y optaré por la belga The Broken Circle Breakdown, la película que más poso y más cosas me ha dicho en el último año, o por lo menos durante la temporada de exhibición de las películas candidatas a premios. En mi humilde opinión, la mejor película de las que optan a algún premio y que yo haya visto. Y esta si que parece estar en algunas quinielas. Quizá con esta película coincida en algo con los premios que realmente se concederán esta noche, aparte actriz protagonista y tal vez guion original. Quien sabe.

Rodaje cinematográfico en el Quai de la Rapée

Pero si hay ciudades con auténtico sabor cinematográfico, una de ellas es París, y aquí vemos como un equipo de producción se afana bajo el puente del Quai de la Rapée en el rodaje de algun filme.

[Cine] Her (2013)

Cine

Her (2013), 22 de febrero de 2014.

Nos fuimos a ver hace unos días una más de las película que han llegado esta temporada con aureola de premios, una de las candidatas al premio gordo de los oscars, aunque no aparece bien situada en ninguna quiniela. Dirigida por el personalísimo Spike Jonze, mi primera noticia de esta película hace unos meses fue cuando hubo una moderada polémica por no haber aceptado la candidatura a los premios a Scarlett Johansson, que pone su personal voz en la película pero no su imagen.

La película trata de un escritor en un futuro próximo, Theodore (Joaquin Phoenix), escritor de cartas de unas personas a otras, para transmitir sentimientos o noticias personales y esas cosas, que se encuentra en deprimido por su separación e inminente divorcio de Catherine (Rooney Mara), de quien está profundamente enamorado. Tan apenas se relaciona con gente, más allá de una simpática vecina, Amy (Amy Adams) y su pareja. En un momento dado, compra un nuevo sistema operativo para sus aparatos informáticos, un sofisticado sistema de inteligencia artificial, con voz de mujer, que responde al nombre de Samantha (Scarlett Johansson). Y comenzará una historia de relación con Samantha, que llegará a tener un carácter romántico e incluso sexual.

Paisaje suburbano

Hoy estoy con espíritu de contradicción, frente a la ciudad hipermoderna y con rascacielos de la película, a mí me da por el paisaje, cutre, de los suburbios de las ciudades.

Cuando salimos del cine, el pequeño grupo que conformábamos estuvimos un rato sin comentar gran cosa. De lo primero que hablamos es si se podía incluir la película dentro del género distópico o simplemente como una película de anticipación ante un futuro probable, o al menos posible. Conforme fuimos entrando en conversación, los dos varones del grupo coincidimos en que no veíamos como, con los datos recibidos durante el largometraje, podíamos considerar verosimil la relación que el protagonista mantiene con Samantha. Y más nos sorprende la generalización de la situación al conjunto de una sociedad. No conseguimos vencer el escalón de «suspensión temporal de la incredulidad», lo cual lastró nuestra percepción de la película. El subgrupo femenino tenía una posición dividida ante la película. Desde quien se había aburrido hasta quien consideraba que había propuestas interesantes. La comparación con la serie británica Black Mirror, surgió, como ha surgido posteriormente en otros entornos.

Realmente estamos ante una película que plantea una serie de temas realmente muy interesantes. Desde la relaciones permanentes entre hombres y mujeres, el problema de la soledad, la falta sensación de compañía que pueden producir las tecnologías de la comunicación en su faceta de redes sociales, el futuro de la evolución de los sistemas de información y las tecnologías de la comunicación… muchas cosas. Había mucho material sobre el que tirar. Pero entre la incredulidad, la modorra en la que cae en algunos momentos la acción, y el ambivalente final (digo ambivalente porque no nos pusimos de acuerdo en interpretarlo como esperanzador o desesperanzador), no acabamos de quedar satisfecho. Yo no quedé satisfecho, puesto que me pareció un filme muy por debajo de las expectativas creadas.

Paisaje suburbano

Frente a las gentes, los coches, las tecnologías superavanzadas, ese mundo indefinido entre la naturaleza y el artificio urbano.

Me generan problemas también las interpretaciones. Puedo entender cierta inexpresividad en el personaje protagonista debido a la anhedonia propia del estado depresivo casi permanente en el que está sumido, en algunos momentos casi con características de depresión endógena más que reactiva. Como dijo una de nuestras acompañantes «normal que su ex se divorciase de él, por triste y aburrido». Pero es que aparte de eso, no consigo conectar en ningún momento con sus problemas. No consigo empatizar con el personaje. Y lo de la voz de la Johansson, pues me parece que no está mal, pero no es para tanto. Curiosamente lo que más nos hizo gracia fue la cita a cieras con  Olivia Wilde, o el chat de voz con la sexykitten con voz de Kristen Wiig.

Resumiendo, película que tenía muchas proposiciones muy interesante, muchos temas interesantes que tratar, pero que no consiguió engancharnos y, como ya he dicho, muy por debajo de las expectativas que había despertado. Tampoco la vimos un producto tan machista como se ha comentado por ahí. Por cierto, que surgió en la cerveza de después el comentario de una película que vimos dos de los que allí estábamos hace unos años, Lars and the Real Girl (Lars y una chica de verdad), primera película que recuerdo de un Ryan Gosling, que no iba de macizo, y que toma alguno de los temas de la película que nos ocupa hoy, y que nos gustó bastante.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Paisaje suburbano

Curiosamente, no carente de su estética en su cutredad. Bueno… me ha dado por ahí. Tampoco me toméis muy en serio.

[Libro – cine] No lo comprendo, no lo comprendo – Akira Kurosawa

Cine, Literatura

Hay un libro clásico de obligada lectura para los amantes del cine. Se trata de El cine según Hitchcock, un libro que partía de una conversación que duró días y un total de 50 horas de charla, a partir de unas 500 preguntas que el maestro francés François Truffaut quiso hacerle al excéntrico maestro británico del suspense. Lo leí en su momento, hace ya unos diez años en su versión de bolsillo, y me encantó.

El también director Cameron Crowe, bien es cierto que unos cuantos escalones por debajo que el francés, quiso repetir la experiencia con el genial Billy WilderCrowe, además de no tener la potencia como director que el resto de los mencionados, tampoco tiene la capacidad inquisitiva, la curiosidad y el talento que tenía Truffaut, así que aquí el diálogo era más asimétrico. Pero Wilder tenía un modo de ver la vida y el cine, y un talento e imaginación como contador de historias, que estas Conversaciones resultaban tan amenas e interesantes para el cinéfilo como las anteriores. También lo disfruté muchísimo, y también lo recomiendo calurosamente.

Ave muerta en el Patio de las Armas

Kurosawa hizo películas con colores magníficos. Pero también hay clásicos del maestro japonés con una fotografía en blanco y negro magnífica.

La fórmula parece que se fue difundiendo, y existen también un par de libros de conversaciones con Woody Allen. No hace mucho que me regalaron uno de ellos, que tengo pendiente de enganchar. El problema es que me he acostumbrado a la comodidad del lector de libros electrónicos, y ahora no encuentro momento para cargar con el tochete en papel.

Curiosamente el libro que traigo aquí hoy, engarza con esta tradición de conversar con los directores de cine, o estos entre sí, y es una versión en forma de árboles muertos. No es electrónico. Pero es un librito pequeñito y que se lee en poco tiempo. Y muy intersante.

No lo comprendo, no lo comprendo
Akira Kurosawa en conversación con Donald Richie, Nagisa Oshima y Gabriel García Marquez
Traducción de Alfonso Fornieles Ten y José Jesús Fornieles Alférez
Editorial Confluencias, 2014

En este pequeño volumen que se puede llevar sin que moleste en cualquier bolsillo o bolso pequeño, encontramos tres entrevistas al maestro japonés Akira Kurosawa, recopiladas en un único volumen. Una en 1960, con uno de los principales expertos occidentales en cine japonés, Donald Richie. La segunda, la más profunda y prolongada, de 1991, nos traslada a un diálogo entre dos directores japoneses de dos generaciones distintas. Nagisa Oshima entrevista, con una perspectiva muy histórica, en la que tiene mucha importancia los primeros tiempos de Kurosawa como ayudante de dirección y como escritor de guiones. Finalmente, hay una breve entrevista que Gabriel García Marquez tiene con el director japonés.

Inmigrante y taberna

Al paseíco fotográfico de Fotógraf@s en Zaragoza me llevé una cámara con película en blanco y negro, la Canon Demi EE17 de medio formato, que me proporciona hasta 78 exposiciones en un carrete tradicional de 36.

Kurosawa es un director muy importante para mí. A veces cuento que, en mi adolescencia, el cine de barrio al que acudía todos los domingos desde mi infancia para ver peplumsspaghetti-westerns se convirtió inopinadamente y contra todo pronóstico en lo que se llamaba entonces cine de arte y ensayo. Duro unos pocos años, antes de volver al cine comercial más habitual, y luego languidecer durante un par de décadas como una de las dos salas de cine X de Zaragoza. Pero en esta época de arte y ensayo, para mí y mis vecinos tal concepto no existía. Simplemente era el mismo cine de siempre, al que íbamos los domingos, echaran lo que echaran. Y eso me llevo a ver una serie de películas altamente improbables para un adolescente de barrio en la transición española. Que probablemente marcaron, y mucho, mi gusto por el cine posterior. Y una de aquellas películas, una de las que más me marcó, fue Dersu Uzala, de Kurosawa. Todo un descubrimiento. De puesta en escena, de ritmo, de transmisión de ideas y sentimientos, de representar la naturaleza, el cambio de la actitud del hombre hacia la misma,… muchas cosas. Son muchas las películas del directora japonés que he visto después. No todas ni de lejos, porque fue extraordinariamente prolífico. Pero ha sido siempre uno de los autores más cercanos a mis sentimientos. Así que para mí esta ha sido una lectura necesaria.

De las tres conversciones, la más intensa e interesante es la de Oshima, un director muy recordado por su versión del caso de Sada Abe, pero que yo fundamentalmente asoció a la muy notable Merry Christmass Mr Lawrence (Feliz Navidad, Mr. Lawrence). En cualquier caso, una recomendación importante para los cinéfilos de pro.

"Selfie" y amigos en hotel París en calle San Pablo

Y que cargada con Fujifilm Neopan 100 Across, expuesta a IE 80, y revelada en Rodinal 1+50, ofrece unos negativos estupendos que escaneo a 6 megapixeles. No la mejor solución para situaciones con poca luz, pero el f/1,7 de la Demi y su carencia de espejo, permite disparar a 1/30 de segundo y hacerla relativamente versátil, ofreciendo nitidez y poco grano.

[Cine] The Broken Circle Breakdown (2012)

Cine

The Broken Circle Breakdown (2012), 20 de febrero de 2014.

Conservo el título original de la película por haberla visto en su versión original en neerlandés subtitulada en castellano. La versión doblada que se puede encontrar en la cartelera española ha recibido el nombre de Alabama Monroe.

Difícil condensar en pocos párrafos las sensaciones que me ha producido esta película belga dirigida por Felix Van Groeningen. Es una de las candidatas al óscar a la mejor película de habla no inglesa, y de las tres que he visto yo, las tres excelentes y que superan a bastantes de las candidatas a la categoría de mejor película en lo absoluto, es la que más me ha emocionado. No sé si es la mejor, pero sí la que mejor ha llamado a la puerta de mis sentimientos y mis pensamientos.

La película nos cuenta la historia de una pareja, el músico de bluegrass Didier (Johan Heldenbergh) y la joven que lleva un establecimiento de tatuajes Elise (Veerle Baetens), que caen perdidamente enamorados el uno del otro a pesar de sus diferencias de convicciones y caracteres. El uno es un escéptico perdidamente romántico; la otra tiene profundos convencimientos místicos o religiosos aunque vive la vida muy consciente de las realidades materiales del mundo. De sorpresa les llega una hija Maybelle (Nell Cattrysse), y la vida feliz de la familia se verá profundamentamente alterada cuando a la niña, poco después de su sexto cumpleaños, le diagnostiquen una agresiva leucemia.

Beguinaje (Beginhof) de Lovaina

Nos trasladamos a Bélgica para ilustrar esta entrada. Aquí vemos el «beguinage» o «beginhof» de Lovaina, comunidad de mujeres muy religiosas propia de los Países Bajos y Bélgica que vivían en una especie de comunidad.

Esta película es importante por varios motivos.

Por sus temas. El amor, la enfermedad infantil, el sentimiento religioso, la ética de la investigación científica, las diferentes visiones del mundo que tiene que compartir las parejas, la respuesta personal ante la adversidad,… todos ellos perfectamente integrado en un todo.

Por su guion y puesta en escena. Un guion no lineal que nos cuenta en paralelo un pasado, el inicio de la relación, y un presente, la enfermedad de la niña, que luego a mitad de metraje se convierte en un pasado frente a un nuevo presente, la resolución de la difícil situación a la que llega la pareja.

Por su banda musical, absolutamente transcendente, no sólo por su calidad, basada en temas de bluegrass, sino por que forma parte de los diálogos, de lo que se cuenta o de los que se dicen los personajes. El título original de la película tiene que ver con una de las canciones que suenan, un himno cristiano adoptado por la música bluegrassWill the Circle be Unbroken?. Absolutamente necesario entender lo que dicen las letras, o que estas estén subtituladas.

Por el modo de presentar la época y el lugar, que da lugar a que en un momento «confundamos» en nuestra mente las llanuras de Flandes con las regiones bañadas por el Misisipí en Estados Unidos.

Y todo ello aderezado por la interpretación de dos protagonistas en estado absoluto de gracia que nos encantan, nos enamoran, nos conmueven y nos parte el corazón. Es decir, te contagian con naturalidad el estado de ánimo que tan creíblemente transmiten en cada momento de la película a sus personajes.

Ya he dicho que es una de las películas que más me ha conmovido en los últimos tiempos. Para mí es una merecedora de premios, puesto que ha sido capaz de contarme más cosas y de hacerme sentir más cosas que buena parte de las películas candidatas a premios de esta temporada,… juntas. Llevo dos días que no escucho más que la banda sonora de la película o, alternativamente, mi cantante y grupo de bluegrass favoritos, las grabaciones de Alisson Kraus and The Union Station. Y que conste que hay una paradoja monumental en el amor del protagonista por este tipo de música. A no perdérsela. Hoy no he conseguido hacer una entrada breve.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****
Canal en Brujas

Los canales en Brujas, ciudad anclada de alguna forma en el pasado,… o en el turismo más masivo y agobiante. Según como te la encuentres.

[Cine] Nebraska (2013)

Cine

Nebraska (2013), 14 de febrero de 2014.

Después del interludio teatral francés de la semana pasada, volvemos a las películas oscarizables, afortunadamente en esta ocasión en versión original. Alexander Payne ha realizado en la última década pocas películas pero bastante interesantes, analizando sobretodo los problemas de los hombres de mediana edad, bien sea en sus relaciones con las mujeres o con sus familias. Aquí nos centraremos en una relación padre-hijo que no siempre ha ido bien.

Woody Grant (Bruce Dern) está mayor, muy mayor. Y lleva muchos años con problemas de bebida que ocasionan conflictos con su mujer, Kate (June Squibb), y sus hijos, David (Will Forte)Ross (Bob Odenkirk). Ahora se le ha metido en la cabeza que un folleto de marketing que ha recibido es realmente un aviso de que le ha tocado un millón de dólares en un sorteo. Por lo que constantemente se escapa de casa para ir de Billings en Montana hasta Lincoln en Nebraska. Finalmente, David se compromete a llevarlo para que comprueba la realidad. Pero un accidente les obligará a pasar un fin de semana en el pueblo natal de sus padres, donde se encontrarán con los viejos amigos y familiares de Woody, y donde el hijo empezará a conocer mejor quién es su padre.

Paisaje miraflores

Estos paisajes alterados por el hombre en los alrededores de Zaragoza le pegan al filme de hoy, aunque quizá los tendría que haber procesado en blanco y negro.

Un repaso a las relaciones familiares, especialmente padre-hijo, en la América más profunda de las grandes llanuras. Realizada con sobriedad, con un blanco y negro que despoja la cinta de cualquier elemento superfluo, es una película básicamente de caracteres, de diálogos y de situaciones. Planteada con gran honestidad, ni se recrea en los aspectos más dolorosos de la senilidad, ni pasa por alto por ellos, encontrando un equilibrio más que razonable. Lejos de tratar con condescendencia al anciano, nos cuenta su historia y sus motivaciones. Y poco a poco aprendemos qué cosas son importantes en las familias.

Película que evidentemente descansa en gran medida en el excelente trabajo actoral de un reparto que normalmente pasa desapercibido por no encontrar actores de campanillas ni de primera línea. Sin embargo, este elenco tiene poco que envidiar a otras producciones más prestigiosas con las que tiene que competir en esta temporada de premios.

Es difícil que una película con este sabor independiente y alejado del estilo de las grandes producciones pueda tener un gran éxito en la cada vez más cercana ceremonia de entrega de los eunucos dorados. Pero a mí personalmente me ha llegado bastante más, me ha parecido más trascendente que la mayoría de las favoritas. Yo la votaría para algún premio. Seguro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
Paisaje miraflores

Pero me gusta ser fiel a la idea original que llevo en la cabeza cuando tomo las fotografías, y estaban pensadas para el color, y así las dejo.

[Cine] La venus de las pieles (2013)

Cine

La venus de las pieles (La Vénus à la fourrure, 2013), 11 de febrero de 2014.

Una serie de afortunadas dichas permitió que nos pasáramos por la sala de cine a ver la última película de Roman Polanski, nuevamente una adaptación teatral al igual que la muy disfrutable anterior cinta. Aunque no me gusta todo lo que hace el director de origen polaco, suelo ver siempre sus películas. Creo que es uno de los mejores directores del cien actual, y siempre tiene algo que ofrecer al aficionado al séptimo arte.

Estamos como digo ante la adaptación de la obra de teatro del mismo título, un mano a mano entre dos personajes, Vanda (Emmanuelle Seigner)Thomas (Mathieu Amalric), una actriz en busca de trabajo que llega tarde a las pruebas que el segundo, adaptador al teatro de la obra de Sacher-MasochVenus im Pelz, está haciendo en busca de la protagonista femenina, Wanda von Dunajew. A pesar del retraso, la prueba comenzará. Y a partir de ahí será difícil saber quien es quien en el drama entre los personajes. Los de la película y los que salieron de la pluma del austriaco.

Theatre Rive Gauche

Aunque en la obra teatral original, toda la acción sucede en un teatro de Nueva York, en la película todo pasa en uno de París; no este, pero en París. Creo que Polanski tiene algún problema para rodar en la Gran Manzana. Aunque la anterior película la ambientó allí.

Interesante duelo interpretativo que nos traslada a un repaso a los conceptos de sumisión y dominación que han prevalecido en las relaciones entre hombres y mujeres. El personaje de Vanda, tal vez la propia diosa encarnada en mujer, por momentos vulgar e instintiva, por momentos elevada y cultivada, siempre carnal, va poniendo en su lugar la concepción del hombre y sus motivaciones en sus relaciones con las mujeres, incluso cuando adopta un papel de teórica sumisión. Interesante digo la película, tanto por la excelencia de las interpretaciones, ambos se encuentran en estado de gracia, como por la hábil puesta en escena del director para trasladar la obra teatral a la gran pantalla, respetando la esencia del arte escénica.

Emparentada desde diversos puntos de vista con la anterior película que ya he indicado, es una película que nos hizo pasar un buen rato de buen cine, y que demuestra que se pueden contar muchas cosas y muy interesantes en menos de hora y media, dando un bofetón bien dado a quienes hacen productos inflados y presuntuosos en torno a las tres horas de duración.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Torre Eiffel

Pero de quienes fuimos a ver esta película, hubo quien dudó que se tratase la capital francesa. En las películas americanas, en París, siempre se ve la Torre Eiffel desde todos los encuadres. Y en esta, no.

[Cine] Saving Mr. Banks (2013)

Cine

Saving Mr. Banks (2013), 7 de febrero de 2014.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en castellano y por ello guardo su título original en inglés. En la cartelera española es posible verla también con el título en castellano Al encuentro de Mr. Banks.

A partir de hoy voy a tratar de ser más breve en mis reseñas cinematográficas, yendo más al grano con mis comentarios. Últimamente voy más justo de tiempo, y también hay que evitar aburrir al respetable.

La película dirigida por John Lee Hancock nos cuenta las difíciles  relaciones entre Walt Disney (Tom Hanks) y la creadora literaria del personaje Mary Poppins la escritora de origen australiano P. L. Travers (Emma Thompson). Se nos cuenta en paralelo las peripecias de la adaptación del libro a la película que tanta fama alcanzó, al mismo tiempo que Travers nos muestra a través de sus recuerdos en playback como fue su vida en Australia, especialmente su relación con su padre, y cómo adquirió las ideas para gestar el personaje que le dio fama.

Comprando libros en Southbank

La película de hoy transcurre en Hollywood, pero las películas y obras literarias de referencia son puramente londinenses. Y en Londres, en el South Bank, nos encontrábamos hace año y medio hojeando libros. Que es lo suyo en este contexto.

Con una realización correcta en líneas generales, académicamente correcta diría yo, la historia tiene una gran potencialidad que se aprovecha sólo de forma limitada. Desgraciadamente, la película que está producida por Disney se de dedica a presentar una imagen muy amable de su fundador, sin ningún atisbo de crítica y a justificar los desmanes que han hecho al adaptar obras literarias a sus películas. Adaptaciones que son a veces afortunadas; pero otras veces desvirtúan mucho la obra original.

El principal activo de la película está en las interpretaciones de un reparto con muchas tablas y oficio. Tanto en sus personajes protagonistas entre los que encontramos a un siempre eficaz Paul Giamatti, a un razonable Colin Farrell, a una desaprovechada Ruth Wilson, o a una lamentablemente escasa Rachel Griffiths, una actriz que me parece que siempre tiene más que ofrecer. Entre otros con papeles minúsculos.

En general, película que se deja ver, que entretiene y te enseña algo, pero de la que sales con el excepticismo del papel propagandístico que le dota su productora y amos, la todo poderosa The Walt Disney Company.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Calle San Miguel

Mary Poppins, en origen un producto de la cultura anglosajona, con motivo de la película de Disney se ha convertido en un icono de la cultura mundial, que podemos encontrar en todas partes. En las calles de Zaragoza, por ejemplo.

[Cine] American Hustle (2013)

Cine

American Hustle (2013), 31 de enero de 2014.

Esta película fue vista en versión original con subtítulos en castellano y por eso conservo su título original. Pero para quien prefiera productos adulterados, puede encontrarla en la cartelera española con el título de La gran estafa americana.

Ambivalentes sensaciones esta semana pasada en relación con la cosa cinematográfica. A la sensación de pérdida derivada de los acontecimientos que comentaba ayer, se une la relativa abundancia de títulos sugerentes recién estrenados, y a la desconcertante política de distribución y exhibición de las salas españolas. Se suponía que en estas semanas pasadas teníamos que ver la segunda parte de Nymphomaniac, con lo cual esa sería la película comentada hoy. Pero las salas que trajeron la primera parte de la película en versión original a Zaragoza parece que han decidido que la segunda parte no la van a traer más que en versión doblada. Lo peor que sucede si levantas unas expectativas que luego no cumples es que cabreas a tu potencial cliente. Tengo esa reseña empezada, pero la terminaré cuando pueda ver en versión original la segunda parte. Que ya advierto que no voy a comprar. Y si a algún genio de la industria cinematográfica le sienta mal, que le den… Si ellos no respetan al espectador, los espectadores que hasta ahora pagamos por ver las películas, nos tomaremos la libertad de no respetar a la industria cinematográfica tampoco.

En su lugar, optamos por ir a ver una de las candidatas a los óscar de este año. Con el aliciente de volver a ver parte del equipo de una de las películas que el año pasado también lo fue, levantando mucha expectación, aunque al final sólo levantó una de las estatuillas, para su actriz protagonista, Jennifer Lawrence, que este año también aparece pero como actriz de reparto. El director del largometraje, por segunda vez candidato a los premios, es David O. Russell.

Irving Rosenfeld (Christian Bale) es un pequeño estafador que utiliza como tapadera una cadena de tintorerías, casado con una joven madre soltera, Rosalyn (Jennifer Lawrence), cuyo hijo adoptó. En un momento conoce a Sydney Prosser (Amy Adams), atractiva mujer, con quien se alían para las estafas,… y para algo más,… que nada tiene que ver con la fidelidad a Rosalyn. Pero en un momento dado, son descubiertos por Richie DiMaso (Bradley Cooper), un agente del FBI, que les propone que colabore con ellos para destapar políticos corruptos, a través Carmine Polito (Jeremy Renner), alcalde de una ciudad de Nueva Jersey, de quien se sospecha tratos con este tipo de personajes, y que quiere relanzar Atlantic City para atraer puestos de trabajo a su población. Pero al final, también atraen la atención de la mafia, y las cosas no están claras sobre quién es corrupto y quién no. Así que la pareja de pequeños estafadores tendrán que preparar alguna salida para el follón en el que se han metido.

En lo alto del Empire State Building

Aunque buena parte de la acción transcurren en Nueva Jersey, nuestros estafadores proceden de la Gran Manzana.

Voy a ser breve, que no tengo mucho tiempo. Coincido en lo que he leído por ahí por algunos comentaristas que esta película quiere recordar a algunas de las películas de Martin Scorsese, presencia, aunque breve, casi un cameo, de Robert De Niro incluida. Pero si ya tengo problemas con las películas del maestro en general, el presunto «discípulo» no me va a convencer más. No está mal, es entretenida, pero me parece larga, enrevesada y mal resuelta. Lo cual es una pena porque tiene muchos elementos para la crítica social y política y para la reflexión, a través de la aventura y la comedia. Eso sí, tremenda la ambientación de época de los años setenta, absolutamente lamentables desde el punto de vista estético y, probablemente, ético. Especialmente en los personajes.

Y es que los personajes son lo más interesante de la película, especialmente por el alto nivel del reparto. Un alto nivel teórico, porque luego me parece que hay de todo. Ciertamente la presencia de las dos chicas protagonistas arrastra a los espectadores, especialmente masculinos, por el imponente físico y sensualidad que destilan ambas. Ciertamente una sensualidad ordinaria, muy de la época. Amy Adams me parece que está muy bien, y Lawrence también está en buen nivel, pero no me parece que esté tan inspirada como en otras ocasiones, llegando a la sobreactuación en algún momento. Creo que Bale está especialmente inspirado también, especialmente por dar credibilidad a su personaje, el «héroe» de esta función, que es cualquier cosa menos carismático. Jeremy Renner me parece correcto, y Cooper muy pasado. El peor de la función.

En líneas generales considero que es una película entretenida, bastante visible, pero lejos de justificar las expectativas que ha levantado de cara a los premios, probablemente más asociadas a una hábil campaña de propaganda, asociada al carisma de su reparto, más que otra cosa.

Valoración

  • Dirección: *** Va a resultar que el director está sobrevalorado.
  • Interpretación: **** Un pelín por debajo de los esperado en algún caso, pero de alto nivel.
  • Valoración subjetiva: ***  Entretenida y visible pero nada más; un poco, una oportunidad desperdiciada.
Avenida de las Américas (Sexta Avenida)

Y lo mismo vale subirse a lo alto del Empire State Building, como en la fotografía anterior, que pasear un sábado por la Avenida de las Américas.

[In memoriam / cine] Maximilian Schell y Philip Seymour Hoffman

Cine

Hoy me parece que voy a tener que hacer un esfuerzo para ir sacando adelante las muchas entradas que tengo pendientes, y que ya ocupan ampliamente los siete días de esta semana, más  o menos. Y es que aunque hoy iba a ser un breve y poco comprometido comentarios sobre el comienzo de cierto campeonato de rugby, la actualidad en el mundo del cine se impone.

Cuando muere alguien del mundo del cine, como Maximilian Schell (1930 – 2014), a una edad avanzada y prácticamente retirado de su actividad profesional, sentimos pena, le dedicamos nuestro recuerdo, volvemos a ver alguna de las películas que interpretó a modo de homenaje, Judgement at Nuremberg (Vencedores y vencidos) serán, y le dedicamos unas palabras, sean escritas como aquí, o en las tertulias con los amigos aficionados también al cine. Pero sentimos también la alegría de haber disfrutado de la vida profesional de una persona que nos ha ofrecido algo que ha hecho de este mundo y de nuestras vidas un mundo mejor, o al menos más llevadero. Nos ha ayudado a vivir esas vidas que por nuestras propias limitaciones no llegaremos a vivir sin la ayuda de la ficción. Podemos celebrar la vida de esa persona. Podemos celebrar que la hemos conocido y disfrutado. Es una despedida melancólico, pero teñida también de un punto de alegría por sentir que ha sido de la que todos hemos podido participar un poco. Y nos queda la esperanza de que se haya reunido con tantos otros en el cielo de las gentes del cine y quienes amamos el séptimo arte, el único cielo que de existir algo más allá de esta vida imagino que puede merecer la pena.

Las vías del tren atraviesan la huerta de Las Fuentes

Unas imágenes crepusculares en torno a una línea ferroviaria me han parecido apropiadas para un final de camino como los que comento hoy.

Pero a veces la realidad del mundo nos golpea de forma inmisericorde. Porque detrás de la parte pública de las vidas de las gentes del cine hay otra parte, privada, en la que no nos metemos, o por lo menos algunos no nos gusta meternos y respetamos en su privacidad, que puede que esas vidas plenas dedicadas a enriquecer la experiencia del colectivo humano se  vean truncadas prematuramente. Como parece que ha sucedido con Philip Seymour Hoffman (1967 – 2014). En los últimos años, la presencia de este intérprete en el reparto de un filme, las más de las veces como secundario, ha bastado para decidir que era la película que había que ver esa semana. Un intérprete de una calidad excepcional, de una madurez actoral como pocas, con una versatilidad que ya quisieran para sí mismos muchas de las vacas sagradas del séptimo arte a las que vemos en muchas ocasiones hacer el memo de forma escandalosa por motivos puramente alimenticios. Hoffman no ha sido un actor guapo, esbelto, fornido. Ni héroe romántico, ni héroe de acción. Muchas veces el hombre corriente. O mejor dicho, de aspecto corriente. Pero que con sus interpretaciones y la excelente selección de sus proyectos nos ha ayudados a diseccionar y comprender mejor al naturaleza humana. Tratándose de una actor de reparto en la mayor parte de las ocasiones, mi primer recuerdo nítido del actor es aquella desasosegante Happiness, que machacaba en su conjunto los mitos sobre las bondades de la vida común y la clase media. Sin embargo, esta carrera que parecía en estos momentos tan prometedora para un futuro brillante se ha visto truncada con sólo 46 años de edad. Porque parece que la riqueza de tu trabajo y la fama a veces no bastan. Y quienes nos suministran a todos unas vidas extras a la que nos ha tocada vivir, necesitan escapar de la suya tirando de jeringuilla. Parece que el consumo de sustancias tóxicas estaría detrás del fallecimiento del actor. Esto sí que nos deja realmente tristes, sin fácil consuelo. Llenos de incomprensión. No sé muy bien qué película tendría que volver para recordar al actor. No Happiness; ya veremos. Pero confío que la entrada al cielo de las gentes del cine no este condicionada por los estúpidos y falsos motivos maniqueos que condicionan la entrada a otros cielos que nos proponen tantos falsos predicadores, y que pueda disfrutar en ese cielo, el único al que me gustaría llegar después de esta vida, de la paz que aquí parece no haber encontrado.

Ocaso

Eso sí, este ocaso esta procesado con un poquito más de energía de lo que estoy acostumbrado, y no sé si me acaba de convencer, aunque esté más a la moda con lo que se lleva por ahí…

[Cine] The Wolf of Wall Street (2013)

Cine

The Wolf of Wall Street (2013), 24 de enero de 2014.

He visto esta película en su versión original en inglés, subtitulada en castellano, por lo que conservo su título original. No obstante, para aquellos que lo prefieran, en la cartelera española es posible encontrarla doblada al castellano con el título literalmente traducido, El lobo de Wall Street.

Ya he comentado en alguna ocasión las contradicciones que experimento ante la figura del director de este filme, Martin Scorsese. Nadie va a negar a estas alturas, yo no desde luego, su nivel  como autor y realizador de cine. Pero bastantes de sus películas, incluso algunas de las más celebradas, han fallado a la hora de interesarme realmente. Tal es así que, cuando estrena película, siempre estoy un poquito a la defensiva hacia la misma. Lo cual contrasta con el hecho de que es un autor cuyos libros y artículos me encanta leer. Es un señor que, en la medida en que se muestra al público, me cae estupendamente. A estas contradicciones he de sumar las que me produce Leonardo DiCaprio. Con su aspecto aniñado, es un intérprete que sufrió una sobreexposición mediática en los años 90, en los que alternó largometrajes de razonable calidad con otros francamente olvidables, y que lleva años intentando que se le tome en serio como actor versátil y de calidad. Y creo que hay elementos para considerarlo así, pero también creo que arrastra algún problema. Si a estas consideraciones sobre su director y actor protagonista, añadimos las tres horas de metraje anunciadas, he de reconocer que nos acercamos a la película con cierta aprensión.

La película nos cuenta la historia de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), un agente de bolsa neoyorquino que en los años 90 se hizo multimillonario a partir de un negocio de carácter oscuro que básicamente estafaba a la gente sobre las expectivas que despertaba en los productos financieros que les vendía. Con un grupo de colaboradores de similar catadura moral entre los que destacaba Donnie Azoff (Jonah Hill), y habiéndose casado en segundas nupcias con una supermodelo, paradigma de la esposa florero, que en la película recibe el nombre de Naomi Lapaglia (Margot Robbie) (en la vida real se trataba de la modelo Nadine Caridi), vive en medio del exceso, con fiestas continuadas, una afición desmedida al alcohol, el sexo y las drogas «recreativas», hasta que un agente del FBI, en la película Patrick Denham (Kyle Chandler), pone su objetivo en su derribo.

El toro de Wall Street,... que no está en Wall Street

El símbolo de Wall Street parece más un «toro» que un «lobo»… aunque además, no está en Wall Street. Da igual. A los chinos, les encanta.

La película está basada en el libro que escribió el propio Belfort con el mismo título, y desconozco en qué medida describe con precisión la realidad de los hechos que sucedieron.Ya sabemos que muchos de los personajes son ficticios, aunque basados en los reales. Entiendo que al menos deja planteados correctamente los mecanismos de corrupción y estafa a los que recurrieron Belfort y sus secuaces. Sin embargo, hay elementos confusos en el mensaje que se nos quiere transmitir. El primero de ellos viene del hecho de que parece que es una adaptación autorizada del libro del estafador, por el que cobrará los correspondientes derechos. Un individuo que todavía no ha restituido el dinero que estafó a sus incautos clientes. Quizá un acercamiento más independiente a la historia, libre de las influencias de su instigador hubiese merecido la pena. Por otro lado, hay un hecho claro,… en muchos momentos del filme se ofrece una visión humorística y hasta simpática de los excesos y los desmanes del protagonista, que por momentos se convierte en una especie de «héroe». Lo cual me produce algunas molestias. Cierto es que en una demostración de que la justicia nunca es igual para todos, esta historia es una demostración más de que el que parte de una situación de riqueza o poder tiene más probabilidades para salir de rositas a pesar de sus delitos.

La película es larga. Muy larga. Demasiado larga. Y el recurso al narrador externo, en este caso el propio protagonista narrando su propia historia, no siempre funciona bien, y en mi caso suele funcionar peor que con la mayoría de la gente. Es un recurso que en pocas ocasiones llevo bien. Bien es cierto que la película tiene momentos de gran cine, propios del oficio y saber del director. Pero me pasa lo que en bastantes de los filmes de Scorsese; en su conjunto no termina de funcionar bien para mí, y llega un momento en que me cansa. Y empiezo a mirar el reloj.

Wall Street

De todo lo que vi en Nueva York, probablemente Wall Street fue uno de los lugares más decepcionantes.

En lo que se refiere a la interpretación… estamos ante una continua exposición al personaje protagonista, que DiCaprio interpreta bien. Pero sigue siendo difícil diferenciar a este DiCaprio del que vimos haciendo de Gatsby o de J.Edgar o de Candie en otros filmes… Aunque con el tiempo ha mostrado que es capaz de muy buenas interpretaciones, sigue teniendo una serie de modos, de tics, que hacen que veamos más al actor que al personaje que interpreta. Eso es que, desde mi punto de vista, le falta algo para ser el intérprete excelente al que aspira. Entre los secundarios destaca la breve pero jugosa aparición de Matthew McConaughey, así como el buen acompañamiento de Hill. La chica muestra maneras de ser algo más que una mujer estupenda, de hecho realmente guapa tirando a espectacular; pero limitada por la propia naturaleza del papel.

Como resumen he de decir que estamos ante una película que está bien, y que seguramente gustará mucho a los incondicionales tanto del director como del actor. Pero yo no lo soy. Y simplemente opino que está bien. El tema de la ética en los negocios financieros, en lo que pasa en Wall Street ha estado mejor tratada en otros filmes, pareciéndome como ya he dicho confuso el mensaje sobre el personaje de esta que nos ocupa ahora. Como ya he mencionado, un acercamiento un poco más sobrio, más dirigido y más independiente al personaje me hubiera parecido de agradecer.

Valoración

  • Dirección: **** Scorsese es un maestro, aunque no siempre me convence lo que me cuenta.
  • Interpretación: *** Buenos intérpretes; no geniales, pero buenos.
  • Valoración subjetiva: ***  Imposible suspender esta pelícual; bajo ningún concepto. Pero también le encuentro pegas suficientes para hacerla pasar del punto medio.
Wall Street

Un lugar feo, lleno de gente poco interesante,… pero que dan mucho por el saco al mundo…