[Fotografía/exposiciones] PhotoEspaña 2022 en Zaragoza y algo más

Fotografía

Desde hace ya varias semanas, comenzó a principios de junio, se viene celebrando el festival de fotografía anual PhotoEspaña en su edición correspondiente al año 2022. Creo que celebran ya 25 años desde la primera,… ¿siendo esta la edición 25? Alguien no sabe contar, porque si la primera edición es la de 1998, y es la 25ª edición, han pasado 24 años desde la primera. A lo mejor cuentan desde que empezaron a preparar la primera edición… claro. No sé. Siempre me lían con esto de los aniversarios. Como de costumbre, la mayor parte de las sedes, principales y secundarias, de las actividades del festival están en Madrid. Pero hay sedes oficiales en otras ciudades. Incluida Zaragoza. En la que hay disponibles tres exposiciones desde finales de junio. Este año no hay ninguna en la Lonja.

He acudido a Madrid a ver exposiciones en muchas ocasiones. Pero este año no va a ser así. El hecho de que sea en verano, con el calor que suele hacer… y más si te pilla una ola de calor como la de estos días… desmotiva a cualquiera. Y además, si quieres que te cunda tienes que tirar de AVE, para perder el menor tiempo posible en el desplazamiento si vas en el día. Y sale caro. Cada vez más. Y últimamente priorizo el gasto en otras cosas con más impacto personal. Con una Renfe más razonable y con un festival en primavera u otoño, seguro que me animaba.

Como he dicho tres exposiciones en Zaragoza. Una no la he podido ver. Está en la sede de una compañía de seguros en el Actur, que pilla ha desmano de mi casa y del centro. Aun así, me acerqué un sábado por la mañana, aprovechando mis caminatas de hacer kilómetros de esos días de la semana, en un horario en el que según la programación oficial la exposición estaría abierta… pero el edificio estaba cerrado. Y el vigilante del lugar al que le hice unas señas para preguntarle me ignoró supinamente. Pero sí que tengo cerca de casa, en la sala de exposiciones que ha abierto el Ayuntamiento de Zaragoza en los Antiguos depósito de agua del Parque Pignatelli, un interesante exposición de fotografía subacuática de Isabel Muñoz, veterana fotógrafa, que siempre me ha gustado mucho. Las plásticas fotografías y vídeos de la fotógrafa realizadas en el Oceanográfico de Valencia con unos apneistas japoneses, representan nuestra relación con el agua, pero los velos que los envuelven también nos hablan del maltrato a esas aguas oceánicas con la abundancia de plásticos nocivos en las mismas. Me ha gustado. Incluye obras de dos series, Agua (2017) y Somos agua (2021).

También me gustó bastante, y más cuanto más la pienso y repaso, la exposición de Marta Soul en el Centro de Historias de Zaragoza, un centro cultural muy vinculado desde hace años a PhotoEspaña. Con el título Tras las huellas de Corín, recupera y reinterpreta fotografías, viñetas, de las fotonovelas con textos de la escritora Corín Tellado. Un género que parece desaparecido, pero que en mi infancia y adolescencia pululaba entre las manos de las jóvenes, y menos jóvenes, con historias románticas tremendamente melodramáticas. También hay obra de fotografía escenificada en la que la autora reflexiona sobre los roles que marcaban a las mujeres aquellas obras, que vistas hoy en día, y probablemente en aquel entonces también, tengo la sensación de que nos parecerían retrógradas y patriarcales. No sé. Como curiosidad… Corín Tellado es la escritora en lengua española más leída en la historia después de Cervantes. Por lo menos en 1962. Vete tú a saber, igual con el tiempo superó al manco de Lepanto. Y así va la cultura de los españoles…

Finalmente, fuera de la programación de PhotoEspaña, desde hace unos días podemos visitar en el IAACC Pablo Serrano la exposición Terrenos baldío – comunicado urgente contra el despilfarro de Almalé y Bondía. Si Isabel Muñoz nos hablaba en su exposición de las agresiones al medio acuático por parte del ser humano, este dúo de fotógrafos nacidos en Zaragoza nos hablan de las agresiones al paisaje terrestre. Quien haya leído con cierta frecuencia mis recomendaciones fotográficas, habrá podido comprobar que hay un tema frecuente, el de los fotógrafos de la New Topographics, el paisaje alterado por el ser humano. Y de hecho, muchas de mis fotografías tienen que ver con el paisaje urbano, suburbano, y especialmente de esa zona periférica de las ciudades donde las estas dejan de ser una zona urbana para pasar a ser eso que llamamos el campo. Y que siempre está tremendamente alterado, y en constante transformación, por la acción antrópica. En este sentido, la pareja de fotógrafos miran a las cicatrices en el paisaje, mal gestionado y despreciado, y a los residuos, basura, que se acumula en los paisajes pretendidamente naturales. Creo que viene bien visitarla. Por muchos motivos. La exposición contiene elementos de diversos proyectos del dúo.

[Fotocomentario] Gasolineras y postmodernidad

Fotografía

Sinceramente, espero que, con la mayor velocidad que sea posible, dentro de unos años las áreas de servicio basadas en el repostaje de gasolina y otros combustibles fósiles derivados del petróleo sean historia. Quizá sustituidas por otro tipo de instalaciones. Pero nunca más gasolineras. El daño que hace la quema de combustibles fósiles al medio ambiente es enorme. Y sin embargo, los intereses económicos en juego han bloqueado durante décadas la investigación y el desarrollo de alternativas, que ahora se ven como urgentes por la crisis climática en la que nos vemos inmersos.

Y sin embargo, en el arte fotográfico, podríamos considerar las estaciones de servicio como un símbolo y pistoletazo de salida de la postmodernidad. «Hay que fotografiar gasolineras», afirma quien esto escribe con un punto de ironía y retranca.

Una de las tendencias que más me han gustado en fotografía desde hace un tiempo es la derivada de una exposición colectiva muy influyente, New Topographics, en la que los autores se centraban en el concepto de paisaje alterado por el hombre. Hoy, menos patriarcales, hablaríamos de alterado por el ser humano en general. Y entre ellos, Stephen Shore, práctico y teórico de la fotografía, que impulsó la fotografía de las escenas y objetos aparentemente banales, así como el uso del color en la fotografía artística. Una de sus fotografías más conocidas y reconocidas es la de una estación de servicio Chevron en el cruce entre Beverly Boulevar y La Brea Avenue en Los Ángeles, California. Y tan influyente es… que en estos momentos es difícil encontrar a jóvenes fotógrafos entusiastas de la fotografía con película fotográfica tradicional que no se dediquen a fotografiar gasolineras de vez en cuando… o con frecuencia. El tema es tan así que da lugar a todo tipo de chistes e ironías. Y yo, de vez en cuando, fotografío también alguna gasolinera. Incluso tengo algunas cerca de casa que tengo fichadas como especialmente fotogénicas.

El mismo día que esta gasolinera realicé otras fotografías en el mismo o parecidos entornos, entornos suburbanos, paisajes alterados por el ser humano. Los detalles técnicos en Colores más fieles no es igual a colores más adecuados – Fujifilm GS645S Wide 60 con Kodak Portra 400. Algunas fotos más de ese rollo.

[Fotocomentario] Esas absurdas obras públicas – estación de cercanías de Miraflores

Fotografía, Política y sociedad

Con la vuelta de vacaciones a principios del mes de junio, y con la llegada de los primeros calores cuando todavía no había terminado la primavera astronómica, me sucedió un cierto fenómeno que todavía perdura. No es ni bueno ni malo. Simplemente es. Y lo que me pasa es que en cuanto pasan las nueve y media de la noche, en una época del año en la que todavía hay luz en el exterior, estoy que me caigo de sueño. Y si me acuesto, por pronto que sea, desde luego muy pronto para los estándares hispanos, caigo redondo. Como contrapartida, me despierto muy pronto también por la mañana. Perfectamente descansado, puesto que he podido dormir mis ocho horas. Pero realmente puede ser en algún momento entre las seis y las seis y media, cuando tan apenas ha dado tiempo a que salga el sol. Entre semana me viene bien, porque es la hora de prepararme para salir a trabajar. Pero en el fin de semana… Bueno. Una opción es aprovechar las buenas temperaturas de esas horas, la buena luz del amanecer, coger una cámara de fotos y salir a caminar a fotografiar. Y en una de esas caminatas, que en sábado puede ser de entre 12 y 18 kilómetros, me volví a fijar una vez más en esto.

La poco práctica posición de la puerta principal de entrada a la estación ferroviaria de Miraflores, en la red de cercanías de Zaragoza.

Es la estación de la red de cercanías ferroviarias de Zaragoza, que sustituyó al antiguo apeadero que conocí toda mi vida, desde que de niño, con cinco años, fui a vivir al barrio de San José. Es el principio/final de línea de la línea 1 (y única) de Zaragoza, que va desde Miraflores a Casetas. Y también sirve de final/principio de línea y estación con parada para trenes regionales a Valencia/Cartagena, Arcos de Jalón/Madrid, Castejón/Logroño/Miranda de Ebro, Binéfar/Lérida, Huesca/Canfranc y Caspe/Barcelona. O media distancia, como llaman ahora a los trenes regionales. El caso es que la entrada a la estación es eso que podéis ver colgada, en el edificio, a unos siete metros de altura sobre el ras de la «calzada». Como obviamente, por ahí no se puede entrar, hay una puerta mucho más modesta habilitada para entrar a lo que sería los «sótanos» de la estación, al mismo nivel que las vías y los andenes de la estación.

Al otro lado del camino asfaltado que lleva hasta la estación, los campos de deporte del Centro Deportivo Municipal de La Granja. En el mismo plano está el Pabellón Príncipe Felipe… por lo que seguimos sin entender porqué situaron esa entrada ahí arriba.

Desconozco a qué planificación urbanística respondería un edificio de esta naturaleza. Porqué no se realizó, probablemente por falta de dinero o disputas políticas, y si alguna vez se retomará. Recientemente, en el lado opuesto a la inútil entrada, se abrió al tráfico la prolongación de la avenida Tenor Fleta. Y algunos pensaron que tal vez habría «otra puerta» por ahí. Una para acceder desde una vía pública urbana con su acera, y nos por un camino medio asfaltado, medio campestre. Pero aunque el estado en que ha quedado ese entorno también invita a preguntarse qué demonios querrán hacer a continuación y sí lo harán… no, no han abierto acceso alguno a la estación que haga innecesario atravesar zonas medio asilvestradas y poco transitadas para las personas que necesitan usar la estación cuando es de noche y da sensación de inseguridad.

Otras fotografías realizadas esa mañana y cuyo comentario técnico podéis encontrar en Amaneceres de verano en color – Olympus Trip 35 con Adox Color Mission 200, a continuación.

[Recomendaciones semanales] Entre pausados retratos e inmediateces informativas

Fotografía

Hoy en día se hacen fotos. Muchas fotos. La mayor parte se perderán en el marasmo de las redes sociales. Quedarán olvidadas incluso para aquellos a quienes les evocó cosas en su momento. Pero hoy en día la foto tiene más la misión de contar a los demás lo que está pasando que transmitir un mensaje duradero, o un recuerdo importante, o generar belleza. Claro… a veces, la inmediatez actual es interesante. Muy pocas horas pasaron desde que se anunció la agresión con disparos al antiguo primer ministro japones Shinzo Abe [安倍 晋三 Abe Shinzō, en japonés], hasta que aparecieron amplios reportajes fotográficos en los medios. Véase por ejemplo esta recopilación de fotografías en NPR (National Public Radio), procedentes de distintos medios y agencias, de distintos fotógrafos, pero que en su conjunto cuentan adecuadamente la historia. Eso sí… hoy no me da para comentar al personaje, que no me es muy simpático, ultranacionalista y revisionista de la triste historia de su país en la primera mitad del siglo XX… pero menos los que en las redes se alegraron de su muerte violenta… No es eso. De verdad. No es eso.

La bella ciudad de Nara se ha hecho tristemente famosa estos días por ser el escenario del asesinato de Shinzo Abe. Sin embargo, mis recuerdos de aquel lugar son de paz, de armonía, de felicidad. Qué pena,… lo de la violencia en el mundo.

Vayamos a otras cosas. Vayamos a Bernard Plossu, que para eso es uno de mis fotógrafos favoritos. Especialmente, porque tiene la capacidad de recordarme que para obtener buenas fotografías, merece la pena simplificar el proceso y no complicarlo. En Blind Magazine, nos muestran las fotografías de sus viajes en Italia, comparándolas en muchas ocasiones con grabados y pinturas de artistas del pasado En concreto de François-Marius Granet. Un ejercicio curioso. Fotografías en blanco y negro y en color. Recordemos, hablando de simplicidad, que Plossu suele fotografiar con cámaras Nikkormat (o Nikomat en Japón, su lugar de fabricación), la serie de réflex para aficionados de Nikon a finales de los años 60 y la primera mitad de los años 70 del siglo XX. Y que prácticamente sólo usa una focal, el estándar 50 mm. Y con eso basta. Simplicidad técnica y poner el énfasis en el mensaje.

Joel Meyerowitz lo hace un poco más complejo. Porque para muchas de sus series usa gran formato, con negativos de 8 x 10 pulgadas (aproximadamente 20 x 25 cm). Como por ejemplo para su serie dedicada a las personas pelirrojas. Serie de retratos absolutamente fascinante. Como recientemente se ha editado un libro con ellos, aunque tienen ya unas décadas, son muchos los medios que se hacen eco de este trabajo. Yo tomo la recomendación de PhotoBook Journal. Desde que pude visitar una amplia exposición retrospectiva de su obra en Viena en 2015, se ha convertido en uno de mis fotógrafos favoritos. Y le sigo incluso en redes sociales. También es muy inspirador en sus composiciones y en su gestión de la luz.

Ya lo he comentado en otras ocasiones. Los autorretratos, la mayor parte de las veces como selfis realizados con el teléfono móvil, están de moda. Pero son algo de toda la vida. Hoy mismo me he hecho yo uno con la Fujifilm Instax SQ6 sobre película instantánea. Ya os lo enseñaré un día de estos. Pero claro… ya es más raro que realmente llamen la atención o compongan un cuerpo de obra interesante. A mí me han parecido interesante los de la fotógrafa Anna Grevenitis (instagram), en los que se muestra ante la cámara en fotografías en blanco y negro realizando actividades cotidianas, de apariencia banal, en compañía de su hija, una simpática niña/adolescente con trisomía de 21. La serie abarca bastantes años. Y en todas las fotografías, la fotógrafa mira directamente a la cámara… es decir, al espectador. Como devolviendo todas esas miradas invasivas que siente cotidianamente, en sus actividades diarias con su hija, de la gente curiosa… que mira,… que quizá no puede evitar mirar. Aunque no las siente hostiles ni irrespetuosas… sí que invaden su intimidad. Tomemos nota. Lo hemos visto en LensCulture.

Finalmente, bonitos paisajes los que nos han mostrado en Oldskull, realizados por Vadim Sherbakov, viajando por todo el mundo. Tomadas a primera hora de la mañana o al atardecer, las horas de los fotógrafos de paisaje, salvo que te llames Ansel Adams, que entonces las haces cuando quieres, o preferentemente a mediodía. Algunos de esos paisajes los conozco. El más reciente que he visitado, la iglesia de Santa Maddalena en Villnösstal/Val di Funes, en el Tirol del Sur, con el Gruppo delle Odle/Geislergruppe al fondo, típico macizo dolomítico. Más de una vez he pensado en hacerme con un dron para hacer fotografía aérea… pero luego pienso en Bernard Plossu, que nos recuerda que, lo de hacer fotografías, se puede hacer sencillo. Muy sencillo.

[Fotos y naturaleza] (Mal) preparando para la exposición anual de socios de Asafona

Fotografía, naturaleza

Desde hace unos años, participo en la exposición anual de los socios de Asafona (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), que se suele celebrar todos los años en el mes de septiembre. Una exposición a la que los socios remitimos una fotografía, de tema libre, dentro de la fotografía de naturaleza, claro, y que se podrá ver en la sede de la asociación en los locales de la Agrupación artística aragonesa. Este año además es el 20º aniversario de la asociación, y además de las tradicionales jornadas con ponente diversos e interesantes, habrá una comida de celebración. Parece que este año las jornadas no coincidirán con mi segunda tanda de vacaciones, y podré participar en todo. Y cuando volví de viaje a principios de junio comencé el proceso de selección de la que podía ser mi fotografía para la exposición. Pero mi mala cabeza, junto con lo liado que he estado en junio, hizo que se me pasara la fecha y remitiera una foto, escogida con precipitación, tres días más tarde. Los pacientes y bondadosos organizadores la han aceptado y estará presente en la exposición.

Naturaleza en la ciudad o en el entorno periurbano.

Pero os voy a mostrar lo que he considerado este año, por temas y localizaciones. La foto remitida para la exposición,… tendréis que ir a visitarla para saber cuál es, pero es una de las que aquí muestro.

La mayor parte de las fotografías proceden de mis viajes. Pero alguna he considerado realizada en el entorno urbano o periurbano. Cierto es que generalmente mis paisajes urbanos se centran en la presencia del ser humano. Pero siempre hay algo de naturaleza presente, como las fotografías anteriores. El periodo que he incluido, desde julio del año pasado, después de remitir la foto para la exposición del año pasado, empezó con un viaje a Suiza y varias jornadas alpinas. Así que los paisajes de montaña han sido un fuerte posibilidad. Claro está. Tanto fotografía digital como con película tradicional.

Paisajes y flora alpina; el color, digital, el blanco y negro, con película tradicional.

En estos momentos, no es fácil encontrar paisajes puros, desprovistos de la presencia humana. Evidentemente, y la mayor parte de los fotógrafos, creo, lo hacen, podemos apuntar nuestras cámaras evitando esa presencia. Buscando el paisaje más puro posible. Sin embargo, si queremos ser testigos veraces de la realidad, tendríamos que incluir, integrar en nuestras fotografías, esa presencia humana. Son raros los rincones del mundo, y no digamos en Europa, en el que el paisaje no está alterado por la presencia del ser humano. Para bien o para mal.

Paisajes alpinos con figura.

Participo en las excursiones de la asociación con mucha menos frecuencia de la que me gustaría. Pero este año fui, y muy a gusto, lo pasé muy bien, a la excursión a Aínsa y al Geoparque mundial Unesco Sobrarbe-Pirineos. La posibilidad de remitir a la exposición las margas del Pueyo de Araguás fue una solidad posibilidad. También, tanto en versión digital como en película tradicional.

Texturas y patrones estratificados en las margas del Sobrarbe, en el Pueyo de Araguás.

Y si el periodo de selección de la foto había comenzado en los Alpes, también terminó en los Alpes. En esta ocasión en los Alpes Dolimitas en Italia, y también en el Tirol austriaco. No me faltan los paisajes de los imponentes macizos dolomíticos o de los densos bosques de las zonas más bajas de esos montes.

Alpes Dolomitas en el Tirol del Sur.

Y en este viaje le sacamos mucho partido a las aplicaciones de identificación de la flora alpina. Así, entre gencianas, calderones, y otras flores y plantas, fuimos disfrutando también del micropaisaje alpino.

Flora alpina en los Alpes Dolomitas.

Las medidas de la fotografía a exponer están predeterminadas con antelación. Con el fin de dar uniformidad, aprovechando adecuadamente los marcos que posee la asociación para estos eventos, las fotografías son reproducidas a una tamaño de 45 x 30 cm, por lo que se pide que tengan unas dimensiones adecuadas para una copia de buena calidad. Esto restringe algo los formatos. Y la verdad es que la mayor parte de mis fotografías digitales no son homotéticas con la razón 3:2 solicitada. Tengo que hacer reencuadres en mis originales, a veces posibles, a veces no. Incluso concebí la posibilidad de incluir un panorama, dejando un amplio espacio blanco a su alrededor. Un panorama no planificado a partir de dos negativos de película en blanco y negro.

Las montañas de la Nordkette, al norte de la ciudad austriaca de Innsbruck, capital del Tirol.

Pero todo este proceso de reflexión para la elección de la foto es un poco teórico. Porque como ya he dicho al principio, por mi mala cabeza, la foto la escogí al vuelo, pasado ya de plazo. En fin. Esperemos que haga un papel digno en el ámbito de la exposición. Los socios ya hemos podido ver las fotos, a la hora de votar las que formarán parte del calendario 2023 de la exposición, y algunas muy muy muy buenas.

[Recomendaciones semanales] De Middel presidenta y alguna cosa más

Fotografía

Una nueva semana en la que tengo poquitas recomendaciones fotográficas para el domingo. Me cuesta concentrarme en estos temas últimamente. Tengo muchas historias en la cabeza a la vez. Pero bueno, algo habrá que contar.

Voy avanzando muy poco a poco en mi repaso de las fotografías del viaje al Tirol y Venecia. Con algunas sorpresas, como este panorama no previsto ni planificado, pero que ha encajado, con algún defectillo, del Nordkette de Innsbruck. Quizá a lo largo de los próximos días tenga preparado mi libro de fotografías, tanto digitales como con película fotográfica en blanco y negro. Todas las fotos que ilustran esta entrada están tomadas en Innsbruck.

La conocida agencia cooperativa de fotógrafos Magnum Photos celebra su 75º aniversario. Caracterizada por la calidad e independencia de sus miembros, han definido en gran medida lo que ha sido el fotoperiodismo del siglo XX, sin que eso signifique despreciar, ni mucho menos, otros reporteros gráficos que no han sido miembros de la agencia y que han aportado otras visiones. En su 75º aniversario, han renovado cargos y la española Cristina de Middel (instagram) han sucedido a la británica Olivia Arthur (instagram). Ambas fotógrafas me parecen muy interesantes y cualquier aficionado a la fotografía debe acercarse a su obra. Hace 10 años, de Middel era escasamente conocida cuando publicó sus Afronautas, con su peculiar forma de acercarse fotográficamente a temas interesantes o de actualidad. Y desde entonces ha sido un valor constante en acceso. Aunque a mí lo que me acercó a la fotógrafa fue su visión de la sociedad china en Party. Su condición de miembro de pleno derecho es reciente. No hace tanto que leíamos de su condición de aspirante (2017) y de asociada (2019), pasos previos a ser miembro de pleno derecho. No todo el mundo comulga con las formas de de Middel, pero en mi opinión hay mucho conservadurismo en el sector.

En Oldskull he visto un trabajo, An incomplete Dictionary of Show Birds, de Luke Stephenson, que me ha encantado. Lo califican de retratos minimalistas de pájaro. Sobre un escenario mínimo, un sencillo lugar donde posarse, un fondo liso y uniforme de color que acompañe o complemente el color del plumaje del ave, busca acercarse a la esencia del carácter y comportamiento de la especie, y mostrar al mismo tiempo la diversidad entre estos dinosaurios volantes, sin renunciar ni un ápice a la vertiente estética y artística del proyecto. De tan sencillo, me encanta y me pasaría rato y rato contemplando estos retratos aviares.

Finalmente, en AnOther Magazine se han acordado de uno de los fotógrafos que más me influyen y al que vuelvo una y otra vez. Se trata de Stephen Shore, fotógrafo y teórico de la fotografía, práctico y académico. En este caso nos hablan de un trabajo suyo de los años 70 que hablaba de la decadencia de las acerías y otras grandes metalurgias del Medio Oeste americano, Steel Town, con el impacto correspondiente en el empleo y en la vida de las personas y las comunidades de aquellos lares. Como es habitual en él, fotografía de gran formato, con composiciones absolutamente impecables, en el estilo de la New Topographics, redefiniendo y actualizando el concepto de paisaje, siempre con el componente del ser humano o la actividad del ser humano en ese paisaje. Esta serie también contiene retratos y, al mismo tiempo, el sabor de los road trip, tan propios de la literatura, el cine y la fotografía en Estados Unidos.

[Fotocomentario] Las ausentes fotos en papel

Fotografía

Hoy, sábado, he quedado a cenar con unos amigos. Quedamos periódicamente. Ahora que ya tienen los hijos mayores, y están más libres, con más frecuencia que durante los tiempos en que eran niños o más jovencitos. Y está muy bien. Algunos de ellos los conozco desde hace cuatro décadas largas. Y entre ellos, aún más. La ultima vez que quedamos, un día antes de salir de viaje en vacaciones, hicimos unas risas con unos retratos sobre película Polaroid en blanco y negro.

Las fotos se las di a ellos. Sólo me quedé la mía… que evidentemente no hice yo. Hoy en día se hacen más fotos que nunca. Constantemente, millones de ellas, en todo el mundo. Pero son fotografías que se perderán. Casi nadie hace copias en papel, para los álbumes familiares, personales, de viaje o lo que sea, como hacíamos antes. Y toda esa riqueza documental se perderá. Bueno. Tampoco hay que dramatizar. Tantas se hacen, que el pequeño porcentaje que se convierte en objetos físicos en papel pueden bastar para que los historiadores, sociólogos, archivistas, conservadores de arte, etc… hagan su tarea en un futuro. Pero mucha gente se quedará sin recuerdos físicos con el tiempo. Yo intento pasar a papel fotos. En forma de libros. Ahora estoy elaborando el de las fotos del Tirol y Venecia. Nunca sabes cuando se va a estropear el ordenador y perder todas esas fotos. Aunque confío en que mi sistema de respaldo me permita recuperarlas. Espero.

Los datos técnicos de las fotos están en Retratos improvisados sobre Polaroid 600 blanco y negro – Polaroid Supercolor 635.

[Fotocomentario] Coso de la Misericordia, ironías del pasado carpetovetónico

Cultura, Fotografía

Terminaba mi último fotocomentario, el lunes de esta misma semana, con una alusión al coso taurino de Zaragoza, llamado «de la Misericordia». Ironía en el nombre, los de la misericordia, cuando es un lugar destinado, por costumbres y festejos primitivos y ancestrales, en los que la hombría había que demostrarla a base de sangre, de los demás a ser posible, a hostigar, herir, maltratar y matar de forma inmisericorde a un animal herbívoro rumiante. Los herbívoros rumiante carecen de agresividad por naturaleza. No la necesitan para comerse a sus presas, los pastos que luego han de rumiar pacientemente durante horas para capacitar a sus bacterias simbiontes y sus tubos digestivos para digerir las duras fibras vegetales de las hierbas. Pero tienen el instinto de defenderse de quienes los acosan y los atacan, lo cual parece divertir a los machos ibéricos ancestrales.

En cualquier caso, el edificio es bello. Armonioso. Y capaz de albergar otros acontecimientos, propios de culturas más avanzadas y civilizadas, que pueden concitar el concurso y la aceptación de segmentos más amplios de la población. Esperemos que hacia ello evolucionen. Por cierto, la palabra coso se usa en algunos lugares, especialmente en Aragón, para denominar a la que era la calle principal y más animada de la población. Véase la calle del Coso de Zaragoza, o las calles del Coso alto y del Coso bajo de Huesca. Calles céntricas animadas y principales en ambas ciudades, con un mismo origen histórico, la ronda que rodeaba la ciudad en las murallas. La denominación coso comparte origen etimológico con la italiana corso, que suele indicar también vías públicas de importancia en las ciudades de aquella otra península mediterránea.

Las fotografías proceden del mismo rollo que algunas de las que hice en Canfranc y que os comenté hace unos días. Os dejo alguna más de ese rollo realizadas ese mismo día, el del paseo fotográfico con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. En alguna de ellas se ve el principio de la calle del Coso de Zaragoza.

[Fotocomentario] Un palacio, un castillo,… algo que me inspira sentimientos contrapuestos

Cultura, Fotografía

Muchos zaragozanos se siente orgullos de uno de los monumentos más destacados de la ciudad, el palacio de la Aljafería. Residencia de verano de los reyes hudíes de la taifa de Saraqusta. Fue un brillante reino musulmán, pero breve (1018 – 1110), en el que florecieron la cultura, las artes, las letras y las ciencias medievales, y en el que se construyó la Aljafería, que fue uno de los ejemplos más hermosos de la arquitectura palaciega de Al-Ándalus. Y digo fue. Porque aunque nos han llegado ejemplos hermosos de lo que pudo ser, lo cierto es que tras la conquista de la ciudad en 1118 por los (bastante menos cultivados e ilustrados) cristianos del reino de Aragón, aprovechando un vacío de poder en la ciudad bajo gobierno almorávide, el palacio sufrió vicisitudes de todo tipo. Por no decir maltrato generalizado.

Hoy en día es sede del parlamento autonómico, las Cortes de Aragón, por lo que el régimen de visitas está supeditado a las actividades de la institución. Y además, tengo la impresión que puede ser subjetiva, con el tiempo se ha rebajado el nivel de libertad con el que los zaragozanos podemos acceder a lo que deberíamos considerar un patrimonio común. Uno de esos lugares de los que todo el mundo presume, aunque durante la mayor parte de su historia ha sido maltratado; y originado por una cultura que, independientemente de las tribulaciones que actualmente pase el mundo islámico, en el momento de su construcción, era superior en cantidad y calidad a la de sus más bien bárbaros y fanáticos religiosos conquistadores. El mundo del revés casi 1000 años después. Nadie a celebrado el milenario de la taifa que durante menos de un siglo brilló. El palacio forma parte del conjunto del mudéjar aragonés, declarado Patrimonio del a Humanidad por la Unesco en 1986.

Por su exterior paseamos recientemente durante un paseo fotográfico de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Los datos técnicos de las fotografías los podéis encontrar en Tengo que usar más la Leica CL – paisajes urbanitas sobre Kodak Pro Image 100. Ese mismo día, durante el paseo fotográfico pasamos junto al Coso de la Misericordia, coso taurino que, aunque mucho más reciente, refleja la influencia del estilo mudéjar incluso siglos después.

[Recomendaciones fotográficas] Poquitas,… esta semana, poquitas

Fotografía

En las dos últimas semanas he estado tan liado con varias cosas que he descuidado otras. Por ejemplo, he llegado tarde a presentar la foto para la exposición anual de socios de ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza. La he mandado tres días tarde. No sé si la admitirán. Tan apenas he avanzado en el procesado de mis fotos tirolesas y venecianas. Por hablar de cosas que tienen que ver con al fotografía. Y tan apenas he revisado la red de redes para ilustrarme en nuevas cosas fotográficas. Y seleccionar algunas recomendaciones para todos vosotros. A cambio, lo pasé bien dando una charla sobre medir la luz y determinar la exposición fotográfica para compañeros de AFZ Asociación de fotógrafos de Zaragoza. Pero vamos con las poquitas recomendaciones de esta semana.

Nunca le había calzado el Pentax SMC-M 200 mm f4 a la Canon EOS RP, que yo recuerde. Así que ayer, aunque el objetivo era hacer fotos con la Hasselblad 500CM, me la llevé para hacer alguna foto con esta combinación. El contraste de este teleobjetivo Pentax no es muy alto. Y no es difícil ver que la aberración cromática penaliza algo la nitidez. Pero es mucho más usable de lo que yo pensaba. Mucho más.

No. No todos los alemanes eran nazis en los años 30 del siglo XX. El problema con los problemas es que, si aceptamos el principio de Pareto, estadísticamente hablando en una población hay un 20 % de personas que crean un problema grave, frente a un 80 % que no lo hacen. Pero también, hay un 20 % de personas que luchan para resolver ese problema grave, frente a un 80 % que no lo hacen. Y esa mayoría inerte, silenciosa, que no se mueve, es la que puede dar la victoria al 20 % problemático. Probablemente, algo así sucedió en la Alemania nazi. El problema con los que no se oponen a lo perverso, aunque no sean perversos ellos mismos. O como se dice de otra forma, si no eres parte de la solución… eres parte del problema. De los alemanes que se opusieron a Hitler, muchos acabaron exiliándose. Muchos de ellos en Francia. Hasta que en 1940, esta colapsó impotente ante la maquinaria de guerra nazi. Y aquellos exiliados, no sólo alemanes, sino también de otros países, que tenían mucho que temer de aquella tenebrosa Alemania, pero también de aquella tenebrosa Francia derrotada, hubieron de volver a huir. Opositores políticos, exiliados republicanos españoles, judíos, intelectuales y artistas,… Una de ellas fue la fotógrafa Germaine Krull que fotografió uno de aquellos viajes de exilio, desde la Francia de Petain hacia Sudamérica. y nos lo han contado en Plataforma de arte contemporáneo. Se puede ver en PhotoEspaña 2022.

En el informe de enero de este año, The Economist rebajó a España a la segunda división de los países democráticos, por la palmaria situación de falta de independencia del poder judicial, reflejada en los rifirrafes de los partidos políticos para controlar los órganos de gobierno de los jueces, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo. Una situación absolutamente vergonzosa… pero que no avergüenza en absoluto a los líderes, afiliados y simpatizantes de los partidos políticos por lo que se ve. Pero no somos los únicos. Aunque mal de muchos… consuelo de tontos. En Estados Unidos, los jueces del Tribunal Supremo los propone el Presidente de la nación, y también lo hace con sentido ideológico partidista. Claro, Estados Unidos, a pesar de su autoproclamado papel de «vigilante de la democracia», también es una democracia de segunda división. Y ahora su Tribunal Supremo ha eliminado la protección constitucional de las mujeres que desean interrumpir su embarazo. Buena parte ese país, en términos de territorio, de superficie geográfica, son estados incultos, fanáticos religiosos, ultraconservadores, que dicen estar en contra de la intervención del estado en sus vidas,… salvo cuando conviene a sus intolerantes y fanáticas creencias, claro. Y entre ellos los estado de lo que se llama el Sur. En Booooooom, he visto las fotografías de Tema Stauffer (instagram), explorando el carácter y la historia de esa amplia región norteamericana con su cámara de gran formato. No sé si llega a triunfar del todo en su misión de mostrarnos esa realidad, pero las fotografías me parecen de gran calidad.

Me gustaría componer dípticos fotográficos significativos. Me gustan mucho cuando los veo. No digamos ya, si son trípticos. Pero quedémonos con los dípticos. Porque esta semana encontré los de la fotógrafa Jessica Uhler (instagram), en los que combina retratos ambientales, parciales, o ausentes, con escenas de la naturaleza, del paisaje, principalmente en entornos acuáticos, para reflexionar sobre sus experiencias personales más profundas conforme los años le van cayendo. Tienen un contenido claramente poético, metafórico. Y me han gustado y por ello los traigo aquí. Los he visto en Lenscratch.

[Fotocomentario/viaje] La estación de Canfranc ya no es la estación de Canfranc

Fotografía, Viajes

Ya os hablé hace unas semanas del viaje en el día ferroviario que hicimos en la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Recientemente recibí reveladas las fotografías que realicé con una cámara con película tradicional, y cuyo comentario técnico podéis encontrar en Kodak Gold 200 en formato 120 viajando en tren a Canfranc – con Fujifilm GS645S Wide 60. Pero aquí no quiero hablar de la fotografía, sino de la estación de Canfranc, a propósito de lo que me evocan o me sugieren las fotografías.

Y es que, como digo en el título de la entrada, la estación de Canfranc ya no es la estación de Canfranc. Con dinero público se está rehabilitando el majestuoso y, quizá, excesivo en pretensiones edificio de la antigua estación internacional de Canfranc para su uso por una empresa privada como hotel. Hotel «de lujo», dicen. O de «alto standing«, que parece que les suena menos políticamente incorrecto a los políticos que decir «de lujo». Ahora la estación es un edificio construido con el dinero justo, todo materiales prefabricados, que ni siquiera tiene una estética acorde al entorno. Y para el que no encontré composición fotográfica que me apeteciera estampar en los fotogramas de la película negativa en color. Desconozco exactamente cómo se reparte los dineros de la rehabilitación del viejo edificio. Espero que, por un mínimo de decencia, la empresa que aspira a hacer negocio en el mismo este poniendo dinero. Pero seguro que de los impuestos de los aragoneses, o de los españoles en general, se pone buena parte de lo que cuesta esa rehabilitación. Hace tiempo que estamos en un país en el que se socializan las pérdidas y se privatizan los beneficios. Lo cual suele generar inequidades e injusticias. En fin… lo que no me acabo de creer es esa esperanza de apertura del túnel ferroviario al tráfico en un plazo relativamente corto, como algunos dicen.

En los próximos tiempos no se podrá subir a Canfranc en tren. Van a arreglar vía en algún tramo de la línea. A ver cuanto acortan los tiempos de viaje. Os dejo alguna foto más del entorno ferroviario de la estación.

[Recomendaciones fotográficas] De Sander a PhotoEspaña 2022

Fotografía

Sinceramente, tal y como veo el verano, dudo que este año me pase por Madrid para visitar las exposiciones de PhotoEspaña 2022 en su «nosecuantos» aniversario. Sale muy caro el viaje en tren de alta velocidad, hace un calor horrible, y tengo otros planes en los que dedicar el tiempo y el dinero. De hecho… por algún motivo… incluso desde la comodidad de mi casa y mi ordenador, últimamente me cuesta más encontrar temas fotográficos motivantes. Estoy en una especie de crisis creativa que las elevadas temperaturas, y la pereza que producen para salir de casa con una cámara, no hacen más que empeorar. Aunque ayer, como el fin de semana pasado, salí a caminar al amanecer, con una temperatura razonable, y me dio para hacer algunas fotos, que os muestro aquí. En cualquier caso, algunas recomendaciones fotográficas he acumulado en los últimos días.

En Blind nos hablaban recientemente de la obra de August Sander. Sander fue un fotógrafo alemán, asentado en Colonia, con éxito y reconocimiento profesional en su época, fue sobre todo un retratista con estudio, pero que brilló cuando se dedicó sistemáticamente a realizar retratos de personas de todos los estamentos sociales y profesionales de la sociedad alemana de la época. Los retratos son técnicamente irreprochables. Pero en contenido y planteamiento, conceptualmente, son mejores todavía. Una obra que sitúa a Sander como uno de los grandes de la historia de la fotografía. Uno de los más destacados ejemplo de la Nueva Objetividad alemana. No fue adepto al régimen nazi. Y el régimen nazi lo miró con malos ojos. Retrataba a todo el mundo, daba igual su origen étnico, con la misma mezcla de objetividad y empatía. Su hijo fue prisionero político, y su última obra de su proyecto de retratos de las gentes del siglo XX fue la máscara mortuoria de su hijo, fallecido en prisión en 1944. Prácticamente no ejerció la fotografía después.

Seguimos en Alemania. ASX American Suburb X nos traslada a los años 1979-1985, cuando el fotógrafo Ulrich Wüst realizó una serie de paisajes urbanos en la entonces República Democrática Alemana. Paisajes urbanos en los que las ciudades parecen prácticamente desprovistas de presencia humana, sólo aquí y allí se ve la pequeña figura de una persona perdida en los ordenados paisajes en los que se mezclan las arquitecturas tradicionales de las ciudades alemanas con el hormigón de la arquitectura del realismo socialista. Técnicamente impecables, nos llevan a ciudades deshumanizadas, a sensación de alienación, a despersonalización del lugar donde viven las personas. No conocía al fotógrafo y sus paisajes urbanos me han atraído poderosamente.

En PAC Plataforma de Arte Contemporáneo nos hablan del trabajo Armonía de la fotógrafa Ana Palacios. En PAC y en muchos otros sitios han hablado en los últimos tiempos de sus exposiciones en PHotoEspaña 2022. Esta es una fotógrafa de «aquí», de Zaragoza, pero que como tantas otras personas que destacan en sus campos profesionales, artísticos o lo que sea, se ha desarrollado como fotógrafa «allí», es decir, fuera de Zaragoza. En cualquier caso, yo la conocí, literalmente, en el año 2016 cuando presentó su exposición Albino en el Paraninfo de Zaragoza, donde pudimos disfrutar de una visita guiada por la propia fotógrafa, en la que demostró su simpatía, cercanía, empatía con sus motivos y compromiso social. Como he ido siguiendo su trayectoria en los últimos años, me alegro que cada vez esté siendo más reconocida y valorada, en este país tan cainita, en el que se suele machacar el clavo que sobresale.

Desde que comenzó la absurda guerra en Ucrania, absurda por ser guerra no por ser en Ucrania, son frecuentes los artículos sobre fotógrafos o fotografías de el país agredido por el imperialismo fascista ruso. Y muchos son de obra realizada al vuelo en los últimos meses, reportajes que intentan, unos con más éxito que otros, mostrar la realidad de esa estúpida guerra. Pero en Booooooom nos han traído la obra de una fotógrafa ucraniana, Lisa Brukreyeva, sobre la visión que tiene de su propio país fuera de la guerra. Nos dicen que comenzó a fotografiar en 2019, hace sólo tres años. Y se centra en lo documental, en el reportaje. Pero su visión me parece mucho más madura, ya que en muchas de sus fotografías conecta la actualidad del país con su historia reciente, del último siglo. Me ha gustado su enfoque y su estética.

Los chinos sacan pecho cuando hablan de su gestión de la pandemia. A pesar de ser responsables de un intolerable rechazo en el reconocimiento del problema y de la emergencia que se estaba desarrollando en su propio país. Y como son una dictadura y no tienen que responder ante nada y ante nadie, presumen de su política de cero casos, con impresionantes confinamientos como los dos meses en los que recientemente Shangái estuvo con sus habitantes encerrados férreamente en su casa. En Photography of China nos han mostrado las calles vacías de la populosa ciudad china entre marzo y abril de este año vistas por el ingle´s Anthony Reed. No nos olvidemos nunca que no sabemos lo que realmente pasa en el país, por el control de su régimen de la información, los medios y la propaganda. Así que… mucha prudencia en las valoraciones sobre un régimen que no debería existir.