A principios de esta semana, en mis últimos días de vacaciones, cogí mi nueva Canon EOS RP, le adapté algunos objetivos para Leica M y me fui a caminar largo rato, mientras probaba qué tal iban. Y bien, oye.
Bueno, aquí y ahora, en Oporto. Porque las de los «alrededores» están reveladas pero todavía no están digitalizadas. En cualquier caso, quien quiera conocer los detalles y tribulaciones técnicas de la experiencia pueden dirigirse a En Oporto (y más) con Pentax MX + Ilford HP5 Plus 400.
Para los que pasáis de la técnica fotográfica y sólo os interesan las fotos, aquí las dejo.
Normalmente repaso los marcadores sobre fotografía los domingos. Pero si todo va bien, y dejan pasar por Madrid, que parece que sí, me voy unos días fuera. De vacaciones. Ya os contaré. Pero pasaré a partir de mañana a modo sólo fotos en este Cuaderno de Ruta. Así que ese repaso lo he trasladado al sábado, aunque por cuestión de tiempo, habrá de ser más telegráficos.
Utilizaré fotos realizadas con mi recientemente adquirida Canon EOS RP para ilustrar la entrada. Realizadas paseando por la ciudad mientras comprobaba que todo fuera bien con la cámara y las ópticas destinadas a ella.
Cindy Sherman es una fotógrafa de la que hay trabajos que me gustan mucho y otros que me dejan muy frio. En cualquier caso, es uno de los referentes de la fotografía contemporánea. Y para quienes quiera saber sobre qué hace últimamente, autorretratos, claro, pero que en esta ocasión tienen carácter andrógino, puede leer y ver en Creative Boom.
Conocí el trabajo de la japonesa Ishiuchi Miyako cuando visité el museo memorial de la bomba atomica de Hiroshima. Uno de sus trabajos fue fotografiar objetos recogidos en dicho museo. Luego me hice con un libro suyo, una retrospectiva publicada por la Fundación Hasselblad con motivo de un premio concedido por los suecos. Y me gustó mucho. Aquí os dejo un par de vídeos que se pueden encontrar en Youtube (en inglés) y que os pueden dar una idea del trabajo de la japonesa. Me parece una fotógrafa poderosamente honesta.
Hace una década hubo un movimiento de apertura de las poblaciones de los países árabes que se conoció con el nombre de Primavera árabe. Aunque en la actualidad, todos tenemos la impresión de que quedó en nada. En Picture Show de la NPR reflexionan sobre el tema a partir de las fotografías de Nicole Tung. Especialmente en cómo quedó afectada la juventud de estos países. Tung es una fotógrafa de Hong Kong muy bregada en zonas de conflicto.
Uno de los (muchos) problemas del capitalismo es que genera crecimiento en las sociedades, a veces muy deprisa, pero poco sostenible en el largo plazo y creando desigualdades notables en la población. En Booooooom podemos ver el trabajo de la fotógrafa Olga Sokal sobre las consecuencias del final de la minería del carbón en la región natural y cultural de norteamérica denominada Appalachia.
No soy especialmente partidario de poner enlaces aquí de sitios dedicados a ensalzar determinadas marcas. Pero me hizo gracia ver cómo uno de los directores coreano de moda, Park Chan-wook, usa su cámara Leica monocroma para documentar sus lugares de rodaje. No es infrecuente saber de directores de cine aficionados a la fotografía y buenos fotógrafos.
Y recientemente ha habido una polémica cuando una fotógrafa, Tonika Lewis Johnson, acusaba de plagio a otro fotógrafo, ya consagrado, como Alec Soth. Me extrañó,… porque Soth me ha dado siempre la pinta de ser un tipo honesto. Donde lo cuentan bien es en Cartier-Bresson es un reloj. Pero en esencia, ¿de verdad se puede considerar plagio que un fotógrafo trabaje un tema parecido, similar a otro? Porque cada uno hace sus propias fotografías y tiene su propio estilo. No creo que los temas de reflexión sean propiedad de nadie. En fin. Parece que Johnson venía haciendo un proyecto de largo recorrido sobre el contraste entre dos barrios, socioculturalmente muy distintos, de Chicago, cuando el New York Times encargó recientemente un trabajo sobre un tema similar a Soth. Leed el artículo que os he vinculado y opinad.
Como me agencié hace unas pocas semanas una cámara nueva para aprovechar los objetivos con montura Canon EF, a muy buen precio, he estado probando esos objetivos y otros diversos con adaptadores durante esas semanas. Y bueno… puedo dar vida a todos esos objetivos que fui comprando durante tres décadas de mi vida.
Durante mi reciente viaje en el mes de agosto a la isla de la Palma, en las Canarias, además de mi equipo habitual digital, para la fotografía en color principalmente, me llevé también una de mi más queridas y fiables cámaras para película tradicional y cuatro rollos de película en blanco y negro. Aquí os dejo unas cuantas fotos.
Es casi una tradición visitar algún museo municipal de Zaragoza los primeros domingos de mes, día en que la entrada es libre y gratuita. O todo lo libre que puede ser ahora con las precauciones con la covid-19. Pero en este primer domingo de septiembre, se añadía otro aliciente; tenía una nueva cámara que probar. Así que le calcé un objetivo de 35 mm de focal y me fui para allá.
Sigo con un bajísimo número de marcadores fotográficos recopilados cada semana. Esta última, me he estado fijando más y he notado que algunas fuentes de recomendaciones están poco activas, mientras que otras están con temas que han dejado de interesarme. Demasiado covid-19, demasiado Trump, demasiadas cosas a las que se les da vuelta sin fin sin llegar a ninguna parte. Pero alguna cosa he encontrado para este domingo y allá voy.
Espero para finales de esta semana que viene los resultados de los cuatro rollos de película en blanco y negro que hice en la isla de la Palma. De momento, exploro el blanco y negro a partir de las fotografías digitales del viaje. Salinas de Fuencaliente.
La fotografía de moda no es santo de mi devoción. Dejando aparte, sobre lo que se podría escribir mucho, la cosificación de la mujer, que pasa a ser mero perchero de carne y hueso u objeto pasivo del deseo, la moda en sí es, la mayor de las veces, banal, ineficiente, agresiva para el medio y un engaño global sobre cómo realmente es el mundo. Pero hay fotógrafos de moda que lo hacen muy bien. Y uno de ellos es Peter Lindbergh, como nos lo cuentan en Cartier Bresson no es un reloj. Muchas de las obras más conocidas de Lindbergh surgen a principios de los 90, cuando yo me aficionaba a la fotografía, y consumía con deleite las páginas de la revista francesa PHOTO, en cuyas páginas aparecían con frecuencia sus obras. Fue el momento en que surgieron famosísimas supermodelos, que aun hoy en día dan que hablar. Reconozco que hay un punto de nostalgia en esta recomendación.
Siempre he sido aficionado a la ficción distópica, literatura o cinematográfica. Desde que tuve conciencia social y política, habiendo nacido en una dictadura cuyas consecuencias y repercusiones no se han liquidado todavía, 40 años después de su final, los engaños que llevan a sociedades enfermas bajo la apariencia de sociedades ideales son un punto de reflexión importante en la lucha contra los totalitarismos. Pero en algún momento escuché a alguien, o leí en algún sitio, tengo la mala costumbre de no anotar el quién-cuándo-dónde de las ideas que me atraen, que no hace falta inventarse la distopía. Que la tenemos a nuestro alrededor. Y es cierto que en estos momentos, si atendemos al uso del lenguaje político, cada vez siente uno que estamos más cerca de un distopía orwelliana. En Lensculture nos traen la obra del fotógrafo canadiense Tony Fouhse (instagram), que busca visualmente esos signos de caminos hacia la distopía en su entorno más familiar. Incluso en las estructuras social de una ciudad tan aparentemente civilizada como Ottawa. Rostros inexpresivos o desesperanzados y mucho simbolismo en sus paisajes urbanos son las señas de identidad de la obra.
Con frecuencia, los fotógrafos de Magnum Photos han estado presentes en los platós de rodaje de películas significativas. En esta ocasión acompañamos a Dennis Stock y Wayne Miller al rodaje de The Alamo, la epopeya que dirigió John Wayne, llena de inexactitudes históricas, episodio que ha calado en la mentalidad americana como símbolo de libertad, cuando en realidad fue uno de los principios de la vocación imperial de los Estados Unidos. No es que los mejicanos de Santa Anna fueran muchos mejores, por eso… pero a cada cual lo suyo.
En Lenscratch llevan una temporada en la que nos ofrecen conversaciones fotográficas entre fotógrafos. Son interesantes,… en parte, pero hasta ahora no me había convencido ninguna tanto como para traerlas aquí. La última, publicada el 5 de septiembre, sí. Conversación entre dos fotógrafas, Sal Taylor Kydd (instagram) y Dawn Surrat (instagram), con imágenes llenas de material poético, y que reflexionan sobre el extraño mundo que nos deja la pandemica de covid-19, sin hacer mención fotográfica específica a la misma, desde un punto de vista muy íntimo y personal. La serie de diálogos en imágenes se puede seguir en Instagram.
Quería dar vidilla a mis objetivos con montura Canon EF, que ultimamente estaban un poco parados. Pero me daba pereza, porque me he acostumbrado a las ventajas de las cámara sin espejo sobre las réflex. Así que encendí los radares hace un par de meses hasta que recientemente me llegó el chollete. Porque no me apetecía gastar mucho.
Tienen ya más de 25 años estas fotos realizadas con película negativa en blanco y negro en un frío pero soleado mes de diciembre de los años 90. Pero me quedaron bastante majetas. Los datos técnicos de las tomas los podéis encontrar en Historias de mi historia; en Londres con una Minox ML 35 e Ilford Delta 400.
Para quienes no estéis interesado en lo técnico, simplemente os dejo las fotos puestas.
He estado de vacaciones. Fuera. Viajando. En la canaria isla de La Palma como sabrán los que hayan seguido estos últimos días este Cuaderno de Ruta. Así que no tengo mucho que contar en materia de recomendaciones fotográficas. Un par de cosas que dejé recogidas antes de irme a La Palma, de donde proceden las entradas que acompañan a esta entrada. Aunque una de ellas puede dar para mucho. Las dos vienen de AnOther Magazine.
La playa de Nogales en Puntallana es una de las más majas de la isla de la Palma. Como casi todas, de arena negra. Pero cuando llegué, me la encontré ya en la sombra. No hubo puesta de sol desde aquí.
China no está llena de chinos. Lo que llamamos «chinos» es la etnia Han, predominante. Pero hay otros pueblos, otras etnias. En un régimen totalitario como el chino, unos lo llevan mejor y otros peor. Una de las etnias más características, que más ha llamado la atención es la de los miao, en el sur de China. Reconocidos por su riqueza artística y artesanal. En AnOther nos hablan del libro que el fotógrafo Jack Davidson ha realizado dedicado a esta etnia. Y me ha parecido bastante interesante. El libro parece chulo, me gusta. Igual me lo agencio. Pero tengo que encontrar algún lugar donde esté disponible… Porque en la página de la editorial está vendido. Y en Amazon,… tampoco hay. Claro que… puedo tirar de su primer libro, Photographs, que también tiene buena pinta.
El otro interesante artículo de AnOther fue un recordatorio en Facebook de uno que apareció hace unos años. Me parece que me pasó desapercibido. En cualquier caso era un artículo que hacía repaso a la diversidad de estilos y temas que tiene la fotografía japonesa contemporánea, que va más alla de Araki Nobuyoshi y Moriyama Daido. Aunque la entrevista que incluye el artículo se la hacen a este último. Pero consideran como interesantes otros como Tokyo Rumando, Yoneda Tomoko, Hiromix, Nagashima Yurie (de esta fotógrafa hablé recientemente) y Ninagawa Mika (instagram 1 y 2). Algunos han salido en alguna ocasión en mis recomendaciones, pero no está de más recordarlos. Bueno. Buscando la obra de estos fotógrafos, fotógrafas en su mayoría, da para entretenerse un rato.
En algún momento se decidió que el 19 de agosto fuese el día mundial de la fotografía. El motivo de elegir este día fue que coincide con el aniversario del día en 1839 en que Louis Daguerre presentó su invento, el daguerrotipo. Esto siempre me ha supuesto un problema… porque Daguerre no es un tipo que goce de mis simpatías. Aunque indudablemente contribuyó al nacimiento y divulgación de la técnica fotográfica, era más negociante que otra cosa y no tuvo muchos escrúpulos. Especialmente con uno de los pioneros importantes de la fotografía, Joseph Nicéphore Niépce, cuyos experiencias y conocimientos aprovechó para su propio beneficio. El otro gran pionero de la fotografía fue el británico William Henry Fox Talbot. Si Niépce fue primero, los procesos de Talbot fueron los que dejaron herederos y fueron realmente precursores de lo que vino después. A cada uno, lo suyo.
Las fotografía de la entrada de hoy proceden de la exposición de la Lonja, «El sueño de la razón».
Pero estos inventores y pioneros desarrollaron técnicas. Porque, en el debate sobre si la fotografía es una de las bellas artes o no, yo tengo una idea clara. En principio, la fotografía es una técnica que aprovecha determinadas leyes de la naturaleza, estudiadas por la física y la química, para la reproducción de imágenes tomadas de la realidad. Que sea un arte o no, no es algo intrínseco a la fotografía, sino a la intención del fotógrafo o del artista que adopta la fotografía como un medio de expresión principal o accesorio en su trabajo. Lo que define la obra de arte, en mi humilde opinión, es la intención del artista. Y no nos olvidemos de una cosa. Imagen bella no es igual a arte. Las fotografías astronómicas que vemos, tomadas por el telescopio espacia Hubble u otros, son de gran belleza. Pero su objetivo es la ciencia no el arte. Aunque sea como digo apabullantemente bellas. Y por el contrario, existen obras de arte, también mediante técnicas fotográficas, que no son bellas, pero son arte.
Dicho lo cual, una de los grandes logros de la fotografía fue ayudar a la liberación de otras artes. No voy a decir que fuera la principal responsable, pero ayudó. Haciéndose cargo de la tarea de representar con más o menos fidelidad los acontecimientos y lo que hay en el mundo, permitió que otras artes se liberaran de esta función, especialmente la pintura y la escultura, que dejaron de tener como objetivo trasladar el mundo a un lienzo o una pieza del material escultórico que fuera con fidelidad. Y llegó el impresionismo, el fauvismo, el expresionismo, la abstracción, lo conceptual, el surrealismo, el dada,… y tantos otros. Hasta que la propia fotografía se liberó de su función documental inicial y recorrió libremente los caminos de la creatividad y de los conceptos.
El domingo pasado estuvimos visitando la exposición actual en la Lonja de Zaragoza, El sueño de la razón, en la que 53 artistas contemporáneos recogen el testigo de Francisco de Goya a la hora de tratar los temas, de recoger la visión del aragonés con técnicas modernas, o de homenajear la obra del ilustrado de Fuendetodos. Triste destino, ser ilustrado en la España de principios del XIX. Casi me atrevería decir que sigue siendo un triste destino, ser ilustrado en la España de principios del XXI. La fotografía ocupaba su lugar entre otras técnicas artísticas. Con bastante dignidad. Como técnica principal o auxiliar. En cualquier caso, esa madurez de la fotografía, que va mucho más allá del inmenso bombardeo de imágenes, todas iguales, todas repetidas, que sufrimos en las redes sociales, y que van justamente en dirección contraria de la fotografía como una de las bellas artes. Si esta última va de pensar, reflexionar, diferenciarnos en nuestra variedad, la de las redes sociales, si nos descuidamos, nos lleva a la homogeneización, a la pérdida de identidad, a ser igual a todo y a todos. Tenemos que tener cuidado con lo que celebramos hoy.
Entre el Parque Lineal de Plaza y las esclusas de Valdegurriana, me dice Google Maps que hay 15 kilómetros. Siempre que vayas por la orilla del Canal Imperial de Aragón, a su paso por la ciudad de Zaragoza. Los kilómetros andados, en dos sábados consecutivos, para hacer estas fotos de ese recorrido han sido distancias de 19 y 12 kilómetros respectivamente. Así que hemos combinado creatividad fotográfica y beneficios para la salud cardiovascular. Ideal.