Qué pasaría si el monstruo de las galletas cantara como Tom Waits. Bufff… Y ya, si cantará Waltzing Mathilda,… no te quiero ni contar. Por cierto, enhorabuena a los wallabies que les ganaron a los springboks en Durban. Los sudafricanos no tienen nada que hacer ya en el Tres naciones.
Mes: agosto 2011
[Fotógrafo] Robert Mapplethorpe
FotografíaComo ya he comentado días atrás, una de las más agradables sorpresas de mi reciente viaje a Suecia fue el Fotografiska Museet, el museo de la fotografía de Estocolmo. Un espacio muy agradable, situado en una antigua terminal de los muelles del puerto de la capital sueca, en la orilla norte de Södermalm, con excelentes vistas de la ciudad de algunas de las islas que la configuran. Y allí, como ya había surgido hace un par de meses, cuando todavía no tenía clara mi programación de vacaciones, pude contemplar varias exposiciones, de las cuales la principal estaba dedicada al controvertido fotógrafo estadounidense Robert Mapplethorpe.
Cuando yo empecé a interesarme por la fotografía y empecé a visitar exposiciones de fotografía hace algo más de 20 años, Mapplethorpe esta algo así como de moda. Falleció en 1989 víctima del sida, fue uno de los varios artistas o personajes famosos que con su muerte ayudaron a tomar conciencia de lo que estaba pasando con esta enfermedad. Y lo que sucedió en ese momento, muy a principios de los 90, es que se puso especialmente de moda, y en poco tiempo pude ver varias exposiciones dedicadas a su obra. Fundamentalmente retratos y lirios.
Sin embargo, siempre fue un artista controvertido. Y fue así porque una fracción de su obra incidía en el mundo del underground homosexual, y por sus retratos de desnudos masculinos en los que los genitales aparecía muchas veces en una posición predominante. Esta actividad pudo no ser ni siquiera la más importante ni la más frecuente en su actividad artística, pero es de lo que se ha hablado. Él mismo se quejaba de que si en una exposición suya, sólo un 10 por ciento de las obras tenían que ver directa o indirectamente con el sexo, de estas obras sería de lo único que se hablara.
Y el caso es que esto es sumamente injusto. Mapplethorpe fue un fotógrafo fundamentalmente de estudio, con un estilo muy definido que aplicaba a todas las imágenes, no importa su tema, de blanco y negro, que planificaba de forma exquisita sus fotografías, con una gran capacidad para trabajar con las formas, las luces, las tonalidades y las texturas, que componía de forma magistral, y que debería ser referencia obligada para todo aquel que quiera aprender de fotografía. Y en la exposición que pude ver en Estocolmo, en la que había en torno a 200 obras expuestas con temas muy variados, esto quedaba ampliamente demostrado. Desgraciadamente, la gente básicamente seguirá hablando de sexo. Para defenderlo o para denostarlo. Pero tratándose de Mapplethorpe, pocas veces se habla de lo importante. De arte.
En cualquier caso, lo mejor es que cada cual juzgue por sí mismo. Y sugiero una visita a las páginas de la Fundación Robert Mapplethorpe, donde hay un amplio porfolio del artista, en el que han evitado las imágenes más controvertidas.
[Cine] La boda de mi mejor amiga (2011)
CineLa boda de mi mejor amiga (Bridesmaids, 2011), 16 de agosto de 2011
Sí. Ya sé lo que vais a decir. Con semejante título en castellano, hace falta estar loco para ir a ver esta película. Pero hay varias circunstancias atenuantes: 1), hace mucho calor y eso enlentece y dificulta la toma de decisiones razonables y razonadas; 2), esta película venía precedida de críticas que advertía que no era lo que parecía y que estaba muy bien; 3), perdí la votación por lo que o tragaba o me quedaba en casa. Veremos a ver que pasó al final.
Sinopsis
Annie (Kristen Wiig) es una chica que está dejando de ser chica a marchas forzadas, cuyo negocio de pastelería le fue mal lo mismo que su última relación seria, que mal vive en una casa con dos hermanos absolutamente extraños, que se acuesta por el mero hecho de practicar el sexo con un tipo que realmente sólo quiere eso y ella no se atreve ha decir que quiere más, y que para colmo de males, su mejor amiga de la infancia y esas cosas, Lillian (Maya Rudolph) se va a casar con un pijo. Y ella va a ser la dama de honor principal, al frente de una grupo de amigas y familiares más colaterales de la novia, en las que destaca la superpija Helen (Rose Byrne). A partir de ahí todo irá mal, Annie irá perdiendo su lugar y su norte, y aunque cierto comprensivo policía de tráfico, Rhodes (Chris O’Dowd), está por ahí por si necesita algo, lo que sea, acabará sumida en un profundo pozo perdiendo a su amiga, su trabajo, su casa, sus oportunidades con el guripa,… Hasta que… Hasta aquí puedo contar.
Realización y producción
Desde el principio se ve que los autores de esta comedia quieren diferenciarse de la típica comedia romántica sobre bodas que periódicamente, como las golondrinas, anida en nuestras pantallas de cine procedente del otro lado del Atlántico, sin que sea posible como pasa con las golondrinas diferenciar unas de otras. Salvo quizá la celebrada comedia que en español llevaba el mismo título que ésta, cambiando la «a» del final por una «o». Para empezar, porque empiezan a salir chistes sobre pedos, caca, culo, pis,… aunque luego tampoco sea ese el camino que toma la película, que en determinados momentos se pone realmente melancólica.
La base de la película es el guion de la propia protagonista, Wiig, que procede de la afamada Saturday Night Live, con algunas colaboraciones de lo que se supone es el humor gamberro británico, pero que salvo las caras que aparecen por ahí, tan apenas se notan. Así, con cierta indefinición sobre el tipo de comedia que quiere ser la película avanza poco a poco con algún destello de comicidad, y muchos ratos de cierta indiferencia hacia el punto final, que es desalentadoramente muy del gusto americano.
Interpretación
El peso de la película lo lleva Kristen Wiig, a quien no hace mucho mencionamos por estas páginas por su aparición en otra comedia gamberreta. El resto están de comparsas, haciendo papeles decentes siempre en función de la comentada indefinición del filme. Si pretenden extraer carcajadas del público, conmigo han fracasado. Alguna sonrisa que otra, y pequeñas risillas. esporádicamente. Para colmo, aparece Rose Byrne que es una actriz que me resulta muy estomagante, y cuyo papel además no contribuye a mejorar esa imagen. Desaprovechada la relación con el polícía interpretado por el miembro del «IT Crowd», Chris O’Dowd. Un personaje que cae simpático, pero que no da de sí todo lo que podría.
Conclusión
No entiendo el entusiasmo que ha levantado este filme en algunos medios. Sin ser un desastre, o una mala película siquiera, no pasa de ser una comedieta que mezcla la común mediocridad del género en la actualidad con algún momento divertido. Obviamente, no le deberían haber cambiado el título; en más de una ocasión he manifestado que el tipo que pone los títulos en castellano de las películas extranjeras debería ser condenado por crímenes de lesa humanidad. Pero tampoco podemos echar la culpa de la insatisfacción a las expectativas creadas por el título. La película flojea lo mires como lo mires. Y los críticos que por el mundo andan, también. O les afecta el calor. O no se han enterado de lo que es una comedia. Que en una comedia, a partir de determinado momento te resulte indiferente lo que les pasa a los que salen,… malo.
Valoración
Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva: **
[TV] Final de temporada para Mary y Neil
TelevisiónUn par de series de las que sirven para entretener las tardes veraniegas han llegado a su final de temporada en la primera quincena de agosto. No son series de campanillas, con gran nivel artístico, o muy originales. Pero son series muy entretenidas. Que no es poco.
Mary Shannon se nos preña en In Plain Sight
La cuarta temporada de esta serie sobre las aventuras de dos U.S. Marshals en Albuquerque (Nuevo Méjico) ha estado marcada por el embarazo de su personaje protagonista. Embarazo no exactamente deseado, pero que supongo que ha ido a la par que el de la actriz que lo interpreta, Mary McCormack. Por lo demás, la consabida serie de casos de testigos protegidos que dan más mal que ni sé, el ligue del fiel Marshall (Frederick Weller) con una guapa y dicharachera policía (Rachel Boston), la familia de la «prota» que ha dado menos mal salvo al final, y poco más. Una temporada más anodina de una serie que a pesar de todo entretiene por la buena química de sus protagonistas. El final no ha sorprendido. Mary se ha puesto de parto. Supongo que al año que viene, que se ha anunciado será la última temporada de la serie, nos presentarán al neonato.
Las dudas de Neil Caffrey en White Collar
Dos han sido los hilos conductores de la temporada de esta animada serie que cuenta con la innegable ventaja de que todos sus protagonistas son simpáticos, guapos y listos. Que para cornadas, ya está la vida. Por un lado, el «tesoro» del submarino alemán que nuestro pícaro protagonista Neil (Matt Bomer) y su amigo y colega Mozzie (Willie Garson) no han podido mover, por estar el «trajeado» Peter Burke (Tim DeKay) con la mosca detrás de la oreja al respecto. Por otro lado, la aventura romántica de Neil con la guapa Sara (Hilarie Burton). La cuestión es que tras una serie de entretenidos episodios, la amistad que ha ido naciendo entre Neil y Burke se ha visto estresada por los acontecimientos de final de temporada, al mismo tiempo que se ha venido abajo el romance mencionado. Cliffhanger a final de temporada que involucra a la simpática Mrs Suit (Tiffani Thiessen), como la llamaría Mozzie. En cualquier caso, un producto muy entretenido y agradable de ver cuando no tienes ganas de pensar mucho, y ver chicas (o chicos) guapas (o guapos).
Actualización: Parece que la temporada de White Collar no está terminada, sino que está interrumpida hasta enero. Para el caso, es lo mismo.
[Breve con foto – viajes] Terminado el diario del viaje a Suecia
ViajesSuecia 2011
Como os anuncié el viernes tras mi llegada del viaje, durante este fin de semana he ido revelando las fotos y redactando las entradas del viaje a Suecia. Como lo he hecho sin las limitaciones que uno tiene cuando lo actualiza por el mundo, he dedicado más de una entrada a cada día del viaje, focalizándolas en las distintas atracciones turísticas que he ido visitando. Eso sí, todo está presentado de forma cronológica, y en las fechas en las que sucedieron las cosas. El enlace al diario está al principio de esta entrada, o en la columna lateral de este Cuaderno de ruta en el epígrafe Viajes.
[CineFoto] Sueños, por Ingmar Bergman
Cine, FotografíaLas películas de Ingmar Bergman han ido saliendo progresivamente en DVD a lo largo del tiempo. Y como pasa con este tipo de cine, el número de personas que están interesados en ellas es limitado, por lo que al cabo del tiempo es posible encontrarlas a precios muy bajos. Y entonces yo me hago con ellas. Lo que en muchas ocasiones lo considero un chollo. Sobretodo si lo comparamos con el precio de los bodrios de hoy en día que constituyen misteriosamente grandes taquillazos. Si además tienen relación con el mundo de la fotografía, mejor que mejor.
El caso es que tenía por casa pendiente de ver este filme del director sueco, especialmente adecuado ahora que todavía estoy con la «resaca» fotográfica de mi viaje por Suecia. Y me ha parecido adecuado dedicarle un rato. Con la sorpresa de ver que realmente sus protagonistas se encuentran inmersas en el mundo de la fotografía de modas. Así que he añadido Sueños (Kvinnodröm) a mi colección virtual de películas relacionadas con el mundo de la fotografía.
Por cierto que buscando imágenes para la reseña he encontrado un blog, The BlowUp Moment, en el que se recopilan fotogramas de películas donde las cámaras fotográficas son protagonistas.
Música recomendada
Sigo dedicándole tiempo a escuchar el folk de Natalie Merchant, que de momento me gusta. No tenía yo muy oída a esta cantante.
[Libro] La hija de Robert Poste
LiteraturaDos factores influyeron para comprar y elegir este libro de cara a llevarme una lectura a mi reciente viaje por tierras suecas. Por un lado, la atractiva presentación de los libros de la editorial Impedimenta, que permiten tener libros bonitos en un tamaño compacto aunque no sea de bolsillo. Por otro lado, la promesa de que se trataba de un libro muy divertido. Cosa que me apetecía. Así que me decidí por esta novela de la escritora británica Stella Gibbons, desconocida hasta ahora para mí. Os lo cuento a la vuelta de la información técnica.
La hija de Robert Poste (título original: Cold Confort Farm)
Stella Gibbons (traducción: José C. Vales)
Editorial Impedimenta; Madrid, 2010
ISBN: 978-84-937601-3-7
Flora Poste es una joven de 20 años, que vive en la Inglaterra de un futuro alternativo próximo a la época en que se publicó el libro (1932). Acaba de quedar huérfana de ambos padres, debido a la «epidemia anual de gripe española», las rentas que le han quedado en herencia son limitadas, y no le apetece trabajar ni casarse, de momento. Por lo tanto, en compañía de su amiga Mary Smiling, una viuda de 26 años a la que pretenden todo tipo de aventureros, traza un plan para ir a vivir en casa de algunos parientes que la acojan. Y quienes la acogerán son los Starkadder, unos rústicos primos que viven en la granja Cold Confort Farm en algún lugar del sur de Inglaterra, y que consideran que tienen una deuda que pagar con Flora por alguna ofensa desconocida (y que nunca conoceremos) realizada a su padre, Robert Poste, en tiempos pretéritos. Y allí se encamina Flora, encontrándose con un panorama absolutamente desolador, con una granja sucia y ruinosa, y una galería de personajes imposibles, a cual más tosco, o deteriorado mentalmente. Todos ellos viviendo bajo la tiranía de la abuela Ada, que no sale de su habitación más que dos veces al año, por en algún momento del pasado «vio algo sucio en la leñera». Frase que se repetirá constantemente en el relato, sin que lleguemos a saber qué es lo que vio. Flora no se quedará de brazos cruzados y se impone la tarea de que antes de abandonar la granja tendrá que colocar las cosas en su debido sitio.
Toda la historia es una parodia, entiendo yo que a muchas cosas. No conozco determinados aspectos de la cultura inglesa de principios de siglo como para analizarlos correctamente, para lo cual remito al potencial lector a leer con calma la introducción del traductor al principio de la novela. Para mí, Flora es un trasunto de las entrometidas protagonistas de Jane Austen, pero seguramente habrá mucho más. Situada como e dicho en un futuro próximo alternativo con respecto a la fecha publicación (en un momento dado se habla de la guerra «anglonicaragüense» de 1946), el ambiente descrito es el propio de la sociedad de entreguerras. Pero con elementos de modernidad. Ahí tenemos que algunos pilotan aviones privados para desplazarse de un lado a otro como quien conduce un automóvil. Y a partir de ahí, la actividad de la protagonista, y sus apreciaciones sobre el mundo y las personas que la rodean, no dejará títere con cabeza. Se critica a los intelectuales, al mundo rural, a la nobleza provinciana,… a todos. Es una novela moderna en el sentido en que si bien las mujeres no han alcanzado la misma posición social que los hombres sí que son entidades activas que toman sus propias decisiones. Hay tenemos por ejemplo a Flora instruyendo a una rústica campesina que se queda preñada cada vez que florece la «parravirgen», sea lo que sea esta planta, en los beneficios de la contracepción.
Desde luego es una lectura tremendamente divertida y adictiva. De hecho, dado que el viaje a Estocolmo exigió a la ida algún transbordo, conseguí leer casi toda la novela antes de llegar a la capital sueca, por lo que esa noche en el hotel la finiquité. Y tiene 350 páginas. Un libro muy recomendable para refrescar intelectualmente los días de verano.
[Fotos y música] Algo de historia en fotos y un curioso y estupendo disco de canciones infantiles
Fotografía, MúsicaHoy dedicaré buena parte del día a ir revelando fotografías del viaje a Estocolmo, y a actualizar el diario de viaje del mismo. Así que de momento os dejo un breve con dos recomendaciones.
La primera es que no hay que perderse la entrega del domingo pasado de la serie sobre la Segunda Guerra Mundial de In Focus (The Atlantic). Imágenes sobre los preparativos de los Estados Unidos para una eventual entrada en la guerra. Son fotos de encargo del gobierno estadounidense del momento, y muchas de ellas son poses, no son auténtico reportaje. Pero están hechas de maravilla y en color. Usar el color en los años 40 era rarísimo. El proceso todavía estaba en sus principios y era manifiestamente mejorable, y los fotógrafos todavía no eran capaces de sacarle todo su potencial. Es algo que tardaría tiempo. Pero en esta serie de fotografías hay imágenes más que notables. Muy buenas, con colores maravillosos y un uso de la luz estupendo. Me he quedado maravillado.
La colección completa se puede conseguir en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.
También una recomendación musical. Como en alguna otra ocasión, como acompañamiento musical para el viaje cargué el iPod con podcasts de A todo jazz y La madeja, ambos programas de Radio 3 que recomiendo vivamente. Entre los de este último programa, uno de un disco de Natalie Merchant con 26 canciones inspiradas en poesía y cuentos infantiles, Leave Your Sleep. Me ha parecido estupendo. De un gusto esquisito. Desde temas de estilo celta o centroeuropeo, a blues o reggae.
[Viajes – Suecia] Ausente por viaje a Suecia, estoy de vuelta y retomo el hilo
ViajesPues eso. Que acabo de llegar hace un rato del viaje por tierras suecas que comencé el domingo pasado. Han sido pocos días pero bien utilizados. Como me fui ligero de equipaje, sin el portátil ni nada, para poder llevar simplemente en una maletita de las que pueden ir en cabina en los aviones, no he ido subiendo mi tradicional diario de viaje. Pero lo haré ahora en diferido. Así que conforme pueda ir dedicándome a ello, aparecerá el correspondiente relato en los días correspondientes a cuando sucedieron las cosas. Todo ello lo podréis encontrar agrupado en la columna lateral en el epígrafre Viajes etiquetado como Suecia 2011. Porque además de Estocolmo, he podido visitar un par de ciudades suecas más. De momento, nada más. Ya irá apareciendo el relato correspondiente, acompañado cómo no de las fotos de turno.
[Viajes – Estocolmo] La hora dorada y la hora azul en Estocolmo
ViajesCuando llego a Estocolmo procedente de Uppsala lo primero que hago son algunas cuestiones prácticas. Por ejemplo, obtener la tarjeta de embarque en la terminal del Arlanda Express para no tener que madrugar tanto al día siguiente, que debo coger el avión de regreso a España. El check-in ya lo había hecho por el móvil. Me corresponde el asiento 7C. Pasillo. Modernos.
Luego, observo que hay un nublado considerable en la capital sueca. Parece que he acertado yéndome hacia el norte. Que hacia el archipiélago el día hubiera estado más feo. Así que pienso que estoy cansado. Que pese a todo al día siguiente hay que madrugar. Que quizá merezca la pena irse pronto a descansar. Pero no obstante, hay que buscar algún sitio donde cenar algo y esas cosas.
Empiezo a caminar. Las nubes se abren un poco. Empiezan a pasar cosas. Globos aerostáticos que surcan el cielo bajo las nubes. Rayos de sol que se cuelan entre ellas. Saco la cámara. Aunque sea la pequeña. Empiezo a tomar fotos. De repente, ahí está. La famosa golden hour, la hora dorada, por la que tanto suspiran los aficionados a la fotografía. Esos últimos momentos en que unos rayos de sol muy tangenciales y muy cálidos iluminan el mundo antes de que llegue la noche. Hay que aprovechar. A la hora dorada sigue la hora azul. Cuando el sol se ha puesto pero la luz crepuscular todavía tinta de azul el mundo que todavía no se entrega a las sombras. Buena despedida de la capital sueca.

Sobre el fondo de Katarinahisset (ascensor de Katarina) estos dos marineros parecen encantados de haberse conocido.

Un aeroplano está a punto de esconderse entre las encendidas nubes que cubren el cielo de Estocolmo.

Pocos vehículos circulan cuando llega el anochecer; algún ciclista pasa a gran velocidad en dirección a Gamla Stan.
[Viajes – Uppsala] Rindiendo homenaje a Carl Linnaeus
ViajesUno de los residentes más ilustres que a lo largo de su historia ha tenido la ciudad de Uppsala fue Carl Linnaeus. Biólogo, también doctor en medicina, su gran contribución a la ciencia fue el estudio sistemático de plantas y animales con el fin de clasificarlos de la forma más precisa posible basándose en sus caracteres, agrupándolos según una serie de niveles que han perdurado hasta nuestros días. Hoy todavía utilizamos el sistema de nomenclatura utilizado por Linneo (forma castellanizada del apellido), y su sistema de géneros, familias, órdenes, etcétera.
Claro que también cometió algún «error». Parece que fue el primero en denominar al ser humano como Homo sapiens. No sé dónde encontró la sabiduría en el ser humano. O era un despistado, o era un optimista incorregible. Eso sí. Acertó, aun con el escándalo de sus contemporáneos más religiosos, en clasificarlo entre los primates. Monos y demás parentela.
En cualquier caso, hoy en día se conservan en Uppsala la casa donde residió y el jardín botánico adjunto, con sus filas de parterres para plantas anuales y bianuales a la derecha, y las perennes a la izquierda. Estupendo.
Después de esta visita, y de una cervecita para aliviar el cansancio del día de turimos, a la estación a coger el tren regional hacia Estocolmo. A ver si allí también había hecho buen día.
[Viajes – Uppsala] Después de la «vieja» Uppsala, toca la nueva Uppsala
ViajesDonde antaño hubo un villorrio llamado Östra Aros, tras el incendio que dejó la catedral de la «vieja» Uppsala reducida a la iglesia que hemos visto en la entrada anterior, se construyó una catedral nueva y se «trasladó» el nombre de Uppsala al villorrio que se desarrolló como ciudad, dejando para la «vieja» Uppsala el actual nombre de Gamla Uppsala. Y después de comer un sustancioso plato bastante económico en los alrededores de los túmulos funerarios reales, me traslado a la nueva Uppsala donde básicamente hay un centro histórico muy armónico, muy cuidado, dominado por los edificios universitarios, por la catedral gótica de buen tamaño, y por los restos del antiguo castillo de Uppsala. Lo cual se puede ver todo en un paseo de dos a tres horas.

Este organista tocaba una música que me pareció muy interesante; le pregunté el nombre del compositor y me dio un nombre holandés incomprensible,... y se dio la vuelta y siguió a lo suyo...































