[Fotografía] Exposición: Génesis de Sebastião Salgado en Caixaforum Zaragoza – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Exposición: Génesis de Sebastião Salgado en Caixaforum Zaragoza – Fotografía y otras artes visuales.

En el enlace que encabeza esta entrada, un comentario sobre la interesante exposición del proyecto Génesis de Sebastião Salgado, que en estos momentos se puede visitar en Caixaforum Zaragoza. Pasaremos lista…

[CineTren] Neorrealismo italiano y policiaca estaliniana como novedades

Cine, Trenes

Ante la ausencia de novedades destacadas en el ámbito de las series de televisión respecto a las dos últimas semanas, este jueves lo dedico al cine y al ferrocarril. Dos novedades en CineTren, mi página dedicada al ferrocarril en el cine. Hacía un tiempo que no actualizaba.

Il ferroviere (1956)

Tengo la sensación de que esta película tendría que haber aparecido en la colección CineTren con anterioridad. Tanto por su tema como por su calidad. Pero quizá el cine italiano es uno de los grandes desconocidos en España, y muchas de sus más interesantes películas pueden ser desconocidas para el público español. Vamos a ver si podemos paliar un poco esta situación con el comentario de esta película dirigida y protagonizada por Pietro Germi.

Ya que en las películas de hoy podemos ver trenes italianos, también los pondremos en las fotografías acompañantes. En el encabezado, el Circumvesuviana en Ercolano, y en esta imagen, un

Ya que en las películas de hoy podemos ver trenes italianos, también los pondremos en las fotografías acompañantes. En el encabezado, el Circumvesuviana en Ercolano, y en esta imagen, un “pendolino” relativamente moderno en la estación de Trieste, de alta velocidad, que hoy en día podría estar haciendo algún servicio Frecciabianca.

Child 44 (2015)

Película reciente dirigida por Daniel Espinosa, que sin tener un tema ferroviario específicamente, se desenvuelve continuamente en un ambiente ferroviario, y en la que los ferrocarriles son de alguna forma un actor de reparto absolutamente necesario para el desarrollo de la trama, por lo que la traigo a mi colección CineTren. Ya lo advierto me ha entusiasmado bastante menos… incluso con un reparto prometedor… fallida me parece. Pero justamente añadida a la colección donde se está por el tema y contenidos y no por la calidad percibida.

Aunque no aparece expresamente dicho, la estación que aparece en

Aunque no aparece expresamente dicho, la estación que aparece en “Il ferroviere” se sobrentiende que sería la Stazione di Roma Termini, que aquí vemos con un tren Eurostar Italia, que hoy sería un Frecciargento.

[Cine] Aprendiendo a conducir (2015)

Cine

Aprendiendo a conducir (Learning to drive, 2015); vista el 28 de julio de 2015.

Después de una semana dedicada a la animación, volvemos al cine más considerado para adultos con la última película de Isabel Coixet, directora española que no ha dudado en rodar en inglés a lo largo de su trayectoria, con repartos internacionales, que nos ofreció en su momento un par de más que interesantes filmes, pero que luego nos ha ido dejando un poco decepcionados. Películas un poquito pedantes, en mi humilde opinión más vacías de lo que parecen. En esta ocasión, por lo menos, nos atrae su reparto. Aunque nos decepciona no poder acudir a una versión original de la película, estando obligados a ver una visión adulterada, con las voces dobladas al castellano.

En esta película conoceremos a dos personas, residentes en Nueva York, cuyas vidas se cruzarán durante unas semanas. Por un lado, está Darwan (Ben Kingsley), un exiliado político sij, que se mantiene en la metrópoli norteamericana trabajando durante el día como profesor de autoescuela y por la noche como taxista. Vive solo, con un sobrino, inmigrante ilegal, y su familia en el Punyab, le está arreglando un matrimonio con una mujer que consideran adecuada, Jasleen (Sarita Choudhury). Por otro lado, está Wendy (Patricia Clarkson), cuyo marido Ted (Jake Weber) la deja por una mujer más joven, quedándose sola ya que su hija, Tasha (Grace Gummer), una universitaria, está dedicándose un semestre a la vida agrícola. El deseo de poder ir a visitar a su hija hará que Wendy quiera aprender a conducir, y Darwan será el profesor.

De acuerdo al ambiente de la película, hoy nos sumergiremos en el tráfico de Nueva York, con sus taxis amarillos,...

De acuerdo al ambiente de la película, hoy nos sumergiremos en el tráfico de Nueva York, con sus taxis amarillos,…

Estamos ante la típica película en la que dos personas ya maduras entablan una relación, en principio de carácter no romántico, pero en la que conectarán a un nivel intelectual y emocional, sirviéndose ambos de apoyo mutuo ante los retos y los cambios a los que se enfrentan, en una edad en la que dichos cambios ya no resultan tan fáciles ni tan bienvenidos como cuando uno es joven. Por supuesto, en un momento dado aparece una cierto grado de tensión sexual no resuelta… sobre la que no voy a desvelar si al final se resuelve o no. La historia es correcta. Dando por hecho que estamos ante un drama, con bastante dosis de buenrollismo, se hubiera beneficiado de alguna dosis más de cierto grado de humor. Pero no sé si Coixet es una directora capaz de semejantes “frivolidades”. Hay, de hecho cierto grado de humor, pero muy tímido.

Desde luego, ante una película que no tiene especiales complejidades en su realización, la base para su sostén está en el buen trabajo de sus protagonistas principales, acompañado por el del resto del reparto, especialmente por Choudhury, a quien ya había visto por ahí haciendo papeles con cierta solidez. El resto cumple. Gummer se comporta, aunque parece difícil que alcance las cotas interpretativas de su “eternamente candidata al oscar” madre.

sus largos y embotellados puentes,...

sus largos y embotellados puentes,…

En fin, drama comedido que se deja ver sin mayor problema, pero que tampoco me lo imagino guardando una memoria imborrable en la historia del séptimo arte. Aceptable en esta época de pobreza en la oferta de la cartelera española.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
y sus avenidas, con más de sus amarillos taxis.

y sus avenidas, con más de sus amarillos taxis.

[Fotografía] Exposiciones PhotoEspaña 2015 en Zaragoza

Fotografía

Esta entrada fue redactada originalmente para su inclusión en el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, que os recomiendo visitar con frecuencia.

Como todos los veranos, se celebra en nuestro país el que probablemente será el certamen más importante de fotografía por su alcance, por su volumen, por su variedad y por la calidad que suelen tener sus exposiciones. Se trata de PhotoEspaña, festival que comenzó en 1998 y que lleva con la actual la friolera ya de 18 ediciones. En un principio estaba fundamentalmente concentrado en Madrid, pero poco a poco, tímidamente al principio, se ha ido descentralizando. En Zaragoza, durante este verano hemos tenido hasta cuatro exposiciones asociadas a este festival. Lamentablemente, cuando este artículo vea la luz alguna ya habrá terminado.

Las primera que se inauguró lo hizo en el Centro de Historias de Zaragoza, es la dedicada a Bonadies+Caula: Cartografías de un territorio compartido, y es un tipo de exposición que a mi me gusta mucho. Las exposiciones en las que dos autores dialogan a través de sus obras. Puede ser que con estilos distintos, o pertenecientes a época distintas, centre su atención en un mismo sujeto o tema. Puede ser que con estilos similares, nos muestren temas o sujetos muy distintos. Puede que sus temas, sus miradas, sus técnicas o sus momentos se complementen y la suma de las partes se potencien y creen una sinergia en el mensaje que nos ofrecen.

En esta ocasión, el diálogo se producen entre fotógrafos con un ámbito, Caracas, pero de generaciones distintas. La más joven, la fotógrafa venezolana Ángela Bonadies, ha realizado un proceso de investigación sobre la obra del más veterano, ya fallecido, el argentino establecido en la capital venezolana, Tito Caula. A partir de ahí, podemos analizar y comparar las visiones, las similitudes, las diferencias e incluso la evolución de la sociedad venezolana a través de las fotografías de ambos autores.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Tito Caula.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Ángela Bonadies.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

Caula, arriba; Bonadies, abajo.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Tito Caula.

Una semana más tarde se inauguraba también en el centro de historias una retrospectiva sobre Steve Schapiro, que en una primera instancia pudimos visitar en compañía varios FeZ. Estamos ante uno de los fotógrafos documentales norteamericanos más interesantes de la segunda mitad del siglo XX. Se le vincula mucho al mundo del cine, ya que fue el fotógrafo de plató de producciones emblemáticas del cine norteamericano, especialmente en los años 70 y 80, pero también por sus retratos de algunas de las gentes del cine, algunos de los cuales son fácilmente reconocibles por muchos, aunque desconozcan quien es el fotógrafo que los realizó.

Pero todavía más interesante me parece su actividad documental de los movimientos civiles y políticos de su país, especialmente en los años 60, en los que se implicó tanto en el ámbito de los derechos civiles y contra la segregación por el color de la piel, como en seguir a figuras políticas de gran relevancia en aquella intensa época. Desde luego la exposición también es de obligada visita, al igual que la anterior, tanto para los aficionados a la fotografía como para el público en general.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Aunque su actividad más intensa fue la documental, en la exposición podemos contemplar estupendos ejemplos de retratos de estudio, como este de una joven Jodie Foster.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Fotografías de plató o propagandísticas del rodaje de Taxi Driver… película emblemática, fotos no menos emblemática.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

En esta fotografía de trabajadores del campo, siento a Schapiro como heredero de Dorothea Lange y otros fotógrafos que documentaron los movimientos migratorios y la vida de los recolectores durante la Gran Depresión.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Un documental muy interesante nos pondrá al día de su compromiso a través de la fotografía con los derechos civiles y la política de su país.

En la Lonja de Zaragoza, establecimiento hostil a los visitantes que acuden con su cámara de fotos, encontramos otra gran retrospectiva, un eslabón más de la cadena de exposiciones dedicadas a los mejores y más significativos fotógrafos documentales españoles de la segunda mitad del siglo XX y que ha venido trayendo en los últimos años. En esta ocasión está dedicada al fotógrafo húngaro afincado en España tras el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Nicolas Muller.

Muller, en su país de origen, comenzó realizando una fotografía muy comprometida socialmente, en concreto sobre el campesinado más pobre, que le atrajo las antipatías del gobierno filofascista del país y le obligó a exiliarse. Paradójicamente, encontró finalmente estabilidad en España, también con un gobierno de corte fascista en los años 40, pero en el que pudo desarrollar una actividad de fotografía documental, de carácter etnográfico, que no carece de la empatía por las gentes que mostró en sus primeros trabajos. También podemos comprobar como el estilo y la técnica del fotógrafo mantiene una evolución tranquila, pero con diferencias sutiles, que hacen muy disfrutable la exposición por que nos ayuda a comprender el proceso mental del fotógrafo cuando se acerca a sus sujetos con su cámara. Tampoco podemos dejar de destacar la serie de retratos a personajes ilustres, especialmente del mundo de la literatura. Otra que es obligatoria para los aficionados a la fotografía, y más que recomendable para el público general.

Lonja de Zaragoza - Nicolás Muller

Fotograma del documental que documenta la vida de Muller en la exposición de la Lonja.

Exterior Lonja - Plaza del Pilar

Exterior de la Lonja, monumento a Goya, en el atardecer del verano zaragozano.

Sólo me queda hacer un comentario a una exposición, de la que no tengo imágenes, que ha pasado más desapercibida, pero que no carecía de interés. Lamentablemente, ya ha terminado. Se trata de la que pudimos visitar en la Galería Carolina Rojo, en la calle Gascón de Gotor, en la contemplamos las Veintiséis gasolineras abandonadas de Iñaki Bergera. Esta obra de este fotógrafo vitoriano muy interesado en la fotografía de arquitectura, nos acerca considerablemente a la corriente de fotografía nortemericana denominada como New Topographics, muy preocupada por el concepto de paisaje alterado por el hombre. Fotografías cuidadosamente compuestas, con indudables valores estéticos, que tal vez hayan pasado más desapercibidas para los aficionados a la fotografía. Una pena.

Exterior Lonja - Plaza del Pilar

Me despido con una fotografía vespertina en el exterior de la Lonja. Hasta la próxima.

[Libro] Ve y pon un centinela; la (no) secuela del “ruiseñor”

Literatura

Me llamó la atención cuando me enteré hace no mucho tiempo. Se iba a publicar una secuela de To Kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor)… Una de las novelas más emblemáticas de la literatura norteamericana y mundial. Única obra de ficción de su autora, Nelle Harper Lee, nom de plume simplemente Harper Lee, señorita sureña afincada durante un tiempo en Nueva York, buena amiga de Truman Capote. Ante la ausencia de más obra de ficción de Lee, ensayos se le conocen más, se llegó a rumorear que el auténtico autor de la emblemática novela pudo ser el propio Capote. Parece que no tal. No se le puede sacar más partido a una obra. Premio Pulitzer. Adaptación cinematográfica de prestigio con tres óscars más cinco candidaturas que no se materializaron en las codiciadas estatuillas. Uno de los óscars para Gregory Peck; nadie podemos imaginar a Atticus Finch, abogado en Alabama y padre de la niña protagonista y narradora, paradigma del hombre bueno, con un aspecto que no sea el de Gregory Peck. Y un alegato a favor de la tolerancia y en contra del racismo a principio de los años sesenta, cuando la cuestión de los derechos civiles alcanzó su máxima efervescencia. He leído dos veces To Kill a Mockingbird, una en castellano y otra en inglés. Cada vez que pienso en el capítulo 2, el primer día de colegio de Scout Finch,… una maravilla.Y la película la he visto… no sé. Bastantes veces.

Y de repente me entero que la autora, que no volvió a escribir ficción, pronta a cumplir los 90 años, cascadilla la mujer, ha accedido a publicar una secuela de esa historia ya universal, pero que la secuela la escribió cinco años antes… aunque se publique ahora. En fin. No me he podido aguantar y me la agencié y la he leído. Tenía tres lecturas más que comentar, pero no me aguanto las ganas de hablar de este “centinela” con el que nos ha sorprendido el mundo editorial.

Ve y pon un centinela
Harper Lee; traducción por Belmonte Traductores
HarperCollins Ibérica, 2015
Edición electrónica

Jean Louise Finch, conocida familiarmente como Scout, es una joven de 25 años de un condado de Alabama que lleva un par de años viviendo en Nueva York. Viaja a Maycomb, su lugar de origen, a visitar durante dos semanas a su familia. Su padre, Atticus Finch, es abogado en el lugar, conocido y respetado por su integridad y respeto de la ley. Es idolatrado por su hija, para quien es modelo de vida. También le espera Henry Clinton, un joven que la pretende con intenciones matrimoniales, aunque ella le da largas. Y su tíos, y más gente… Pero cuando llegue se encontrará con sorpresas. Recientemente, el Tribunal Supremo del país ha fallado en contra de la segregación escolar por razas. Y eso ha sacudido al viejo sur. Y también destapará las auténticas creencias de los vecinos de Maycomb.

Supongo que utilizar las calles de una población canadiense para ilustrar una entrada sobre el profundo sur de los Estados Unidos no tiene mucho sentido.

Supongo que utilizar las calles de una población canadiense para ilustrar una entrada sobre el profundo sur de los Estados Unidos no tiene mucho sentido.

Iré directo al grano. Por si alguien no se ha enterado todavía, la propaganda de la editorial es falaz. No estamos ante una secuela del “ruiseñor” escrita con anterioridad. Estamos ante el primer borrador de una historia que nunca llegó a publicarse. Pero que contiene en uno de sus capítulos, en un flashback de la protagonista, el germen de lo que años más tarde sería To Kill a Mockingbird. Por lo tanto, si no queréis salir decepcionados, afrontad la novela como una curiosidad literaria. Como un documento que puede reflejar la dinámica de creación literaria. A los aficionados a la fotografía que venimos de la época de la película tradicional, nos gustan los libros de hojas de contactos de obras maestras. Las hojas donde se copian a pequeño tamaño todos los negativos del rollo de película donde se encuentra el negativo de una foto emblemática. Porque nos permite conocer el proceso de creación de la fotografía. Saber cómo trabajaba el fotógrafo. Pues este “centinela” es como si hubiéramos hecho una ampliación de uno de los fotogramas del rollo en el que se encontraba el “ruiseñor”, un fotograma anterior, desechado, pero que sirvió a la autora de guía para lo que vino a ser esa novela que queremos y respetamos. En ese contexto, estoy encantado de haber leído Ve y pon un centinela.

Sin embargo, si la afrontas bajo las expectativas de la publicidad editorial, “la secuela de una de las mejores novelas del siglo XX”, “qué paso veinte años más tarde”… Pues es un bodrio. Primero porque muestra inconsistencias con la obra ya conocida. Segundo porque es un producto inmaduro. Empieza bien, dinámica, como momentos bastante buenos. Algunos pasajes muy divertidos. Pero cuando se plantea el conflicto personal de la protagonista, en cierta reunión ciudadana, y hasta el final, es un embrollo de diálogos y monólogos bastante abstrusos, a veces pedantes, en ocasiones enmarañados. Es un producto claramente inmaduro. Por supuesto, el carácter de los personajes no es el mismo que en la novela original. Atticus Finch no es la persona tolerante que conocíamos, Scout Finch es una mema a sus 25 años. En una época en la que a esta edad se te consideraba claramente un un adulto. En la que muchas mujeres de su edad eran ya madres de un par de churumbeles. No como hoy en día de “eterna juventud”. Pues a esta señorita, le entran las dudas sobre sí misma y su familia que le tendrían que haber entrado durante la adolescencia, diez años antes. Y el resto de los personajes… pues todavía estaba por ver qué o quién iban a ser.

A pesar del texto y el espíritu de la constitución de los Estados Unidos, el respeto por la persona y sus derechos ha sido tradicionalmente inferior en este país que en su vecino del norte mucho más orgulloso de su pasado colonial.

A pesar del texto y el espíritu de la constitución de los Estados Unidos, el respeto por la persona y sus derechos ha sido tradicionalmente inferior en este país que en su vecino del norte mucho más orgulloso de su pasado colonial.

Por lo tanto, que nadie se lleve las manos a la cabeza. Atticus Finch sigue siendo el que era. El que conocimos en To Kill a Mockingbird. Este otro es de un universo alternativo que “desapareció” y que sólo vaya usted a saber que codicia editorial ha llevado a resucitar. A mí no me parece mal que este material se haya publicado. Lo que me parece mal es que se haya publicado como se ha hecho. Si se hace advirtiendo al lector. Si se incluye una guía comentada con las diferencias argumentales. Con las diferencias y las similitudes de estilo de la autora entre las dos versiones de la obra. Si se publica en un entorno pedagógico y didáctico, hubiera aplaudido la iniciativa. Así sólo me queda decir que me alegro de haber tenido la experiencia, pero me parece penoso lo que el mundo editorial le está haciendo a la literatura. Por cierto, que HarperCollins prácticamente se estrena en España con este triste operación comercial después de haber comprado una editorial dedicada a la novela romántica. Sí, de estas de portadas cursis, que últimamente están difuminando sus límites con la novela erótica, pero siempre con fornidos highlanders o sofisticados millonarios como coprotagonistas… Uffff, ¡a que empiezo a enfadarme!

Nota: No existen ruiseñores en América, salvo que se hayan exportado; es un ave eurasiática. De hecho “mockingbird” no es un ruiseñor; es un sinsonte. Pero no hay sinsontes en Eurasia, es un ave americana. En España nos lo tradujeron así. En otros países europeos fueron más respetuosos. “Oisseau moqueur” en francés y no “rossignol”. Si hay alguien que me lee de la América de habla española, ¿allí también se tradujo como ruiseñor, aunque para un americano esto no tenga sentido? Finch, el apellido de los protagonistas también es un ave. Cardelino le hemos llamado tradicionalmente en Aragón. Jilguero los castellanos, a quienes gusta imponer sus variantes léxicas.

Pero es lo que más a mano tenía en cuestión de paisaje urbano norteamericano... claro que en Alabama hace un calorcito tremendo mientras que en Canadá hace un frío que pela... En fin... lo único en común, que están al norte del río Grande.

Pero es lo que más a mano tenía en cuestión de paisaje urbano norteamericano… claro que en Alabama hace un calorcito tremendo mientras que en Canadá hace un frío que pela… En fin… lo único en común, que están al norte del río Grande.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 19 al 26 de julio de 2015 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Recomendaciones semanales – del 19 al 26 de julio de 2015 – Fotografía y otras artes visuales.

Las recomendaciones sobre fotografía que podéis encontrar en el enlace anterior vienen acompañadas por algunas fotografías en blanco y negro realizadas sobre película tradicional. Ilford Delta 100 en una Leica CL con un Zeiss Planar 50/2 ZM.

[Fotografía] Pentax SMC Soft 85 mm 1:2,2 – Objetivo “soft focus” – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Pentax SMC Soft 85 mm 1:2,2 – Objetivo “soft focus” – Fotografía y otras artes visuales.

Nuevo artículo técnico. En esta ocasión sobre una óptica muy peculiar, que produce una imagen muy suave y difuminada. Muy de moda en los años 70, y no digamos en los tiempos del pictorialismo. Hoy “demodé” puede estar bien usarlo de vez en cuando sin abusar y sin cansar al personal.

[Televisión] Cosas de series; entre la ciencia ficción y lo sobrenatural

Televisión

En primer lugar, las novedades, y estas pasan por  el comienzo de la tercera temporada de Rectify, serie que siempre me ha parecido muy interesante, el condenado a muerte cuya sentencia es revisada y puesto temporalmente en libertad porque las pruebas no parecen tan concluyentes años después de la condena. Pero estamos ante un hombre inadaptado a la sociedad, a su familia y a la vida en general. No tiene el mismo “punch” que en su primera temporada, pero nos sigue ofreciendo buenos momentos, interesantes reflexiones, e interpretaciones muy sólidas.

Como hoy dedicaré mi comentario a las series de este verano que se pueden encuadrar dentro del epígrafe “ciencia ficción/fantasía”, tendré que comentar que he empezado a ver Sense8, incursión de los Wachowski (Andy y Lana) en el mundo de la televisión, con capítulos dirigidos por otros realizadores, como por ejemplo por Tom Tykwer, con quien ya colaboraron en la pantalla grande. Me entraron dudas sobre si empezar a ver o no esta serie. Los Wachowski no son santo de mi devoción. La mayor parte de las cosas que han hecho, que no son tantas, me dejan frío. Famosa trilogía incluida, que a mí me aburre y me parece una pedantería bien gorda, mucho más superficial que lo que quiere aparentar, pero, eso sí, con abundantes fuegos de artificio. Aquí estamos ante una realización que recuerda a Cloud Atlas. Múltiples personajes, múltiples localizaciones, realización y montajes muy dinámicos, afortunadamente no llegan al delirio pastillero, alguna que otra concesión a la cultura pop más comercial (se mantienen en su superficialidad con pretensiones), y un argumento de personas interconectadas de forma misteriosa, que no sé si hay que incluir en el terreno de la ciencia ficción o de la pura fantasía. Conflictos personales muy tópicos, algo planos, pero puede entretener. Llevo cuatro episodios, ya veremos cuál es mi valoración final.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Va bordeando el camino entre lo místico fantasioso y la ciencia ficción el drama Proof, en el que doctora escéptica con traumas vitales se une con millonario con cáncer con mal pronóstico para encontrar una prueba de que hay una vida más allá de este valle de lágrimas. El reparto inicial, con Jennifer Beals y Matthew Modine al frente, me atrajo. El tema no tanto. Y conforme pasan los episodios se me va desinflando el interés. Supongo que verá toda la temporada… pero está siendo floja.

Las “conspiranoias” vienen de la mano de Mr. Robot, una compleja historia en que entra en juego el mundo de los hackers, de las drogas, las malévolas corporaciones multinacionales y esas cosas. Empezó fuerte y muy interesante, pero ha llegado a un punto en que la historia global se han enmarañado, y el interés principal viene de los momentos. A la expectativa de lo que vaya sucediendo.

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

La “space opera” está representada por Dark Matter, una serie que tiene muchos elementos para no estar nada mal, pero que flojea de dos cosas. De algunos guiones, otros no están mal, y de las interpretaciones, también limitadas. Es una pena que Syfy no cuide más su producciones como en los tiempos de Galactica… De todas formas, entretiene.

Y lo mejor en el ámbito de la ciencia ficción y las sociedades con tintes distópicos viene del Reino Unido, de Humans. La enésima reflexión sobre la “humanidad” de los robots con aspecto humano no está nada mal. No comentaré de momento mucho más, porque se nos viene el último episodio de los ocho que tiene la temporada… pero probablemente de lo mejor del verano.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

De viaje con Carlos (Tumblr)

De viaje con Carlos (Cuadernos de viajero)

Una foto de mis viajes, al azar

[Cine] Inside Out – Del revés (2015)

Cine

Inside Out – Del revés (2015): vista el 20 de julio de 2015 (VOSE) y el 22 de julio de 2015 (doblada).

Si. La he visto dos veces. Mi primera intención es verla siempre en versión original. Más cuando ya la traducción del título indica que el sociópata traductor del títulos, que merecería ser juzgado por delitos de lesa humanidad, actúa de nuevo. Y probablemente con la versión original me hubiera conformado si no fuera porque inmediatamente al salir del cine me surgió una idea y una duda que sólo podía resolver de una forma. Yendo a ver de nuevo la película con mi sobrino Diego de seis años. Y ver su reacción. Porque cuando vi por primera vez la película firmada por Pete Docter y Ronaldo Del Carmen me sorprendió la complejidad de algunos de los conceptos que se manejaban. Complejos incluso para algunos/muchos adultos… Más adelante hablaré sobre mi sobrino Diego y ciertas películas de animación. Vayamos con el argumento…

Esto trata de una niña de 11 años que con sus padres se muda a otro lugar, viéndose obligada a dejar su hogar, su colegio, sus amigos, sus aficiones,… y que se llama Chihiro. Uy, perdón… se llama Riley. Sí, bueno. Aquí viene mi primera sorpresa. El planteamiento de base de la película recuerda muchísimo a una de las mejores películas de animación que he visto yo en mi vida, y que no fue otra que El viaje de Chihiro (千と千尋の神隠し), una película del Studio Ghibli, dirigida por el maestro Hayao Miyazaki, que se llevó el óscar a la mejor película de animación en 2002, en la segunda edición de estos premios en los que figuraba esta categoría.

La entrada de hoy va de una nueva película de animación americana, pero estoy aprovechando también para recordar la excelente "El viaje de Chihito" por lo que nos pasearemos por los santuarios shintoistas de Kioto.

La entrada de hoy va de una nueva película de animación americana, pero estoy aprovechando también para recordar la excelente “El viaje de Chihito” por lo que nos pasearemos por los santuarios shintoistas de Kioto.

Volvamos al tema de mi sobrino Diego. En su momento, Diego fue la excusa para reunir en mi casa una pequeña colección de películas de animación. Para “cuando el peque venga a casa”. Excusas digo, porque a mí me encanta el cine de animación. Y puesto que en su propia casa y otras parentelas era más que probable que reinase el oligopolio de la animación norteamericana, especialmente Disney y sus filiales como la mucho más interesante Pixar, yo opté por el Studio Ghibli y precursoras. Así que en mi casa ha tenido la oportunidad de conocer a Ponyo, Arriety, Mononoque, Nausícaa… y por supuesto, Chihiro. El viaje de Chihiro me parece una película maravillosa, con una riqueza visual y conceptual impresionante, y con un personaje infantil femenino que debería ser una referencia obligada para el género. El proceso de maduración de una niña de once años que sufre sus primeros cambios importantes en su vida, y ese proceso se muestra con una magnífica metáfora sobre su aventura en un mundo onírico y de fantasía, emparentado con el panteón de ocho millones de dioses del Shinto japonés. Y donde el valor personal y la autodeterminación como persona son las claves para el paso adelante de la joven Chihiro. Entra en el mundo onírico y de fantasía como una niña, y sale ya como la persona adulta incipiente en que se convertirá.

Si la película de Pixar basa su fantasía en temas y referentes fundamentalmente occidentales, la del Studio Ghibli se apropia con habilidad de los mitos del shinto nipón.

Si la película de Pixar basa su fantasía en temas y referentes fundamentalmente occidentales, la del Studio Ghibli se apropia con habilidad de los mitos del shinto nipón.

Si uno está al tanto de la literatura infantil, no hace falta mucho esfuerzo para emparentarla conceptualmente con la Alicia de Carrol o el Pinocchio de Collodi, por mencionar a los más populares, pero ya digo que impregnada de las tradiciones y los mitos nipones.

Y nuestra Riley es una más que digna sucesora de Chihiro. Nuevamente estamos ante una situación de cambio. Una situación de pérdida. Una situación de duelo. A través de las cinco emociones que nos proponen los creadores de la película de Pixar, vamos a atravesar las cinco etapas del duelo. O al menos cuatro de ellas. Con el Miedo/Fear nos plantearemos la fase de negación, con la Ira/Anger el enfado con el mundo, con la encantadora Tristeza/Sadness la depresión, y con la pizpireta Alegría/Joy llegaremos a la aceptación, a la reconstrucción de la personalidad y el avance hacia nuevas etapas del crecimiento y la maduración. Desde mi punto de vista se saltan una etapa, entre la depresión y la aceptación, que es la negociación, en la que interviene la parte racional de la persona. Una racionalidad, que aunque pocas veces nos gobierna, está ahí, y también en los niños, más si ya han llegado a los once años. No aparece la racionalidad en el fantástico mundo de la psicología humana que nos muestra la pelicula. Está la imaginación, los sueños, el pensamiento abstracto (absolutamente magistral la secuencia en el mundo del pensamiento abstracto; sólo ella justifica ver dos veces o las que sea la película), el subconsciente, la evocación de recuerdo, el olvido,… Pero me falta la razón.

Todo ello aderezado con la creación de un maravilloso mundo de fantasía y color, también digno pariente de los mundos oníricos y fantásticos de Alicia, Pinocchio o Chichiro. Pero en esta ocasión tamizado o adaptado a la cultura, las tradiciones y los hitos vitales de la sociedad norteamericana y los relativamente conservadores valores de la misma.

Ocho millones de dioses, espíritus, diablos, animales sagrados,... o lo que es lo mismo, una infinidad de seres propios de la fantasía  y el mito pueblan las tradiciones japonesas.

Ocho millones de dioses, espíritus, diablos, animales sagrados,… o lo que es lo mismo, una infinidad de seres propios de la fantasía y el mito pueblan las tradiciones japonesas.

Me sorprendió en su momento que mi sobrino Diego, cuando vio por primera vez El viaje de Chihiro con cuatro años, le gustase muchísimo, y durante un tiempo me la pidiese cada vez que venía a casa. A mi me parecía una película muy compleja, y siempre me pregunté qué podía entender y qué no. Pero le gustaba mucho. Tenía curiosidad por su reacción ante el viaje de Riley. Como habéis podido ver, los conceptos que se manejan son complejos, por mucho que se enmascaren en el mundo de la animación. La conclusión es que hay que confiar en los niños, en su capacidad de asimilación y de comprensión. Evidentemente, lo que el entiende de la película no tiene que ver con lo que entiendo yo. Pero comprende más que suficiente, nos lo demostró. Estuvo atento en todo momento, como todo el cine, y los comentarios posteriores mostraron perfectamente que había entendido a sus seis años mucho y bien.

La versión original tiene algunos extras añadidos. Podemos escuchar las voces de Diane Lane, de Kyle MacLachlan, de Frank Oz o de Amy Poehler, entre otros… En la traducción, además, siempre hay errores que algunas veces se notan más y otras menos. Cierto que la traducción en subtítulos de la versión original también tiene alguna metedura de gamba que otra.

La película es altamente recomendable para todos los públicos. A mí me ha encantado por muchos motivos. Por los técnicos, por el dinámico guion, por el disfrute visual, por la banda sonora, por la empatía de los personajes. Una de las cuestiones que más me ha gustado es que en un mundo donde se nos bombardea constantemente con el mensaje de que hay que sonreír aunque no tengas ganas, donde tienes que aparentar constantemente felicidad, donde estas hasta las narices de las frases hechas de pensamiento positivo que plagan las redes sociales, haya otras emociones útiles. Uno de los mensajes que se nos transmite es que también tenemos derecho a estar airados cuando asistimos a una injusticia, a tener miedo de lo que nos hace daño o amenaza a quienes queremos, y a estar tristes ante las perdidas que inevitablemente vamos a sufrir. Ya vale de estúpido pensamiento positivo fuera de tiesto. Es hora de que maduremos un poco y aceptemos nuestras emociones, sin que por ello nos dejemos dominar patológicamente por ellas. Ya he dicho que he echado en falta la presencia de la razón en el filme.

Todo ello se refleja en la riqueza visual de la película. La película estadounidense tiene que acudir a otros referentes, muchos de ellos populares por la televisión y el cine de ese país.

Todo ello se refleja en la riqueza visual de la película. La película estadounidense tiene que acudir a otros referentes, muchos de ellos populares por la televisión y el cine de ese país.

Cualquier adulto debería ir a verla sin complejos aunque no acompañe a ningún pequeño. Hay sustancia para aprovechar para todos. Pero también diré algo… Si me dan a elegir… Mejor dicho, si me obligasen a elegir,… yo me quedaría con Chihiro. Ella llegó antes. Llegó de otra cultura mucho más distinta. Llegó con valores muy interesantes y más osados que los procedentes del moderado conservadurismo de Pixar. Y frente al control que sobre la personalidad de Riley tienen las emociones, Chihiro aprende a tener valor, a afrontar los problemas, a ser mucho más proactiva, a salvarse a sí misma y a sus padres. Me gustan más las heroínas de Ghibli que de Disney/Pixar. Pero demos tiempo a Riley… porque han dejado convenientemente abierto el camino a una segunda parte a través de ese misterioso dispositivo que aparece en la mesa de control de la personalidad de Riley denominado “pubertad”.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****
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El Studio Ghibli siempre ha apostado por los personajes femeninos fuertes, liberándolos del papel secundario que la sociedad nipona destina a las mujeres, pero manteniendo sus raíces y tradiciones.

[Fotografía] Leitz Summarit 5 cm 1:1,5 – uno de los objetivos “malos” de Leica – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Leitz Summarit 5 cm 1:1,5 – uno de los objetivos “malos” de Leica – Fotografía y otras artes visuales.

Hoy toca un artículo de carácter más técnico, sobre las características de un objetivo clásico, concebido en sus características básicas hace 80 años, mejorado hace 65 años y fabricado hará unos 62 años, si no me he equivocado al contrastar los números de serie. Pero en muy buen estado. Os dejo alguna de las fotografías de prueba.

[Libro] Las puertas de Anubis

Literatura

Es muy sencillo. Con motivo del relativo éxito esta pasada primavera de la serie de televisión española El ministerio del tiempo, hubo un cierto debate sobre las influencias en la ficcion literaria, televisiva o cinematográfica que podrían haber influido en esta producción de fantasía. Fantasía; a duras penas la considero en estos momentos como ciencia ficción. Con el tiempo, el televisivo Ministerio del Tiempo me ha parecido más emparentado con el harrypotteriano Ministerio de la Magia inglés que con la Eternidad de Asimov. Así que yo encuadraría la serie más en el género de la fantasía que en el de la ciencia ficción. Y alguno de los responsables de la serie en algún momento mencionó la influencia que tuvo sobre la concepción de la serie el libro de Tim Powers que comento hoy. Y diversos medios se hicieron eco del comentario y reseñaron elogiosamente el libro. Así que me decidí a leerlo.

Las puertas de Anubis
Tim Powers; traducido por Albert Solé
Ediciones Gigamesh, 2010

Nos vamos a Londres, que es donde transcurre la mayor parte de la acción de la novela; Leadenhall Market ya existía en la época de la misma, aunque no en el edificio actual que data de finales del XIX.

Nos vamos a Londres, que es donde transcurre la mayor parte de la acción de la novela; Leadenhall Market ya existía en la época de la misma, aunque no en el edificio actual que data de finales del XIX.

Un profesor universitario nortemaericano de literatura inglesa especializado en poetas ingleses de principios del siglo XIX, es invitado por un excéntrico millonario a una conferencia que parece imposible. La que dio un poeta inglés en 1810. Se trata de un viaje en el tiempo, en el que una serie de ricachones pagan una cantidad exhorbitante de dinero, y al profesor le piden que haga de experto que les explique y guíe en la experiencia. Ante esta perspectiva, el profesor acepta. Sin embargo, la aventura no termina bien, ya que queda atrapado en el siglo XIX capturado por los esbirros de unos extraños personajes que parecen conocer el secreto de estas puertas en el tiempo. Y detrás, parece que hay una gran conspiración para derrumbar el Imperio Británico y permitir que el antiguo Egipto resurja de sus cenizas. Incluso si para eso hay que utilizar todo tipo de magia, hechizos y manipulaciones.

He de decir que estamos ante un derroche fantástico de mucho cuidado. Viajes en el tiempo. Magia y encantamientos. Clonación mágica de seres humanos. El mundo de los mendigos londinenses de principios del XIX. Extraños hombres monos. Conspiraciones. Escenas dignas del más auténtico terror gótico, seguidas de momentos de indudable comicidad. Una mezcla en su conjunto que hace de esta novela, quizá no una gran maravilla de la literatura de ficción, pero indudablemente una obra entretenida. Siempre que te guste el género, claro.

No faltan persecuciones por el Támesis, incluso por el Támesis helado...

No faltan persecuciones por el Támesis, incluso por el Támesis helado…

Quizá aquí está mi principal problema. Estas mezclas de magia y terror gótico, por muchas dosis de humor que les pongas aquí y allí, no me entusiasman. Estas si acaso son las que me han permitido llegar hasta el final. Porque quizá si no fuese por ellas hubiera abandonado antes esta historia, que por otra parte, dentro del imprevisible follón, es previsible en algunos elementos fundamentales de la misma.

No voy a poner en duda que los creadores de la serie se inspiraran en estas puertas de Anubis para su serie, si ellos lo dicen. Sería tontería por mi parte. Pero el tono entre libro y serie televisiva es muy distinto. Por mi parte, la he probado, pero es difícil que vuelva al género en un futuro previsible.

Aunque esa persecución por el Támesis helado sucede en una "excursión" a un Londres más antiguo todavía...

Aunque esa persecución por el Támesis helado sucede en una “excursión” a un Londres más antiguo todavía…