[Libro] Ordeno y mando

Literatura

Amélie Nothomb es una escritora belga que escribe en francés y a la que vuelvo de vez en cuando. A veces leyéndola en su idioma original, otras traducida al castellano. Como ha sucedido en esta ocasión, en la que explora que es lo que pasa cuando un desconocido tiene la desfachatez de morirse en tu casa.

Ordeno y mando
Amélie Nothomb; traducción de Sergi Pamiés
Anagrama, colección Panorama de Narrativas
Versión libro electrónico

Baptiste Bordave es un parisino de vida mediocre al que plantean un día en una cena qué pasaría si un día un desconocido muriese repentinamente en su domicilio. Y tal cosa sucede al día siguiente, cuando un sueco, un tal Olaf Sildur, llama a su domicilio para pedirle permiso para llamar por teléfono a su taller porque el coche se le ha averiado. Y mientras llama por teléfono cae muerto. Pero el muerto tiene un cochazo, que en absoluto está averiado, y Bordave decide asumir su identidad y buscar su domicilio, en Versalles, donde vive la mujer de Olaf, una despampanante rubia adicta a alimentarse con champaña. Ahí comenzará una extraña historia basada en mentiras, y en extraños secretos sobre quién era y a qué se dedicaba Sildur.

Entrada al palacio de Versalles

Buena parte de la novela transcurre no lejos de este palacio, en la ciudad de Versalles. Donde no faltan las casas para ricachones.

Nothomb es una escritora con fuerte personalidad. Para bien o para mal. Sus historias, muchas veces rozando el absurdo, nos introducen en mundos que parecen no tener pies ni revés, o como en este caso de una película de un imitador de Hitchcock. Está el protagonista, que pronto descubrirá que está metido en un lío, y la rubia entre gélida y apasionada, con quien mantendrá una relación difícil de definir hasta muy avanzada la historia. Siguiendo la comparación las películas de Hitchcock, lo mejor es plantearse desde el principio que la muerte de Sildur y el misterio que rodea su vida no son más que un mcguffin que permitirá que los personajes que nos importan se encuentren, se conozcan y desarrollen su relación. Que en mi opinión tiene momentos interesantes, y otros que lo son menos.

No es lo mejor que he leído de la excéntrica escritora belga, pero se deja leer, y no dura mucho. Así que si eres aficionado a la escritora te lo lees, y si no, y quieres conocer el estilo de la autora, pues mejor te buscas otra novela más significativa.

Vista de Estocolmo

Pero termina en las frías tierra de Suecia, con nuestro «héroe» viendo en Estocolmo. No diré más.

[Libro] Fuckowski, memorias de un ingeniero

Literatura

Me encuentro con la recomendación de este libro a partir de la iniciativa de un par de simpáticas blogueras para «apadrinar libros». El desembolso de su versión electrónica es realmente modesto, y puede ser una experiencia distinta. Porque este es uno de esos libros que se gestó a través de internet, y que poco a poco van tomando forma, y puede suponer la forma en que se geste la literatura del futuro inmediato. Bueno. No tengo ni idea de si será así. Pero a lo mejor.

Fuckowski, memorias de un ingeniero
Alfredo de Hoces
Edición electrónica

Libro que suponemos con tintes autobiográficos que su autor Alfredo de Hoces publicó en internet, donde está disponible para su lectura gratuita si se quiere, aunque yo compré el libro electrónico, para mayor comodidad. En una serie de capítulos, este ingeniero que no tiene la carrera terminada va contándonos las miserias de su vida laboral como programador en una empresa de consultoría informática, hasta alcanzar la epifanía que le lleva a dar un cambio en su vida, y afrontarla con otra perspectiva.

En líneas generales, es un libro divertido. A veces muy divertido. El episodio de los huevos es para morirse de la risa. Pero yo soy funcionario público y, por lo tanto, la casuística de las relaciones laborales tiene elementos distintos en algunos aspectos, que ahora no voy a comentar. Simplemente decir que hay cosas que he visto reflejadas que también se dan en mi entorno, otras que no aunque las intuía o había oído hablar de ellas, y otras que me parecen marcianas. Y si así va la empresa privada, como para que me vengan criticando a los que ejercemos la función pública. Y tengo razones, por los contactos eventuales entre empresa privada y administración pública, que no poco de verdad hay en el libro.

Sin embargo, he encontrado la obra más superficial de lo que esperaba. Como parodia funciona bastante bien, pero como reflexión en profundidad tengo la sensación de que voy navegando mientras leo en un mar de lugares comunes, algunos bastantes predecibles. Entendámonos, es divertido. Más si tienes alguna profesión similar de alguna forma a la del bueno de Fuckowski, pero supongo que algunos matices se podrían haber añadido, especialmente a la retahíla de estereotipados personajes que van desfilando por el libro.

Nido

Fuckowski cambia su vida tras encontrar un pichón caído de un nido; en el soto de Cantalobos, el sábado encontramos en el suelo el nido, pero sin pichones… la metáfora puede ser menos esperanzadora y más inquietante…

[Libro] Diario de un don nadie

Literatura

Sigo explorando lo que tienen que ofrecernos las editoriales que se dedican a libros menos habituales. Entre ellas está la Colección Otras Latitudes de Nórdica. Y en esta ocasión, visito a un escritor humorístico tardovictoriano, en lo que prometía ser una novela muy divertida. Vamos a ver en que ha quedado.

Diario de un don nadie
George Grossmith (texto) y Weedon Grossmith (ilustraciones); traducción de Íñigo Jáuregui
Colección Otras Latitudes, Nórdica Libros; Madrid, 2012
Edición electrónica

Tenemos ante nosotros una novelita cómica en forma de diario escrito por Mr. Pooter, empleado de una firma de la City londinense a finales del siglo XIX, y nos cuenta lo que le pasa a él, a su familia y a sus más o menos extravagantes amistades desde que se mudan a una nueva casita, muy pequeño burguesa, en un suburbio londinense, Holloway, hasta que Lupin, su hijo, les anuncia que se va a casar con una improbable pretendiente.

Ante nosotros no tenemos una historia propiamente dicha. Estamos ante una crítica sin paliativos de la acomodada y acomodaticia sociedad londinense de finales de la época victoriana. Anclados en un conservadurismo estéril, los autores representan en el inepto social que es Pooter y en sus amistades y parientes todos los defectos de esta sociedad. Eso sí, sin que las alternativas, más dinámicas, representadas por Lupin, Pooter hijo, representan valores éticos superiores.

El libro es divertido, pero a mí sólo consigue arrancarme alguna risa de vez en cuando. Supongo que me faltan referentes culturales para entender todas las ironías y coñas que se permiten los autores. En cualquier caso, ha sido una lectura entretenida. Y ahora, a otra cosa mariposa,… que al protagonista le gusta hacer chistes, pareados, juegos de palabras,… todos ellos absolutamente ridículos.

Esquina en Portobello Road

No he visitado Holloway, ni tengo fotografías de ese «borough» londinense, pero seguro que tiene «pubs» como «The Sun in Splendour» de Portobello Road.

[Fotos] Hoy es San Jorge, un año más día de la comunidad autónoma de Aragón

Cultura, Fotografía personal, Música

Pues eso. Un año más. Cuatro gatos en plan reivindicativo, los libros en Independencia, y algo de música en diversas plazas, y otros actos de animación callejera. Sin gastar mucho. Nada que ver con los fastos de antaño. He hecho un recorrido similar al del año pasado. Tras pasar por entre los puestos de libros, un poco de música folclórica en San Felipe, y lo que el Conservatorio Superior de Música de Aragón nos ha traído a la plaza del Pilar. La luz ha sido bastante infame para hacer fotos. Cielo despejado, y sol implacable y vertical del mediodía. Pero bueno, menos da una piedra.

Víspera de San Jorge, con una bonita luz al caer la tarde sobre la Calle Alfonso y la basílica del Pilar.

Como todos los años, los floristas proporcionan el material para fabricar la bandera de Aragón como tapiz de flores.

Pero por la situación de la nueva parada del tranvía, ya no se puede hacer al pie del monumento al Justicia; aunque se sigue haciendo en la plaza de Aragón.

Estos cuentos troquelados en los puestos de los libreros en Independencia me parecen idénticos a los que yo tenía de pequeño. Desde luego el de la Ratita Presumida, la Caperucita, y el Guardia Urbano.

Y copiando las costumbres de nuestros vecinos orientales, que no falten las rosas para acompañar los libros.

Mucho músico callejero fuera de programa, sobretodo en las peatonales de gran frecuentación como la Calle Alfonso.

En la plaza de San Felipe, un grupo folclórico de la provincia de Huesca, Olga y los Ministriles.

Igual que el grupo del año pasado, una pareja de bailarines se unían a la música del conjunto, animando a los espectadores a bailar. Cosa que no ha sucedido, al contrario del año pasado.

A pesar de que la gente este año estaba más sosa, he de decir que las canciones han sido bonitas y muy bien interpretadas, y la cantante,Olga, lo ha hecho realmente bien. A cada cual, lo suyo.

El Ensemble de Saxofones del Conservatorio Superior de Música de Aragón lo han hecho muy bien, con algunas piezas realmente estupendas. Pero no han tenido la espectacularidad de la Banda Sinfónica del año pasado, ni la coherencia en el programa que han tocado. Pero bien, ¿vale? Que han tocado algún tango que a mí me ha sonado a Piazzola muy bien.

El único problema que he sufrido es que la luz del día, y más en las horas centrales del mediodía, ha sido durísima. Y las fotos las hecho casi todas a contraluz. Y he tenido que tirar del Elmar-C 90/4, que da buena calidad de imagen,… salvo que no se lleva muy bien con los contraluces y me he dejado el parasol en casa… pérdida de contraste, alguna luz parásita que otra,… error de novato.

[Libro] Going Interstellar

Literatura

De jovencito, adquirí el gusto por la ciencia ficción. Como tantos. Y como tantos, con el tiempo fue dejando pasarla. Desconozco los motivos de los demás, pero en mi caso, en un momento dado me costaba dar con historias realmente inteligentes o realmente entretenidas. En la mayor parte de los casos, me daba la impresión de que estaban escritas para el típico friqui que se merienda cualquier cosa del género, disfraza de transcendencia aunque estuviese vacío de contenido y fomentase su aislamiento social. A mí me interesaba el tema, pero desde otro punto de vista. He dicho realmente inteligentes o realmente entretenidas. Es decir, me vale también como divertimento, siempre que no me tomen por idiota. Y eventualmente, he ido buscando y encontrando cositas que han permitido que el género no se haya alejado de mi biblioteca.

En el terreno del entretenimiento, siempre he tenido debilidad por las space operas. Supongo que es un sesgo que me viene de mi afición cinematográfica. Si sumas tres obras tan distintas como 2001, a space odissey (2001: Una odisea del espacio)Solyaris (Solaris) y Star Wars (La guerra de las galaxias), vistas en un intervalo corto de tiempo en la época de la vida en la que se gestan gustos y preferencias, imaginar que algún día podríamos salir de este pedrusco que llamamos hogar y visitar el vasto universo… Pero no es la space opera el subgénero donde más fácil es discriminar. Hay basura en abundancia en los catálogos de las editoriales. En cualquier caso, me puse hace unas semanas a buscar algo en el género que pudiera merecer la pena. Y encontré el libro que os comento ahora.

Going Interstellar
Varios autores con Les Johnson y Jack McDevitt como editores
Baen Publishing Enterprises; Riverdale, NY, 2012.
Versión electrónica

Nos encontramos ante un volumen que comprenden una serie de relatos cortos, además de algunos ensayos sobre la factibilidad de distintas formas de propulsión para el viaje interestelar. El conjunto de relatos de ficción tienen como eje común el viaje por el espacio profundo, entre sistemas estelares, pero desde el punto de vista de la ciencia ficción pura. O sea, nada de saltos espaciales, hipervelocidad, o hiperespacios. Viajes sometidos a la tiranía de la velocidad de la luz como ese constante que limita fuertemente nuestra capacidad para viajar por el espacio, arrastrándonos más bien lentamente por él, dada la inmensidad del mismo. Desde ese punto de vista los distintos autores ofrecen distintos dilemas científicos, sociales, psicológicos, éticos o políticos que se podrían presentar si el viaje interestelar fuese posible. Estamos hablando de viajes que con las estrellas vecinas durarían decenas de años en el caso en que se alcanzasen velocidades que fueran una fracción apreciable de la velocidad de la luz. Centenas o miles de años con las velocidades de los vehículos espaciales actuales. Y no hablemos de los problemas para sustentar durante este tiempo a las personas pioneras. Casi todos se han puesto de acuerdo en aceptar algún modo de suspensión de las funciones vitales mediante el frío para permitir a los viajeros llegar a su destino.

Siendo una compilación de relatos de distintos autores y temas, también hay una variedad de calidad e interés. Pero en líneas generales es una lectura agradable para quien esté interesado por el tema. No tiene la agilidad de las space operas de ciencia ficción blanda, donde la velocidad de la luz no es un factor insalvable y las naves se mueven con rapidez y, aparentemente, con escaso gasto energético por toda la galaxia, pero no pocos de los autores han encontrado la forma de dar agilidad e intriga a los relatos presentados.

Desde luego no lo recomendaré más que a los aficionados al género. Pero para estos puede ser una lectura interesante. Con una advertencia. Está en inglés. Y por ello, me ha costa un poco más de lo habitual terminarlo.

Son los fenómenos astronómico cotidianos, el ocaso y el alba, el vagar de la luna y los planetas por la esfera celesta, el brillo de las estrellas, los que han hecho soñar a generaciones de personas en viajar por el universo.

Son los fenómenos astronómico cotidianos, el ocaso y el alba, el vagar de la luna y los planetas por la esfera celesta, el brillo de las estrellas, los que han hecho soñar a generaciones de personas en viajar por el universo.

[Libro] Francia combatiente

Literatura

Este pequeño relato de las peripecias de su autora, la norteamericana Edith Wharton, visitando el frente occidental en Francia durante la Primera Guerra Mundial lo terminé antes de salir de viaje hacia Italia. Pero me parecieron más interesantes de comentar los libros que leí posteriormente, y lo tenía en espera. La obra más conocida de la autora, y la que le proporcionó más reconocimiento, es La Edad de la Inocencia, llevada al cine por Scorsese, una producción muy alabada, aunque yo nunca he terminado de conectar con ella. En cualquier caso, dado que el período del primer gran conflicto mundial del siglo XX me interesa bastante, decidí iniciarme en la lectura de esta autora con este librillo que prometía bastante.

Francia combatiente
Edith Wharton; traducción de Pilar Adón
Editorial Impedimenta; Madrid, 2009
Edición electrónica

El libro nos cuenta en seis partes el inicio de la contienda bélica que coge a la escritora, en aquellos momentos afincada en Francia, fuera de París, y así dedica los dos primeros capítulos a describir los cambios en la sociedad y en la vida parisina como consecuencia de la guerra. Posteriormente, nos cuenta sus viajes como inspectora de la Cruz Roja francesa a los hospitales de campaña en el frente visitando ampliamente la zona de guerra, desde Flandes en las cercanías de Dunkerke, hasta Belfort en la Alsacia parcialmente reconquistada.

Entre los viñedos alsacianos, la fortaleza de Haut-Koenigsbourg, uno de los puestos de frontera tradicionales entre el imperio germánico y Francia.

Entre los viñedos alsacianos, la fortaleza de Haut-Koenigsbourg, uno de los puestos de frontera tradicionales entre el imperio germánico y Francia.

El libro está bien escrito, y se lee con facilidad. Es dinámico. Aunque te está contando unas vivencias personales, parece que estas inmerso en una pequeña novela de aventuras. Y posee vívidas descripciones de las zonas de guerra que visita y que lo convierten en un documento muy interesante sobre la época. Sin embargo, el librito es más un panfleto propagandístico en el que el pueblo francés es el defensor de la civilización mientras que el alemán es el bárbaro invasor. Indudablemente, la acción bélica del ejército alemán tuvo no poco de barbarie en algunos momentos, pero debemos recordar que el revanchismo por la derrota de 1871 estaba muy presente en los políticos y en el pueblo francés, y tenía tantas ganas o probablemente más que los alemanes por entrar en guerra y recuperar los territorios perdidos. Cuarenta años más tardes de la guerra franco-prusiana, todavía mantenían la alegoría de Estrasburgo en la plaza de la Concordia de París oculta con un velo negro de luto. Comparada con otros textos que he tenido ocasión de leer en los últimos años, esta tremenda parcialidad y el estilo propagandístico de la autora resta considerable valor al libro.

No obstante, es una lectura que a quien interese la época histórica le merecerá la pena leer.

Los Vosgos fueron parte del frente de batalla entre las potencias occidentales y los imperios centrales, y fueron visitados por la escritora durante sus inspecciones.

Los Vosgos fueron parte del frente de batalla entre las potencias occidentales y los imperios centrales, y fueron visitados por la escritora durante sus inspecciones.

[Libros] El país imaginado

Literatura

Voy con el segundo libro que leí durante las vacaciones de semana santa, aunque cronológicamente lo leí antes que el que reseñé hace unos días. Este me duró nada. Un viaje de tren + avión + autobús + las esperas intermedias. Y aunque la historia transcurre en la China de los años treinta, está escrito por el argentino Eduardo Berti.

El país imaginado
Eduardo Berti
Impedimenta; Madrid, 2012
Versión electrónica

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

El libro nos habla de una joven adolescente china de 14 años, a la que conocemos en el momento en que muere su abuela, que se le aparecerá y le hablará en sueños. Entre las posesiones que dejó la abuela está un mirlo que ha dejado de cantar. Y cuando lo lleven a un pajarero ciego del mercado de la ciudad para buscar una solución, conocerá Xiaomei, la hija del pajarero, de gran belleza y estilo, con quien iniciará una amistad muy especial, en las que los sentimientos de nuestra joven protagonista podrían ir más allá de la amistad. Al mismo tiempo, irá introduciéndose en sociedad junto con su hermano mayor, y ambos empezará a tener sus primeros pretendientes y sus primeros enamorados, mientras sus padres esperan con ansiedad la oportunidad de concertar ventajosos matrimonios para ambos hermanos. Pero la cosa va a ser más complicada de lo que parece, y aquí van a tener que decir muchas cosas mucha gente, incluidos los muertos.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

La novela no es muy extensa, pero independientemente de eso es una pequeña delicia. En seguida empatizas con la joven de la que nunca sabemos el nombre, sólo conocemos el nombre que Xiaomei cree entender que es el suyo, Ling. A caballo a veces entre el mundo real, el de los sueños o el de los fantasmas, cada cual lo interpretará según la estructura de sus creencias, asistimos a una sociedad que nos sorprende, que nos da la impresión de que es mucho más antigua que la época en la que sabemos que se desarrolla. Nos cuenta una historia que no nos extrañaría situada en algún momento de la antigüedad china, pero que sin embargo es vivida en la turbulenta sociedad china de los años 30, amenazada por los conflictos bélicos con Japón. Y en todo momento el relato está impregnado por una mezcla de humor y melancolía, entre lo ligero y el drama.

A mi me ha encantado. Impedimenta nos ofrece como es habitual historias distintas, fuera de las corrientes de los superventas, pero que nos calan y nos gustan.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.

[Libro] De acero

Literatura

Tengo en lista de espera nada menos que tres libros esperando a ser reseñados en estas páginas. Uno de ellos que terminé justo antes de irme, un relato de las peripecias de la escritora norteamericana Edith Wharton. Otro, que me lo merendé en el viaje de ida hasta Padua, y que nos cuenta la curiosa historia de una adolescente china en los años treinta del siglo XX, como la imagina el argentino Eduardo Berti. Finalmente, una novela de la joven escritora italiana Silvia Avallone, que nos traslada a las barriadas obreras de la ciudad toscana de Piombino en el año de los atentados de las Torres Gemelas. He decido que empezaré comentando esta última, quizá por que ha sido en la que más me he sentido inmerso.

De acero
Silvia Avallone; traducción de Carlos Gumpert
Editorial Alfaguara; Madrid, 2011
Edición electrónica.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Estamos en el principio del verano de 2001, y Anna y Francesca son dos adolescentes de 13 años, cercanas a sus 14 años, que destacan por dos cosas. Por ser las dos chicas más desarrolladas y guapas del lugar, atrayendo a todos los adolescentes y jóvenes del entorno, y por ser amigas inseparables desde tiempo atrás. Viven en una urbanización obrera de Piombino, donde hay una potente industria siderúrgica venida a menos, en la Toscana frente a la isla de Elba. Su tiempo pasa entre la playa, sus conflictos familiares, y sus momentos íntimos. En otro círculo está Alessio, el hermano mayor de Anna, trabajador de la siderúrgica, que complementa sus ingresos con el trapicheo y con el robo de cobre. Es el guapo del lugar, pero vive amargado por el abandono unos años antes de su novia Elena, de extracción social superior, y cuya relación terminó cuando la chica se fue a estudiar a la universidad. Conforme el verano avanza, las situaciones de todos los personajes del relato se complicarán, las emociones y los sentimientos se volverán confusos, y las decisiones fácilmente serán las equivocadas. Seguiremos la vida de estos y otros personajes durante un año, del que ninguno saldrá indemne.

El lector de esta novela no tarda mucho tiempo en entender que las vidas de la pléyade de personajes interrelacionados avanza más allá del drama, hacia algún tipo de tragedia. Aunque nos está contando la autora la vida de estos personajes, cada evento en sus vidas nos da la sensación de estar en una cuenta atrás. Aunque en ningún momento podemos prever cual va ser la naturaleza del hecho que termine de romper sus vidas. Para algunos definitivamente, para otros señalando un volver a empezar.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Avallone no tiene piedad ni de los personajes ni del entorno. Cargada con una fuerte dosis de crítica social, ninguno de los personajes se salva. Sólo las dos adolescentes parten con un aura de inocencia, o más bien de inconsciencia, que irá desapareciendo conforme caigan los golpes. Los demás aparecen como gente sin perdón. Si especialmente se ensaña con los padres de las dos protagonistas, no deja de poner en solfa la cobardía de las madres. Si en un momento sentimos simpatía por Alessio, víctima como algunos otros jóvenes de un amor que se muere, porque no basta ser guapo para enamorarse de según que chicas, también hay que tener posición, esta simpatía se desvanece con sus arranques impetuosos, y su cierta cobardía ante según que situaciones. Si ya entramos en los personajes secundarios que bordean el patetismo…

¿Qué opino yo de esta historia? En primer lugar, que su lectura me enganchó poderosamente, y perdí alguna hora de sueño, aparte de aprovechar intensamente el viaje de vuelta de las vacaciones para devorarlo. Eso ya indica algo. Efectivamente, la sensación de cuenta atrás hacia la tragedia no estuvo errada. Aunque esta se produjo donde menos lo esperaba. Y lo que he echado en falta ha sido unos personajes más matizados, menos tópicos, con alguna vuelta en su personalidad más interesante. Porque salvo a las dos chiquillas, llega un momento que te importa un rábano lo que les pase al montón de cretinos que las rodean. Y creo que el mundo tiene una gama de tonos más variada que lo que la autora nos muestra. Pero por lo demás, una buena lectura para estas vacaciones pasadas, aunque sea en otra región de Italia distinta de la que he visitado.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

[Música y fotos] Hasta siempre Bebo;… y bueno, he estrenado y probado un nuevo cacharrito

Fotografía, Fotografía personal, Música

Ayer por la tarde me enteré del fallecimiento de Bebo Valdés (1918 – 2013), figura casi legendaria del jazz afrocubano que falleció ayer mismo en Estocolmo. Por un poco más que se hubiera estirado, que cinco años no son nada, se nos hubiera hecho centenario. Pero en cualquier caso, su música es universal e inmortal. Salvo un rato de televisión por la noche y las horas de sueño, no he dejado de repasar su música, tal cual aparece en mi «discoteca». Hasta siempre Bebo, manda mis saludos a ChanoDizzieCeliaTito y el resto de la peña… Pasadlo bien.

Y mientras, esta semana recibí un nuevo juguete. Decidí que mi recien «estrenada» M2 merecía un objetivo de empaque, y como los Leicas se me van mucho de precio, y las revisiones sobre el que me decidí lo ponían casi al mismo nivel, opté por un Carl Zeiss C Biogon T* 2,8/35 ZM. Como se ve, si no pertenece a la realeza de Wetzlar, por lo menos está emparentado con la alta nobleza de la óptica fotográfica. Cuesta una fracción de lo que cuesta el Summitar de Leica para su misma focal, y son mucha gente con conocimientos los que lo sitúan como su par en rendimiento óptico.

El bello objeto fotográfico montado sobre la M2.

El bello objeto fotográfico montado sobre la M2.

Diafragma de 10 palas, que podría mejorar las zonas de desenfoque si fueran más curvadas. A f/2,8, totalmente circular. En la foto, cerrado a f/8.

Diafragma de 10 palas, que podría mejorar las zonas de desenfoque si fueran más curvadas. A f/2,8, totalmente circular. En la foto, cerrado a f/8.

Los acabados del C Biogon son estupendos. El diafragma avanza por tercios de paso, y la rueda de enfoque va como la seda.

Los acabados del C Biogon son estupendos. El diafragma avanza por tercios de paso, y la rueda de enfoque va como la seda.

Este angular moderado está pensado como óptica estándar para un sistema de cámara telemétrica que como mi M2 tiene el visor ajustado para esta focal, aunque lleve también marcos de referencia para 50 y 90 mm. Pero todavía no he podido probarlo en su ecosistema natural. Este fin de semana lo haré. Lo que sí he podido hacer es usarlo con un adaptador con mi Olympus OM-D E-M5 donde, por la diferencia de formato, ejerce de tele corto. Cuando llevas tiempo usando chismes fotográficos desarrollas un cierto instinto para saber cuando un óptica te gusta. Simplemente el aspecto de la imagen, recién salida «del horno», sin procesas, ya te dice mucho. Y creo que nos llevaremos bien este objetivo y yo. Por supuesto, cuando uno prueba un objetivo por primera vez, lo somete a tortura. Pero ha salido airoso de contraluces, luz escasa y demás contratiempos. Os dejo unas fotos.

Aguantando una luz intensa y puntual de frente.

Aguantando una luz intensa y puntual de frente.

Ramas al contraluz junto al Canal Imperial de Aragón.

Ramas al contraluz junto al Canal Imperial de Aragón.

Un poquito más de contraluz con el diafragma en su máximo de apertura.

Un poquito más de contraluz con el diafragma en su máximo de apertura.

Algunas líneas rectas, colores diversos y la luz cálida del atardecer en el Parque Pignatelli.

Algunas líneas rectas, colores diversos y la luz cálida del atardecer en el Parque Pignatelli.

Que bien se defiende con los contraluces y las siluetas.

Que bien se defiende con los contraluces y las siluetas.

Subiendo de ISOs conforme cae la tarde; la verdad es que se lleva bien con la Olympus.

Subiendo de ISOs conforme cae la tarde; la verdad es que se lleva bien con la Olympus.

En las calles de Zaragoza al crepúsculo.

En las calles de Zaragoza al crepúsculo.

Y un poquito de luz artificial en los escaparates del paseo de las Damas.

Y un poquito de luz artificial en los escaparates del paseo de las Damas.

[Libro] Sanshiro

Literatura

Ya he comprobado que la editorial Impedimenta es de las pocas que segmentan los precios de sus libros según si son ediciones en papel o ediciones electrónicas de forma relativamente razonable. Bien es cierto que la edición electrónica pierde el encanto de las excelentes presentaciones que hace esta editorial con sus libros de árboles muertos. Pero tiene un catálogo interesante, y si el precio se pone interesante,… pues iremos a ellos. En este caso con una novela del japonés Natsume Soseki.

Sanshiro
Natsume Soseki; traducción de Yoshino Ogata
Editorial Impedimenta; Madrid, 2009
Edición de libro electrónico

Nos cuenta Soseki la vida de Sanshiro, un joven universitario de provincias, durante su primer año de universidad en Tokio. Estamos ante un joven desorientado, tímido, inseguro, que se ven confrontado a una serie de personajes que van a constituir su mundo durante ese periodo. En primer lugar, Yojiro, a medias entre el activista universitario y el pícaro, que le introducirá en la vida cultural e intelectual tokiota. Aunque sea por la puerta trasera. Pero sobretodo, tendremos sus primeros contactos con las mujeres, con las que se sentirá especialmente inseguro. No sabe nada de ellas, a pesar de haber sido criado en exclusiva por su madre. Oficialmente viuda desde que el protagonista era muy niño, pero existen otras posibilidades que se descuelgan de la lectura del libro. Y entre ellas está Nimeko, una chica extraña, con aspiraciones artísticas, bella, con cierta sofisticación personal, pero que a su vez se identifica con una oveja descarriada. Y el amor que despertará en Sanshiro estará dotado de un profundo desconcierto, y la incapacidad del joven de saber qué tiene que hacer a continuación.

Esta novela me desorientó. No me resultó difícil empezar a leerla y adentrarme en ella, pero en un momento me tuve que detener y pensar un poco en lo que estaba leyendo. Porque detrás de esta época de iniciación y despertar al mundo real del muchacho provinciano, encontramos una crítica a la sociedad intelectual y universitaria tokiota del momento. Estamos hablando de finales de la primera década del siglo XX, poco después de la guerra rusojaponesa. Japón empieza a ser contada como una de las potencias internacionales, pero a su vez todavía está digiriendo los cambios sociales y culturales de la era Meiji. A caballo entre las tradiciones propias y las innovaciones que proceden de occidente, no sólo estamos ante el desconcierto propio de Sanshiro. Estamos ante el desconcierto generalizado de la sociedad japonesa, representado por las incoherencias propias de cada uno de los protagonistas del relato. Salvo Sanshiro, que cuyo desorientación y desubicación es natural, todo los demás pretenden ser algo que no son. Y eso se nota precisamente en Nimeko, cuya aureola de misterio y profundidad probablemente podamos considerarla más artificial que otra cosa.

Esta novela es una obra con regusto. He tardado unos días en comentarla, porque necesitaba reposar. Y finalmente considero que ha sido una lectura muy interesante, que no debe realizarse de forma apresurada a pesar de que no es difícil de leer, pero en la que hay que saber en cada momento quienes son sus protagonistas, y quienes aparentan. Recomendable para quien quiera conocer otras realidades y otros periodos históricos y sociales distintos de los de nuestro occidente, siempre mirándose al ombligo.

No son los famosos "sakuras", cerezos en flor, japoneses, pero son las primeras flores que anuncian la primavera, a orillas del Ebro a su paso por Zaragoza.

No son los famosos «sakuras», cerezos en flor, japoneses, pero son las primeras flores que anuncian la primavera, a orillas del Ebro a su paso por Zaragoza.

[Libro] The Great Gatsby

Literatura

En los últimos días, he coincidido en dos ocasiones con el avance de la nueva versión cinematográfica que de la novela de F. Scott Fitgerald está pronta a llegar a las pantallas de cine. He de decir que la más conocida versión cinematográfica, protagonizada por Robert Redford, dirigida por Jack Clayton, con guion de Francis Ford Coppola sobre la historia original de Fitzgerald, no me dijo gran cosa. Sobre la que se nos viene encima, diré algo al final. El caso es que navegando por la tienda Kindle, vi el libro electrónico en inglés por 99 céntimos de euro. Y como hace tiempo que no leía ficción en el idioma de Shakespeare decidí que si no me la merendaba, poca era la pérdida. Pero me la he leído entera. No es muy larga. Pero tampoco me ha costado mucho.

The Great Gatsby
F. Scott Fitzgerald
Audio Go Limited

Para quien no haya visto la película, la novela nos cuenta como Nick, un joven a punto de cumplir los 30 años, vive en Long Island, cerca de Nueva York, donde trabaja, en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, donde se relaciona con la alta sociedad del lugar, a pesar de que él tiene una vivienda y unos ingresos relativamente modestos en comparación. Entre quienes frecuenta se encuentran su prima Daisy y su marido Tom Buchanan, y la golfista Jordan BakerTom tiene una amante, Myrtle, con quien se ve en un apartamento en Nueva York. Vecina a su pequeña casa está la mansión de Jay Gatsby, un misterioso millonario, cuyas fiestas del sábado por la noche son legendarias. Un día, Nick será invitado a una de esas fiestas y conocerá a Gatsby. Y este le hará conocer su pasado pobre, cuando conoció antes de la guerra a Daisy, y quedó enamorado para siempre de ella. Y pide a Nick que organice el reencuentro. Pero las cosas no serán como la pareja quiera, y un coche amarillo tendrá mucho que decir al respecto. Y un marido despechado. O dos.

Esta mañana he estado rondando por la celebración de la Cincomarzada, fiesta local en Zaragoza, y había una big band, la Dubadú Band. Las big bands son posteriores a la época del charlestón propia de la novela, pero ya surgieron en los años 20 del siglo XX.

Esta mañana he estado rondando por la celebración de la Cincomarzada, fiesta local en Zaragoza, y había una big band, la Dubadú Band. Las big bands son posteriores a la época del charlestón propia de la novela, pero ya surgieron en los años 20 del siglo XX.

Lo cierto es que me ha parecido una novela entretenida, que te da a conocer un mundo ya lejano, el de los felices veinte, con su charleston, sus flappers, su alegría de vivir, su relajación de costumbres,… pero también con sus prejuicios, sus injusticias, y sus rémoras costumbristas del pasado. Se lee con facilidad, aunque para quien no lee habitualmente en inglés exige cierta atención y alguna consulta al diccionario frecuente. Pero por lo demás es una lectura que está bien. Y por lo que cuesta… Pero me han entrado ganas de leer alguna otra cosa del autor. Quizá lo más interesante parece Tender is the NightSuave es la noche en castellano, aunque no está en libro electrónico. Pero entre los casi 20 euros de la versión española en tapa dura, y la inglesa en libro electrónico por poco más de 2,50 euros,… creo que no me lo pensaré mucho. Me parece demencial la política de las editoriales españolas con respecto al libro electrónico, con alguna excepción. Parece que han adoptado una política de fomento del pirateo.

En cuanto a la versión cinematográfica que se viene… La verdad es que anuncia mucho espectáculo, a costa de las fiestas en la mansión de Gatsby, y mucho glamour. Pero desconfío de Baz Luhrmann, que no es santo de mi devoción. Pero bueno, Daisy parece estar interpretada por la encantadora Carey Mulligan, lo cual es un plus… Ah, y Gatsby es DiCaprio… lo cual puede estar bien… o no.

Cuanto más fieles al jazz y al swing se han mostrado, mejor han sonado estos chicos, con un par de improvisadores que han echo las delicias de los que allí estábamos y gustábamos de este tipo de música. En las adaptaciones de otro tipo de músicas, flojeaban más. Desde mi humilde punto de vista. Pero ha estado bien.

Cuanto más fieles al jazz y al swing se han mostrado, mejor han sonado estos chicos, con un par de improvisadores que han echo las delicias de los que allí estábamos y gustábamos de este tipo de música. En las adaptaciones de otro tipo de músicas, flojeaban más. Desde mi humilde punto de vista. Pero ha estado bien.

[Libro] La marca del meridiano

Literatura

No hace mucho que salió el último libro de la saca de los guardias civiles BevilacquaChamorro, del escritor Lorenzo Silva. Las tres primeras novelas de la saga me gustaron mucho. Pero lo que ha ido saliendo después me ha ido decepcionando progresivamente. Hace tres novelas compré la versión de tapa dura cuando salió,… En la siguiente, esperé a la edición de bolsillo,… que no era cuestión de gastar tanto sin estar seguro… Y en esta última ocasión, he esperado a que alguien me la prestase. No sé si que te presten un libro hoy en día se considera piratería, o algo así. Probablemente sí, según las esgaes y otros ramoncines. Pero bueno, yo voy a la de toda la vida. En cualquier caso, sin muchas esperanzas de recuperar las sensaciones de hace una decena de años, me lancé a las nuevas aventuras del peculiar guardia civil de origen uruguayo.

La marca del meridiano
Lorenzo Silva
Editorial Planeta; Barcelona, 2012

En esta ocasión, el asesinato que tendrán que desentrañar los guardias civiles de la unidad central operativa es el de otro guardia. Ya retirado, antiguo compañero de Vila, que ha sido asesinado en La Rioja después de ser torturado con saña. Pronto viejos recuerdos llegarán a la memoria de Vila, y las investigaciones le llevarán a Barcelona, donde trabajo con el finado Robles, y a meterse en medio de una trama de crimen organizado con drogas, prostitución, y esas cosas del crimen organizado. Y para colmo, se entremezclará con una investigación de la unidad de asuntos internos de la propia guardia civil. Habrá más guardias metidos en el barro.

Bevilacqua es conocido por ser aficionado a pintar soldaditos de plomo; eso sí, de ejércitos vencidos.

Bevilacqua es conocido por ser aficionado a pintar soldaditos de plomo; eso sí, de ejércitos vencidos.

Vamos a ver. Es un poco lo que comenté en el último libro de la saga. A mí cada vez me da más la sensación de que a Lorenzo Silva le patrocina la Dirección General de la Guardia Civil. Son tan majos todos estos picoletos. Tan majos, que a uno le entran ganas de bostezar constantemente por los profesionales que son, lo eficientes, lo trabajadores, etcétera, etcétera. Y a lo mejor son así. Pero esto hace de estas novelas un aburrimiento. Desapareció hace tiempo la tensión sexual no resuelta con Chamorro, que lejos de la joven guardia que se parecía a Veronica Lake, se nos ha vuelto una funcionaria sosa aunque eficiente que no aporta absolutamente nada a la trama. Sólo en los últimos tramos de la novela, a los que he llegado porque el estilo de Silva es de lectura facilona, se han entrevisto unas posibilidades argumentales, que estaban ahí de fondo, con más barrillo y miga, pero que son totalmente desaprovechadas por el autor, empeñado en lanzar vivas al Marqués de Ahumada.

En resumen, una nueva decepción, que para colmo venía avalada por la concesión del Premio Planeta. Premio que se supone que es juzgado sin que se sepa el autor de las novelas presentadas a concurso. Ahora decidme que anonimato habrá tenido el jurado cuando hayan leído en una misma línea las palabras BevilacquaChamorro. De chiste. Desde mi punto de vista, no perdáis el tiempo.

Desconozco si estos de las fotos son de ejércitos vencidos o vencedores, pero los hallé revueltos en la feria de antigüedades de este fin de semana en Zaragoza.

Desconozco si estos de las fotos son de ejércitos vencidos o vencedores, pero los hallé revueltos en la feria de antigüedades de este fin de semana en Zaragoza.