Two Lovers (2008)

Cine

Two Lovers (2008), 27 de mayo de 2010.

Nos vamos a ver este filme de James Gray, un director para mí desconocido, impulsados por las críticas razonablemente favorables que hemos leído por ahí. Compruebo con sorpresa, no obstante, que este largometraje con tono de cine independiente tiene ya dos años de antigüedad; llega a las pantallas españolas muy tardíamente. Vamos a ver lo que ha dado de sí.

La película nos habla de un tipo, un judío neoyorquino que vive con sus padres, interpretado por Joaquin Phoenix, y al que conocemos en un intento de suicidio poco enérgico, del que sale sin mayor problema. Luego sabremos que hubo un intento más serio en su pasado, como consecuencia de un compromiso amoroso fallido, y que le tuvo internado durante un tiempo en un centro psiquiátrico. Tras el intento fallido actual, en poco tiempo conoce a dos mujeres. Una es su vecina, rubia, guapa, que representa lo sofisticado, el mundo, secretaria de un bufete de abogados, y que mantiene un affaire con uno de los socios del bufete. La otra es la hija de un amigo y futuro socio de su padre, morena, también guapa, judía como él, y que representa los valores familiares sólidos, la tradición. La primera está interpretada por Gwyneth Paltrow, la segunda por Vinessa Shaw. A partir de ahí, se debatirá entre las dos mujeres,… hasta un desenlace del que no hablaré para mantener el interés vuestro, potenciales espectadores.

Hay que decir, que es una de esas películas ambientadas perfectamente en la metrópoli neoyorquina, en la que las cosas que suceden lo hacen de forma tranquila. El protagonista vive una convulsión en sus emociones y en sus sentimientos, que es propia. Cada uno de los demás protagonistas vive su vida sin sospechar las otras vidas que se están cruzando y están condicionando el devenir de las propias. Todo es cotidiano, todo es natural. Sólo el seguimiento de las dudas y las contradicciones del protagonista marca el meollo del asunto. Y en todo esto radica el principal mérito del filme, que nos narra los condicionantes del amor a los 35 o más años, sin necesidad de que los adultos se comporten como adolescentes. O por lo menos no de forma artificiosa. El inconveniente, la pega, viene de que la película es previsible. Se adivina poco a poco el desenlace de la situación. Un desenlace que no deja de ser amargo, pero quizá inevitable. Técnicamente, el filme tiene gran elegancia visual, muy intimista, así como un estupendo montaje de sonido. Hacía tiempo que no era tan consciente de lo importante que son los sonidos distintos de los diálogos en un filme, para entender y complementar los sentimientos de los personajes que vemos en pantalla.

Las interpretaciones son de correctas a buenas o muy buenas. Shaw tiene el papel menos vistoso, pero quizá precisamente por eso es más meritorio, dado lo convincente que está. La interpretación de Paltrow provocó un debate entre los que asistimos juntos a la proyección, ya que no acabamos de acordar si habíamos visto la interpretación de una actriz que aprovechando su aspecto físico hace personajes excesivamente jóvenes, si realmente es una actriz que sabe la edad que tiene y precisamente interpreta estupendamente a una mujer agarrándose a una juventud y a una forma de vida que se le escapa. Ante la duda, me decanto por la segunda opción, y decido que la rubia actriz lo hace bastante bien. La  interpretación de Phoenix, que es muy matizada por las consecuencias de la medicación y de la enfermedad mental, viene penalizada por el doblaje desde mi punto de vista. A mencionar la presencia de excelentes secundarios, entre los que destaco a Isabella Rossellini, asumiendo su condición de mujer mayor, en el papel de la madre del protagonista. Actriz elegante como pocas, aunque con una carrera muy irregular. Y si siempre se ha parecido a su madre, ahora más.

Resumiendo, una película que deben evitar los amantes del cine «palomitero», pero bastante recomendable para quienes busquen un cine donde no les tomen el pelo constantemente y estén dispuestos a conocer otra cosa que los estandarizados personajes del cine actual.

Las notas, con buen tono:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

MadridFoto 2010

El protagonista, como sueño, de cumplimiento improbable, le gustaría ser fotógrafo; por lo que nos muestra el filme, quizá digno de ser expuesto en ferias como MadridFoto - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Habitación en Roma (2010)

Cine

Habitación en Roma (2010), 17 de mayo de 2010.

Muchos recelos a la hora de ver esta película. Hace 10 años, una película de Julio Médem me/nos despertaba ilusión y expectativas, normalmente razonablemente bien satisfechas. Pero en los últimos años, nos ha tenido con bastante sequía de largometrajes, y su última aventura resultó bastante, bastante decepcionante. Además, el trailer del filme, que es un monográfico de escenas sexuales entre dos mujeres bastante explícito, te deja perplejo sobre la película que vas a ver. ¿Porno «soft» lésbico? ¿O habrá algo más?

La película plantea algo ya visto en el cine. El encuentro entre dos desconocidos en una ciudad extranjera, en este caso Roma, que pasan una noche conociéndose e intimando, sabiendo que tendrá que despedirse al amanecer, probablemente para siempre. El paradigma de este tipo de películas es Before Sunrise, que unía en Viena a Julie Delpy y Ethan Hawke. Aunque en lo que se refiere a sexo, aquella era apta para un convento de ursulinas comparada con este que comentamos hoy. Pero en la película de Médem nos encontramos con dos mujeres, una española, Elena Anaya, y una rusa, Natasha Yarovenko. En este caso, su escenario se reduce a la coqueta habitación de un hotel del casco viejo de la capital italiana, en las cercanías de Piazza Navona. Y se pasan la noche en pelotas, conversando de sus cosas entre polvo y polvo. Hasta que llega el amanecer y la inevitable despedida.

En cuanto a la realización, tiene una en mi opinión excesiva y casi pedante preocupación por los aspectos formales y estéticos, que llega un momento en que distraen de lo que se supone es el fondo de la historia. Y esta me resulta un tanto fallida. No me resulta natural el modo en el que la española, lesbiana declarada, atrae y seduce a la a priori heterosexual y más cohibida rusa. Tampoco me resultan naturales muchos de los diálogos, por lo que poco a poco me va resultando más aburrida la situación. La excesiva exposición a la desnudez de las dos actrices también acaba abotargando el erotismo de la situación, por lo que los repetidos interludios sexuales empiezan a sucederse en medio de cierto desinterés. Es decir todo muy bonito pero con poco fondo, desde mi punto de vista. Mucho ruido y pocas nueces.

En cuanto a la actuación de las actrices, no he acabado de encontrarme a gusto por culpa de ese gran mal que es el doblaje. Los diálogos los supongo originalmente en inglés mayoritariamente. La Anaya no se ha doblado a sí misma, y el no oír su personal y llena de desparpajo voz que tanto aprendimos a apreciar hace 14 años, perjudica la actuación. El doblaje en castellano con acento ruso de la Yarovenko tampoco da muy bien.

Resumiendo, echo de menos aquellas películas de Médem con Emma Suárez,… o las poéticas aventuras de Otto el piloto, con una estupenda Najwa Nimri que aquí apenas esbozamos unos segundos. De hecho, ¿no hubiera quedado mucho mejor en el papel de Alba?. No sé. Este mozo ha perdido aquel gancho del que hizo gala en los años 90. Una pena.

Las notas, bajas aunque no catastróficas:

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva:
**

En esta esquina de Via dei Coronari sucede la primera escena de la película - Canon Powershot G6

Iron Man 2 (2010)

Cine

Iron Man 2 (2010), 9 de mayo de 2010.

Hace un tiempo me propuse no volver a ver películas de super-héroes. Pero llevaba me he pegado dos semanas en blanco sin cine, me hicieron la propuesta, era improbable que hoy lunes fuéramos a ver alguna otra cosa, y decidí que más valía algo de cine que nada. Así que, conociendo los riesgos, a ver de nuevo al Hombre de Hierro que me fui. El comentario será breve puesto que tampoco merece mucho la pena perder el tiempo con este tipo de películas.

Es lo de siempre. El super-héroe que cae en una depresión, que tiene problemas, conocido por todo el mundo, y en el momento de su peor bajón, llega un super-villano y constituye una tremenda amenaza, de la que al final saldrá sin problemas. Mientras tanto, pues lo de siempre; peleas, persecuciones, alguna tía buena, muchas explosiones y otros efectos especiales, banderas americanas, algún militar idiota, pero otros dignos, algún malo más idiota todavía,… los tópicos de costumbre.

La realización, firmada por Jon Favreau,… pues lo habitual en estos casos. Técnicamente impecable, a ratos mareante, con muchos decibelios y música estridente. Quizá por encima de lo habitual en este tipo de producciones.

En cuanto a la interpretación… pues Robert Downey Jr. un poco histriónico como el super-héroe, dos floreros, Gwyneth Paltrow y Scarlett Johansson, esta última con oportunidades para hacer un poco de acción, muy monas y poco más, un malo muy feo, Mickey Rourke, y unos cuantos más que podéis consultar en la ficha de la película. Cumplen con las expectativas… que no son muy altas en este tipo de filmes.

Resumiendo, una película del género al uso, que entusiasmará a los frikis de costumbre, que entretendrá a quien guste del cine de acción como películas palomitera que es, y que dejará fríos al resto. Y el caso es que ya va anunciando otras secuelas y variantes. Mira… de Los Vengadores, que eran los que más me gustaban del universo Marvel… cuando tenía 10 años… después nunca volví a leer historietas de este tipo. Las notas… pues…

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva:
**

Pesadilla antes de...

Este malo en el Parque Grande de Zaragoza, sí que me gusta... con ese aspecto tan a lo Pesadilla antes de Navidad - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

Directores de fotografía en el cine actual; una revisión interesante

Cine

En el blog Tierra de cinéfagos terminaron ayer una serie de tres entradas sobre tres directores de fotografía del cine actual. Los mosqueteros de la fotografía moderna les han llamado. En la serie, podemos encontrar artículos dedicados a Roger Deakins, Robby Müller y Darius Khondji. Creo que son de recomendada lectura para los amantes del cine.

La dirección de fotografía en el cine es uno de los aspectos más importantes pero a la vez menos comprendidos por el gran público. He venido observando que las más de las veces, cuando los espectadores salen de un película y dicen aquello de «la fotografía es muy buena», generalmente se refieren a que han visto espectaculares paisajes, o en general magníficas localizaciones tanto del medio natural como de ciudades conocidas. Tristemente, también he llegado a la conclusión que cuando se emite esa opinión, «la fotografía es muy buena», generalmente es que no se han sacado muchas otras cosas buenas del filme. Son observaciones subjetivas, mías, y por lo tanto potencialmente equivocadas, pero es lo que hay.

Sin embargo, la fotografía en el cine es otra cosa. Una disciplina a caballo entre los oficios técnicos y artísticos o creadores del cine, y que trata de la luz. Y del camino que ha de recorrer hasta alcanzar el medio sensible, generalmente película cinematográfica, pero cada vez con más frecuencia y sensor electrónico que produce una imagen digital. Iluminar un filme no es fácil. Da el ambiente, sugerir, la textura de la imagen, son cosas que se deciden entre el director de la película y el director de fotografía. Y condicionan mucho el resultado final. Hay directores que confían y dan libertad y creatividad a sus directores de fotografía, otros les piden simplemente las soluciones técnicas a su visión.

En cualquier caso, creo que es una figura no reconocida lo suficientemente. Así que sirva como propuesta para conocerlos un poco más y mejor.

Os dejo los enlaces en IMDb de los tres directores de fotografía mencionados para poder acceder a su filmografía, y os pongo una película en la que hayan participado y que particularmente me haya impresionado en su fotografía:

Tranvía

Qué importante es la luz, tanto en la fotografía fija como en la cinematográfica; como la de las calles de Amsterdam en una tarde lluviosa - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Alice in Wonderland (2010)

Cine

Alice in Wonderland (2010), 19 de abril de 2010.

Es complicado definir el estado de ánimo con el que uno va a ver una película de fantasía como esta, cuando eres una persona a quien le gustan las buenas películas de fantasía. También si eres alguien que ha disfrutado de buena parte, no todo, del cine de Tim Burton, el director. No menos si además consideras que las obras literarias en las que se basa, Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, como dos de las mejores obras del género de fantasía de la historia de la literatura. Es complicado definir el estado de ánimo, si te hueles que pese todo lo anterior, y dado el estado actual del cine, algo va a ir mal.

La primera alegría te la llevas cuando te enteras de que hay una sala que la exhibe en versión original subtitulada en español. Bien. La primera decepción viene cuando te comunica la taquillera que esa sala la exhibe en versión 3D. Lo de menos es que te cueste tres machacantes más. Lo malo es que hasta la fecha, el 3D no sólo mejora la experiencia cinematográfica sino que la empeora, obligándote a llevar unos trastos incómodos encima de la napia, y produciendo una imagen con bajo contraste y mala saturación de los colores. Hasta ahora no he visto ninguna película en 3D que justificase el uso de esta tecnología más allá del reclamo publicitario y el ánimo recaudatorio de las productoras y distribuidoras. Pero bueno… elegimos primar las voces originales de los actores y dar una nueva oportunidad a la tecnología visual.

Un comentario sobre la protagonista, Mia Wasikowska, antes de ver la película también te hace sospechar. La Wasikowska es una adolescente de 18 años cuando rueda la película. La alicia original es una niña. Pero bueno, recuerdas a la actriz de algunos capítulos de la primera temporada de In treatment, donde interpretaba de forma excelente a una adolescente que flirteaba con la anorexia, y piensas: «Hay que darle una oportunidad al filme».

Pasamos a ver la película. Estamos solos. En este inculto país, los lunes a nadie parece interesarle la versión original de las películas. Y efectivamente las sospechas se confirman. No se trata de una adaptación al cine de la novela de Lewis Carroll. Es, de alguna forma, una secuela de la historia que se narraba en las novelas. Una Alicia desmemoriada y en edad casadera cae por la famosa madriguera del conejo blanco y llega al País de… Debajo. Sí, es así. Nada de Wonderland (País de las Maravillas). El nombre real es Underland (País de Debajo). Parece que la niña Alicia estaba un poco dura de oído y confundió el nombre del lugar. Esto me parece chusco. Algo cutre. Y eso que me consta que las primeras versiones del libro de Carroll se titulaban Alice’s Adventures Under Ground (Las aventuras de Alicia bajo el suelo). Tengo una ilustración en un libro de fotografías de Carroll que así lo atestigua. Pero por algo le cambió el nombre a la historia el reverendo Dogson… digo yo.

A lo que íbamos, nos encontramos a Alicia, ya mayorcica de nuevo en Underland, donde nos encontramos que la Reina Blanca (personaje de A través del espejo…), una insoportablemente pija y afectada Anne Hathaway, fue derrocada por su hermana la Reina Roja/de Corazones (mezcla de personajes de Las aventuras de Alicia en… y A través del espejo…), interpretada por Helena Bonham Carter, de lo mejor del reporto, con la ayuda del monstruo Jabberwocky. Nuestra heroína, con la ayuda de los personajes conocidos de la historia, yespecialmente con la ayuda del Sombrerero Loco, el omnipresente Johnny Depp, tiene que volver a colocar las cosas en su sitio.

Bien. El problema con este planteamiento es que pronto todo es previsible. El argumento se vuelve vulgar. Una de tantas historietas de aventuras con planteamientos similares que se han visto. Y ni siquiera está planteada con un buen ritmo y con sorpresas. Lo único que queda es disfrutar de la imaginación visual de Burton, de su capacidad de crear mundos de fantasía. Experiencia que queda lamentablemente disminuida por culpa de las gafas 3D.

Las interpretaciones no alcanzan los niveles esperados. A Depp le falta buena parte de la chispa y el carisma que le hemos visto en otras ocasiones. De las reinas, ya he comentado antes. Hay un montón de actores famosos que ponen sus voces a los personajes de animación. Pues vale. Pero es que la Wasikowska, en quien yo tenía ciertas esperanzas, está más bien sosita. Y es el personaje principal. Realmente, consiguen que no veas más que a una adolescente casi anorexica y poco expresiva, a pesar de que tiene un buen físico para el papel, que va dando tumbos por la historia.

En su conjunto, esta es una película floja. Dadas las expectativas, resulta una película decepcionante. Le sobra el 3D. Le sobra el reimaginar o reinventarse la historia. Hubiese sido de agradecer aplicar el derroche de medios e imaginación al servicio de la historia original de Carroll. Y le falta un poco de mala leche y le sobra toques disney, para hacerla más interesante. Por otra parte, habrá que empezar a pensar que, efectivamente, después de lo que último que se le ha visto, Burton está de capa caída.

En fin. Las notas para el filme:

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva:
**

De Hortus - Capullos

Crisalidas y mariposas en De Hortus en Amsterdam; ¿alguna fue una oruga azul en el País de... "Debajo"? - iPhone

Ciudad de vida y muerte (2009)

Cine
Nota previa: En oriente, el uso habitual es que en el nombre de las personas primero se escriba el apellido y luego el nombre propio; no obstante, para claridad del lector occidental, en este artículo los nombres asiáticos irán en el orden convencional occidental, primero el nombre propio y después el apellido.

.

Ciudad de vida y muerte (Nanjing! Nanjing!, 2009), 18 de abril de 2010.

Una vez mas, me pregunto por qué narices le habrán puesto ese título en castellano, en lugar de dejar el título original. Falso sentido de lo melodramático, supongo. Atención… un momento… me entero en estos momentos… El título en castellano es traducción directa del que le han puesto a la versión inglesa. Pues vale. Pero vamos a lo que vamos. E iremos con una introducción histórica.

Que la Segunda Guerra Mundial fue la mayor catástrofe colectiva de la humanidad hasta el momento, o por lo menos que haya constancia histórica o que seamos conscientes, creo que lo duda poca gente. Y no creo que hubiese ningún ejercito que se librase de cometer atrocidades. Bombardeos de poblaciones civiles, armas de destrucción masiva, escaso respeto por la vida de los prisioneros, condiciones infrahumanas en campos de concentración, etc… Pero en mi opinión, hubo tres ejércitos que destacaron por encima de todos los demás: el ejército alemán, el ejército soviético y el ejército japonés. En los tres se dieron dos circunstancias. Por un lado, sus soldados, bien por ideología, como el nazismo alemán, bien por cultura, como en el estricto código tradicional japonés, o bien por la agresión inicial sufrida, como el ejército soviético, luchaban movidos por un profundo odio o desprecio hacia el enemigo que les llevaron a cometer todo tipo de barbaridades. Por otro lado, los regímenes que los mandaban sentían un profundo desprecio por la vida humana, no sólo por la de sus enemigos a los que muchas veces consideraban seres inferiores, sino incluso por la de sus propios soldados o la de sus propios súbditos, que no ciudadanos. Todo lo cual predispuso a que estos ejércitos cometieran barbaridades a una escala nunca vista. La película que nos ocupa nos habla de una de esas catástrofes, las matanzas de Nakín tras la toma de esta ciudad por el ejército japonés en el otoño de 1937. Ya sé que oficialmente la Segunda Guerra Mundial no empezó hasta 1939; pero ese es un detalle sólo justificable por el eurocentrismo con el que se ha escrito muchas veces la historia.

La película tiene dos partes. Una inicial de unos 45 minutos en la que asistimos a la toma militar de la ciudad por los japoneses, y la lucha contra los últimos reductos de resistentes chinos, tras lo cual presenciamos cómo los japoneses se dedican a ejecutar sistemáticamente a todos los prisioneros de guerra de distintas formas. A partir de ese momento, dos son las miradas que nos guiarán por los sucesos narrados por la película. Por un lado, un joven cabo japonés, Kadokawa, ascendido a sargento como consecuencia de su buen desempeño en los combates, pero que poco a poco dejará de entender lo que sucede a su alrededor. Por otro lado, un niño chino que consigue escapar vivo de las ejecuciones masivas y se refugiará en la llamada Zona de Seguridad, una zona de la ciudad que es promovida por los extranjeros de la ciudad con el fin de proteger a la población civil. La segunda parte de la película, y hasta el final, nos irá narrando las atrocidades cometidas precisamente contra la población civil, haciendo especial hincapié en los atropellos cometidos contra las mujeres, tanto en lo que se refiere a las sistemáticas violaciones que sufrieron como a su obligación de prestarse como «confort women«, prostitutas forzadas o esclavas sexuales para el ejercito japonés.

En su realización, apreciamos en el director Chuan Lu la influencia de dos películas de Steven Spielberg, alejándose al mismo tiempo de las estéticas que habitualmente nos llegan de los países orientales. Por un lado, la realización en blanco y negro nos evoca innegablemente a La lista de Schindler, película con la que incluso comparte algún motivo argumental. Por otro lado, las escenas bélicas del comienzo, con puntos de vista muy subjetivos y primeros planos continuos, nos retrotraen al comienzo de Salvar al soldado Ryan. Dicho lo cual, estamos ante una película de contenido indudablemente muy duro, de gran violencia, matizada por ese elegante y sutil blanco y negro, pero que a pesar de todo, cuando lees la historia real de lo sucedido piensas que todavía se queda corto. También podríamos decir que la historia en su conjunto tampoco está tan perfectamente hilvanada como las película mencionadas que creo que sirven de referencia. En cualquier caso, la realización del filme en su conjunto es de muy notable factura.

En cuanto a los intérprete, son desconocidos para mí, siendo en su mayoría de origen asiático, con una mezcla de actores chinos y japoneses. He de decir que hay un momento a partir del cual me desconcierto. Más allá del tópico «todos los chinos son iguales», es cierto que a un europeo le cuesta más distinguir los rasgos individuales de las personas asiáticas. Si a eso sumas que en un momento dado, por motivos del argumento casi todas las mujeres se cortan el pelo para no resultar atractivas a los japoneses, llega un momento que nos sabes muy bien qué le está pasando a quién. Pero en general, la interpretación es de muy buen nivel, y me hubiese gustado, una vez más, haber podido disfrutar de la película en su idioma original. Podemos destacar a Wei Fan, interpretando al señor Tang, el padre de familia que se debate entre sus deberes familiares, egoistas, y un nivel de sacrificio ético superior; a Yuanyuan Gao, como la señorita Jiang, una maestra de escuela, que pronto se ve liderando y sacrificando por el bien general; a Yiyan Jiang, como la joven prostituta china, al principio rebelde y poco apreciada, pero luego capaz de dar lecciones de sacrificios también por el bien común, probablemente uno de los personajes más dignos con una interpretación elegantemente contenida. Son personajes ficticios, pero que simbolizan la dignidad del pueblo chino ante semejante desastre. En el lado japonés, tenemos a Hideo Nakaizumi interpretando al desconcertado Kadokawa, y a Ryu Kohata, el cual, como Ida, representa lo peor de la crueldad del militarismo japonés.

Resumiendo, una película que si no perfecta merece la pena ser vista, como reflexión por las brutalidades de la guerra, y las derivadas de los fanatismos y los totalitarismos especialmente. Aunque ya advierto que algunas escenas pueden resultar muy incómodas por su crudeza para algunos espectadores, a pesar del cuidado tratamiento del director. Mi valoración es:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
****

Alguna cuestión extra:

  1. En la página web de su distribuidora podemos descargar algunas imágenes fijas en alta resolución de la película. No me parecen fotogramas de la película, sino foto fija. Me parecen estupendas.
  2. El desfile de los soldados japoneses celebrando la victoria, y que aparece hacia el final de la película, no ha podido dejar de recordarme algunas escenas de la película Dreams de Akira Kurosawa… A pesar del distinto tono de aquellas imágenes… No creo que el buen director japonés estuviese orgulloso precisamente de las atrocidades de su ejército. Incluso en dicha película hay un pasaje en el que rememora la guerra,… una de las pesadillas del director. No sé. Espero.
Flores Nº 1

El final de la película da pie a ciertas esperanzas con la llegada de la primavera y el final del terrible invierno para la ciudad martir; así que os dejo con una imagen primaveral - Panasonic Lumix LX3

Revisitando los clásicos: Pauline en la playa (1983)

Cine

Estos días no he encontrado momento para ir al cine como es habitual. Y eso me deja un poco de «mono». Así que me he dispuesto a ver algún clásico que no hubiese visto. Y mira por donde, me he encontrado con un filme de Eric Rohmer, que muchos consideran un clásico, aunque tampoco es tan antiguo. Es de 1983. Se trata de Pauline à la plage, aunque no he podido encontrar una buena versión en idioma original, o sea que he visto Pauline en la playa.

Como se da con frecuencia en el cine del director francés recientemente fallecido, apenas hay historia. Más bien lo que nos cuenta es una situación entre una serie de personajes, invitándonos a la reflexión. En este caso, conocemos a Marion (Arielle Dombasle) una mujer muy atractiva, que a sus veintitantos ya se encuentra en proceso de divorcio de un matrimonio tan prematuro como desafortunado. Pasa unos días de vacaciones en la costa de la Baja Normandía con su prima de quince años, Pauline (Amanda Langlet), una sensible e inteligente adolescente que representa la mirada limpia en las relaciones que se van a plantear con los miembros del sexo opuesto con quienes se van a relacionar. Un antiguo enamorado de Marion y un ligón de playa algo maduro y divorciado se disputan a la bella. El primero representa la búsqueda del amor profundo y comprometido, mientras que el segundo es la aventura, y el aquí te pillo y aquí te mato. Mientras, la adolescente iniciará un romance juvenil con un muchacho de su edad. La indiscreción del ligón maduro con una vendedora ambulante de la playa, dará lugar a un enredo en el que se pondrán de manifiesto las grandezas y las miserias del ser humano.

La reflexión sobre las relaciones entre hombres y mujeres es curiosa y entretenida. La versión doblada en castellano, sin embargo, peca de la falta de naturalidad habitual en los doblajes del francés. Los diálogos resultan afectados, poco creíbles en un lenguaje coloquial. Desconozco cómo resultaría en francés. El filme está realizado con gran economía de medios. Apenas tres o cuatro localizaciones en las que asistimos a diálogos entre los personajes. En las situaciones, el público dispone de mucha más información que los personajes y por ello puede valorar con cierta distancia las reacciones de los mismos. Se busca, desde luego, el análisis ético del comportamiento de los individuos.

Rohmer, en cualquier caso, quizá por ser un romántico, protege al personaje de Pauline, quien a pesar de los potenciales desengaños sobre el comportamiento de los adultos, mantiene su integridad personal, su limpieza de mirada y su capacidad de comprender. En cualquier caso, al final, a pesar de su edad, resulta ser el personaje más maduro.

La película es entretenida, aunque probablemente no sea del gusto de la época. No creo que fuese mayoritario su público en 1983, y desde luego no creo que lo fuera hoy. Pero merece la pena un vistazo. La dirección de fotografía es del barcelonés Néstor Almendros.

Mont Saint-Michel

La acción del filme se desarrolla cerca de Granville, a pocos kilómetros de Mont Saint Michel - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5


Salud y república

El escritor (2010)

Cine

El escritor (The Ghost Writer, 2010), 5 de abril de 2010.

Tras las mini-vacaciones de la Semana de Pascua, con calma y tranquilidad, y a una sesión temprana aprovechando que no he ido a trabajar por la mañana, nos pasamos a ver la última de Roman Polanski. Un director que cuando me gusta me gusta mucho, y cuando no me gusta lo aborrezco. Y de todo hay en su filmografía.

Nos encontramos al principio del filme con un escritor de los que los anglosajones llaman ghost writers (escritores fantasma), y que en España son conocidos como los «negros». Y así se le denomina en el doblaje de la película. Estos escritores son aquellos que realmente escriben o suplen las carencias de las obras escritas que se publican bajo la autoría de personajes famosos pero cuya profesión original no es escribir. En este caso, al «negro» (Ewan McGregor) se le pide que redacte las memorias de un antiguo primer ministro británico (Pierce Brosnan), que en una primera impresión parece un trasunto de Tony Blair. Luego veremos que aunque basado en el personaje real, se trata de un personaje de ficción con otra personalidad. El puesto ha tenido un antecesor que ha fallecido por ahogamiento en lo que parece y ha sido calificado como suicidio. El escritor se traslada a una isla en la costa de Nueva Inglaterra en EE.UU., donde se encuentra el político. Coincide también con el momento en que las revelaciones de un antiguo ministro británico ponen al antiguo premier en el hojo del huracán, por presuntas torturas hacia prisioneros, y con riesgo de ser encausado por la Corte Penal Internacional de La Haya. Por supuesto, nada será lo que parece, y el escritor se verá metido en un drama de intriga al sospechar que su antecesor pudo ser asesinado.

Decir que la película está en general bien hecha es una obviedad dado que al director le sobra oficio a raudales. Rodada en el ambiente opresivo por el clima frío y desapacible de la isla donde sucede buena parte de la acción, la ambientación es buena. En cuanto a la historia, tiene sus momentos de previsibilidad, y la presencia de la mujer del político (Olivia Williams) en un rol que sabes que tiene más detrás de lo que aparenta, hace que supongas por dónde pueden ir los tiros aunque sin precisión. A mí me costó un poco entrar en la historia, y hay algunas situaciones que aunque previsibles no te las acabas de creer, como las escenas entre el escritor y la mujer del político, muy cogidas por los pelos. Pero globalmente resulta entretenida, y me gusta que el final sea tan poco convencional, aunque inquietante.

Está razonablemente bien interpretada. Los mencionados anteriormente cumplen. Creo que Olivia Williams es mejor intérprete que los dos masculinos, pero no se le dan suficientes oportunidades para lucirse plenamente. Una pena. Además, se luce Tom Wilkinson, siempre solvente, en su breve papel. Hay otros ilustres en el reparto, pero con papeles muy reducidos o poco significativos.

Para resumir, una película en la que se juega un poco entre el thriller y el drama político, que no está mal, que entretiene, pero a la que creo que no se le saca todo el jugo y toda la miga que podría haber dado. Con un poco de más mala leche, podría haber sido una crítica más dura a determinadas actitudes de determinados gobiernos occidentales en su política internacional. Por primera vez, estoy ante una película del director que ni me entusiasma ni la odio, simplemente me entretiene. Lo cual también es una decepción en sí misma.

La puntuación:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Amstel

Vista de Amsterdam a orillas del Amstel - Panasonic GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Seguimos de centenarios, en esta ocasión de cine: Akira Kurosawa

Cine

Si el lunes hablaba del centenario de Django Reinhardt y recomendaba su jazz manouche, hoy me voy al lejano oriente para hablar y recomendar a un ilustre de los ilustres entre los directores de cine. Ayer 23 de marzo fue el centenario del nacimiento de Akira Kurosawa.

Lo que voy a contar ahora es posible que lo haya contado ya por aquí. No me acuerdo. Pero voy a volver a hacerlo. Yo fue un niño de barrio, en una ciudad grande, el quinto municipio con más población de España desde que yo recuerdo, que tenía cines de estreno y de reestreno. Los cines de reestreno podían estar relativamente céntricos, y entonces eran auténticos cines de reestreno, que proyectaban las películas tras unas cuantas semanas en los cines de estreno. O podían ser cines de barrio, que aunque en la cartelera del Heraldo venían como cines de reestreno, en realidad eran los encargados de estrenar y proyectar las series B, los péplum y los spaghetti westerns. Y a la vuelta de la esquina de la calle donde vivía, había una de estas salas. El Rialto. Y muchos domingos, allí que nos bajábamos a la sesión de 3 o a la de 5 de la tarde.

El caso es que llegada mi adolescencia, y con ella la transición política al país, el cine Rialto se convirtió en sala de arte y ensayo. Un caso improbable, dado el vecindario y el entorno, dignos pero obreros y de limitado entendimiento cultural. Pero ahí estaba yo, fiel a las tradiciones, muchos domingos a las 5 de la tarde, a ver lo que echasen. Y entonces, en lugar de spaghetti westerns, he aquí que empezamos a ver cosas como Las vacaciones de Monsieur Hulot, 2001: una odisea del espacio, Solaris, El Gran Dictador, Viridiana,… y Dersu Uzala. Y si todas ellas marcaron, sin ser yo consciente, mi gusto y percepción del cine, probablemente me dejaron convertido en un «tarado» y «asocial» de por vida al alejarme de lo que le gusta a todo el mundo, la última, esa maravilla firmada por el director japonés Akira Kurosawa fue la que más me impactó.

Y con el tiempo, a partir de ahí, fui viendo varias de las películas que firmó a lo largo de su vida, entre las que tengo que destacar Rashômon, una película apasionante por su intriga y su enfoque, y Los sueños de Akira Kurosawa por el impresionante espectáculo visual que supone, una película que debería ver todo amante a la fotografía. Por supuesto, éstas además de la ya mencionada.

Así que nada. Una recomendación que vale para celebrar el aniversario, o para cualquier otro momento. El cine del maestro japonés, Akira Kurosawa.

Rue de Steinkerque

Invasión oriental en los alrededores de Pigalle, París - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (2009)

Cine

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (Luftslottet som sprängdes, 2009), 22 de marzo de 2010.

Ya en su momento hice un comentario sobre el título, ya que es el mismo que el del libro, así que os remito a aquella entrada y correremos un tupido velo al respecto. Lo realmente sustancioso es que durante dos semanas nos hemos estado debatiendo sobre si completar la trilogía de las aventuras de Lisbeth Salander. Porque el filme dedicado a la primera parte me pareció entretenido. El segundo, me pareció flojo. Y dada la tendencia, para este nos esperábamos lo peor.

Atención, pueden aparecer informaciones que desvelen parte de la trama de las película previas de la trilogía.

Así como el primer largometraje de la trilogía quedaba relativamente cerrado, y el seguir la historia o no era algo optativo, el segundo quedaba abierto en un aparatoso y relativamente inverosimil cliffhanger, en el que nuestra heroína era capaz de sobrevivir a varios balazos, uno de ellos en el cráneo, y era capaz de salir de debajo de la tierra por sus propios medios. En esta tercera parte, dirigida por Daniel Alfredson, conocemos cómo fue un grupúsculo de los servicios secretos suecos los que montaron el infierno en el que le ha tocado vivir a Lisbeth, la cual se pega la película entre el hospital y la cárcel, con unas cuantas de escenas hacia el final en un juicio. Por lo tanto, la acción recae sobre el periodista y sobre unos amigos suyos que se echa en los servicios secretos, esta vez de los buenos.

La trama, a quien haya leído el libro, le parecerá un esquema razonable del mismo, a quien no, se le escaparán algunos detalles, ya que tienen que condensar un libro muy gordo en unos ya excesivos 144 minutos. Lo cierto es que la historia está muy deslavazada, y corres el riesgo de desengancharte de ella constantemente, especialmente si ya la conoces por la lectura previa de la novela. Además, hay parte que están floja, flojas, flojas. Las escenas del juicio resultan especialmente poco convincentes, sabes perfectamente qué va a pasar aun si haberlo leído previamente, y queda estirado innecesariamente. Un tostón. Algunos enfrentamientos finales con alguno de los personajes, te preguntas que para que están ahí. Y las escenas finales, aún te dejan con la sensación más vacía todavía.

Porque uno de los lastres de este filme, aparte de su factura general, es que da la impresión de que los actores están desganados y que no se lo creen mucho. La chica protagonista, Noomi Rapace, no ofrece nada en especial más allá de la caracterización de su personaje en distintos momentos. El resto de los actores no consiguen que te preocupes de lo que hacen o de lo que les va a pasar a sus personajes en absoluto. Los malos parecen tontos, y los buenos, más. Pincha mucho en este aspecto. Es especialmente lamentable la interpretación de los personajes que intervienen en el juicio a Lisbeth.

Resumiendo, nuestros peores presagios se han cumplido y estamos ante la película más floja de la trilogía, y ante una película mala en general, que no se puede recomendar ni a los fanáticos del personaje, que de todas formas irán a verla, y si son muy fanáticos hasta la defienden. Pero vamos. Que se la podían haber ahorrado. La puntuación:

Dirección: **
Interpretación: *
Valoración subjetiva:
*

Vamp

Olvidémonos de Lisbeth Salander y su look punky, y soñemos con las maravillosas femmes fatales que en el mundo del cine han sido, las cuales nos son evocadas por esta vamp de la Calle Huertas de Madrid - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Los hombres que miraban fijamente a las cabras (2009)

Cine

Los hombres que miraban fijamente a las cabras (The Men Who Stare at Goats, 2009), 15 de marzo de 2010.

«Guárdate de las Idus de Marzo», le dijo el ciego a Julio Cesar, y éste no le hizo caso y así le fue. Recordando el mal presagio, me dejo convencer en las idus de marzo de este año para ir a ver esta película de la que no me fiaba un pelo. Pero es lo que tiene ir al cine con mujeres; que de vez en cuando quieren ver películas de George Clooney. Da igual de que vayan. No se lo voy a reprochar… en exceso. Si no me recordarán algún fiasco que vimos en años pasados por culpa de Charlize o Scarlett

El filme, dirigido por Grant Heslov, trata de un periodista provinciano norteamericano, Ewan McGregor, que tras una vida rutinaria y el fracaso de su matrimonio, se dirige a Iraq con el fin de realizarse como periodista, donde se encuentra con un curioso personaje, Clooney, que le va contando la historia del Ejército de la Nueva Tierra. Este fue un experimento de los años setenta dirigido por un militar hippie, Jeff Bridges, que pretende luchar contra el enemigo usando tácticas pacíficas mediante técnicas paranormales. Mientras, se van internando en el país invadido, en el que tras una serie de catástrofes autoinducidas llegarán al cuartel general de los descendientes de aquel experimento, actualmente dirigidos por uno de los más desleales participantes de aquella época, Kevin Spacey.

El filme es una sucesión de ironías, sátiras y críticas a diferentes elementos de la política, el ejército, la sociedad y la cultura norteamericanas, pivotando alrededor de elementos extraídos de Star Wars, especialmente del concepto de los Caballeros Jedi, como guerreros pacíficos y espirituales. El guion apela a continuos flashbacks entre el presente de la era Bush y el pasado del Vietnam, de los hippies, o de la Guerra de las Galaxias de Reagan. También hace un uso continuado de la voz en off. A ratos un poco cargante, la verdad. No extrajo de mí carcajadas; ni siquiera alguna tímida risa. Moderadas sonrisas.

En lo que se refiere a la interpretación, creo que hay dos personajes muy desaprovechados, especialmente por que sus actores son los que más juego pueden dar. Y son los interpretados por Bridges y Spacey. Bridges es el que tiene los momentos más inspirados, por el propio absurdo de su personaje como coronel hippie. En algún momento, incluso, parece que rezuma alguna reminiscencia de aque personaje que fue el Gran Lebowsky. Realmente tengo la impresión de que nos hubiese gustado saber más de la historia del pasado. Clooney está razonablemente bien, y McGregor da la impresión de que lo han puesto ahí como parte de la broma sobre los jedis ya que el interpretó a uno de ellos en la fallida segunda trilogía de Star Wars.

Resumiendo, una película que tenía elementos para ser muy divertida, muy crítica y muy interesante, pero que se queda a medio camino a penas de las tres características. Además te la venden en el avance como comedia trepidante y desternillante, para luego encontrarte con un producto que se mueve con parsimonia, y a ratos lentamente y con más melancolía que disparate. Un producto fallido que pudo ser, y que ya nunca será. Bueno. Vete tú a saber… Que con esto de los remakes… Pero casi todos son mucho peores al original. Mi puntuación:

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
**

La cabra

Yo fui un hombre que miró fijamente a una cabra, bajando del Gornergratt hacia Zermatt, Suiza - Pentax K10D, SMC-M 200/4

¿Y de los Oscars? ¿No vas a comentar nada de los Oscars?

Cine

Básicamente, esta es la reclamación que se me hizo ayer por duplicado, en una llamada telefónica y en un correo electrónico, al ver que el lunes lo dediqué a Rodin, y ayer martes a una película oscarizada pero sin hablar especialmente de los premios. Pero es que, no sé, cada vez me importa menos este circo. Diré algunas cosas, no obstante, ante «el clamor popular».

Para empezar, no vi la ceremonia. Nunca lo veo. Es de madrugada. Y yo, los lunes, trabajo. Y de mala leche como todo hijo de vecino. Así como para ver semejante ceremonia. Ni siquiera vi los resúmenes que del día siguiente, cosa que sí he hecho algunos años. Es que me fui al cine el lunes por la tarde como suele ser habitual, y la película terminó tarde. Así que no puedo hablar de que me pareció. Tampoco entiendo de los vestidos de las stars. Por mucho que la critiquen algunos por el atuendo de este año, a mí Charlize Theron me parece la más guapa. Con vestido o sin vestido. Es lo que tiene la rubia afrikaner. Y lo demás me importa poco.

En cuanto a los premios, que es lo que importa o debería importar. Pues el único que me ha llamado la atención para bien es el de El secreto de sus ojos. Aunque si hubiesen entregado el premio al mejor filme de habla no inglesa a La cinta blanca también me hubiera parecido bien. De hecho, ambos títulos me han gustado más o me han parecido más interesantes que las siete películas que he visto de las diez candidatas al premio gordo. Pero la película argentina me conmovió notablemente, me gustó mucho, y me alegro por ellos. Y que sigan en el mismo tono. Por muchos años, che, pibe.

Porque de lo que he visto y ha tenido candidaturas a los premios, poco hay que me haya entusiasmado. Y lo que no he visto, pues no sé. Y he encontrado a faltar cosas. No entiendo que entre 10 candidatas a la mejor película no esté The Road – La carretera. Aunque no necesariamente fuera a ganar. Cosas parecidas me pasa con los premios a la mejor dirección, a las mejores interpretaciones, a los guiones, etc.

Me ha llamado la atención el premio a la mejor dirección de fotografía, que se lo ha llevado Avatar. Entiendo que técnicamente tiene que ser complejo iluminar una película que en su mayor parte está generada por ordenador. Pero el tema queda a una cuestión técnica, supeditada a la creación informática. Y para mí, esta categoría ha estado siempre a caballo entre los premios técnicos y los creativos, y creo que en esta segunda vertiente, la creativa, hay otras películas mucho más meritorias. De las candidatas, por ejemplo, el filme alemán ya mencionado con anterioridad, que al contrario que la anterior pone la tecnología informática al servicio de la fotografía y no al revés.

Pero como podéis ver, poco entusiasmo habían suscitado en mí los premios de este año. Y por eso no se me había ocurrido escribir nada. Pero ante «el clamor popular», esto es lo que hay. Y esto es lo que da de sí para mí el tema.

Y os dejo con una foto que no tiene absolutamente nada que ver con el tema.

Mont Saint-Michel

Vieja imagen de Mont Saint-Michel recuperada de mis vacaciones por el Loira y la baja Normandía en agosto de 1991 - Pentax P30N, con el lamentable Sigma 28-70/3,5-4,5