[Cine] Misanthrope (o «To Catch a Killer») (2023)

Cine

Misanthrope (o «To catch a killer») (2023; 10/20240211)

Hoy no iba a ser cine; iban a ser fotos de viaje… pero una metedura de pata me ha hecho cambiar de plan. Quizá mañana. No tenía especiales planes para ver esta película. El fin de semana pasado nos sentíamos satisfechos con celebrar los aniversarios de Ozu. Pero un grupo de amigos con los que actualmente no suelo ir al cine, antaño sí, me invitaron a esta matinal. Son gente muy maja, muy divertida. Pero con ellos corres de ver mucho blockbuster o películas de entretenimiento más o menos espectaculares pero de calidad dudosa. El promedio de mi valoración de las películas que veía entre los años 1999 y 2003, por ejemplo, cuando solía ir con ellas a sesiones matinales, es mucho menor que los de los últimos años. Pero acepté. El director, el argentino Damián Szifron, tiene títulos muy interesantes en su filmografía. Esta es su primera película en inglés. Y su actriz protagonista, Shailene Woodley, tiene oficio, aunque con cierta irregularidad a la hora de seleccionar proyectos.

La película no es especialmente original en su planteamiento. Un asesino múltiple que causa el caos durante la nochevieja, una espabilada policía aunque de bajo rango (Woodley), y un personalísimo agente del FBI al cargo de la investigación (Ben Mendelsohn), que ve potencial en la chica para ayudar en el caso. Hay un tercero en discordia, otro del FBI (Jovan Adepo), pero no aporta mucho a la película, parece estar ahí más para cubrir la cuota étnica que otra cosa. Y a partir de ahí comienza una investigación, en Baltimore, en la que como de costumbre los políticos y los «de Washington» dan mucho por el saco. Si lo piensas bien, Washington D. C., la capital del país, tampoco está muy lejos de Baltimore. Como entre Zaragoza y Huesca. Así que será más fácil que los «de Washington» den mucho por el saco.

Tengo la sensación de que algo raro pasó con esta película. Porque la preproducción comenzó en 2019. Se rodó en 2021. Hasta ahí, comprensible el retraso por la pandemia. Pero no se estrena hasta 2023 en EE.UU. Y tarda casi un año en llegar a España. Y se iba a titular Misanthrope, de ahí su título en España, Misántropo, y así consta el título original en IMDb, pero en las búsquedas de IMDb y en Wikipedia la encuentras como To catch a killer. Bandazos que suelen tener que ver con problemas de algún tipo con la película que no he identificado. El caso es que nos encontramos con una película correcta, bien interpretada, técnicamente bien rodada, que sin ser original tiene mucho potencial para entretener y de hecho entretiene. Es cierto que su desarrollo da algún bandazo de otro, quizá porque la premisa inicial se agota muy pronto, y porque el substrato profundo de los conflictos internos de los protagonistas no están del todo bien desarrollados. Y hay algunas cosas de la conclusión que también chirrían.

Globalmente considerada, es una película aceptable para una circunstancia como la que nos llevó al cine. Un grupo de amigos con ganas de entretenerse en la mañana del domingo. Probablemente no nos acordaremos mucho de ella dentro de un tiempo. Pero cumple con su misión. Creo que quienes la plantearon tenían la ambición de que si les quedaba bien y tenía éxito, podían explotar el filón de las secuelas a partir del personaje de Woodley, que por cierto aparece en los títulos como productora. Probablemente no tendrá sueldo fijo, sino que sus ingresos dependan de ingresos. Pero no creo que haya secuela. No parece que esté teniendo mucha repercusión mediática ni en taquilla. De alguna forma, me parece más una película de los años 90, época en la que este tipo de películas se prodigaron. Aunque sin matrimonios homosexuales en aquel momento. En fin, se deja ver y entretiene, y ya está.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Munekata kyōdai [宗方姉妹] (1950)

Cine

Munekata kyōdai [宗方姉妹] (1950; 09/20240210)

Munekata kyōdai, las hermanas Munekata. No hay una palabra para decir hermana (o hermano). Si hablas de una persona, tienes que especificar si es una hermana mayor, ane [姉], o menor, imōto [妹]. Algo similar en masculino. Pero sí hay una palabra para el colectivo de hermanas, shimai [姉妹]. Lo que llevo preguntándome desde el sábado es por qué si el título original utiliza esta última grafía, todas las transcripciones al alfabeto latino aparecen como kyōdai, que yo había aprendido como hermanos [兄弟]. En fin… esas cosas del idioma japonés que hacen que por mucho que le haya dedicado mi tiempo, haya llegado a la conclusión que nunca seré capaz de hacer una mínima y sencilla conversación por miedo a decir tonterías. Lo que sí me ha servido con esta película es para comprender mejor el talante de las hermanas Munekata, la mayor Setsuko (節子, Kinuyo Tanaka) y la menor Mariko (満里子, Hideko Takamine), salvando las limitaciones de los subtítulos en castellano.

La acción transcurre entre Tokio, Kioto y Kobe. Y a Setsuko le gusta visitar los templos de la antigua capital imperial, donde vive su padre… mientras que a Mariko le apetecen más otras actividades más mundanas. Nos quedaremos aquí, fotográficamente, con algunos de los templos de Kioto.

Nos sorprendieron los estrenos de la cartelera de esta semana con la inclusión de esta película de Yasujirō Ozu, uno de los maestros por excelencia del cine japonés, y aun me atrevería a decir uno de los mejores directores de cine de la historia, todas las nacionalidades incluidas. He visto unas cuantas de sus películas, las más célebres, en casa, en la televisión, desde plataformas en línea cuando estuviesen disponibles, o de la forma que fuese cuando no. Y su pausada forma de rodar, aparentemente sencilla, pero que transmite una gran profundidad, aunque ajena a la mayoría de las cosas que se hacen hoy en día, no ha dejado de ser un referente para muchos directores posteriores. Algunos de ellos han pretendido imitarle, con segundas versiones de sus historias. Ozu nació en 1903, por lo que el año pasado fue el 120º aniversario de su nacimiento, y varios festivales de cine, de los de más postín, le rindieron homenaje con esta versión restaurada y remasterizada en formato digital 4K de esta película de 1950.

Emparedada en su filmografía entre las dos primeras películas de la llamada Trilogía de Noriko [Banshun 晩春 (Primavera tardía), Bakushū 麥秋 (Principios de verano), Tōkyō Monogatari 東京物語 (Cuentos de Tokio)], consideradas como verdaderas obras maestras, la historia de la familia Munekata ha pasado más desapercibida como una obra menor. En ella nos habla del conflicto que surge ante las dos hermanas cuando coinciden en el tiempo tres hechos; la noticia de que su padre (Chishū Ryū) tiene una enfermedad terminal, la crisis en el matrimonio de la mayor por el desempleo y el alcoholismo de su marido (Sō Yamamura), y el regreso del extranjero de un antiguo amor (Ken Uehara) de Setsuko, por el que Mariko también se siente atraída.

Esta película es un ejemplo de que cuando de un autor se espera tantísimo, algunas obras muy buenas, o incluso excelentes desde ciertos puntos de vista, quedan relegadas a un segundo plano. Ozu nos habla, como en tantas ocasiones, de la familia y de las relaciones. Como de costumbre no se extiende en explicaciones. Hay un contexto, que está ahí porque forma parte de modo espontáneo en las explicaciones, pero asume que el espectador lo conoce. Y dando ese contexto por sabido, entrada directamente al grano. Un marido sin empleo, en la posguerra mundial, un ingeniero descolocado en un país en el que las prioridades están cambiando. Dos hermanas que son polos opuestos, pero que viven en armonía. La mayor, en sus treinta y tantos, vestida siempre con kimono tradicional, de modales modestos, también tradicionales, que siente que su obligación es salvar el matrimonio en el que es desgraciada. La menor, vestida a la occidental, mucho más joven, en su veintipocos, que reivindica su derecho a ser cosmopolita, abierta, a decir lo que piensa, a ser directa. Como en tantas obras de cine o literarias japonesas, Ozu trata el conflicto de valores en un país que cambió por completo su forma de interactuar con el mundo en el intervalo de pocas décadas. Que pasó de un régimen feudal y de bajo desarrollo tecnológico, a ser una de las potencias bélicas que puso en jaque a media Asia y el Pacífico. Y eso pasó su factura entre sus ciudadanos con valores conflictuados.

El principal activo de la película, además de la consistente realización de Ozu, fiel a su estilo, es la excelencia de sus interpretaciones. Unas interpretaciones de un estilo muy distinto a las que estamos acostumbrados. Pero Takamine como, especialmente, Tanaka, están excelentes. No en vano son dos de las intérpretes más destacadas de la historia del cine nipón. Pero también hay que destacar a Yamamura, que le toca bailar con el papel más desagradable.

No voy a decir que esta película sea para todos los públicos, en el sentido de que no responde a los gustos de hoy en día. Es una película que tiene ya 73 años. Y el mundo y los gustos han cambiado mucho. Pero es una buena película que satisfará a los más cinéfilos. Y que me ha hecho ver que las horas dedicadas al japonés no han sido en vano. Porque aunque me ha permitido captar matices de los diálogos que pasarán desapercibidos a los que se guíen sólo por los subtítulos. Por ejemplo. Mariko, la más joven, un poco cría en sus comportamientos, suele hablar de sí misma en tercera persona delante del antiguo amor de su hermana. En fin… que yo estuve encantado. A pesar del frío que pasé en esa sesión matinal de sábado.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Concrete utopia (2023)

Cine

Concrete utopia (2023; 08/20240206)

Llegó el viernes pasado a la cartelera española en general y zaragozana en particular. Candidata por Corea del Sur a los Oscar, lo que desde hace unos años despierta cierta expectación, no ha conseguido pasar el corte final en una edición donde la calidad del cine fuera de los Estados Unidos ha sido muy alta, incluso más alta en promedio, y por lo que he visto, que en la Meca del cine, Hollywood. Las críticas son entre buenas y muy buenas, aunque parece que la recepción del público ha sido más fría. Dirigida por Eom Tae-hwa, los principales nombres de su reparto ya me resultan muy familiares, e interesantes. Curioso que ya me empiecen a atraer películas del país oriental por su reparto, a pesar de lo mucho que me cuesta recordar los nombres coreanos.

La estructura de la nueva sede del gobierno metropolitano de Seúl me servirá para ilustrar esta entrada de cine apocalíptico.

Película con escenario apocalíptico, la acción transcurre en una Seúl arrasada por un tremendo seísmo, en el que auténtico tsunamis de tierra y roca han puesto boca abajo la mayor parte de la ciudad. Pero en uno de sus barrios, un edificio, la típica colmena de cemento y hormigón para clase media-baja, ha quedado en pie. Y tras unos primeros momentos de desconcierto, liderados por una de las vecinas más activas (Kim Sun-young) y por un tipo que dice ser hijo de una de las vecinas y al que designan como líder de la comunidad (Lee Byung-hun), deciden expulsar a todos los extraños al inmueble, y organizarse para garantizar la supervivencia. Nadie sabe cuándo va a llegar ayuda. Ni siquiera hay noticias de lo que pasa fuera de la ciudad, en lo que parece una catástrofe de carácter global, en la que la civilización ha sucumbido. Los acontecimientos los seguiremos desde la mirada de un joven matrimonio, un funcionario público él (Park Seo-joon), que decide seguir fielmente a los líderes, y una enfermera compasiva y sensible (Park Bo-young, a esta actriz le dediqué casi una entrada), a la que le entran muchas dudas en la decisión de la comunidad de aislarse del exterior y abandonar a otras personas a su suerte. Y todo ello en el invierno más frío que se recuerda, con temperaturas incluso por debajo de los 20 ºC bajo cero.

Desde el punto de vista de la realización técnica, sin ser puntera en efectos especiales y en diseño de producción, su recreación de la catástrofe y del desolado paisaje posterior es funcional, de una calidad razonable y muy funcional. Quizá no llegue a las bondades de cierta película de monstruos reciente, probablemente hay mucho más CGI en esta película, y se nota, pero estamos ante una película de catástrofes que no disfrutará del presupuesto de las producciones de Hollywood. Por lo que he leído, ligeramente superior a la japonesa de Godzilla, pero más de un orden de magnitud por debajo del cine de Hollywood. Así pues, tirando de ingenio y recursos imaginativos, consiguen un buen escenario, suficiente para contar la historia, con medios modestos, en términos relativos.

Así pues, una vez establecida una base física suficiente, el fuerte de la película está en dos aspectos; lo que nos quiere contar, y como lo cuenta, y el trabajo interpretativo. Y ambos están a buen nivel. Como buena película apocalíptica con toques distópicos, nos habla de las realidades sociales y políticas de las sociedades contemporáneas. Egoísmos, interés personal o del clan frente al interés colectivo y común, predisposición a aceptar el autoritarismo demagógico y populista, xenofobia… estos son los temas reales de una película que muestra cómo surgen los cineastas surcoreanos preocupados por temas sociales y políticos de profundidad. Y para ello, el carisma de un grupo de intérpretes que tienen mucho recorrido, incluso los más jóvenes. Lee Byung-hun, actor muy veterano, está excepcional, lleno de matices. Kim Sun-young, una actriz que como secundaria parece que está en todas partes, ya no me sorprende verla en muchas de las series de televisión surcoreanas que veo, tiene oficio para dar y vender. Y la pareja de intérpretes, el matrimonio, que representan la visión del ciudadano común, aunque alejados del glamour de las series de televisión en las que suelen ser protagonistas, mientras que aquí tienen que compartir, y mucho, ese protagonismo con los más veteranos, se muestran sólidos, contenidos y convincentes.

He encontrado que esta película ha estado por encima de mis expectativas. Sus más de dos horas de duración no se me hicieron nada largas. Algunos críticos dicen que en su tramo final desfasa un poco. Pero creo que es coherente. Hay que tener en cuenta que, durante la mayor parte del metraje, la película tiene un tono de comedia negra. Hay muchas situaciones chuscas, mientras flirtea con el drama, aun con la tragedia. Hasta cierto punto, es bastante previsible. Sabes que la situación de esta peculiar comunidad, esta isla en el desastre, no es sostenible, que está en equilibrio inestable. La línea temporal principal está salpicada de flashbacks que nos relatan el auténtico ser de los personajes protagonistas. Pero esa previsibilidad no es un lastre. Y sí… finalmente tiene que haber su punto de desfase general para romper la dinámica absurda de la situación, con último tramo final, entre el drama triste y doloroso y la esperanza, que permite, por primera vez desde la catástrofe, mostrar un rayo de sol sobre alguno de los protagonistas. A mí me ha gustado mucho, y la encuentro muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Poor things (2023)

Cine

Poor things (2023; 07/20240127)

Esperábamos con expectación y muchas ganas la última película de Yorgos Lanthimos, un director excéntrico y con una forma muy personal de crear y rodar sus proyectos, que a mí siempre me ha atraído, aunque no siempre es de fácil digestión. Que además venga protagonizada por Emma Stone una de las mejores actrices de su generación, de las más auténticas y fieles a sí mismas, es un aliciente añadido muy importante. Con una carrera muy diversa en títulos y temas, siempre ha realizado una buena selección de trabajo, optando por la calidad sin despreciar el riesgo. Y con el tiempo que lleva dando guerra, y lo prolífica en sus trabajos, parece mentira que todavía tenga 36 años. Y además, se nos venía diciendo que la película venía a revisitar uno de los mitos literarios más queridos del cine, el del doctor Frankenstein y su criatura.

Lisboa es una de las localizaciones más interesantes de la película… en teoría. Porque la película se ha rodado en Hungría.

Sin embargo, aunque muy evidentemente influida por la obra de Mary Shelley y por su famoso doctor, la película adapta o se basa en la novela de Alasdair Grey de su mismo título,… más o menos… por que el del libro sería Poor Things: Episodes from the Early Life of Archibald McCandless M.D., Scottish Public Health Officer. Archibald McCandless se convierte en la película en Max McCandle (Ramy Youssef) un estudiante de medicina que entra a trabajar para el doctor Baxter (Willem Dafoe), con el fin de observar el desarrollo de su «hija adoptiva», Bella Baxter (Emma Stone). Esta es el resultado de resucitar el cadáver de una suicida, trasplantándole el cerebro de su hija nonata, por lo que al principio del filme tiene el aspecto de una bella mujer en la treintena, con el desarrollo mental de una niña. A lo largo de la película asistiremos al desarrolla de la personalidad de Bella, pasando por su etapa de adolescente que se fuga con el abogado sin escrúpulos Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo), lo que le permitir viajar por el mundo y aprender cómo funciona, lo que le gusta y no le gusta, antes de volver a Londres con una personalidad ya desarrollada.

Fiel hasta cierto punto al original, que no he leído, Lanthimos sitúa la acción en una época victoriana alternativa, finales de la misma, con un importante toque de steam-punk, pero sin atiborrarnos de los elementos de esta estética, con una diversidad de escenarios de gran brillantez visual e imaginativa. Nuevas versiones de Lisboa, Alejandría o París se añaden a la Londres victoriana. Destacable además que tan atractivo espectáculo visual se haya rodado con película cinematográfica tradicional, en blanco y negro (Kodak Double-X) como en color (negativos, Kodak Vision3, o positivos directos, Kodak Ektachrome, para mayor brillantez visual) con Robbie Ryan en la dirección de fotografía. Un mundo imaginado que enmarca perfectamente una historia que trata de… vamos a ello porque aquí viene lo más interesante.

Me hace gracia que se haya hablado tanto del feminismo de Barbie, cuando en realidad es una película tan pegada a las conveniencias comerciales, y con un feminismo de recetario, de lo establecido como políticamente correcto, mucho menos rompedor de lo que nos hacen creer y nada transgresor. Lanthimos se mete de lleno en el barro de lo que es la emancipación de una mujer. Una mujer, sea Bella Baxter o quien fuera antes de suicidarse, que quiere ser dominada por los hombres que la rodean. Por su «padre adoptivo», a quien le cuesta darle la libertad que anhela, por su amante, Wedderburn, mujeriego posesivo, o por su antiguo marido, un militar inflado de la hipocresía victoriana. Pero Bella se rebela. Se hace dueña de su propio cuerpo, mientras va desarrollando su mente y su ingenio, y va superando los obstáculos para su propio desarrollo en sus papeles como «hija», amante, esposa, prostituta, llegado el caso, los reduccionismos a los que los hombres que la rodea la quieren someter. Sin renunciar a su sensualidad y sexualidad, al disfrute simultáneo de su cuerpo y de su mente. Al final alcanzará un estado de autosuficiencia, en la que todos estos hombres, si quieren acompañarla en su vida, será bajo sus propias premisas y condiciones. Mucho más intensa, transgresora y directa en su mensaje.

En lado positivo, aparte de los aspectos visuales, también sonoros, están las interpretaciones del conjunto del elenco con Stone y Ruffalo como más destacados. En lo negativo, que algo hay, es la excesiva duración del segundo de los cuatro actos en los que se divide la película, hay un momento, en el periplo que hace Bella con Wedderburn en la que la película parece no avanzar, tras un excelente principio antes de un inspirado final. Pero en su conjunto es realmente una película muy notable, que merece la pena la atención de los espectadores. Mucho más profunda que otros títulos más mediáticos, sin renunciar al espectáculo cinematográfico. No os la perdáis.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] The zone of interest (2023)

Cine

The zone of interest (2023; 06/20240121)

Tenía muchas ganas de ver esta película. Protagonizada en su papel protagonista femenino por Sandra Hüller, que ya nos maravilló por su buen hacer en una película francesa reciente, y dirigida por Jonathan Glazer, un director que se prodiga muy poquito, pero que ya me sorprendió con su película anterior, hace más de diez años, nada más y nada menos. Una película que valoré bien, pero que probablemente hoy valoraría todavía mejor. Siempre es peligroso crearse una expectativas muy elevadas… pero había motivos para confiar. Así que nos fuimos a verla en una matinal de versión original. Película británica, con título en inglés, pero con los diálogos en los idiomas originales de los personajes, el alemán, algo de polaco y algunas líneas en yidis, aquí y allí. Para aquellos que se lían… el yidis, es frecuente verlo escrito sin adaptar al castellano como yiddish, aunque sea hablado por las comunidades judías de origen centroeuropeo, y escrito con los caracteres del alfabeto hebrero, no es un idioma semítico. Es una lengua altogermánica, muy emparentado con el antecesor del propio alemán oficial en Alemania, Suiza o Austria.

La película se inspira en una novela de Martin Amis que yo no he leído. Pero en realidad no la adapta. Usa las ideas de la novela para reconstruir, combinándolas con las realidades históricas documentadas, una ficción plausible de cómo pudo ser la vida familiar de Rudolf y Hedwig Höss (Christian Friedel y Hüller), el comandante del campo de exterminio de Auschwitz durante varios años, y responsable del plan para el asesinato y exterminio de los judíos húngaros que recibió su nombre, Operación Höss, y su esposa, mientras vivieron en la Polonia ocupada junto al nefasto campo. Glazer filma la vida cotidiana de la familia, sus sirvientes polacos y sus visitantes como si hubiera repartido cámaras por todo el interior de la casa, los jardines y los alrededores, y los lugares donde acuden para disfrutar de su tiempo libre, con sus hijos. Una vida cotidiana familiar, casi idílica, en la que el campo sólo se ve de refilón, detrás de los muros, y se percibe a través de los increíbles y maravillosamente bien realizados efectos de sonido, cuya responsabilidad cayó en el ingeniero de sonido Johnnie Burn, y que debería ser el claro ganador del Oscar en esta categoría. Ya veremos.

La película de Glazer es una de las fundamentales del año 2023 y de las que hay necesariamente que ver. Es cine de altísimo nivel, que bien podría calificarse de obra maestra. Y es una de las que ha mostrado la barbarie del exterminio de judíos y otras comunidades y colectivos por la Alemania nazi de forma más original y contundente, sin haber mostrado, paradójicamente, ninguna imagen directa de estos asesinatos sistemáticos. Lo hace mostrando cómo el mal por antonomasia está latente en el ser humano, y tomar la forma de una familia ideal con perro, y casita con jardín. El Mal con mayúscula integrado en lo cotidiano de un hogar, en las actividades al aire libre bañándose o bogando por un río en verano, cabalgando a caballo por los campos al atardecer, recibiendo a los amigos y a la familia a tomar el té o a cenar. Es el asesinato de masas convertido en un problema de ingeniería industrial del que sentirse satisfecho cuando se da con la solución adecuada.

Eficazmente filmada e iluminada por Lukasz Zal, a quien no vamos a descubrir ahora porque ya ha dado suficientes muestras, también aquí, o aquí, de ser un director de fotografía de referencia en el cine mundial. A la forma de rodar que hemos indicado anteriormente se añaden algunos cortes de escenas nocturnas, rodadas en el infrarrojo, en el que vemos como una joven polaca deja por todos los lugares de trabajo forzado de los prisioneros, manzanas ocultas para el alivio de estos prisioneros al día siguiente. Es de los pocos alivios humanitarios que se permite la película. En varios momentos se corta la narración a negro, momentos de reflexión, una vez a un rojo vibrante, y hay un momento en que un solitario Höss sufre un malestar digestivo en las instalaciones de las SS en Oranienburg, y Glazer nos lleva brevemente a las instalaciones del museo que hay en Auschwitz I, en la actualidad, en el momento en que un grupo de limpiadoras entran ha realizar su trabajo antes de abrir las instalaciones al público. Yo visité en 2008 esas instalaciones, las fotografías que ilustran la entrada son de aquel viaje.

Sólo me queda hablar de la excelente interpretación de todo el elenco de la película, con especial mención, claro está a Hüller y Friedel. Como ya he mencionado, la película es de lo mejor en el 2023. Es difícil si te quedarías con esta o con alguna otra película en un año especialmente bendecido por la buena oferta de excelentes títulos, dependería del momento y el lugar. Y además Hüller ha estado presente de forma fundamental en las dos película que más me han impresionado. La película es candidata a cinco premios Oscar, mejor película, mejor película internacional, mejor dirección, mejor guion adaptado y mejor sonido. Se me hacen cortos, los premios interpretativos también tendrían cabida en esta lista, así como la dirección de fotografía y el montaje, visto lo visto. Pero para una película no americana y rodada en alemán y otros idiomas distintos del inglés, es demostrativo del interés y la calidad. Así como la candidaturas de películas norteamericanas responden a dinámicas muy diversas, cuando una película extranjera y rodada en un idioma distinto del inglés recibe semejantes atenciones, suele ser indicativo de que merecería ganar el premio gordo, sea o no candidata en esa categoría. Así que ya lo sabéis. Aunque pueda resultar de difícil de digerir por los temas y los modos, es imprescindible.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Alice to Therese no Maboroshi Kōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023)

Cine

Alice to Therese no maboroshi mōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023; 05/20240119)

En este principio de año sigo alternando los estrenos en salas de cine cono los estrenos directos en plataformas en línea. De alguna forma me había hecho el propósito de ser más selectivo con las propuestas de estas últimas, disminuyendo los estrenos que veo en las mismas. Pero ciertamente el principio de año ha venido interesante. Y cuando supe del estreno de este largometraje de animación japonés, realmente me entró el interés. Su directora, Mari Okada, tiene una amplia trayectoria en la animación, especialmente como guionista. También el estudio responsable de la película, MAPPA, ha desarrollado proyectos muy interesantes tanto en formato de series, como algún largometraje realmente notable. Así que, bueno,… la película me apetecía.

Puestos a elegir un lugar para ilustrar la entrada, quizá Hiroshima, ciudad también sometida a una destrucción catastrófica, sea la más adecuada de lo que tengo en fototeca. No olvidemos que el miedo a la destrucción catastrófica está siempre muy presente en el imaginario nipón, entre bombas, volcanes y seismos con olas gigantes y demás.

Nos encontramos en una ciudad no muy grande, costera, entre montañas, cuya vida depende de la minería y de una acería que transforma el mineral extraído en las montañas. Una noche, cuando uno de los protagonistas de la cinta, Masamune, un adolescente de 14 años, se encontraba estudiando en casa con sus amigos, una explosión se da en la acería, que deja de funcionar, al mismo tiempo que unos extraños monstruos lobunos, del humo de la explosión, reparan unas extrañas grietas que se han formado en el cielo. A partir de ese momento, el tiempo se detiene en la ciudad. Los habitantes continúan con sus rutinas, pero no envejecen. Siempre es el mismo día de invierno, las embarazadas permanecen siempre embarazadas, los adolescentes de 14 años no maduran, algún habitante desaparece de vez en cuando. Masamune comienza una tensa relación con una chica que de alguna forma le gusta, Mutsumi. Y esta le presenta a una extraña niña que vive en uno de los hornos de la acería, muy similar físicamente a Mutsumi, y a la que bautiza Itsumi, que apareció de repente en un tren que venía del exterior, que sí que avanza en edad y crecimiento, aunque como la tienen aislada, su psicología no se ha desarrollado al mismo ritmo. Y que parece estar vinculada al misterio de la extraña situación de esta ciudad, de la que nadie sale ni entra, y que parece al margen del resto del mundo y del tiempo.

La película no adapta ningún manga ni novela previa. Es material original de Okada. Y es una historia compleja en su planteamiento y en su desarrollo. Visualmente es muy atractiva. Como es habitual en la animación japonesa, frente a unos personajes humanos muy esquemáticos en su concepción visual, pero complejos en su personalidad, tenemos unos ambientes de gran realismo y precisión. También tenemos una banda sonora compleja, un tanto ominosa. No estamos ante el típico romance adolescente en ámbito fantástico de muchas películas de animación del País del Sol Naciente. Los temas son diversos y profundos; la soledad, el aislamiento, la inseguridad ante un futuro que parece no existir, el duelo, la amistad, los liderazgos nocivos. Quizá lo que más complejo es y más lastra la película, donde más se la está criticando, es la forma, a veces confusa en que se va desentrañando el misterio del destino, el lugar y el tiempo en el que tenemos que situar esta malhadada ciudad y a sus habitantes, y quién es la misteriosa niña que vino del exterior, la única que crece y evoluciona.

La propuesta de Okada es realmente interesante. No participo de algunas de las críticas negativas que ha recibido. Ni de la percepción distante del público que parece haberse dado. Pero reconozco que no es fácil de ver. Y no siempre está bien resuelta la forma en que se desenreda la madeja de los misterios. Por lo tanto, no me atrevo a hacer una recomendación absoluta. Para los aficionados a la animación, y a la animación japonesa en particular, creo que sí es una recomendación clara, teniendo en cuenta que es una película más adulta de los que parece por las edades de los protagonistas. Para el resto de potenciales espectadores,… pues dependerá de la cantidad de riesgo que quieran aceptar y la predisposición a ver una película en casa, en una plataforma en línea, pero con la actitud de concentración y seriedad con la que afrontamos determinadas películas en las salas de cine. Cada cual sabrá.

En otro orden de cosas, para su distribución internacional, Netflix ha acortado el título de la película a un escueto Maboroshi (まぼろし), Ilusiones. Pero en su título original, que viene a ser La fábrica de ilusiones de Alice y Therese… No tengo ni idea de quienes son Alice y Therese, ¿las dos chicas coprotagonistas Mutsumi e Itsumi? Parece que procede de un proyecto original cuyo título vendría a ser La niña lobo Alice y Therese, y Alice sería Itsumi y Therese sería Mutsumi. También hay que comentar que de alguna declaración de la directora, para comprender mejor la película habría que comprender bien la diferencia entre las palabras japonesas ai 愛 y koi 恋; ambas se traducen como amor, que sería el tema principal de la película, pero son distintos. Y con distinta capacidad para transformar, o incluso destruir, el mundo de una persona.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Perfect days (2023)

Cine

Perfect days (2023; 04/20240115)

Wim Wenders rueda en japonés esta película ambientada en el distrito tokiota de Shibuya. Incluso si en ningún momento nos sacan la concurrida estación de tren, la escultura del fiel perro akita Hachikō, o el célebre y concurrido paso de peatones en cuadro con diagonal incluida. Me parece curioso comentar cómo se gestó la película. Cuando amainó el pandemonio pandémico, Wenders fue invitado a conocer el proyecto Tokyo Toilet, por el cual se rediseñaron los 17 aseos públicos del distrito de Shibuya, a cargo de 16 diseñadores y arquitectos. Como consecuencia de esa visita, se le propuso que trasladase su visión de este proyecto a un proyecto audiovisual; inicialmente pensando en algún documental o algunos cortometrajes. Esto evolucionó hacia cuatro historias cortas alrededor de un personaje, un limpiador de los aseos, pero que finalmente se integraron con
Takuma Takasaki como coguionista en el largometraje que vimos este lunes pasado.

Podemos intuir con relativa facilidad las cuatro historias. Aunque en la película se van imbricando, más o menos, unas sobre otras. Está la propia historia o presentación del protagonista, Hirayama (Kōji Yakusho), un hombre en sus sesenta y tantos, que trabaja en la limpieza de los aseos públicos, siguiendo una rutina personal muy estructurada alrededor de la pequeñas tareas de la vida cotidiana. La principal curiosidad de esta línea argumental es la partida de tres en raya que juega con un desconocido contrincante en uno de los aseos públicos. La segunda historia es la de la relación del trabajador del otro turno de limpieza, un joven que aún no ha cobrado su primer sueldo, pero que quiere impresionar a su novia, una chica modernita y peculiar. La tercera historia se nos presenta cuando delante de su casa se presenta una guapa adolescente que resulta ser su sobrina, hija de su hermana más joven, que se ha escapado de casa al discutir con su madre. A pesar de la modestia con la que vive Hirayama, la familia de su hermana vive de forma acomodada. E intuiremos, más que sabremos, que hay un pasado complejo en la vida de este hombre que, por lo demás, es educado e instruido, amante de la lectura y de la música de los años 60 y 70. Finalmente, esta la historia de la dueña de un pequeño bar, que canta una estupenda versión en japonés de The House of the Rising Sun que popularizaron The Animals, y de su exmarido que la dejó para casarse con otra, pero que ahora, en puertas de la muerte por una enfermedad terminal, a quien quiere ver es a su antigua mujer.

La película se desarrolla con parsimonia, pero con firmeza, ante nuestros ojos. Wenders es un maestro con la cámara y demuestra que los años no le han restado maestría aunque últimamente se prodigue poco en el largometraje de ficción. Por otro lado, se nota su amor por la fotografía, los encuadres son estupendos, y además dota al protagonista, y a su sobrina, de la misma afición a la fotografía. Ambos poseen una Olympus mju-1, de la que yo también tengo un ejemplar, que no uso, porque el enfoque automático le falla mucho. Pero sí uso su sucesora, una Olympus mju-II. Importa también la banda sonora, a cargo de los grandes músicos de rock de los años 60 y 70 del siglo XX. Cada mañana, cuando sale de casa con su vehículo, introduce un vieja cinta de cassette en el reproductor del coche. Y la hace sonar cuando ante sus ojos aparece la esbelta figura de la Skytree. Quizá deduzcamos de ahí que el hombre no vive en Shibuya, sino cerca de Asakusa o algún barrio vecino. No hay muchos diálogos en la película. El protagonista apenas dice unas cuantas líneas a lo largo de la película. Pero no hacen falta diálogos superfluos para que nos llegue la esencia de la propuesta de Wenders.

Con la contenida interpretación del protagonista, pero llena de humanidad y de expresión, bien acompañada por los secundarios con los que se encuentra cotidianamente, los nueve días en los que transcurre la acción, nueve porque nueve son las casillas del tres en raya, estos son los detalles que guían al espectador en el paso del tiempo y el espacio, este bello fragmento de la vida de una persona en los días de un mes de octubre cualquiera, son una propuesta absolutamente recomendable, que ayuda a reconciliarse con el mundo, e invita a tomarse la vida con otro ritmo, con otra mirada, más amable, más serena. Incluso si no disponemos de los modernos y estilosos aseos públicos del distrito de Shibuya. En cualquier caso, una de las película que más nos ha gustado esta temporada. Sin duda.

En otro orden de cosas, no, The House of the Rising Sun no es propia de The Animals, pertenece al folclore popular norteamericano. Y no, no nos pusimos de acuerdo en si la elección de esta canción para aparecer dos veces en la película, en inglés y en japonés, tiene o no que ver con el hecho de que Japón sea The Land of the Rising Sun 日本 (sol que se levanta). El título original de la película está en inglés, y es evidente su relación con la canción Perfect day de Lou Reed, que también forma parte de la banda sonora de la película.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Saltburn (2023)

Cine

Saltburn (2023; 03/20240114)

Las semanas cinematográficas suelen empezar los viernes. Es el día en que llegan a las salas de cines los nuevos estrenos. También suele coincidir con el día en que las plataformas en línea estrenan sus largometrajes propios. Al fin y al cabo, es la víspera del fin de semana, cuando el público tiene fiesta y más tiempo y posibilidad de ir a las salas o acoplarse al televisor. A nosotros eso nos influye relativamente. No es infrecuente que la película de la semana la veamos llegado ya el miércoles o el jueves, al final de la semana cinematográfica. Pero en este principio de año estamos acumulando nuestra asistencia a los estrenos en los primeros días de la semana. Bueno… desde el punto de vista cinematográfico, el lunes sería el día del medio de la semana, con viernes, sábado y domingo por delante, y martes, miércoles y jueves por detrás. El caso es que, al igual que la semana anterior, hemos iniciado la semana cinematográfica con dos estrenos, uno en plataforma y otro en salas, que nos han resultado más interesantes de lo que pensábamos, lo cual está muy bien.

Ilustro con fotografías del viaje a Inglaterra, Londres y Cambridge, en el invierno de 1994, realizadas en blanco y negro con la extraviada Minox 35ML y película Ilford Delta 400.

E iniciamos el comentario con el estreno en plataforma, en Amazon Prime Video. Es un estreno que lleva ya unas semanas, y que estaba despertando muchos comentarios positivos en distintos medios. Dirigida por Emerald Fennell, que ya sorprendió con su más que interesante primer largometraje. Fennell es también actriz, e interpretó a la joven Camilla Parkes-Bowles en The Crown, entre otros papeles muy diversos en su carrera, habitualmente en papeles secundarios. Y aquí nos lleva a una comedia retorcida, comedia negra, con regusto a Patricia Highsmith. Un joven con pocos amigos (Barry Keoghan), poco integrado, es admitido, becado, en la universidad de Oxford, donde es mirado con desprecio por los alumnos más privilegiados por la posición social de sus familias. No obstante, tras un incidente con una bicicleta, y tras contarle la triste historia de su familia, hace amistad con una de esos estudiantes privilegiados y adinerados (Jacob Elordi), que le invitará a pasar unas vacaciones en su mansión, Saltburn, con su familia, donde destaca la matriarca (Rosamund Pike). Pero allí empezarán a suceder tragedias.

No esperaba mucho de esta película. Pero claro, aquel primer largometraje, protagonizado por Carey Mulligan, que también tiene un pequeño papel en esta película, y las buenas críticas eran aliciente suficiente para ver esta nueva película. Al puro estilo británico, la película está realizada con excelente oficio. Filmada en un agobiante formato académico (1,37:1), con película fotográfica tradicional, muy bien fotografiada por el sueco Linus Sandgren, garantía de calidad, queda claro que Fennell sabe cómo hacer cine, aun con su escaso bagaje como directora. Si a eso añades un reparto de intérpretes británicos que tienen calidad para dar y vender, cierto grado de éxito está asegurado.

Sin embargo, la historia es compleja. Es compleja de contar y de digerir. Este Ripley universitario que nos ofrece Fennell es inequívocamente perverso, pero también lleno de complejos y de contradicciones internas. Y la familia de aristócratas vacíos de contenido y pensamiento, muchas veces mera fachada, también tiene algunas complejidades internas que son complejas de explorar. Fennell, evidentemente busca epatar al espectador. Con escenas de erotismo, enfermizo en no pocas ocasiones, y violencia, que no se recrean en lo explícito o en el gore, pero son elementos que están ahí. Y esta complejidad en combinar temas, historia y personajes hace que la película tenga sus altibajos, y sea en algunos momentos difícil de digerir. No obstante, creo que merece la pena darle una oportunidad. Es menos frecuente de lo que parece que los directores rueden con libertad. Véase uno de los éxitos del año pasado, que presentaba constricciones evidentes a la hora de transgredir, y que a la corta o a la larga le pueden pasar factura en la temporada de premios. Claro,… no está claro que Hollywood le hubiese perdonado las transgresiones que merecía.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The holdovers (2023)

Cine

The holdovers (2023; 02/20240106)

Había muchas razones por las que nos apetecía ver esta película. Y alguna por la que nos apetecía menos. No he visto todas las películas de Alexander Payne, pero todas las que he visto me han gustado mucho, desde la primera que vi, que también coprotagonizaba Paul Giamatti, que es la segunda razón por la que me apetecía ver la película. Giamatti es un actor que ha estado en permanente ascenso en su calidad interpretativa. Con un reconocimiento de los que tardan en llegar… porque es bajito, calvo y regordete. Un petardo alto y guapo siempre tiene más oportunidades que un excelente intérprete que no se ajuste a las tendencias y prejuicios de la moda en vigor. Otra razón es que todo el mundo hablaba muy bien de la película a priori. Esta película ha tardado un tiempo desde su estreno en Estados unidos hasta que ha llegado a España, por lo que ha habido reacciones a la misma de sobra. Pero… ¿otra película de profesor inspirando al alumno adolescente en crisis? Las hay muy buenas, pero no sé si es lo que me apetecía ver. Bueno. Los pros superaron a las contras y fuimos al cine a las cinco de la tarde de un sábado.

Un internado para chicos, extremadamente pijo, en Nueva Inglaterra, con un invierno gélido y nevado como toca en esas latitudes, que no están más al norte que donde yo vivo, al contrario, pero que no reciben el templado influjo de la corriente del Golfo, sino el gélido influjo de la corriente del Labrador. Creo que es ese el motivo por el que una región en la latitud de Madrid es mucho más fría en invierno. Varios alumnos no se van a casa por Navidad, y al profesor más gruñón e impopular del colegio (Paul Giamatti), el de historia antigua, le toca ser el guardián de los chicos. Por todo apoyo, la cocinera (Da’Vine Joy Randolph), negra, que acaba de perder a un hijo de 19 años. Alumno brillante, no pudo ir a la universidad por carecer de dinero al contrario que sus compañeros blancos, y lo han matado en Vietnam. Estamos en 1970. Todos los chicos menos uno, brillante pero rebelde y conflictivo (Dominic Sessa), conseguirán irse de vacaciones a esquiar con uno de sus compañeros. Pero el que se queda no consigue contactar con su familia para conseguir el permiso. En esos días, estas tres personas, pasarán de repelerse a una mutua comprensión y acercamiento. Aunque no sin consecuencias.

Payne revisa algunos de los temas que aparecen en su filmografía. La familia es uno de los más característicos. Pero además hace una incisiva crítica de las desigualdades sociales en Estados Unidos, al mismo tiempo que revisa lo que une y lo que separa a las personas. Frente a los profesores inspiradores y carismáticos que suelen aparecer en este tipo de películas, Payne ofrece a Giamatti un personaje lleno de afrentas y rencores, que siente que el mundo le ha tratado de forma injusta, por lo que trata a sus alumnos con mordacidad y rigor, sin plegarse a las conveniencias que le expone el director para el sostenimiento del centro. Pero al mismo tiempo, hay otras personas a su alrededor que expondrán sus propias carencias y sus propios pecados, y pondrán en duda de su planteamiento docente es el adecuado, en este pequeño experimento navideño con consecuencias. Rodada con milimétrica precisión, en digital revelado para un aspecto viejuno, propio de las películas de la época. Incluso la resolución de la fotografía es baja, 2K a idea, con el fin de que no sea demasiado nítida.

Por supuesto, el gran activo de la película son las interpretaciones; no sólo de Giamatti, sino de los tres principales y de varios de los secundarios, que se asoman a la película de forma esporádica. Alguna de las cuales (Carrie Preston) quizá merecería que el trío protagonista hubiese sido un cuarteto. La película tiene algo de teatral. El guion original de David Hemingson recuerda en ocasiones a las adaptaciones de obras teatrales, aunque se mueve más libremente entre escenarios. Pero puedo imaginar la misma historia reducida a tres o cuatro actos, en dos o tres escenarios diferentes. Excelente en cualquier caso.

Muy recomendable. Qué puedo decir. Dentro del género, es original, la figura del profesor es distinta y con más sutilezas. Y la posición ante las desigualdades sociales aporta un plus de profundidad a la película. Una película que, desde mi punto de vista, es mucho más válida para una reflexión navideña que la mayor parte de las tontás que se hacen a tal efecto. Buena cosecha la de este año para la temporada de premios.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] La sociedad de la nieve (2023)

Cine

La sociedad de la nieve (2023; 01/20240105)

Con esta película del director español Juan Antonio Bayona, aunque suele aparece en todas partes como J. A. Bayona, dimos comienzo el año cinematográfico 2024. En el 2023, pocas películas españolas no llevaron a las salas de cine; demasiado pocas. No sé muy bien el porqué… pero fallan en motivarnos. Cierto es que alguna de las películas de directores españoles venían como producciones extranjeras… pero bueno. Pero este año empezamos con una película de nuestra nacionalidad, producida por o para Netflix, que ha tenido un estreno limitado en salas de cine, pero que hemos esperado a ver, poquitas semanas después, con la película todavía en salas, el día de su estreno en Netflix. Preferimos dedicar el tiempo que teníamos que dedicar en acudir a las salas en otras producciones que no estuvieran tan disponibles. Aunque siempre que podemos, preferimos ver los estrenos en pantalla grande.

No tengo fotografías de los Andes. La película tiene secuencias rodadas en la cordillera sudamericana, pero en su mayor parte está rodada en Sierra Nevada. Lo único que tengo de esta sierra son tomas generales desde Granada. Así que he optado por los cuatromiles próximos a Zermatt, Suiza, para ilustrar esta entrada, que recuerdan un poco mejor al entorno del accidente… aunque ellos no dispusieran de un tren de cremallera o de un teleférico para bajar al valle.

También he de reconocer que el tema no nos motivaba mucho. Al menos a mí. Ya se han hecho películas previas del accidente del avión de la fuerza aérea uruguaya en los Andes en 1972. El suceso fue muy mediático y tuvo mucha repercusión. Se escribieron libros sobre los hechos, algunos muy vendidos, y que fueron la base de la mejor película sobre el suceso hasta la fecha. Los espectadores que tenemos cierta edad, y yo tengo la superficie para tener algún recuerdo de la época, sabíamos razonablemente bien cómo fueron los hechos. Como de costumbre, no se incide en exceso, no se hace sangre de por qué sucedió un accidente evitable. La cosa va de la superación de las enormes dificultades y del instinto de supervivencia del ser humano. Realmente fue muy notable que sobreviviera 16 personas al accidente; cierto que todos ellos jóvenes veinteañeros, deportistas, en el punto de su vida de mayor nivel de salud y fortaleza. Se incide menos en que fueron 29 las personas que perdieron la vida, algunas tras mucho sufrimiento, al sobrevivir inicialmente al accidente. Pero vamos. Lo normal es que no hubieran supervivientes. Por lo que si que fue un hecho notable.

No voy a negar dos cosas sobre la realización de esta película, relacionadas con su director. Bayona sabe dirigir de sobras cualquier película que se le ponga por medio, tiene oficio de sobras. Pero,… generalmente no me atrae demasiado la forma en que plantea las historias, y sus películas me dejan un tanto frío. Por ello, no suele ser un director cuyo nombre me arrastre a las salas de cine. Una de sus películas más conocidas e internacionales,… incluso me disgustó. En esta ocasión, su tendencia melodramática está mas contenida, aunque no faltan las secuencias de «cine cebolla». Una película rodada en español, pero que parece muy destinada a atraer al público norteamericano al que atraen estas películas frecuentes en la cinematografía de Hollywood, tanto en grandes producciones como en telefilmes de bajo presupuesto. Está muy bien rodada y transmite una sensación habitual de veracidad. En ningún momento sentí que se pusiera al límite, ni siquiera por aproximación, mi suspensión temporal de la credibilidad. Así que, podríamos decir que en lo que se refiere a la realización es la película de Bayona que claramente más aprecio.

Las interpretaciones, dentro de que quedan diluidas por ser una película coral, aunque haya personajes con más peso que otros, son bastante encomiables. Más si como se nos cuenta son actores noveles o con poca experiencia, o en general poco conocidos fuera de sus países. Si hay algún momento en que alguno flojea, se debe más a la inserción de esas secuencias de «cine cebolla» que he comentado y que rompen con la dinámica general de la película. Hay momentos en que no sabemos donde está el foco de la película, si en los sentimientos o en el esfuerzo global.

En general, me parece una película bastante recomendable. No sé que posibilidades tiene para ganar el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. De momento, la estupidez de los franceses al no elegir para representar a su cine a una de las mejores películas del 2023, mejora sus posibilidades. Pero ya entre lo que he visto de las películas que han salvado el primer corto, al menos una o dos me parecen preferibles, o a mí me han gustado más. Y quedan pesos pesados por estrenar. Las películas de hablan no inglesa suelen tardar en estrenarse en España, pero con ganas de ver a Wim Wenders rodando en japonés, o Glazer rodando en alemán y polaco, entre otras cosas. Estas dos películas llegarán en enero. Sabremos más entonces. De todas formas está bien. Mejor para todos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] El cine que he visto en 2023

Cine

Este año tengo registradas como vistas 72 películas de estreno a lo largo del año 2023. La primera fue el 2 de enero y la última en la mismísima Nochevieja, el 31 de diciembre a la hora de cenar. De esas 72 películas, vi 47 en salas de cine, mientras que las restantes 25 fueron estrenos directos en plataformas en línea. Algunas de estas últimas tuvieron un estreno simbólico en salas de cines, de unos pocos días, generalmente una semana, con un número de sesiones limitado. Si es posible las veo en sala grande porque, sinceramente, aunque lo vaya a tener disponible en la televisión una o dos semanas más tarde, prefiero ver el cine en pantalla grande. Pero cada vez lo ponen más difícil. De los estrenos en plataformas de contenidos, la inmensa mayoría corresponden a Netflix, 18 películas, mientras que he visto tres en Apple TV, dos en Disney+ y otras dos en plataformas diversas. Las fotografías acompañantes son las últimas que he hice en 2023… por lo menos con cámara digital. Hay otras con película fotográfica que no tengo reveladas.

Las películas que tengo registradas en mi base de datos desde el 28 de diciembre de 1997 hasta la fecha son un total de 1570. Con un promedio de unas 60 películas de estreno vistas al año, incluyendo también estrenos de antaño que se reestrenan en pantalla grande, cuando nunca vi previamente esa película en salas de cine. Para todas las películas que veo incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente. La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama “valoración subjetiva” en la fórmula, pues es lo que podéis esperar; una valoración personal e intrasferible, aunque motivada, de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros. No hago crítica cinematográfica; solo comparto lo que veo y lo que me parece.

Hay otra cuestión. Si se contrasta la lista que ofrezco en la entrada de hoy con las valoraciones de cada una de las películas en el momento en que las vi y las comenté, pueden no ser iguales. Aunque este año sí lo son. La valoración personal de una película cambia con el tiempo. También puede suceder que visionados posteriores, por ejemplo en vídeo o televisión, hagan cambiar esa valoración.

La valoración media ha sido de 3.41 puntos; lo que marca una nuevo record en estos 26 años, cosa que no esperaba, porque las puntuaciones en los estrenos directos en plataforma en línea se han saldado con valoraciones bastante pobres. Eso se nota en la variabilidad en las puntuaciones que ha subido respecto a los últimos años. Como digo habitualmente, podríamos decir que no selecciono mal las películas que voy a ver, pero como veremos más adelante, me tengo que plantear hasta que punto merece la pena arriesgarse con los estrenos directos en plataforma. Como he mencionado en otras ocasiones, el rechazo a ir por sistema a ver determinados blockbusters, me ahorra películas malas. Por ejemplo, evito en líneas generales el cine de superhéroes. Que sistemáticamente… no me gustan. La entrada referida al más famoso monstruo japonés ya reflexiona en parte sobre los problemas del cine de acción que viene de Hollywood. Por supuesto, como viene siendo norma en los últimos años, todas las películas han sido visto en versión original. Aunque la salas no siempre nos lo ponen fácil, por los horarios, por el número reducido de sesiones en versión original, por el escaso número de días en cartelera, no concebimos ya una película doblada. Nos suena horrible. Y no hemos visto algunas películas interesantes porque se nos han escapado. Es lo que hay.

¿Existen diferencias de calidad entre los distintos proveedores? Veamos una tabla.

Proveedor de películasNúmero de
películas vistas
Puntuación
Global Media
Puntuación
Subjetiva Media
Sala de cine473.744.00
Netflix182.642.42
Apple TV32.893,00
Disney+23.583.50
Otras23.253.00
Totales723,353,05

Creo que las cosas están claras. Somos muy cuidadosos con lo que elegimos ir a ver al cine. Y suelen ser películas sobre las que nos hemos informado, y que garantizan un mínimo de calidad. Y a partir de ahí lo que sea. Mientras que lo que veo en plataforma, en muchas ocasiones son meros actos de divertimento en los que arriesgas más. Al fin y al cabo, la suscripción mensual la tienes pagadas. Y si tienes el tiempo. De todos modos, sorprende que Apple TV, que basa su propuesta en la calidad más que en la cantidad, tenga una puntuación global media por debajo del aprobado. Con sólo tres películas, se debe fundamentalmente a la flojera de cierta película de acción que prometía más. Y desconozco hasta que punto a Netlflix le compensa el basar su propuesta más en la cantidad que en la calidad… pero bueno…

A continuación, las diez películas que más he valorado. Y este año, las diez películas que lideran la clasificación son realmente diez. Normalmente son unas cuantas más, por los empates en la puntuación con la que haría la décima. Pero este año… ha cuadrado. Y creo que por primera vez, desde que empecé con este repaso anual hace once años, no entran en la tabla las que tienen una puntuación global de 4.00. Ni siquiera el siguiente tramos que sería 4.17. Ha hecho falta puntuar al menos 4.33 en la puntuación global para entrar entre los 10 primeros puestos. Lo cual habla de que este año ha habido un nivel bastante respetable. Por lo menos, según mi criterio. Es cierto. He disfrutado mucho en muchas películas este año.

Vamos con la lista de diez:

TítuloNacionalidadDirecciónInterpretaciónSubjetivaGlobal
Anatomie d’une chuteFrancia5555
OppenheimerEE.UU.5544.50
Killers of the flower moonEE.UU.5544.50
Past livesEE.UU.5544.50
Singin’ in the rainEE.UU.5444.33
Vanskabte land/Volaða LandIslandia5444.33
Kaibutsu 怪物Japón5444.33
Cerrar los ojosEspaña5444.33
Kimitachi wa dō ikiru ka [君たちはどう生きるか] (El chico y la garza)Japón5444.33
Gojira -1.0 [ゴジラ-1.0]Japón5444.33

Bueno… en otras ocasiones hubiera excluido el estreno de antaño, hubieran entrado las puntuadas con 4.17 y se hubiera extendido más la tabla… pero me apetecía dejarla reducida a algo más esencial. Primer puesto para Francia, con una película que me parece una obra maestra de las que se hacen pocas. Pero luego hay tres películas norteamericanas muy apreciables, dos dentro del sistema de estudios y grandes presupuestos, y otras en el cine independiente que tantas alegrías nos da. Como de costumbre Japón nos da alegría, más con estrenos de Koreeda y Miyazaki, y la enooooorme sorpresa que supuso la nueva versión del kaiju por excelencia. Koreeda ya estuvo presente en la lista del año pasado.

Y creo que con esto lo dejaré estar ya este año. Como el año pasado, lo voy a hacer más corto que en anteriores ocasiones. Porque lo esencial ya ha quedado dicho. Un saludo y mucho cine.

[Cine] Las últimas de 2023; Maestro (2023) / Kuolleet lehdet (Fallen leaves) (2023) / Rebel Moon – Part One: A child of fire (2023)

Cine

Como es tradicional, el primer día del año lo dedico al comentario de la última o últimas películas vistas en 2023, para hacer al día siguiente el balance cinematográfico del año. Y este año se me han acumulado nada más y nada menos que tres, por lo que serán comentarios breves para no cansar. Aunque alguna de ellas merecería un comentario más pausado y dedicado. Pero bueno… hay que saber cerrar ciclos.

No es infrecuente que los tranvías de Helsinki sean protagonistas, de algún modo, en las películas de Kaurismaki, y la que comento en estas líneas no es una excepción.

Maestro (2023; 70/20231226)

En el día siguiente a Navidad, con una antipática niebla sobre Zaragoza que no invitaba a actividades en exteriores, dediqué una buen rato a uno de los estrenos estrella de Netflix en el 2023. Bradley Cooper, con el apoyo como productores de Scorsese y Spielberg, protagoniza en compañía de la siempre estupenda Carey Mulligan, a quien cede el puesto de honor en los títulos de crédito, la biografía del matrimonio formado por el compositor y director de orquesta Leonard Bernstein y la actriz Felicia Montealegre.

La película abarca tres épocas. Cuando se conocieron y se casaron, en los años 40 y principios de los 50 del siglo XX, rodada en blanco y negro y formato académico. La más larga, en los años 70, cuando el matrimonio entra en crisis por las ausencias de Bernstein, homosexual, conocido por su mujer, y la enfermedad de Felicia, rodada en color y formato académico. La más cortita, una entrevista final a Bernstein, que nos habla de su momento en los años 80 y que es el arranque suponiendo que las anteriores se cuentan como un flashback, en color y en formato panorámico americano. Y la película se centra en las complejidades de una relación en la que, aun existiendo el amor entre ambos, las preferencias afectivas homosexuales del músico, aunque conocidas y toleradas por la esposa, acaban pasando factura. Lo que no impide que el músico la cuide y acompañe en sus últimos momentos y la recuerde siempre.

La película es correcta en su factura. Cooper tiene buena mano al rodar. Pero sin más. Sus recursos visuales son más formales que revolucionarios. Es más bien clásico en sus modos. En la interpretación, Mulligan está estupenda, como habitualmente, y Cooper está un poco excesivo, sobreactuado, muy caracterizado, supongo que buscando una candidatura a los Oscar, donde este tipo de interpretaciones masculinas suelen conseguir réditos. Aconsejable… sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Kuolleet lehdet [Fallen leaves] (2023; 71/20231229)

Aunque he visto varias de las películas del finlandés Aki Kaurismaki en vídeo o en televisión, es la primera vez que veo una de ellas en la sala de cine. De lo que hace tiempo que tenia muchas ganas. Y ha llegado el momento con estas «hojas caídas», que nos cuenta una peculiar historia moderna de amor, en una Finlandia menos ideal de lo que muchas veces imaginamos de los países nórdicos, como no podía ser menos de la mano de Kaurismaki.

Ansa (Alma Pöysti) y Holappa (Jussi Vatanen) son lo que muchos llamarían restos de un naufragio. Viven en soledad, con sus trabajos de bajo nivel y sus escasos salarios. Alma apenas tiene alicientes, y vive en un pequeño apartamento heredado, con la mera compañía de la radio. Holappa se refugia en el alcohol con demasiada frecuencia, en compañía de un amigo de más edad. Están en sus cuarenta años. Se conocen en un karaoke. Se gustan. Pero su relación no será fácil. Especialmente por los problemas que el alcohol causa en Holappa.

Entre la comedia y el drama, con la estética minimalista pero tremendamente cuidada de Kaurismaki, con escasos diálogos, con poca acción o movimiento de cámaras, en un mundo de frecuentes clarooscuros, en una sociedad fría y alienante, donde hasta la radio nos machaca constantemente con la guerra rusoucraniana, surge el amor entre estos dos seres sin rumbo, metidos en una rutina potencialmente destructora. Pero Kaurismaki no se deja caer en el pesimismo y encontrará formas de aportar un poco de luz a estos personajes, que pueden ser muy reales.

Interpretaciones sobrias, de muy buen nivel, lucidez visual, con fotografía sobre película fotoquímica tradicional a cargo de Timo Salminen, y una banda sonora con canciones populares y música clásica de todo tipo, conforman una película que es altamente recomendable. Un soplo de aire fresco de parte de un director que lleva toda una vida de coherencia y de ser fiel a sí mismo y a lo que quiere contar, frente al artificio absurdo de Hollywood y el cine más comercial. 80 minutos de cine de alto nivel, realizado con muy pocos recursos. Fundamental en este recién inagurado 2024.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Rebel Moon – Part One: A child of fire (2023; 72/20231231)

Última película del año, vista ayer mismo en Nochevieja mientras cenaba, antes de salir a comer las uvas, beber el champaña y charrar un rato a casa de unos amigos. Una de esas películas con las que las plataformas digitales pretenden conseguir el último pelotazo con una nueva franquicia de ciencia ficción. En esta ocasión, Netflix ficha a Zack Snyder para intentarlo. Su estilo visual me parece más efectista que efectivo, y su tendencia a gustar de las estéticas fascistas, y en algún caso me temo que de las ideologías fascistas, me desagrada. Incluso si quienes lucen las estéticas fascistas son «los malos». Porque vamos… ¡Qué «original» poner a los malos con uniformes que recuerdan a los ejércitos alemanes de la época del nazismo! Como si nunca se hubiese hecho.

Nos cuentan que Snyder presentó la idea de esta película o algo parecido a Lucasfilms hace 10 años por lo menos con la intención de integrarla en el universo Star Wars, pero no se la compraron. A todos los efectos, debemos considerar esta aventura espacial como un mal remedo de la saga galáctica más conocida. Con un gran abuso de efectos visuales, pero con una historia elemental y muy poco cuidada, y con unos personajes absolutamente tópicos y sin la más mínima delineación del carácter y de sus motivos. Una excusa para una serie de escenas de acción donde se supone que tenemos que admirar la «genialidad» del director con lo visual. Apenas me molestaré en mencionar que la cosa está protagonizada por Sofia Boutella, que en el resto del reparto hay algún nombre interesante, pero que dado lo inane del producto, es indiferente su presencia en la película.

Bajo la amenaza de una segunda parte para esta primavera, tras un horrible deus ex machina que permitirá que se conserve el mismo «malo» en la misma, si eres suscriptor de Netflix allá tú si la ves. Si no eres suscriptor de Netflix, definitivamente esta película no es un buen motivo para darte de alta en la plataforma. Quizá sea un buen motivo para plantearse si seguir suscrito a la plataforma. Las aventuras espaciales, sí, pero no así.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: *