Hoy no tengo mucho tiempo, así que voy a intentar ser eficiente.
La noticia de la semana en el mundo de la fotografía es el fallecimiento de Peter Lindberg (1944 – 2019), fotógrafo de moda, uno de los principales responsables del fenómeno de las top models que arrasó a finales de los 80 y principios de los 90. Siempre había habido modelos de primer nivel más o menos conocidas, pero que las modelos se situasen al mismo nivel que otros miembros del famoseo fue algo relativamente novedoso. Lindberg y otros, con sus fotografías, más de autor, menos estandarizadas, fueron responsables en parte de este fenómeno. Nunca me he sentido especialmente atraído por los artificios del mundo de la moda. Pero como en todos los géneros, hay de todo, y Lindberg fue un retratista de primera. Para saber más, os recomiendo el artículo de Cartier-Bresson no es un reloj.
Al igual que a Martin Parr, el fenómeno del selfi siempre me ha fascinado. Como el de esta chica acompañada de su pareja, con quienes coincidimos en un ferry en Toronto que nos traslado a Ward’s Island. Hubo momentos en que hacía media docena de selfis por minuto. Llegamos a entablar conversación con ellos. Ella decía que nunca estaba segura si le quedaban bien o salía bien en los selfis… En el encabezado, unas jóvenes japonesas, mucho más seguras de sí mismas, en la entrada del santuario Yasaka de Kioto.
Hace unos días publiqué en alguna red social un foto de un par de jóvenes asiáticas que simulaban darse un beso ante una conocida fotografía reproducida como pintura en la East Side Gallery de Berlín; Breznev besando a Honecker en un fraternal beso comunista. Hubo quien me la criticó, por romper la intimidad. No fue una fotografía clandestina, la mía. Está tomada a 2 metros de las chicas, que me vieron y no les importó. Incluso les hizo gracia el conjunto de la situación porque la mayor parte de la gente se hacía fotos o selfis haciendo el payaso ante la imagen. No, no suelo robar fotos. Cualquiera me puede decir una seña diciendo que no, y la acato. Pero, por cierto… ¿conocéis uno de los últimos trabajos de Martin Parr sobre el tema de los selfis, Death by Selfie? Lo podéis ver en Magnum Photos… y veréis que mi curiosidad por el fenómeno no es única.
Las dos jóvenes simulando el beso en la East Side Gallery de Berlín.
Comentaba antes de ayer mi galería en Asafona sobre el paisaje intervenido por el ser humano a lo largo de la historia. En la cuenta de Youtube de Smarthistory, un canal sobre historia del arte que recomiendo vivamente, han comentado las fotografías del oeste americano de Carleton Watkins en la década de los 60 del siglo XIX. Fotografías de gran belleza y nitidez. Estaban realizadas sobre un negativo de muy gran formato que superaba las limitaciones técnicas de las ópticas de la época. Fotografías que lo mismo nos transmiten la belleza de los lugares, que sirvieron para que las empresas decimonónicas planificaran la explotación de esos lugares y la inevitable intervención y transformación del paisaje.
Comentabamos el otro día con divertimento lo frecuente que se ha convertido en la actualidad encontrarse con chicas adolescentes y jóvenes con rasgos asiáticos expresándose en un castellano con acento aragonés, muy peculiar y marcado. Son las niñas adoptadas por muchas parejas hace quince o veinte años, cuando la política de un solo hijo de las autoridades chinas había llevado a que muchos bebes fueran abandonados, preferentemente las niñas. También experimentaron el abandono aquellos niños o niñas que nacieron con problemas de salud o de discapacidad de algún tipo. Muchos de ellos no tuvieron la suerte de encontrar familias que les dieran una oportunidad en la vida. Y de ello habla un artículo de Photography of China dedicado a los orfanatos, muchos de ellos no reconocidos oficialmente, que recogieron o recogen a estos niños y niñas. Las fotografías son de Tian Jin… que dado que el artículo está escrito en primera persona no he podido deducir por el nombre o por el contexto si se trata de un hombre o una mujer, ni he encontrado enlaces a páginas personales que me lo aclaren… fotógrafo chino.
En el «Bund» de Shangái.
Termino con el vídeo que han dedicado en el canal de Youtube de Eīhwaz al gallego Virxilio Viéitez, fotógrafo de la BBC (bodas, bautizos, comuniones) que nos legó una colección de negativos y fotografías que documentan con gran valor la vida de la Galicia en los años 50 y principios de los 80 del siglo XX.
Ayer fue la inauguración de la exposición anual de ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), que precede a las jornadas anuales de la misma asociación, a final de mes. Me las perderé. Estaré de viaje. La exposición es una exposición de fotografías de socio, un acto social. Cada socio es libre de enviar una fotografía, la que quiere, simplemente con unas prescripciones técnicas de tamaño y resolución lineal para que haya una uniformidad en las copias impresas, de 45 x 30 cm. Luego se agrupan en la sala de exposiciones en tres temas generales; paisaje, flora y fauna. Es el primer año que presento una fotografía, que entra dentro de la categoría «paisaje». Es esta que presento a continuación:
Amanecer en las montañas Huangshan, República Popular China. Son característicos los alrededor de 60.000 escalones que permiten recorrer estas montañas caminando. Se dice que algunos de ellos están ahí desde hace 1.500 años.
Creo que hace un papel digno en el conjunto de la exposición. No es una fotografía directa, tomada tal cual; es el resultado de unir dos fotografías que se solapan en parte mediante software, en concreto, Affinity Photo. Y con algunos retoques para eliminar algún artefacto con la unión. La fotografía está realizada con una Panasonic Lumix G9 y un objetivo Venus Laowa 7.5/2 MFT. Este objetivo es un supergranangular, con un ángulo de visión de 98º en horizontal (el fabricante suele hablar de 110º, pero se refiere a la diagonal… que no es un dato que aclare mucho para la mayor parte de las personas). Esto hace que no sea fácil unir las fotografías realizadas con este objetivo en una única imagen. Especialmente si la toma no se ha realizado con la cámara perfectamente horizontal, en paralelo al horizonte del paisaje. Aun así, conseguí encajar en una sola fotografía al macizo de la Pico de la Puerta Celestial con el punto donde se encontraba el sol naciente. Calculo que el ángulo de visión final de la imagen es de entre 110 y 120º en horizontal.
Intervenciones sobre el paisaje ya desde la prehistoria, en las sierras prepirenaicas, como es el caso del dolmen de Ibirque, Aragón (España).
Pero también, hace unos meses, la directiva de ASAFONA anunció a sus socios que podían disponer de una galería personal de fotografías, de un porfolio, dentro de la página web de la asociación, el conjunto de las cuales está disponible a través de las opciones de menú de la página principal «SOCIOS -> GALERÍA DE SOCIOS». No estoy seguro de que sea la ubicación definitiva de las mismas, porque todavía estaría, según creo, en cierto grado de desarrollo. Pero la forma de acceder no creo que varíe mucho. Yo decidí crear la mía propia. Pero no quería que fuese una mera acumulación de fotografías, más o menos conseguidas, de naturaleza. Quería que tuviesen un hilo conductor. Un tema. Replico a continuación la introducción a mi galería en ASAFONA.
Las cataratas del Niágara, entre Estados Unidos y Canadá, es uno de esos grandes espectáculos que nos ofrece la naturaleza, pero que desde su descubrimiento por los europeos, los nativos americanos hace siglos que las habían descubierto ya, han sido sometidas a contantes intervenciones sobre su paisaje por los humanos que allí se han asentado.
En 2013, en una exposición de fotografía del norteamericano Robert Adams en el Museo Centro de Arte Reina Sofía, entré en conocimiento de la exposición que bajo el título «New Topographics» se celebró en 1975 la Eastman House de Rochester, estado de Nueva York. Colectiva cuyos integrantes reflexionaban sobre el concepto de «paisaje alterado por el ser humano». Por mucho que busquemos esos restos de paisaje virgen, de bosques primigenios, de montañas no holladas, la casi totalidad del paisaje del planeta Tierra ha sido modificada por el Homo sapiens. En esta galería indago en esos paisajes alterados, añadiendo un sentido histórico, conocer cómo evoluciona la interacción del ser humano con el paisaje. Actualmente, podéis encontrar los siguientes paisajes.
Dolmen de Ibirque – calcolítico o principios de la edad de hierro; proceso digital.
Escalones en Huangsan (China) – últimos 1500 años, quizá; proceso digital.
Cataratas del Niágara – descubiertas en el siglo XVII; proceso fotoquímico.
Búnqueres en el cabo Skagen – Segunda guerra mundial; proceso digital.
Pasarela sobre el río Ebro – contemporánea; proceso fotoquímico.
En el encabezado y sobre estas líneas, las playas y dunas de arena blanca de Skagen, al norte de Jutlandia en Dinamarca. No sé si los geólogos consideran este punto parte de la península de Jutlandia, por esta región está separada del resto de la península por un canal que yo crucé en Aalborg, por lo que en realidad es una isla al norte de Jutlandia. En cualquier caso, es el lugar donde se unen las aguas de Skagerrak y Kattegat, dos de los estrechos o canales que unen el mar del Norte con el mar Báltico. Y además de la población ancestral de los pueblos de la zona, se encuentra marcada por los búnqueres, restos de las fortificaciones de la Alemania nazi que invadió Dinamarca durante la Segunda Guerra Mundial.
En total, hay 20 fotografías, cuatro por cada uno de los cinco escenarios escogidos, que podrán cambiar en un futuro, que es el máximo admitido, según se nos ha informado. Y me parece un número adecuado. A lo largo de esta entrada os he ido dejando algunos ejemplos. La fotografía de la exposición está incluida en la galería. Espero que os guste. Si en un momento dado cambian las direcciones de los enlaces que he puesto relacionados con las galerías de ASAFONA, modificaré este artículo y lo comentaré en las redes sociales.
He querido incluir también un paisaje cercano. El del río Ebro y sus sotos cerca del barrio rural de La Cartuja Baja, perteneciente al municipio de Zaragoza. Está marcado ese paisaje por la pasarela del camino natural que comunica la capital aragonesa con los humedales del galacho de la Alfranca. Esta pasarela es muy apreciada por los zaragozanos.
Una publicación en Instagram del museo Reina Sofía me avisó por primera vez de la noticia. El fotógrafo catalán Leopoldo Pomés (1931 – 2019) falleció hace pocos días. Es de estos fotógrafos que, a pesar de ser conocido y reconocido dentro del mundillo, ha tardado en recibir los reconocimientos oficiales. Premio Nacional de Fotografía 2018… sólo un año antes de morir, cuando ya contaba 87 años, cuando ya difícilmente se le podría contar como un fotógrafo en activo. Esos premios tardíos, por merecidos que sean, no me satisfacen. Creo que los reconocimientos hay que hacerlos cuando la persona que los merece está en activo y es un referente contemporáneo de quienes empiezan o están en el ajo. Si no, cuando llegan tarde, parece casi que nos están dando una clase de historia. Porque Pomés, que trabajó esencialmente en el sector de la publicidad, donde fue un creativo más allá de la fotografía, con una visión mucho más amplia, es historia, importante de la publicidad y la fotografía del país. Pero al mismo tiempo, muchas de sus obras o creaciones sea necesario interpretarlas ya en los términos del «aquí y ahora» propio de la historia de las artes. Algunas de sus creaciones, hoy en día no se sostendrían. Lo que no les quita valor, en absoluto. Simplemente, fueron productos de su tiempo. Es lo que tiene el mundo de la publicidad. Sus creaciones periclitan con mayor facilidad que las de otras disciplinas creativas o artísticas. Pero es recomendable, muy recomendable, conocer la obra de Pomés. Claro que sí.+
Las fotografías que acompañan esta entrada son de la mansión donde se celebro la infame Conferencia de Wannsee, donde se decidió el modo en se procedería al exterminio de los judíos de Europa. Tiene que ver con el contenido del artículo de hoy…
Un par de recomendaciones extraídas de Magnum Photos.
Lo he dicho un montón de veces ya. Inge Morath es una de mis fotógrafas favoritas. Por diversos motivos. Y una de los momentos que hicieron que mi mirada se desviara hacia el trabajo de Morath tiene que ver con mi afición al cine. El hecho de que formara parte del grupo de fotógrafos de Magnum Photos que documentó el rodaje de The Misfits (Vidas rebeldes en España) necesariamente me llamó la atención sobre sus fotos. El libro que narra visualmente el viaje en coche que hizo desde Nueva York a Reno, donde se rodó la película, en compañía de Cartier-Bresson, y que es uno de mis favoritos de mi biblioteca, afianzó mi querencia por el trabajo de la austriaca. El conocimiento del resto de su obra poco a poco la hizo imprescindible. Pero no sólo fue en The Misfits donde trabajó como fotógrafa de plató. En 1959 documentó el rodaje de The Unforgiven, donde orientó su cámara y su mirada especialmente hacia Audrey Hepburn. Uno de los pocos western clásicos que lanzaban un piedra contra el racismo y la intolerancia. ¡Y yo que no conocía estas fotos…!
Hice una escapada a Berlín y otras ciudades alemanas a mitad de agosto, de donde proceden las fotos de hoy. Un grupo numeroso. Viajamos juntos hasta la capital alemana ocho personas un sábado. Yo me volví a Zaragoza el jueves siguiente; el viernes trabajaba. No eran vacaciones, sino unos pocos días libres. Buena parte del resto del grupo siguió recorriendo Alemania durante dos semanas. Ocho personas es mucha gente, sobretodo a ciertas edades, en las que has consolidado tus gustos y tus formas de viajar. Por ello, y muy civilizadamente, nos dividíamos en grupos más pequeños para atender a nuestros centro de interés, para luego reunirnos para visitar determinados lugares o para cenar juntos y tomar unas cervezas. Resultó bien.
El pequeño grupo de tres personas en el que yo me integré decidimos visitar a orillas del lago de Wannsee la mansión donde se reunieron unos cuantos jerarcas de la administración alemana nazi para decidir el modo en que se realizaría el exterminio de los judíos en Europa. Si alguno accedéis a HBO, tienen en catálogo una excelente película que lo explica muy bien, y está rodada en esa misma mansión. En la cena de ese día, algunos de los miembros del gran grupo nos acusaron de ser adeptos al «dark tourism», concepto sobre el que se reflexiona en un reciente artículo de Magnum Photos. El placer que encuentra alguna gente en visitar y fotografiarse en lugares reconocidos por las atrocidades que en ellos se cometieron. Argumentamos contra esa acusación, por supuesto. En primer lugar, en Berlín es difícil no visitar lugares célebres por las atrocidades que se cometieron en ellos. El siglo XX está llena de negros borrones en la historia alemana y de la humanidad, que tuvieron su epicentro en la capital alemana. Pero es que además no podemos confundir la necesidad que podemos sentir algunos de respirar la trascendencia de algunos momentos de la historia de la humanidad, con el morbo y la frivolidad de hacerse un selfi haciendo el memo sobre las teselas del monumento a los judíos asesinados en Europa que hay en Berlín o haciendo equilibrios en las vías del tren de Auschwitz. En esos lugares y en otros muchos, me he sorprendido viendo como la gente no entiende nada de lo que allí se conmemora. Quizá el lugar donde más agradablemente me sorprendí por el respeto generalizado de los visitantes fuese el Parque de la Paz de Hiroshima. Pues así siempre.
No soy yo muy de usar objetivos con focales muy largas, salvo en algún espectáculo deportivo y en la naturaleza. Y aun así, no tengo muchos teleobjetivos largos. Recientemente me prestaron uno durante unos días, y he estado paseando por la ciudad, con madrugón para ver la salida del sol incluido, mientras los utilizaba.
Entre mi escapada berlinesa y las entradas que he dedicado después a las exposiciones y museos de fotógrafía que visité allí, o a los libros de fotografía que me traje del viaje, hace bastante tiempo que no redacto una entrada de recomendaciones fotográficas basada en los enlaces que recopilo en Pocket mientras buceo por la internet en la «fotosfera» (NO me refiero a esta fotosfera, claro; espero que hayáis entendido mi neologismo). El caso es que había acumulado un cierto número de enlaces en Pocket, y esta mañana mientras los revisaba y seleccionaba para comentarlos… no sé lo que he hecho… que se han borrado y perdido un montón. Cosas que pasan un domingo después de haber trasnochado más de lo habitual. Pero me han quedado algunos… así que aprovechémoslos.
Ayer madrugué… más bien me desvelé y decidí aprovechar la ocasión,… y me fui a fotografíar al alba en la zona del azud sobre el Ebro en Zaragoza. Probando un teleobjetivo de focal variable que me han prestado. Y aunque el amanecer no tenía la mejor de las luces, había un cierto grado de «mierdosfera» en el ambiente, tampoco me quejo mucho de no haber disfrutado del rato fotográfico.
De Cartier-Bresson no es un reloj, no me canso de recomendar este blog a los aficionados a la fotografía, tenía guardado un enlace desde finales de julio que nos hablaba de André Kertész y Brassaï, y de la relación entre ambos… que parece que fue un poquito de amor/odio. Ambos eran húngaros, ambos se establecieron en París en los años 20, como tantos otros artistas, y ambos fotografiaron como pocos lo han hecho la capital francesa, aunque con estilos, Brassaï más pájaro nocturno, más intimista, Kertész más abierto, mal cercano a las personas y al retrato. Pero ambos excelentes. Y probablemente se influyeron uno al otro. En cualquier caso, para conocer los detalles de la relación entre ambos, sus vaivenes, seguid el enlace que os he dejado al principio de este párrafo, merece la pena.
Jota Barros expuso hace un par de semanas su reivindicación sobre Bruce Gilden. Gilden es un fotógrafo documental, fundamentalmente callejero, que tiene una larga carrera a sus expaldas, siendo miembro de Magnum Photos. Pero se hizo famoso en eso que llamamos el «gran público», o por lo menos entre los adeptos al mundo de la fotografía, a consencuencia de un vídeo en Youtube que no os voy a poner aunque sí a enlazar, en el que mostraba un estilo de fotografía callejera extraordinariamente agresivo con las personas que transitaban por las aceras de Nueva York a las que literalmente asaltaba colocándose de cerca y soltándoles unos flashazos horribles. A mí me desagradó mucho esa forma de abordar a la gente. Y tampoco me gustan las fotografías resultantes, con gestos que son más propios de la sorpresa y el susto al ser abordados los sujetos, que de su propia vida interios mientras deambulan por la ciudad yendo a sus asuntos. Barros opina que eso a sesgado mucho la opinión sobre Gilden y por eso lo reivindica con otro vídeo, de la plataforma Nowness, que si voy a dejar aquí puesto, en el que podemos ver que la actividad fotográfica de Gilden va a más allá de lo que mostraba aquel que he mencionado antes.
The Art Assignment es un canal de vídeo en Youtube de la PBS, la televisión pública estadounidense. Y como la mayoría de los canales de esta entidad, tiene mucha calidad. Y en estos momentos ofrece unos análisis en profundidad de distintas obras de arte, estilos o géneros artísticos, o temas abordados por el arte que me parecen muy buenos. Como digo, en profundidad, y con un sentido crítico, documentando y ofreciendo diversos puntos de vista. Y comprometidos con los temas contemporáneos, incluso si las obras de arte que comentan no lo son. Son buenos.
Recientemente dedicaron un vídeo a la fotografía Migrant Mother de Dorothea Lange, una de las obras más famosas del siglo XX por lo que representa de símbolo de la Gran Depresión en los años 30. Pero lo hicieron desde el punto de vista de saber quién fue esa madre, esa mujer de 32 años, aunque nos parece bastante mayor, pobre, con sus hijos, y también desde el punto de vista de saber qué fue de esos hijos y qué opinaban o cómo veían a su madre. Y el vídeo no tiene desperdicio. Así que os lo dejo puesto, que es lo mejor.
Durante muchos años se debatió la cuestión sobre si la fotografía es un arte o no lo es, yo creo que este debate debería ya estar superado, simplemente, la fotografía puede ser un arte. Y como arte, es indudablemente una disciplina artística de la edad moderna y contemporánea. Pero puede no ser un arte, y tener un simple función documental, en ocasiones al servicio del resto de las artes. En Feature Shoot nos han hablado del trabajo de dos fotógrafos que de alguna forma fusionan ambas vertientes de la práctica fotográfica. La pareja de fotógrafos formada por el aleman Harry Alexander Shunk y el húngaro János Kender colaboraron con muchísimos artistas contemporáneos para documentar la práctica artística, y legando un cuerpo de obra que en sí mismo abunda en virtudes éticas y estéticas, por lo que podría ser calificado también como práctica artística, aunque el objetivo inicial fuese la práctica documental. A conocer, sin duda.
Una de las más «graves» tentaciones que sufro cuando visito Berlín es la de comprar libros. De todo tipo, pero de fotografía en general. Cualquier museo de fotografía o de arte en general, muchas galerías de arte,… tienen tiendas o librerías de las que me llevaría a casa… todo. Pero además encuentras estupendas librerías donde la cantidad y la calidad de sus fondos a la venta son abrumadoras, especialmente si lo comparas con lo que habitualmente te encuentras en nuestro país.
Pero en esta última ocasión me había autoimpuesto contención en las compras. Por dos razones. Porque hay que tener bajo control las finanzas personales, y no hacer más gastos de los debidos, y porque opté por llevar un equipaje mínimo, y los libros ocupan espacio y pesan. Pesan mucho. No obstante, tentaciones llegaron y alguna debilidad me permití. Fundamentalmente en forma de dos libros que aúnan fotografía y textos. Y ambos tienen que ver con la motivación y la inspiración que nos produce el futuro viaje a Japón, previsto entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre. Un viaje que aún tenemos excesivamente verde en su planificación. Hemos de resolver eso cuanto antes.
Pronto tendré la posibilidad de aumentar y renovar mi fototeca de motivos japoneses. Ganas tengo aunque tengamos dudas todavía del recorrido que vamos a hacer por el país nipón.
El primer de los libros lo encontré en la librería del Museum für Fotografie – Helmut Newton Stiftung. Se trata de un libro en inglés que lleva el título Daido Moriyama: How I take Photographs. Voy a retrotraerme a otro fotógrafo para comentar este libro. Yo sigo habitualmente el canal de Youtube de Thomas Heaton, un fotógrafo de paisajes, cuyos vídeos son didácticos y entretenidos. Aunque quizá haya perdido cierta de la frescura de hace unos años, está bastante bien. Heaton hace con frecuencia diferencias entre realizar fotografías y tomar instantáneas (en el sentido de «snapshots» en inglés, no de fotografías tipo polaroid). Y claramente para él, las instantáneas son un tema menor. Cosa de llevarse un recuerdo o poco más. Me hizo gracia un vídeo suyo reciente en el que comentaba que para tomar sus «instantáneas» de un crucero por el Adriático se había llevado consigo una Hasselblad X-Pan que le habían prestado. La cosa no funcionó para él. Por algún motivo, el bueno de Heaton no supo adaptarse a las circunstancias. Y tengo la sensación de que más allá de la falta de familiaridad con la X-Pan, para mí la quisiera, también esta en la prevención hacia el tipo de fotografía que se hace en un viaje, muchas veces «instantáneas», pero que tienen un fin claramente documental. El libro de Moriyama precisamente viene a reivindicar la instantánea, «snapshot», con carácter documental, muchas veces realizada con cámaras muy sencillas, compactas, más o menos básicas o complejas, pero siempre discretas, que apunta hacia lo que encuentra por los barrio de Tokio, u otras ciudades japonesas, que se patea. Y que finalmente constituyen la base de la obra por la que es respetado y admirado. Este es un libro en el que tan importantes son las fotografías de Moriyama como sus textos, en los que nos guía en su forma de capturar imágenes de forma activa de lo que sucede a su alrededor. Y que indudablemente puede ser muy inspirador para ese viaje que ha de empeza dentro de poco más de un mes. No hay género fotográfico menor. La calidad de la fotografía está en otros aspectos. Un paisaje perfectamente planificado y ejecutado puede resultar en un aburrimiento, no los de Heaton, y una instantánea en las calles abarrotadas de una ciudad moderna puede resultar en una obra de museo… es la idea, la creatividad y el dominio del instrumento por parte del fotógrafo lo que definen la calidad de la obra.
Entre las librerías que pueblan las calles de Berlín, solemos dirigir nuestros pasos hacia la sucursal de la librería Walter König que encontramos frente al Museumsinsel y no lejos de la estación del S-Bahn en Hackescher Markt, en Burgstrasse 27. Dedicada a los libros y otras publicaciones de arte, esta librería cuya sede central está en Colonia, pero que se ha extendido por otras ciudades de Alemania y Europa, que muchas veces gestiona las librerías de prestigiosos museos, es para nosotros una atracción, una visita obligatoria más, en la capital alemana. Y allí adquirí un librito que aún literatura y fotografía. Se trata de Ikigai and Other Japanese Words to Live, con textos de Mari Fujimoto y fotografías de Michael Kenna (instagram) y aportaciones David Buchler (instagram). Kenna es uno de mis fotógrafos de paisaje favoritos, cuya obra está fundamentalmente realizada sobre cámaras Hasselblad de película tradicional, en formato cuadrado, blanco y negro, estilo minimalista en la composición y frecuentemente con largos tiempos de exposición. Kenna siempre se ha sentido atraído por Japón, son muy conocidas sus obras en los paisajes invernales de la isla de Hokkaidō, y otros países asiáticos. Pero las fotografías, mostradas en pequeño formato, el libro es muy ligero, son un parte más que acompaña a los textos, pequeños ensayos, poemas (haikus), reflexiones sobre palabras y sobre los conceptos que las acompañan. Es tanto un libro sobre esas palabras extraídas y escogidas del idioma japonés, como del estilo de vida que representan. Mari Fujimoto es una lingüista responsable de programas de enseñanza del japonés en el Queens College, en Nueva York. Buchler es un artista, coleccionista y experto sudafricano que vive en Tokio actualmente.
Hace unas semana llevé para pasear por la ciudad un cámara de película tradicional. También me la llevé en una visita al museo Pablo Gargallo. El caso es que me ha servido para tener un punto de comparación con la película que probé hace poco. Los detalles técnicos están en Kodak Gold 200 con Canon EOS 650, tras observar los resultados de la Pro Image 100. Para los no interesados, os dejo unas fotos.
Ya he hablado de mi reciente escapada berlinesa. No era nuevo en la ciudad, ni mucho menos. Es mi sexto viaje a la capital alemana, incluido alguno por motivos de trabajo. Por lo tanto, el interés por conocer los lugares más turísticos disminuye. Mucho. Pero en su lugar, aumenta el interés por la propuesta cultural, abundante, cada uno en lo que le interesa. Mi afición es la fotografía. Y en la medida en que la pude combinar con las de otros compañeros de viaje, tuve oportunidad de dedicarle mi tiempo. Vamos a hacer un repaso.
La Hamburger Bahnhof – Museum für Gegenwart – es como dice su nombre alemán una antigua estación de ferrocarril (bahnhof) y museo de arte moderno, próxima a la estación de tren Berlin Hauptbahnhof. Forma parte de las colecciones y sedes de la Nationalgalerie. Y es un lugar muy agradable, que en esta ocasión, a pesar de acudir pronto, a la hora de apertura, estaba bastante concurrido. Una de las exposiciones que visitamos en este museo, Mishchpoche de Andreas Mühe, examina el pasado aleman y el concepto de identidad alemana. Usando película tradicional, realiza retratos de personas o grupos familiares que tienen que ver con ese pasado y esa identidad. Pero también realiza reproducción tridimensionales en formas de esculturas de algunos de esos retratos, despojándolos de lo accesorio, que a su vez son fotografiados, provocando contrastes o dudas sobre la autentica realidad de esas identidades. La visitamos el último día que tal cosa era posible.
Andreas Mühe en la Hamburger Bahnhof.
En Berlín está desde hace años el denominado Museum für Fotografía – Helmut Newton Foundation, en un lateral de la estación de tren Zoologischer Garten. Y sí, dentro de los museos estatales berlineses es el dedicado al arte que nos ocupa; pero también es la sede de la Fundación Helmut Newton, por lo que siempre hay amplios espacios dedicados a este autor de forma permanente. Y entre sus exposiciones siempre hay alguna dedicada al autor o a otros fotógrafos con él relacionados. En esta ocasión, siendo el aniversario de su libro SUMO, un exceso en volumen y número de obras que yo tengo en versión «reducida» (aun así viene con un atril para mayor comodidad en su visualización), había una amplia exposición de las obras incluidas en este libro. También hay otra exposición dedicada a tres fotógrafos que trabajaron con Newton, Three Boys of Pasadena, Mark Arbeit, George Holz y Just Loomis. El estilo de fotografía de estos tres, aunque propio y característico, no se aleja en exceso del de su maestro, al menos en origen. Mucho retrato de celebridades.
Fotógrafos chinos y alemanes en el Museo de Fotografía de Berlín.
Pero sin salir de este museo, más interés nos produjeron las otras dos exposiciones que había, no relacionadas con el fotógrafo berlinés. Por un lado, en el ámbito del 100º aniversario de la Bauhaus, tenemos hasta el 25 de agosto la exposición Bauhaus and Photography – On Neues Sehen in Contemporary Art, en su título inglés. Es decir, la fotografía en la Bauhaus y la influencia de la «nueva visión» en el arte contemporáneo. No sólo obras originales o copias originales de los tiempos en los que la escuela estuvo abierta, sino también obra de fotógrafos o artistas que se valen de la fotografía contemporáneos e influidos por aquella estética y pensamiento. La lista de artista es muy amplia. La podéis encontrar en el enlace correspondiente a la exposición en la página oficial del museo. Y la segunda exposición de interés es Berlin Beijing Visual Exchange, también hasta el 25 de agosto, que celebra el 25º aniversario de una sociedad de intercambio cultural en la la Universidad de Arte de Berlín y la Academia Central China de Bellas Artes de Pekín. Artistas alemanes y chinos, con alguna japonesa como la interesante Rie Yamada, que ha desarrollado su actividad en China y cuyo listado podréis encontrar también en el correspondiente enlace de la página oficial.
Salas de exposición de C|O Berlín.
No lejos de este último museo se encuentra C|O Berlin en la Amerika Haus. Este centro cultural estaba a punto de ser inaugurado la última vez que visité Berlín, en agosto de 2013. Es una fundación privada sin ánimo de lucro y tiene el objetivo de realizar avances en la educación y adquisición de habilidades en el ámbito del arte y la cultura, específicamente en el campo de la fotografía. Y en la Amerika Haus, un edificio de importancia histórica durante la guerra fría, se ha visto renovada y revitalizada por esta fundacion, y tiene unos amplios espacios expositivos, que aprovechan muy bien. Dos exposiciones pudimos visitar. Una dedicada a la fotografía relacionada con la comida, Food for the Eyes – The Story of Food in Photography, con una amplia variedad de autores y situaciones, y que demuestra que la fotografía relacionada con la comida es mucho mucho más que las tontas fotos que se publican en Instagram. Como curiosidad, la foto del cartel publicitario de la exposición es de la española Bárbara Allende, también conocida como Ouka Leele. La otra exposición, Contradiction, está dedicada a la austriaca Elfie Semotan, una fotógrafa que empezó su carrera delante de la cámara, como modelo, pero que luego se pusó detrás de la cámara con una trayectoria principalmente en la fotografía de moda y publicitaria, no exenta de cierto tono provocador en ocasiones, lo que para mí da interés a su obra, ya que no es mi género favorito precisamente. Pero esta exposición realmente me gustó bastante.
Exposición divulgativa temporal del Archivo de la Bauhaus.
Poco más en Berlín. El Museo-Archivo Bauhaus estaba cerrado por obras. Y aunque tiene un espacio provisional temporal, tiene más un objetivo divulgativo que expostivo. Y tienda, claro. Es cierto que tenía una amplia zona dedicada a las mujeres de la Bauhaus, profesoras y alumnas destacadas, no pocas de las cuales se dedicaron a la fotografía. Con Lucia Moholy como figura más destacada. Muchas de ellas son injustamente poco conocidas. También visitamos la Berlinische Galerie, un fundación pública, que rige un museo de arte moderno y contemporáneo, que cada vez está más animado. En relación con la fotografía, su exposición permanente, Art in Berlin 1880-1980, recorre el arte berlinés durante 100 años e incluye algunas obras fotográficas. Otra exposición muy curiosa, y aparatosa, Fazit por realities:united (Jan Edler y Tim Edler), recoge documentalmente, con vídeos y fotografías el curioso fenómeno de los anillos de Bernouilli que se forman en las grandes calderas de las centrales térmicas, sean alimentadas por combustibles fósiles o nucleares, que salpican el paisaje alemán, aunque existe ya un plan que lleva a su desaparición del paisaje por sus efectos o riesgos ambientales.
Sobre las centrales térmicas en la Berlinische Galerie.
En Weimar, lo único que podría disfrutar de fotografía sería lo que ofreciese el Bahaus Museum, recientemente abierto al público en su nueva sede, a punto para el centenario de la escuela. Lo cierto es que no le presta más atención que la del uso de la fotografía como forma de documentar las actividades de la escuela, algo que fue impulsado desde el principio por su director y fundador, Walter Gropius.
Fotografía y diseño en el Museo de la Bauhaus en Weimar.
Más interesante fue lo que encontramos en Brunswick (Braunschweig en alemán), donde nos desplazamos una tarde para visitar a los sobrinos, exiliados económicos/intelectuales, talento que ha de emigrar por haber nacido en un país que sólo parece necesitar albañiles y camareros para la especulación y el trabajo barato del sector turístico y no ingenieros y científicos de buen nivel. Allí, en este coqueta ciudad, que debió ser estupenda antes de que quedara arrasada por los bombardeos de la Segunda guerra mundial, encontramos un pequeño Museum für Photographie, cuya página web parece estar sólo en alemán, pero no es así, que desplazándonos por las páginas encontramos los textos en inglés. Por lo menos en algunas. Parecen ser una modesta pero muy activa fundación, yo los conocí por Instagram, que ocupan dos casitas históricas a la entrada de uno de los puentes de la ciudad. Todo muy pequeñito pero coqueto. La exposición actual, colectiva, con muchos autores muy distintos, Reiselust und Müßiggang (La pasión por los viajes y el ocio), plantea un tema muy actual, en un tiempo donde los desplazamientos por turismo y ocio han aumentado muchísimo y tienen mucha presencia en las redes sociales, pero con un recorrido que nos llevará desde los paisajes del Oeste norteamericano o de Egipto en el siglo XIX hasta ensayos sobre la realidad actual de la industria del turismo, pasando por los autocromos de principio de siglo de Käthe Bucher (sólo en alemán, lo siento), artista local y fotógrafa aficionada, que me encantaron. El museo tiene 175 de estas obras en sus fondos.
Y esto ha sido todo… muy intenso e interesante.
Las casitas a la entrada del puente que acogen el Museo de Fotografía de Brunswick.
Mientras espero a recibir reveladas las fotos realizadas con película tradicional del viaje a Berlín, me encuentro que en estos días me ha llegado al buzón de correo electrónico el enlace para descargar un par de carretes de negativos en color que expuse en mis paseos veraniegos para hacer algo de ejercicio durante julio y principios de agosto. Uno de ellos es de un tipo de película que nunca había usado. El comentario técnico lo podéis encontrar en Kodak Pro Image 100 con Canon EOS 650 – primera experiencia.
Tradicionalmente, en Zaragoza hace calor en verano. En ocasiones, mucho calor. Y este verano, el número de días de mucho calor está empezando a ser excesivo. Pero aun así hay que forzarse a hacer ejercicio. A no atocinarse en el salón de casa con el aire acondicionado. Por eso hay que caminar. Y yo siempre llevo una cámara encima. He estado «mejorar» mi relación con la compacta digital que ya usé en mi viaje a China como complemento a mi cámara principal. Y de ahí vienen las fotos que os muestro. Porque en breves salgo a pasar unos poquitos días a la capital alemana, Berlín. Pero todavía no nos acabamos de llevar del todo bien esta cámara y yo. Los detalles técnicos en Decididamente, la Fujifilm XF10 es una cámara fallida, hasta cierto punto. Y aquí, os dejo unas fotos.
La semana pasada tuve que revisar el frigorífico porque el congelador no iba bien. Aproveché para hacer inventario de película fotográfica. Y me encontré con dos rollos de película Ilford. Pero sin saber qué tipo de película es ni el tiempo que llevan en el frigorífico. No más de dos años. Pero no sabía si eran Delta 100 o Delta 400. Así que me di un paseo con uno de ellos. Las cuestiones técnicas fotográficas están en Película incógnita con Holga 120N. Para los demás, os dejo alguna foto.
Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. Últimamente me atraen más lo libros pequeños sencillos, muchas veces autopublicados o publicados en pequeñas editoriales, que dan a conocer el trabajo o series de fotógrafos esforzados pero sin un nombre para atraer a las grandes editoriales especializadas en fotografía. Y son diversos los sitios en internet donde se pueden encontrar. Desde las pequeñas editoriales que publican ediciones limitadas de libros dignos pero modestos, a un precio razanables, a quienes hace un esfuerzo de autoedición de su librito, revista o publicación del tipo que sea. Este tipo de publicaciones me interesa.
El libro del neozelandés Paul C. Smith contiene muchos paisajes costeros. Playas de la isla norte de Nueva Zelanda. No me importaría haber visitado o visitar en un futuro aquel país. Al fin y al cabo, más lejos, imposible. Pero de momento no ha sido posible, así que nos conformaremos con unas playas galesas.
Una de ellas traigo aquí. Desde hace un tiempo sigo en Youtube los vídeos del neozelandés Paul C. Smith. La fotografía de Smith está a caballo entre el paisaje y el reportaje. Suele utilizar equipos sencillos, que no económicos, pues suele tirar de Leica. Es decir, una o dos cámara, una digital y otra para película tradicional, cada una con un objetivo. Generalmente, algún objetivo estándar y algún angular moderado. De vez en cuando usa otras cámaras para película tradicional más diversas, formato medio incluido. Pero siempre, para cada sesión fotográfica, un equipo mínimo; cámara, objetivo, trípode si es necesario, el coche para acercarse al lugar y los pies para caminar. Tiene publicado un librito, poco más que un folleto, Stolen moments, fotografía en blanco y negro, que vende por 25 dólares neozelandeses. Unos 14 euros. Precio neto. Gastos de envío incluidos a todo el mundo. Es modesto. Pero agradable. Y nos da una idea de que la posibilidad de editar nuestros propios libros no es una empresa tan desdeñable, siempre que seamos conscientes de nuestros límites y tengamos un cuerpo de obra razonablemente coherente.
El otro libro que me ha llegado recientemente es la nueva edición, creo que es la tercera, del celebrado Afronautas de Cristina de Middel (instagram). Se puede adquirir en This book is true por 40 euros, de la tirada de mil ejemplares sin firmar por la autora. Existe otra tirada de 50 ejemplares firmados, que se denomina Special Edition, que se venden en el mismo sitio por 300 euros. ¡Jodo lo que vale el garabato de la de Middel! Seamos serios, me gusta el concepto del libro y de la obra que contiene, me gusta cómo está presentado, creo tiene un innegable interés, pero estoy muy lejos de ser un coleccionista o un mitómano. Creo que a los poseedores de la primera edición, estas nuevas ediciones les sientan como un tiro, porque no permiten que el valor de su copia suba tanto como les gustaría. Pero para los que pensamos que no hay que poner coto a la difusión del arte y la cultura, me parecen una buena noticia. No me importaría una nueva edición del Party, también de la de Middel.