Libro: Violetas de Marzo

Literatura

Tras unas cuantas lecturas más o menos trascendentes en su contenido, aunque razonables para los calores veraniegos, me voy a algo que es típico de los meses de verano. La novela negra. Los detectives privados metidos en eternos líos.  Hace tiempo que había visto esta serie de novelas en las estanterías de las librerías, pero hasta ahora no me había decidido a probar. Así que nada. A por ella. La primera novela de la serie Berlin noir de Philip Kerr. Y esto es lo que me ha parecido.

Violetas de marzo
Philip Kerr
RBA bolsillo; Barcelona, 2007
ISBN: 9788479013516

En esta novela, que como he dicho anteriormente es la primera de una serie, nos trasladamos al Berlín de 1936, en vísperas de las Olimpiadas, y se nos presenta a Bernie Gunther, un antiguo miembro de la Kripo, reconvertido en detective privado por su mala adaptación a los nuevos tiempos políticos dentro de los cuerpos de policía alemanes tras la llegada de Hitler al poder. Han asesinado a la hija de un empresario del acero del Ruhr y a su marido, miembro de las SS. Los cuerpos han aparecido carbonizados por un incendio, y también ha aparecido abierta la caja fuerte. Ha desaparecido un collar de diamantes, que el empresario piede a Gunther que busque. Pero han desaparecido más cosas, y eso hará que el detective se vea involucrado en las miserias políticas del régimen. Lo cual no es bueno para la integridad física de nadie en la Alemania nazi.

Lo cierto es que durante buena parte del libro, te da la impresión de que estás leyendo un sucedáneo de novela negra americana. Bernie Gunther puede ser lo mismo un trasunto del Philip Marlowe de Raymond Chandler, o el Sam Spade de Dashiell Hammet, o muchos otros. La policía corrupta lo mismo puede ser la Gestapo que cualquier cuerpo policial de San Francisco o Los Angeles; los políticos corruptos lo mismo pueden ser lo jerarcas nazis que cualquier alcalde o gobernador americano típico de la novela negra de ese país. Y desde este punto creo que la novela está mal aprovechada al no tener en cuenta las especificidades del lugar y del momento histórico. Sólo en el último tramo nos encontramos con una experiencia en el campo de concentración de Dachau que salva un poco esta carencia.

Resumiendo, una novela que si bien es entretenida, no acaba de convencer del todo, quizá por la sensación de déjà vu que mantiene a lo largo de casi todo su recorrido. Puede valer para una lectura veraniega, y quizá si eres un fanático de la novela negra a cualquier precio. En caso contrario, más vale dedicarse a los productos originales que hemos mencionado antes. Aunque no tengo nada en su contra de forma grave, dudo que siga leyendo otros volúmenes de la serie.

Berliner Mauer

Un lienzo del antiguo muro que dividió Berlín lo encontramos en la Niederkirchnerstrasse; que fue en la época nazi la Prinz-Albert-Strasse, donde se encontraba la sede de lindezas tales como la Gestapo y las SS, lugares por donde discurren algunas aventuras de nuestro protagonista de hoy - Panasonic Lumix LX3

Revisando el universo cylon, y policías y detectives británicos que caminan por el lado salvaje de la ley

Televisión

Durante el mes de agosto, mi atención a la series televisivas ha sido también limitada como viene siendo tónica en este verano. Si junio y julio fue el momento de recuperar al Doctor Who y su universo, con poca atención a otras cuestiones, en agosto el tema ha ido por otros derroteros. Es cierto que hay por ahí alguna serie cuya primera temporada parece interesante, u otras ya veteranas que sirven de entretenimiento. Pero ya hablaremos de ellas más adelante. En agosto, he decidido prestar la atención de mis sobremesas a dos series que tenía guardadas de tiempo atras. Una ya la había visto, pero me quedé con ganas de prestarle una mejor atención, y la otra, una novedad de esta primavera en la BBC británica. Finalmente, otra novedad cortita, fresca del verano, también inglesa, muy detectivesca.

Caprica (en HD)

El desarrollo de la primera temporada de la «precuela» de Battlestar Galactica está durando más que la obra del Pilar, como decimos a orillas del Ebro. Si el piloto, en forma de largometraje televisivo, data de abril de 2009. Los siguientes 8 capítulos no se pudieron ver hasta el primer trimestre de este año 2010. Y la conclusión de la temporada, con otros 8 episodios, no será visible hasta el primer trimestre de 2011. Ya les vale. Dos años para contar lo que tengan que contar. Supongo que habrá motivos económicos para ello. O algo así. No sé.

El caso es que por diversos motivos, lo que se emitió hace unos meses no lo vi con la atención debida por motivos diversos que aquí no vienen al caso. Así que para este verano, recuperé los 9 episiodios emitidos hasta la fecha en alta definición. Ya que hay que volverlos a ver, pues que sea en la mejor calidad posible. Y busqué la mejor ocasión para verlos tranquilamente y disfrutarlos. Llegada dicha ocasión. He aquí mis impresiones.

Es muy difícil que pueda superar a su serie de referencia en los diversos aspectos que me ataron a la misma. Fundamentalmente, la sensación de aventura y la recreación de un universo en el amplio sentido de la palabra. En Caprica, ya no es lo mismo. Aunque teóricamente estamos en el mismo universo, en la práctica nos han limitado a una única ciudad, a caballo entre los culebrones y el cyberpunk, con sus dos versiones, la real y la virtual. Esta última mucho más interesante, de alguna forma.

Pero lo cierto es que, vista con calma, la serie es muy entretenida y tiene mucha miga. Sabe conseguir su propia imagen visual, identitaria, atractiva, que consigue algo básico de toda serie de ciencia ficción. Trasladarte a otro mundo. También tiene un conjunto de personajes que tienen su miga. Que no son planos. Que se van desarrollando con los capítulos y adquiriendo personalidad. Algo básico en una serie que poco a poco se configura como un drama coral, aunque haya algunos personajes interesantes. Es importante asimismo que las diferentes tramas que van apareciendo y desarrollándose en paralelo hasta su convergencia final, tienen todas ellas importancia y son tratadas con mimo.

Todo ello hace que, vistos «de tirón», en un plazo de un par de semanas, la cosa te sepa a poco. Te entran ganas de más. Sobre todo porque, como buena serie de acción e intriga que se precie, acaba con un triple cliffhanger (o cuádruple, ya he perdido la cuenta) de estos que «joden». En fin. Esperaremos hasta enero.

Mientras tanto… muy recomendable.

Grande Arche de la Defense

Edificios futuristas y accesos a modernos medios de transporte ferroviario; la Defense de París como un antecedente del mundo que vemos en Caprica - Panasonic Lumix LX3

Luther

Esta fue una serie que inicialmente ignoré. Va. Total, otra policíaca. Aunque sea de la BBC. Pero después leí por ahí algún encendido panegírico de la serie, y especialmente del papel protagonista y de su actor principal, Idris Elba. Así que la reservé para el verano. Una de las ventajas de las series inglesas es que muchas de ellas tienen temporadas de muy corta duración. Por lo tanto, en seis capítulo se plantea todo.

En este caso, el primer capítulo sirve de presentación de personajes. El policía torturado, la ex-mujer que le quiere pero que está harta, los compañeros que lo sufren y lo apoyan, la sociópata asesina que insospechadamente acabará siendo su aliada, el nuevo compañero de la ex,… Y también conocemos alguno de los secretos que lo torturan. Luego vienen una serie de capítulos con historias autoconclusivas, que demuestran que la guionistas no son nada complacientes. Aquí las víctimas la palma. Y los éxitos policiales a veces sólo lo son de forma relativa, o casi se podría decir que son fracasos. Para finalizar, dos capítulos relacionados, con finales tremendos, en los que el protagonista final no son los casos a resolver sino el propio Luther.

Buena realización, buenas interpretaciones, y un pero. Y ese pero es que algunas de las situaciones del último episodio no me las tragué. Su grado de inverosimilitud me sacó de la historia e hizo que mi natural escepticismo se apoderase de mi estado de ánimo. Una lástima. La serie pasó de ser excepcional a meramente entretenida y bien hecha. Pero seguramente, si hay una segunda temporada, le daremos una oportunidad. Especialmente a la pelirroja.

Piccadilly Circus

Qué puede haber más británico que Piccadilly Circus, en pleno Londres - Pentax P30N, 28 mm de marca desconocida (fue un préstamo)

Sherlock

Finalmente, los británicos han realizado y emitido recientemente una revisión de su detective más famoso de todos los tiempos; Sherlock Holmes. Eso sí, han trasladado la acción a la época moderna en la que, por ejemplo, el Doctor Watson es un médico militar herido y dañado psicológicamente por su participación en la guerra en Afganistán. Pero bueno, se mantiene la presencia de un inspector Lestrade, viene en el 221B Baker Street, y el malo, malísimo, malo sigue siendo el archienemigo de Holmes, Moriarty.

Dicho lo cual, estamos ante una producción de tres episodios solamente, pero de larga duración, en torno a los 90 minutos, con unos guiones muy bien planteados y unas interpretaciones bastante buenas, en la línea de lo británico. Hay que decir que uno de los artífices del producto es Stephen Moffat, uno de los responsables de las nuevas temporadas de Doctor Who.

Nunca he sido un fan del detective británico, pero la mini-serie está bastante bien, y es muy entretenida. Muy bien hecha. Y como termina en un cliffhanger bastante descomunal, supongo que vendrá con segunda temporada. Lo único malo… los episodios de 90 minutos se me hacen largos para mis costumbres televisivas.

Baker Street - Londres

Baker Street, residencia de Holmes, cerca de su confluencia con Marylebone Road, vista desde el segundo piso de los tradicionales autobuses londinenses - Fujifilm Finepix F10

El silencio de Lorna (2008)

Cine

El silencio de Lorna (Le silence de Lorna, 2008), 18 de agosto de 2010.

Seguimos con la opción de, ante el patético aspecto de la cartelera veraniega, seguir viendo películas de cinematografías por habituales. Y ayer «nos trasladamos» a las tierras valonas de Bélgica, a seguir las andanzas de una inmigrante de origen albanés. Muy internacional la cosa.

Dirigida por los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, la historia nos habla de Lorna (Arta Dobroshi) una inmigrante albanesa que se casa por conveniencia con Claudy (Jérémie Renier), un yonqui que necesita dinero, con el fin de conseguir la nacionalidad belga. La operación tiene una segunda parte. Una vez liberada de su esposo de conveniencia, se casará a su vez con un oscuro individuo de nacionalidad rusa, que a su vez conseguirá también la nacionalidad belga. Para liberarse de su esposo, siendo un drogadicto, lo más socorrido será simular un sobredosis, de lo que se encargarán los responsables de la operación. A pesar de que a Lorna le empiezan a surgir dudas y prefiere optar por un divorcio rápido, especialmente tras la decisión de Claudy de desengancharse de la droga, el éxito o el fracaso de la operación dependen del silencio de la chica si al final es necesario acabar con el yonqui. Aunque, con lo que nadie cuenta es con las consecuencias derivadas de mantener o no ese silencio.

Rodada muy cámara en mano en las calles y los ambientes de alguna ciudad obrera valona, probablemente Lieja o en sus alrededores, tiene un ambiente opresivo, gris, que refleja el conflicto de la protagonista. Esta sufre una evolución de la frialdad con la que maneja sus intereses al comienzo del filme, a la progresiva empatía que siente hacie el drogadicto. No obstante, hay algunas acciones o cambios de mentalidad que parecen muy forzados y no acaban siendo bien comprendidos, lo que va lastrando la coherencia del conjunto conforme avanza la historia. El final se podría definir como abierto; aunque a mí más que abierto me parece indefinido. Excesivamente indefinido.

Con una actriz protagonista y unos actores en general todos ellos poco conocidos, el nivel interpretativo está a buen nivel, y es uno de los mayores activos del largometraje.

Resumiendo, es una película que tiene cierto interés a pesar de que hay momentos en los que cuesta creerse las actitudes de la protagonista. Esta lo es de forma absoluta. Prácticamente ocupa la pantalla casi todo el tiempo, y sale más que airosa del trance. Une película, en fin, que no me atrevo a recomendarla a todo el mundo, pero sí a quien quiera reflexionar un poco sobre el fenómeno de las migraciones, de las mafias y de la limitada libertad de quienes se meten en ellas.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Barricade

Centre Cultural Barricade, Lieja (Bélgica) - Canon EOS 100D, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Libro: Frank Cappa

Literatura

Estos últimos días he ido leyendo en paralelo. Durante el día, en los autobuses, mientras me electrocutaba el fisioterapeuta, o en cualquier otro lugar donde disponer de un rato muerto, las historias cortas que os comentaba ayer. Y por la noche, las aventuras del reportero Frank Cappa. Me encontré el libro por casualidad mientras hacía tiempo en una librería a que llegara una amiga. Una portada con una cara sudorosa parcialmente oculta por una veterana réflex de las de toda la vida, de las que funcionaban con un carrete de película de 35 mm. Y no lo pude resistir. Ah, se me olvidaba. Son historietas.

Frank Cappa
Manfred Sommer
Ediciones Glénat; Barcelona, 2010
ISBN: 9788499470115

Dibujado y escrito por el español de origen alemán Manfred Sommer, que en los años 80 crea el personaje protagonista del libro. Cappa es un reportero integral. Escribe y fotografía recorriendo el mundo de guerra en guerra, donde se embarca en aventuras a las que siempre parte con intención de ser un mero espectador aséptico, pero en las que acaba teniendo un papel protagonista por su dificultad para mantenerse al margen de la injusticia, de la agresión al ser humano, de la arbitrariedad del poderoso. África, Afganistán en la época soviética, Vietnam, Nicaragua, la Amazonia brasileña, con algún interludio fuera de los escenarios de guerra que nos ayudan a entender mejor quien es este curioso reportero. El conjunto del libro no es una historia por entrega. Es la recopilación de todas las aventuras del reportero, aunque en su conjunto mantiene una admirable coherencia.

Lo cierto es que lo he leído con interés y con ganas. Realmente, las historias tienen acción, muy ágil, pero muy bien llevada, ya que no te pierdes en ningún momento. Con un dibujo que me parece muy claro al mismo tiempo que muy adaptado a los escenarios violento y a la vez bellos en los que muchas veces se mueve. Los guiones me parecen muy acertados.

Supongo que a la hora de poner el nombre al personaje habría cierta inspiración en el Capa, con sólo una pe, que existió en la vida real. Pero no identificas al personaje real en el protagonista de las aventuras; es muy distinto.

Resumiendo, un libro muy entretenido, que también te hace pensar un poco, y que me ha mostrado el buen hacer de algún historietista español.

Enjoy your water front

Historieta elemental en el frente del río Ebro alabando las bondades del espacio que quedó tras la Expo 2008 - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Los buenos deseos

Literatura

Compré este libro ya hace unos meses. En aquel momento pensé que me vendría bien tener a mano un libro de relatos cortos. Y por qué no de una escritora china, para conocer una literatura de la que no sé prácticamente nada. Pero luego, cosas que pasan, cambiaron las circunstancias, tenía otras lecturas pendientes, y lo dejé en reserva. Recientemente lo retomé, y lo primero que me llamó la atención es que ya había entrado en contacto con las historia de la escritora Yiyun Li (*). Hace unos años, el director de cine Wayne Wang rodó en poco tiempo dos películas con personajes chinos en Estados Unidos. Las vi con poco intervalo entre ellas. Se trataba de The Princess of Nebraska y A Thousand Years of Good Prayers. Ambas están basadas en relatos de esta colección. La escritora intervino incluso en la elaboración del guion de la segunda. Las comente en su momento aquí y aquí. El caso es que si el título del libro hubiese sido más literal, me habría dado cuenta de inmediato, y probablemente lo hubiese leído de inmediato. En cualquier caso, aquí está de qué va y lo que opino.

Los buenos deseos
Yiyun Li
DeBolsillo Contemporánea; Barcelona, 2009
ISBN: 9788499082721

El denominador común de los diez relatos que componen esta colección es que nos encontramos con personas corriente, gente del pueblo en general, chinos, muchos de ellos viviendo en la China continental, pero también algunos emigrados a los Estados Unidos como la propia autora, que de una forma u otra viven con dificultad los rápidos cambios en la sociedad china, desde el comunismo maoista hasta las formas actuales de dictadura comunista pero con formas capitalistas. Los conflictos que sufren los protagonistas de estos breves relatos son conflictos familiares, amorosos, laborales, en los que resaltan las tremendas contradicciones entre las tradiciones sociales seculares chinas, cierta superstición, no pocos prejuicios, que son confrontadas primero por el trauma que supuso la represión derivada de la Revolución Cultural, y después por la evolución de la sociedad china hacia una modernidad para la que muchos, especialmente los mayores, no están preparados.

Detallar aquí y ahora los argumentos de las diez historias sería muy prolijo. Así que lo obviaré. Todos ellos están escritos con notable economía de medios. Se centran más en describir el estado de ánimo que invade a los protagonistas que a la acción en si misma. No lo cuenta todo, deja que el lector participe imaginando en cierto modo los antes y los después de las vidas de estas personas. No es complaciente. Suponiendo que haya finales en los acontecimientos de la vida de las personas, que no sean la propia muerte, estos no tienen que ser claros o felices necesariamente. En su conjunto hay una mezcla de optimismo moderado para la gente más joven y pesimismo fatalista para los ancianos.

A mí me han parecido unos relatos interesantes, y quien quiera acercarse a conocer un poco más al país más poblado del mundo, debería acercarse a este libro. Quien sólo busque evasión, acción, y divertimento, que se abstenga.

(*) En China, se suele mencionar primero el apellido y luego el nombre de las personas; por ello, es posible que encontréis el nombre de la escritora como Li Yiyun. Yo he optado por escribirlo en el cuerpo del artículo al modo occidental, con el apellido en segundo lugar.
Estudio - Ramón Casas

A falta de referencias a China, pondré hoy un detalle de la obra "Estudio" de Ramón Casas, expuesta en el MNAC de Barcelona, y que me gusta mucho - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Reykjavik-Rotterdam (2008)

Cine

Reykjavik-Rotterdam (2008), 12 de agosto de 2010.

Recuperamos una costumbre de hace un año, aprovechando que durante el verano no voy a jugar al tenis los jueves. Y es la de ir a ver las películas en versión original, y muchas veces de cinematografías exóticas, que los jueves programan en los Renoir de Zaragoza. Y este mes, nada más y nada menos que se trata de una película islandesa, y en islandés. Ahí es nada. La película ha tardado en llegar a la cartelera pero bueno…

Dirigida por el para mí desconocido (como todos los que participan en el filme) Óskar Jónasson, nos encontramos con Kristofer (Baltasar Kormákur), un tipo que trabaja en una empresa de seguridad, que vive con una mujer, Iris (Lilja Nótt Þórarinsdóttir) con la que tiene dos hijos, con graves apuros económicos, y que tiene antecedentes penales de cuando siendo marino mercante fue pillado traficando alcohol de contrabando. Eventualmente, reciben ayuda de un antiguo novio de Iris y amigo de Kristofer, Steingrímur (Ingvar Eggert Sigurðsson), un constructor con cierta fortuna y que compartió con Kristofer el pasado de traficante pero sin las consecuencias penales. Es obvio que todavía se siente atraído por Iris. Ante las dificultades económicas, Kristofer decide enrolarse de nuevo e intentar dar un último golpe como traficante para arrancar de su mala situación. Pero todo se complicarán por culpa de un complejo entramado de intereses personales y traiciones.

Es un filme de bajo presupuesto pero que aprovecha perfectamente y con oficio las posibilidades que da el gris paisaje urbano tanto de Reykjavik como de la portuaria Rotterdam, para dar ambiente con solidez a una historia que, si bien no es complicada, nos entretiene. Los personajes, especialmente la pareja formada por Kristofer e Iris caen bien al espectador, que empatiza con ellos y por lo tanto padece con ellos. Siempre una película dramática, algunas de las situaciones entre delincuentes rayan el absurdo y mantienen cierta ironía y comicidad, pero de forma contenida, sin romper el ambiente general. Es una película seria, pero no duda de tomarse a sí misma con cierta ironía. Véase la llegada del barco mercante al puerto de Rotterdam, o el robo del furgón blindado en las calles de la ciudad holandesa. El principal problema de su argumento, probablemente, sea su previsibilidad. Especialmente en su relativamente precipitado final. Su principal ventaja, es que resuelve la trama de forma directa y sin complicaciones en 88 razonables minutos.

Siendo como es una película de bajo presupuesto, una parte esencia de la película es la interpretación de los actores, que es sólida y convincente. Todos ellos actúan con oficio, y al mismo tiempo hay unos cuantos secundarios que acompañan adecuadamente la acción, y ponen con eficacia los contrapuntos de humor en determinados momentos.

Para finalizar, sólo me queda decir que no pasará a la historia del séptimo arte como una maravilla, pero hace pasar un rato entretenido al mismo tiempo que nos permite conocer cómo se filma en país poco habituales, casi insospechados. Quien busque los impresionantes paisajes naturales islandeses, que se abstenga. Medio urbano, tirando a cutre.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Oosterdok

A falta de imágenes del puerto de Rotterdam, nos conformaremos con el Oosterdok de Amsterdam - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarir 45/2,8

Inception (2010)

Cine

Inception (2010), 9 de agosto de 2010.

Sí, Inception y no Origen. Porque por una vez ha habido suerte, y han programado la película en versión original subtitulada. Lo cual debería ser la norma. Porque hay diferencia. Seguro que la hay. En cualquier caso, nos fuimos este lunes a ver esta película aclamada por muchos como el no va más del futbolín, aunque ciertas referencias a su parecido con otros hitos del cine de aventuras y ciencia ficción de los últimos tiempos me hacía ser reticente. De todos modos, puesto que el director, Christopher Nolan, me parece más serio en el género que muchos cantamañanas que hay por ahí, pues allí que fuimos.

El argumento es mucho más sencillo de lo que parece. Una banda de delincuentes liderados por un tipo (Leonardo DiCaprio) de misterioso pasado que le impide volver a los Estados Unidos, se dedica a robar secretos a las empresas introduciéndose en los sueños de la gente que los guarda en sus mentes. Para ello usa sofisticados sistemas en los que generan sueños dentro de los sueños, con el fin de despistar. En un momento dado, tras un golpe fallido, se les propone otro más complejo. En lugar de ir a recoger las ideas que la persona tiene en su mente, se trata de colocar una idea nueva que acabe en un curso de acción que beneficie a quienes les contratan. Se supone que esto es muy difícil, y para ello tienen que organizar una operación en la que hay sueños dentro de los sueños dentro de los sueños, y finalmente, aunque no estaba previsto, dentro de los sueños. El pasado del protagonista, en forma de su mujer muerta (Marion Cotillard), hará tambalear el golpe. Sí, es ciencia ficción, y parece que todo es muy complicado. Pero no deja de ser una variante del estereotipo de banda de delincuentes que nos caen bien que tienen que dar el golpe perfecto, y en esto se cruza la antigua chica del jefe y todo se complica.

Hay que reconocer que una de las virtudes del filme es que tiene un guion muy cuidado para permitir encajar en un tiempo razonable, aunque no corto, la compleja trama de la acción. Es cierto que algunas fases, llamémoslas «didácticas», podrían haber sido más cortas e incluso haber desaparecido; pero ya sabemos que hoy en día los productores y realizadores de cine piensan que los espectadores son tontos y hay que dárselo todo bien masticado y fácil de digerir. Por otra parte, creo que por una vez hay un buen uso de los efectos especiales. Si la acción transcurre en los sueños de un individuo, es lógico que pensar que las leyes físicas del universo dejan de ser válidas, o que situaciones absurdas o anómalas van a surgir. Pero no se abusa. Salvo algún momento de espectacularidad, está muy contenido, y se centra más en contarnos la historia que en otra cosa. Lo celebro.

Tratándose de una película de aventuras, es imprescindible que los personajes y la interpretación de los actores está a un nivel suficiente para que el espectador empatice, se introduzca en la aventura, participe con ellos, y sufra o triunfe con ellos. Es un aspecto básico del cine de aventuras que en las dos últimas décadas se ha dejado muy abandonado en pro de la espectacularidad de los efectos especiales. Lo cierto es que desde mi punto de vista este es el aspecto más flojo del filme. Entendámonos, no creo que esté mal. Simplemente pienso que hay puede radicar para mí la diferencia entre considerarlo un clásico con una ligazón emocional perdurable a ser una película muy entretenida y bien hecha, y ya está. La mayor parte de los personajes secundarios constituyen estereotipo estándares del cine actual de aventuras, y no son más que elementos necesarios pero al mismo tiempo poco llamativos de la acción. Entre los secundarios destacan los personajes interpretados por Ellen Page y Ken Watanabe, que son aquellos que van a estar más ligados al personaje principal. Creo que aunque tienen un papel importante en el desarrollo de la acción, tampoco dan para mucho más, cumplen su misión en la trama y a continuación pasan a ser olvidables. Sus intérpretes cumplen con el oficio que tienen y punto. Leonardo DiCaprio está bien en líneas generales, es un actor que ha mejorado mucho con el tiempo, pero a su personaje le noto falto de algunas cosas. Si bien es un buen personaje de acción, me convence menos la parte que se refiere a su relación con su mujer. Creo que esa relación no está bien dibujada, no acaba de estar redondeada. Me deja un poco frío. Y esto afecta también a la interpretación de Cotillard, que también está bien porque tiene oficio, pero sin más. No creo que sea problema de los intérpretes sino de los personajes.

Para ir finalizando, considero que estamos ante una película bastante buena, que hará pasar un buen rato a quien guste del buen cine de aventuras con un poquito de ciencia ficción, muy superior en sus planteamientos y realización que lo que se ve habitualmente. Sin embargo, creo que le falta la conexión emocional con el espectador, o por lo menos conmigo y quienes me acompañaban, para que quede imborrable en el recuerdo durante décadas. Leo por ahí expresiones de entusiasmo desmedido por este filme, y no las acabo de entender, salvo poniéndome en el lugar de gente joven con escasas referencias en el cine, que ante las deficiencias de este tipo de cine en los últimos 20 años, encuentre un asidero al que ilusionarse. Mejor para ellos. Pero claro, también oyes a las adolescentes emocionarse con los vampiros pijos. Y no quiero comparar esta película con estos subproductos porque seguro que está a muchos años-luz en calidad para bien. Pero si el punto de vista de sus espectadores. Al fin y al cabo, Matrix también entusiasmó a muchos por sus balaceras y peleas, y a mí me parece un soberano tostón.

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
****

En la exposición Praga París Barcelona que visité ayer en el MNAC de Barcelona, también hay referencias visuales al mundo onírico - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Sunshine Cleaning (2008)

Cine

Sunshine Cleaning (2008), 3 de agosto de 2010.

Hace ya más de una década, vi una película, una comedia negra, centrada sobre una mujer que se gana la vida limpiando escenas del crimen. No fue una gran película, pero para lo que era, tenía su puntito. Pues bien, nos volvemos a encontrar con mujeres que deciden dedicarse a limpiar los chabisques que montan asesinos, suicidas y otros fiambres poco convencionales. Nos costó decidirnos por este filme de Christine Jeffs, especialmente porque llega a nuestras carteleras con dos años de retraso ¡!. Pero la curiosidad de ver a dos actrices con potencialidad, pero que encasilladas en cierto tipo de cine no lo pueden demostrar, en una película dependiente y con más tono dramático, nos animó.

El filme nos cuenta la historia de Rose (Amy Adams), madre soltera, limpiadora de profesión, con un amante casado, antiguo amor de adolescencia, con un hijo con problemas en el colegio, que siente que tiene que hacer algo para cambiar su vida cuando se encuentra con una antigua amiga del instituto montada en el dolar y con éxito social. A la vez tiene que estar al tanto de su hermana menor, Norah (Emily Blunt), que nunca ha superado la muerte por sucidio de la madre, y que tampoco tiene claro que quiere ser en esta vida, y de un padre, Joe (Alan Arkin), que es un desastre en los negocios y en la seriedad hacia las necesidades de su familia. Ante esta situación, acepta montarse un negocio de limpieza de restos biológicos en escenarios de muertes violentas. Todo ello no será más que la excusa para un desarrollo y un crecimiento personal de los personajes protagonistas.

La película en su conjunto tiene ese aspecto ya tradicional que tienen muchos de los filmes del llamado cine independiente americano, que se centra en las clases trabajadoras, en escenarios no especialmente bonitos, y que con una dosis razonable de artesanía, la directoras lleva a cabo sin mayores contratiempos. Es cierto que el principio del filme ten plantea la posibilidad de que vaya a llegar a mayor, decantándose de una forma por algún tipo de comedia negra, o que derive a algún drama de cierta consistencia, porque no algún tipo de tragedia. Pero al final se queda en un drama suave, con mucho «buenrrollismo», que reúne muchos tópicos ya vistos, y que se sostiene por que es razonablemente agradable de ver.

Las dos actrices protagonistas están bien. Pero claro, esta película es de cuando empezaban a despuntar, con algunas maneras, pero que hace falta que se confirmen. A mi particularmente me gusta algo más Blunt, a quien encuentro más capaz de cambiar de registros. Adams es más parecida a sí misma en todo lo que le he visto, parece menos capaz de cambiar de papel. Ya se verá en el futuro. En cualquier caso, ambas, junto con el conjunto de secundarios, están razonablemente solvente.

En fin, una película que no pasará a la historia de los grandes recuerdos, poco arriesgada, pero que sirve de alternativa para quien quiera pasar un rato en el aire acondicionado del cine veraniego, sin tener que tragar productos infantiles, superhéroes, acción palomitera y ese otro tipo de cosas que llegan para el verano.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
** (casi ***)

Sendero

Ya que estamos relajados, nos damos un paseíllo por la orilla de Ebro para refrescarnos del calor estival - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4 Limited

Las vidas posibles de Mr. Nobody (2009)

Cine

Las vidas posibles de Mr. Nobody (Mr. Nobody, 2009), 28 de julio de 2010.

Ante la pobreza de la cartelera veraniega, conviene arriesgar. Y como nos llega esta película del belga Jaco Van Dormael difícil de clasificar a las pantallas con cierto retraso, y ante algún comentario interesantes sobre la misma en algunos medios, nos metemos en una fresquita y amplia sala de cine a pasar la tarde de verano. Y veremos a ver lo que pasó.

Nos encontramos en el año 2092, y Nemo Nobody (Jared Leto) es el último hombre mortal sobre la Tierra, el único que no ha alcanzo la «cuasi-inmortalidad» a base de un tuneado constante de sus células, y está a punto de morir. Y esto es una noticia de interés público. Es entrevistado por un periodista que se infiltra en el hospital con el fin de que cuente su vida. Y ante la sorpresa del reportero, Nobody le cuenta la vida que tuvo, y también las que pudo tener dependiendo de las decisiones que tomó a lo largo de su vida. Con cuál de sus padres decide vivir cuando se separan. Lo que es capaz de decirle a esa chica que le gusta cuando la ve besando a otro hombre. Si se para o no a ver qué sucede con esa mendiga en la estación de tren. Pero también los condicionantes impuestos para echar al traste con su decisiones por el azar o el caos de los fenómenos naturales; el famoso efecto mariposa. Una tormenta imprevista causada porque un brasileño cuece un huevo. Un meteorito en la vecindad de Marte. Lo que sea.

El argumento es difícil de relatar. Estamos ante una película no lineal, en la que los saltos adelante y atrás en el tiempo en las distintas líneas vitales que dependen de sus decisiones pueden resultar confusas. Pero el conjunto está relatado con imágenes de gran fuerza visual. No importa que nos encontremos a orillas de un río en Canadá, en una estación de ferrocarril británica, en una estación orbital sobre Marte. Es un trabajo muy personal, en el que el director sabe lo que quiere, y cómo lo quiere trasladar a las imágenes.

En el plano interpretativo, Leto está bien, más teniendo que interpretar las distintas vidas de un hombre, que es lo mismo que decir que ha de interpretar a distintos personajes. Perto también está muy bien el adolescente que interpreta al personaje con quince años, Toby Regbo. Acompañándole, las distintas mujeres que condicionarán sus vidas según sus opciones. Por un lado Diane Kruger, dejando de lado su imagen más frívola y sensual, dibuja razonablemente bien a una Anna adulta. No obstante, este personaje es mucho más interesante en su etapa adolescente cuando es interpretado por la inquietante y algo morbosa Juno Temple. Por otro, Sarah Polley interpreta a Elise, una difícil y depresiva mujer, muy compleja, y lo hace con solvencia como suele ser habitual en esta actriz canadiense. La versión adolescente de este personaje, Clare Stone también es bastante competente. La tercera de las opciones femeninas, Jean, interpretada por Linh Dan Pham en su edad, tiene mucho menos peso en el conjunto del filme.

Concluyendo, un largometraje de difícil clasificación, que la mayor parte de los medios sitúan a caballo entre el drama romántico y el filme de ciencia ficción. Lo que es cierto es que es más bien una reflexión filosófica sobre el efecto de nuestras decisiones o del azar sobre nuestras vidas. No es la primera vez que el cine nos cuenta las distintas líneas temporales de una persona dependiendo del azar o de una decisión. Vease la británica Sliding Doors, o la española y muy interesante La vida en un hilo de Edgar Neville. Son las que me vienen a la memoria a bote pronto; pero hay otras. Pero ésta de hoy nos ofrece una profundidad en su planteamiento poco habitual y muy interesante. Y sobre todo con mucho interés visual como ya he dicho.

No obstante, la película es de difícil digestión. Exige la participación activa del espectador, cierta complicidad, cierta falta de prejuicios, para introducirse en un argumento sin una línea temporal y sin una sucesión de acontecimientos claros. Claro está, esto no es excusa para la mala educación del público, que cuando no entiende o no le gusta lo que ve, pierde los modos, habla, comenta, se ríe y molesta a los demás espectadores. Nunca me ha gustado el público de cine de mi ciudad, Zaragoza. Creo que es un público poco aficionado, que parece que no le den de comer en casa y que su única fuente de sustento sean las toneladas de palomitas que engullen ruidosamente en la sala de cine. Pero esto no deja de ser una falta de educación y de solidaridad con el prójimo. Para eso, que se queden en casa y allí que tocineen y vociferen lo que quieran. Claro que con este comentario, me gano el odio de los propietarios de las salas de cine, a quienes lo único que les importa es que la gente vaya y se deje sus cuartos en el ambigú. Claro. Con el tiempo, cuando la gente se va a comer las palomitas a otra parte, se quejan de que no se apoya el cine lo suficiente. Ufff… ¡qué cabreo llevaba, y cómo me he desahogado!

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Por cierto, que la película tiene interés ferroviario, así que es probable que vuelva por estas páginas.

Micheline

Una "Micheline" francesa en la Cité du Train de Mulhouse; un vehículo similar tiene una importancia clave en la película que hoy comentamos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

London River (2009)

Cine

London River (2009), 22 de julio de 2010.

Ayer la verdad es que me apetecía ir al cine, pero no me apetecía ver nada serio. El problema es que la parte no seria de la cartelera tenía un aspecto a priori absolutamente lamentable, así que decidí que podíamos optar por este filme, que no tiene el tono intrascendente veraniego que buscábamos, pero que a lo mejor no viene mal.

Dirigido por el parisino de origen argelino Rachid Bouchareb, nos cuenta las andanzas de dos personas, Elisabeth (Brenda Blethyn), una mujer de Guernesey en las Islas Anglonormandas, y Ousmane (Sotigui Kouyaté), un africano que vive y trabaja como guardabosques en Francia. Ambos coinciden en Londres tras los atentados del 7 de julio de 2005 buscando a sus hijos con quienes no consiguen comunicarse. Ambos tendrán que luchar contra los prejuicios raciales y religiosos derivados del clima social y político que rodeo ese momento de la historia británica. Y pronto descubrirán que en realidad están buscando lo mismo, puesto que ambos jóvenes mantienen una relación.

La realización es sobria, sin lujos, con abundancia de primeros planos. Hay tres protagonistas en el filme; los dos personajes mencionados y la ciudad de Londres. Una ciudad de Londres que nos aparece multicolor, multirracial, multiétnica,… como lo queramos llamar. Hay un interés básico en mostrar un ciudad, un país o incluso un continente europero muy distinto del estándar que tenemos en mente. Es una película que constituye básicamente una defensa de la diversidad. También es una película dramática que no busca la sorpresa por la sorpresa, aunque nunca estemos seguros de cuál va a ser el resultado de la búsqueda hasta el final. El esfuerzo va encaminado a que el espectador consiga empatizar con los protagonistas; que entienda sus sentimientos, que comprenda sus prejuicios y porqué están ahí, y que les acompañe en su evolución personal durante la búsqueda. No buscan sólo a sus hijos, de alguna forma, aunque no lo sepan, se buscan a sí mismos.

En cualquier caso, la base de la película es la interpretación de sus dos protagonistas, que es excelente. A Blethyn ya la conocíamos de algún muy buen trabajo anterior, y consigue transmitir todos sus prejuicios, todos sus miedos y todos sus sentimientos sin necesidad de realizar alardes melodramáticos o histriónicos, desde la contención. Es la expresividad y la mirada, o la actitud corporal, las que nos guían en su conflicto interior. De lo mejor. Pero es que el para mí desconocido Kouyaté consigue componer una verdadera alegoría de la dignidad personal con su cuerpo y su actitud, con las escasas palabras que se le otorgan al personaje que hace que sea fenomenal.

Por supuesto, una crítica ácida al hecho de que no sea posible ver esta película en versión original. Es una película multilingüe. Se habla en inglés, se habla en francés, se habla en árabe… y no solamente esta doblada, sino que está doblada como si en todo momento se hablase el mismo idioma. Esto hace que se pierda parte del sentido del filme, desde mi punto de vista.

Resumiendo, este largometraje, correcto en su factura general y en su planteamiento, es una excelente oportunidad para reflexionar un rato sobre la diversidad, sobre la tolerancia, sobre el choque de culturas y sobre la capacidad de los seres humanos para comprenderse independientemente de su origen o fundamento cultural. Pero sobre todo es una oportunidad para presenciar una lección de interpretación por parte de sus protagonistas.

Dirección: ***
Interpretación: *****
Valoración subjetiva:
***

5 de julio de 2005, día de los atentados, me encontraba de vacaciones, de viaje en otras de las islas del archipiélago británico; en Irlanda, en Connemara - Canon Powershot G6

7 de julio de 2006, justo un año más tarde, de nuevo de vacaciones; en el mismo Londres, con toda esa variedad cultural y étnica, paseando por el West End - Fujifilm Finepix F10

Series para el verano, más extraterrestres,… Torchwood

Televisión

Doctor Who
Tor
c Whood
Torchwood

Mmmmmm… sí. Torchwood es un anagrama de Doctor Who. Si ya comenté que una de mis actividades televisivas de tiempo veraniego iba a ser recuperar las distintas temporadas del alienígena con dos corazones, también tomé la decisión recién vuelto de mi viaje de vacaciones de echarle un vistazo a uno de sus spin-offs.

Parece ser que el término se utilizó en primer lugar para camuflar las grabaciones de la serie original cuando se trasladaban para su emisión. De esta forma no había riesgo de que fueran interceptadas y su contenido conocido antes de tiempo. En un momento dado, durante la serie madre, la Reina Victoria crea el Instituto Torchwood para defender al Imperio Británico de las amenazas alienígenas. Durante un tiempo fue considerado un antagonista del Doctor, en sus esporádicas apariciones en la serie de este último. Pero poco a poco fueron preparando el terreno para crear una serie propia, en la que fueran los héroes, al frente de la cual colocaron uno de los personajes más simpáticos de los que acompañan eventual mente al Doctor; el capitán Jack Harkness (John Barrowman).

Este es un aventurero en el espacio y en el tiempo, un vividor, un timador, que en un momento dado coincide con el Doctor. Pronto sabemos que es atractivo, y que además es omnisexual. Es decir, más allá de ser bisexual, en un universo donde además de los dos sexos correspondientes a la especie humana, le tira los tejos a todo bicho viviente. Más o menos. También aprendemos en un momento dado, que no puede morir.

En estos días, he visto la tercera temporada de Torchwood. Se puede ver de forma aislada sin necesidad de haber visto las dos primeras o sus relaciones con Doctor Who. Esta configurada como una miniserie de cinco episodios, en el que cada uno es un día en una aventura en la que los protagonistas tendrán que enfrentar una amenaza extraterrestre muy peligrosa. También sirve de paso para emitir algunas críticas contra la hipocresía de la clase política y contras los militarismos.

Lo cierto es que el personaje principal tiene un tono mucho más oscuro que en la serie original, con aspectos más oscuros en su personalidad. Como contrapunto, el personaje femenino, Gwen Cooper (Eve Myles), representa los valores humanos más positivos. Solidaridad, amistad, entrega, ánimo, iniciativa,… Es la persona con la que se puede identificar el espectador normal. Es también una serie mucho más adulta, en la que sin haber desnudos ni nada por el estilo, sí que se plantean temas relacionados con la sexualidad, y también con la violencia, con la ética, con la obediencia debida a los superiores y al estado, etc.

Con sólo 5 episodios de menos de hora de duración, creo que es una alternativa válida para pasar las calurosas sobremesas del verano, siempre que seas adepto a los temas de la ciencia ficción. Así que, ya lo sabéis.

En la Bahía de Cardiff está la sede de Torchwood 3, la unidad para la que trabajan nuestros héroes - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Madres & hijas

Cine

Madres & hijas (Mother and Child, 2009), 15 de julio de 2010.

No me he enterado de la existencia de esta película hasta esta mañana. Supongo que mi ignorancia puede ser atribuible a las vacaciones, que me han impedido estar al loro, y a que ha llegado a las carteleras con extraordinaria discreción. Pero claro, si me dicen que el responsable de In Treatment, Roberto García, ha dirigido una película que protagonizan Annette Bening y Naomi Watts, y que como secundarios tiene gente como Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, entre otros menos conocidos pero igualmente competentes, lo que me pregunto a mí mismo es porque no he ido a verla ya. Y a eso vamos.

Karen (Bening) fue madre adolescente a los 14 años, y se vio obligada por su entorno a dejar a su hija en adopción. Vive amargada por el hecho, y para colmo de males, su madre muere dejándola sola. A pesar de todo, conoce a Paco (Smits) que con dificultades consigue sacarla de su caparazón. Elizabeth (Watts) es una abogada, mujer muy independiente, hija adoptada que vive su vida sola desde que tenía 17 años. En un momento dado, tiene una aventura con su jefe (Jackson) y con algún otro más. Queda embarazada, y sale huyendo de su entorno. Lucy (Kerry Washington) y su marido deciden adoptar ya que no son capaces de procrear de forma natural. Pero la cuestión no es sencilla. Tarde o temprano, las vidas de las tres mujeres acabarán convergiendo.

Nos encontramos ante un drama en el que ante cualquier otra cosa priman las emociones, los sentimiento. Correctamente planteado, desarrollado, y no tengo tan claro si resuelto, por su director a quien le sobra oficio a raudales para tratar con este tipo de situaciones, la película va avanzando sin prisas, pero sin pausas. Un desarrollo que lleva también consigo el cambio y la madurez para sus protagonistas femeninas, independientemente de la edad que representan, puesto que nunca es tarde para avanzar. Tal y como indica el título, la base temática es la reflexión sobre qué es, qué puede ser y qué puede no ser la relación entre una madre y una hija.

Pero sobre todo estamos ante una película de interpretaciones. Las dos protagonistas mencionadas en primer lugar están estupendas. Bening cada vez me sorprende más por su capacidad para evolucionar con su edad y con su físico. Esperemos que los buenos papeles no la olviden ahora que ya francamente ha entrado en la madurez. Y Watts nos ha hecho recordad papeles de hace un tiempo, después de aventurillas insulsas por el cine de acción y otras lindezas similares; es una actriz muy buena y muy atractiva. Pero no sólo ellas, también Washington está al mismo nivel, y cualquiera de los secundarios, más conocidos o menos conocidos están estupendos.

Resumiendo, un drama que si no es perfecto es porque el final puede ser discutible,… o no. Según se vea. Pero que creo que merece la pena ser visto. Por supuesto, si vas al cine a comer palomitas, a ponerte unas ridículas gafas 3D, o consideras que una película es buena porque tiene unos efectos especiales cojonudos, mejor quédate en casa. Esto es cine y no eso otro.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Esculturas de Jean Arp (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo)

Si no recuerdo mal, alguna de estas estructuras del estrasburgués Jean Arp en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo, tenía que ver con la maternidad;... creo - Panasonic Lumix LX3