[Libro] El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas

Literatura

Después de haber leído la última novela de Haruki Murakami, y aunque me gustó, me quedó la sensación de haber leído una obra de las obras que menos se adapta a lo que se espera del autor japonés. Esas combinaciones entre los fantástico y la realidad en las que se mueven sus solitarios personajes masculinos y sus fascinantes mujeres. Y decidí compensarlo leyendo una de sus novelas más antiguas, en la que abundan los elementos fantásticos o de realidades alternativo.

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Haruki Murakami; traducción de Lourdes Porta
Tusquets Editores, 2009
Versión electrónica, 2013

Devórame

Aprovecho una entrada en la que nos movemos por una ciudad e Tokio alternativa, para mostrar unas fotografías de una Zaragoza, que de alguna forma me pareció ese sábado por la mañana como de un universo alternativo.

A capítulo alternos se nos van contando dos historias. La del despiadado país de las maravillas en las que en un Tokio alternativo, un hombre del que desconocemos su nombre trabaja para una organización cuasigubernamental que se dedica a procesar información, y que recibe un encargo de un extraño científico que esconde su laboratorio en las cloacas de la ciudad, amenazado por una organización criminal alternativa, los semióticos, y por los extraños tinieblos que viven en la oscuridad del subsuelo tokiota. Como consecuencia de este encargo todo el mundo de este hombre se verá, acomodado en su soledad de divorciado, se pondrá patas arriba, con la única luz de una interesante bibliotecaria que le ayudará a intentar recomponerlo. En paralelo, un hombre sin nombre también llega a una extraña ciudad, el fin del mundo, rodeada de una alta muralla, donde será despojado de su sombre, que tiene una personalidad propia, y donde recibirá el encargo de leer los sueños guardados en los cráneos de unicornios muertos. Ayudado por una interesante bibliotecaria que, lamentablemente, como el resto de los habitantes de la ciudad, vive feliz y en paz y serenidad, pero carece de corazón. El lector no tardará en sospechar que ambas historias forman parte de un todo, y están muy íntimamente relacionadas.

Sex Shop

«Armado» de la Leica M2 con un el veterano y sencillo pero eficaz Leitz Elmar 50/3,5, con un carrete de saturados negativos en color Kodak Ektar 100, nos movimos bajo una lluvia fina e intermitente, poco habitual en la ciudad.

En esta novela de 1985, sí que estamos ante el Murakami que uno espera, el del realismo mágico, o simplemente fantasía, con toques de ciencia ficción o anticipación, el de los hombres solitarios y con problemas, el de las mujeres enigmáticas y fascinantes, el de las ricas metáforas, el de la música que impregna sus obras, y no sólo la de jazz,… Un novela que bajo la forma de novela negra con tonos de humor no meno negro en ocasiones o de obra de franca fantasía, nos lleva a una reflexión sobre los conceptos de identidad, de la emoción, de la soledad, de las relaciones entre personas y con las mujeres, el de los mundos ficticios que construimos quizá para huir de una realidad que no siempre nos gusta o nos acomoda. Una novela que sigue estando presente una vez que termina su lectura y en la que por apasionante y atrapadora que resulte su trama, es sólo un excusa para explorar una serie de conceptos y sentimientos. Una novela en lo que no importa es el final, relativamente previsible, sino el camino. Un camino lleno de imágenes e imaginaciones muy ricas.

Yo me lo he pasado bomba. Pero ya se dice de Murakami que o lo adoras o lo aborreces. Adivinad en que posición me encuentro yo.

Bajo el paraguas rosa

Que nos sorprendió con notas de color no habituales. Desgraciadamente, Zaragoza no destaca en su conjunto por sus colores. O esa sensación tengo yo. Los echo de menos. Aunque el Tokio de Murakami también resulta un poco gris, salvo el rosa de la «chica gorda», y algunos otros apuntes de color…

[Libro] Los viajes de Tuf

Literatura

Sigo insertando de vez en cuando en mi lista de lectura libros de ciencia ficción del género de la space opera, como vengo haciendo desde este otoño pasado. Y además en esta ocasión, escrito por uno de los autores de moda, no por sus novelas y relatos de ciencia ficción que son muchos, sino por sus obras de fantasía. No me refiero a otro que no sea el inefable George R. R. Martin. Os cuento de que va este individuo tan característico que es el ingeniero ecológico, anteriormente mercader, Haviland Tuf.

Los viajes de Tuf
George R. R. Martín; traducido por Alberto Soler
Ediciones B., 2012
Edición electrónica

Estamos ante una colección de relatos con un protagonista común. Un altísimo, grueso y flemático mercader, Haviland Tufreconvertido a ingeniero ecológico cuando en el transcurso de una aventura que no voy a destripar se hace con una gigantesca nave espacial de 30 kilómetros de longitud, el Arca, concebida como una monstruosa arma de guerra biológica y ecológica mil años atrás. Además de narrar la aventura en la que Tuf se hace con la propiedad de la nave, básicamente hay varios relatos que suponen una historia común, cuando interviene en varias ocasiones en un mundo amenazado de hambruna por una superpoblación basada en motivos religiosos. Intercalada con esta historia, hay otros episodios, otras aventuras que le surgen en su «nueva profesión», la de «arreglar» desastres ecológicos de carácter planetario.

Brazo del río Ebro en el monasterio de Rueda

Ya que el libro aborda los temas ecológicos nos iremos a los paisajes; paisajes indefectiblemente alterados por el hombre. Como este brazo del río Ebro bajo la lluvia que baña las tierras del Monasterio de Rueda, entre Sástago y Escatrón.

Este es un muy entretenido libro de relatos, que no se escribieron en el orden en que aparecen en el libro, pero que en su conjunto nos ofrecen una más que razonable unidad y coherencia, y que cumple con dos objetivos. Uno, el ya mencionado de entretener. La mayor parte de los relatos tienen un ritmo razonablemente ameno, moviéndose entre la aventura, el humor y la ironía. Evidentemente, el gigantesco Tuf, y sus gatos, especialmente el inquietante Dax, es un personaje tremendamente logrado. Probablemente un alter ego fantástico del autor, patológicamente honesto y franco, amante de las setas y la cerveza, convencido vegetariano, y dotato de una perspicacia y astucia que todos sus oponentes se empeñan en despreciar. El segundo objetivo es el de criticar. A pesar de que ya tienen 30 años algunos de estos relatos, hay una crítica ácida y severa a los desmanes ecológicos del ser humano como especie depredadora y escasamente respetuosa de la vida, se diga lo que se diga. Aderezada con la ironía de los paralelismos religiosos, por no decir de los fanatismos religiosos, y la incapacidad generalmente atribuida a los políticos de no importa que raza, etnia o cultura.

No vamos a decir que estemos ante una obra maestra de la literatura. Pero si ante una lectura divertida y con razonable sentido y talento, que hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción y de algún otro que se acerque al libro sin prejuicios.

Saladas de Sástago-Bujaraloz

O las saladas esteparias entre Sástago y Bujaraloz al atardecer, ya con un cielo más despejado.

[Libro] Los años de peregrinación del chico sin color

Literatura

A estas alturas, nadie puede negar que Haruki Murakami, que se ha convertido en uno de esos eternos candidatos a que apunto estuvieron l nóbel y ese tipo de premios, es una de de los escritores más comentados, influyentes y leídos de la actualidad. Lo cual es algo que encuentro paradójico, puesto que pocas de sus obras son fáciles de leer y digerir. El tipo de ficción que escribe entra del género que se ha dado en denominara con un oxímoron; el realismo fantástico o mágico. Es decir personajes que viven en un mundo en el que los elementos fantásticos conviven o se integran con lo que aparentemente es la realidad. Pero los estos personajes viven conflictos íntimos que son reales, que derivan de vivencias que están ahí, con las que han de convivir y resolver (por la frecuencia del género en la literatura hispanoamericana, algún autor anglosajón ha dicho que el «realismo mágico» es fantasía escrita en español). O no. No es fácil. Ni plantear las situaciones, ni leerlas. Por lo menos para mí. Pero hace tiempo que me tiene enganchado, a pesar de que mis sensaciones con algunas de sus obras son contradictorias. En los últimos meses, nos ha llegado su última obra, y desde luego, he ido a por ella.

Los años de peregrinación del chico sin color
Haruki Murakami; traducción de Gabriel Álvarez Martínez
Tusquets Editores, versión electrónica, 2013

Estación

Las estaciones de tren son la vocación del protagonista de la película, así que haré un recorrido por estaciones visitadas durante mis viajes el año pasado, como una lluviosa estación de Vicenza, Italia, en Semana Santa.

El relato nos cuenta la histora de Tsukuru Tazaki, un ingeniero civil en Tokio especializado en estaciones de ferrocarril, algo que le apasiona desde su infancia, que vive en relativa soledad hasta que a sus más de 35 años comienza una relación con Sara, una atractiva mujer que trabaja en una agencia de viajes, y que le lleva a recordar unos dramáticos acontecimientos que vivió en su juventud, y que a punto estuvieron de acabar con su vida. En su adolescencia, en Nagoya, vivió una profunda amistad en una pandilla con otros dos chicos y dos atractivas chicas. Estuvieron muy unidos hasta que se separó de ellos al ser el único que se trasladó a Tokio para estudiar lo que le gustaba. Aunque no perdió el contacto con el grupo, en una de las visitas a su ciudad natal se encontró con que sus amigos no querían volver a verlo ni que el los buscase o supiera de ellos. Este hecho le sumió en una depresión de la que salió vivo a duras penas. En parte se recuperó gracias a un compañero de universidad, Haidi, que un día también desapareció de su vida sin explicaciones. Sara considera que su relación no puede seguir adelante si no resuelve los fantasmas que le oprimen por aquellos hechos, lo que lo lanza a una búsqueda de lo que pasó.

Waverley Station

O la impresionante cubierta de la estación de Waverley, en Edimburgo (Escocia), durante el principio del verano.

Se podría decir que esta novela, sin dejar de tener los elementos estilísticos propios de la obra de Murakami, es la menos característica y fiel a ese estilo. Paradójicamente, creo que hace de ella la novela más fácil de leer y de comprender por el lector no avisado. Elementos que son característicos de la obra de Murakami

la referencia a la música, a una obra musical en concreto. En este caso, Les Années de Pelerinage de Franz Liszt que aparecen en parte del título de la novela. Así como alguna interpretación de jazz, alguna obra de Monk en esta ocasión,

el protagonista atribulado, con algún trauma juvenil, retraído y con dificultades para las relaciones, especialmente con el sexo opuesto,

la búsqueda de un lugar en el mundo, en un mundo a veces muy despersonalizado, gris, aunque aquí y allí aparecen notas de color o de esperanza,

y, en dosis mucho más pequeñas de lo habitual en la obra de Murakami, notas que proceden del mundo de lo onírico o lo fantástico, o momentos en los que se confunde lo que es real y lo que es imaginado o soñado.

La evolución de la obra es peculiar. En un momento dado te engancha. Mucho. Porque te da la sensación de que en toda esta historia hay un misterio. Un misterio que hay que desentrañar, que hay que averiguar. Por lo tanto, conforme vamos averiguando, en el «peregrinaje» de Tazaki que lo devolverá a su ciudad natal, y lo llevará a los lagos fineses para acabar de conocer la verdad, quizá en un primer momento pensemos que para este viaje no hacían falta tantas alforjas. Si a eso sumas que la resolución de la novela es a través de un final muy abierto, en el que caben interpretaciones varias tanto sobre lo que va a ser de la vida del protagonista, como de lo que realmente sucedió en su juventud (¿todos los sueños, fueron sueños? ¿todos los delirios, fueron delirios? ¿qué fue fantasía, imaginación, y qué fue realidad?)… Es posible que algunos se sientan defraudados como he leído por ahí.

S-Bahn Hackescher Markt

Y las numerosas estaciones del «s-bahn» berlinés, entre las que se encontraba junto al hotel en agosto la de Hackescher Markt.

Sin embargo, con la reflexión posterior, he tardado una semana en escribir esta entrada desde que terminé de leer la novela, a mí me vale como está. Estamos ante un viaje de descubrimiento de una persona que nunca se ha conocido bien a sí mismo. Cuya visión de quién o cómo es no concuerda con la percepción de quienes fueron sus mejores amigos, ni de su papel en el grupo, ni de cómo era la red de afectos. Y eso es lo que vale la pena del viaje. de la peregrinación. El viaje interior. La peregrinación interior. De la que el viaje o la peripecia externa no es más que un envoltorio o una metáfora.

A pesar de todo, nos deja muchos elementos en el aire. Algunos, porque quizá sea bueno que sea así. Otros, como la historia de Haidi y del padre de Haidi, porque quizá una vez cumplida su misión, se olvida de ellos. Aunque a muchos nos hubiera gustado saber más.

Quizá no la obra más notable o destacada de Murakami. Quizá como dicen algunos, un calentamiento o un entrenamiento después de la intensa 1Q84 y antes de la próxima gran empresa del escritor japonés. Pero de buen nivel en términos absolutos. O me lo parece a mí.

Grand Central Terminal

Y como no, la espectacular «Gran Central Terminal» en el centro de Manhattan, este otoño pasado.

[Libro] The Memoirs of a Survivor

Literatura

Cuando hace un par de meses murió la ganadora del Premio Nobel en 2007, la británica Doris Lessing, me di cuenta que a pesar de la fama y el reconocimiento que recibió en vida no me constaba o no recordaba haber leído nada suyo. En ese momento me metí a mirar qué había disponible en libros electrónicos en mi tienda habitual y me llamó la atención la breve reseña del libro cuyo comentario traigo hoy. Y decidí que podía atreverme con la novela,… eso sí, en inglés. En castellano, no está disponible.

The Memoirs of a Survivor
Doris Lessing
4th Estate, 2013

Publicada por primera vez en 1974, una narradora, una mujer cuyo nombre no conocemos en ningún momento, una mujer que suponemos de mediana edad, aunque sin saber si esto quiere decir que está mas cerca de los cuarenta o de los sesenta, nos cuenta su historia en una sociedad en descomposición. Por motivos que tampoco podemos conocer, la civilización está en descomposición en todo el mundo. Se han cortado la mayor parte de las comunicaciones. Escasean los suministros de todo tipo de cosas. La gente abandona las ciudades y se dirige hacia el medio rural. Se supone que hay un gobierno y una autoridad en algún sitio, pero parece indiferente o inoperante ante los problemas de la gente. Los transportes públicos son irregulares. El suministro de agua y electricidad no siempre se puede asegurar, y poco a poco desaparece de algunos vecindarios. Y la narradora, de forma pasiva lo contempla todo desde la ventana de su apartamento, en una ciudad británica no identificada. Hasta que un día un extraño llega y le deja una chica, Emily, a caballo entre la niñez y la adolescencia, a la que acompaña una extraña mascota, Hugo, que lo mismo puede ser un gato con apariencia perruna que al contrario. A partir de ahí, Emily será la protagonista de las preocupaciones de la mujer, a pesar de la poca ascendencia que tiene sobre ella. Y presenciará cómo va transformándose, precozmente, y al mismo tiempo que la sociedad sigue descomponiéndose, aparecen nuevas formas de organización social, o nuevos peligros. Lo cual se mezclará con unas visiones que la mujer tiene en una de las paredes de su casa de lo que parece ser el pasado de Emily, un pasado con aspectos muy oscuros.

DLR y Canary Wharf

Imaginemos. Pongámonos a imaginar. Que los transportes públicos como DLR (ferrocarril ligero de los muelles, Docks Light Railway) y los grandes rascacielos como los de Canary Wharf, pierden su sentido, son insostenibles, e inútiles.

En varios lugares he visto descrito esta novela como perteneciente al género distópico. No me lo parece a mí. Una distopía implica una sociedad de apariencia ideal, «utópica», pero profundamente nociva para el individuo y sus libertades. Aquí no tenemos eso. Aquí tenemos una desintegración de la sociedad civilizada. Hace un tiempo leí un libro que hablaba de que esta sociedad podría encaminarse hacia «una nueva edad media». Utilizando el término «edad media» como un derrumbe de una civilización, similar a otros que ha habido previamente en la historia universal. Conocemos del declive de Micenas y otras culturas del Mediterráneo oriental como el Imperio Hitita en torno al año 1200 antes de nuestra era. El mito de Troya puede estar detrás de ese declive. Y de entonces datan las llamadas invasiones de los Pueblos del Mar. De hecho, la Grecia clásica helénica no es descendiente directa de la Grecia micénica. Conocemos el hundimiento del Imperio Maya, poco antes de la llegada de los invasores europeos. Y sobretodo, conocemos el hecho que dio lugar a la expresión «edad media»; el derrumbe del Imperio Romano de Occidente, que transformó la Europa Occidental de una cultura de ciudades, comercio, obras de ingeniería, comunicaciones y complejas instituciones políticas y sociales, en la Europa germánica, rural, feudal, con limitadas comunicaciones en las medias distancias, agraria, sufridora de epidemias, muchas veces asociadas a la pérdida del conocimiento en ingeniería civil, con una mortalidad más elevada en la población y un retroceso demográfico.

Camdem Markets

Que los mercadillos como los de Camdem no son una atracción turística sino una necesidad para el trueque y la supervivencia.

Eso es lo que nos está mostrando Lessing aquí. La descomposición de una sociedad compleja política y socialmente, un derrumbe de las comunicaciones. Un retorno a la economía de trueque. Una desaparición de las tecnologías. Y una vuelta a una sociedad más elemental. Más tribal. Más violenta. Donde la principal preocupación es la subsistencia. El derrumbe de las comunicaciones es tan total, que apenas se sabe lo que sucede, o más bien se intuye, lo que pasa en otros barrios, en otros vecindarios. Llegan algunas noticias del «este». Ninguna de los que se desplaza en agrupaciones «neotribales» hacia el «norte» o el «oeste». Y en medio de este panorama, la mirada enfocada en esa joven adolescente que ha de madurar como persona y como mujer, en los sentimientos y en la muy necesaria inteligencia práctica, en un tiempo récord. Porque las normas han cambiado.

Mientras leía la novela, me preguntaba constantemente qué significan las visiones en la pared. ¿Estamos en el terreno de la fantasía? ¿Es una argucia argumental para contarnos unos antecedentes? ¿Es una defensa de la personalidad en la narradora ante los miedos que surgen en un entorno progresivamente más duro o más hostil? Y la escena final… ¿forma parte de la fantasía? ¿es una metáfora? ¿un «happy end» o un «falso happy end» que esconde un drama o una tragedia final?

British Museum

Que los edificios más emblemáticos de nuestra sociedad acaban en la ruina y no son dignos más que para la curiosidad de civilizaciones futuras, como el Partenon para los visitantes del British Museum.

No ha sido una lectura fácil. Me costó cogerle el tranquillo. Más leyendo en un idioma que no es el mío, y en el que me defiendo, pero que no domino lo suficiente como para leer un texto con tantas implicaciones como si fuese mi lengua materna. Pero en un momento dado, me encontré sumergido en una lectura apasionante, con un final que me desconcertó. Que sólo me satisface como metáfora de un final no especialmente feliz, por decirlo de una forma suave. Pero que no parece coincidir con el análisis que hacen otros, muchos de ellos mucho más sabios que yo. En cualquier caso, me ha parecido una lectura muy interesante, que me ha hecho pensar mucho, y que 40 años después de su publicación por primera vez me parece más actual que nunca. Porque realmente, una evolución hacia una «nueva edad media», una desintegración del sistema social actual, es un futuro posible. No sé si más o menos probable, pero sí posible. Alteraciones climáticas, derrumbes de sistemas económicos, conflictos bélicos, excesiva dependencia tecnológica de materias primas sobreexplotadas y no renovables,… No hace inventarse un meteorito, para prever un cambio social de esta magnitud.

Cementerio en Ilfracombe, Devon

Y que la única esperanza está en abandonar las ciudades, volviendo al campo, tal vez junto al mar como en Ilfracombe, Devon, pero que ni aun así la supervivencia es fácil,… De esto va la sociedad que nos muestra Lessing.

[Libro] Portales

Literatura

Hoy la cosa va de historieta. Comics. Recientemente recibí este librito como agradecimiento por un favor realizado que ahora no viene a cuento. Se trataba más de un detalle que de otra cosa. Pero la verdad es que me sorprendió. No lo esperaba, ni tampoco es un libro que yo me hubiese comprado, creo, por mi mismo. Aunque se dan una serie de factores para que se pueda considerar un regalo adecuado; por lo menos, pensado y más personalizado de lo que pueda parecer. Me explicaré. Quien siga este Cuaderno de ruta habitualmente sabe que suele haber una entrada semanal dedicada a la televisión. A las series de televisión. Los jueves, suele ser. Mañana, si todo va bien, toca. Y también puede que sepan que por la afición que he cogido a la celebrada serie Game of Thrones (Juego de tronos), este verano me merendé los cinco volúmenes publicados hasta ahora de Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, en los que se basa la teleserie. Pues bien, ante mí tenía hace una semana un librito de historietas cuyo guionista es el propio Martin, y que está basado en un piloto de una serie de televisión que nunca se llegó a producir en los años 90. Os cuento un poco de qué va.

Portales
Escrito por George R.R. Martin (traducción de Daza Estudio)
Dibujo de Stefano Martino
Aleta Ediciones – colección Alerta, 2013

Almozara - Río Ebro...

El día de Reyes por la mañana estuve paseando por la Almozara, y me encontré estos grafittis tan vistosos…

En el planeta Tierra, digamos que en un época actual y en «este» planeta Tierra, de repente, como de la nada, en medio de una autopista en algún lugar de Estados Unidos se materializa una mujer joven, extrañamente vestida y extrañamente armada, que sufre «un accidente» y es llevada a un hospital donde la atiende el doctor Thomas Manson. Pero ante las extrañas armas y el extraño comportamiento de la chica, pronto se interesa por ella el FBI. La chica aprende el inglés rápido, aunque no muy bien, y así nos enteramos que se llama Gata y que se ha escapada de una versión alternativa de la Tierra en un universo paralelo, en la cual el planeta está en poder de unos alienígenas que tienen a la humanidad esclavizada. Alienígenas que pronto aparecerán persiguiendo a Gata. El único modo de escapar es atravesando unos «portales» que unen los diversos universos alternativos, de los cuales hay una infinidad. Manson, «Toe Mas» como le llama Gata la ayudará a escapar por uno de ellos, pero en el barullo, acabará atravesándolo él también. Y aparecen en otra Tierra, cerca de Denver, pero en un universo donde un agente biológico ha acabado con todo los combustibles fósiles derivados del petróleo, y han regresado a una cultura preindustrial.

Evidentemente, esta claro por donde iba a ir la serie. Un esquema que nos parece clásico. El fugitivo, versión universos paralelos. Algo que ahora ya hemos visto también en el campo de la ciencia ficción, bien sea entre dichos universos paralelos, bien entre distintos puntos de un mismo universo, bien como viajeros en el tiempo. Pero en aquel momento, a principios de los noventa, hubiese sido una relativa novedad.

He de decir que las historietas, el volumen consta de cuatro, son bastante entretenidas, bien dibujadas por Martino, y aprovechan bien los recursos gráficos para la acción que plantean. Otra cosa es que esto hubiese funcionado en televisión. Donde en aquella época, los alienígenas podían tener aspectos relativamente cutres, si el presupuesto no era muy alto, así como los efectos especiales. Bueno. Yo, me he entretenido. Divertido.

Almozara - Río Ebro...

… que me parecen muy adecuados para una entrada sobre historietas de saltos entre universos, ¿no os parece así?

[Libro] Historias en los libros y películas que todas se parecen; a propósito de «Starhawk»

Literatura

Hace unas semanas leí un breve artículo que salía en Microsiervos. En el se criticaba la situación actual del cine norteamericano, en el que cualquier asiduo de las salas de cine, o de los largometrajes de ficción cualquiera que sea la forma en que acceda a ellos, tendrá una sensación de «déjà vu» permanente. La sensación de que todas las historias le resultan familiares. Todas tienen una estructura similar, tan similar, que cada vez hay menos lugar a la sorpresa en el cine más comercial norteamericano, y de buena parte del cine mundial, actual. Se habla allí de la mala influencia que tiene el libro Save the Cat! The Last Book on Screenwriting You’ll Ever Need, que parece ser el libro de cabecera de la mayoría de los guionistas actuales.

Ilustremos la cuestión. El título del libro viene del hecho de que en la mayoría de las películas actuales, el héroe de la historia, en un momento dado, hace algo, quizá no especialmente heroico, pero que hace que caiga bien al espectador. Por ejemplo, salva a un gato de una anciana o de unos niños, o cualquier otra mascota. Una acción de este tipo, que aumenta la simpatía del público con el personaje, aparece en muchas películas más o menos en un momento similar de la acción.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

He observado que, a pesar de su elevado nivel tecnológico y científico, la cultura norteamericana se basa en «recetarios» prácticos para hacer distintos tipos de cosas. En las revistas de fotografía, algo que sigo con frecuencia, son frecuencias los artículos «how to». Enseñan en pasos sistemáticos como hacer algo. En lugar de dar los elementos para que la persona aprenda a pensar por sí misma y resolver el problema, se le proporciona una «receta», y todos contentos. El mencionado libro sería el «how to» básico del escritor de guiones.

El caso es que mi sensación va más allá. Se extiende a buena parte de la literatura actual, especialmente aquella que aspira a entrar en las listas de «superventas». «Best-sellers», como ya los conoce casi todo el mundo. No es infrecuente encontrarse en las tramas de las historias de ficción norteamericanas a personajes, muchas veces chicas jóvenes pero no sólo, que realizan cursos de «escritura creativa». Hace tiempo que me los imagino como los «how to», los recetarios para escribir novelas de éxito. Supongo que muchas de las escritoras que han visto recientemente cómo sus sagas interminables dedicadas a los adolescentes fantasiosos, o a las marujas con apetencias sexuales,  ascendían imparables en las listas de ventas. Aunque la crítica literaria no se sienta tan emocionada por sus logros, ni el lector que haya desarrollado un mínimo de criterio a lo largo de su vida.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

Y diréis, ¿a qué viene todo este rollo ahora? Bueno, todo el mundo tenemos la necesidad de evadirnos de vez en cuando. Y el cine o la literatura de evasión está ahí para eso; aunque en muchas ocasiones proceda de los «recetarios» para escribir guiones o novelas que han desarrollado los prácticos norteamericanos. Claro está, siguiendo la «receta» y echándole algo de imaginación e inventiva, eventualmente se pueden conseguir productos que merecen la pena ser tenidos en cuenta. En el campo de la ciencia ficción, hace años descubrí un autor, Jack McDevitt, que cumplía los requisitos. Historias relativamente estandarizadas, planteadas en un par de universos con relativas similitudes donde el viaje interestelar es posible, de aventuras, con personajes protagonistas femeninos capaces y potentes, y bastante entretenidas. Uno de esos universos es el llamado ciclo de las Máquinas de Dios, o de Priscilla «Hutch» Hutchins, una piloto interestelar al servicio de una academia de ciencias, en un futuro situado unos pocos siglos en el futuro, en el que el viaje interestelar es posible, y el ser humano está empezando a desplegarse por las estrellas. Aunque parecía que esta serie o ciclo estaba finiquitado, este otoño lo ha resucitado utilizando un recurso también típico. Ha escrito lo que se da en llamar una «precuela». Una historia que sucede en el tiempo cronológico interno de la ficción, antes que todo lo anterior. A que os suena. Veamos de qué va esta nueva novela en la que volvemos a tener como protagonista a la animosa y decidida Priscilla Hutchins.

Starhawk (Engines of God, 7)
Jack McDevitt
Headline; noviembre de 2013
Edición electrónica

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

En esta novela que se sitúa cronológicamente por delante de las seis anteriores de la saga, encontramos a una joven Priscilla Hutchins, poco más que una adolescente, en su viaje de prácticas para recibir la licencia de piloto interestelar, junto con el capitán Jake Loomis, un veterano, metódico y eficiente piloto interestelar. Pero durante el viaje se encontrarán con dos situaciones. Darán con una misión perdida tiempo atrás en la que encontrarán pruebas de un encuentro con una especie alienígena, y serán llamados a una misión de rescate, en la que otro joven piloto estelar sacrificará su vida para salvar la de un grupo de adolescentes a su cargo. Esto provocará que Loomis vuelva con remordimientos a su hogar, pensando que debería haberse sacrificado él mismo. En cuanto a Hutchins, su primera misión en solitario le servirá para tomar conciencia de que algunos esfuerzos de colonización interestelar son éticamente dudosos por el daño a las ecologías alienígenas. Y le forzará a tomar un trabajo administrativo en la estación espacial que orbita la Tierra. A partir de aquí las cosas se complicarán, con nuevos misterios y nuevos peligros que surgirán donde menos te lo esperan y que llevarán a que ambos personajes se vuelvan a encontrar en apuros antes del final.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Buena parte del comentario sobre lo que es esta novela lo he comentado en los párrafos introductorios. Al igual que buena parte de la obra de McDevitt es literatura de entretenimiento con algún propósito de reflexionar sobre algunos temas trascendentes, aunque a un nivel relativamente básico, sin una excesiva profundidad que pueda ahuyentar a los posibles lectores. Sin embargo, también es cierto que en mi opinión queda por debajo de sus predecesoras. El personaje de Hutch no tiene el carácter interesante de las anteriores novelas, incluso cuando sólo era un personaje secundario de la trama. Parece que en su juventud era una chica simpaticona pero no con el carácter que desarrolla posteriormente. Lo que no le impide ser eficiente y razonablemente inteligente, aunque tópicamente impulsiva, como se espera de alguien joven.

Este es el principal defecto de esta novela y de muchas similares; la abundancia de tópicos. Y por lo tanto su previsibilidad. Nada inesperado. Una novela de evasión de manual. Que tira de receta. Que puede ser agradable de leer, aunque como ya digo, un paso por detrás de las que hicieron que me aficionara a este autor de evasión. Por cierto, no lo he dicho, pero leí la versión original en inglés. No es muy compleja de leer, claro está.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

[Libro] Astérix chez les pictes

Literatura

Tengo varias cosas que comentar por aquí. Un par de libros, alguna película de cine, alguna actividad fotográfica,… pero no doy más abasto. Así que poco a poco. Hoy toca una «actualización». Sí. Desde hace ya muchos, muchos, muchos años, comencé con la colección de todos los álbumes de las aventuras de Astérix, sólo historietas, no especiales y cosas similares, en su lengua original, en francés.

Para mí, ha habido dos épocas claras en las aventuras del héroe galo. Como muchos más han reconocido antes de mí. Antes y después de Goscinny. René Goscinny fue un escritor de novelas y guionista de historietas francés absolutamente genial. AstérixLucky LukeIznogoud,… entre otros personajes de cómic recibieron el ingenio del parisino que nos abandonó con 51 años, mucho antes de lo que a sus fans nos hubiera gustado. Y Le pétit Nicolas,… algunas de cuyas novelas son absolutamente imprescindibles. La muerte de Goscinny marcó muy notablemente la calidad de los guiones de los irreductibles armoricanos, pero cuando le coges cariño a alguien lo sigues en la riqueza y en la pobreza, en la alegría y en la tristeza. Ahora parece que ha comenzado una nueva etapa, una tercera, en la que el dibujante de toda la vida de los personajes, quien afrontó en solitario la tarea de mantener vivo al personaje, Uderzo, ha decidido colgar los lápices. La edad pesa. Son 86 los años del prestigioso dibujante. Así que ha cedido el paso a una nueva pareja de autores, que van a mantener el estilo de los personajes. Se trata de Jean-Yves Ferri, guionista y Didier Conrad, dibujante. De momento tienen la misión de seguir con la tradición. No plantean renovaciones radicales de los mismos, modernizaciones de ningún tipo. Y ya nos han mostrado su primer trabajo. Que es lo que vengo a comentar aquí. Por supuesto, en su idioma original, como todos los que tengo.

Astérix chez les pictes
Jean-Ives Ferri, guionista; Didier Conrad, dibujante
Editions Albert René, 2013

El mar del Norte en Stonehaven

Tras recalar en las gélidas aguas del mar del Norte, aquí en la costa de Stonehaven, el picto será llevado por las corrientes hasta las costas armoricanas donde lo encontrarán nuestros héroes.

Como ya he dicho se mantiene la tradición. Y el esquema de la aventura es clásico en muchas de las anteriores. A los mares que bañan las tierras de la aldea de irreductibles galos llega congelado en un bloque de hierro un extraño extranjero. Vistiendo una falda de cuadros y con extrañas pinturas o tatuajes en su cuerpo, Panoramix lo identifica como un picto, procedente de la lejana Caledonia, al norte de Bretaña (en su acepción de la historia antigua, es decir, Gran Bretaña). O sea, lo que hoy conocemos como EscociaMac Oloch se llama el picto. Y cuando consigue recuperar el habla, cuenta como el malvado Mac Abbeh lo cogió preso y lo echó atado a un tronco al «loch», de donde llegó a las heladas aguas del Mar del Norte. La intención de Mac Abbeh es proclamarse rey de los pictos ya que ha fallecido el ilustre Mac II. Y además a secuestrado a la bella Camomille, la amada de Mac Oloch para hacerla su reina consorte. Ni que decir tiene que AstérixObélix partirán con el picto para hacer justicia. Y si por el camino se cruza algún pirata o alguna legión romana, ya saben lo que les toca.

Como digo, pocas sorpresas en cuanto al desarrollo de la historia. La principal preocupación del dibujante ha sido ser fiel en la medida de lo posible al estilo de Uderzo; parece que todavía no es tiempo para la renovación del personaje. Y eso sí. Sin que llegue al grado de genialidad y diversión que nos proporcionó Goscinny, el guion ha mejorado bastante con respecto a la época anterior. Así que bienvenidas sean las nuevas aventuras de Astérix le gaulois.

Castillo de Urquhart y Loch Ness

Y mucho cachondeo con «Nessie», así que supongo que el loch de Mac Oloch será el Loch Ness que vemos en la foto desde el castillo de Urquhart, a quien Obélix, siempre tan fino con sus deducciones, confunde con una nutria grande. Y bueno, y más cachondeo con los gaiteros, el «agua de malta», etc, etc, etc,…

[Libros] Un gramo de odio

Literatura

Sinceramente, no recuerdo porqué el 25 de octubre pasado adquirí este libro del francés Frantz Delplanque. La novela negra la consumo en dosis casi «homeopáticas». No había oído nada a priori del autor. Los comentarios en Amazon son realmente elogiosos, pero ¿fiables? Supongo que debía de estar de promoción, y algo hubo que me llevó a adquirirlo en su versión electrónica. Os cuento ahora lo que me ha parecido.

Un gramo de odio
Frantz Delplanque; traducción de Paula Sanz Cifuentes
Alfaguara, 2013

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La acción de la película transcurre en Largos, población que deduzco ficticia en la costa vascofrancesa, no lejos de Biarritz. Más probablemente en las Landas que en Pirineos Atlánticos. Bueno. Como tiene playa, os dejo la de San Juan de Luz. Que no para lejos.

Jon Ayaramandi es un vasco francés, que tras un desengaño amoroso de juventud en Londrés que le llevó a acabar con la vida de su aristocrático competidor, se ha ganado la vida como asesino asueldo en su tierra. Ha sido el mejor. Carece de antecedentes policiales. Pero con algo más de sesenta años decide que es el momento de retirarse, y gracias a la documentación que está en su poder, consigue una «pensión de jubilación» del mafioso que ha sido su jefe durante años. Retirado en un pueblo costero vascofrancés, se deshace del abusador amante de una joven vecina, y se gesta una amistad entre ambos, que se hace más profunda cuando ella, Perle, da a luz a Luna, una niña a la que adopta como nieta. Seis años más tarde, desaparece Al, el novio tullido de Perle, con quien no se lleva bien. Pero esta le exige que haga algo. Así se meterá de nuevo en los sórdidos ambientes de la mafia del suroeste francés para desentrañar el misterio del novio desaparecido. Las cosas se harán más personales cuando alguien se meta con Louise, una mujer por la que ha empezado a sentir algo más que una atracción física.

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De pescadores va la cosa, aunque sospecho que se refiere más a los de caña que a los de faenar con barcos como estos, también en San Juan de Luz.

Ya he dicho que mi consumo de novela negra es muy moderado. Cuando encuentro un ejemplo del género que me gusta, me gusta mucho. Pero si no, me parecen un aburrimiento tremendo. Cosas que pasan. El caso es que esta novela tiene ritmo. Ritmo de rock and roll, ya que está lleno de referencias a la musica pop-rock de los últimos cuarenta o cincuenta años. Y nos encontramos con un antihéroe que no podemos evitar que nos caiga bien. Es un asesino. Despiadado y frío si llega el momento. Pero tiene 68 años. Y si lo que lo movió a llevar su vida por el lado oscuro fue un desengaño amoroso, es el amor tanto a sus hija y nieta «adoptivas» como a la voluptuosa Louise lo que le llevará a pasar  al lado justiciero. Con alegría, con elegancia, con algunos bofetones de más y con no pocas resacas. Elementos clásicos de la novela negra, pero llevados con gracia.

He empezado diciendo que no sé cómo se me ocurrió comprar este libro eletrónico. Pero no me arrepiento en absoluto. Me lo he pasado muy bien, y me lo he leído en un plis-plas. Mis recomendaciones.

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Y alguna notable escena se desarrolla metidos en los caseríos pirenaicos. En el lado francés, y no en el español, como este paisaje del valle de Baztán en Navarra. Pero están al lado.

[Libros] Thousandth Night

Literatura

Hace un par de semanas escribía el comentario Casa de soles, «space opera» de Alastair Reynolds, que sin ser perfecta me gustó bastante. Especialmente me gustó el potencial de los personajes protagonistas y del universo que había creado alrededor del clan Gentian, los mil clones de Abigail Gentian. Cuando terminé el libro e investigué un poco sobre el autor, me enteré que había una novela corta anterior en la que presentaba a Campion y Purslane, los ingeniosos y animosos protagonistas de la mencionada novela. Aquella tenía unas dimensiones espaciotemporales y un argumento que le daban un toque de naturaleza casi épica. Veremos que la obra que presento aquí tiene un carácter más modesto, pero quizá no menos interesante. La he leído en inglés.

Thousandth Night
Alastair Reynolds
Subterranean Press

Tres millones de años antes de los sucesos que se nos contaban en House of Suns, nos encontramos a Campion como narrador del encuentro que cada 200.000 años realizan durante 1.000 días y 1.000 noches los integrantes del clan Gentian. Originalmente, eran los mil clones de Abigail Gentian, y durante cada noche, cada uno de ellos pone a disposición de los demás las memorias de lo que ha vivido en el tiempo que ha transcurrido desde el anterior encuentro. Aquella memoria que sea elegida como la mejor designará al responsable de organizar el siguiente encuentro. Campion fue el ganador, y a creado Reunion, un planeta acuático, con un archipiélago donde celebran el encuentro los Gentian. Campion está melancólico. Se ha pegado toda el ciclo anterior admirando puestas de soles en distintos lugares del universo. La única que le anima es Purslane. Aunque el desinterés que muestran por el contacto sexual con otros miembros del clan hace que sean mirados de mala manera; la monogamia y la relación estable es un tabú en el clan. Pero la vivaz Purslane se percatará de que otro clon ha manipulado sus memorias. Y ha cometido el error de informar que estuvo en un mismo sistema planetario donde Campion admiró una de sus puestas de sol. Sospechando un complot a gran escala cuyas consecuencias pueden ser de escala galáctica, CampionPurslane investigarán, descubrirán uno o varios crímenes, pero no será hasta la milésima noche, la del cierre del encuentro cuando el misterio se aclare. Con gran espectacularidad, eso sí.

Si en House of Suns la aventura adquiría carácter de epopeya galáctica, aquí nos encontramos confinados a un mundo, y a lo que no deja de ser una novela detectivesca disfrazada de ciencia ficción. Es cierto que los elementos futuristas tienen importancia en toda la trama, y que el fondo es también ese escenario galáctico que luego dará lugar a la novela mayor. Pero estamos ante todo ante una novela de crimen y misterio, que se lee bien, que tiene sus cosas positivas sin pretender ser una gran obra ni nada de esto, pero que sí nos permite conocer a nuestros protagonistas y sus caracteres con tanta profundidad como en la novela mayor.

No es necesario leer esta novela corta para leer House of Suns, pero yo la recomiendo. Y en cualquier caso, es muy entretenida.

Noche de diciembre

Indudablemente, las noches de diciembre en Zaragoza no son tan mágicas como las de los mundos que crean o modifican los gentians a lo largo y ancho de la galaxia,… pero es lo que tenía a mano.

[Libro] Carnaval y otros cuentos

Literatura

Aunque nunca he sido un especial fan de Memorias de África, versión cinematográfica, la literaria no la he leído, hay una novela corta de Isak Dinesen, una historia, que en su momento me embobó, tanto en su versión literaria como cinematográfica. Se trata de El festín de Babette. La sensibilidad, la gracia, la profundidad, la agilidad de la escritura, características todas que me encantaron. Y hace unas semanas encontré que Letras Nórdicas tenía en su cátalogo de libros electrónicos esta colección de once relatos de la escritora danesa. Y decidí ir a por ella, para comprobar si podía reproducir las sensaciones que tuve con la estupenda Babette.

Carnaval y otros cuentos
Isak Dinesen (seudónimo de Karen Blixen); tradución de Jaime Silva
Nórdica Libros; septiembre, 2013

Kastellet

Isak Dinesen, la baronesa Karen Blixen, fue danesa, y alguno de sus cuentos claro está sucede en Copenhague. Quizá sus protagonistas pasearon alguna vez por el Kastellet, la ciudadela militar próxima a la famosa sirenita.

Antes de contar las cuestiones específicas de esta colección de cuentos, tendré que contar mis sesgos. Todos tenemos experiencias previas que sesgan nuestra opinión. Prejuicios se les podría llamar también, sino fuera por el sentido peyorativo que la palabra nos evoca. Sesgos; nuestra opinión se tuerce o desvía tras uno o varios eventos que nos marcan en nuestra vida. De muy jovencito, adolescente, me encantaban los cuentos y relatos cortos. Leía muchos. Tantos que he olvidado una buena proporción de ellos. Hasta que alrededor de los 21 años leí la versión íntegra, la verdadera, la buena (años más tarde leí también el original en inglés, que llevo siempre cargado en mi Kindle) de The Bottle Imp (El diablo de la botella) de Robert Louis Stevenson. La sensibilidad, los valores, la capacidad de hacerte viajar y soñar de este cuento, del cual había leído versión cortas o adaptadas a la infancia desde niño, ha hecho que sea una de mis obras literarias favoritas. Pero me sucedió un fenómeno curioso. Después, pocos cuentos me resultaban satisfactorios. Y de un ávido lector de este tipo de obras me convertí en alguien que muy esporádicamente me acercaba a esta forma literaria. En ocasiones me he forzado, y he encontrado unas cuantas para disfrutar. Pero con un sentido muy crítico.

Mansión cerca de Durham

Pero Blixen tenía mundo, y escribió tanto en danés como en inglés; un curioso cuento se da en una hacienda con caballos, como esta cerca de Durham, en el norte de Inglaterra.

Toda esta introducción vine a «cuento» de lo siguiente. Con esta colección de cuentos de la danesa Blixen, bien sea por su calidad, por su originalidad, o porque yo mismo me he encontraba en el estado de ánimo adecuado para ello, he recuperado muchas de aquellas sensaciones que hacen que cojas el relato corto y no lo puedas dejar de leer hasta el final. Con temas variados, pero que conllevan un profundo examen de lo que es el ser humano, desde las ligerezas del carnaval, a los viajes, a las relaciones familiares, a la imaginación y la fantasía infantil, al significado del amor, y la siempre difusa frontera entre el mundo real y el mundo fantástico o mágico en la literatura. Son realmente 11 relatos absolutamente disfrutables, entre los cuales me costaría seleccionar unos sobre otros, porque cada uno durante su lectura te absorbe lo suficiente para hacerte olvidar el resto. Desde luego, el que da nombre a la colección es uno de los más destacables, pero hay muchos otros, que combinan sabiamente la intriga con la prosa poética que les da forma. Y finalmente, siempre he considerado que lo más difícil de una historia es saber terminarla. Saber cerrarla. O saber cómo no cerrarla; cómo dejarla para que viva en la mente del lector. Y ahí descubro que Blixen es maestra. Y probablemente esa es uno de los grandes méritos de estos cuentos. Que en muchas ocasiones no mueren. Quedan vivos y siguen en la mente del lector.

Una gran adquisición, una recomendación segura, una delicia para leer cada noche antes de dormir y dar continuidad en sueños a esas historias de apariencia inacabada, o cuyo final depende realmente de cómo le lector dé sentido a lo que acaba de leer.

Nærøyfjord

Y uno de los cuentos más curiosos, «El oso y el beso», transcurre en la abigarrada costa noruega, no lejos de los fiordos como este Nærøyfjord.

[Libro] Casa de Soles

Literatura

Cuando hace un par de meses releía El sol desnudo de Isaac Asimov, sin darme cuenta inicié una reacción en cadena que me ha metido en una situación curiosa. La «space opera» ha sido de siempre una de mis variantes preferidas del género de la ciencia ficción. Pero al mismo tiempo, también ha sido un subgénero en el que he encontrado muchos truños y que me ha hecho ser cuidadoso con lo que leo. Ahora accedo a una «space opera» literaria de ciento a viento, con cuidado, salvo ciertos autores que me proporcionan más entretenimiento que otra cosa. El caso es que tras la lectura de la obra mencionada al principio, me entraron ganas de leer la versión actualizada y renovada de una de mis favoritas, El viaje interminable de Marion Zimmer Bradley, que encargué en versión electrónica y en inglés, no parece estar traducida al castellano, bajo el título The Endless Universe. El Universo interminable.  Está en espera, porque tardó un tiempo en estar disponible, y alterno géneros cuando leo obras de ficción. El caso es que como consecuencia de este encargo, Amazon me mandó sugerencias sobre el género, y una de las propuestas era el libro que traigo hoy, de un escritor que no había leido nunca y que tenía curiosidad, Alastair Reynolds. Y en general, ya puedo adelantar que me he llevado una agradable sorpresa.

Casa de soles
Alastair Reynolds; traducción de Álvaro Sánchez-Elvira Carrillo
La Factoría de Ideas (Solaris ficción), 2012

Nos encontramos millones de años en un futuro, en una galaxia en la que se han desarrollado, y muchas veces desvanecido, un sinnúmero de civilizaciones humanas o de especies de origen humano, e incluso alguna de inteligencia artificial mecánica. Por el espacio viajan en ciclos de 200.000 años los «shatterlings» del clan Gentian, 999 de ellos clones de Abigail Gentian, con sexos diferenciados. Más uno de ellos que es la propia Abigail, integrada en su momento, seis millones atrás entres sus clones como uno más. Gracias a sus mejoras biológicas, su capacidad de viajar a velocidades relativísticas, y de dominar el paso del tiempo, son capaces de recorrer la galaxia, recogiendo la historia de la misma y realizando impresionantes obras de ingeniería espacial. Cada 200.000 años se reunen y ponen en común sus recuerdos y experiencias. Existen otros clanes de «shatterlings», clones de otros contemporáneos de Abigail. Entre todos forman La Ciudadanía. Suele viajar solos. Pero hay una excepción. Campion en su Dalliance y Purslane en su Alas Plateadas de la Mañana, la nave más veloz de los clanes, viajan juntos. Y están enamorados. Lo cual no está bien visto. Se acerca el momento del nuevo encuentro del clan, pero una serie de peripecias les lleva a llegar tarde y con un invitado, Hesperus, una inteligencia mecánica. Esto les permite no caer en una emboscada que acaba con casi todo el clan, quedando poco más de 50 supervivientes, que tendrán que desentrañar el misterio de la emboscada, y algunos otros que llevan ocultos durante 3 millones de años.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

La obra se divide en ocho partes. El primer capítulo de cada una de ellas está dedicado a conocer la historia de Abigail Gentian, en «flashback», mientras que el resto de los capítulos son narrados en primera persona alternativamente por Campion y Purslane. Lo cual dinamiza mucho la comprensión global de lo que está sucediendo en la historia.

Esta obra me ha sorprendido muy positivamente. La capacidad de realizar con razonable dinamismo una aventura espacial que transcurre en miles de años, con naves que cruzan la galaxia a fracciones muy elevadas de la velocidad de la luz nos sumerge en una aventura sumamente entretenida, que curiosamente sólo flojea en los capítulos en los que los Gentian permanecen parados en un planeta. En general, Reynolds nos propone un universo capaz de ser escenario de historias de buen nivel, y en las que trata algunos de los temas universales de la literatura general, o la de ciencia ficción en particular. La amistad, el amor, el sentimiento de pertenencia a un grupo por disperso que pueda estar, el ancestra miedo de los seres humanos a las inteligencias artificiales que tanto ha dado de sí en la ficción literaria o cinematográfica, …

Es cierto que Reynolds, que es científico astrónomo de formación, es capaz de crear un universo que gustará a los partidarios de la ciencia ficción dura. Que respeta de forma razonable los postulados conocidos de ciencia moderna. Se toma alguna licencia, claro está, pero es bastante convincente. Sin embargo, aunque plantea los temas importantes de las relaciones humanas, no siempre los desarrolla con la habilidad necesaria. Crea dos personajes, Campion y Purslane, que son un bombón. Empatizas con ellos inmediatamente. Son los más humanos de todos sus congéneres, los más apasionados. Son audaces y generosos. Pueden defenderse, y pueden matar, pero no sin necesidad. Son aptos para la empatía con quienes son distintos. Y están enamorados. Y debén ser muy muy guapos. Uno se enamora de Purslane con facilidad. Pero Reynolds creo que no les saca todo el partido.

En cualquier caso, estamos ante una novela que me ha gustado bastante, incluso con sus altibajos y aspectos perfectibles. Tal es así que he buscado y leeré en cuanto pueda su antecesora, Thousandth Night, que siendo una historia independiente, sucede en el mismo universo y con personajes comunes. Es una novela corta. En fin, para quienes gusten de la buena ciencia ficción, una lectura recomendable, con momentos muy inspirados.

Y aun me queda alguna «space opera» extra que leer. Me va a llevar un tiempo todo esto, ya que procuraré intercalarlas con otras obras de otros géneros.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.

[Libros] Los prisioneros de Chalon / Pole Pole

Literatura

Esta semana traigo dos nuevos libritos, artículos periodísticos publicados por la editorial eCicero, con la variante que si los dos anteriores que he comentado en estas páginas estaban comprados en papel, estos han sido en formato electrónico.

El primero de ellos

Los prisioneros de Chalon
Jay Allen; traducido por Daniel Gascón
eCícero; Huesca, 2013

nos ha llevado a una prisión nazi en la Francia ocupada, poco antes de que los Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, donde el periodista norteamericano Jay Allen fue detenido e ingresado prisionero durante un tiempo, hasta que finalmente fue trasladado a otra prisión y luego liberado.

Curioso artículo extenso, en parte diario en parte memorias, a partir de las anotaciones hechas en prisión y de los recuerdos de aquellos días, en los que se nos traza el relato de los diversos sucesos trascendentes que le sucedieron durante aquellos tiempos, mostrándonos cómo eran tanto sus compañeros presos como los guardas alemanes. Empatizando con todos, aunque no necesariamente, como es obvio simpatizando con todos. Se lee fácil y te lo ventilas en un rato.

Puente de Brooklyn

El hecho de que Stanley trabajara para el New York Herald me da una excusa para volver a mostrar fotografías de mi reciente viaje a la populosa ciudad yanqui; aquí el puente de Brooklyn.

El segundo de ellos

Pole Pole
Martín Caparrós
eCícero; Huesca, 2013

nos cuenta el viaje del periodista argentino Martín Caparrós, siguiendo a finales del siglo XX por la actual Tanzania, la ruta que en su momento realizó el periodista americano Stanley para encontrarse a orillas del lago Tanganika con el explorador y misionero británico Livingstone.

En este caso estamos ante un libro de viajes en el que, en lugar de centrarse en el tipismo y las bellezas naturales del país esteafricano, nos da un paisaje del entorno social y humano que se encuentra, manifestando las diferencias entre la visión romántica de África en la época de los exploradores, frente a los entornos de pobreza, corrupción y enfermedad de los países surgidos tras la descolonización.También muy recomendable.

Washington Street (Brooklyn)

Y en esta, el puente de Manhattan visto desde Washington Street en Brooklyn.