[Libro] El nombre de la rosa (a propósito de #CharlieHebdo)

Literatura

Este comentario sobre un libro que no acabo de leer sino que leí por primera vez cuando tenía 21 o 22 años, recién publicado en España, está inspirado por la tragedia de Charlie Hebdo.

Para exponer con racionalidad las ideas que me surgen necesariamente tengo que desentrañar el desenlace de la parte «detectivesca» de la novela. Si alguien no lo ha leído y no quiere conocer qué pasa, queda advertido.

Leí El nombre de la rosa de Umberto Eco por primera vez hace 29 o 30 años. Llevaba dos o tres años publicado en España y un día, en el tren camino de Jaca, un amigo sacerdote que tenía yo entonces lo estaba leyendo, y me lo recomendó vivamente. José Manuel era relativamente joven, tendría entonces 31 o 32 años, y no me parecía un sacerdote católico al uso. No sé cómo hubiera evolucionado y cómo sería a estas alturas. Por aquel entonces se me ocurrió decirle que si seguía fumando tres paquetes al día, corría el riesgo de palmarla a los cuarentaytantos; sentía yo mucho cariño por aquel hombre. Sólo vivió 10 años más. A estas alturas de mi vida, confío más en el Teorema de Bayes que en el dios del que me hablaba José Manuel.

Las religiones abrahámicas más conocidas, a pesar de estar emparentadas entre sí e incluir un código de comportamiento similar, llevan siglos enfrentadas entre sí, con el surgimiento de frecuentes movimientos fundamentalistas e intolerantes. Catedral de Milán.

Las religiones abrahámicas más conocidas, a pesar de estar emparentadas e incluir un código de comportamiento similar, llevan siglos enfrentadas entre sí, con el surgimiento de frecuentes movimientos fundamentalistas e intolerantes. Cruzadas o jihad son términos similares; guerras santas, guerras de religión. Incluso los cristianos, entre quienes han surgido movimientos cismáticos en distintos momentos de la historia, se han enfrentado con las armas por su religiones, tan similares por otra parte, o han aplicado procedimientos inquisitoriales, no exclusivos de la iglesia católica, aunque estos sean los más conocidos.. Catedral de Milán.

El caso es que cuando regresamos de aquel fin de semana en Jaca me hice con una copia del libro y lo devoré con pasión. Recuerdo perfectamente que en aquella primera lectura, me sentí totalmente atrapado por la historia detectivesca que protagoniza el franciscano Fray Guillermo de Baskerville con la ayuda del joven benedictino Adso de Melk. Después, con intervalos de aproximadamente 10 años entre ellas, realicé nuevas lecturas del libro. Conocido el desenlace de las misteriosas muertes en la abadía benedictina medieval italiana, me sentí más atraído por otros aspectos del libro. En un momento dado, por su esbozo de los conflictos entre güelfos y gibelinos, entre los que apoyaban el poder secular del papado y los partidarios del emperador del Sacro Imperio, entre quienes defienden el papel de los eclesiásticos en política y los que defienden la separación entre las iglesias y los estados. En otro, las condiciones de vida de las gentes de la edad media y el papel de las abadías en el desarrollo cultural y económico, los movimientos de regeneración de la iglesia, las discusiones sobre las riquezas materiales de los eclesiásticos. Más maduro, por las metáforas y los símbolos que se esconden en las líneas en las que Eco desarrolla su historia. Nunca me gustó la película, tan apreciada por el público. Empobrece enormemente el contenido del libro.

Hoy me parece que la novela se ha puesto tristemente de actualidad. Toda la trama detectivesca del libro gira alrededor de unas misteriosas muertes que se están produciendo en la abadía. Abadía famosa por su magnífica biblioteca, configurada arquitectónicamente como un laberinto, y guardada con celo de cancerbero por los monjes bibliotecarios. Tanto para que otros sabios puedan acceder a muchos de sus tesoros, como para evitar que accedan a aquellos libros considerados como sacrílegos, contrarios a la religión o peligrosos para las almas de los fieles. Preservación del saber y censura simultáneamente. Todas las muertes parecen asociadas a un libro. Un libro misterioso que finalmente se desvelará como el segundo tomo, pérdido para siempre, de la Poética de Aristóteles. Una segunda parte de una obra que trata sobre la comedia, sobre la risa. Algo intolerable para el asesino, ese ciego español (cuanto simbolismo hay en este libro), ese Jorge de Burgos, para quien todo aquel que lea este libro, para todo aquel que incite a la comedia, a la risa, a la parodia, como forma de expresión merece la muerte. Para quien dios nunca rio.

La religión islámica, muy avanzada y culta durante la edad media, se extendió desde la península arábiga por todo el norte de África y por buena parte de Asia, entre pueblos muy diversos. Hoy, los problemas de descolonización, el petróleo, la pobreza y otros conflictos tradicionales, es fuente de numerosos grupos extremistas partidarios de la violencia. Mezquita Nueva de Estambul.

La religión islámica, muy avanzada y culta durante la edad media, se extendió desde la península arábiga por todo el norte de África y por buena parte de Asia, entre pueblos muy diversos. Hoy, los problemas de descolonización, el petróleo, la pobreza y otros conflictos tradicionales, son el caldo de cultivo de numerosos grupos extremistas partidarios de la violencia. Mezquita Nueva de Estambul.

Era 1327 cuando sucedieron los hechos narrados. En aquellos momentos Europa se sacudía de encima como podía, con no poca incoherencia y mucha pobreza, irracionalidad y sangre, la caída de la civilización clásica que asoló sus ciudades y su cultura, y se acercaba al renacimiento. Guillermo de Baskerville representa el pensamiento racional y protocientífico de Guillermo de Ockam. Y los acontecimientos politicos que acontecen en la abadía son precursores de los cambios que la era moderna traerá al subcontinente europeo. En aquellos momentos, fuente de ilustración, conocimiento y ciencia era el islam, que había heredado de forma más fiel muchos de los conocimientos que los clásicos nos legaron. Casi setecientos años después, la civilización occidental producto de la evolución de aquella Europa medieval se ha impuesto de una forma u otra en todo el globo, a pesar de que lleva al menos 100 años en crisis, los 100 años que datan desde el comienzo de la Primera Guerra Mundial. La cultura islámica, por el contrario, sufrió una crisis mucho más profunda y duradera que le ha llevado a retroceder a cotas de incultura, fundamentalismo y violencia muy graves.

En cualquier caso, tanto entonces como ahora, independientemente del credo que profesen, en ningún momento han faltado los fundamentalismos religiosos que no quieren que el ser humano ría. Ría y sea feliz. Ría y se comunique sin acritud. Que la ironía, la parodia, la caricatura sean las armas en las que se debatan las ideas y no los venenos, las bombas o los fusiles de asalto. Estos son días tristes. Pero a pesar de todos tenemos que recuperar la risa y la sonrisa. Porque si no, esos fundamentalismos religiosos, sea sacerdotes, imanes, ayatolás, popes, pastores, lamas o quien sea, serán los que irán ganando. y eso no lo podemos permitir.

Los judío han tenido que sufrir durante siglos la discriminación y la persecución por parte de sus vecinos, cristianos o musulmanes, desde que perdieron su tierra en sus revueltas contra Roma. El peor momento sin duda fue el antisemitismo alemán bajo la dirección de los nazis. Hoy en día, con un estado propio, lejos de haber aprendido los problemas de la intolerancia religiosa, aplican políticas de discriminación contra otros grupos religiosos y tienen políticas violentas y expansionistas a costa de grupos étnicos y religiosos que consideran inferiores ante los ojos de sus dios.

Los judío han tenido que sufrir durante siglos la discriminación y la persecución por parte de sus vecinos, cristianos o musulmanes, desde que perdieron su tierra en sus revueltas contra Roma. El peor momento sin duda fue el antisemitismo alemán bajo la dirección de los nazis. Hoy en día, con un estado propio, lejos de haber aprendido los problemas de la intolerancia religiosa, aplican políticas de discriminación contra otros grupos religiosos y tienen políticas violentas y expansionistas a costa de grupos étnicos y religiosos que consideran inferiores ante los ojos de sus dios. Judíos ortodoxos en las calles de Cracovia.

[Libro] Rashomōn y otros cuentos de Ryunosuke Akutagawa

Literatura

En este día de Año Nuevo, puesto que no hay muchas cosas que hacer salvo descansar de la dinámica festiva, y ya que llevo un poquito de retraso con algunos temas que tendrían que haber ido apareciendo en este Cuaderno de ruta, voy a redactar una segunda entrada mientras voy viendo un pequeño maratón de animación japonesa que había preparado para este día. Estoy rompiendo algunas tradiciones. Digéramos que estoy como comenzando una década nueva, a pesar de que no hay ninguna cifra relacionada con los años que termine en cero. Y algo que lleva un poquito de retraso es el comentario de mis lecturas. Así que voy con una de ellas. Que no es de un libro. Sería de dos, o simplemente de los diversos cuentos o relatos cortos que nos ofrece un autor japonés de principio de siglo muy interesante, Ryūnosuke Akutagawa.

Hay un motivo muy concreto por el que me interesé por este autor. Y el motivo es que escribió los relatos en los que se basó Akira Kurosawa, muy libremente, para el argumento de su famosa y excelente película Rashōmon.

Las mitologías budistas y sintoistas en el fondo de muchos de los relatos de Akutagawa, así como los animales míticos de las mismas.

Las mitologías budistas y sintoistas en el fondo de muchos de los relatos de Akutagawa, así como los animales míticos de las mismas.

Digo que pueden ser dos libros puesto que hace unos años me regalaron el libro El dragón, Rashōmon y otros cuentos de la editorial Quaterni, del que fui leyendo de vez en cuando algún aquí capítulo según me venía. A estas alturas no puedo recordar si los he leído todos, porque lo fui haciendo esporádicamente y en desorden. En cualquier caso, hace poco me llegó otra colección de relatos del autor, que he estado leyendo hasta hace unas semanas. Releyendo porque tengo la sensación de que todos estaban en el anterior. En cualquier caso, estamos ante colecciones de cuento que tienen tonos y temas muy diversos. Situados todos en Japón, en diversos momentos de su historia antes del advenimiento Meiji, los hay de aventuras, los hay de humor, los hoy de magia y mitología japonesa, los hay de auténtico terror. Leyendo estos cuentos entiendes mejor de dónde viene la rica imaginería que preside los filmes, las historietas y todo tipo de artes y obras procedentes del país del sol naciente. Porque tenemos unas narraciones con una riqueza de descripciones que nos transporta muy vividamente al Japón medieval.

La puerta Rashōmon se encontraba en Kioto, aunque hoy en día yo no existe.

La puerta Rashōmon se encontraba en Kioto, aunque hoy en día yo no existe.

Curiosamente, no me parecen los relatos relacionados con la excelente película de Kurasawa los más destacados, por lo que habrá que atribuir al genio del cine japonés el mérito del interés de su historia. En comparación es muy notable e impresionante su relato de terror, El biombo del infierno. La historia del excéntrico y antipático pintor de corte, de su bella hija y de su duro señor, extremece por su abigarrado, inesperado y horroroso final. Horroroso no por su mala calidad; al contrario, por su excelente calidad al transmitirnos una sensación de horror.

Yo recomiendo sin lugar a dudas la lectura de estos cuentos para acercarse a la literatura y a la imaginería nipona. Se leen bien, son diversos, y muy entretenidos. Una excelente opción para «desengrasar» las fiestas. Aunque para eso quizá sea mejor ponerse una sudadera y unos pantalones deportivos y empezar a quemar calorías.

Kiyomizu-dera - Kioto

No faltan personajes femeninos en las historias de Akutagawa; bellas y delicadas cuando jóvenes, pueden ser verdaderas brujas cuando son viejas y pobres.

 

[Libro] Cuando calienta el sol

Literatura

Tres libros tengo para comentar. Y al ritmo en que suelo hacerlo, uno a la semana, me va a dar tiempo a leer otro muy gordo antes de que me quede sin reservas. Seguiré el orden en que terminé las lecturas. Y con el primero de ellos, voy a rondar el lado pícaro de la vida. Porque este verano leí una recomendación sobre esta colección de relatos eróticos, y dado su más que moderado precio, me decidí a comprar el libro. Era una lectura recomendada para el verano. Pero se me convirtió en otoñal.

Adelanto ya que no son lecturas recomendadas para todos los públicos. Tienen muchos rombos. Los más veteranos entenderán la referencia a la geometría.

Cuando calienta el sol: Diez historias eróticas para remojarse
Diana Gutiérrez, Ricardo Cebrián, Álex Hernández-Puertas, Leticia S. Murga, Mateo Serna, Sofía Chase, Carolina Trias, Rocío Vega, Dizzie Gent, Dafne Giralda Fuentes
Editorial Café con Leche
Versión electrónica

Como bien dice el título, se trata de una colección de diez relatos de contenido erótico, ambientados todos ellos «cuando calienta el sol». Es decir, en el verano. El tono es diverso; aunque predomina la picardía y el buen humor, también hay algún espacio para el drama, e incluso la ciencia ficción. Hay relatos el-ella, el-el, ella-ella, a dos, a tres, con marcianos, con hadas,… de lo más variado, y teóricamente para todos los gustos.

Hoy me apetece viajar fotográficamente a la Florencia de Bocaccio que a cualquiera de los escenarios del libro de relatos.

Hoy me apetece viajar fotográficamente a la Florencia de Bocaccio que a cualquiera de los escenarios del libro de relatos.

Yo tengo algunos problemas con el género erótico/pornográfico. El primero es que mi nivel está puesto muy algo. En casa, de toda la vida, hubo un ejemplar del Decamerón de Bocaccio. Era del Círculo de Lectores, el servicio de compra de libros a domicilio por suscripción. Cada mes venía «el del círculo» y  te dejaba la revista. Si te interesaba algún título lo marcabas en la hoja de pedido, lo entregabas «al del círculo» y te lo traía y te lo cobraba. Si no marcabas nada, tenías que coger el recomendado del mes. Pues supongo que mi madre, que tenía bastantes inclinaciones lectores, y era mucho menos pacata que lo que aparentaban la mayor parte de las mujeres de la época, en uno de esos meses se agenció la colección de 100 relatos que el florentino (al menos de adopción) nos dejó como recuerdo de la peste de 1348. Y yo que en un momento dado devoraba cualquier libro que hubiera por casa, empecé a merendarme aquellos cuentos, que para mi sorpresa en muchas ocasiones tenían un tono erótico festivo de lo más agradable. Mi madre nunca puso traba alguna a mi lectura de aquel libro. Al fin y al cabo era un «clásico», más antiguo que el Quijote. El caso es que estableció en mí una referencia a la narrativa galante y erótica que ha puesto muy difícil desde entonces que me guste lo que leo en este género.

Y estos relatos no han sido distintos. Supongo que la recomendación que leí se debió a que quien la escribió mantendría algún tipo de relación de amistad o algo con los responsables de la nueva editorial que lo publicó. Hay algunos de ellos que no valen gran cosa. Son los típicos que cuentan encuentros sexuales, con descripciones más o menos gráficas, que siguen los esquemas de la pornografía más habitual, la cual me aburre bastante. No obstante, se encuentra alguno que tiene algo más de gracia o posibilidades, no siempre bien resueltas. El de la chica que toca el violonchelo empieza muy bien y luego patina bastante hacia el final. El de las hadas tiene su gracia. El de los extraterrestres me parece una ida de olla como otra cualquiera.

La ciudad tuvo que estar muy triste durante la epidemia de peste negra de 1348.

La ciudad tuvo que estar muy triste durante la epidemia de peste negra de 1348.

El género erótico es un género difícil. Últimamente se ha popularizado algo más «gracias» al porno para marujas que nos llega desde el otro lado del Atlántico, y que a todas luces se queda muy lejos de propuestas más interesantes y más osadas que hace décadas ya que se escribieron en este lado del océano. En un momento dado, la relaciones de dominación, el grafismo de las descripciones del acto sexual o las relaciones que se apartan mucho de lo socialmente establecido son los reclamos para atraer a un público en general bastante desorientado. Lo cierto es que volvemos a lo de siempre. Sea un drama o sea una comedia, el erotismo ha de ser un ingrediente transversal a lo importante. Y lo importante es una historia que interese, unos personajes bien construidos cuyas vidas nos importen o queramos vivir, y cierta habilidad para usar el idioma a la hora de contarlo. Si no se dan estos requisitos… da igual todo el picante que le quieras poner… no salimos de la mediocridad. Menos mal que nos queda Bocaccio.

Pero aparte de eso, es estupendo estar en Florencia en cualquier otro momento, a pesar de las nuevas plagas de la modernidad, los turistas.

Pero aparte de eso, es estupendo estar en Florencia en cualquier otro momento, a pesar de las nuevas plagas de la modernidad, los turistas.

[Libro] Sueño

Literatura

Asistí hace unas semanas, un sábado al mediodía a la hora del aperitivo, a la celebración con tertulia del décimo aniversario de Los Libros del Zorro Rojo en la librería Cálamo. Esta es una pequeña editorial, a caballo entre Buenos Aires y Barcelona, especializada en libros ilustrados. No historietas o novelas gráficas, sino libros con una historia en prosa o poéica que se ve acompañada del trabajo de un ilustrador. Me interesó conocer algo más de este concepto de libros que siempre me han atraído, aunque no tengo muchos, y me pasé. Hubo una pequeña tertulia antes de tomar los aperitivos y permitir las charlas informales, en la que participaron Fernando García, dos ilustradores Elisa Arguile, José Luis Cano y un representante de la editorial, Samuel Alonso. Aunque breve, se pusieron sobre la mesa ideas interesantes sobre el libro ilustrado, a favor y en contra. Más sobre ellas cuando comente el libro que nos ocupa.

El caso es que al final de la tertulia y del breve aperitivo, decidí llevarme uno de los libros de la editorial, optando por un relato corto de Haruki Murakami, ilustrado por Kat Menschik. Para quienes me sigan con cierta asiduidad, no hará falta recordarles que el escritor japonés es uno de mis favoritos en la actualidad. Así que no podía dejar escapar la oportunidad. Aunque hay otro libro del mismo autor y editorial que también me atraía. Para Navidad.

Sueño
Haruki Murakami, relato; Kat Menschik, ilustraciones; Lourdes Porta, traducción
Libros del Zorro Rojo, 2013
Edición en tapa dura

Invitados a la tertulia previa al sencillo aperitivo de celebración del aniversario de los Libros del Zorro Rojo en la librería Cálamo.

Invitados a la tertulia previa al sencillo aperitivo de celebración del aniversario de los Libros del Zorro Rojo en la librería Cálamo.

La protagonista de esta corta historia, seis capítulos leídos en seis noches consecutivas antes de conciliar el sueño, me pareció lo oportuno, es una mujer joven, en el Japón actual en el momento en que se escribió la historia, ama de casa, casada con un dentista que pasa buena parte del día trabajando, y con un niño del que se ocupa con la atención que se espera de una madre. Una familia a la que quiere, pero por la que no siente una pasión desbordante. Una mujer que se ve a sí mismo todavía atractiva, pero atrapada en una rutina sin fin y sin muchos alicientes. Siendo estudiante en la universidad, pasó por un periodo de tres semanas de insomnio, que le afectaron mucho física y psicológicamente. Ahora, cerca de cumplir los treinta años, en una extraña noche, con sombras que acechan en su dormitorio, vuelve a perder el sueño. Pero al contrario que en la ocasión anterior, se siente más viva que nunca. Comienza a leer impulsivamente, en principio Ana Karénina, luego otras obras, durante toda la noche y buena parte del día. Comienza a recorrer la ciudad en coche por las noches. Se ocupa de su familia en lo justo y preciso, pero desarrolla toda una actividad paralela de la que su marido y su hijo nada saben. Se siente fuerte, vital,… a pesar de la ausencia absoluta de horas de sueño. Lo único que percibe es que todo esto habrá de terminar de algún modo.

Murakami nos traslada de nuevo, aunque sea por breves páginas, a un mundo en el límite entre la realidad de lo cotidiano y el reino de lo fantástico, o incluso de lo onírico. Aunque tradicionalmente los héroes de las historias del escritor nipón son hombres, en esta ocasión sitúa en el centro del conflicto a una mujer. Una mujer que sufre de muchas de las características de los protagonistas de Murakami. Un vacío o una levedad en la existencia, un distanciamiento de los sentimientos más apasionados, un hartazgo de las rutinas cotidianas. Y eso lleva a un flirteo con las conductas alternativas, incluso peligrosas, como un modo de salpimentar la existencia personal.

La noche se abate sobre las calle más tradicionales de Gion, en Kioto. Sería la hora de dormir y los sueños, pero no para la protagonista del relato.

La noche se abate sobre las calle más tradicionales de Gion, en Kioto. Sería la hora de dormir y los sueños, pero no para la protagonista del relato.

Uno de los argumentos recurrentes en el coloquio con el que comenzaba esta entrada era sobre la conveniencia o no de ilustrar una obra que en principio no ha estado concebida para ser ilustrada. Entre los propios ilustradores presentes, parecía que la opinión predominante es que hay que reservar la ilustración para obras concebidas de este modo desde un principio, y de este modo dotarlas de una coherencia interna adecuada. Sin embargo, la obra literaria pura supone la capacidad del lector de sumergirse en el universo de la narración, y representarlo mediante su imaginación, ilustrarlo con su mente. Una ilustración actuaría restringiendo la libertad del lector para imaginar, al presentarle unas imágenes definitorias del mundo conceptualmente creado con las palabras. No lo sé.  No me ha pasado nunca. Aunque no muchos tengo varios libros en el que la narración se acompaña de alguna ilustración, o incluso en alguna colección, de fotografías. Sin embargo, nunca me ha pasado que esas imágenes sustituyan las que yo creo en mi propia imaginación. De alguna forma, las complementan o incluso las enriquecen. En el caso en que nos ocupan, mi imaginación me presenta fácilmente el mundo cotidiano de la protagonista. Le puedo poner cara, puedo visualizar su dormitorio, su casa, la piscina donde se ejercita, incluso el interior del viejo utilitario con el que recorre la ciudad por la noche. Puedo imaginar sin problemas, a mi modo, las sombras que acechan en la noche, y que dan comienzo a su periodo insomne. Pero la ilustración de Kat Menschik me aporta una dimensión extra. No siendo ilustraciones de carácter realista, sino que de alguna forma tienen una aire onírico, como procedentes de esas ensoñaciones que la protagonista ha dejado de generar, me trasladan a una interpretación de la realidad que yo imagino como si la protagonista viviera una ensoñación en sí misma. Considero un acierto la combinación de relato e ilustraciones, incluso si el primero no fue concebido en primera instancia para ser ilustrado.

Con un final abierto a la imaginación del lector, elemento muy importante en las obras de Murakami, es también un final inquietante, casi en el reino del terror, de una forma más efectiva que las obras adscritas formalmente a ese género. En cualquier caso, es un libro que se puede leer en un rato, aunque recomiendo una lectura pausada. Empapándote de las vivencias de la protagonista. Y en cualquier caso, un libro bastante recomendable en sí mismo.

Murakami utiliza a su favor como siempre la riqueza imaginativa de las mitologías tradicionales nipones, llenas de dioses y espíritus que ocasionalmente interfieren en los asuntos de los humanso; incluso si no lo presenta exactamente así, sus propuestas tienen una influencia clara de este origen.

Murakami utiliza a su favor como siempre la riqueza imaginativa de las mitologías tradicionales nipones, llenas de dioses y espíritus que ocasionalmente interfieren en los asuntos de los humanso; incluso si no lo presenta exactamente así, sus propuestas tienen una influencia clara de este origen.

[Libro] Dans le café de la jeunesse perdue

Literatura

Con un fin de semana muy marcado por cuestiones profesionales, un simposio de comités de ética asistencial que se celebró el viernes y el sábado por la mañana, el resto lo he pasado de forma muy tranquila y sin mayores novedades. Así que comienzo la semana con un libro que ya terminé hace unos días. El segundo de los que adquirí para conocer la obra de Patrick Modiano, el más reciente premio nóbel. Y si el primero de los que leí y que ya comenté en estas páginas fue una obra temprana en la obra del escritor, esta de hoy es más reciente en su fecha de publicación, aunque también transcurre en un París de varias décadas atrás.

Dans le café de la jeunesse perdue
Patrick Modiano
Editions Gallimarda, 2012
Versión electrónica

Les Deux Magots

Nos desplazamos con esta novela a la «rive gauche» parisina, a los cafés de los artistas… de los cuales queda todavía la presencia de Les Deux Magots en Saint-Germain-des-Prés.

Situada la acción en algún momento de los años 50 o 60, en París como ya he dicho, cuando la «rive gauche» era refugio de artistas e intelectuales, esta novela intenta descubrir quién es Louki, apodo de Jacqueline Delanque, una misteriosa joven que durante un tiempo fue cliente habitual del café Le Condé, no lejos de los ambientes universitarios y de las librerías de Saint-Germain-des-Prè. Son cuatro los narradores que nos llevarán a conocer quienes esta mujer. Un estudiante de la escuela de minas que la observa en el café, un detective privado que busca su paradero, la propia Louki presentándonos su difícil transición de la adolescencia a la juventud y uno de sus amantes. Sus orígenes modestos en lo peor del barrio de Pigalle, sus fugas y su flirteo con la droga, un extraño y fallido matrimonio, su deambular por los distintos ambientes de París,…

Figura

Tampoco nos movemos muy lejos de los jardines del Luxembourg, próximo al barrio latino y a la Sorbonne.

Estamos ante una novela con fuerte carga existencialista, pero su versión más pesimista. Sobre la base de que es difícil conocer a una persona, que distintos observadores pueden tender distintas versiones de esa persona, Modiano nos presenta un carácter femenino fuertemente melancólico, depresivo. Condicionado, muy condicionado por el entorno, su existencia parece predeterminada en un fatalismo existencial que como digo se me antoja muy pesmista. Al igual que me sucedió con el libro anterior que comenté del autor, es necesario que transcurra una buen proporción del contenido de la novela, no muy larga por otra parte, para que empiecen a encajar las piezas que constituyen el rompecabezas del carácter y la personalidad de Louki/Jacqueline.

Aunque indudablemente interesante, la novela no ha acabado de engancharme. Y el autor, tras estados dos novelas no lo veo entre mis opciones inmediatas para continuar con la lectura de su obra. Más si es cierto que como he leído en algún lugar sus obras tienen estructuras y temáticas similares. Pero tampoco diré que ha sido decepcionante o un tiempo perdido. Por otra parte, habiendo leído ambas obras en su idioma original, un francés culto, me ha servido para quitarme un poco el óxido en esta lengua que, por el predominio mundial del inglés, últimamente tenía algo abandonada.

Boulevard de Rochechouart

Y Montmartre y el boulevard Rochechouart también se encuentran en la vecindad de Pigalle, lugar de la infancia y adolescencia de Louki/Jacqueline.

[Libro] Nanas para un principito

Literatura

Conozco a Ana, Anvica para algunos, de aventuras fotográficas. Siempre me da una «insana» envidia su X100. Pero también desde hace ya un par de años sigo Aventarte, un blog que dinamiza con una amiga, y que define muy bien la frase que acompaña al título; un lugar de cuentos, imágenes y sentimientos. En los últimos años, para la primavera han lanzado una iniciativa, un concurso, que titulan Apadrina un libro. La idea me pareció excelente desde el momento que la conocí. Pedir a la gente que recomendasen un libro que hubiesen leído con un comentario que permitiese a futuros lectores del mismo intuir qué podían encontrar. Por qué ese libro era interesante. Y a ser posible libros «alejados» de la corriente principal editorial, de los superventas, de los poderosos conglomerados editoriales. Autores poco conocidos, o noveles, o libros de pequeñas editoriales aventureras y arriesgadas. He participado dos años; en 2013 y en 2014. La única pena es que parece la iniciativa no recibe la respuesta que merece, y cada vez somos menos los que nos animamos a participar.

En cualquier caso, las animadas chicas de Aventarte decidieron premiarnos a los participantes con un libro y unos detallas. Y aquí estos para comentar el libro. Y dar las gracias a Ana y Anabel, y a animarlas para el futuro.

Nanas para un principito
Manuel Cortés Blanco, textos; Raquel Ordóñez Lanza, ilustraciones
MAR Editor, 2014

El libro me llegó con dos detalles; una fotografía realizada por Ana y un simpático marcapáginas de ganchillo

El libro me llegó con dos detalles; una fotografía realizada por Ana y un simpático marcapáginas de ganchillo.

A lo largo de unos 20 capítulo, tal vez alguno más, el autor pone en boca de su hijo recién nacido, después un bebé, y durante los dos primeros años de vida del niño, sus observaciones sobre el mundo, la sociedad, la familia, la paternidad y la creatividad. El autor de los textos, Manuel Cortés Blanco, además de médico, colaborador con alguna que otra organización no gubernamental que le llevan a pasar temporadas lejos de casa en causas humanitarias, escribe y es narrador de historias. Cuentacuentos. Por lo que cada capítulo, que va reflejando las experiencias del niño y las reflexiones del padre, se complementa con un pequeño relato, un cuento al estilo de los de antaño, de países de «erase una vez que se era».

Este es un libro que yo he leído intentando ser fiel de alguna manera a su espíritu. Mientras durante el día afrontaba las lecturas de Murakami, ya comentado, y Modiano, quizá la semana que viene, casi todas las noches en las últimas tres o cuatro semanas he leído un capítulo del libro, por consiguiente, me he acostado a dormir con la lectura de un cuento. Capítulos y cuentos que intentan transmitir unos valores. Los que el autor propone para la educación de su hijo, pero que al hacerlos públicos, lleva implícita la propuesta para el conjunto de sus lectores. Valores de tolerancia y compromiso social, con unas gotitas de conservadurismo moderado en su visión de la familia y del medio urbano y rural. Por lo menos, así los he percibido yo.

La lectura del libro me ha retrotraído en el tiempo a la época de mis 12 o 13 años, cuando leí Corazón (Cuore) de Edmundo de Amicis. Un libro que también nos contaba la cotidianidad de un niño, con una exaltación de una serie de valores sociales y familiares, salpicado de cuentos y relatos cortos, algunos más famosos que el propio libro que los contiene.

León es la ciudad en la que transcurren la mayor parte de las "aventuras" de este "principito" moderno; lugar en la que estuve hace ya catorce años, admirando un fenomenal locomotora de vapor, de las de antaño.

León es la ciudad en la que transcurren la mayor parte de las «aventuras» de este «principito» moderno; lugar en la que estuve hace ya catorce años, admirando un fenomenal locomotora de vapor, de las de antaño.

El libro, desde su título, hace constantes referencias a Le Petit Prince de Saint-Exupéry, que no está mal, aunque es un texto realmente notable, pero sobre el que considero que sufre una sobreexposición social y mediática que hace que se cite en todo momento y circunstancia, incluso cuando no viene al caso o no hay correlación entre la idea expuesta y lo que en la novela corta del piloto francés se refleja. No digo que pase esto con el libro de Manuel Cortés; pero si reconozco que genera en mí una desconfianza contra la que tengo que luchar con el fin de ser… si no objetivo, al menos ecuánime. Al igual que aquel «principito» este también es un libro ilustrado, con las estimables ilustraciones de Raquel Ordóñez Lanza.

Dado el potencial público de un libro de estas características, en conjunto me parece una propuesta adecuada y equilibrada. Sin muchos riesgos. Lo normal es que las experiencias de trabajo del autor en determinados entornos como consecuencia de su trabajo en las organizaciones no gubernamentales podrían dar lugar a reflexiones más complejas, más duras, quizá no tan esperanzadas con el género humano, si tengo que basarme en mis conversaciones con otras personas que han participado en proyectos similares. Pero aquí se centra en unos valores básicos de compromiso social y familiar que no vienen mal. Aunque reconozco que en el mundo en que nos toca vivir, un reconocimiento a las realidades familiares diversas y no basadas en la familia tradicional que aquí se nos presenta, podría llegar a más público. O estar más comprometido con la realidad social. Ya digo que me ha parecido percibir un toque de conservadurismo. Moderado. Pero que ahí está.

En cualquier caso mi agradecimiento a los autores y a Aventarte por permitirme asomarme a esta venta de historias y cuentos, que nunca viene mal.

Pero también mantienen relaciones con Zaragoza, y ahora no tengo el libro a mano mientras escribo esto pero el niño ¿fue bautizado si no recuerdo mal en la Seo? Mira tú.

Pero también mantienen relaciones con Zaragoza, y ahora no tengo el libro a mano mientras escribo esto pero el niño ¿fue bautizado si no recuerdo mal en la Seo? Mira tú.

[Arte / Fotografía] Comprando (muy modestamente) arte: Postales desde el Limbo – Fotografía y otras artes visuales

Arte, Fotografía

Comprando (muy modestamente) arte: Postales desde el Limbo – Fotografía y otras artes visuales.

Nunca me había decidido a comprar obra artística. Alguna vez me había tentado alguna fotografía en alguna feria y en alguna galería, pero me siento muy inseguro. En el enlace anterior os cuento como en un entorno de evento solidario, he comprado mis tres primeras obritas de arte. «Obritas» por el tamaño. Que de la calidad… si no me gustasen no las hubiese cogido ¿no?

[Libro] Kafka en la orilla

Literatura

Es un hecho que los dos primeros libros que leí de Haruki Murakami me interesaron, pero también, hasta cierto punto se me atragantaron. Fueron Norwegian Wood (absurdamente traducido el título como Tokyo Blues) y Al sur de la frontera, al oeste del sol. No fue hasta que leí After Dark cuando le cogí el tranquillo al autor. Y desde entonces, no he dejado de leer ninguna de sus novedades y he ido recuperando novelas anteriores. En esta ocasión, no sabía qué me iba a encontrar con esa referencia a cierto autor checo en el título. He de confesar que no he leído a Kafka, así que no tengo referente para comparar.

Kafka en la orilla
Haruki Murakami; traducido por Laura Porta Fuentes
Tusquets Editores, 2006
Edición electrónica, 2013

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Los bosques primarios de los climas subtropicales húmedos son importantes en la trama de la novela de hoy.

En los capítulos impares seguimos las peripecias de un joven de 15 años que se presenta a sí mismo como Kafka Tamura, que se ha escapado de casa donde vive con su padre, un famoso escultor, que siente desde hace tiempo la ausencia de la madre y de la hermana mayor, y que siente un gran vacío en su vida. Su huida le llevará de Tokio a la isla de Shikoku, donde algunas personas insospechadas le ayudarán, y acabará viviendo en el entorno de una pequeña biblioteca privada de Takamatsu. En los capítulos pares, sin embargo, conoceremos la historia del anciano Nakata, que quedó discapacitado intelectualmente durante la guerra mundial y que vive modestamente en Tokio de un subsidio gubernamental, no lejos del anterior, buscando gatos domésticos desparecidos de sus hogares. Un extraño incidente mientras busca a una gatita, le hará huir también de la ciudad; con ayuda de un joven camionero de 25 años, se encaminará también hacia la isla de Shikoku. Parece que los destinos de ambos están destinados a encontrarse.

Estamos ante ese género que se da en llamar realismo mágico. Cuando el autor nos muestra acontecimientos extraños, propios de la literatura fantástica, pero en un entorno que nos es cotidiano, compatible con el universo real en el que vivimos. Con una estructura que nos recuerda la de El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, que leí no hace mucho, en las peripecias de los protagonistas se alternan lo cotidiana y hechos fantásticos, mágicos, o de carácter sobrenatural. Hechos que indudablemente ayudan a sazonar los dilemas a los que se enfrentan los protagonistas. De hecho, si con el tiempo he ido cogiéndole el gusto a las obras del autor es porque he entendido que lejos de intentar luchar buscando los porqués de estas situaciones, hay que verlas como claves para interpretar o comprender los mencionados dilemas. Y bueno,… están los gatos… que tienen un importante papel en todo esto. Y Johnnie Walken (que por su aspecto un diría que se tendría que apellidar Walker, uno de los misterios del libro) y Colonel Sanders,… Y la música. La de Beethoven, la de Coltrane, y otros…

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Bosques que el autor sitúa en una de las cuatro islas principales del archipiélago japonés, Shikoku, pero que también podemos encontrar en la isla de Miyajima, que os muestro en las fotografías.

Los personajes de Murakami pueden parecer a primera vista normales. Pero no tardamos en encontrar a esos seres, muchas veces hombre jóvenes o adolescentes con dificultad para encontrar su rumbo, que se alían o se confrontan con personajes femeninos mucho más potentes, mucho más fuertes, incluso con sus debilidades. En este caso ambos personajes, tanto el joven como el anciano están ahí; porque el anciano no deja de ser poco más que un niño a efectos prácticos, totalmente perdido en un mundo fuera de las calles de su vecindario y sus rutinas.

Otro elemento importante es la naturaleza. Ahora que tengo reciente el viaje a Japón, donde he visto en cualquier rincón de un bosque una expresión de religiosidad con un pequeño santuario, con una pequeña estatua, propias del sintoismo, que he visto un altar ante el que se inclinan los japoneses en el hueco de un árbol, comprendo mejor el significado de esos bosques de Shikoku que sirven de metáfora a otros mundos trascendentes, ese donde es posible que se encuentren las soluciones a los dilemas que se plantean los protagonistas.

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Ambas islas son bañadas por las aguas del Mar Interior de Seto, delimitado por la gran isla de Honsu y las más pequeñas de Shikoku y Kyushu.

Realmente, no es fácil comentar el libro, sin desentrañar algunos aspectos fundamentales que es mejor que descubra el lector. No se trata de desvelar o no desvelar la trama. Sino de acompañar a los protagonistas en su viaje de descubrimiento personal. Y en cierta medida, de redención personal. Murakami no da soluciones en sus obras a todos los dilemas que se plantean. La lectura de sus obras obliga a una actitud muy proactiva; el lector tiene que tomar sus decisiones personales sobre todo aquello que queda en el tintero y no se traslada expresamente a las páginas del libro.

He de decir que he disfrutado mucho con la lectura del libro, aunque en algún momento me he encontrado incómodo con la traducción. Pero evidentemente, imposible para mí acceder a la obra original como hago siempre que puedo con el francés y el inglés. Y quien sabe si en un futuro con el italiano ahora que me he puesto, parece que en serio, a estudiarlo un poco por mi cuenta.

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Y en los bosques, los kamis, espíritus o dioses de esa mezcla de religión y mitología que es el sintoísmo, religión tradicional japonesa.

[Fotografía] Exposiciones en el Centro de Historias de Zaragoza: Planeta en Positivo y ¿Poesía visual en Aragón?

Arte, Fotografía

Exposición en el Centro de Historias de Zaragoza: Planeta en Positivo – Fotografía y otras artes visuales.

En el enlace anterior encontraréis reproducida la colaboración que realice recientemente para el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, y que se publicó en el mismo el pasado día 2 de noviembre. Si vivís en Zaragoza o en sus cercanías, os la recomiendo vivamente.

Planeta en Positivo - Centro de Historias de Zaragoza

Un momento de las explicaciones sobre los proyectos que conforman la exposición «Planeta en Positivo».

Pero había otra exposición que me interesaba ver en el Centro de Historias, una con el título ¿Poesía Visual en Aragón? y que aquel día no tuve tiempo de visitar. Al final fui ayer, domingo, casi en el tiempo de descuento, porque era el último día para conocerla.

Siendo como se trata de una exposición ya pasada, que ya no es posible visitar, no me extenderé mucho animándoos a que vayáis. Con artistas que utilizan todo tipo de técnicas para realizar sus obras (dibujo, pintura, diseño, fotografía, escultura, diversas técnicas artesanas,…), juegan con los símbolos, con el contraste entre los objetos y lo que representan, y con la paradoja o el surrealismo para atraer nuestra mirada y transmitirnos un mensaje, me limitaré a poner algunos ejemplos para que os hagáis una idea de lo que nos pudimos encontrar.

Elegir estas sobre otras no implica una mayor o menor calidad, simplemente obras que me llamaron personalmente la atención por mis intereses o más fáciles de captar fotográficamente para poner una muestra de lo expuesto.

Obra con alusión a Buñuel de Isidro Ferrer

Muy diversas las técnicas esta peculiar navaja nos lleva inmediatamente, antes de leer el cuadradito con el título, a Luis Buñuel. Es obra de Isidro Ferrer.

Fotografías de María Angeles Cuartero Vicén

Como aficionado a la fotografía, me interesaron mucho estas metáforas visuales que nos ofrece María Ángeles Cuartero Vicén.

Obra de José Luis Yus

Este libro esculpido en metal y que nos transporta por el abecé es obra de José Luis Yus.

Obra de José Orna

Mucho llamaban la atención al público visitante estas pequeñas obras filatélicas, que nos ofrecía José Orna.

Obra de Carla Nicolau

Romántico, ¿verdad?, el código de barras de Carla Nicolau.

[Libro] La Ronde de nuit

Literatura

Hace unas semanas se anunció el nuevo nóbel de literatura, el francés Patrick Modiano. Dado que el francés es un idioma en el que puedo leer sin demasiados problemas, y dado que las versiones electrónicas de algunas de sus obras estaban a precios muy bajos en su idioma original, no así traducidas al castellano, me agencié dos para leerlas en este otoño, y conocer así los méritos de un autor hasta ahora desconocido para mí. Empezaré por una de sus primeras obras,… de allá por 1969.

La Ronde de nuit
Patrick Modiano
Ediciones Gallimard, 2012
Edición electrónica

Torre Eiffel

En un recorrido nocturno por la capital francesa, quizá qudemos para hacer nuestra ronda por Trocadero.

Estamos en París, en el verano de un tiempo evidentemente turbulento en la capital francesa, no cuesta imaginarse el tiempo inmediato a la derrota francesa ante el ejército alemán. Un verano en el que en la noche unos extraños personajes, con extraños nombres recorren las calles de la derrotada ciudad. Entre ellos aquel a quien conocemos como la Princesse de Lamballe, alterna entre dos grupos de esos personajes. Y que con el tiempo descubriremos que es un doble agente entre la Gestapo francesa y la incipiente resistencia clandestina a la ocupación alemana.

Guardia Republicana - Boulevard Henri IV

Pasaremos sin llamar demasiado la atención ante el cuartel de la Guardia Republicana del Boulevard Henri IV.

He reconocer que me costó entrar en este libro. Quizá porque el estilo de la narración, con la confusión de los apodos que los personajes llevaban me impedía entender lo que estaba sucediendo. Hasta el momento en que todo cuadró, y entonces me encuentro con que el autor ha ido forjando ante nosotros la figura del hombre, que muy joven, carece de motivación para vivir, de capacidad para establecer lealtades claras, dispuesto a morir, sin tener clara que causa merece la pena. Tengo la sensación de que Modiano hace una reflexión sobre esa Francia desmoralizada por la derrota, sin razón de ser en ese momento, y partida en dos, entre la colaboración del invasor y la resistencia al mismo.

La novela no es muy extensa, y si te entra, no tardas en leerla. Al final, me ha merecido la pena, y considero que es un obra interesante. Sin embargo, no es la obra que yo atribuiría a un candidato al nóbel. Bien es cierto que es una novela temprana. Veremos a ver que me dice la segunda novela que tengo en lista de espera.

Saint-Germain-des-Prés

Y si somos perseguidos, quizá encontremos refugio en la iglesia de Saint-Germain-des-Prés.

[Libro] Black Paradox

Literatura

Hoy comento un libro que me regalaron al poco de volver de Japón. Y se trata de una historieta de un autor de aquel país. Lo que aquellos que se sienten obligados a utilizar términos en otros idiomas para denominar a las cosas llaman manga en vez de historieta. Pero vamos, salvo que se lee al revés, es decir con las páginas en sentido opuesto al modo tradicional occidental y con las viñetas de derecha a izquierda en lugar de izquierda a derecha,… pues es una historieta. Bueno. Como parece que hasta la RAE tiene manga ancha y ha admitido el término manga, pues no nos lo pasaremos por la manga y a esta historieta la llamaremos manga.

Black Paradox
Ilustración y textos: Junji Ito
ECC Cómics, 2014

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

Japón es un país con una mitología rica y compleja, especialmente en su herencia sintoísta, la religion de base popular del país del sol naciente, con sus «ocho millones» de «kamis», dioses o espíritus de lo más variado, como este pequeño fortachón cerca de la cima del Monte Misen, en la isla de Miyajima. A partir de ahí se pueden crear muchos universos de ficción en las obras de fantasía, de manga o de otros géneros.

Una joven que esconde su identidad tras el seudónimo Marceau se reune con otras tres personas con las que ha contactado a través de internet con la intención de suicidarse. Ella ha perdido las ganas de vivir, pero los otros tres han llegado a esta situación como consecuencia de crisis de identidad por el contacto con sus otros yoes, dobles, duplicados, dopplegangers, o como se les quiera llamar, adopten la forma que adopten. Reflejos en un espejo, seres mecánicos o alguien que va por el mundo. Sin embargo, el suicidio colectivo fracasará, y como consecuencia, abrirán una puerta hacia otro mundo. Un mundo que no entienden bien, y menos aun las consecuencias de las interacciones que establecerán con él.

Toshogu - Nikko

Y el concepto de puerta a otros mundos, otras dimensiones o universos tampoco les extraño. El hueco de un gran árbol medio podrido en el santuario de Toshogu en Nikko es un lugar para ellos idóneo para «comunicarse» con sus «ocho millones» de espíritus, más antepasados y demás…

Se nos presenta esta obra como un manga de terror, de un autor especializado en el género, Junji Ito. El concepto de «obra» de terror, se refiera al modo literario o audiovisual que sea, hace tiempo que me tiene desconcertado. Cuando yo era pequeñito o simplemente jovencito, una novela de terror o una película de terror era algo que te provocaba miedo. Que hacía que recorrer el pasillo de casa por la noche fuera una carrera contra lo irracional. Que te diera miedo montar en un ascensor o entrar en una cabina de teléfonos. Que bajar al sótano de una casa de campo fuese una experiencia desasosegante. Que un perro aparententemente abandonado al pasar por el parque hiciese aumentar el ritmo de latido de tu corazón. Eso era una «obra» de miedo o terror. Hoy en día parece ser que consiste en obras donde contemplas o lees cómo a una serie de gente le pasan cosas desagradables con un nivel escatológico o hematológico, lo que vulgarmente llamamos «casquería» más o menos alto. Eventualmente, te dan sustos, especialmente en los medios audiovisuales, cine y televisión. Pero lo que se dice pasar miedo, y no digamos ya terror,… pues la verdad es que no. Nada. Ni por asomo.

Todaiji - Nara

Para acabarla de enredar, existe un fuerte sincretismo entre el sintoísmo que le es propia y el budismo que importaron siglos ha, con su propia colección de budas, bodhisattva, gurúes y demás héroes de naturaleza humana o trascendente que os podáis imaginar, con renacimientos de almas que no son las que eran, aunque los conceptos se mezclen con las reencarnaciones o las transmigraciones de otras creencias. Si no os aclaráis, yo no mucho, tal vez os lo exlique este malencarado boddhisatva del templo Tōdai-ji de Nara.

Esta obra de Ito no es una excepción. De hecho, más que una obra de terror, yo la consideraría como una obra de excesos. Una obra en la que progresivamente las situaciones en las que se encuentran involucrados son cada vez más desmesuradas, excesivas. Con un nivel de «asquerosidad» media también en un aumento conforme pasan los capítulos. La cuestión es que globalmente, conforme te vas metiendo en la acción, que sin duda es muy entretenida, vas asumiendo que lo que estás leyendo es una especie de parodia. Y como tal, funciona «de miedo». Desconozco si es esa la intención última del autor. Si lo es, prueba conseguida. Con un notable. Si no lo es, como me temo, y teniendo en cuenta que entre la comunidad de aficionados al género parece ser un autor respetado, supongo que lo que pasa es que soy un lector inadecuado. Soy un lector que difícilmente se deja arrastrar a un universo de este tipo.

Ya digo, no me he aburrido. El libro me ha sorprendido en algún momento, y me ha arrancado más de una sonrisa e incluso alguna sincera carcajada. Pero no me produce ningún interés en repetir la experiencia con productos similares.

Kencho-ji - Kamakura

En cualquier caso, la tradición de ilustración gráfica japonesa viene de antaño, y podemos encontrar imágenes similares en los mangas o en los murales del templo budista de Kencho-ji, en Kamakura.

[Libro] The Giver

Literatura

Traigo hoy un comentario sobre un novelita de ciencia ficción que vi recomendada en algún sitio, con uno de los temas que más me atraen; las sociedades distópicas. Formalmente, la presentan como la primera parte de una tetralogía. Sin embargo, como comentaré más adelante, esta obra de Lois Lowry para mí tiene sentido como una obra en sí misma. Con su final. La he leído en su idioma original, el inglés.

The Giver
Lois Lowry
Harper Collins Children’s Books, 2012
Edición electrónica

Nos encontramos en una pequeña comunidad que puede estar en cualquier sitio. Sus habitantes son felices. Viven en una sociedad perfectamente organizada y planificada. Cada uno tiene su papel en el mundo. Y Jonas, un niño a punto de cumplir los 12 años, se enfrenta al momento en que se le asignará su futura profesión y su papel en la comunidad. Vive en su familia, aparentemente ideal. No hay mentiras, no hay altibajos, no hay miedo al clima, ni a la falta de alimentos,… Todos son felices hasta que son «liberados». Generalmente cuando son anciano; ocasionalmente antes, si lo solicitan, si no se adaptan a la comunidad, o si se salen de los comportamientos aceptados. Pero hay un precio que tienen que pagar. Nadie tiene memorias de cómo era el mundo antes del establecimiento de esta sociedad supuestamente perfecta. Y Jonas descubrirá que todas esas memorias están en poder de una misma persona, y que a él le va a tocar ese papel. Y que es un papel difícil, doloroso, porque las memorias de antaño son de todo tipo. Algunas felices, agradables, maravillosas. Otras terribles, crueles. También conocerá las realidades íntimas de su sociedad. Y se planteará junto con su predecesor El Dador (The Giver), si esta es la mejor forma en que los seres humanos pueden vivir.

Cúpula de la Bomba Atómica - Hiroshima

Ayer presentaba mi visita al Parque de la Paz de Hiroshima y recordaba el horror de la guerra. Viene a cuento traerlo de nuevo a esta entrada.

Me llama la atención que el libro se considere como una ficción para adolescentes y jóvenes. Incluso la editorial que lo publica lo hace en una colección destinada a este público. Es cierto que el modo en que está escrito, el lenguaje utilizado, está adaptado a este tipo de personas. Pero también es cierto que está adaptado al punto de vista de su joven protagonista. Sin embargo, los temas son muy adultos. El libre albedrío, el suicidio, la eutanasia, la programación del individuo, la planificación última de la sociedad,… todo ello, como en cualquier buena distopía disfrazado de sociedad perfecta, de gente feliz.

El libro se lee fácil. Con agilidad. Te dura poco. Y tiene un final aparentemente abierto. Que podría dar que pensar que necesita una continuación. Pero en realidad no. Desde mi punto de vista, Jonas tomas sus decisiones y hace lo que debe hacer. Lo que sucede al final es que la autora nos concede la libertad última. Decidir cómo interpretar ese final. O por lo menos, creo que esa era su intención inicial. Porque sé que muchos años después de este libro, lo continuo con otros. Lo cierto es que el libro me ha gustado, pero no tengo ningún interés en seguir la saga. Creo que ya está bien así. Como tengo la impresión que fue concebido. Que te dé que pensar, y que reflexiones sobre algunos conceptos importantes en la vida del ser humano. Cada uno por sí mismo. Incluso si las conclusiones a las que llegas son duras, difíciles, poco autocomplacientes.

En fin. Lo malo de las distopías es que con frecuencia amenazan con convertirse en realidad. Acabaré dejando de leer este tipo de novelas.

Parque de la Paz - Hiroshima

Al fin y al cabo, muchos regímenes presuntamente ideales, «distópicos», se erigen en nombre del orden, de la paz. Evitar «los riesgos» del libre albedrío humano. Si no, no habría dilema posible en estas obras.