[Libro] Lejos de Toledo

Literatura

Cierro el ciclo de tres novelas de Angel Wagenstein sobre los judíos en el siglo XX. Cada una de ellas tiene su propio tono y su propia orientación, y se pueden leer por separado sin ningún problema. No hay interrelaciones entre sus argumentos. La relación viene de los momentos históricos que toca vivir a los protagonistas de las mismas, el atribulado siglo pasado.

Lejos de Toledo
Angel Wagenstein; traducción de Venceslas Nikólov
Libros del Asteroide, 2013
Edición electrónica

Callejeando el casco antiguo

Wagenstein es de origen judío sefardita, y remonta al protagonista de la novela a su mismo origen en Toledo. Y por la ciudad castellana callejearemos un poquito.

En algún momento de los tiempos contemporáneos, en la ciudad de Plóvdiv, Bulgaria, tras la caída del régimen comunista, el historiador israelí Albert Cohen vuelve a la ciudad de su infancia como experto en los tiempos del Imperio Bizantino. Pero allí, los recuerdos y su pasado le saldrán al encuentro. Sea mediante la figura del viejo fotógrafo del barrio, que le sirve para recordar su infancia y su familia. Huérfano de dos partisanos militantes socialistas que murieron en la Segunda Guerra Mundial, fue criado por sus abuelos, de origen sefardita. Pero también por el reencuentro con Araxi Vartanian, atractiva mujer armenia que en su infancia fue su mejor amiga, sentimiento que cuando se separaron estaba evolucionando hacia algo más que amistad, pero que se vio interrumpido cuando la niña emigró a París, y nunca envió la carta que le prometió.

Ciertamente, es el menos intenso y el más nostálgico, e incluso melancólico a ratos, de los libros de esta trilogía. Este libro sirve de puente entre las distintas épocas del siglo XX. Si El pentateuco de Isaac servía para recorrer la primera mitad del siglo XX, y Adios Shangai se convertía en ese exilio de los judíos en la ciudad china durante la Segunda Guerra Mundial, aquí encontramos un recorrido en la Bulgaria natal del escritor a las consecuencias de esta última, a la definitiva desaparición de determinados estilos de vida y modos de relación entre etnias, que se nos sirven con nostalgia, a la crítica hacia los totalitarismo socialistas, y nos introduce, aunque sea someramente en los entornos de corrupción asociados al capitalismo descontrolado en países de escasa tradición democrática. También hay alusiones a los problemas de los judíos en el estado del que les dotó la comunidad internacional tras los conflictos mundiales, y que ha sido fuentes de conflictos continuos hasta nuestros días.

El puente de Alcántara

O quizá atravesemos el río Tajo por el puente de Alcántara.

El libro alterna el momento actual con los flashbacks a la infancia del joven Bertico y la joven Araxi. Transmite mucha nostalgia, mucha sensación de pérdida por modos de vida que, aunque difíciles y complejos, casi a través del relato nos parecen preferibles a los actuales. Nos hablan de una mayor tolerancia interétnica, de un mayor respeto a las diferencias, de ideales más puros. Algunas de estas ideas estaban en las otras dos obras, especialmente en El pentateuco de Isaac. Me queda la duda si son recuerdos reales, o ese sesgo de «cualquier tiempo pasado fue mejor» que todos tenemos hasta cierto punto. No falta el humor. Con gotas aquí y allí, especialmente proporcionado por el Borrachón, abuelo de Cohen, y su comunidad tabernaria. Pero predomina la sensación de pérdida y la melancolía derivada de la misma.

Quizá no a la misma altura que las dos obras anteriores, pero indudablemente merece la pena, y merece la pena leer la trilogía completa.

Santa María la Blanca - Antigua sinagoga

E ineludiblemente, si queremos recuperar el recuerdo de nuestros antepasados judíos deberemos visitar la iglesia de Santa María la Blanca, antigua sinagoga. Sinagoga hasta las persecuciones judías del siglo XIV, en ese falso mito medieval de la «convivencia pacífica» en España durante aquella época.

[Libro] Revelation Space

Literatura

Cuando hace aproximadamente un año inicié un ciclo de lecturas con el hilo conductor común de pertenecer al género de las llamadas Space Operas, una de las novelas que más me interesó fue Casa de soles de Alastair Reynolds. Durante un tiempo abandoné el género, para descansar, pero hace un par de meses decidí que tenía que dar una oportunidad a la obra más representativa del autor, la primera novela de la serie situada en el universo llamado Revelation Space, y que lleva el mismo título. Dada la escandalosa diferencia de precio, opté por el libro electrónico en inglés. No es una lectura de las más fáciles, así que me ha costado bastante, pero en los reciente largos desplazamientos hacia y desde Japón la he terminado. Os cuento mis impresiones.

Revelation Space
Alastair Reynolds
Ace Books, 2002
Versión electrónica

Torii de Itsukushima - Miyajima

Juega la novela en algún caso con el origen extraterrestre o de civilizaciones extinguidas de los mitos de las civilizaciones actuales; la mitología japonesa, especialmente la sintoista, esta llena de deidades y espíritus diversos, que no pocos autores de ficción de aquellas latitudes han manejado para obras fantásticas muy variadas. Gran Torii del santuario sintoísta de Itsukushima, en la isla de Miyajima.

Tres personajes distintos comienzan tres historias distintas, que acabarán convergiendo. Estamos en un universo en el que la humanidad se ha extendido por la galaxia, pero al mismo tiempo se perciben señales de decadencia. Dan Sylveste es un arqueólogo al mando de una avanza en el hostil planeta Resurgam, que cree haber dado con un importante hallazgo sobre una antigua civilización extinguida en el planeta en un hecho catastrófico. Ana Khouri es una asesina a sueldo, antigua soldado de un planeta permanentemente en guerra, que es contratada por una tal Mademoiselle en el planeta Yellostone para matar a Sylveste. Ilia Volyova es la oficial de armamento del Nostalgia for Infinity, una nave de ultras, humanos tecnológicamente modificados para su supervivencia en los largos viajes espaciales, y forma parte del triunvirato que gobierna la gigantesca y poderosa nave, mientras se dirigen en busca de Sylveste, para salvar de un plaga de nanovirus que ha afectado a su capitán y a parte de la nave. Aun viajando a velocidades relativísticas, pasarán años antes de que todos confluyan en el sistema solar de Epsilon Eridani, al que pertenece Resurgam, y descubran un tremendo secreto que supone un gran peligro para toda la humanidad.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

Así, los japoneses, que con frecuencia no confiesan pertenecer a una religión determinada, ruegan o hacen ofrendas a este peculiar panteón de carácter animista y muy tradicional.

Reynolds hace ciencia ficción dura. Trata de no violar ninguna ley de la física conocida, aunque especule con los futuros descubrimientos tecnológicos de la humanidad. Por lo tanto, tiene la difícil tarea de dar dinamismo a una acción que transcurre a lo largo de años y años, que es lo que les lleva a las naves espaciales el cruzar las distancias interestelares. Aquí no hay hiperespacios, ni cosas de esas. Aceleración pura hasta alcanzar velocidades relativísticas, con todas las consecuencias espacio-temporales que ello conlleva.

Los mimbres de la historia son buenos. Muy buenos. La idea es fenomenal. Pero el desarrollo de la misma es un poco moroso. Se extiende mucho en explicaciones y líneas argumentales colaterales. Es cierto que al final hay una buena confluencia de todas ellas. El final tampoco es del todo satisfactorio. Desde mi punto de vista, Reynolds tira casi literalmente del recurso del deus ex machina, algo que personalmente no me acaba de convencer. Y fuerza un «final feliz» no del todo coherente desde mi punto de vista con el tono general de la historia. Pero estos defectos no hacen que esta novela deje de tener interés, ni mucho menos. Un poco de economía en la extensión del libro, unos personajes con los que empatizar con más facilidad, y alguna concesión menos a ese «final feliz», y con una idea tan excelente de conjunto, hubiera supuesto un libro excelente. De todos modos, muy recomendable para los aficionados a la ciencia ficción.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

En incluso en lugares tan asilvestrados como los bosques primordiales de las faldas del monte Misen en la isla Miyajima, encontramos pequeños templos y representaciones de estos seres sobrenaturales.

[Libro] La Gran Guerra

Historia, Literatura

Tercer volumen de la serie de historietas, cómics o historias gráficas, como los queráis llamar, de los que estoy dedicando a la conmemoración del 100º aniversario de la PRIMERA GUERRA MUNDIAL. Esa guerra que decían que iba a acabar con todas las guerras, pero que a algunos nos parece que es una guerra que todavía no ha acabado, que muchas de las cosas que pasan en el mundo hoy en día tienen su origen en ese malhadado conflicto. Un conflicto en el que claramente hubo perdedores, y sólo algunos ingenuos o cínicos creen que hubo vencedores. Y este especial volumen que firma JOE SACCO, con la colaboración de un ensayo firmado por ADAM HOCHSCHILD, nos cuenta un ejemplo que demuestra que con carácter general, no. No hubo ganadores.

Por cierto, esta reseña está ilustrada con fotografías de las antiguas trincheras de la guerra civil española en la Sierra de Alcubierre. En los últimos doscientos años, en este país no «nos ha gustado» pelear contra los demás; «hemos preferido» hacerlo entre nosotros… cosas que pasan. Tan malo lo uno como lo otro.

La Gran Guerra
Dibujos y anotaciones de JOE SACCO
Ensayo sobre el primer día de la batalla del SOMME de ADAM HOCHSCHILD
Traducción de MARC VIAPLANA CANUDAS
Colección RESERVOIR BOOKS; Literatura Random House, 2014

Trincheras en Alcubierre

Estamos ante un trabajo de SACCO muy especial. Este autor de historietas norteamericano se ha caracterizado por su inmersión en diversos conflictos armados que asolan o han asolado el mundo en los tiempos contemporáneos. En esta ocasión, sin embargo, se retrotrae hasta la segunda década del siglo XX para mostrar en un gran panorama de 16 páginas unidas que muestran una peculiar continuidad espacio-temporal en torno al día 1 de julio de 1916, primer día de la batalla del SOMME, el día más catastrófico en toda la historia del ejército inglés o británico, el día en que más soldados luchando bajo esta bandera han muerto en el campo de batalla. Un panorama desplegable que va desde la soledad del general HAIG en su privilegiada retaguarda y con sus «infalibles» planes de batalla procedentes de ese oximoron que se ha dado en denominar «inteligencia militar», y que recorre los preparativos la batalla, los bombardeos, esa maldita primera hora en la que murieron 10.000 hombres y el sufrimiento y muerte de los miles de heridos en tierra de nadie, el caos en los hospitales de campaña insuficientes, y la actividad de los enterradores. Sin palabras. Por que no hacen falta.

El desplegable viene acompañado de un cuadernillo en el que además de un prólogo, encontramos un texto del historiador y ensayista ADAM HOCHSCHILD en el que pone nombres y personalidad a esos miles de muertos, y carga con dureza contra los altos mandos insensibles a la muerte de estos hombres. Incluye también el cuadernillo una guía anotada por el propio SACCO para quien quiera tener más datos de lo que se puede contemplar en el panorama desplegable.

Trincheras en Alcubierre

El panorama desplegable no tiene palabras, como ya he dicho. Pero no se lee «de una sentada». Exige una observación minuciosa. Son cientos los detalles que nos ofrece JOE SACCO para comprender mejor lo que sucedió aquel día y lo que pudieron sentir o pensar quienes participaron. Es fruto de una planificación muy fina, y de una documentación intensiva con el fin de ser fiel a la historia y a quienes dieron su vida. Conmovedor, y a ratos provocador de una intensa rabia, casi ira, es también el texto de HOCHSCHILD. Un texto que carga contra la incapacidad de un alto mando que seguía peleando la guerra con unas reglas que ya no valían. Y lo sabían, o debían saberlo. Los antecedentes de la campaña de Crimea, la batalla de Magenta, la Guerra Civil americana o la Guerra Ruso-Japonesa permitía saber perfectamente que los avances frontales contra un enemigo bien armado conllevaban una enorme cantidad de bajas ante las poderosas artillerías y máquinas ametralladoras, cada vez más modernas. Que un bombardeo intenso contra un enemigo que sabe que puede ser bombardeado y que puede prepararse puede no tener efecto. Que no hay secreto que valga para un ataque de semajante envergadura. Que en los sesenta minutos antes de comenzar el avance los oficiales de primera línea sabía y muchos informaron que la preparación artillera no había servido para nada. Que nadie tuvo el valor de parar una ofensiva condenada al fracaso. La figura de DOUGLAS HAIG ha sido muy debatida. Pero todo se resume en dos grupos de personas. Quienes dan valor al individuo como persona, lo consideran y considerarán siempre como «el carnicero del SOMME». Un anticuado, terco, inflexible hombre que no dudó en mandar matar cientos de miles de personas por unos kilómetros que nada decidieron. Quienes gustan de considerar los soldados como «efectivos», números anónimos en un falso tablero de ajedrez, hablan todavía de «sus méritos». Difícil que estos dos grupos alguna vez lleguen a un acuerdo. Es un problema de valores. No de conocimiento de la realidad.

La batalla del SOMME se prolongó hasta noviembre de ese mismo año. Casi cinco meses de carnicería para que al final los frentes apenas se movieran. Más de un millón de bajas entre muertos, heridos y desaparecidos. Los apologetas de la batalla hablan de que «puso las bases de la victoria final de la entente». Sin embargo, la guerra tuvo todavía muchos momentos en los que la balanza pudo decantarse de un lado u otro. Al final, la guerra no se ganó en el frente. Lo que allí sucedió no fue más que el reflejo de lo que sucedió en los países contendientes, lejos del frente de batalla. Los que se hundieron, en el interior, perdieron la guerra; los que no, pudieron justificar las carnicerías que provocaron sus generales.

Si recomiendo este libro. Este y otros sobre el tema deberían ser imprescindibles. Si no, la PRIMERA GUERRA MUNDIAL continuará inacabada por mucho tiempo más.

Trincheras en Alcubierre

[Libro] La muerte blanca

Historia, Literatura

De nuevo con un libro que nos sirve para conmemorar el 100º aniversario de aquella barbaridad que llamamos Primera Guerra Mundial. Y como ya más o menos indiqué, de nuevo utilizando la historieta como medio adecuado para reflejar algunos de los horrores de aquella contienda. En esta ocasión, nos referiremos a uno de los escenarios de la guerra menos conocidos. Seguramente, la mayor parte de la gente asocia la Gran Guerra con los eventos del Frente Occidental, aquella línea interminable de trincheras que iban desde el Canal de la Mancha hasta la frontera francosuiza. Sin embargo, hubo otros escenarios notables. Hoy comentaré el escenario alpino, donde se desarrollaron algunas de las más tremendas batallas entre italianos y austrohúngaros.

La muerte blanca
Texto de Robbie Morrison; ilustraciones de Charlie Adlar
Colección Independientes USA; Planeta DeAgostini, 2014

Estamos en los Alpes Dolomitas. En un puesto de avanzada italiano atrincherado frente a las posiciones austriacas en el ficticio altiplano Alighieri. Un nuevo soldado se incorpora a la trinchera, donde manda un sargento comisionado como teniente, que impone una disciplina y unos modos poco convencionales. En el frío, entre la nieve, el enemigo es confuso. Lo mismo puede ser el soldado imperial de enfrente que tu propia cadena de mando. El nuevo soldado es de etnia italiana, pero procede de los territorios austriacos próximos a Trieste. Algunos de sus vecinos y amigos pelean en el bando de enfrente. A los terrores habituales de la guerra, se suma la «muerte blanca». Pronto los «estrategas» de ambos ejércitos comprenden que un bombardeo adecuado de las laderas de las montañas puede provocar tremendas avalanchas que pueden sepultar a batallones enteros de enemigos. O de los propios. A veces eso da igual.

Festung (fortaleza) Hohensalzburg - Salzburgo

Festung Hohensalzburg, la fortaleza de Salzburgo, allí me supe por primera vez con cierta profundidad de la tremenda guerra que se libró en los Alpes.

Motivada por las historias de cadáveres momificados de soldados que murieron hace un siglo, y que aparecen ahora en los glaciares alpinos como consecuencia del deshielo producido por el calentamiento global, los dos autores de esta historieta nos trasladan a un particular infierno helado. No es casualidad que el nombre del lugar sea Alighiere, en honor al poeta florentino que nos traslado a los infiernos y al purgatorio en su Divina Comedia. También juega con la ironía cuando algunos de los soldados tienen el nombre de Cadorna o Diaz, igual que los dos generales italianos que asumieron el mando supremo del ejército. El primero de los cuales considerado como un ineficaz y cruel militar que llevó a la muerte a muchos de sus compatriotas sin resultado de ningún tipo.

A pesar de la fama mundial de la novela Adios a las armas de Hemingway, llevada a la gran pantalla por Frank Borzage con protagonismo de Gary Cooper, y que se desarrolla en la batalla de Caporetto, batalla que estuvo a punto de dar la victoria final a los austriacos, la historia del frente alpino es poco conocida. Italia no entró en guerra en 1914 al mismo tiempo que la mayor parte de los contendientes principales. De haberlo hecho, tal vez tendría que haber honrado la Triple Alianza, que le obligaba a un pacto de mutua defensa con los imperios centrales. Sin embargo, aduciendo que sólo estaba obligado a responder ante una agresión a cualquiera de los firmantes de la alienza, y que en este caso Austria-Hungría, que fue quien empezó las hostilidades, lo hizo como agresor. No les faltó su punto de razón a los italianos.

Festung (fortaleza) Hohensalzburg - Salzburgo

Así como los italianos habían constituido tropas especializadas en montaña, los alpinos de los que se ven monumentos por toda la península itálica, los austriacos, a pesar de su montañoso país, no los tenían.

Sin embargo, más criticable es que desde el primer momento el gobierno italiano viese la guerra como una posibilidad de ganar territorios, especialmente azuzado por los partidos irredentistas. Dos posibilidades había. Entrar de parte de los imperios centrales, con la esperanza de recuperar los territorios de Saboya que arteramente les fueron birlados por Napoleón III, o hacerlo de parte de la Entente con el fin de apoderarse de territorios austriacos en el Tirol del Sur, en Trieste o en Istria, donde se localizaban algunas minorías de habla italiana. Entre otras de habla eslava o alemana. Dudosa la legitimidad en la reclamación.  Finalmente, en 1915 firmó un pacto secreto en Londres con la Entente, y declaró la guerra al Imperio Austro-húngaro, que no a Alemania, abriendo un frente que resultó igualmente un trampa mortal de trincheras inhumanas para cientos de miles de hombres de ambos bandos.

A punto de perder la guerra en 1917, consiguieron rehacerse y dar un golpe mortal al agotado imperio de los Habsburgo en octubre de 1918. Las ganancias territoriales fueron pequeñas, y dado el coste humano y material que tuvo la guerra para Italia, la victoria para ellos se puede considerar pírrica. No sólo eso, la ruina que siguió a la guerra abrió el paso al surgimiento del fascismo y a la dictadura de Mussolini. Triste papel el del reino de Italia en aquellos tiempos. De los más tristes.

La novela gráfica que tenemos aquí se centra en la dureza del escenario alpino, donde se luchó en condiciones increíblemente hostiles por la dureza del terreno y del clima, que se unían a la crueldad de la guerra, tanto la ejercida por el enemigo como por los propios mandos. El expresionismo del dibujo de Adlar, con sus trazos al carboncillo, os trasladan a un ambiente infernal en sí mismo. Conocido este dibujante por su participación en The Walking Dead, muestra sin duda alguna en esta historieta que el terror no tiene por qué tener un carácter sobrenatural o fantástico para ser tal terror. Que el ser humano se basta y se sobra.

El guion es más simplón, más maniqueo y más previsible, no está desde mi humilde punto de vista a la misma altura que el expresionismo de las viñetas. Pero un duro final, lo pone a la altura de esta historia de terror que, siendo ficticia, bien pudo ser real o resumir otras muchas que sucedieron y no se documentaron en aquellos malhadados tres años de guerra. Considero que el libro es bastante recomendable.

Festung (fortaleza) Hohensalzburg - Salzburgo

Hubieron de reconvertir regimientos de infantería en tropas de montaña, entre los cuales el número 59 que se conmemora en la gran fortaleza que domina la ciudad austriaca.

[Libro] La nieta del señor Linh

Literatura

Cuando hace unos años leí Almas grises de Philippe Claudel, me hice el firme propósito de volver a visitar la obra de este escritor francés. Aquel libro, que es muy recomendable en general, pero especialmente en estos tiempos en los que se conmemora los tiempos de la Gran Guerra, me impresionó notablemente. Lo considero de lo mejor que he leído en los últimos tiempos, especialmente de lo que procede de nuestros vecinos franceses. Y por fin ha llegado el momento de volver a visitar al autor galo. Con esta novela corta que os presento a continuación. Corta, pero intensa. Y llena de emoción.

La nieta del señor Linh
Philippe Claudel; traducción de José Antonio Soriano
Ediciones Salamandra, 2011
Edición electrónica

El señor Linh es un anciano exiliado, que tras una larga y dura travesía en barco, procedente de algún lugar de extremo oriente, llega junto con su pequeña nieta, un bebé tranquilo y conformado, a quien cuida con esmero y que nunca llora, a una gran ciudad de algún país occidental. Recogido en un lugar para refugiados, carece de amigos, y desconoce el idioma. Sólo algunas empleadas del lugar le animan a salir a pasear. En un parque cercano, conocerá a un señor local, ya mayor, viudo con el que comenzará una extraña amistad. Ambos se hablan y se cuentan sus problemas y sus sentimiento, aunque ninguno conoce el idioma del otro. Pero la amistad terminará cuando encuentren un alojamiento definitivo para Linh en una residencia lejos de aquel parque.

Salvo por la ausencia de puerto, quien sabe si podría ser París la ciudad inhumana y extraña para el señor Linh.

Salvo por la ausencia de puerto, quien sabe si podría ser París la ciudad inhumana y extraña para el señor Linh.

Los temas que nos pone Claudel encima de la mesa son varios, interrelacionados y graves para la persona. La soledad. La incomunicación. El desarraigo. El exilio. La violencia sufrida. La pérdida del ser querido. El abandono. La deshumanización de los servicios sociales, a al menos la estandarización, la despersonalización. La amistad. Todos ellos en una obra pequeña de extensión, pero muy profunda de contenido. Podría haber leído el original en francés. Quizá debiera haberlo hecho. Pero se me puso a tiro la versión traducida. Muy bien traducida, muy buen traspuesta al idioma castellano. Y mantiene esa profundidad.

En determinados momentos, el desenlace de esta historia mínima pero intensa se hace previsible. O está planificada la obra para que sea previsible. Porque poco a poco, al lector se le abren los ojos sobre la realidad del serñor Linh, sobre su pasado, su presente y su futuro. O su ausencia de futuro. Necesariamente, la sensación de tristeza se apodera cuando el lector comprende. Una tristeza sana porque acarrea reflexión. Porque procede de la comprensión.

No lo dudéis. Merece la pena leer esta pequeña obra maestra. Las buenas esencias, nos decían, se guardan en frasco pequeño. Y no os llevará mucho tiempo. Aunque corréis el riesgo de que vuestra siguiente lectura, sencillamente os parezca banal.

Un París gris y frío, frente a las luminosas y cálidas tierras del señor Linh...

Un París gris y frío, frente a las luminosas y cálidas tierras del señor Linh…

[Fotografía] La fotografía en la colección de Pilar Citoler; exposición en el IAACC Pablo Serrano

Arte, Fotografía

Esta entrada fue escrita como colaboración con el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, donde fue publicada en primer lugar. Blog que por otra parte recomiendo sin lugar a dudas. Por otra parte, complementa la entrada que publiqué hace poquito más de un mes sobre las exposiciones que en general se estaban desarrollando en ese momento en el IAACC PABLO SERRANO, centrándonos aquí en los contenidos fotográficos.

Ya comentaba en artículos anteriores que el verano venía denso en exposiciones de fotografía de buen nivel. Si los dos últimos publicado sobre el tema pivotaban, aunque no de forma exclusiva, en torno a las exposiciones que asociadas al certamente PhotoEspaña habían llegado hasta nuestra ciudad, dejé para más adelante por falta de tiempo la visita a la exposición estrella de esta temporada en el IACC Pablo Serrano. Este centro cultural dependiente del Gobierno de Aragón se constituye en torno a la obra del escultor aragonés Pablo Serrano, con intención de convertirse en un referente autonómico en materia de arte moderno y contemporáneo.

Su característico edificio en el Paseo de María Agustín de Zaragoza no suele dejar indiferente a nadie, encontrándose tanto partidarios como detractores del mismo. Pero lo que sí que tenemos claro muchos es que sus salas de exposición son magníficas para los fines previstos, que su terraza tiene unas vistas excelentes, y que sentimos que está desaprovechado para lo que podría dar de sí.

Maqueta del IAACC Pablo Serrano

Maqueta en corte longitudinal del edificio del IAACC Pablo Serrano.

Desde el 30 de mayo, la colección de arte moderno y contemporáneo de la zaragozana Pilar Citoler se encuentra expuesta ocupando las salas de exposiciones de dos de las plantas del edificio. La colección de Citoler abarca obras realizadas con distintas técnicas, pintura, escultura, serigrafía, fotografía, técnicas mixtas, y los nombres de muchos de los autores sonarán por su repercusión mediática incluso a los no iniciados en el arte moderno y contemporáneo.

No obstante, dejando claro que la exposición es recomendable a todos los niveles, me centraré en comentar el apartado de fotografía, que no en vano prácticamente ocupa la tercera parte de la superficie dedicada a la exposición, como poco. Como se trata de una colección, no necesariamente el cuerpo de obra fotográfica ha de tener una coherencia global en sus contenidos. De hecho, encontramos en la exposición una diversidad de autores, estilos y temas. Desde algún rayograma de Man Ray hasta los modernos retratos de Pierre Gonnord, pasando por obras de Doisneau, Cartier-Bresson, García-Rodero, Mapplethorpe o Araki. Eso sí, agrupando temáticamente las obras de forma que en algunas ocasiones podemos observar diálogos entre ellas. La exposición está muy bien comisariada.

Exposición Colección Pilar Citoler - Robert Mapplethorpe y Nobuyoshi Araki

Dos fotógrafos en cuya obra encontramos ejemplos de sensualidad, aun con estilos muy distintos, el norteamericano Robert Mapplethorpe y el japonés Nobuyoshi Araki.

Exposición Colección Pilar Citoler - David Goldblatt

David Goldblatt es un fotógrafo sudafricano, cuyo trabajo estuvo muy comprometido en contra del régimen de apartheid.

Exposición Colección Pilar Citoler - Grete Stern

Grete Stern, fotógrafa alemana formada en la Bauhaus, y que tuvo que huir de la Alemania de Hitler. En sus obras, especialmente las más tempranas, reconocemos la influencia del surrealismo de Man Ray, uno de cuyos rayogramas se expone no lejos de estas cuatro fotografías de la alemana que acabó radicada en Argentina.

Pero no solamente encontramos la fotografía en la sección de la exposición en la que se reúnen las obras de este género. También encontramos ejemplos de obras con técnicas mixtas como el collage, o la fotografía combinada con pintura o dibujo, o no podemos olvidar tampoco que las famosas y coloridas serigrafías de un artista como Andy Warhol, también representado en la colección, se basaban en ocasiones en fotografías tomadas con sus cámaras polaroid, formato que entusiasmaba al excéntrico artista y diseñador norteamericano.

Exposición Colección Pilar Citoler - Técnica mixta de Susy Gómez

Técnica mixta de fotografía y pintura sobre madera de Susy Gómez.

Exposición Colección Pilar Citoler - Txomin Badiola

Collage de Txomin Badiola.

Exposición Colección Pilar Citoler

Serigrafías de Andy Warhol.

Como podéis comprobar, una amplia posibilidad de disfrutar de la fotografía y del arte moderno y contemporáneo en general, gracias a la colección formada por la médica odontóloga zaragozana, que ahora nos permite traer a nuestra ciudad un buen muestrario de obras con las que expandir nuestros horizontes, si estamos dispuestos a sumergirnos no sólo en la fotografía como arte, sino en las diversas técnicas que han caracterizado los movimientos artísticos del siglo XX. Y principios del XXI.

Hasta la próxima.

[Libro] Un avion sans elle

Literatura

Sinceramente, acabé leyendo este libro porque me equivoqué al seleccionarlo. Me equivoqué de autor, no era obras de Michel Bussi lo que buscaba. Y «me equivoqué» de tema. No es que fuera una equivocación exactamente esto último. Yo iba con una idea en la cabeza, pero la sinopsis de este libro me llamó la atención, y acabé pinchando el botón de comprar. Ahora, en un momento, os cuento se la «equivocación» mereció la pena o no.

Un avion sans elle
Michel Bussi
Presses de la cité, 2012
Edición electrónica

Introducción al libro, en vísperas de la navidad de 1980, un avión procedente de Estambul con destino París sobrevuela los Alpes, y cuando enfila las cimas del Jura, en la frontera entre Suiza y Francia una novela comienza a desestabilizar al aparato. Pocos minutos después, entra en pérdida y cae sobre las laderas del Monte Terrible, donde comienza un incendio que acaba con la vida de los posibles supervivientes. Salvo que unos metros del accidente aparece una niña, un bebé de tres meses que, milagrosamente, ha sobrevivido en muy buen estado. A partir de aquí, dieciocho años más tarde, un detective privado está decidido a acabar con su vida. En dieciocho años no ha conseguido desentrañar el principal misterio de aquel suceso. La identidad de la niña, convertida ya en una joven atractiva e inteligente. Una niña que se disputaron en su momento dos familias. Dos parejas de presuntos abuelos, una de ellos, ricos, de la periferia pija de París, poderosos, influyentes, conservadores,… La otra, pobres, vendedores de pescado frito en una furgoneta de Dieppe, de izquierdas convencidos, no menos orgullosos… A estos últimos, la justicia les entregó la niña. Pero sobretodo son dos personas las que quieren saber la auténtica identidad de la chica. Uno, el presunto hermano mayor según la justicia, que no quiere que la chica sea su hermana… La otra, la que hubiese sido hermana mayor de la chica si la justicia hubiese fallado de otra forma, que mataría porque la chica fuese su hermana… Y algunas muertes por el camino.

Place de la Concorde

Buena parte de la acción de la novela sucede en París y alrededores. No recuerdo si pasan en algún momento por Concorde, porque van de metro en metro, pero aquí queda.

Se supone que en la novela hay un misterio. No se supone, lo hay. Pero es un misterio que, para cualquiera que tenga dos dedos de frente, algún conocimiento del desarrollo de la genética y sus aplicaciones judiciales, o capacidad para consultar en internet, sabe que es imposible que el misterio dure 18 años. Aun contando la época en que sucede la acción como las vísperas del año 2000. Luego eso quiere decir que esos análisis son inconclusos. Lo cual deja sólo dos posibilidades… no entraré a hacer el trabajo de quien quiera leer el libro. Al final, mi hipótesis inicial, la que construyo en los primeros minutos tras abrir el libro es la que triunfa. Y cualquier lector mínimamente avispado lo deducirá, incluso con los magros datos que he dado en esta entrada.

Por lo tanto, como principal interés del libro está el camino que recorren los personajes del libro. El protagonista no es la chica. Emily, la chica en cierto modo es el macguffin que lleva a actuar a Marc, su hermano mayor según decisión de la justicia. Y que en el plazo de un par de días tiene que asimilar toda la información que el detective, de improbable nombre Crédule Grand-Duc, ha adquirido en dieciocho años, y llegar a la conclusión correcta. Y eso, supone desentrañar muchos secretos, algunos de ellos tristes, otros incómodos. Y también ir en contra, y a veces a favor, de las personas del entorno, especialmente la también improbable hermana mayor «alternativa» de Emily, Malvina de Carville, personaje entre lo bufo y lo siniestro.

Arco de Triunfo de l'Etoile

Lamentablemente no tengo fotografías del Jura ni de la Alta Normandía, así que más París, el Arco de Triunfo de l’Etoile.

Al final tenemos un thriller en el que los investigadores son gente, que tendrían que haber llevado sus vidas, y se meten en este lío improbable. Improbable por la cantidad de coincidencias que el escritor obliga a que sucedan para que la historia pueda durar más de 500 páginas, quizá un número excesivo. Improbable, porque tanta carambola puede resultar de difícil tragaderas para el lector, especialmente el más avispado. Improbable, porque casi imposibles son algunos de los caracteres que se nos proponen. No obstante, el libro se deja leer, entretiene, tiene algún momento de emoción y de atrapamiento de lector, aunque esté muy lejos de ser una obra redonda. A mí me ha servido para practicar la lectura en francés. Eso sí. Y a darle varias vueltas a la homofonía de un avion sans elle y un avion sans ailes… aunque sin necesidad de darle vueltas a esta homofonía, la resolución del misterio está por ahí…

Entrada a la Place des Vosges por la rue de Birague

En cualquier caso, en Google Maps, el Monte Terrible, como Mont Terri, aparece integramente en el cantón suizo del Jura y no en Francia… y esta entrada porticada no es a una plaza dedicada a estos montes sino a los Vosgos… que son unos montes estupendos, y la plaza también.

[Libro] El gato que venía del cielo

Literatura

Todavía mantengo cierta esperanza de que a mitad de septiembre me voy de viaje a Japón, aunque hay algunas cosas en mi entorno que tengo que empezar a ver más claras para que eso sea así. En cualquier caso, sigo con mi plan de irme acercando a la cultura de aquel país desde diversos puntos de vista, y en esta ocasión ha tocado una novela corta de Takashi Hiraide, que venía muy recomendada, y que desde luego tiene un planteamiento que se sale de lo habitual.

El gato que venía del cielo
Takashi Hiraide; traducción de Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Editorial Alfaguara, 2014
Edición electrónica

Gato

Dicen que todos los aficionados a la fotografía tienen su «época gatos»… vamos… que les da por fotografiar gatos cuando empiezan a soltarse con la cámara.

Calificada como en comentado en el primer párrafo como novela corta, a duras penas encontramos en esta obra el esquema general que aprendíamos en el colegio de planteamiento, nudo y desenlace. Más bien nos encontramos con la descripción de las vivencias del escritor, desconozco si son biográficas o ficticias, cuando se traslada con su esposa a vivir a un agradable vecindario, con una no menos agradable casita, en un tranquilo barrio de Tokio, con el fin de dedicarse a tiempo completo a su profesión de escritor, abandonando su empleo como editor en una editorial de la capital japonesa. Y las vivencias de la pareja durante el tiempo en que viven en esta casita y su ajardinado entorno están en relación con su relación con el gato de los vecinos, a quien adoptan a tiempo parcial. O más bien es el gato quien les adopta a tiempo parcial. Una relación que sirve para ir transmitiendo otros sentimientos y otras vivencias que simultáneamente experimenta la pareja, y en particular el escritor.

Gatos

Yo pensaba que no era mi caso; que como empecé en la época de las cámaras para película, y esta costaba dinero, uno no se dedicaba a tirar tontamente fotos a los gatos.

Recuerdo cuando muy jovencito en el colegio, el profesor de lenguaje y literatura nos hablaba de los géneros literarios. Nos hablaba de las diferencias entre prosa y poesía. Y nos hablaba de cuando ambas se encuentran en lo que nos enseñaban como prosa poética. El ejemplo tradicional del género, Platero y yo de Juan Ramón Jiménez. Obras escritas en prosa, pero en las que el relato no existe o tiene una importancia secundaria, estando subordinado a los aspectos más líricos o estéticos del escrito. Pues al igual que el famoso asno de Jiménez, el gato de Hiraide va por esos tiros. Lo más importante del libro es la transmisión de sentimientos, de estados de ánimo, de sensaciones, de la belleza de los momentos. El relato de fondo de cómo el matrimonio se traslada a vivir, se relaciona con los vecinos y en un momento abandona la casa y se muda de nuevo no es más que un marco. Y el gato no deja de ser una metáfora de un tiempo vivido con armonía y con intensidad. Que da su comienzo cuando aparece el felino y convive con ellos, y tiene su final cuando el animal deja de estar en sus vidas.

Gato

Pero hace unos días repasé mis fotografías hechas con la Canon EOS 60D, mi primera DSLR comprada de segunda o tercera mano,… y en 2007… fue mi «year of the cat», aparentemente.

Desde luego, obra no apta para quienes el ideal de literatura sea el best seller de acción o de romances más o menos creibles o verosímiles, para consumo rápido de personas que si no no leería nada. Esta obra obliga a adoptar un estado de ánimo, una predisposición a una lectura serena, a prestar atención al detalle, a la metáfora, a la fotografía literaria. Si uno está dispuesto a entrar en este juego, disfrutará de la obra. Será recomendable. Conocerá otros modos de pensar, otras culturas, otras formas de relación familiar o vecinal, otros planteamientos vitales. Si no… mejor abstenerse. Y en cualquier caso, que nadie se asuste, la prosa de Hiraide, por lo menos tal y como nos la han traducido del japonés, manteniendo esa dimensión lírica, es bastante más asequible que la de Juan Ramón Jiménez.

Gato

Ahora estos mininos me vienen bien para ilustrar la entrada. Las dos primeras fotos, en Uncastillo. Las dos últimas, en Medinaceli.

[Libro] Adios, Shanghai

Literatura

Tras el gran impacto que me supuso la lectura de las aventuras del sastre Izak Blumenfeld, en cinco nacionalidades y tres campos de concentración, decidí seguir la lectura de la trilogía de Angel Wagenstein sobre las tribulaciones de los judíos en el siglo XX. Pero no escogí el segundo libro de la serie; ya que las tres novelas son totalmente independientes unas de otras, opté por el exotismo de extremo oriente. Así que nos iremos hasta el Shanghai de la Segunda Guerra Mundial.

Adios, Shanghai
Angel Wagenstein; traducido por Venceslav Nikólov
Libros del Asteroide, 2013
Edición electrónica

Terrassenufer - Dresde

La novela es un enorme «flashback» que parte del último concierto de la «sección de cámara de Shanghai de la Filarmónica de Dresde»… por llamarla de alguna forma – Terrassenufer, Dresde

Si las aventuras del primero de los libros nos permitían seguir específicamente a una persona, un judío de la Europa Central durante la primera mitad del siglo XX, en esta ocasión concentramos el período de tiempo, pero abrimos el protagonismo ya que estamos ante una novela de carácter coral. Un violinista alemán judío y su mujer alemana cristiana soprano de prestigio, un rabino y su mujer que era profesora de educación secundaria, un prestigioso físico judío que no consigue escapar a América cuando pudo, un misterioso eslavo que se hace pasar por suizo y que no sabemos a quien sirve, un ratero sin escrúpulos pero con corazón, un bella, alta y rubia actriz judía, las monjas que tratan de ayudar a los miles de refugiados de todas las naciones y razas, los encargados de las concesiones internacionales en un juego de extrañas diplomacias y amistades/enemistades, y un fondo de miseria en el marco del conflicto sino-japonés en la ocupada ciudad de Shanghai, donde se refugian miles de judíos europeos huyendo de la persecución en su países de origen, y donde encontrarán su propio infierno en los años que dura la guerra.

Frauenkirche - Dresde

De allí parte algunos de los refugiados en la ciudad china, una ciudad alemana que también sufrió duramente las consecuencias de la guerra, convirtiéndose asimismo en una de las ciudades mártires de la misma por los bombardeos incendiarios de los aliados – Frauenkirche, Dresde

Estamos ante otra magnífica novela de de Wagenstein, que quizá no tiene la profundidad, el sarcasmo, el humor, o sea tan entrañable como el anterior volumen que leí. Pero que nos vuelve a mostrar una nueva forma de manifestación del ser humano en sus peores y en sus mejores versiones. Sin duda, la guerra en China, que comenzó mucho antes que en Europa y que alcanzó cotas de crueldad también muy dramáticas tiene episodios dolorosos para la especie humana para dar y vender. Pero quizá la del gueto judío creado en colaboración entre la kempeitai japonesa y la gestapo alemana sea una de los más desconocidos. Y sin duda, en esta historia que mezcla elementos de realidad y de ficción de modo muy bien dosificado e integrado, encontramos también una dosis de aventura e intriga que hacen que su lectura avance a la velocidad del rayo.

Aunque, aviso, Wagenstein no se siente acomodaticio a los gustos de la novela de aventuras bélicas occidental. Y no todas las historias acaban bien. Casi ninguna acaba bien. En el mejor de los casos, hay supervivientes. Que no es poco. Otro libro altamente recomendable.

Fürstenzug (Cabalgata de los Príncipes) - Dresde

Y es que algo que uno aprende con el tiempo es que en las guerras no está el bando de los «buenos» y el de los «malos», sino el de los «malos» y el de los «peores»,… y en ocasiones es difícil elegir – Fürstenzug (Cabalgata de los príncipes), Dresde

[Libro] Ambulancia 13: La cruz de sangre

Literatura

Hoy hace 100 años que el Imperio Austrohúngaro declaró la guerra a Serbia. Por lo tanto, aunque a veces se dan otras fechas como el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en función de cómo se fueron incorporando las distintas potencias al conflicto de modo oficial, hoy podemos considerar que es el centenario de una de las barbaries más notables de la historia de la humanidad. Una barbarie que fue el vivero de muchas otras que sucedieron a lo largo del siglo XX, y cuyos efectos todavía sacuden nuestras sociedades si se analiza con cuidado. El 29 de julio Rusia declaró la movilización general, ante lo cual el 1 de agosto Alemania declaró la guerra a la gran potencia oriental, y el 3 de agosto a Francia por los movimientos de tropas de esta república en la frontera común. Como respuesta a la invasión de Bélgica por tropas alemanas, el 4 de agosto era el Reino Unido quien entraba en guerra contra los imperios centrales. Otros países se fueron sumando sucesivamente. Italia esperó a 1915 para tomar una decisión sobre que bando le convenía, y Estados Unidos encontró el motivo para entrar en el conflicto en 1917. Pero la primera declaración de guerra fue un 28 de julio, tras rechazar Austria-Hungría la respuesta de Belgrado a su ultimátum, ciudad que sufriría su primer bombardeo y sus primeras muertes el 29 de julio de 2014.

Monumento a los caídos - Estrasburgo

Son frecuentes los monumentos en las ciudades francesas a los caídos en la guerra del 14-18; pero el de Estrasburgo es peculiar ya que sus caídos en las guerras mundiales lo hicieron peleando en ambos bandos. Franceses para Francia, alemanes para Alemania, en ambos lados eran escogidos como carne de cañón.

Mi forma de conmemorar estos hechos, evitar que caigan en el olvido y reflexionar sobre ellos es a través de la cultura. Y siguiendo una propuesta de hace unos días, he acudido a un género menos habitual, la historieta, para formular mis reflexiones. Y mi primera propuesta nos llega del país vecino, Francia, un país que desde mi punto de vista no sólo no hizo nada por evitar el conflicto, sino que como consecuencia del deseo de revancha por la catástrofe de 1871 tenía muchas ganas de que este estallase. Al precio que fuese. Una actitud que nos hace pensar sobre los conceptos de patriotismo, nacionalismo, heroísmo y sentido del déber, muy trasnochados en su uso hoy en día pero que todavía sirven para inflamar las conductas irracionales.

Ambulancia 13: La cruz de sangre
Escrito por Patrick Cothias y Patrice Ordas; dibujado por Alain Mournier
Yermo Ediciones, 2014

En este volumen encontramos las dos primeras aventuras de la Ambulancia 13, unidad de la sanidad militar francesa, cuando asume el mando de la misma el teniente médico Bouteloup en algún momento de 1916. Hoy en día entendemos el término ambulancia como el vehículo que sirve para el traslado de enfermos bien sea de forma urgente o programada, con una dotación humana y de medios adaptada a las necesidades de los mismos. Pero hasta la Primera Guerra Mundial recibían este nombre las pequeñas unidades de sanidad militar responsables de prestar la atención inicial a los heridos en combate, clasificarlos y proceder a su evacuación a unidades con más medios para resolver sus necesidades. En el caso que nos ocupa se trata de una pequeña unidad situada inmediatamente tras el frente, mandada por un oficial, con un total de siete u ocho hombres encargados de esta misión al servicio de un batallón o un regimiento apostado en el frente. Bouteloup es un joven de buena familia, bien relacionada con los medios políticos de la república, que mantiene diferencias con su padre, también médico, por la forma en que trató a su hermano, que murió a consecuencia del tifus. En sus primeras 24 horas en el frente, en sus acciones y en las consecuencias que tienen, Bouteloup sufre un cambio radical sobre el paradigma de lo que es la guerra. Un lugar donde se simultanean lo mejor y lo peor de la especie humana, y que contrasta con la actitud deshumanizada y burocratizada de quienes toman decisiones en retaguardia, para quienes los que mueren en el frente tienen poco valor. Un mundo de intrasigencia y absurdos apenas amortiguados por destellos de racionalidad.

Monumento a los caídos - Kehl

A pocos kilómetros del anterior, en la población alemana de Kehl, se homenajea también a los caídos en la Primera Guerra Mundial. Más raro es ver en Alemania monumentos a los caídos en la Segunda.

El mismo tono sigue la segunda aventura, en la que el universo de Bouteloup y sus compañeros se abre un poco, tanto en el frente como en la retaguardia, constituyendo en su conjunto una obra coherente aunque no acabada, habrá que pensar si sigo leyendo el resto de las aventuras, que de momento no están publicadas en castellano, para ver como evoluciona. Se trata de una obra claramente antimilitarista, pero extendiendo su visión crítica al conjunto de valores de una sociedad que sostiene a aquellos que toman las demenciales decisiones que hacen que la gente muera por millares en el frente en unos pocos días.

No faltan las reflexiones secundarias relativas al papel de la religión, del compañerismo, de cómo entendemos el honor personal frente al «honor» colectivo, y el conjunto tiene un tono fundamentalmente dramático con cierta tendencia a la tragedia, esa tragedia de carácter determinista que echa sus raíces en la antigua Grecia.

En su conjunto, una lectura de buen nivel que recomendaría sin dudar a los aficionados a la historieta, y que desde luego cumple perfectamente el papel que le he asignado de reflexión y conmemoración ante los hechos que dieron comienzo aquel 28 de julio de 2014.

Parque de las dos Riberas - Kehl

Entre ambas ciudades, en las riberas del Rin, un gran parque unido por una pasarela que atraviesa el río tiene abundantes referencias a los deseos de paz y amistad. Que tal vez se conserven en ese rincón del mundo, pero que a duras penas perviven en el conjunto del planeta si fiamos de lo que nos cuenta la prensa.

[Libros] All You Need Is Kill

Literatura

Este es un libro, que cuando conseguí esta versión electrónica en inglés no había salido todavía traducido al castellano, ahora lo he visto ya recientemente en alguna librería, que a priori no me habría llamado mucho la atención, pero que por el interés que despertó en mi su adaptación cinematográfica, decidí leerlo. Más teniendo en cuenta que no es muy extenso, y que vendría bien un lectura más relajada y más de evasión después de dos novelas de gran nivel, pero también de fuerte intensidad en sus contenidos. Entonces, para que conste, lo que he leído ha sido una traducción al inglés de una novela corta en japonés, aunque ya se puede encontrar la versión en castellano en las librerías con un volumen que difícilmente podríamos denominarlo novela corta. ¿Complicado? Vamos al grano.

All You Need Is Kill
Hiroshi Sakurazaka; traducción al inglés de Alexander O. Smith
Viz Comics, 2009
Versión electrónica

Para empezar, la sinopsis que hice para la adaptación cinematográfica no vale. Aquí el protagonista no es un oficial americano, sino un joven soldado japonés de diecinueve o veinte años, que se enfrenta a su primera batalla contra los «mimics», invasores alienígenas, más bien máquinas biológicas al servicio de una inteligencia extraterrestre que han caído sobre el planeta para adaptarlo a las necesidades de sus creadores, y aun a costa de exterminar con la vida original del mismo, incluida la humana. Y en su primer día de batalla muere, no antes de haber tenido dos encuentros en la batalla. Uno, con una joven norteamericana de su misma edad, Rita, convertida en una máquina de combatir y heroína de las fuerzas combinadas terrestres. Otro, con uno de los entes alienígenas con quien mantiene un extraño contacto antes de morir. La consecuencia es que a partir de ese momento, volverá a revivir su último día y medio de vida, pero manteniendo los recuerdos de cada uno de sus bucles anteriores. Y siendo consciente de que Rita será una pieza fundamental para romper el bucle y poder seguir hacia adelante en la lucha contra los invasores.

Varias cosas. La lectura de la novelita es muy entretenida. Aventuras para jóvenes narradas con ritmo y con ingenio, que aprovechan muy bien el universo creado a tal fin, y las consecuencias de este aparente viaje en el tiempo. Si uno de los grandes hallazagos del filme era el dinamismo con el que se narraban los bucles en el tiempo, una virtud similar la encontramos en el libro. Y no trata al lector como tonto, sino que da unas explicaciones suficientes para mantener la coherencia del relato y permitir tirar para adelante.

Otra cuestión es importante es el público objetivo de la novelita. Sus personajes son poco más que adolescentes, y claramente la podemos considerar como una forma novelada de muchas de las historias de ciencia ficción y acción que nos llegan de Japón en forma de historietas o dibujos animados.

Es fundamental, al igual que en la película, la relación decenas de veces renovadas entre los dos protagonistas. Pero que es muy distinta, por su edad, por sus vivencias previas, por su origen diverso, que los maduros protagonistas de la película del filme. Y sin embargo funcionan muy bien.

Finalmente, su desenlace. Un desenlace que es donde más se desvía de la versión cinematográfica. Donde al final ambos protagonistas se ven abocados a un enfrentamiento que coge por sorpresa, y que nos lleva a un final mucho más abierto con respecto al universo creado para la novela que el de la película. Este es el final de un episodio, donde asistimos a como la responsabilidad de seguir la lucha pasa como el testigo de una carrera de relevos de Rita al joven japonés.

No estamos ante una obra maestra de la literatura, ni estamos ante la mejor ciencia ficción posible. Pero sí ante un producto de entretenimiento que tiene una coherencia interna muy superior a lo que estamos acostumbrados para los productos que se destinan al consumo por adolescentes y adultos jóvenes. Y eso permite que yo, que me salgo por varias décadas de este público objetivo, haya podido disfrutar igualmente de estas aventuras. Sin más. Pero tampoco sin menos. Al fin y al cabo, qué importa a quién se dirige una obra de ficción. Si está suficientemente bien contada, probablemente será apta para un número mayor de lectores. Eso sí. Quienes se aburran con la ciencia ficción, con las consecuencias del viaje en el tiempo, con los bucles de la historia repetidos, y otras cuestiones propias de lo que muchos consideran «friquis», que se abstengan.

Un mundo sin plantas y sin animalitos el que nos espera con estos malvados alienígenas sin sentimientos...

Un mundo sin plantas y sin animalitos el que nos espera con estos malvados alienígenas sin sentimientos…

[Arte] Exposiciones en el IAACC Pablo Serrano, Zaragoza

Arte

No ha sido este último un fin de semana tan relajado como me hubiese gustado, pero a pesar de ello ha habido ocasión de ir a visitar algunas exposiciones, además de la película de cine de rigo, que comentaré otro día. Mañana o pasado. Nos hemos acercado al IAACC Pablo Serrano este domingo por la mañana, en el que las temperaturas se han atemperado por una entrada de viento fresco desde el norte, por lo que se paseaba con agrado sin sufrir las temperaturas altas de rigor en esta época.

En los últimos tiempos he oído críticas diversas a este edificio, calificado por algunos como de los más feos de España, pero lo cierto es que en su interior contiene unos espacios expositivos amplios, muy agradables, muy adecuados a la presentación de obras de arte moderno y contemporáneo, al que está dedicado el centro. Lo que más podamos lamentar es que no siempre se aproveche al máximo la disponibilidad de estos espacios, y que las evidentes restricciones presupuestarias que vinieron con la crisis haga que no siempre tengamos el nivel de exposiciones que nos gustaría. Pero cuando hay algo interesante hay que aprovecharlo.

Maqueta del IAACC Pablo Serrano

Maqueta con corte longitudinal del IAACC Pablo Serrano.

En esta ocasión pudimos contemplar dos exposiciones que nos parecieron bastante interesantes. La primera de ellas se trata de una exposición de Salvador Victoria, pintor abstracto aragonés de nacimiento, aunque como muchas de las gentes de la provincia de Teruel hubo de buscarse la vida en otros lugares del país o del mundo para salir adelante. En cualquier caso, la exposición nos ofrece un repaso bastante interesante a su obra que nos gustó bastante.

Exposición de Salvador Victoria

Entrada a la exposición de Salvador Victoria.

Exposición de Salvador Victoria

Obra de Salvador Victoria (los colores que aparecen en la fotografía no son fieles a la obra original, ya que están alterados por efecto del procesado de la fotografía tomada in situ)

La exposición más importante que en estos momentos se desarrolla en el IAACC Pablo Serrano es la de la colección de Pilar Citoler. Esta médico odontóloga zaragozana es una demostración de lo rentable que puede ser esa profesión. Porque no debe ser barato adquirir, ni siquiera a lo largo de una vida una colección del calibre de la que se nos presenta en las salas de dos de los pisos del IAACC. Pintura, dibujo, escultura, serigrafías, fotografías, técnicas mixtas, con nombres propios que resonarán bien sonoros a los oídos incluso de los no aficionados al arte contemporáneo. Probablemente dedicaré una entrada específica más adelante a las obras fotográficas presentadas, que suponen al menos una tercera parte de la superficie dedicada a la exposición.

Pero por ahora, me limitaré a recomendar la visita a la exposición, y a dejar algunos ejemplos de lo que nos podemos encontrar en ella. Quizá no los más representativos, pero ejemplos, al fin y al cabo.

Exposición Colección Pilar Citoler

Algunas obras de la colección de Pilar Citoler inspiradas en las Meninas de Velázquez (los colores que aparecen en la fotografía no son fieles a la obra original, ya que están alterados por efecto del procesado de la fotografía tomada in situ)

Exposición Colección Pilar Citoler

La escultura también tiene cabida, como se ve, en la exposición.

Exposición Colección Pilar Citoler

Así como la fotografía, como tal o como parte de técnicas mixtas (los colores que aparecen en la fotografía no son fieles a la obra original, ya que están alterados por efecto del procesado de la fotografía tomada in situ)