[Libros] Serie «Une clochette sans battant» – Aki Shimazaki

Literatura

Hace unas semanas ya inicié mi comentario sobre la cuarta serie de cinco novelas cortas de Aki Shimazaki; Un clochette sans battant.

(El enlace a la biografía de Shimazaki lleva a la versión en lengua francesa de Wikipedia. Podría haber puesto los de la versión en español y en inglés, más comprensibles para más personas, pero muy regulares en cuanto a la información que proporcionan).

Si resumo lo que he contado hasta el momento de esta cuarta serie, he publicado hasta el momento dos reseñas. La primera fue la de la versión traducida al castellano de la segunda novela corta de la serie; que fue publicada por Tusquets, no sólo antes que la primera, sino también antes de que Nórdica publicase buena parte de las novelas cortas de la tercera trilogía. A su vez, Nórdica también publicó los libros de L’ombre du chardon, la tercera pentalogía, en cierto desorden. Y su último volumen apareció en el mercado… ayer. Cuando Tusquets lleva ya dos volúmenes de la última serie. Un caos, un desorden, en parte provocado por los cambios de adquisición de los derechos de la obra de Shimazaki en España, que han pertenecido a tres editoriales, Lumen, Nórdica y Tusquets, en parte por la falta de seriedad en general de la industria editorial española. De ahí, que yo ya me pasase sin dudarlo desde L’ombre du chardon a las versiones originales en francés. La segunda reseña fue la de hace pocas semanas.

Tomé la decisión de releer en idioma original la segunda novela corta, por lo que al final, además de Suzuran (lirio de los valles o muguete, Convalaria majalis), que me sirvió para introducirla en estas páginas, la serie consta también de las novelas cortas,

  • Semi (cigarra).
  • No-no-yuri (lirios del campo).
  • Nire (olmo).
  • Urushi (árbol de la laca).

Los protagonistas de cada uno de los libros son distintos miembros de la familia Nire, que viven o vivieron entre Matsue y Yonago, en la región más occidental de la isla de Honshū, a orillas del mar de Japón. En Suzuran la protagonista es Anzu, como ya comenté, la hija mediana de los Nire. En Semi, los protagonistas son los dos ancianos padres, que viven en una residencia de ancianos, como consecuencia del Alzheimer de la esposa. Los hechos transcurren después de los que se cuentan en Suzuran. En No-no-yuri volvemos al pasado, los hechos suceden antes de Suzuran, en Tokio, y la protagonista es Kyokō, la dinámica, independiente y hermosa hija mayor del matrimonio. En Nire, el protagonista es Nobuki, el hermano menor, que deberá afrontar la sorpresa del origen de su nacimiento. Es posterior cronológicamente a las anteriores; los personajes como el protagonista y su hermana, que tenían treinta y tantos en las anteriores, han entrado en la cuarentena. Y finalmente Urushi, que se centra en Suzuko, y en menor medida, pero de forma importante, en su hermano adoptivo Tōru. Su lugar cronológico sería la actualidad, unos dieciocho o diecisiete años, según como lo veamos, desde el principio de la saga. Suzuko es la hija biológica de Kyokō, adoptada por su tía Anzu, de quien es hijo Tōru. Por lo tanto, como ya indicaba en la reseña anterior, estamos ante una reflexión amplia de las relaciones de familia.

Los temas principales son la confianza, el engaño, el perdón y la solidaridad entre los miembros de una familia. También es un tema importante la independencia de las personas para seguir con su camino, rompiendo con las costumbres de la familia tradicional japonesa, que imponían determinados sacrificios a hijos/hijas y nueras/yernos respecto a sus padres. El aspecto externo es el de una familia normal. De una ciudad de provincias. Que no han sufrido penurias económicas. Los hijos se han educado y han hecho su vida. Cada uno con su propia personalidad y preferencias. Pero mientras que los padres tuvieron un matrimonio concertado, por miai 見合い, llevando una vida funcionalmente correcta, pero emocionalmente deficiente, en la que no faltaron las traiciones como sustitutas de esas deficiencias emocionales, los hijos han tomado sus propias decisiones, con sus errores y sus aciertos. Y que han afectado también a las relaciones entre ellos y con sus padres. Pero a la larga, domina el sentido de responsabilidad y solidaridad, y el apoyo mutuo entre los miembros familiares. A veces, de forma casi demasiado perfecta. Frente al desasosegante final de la pentalogía L’ombra du chardon, el último libro de esta serie, con la adolescente Suzuko como protagonista, es muy optimista. Al final las cosas encajan. De forma casi demasiado perfecta.

Globalmente, las cinco novelas presentan sinergias importantes. Y aunque se pueden leer por separado de forma independiente y con sentido, la suma de todas ellas, leídas en el orden en que se publicaron en Canadá, son más que la suma de sus partes. Realmente, y por eso he decidido hacer el comentario conjunto, me cuesta difícil a toro pasado entender estas cinco novelas cortas como obras independientes, y tiendo a contemplarlas como una gran novela familiar en cinco partes. Tiene más sentido. Por lo demás, la lectura del francés de Shimazaki es agradable, fluida, y cojo siempre sus libros con interés. Me duran poco. Y me parecen, en general, muy recomendables. Una de las pegas que le puedo poner a alguna

[Libro] El imperio en llamas – John Scalzi

Literatura

Lectura de tono ligero propia de la época veraniega, se supone, aunque yo nunca me he fijado en ese tipo de cosas. Si me apetece algo ligero, lo leo sea cual sea la época del año. Si me apetece algo con más enjundia,… pues los mismo. En cualquier caso, decidí a mediados de julio seguir con la serie de La interdependencia de John Scalzi, dado que con el primer volumen de divertí bastante. Con la esperanza que siguiese en el mismo tono. Y no se cumpliese el dicho aquel de que «Nunca segundas partes fueron buenas». Veamos pues cómo ha evolucionado la crisis de ese imperio plutocrático que Scalzi denominó La interdependencia.

El imperio espacial que imagina Scalzi es plutocrático. La clase aristocrática la constituyen los comerciantes. Las plutocracias han sucedido en diversas épocas de la historia humana. La civilización fenicia-cartaginesa, las ciudades estados italianas como Venecia o Génova, o la Hansa en el norte de Alemania y el mar Báltico, como en las ciudades que visitamos recientemente en nuestra escapada alemana. Algunos críticos de la política actual dicen que las democracias liberales occidentales son plutocracias disfrazadas de democracia.

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Habíamos dejado terminado el primer con las dificultades de la nueva emperox de La interdependencia para afrontar el colapso que amenaza al imperio plutocrático humano. Cuyos primero síntomas ya se manifiestan con la ruptura de las rutas de comunicación con uno de los planetas del imperio. Y además, con el atentado fallido contra su vida. En este segundo volumen, la emperox, y su científico favorito, no sólo en el ámbito académico, también en el dormitorio, tendrán que comenzar a buscar soluciones al problema del colapso, al mismo tiempo que sortear las conspiraciones que buscan derrocarla del puesto.

Este segundo volumen se ha caracterizado para mí por dos cuestiones principales. Con carácter general, sigue siendo una lectura muy entretenida de aventuras espaciales, con algún momento muy logrado en el que mezcla la acción y el humor, pero ha perdido profundidad en el comentario social y político que conllevaba el primer volumen. Es un libro que ha perdido profundidad, se sitúa a un nivel de mero entretenimiento. Buen entretenimiento, pero nada más. En otro nivel, es lamentable el bajo nivel de las traducciones. Desconozco como funciona ese mundo, como es el mercado de los traductores, sus costes, cómo se eligen… no sé nada. Lo que más he llegado a bucear en el tema fue cuando hace años vi un documental sobre las dificultades de traducción de una novela en japonés, de Haruki Murakami, a un idioma europeo. En cualquier caso, constantemente me chirriaban conceptos fuera de lugar en su traducción, imaginando cual sería el original en inglés.

Voy a poner un ejemplo. Pero que no es el único. Nunca me quejo de algo a propósito de un caso. A propósito de un caso nunca se demuestra nada. Así que tomadlo como ilustración de un problema más general. En los puestos políticos de cierta responsabilidad, también en las organizaciones militares, existe un cargo adjunto al del político o el militar importante que en inglés se denomina chief of staff. Si te vas al traductor de Google, te dirá que es el jefe de personal. Pero cualquiera que tenga una cierta información sobre la cosa sabrá que, en castellano, ese término no se traduce como jefe de personal, como sistemáticamente encontramos en esta novela. Cuando se refiere a un político, es el jefe o jefa del gabinete del cargo político de relevancia. El jefe de gabinete del presidente de Estados Unidos actual es Ron Klain. El jefe de gabinete del presidente del gobierno español hoy en día es Óscar López. Yo trabajo en el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, y el Consejero de Sanidad tiene su jefe o jefa de gabinete, un puesto de funcionario eventual, que es nombrado por el consejero de turno cuando accede al cargo, y es cesado automáticamente cuando cesa el consejero. No jefe de personal, que es un puesto técnico que lleva la gestión cotidiana de los trabajadores y funcionarios del departamento. Y en el ámbito militar, el chief of staff es el Jefe de Estado Mayor de la Defensa o de uno de los ejércitos, o similar. En la actualidad, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa en España es el almirante general Teodoro Esteban. El actual jefe de estado mayor del ejército de Estados Unidos, Chief of Staff of the United States Army, es el general Randy George. Este es uno de los ejemplo más claros, existen otros, de un nivel malo de traducción. Porque este es un error, lo de traducirlo como jefe de personal, que NO debería suceder.

Hace tiempo que me quejo de traducciones, doblajes, subtítulos de obras extranjeras. Los percibo de un nivel muy bajo, como promedio. Y esto afecta especialmente a determinados géneros y a determinadas editoriales. Supongo que por cuestiones económicas, acceden a traductores con menos experiencia o menos nivel general. Por lo que sé existen grados universitarios de traducción e interpretación, de los que he de suponer que se nutren las editoriales. Pero también leo que en un momento dado se produjo una inflación en la oferta, en parte por un aumento de la demanda, siendo muy populares entre las universidades privadas, que en España no son necesariamente sinónimo de máxima calidad, por lo que en las dos últimas décadas me ha mostrado la experiencia en aquellas áreas del conocimiento en las que me desenvuelvo mejor. Y eso, u otros factores a los que mis limitaciones sobre el tema no alcanzan, parece limitar la calidad de estas actividades, lamentablemente. Porque es importante y porque debería exigirse lo mejor. He observado que géneros como los superventas, la ciencia ficción, la fantasía, cierto tipo de policiaco y cierto tipo de histórica, sufren especialmente esta lacra. Por lo que cada vez tiendo más a leer los originales si entiendo suficientemente el idioma. Lo cual es válido para el inglés y el francés. Y hasta cierto punto el italiano. Pero siempre me cuesta más esfuerzo que leer en castellano. Desde luego, la tercera parte de esta trilogía la leeré en inglés.

[Libro] La ciudad y sus muros inciertos – Haruki Murakami

Literatura

Como ya he comentado en otras ocasiones, he leído todas las novelas de Haruki Murakami, bastantes de sus relatos cortos, y alguno de sus ensayos. Lo cual ya hará suponer al lector de estas líneas que es un autor que me gusta, es uno de mis autores preferidos. Los lectores habituales de este Cuaderno de ruta también serán conscientes de que leo con frecuencia libros de autores del País del Sol Naciente, por lo que podrían pensar que tengo un sesgo hacía este país, y por eso leo a Murakami, probablemente el más famoso escritor japonés en nuestro medio. Pero la relación «causal» va a la inversa. Porque en una ocasión, hace ya muchos años, leí algo de Murakami y me gustó, eso me llevó a animarme en la lectura de otros autores del mismo origen. Afortunadamente.

Pero los motivos de afición a Murakami no están en el hecho de que sea japonés, sino que en que las cosas que cuentan. Alguna vez lo he dicho. El sexismo en la literatura no sólo «castiga» a las mujeres. También a los hombres. O son los héroes o son patéticos. Muchas veces no parece haber alternativas, y para algunos lectores, entre los que me encuentro, me cuesta empatizar o sentirme identificado con los personajes masculinos de la literatura. Habitualmente. Obviamente, hay numerosos ejemplo de lo contrario, pero no son mayoritario. Sin embargo, en Murakami, sus protagonistas masculinos son gente normal. A la que no necesariamente le pasan cosas normales.

Porque ese es el siguiente motivo por el que me atrae el autor japonés. Por sus descaradas incursiones en el realismo fantástico, que generan universos interesantes, pero sin perder el contacto con los problemas cotidianos del ser humano. Y esta es una ocasión más. Un hombre que lidia a lo largo de su vida, y está en sus cuarenta y tantos, con el duelo de la pérdida de su primer amor, adolescente, de forma inesperada e inexplicable. O al menos, inexplicada. Y la huida al lugar mítico donde pueda encontrar a esa joven,… mujer,… a la que perdió con 17 años, y cuya pérdida no ha conseguido superior. Esa ciudad de inciertos muros. En tres fases, con tres escenarios. El mundo real de la adolescencia, la ciudad amurallada a la que es difícil llegar y donde el tiempo no tiene sentido, y ese refugio para el cuarentón que busca romper con sus dinámicas, en un pueblo de las montañas. Y un fantasma.

Murakami,… o te gusta, o no te gusta. O te dejas llevar por sus propuestas, o no tienes nada que hacer. Escribe bien. Y escribe claro. Pero necesitas contexto. Y necesitas abrazar sus historias. A mí sale con naturalidad. Y disfruto de sus novelas. Y sueño con sus mujeres. Qué capacidad para crear personajes femeninos interesantes, con su punto de misterio, de quienes pocas veces sabemos todo lo que querríamos saber. Y que quizá relacionamos con el misterio que encierran nuestras propias pérdidas. Especialmente para quienes arrastramos ya unas cuantas décadas de vida. Yo lo recomendaría. Lo recomiendo. Pero allá cada cual.

[Libro] Suzuran – Aki Shimazaki

Literatura

En mayo de este 2024 fue publicado la quinta novela corta del quinteto Une clochette sans battant de la escritora japonesa radicada en Montreal, Canadá, y que ha venido desarrollando su carrera literaria como escritora en su idioma de adopción, el francés. Un clochette sans battant es su cuarto quinteto, su cuarto ciclo de cinco novelas cortas, que como de costumbre llevan como título los nombres en japonés de plantas o animales. Una vez publicada la novela que cerraba este ciclo, decidí que era el momento de afrontar la lectura del mismo. Y al igual que el año pasado, en el que decidí ir leyendo el tercer ciclo durante el verano, ese es también mi propósito para este año, leer los cinco relatos durante el verano. No de tirón, intercalando otros libros entre ellos, pero con la mirada puesta en finales de agosto o principios de septiembre como ficha de fin de su lectura.

La acción de la novela de hoy, y otras del ciclo, sucede en la ciudad de Matsue, y otras localidades próximas, en las costas del mar del Japón, al sur y el oeste de la isla de Honshu. No he estado por allí. Aunque tiene sus atracciones en su proximadad. Mar, el monte Daisen, las dunas de Tottori… No me importaría pasar por allí. De momento, uso fotos de Toyama, más al norte y al este, pero también en la costa del mar de Japón. Y ambas ciudades… tienen un castillo.

Suzuran, 鈴蘭 o スズラン, las especies botánicas y animales se escriben con frecuencia en katakana aunque exista una escritura con kanji posible, es la primera novela del ciclo, y el título hace referencia a los lirios del valle o muguetes, Convallaria majalis, una planta fundamentalmente europea, pero que fuera del subcontinente tiene una variedad aislada en el archipiélago japonés. Para este ciclo, del que ya he leído las tres primeras cortas, voy a hacer lo siguiente; a modo de presentación, comentaré hoy el primero de ellos, pero el resto los comentaré juntos, así como la impresión general del ciclo, en un entrada tras la lectura del último de ellos. Los estoy leyendo en el francés original. La editorial que actualmente tiene los derechos para su traducción al español es Tusquets. Pero desde que cogió los derechos de las obras de Aki Shimazaki se ha mostrado caótica a la hora de publicarlos. El segundo libro de este ciclo lo publicó hace unos años, antes de publicar los libros del tercer ciclo, L’ombre du chardon. En aquel momento no supe que no estaban respetando el orden de publicación, y lo leí, con el título Luna llena, que tampoco respeta el título original del libro. Ni en la decisión de usar palabras japonesas como ya he explicado, ni en el significado del título. Ese segundo libro, que ya reseñé, en el original en francés se titula Semi, セミ o 蝉, y significa cigarra. Por estas faltas de respeto a los originales, tomé la decisión de seguir leyendo la obra de Shimazaki en francés, lo cual no me general mayor problema.

En este nuevo ciclo, las relaciones familiares van a ser fundamentales. Por lo que, hasta el momento, los protagonistas de cada una de las novelas cortas que componen el quinteto son miembros de una misma familia. En la primera de ellas, Suzuran, nos serán presentados todos ellos, pero se centra en Anzu 杏子, una mujer en la mitad de su treintena, divorciada, con uno hijo de unos siete años, que se gana la vida como ceramista, ámbito en el que se ha ganado una cierta fama de artista consistente, elegante, y en el que va saliendo adelante. Pero prácticamente ha renunciado a las relaciones sentimentales con hombres después del fracaso de su matrimonio, cuando descubrió que su marido la engañaba. En la novela, se prepara para la llegada de la Golden Week u Ōgon Shūkan 黄金週間, una semana en la que coinciden varios festivos a principio de mayo, por lo que se suele aprovechar en el país para disfrutar de vacaciones y visitar a la familia. Su hermana Kyōko 京子, un par de años mayor, muy atractiva, y que vive en Tokio, ha anunciado su visita acompañada de su novio. Lo que ha sorprendido por su reticencia al matrimonio y su preferencia por relaciones seriadas con los hombres, pero sin compromiso. Como curiosidad, el nombre en kanji de la protagonista, 杏子, también se puede leer Kyōko. Los padres viven en una residencia por el Alzheimer de la madre, y tienen un hermano menor, casado y con hijos. Se reunirán. Pero en eso días, Anzu descubrirá algunas cosas del pasado, sobre su hermana y los hombre en la vida de Anzu, que la sorprenderán. Y sobretodo, nunca podría imaginar que fuese a hacer tan buenas migas con el novio de Kyōko. Pero muchas más sorpresas esperan a la familia a partir de ese momento.

La lectura de esta novela tuvo dos partes para mí. Una, hasta la mitad o así de la misma, en la que siendo de lectura fácil y amena, no me acababa de cuajar del todo. Sin embargo, a partir de cierto momento, el tono de la historia cambia, entrando en el terreno del melodrama familiar, lo cual es un terreno peligroso, minado, ya que es fácil pasarse y entrar en el folletín. Shimazaki lo evita, y al final consigue hacer una reflexión sobre las relaciones fraternales, sobre los contrastes de personalidad, sobre los hermanos o hermanas que viven a la sombra de otros, pero también sobre la capacidad de perdonar, y de aceptar lo que viene, con un sentido de solidaridad. Cómo aceptar lo correcto, cuando lo fácil sería romper y seguir cada uno con su vida. Quizá no sea el mejor relato de Shimazaki, pero está muy bien, y cumple perfectamente como entrante a este ciclo, en el que iremos conociendo las historias no contadas de las vidas de los miembros de la familia Nire 楡 (que tiene traducción, olmo).

[Libro] Starter villain – John Scalzi

Literatura

Después de la divertidísima e ingeniosa aventura en un mundo paralelo donde viven los kaijū, y del interesante inicio de su trilogía sobre un imperio espacial plutocrático en crisis, me quedé con ganas de leer más cosas de John Scalzi. Un autor que, con esos dos libros, me divirtió bastante. Por eso, cuando encontré de oferta la versión electrónica de la historia que traigo hoy, no lo dudé y lo compré para leerlo en cuanto encontrase un momento. Lo cual sucedió hace ya dos meses, en las primeras semanas de junio. Llevo mucho retraso en esto de comentar libros. Y es que últimamente he encontrado una rutina adecuada para ir leyendo con ritmo todos los días. Además de que me han tocado en suerte o me han interesado algunos libros que son breves en su concepción.

Es inevitable leer esta aventura en una clave que no sea la de la parodia o sátira. Más bien… parodia. Un mediocre periodista que, tras la crisis de los medios de comunicación por internet, se gana la vida como profesor sustituto de instituto, y mal vive en el caserón familiar, acosado por sus medio hermanos que lo quieren echar para vender la propiedad, se convierte en el albacea y heredero de su tío, el hermano de su madre fallecida mucho tiempo atrás. Pero lo que el pensaba que era un más o menos lucrativo negocio de estacionamientos, es una tapadera para asuntos mucho más turbios. Lo cual puede comprobar cuando al funeral de su tío sólo acuden individuos mal encarados que sólo quieren asegurarse de que está muerto… incluso apuñalando el cadáver por si acaso. Tras un intento de asesinato con una bomba y el incendio de su casa, arrastrado por una colaboradora de su tío, iniciará su carrera como villano de los negocios, miembro de un cártel de desaprensivos empresarios mafiosos de todos el mundo que pretenden controlar el mundo desde la clandestinidad, y contando con empresas normales como tapaderas.

Una parte de las aventuras que relata la novela de hoy transcurren en un hotel de lujo a orillas del lago de Como… así que… Tengo que volver al lago de Como. Las fotos que tengo del lugar son un poco flojas.

Como en las anteriores novelas de Scalzi, esta, que incluye elementos de ciencia ficción, con gatos y delfines inteligentes, lo cual aviso si alguien ver la cubierta de la novela con la figura de una gato trajeado, hay una mezcla de aventura, de humor y de crítica social, esta vez encaminada al mundo de los grandes empresarios y de los grandes cárteles que influyen las decisiones de las autoridades políticas y financieras. Pero con ese punto de parodia que podemos extraer del mundo del cine, en el que estos villanos todopoderosos tienen islas secretas, se reúnen en hoteles de lujo, controlan satélites artificiales y mantienen ejércitos de sicarios y guardaespaldas.

No tiene la brillantez conceptual de las dos primeras novelas que leí del autor, especialmente la de los kaijū, y no siempre mantiene la misma regularidad en el ritmo de la narración. Pero sigue siendo una lectura muy entretenida, bastante adecuada para un relax en la época veraniega, y con elementos aquí y allí que extraerán frecuentemente la sonrisa del lector, e incluso alguno pequeña carcajada. O sea que bien. Recomendable. Leído en inglés porque no me consta que exista versión en castellano… y porque es lo que me apareció en oferta. Creo que es la última novela escrita por el autor, o sea que hasta que llegue la traducción al castellano… si llega… Y bueno. Ya comentaré pronto que algunas de las traducciones de estas novelas en los últimos tiempos dejan que desear. Cuando llegue, no tardando mucho, el comentario de la segunda entrega de aventuras imperiales, ya lo mencionaré con más calma. Y otra cosa… yo creo que Scalzi está esperando que alguien le empiece a llamar para adaptar sus novelas al cine. La estructura de esta claramente está pensada para adaptarla a la gran pantalla.

[Recomendaciones fotográficas] Kusama, el brutalismo y los fotógrafos de Youtube

Arte, Fotografía

Yayoi Kusama no es fotógrafa. Pintura, escultura, instalaciones, performances,… una artista contemporánea muy polifacética, emparentada con el pop-art, aunque no exactamente, ya que muchas de sus obras tienen fuertes componentes de psicodelia. Desde que conocí su obra en un viaje a Estocolmo hace ya unos cuantos años, en una exposición del Moderna Museet, me ha llamado la atención. Especialmente sus habitaciones Espejo/infinito, en el que te pierdes entre los puntos de luz que se extiende reflejados hasta más allá de la percepción visual a tu alrededor. Pero la fotografía ha sido importante. Especialmente para reflejar sus instalaciones más efímeras y sus performances, algunas de las cuales la lanzaron a la fama hace décadas en Nueva York. Por eso, cuando hablaron de ella en Art Dogs hace unos días, decidí hablar de ella en esta recomendaciones semanales. Nació en Matsumoto, ciudad que visité en el mes de mayo, y que reflejo en las fotos de esta entrada.

El brutalismo es un estilo arquitectónico que a la vez me fascina y me horroriza. Con frecuencia asociado a los regímenes autoritarios del siglo XX, también se ha prodigado entre las democracias liberales, pero siempre, en mi humilde opinión, asociado a sus peores caras. De alguna forma. En los correos de Photosnack de esta semana apareció la recomendación del fotógrafo británico Jamie McGregor Smith (Instagram). Fundamentalmente, por sus retratos. Pero a mi sus retratos, todos de gente muy pija, o por lo menos con esa apariencia, no me han interesado. Lo que me ha fascinado es sus diversas series destinadas al brutalismo, a la arquitectura con cemento y hormigón, o con hierros. Incluso sus paisajes tienen fuerte componente de paisajes alterados por el ser humano. Para dedicar mucho rato a contemplar su obra.

Hubo un momento, hace siete u ocho años, por decir un cifra, en el que había muchos fotógrafos contando cosas interesantes en Youtube. Y empecé a seguir a unos cuantos de ellos, y aprendí unas cuantas cosas y reflexioné sobre otras. Bien. Pero. En estos momentos, la mayor parte de ellos, en un intento desesperado por vivir del medio más que de la fotografía propiamente dicha, han hecho derivas horribles hacia la publicidad encubierta en mayor o menor medida de las marcas, o hacia un cierto sensacionalismo y sentido del espectáculo a costa de la profundidad y el interés en sus contenido. Por ejemplo, el estridente tono de Thomas Heaton (Youtube) en su dos semanas de cazador de tormentas en el Medio Oeste americano dista mucho del pausado relato de sus logros y fracasos en la fotografía de paisaje que disfrutábamos cuando era mucho menos conocido. Y no es el peor ejemplo que podría mencionar, ni mucho menos.

Pero hay otros que mantienen su tono de forma calmada y reflexiva. Desde hace unas semanas voy siguiendo y recuperando los videos de Shane Dignum (Youtube), fotógrafo de paisaje, con cámara para película de gran formato. Habitualmente 20 x 25 cm, aunque le he visto ya usar otros formatos. Con paisajes más sobrios que los de muchos «fotógrafos de internet o Youtube», pero más significativos, en realidad es más inspirador para el fotógrafo aficionado común ya que invita a encontrar el motivo en escenarios o circunstancias muy diversas. Y es que, en realidad, también él es un aficionado, ya que su profesión es la de ebanista y diseñador de mobiliario. Y también lo encontramos como miembro del Directors Guild of America, el gremio de directores de cine y televisión de los Estados Unidos.

Me lo paso muy bien con Nick Carver (Youtube). Un tipo simpático, que también suele usar cámara de gran formato. Generalmente en formatos panorámicos de 6 x 17 mm, aunque no exclusivamente. Fotografía el paisaje urbano y hace frecuentes excursiones al desierto próximo al sur de California durante reside. Y cuando le propusieron una colaboración con una oficina de turismo andaluza, aparte del trabajo que hizo para ellos, no perdió el tiempo e hizo sus fotografías más personales, y con frecuencia más interesantes. Lo bueno de Carver es que tiene humor del bueno. Un humor cordial con todo el mundo y autocrítico con sí mismo, que impregna sus vídeos y los hace muy entretenidos de ver. También aprendes mucho con él.

Y en el último vídeo que he visto de Carver conocí a otro fotógrafo. Brasileño. El vídeo hablaba de una estancia por vacaciones o asueto en Yosemite. Con un amigo, Sergio Buss (Instagram), el fotógrafo del que os quería hablar. Lo que me llamó la atención es que Carver ponía fotografías tanto suyas como de Buss, que no parece tener canal en Youtube. Y añadía que envidiaba la libertad y la creatividad con la que afrontaba el majestuoso paisaje del conocido parque nacional. Incluso con una Holga, de la que mostró alguna foto muy interesante. Dos visiones fotográficas muy distintas del mismo lugar. Por lo que he podido comprobar, Buss no es fotógrafo de paisaje o naturaleza, utiliza habitualmente también película fotográfica, formato medio, y su mirada se dirige a las personas, entre le retrato y el reportaje. Me gustó el estilo desenfadado y auténtico de sus fotografías. Me dio mucha envidia.

[Libros] Algunos cómics; Dandadan, Saga y las memorias Osamu Tezuka

Literatura

Como llevo acumulados muchos libros sin comentar, voy a meter en una misma entrada los últimos libros de historietas, cómics, relatos gráficos o como queráis llamarlos. Son diversos, pero bueno. Ya va bien.

En primer lugar, el volumen 11 de Saga. Mi aventura espacial favorita de estos momentos, y una de mis favoritas de todos los tiempos. Las aventuras de Hazel y su familia por sobrevivir en una galaxia estúpidamente en guerra entre las gentes de su madre y las de su padre. Como siempre, sigue manteniendo su tono entre la aventura con humor y la amargura. Con una Hazel que va creciendo, pero todavía apenas una niña, y un complejo familiar y amistades muy desestructurado, pero más sólido de lo que parece. Las aventuras que nos traen Brian K. Vaughan a la escritura y Fiona Staples a la ilustración me siguen pareciendo un enorme monumento a la imaginación, a la aventura, y una precisa denuncia a la guerra y a todas esas gentes con el poder de hacer más felices a las gentes, pero que lo que hacen es arruinarlas y hacer la vida más mísera. Lo que otras grandes «sagas» como Star Wars, Star Trek y otras podrían haber sido si hubiesen sabido evolucionar y profundizar en los mensajes implícitos inicialmente en sus producciones destinadas al entretenimiento. Pero que nadie, ni siquiera su fans, han permitido nunca que crezcan, progresen y sirvan a causas más interesantes. Y ya sólo quedan siete volúmenes para terminar. Lo cual será en algún momento entre 2030 y 2031, salvo algún retraso, como el de este último volumen. Normalmente las traducciones en castellano salían en otoño, pero la traducción de este último salió en abril de este año. Con retraso de varios meses, no con adelanto.

Dado el antibelicismo de algunas de las obras que comento hoy, un paseo por el Parque de la Paz de Hiroshima no estará de más.

Otra serie que sigo desde el año pasado es Dandadan, que ha llegado a su volumen 10. Este manga de Yukinobu Tatsu lo empecé a leer cuando al hijo de unos amigos le regalamos los primeros números, que me leí en su momento. Desde entonces, sigue la serie, y cuando se los lee me los presta para que los lea también. Las aventuras de Momo Ayase y su amigos en un mundo en el que cuando no te aparece un fantasma te aparece un extraterrestre, y la mayor parte de ellos con aviesas intenciones he de reconocer que son muy divertidas. Pero no puedo negar que es un guilty pleasure, porque evidentemente no pertenezco al público diana de estas historietas. Por cierto, que nos cuentan los medios que en otoño se viene una serie de anime adaptando el manga. Y que se podrá ver en Netflix… creo. Por supuesto que le daré un vistazo.

Finalmente, en otro tono, el día que compré el volumen 11 de Saga me llamó la atención la recopilación de relatos gráficos de Osamu Tezuka, La fortaleza de papel. No había leído ninguna obra original de Tezuka todavía, pero había oído hablar de ellas, y he visto alguna serie de animación basada en su obra, como Dororo, que me gustó mucho. Tezuka falleció hace ya bastante tiempo, en 1989. Pero queda obra suya sin publicar en español. Y con este volumen se han recopilado una serie de relatos y obras inacabadas del autor en el que con mucho humor, y no poca amargura en ocasiones, nos habla de su vida. Con especial hincapié en los años de su adolescencia, que le pillaron durante la Guerra del Pacífico, y en la que sufrió el hambre, los bombardeos, las consecuencias del régimen militar autoritario y cualquier otra catástrofe propia de unos tiempos así. También nos habla de sus primeros amores, de sus primeros éxitos, de algunos de sus fracasos, y del hambre… sobretodo del hambre. Habiendo oído hablar en casa, sobretodo a mi madre, del hambre de la posguerra española, no he podido que engancharme genuinamente a las aventuras del joven Tezuka. Muy recomendable.

[Libro] Arrancad las semillas, fusilad a los niños – Kenzaburō Ōe

Literatura

Como comentaba hace más o menos una semana, en esta ocasión voy con otro libro de un premio Nobel japonés. Pero si ya llevo cinco libros del otro premio Nobel japonés, y más o menos algo parecido respecto al otro premio Nobel nacido en Japón, bueno… siete en ese caso, y uno lo he leído dos veces,… de Kenzaburō Ōe es el primero que leo. El libro que traigo aquí fue la primera novela del escritor, fallecido el año pasado, y fue publicado originalmente en 1958.

El libro refleja el impacto que debió dejar la Segunda Guerra Mundial en el entonces niño, perdiendo a su padre a los nueve años durante la guerra. O la Guerra del Pacífico, término que utilizan mucho en Japón y que abarca el periodo entre 1937 y 1945, y no sólo el que involucró a los Estados Unidos y las potencias europeas desde finales de 1941. También hay quién lo llama Gran Guerra de Asia Oriental. Lo cual no está mal visto del todo puesto que, aunque teóricos aliados, japoneses y alemanes, cada uno hizo su guerra de forma independiente y de acuerdo a sus propios intereses. Sólo la coincidencia en el tiempo, y el hecho de que la entrada en guerra de Estados Unidos contra Alemania derivara de la rotura de hostilidades contra Japón, podría justificar considerarlos como el mismo conflicto. Por otra parte, si es el mismo conflicto, no había ningún motivo por el que no habría que considerar dentro de la misma guerra la Guerra Civil Española, o las guerras coloniales de Italia en África, o los conflictos de baja intensidad o larvados de Japón contra la Unión Soviética en Manchuria y Mongolia, entre otros.

En cualquier caso, la novela no es autobiográfica ni nada por el estilo. El niño Ōe vivía en la isla de Shikoku esperando a que pasará lo peor y apenas tenía 10 años cuando terminó. Mientras que los protagonistas de esta novela son un grupo de adolescentes y algún niño, que están institucionalizados en centros de reforma por motivos diversos. En algunos casos por delincuencia juvenil, pero también por ser hijos de opositores al régimen u otras circunstancias. Evacuados de las ciudades por los bombardeos, son llevados a una región rural montañosa de las que tantas hay en el archipiélago japonés, donde serán abandonados en un pueblo cuando los habitantes huyen por miedo a una epidemia. Allí este grupo de adolescentes, un trabajador coreano escapado, otro adolescente desertor de una academia militar y una entre niña y adolescente del pueblo cuya madre muere por la enfermedad tendrán que sobrevivir intentando mantener un difícil orden. El libro está narrado en primera persona por uno de los adolescentes que va acompañado de su hermano pequeño.

El libro es profundamente pesimista sobre la naturaleza humana. Frente a los autores que han presentado el sufrimiento de la población japonesa con ejemplos de solidaridad y apoyo mutuo pese a los bombardeos y escasez de alimento, Ōe es de los que describe cómo surge lo peor del ser humano cuando se trata de sobrevivir, aun a costa de los otros. El odio racial, el odio entre castas, el prejuicio ante el extraño, la crueldad de los momentos extremos, y cómo una incipiente solidaridad entre supervivientes puede romperse, saltar en pedazos, cuando el egoísmo, el sálvese quien pueda domina sobre otras consideraciones. El libro termina de forma extraordinariamente amarga, aunque indecisa, sobre la suerte del narrador. Un joven constantemente conflictuado entre sentimientos de solidaridad práctica y la necesidad personal de sobrevivir o de sentir afecto, aunque sea de alguien que apenas está dejando de ser una niña. De quien es una niña a efectos prácticos.

El libro, para ser una obra de juventud, una opera prima, tiene una profundidad muy notable, que lo sitúa en un nivel muy alto en mi valoración personal. Pero no es fácil de leer. En el sentido de que no hay paños calientes a las situaciones que se viven en sus páginas. A mí me parece altamente recomendable. Pero esta peripecia, esta aventura en tiempos de guerra, no deja de alejarse del tono de muchas obras que se convierte en libros preferidos hoy en día.

[Libro] Mil grullas – Yasunari Kawabata

Literatura

Yasunari Kawabata es uno de los dos premios Nobel de literatura japoneses, y el primero de ellos. Le concedieron el premio en 1968. El otro es Kenzaburō Ōe, de quien hablaré en la siguiente entrada sobre libros que redacte. Exite otro premio Nobel de literatura nacido en Japón, Kazuo Ishiguro, de quien hablé recientemente. Pero este último se crio en Inglaterra, es británico de nacionalidad y ha desarrollado su carrera literaria en inglés. No obstante, fue por casualidad el que leyese de forma consecutiva libros de estos tres autores entre finales de mayo, cuando estaba de viaje en el País del Sol Naciente, y principios de junio. El libro de Ishiguro lo terminé en el viaje de vuelta de Japón, el de Kawabata lo leí íntegramente en el viaje, y el de Ōe lo empecé a leer, tranquilamente, un par de días después de regresar.

Ya he leído varios libros de Kawabata. Cinco con el que ahora nos ocupa. Entre la novela, la novela corta y la crónica periodística, es un escritor versátil, pero que nos habla siempre desde sus experiencias personales, sin que quiera decir por ello que sean libros autobiográficos. Y siempre da un tratamiento especial, a veces misterioso, a las mujeres. Se dice que que su relación con las mujeres quedó marcada por uno de sus primeros amores, una joven con la que estuvo comprometido formalmente, pero que rompió su compromiso con él por razones que no están claras. Por ello, las mujeres tienen siempre una aura especial en sus escritos.

La historia de esta novela corta de Kawabata se desarrolla entre Kamakura y Tokio, y su protagonista es un joven pudiente, que trabaja en la administración de una empresa, cuyo padre ha fallecido, que lleva una vida libre de preocupaciones, y al que Chikako, una antigua amante de su padre, quiere comprometer con una bella joven, Yukiko. Pero a la ceremonia del té donde son presentados asisten también sin ser invitadas, la señora Ota, otra antigua amante de su padre en sus cuarenta y tantos, pero muy atractiva aún, y su hija de 20 años, Fumiko. A partir de ahí, el protagonista se debate entre las dos jóvenes con vistas al matrimonio, pero sobretodo atraído por la sensualidad y la experiencia de la señora Ota con la que pasan una noche de sexo. A partir de aquí, la confusión reina en la mente del joven, y entre las mujeres, especialmene por las malas artes de Chikako, y todo se encamina hacia un final potencialmente trágico.

A pesar de su corta longitud, el relato no es precipitado. Y se toma su tiempo en recrear con fidelidad las atmósferas adecuadas para reflejar las cualidades de unas y otras mujeres. La deformidad de la intrigante Chikako. La belleza de Yukiko, de la que poco más sabemos… porque tal vez no haya más. De la sensualidad y experiencia de la señora Ota. Y de la rabia subyacente a su relación final con Fumiko. Con las características de las mujeres y de sus relaciones simbolizadas por las tazas de té de su padre. A pesar de que las relaciones entre unos y otros con más frecuencia son carnales, productos del deseo, que auténticamente románticas, no falta la sensación de poesía. Y el conjunto de la historia tiene un aura de fatalidad envolviendo a todos los personajes.

Creo que es un magnífico relato, que he pensado en volver a leer, porque quizá el entorno en el que lo hice, la cabina de un avión intercontinental durante horas de viaje, no sea el más adecuado para apreciar a fondo las calidades del mismo. En cualquier caso, la lectura de los relatos de Kawabata es siempre recomendable. Sabiendo que hay que arriesgar y dejarse llevar por las virtudes literarias de una cultura que no necesariamente sigue las reglas de la narración tradicional occidental.

[Libro] The buried giant – Kazuo Ishiguro

Literatura

Hace muchos meses que tenía este libro en espera, otro de los que leí durante las vacaciones, en el viaje a Japón. Lo terminé en el primero de los vuelos de vuelta, entre Narita y Abu Dabi. Lo llegué a empezar en algún momento de finales del verano del año pasado. Pero lo dejé en espera. No sé muy bien por qué, pero en aquel momento no me concentraba en su lectura. Pero no lo deseché como inacabado, como me ha sucedido a lo largo de mi vida como lector con el 10 % de los libros que he empezado. Aproximadamente. Mi interés por la literatura de Kazuo Ishiguro se ha ido acentuando con el tiempo, y tenía interés en ver cómo funcionaba su aproximación a los mitos artúricos.

Si un lugar de la Gran Bretaña está vinculada a los mitos artúricos es la península de Cornualles, a la que nos dirigimos fotográficamente en esta entrada literaria.

Recordemos que Ishiguro es nacido en Japón, en Nagasaki, y se trasladó a Inglaterra cuando tenía cinco años, por el trabajo de su padre como oceanógrafo. Y allí permaneció, allí adquirió el idioma inglés como propio, y en ese idioma ha desarrollado una brillante carrera como escritor, que le llevó al Premio Nobel, entre otros galardones, en 2017. Con el tiempo, he ido leyendo varias de sus novelas, y algún libro de relatos. También he disfrutado en las salas de cine de su trabajo como guionista. En su obra, se ha acercado en un par de ocasiones a sus orígenes japoneses, con notable acierto desde mi punto de vista. Pero es indudable que ha ido asumiendo en su persona la cultura británica, por lo que me parecía muy interesante conocer su visión del mito del rey Arturo, uno de los mitos fundamentales de la Europa medieval, no sólo de la británica, muy asociado con los valores que se suponen fundacionales de la mentalidad europea occidental.

En la novela, Ishiguro nos sitúa en un momento indeterminado unas décadas tras la muerte de Arturo de Bretaña, en un momento en el que reina la paz entre los britones originarios de la isla de la Gran Bretaña y los invasores sajones, procedentes del continente, tras las guerras en tiempos del mítico rey, que venció en esa guerra. Dos ancianos viven en un poblado britón, sumidos en un olvido de tiempos pasados, mal integrados en la aldea. Y deciden ir en busca de su hijo, que vive en otra población y vivir con él. En el caminos, acabarán acompañados de un formidable guerrero sajón, un adolescente también sajón a quien rescatan de una muerte probable, y de sir Gawain, uno de los más conocidos caballeros de la mesa redonda de Arturo, todavía vivo. Y sabrán que la niebla de olvido en la que se sumergen los pueblos de la Gran Bretaña está causada por el aliento de un dragón hembra, que unos quiere proteger y otros destruir.

La novela, que transcurre en el mundo de los mitos y la magia del universo artúrico, más que vivir del mito y con el mito, es fundamentalmente desmitificadora. Nos ofrece una visión distinta de Arturo, rey celta, romanizado y cristianizado, y su respuesta ante los invasores anglos y sajones, germánicos y paganos. Un rey guerrero que derrota a sus enemigos, y no duda en masacrarlos, sin importan edad, sexo y condición. De alguna forma, pone en la picota es mito caballeresco y honorable, asociado a la religión y al guerrero justo, que se supone pone las bases de la fundación de la Europa occidental, frente a una realidad de guerras, crueldades e intolerancia ante otras creencias. Al cabo, la Inglaterra de hoy es culturalmente descendiente de esas invasiones germánicas en la Alta Edad media. Pero la fábula es extensible a otras naciones en todo el mundo occidental. Y el olvido, como forma de superar, cerrando en falso las heridas creadas por los traumas colectivos sufridos. Especialmente resonante en un país donde el concepto de memoria histórica ha sido tan maltratado por la clase política.

La novela tiene un final amargo, en el que se avecinan las terribles desgracias que asolarán el mundo en los tiempos venideros, en el que la guerra se adueñará de la relaciones entre pueblos, así como para la pareja de ancianos protagonistas, que tampoco encontrarán precisamente el imaginado final feliz a su viaje. Sin entrar en detalles sobre el argumento de la obra. Aunque la novela se lee bien, no es una novela fácil. Se corre el peligro de no entrar en las metáforas y el simbolismo de lo que se está quedando, de quedarse en la superficie de la peripecia aventurera en un mundo fantástico y aparentemente galante. Pero lo que enriquece la experiencia de su lectura es conectar con su trasfondo profundo. Y aceptar que los mundos de la fantasía, con sus duendes y sus dragones, nos hablan de nuestro más prosaico y material universo. Es un relato que crece en mi memoria y se enriquece en la reflexión. Parece que hay un proyecto de adaptación al cine, en formato de animación en volumen, conocida habitualmente por el anglicismo stop-motion. Tengo curiosidad.

[Libro] El fin del imperio – John Scalzi

Literatura

El primer libro que leí de John Scalzi fue una muy agradable sorpresa para mí. Leído durante el viaje a San Francisco, hizo que el vuelos desde Múnich hasta la ciudad californiana se me pasará en un sinsentir. Era ingenioso, original, con un ritmo ágil, divertido, y con un razonable comentario social sobre el mundo pospandémico, sin excesiva profundidad, pero tampoco sin excesiva superficialidad. Ideal para evadirse y entretenerse, pero que no deje la sensación de haber leído algo banal y olvidable. Ni mucho menos. Por lo tanto, me había quedado con las ganas de leer algo más de Scalzi. Para confirmar si estaba ante un autor que me apeteciese seguir.

La novela que nos ocupa hoy es la primera de una trilogía, La interdependencia. Un trilogía de verdad, de tres libros. Que en estos momentos, en los ámbitos de la ciencia ficción y la fantasía son frecuentes las trilogías de cuatro o cinco volúmenes. Y es una aventura espacial. Lo cual de entrada me encanta, aunque empiezo a estar quemado de la calidad de las aventuras espaciales en los últimos tiempos. El escenario es razonable, con una mezcla de ciencia ficción dura y fantasiosa. La parte fantasiosa está bien disimulada o construida. En las aventuras espaciales siempre es… romper el límite de la velocidad de la luz. Pero más o menos genera un escenario que es más que aceptable, y que además es el macguffin que impulsa la acción.

Como consecuencia de haber encontrado la forma de viajar entre las estrellas, la humanidad abandonó la Tierra y ha colonizado varios sistemas estelares. Pero el control del sistema físico que permite el desplazamiento entre los mismos hace que haya surgido una aristocracia plutocrática, con una familia imperial al frente. Los aristócratas controlan los bienes, el emperador… el sistema de viaje entre las estrellas. Pero se produce el fallecimiento del emperador en el momento en el que se detecta que el sistema de viaje entre las estrellas puede derrumbarse, poniendo en peligro el statu quo del sistema social, político y económico de la humanidad. Y la heredera que ha de lidiar con ello es una hija natural del emperador, que ha vivido al margen de las intrigas sociales y política, pero que se convierte en la heredera al haber fallecido el hijo legítimo del soberano. Y a partir de ahí, una intriga política, con un comentario social, político y económico de fondo, bastante entretenida.

Menos original que las aventuras en el mundo de los kaijū, comparte algunas de las características general de aquel libro, al que precede en cinco años en fecha de publicación. Es ágil, ingenioso, razonable en sus planteamientos y en su comentario social y político, muy entretenido, se lee bien y en seguida. No sólo no insulta a la inteligencia como otros productos de ficción fantástica o científica de los últimos tiempos, sino que además estimulará en cierta medida la lectura activa por parte del lector mínimamente informado. Tiene las características de muchos escritores de este tipo de origen anglosajón, con un estilo fácil de leer, pero no banal afortunadamente en este caso, y por lo tanto es muy recomendable para los amantes del género. Hay aventura y acción también… qué más vas a pedir. Por supuesto, aquellas personas que rechazan de entrada este género, harán bien en absternerse. Pero… ellos se lo pierden por prejuiciosos. Ya estoy preparando los otros dos libros de la trilogía para leerlos cuando encuentren su sitio entre los varios, muchos, que tengo pendientes. Pero no tardaré mucho. Ahora estoy con lo último de Murakami, luego supongo que iré con la segunda novela corta del último quinteto de Shimazaki,… es posible que a continuación vaya la segunda parte de esta aventura espacial.

[Libro] Shogun – James Clavell

Literatura

Nuevamente me salto el orden de comentario de los libros que he leído en las últimas semanas, tengo nueve en espera incluyendo el de hoy. Los libros que tengo en espera fueron terminados de leer en el 14 de mayo y el 6 de julio, día en el que terminé de leer un libro de relatos gráficos, historietas, y una novela corta. Pero cuelo este de hoy porque es un comentario conjunto con una de las series que he visto y comentado en tiempos recientes. Un libro que no pensaba leer por diversos motivos. Porque no soy especialmente adepto a este tipo de best-sellers tan de moda en los años 70 y 80 del siglo pasado. Porque no suele apetecerme empujarme así por las buenas un novela de más de 1000 páginas salvo que este muy muy muy justificado. Pero me lo prestaron. Insistieron y me lo prestaron. Y así como sucede que aproximadamente un 10 % de los libros que me compró los abandono por diversos motivos sin terminar de leerlos, cuando me prestan un libro me lo leo hasta el final sí o sí. Me parece una desconsideración no hacerlo. Y nunca he olvidado devolver un libro… que yo recuerde.

En lo que mi memoria alcanza siempre ha habido best-sellers en las librerías. Superventas o mejor vendidos si hablásemos castellano habitualmente. En la Fundeu nos recomiendan usar el término superventas, que es muy usado en el mundo discográfico. Pero lo que he venido observando es que no necesariamente significa que realmente sean los más vendidos. Más bien parece que son libros que de entrada están pensado para ser vendidos como churros desde su lanzamiento, con abundancia de apoyo publicitario, con un lugar destacado en la librería, y que al final, en edición de bolsillo, acaban siendo los que se venden en los quioscos de prensa de los aeropuertos y las estaciones de tren. Son novelas formulaicas, que siguen un esquema más o menos similar, con una serie de elementos que parecen ser del gusto de ese lector medio, popular, que quiere leer… pero sin complicarse la vida. Que hay romance, intriga, hechos históricos cuya veracidad importa poco, buenos y malos… pues eso. Algunos pertenecen a géneros como podréis deducir; novela rosa o romántica, novela histórica, novela negra o detectivesca, fantasía,… Supongo que es lo que enseñan las universidades norteamericanas en sus cursos y seminarios de escritura creativa; la receta para escribir un superventas. En el mundo del cine, existe un libro de 2005 que explica como escribir un guion de cine con estas características. Un libro que ha ayudado mucho a degradar la calidad de las historias que se cuentan en el cine actual.

James Clavell, el autor del superventas que hoy nos ocupa, fue, además de novelista, guionista y director de cine. Incluso escribió y dirigió alguna película que en su momento me pareció relativamente notable, aunque hoy en día quizá la viese con ojos menos favorables, sin que me disgustase. Y que decir del guion de una de las más divertidas películas sobre la Segunda Guerra Mundial… escrito con otros dos guionistas. Por lo tanto, no podemos dudar de la capacidad de Clavell para escribir historias destinadas al gran público, con más tirón que profundidad, sin necesidad de leer ese libro que explica que para un espectador tonto y adocenado, el bueno de la película tiene que salvar al gatito de una niña para entender que es «el bueno». Frente al malo… que fuma. Esto no sé si lo dice el libro,… pero es algo que está ahí en los formulaicos guiones actuales. Suponiendo que dejen que aparezca alguien fumando en pantalla. Y Shogun es un producto de esa forma de escribir.

Como comentaba cuando hablé de la serie, es una ficcionalización libre y no basada en hechos históricos constatados de los acontecimientos que llevaron a la muerte de una noble japonesa de casta samurai, y que fue el casus belli que llevó a la batalla de Sekigahara, en la que se impuso Ieyasu Tokugawa, convirtiéndose el primer shogun del llamado periodo Edo de la historia del País del Sol Naciente. Pero… es un superventas destinado al público occidental, predominantemente norteamericano, que es el mayor mercado del mundo anglófono. Por lo tanto, el protagonista tiene que ser un europeo, en aquellos tiempos América de Norte estaba en mantillas, predominantemente anglosajón y protestante. El precursor de los WASP norteamericanos, clase dominante en Estados Unidos. Creo que ya dije que la serie, que es bastante fiel al libro, pero que da más juego a los personajes japoneses, hubiera sido bastante mejor sin el personaje del inglés. Pero en el libro,… siempre vamos acompañando al inglés… que es un personaje que me parece un imbécil e insoportable. En el libro y en la serie. También tiene que haber romance y sexo, aunque sea descrito de forma discreta, no escandalosa. Da igual que sea una relación improbable y fuera de carácter. La cuestión es que satisfaga al lector simplón. Y tiene que haber abundancia de tópicos, a ser posible sangrientos. Abundancia de harakiri o seppuku, su ración de torturas y muertes de campesinos arbitrarias, el empeño en comer pescado crudo en lugar de los platos normales a base de carne del mundo anglosajón (¿os he contado alguna vez que como semanalmente cinco veces más pescado que carne, y que estoy encantado si es en forma de sashimi?), y mucho bushido… incluso si el concepto existía aunque el nombre del concepto sea algo relativamente moderno.

No me cabe la menor duda que el libro tiene, o tuvo, los elementos para atraer a un abundante grupo de lectores. Pero no es bueno. Como sucede con otros muchos superventas. ¿Os he contado que soy tan rarito que Los pilares de la Tierra me pareció de una mediocridad conceptual tremenda en contra de la opinión de la mayoría? ¿Poco más que un folletín de novela barata? Pues eso. No es difícil de leer, claro. Sería contrario al concepto de superventas. Y por eso, aunque su contenido me resulte estomagante en muchas ocasiones, puedo seguir adelante y llegar hasta el final. Pero quizá ahora entienda un poco mejor al excesivamente elitista C. S. Lewis cuando hablaba de distinto tipos de lectores y libros en un ensayo que leí y comenté recientemente. No obstante, sigo pensando que el superventas de buena calidad es posible. Pero tal y como está el mercado editorial, poco probable.