[Cine – obituarios] Am I Blue? – En memoria de Robin Williams y Lauren Bacall

Cine

Siempre se ha dicho. Las gentes del cine nunca se van al otro barrio solas. De dos en dos, de tres en tres. Pero nunca solas. Y se van, seguro, al cielo de las gentes del cine y de los que amamos el cine. El único cielo, la única vida después de esta vida que creo que merece la pena que exista. Cualquier otro sería demasiado aburrido para vivirlo toda la eternidad.

Pero las dos pérdidas de esta semana parece que han hecho más daño que las que se producen en otras ocasiones. Nos han producido más tristeza. En cualquier caso, conviene que los recordemos, y les guardemos un rinconcito cálido en nuestros corazones.

Robin Williams (1951 – 2014)

Williams fue un actor muy prolífico. Quizá demasiado. Cuando uno hace tantas cosas seguro que hace algunas cosas mal, o acaba metiéndose en proyectos de calidad discutible, o indiscutiblemente mala. Si hago repaso de las películas en la carrera de Williams veo que hay un porcentaje elevado de películas que no he visto ni me apetece, y algunas que me arrepiento de haber visto. Esta es la realidad, por mucho que en los últimos días se nos presente de otra forma.

No fue un actor de fama inmediata y juvenil. Tenía más de 30 años cuando empezaron a llegarle los éxitos y el reconocimiento. Es decir, se lo tuvo que currar. Por eso quizá luego no fue todo lo selectivo que podría haber sido. Cuando pasas años de vacas flacas… Y fue entonces cuando empezaron a llegar momentos estupendos en la carrera de este actor de características fundamentalmente teatrales. Formado en las artes escénicas, con una gran expresividad corporal, calificarlo de histrión es no comprender su origen y su modo de entender la profesión. Que afortunadamente es variada. Si no, todos los actores y actrices nos parecería iguales.

Flores en el Slottsparken - Malmö

Hoy recogeremos una flores para ponerlas en el recuerdo e Robin y Betty (como era conocida familiarmente Lauren Bacall).

Realizar ahora un repaso a toda su carrera sería un ejercicio banal. Prefiero detenerme, como he hecho en ocasiones parecidas en aquellos momentos que más se han quedado en mi memoria. Y estos son tres. Y no. No está entre ellos el «O Captain, My Captain»… porque esta película me parece que es bastante tramposa en su mensaje. Hace tiempo que dejé de pensar en ella. Pero de eso no tiene la culpa Williams que puso lo mejor de su parte en ella. Para mí, los momentos imborrables son los monólogos ante el micrófono de Adrian Cronauer en Good Morning, Vietnam, una película que detrás de su disfraz de comedia con canciones esconde un drama que todavía hoy se repite constantemente en muchas partes del mundo. Es también el vagabundo Parry en busca del Santo Grial en The Fisher King (El Rey Pescador). Y es Mel el hombre que se ve desenfocado, qué tremenda metáfora, en Deconstructing Harry (Desmontando a Harry).

Una vez más, insisto. No quiero decir que sean sus mejores papeles, o sus mejores trabajos, o las mejores película en las que participó. Simplemente son el recuerdo que de él me quedará. Una persona que en un momento dado, a pesar del éxito, de la fama, del bienestar económico,… no encontró su lugar en el mundo, y decidió salir de él. Un acto que cuando se produce, siempre nos queda la duda de si fue un acto libre que hay que respetar, o si como tantos nos quieren hacer ver, a veces para no conceder a las personas su últimas decisiones sobre sus vidas, el último acto de una persona enferma. Nunca sabremos con seguridad qué pasaba por su cabeza cuando decidió hacer mutis y pasar a fundido a negro en la pantalla de la película de su vida.

Os dejo con algunas escenas seleccionadas de Good Morning, Vietnam, cuya banda sonora estoy escuchando en estos momentos.

Lauren Bacall (1924 – 2014)

Billy Wilder no le cayó bien en principio Humphrey Bogart, aunque luego fue de los que le visitó y le apoyó cuando enfermó antes de morir. Dijo de él en una ocasión que era «un antisemita que se casó con una judía del Bronx«. No sé. Billy está entre mis favoritos. ¿No sufriría un tremendo ataque de celos como los muchos que tuvieron que darse en los años cuarenta y cincuenta al ver como Bogie acababa llevándose a casa a una de las actrices más interesantes de la historia del cine?

Porque indudablemente esta era Bacall, una de las mejores actrices y una de las mujeres más interesantes del mundo del séptimo arte. Los calificativos que más se repiten estos días suelen ser «elegante», «inteligente», «comprometida», «adelantada a su tiempo»,… Lo que sea. También ha dado muestras de tener genio, y de poder ser bastante cascarrabias. Especialmente cuando la Academia le ha negado a lo largo de su carrera la estatuilla de un «eunuco dorado», teniendo que conformarse con uno de carácter honorífico. Desde luego podemos encontrar en su carrera papeles merecedores de este premio. Desde luego que ha habido muchas actrices que se lo han llevado con mucho menos mérito. Pero así es la industria del cine norteamericana. Si la quieres la coges y si no,… también. Bueno, su única candidatura la perdió contra Juliette Binoche (The English Patient), y se le puso una cara de vinagre inenarrable. Pero creo que Binoche fue justa ganadora esa noche.

Flores en el Slottsparken - Malmö

Las recogeremos frescas y coloridas, con los aromas del verano.

El caso es que Bacall era una de las últimas representantes de una forma de entender el «star system». Buena presencia, buena actriz, adorada por el público, cuando llegó a la fama sin haber cumplido 20 años era otra cosa muy distinta de la panda de «zarrapastrosas» que ahora alcanzan el éxito a esas edades. Era una de esas presencias que justifican el apelativo para Hollywood de fábrica de los sueños.

Si tuviera que escoger algún momento sobre cuál es la imagen que recordaré de ella… Sin duda, Slim de To Have and Have Not (Tener y no tener). Su primera película. Aquella en la que se comía en la pantalla a todo el que se le cruzara por delante, Bogart incluido. O especialmente a Bogart. Aquella película genial concebida a partir de la peor novela de Hemingway como una apuesta personal de Howard Hawks. Aquella que contenía todos los elementos esenciales de Casablanca, pero con el final que todos quisimos. Que le den a los ideales, que el héroe se queda con la chica. Aquella que cuando no quedaba más remedio que soportar siempre las películas dobladas, cuando cantaba con Hoagy Carmichael nos permitía descubrir una voz intensa, profunda, que salía muy desde dentro de ese cuerpo delgado, estilizado, de chica «yo no soy mala, es que el mundo me ha hecho así». Desde luego, conservo muchos otros recuerdos de la actriz, pero este se suele imponer.

Por supuesto, os dejo con esa maravillosa Am I Blue? cantada a duo entre BacallCarmichael. Aunque la respuesta a esta pregunta está muy clara en estos momentos. Sí, estoy triste. Pero nos quedan sus películas. La de Bacall y las de William. Que se habrán encontrado por el camino al cielo de las gentes del cine. El único que merece la pena que exista.

Flores en el Slottsparken - Malmö

En los acogedores jardines del castillo de Malmö.

[Cine] Mil veces buenas noches (2013)

Cine

Mil veces buenas noches (Tusen ganger god natt, 2013), 9 de agosto de 2014.

No, no me olvido de que nos han abandonado Robin WilliamsLauren Bacall. Una cierta dosis de tristeza me acompaña mientras escribo estas líneas. Pero he decidido darme unos días para escribir un obituario, porque hay cosas que me hacen reflexionar estos fallecimientos. Especialmente, por el cine que estoy viendo estos días desde casa, el que bajo legalmente de la plataforma Yomvi de Canal Plus. Probablemente el viernes, que es fiesta y tendré tiempo, os hablaré de ello.

Como en otras ocasiones, especialmente cuando las películas llegan con retraso, aunque vemos la película doblada en las salas de cine, si está disponible por la red de redes, aunque sea por mecanismos que no son del gusto de la industria del cine, la veo también en mi casa en versión original. Cada película que veo me convenzo más de que el doblaje de las películas es una lacra. En cualquier caso, que nadie se equivoque. Aunque el título oficial de esta película de Erik Poppe está en noruego, los diálogos de la película están predominantemente hablados en inglés.

Última película filmada por lo tanto por este fotógrafo de prensa noruego reconvertido en cineasta, y que sitúa como protagonista a una reportera gráfica, Rebecca (Juliette Binoche), una de las más importantes del panorama de la actualidad, que a través de sus contactos ha conseguido llegar hasta el lugar donde se prepara un mujer integrista como bomba humana para realizar un atentado en Kabul. La acompaña en su recorrido hacia su destino durante un tiempo hasta que decide bajarse del coche, momento en que hace algo que llama la atención de la policía, y desencadena la detonación de la bomba humana, que la alcanza y queda mal herida. Durante el periodo de recuperación en su casa de Irlanda, comprueba que los riesgos de su profesión están afectando a su familia, especialmente a su marido, Marcus (Nikolaj Coster-Waldau), y a su hija mayor, Steph (Lauryn Canny), una introspectiva pero inteligente adolescente de quince años. Un viaje con esta a África provocará la crisis en el entorno familiar, y la necesidad de replantearse toda su vida.

Cork

La familia de nuestra protagonista vive en Irlanda, probablemente no en Cork, pero en un lugar igualmente agradable.

Película ambiciosa en cuanto a los temas que trata. La necesidad del fotógrafo en zonas de conflicto, la necesidad de la libertad para realizar su trabajo, la censura, la ética del fotógrafo en cuanto a mero espectador o potencial actor de lo que está sucediendo, el delicado equilibrio de la mujer que trabaja, y además poniendo en riesgo su vida, y su compromiso hacia su familia,… Hemos de suponer que Poppe tendrá bien pensados los temas, ya que él mismo desarrolló este trabajo. También que, por ese motivo, las escenas de la fotógrafa en situación de conflicto debemos considerarlas realistas, o al menos, de una forma razonable.Y sin embargo, pese una realización correcta en los aspectos técnicos fundamentales, a la historia, que podría estar cargada de situaciones fuertemente emocionales resulta algo fría. Además de excesivamente previsible en algunos momentos. Quizá esa limpieza y corrección académica en la realización pasa factura a una película con unos temas que precisan un poco más de barro, de meterse en la mentalidad de los personajes, de sentir la fricción intensa de los conflictos desatados,… La película discurre a pesar de los temas tratados dentro de cierto convencionalismo, y eso no le sienta bien.

Península de Connemara

El trabajo del marino, biólogo marino, les hace vivir en la costa, no en la de Atlántico, en Connemara, que vemos en la foto, sino en la del mar de Irlanda.

Y eso que los intérpretes ponen de su parte para que la cosa salga a flote. Binoche es un valor seguro que da todo lo que puede en sus papeles. Curiosamente no es la primera vez que la vemos empuñando una cámara fotográfica, aunque ha llovido mucho desde entonces. Coster-Waldau, que abandona su pose de duro espachín en la que le hemos podido ver reciente, también está convincente en su papel de biólogo marino comprometido, y padre de familia no menos comprometido. Incluso la joven Canny cumple su difícil papel, que le obliga a confrontar a una peso pesado como es Binoche.

Pero la película, que se deja ver, se me queda un poco corta. No llega como he comentado a producirme las sensaciones y las emociones que esperaba. Y desde ese punto de vista, aunque le doy un aprobado, lo consigue por los pelos. Ni que decir tiene que irá a engrosar mi lista de películas con temática fotográfica.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Derrynane - Ring of Kerry

Y esto les permite dar románticos paseos por las playas, quizá no en estas con peligrosas corrientes cerca de Derrynane en el condado de Kerry, pero estupendas playas.

[Cine] Begin Again (2013)

Cine

Begin Again (2013), 3 de agosto de 2014.

No, no es la versión original. Sólo una sesión al día en versión original y una hora que no nos viene bien. Demasiado tarde. Pero la versión doblada ha conservado el título original, que significa «empezar de nuevo». Y es que esta película de John Carney

Dan (Mark Ruffalo) es un productor discográfico que, tras unos años de gloria, ha perdido su tirón en el negocio, e incluso la discográfica que montó con su socio ya no le pertenece, y acaba siendo despedido de ella. Si a eso sumas que una crisis en su matrimonio le hace estar separado de su mujer, Miriam (Catherine Keener),  por la que todavía siente algo, y de su hija, Violet (Hailee Steinfeld), una adolescente desorientada, la cosa pinta mal para él. Gretta (Keira Knightley) es una joven escritora de canciones británica que ha llegado a Nueva York con su novio, Dave (Adam Levine), que va camino de convertirse en una estrella. Tras un período en el que le llega la fama, Dave cambia, y se separa de Gretta, que se refugia temporalmente en el apartamento de su amigo Steve (James Corden), un músico callejero, antes de volver a su país. Este le invita una noche a un club donde va a cantar y le invita a que ella misma cante una de sus composiciones; le sale mal. Pero allí está Dan que percibe el potencial de la canción y de la chica. Y de forma improvisada, con la ayuda de algunos músicos amigos se lanzan a la aventura de grabar un disco en las calles de Nueva York. Es la oportunidad para todos ellos de empezar de nuevo.

Músicos callejeros en Union Square

Músicos callejeros en la esquina de Union Square con Broadway.

Película buenrollista, en la que se da vueltas a concepto de nueva oportunidad, de confianza, de amistad, de lo que es un amor verdadero frente a uno subordinado a otros intereses, y en la que las calles, los paisajes y los ambientes de la ciudad tienen una importancia grande. La música, las canciones, está compuesta específicamente para la ocasión, al contrario que otras películas con tono similar que hemos visto recientemente, que aprovechaban la música y las canciones de músicos ya conocidos. No están mal las letras, escritas con intención para lanzar mensajes relacionados con lo que en la película pasa, aunque son básicamente canciones pop, género que cada vez se caracteriza más por ser tarareable, más o menos pegadizo, pero también fácilmente olvidable. Suficiente para lo que se le pide al filme.

En lo que se refiere a las interpretaciones, lamentamos que el doblaje se nos lleve por delante varias cosas. La personal forma de hablar de Ruffalo, que no tiene nada que ver con la estandarizada voz del doblaje. Los diferentes acentos, en particular entre el británico de Knightley y el norteamericano de los demás, y los de las distintas hablas de los diversos grupos étnicos que salen en la película. Pero Ruffalo y varios de los secundarios son intérpretes muy solidos que sostienen perfectamente el filme. Knightley vuelve a interpretar el tipo de chica que le dio fama al principio. Esa buena chica, monilla pero no espectacular, con encanto, lejos de la sofisticación de los dramones de época en los que se ha metido después, y que le sienta como un guante, por lo que también cumple sin problemas con el papel que se le ofrece.

No me parece una película tan estupenda como alguna crítica que he leido en estos días atrás, excesivamente apologética. Pero es cierto que es una película bastante agradable de ver, razonablemente honesta, y que, aun descontando la benevolencia de las críticas durante las flojas temporadas veraniegas, nos refrescará y nos hará salir con un tono optimista de la sala de cine, a pesar de alguna irregularidad en el desarrollo de la historia. Se puede recomendar. Realmente la única nota discordante que encuentro es el epílogo que se nos cuenta durante los títulos de crédito finales en las que nos narran con pelos y señales lo que pasa con el álbum grabado en las calles y los destinos de varios personajes. Creo que el paseo final de la chica, con una sonrisa, por las nocturnas calles de Nueva York es más que suficiente para que la película haga un fundido a negro, termine ahí, el espectador comprenda que ese volver a empezar se ha producido, y que la vida sigue, con otros desafíos y otros problemas pero con esperanza. Realmente, no necesitamos toda esa información final.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Broadway

En Broadway, cerca de Times Square.

[Cine] ¿Adiós a Ghibli y a una forma de entender el cine de animación?

Cine

Hay varias cosas de las que podría haber hablado hoy. Asuntos diversos en materia de fotos, cine, libros,… pero ayer a última hora de la tarde me enteré de la noticia del cierre del Studio Ghibli, estudio cinemtográfico especializado en filmes de animación que ha producido algunos realmente emblemático y que se encuentran entre mis favoritos. Frente al producto prefabricado norteamericano con el que se bombardea constantemente al público infantil, y que aporta un sistema de valores simplista y muy conservador con Disney a la cabeza, y que sólo de vez en cuando nos aporta productos memorables, estaba un esquema de trabajo de más continuidad, de factura más artesanal, con un estilo definido pero con historias muy trabajadas y diversas, que abarcaban un espectro de público potencial más amplio. Y con un sistema de valores más rico, especialmente entre el necesario mensaje de respeto a los sistemas ecológicos cuyo derrumbe pueden ocasionar el derrumbe de la civilización globalizada en la que vivimos hoy en día.

Saladas de Bujaraloz bajo la Tormenta

Un poquito de las fotos del sábado bajo la tormenta en los Monegros.

El anuncio de la retirada de Hayao Miyazaki, el creador más emblemático del estudio, que se produjo hace un año, terminado el rodaje de su última película, ya disparó los rumores al respecto. Ahora nos enteramos que sus últimas producciones no han supuesto el éxito en taquilla que esperaban. Unido a la retirada progresiva de la generación de creadores que lo crearon y le dieron la personalidad, parece que se han replanteado su modelo de negocio de forma radical. Sabemos que van a deshacer de su división de producción, y que no es previsible que vuelvan a producir películas a corto plazo. Sabemos que van a mantener la división de gestión de derechos de los productos ya realizados. Y quedaría abierta la posibilidad de que en un futuro produjeran alguna película o serie de televisión, pero sin mantener estructuras fijas. Contratando para la ocasión. Para muchos, detrás de todo esto está el cierre definitivo como productora. Ya veremos.

Las organizaciones no son eternas. Tienen ciclos de existencia. Como los seres vivos, nacen, crecen y mueren. En ocasiones se reproducen, incluso, ocasionando derivados. Y esto pasa también en el negocio del cine. Pero lo que surgió después del éxito de Nausicaa…, con personajes tan emblemáticos como Mononoke, Chihiro, Ponyo, Porco Rosso, y tantos otros… y sobre todo, otras,…  da pena que se termine. Porque llenaba un hueco que no sabemos si se podrá ocupar. Porque cuesta mucho que todo lo que no sea la superproducción norteamericana llegue a nuestras pantallas de cine. Por lo tanto, porque nuestra sociedad y nuestra cultura se hace menos rica. Y esto… me pone triste.

Saladas de Bujaraloz bajo la Tormenta

El lugar es las saladas de Bujaraloz que ya visité con Fotógraf@s en Zaragoza en el mes de enero.

[Cine] Short Term 12

Cine

Short Term 12 (2013), 27 de julio de 2013.

Ya lo advertí el sábado. Si una película me interesa, y deciden no traerla a la cartelera de Zaragoza,  o en condiciones menos que adecuadas, la veré igual, por el camino que sea. Si a la industria no le intereso ni me respeta como cliente, yo tampoco sufriré por las penurias de la industria. El caso es que pude acceder a una copia en versión original de esta película de 2013, que eventualmente se podrá encontrar, no en Zaragoza de momento, en la cartelera española en versión doblada bajo el título banal de Las vidas de Grace. El largometraje dirigido por Destin Daniel Cretton, es una segunda versión de esta historia que previamente había esbozado en forma de cortometra.

Y Grace (Brie Larson) es una joven de veintipocos que trabaja en un centro de acogida para adolescentes con problemas, derivados de los que les causa su entorno. No son delincuentes, ni cosas por el estilo. Sólo adolescentes con problemas en su entorno. Y aunque el centro está pensado para estancias cortas, lo necesario para resolver las situaciones, no es raro que permanezcan hasta que cumplan la mayoría de edad. Con Grace trabaja Mason (John Gallagher Jr.), con quien mantiene una relación sentimental. Y ella misma necesitó de este tipo de ayuda y de centros en su adolescencia. Es un grupo de gente dedicada a su trabajo, aunque con problemas propios. La llegada de Jayden (Kaitlyn Dever) una adolescente de quince años de la que se sospecha que pueda sufrir maltratos paternos, pero que no denuncia, y el conocimiento de que ha quedado embarazada de su relación con Mason, van a provocar en Grace una crisis sobre qué ha de ser de su vida.

Vendiendo sirenitas en Copenhague

Frente a la adolescencia con problemas, por el mundo se ven generaciones activas en su entorno… sea vendiendo sirenitas en Copenhague.

Largometraje no demasiado largo que nos cuenta una historia pequeña, muy concreta, pero con un excelente desarrollo de caracteres, una relalización sencilla, que no simple, ni mucho menos, y que se apoya en el excelente trabajo de sus intérpretes, en especial de una Brie Larson en estado de gracia. Apoyándose en un físico que transmite simpatía y buen royo, esta joven actriz que ya había apuntado maneras en alguna serie televisiva, save dotar a su personaje de un carácter y de unos matices impropios de actrices tan jóvenes. La historia en sí misma resulta razonablmente previsible, y el buen rollo que destila muchos momentos de la película te hace suponer que el resultado muy probablemente sea feliz. Lo cual no quita para que no haya un buen desarrollo de situaciones y de la historia. Y sobretodo, nos presenta unos caracteres que dan sensación de credibilidad.

Otro mérito de la película es que a pesar de tener una protagonista clara y de su duración de poco más de hora y media, casi todos los personajes secundarios que rodean y forman el universo del centro de acogida tienen su momento, y que está lo suficientemente aprovechado para que resulten caracteres con personalidad propia, no meros estereotipos. Y también que, en un mundo donde el drama es la normal, y la tragedia una amenaza permanente, hay momentos para el humor. Un humor contenido y bien llevado que endulza lo suficiente el producto final.

De marcheta por Nyhavn

O preparadas para pasar el sábado por la tarde en la capital danesa.

Como resumen, estamos ante una muy buena película que sin embargo no ha encontrado sitio en la cartelera de una ciudad de 700.000 habitantes, mientras que si lo hacen estúpidas películas de vampiros adolescentes y otros subproductos similares. Lo cual habla mal del interés por la cultura que alegan con frecuencia las gentes de la industria del cine. Una película que a unos descubrirá y a otros confirmará una actriz muy sólida y muy interesante, que espero que vaya consiguiendo buenos papeles en un futuro. Una película de buen cine independiente que nos desintoxica de los productos prefabricados del Hollywood más comercial.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Esperando al tren en Ystad

O a lo suyo, es decir con el móvil, mientras esperas el tren en Ystad.

[Cine / Historia] La Primera Guerra Mundial en el cine

Cine, Historia

El 29 de julio de 1914 la Primera Guerra Mundial había comenzado, pero el mundo no se había enterado. De hecho, la mayor parte de los contendientes todavía no habían declarado el estado de guerra, e incluso algunos de los principales actores de la misma estaban considerando todavía la «pertinencia» de su participación. De momento lo que parecía es que había una refriega en la frontera en el Imperio Austro-húngaro y el pequeño reino de Serbia. Y que las bombas volaban sobre el Danubio para caer sobre Belgrado, la capita de este país.

Pero lo más significativo de tal día como hoy hace 100 años fue la movilización general decretada en Rusia, hecho que decididamente impulsó al Reich alemán a prepararse para la guerra. Había mucho miedo entre los militares germanos a que en unos años al tremendo potencial humano de los rusos se sumase un modernización tecnológica que los haría invencibles. En 1914, la previsión es que la superioridad técnica y organizativa del ejército alemán podría superar la desventaja demográfica. Algo de eso hubo.

En cualquier caso, en aquellos momento ya despuntaba como medio de entretenimiento de masas el cinematógrafo. Y este medio ha recogido en numerosas películas en los últimos 100 años los avatares que «la guerra que habría de acabar con todas las guerras» deparó a las gentes de la época. Son muchas y muy variadas las películas que se podrían comentar sobre el tema. Yo voy ha hacer una selección muy personal y muy subjetiva de lo que me parece importante o interesante. Una selección que casi seguro no coincidirá con las de otros, que se queda corta, con seguridad, pero que para mí representa diversos aspectos de aquel conflicto que me parecen importantes.

Sin novedad en el frente (All Quiet in the Western Front, 1930)

Esta película es imprescindible, aunque quizá sea todavía más imprescindible la lectura de la novela de Erich Maria Remarque en la que se basa. Probablemente sea la obra antibelicista por excelencia. Basada en las vivencias del propio Remarque en las trincheras del frente occidental, va reflejando a lo largo del desarrollo de la guerra las distintas fases por las que pasaron los participantes en la contienda, especialmente desde el punto de vista del bando que resultó perdedor a la larga, lo que se refleja en la desesperanza que acompaña la obra y que se va haciendo más profunda conforme avanza el paso del tiempo. Quizá si los propios alemanes hubieran sido capaces de digerir su propia historia, si hubiesen sido capaces de hacer ellos su propia adaptación cinematográfica, otro gallo le hubiera cantado al siglo XX. Pero aquella desesperanza que destilan tanto la novela como la película derivó a la exaltación del nacionalismo alemán y un abrazo irreflexivo de las demenciales doctrinas del fascismo, el racismo y la xenofobia. La película, dirigida por Lewis Milestone, es de nacionalidad norteamericana. Pero se aleja de la criminalización tradicional del enemigo en la cinematografía de este país, y recoge la sensibilidad de este alemán, uno de los más claros enemigos del nazismo y del totalitarismo, de los que usó la pluma y la cultura para luchar contra las armas.

Adios a las armas (A Farewell to Arms, 1932)

Una de las actitudes más cínicas desde mi punto de vista durante la Gran Guerra fue la del reino de Italia. Aliada de los imperios centrales durante las dos décadas anteriores al conflicto, el gobierno italiano no ocultó sus ganas de entrar en el conflicto con la esperanza de una expansión territorial. A costa de el Imperio Otomano decadente, a costa del no menos tocado Imperio Austro-húngaro, quizá para recuperar la Saboya perdida en beneficio de Francia durante la unificación italiana. Al final, el mejor postor fue la entente cordiale, e Italia traicionó a sus tradicionales aliados, abriendo un nuevo frente que se extendía por los Alpes del Tirol y el valle del río Isonzo. Dos elementos condicionaron este frente; la dureza de las batallas en alta montaña y los numerosas y duras batallas del Isonzo, hasta doce cuentan los historiadores entre junio de 1915 y noviembre de 1917, que produjeron un enorme desgaste material, humano y moral entre los combatientes.

En esta película basada en la novela del mismo nombre de Ernest Hemingway, nos situamos en la duodécima batalla del Isonzo, más conocida como batalla de Caporetto. Esta batalla, en la que los austriacos contaron con el apoyo de unidades alemanas que ponían en práctica nuevas tácticas para penetrar en los sistemas defensivos de trincheras, se produjo el hundimiento del frente italiano, con tropas muy desmoralizadas que se rendían por miles, y que estuvo a punto de producir la debacle de Italia, lo que habría podido suponer la liberación de tropas para ser trasladadas al frente occidental o incluso la apertura de un frente en el sur de Francia. Sin embargo, no se produjo el hundimiento total, y la ofensiva pudo ser detenida en el río Piave, cerca de Venecia donde se sostuvo el frente hasta las ofensivas italobritánicas hacia el final de la guerra.

La película dirigida por Frank Borzage narra acontecimientos integrados en el desastre de Caporetto. Sin embargo, al contrario que la novela que nos habla del conjunto de la situación bélica, la adaptación cinematográfica incide en el romance entre el conductor de ambulancias y la enfermera, quedando disminuida la profundidad del tono general, que queda de este modo en un nivel más frívolo. Indudable el interés histórico de los hechos relatados, aunque cinematográficamente pueda tener un interés menor.

Palacio del Dolmabahçe

Aunque menos conocidos que el frente occidental, los diversos frentes de la Europa oriental tuvieron su importancia, especialmente porque provocaron la dispersión de fuerzas de los imperios centrales. No obstante, estos contaron con el Imperio Otomano que todavía se gobernaba desde el Palacio de Dolmabahçe en Estambul.

La gran ilusión (La grande illusion, 1937)

En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, el director francés Jean Renoir nos ofrece una de sus obras maestras en la que a propósito de las andanzas de dos pilotos de guerra franceses abatidos y hechos prisioneros, que acaban en una fortaleza bávara de alta seguridad por sus continuados intentos de fuga, se dedicá a hacer una profunda reflexión sobre algunos de los conceptos de la sociedad europea, el concepto de clase, de nacionalidad, el antisemitismo, y otros, que fueron puestos a prueba en aquellas convulsas décadas del principio del siglo XX y que condicionaron buena parte de su desarrollo.

Es un filme que tras su apariencia aventurera, como momentos de comedia incluso, condensa el pensamiento de Renoir de un ser humano único y solidario como alternativa a los condicionantes nacionalistas o racistas, que le llevan al enfrentamiento de unos con otros o al beneficio de los totalitarismos, siempre con un componente populista. Para mí es un imprescindible de la reflexión sobre las causas y las consecuencias de los conflictos armados que asolaron el planeta en sus cinco primeras décadas.

Como dato curioso, una de las escenas del filme confronta a unos eufóricos alemanes cantando Die Wacht am Rhein y que son contestados por los prisioneros franceses cantando la Marsellesa conforme llegan las noticias del fracaso aleman en su avance sobre Verdún. Esta confrontación entre ambas canciones se repitió después en una célebre escena de Casablanca.

La reina de África (The African Queen, 1951)

Según decía mi madre, la película favorita de mi abuelo. Y seguramente una de las mías. Dirigida por John Huston, un rodaje difícil y accidentado en África, nos habla de cómo la mojigata misionera induce al borrachín piloto del barquito La reina de África para atacar un barco alemán, una cañonera en el lago Victoria. Una aventura y un romance irrepetible con un reparto y un director en estado de gracia.

La realidad de la guerra en tierras en africanas fue mucho más compleja. Alemania había iniciado su aventura colonial en diversos puntos de la geografía de este continente. Pero sus colonias se encontraban dispersas, incomunicadas entre sí y mal comunicadas con la metrópoli, cuya flota encerrada en sus bases por el bloqueo del Mar del Norte poco podía hacer por llevarles ayuda y tropas. Las colonias alemanas como tales cayeron, pero un cierto número de tropas mixtas alemanas y nativas estuvieron activas en el África Oriental durante la mayor parte de la guerra. Con gran movilidad y una buena adaptación al difícil terreno, mantuvieron en jaque a un número de tropas mucho mayor del imperio británico, menos adaptadas, que sufrieron muchas bajas, más debido a las enfermedades y al clima que a la propia acción bélica, al mismo tiempo que impedían que fueran utilizadas en los campos de batalla europeos. Los alemanes estuvieron al mando del teniente coronel von Lettow-Vorbeck que nunca sufrió una derrota en el campo de batalla, y que firmó el alto el fuego el 14 de noviembre de 1918, cuando le llegó el telegrama de que Alemania había cesado su actividad bélica tres días antes.

Senderos de gloria (Paths of Glory, 1957)

La Primera Guerra Mundial inspiró en Stanley Kubrick una de las películas antibélicas más importantes de la historia del cine y la que muchos consideran la mejor película del director neoyorquino. Basada también en una novela de entreguerras, escrita por Humphry Cobb, está basada en hechos reales. Los bombardeos de la artillería sobre las posiciones propias están ampliamente documentados, así como juicios militares contra soldados para escarmiento general, aun a sabiendas de que los juzgados y ejecutados eran inocentes de los hechos que se les imputaban.

La película arrastra también una fuerte crítica hacia las ambiciones de políticos y militares de alta graduación que anteponen su prestigio y sus carreras por encima de la vida y la seguridad de sus subordinados, convertidos en meras marionetas y carne de cañón para alimentar sus propias ambiciones. En una guerra larga, cruel y tediosa por la fuerte estabilidad de los frentes como fue la del frente occidental en la Primera Guerra Mundial, la moral de la tropa se veía disminuida con frecuencia. Llegó a haber situaciones en los que los soldados franceses se encontraban oficiosamente de huelga ante las condiciones en las que se veían obligados a sobrevivir en las trincheras. Y condiciones clínicas hoy reconocidas como el síndrome de estrés postraumático en aquellos momentos se veían como meros indicativos de debilidad o cobardía, y tratadas con dureza disciplinaria. La deshumanización de la guerra no se refiere sólo a cómo se enfrentan entre sí los que son adversarios o enemigos, sino que también afecta a las relaciones y los valores de toda la sociedad.

Las duras críticas que emite la película hizo que fuera prohibida o censurada en muchos país, incluidos no pocos de ellos en lo que se ha llamado «occidente democrático». Especialmente en los países francófonos, ya que es el ejército francés el que es especialmente cuestionado durante la película, también las dictaduras militares, o la «neutral» Suiza uno de los países más militarizados del mundo pusieron trabas a la distribución y proyección del filme.

Hoy en día el filme está considerado por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, como un bien cultural a preservar por ser culturalmente, históricamente o estéticamente significante.

Sobre el papel de Francia y sus responsabilidades en el conflicto habría mucho de lo que hablar. Su evidente interés revanchista por el desastre de 1871, sus anhelos de recuperar los territorios perdidos, y otros intereses hacen de este país uno de los incitadores del conflicto aunque siempre se hayan cargado las tintas en el militarismo germánico para justificar su desencadenamiento. Pero es que la historia la escriben los vencedores. También al final de la guerra, ese espíritu revanchista condicionó las condiciones del final de la guerra posteriores al armisticio que llevaron a preparar el terreno para una segunda contienda mundial. En la que murieron muchos menos franceses. No aguantaron más de dos meses de operaciones militares antes de rendirse y ponerse a colaborar con la Alemania nazi.

Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia, 1962)

La guerra fue mundial. Ya hemos hablado de lo que pasó en África. Ahora toca hablar de Oriente Medio. También en esta ocasión podemos argumentar que las consecuencias de lo que sucedió en este teatro de la guerra están condicionando todavía los conflictos en esta región del mundo.

Y la película de David Lean utilizó la figura del excéntrico militar británico T. E. Lawrence para ilustrar lo que fue este teatro de la guerra. Es una película que siempre me ha despertado sentimientos contrapuestos. Ante logros cinematográficos bien reconocidos por una amplia mayoría, hay dudas sobre la veracidad de la interpretación histórica de ciertos aspectos, o incluso sobre si la visión sobre el propio Lawrence no es excesivamente apologética.

El Imperio Otomano llevaba tiempo siendo denominado el enfermo de Europa. Antigua potencia política y militar, abarcando una gran extensión de terreno en Oriente Medio, se encontraba en retirada del este de Europa y del norte de África. A esto hay que sumar su manifiesta enemistad con Rusia, antiguamente aprovechada por las potencias más occidentales para frenar al gigante euroasiático, pero con quien en estos momentos unían tratados de paz y colaboración. Por lo tanto, su esperanza de mantenerse como una potencia radicaba en su alianza con los imperios centrales.

La guerra en Oriente Medio fue difícil y compleja. Las campañas contra Rusia fueron muy crueles. El genocidio armenio ha puesto un tono de sospecha permanente en la actual Turquía a la hora de ser aceptada entre los pueblos europeos. Los británicos vieron una oportunidad de oro para aprovecharse de la debilidad otomana, aunque sufrieron algunas catástrofes militares notables, como consecuencia de su talante orgulloso y de su desprecio por una potencia en decadencia pero que durante siglos puso en jaque a la Europa oriental. Finalmente, el final de la guerra no llevó a los pueblos árabes a la prometida y ansiada independencia bajo un poder político común, sino que llevó a una política colonialista del Reino Unido y Francia, muy motivada por los intereses petrolíferos y la posición estratégica del canal de Suez, que produjo un fraccionamiento del mundo árabe y el surgimiento de reyezuelos en estados ficticios de nueva creación que han generado inestabilidad hasta nuestros días.

Vista con perspectiva, el papel de Lawrence no fue tan épico como la naturaleza del filme de Lean nos hace imaginar.

Entrada al Cuerno de Oro

El Imperio Otomano era una estructura compleja e inestable, con unos equilibrios económicos y políticos muy delicados; llevaba tiempo considerado como el enfermo de Europa. Puesta de sol sobre el Cuerno de Oro.

Johnny cogió su fusil (Johnny Got His Gun, 1971)

El escritor y guionista Dalton Trumbo firmó esta su única película como director en la que nos cuenta la historia de un soldado americano gravemente herido en los campos de batalla de Europa, que pierde sus cuatro extremidades y sus capacidades habituales para comunicarse, pero no su conciencia y su capacidad de razonar y soñar. Sólo una enfermera en un momento dado se da cuenta de este hecho y consigue establecer una comunicación con el herido.

La capacidad tecnológica para matar desarrollada por el ser humano nunca había sido tan grande como cuando comenzó la Primera Guerra Mundial, y aún se desarrolló más durante el conflicto. Bombas de todo tipo y tamaño, armas químicas, lanzallamas, carros de combate, aviones bombarderos,… todo se aunó para destruir el cuerpo humano, para quebrar su resistencia, para incrementar sus miedos, para ningunear su existencia. Miles de soldados podían morir en una horas de avance bajo el fuego cruzado de la artillería y de las ametralladoras enemigas que barrían constántemente la tierra de nadie, cubierta de minas, cráteres, alambradas hasta llegar a las trincheras enemigas donde sólo aguarda el combate cuerpo a cuerpo, a la bayoneta, con cuchillos o con cualquier instrumento que sirva para aniquilar al enemigo. Lesiones cerebrales inimaginadas, mutilaciones que en tiempos anteriores nunca hubieran permitido sobrevivir a las personas que las sufrían, todo ello dio lugar a una generación de jóvenes de las llamadas «perdidas» que nunca encontró su lugar en este mundo.

Pero la película de Trumbo tiene un significado que va más allá. Este guionista fue uno de los represaliados por la caza de brujas anticomunista de la guerra fría en Estados Unidos. Por lo tanto, también podemos ver la película como una metáfora del ser humano censurado, anulado y sin capacidad de expresar sus sentimientos y sus ideas, aun cuando estas sigan siendo posibles en su mente.

El final de la película no es precisamente esperanzador. Es esta una película que vi cuando tenía 20 años en un cineclub, y nunca he reunido el valor para volver a verla. Pero me resultará difícil olvidarla mientras conserve mis capacidades intelectuales.

Gallipoli (1981)

La Primera Guerra Mundial nunca ha dejado un número de producciones cinematográficas comparable al de su continuación 20 años después. Y conforme el género de la superproducción perdió fuelle a finales de los setenta, aun atrajo menos. Pero eventualmente se hizo paso en la historia del cine esta excelente película de Peter Weir sobre uno de los grandes fiascos británicos en aquella guerra. El intento de invasión del Imperio Otomano y de control de los Dardanelos por parte de los británicos, un fracaso monumental que sufrieron especialmente las tropas procedentes de las antípodas.

Winston Churchill ha pasado a la historia como uno de los políticos visionarios que hicieron posible la derrota de la Alemania nazi en 1945. Pero su trayectoria política venía de largo, y en el momento del comienzo de la Gran Guerra ejercía el importante cargo de Primer Lord del Almirantazgo, lo que venía a ser como el principal responsable de la marina de guerra británica, la pieza base que configuraba el imperio desde hacía siglos. Suya fue la iniciativa de iniciar la campaña de los Dardanelos, que de haber triunfado habría dado el control de estos estrechos a la entente cordial, y había amenazado Estambul y el Bósforo, un grave revés para los imperios centrales. Pero la preparación de esta campaña fue descuidada y culminó en un fracaso notable con la evacuación de las tropas tras ocho meses atrapadas en la costa de la península de Gallipoli, con graves pérdidas debidas a los combates y a la disentería.

Las tropas desembarcadas pertenecían a lo que se denominaba ANZAC, o cuerpo expedicionario compuesto por australianos y neozelandeses. En frente, destacó en defensa del territorio otomano Mustafá Kemal, posteriormente conocido como Atatürk, el padre de los turcos. Dos consecuencias se derivaron de esta batalla, más allá de las derivadas estrictamente del fracaso militar.

Por un lado, esta batalla sirvió para afianzar el sentido de pertenencia a una nación propio, distinta de la Gran Bretaña para los naturales de Australia y Nueva Zelanda, que de este modo avanzaron con más rapidez hacia la autonomía e independencia de su metrópoli, a pesar de ser en su mayor parte oriundos de antecesores europeos.

Por otro lado, Mustafá Kemal adquirió un enorme prestigio dentro del Imperio Otomano, que al final de la guerra corrió grave riesgo de desintegración, pero que se unión en torno al movimiento de la nueva Turquía, resistió los embites y consiguió salir al siglo XX como una nación mucho más potente de lo imaginado, especialmente a costa de las pretensiones griegas. El país helénico se veía con Constantinopla reconquistada y en posesión de ambas orillas del acceso al Mar Negro. Todo ello ha tenido también repercusiones en la estabilidad del Mediterráneo oriental a lo largo del siglo XX.


Como habéis visto, hoy me ha salido una entrada más larga de lo habitual. Desde luego no he pretendido ser exhaustivo ni en el repaso a las muchas películas ambientadas en la guerra del 14-18, ni en las distintas dimensiones que tuvo este conflicto y que como he repetido en varias ocasiones tan trascendente fue para la historia del mundo en el siglo XX, e incluso hoy en día. Hay muchos aspectos que se podrían considerar. Quizá podría haber hablado del Doctor Zhivago y de la Revolución Rusa, de la guerra submarina que también ha tenido representaciones en la gran pantalla, o del ataque a los barcos civiles, mercantes y de pasajeros. De la entrada de Estados Unidos en la guerra, o las múltiples películas sobre los ases de la aviación que se han hecho. Pero no me da para todo. Ni me apetece. Lo que quería era transmitir esa sensación que tengo de trascendencia de los hechos que en la actualidad se conmemoran con su centésimo aniversario. Porque ciertamente nos afectaron a todos.

El Bósforo

Pero estratégicamente dominaba los Dardanelos y el Bósforo, con la salida al mar de Rusia, eterno enemigo, y buena parte de Oriente Medio. Navegando por el Bósforo.

[Cine] Empezar la semana de duelo, seguirla algo aburridos y terminarla con un ligero cabreo

Cine

Esta entrada incluirá el comentario, aunque quizá breve, de una película que pude escaparme a ver un día de esta semana. El miércoles. Una tarde de paz en una semana complicada. Pero cinematográficamente hablando ha tenido de todo. Y es que comenzamos la semana, que para mí a estos efectos empieza el domingo, con la tristeza de saber que se iban de este mundo dos actores que tienen en común varias cosas. No han sido grandes protagonistas, aunque alguna cosa han protagonizados. Han sido concienzudos profesionales, aunque no siempre se les ha reconocido. Han alternado el cine y la televisión, con resultados diversos. Ha ambos los recordaremos siempre con mucho cariño.

Buena parte de la película que comento hoy transcurre en la bella ciudad noruega de Bergen.

Buena parte de la película que comento hoy transcurre en la bella ciudad noruega de Bergen.

El primero en despedirse de nosotros fue James Garner (1928 – 2014), que falleció ya mayor a sus 86 años. Habitual de películas de aventura durante 50 años largos, lo hemos visto en la guerra, en el oeste, en el espacio,… generalmente con prestancia y buen hacer. Si tuviera que recordarlo por una sola película, lo haría por una en la que era un personaje secundario. Una película que no se encuentra muy valorada pero que reunió un excelente reparto de buenos intérpretes otoñales, para un filme de cine negro que creo que está bastante mejor de lo que se le recuerdo. Se trata de Twilight (Al caer el sol), y si la he elegido es porque la primera imagen de él cuando me enteré de su fallecimiento venía de esta película.

El siguiente en abandonarnos, como consecuencia de un accidente, fue el español Álex Angulo (1953 – 2014). Estoy plenamente de acuerdo con quienes han dicho que si este actor hubiese sido norteamericano o inglés, sería recordado en el mundo entero. Habiendo tenido que torear con la cinematografía y la televisión nacionales,… pues en su carrera ha habido de todo. Desde momento memorables hasta otros que, púdicamente, calificaremos de «menos memorables». Es inevitable recordarlo como el demencial cura apocalíptico en El día de la bestia, película de referencia en el cine español y en la que nos ofreció un recital de interpretación. Pero si tuviera que recordarlo por un único papel, mira tú por donde lo haría por aquel cortometraje inolvidable que fue Mirindas asesinas. ¿Que no lo habéis visto? No sé a qué esperáis.

Espero que ambos se hayan encontrado en el único cielo que considero que merece la pena que exista después de esta perra vida. El cielo de las gentes y los amantes del cine.

Y tras este mal empiece, y con una semana un poco torcida en mi vida, me escapo a ver una película noruega que ha llegado a nuestras carteleras un poco de rondón, lamentablemente doblada al castellano. Se trata de Dos vidas (To liv, 2012). Me interesó por su premisa inicial en la que nos decía que nos iban a hablar del difícil destino de los niños y niñas que nacieron durante la Segunda Guerra Mundial de madres noruegas y padres ocupantes alemanes. Después de haber leído la muy interesante y recomendable primera parte de la trilogía de Tora de Wassmo, es un tema que me había quedado rondando por la cabeza.

Uno de los protagonistas está relacionado con la industria naviera, muy abundante en dicha ciudad.

Uno de los protagonistas está relacionado con la industria naviera, muy abundante en dicha ciudad.

Sin embargo, al final resulta que es una película que habla más de los agentes de la Stasi de la antigua República Democrática Alemana en diversos países y entre ellos Noruega, con el fin de realizar actividades de espionaje, y sus problemas cuando cayó el muro. Aun así, la nueva premisa no dejaba detener su interés, lo que pasa que luego sus directores Georg Maas y Judith Kaufmann, no sé muy bien por qué tantos directores, no acaban de encontrar el tono, y la película defrauda. Para colmo la versión doblada pierde bastante. Ya suelo encontrar cada vez más absurdo el doblaje de los diálogos de las películas. Pero cuando estas son multilingües (noruego, alemán, inglés y danés en este caso), no es quiero ni contar… Al menos nos permite disfrutar de algunas escenas interpretadas por la veterana Liv Ullmann, de la que nos hemos enterado que este año o al que viene estrena una versión cinematográfica de La señorita Julia de Strindberg dirigida por ella. Yo iría a verla. Si es que se dignan en estrenarla, claro.

Por todo ello, mi valoración no pasa de Dirección: **; Interpretación: **; y Valoración subjetiva: **.

También recorremos las escarpadas costas de los alrededores de Bergen en diversas ocasiones.

También recorremos las escarpadas costas de los alrededores de Bergen en diversas ocasiones.

Esperaba con ganas el  fin de semana, ya que todos los comentarios y todas las reseñas indicaban que uno de los estrenos que se nos venían encima prometía mucho. Con Brie Larson como protagonista, que me impresionó bastante en United States of Tara, le tenía ganas. Pero no han tenido la dignidad de estrenarla en Zaragoza. Otras muchas y variadas bazofias, sí. Pero esto. Luego se queja la industria de que los aficionados busquemos medios alternativos para ver lo que queremos ver… Pero os aseguro que la próxima reseña de cine será sobre esta película.

Si encima resulta que la noticia de final de semana ha sido el avance de la adaptación de un estúpido libro del que sólo puede salir una estúpida película, y del que ni siquiera se han enterado que la palabra inglesa shades significa matices o tonos y no sombras, es que me salgo de mis casillas.

Y no faltan las escenas que transcurren entre las empinadas calles de la ciudad, flanqueadas por las típicas casas de madera.

Y no faltan las escenas que transcurren entre las empinadas calles de la ciudad, flanqueadas por las típicas casas de madera.

[Cine] The Railway Man (2013)

Cine

The Railway Man (2013), 20 de julio de 2014

Animados por los nombres del reparto y algún otro detalle, aunque con unas expetactivas moderadas, nos vamos a ver este filme en versión original, motivo por el cual conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarlo doblado al castellano bajo el anodino e insulso título Un largo viaje.

Dirigida por el infrecuente Jonathan Teplitzky, por su temática ferroviaria que se encuentra presente a lo largo de todo el metraje de la película, la incluiré también en mi colección de películas sobre la historia del ferrocarril, CineTren.

Trenes en Waverley Station bajo Carlton Hill - Edimburgo

A falta de fotografías del ferrocarril de Birmania, nos conformaremos con los ferrocarriles escoceses. Como esta salida de la estación de Waverley en Edimburgo, bajo la colina de Carlton Hill.

La película nos cuenta la historia de Eric (Jeremy Irvine joven; Colin Firth maduro), soldado del cuerpo de transmisiones británico durante la Segunda Guerra Mundial, que es hecho prisionero como consecuencia de la rendición de Singapur, y que como tantos otros fue llevado a trabajar en el Ferrocarril de Birmania, el mismo que el del famoso puente sobre el río Kwai. Comparados con otros de sus compañeros, por sus capacidades como ingeniero lleva una vida menos penosa, hasta que es descubierto el receptor de radio casero que han construido para conocer lo que pasa en el mundo. Es sometido a tortura por el Kempeitai, especialmente bajo la batuta de un presunto traductor Nagase (Tanroh Ishida joven; Hiroyuki Sanada maduro). Tras la guerra, vive una existencia tranquila en Escocia, relativamente solitario aunque en contacto con algunos de sus compañeros como Finlay (Sam Reid joven; Stellan Skarsgård maduro). Su afición son los ferrocarriles en todos sus aspectos, y en uno de sus viajes conoce a Patti (Nicole Kidman), de la que se enamora y se casa. Pero el síndrome de estrés postraumático está presente y la vida del matrimonio se hace difícil. Al final será una drástica acción de Finlay, la que le llevará a afrontar el pasado. Viajará a Birmania para confrontar a Nagase.

Estación de Stirling

Los modernos trenes que circulan por Escocia no son tan monos como los de hace unas décadas, pero se han conservado algunas de sus estilosas señalizaciones mecánicas, como estas de la estación de Stirling.

Película relativamente convencional, con esquemas parecidos a otras que hemos visto con anterioridad, no aporta excesiva originalidad, sobre como afrontar el pasado, sobre las desgracias de la guerra, y sobre si es posible que antiguos enemigos con culturas y valores muy diferentes puedan llegar al perdón y al entendimiento. Realización académica, impecable, pero sin brillo, para una historia que en ocasiones carece de la emoción que merecería. Este academicismo en la realización la convierte en una película excesivamente fría. Buenas interpretación en general, especialemente de los dos antagonistas y del veterano Skarsgård. Kidman está un poquito más de florero.

Estación de Arrochar and Tarbet

No, no es la línea de Tailandia a Birmania entre las selvas tropicales; es la línea de Glasgow a Fort Williams y Mallaig atravesando los bosques de Argyll cerca de Loch Lomond en la salida de la estación de Arrochar & Tarbet.

Película por lo tanto que se deja ver, pero que tampoco dejará una huella especialmente intensa en el espectador. Si quieres pasar de blockbusters veraniegos, y no quieres arriesgar con otras propuestas que llegan en el verano, puede ser una opción razonable para pasar la tarde fresquito en la sala de cine. Sin más.

Enlace a la reseña en CineTren, en la que además de lo aquí expresado, se comenta el interés ferroviario de la película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Estación de Stonehaven

Y nos despedimos con este moderno automotor a punto de salir de la estación de Stonehaven.

[Cine] Borgman (2013)

Cine

Borgman (2013), 15 de julio de 2014.

No está muy llamativa la cartelera del verano. Pero nos llama la atención esta película holandesa dirigida por Alex van Warmerdam por sus premisas de partida que, si no totalmente originales, quien no se acuerda de los Funny Games de Haneke. Aunque está por ver si está al mismo nivel que aquella perturbadora película. La original, no la superflua segunda versión norteamericana.

A la puerta de una casa de una familia de la alta burguesía, con mamá, papá, tres niños y «au pair» danesa, llama un vagabundo Camiel (Jan Bijvoet), que viene huyendo de la persecución de unos hombres, entre ellos un clérigo, que lo han hecho salir de su guarida en un bosque al igual que otros como él. Sin embargo, aunque la mujer parece compasiva, el marido lo hecha con cajas destempladas y con unos cuantos golpes. A partir de ahí, aprovechando la simpatía de la mujer, se infiltrará en el domicilio y amenazará la pretendida felicidad de tan estereotípica familia burguesa.

Como con la película nos vamos a los Países Bajos. A los canales de Amsterdam, por ejemplo

Como con la película nos vamos a los Países Bajos. A los canales de Amsterdam, por ejemplo

Esta película tiene dos partes. En la primera, en la que cualquier aspecto llamémosle «sobrenatural», tiene un carácter secundario, y la irrupción del vagabundo en la casa de los burgueses sirve para poner en solfa los «valores» de las clases privilegiadas del mundo occidental, está bastante bien. Con ironía y algún punto de humor negro va dando un repaso al clasismo, racismo, materialismo, superficialidad e hipocresía burguesas. Luego viene una segunda parte, excesivamente larga y prolija que va encaminándose hacia la «posesión» y desmontaje del microcosmos familiar, la destrucción de toda esa estructura de hipocresía social. Pero aquí la película va desvariando, se hace excesivamente prolija, o incluye elementos superfluos que aportan poco a lo que interesa.

O a pasear por las coquetas calles de Haarlem.

O a pasear por las coquetas calles de Haarlem.

A pesar de que hay un trabajo actoral no desdeñable, la película va perdiendo interés, llegando un punto en que deja de producir sorpresa, y el humor desaparece sin que tenga el proceso «destructivo» ni la mitad de interés que el que atribuíamos al principio del artículo a aquella original y tremenda película de Haneke. Por lo tanto, no me atrevería a recomendar esta película con carácter general, dejándola sólo para aficionados a un determinado cine que flirtea con los fantástico o sobrenatural. Allá cada cual.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
20100403-_1030570

O buscando tranquilos rincones después de una tormenta en Delft.

[Cine] The Immigrant (2013)

Cine

The Immigrant (2013), 12 de julio de 2014.

Vemos esta película en versión original subtitulada en castellano, por ello conservo el título original en inglés. La película está hablada en inglés y polaco. En la cartelera española la podemos encontrar doblada al castellano con el título El sueño de Ellis. En cualquier caso, lo que nos atrae fundamentalmente de esta película dirigida por James Gray es el vistoso reparto, con intérpretes que en los últimos años nos han ofrecido notables trabajos. También recordamos con agrado el largometraje anterior del director, que nos gustó bastante.

La película nos cuenta la historia de Ewa (Marion Cotillard), una inmigrante polaca que llega en los años 20 con su hermana Magda (Angela Sarafyan) a la Isla Ellis en el puerto de Nueva York, donde las autoridades de inmigración norteamericanas seleccionan a las personas a las que se permite la entrada al país como residentes y trabajadores. Magda es retenida por una posible tuberculosis, y Ewa es amenazada de repatriación por su «conducta inmoral» en el barco. Pero un chulo, Bruno Weiss (Joaquin Phoenix), en connivencia con los agentes de inmigración, le permitirá entrar en el país a cambio de que se prostituya para él. Las cosas se complicarán más cuando un primo de este, Emil (Jeremy Renner), un prestidigitador, con quien mantiene una rivalidad constante, le tire los tejos a Ewa y cause una tensión entre ambos hombres con consecuencias nefastas.

Estatua de la Libertad

Parece ser que una de las primeras cosas que veían los inmigrantes al llegar a Estados Unidos era la Estatua de la Libertad… símbolo de esperanza,… iluminando al mundo,… bla, bla, bla,…

No me extenderé mucho en el comentario, aunque los intépretes son buenos y cumplen, aunque esté disfrazada de una realización cuidada, con una ambientación exquisita y una fotografía en tonos cálidos sepias que le da un tono de filme clásico o antiguo, la historia hace aguas por demasiados lugares. A mí me parece que hay diversas situaciones inverosímiles en las relaciones entre los personajes, se abusa de situaciones melodramáticas que no llegan a emocionar como se pretende, y al final acaba teniendo un tono de folletín que resta seriedad a la propuesta.

Sin ser una catástrofe, no la recomiendo especialmente, y hay momentos en que incluso nos sumió en cierto grado de aburrimiento. Una pena, por el desperdicio del buen material actoral con el que contaban.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
El río Hudson, Manhattan, Jersey City y la isla Ellis

Pero al lugar donde los llevaban era al centro de clasificación, «acogida» le llaman otros», de la isla Ellis, que aquí vemos en primer plano delante de Jersey City, el río Hudson y casi en la orilla opuesta respecto a Manhattan. Quizá no un sitio tan «acogedor» según la película.

[CineFoto] Diggers (2006) | La fotografía en el cine

Cine, Fotografía, Sin categorizar

Diggers (2006) | La fotografía en el cine.

Cuando estoy a punto de coger vacaciones, os dejo un enlace a mi reseña de una película con interés para el aficionado a la fotografía. Lo que se puede hacer con una Polaroid Land para película instantánea. Aunque la cámara haya que conseguirla de segunda mano y apenas queden referencias de este tipo de película, fabricadas por Fujifilm.

Por cierto, que la película que os dejo a continuación muestra cómo se usa esta película en un respaldo para Hasselblad.

Como decía, a punto de coger vacaciones. Mis últimas vacaciones, por Italia. Visitando las Cinque Terre. Partiendo de Monterosso.

Como decía, a punto de coger vacaciones. Mis últimas vacaciones, por Italia. Visitando las Cinque Terre. Partiendo de Monterosso.

 

[Cine] The Two Faces of January (2014)

Cine

The Two Faces of January (2014), 29 de junio de 2013.

Película que voy a ver más motivado por su atractivo reparto que por otra cosa. En versión original, y por ello conservo el título original en inglés; también la podéis encontrar en la cartelera española con el título traducido literalmente de Las dos caras de enero. Que conste que no tenía claro que iba a ver. Y que mi parecer sobre esta cinta firmada por Hossein Amini, primer largometraje como director después de firmar algún buen guion, y otros no tan buenos, se ha ido modificando con el paso del tiempo. Lamentablemente de más a menos. Luego lo explico.

En algún momento en el cambio de década entre los 50 y los 60 del siglo XX, el pudiente matrimonio norteamericano que forman los MacFarlandColette (Kirsten Dunst)Chester (Viggo Mortensen) están visitando Atenas en un largo viaje por Europa. Allí conocen a Rydal (Oscar Isaac), un cultivado joven, también norteamericano, alejado de su familia, que se gana la vida como guía turístico en la capital griega, embaucando turistas a los que practica pequeñas estafas gracias a su dominio del idioma griego, especialmente a jóvenes de buena familia que quedan prendadas con los encantos del chaval. Pero los MacFarland no son lo que parece, y las amenazas de un detective privado provocarán un forcejeo con Chester, y la muerte del detective. A partir de aquí, tendrán que improvisar una huída del país con la ayuda de Rydal, que se complicarán por los celos que despertarán en Chester ante la actitud de este hacia su joven esposa.

Yeni Cami (la mezquita nueva)

No he estado en Grecia. Lo más cerca, en Estambul. Aquí la «mezquita nueva», Yeni Cami.

Mientras vemos la película, vamos encontrando sospechosas afinidades con Riley, el famoso personaje de Patricia Highsmith. Y es que efectivamente la película está basada en una novela de esta escritora. El caso es que la primera impresión a la salida del cine era razonablemente positiva. Un planteamiento correcto, unos personajes masculinos potentes, la chica un poco menos definida, aparentemente menos importante, quizá una parte central irregular, pero con un final bastante potente, al menos en apariencia. Sin embargo, el regusto que deja tiene notas que no acaban de convencer. Entonces poneros en mi lugar, con un largo regreso a casa en autobús, transbordo incluido, sin poderme concentrar en la lectura que llevaba en mi lector de libros electrónicos.

Realización clásica, excesivamente académica y convencional. Poco atrevida. Bien ambientada, buscando el glamour de los viajes de antaño, que contrasta con el turismo de masas de hoy en día. Un vestuario impecable, intérpretes guapos,… una puesta en escena como decimos excesivamente convencional. Clásica.

Desarrollo un poco frío. No sé… La chica es el personaje clave de la historia. Es alrededor de la que pivota el drama último, por no decir la tragedia de uno de los personajes masculinos que no descubriré. Ciertamente en conflicto con la avaricia. Pero hacía falta más calor, más pasión. Más cuerpos sudados. Más trajes de lino arrugados. Más cabelleras despeinadas. Más sudor y fluidos. Realmente, lo que sucede en torno a la relación entre ColetteRydal es confuso, y eso es correcto. Pero la frialdad con la que se plantea… Por aquí falla. Más de lo que me pareció al principio. Como dicen los franceses, «cherchez la femme». Para bien o para mal, es el personaje clave para que la película se decante entre la bondad y la mediocridad cinematográfica.

El exceso de información… No desvelaré trama. Pero en los años 60 del siglo XX, las policías ya se manejaban con las huellas dactilares. Y hay un montón de información, un montón de pistas que tiene que ver con esto y con otros detalles del discurrir de los hechos que luego no son utilizados. Es un despiste continuo… Sobra información en la película, mientras que faltan las chispas que han de saltar entre los tres personajes.

Las obviedades… Parece que quieran comprobar a ver si hay tontos en la sala. Te puedes imaginar perfectamente por donde van a ir las cosas. En ese exceso de información que ya he comentado, viene también como problema que el desarrollo de la trama es demasiado obvio. Realmente, estás esperando que al final te sorprendan. Pero nop.

El Bósforo por encima de las cúpulas del Gran Bazar

Algún día tengo que volver a esta interesante ciudad. No la visito desde 1992. Sobre las cúpulas del Gran Bazar, aparece un barco de guerra español haciendo maniobras por el Bósforo.

Una de las grandes claves de la película es la interpretación. Creo que Mortenssen lo hace bastante bien, creo Isaac no lo hace mal, y creo que Dunst está más que correcta, pero es un error de casting. Es una mujer guapa y atractiva de 32 años, que aparenta exactamente esos 32 años. Que es bastante más joven que Mortenssen que está en los cincuentaytantos… Pero nos la intentan pasar en algún momento como una jovencita que está con un hombre mucho mayor, «podría ser su padre» se oye de fondo. Podría. Pero no lo parece. O por lo menos a mí no me lo parece. Tal vez el error de casting es este último, que se conserva demasiado bien y guapo para su edad. Sigo pensando que hay algo que falla en el desarrollo del personaje femenino que hace que la película no acabe de cuadrar.

Por lo tanto, desde mi punto de vista es una película fallida. Entendámonos, es una película que se deja ver sin ningún problema. Es entretenida. Probablemente en términos absolutos, de lo mejor de la cartelera en estos momentos. Pero cuando hay tan buenos mimbres para haber construido una película que tal vez no fuese novedosa, pero sí muy, muy atractiva. Quizá con un protagonista masculino más mayor y no tan guapo. Quizá con una protagonista femenina de aspecto más frágil y más equívoco. Tal vez con menos academicismo. Tal vez con un poco más de mala baba y mugre. Y es que aquí tenemos el problema de qué definimos por satisfacción. El cociente entre las expectativas cubiertas y las expectativas despertadas. Y estas últimas, en un momento dado se elevaron demasiado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Cementerio próximo a la mezquita de Eyup

Típica tumba tradicional musulmana, que encontramos en la subida que lleva desde la mezquita de Eyup hasta el café de Pierre Loti.