[Cine] The Grandmaster (2013)

Cine

The Grandmaster (一代宗師 – Yi dai zong shi, 2013), 19 de enero de 2014.

Cuando todo hacía pensar que este fin de semana tocaba ir a ver a Scorsese, nos encontramos con dos hechos. Uno, que teníamos que contar con tres horas de sesión… ¡qué manía de hacer películas interminables! Dos, que teníamos en cartelera a Wong Kar-Wai. En versión original además. Y como el director chino nos resulta siempre muy atractivo, y tan escaso de ver, que decidimos ir a ver una de… ¡artes marciales! ¡Quién lo iba a decir! Pues nada. A ello. Una advertencia que me gusta hacer. En esta entrada hay muchos nombres de personas chinas. Y allí ponen el apellido delante del nombre propio. Y así lo voy a hacer aquí, salvo en los nombres artísticos de intérpretes chinos que han occidentalizado su «nombre de pila».

Este «gran maestro» al que hace referencia el título es el apelativo por el que se conoció en un momento dado al maestro de artes marciales chino Ip Man (Tony Leung Chiu Wai), cuya vida recorreremos en esta película. Una vida en la que pasó de se hijo de un acaudalado hombre del sur de China, a caer en la pobreza durante los años de la ocupación japonesa, perdiendo a su familia, hasta que refugiado en Hong Kong se convirtió en maestro de artes marciales, dando renombre mundial a estos modos de lucha tradicional china. Pero por el camino nos cuenta también su encuentro con Gong Er (Zhang Ziyi), hija de un maestro también de luchas marciales del norte del país, con quien tuvo un encuentro que les marcó a ambos, y que tuvo un destino más triste también durante la ocupación japonesa y el estado títere de Manchuria.

El río Ebro en Escatrón

No tengo fotografías de China… así que sigo con mis paisajes de la quedada fotográfica del sábado; el río Ebro en Escatrón.

Veamos. Tres cuestiones rápidas. Una, nunca me ha interesado gran cosa el tema de las artes marciales, y esta película no ha cambiado ese hecho. Dos, escondida en esta película hay una de esas historias de amor imposibles que antes hemos visto manejar con tanta habilidad al director, pero que aquí no adquiere el protagonismo necesario. Quizá porque la realidad histórica no lo permitió. Tres, la capacidad del director para producir bellas imágenes, para encajar estupendas bandas sonoras, para rodearse de estupendos directores de fotografía, sigue intacta. Por lo tanto, mis sentimientos ante esta película son contradictorios. Me parece una película muy bella, sobre algo que no me interesa casi nada. Si simplemente hubiese pasado de los personajes históricos, hubiese dejado de lado tanta coreografía marcial, y hubiese profundizado en la historia en la relación entre los dos personajes protagonistas, aunque no se correspondiese con la realidad, aunque hubiese sido una ficción… Creo que podría haber sido una película que me hubiera gustado bastante.

Más porque creo que sus dos protagonistas son excelentes. Tony Leung ya nos ha dado muestras suficientes de su calidad actoral en más de una ocasión, y sigue ahí. Y Zhang, a pesar de que ya nos es tan cría como su aspecto nos quiere hacer pensar, siempre ha sido una actriz con mucho potencial, más allá de sus formas de muñequita. De hecho, creo que va adquiriendo madurez y ofreciendo mejores registros interpretativos.

Pero sinceramente,… a pesar de todo lo anterior, ha habido ratos que me ha aburrido. Y es que cuando un plato no es de tu gusto, ya te lo puede apañar el mejor cocinero del mundo y con los mejores ingredientes… no lo disfrutas. Y eso es lo que me ha pasado a mí. Esta película, que me parece muy bien hecha, no me ha interesado nada. Esa otra película que podría haber sido… no lo sabremos nunca.

Valoración

  • Dirección: **** Wong tiene oficio para dar y vender.
  • Interpretación: **** Muy buenos intérpretes, contenidos, pero muy expresivos.
  • Valoración subjetiva: **  Lo dicho, la cosa de las artes marciales… me sobra. Y me falta un mayor desarrollo de las historias personales.
El río Ebro en Escatrón

Con el monasterio de Rueda al otro lado del azud. Estoy menos contento con las fotos que hice con la cámara digital que con la vieja Ikonta…

[Cine] August: Osage County (2013)

Cine

August: Osage County (2013), 11 de enero de 2014.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en castellano; por ello, conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla con el título en español escuetamente traducido como Agosto.

Hace unas semanas vimos el avance de esta película en el cine. No nos llamó para nada la atención. Especialmente por la presencia en el reparto de Julia Roberts, actriz que nunca me ha convencido mucho, salvo alguna que otra honrosa excepción, y cuyos paso por el departamento de «chapa y pintura» tampoco le han hecho mucho bien. No sé por qué, pero aquel avance no era fiel en absoluto a la película que nos hemos encontrado. De hecho, esta película no figuraba entre nuestras prioridades. Pero en los últimos días, conforme se acerca el momento de hacer públicas las candidaturas a los óscars, se había comentado bastante sobre el buen trabajo del reparto de este filme. Y además, en este fin de semana, tampoco le ha tocado competir con otros estrenos especialmente atractivos.  Así que al final decidimos acercarnos en una sesión tempranera a ver esta película de John Wells. ¿Quién nos iba a decir que nos iba a sorprender tan gratamente? Os lo cuento.

Nos encontramos, como indica el título en un caluroso mes de agosto, en el condado de OsageOklahoma, en las Grandes Llanuras de Norteamerica. En casa de los Weston vive el matrimonio, muchos años juntos ya. El, Beverly (Sam Shepard), un poeta de cierto éxito, alcohólico. Ella, Violet (Meryl Streep), una matriarca de fuerte carácter, sufre un cáncer en la boca, avanzado, y es una adicta consumidora de fármacos y drogas. Tras trae a casa a Johnna (Misty Upham), una nativa de una reserva cercana, como ayuda en la casa, Beverly sale a navegar con su barca y ya no volverá. Aparecerá ahogado. Con motivo del funeral se reunirá toda la familia. Por supuesto, las tres hijas del matrimonio. La mayor, Barbara (Julia Roberts), casada con Bill (Ewan McGregor), y con una hija de catorce años que les trae de cabeza por haberla encontrado formado hierba en alguna ocasión. La mediana, Ivy (Julianne Nicholson), una discreta mujer, soltera/solterona, la única que vive en la proximidad de sus padres. La pequeña, Karen (Juliette Lewis), viene de Florida, donde vive en una aparente estado de falsa juventud perpetua y superficialidad, con su último novio, su «prometido», el vividor Steve (Dermot Mulroney). Y también la familia de la hermana de VioletMattie Fae (Margo Martindale), con su marido Charlie (Chris Cooper) y su apocado hijo, Little Charles (Benedict Cumberbatch). El funeral y la comida posterior será el catalizador para que salgan a la luz todas las disfuncionalidades y miserias familiares.

Llanos en Retascón

Como por aquí cerca no tenemos unas «grandes llanuras» tan grandes como en los US de América, nos conformaremos con los llanos de Retascón, que a la caída de la tarde no están mal.

Adaptación de una obra teatral del mismo título de Tracy Letts, que alcanzó un gran éxito tanto en Broadway como en Londres, como en adaptaciones a otros idiomas en diversas partes del mundo, nos encontramos con un tipo de película que a mí siempre me ha gustado mucho. Recuerda mucho a las adaptaciones de las obras de Tennessee Williams, en las que los papeles femeninos, frecuentemente con desequilibrios mentales de diverso tipo, las drogas, el alcohol, en ambientes muy agobiantes, con el calor como coprotagonista en muchas ocasiones, son una constante. Quién no recerda La gata…Un tranvía…De repente…, Dulce pájaro… Muchos de los elementos de estas obras se encuentran en esta nueva adaptación de una obra de teatro. Obras que tienen mucho que ver con la ruptura de cadenas, o de vendas en los ojos, que descubren las miserias de la especie humana, y dan una oportunidad de redención a sus protagonistas. Unas veces aprovechadas, otras no.

Wells consigue desde mi modesto punto de vista ponerse a la altura de sus ilustres antecesores. Nos proporciona la introducción adecuada, y luego, sin prisa pero sin pausa nos va desarrollando con habilidad el espléndido material dramático de origen, de modo que nos dejan sentados y atados a la butaca, casi sin respirar hasta el final de la película. Un final en el que sabemos que las cartas están encima de la mesa, en el que ya nadie puede autoengañarse sobre lo qué es su vida o hacia donde se dirige o hacia donde no, aunque nos quede la duda sobre quienes o en qué circunstancias podrán o sabrán salir de sus agujeros personales.

Ocaso

Especialmente si pillas un bonito atardecer de verano con los campos de cereales recién segados.

Para que una obra de este tipo funcione, es absolutamente imprescindible un elenco de nivel, y a ser posible en estado de gracia interpretativa. Y esto es lo que tenemos aquí. Más allá del histrionismo que quizá se pueda achacar en algunos momentos a Streep, de cuya calidad nadie puede dudar, el peso fuerte de la historia recae sobre una Roberts, curiosamente considerada como actriz de reparto y no protagonista en las cosas de los premios, que olvidada su condición de «novia de América«, para la que ya no tiene ni edad ni físico, se pone el mono de trabajo, madura, y nos muestra de todo lo que es capaz, que no es poco. Lo considero prácticamente una reconciliación con una actriz que ya he dicho pocas veces me ha convencido. Pero es que la cosa no queda así. Es notorio que la veterana Martindale es una actriz de fuerte carácter, tremendamente eficaz, y lo vuelve a demostrar haciendo un papelón con su personaje secundario pero fundamental. Y me maravilla la contenida pero fenomenal interpretación de Jualianne Nicholson, una actriz poco considerada hasta hace poco, pero que en poco tiempo le he visto en trabajos muy interesantes. El resto, con papeles menos vistosos y destacados, están todos muy eficaces, mostrando la tremenda profesionalidad y el gran acierto a la hora de montar este reparto.

Parece ser que esta es una película que puede tener candidaturas en distintos eventos de la temporada de premios, pero que no parte como favorita en casi ninguna categoría ni convocatoria. Aunque claro… que Meryl Streep haya sido candidata a los Globos de Oros en la categoría de mejor actriz en película ¡¡¡COMEDIA O MUSICAL!!!,… pues da la idea de lo atinados que son los que montan los premios estos, o la atención que ponen a la hora de ver las películas. En cualquier caso, me llama la atención el relativo ninguneo, porque de lo que he visto ha sido de lo mejor. Y en algunos aspectos, sobre todos los interpretativos, lo mejor. Considero que es una película imprescindible, sobre la que no entiendo muy bien por qué está pasando desapercibida con respecto a otras producciones, ciertamente notables y más vistosas, pero no necesariamente de tanta calidad. A mi me ha impresionado mucho. Y lo que es más. Con el paso del tiempo, el recuerdo y la reflexión, las buenas sensaciones aumentan. Hay que verla.

Valoración

  • Dirección: **** Muy buen trabajo de Wells, aunque con la ventaja de manejar un material teatral de primera clase.
  • Interpretación: ***** Como conjunto, lo mejor que he visto en los últimos tiempos. No sólo sus protagonistas.
  • Valoración subjetiva: *****  Con ganas de verla otra vez; es de la que estás convencido que en segundas visualizaciones recuperas detalles que se te habían perdido.
Luna llena

Y si mientras el sol se pone, una hermosa luna llena aparece por el lado opuesto.

[CineTren] Una bonita película de animación (y algunas cosas más)

Cine, Trenes

Hoy va una entrada breve. He estado entretenido en «hacer limpieza» en el diseño del Cuaderno de ruta. La columna lateral de la derecha del blog estaba excesivamente abigarrada. Así que la he dejado reducida a lo que me ha parecido esencial. De hecho, estoy estudiando la posibilidad de pasar el Cuaderno de ruta, actualmente en la que llamo su versión 2.5, a una versión 3. Con un diseño más limpio, con más espacio para las fotografías. Pero todavía no tengo claras las cosas. Tengo que hacer pruebas.

Mientras tanto, un anuncio relacionado con mi colección de películas de cine con temática ferroviaria, CineTren. El día de reyes , en uno de los canales de Canal Plus, en Canal Plus Xtra, emitieron una programación especial de largometrajes de animación japoneses, varios de los cuales grabé para ir viéndolos poco a poco. Me gusta el cine de animación, pero pocas veces me sorprende el del mundo occidental. Sin embargo, en los últimos años he ido descubriendo que los japoneses tienen algunas joyas poco conocidas en este género. Y no sólo dentro del afamado Studio Ghibli, donde se han hecho algunas de mis películas favoritas de este género, llenas de elegancia y sensibilidad. Una de las películas que grabé ese día es A 5 centímetros por segundo, un mediometraje de 64 minutos de duración, dirigido por Makoto Shinkai. Una de las tres partes en las que se divide el filme tiene un bonito e interesante ambiente ferroviario. Así que la he añadido a la mencionada colección. Es una película pensada para gente joven y adolescentes, pero con situaciones y planteamientos muy realistas y adultos, en medio de una imaginería muy bella.

Para finalizar, estos días, mientras en otras partes del mundo suceden grandes ciclones o vórtices polares, que dejan grandes nevadas como las que afectan a los protagonistas de la película que recomiendo, en Zaragoza han regresado las aburridas y depresivas nieblas. Os dejo algunas fotos.

Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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[Cine] Inside Llewyn Davis (2013)

Cine

Inside Llewyn Davis (2013), 7 de enero de 2014.

Esta película ha sido vista en su versión original y por ello conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla también con sus diálogos doblados al castellano con el título de A propósito de Llewyn Davis, que tiene cierto parecido, pero no me parece lo mismo.

Accidentada visualización la de esta película. Fuimos a verla la tarde del día de reyes, pero por motivos que no vienen al caso tuve que interrumpir la sesión, y volver al día siguiente yo solico para terminarla de ver. Bueno,… la vi entera… claro. Así que la primera mitad de la película la he visto dos veces. No sé si eso influye mucho o poco en mi impresión de la misma, como comentaré más adelante. En cualquier caso, íbamos con verdaderas ganas de ver que nos tenía que ofrecer una de las parejas cinematográficas más interesantes, aunque no siempre regulares, del cine contemporáneo. Me refiero a los hermanos EthanJoel Cohen, que en esta ocasión firman ambos tanto dirección como guion.

Y en esta película vamos a seguir durante una semana las andanzas de Llewyn Davis (Oscar Isaac), un músico norteamericano  en Nueva York que se dedica al folk en 1961. Habiendo formado previamente un dúo con su amigo Mike, aventura musical que terminó de forma trágica, intenta salir adelante en solitario, aunque su primer disco, Inside Llewyn Davis, no se está vendiendo. Tiene problemas de dinero. Tiene que gorronear un lugar para dormir entre sus amigos, bien sean los bohemios cantantes del Greenwich Village, bien los intelectuales acomodados del Upper West SideJean (Carey Mulligan), la mujer de su amigo Jim (Justin Timberlake), también cantantes, le comunica que está embarazada, que quiere deshacerse del niño por si es suyo, de Llewyn, y que apoquine pasta. Su hermana Joy (Jeanine Serralles) le urge a que estabilice su vida, regresando a su trabajo en la marina mercante si es preciso. Y acomete un viaje a Chicago, en compañía de un estraño y toxicómano individuo, Roland Turner (John Goodman), con el fin de buscar una oportunidad con un importante productor musical. Todos estas circunstancias le hacen estar en un punto crucial de su vida que podría condicionar su futuro. Y en medio de todo esto,… hay un gato… o más de uno…

Central Park

Los amigos intelectuales de Llewyn del Upper West Side seguro que salían a pasear por Central Park.

Los hermanos Cohen nos llevan en esta ocasión por los caminos del drama, bordeando incluso la tragedia personal. Es cierto que con momento de humor, humor muy amargo. Estamos ante la encrucijada de un hombre que en su carrera musical ha perdido el norte, que en lo personal está claramente enamorado de la mujer equivocada, por muy encantadora que nos parezca en apariencia Jean, que no lo es, y que tiene que tomar decisiones para las cuales no se siente preparado. Incluso para las que no está preparado. Siendo un buen cantante, incluso buen músico, nadie pone se expectativas en él. Todo ello rodado con maestría, con una excelente fotografía e iluminación, que acompaña al frío invierno en el que sucede todo, y con una banda sonora propia del entorno musical mencionado y escogida con gran acierto.

Quinta Avenida y Washington Square

Mientras que con «las amigas» de Village discute acaloradamente en Washington Square.

Es una película llena de referencias. Porque, en medio del fracaso de Llewyn vemos referencias a otros intérpretes o grupos que supieron alcanzar el éxito. Si no, hay tenemos ese 500 miles cantado al más puro estilo Peter, Paul and Mary, o las constantes referencias directas o indirectas a Bob Dylan que flotan en el ambiente, de quien Llewyn sería como el «alter» ego fracasado.

La interpretación es excelente. El peso descansa en todo momento en el trabajo de Isaac, siendo el resto de intérpretes secundarios que se van a ir cruzando eventualmente con el personaje principal. Pero que todos ellos cumplen con muy buena nota. Nos quedamos con ganas de más de Mulligan, pero también de Serralles, de Timberlake, y también de otros que van saliendo con menos importancia, pero que constituyen un universo muy interesante. Nos hemos preguntado si no daría este universo para una serie de televisión bien planteada.

Estamos ante una película con muchas virtudes. Ya hemos hablado de la excelente factura e interpretación. También es notable es guion de aspecto circular, un flashback que no parece un flashback, y denota el excelente trabajo de los Cohen. Es cierto que para mí la película tiene una primera mitad más fuerte más potente, que te levanta más expectativas, con más matices en su tono entre la comedia y la amargura del drama personal, que una segunda mitad, que no es que esté mal, pero que supone ya un posicionamiento firme en la amargura del personaje. En cualquier caso, no sé si es de las películas que en esta temporada de premios «es mejor», pero sí que es de las que más me ha llegado, y quizá para mí sea preferida a otras más ambiciosas, al menos aparentemente.

Valoración

  • Dirección: ***** Excelente trabajo de los Cohen, que mejora con la digestión y el recuerdo.
  • Interpretación: **** Interpretaciones directas, nítidas, sinceras, y en algún caso, contundentes..
  • Valoración subjetiva: ****  Con ganas casi de ponerle la quinta estrella; aunque no…
Village Vanguard

Y como a nosotros nos va más el jazz, fuimos al Village Vanguard,… pero vamos, el Gaslight Café de la película estaba a sólo 10 minutos paseando…

[Fotografía] Colores; verdades y mentiras… verdades o mentiras…

Cine, Fotografía

He tenido unos últimos días muy cinematográficos. Bien sea acudiendo a las salas de cine, bien viendo cine en buena compañía en el salón de casa, ha surgido con frecuencia la pregunta de los colores en el cine, y en la imagen fotográfica en general. La inmediata fue comparar la versión en blanco y negro de Joss Whedon de Much Ado About Nothing con los colores brillantes y mediterráneos de la versión de hace 20 años de Kenneth Branagh. Y la diferencia de clima que ambas provocan. Tenemos el aspecto estándar de la fotografía con la que se iluminan las aventuras de Walter Mitty, frente al desaturado y suave color con el que iluminan las desventuras de Llewin Davis (película que no llegué a terminar de ver por cuestiones accidentales; a ver si lo resuelvo a corto plazo).

La conversación se extendió en un momento dado los colores en la fotografía. Mientras explicaba a unos amigos lo fácil y rápido que es montarse un fotoblog, lo hacía con fotografías en blanco y negro (es de prueba, no sé si lo continuaré), y comentábamos las virtudes y defectos de esta modalidad. Pero lo contrastaba con los resultados de escanear uno mis últimos carretes de negativos en color. Donde juego con la abstracción hasta un punto extremo.

Veamos unos ejemplos.

Resultado de fotografiar una fachada en el casco viejo de Zaragoza, obtenemos una imagen abstracta, donde apenas la textura de la pared da idea de su contenido real.

Resultado de fotografiar una fachada en el casco viejo de Zaragoza, obtenemos una imagen abstracta, donde apenas la textura de la pared da idea de su contenido real.

Cualquiera de estas imágenes, realizadas por artistas callejeros en el marco de una decoración urbana más amplia, resultan asimilables a obras que podemos observar en museos de arte contemporáneo. Y la intervención del fotógrafo sobre el tono, el contraste y la luminosidad del motivo, puede incluso reinterpretar la obra original.

Cualquiera de estas imágenes, realizadas por artistas callejeros en el marco de una decoración urbana más amplia, resultan asimilables a obras que podemos observar en museos de arte contemporáneo. Y la intervención del fotógrafo sobre el tono, el contraste y la luminosidad del motivo, puede incluso reinterpretar la obra original.

2013_M2_Portra400_002

La situación puede ser más extrema. Una imagen similar a esta fue portada de un número fuera de serie de Réponses Foto, dedicado a la fotografía tradicional con película. Esta imagen es lo que el automatismo de mi escáner de sobremesa asume que es un negativo de mi tira de película. En realidad es el extremo semivelado de la película, donde todavía no se ha impresionado ninguna fotografía. Pero resulta una imagen no carente de armonía en sí misma.

2013_M2_Portra400_001

En un acto más extremo, el cabo no expuesto de la película, sobre la cual aparece la etiqueta de identificación del revelado, es extrañamente interpretado, y con sus colores totalmente deformados por el aparato de digitalizado. Resultando en otra imagen imprevista, pero no menos fotográfica.

Son muchas las formas en que el fotógrafo que interviene en todas las fases de producción de la imagen desde el momento de la toma hasta la versión final, puede afectar al color y matices que va a tener la fotografía. Decisiones que se toman en el momento de decidir la exposición, de evaluar el equilibro de color del ambiente, en el procesado del archivo digital, y la decisiones creativas que pueden acompañar cada uno de estos momentos.

Os voy a dejar con dos fotografías que parte de la misma toma fotográfica de un mismo instante. La toma se realizó el 1 de octubre de 2013 en el Puente de Brooklyn de Nueva York, a las 18:36 horas, dos minutos antes de la puesta oficial del sol, pero cinco minutos después de que este se hubiera escondido detrás de los edificios que rodeaban el lugar. Una representa la reproducción fiel de los ajustes que yo introduje en la cámara en el momento de la toma. ¿Cuál creéis que és? Pero ¿cuál de las dos representa más fielmente el ambiente que reinaba sobre el famoso puente a esa hora y ese día? Si alguien quier dar su opinión…

¿Es la fotografía como yo la preparé, o está modificada en el procesado posterior?

¿Es la fotografía como yo la preparé, o está modificada en el procesado posterior?

¿Representa esta fotografía el ambiente real del lugar, o es más fiel la anterior?

¿Representa esta fotografía el ambiente real del lugar, o es más fiel la anterior?

[Cine] La vida secreta de Walter Mitty (2013)

Cine

La vida secreta de Walter Mitty (The Secret Life of Walter Mitty, 2013), 5 de enero de 2013.

He de decirlo de buenas a primeras. Este «juanpalomo, yo me lo guiso yo me lo como» de Ben Stiller no nos interesaba gran cosa en principio. Su protagonista nunca me había dicho gran cosa, ni como actor, ni como cómico, ni como director, y el avance de la película que nos ofrecieron cuando fuimos a ver alguna otra, tampoco nos animó mucho. Hasta que en un momento dado comprobé que estaba adquiriendo cierta fama entre los «fototrastornados». Parece que el argumento tenía relación íntima y cercana con la fotografía. Y aunque las críticas parecía absolutamente divididas, al final convencí a alguien para que me acompañara a la matinal de este domingo pasado, por lo menos que saliera baratita, para poder añadirla a mi colección de Cine y fotografía. Hay que decir antes de pasar a comentarla que se basa en un relato corto del mismo título de James Thurber, y que hubo una primera adaptación de dicha obra en los años 40, perpetrada por Danny Kaye. Un ejemplo que nos demuestra que, en cine, cualquier tiempo pasado no fue mejor,… solo anterior. Me queda claro por lo leído por ahí que ninguna de las dos obras cinematográficas es especialmente fiel al original literario.

Walter Mitty (Ben Stiller) es el responsable del archivo de negativos del departamento de la revista Life. Una persona de vida monótona, que suele soñar despierto, viéndose a sí mismo como el héroe de aventuras y hazañas insólitas. Además recientemente siente algo por Cheryl (Kristen Wiig), una atractiva nueva compañera de trabajo, pero a quien no se atreve a entrarle, y lo está intentando a través de un servicio de contactos en internet. Pero en ese día de trabajo en el que comienza la historia, llega la noticia de que la versión impresa de la revista Life va a cerrar, pasando a ser una publicación exclusivamente en línea. Y también llega un paquete importante, el fotógrafo Sean O’Connell (Sean Penn) ha enviado un carrete de fotografías en blanco y negro, proponiendo el negativo número 25 como portada para el último número de la revista. Pero dicho negativo no está. Ha desaparecido. A partir de ahí, la vida de Mitty se convertirá en una insospechada aventura por recuperar el negativo,… y conquistar a la chica.

En torno a Times Square

La película transcurre en Nueva York, Groenlandia, Islandia y el Himalaya afgano. Desgraciadamente, sólo tengo fotos de la primera localización… por ejemplo de Times Square.

Dejando aparte lo divertido de las cuestiones relacionadas con la fotografía, varias cuestiones que podrán ser comentadas en su lugar oportuno, considero que esta película es una enorme oportunidad perdida. Con una historia que es material para una excelente película, evidentemente con el presupuesto para realizarla, con un reparto razonablemente competente, y con una capacidad técnica razonable también, tiene dos cosas que la lastran notablemente. Stiller como director, no acaba de darle el ritmo y la consistencia necesaria para que el espectador se vea inmerso en la compleja vida psicológica que se supone al protagonista, quedando el conjunto de aventuras que se nos presenta como una serie de situaciones más o menos (in)verosímiles, con un menos que moderada cohesión entre ellas. El tono de la película, buenrollista y destinada a dejar buen sabor de boca en los espectadores de la temporada navideña en la que se estrena, tampoco aporta necesariamente coherencia a la historia que se nos cuenta. Que mejora mucho si la reinterpretas, en clave de permanente fantasía, y con un tono amargo final que le sentaría muy bien. Porque no sé si soy yo el único, pero a mí me parece que el «happy end» final es, en realidad, un falso «happy end». Incluso en contra de la voluntad de sus responsables. Es la única forma en la que siento que lo que he visto tiene razonable coherencia. No daré más detalles, y que cada cual la vea y la interprete como considere oportuno. Por otra parte, el desarrollo de la trama es sumamente previsible… la cartera,… el contenido de la última foto,…

En el campo de la interpretación, ya he declarado mi prevención hacia Stiller como actor y cómico, y aunque está mejor que en otros productos que le he visto, tampoco va a hacer que salte muchos puestos hacia arriba en mi lista de actores favoritos. Digamos que cumple. La chica, Kristen Wiig, se sale de los papeles que le había visto en otras ocasiones, está elegante, guapa y encantadora, que es lo que se le pide, y lo hace bien. Es cierto que su personaje es el que mueve a actuar al protagonista, pero tiene una presencia relativamente secundaria. Simpáticas las apariciones en pantalla de Penn, así como de Shirley MacLaine como madre del protagonista.

En el puente de Brooklyn

O paseando por el puente de Brooklyn.

En fin, que tenemos una película con mucha potencialidad, con algún momento conseguido entre medio, pero que ha mí me ha dejado insatisfecho. No con mal sabor de boca, pero con las ganas de que me cuente esta historia mejor y con más coherencia. Como ya he dicho, tendrá su entrada pertinente en mi colección de Cine y fotografía.

Valoración

  • Dirección: ** Creo que la historia y sus matices supera las capacidades de Stiller como director.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, y cumplen.
  • Valoración subjetiva: ***  Lo dicho, sin mal sabor de boca, entretiene, aunque deja insatisfecho.
City Hall Park

O al atardecer por City Hall Park.

[Cine] El cine que he visto en 2013

Cine

Comienzo la entrada con una introducción similar a la del año pasado. Con alguna sutil, pero no despreciable, diferencia. Para explicarme un poco:

Como todos los años llega el momento de hacer un repaso del cine que he visto durante el año anterior. Esta entrada trata de las películas vistas en salas de cine, independientemente de si han sido estreno durante el año o no. Excluye en principio las vistas en televisión. Aunque en algún caso, por las deficiencias en la distribución de la película y mi/nuestro deseo de verla en el momento de su estreno, fueron vistas acudiendo a otros canales. Todas ellas están recogidas desde el 28 de diciembre de 1997 en mi base de datos cinematográfica. Para todas ellas incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente. La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

O

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama “valoración subjetiva” en la fórmula, pues tampoco podéis esperar más que eso. Una valoración subjetiva pero motivada de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros.

El ojo del árbol

Para las películas del 2013, las primeras fotografías del 2014. Nada de especial. Un paseo antes de comer el día de Año Nuevo.

Durante 2013 he visto 75 películas. Son muchas. No es el récord del año que más películas he visto desde que comencé esta base de datos en 1997 (datos anuales completos desde 1998). Es más de una película a la semana, y confirma el hecho de que el cine de estreno me absorbe más tiempo progresivamente. También es el año en el que el promedio de mi valoración global de las películas que he visto es el más alto. Supera al año pasado, pasando de 2,99 «estrellas» por película a 3,08. Puesto que los años mejor valorados son los cuatro últimos, queda claro que a pesar de mi mayor afluencia al cine, soy más selectivo con lo que voy a ver que hace una década por poner un ejemplo. Y eso se nota también en el hecho de que la variabilidad en las valoraciones es también relativamente baja, lo que indica que salvo excepciones evito bodrios. Si se compara con lo que dije hace un año, más o menos lo mismo.

En general, por lo tanto, estoy satisfecho con lo visto, a pesar del pesimismo habitual con que ya no se hacen películas como antaño. He de considerar que probablemente las películas de antaño que nos han llegado son las buenas. La furrufalla de poca calidad no la hemos conocido, no ha transcendido. Hay un sesgo de selección y de memoria. Así que nada. Optimismo. Aun se puede ir al cine y pasarlo razonablemente bien.

A continuación, las diez películas que más he valorado. Siempre salen más de diez si hay empate en la valoración en los últimos puestos.

1. Amour 4.50

1. Before Midnight 4,50

1. 12 Years a Slave 4,50

4. Zero Dark Thirty 4,33

4. Lore 4,33

6. Days of Heaven 4,17

6. Silver Linings Playbook 4,17

6. Bestias del sur salvaje (Beasts of the Southern Wild) 4,17

9. Lincoln 4,00

9. Tabu 4,00

9. La caza (Jagten) 4,00

7. Kiseki 4,00

9. Prisioneros (Prisoners) 4,00

9. Blue Jasmine 4.00

9. Captain Phillips 4.00

Un problema que tengo con estas puntuaciones es que son las que adjudico cuando veo la película y luego pocas veces las cambio. En honor a la verdad, probablemente consideraría en la actualidad que Blue Valentine podría estar dentro de esta lista sin ningún problema, y quizá también MudA Late Quartet. De la lista anterior, hay que llamar la atención que hay una que no es de estreno reciente en España, y se trata de Days of Heaven. Pero yo no la había visto todavía, y por lo tanto para mí sí que es una novedad, y la vi en un cineclub en pantalla grande aunque con calidad de vídeo, pero estas siempre entran en mi valoración. Sin embargo, Silver Linings Book podría perder posiciones e incluso salir de la lista.

Bajo el Batallador

Aunque estaba pronosticada lluvia, la mañana era muy agradable, con temperatura suave. Pero no mucha gente en la calle o en los parques.

La gran decepción del año fue la excesivamente floja Los amantes pasajeros. Siempre espero más de Almodóvar. El cine español está algo más representado que otros años, pero en mi valoración sigue sin remontar. Me sigue interesando poco lo que me tiene que contar últimamente.

El cine tiene tendencias estacionales. No se estrenan al mismo ritmo las películas de calidad, y son de distinto tipo las que se ven en unos meses que en otros. Para terminar esta entrada de repaso anual, os dejo lo más destacado de cada mes.

Enero – Amour. Entre las más valoradas, película europea, que con el tiempo cada vez valoro más.

Febrero – Days of Heaven. Ya he comentado la peculiaridad de esta. El caso es que la siguiente es Blue Valentine, que llegó a España con mucho retraso.

Marzo  – Anna Karenina. Aunque tuvo alguna candidatura a premios, supone un bajón notable respecto a lo visto en enero y febrero.

Abril – La caza (Jagten). Un gran hallazgo del cine danés.

Mayo – Kiseki. En un mes tradicionalmente flojo, una pequeña joyita japonesa.

Junio – Before Midnight. Plato fuerte en un mes también tradicionalmente flojo.

Julio – La migliore offerta. Entre las vacaciones y la temporada veraniega, la mejor de este mes recibió el aprobado global, pero poco más.

Agosto – Con MudA Late Quartet, este mes tradicionalmente poco cinéfilo se animó bastante.

Septiembre – The Place Beyond the Pines. Un título interesante del que tenía unas expectativas un poco superiores.

Octubre – Prisioneros (Prisoners). El final de año se puso bastante interesante, y este drama desde luego tuvo nivel.

Noviembre – Blue Jasmine. Este mes fue para Woody Allen, que se puso más serio que en años anteriores.

Diciembre – 12 Years a Slave. Chasco me llevo que las muchas virtudes de este largometraje no lo hagan mi favorito para los óscars de este año, a pesar de que el recuerdo que me ha dejado no es tan emotivo como candidatas de otros años.

Bajo el puente

Cual fotografía que hay que revelar, el año nuevo se presenta con sus luces y sus sombras. A ver cuáles predominan al final de la ronda solar.

[Cine] Much Ado About Nothing (2012)

Cine

Much Ado About Nothing (2012), 29 de diciembre de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en castellano. También es posible encontrarla en la cartelera española con el título tradicional que se le da a la obra de Shakespeare de la que es adaptación, Mucho ruido y pocas nueces. Normalmente, siguiendo mis propias tradiciones, en un día como hoy tendría que estar haciendo recapitulación del cine visto durante 2013. Pero me ha parecido lógico que, antes de hacerlo, tenía que comentar la última película vista durante el año.

No es fácil adaptar a Shakespeare. A pesar de la genialidad del bardo y de la universalidad de sus temas, su forma de escribir, o las peculiaridades del inglés de finales del siglo XVI y principios del XVII hace que en muchas ocasiones se nos pierdan los matices. Por ejemplo, la palabra «nothing» que aparece en el título, significada «nada»; pero en aquella época era homófona con la palabra «noting» que solía utilizarse con el significado de «cotilleo». Doble significado por lo tanto, juego de palabras, en el título que es fácil que se pierda.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

Entrada escoba de algunas de las últimas fotografías del año. Por ejemplo de un carrete que llevaba en la Canon Demi EE17.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

En sus interminables 74 exposiciones, incluí algunas tomas de las esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España de Zaragoza.

En 1993, disfrutamos de una versión cinematográfica de esta comedia del bardo, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, junto con su entonces pareja Emma Thompson, con un reparto tanto de consagrados como de recién llegados muy notable, y con una realización y producción que fue una verdadera delicia. Pero es que una de las especialidades de Branagh es la adaptación de las obras de Shakespeare. Sorpresa mayúscula cuando nos enteramos que Joss Whedon el creador de conocidas series de televisión en el ámbito de la fantasía y la ciencia ficción, así como director de «blockbusters» diversos para la gran pantalla, nos presentaba su versión de esta obra. Y además, en plan económico. Con sabor a cine independiente.

El hecho es que para contarnos los atribulados amoríos de los ingeniosos Beatrice (Amy Acker)Benedick (Alexis Denisof), y de los pavisosos Hero (Jillian Morgese)Claudio (Fran Kranz), con Don Pedro (Reed Diamond), príncipe de Aragón, su hermano malvado Don John (Sean Maher)Leonato (Clark Gregg), gobernador de Messina, el infame jefe de la guardia Dogberry (Nathan Fillion) y unos cuantos más como testigos y enredadores, Whedon se encerró en su casa, vaya choza que debe tener el tío, y en un mes planificó la película, la rodó y la montó, mientras se tomaba vacaciones entre dos de los mencionados «blockbusters».

Rodada en blanco y negro, cámara en mano. Dicen sus responsables que querían diferenciarse de las realizaciones tradicionales, muy estáticas de las adaptaciones de las obras de Shakespeare. No sé cada vez que recuerdo los maravillosos planos-secuencia de la pelicula de Brannagh,… En fin, blanco y negro, contrastes suaves, la cámara metida en la acción. Escenarios limitados. La «chabola» del director. Una curiosidad agradable de ver, que juega a favor de que la obra del bardo es genial. En cualquier caso, me atrevería a decir que, salvo unos cuantos capítulos de Firefly, y aquella excentricidad que fue Dr. Horrible’s Sing-Along Blog, esta es mi película favorita de Whedon. Cosas que pasan.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

También de este carrete, algunas instantáneas de la tarde del Choco-Encuentro de Fotógraf@s en Zaragoza, como la niebla mientras bajaba al pasar por la plaza de los Sitios.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

O la densa niebla que nos rodeó en la plaza del Pilar.

Los intérpretes, una mezcolanza de actores y actrices, amiguetes del director que han participado de una forma u otra en las series o películas que ha producido, cumplen, pero sufren mucho en comparación con la potencia de los de la versión de Brannagh. Les falta mucho gancho. No es que estén mal, ni nada por el estilo; es que juegan en otra división. Quizá significaría por lo positivo a Amy Acker, que muestra mucha potencialidad como Beatrice, además de estar muy atractiva como exige el personaje, y por lo negativo a Nathan Fillion, que desarrolla un Dogberry que apenas me hace esbozar alguna pequeña sonrisa, cuando recuerdo las carcajadas que en su momento me provocó Michael Keaton.

Resumiendo, una película agradable, en la que podemos recordar una de las comedias más divertidas de Shakespeare, pero que no deja de tener cierto sentido de anécdota más que de obra en profundidad. Eso sí… no la busquéis en la cartelera zaragozana… si sois de la ribera del Ebro tendréis que pillarla en esos sitios que no gustan a los mismos distribuidores que nos la escatiman.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá los aspectos técnicos de la película, que conjugan la limitación de medios con la eficacia del resultado, sea lo más destacable de la película. Y la valentía para trasladar al siglo XX una comedia dramática del siglo XVI.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, con resultados irregulares.
  • Valoración subjetiva: ***  Producción simpática que bien merece dedicarle el rato que dura.
Paseo del Canal Imperial de Aragón

Finalmente, probando un apaño que le hice a la Olympus mju-II que sufría algunas filtraciones de luz indeseables, durante un paseo el pasado sábado por el paseo del Canal.

Paseo del Canal Imperial de Aragón

Problema derivado del paso del tiempo por algunos materiales, la solución que busqué ha dado resultados óptimos, así como el comportamiento del carrete de Fomapan 400, película que nunca había usado.

[Cine] Lore (2012)

Cine

Lore (2012), 26 de diciembre de 2013.

No suele ser el sábado un día habitual para comentar cine en este Cuaderno de ruta, pero en los próximos días entraré en modo nostálgico/despedida del 2013, y además me apetecía mucho hablar de esta película que está pasando injustamente desapercibida por la cartelera. Una película extraña a priori, dirigida por una realizadora australiana, Cate Shortland, convertida al judaísmo por su matrimonio, que rueda en alemán una historia basada en la Alemania nazi tras el catastrófico final de la Segunda Guerra Mundial. Curiosamente, ha sido presentada sin éxito por Australia, un país de habla inglesa, al óscar a la película de habla extranjera, el alemán en este caso. Si es posible, ved la película en su idioma original; el doblaje pierde mucho. Y si os espabiláis un poco sabréis donde encontrarla.

El filme nos cuenta la historia de Hannelore «Lore» (Saskia Rosendahl), una adolescente, la mayor de cinco hermanos, cuyos padres son activos miembros de partido nazi, su padre es un SS, y que justo al final de la guerra, quedando en zona americana, se ven obligados a entregarse a las autoridades de este país invasor, dejando a los cinco vástagos al cuidado de la mayor, y con el encargo de que si no vuelven en tres días, se dirijan desde la Selva Negra, donde se encuentran refugiados, hasta la casa de su abuela en las cercanías de Hamburgo. Un viaje de casi 900 kilómetros por una país roto y desmoralizado, con las comunicaciones cortadas, con toque de queda, con refugiados vagando por los campos, y sin una autoridad clara en muchas partes. En el camino, se encontraran con Thomas (Kai-Peter Malina), un joven, aparentemente un judío liberado de algún campo de concentración, que se convertirá en el protector de los cinco hermanos. En Lore surgirán emociones contradictorias, entre lo que le han enseñado sobre los judíos durante años, la necesidad de protección y supervivencia, la dificultad por distinguir lo que está bien y lo que está mal, y la atracción que surgen entre los dos jóvenes.

Parque en torno al palacio

La odisea que narra el filme comenzará en el suroeste de Alemania, en la Selva Negra, no lejos de las bellas calles y jardines de Baden-Baden.

He de decir que esta película me ha impresionado bastante. Es de las que llevas en la cabeza unos días después de verla. Con una realización potente, que se mete hasta dentro en los personajes, con difíciles primeros planos de sus rostros o de otras partes de sus cuerpos, maltrechos en ocasiones, con las secreciones, la sangre y el barro. No deja de recordar, a pesar de la diferencia de temas, a la realización de Kechiche en La vie d’Adèle. Y una película con pocas concesiones. Estamos en un país difícil, en el que contrasta la belleza de sus campos y sus bosques, con la ruina de sus ciudades, y con las contradicciones de sus desorientados habitantes. Poca generosidad encontrarán los niños en su camino. Y sí intentos declarados de aprovecharse de ellos. Y además, la violencia remanente, entre los propios alemanes entre sí, y los de los invasores. Encontrarán la muerte durante el camino, que será difícil.

La película descansa sobretodo en su personaje protagonista. La joven Rosendahl compone a pesar de su bisoñez un carácter notable, en el que las contradicciones se pugnan con las urgencias de su edad, y su rechazo a la tarea que se le ha encomendado pero en la que no cejará, transpiran en cada poro de su piel, en cada lágrima, o en cada moratón en sus piernas. Con un acto de rebeldía final, cuando definitivamente, cuando todo ha pasado, rompa con el pasado y con todo lo que ha creído hasta ese momento. Perfectamente respalda por el trabajo de Malina, sobrio y expresivo. Es una película de pocos diálogos y muchas miradas y actitudes. Entre los niños creo que merece destacar el discreto pero solvente trabajo de la hermana de LoreLiesel (Nele Trebs), que tiene momentos muy inspirados.

Restos del puente de Remagen a orillas del Rin

El país está roto y dividido, incluso cruzar un río, por la ausencia de puentes, resulta un problema, quizá no tan gordo como cruzar el Rin por el derrumbe del puente de Remagen, pero casi.

Ya he dicho que me sorprende la escasa repercusión que la película ha recibido en los medios, puesto que me parece una película excelente y valiente. Es cierto que no es la primera película que nos narra el recorrido de adolescentes en la difícil Alemania nazi, y a principios de los años 90 del siglo XX, Agnieszka Holland, directora polaca, nos hablaba de un adolescente judío que intentaba sobrevivir en aquel difícil país mezclándose entre los no judíos. Es curioso que sean mujeres no alemanas las que atinen con tanta habilidad en reproducir aquella historia. Se echa en falta más cine alemán con capacidad para revisitar con rigor y con sentido crítico tan nefasto episodio histórico.

Valoración

  • Dirección: ***** Me gusta mucho la dirección de esta película, me parece muy potente, sin concesiones pero sin regodeos en lo escabroso. Valientemente elegante.
  • Interpretación: **** Intérpretes jóvenes, que destilan naturalidad y credibilidad.
  • Valoración subjetiva: ****  Película de alta calidad para revisitar un período histórico convulso.
Costa del Báltico

Al final, llegarán al norte de Alemania, no lejos de Hamburgo. No a las playas de Travemünde en el Báltico, más bien a orillas del mar del Norte, pero no muy diferente supongo yo en ambiente.

[Libro] Historias en los libros y películas que todas se parecen; a propósito de «Starhawk»

Literatura

Hace unas semanas leí un breve artículo que salía en Microsiervos. En el se criticaba la situación actual del cine norteamericano, en el que cualquier asiduo de las salas de cine, o de los largometrajes de ficción cualquiera que sea la forma en que acceda a ellos, tendrá una sensación de «déjà vu» permanente. La sensación de que todas las historias le resultan familiares. Todas tienen una estructura similar, tan similar, que cada vez hay menos lugar a la sorpresa en el cine más comercial norteamericano, y de buena parte del cine mundial, actual. Se habla allí de la mala influencia que tiene el libro Save the Cat! The Last Book on Screenwriting You’ll Ever Need, que parece ser el libro de cabecera de la mayoría de los guionistas actuales.

Ilustremos la cuestión. El título del libro viene del hecho de que en la mayoría de las películas actuales, el héroe de la historia, en un momento dado, hace algo, quizá no especialmente heroico, pero que hace que caiga bien al espectador. Por ejemplo, salva a un gato de una anciana o de unos niños, o cualquier otra mascota. Una acción de este tipo, que aumenta la simpatía del público con el personaje, aparece en muchas películas más o menos en un momento similar de la acción.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

He observado que, a pesar de su elevado nivel tecnológico y científico, la cultura norteamericana se basa en «recetarios» prácticos para hacer distintos tipos de cosas. En las revistas de fotografía, algo que sigo con frecuencia, son frecuencias los artículos «how to». Enseñan en pasos sistemáticos como hacer algo. En lugar de dar los elementos para que la persona aprenda a pensar por sí misma y resolver el problema, se le proporciona una «receta», y todos contentos. El mencionado libro sería el «how to» básico del escritor de guiones.

El caso es que mi sensación va más allá. Se extiende a buena parte de la literatura actual, especialmente aquella que aspira a entrar en las listas de «superventas». «Best-sellers», como ya los conoce casi todo el mundo. No es infrecuente encontrarse en las tramas de las historias de ficción norteamericanas a personajes, muchas veces chicas jóvenes pero no sólo, que realizan cursos de «escritura creativa». Hace tiempo que me los imagino como los «how to», los recetarios para escribir novelas de éxito. Supongo que muchas de las escritoras que han visto recientemente cómo sus sagas interminables dedicadas a los adolescentes fantasiosos, o a las marujas con apetencias sexuales,  ascendían imparables en las listas de ventas. Aunque la crítica literaria no se sienta tan emocionada por sus logros, ni el lector que haya desarrollado un mínimo de criterio a lo largo de su vida.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

Y diréis, ¿a qué viene todo este rollo ahora? Bueno, todo el mundo tenemos la necesidad de evadirnos de vez en cuando. Y el cine o la literatura de evasión está ahí para eso; aunque en muchas ocasiones proceda de los «recetarios» para escribir guiones o novelas que han desarrollado los prácticos norteamericanos. Claro está, siguiendo la «receta» y echándole algo de imaginación e inventiva, eventualmente se pueden conseguir productos que merecen la pena ser tenidos en cuenta. En el campo de la ciencia ficción, hace años descubrí un autor, Jack McDevitt, que cumplía los requisitos. Historias relativamente estandarizadas, planteadas en un par de universos con relativas similitudes donde el viaje interestelar es posible, de aventuras, con personajes protagonistas femeninos capaces y potentes, y bastante entretenidas. Uno de esos universos es el llamado ciclo de las Máquinas de Dios, o de Priscilla «Hutch» Hutchins, una piloto interestelar al servicio de una academia de ciencias, en un futuro situado unos pocos siglos en el futuro, en el que el viaje interestelar es posible, y el ser humano está empezando a desplegarse por las estrellas. Aunque parecía que esta serie o ciclo estaba finiquitado, este otoño lo ha resucitado utilizando un recurso también típico. Ha escrito lo que se da en llamar una «precuela». Una historia que sucede en el tiempo cronológico interno de la ficción, antes que todo lo anterior. A que os suena. Veamos de qué va esta nueva novela en la que volvemos a tener como protagonista a la animosa y decidida Priscilla Hutchins.

Starhawk (Engines of God, 7)
Jack McDevitt
Headline; noviembre de 2013
Edición electrónica

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

En esta novela que se sitúa cronológicamente por delante de las seis anteriores de la saga, encontramos a una joven Priscilla Hutchins, poco más que una adolescente, en su viaje de prácticas para recibir la licencia de piloto interestelar, junto con el capitán Jake Loomis, un veterano, metódico y eficiente piloto interestelar. Pero durante el viaje se encontrarán con dos situaciones. Darán con una misión perdida tiempo atrás en la que encontrarán pruebas de un encuentro con una especie alienígena, y serán llamados a una misión de rescate, en la que otro joven piloto estelar sacrificará su vida para salvar la de un grupo de adolescentes a su cargo. Esto provocará que Loomis vuelva con remordimientos a su hogar, pensando que debería haberse sacrificado él mismo. En cuanto a Hutchins, su primera misión en solitario le servirá para tomar conciencia de que algunos esfuerzos de colonización interestelar son éticamente dudosos por el daño a las ecologías alienígenas. Y le forzará a tomar un trabajo administrativo en la estación espacial que orbita la Tierra. A partir de aquí las cosas se complicarán, con nuevos misterios y nuevos peligros que surgirán donde menos te lo esperan y que llevarán a que ambos personajes se vuelvan a encontrar en apuros antes del final.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Buena parte del comentario sobre lo que es esta novela lo he comentado en los párrafos introductorios. Al igual que buena parte de la obra de McDevitt es literatura de entretenimiento con algún propósito de reflexionar sobre algunos temas trascendentes, aunque a un nivel relativamente básico, sin una excesiva profundidad que pueda ahuyentar a los posibles lectores. Sin embargo, también es cierto que en mi opinión queda por debajo de sus predecesoras. El personaje de Hutch no tiene el carácter interesante de las anteriores novelas, incluso cuando sólo era un personaje secundario de la trama. Parece que en su juventud era una chica simpaticona pero no con el carácter que desarrolla posteriormente. Lo que no le impide ser eficiente y razonablemente inteligente, aunque tópicamente impulsiva, como se espera de alguien joven.

Este es el principal defecto de esta novela y de muchas similares; la abundancia de tópicos. Y por lo tanto su previsibilidad. Nada inesperado. Una novela de evasión de manual. Que tira de receta. Que puede ser agradable de leer, aunque como ya digo, un paso por detrás de las que hicieron que me aficionara a este autor de evasión. Por cierto, no lo he dicho, pero leí la versión original en inglés. No es muy compleja de leer, claro está.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

[Cine] Sobran las palabras (2013)

Cine

Sobran las palabras (Enough Said, 2013), 22 de diciembre de 2013.

Aunque las críticas eran razonablemente positivas, no era esta una película Nicole Holofcener que nos atrajese demasiado. Sin embargo, dado que hay estrenos el día de Navidad, los estrenos de este fin de semana pasado han sido limitados en interés. Por otra parte, se trata de la última película antes de fallecer del «mafioso» James Gandolfini, un actor de los que por su físico ha tenido unas oportunidades mucho más limitadas de lucirse que los típicos buenorros macizos, pero que podía dar mucho de sí. Así que decidimos huir de la monserga de la lotería refugiándonos en una matinal de domingo para ver este filme, que lamentablemente no se ha estrenado en Zaragoza en versión original. Lamentablemente, porque cada vez se da uno más cuenta de que los doblajes desvirtúan muchas veces, si no toda la película, sí algunas de sus situaciones, incorrectamente traducidas o adaptadas al castellano. Sucede en esta que nos ocupa hoy.

Nos cuenta la película la historia de Eva (Julia Louis-Dreyfus), una mujer divorciada con una hija de 17 o 18 años a punto de irse a la universidad, por lo que sobre su futuro planea el «síndrome del nido vacío». Todavía atractiva, su estilo de vida es sencillo, su trabajo, su hija, sus amigos,… las amigas de su hija,… En una fiesta conoce a dos personas, muy distintas entre sí. Una es una mujer sofisticada, Marianne (Catherine Keener), poetisa, con la que congenia rápidamente, y a la que ofrecerá sus servicios profesionales como masajista. Con el tiempo, harán amistad, y Marianne le confiará sus confidencias, especialmente las relacionadas con su exmarido, a quien considera zafio y sin sensibilidad. Por otro lado, conoce a Albert (James Gandolfini), un hombre poco atractivo físicamente, calvo y con sobrepeso, no muy pulido en sus maneras, pero muy simpático. Con el tiempo se irá relacionando con él, y acabará iniciando una relación. La cosa se complicará cuando descubra que ambos personajes están más relacionados entre sí de lo que pensaba.

Plaza de San Felipe

Si ayer mostraba fotografías tomadas con la Leica M2 y película Portra 400 en situaciones de luz escasa, hoy muestro la utilización de la misma película con carácter polivalente en la cámara de formato medio Fuji GS645S. Escena en la plaza de San Felipe de Zaragoza.

Filme con sabor a cine independiente, en unos Estados Unidos donde reina lo políticamente correcto, y en la que supongo que la directora intenta establecer una crítica hacia el rechazo que puede producir una persona por su aspecto o modos externos, o si somos influidos por la opinión de aquellas personas que consideramos intelectualmente y socialmente superiores, y que marcan las tendencias de lo que es bueno o malo en la sociedad. En principio, el planteamiento me parece bueno, me parece interesante. Estamos efectivamente en una sociedad donde juzgamos a los demás por elementos muy superficiales, entre ellos su aspecto físico, sin dar la oportunidad sus cualidades. Sin embargo, no me ha gustado el diseño del personaje de Albert. Porque al mismo tiempo es un estereotipo. Hay pocos matices. Sí, es simpaticón y bonachón. Pero al mismo tiempo lleva a cuestas un cortejo de cualidades que convencionalmente se atribuyen juntas, aunque no sea así. Si es hombre, en sus cincuenta, calvo, con sobrepeso,… pues se supone que es zafio, intelectualmente limitado, con escasas maneras sociales, etcétera, etcétera. Un tópico, y no el elemento adecuado para ejercer la crítica. Sin duda estoy muy sesgado porque yo también tengo cincuenta años, soy calvo y con sobrepeso. Pero no me limpio con la corbata, no le hecho zumo de naranja de botella de plástico al Taittinger y le llamo cóctel, y tengo otras inquietudes intelectuales que no pasen por sentarme a ver programas de televisión de hace 30 años. Por lo tanto, desde este punto de vista, que los personajes son demasiado estereotípicos, la película chirría. También es un estereotipo la poetisa. Y la historia de la amiguita que actúa como «hija sustituta» también está metida con calzador. Falta finura en el desarrollo de los caracteres, la película pierde fuerza, y nos lleva a un desenlace previsible, pero no necesariamente razonable.

Mercado Central

Relieves en las fachadas del Mercado Central de Zaragoza.

Las interpretaciones, en un reparto con mucho sabor a cine independiente, son correctas en general. Cada uno pone de su parte lo mejor que tiene para dar vida a unos caracteres, que como ya he dicho tienen algún problema de definición.

Película que partía de premisas interesantes, pero que poco a poco se desinfla y nos deja con un sabor de boca agridulce. Esperábamos algo mejor para la despedida de Gandolfini, aunque el no tiene la culpa.

Valoración

  • Dirección: *** Faena de aliño para una historia escrita por la propia directora que me patina.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden y con oficio.
  • Valoración subjetiva: **  Demasiados estereotipos en una historia que podría haber sido más sutil y más matizada.
Calle de las Armas

Colorida fachada en el entorno de la calle de las Armas.

[Cine] The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013)

Cine

The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013), 17 de diciembre de 2013.

Esta película fue vista en versión original en inglés subtitulada en castellano; por ello, conservo su título original. En la cartelera española, es posible encontrarla también doblada al castellano con el título literalmente traducido, El Hobbit: La desolación de Smaug.

La primera película de las tres en las que han convertido la divertida y estupenda novela de aventuras de J.R.R. Tolkien, me dejó relativamente defraudado. Estirada en exceso la historia, con la inclusión de escenas inventadas, no extraídas de la novela original, buscaba mucho el tono épico de su antecesora, la trilogía de The Lord of the Rings (El Señor de los Anillos). Esto eliminaba muchas de las mejores cualidades de la obra literaria, incrementaba innecesariamente la duración de la historia con elementos totalmente prescindibles, y apenas reservaba algunos momentos realmente estupendos, justamente aquellos más fieles a Tolkien. La cena en casa de Bilbo, el episodio de los troles, el desafío de los acertijos entre BilboGollum. No tenía claro si me apetecería gastar en ver la segunda parte, o esperar a su estreno televisivo, para pasar un rato en casa. El dilema se rompió al ser invitado a una visión colectiva, que lleva añadida la diversión de encontrarse con los amigos que siempre está bien. Así que os voy a contar cómo he visto esta segunda parte, y cómo se ha manejado el inefable Peter Jackson.

Tras cruzar las Montañas Nubladas perseguidos por los orcos, las compañía de enanos, con Bilbo (Martin Freeman)Gandalf (Ian McKellen) se refugian en las estancias del hombre-oso Beorn (Mikael Persbrandt) antes de dirigirse hacia la Montaña Solitaria atravesando el Bosque Negro, donde acechan numerosos peligros, y donde el reino de los elfos silvanos con Thranduil (Lee Pace) el trono, padre de Legolas (Orlando Bloom), es hostil a los enanos. Para complicar las cosas, las noticias que ha recibido Gandalf son preocupantes, y deja la compañía para ir a investigar, lo que lo llevará a confrontar al misterioso Nigromante (Benedict Cumberbatch sólo voz) que mora en la fortaleza de Dol Guldur al sur del Bosque Negro.

Empecemos por lo positivo. Esta película esta mejor hilvanada, y es más entretenida que la primera parte de esta forzada trilogía. Es un notable y caro divertimento, película palomitera de buen ver, con bonitos paisajes, y mucha espectacularidad, en la que han conseguido hilar la extendida historia con razonable competencia. En el campo de los efectos especiales, desde luego la estrella es la aparición y acción del feroz dragón Smaug, a quien también pone voz, profunda e intensa, Benedict Cumberbatch, que se multiplica por dos a la hora de dar algo de materia a los malvados de la historia. Pero sigue manteniendo algunos de los problemas o cuestiones negativas de la primera parte, que sospecho van a impregnar al conjunto de la trilogía.

En casa

Hoy, día de quedarse en casa. Me toca de canguro con mi sobrinillo, pero está malito y nos quedamos en casa.

Jackson en un intento de dar un tono épico a una historia que originalmente tenía otro tono y sentido, cambia por completo los valores que transmitía Tolkien en su novela original. En esta, los personajes se meten en líos en los que tienen que pelear. Pero no es su capacidad como guerreros lo que los saca de sus problemas. Es el ingenio, la compasión, la empatía de algunos de los personajes por encima de la violencia lo que les permite seguir adelante en su aventura. De hecho, cuando la novela cierra la aventura con una gran batalla, no es gloria lo que se obtiene sino dolor y pesar. Las guerras traen destrucción y muerte, duelo, sensación de pérdida. En la versión cinematográfica, en aras de una mayor espectacularidad, lo que domina es la acción guerrera. Elfos mortíferos, que tiran muchas flechas, peleas inventadas de los enanos contra el dragón, persecuciones también inventadas de orcos a enanos para aumentar las matanzas con espadas y flechas. Y para atraer a la chicas, supongo, un amorío con un personaje que no sale en el libro Tauriel (Evangeline Lilly), una elfa silvana, no de alta raza como TranduilLegolas, que siente algo por el más «apuesto» y «alto» de los enanos, Kili (Aidan Turner). Lo encajado razonablemente bien, pero todos estos elementos sólo contribuyen a estirar innecesariamente la historia y justificar la trilogía, cuando todo se pudo resolver en una película. Y lo que es peor, para adulterar el sentido y el mensaje que transmite la bella novela original.

Respecto a las interpretaciones, hay que reconocer que esta serie de filmes tiene muchos aciertos en el reparto. Freeman es un hobbit mucho más disfrutable, que el pesado de la trilogía original. Mucho más expresivo, transmite perfectamente, sin necesidad de palabras, los dilemas que pasan por su cabeza. Realmente un acierto. Los enanos en su conjunto están bastante bien. McKellen hace que uno no pueda imaginar ya a Gandalf sin los rasgos del prestigioso actor británico. Bloom es un muy limitado, pero está entretenido. Y algunas curiosidades. Stephen Fry da la nota cómica en un caricaturizado gobernador de Esgaroth. Resulta difícil ver en Lee Pace, el simpático protagonista de Pushing Daisies, como el retorcido rey de los elfos del bosques. Y miedo daba ver a Evangeline Lilly en el reparto. La «perdida» siempre fue la cara bonita y el cuerpo danone de la famosa serie de televisión. Pero sus cualidades interpretativas siempre me parecieron limitadas. Curiosamente, a pesar de ser un personaje metido con calzador, sin mucho sentido, cumple con razonable competencia, y no desentona.

En fin, que sigue pareciéndome una ocasión desperdiciada para haber hecho una buena adaptación de la novela. Respetando el tono y el mensaje, aunque hubiese sido a costa de una orientación totalmente distinta. Pero más allá de eso es un espectáculo razonablemente divertido y entretenido.

Valoración

  • Dirección: *** Bien en todos los aspectos técnicos, y una razonable gestión de la estirada historia.
  • Interpretación: *** Los principales personajes están bien; el resto, de todo hay. Preferible la versión original para disfrutar de la profunda voz de Cumberbatch.
  • Valoración subjetiva: ***  Un producto de entretenimiento. Sin más. Muy caro y espectacular, pero sin más.
En casa

Así que mientras comento esta película estoy rodeado por objetos inusuales en casa, y en la tele aparecen las imágenes de los bonitos dibujos animados del estudio Ghibli; Ponyo, Mononoke, Chihiro,…