[Televisión] Homeland, ¿lo mejor de la año?… es posible…

Televisión

Esta semana, en los temas televisivos, dedicaré un monográfico a la serie que más me ha interesado en la última parte del año. Homeland, el drama de espías de Showtime me enganchó desde el primer día como ya he ido dejando constancia en las últimas semanas en estas páginas, y con el final de temporada, con su 12º episodio, de duración extra, casi hora y media, llega un cierre y unas expectativas para una segunda temporada.

Homeland ha sido comparada con otras series previas, y no digamos con otras producciones para cine. Se ha hecho mucho sobre el género del espionaje. Auténticamente bueno, poco. Realista, casi nada. Que invite a la reflexión, tampoco demasiado. He leído comparaciones de este drama con Rubicon, que puedo aceptar hasta cierto punto, aunque creo que era una historia con un planteamiento diverso, y con 24, de la que vi poco, pero me parece que puede estar incluso en las antípodas ideológicas con respecto a la que hoy nos ocupa.

Para quien no haya estado al tanto, Homeland nos cuenta una historia en la que Carrie Mathison (Claire Danes), una agente de campo de la CIA en Bagdag recibe la coincidencia de un confidente en el momento en el que lo van a ejecutar de que un prisionero de guerra norteamericano en manos de Al-Qaeda ha cambiado de bando. Casi simultáneamente, tras 8 años de cautiverio es liberado el sargento de los marines Nicholas Brody (Damian Lewis), sobre el cual recaerán inmediatamente las sospechas de Carrie, que empieza a investigarle y a vigilarle, aunque en sólo con el apoyo de su inmediato superior, un veterano miembro de la agencia llamado Saul Berenson (Mandy Patinkin).

La serie ha contando con cuatro elementos fundamentales para su éxito. Tres de ellos son los tres protagonistas mencionados, de los que hablaré más adelante. El cuarto es el milimétrico guion que ha permitido que en los 12 capítulos que ha tenido esta historia, nos hayan contado todo lo que nos querían contar, nos hayan presentado unos personajes complejos que no han dejado de evolucionar, y hayan sido capaces cerrar todos los flecos de la historia, dejando un enganche para una segunda temporada sobre la que en estos momentos sólo podemos especular. Y equivocarnos en nuestras especulaciones. Casi con toda seguridad.

La historia se ha permitido pocas frivolidades, aunque ha sido generosa en sorpresas y en giros argumentales, que no han resultado artificiales, que siempre han sido plausibles dentro del universo planteado por los creadores de la serie. Es cierto que en sus primeros capítulos utilizaron algunos enganches facilones para atraer público, generalmente en forma de escenas de sexo, con bellos cuerpos desnudos. Jessica (Morena Baccarin), la bella mujer de Brody, y una de las confidentes de Carrie, integrada en el harén de un jeque áreabe, cumplieron con su parte en el gancho. Pero la cuestión que pasó a un segundo plano, e incluso se desvaneció conforme avanzó y se afianzó la serie. A partir de cierto momento, los guionistas fueron económicos, y se centraron en hacer avanzar la historia sin prisas, parsomoniosamente, pero con ritmo. Hasta que llegó el episodio 7 que puso cabeza a abajo muchas de las cosas que sabíamos, sin cuestionar la coherencia argumental. Y así, una serie de episodios antológicos que nos llevaron hasta el final. Un final tranquilo, pausado también como el conjunto de la serie, con momentos climáticos, que más que consecuencia de la acción eran consecuencias de la angustia que envolvía a los protagonistas. No voy a dar detalles sobre lo que pasa. Cada cual lo debe descubrir por sí mismo.

Hagia Sofia (Santa Sofía) en Estambul, primero basílica cristiana ortodoxa, después mezquita musulmana bajo el imperio otomano, puede simbolizar la pugna entre el occidente de tradición cristiana y el próximo oriente musulmán que se traslada a los tiempos modernos y enmarca la historia de Homeland (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,4-4,5).

Dediquemos ahora unas palabras a los tres protagonistas de esta historia:

Carrie Mathison: Claire Danes simplemente borda a esta mujer todavía joven, pero con un pasado a cuestas, y con una carga personal de la que es difícil deshacerse. La enfermedad mental. Una enfermedad cuya naturaleza no conoceremos con exactitud hasta el penúltimo capítulo de la temporada. Pero están las relaciones con Saul Berenson, que tienen mucho de paterno filiales, sin poder serlo. Está el pasado de relaciones fallidas con su jefe actual, David Estes (David Harewood), que no dudará en traicionarla o en prescindir de ella si es preciso. Está el pasado profesional con las pérdidas que ha dejado en el campo. Todo ello le lleva a una dificultad para la relación, un conflicto emocional constante, que acabará absolutamente desbaratado por la presencia de Brody y por las cosas que pasan entre ellos. Triunfadora en el sentido de que es la que llega a desenmarañar la trama, y a prevenir sus graves consecuencias, ella no lo sabe, y el sentimiento de fracaso personal la inunda hasta aceptar un dramático tratamiento para sus problemas de salud. No sabemos que Carrie saldrá de esto en la próxima temporada.

Nicholas Brody: Ya conocíamos a Damian Lewis por haber protagonizado aquel memorable fresco del frente europeo occidental en la Segunda guerra mundial que fue Band of Brothers (Hermanos de sangre). También hacía allí de militar, conflictuado a veces, pero no con el alma rota como Brody tras los ocho años de cautiverio, y con una difícil reinserción en su país y en su familia, que de una forma u otra han seguido adelante. Pero fiel a lo que por educación y por convicción es, un militar al servicio de su país, de su cautiverio se ha traído unas cargas emocionales que condicionarán la forma en que ve cómo ha de prestar ese servicio a su país. Sospechoso de terrorista para unos, potencial marioneta política para otros, él tendrá siempre su propia agenda. Aunque quizá ni siquiera él sabrá adónde le lleva. Y siempre será un misterio para nosotros lo que siente por Carrie. Su punto débil aparente, lo que le puede desviar de su camino serán sus hijos, y especialmente esa inquisitiva adolescente que es su hija Dana (Morgan Saylor), al menos tan inteligente como su padre.

Saul Berenson: Me costó reconocer de qué me resultaba tan familiar Mandy Patinkin, el intérprete del veterano agente, hasta que un día me vino a la cabeza aquella expresión que tantas veces he oído de sus labios en The Princess Bride (La princesa prometida): “Hello. My name is Iñigo Montoya. You killed my father. Prepare to die.Uno de mis personajes preferidos de una de mis películas de aventuras favoritas. Pero aquel espadachín español en busca de ventaja queda muy lejos del reflexivo agente judío, experimentado, un poco de vuelta de todo, pero fiel todavía a un ideal y a una forma de hacer. Angustiado por un matrimonio que se le escapa de las manos, por las distancias físicas, pero también por las intelectuales, debe además ejercer de padre para esa Carrie a la que realmente quiere como una hija, aunque en más de una ocasión le gustaría perder de vista por el ímpetu y la intuición desbordante que pone en sus acciones que le arrastran hasta más allá de donde es conveniente. Son muchos los descubrimientos que hará también en este viaje, en el que compartirá la angustia de sus dos coprotagonistas, y en el que también tendrá su porcentaje de éxitos y de amargura.

Y si la historia está bien, lo que hace que la serie sea impagable, que para mí sea lo mejor que he visto este año en ficción televisiva, es seguir a estos tres personajes, con sus angustias, con sus paralelismos, con sus interacciones, construyendo por sí mismos esta historia que nos gustaría que no hubiera acabado jamás. Pero ha acabado. Dentro de un año tal vez sean los mismos que no iguales protagonistas, pero será una nueva historia, quizá mejor, ya veremos, pero será otra cosa. De momento, bienvenidas sean producciones como esta.

Unos niños musulmanes, listos para una ceremonia religiosa, en la mezquita de Eyup en Estambul; un incidente relacionado con niños musulmanes es clave para entender qué está pasando en por la cabeza de Brody (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Televisión] Cosas de series: Esencialmente, Homeland

Televisión

Poco a poco voy estabilizando mi panorama de series televisivas de este año. Poco de lo nuevo ha venido para instalarse en mi televisor. Y mucho de lo viejo está ahí por rutina. House, en su última temporada sigue siendo House, aunque ya no le aguantan las chicas de toda la vida y para esta su última temporada han tenido que buscarse unas nuevas. Una de ellas muy guapa todo hay que decirlo. Y Bones con su embarazo y con sus muertos cada vez más divertidamente asquerosos, más de lo de siempre. O Dexter, que este año le ha dado por los temas religiosos; no defrauda, aunque tampoco innova. Y el guilty pleasure de seguir con Grey, la de la anatomía, y su grey de cirujanos que no han superado la adolescencia. Lo cierto es que a estos los noto un poco mejor que en el pasado. Pues eso. Junto con alguna novedad que ya he indicado en anteriores entradas de estas cosas de series.

Pero este año, la que me está gustando muchísimo es una que se despedirá de nosotros en a mitad de septiembre. Aunque han prometido que volverá. Es Homeland. El drama de espionaje que me tiene encandilado desde principios de octubre. Y si ya estaba bien cuando sus principales protagonistas Carrie Mathison (Claire Danes) y Nicholas Brody (Damian Lewis), caminaban por la trama en paralelo,… cuando Carrie se ve obligada a cesar su vigilancia del hogar de los Brody y empieza a encontrarse con él,… el interrogatorio del terrorista,… el polígrafo,… lo que pasa entre medio,… el fin de semana,… Hay que reconocer que entre estos chicos hay tensión y no sólo sexual. No quiero dar más datos sobre la trama para dejar que el posible telespectador los descubra y los disfrute por su cuenta. Pero básicamente teníamos dos desarrollos en la serie en su siete primeros capítulos:

Parque Grande

Las series de este tipo no suelen llevar un camino recto; y nunca sabes hacia donde van a girar sus argumentos (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Hay una trama terrorista en marcha por parte de extremistas islamistas en la que están involucrados muchos de los personajes de la serie. Una trama que, afortunadamente, no la están mareando. Va avanzando. Tiene su propia dinámica, y cada vez sabemos más de ella. Tanto los personajes como los espectadores. Nos interesa y nos tiene en vilo. Y además, porque cada vez parece más claro que entre los “buenos” hay un “malo”.

Está la dinámica en la que me he centrado anteriormente. La relación entre Carrie y Brody. Una relación cada vez más personal, interrelacionada con la intriga de fondo, pero con derivaciones propias. La inestabilidad psicológica de la agente, los cambios que arrastra Brody tras su regreso al hogar, Las relaciones y los conflictos familiares de ambos, los problemas laborales de Carrie,… el papel que Saul Berenson (Mandy Patinkin) pueda tener en todo este conflicto,…

Dicen los más quisquillosos que encuentran defectos en la trama, pequeñas inconsecuencias… Nada es perfecto, y lo importante es el conjunto, y el conjunto es muy bueno. Los más salidorros echan de menos la ligereza de ropa de algunos caracteres femeninos, especialmente de la señora Brody (Morena Baccarin), que se dieron en los primeros capítulos. ¡Por favor! Que eso sólo era un gancho. Pero no lo importante. Aunque a nadie le amarga un dulce. Además, la tensión sexual entre los dos protagonistas tiene más voltios que entre el sargento y su macizorra señora. A la que tengo mucho cariño desde sus tiempos de “pilingui” interplanetaria en cierto western espacial.

En cualquier caso, el séptimo episodio supongo que ha sido un punto de inflexión. Demasiadas revelaciones se han producido. Muchas líneas han confluido para llegar a determinados conocimientos. Que nunca sabremos hasta que punto son precisos. Veremos cómo sigue la cosa, si no la estropean, si saben terminar bien la temporada, y dejar margen para su continuación en un futuro. Espero que sí. Porque me estoy divirtiendo mucho.

En las verjas del botánico

Espinosas son las relaciones entre los protagonistas de la serie,... y más que se pueden poner (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[Breve con foto – TV] Archer, ¿agente secreto?

Televisión

En el repaso que hice hace un par de días de temporadas de series televisivas que he terminado de ver recientemente, me dejé una en el tintero. La segunda temporada de Archer. Reconozco que si bien la primera temporada sólo me despertó alguna sonrisa de vez en cuando, la segunda, que terminó el martes pasado en Canal+, me ha divertido bastante más. Creo que todos los absurdos personajes de esta imposible agencia de espionaje han aportado su granito de arena a esta diversión. El cachondeo, el sexo absurdo, el politiqueo todavía más absurdo, el reírse de los tópicos del género jamesbondiano ha estado más conseguido. Y yo me he divertido. A esperar la siguiente temporada de esta serie recomendada sólo para audiencias adultas entre otras cosas por su actividad sexual explícita. ¡Pero si son dibujos animados! Y de verdad. No es para tanto. Que ni siquiera sacan el dibujo de un pezón.

Arche de la Defense

La Defense de París; París es la sede de ODIN, la organización de espionaje rival de ISIS, a la que pertenece Archer y cuya sede está en Nueva York (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Cine] La deuda (2010)

Cine

La deuda (The Debt, 2010), 13 de septiembre de 2011.

Semana de transición en la que no parece haber un polo de atracción cinematográfico claro, y que nos lleva a uno de los cines del centro para ver una película de espías que suponemos entretenida, y que cuenta con el aliciente de Helen Mirren y algún otro ilustre en el reparto. Veremos a ver en lo que queda esta película dirigida por John Madden, que parece ser una nueva versión de un original israelí que no tuvo difusión práctica fuera de su país.

Sinopsis

Estamos en Israel, en 1997, y la hija de Rachel (Helen Mirren/Jessica Chastain), una antigua agente del Mossad, presenta un libro que cuenta la historia de su madre, su padre Stephan(Tom Wilkinson/Marton Csokas) y un tercer agente israelí, cuando acabaron con un criminal médico nazi (Jesper Christensen) en el Berlín oriental de la guerra fría en los años 60. Al mismo tiempo, el tercer agente, David (Ciarán Hinds/Sam Worthington), tras años desaparecido por el mundo, vuelve a Israel con una noticia que turbará las vidas de Rachel y Stephan. Esto provocará en Rachel los recuerdos de cómo fue realmente aquella operación y cuáles fueron sus consecuencias para sus vidas.

Realización y producción

Parte de la acción está situada en el mundo actual de 1997, pero una gran parte es el largo flashback en el cual Rachel recuerda como transcurrieron los hechos. La diferencia temporal, más de 30 años, hace que los personajes esté interpretados por distintos actores. En las indicaciones anteriores, el intérprete que caracteriza al personaje en su madurez está en primera posición. Sin embargo, no es una película de saltos en el tiempo. Tras la presentación de la situación en la época contemporánea, hay un largo salto atrás en el tiempo que nos cuenta la realidad de la operación llevada a cabo, y el último tramo de la película vuelve a la época contemporánea para llegar al debido desenlace.

La realización de la película no me parece que tenga nada de particular, es una realización artesanalmente adecuada con el objetivo de contar la historia, dejando el peso de la película en los intérpretes. Unos exteriores localizados en Budapest para representar el Berlín de los años 60, una iluminación lúgubre que busca señalar la atmósfera opresiva de aquel momento, y a funcionar. Como hay una cierta importancia de cuestiones ferroviarias en la trama, incluiré el filme en mi colección del ferrocarril en la historia del cine, y hay comentaré posibles deslices.

Interpretación

Como ya he señalado, la base de la película son las interpretaciones de los actores y de las actrices. No estamos ante los típicos agentes secretos de las películas al uso de espías. Estos tienen emociones, toman decisiones erróneas basadas en las emociones, y meten la pata. Y de eso trata un poco la historia, de cómo llegamos a cometer errores y cómo tenemos que lidiar con ellos. He de decir que de la interpretación esperaba un poco más. Lo cierto es que el peso de la película no lo lleva Mirren que más bien es secundaria por el tiempo que permanece en pantalla, aunque su personaje sea el principal. Junto con el del médico nazi que es el otro personaje importante de la película. Más que los dos muchachotes que acompañan a la chica. Porque es la chica, Jessica Chastain, quien lleva realmente el peso dramático de la historia. Globalmente no lo hacen mal, pero tampoco consiguen llegar a producir el impacto emocional necesario para que esta historia se convierta en una gran historia. El resultado queda un poco frío.

Conclusiones

Mentiría si dijera que me he quedado con ganas de ver el producto original. La historia no me ha llamado la atención tanto. Es una más de espías, pero con chapuzas. Hay un problema con esta película. Aunque en los comentarios que se han podido leer por ahí no te cuentan la película, lo cierto es que no hace falta ser un lince para saber por donde van a ir los tiros a partir de los mismos. Por lo tanto, no hay grandes sorpresas en el desarrollo de la acción. Lo cual, en una película de acción,… pues es un problema. No obstante, es una película indudablemente entretenida, que se deja ver sin problemas, y que puede ser recomendable para pasar una tarde sin mucho romperse la cabeza.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Hackescher Markt

El ferrocarril atravesando el antiguo Berlín oriental; esa es una de las situaciones que podemos ver en la película, así como las estaciones fantasmas de la época de la guerra fría (Panasonic Lumix LX3).

[Cine] RED (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian integramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

.

RED (2010), 11 de febrero de 2011

Día poco habitual para mí para ir al cine, el viernes por la noche. Pero mira, surgió la oportunidad, y antes que quedarse en casa. Eso sí. Iba avisado de antemano. Tenía que ser algo ligero, para divertirse, palomitero. Y me dejaron elegir, y elegí esta película de acción que, cuando menos, destaca por su prestigioso reparto. Sonaba a viejas glorias reunidas para divertirse y, de paso, ganar unos buenos dineritos. En fin, veamos lo que da de sí este filme dirigido por Robert Schwentke, director inédito para mí.

Sinopsis

A principio del filme encontramos a Frank Moses (Bruce Willis), un funcionario del estado retirado, que mantiene una curiosa relación telefónica con una funcionaria (Mary-Louise Parker) de la oficina de la seguridad social que le paga la pensión. De repente se encuentra conque intentan matarlo en casa unos desconocidos, lo que le lleva a una huida por el país que le lleva a visitar a la chica, y a un viejo amigo también retirado (Morgan Freeman). Conoceremos que son agentes retirados de la C.I.A., y que hay algún tipo de complot para asesinar a una serie de gente relacionada con una masacre en Guatemala bastantes años antes. Pronto se sumarán a la partida otro agente retirado (John Malkovich), cuya cordura es cuando menos dudosa, y una elegante asesina a sueldo que colaboró en el pasado con ellos (Helen Mirren). Y entre todos, tendrán que desenmascarar el complot.

Producción y realización

Bueno. Nadie pretende que se haga cine de autor con estos mimbres. La habitual competencia técnica, efectos especiales acostumbrados con alguna persecución, algún tiroteo y alguna explosión, que no sean tan espectaculares como para ensombrecer a los actores, y un guion apañadito al uso de este tipo de producciones. Un comienzo con tiros, un poco de desarrollo explicativo, más tiros y explosiones que ponen a prueba a los protagonistas, deliberaciones para el plan final, y la apoteosis final, con alguna sorpresilla, aunque no muchas. Lo dicho. Nada que sorprenda. Y nada que moleste.

Interpretación

La gracia de este tipo de filmes es ver a una buena cantidad de ilustres entretenidos en una película de aventuras. A los mencionados, hay que añadir a Ernest Borgnine en un par de breves apariciones, sí todavía está ahí, y a Richard Dreyfuss, como uno de los malos. En general, cumplen con lo que se espera de ellos. Mis única objeciones son que Willis aparece demasiado, que Parker podría haber dado más de sí, está muy de florero, que Mirren merece más minutos por presencia, elegancia y saber hacer, y que Dreyfuss podría haber introducido más humor y disparate. Tengo muy presente todavía su participación con Parker en Weeds, donde nos divirtió bastante.

Conclusión

Pues nada. Lo esperado. Un producto que no tiene nada de especial, pero que cumple con lo que promete. Entretenimiento, y la posibilidad de ver a una serie de ilustres de la gran pantalla, divirtiéndose en papeles de acción. Pero tampoco creo que pase a la historia del cine por nada en especial, la verdad. Claro que, como entretenimiento, mejor que otras películas de acción con actores antipáticos, exceso de efectos especiales, y guiones que ni siquiera llegan a los mínimos clásicos que tiene la película que nos ocupa hoy.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Música recomendada

He estado escuchando un podcast de A todo jazz dedicado a un trombonista que le daba al bebop. Impresionado me he quedado. Su nombre Jay Jay Johnson.

Paseando

Un paseo en la ribera del Ebro bajo los puentes en Zaragoza - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4 Limited

Quantum of Solace (2008)

Cine

Quantum of Solace (2008), 24 de noviembre de 2008.

Mira por donde el abominable hombre de las traducciones de títulos de películas no ha actuado esta vez. Se han limitado a mantener el título original. Lo cual es una pizca de consuelo ante las barbaridades que habitualmente se cometen con los títulos de las películas.

Periódicamente me surge el mismo dilema. Ir o no ir… a ver la película de turno de 007, al servicio de Su Graciosa Majestad. En este caso, realmente no hubo dilema:

“Nosotras nos vamos a ver al macizo, tú haz lo que quieras. Aunque seguro que sale algún pibón también. Siempre salen.”

Ante tan contundente argumento, la cosa esta clara. O te quedas en casa o te sumas y disfrutas del pibón. Pues a ello.

En primer lugar, insistir en que nunca he sido muy aficionado al agente secreto británico. Aunque recuerdo con cariño las luchas contra el Dr. No y contra el amor que venía de Rusia del 007 más carismático que ha habido, y que yo veía en el correspondiente cine de barrio, con posterioridad la fórmula estándar de este tipo de películas nunca me ha atraído en exceso. En segundo lugar, no haré muchos comentarios sobre la trama. Más o menos es la misma de siempre, en distintos lugares del mundo, pero con las típicas persecuciones y balaceras. Eso no cambia mucho. Me limitaré a los hechos distintivos del filme, que son el macguffin, cómo resulta el Bond de turno, y cómo está la chica Bond en cuestión. Doy por hecho que los efectos especiales, las explosiones, las peleas y esas cosas están bien. Es cosa de oficio más que de arte, en este caso atribuible al director Marc Forster.

  • El macguffin en esta ocasión es la venganza. La película continua donde termina Casino Royale, y narra la búsqueda de revancha por la muerte de Vesper Lynd al final de la mencionada película. Me parece que está un poco cogida por los pelos, y a penas sirve para justificar la sucesión de eventos aparatosos que constituyen la película. La verdad es que este macguffin está mal utilizado y aprovechado, y que no consiguen construir una buena historia en torno a él.
  • El Bond de turno, Daniel Craig, me parece lo que me pareció en la anterior película. Un bruto, con cara de bruto. Con este actor se han acabado los toques de ironía o humor que los anteriores se permitían. Y en mi opinión esto hace un poco más aburrida la película. Por mucho que lo vistan de marca, y que sea muy mono según muchas mujeres, a mí me parece muchas veces un gorila de discoteca.
  • En cuanto a las chicas Bond (CUIDADO QUE PUEDO DESVELAR PARTE DEL ARGUMENTO), como es costumbre suele haber al menos un par. Una, la más protagonista que al final vive, interpretada por la modelo rusa Olga Kurylenko. Como guapa, guapa,… guapa es un rato. Pero de actriz tiene más bien poquito. Es el típico caso de florero mayúsculo. Además en el doblaje español, le han puesto un supuesto acento ruso, absolutamente catastrófico. Siendo además que no es trascendente en la trama. Siendo el personaje hija de boliviano y rusa, aparentemente criada en Bolivia, el acento sólo se justifica porque la actriz en origen es incapaz de hablar en inglés sin acento. Pero en el doblaje español se lo podrían haber ahorrado, siendo que es tan malo. La verdad es por comparación Eva Green siento al menos tan guapa como esta, resultaba mucho más actriz y con mucho más estilo y elegancia natural. Luego está la chica Bond que matan. Que es una agente británica pelirroja, interpretada por Gemma Arterton, que a mí me cae mucho mejor. Pero eso; la matan. Y también es muy mona, claro (FIN DE LA ADVERTENCIA).

En resumen, una película de 007 floja. Como la mayoría. Yo no le pondría más que un cinco, teniendo en cuenta sobre todo que a la anterior, claramente mejor, le puse un seis. En la interpretación le pondría otro cinco (hasta Judy Dench está floja) y en la dirección un seis.

Por cierto, en las últimas entregas hecho de menos a Q y, sobretodo, a Moneypenny.

La película anterior terminaba a orillas de Lago di Como en Italia, y ahí mismo parece que empieza la que aquí nos ocupa.

Lago di Como, Italia - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Quemar después de leer (2008)

Cine

Quemar después de leer (Burn After Reading, 2008), 15 de octubre de 2008.

Siempre he sido un seguidor del cien de los hermanos Coen, Ethan y Joel. Pero ha habido algunas películas en su filmografía que me han dejado un poco frío o incluso un poco quemado. Y lo que es más… alguna de esas fue con George Clooney de protagonista. Así que el ánimo estaba un poco dividido conforme nos acercábamos a la sala de proyección… ¿que sería esta vez?

La película es una parodia de las películas de espías, a propósito del olvido de un CD, cuyo contenido real no desvelaremos, en el vestuario de un gimnasio donde trabajan alguno de los protagonistas del largometraje. A esto añadiremos que los curiosos personajes que forman parte de este circo se encuentran todos entrelazados en un enredo de amoríos y rollos, los unos con los otros. No entraré a comentar mucho el argumento. Esencialmente porque no merece la pena. Aquí de lo que va es de que los hermanos Coen hacen una burla general de la idiotez humana con la excusa del pseudoenredo de espías.

Y les sale… a medias. La película tiene momentos buenos. Te ríes en algún rato. Alguno de sus actores, como Frances McDormand o John Malkovich están muy bien. Este último sale demasiado poco. Otros cumplen bien con su cometido como la solvente Tilda Swinton o Richard Jenkins. Pero los más protagonistas, George Clooney y Brad Pitt, sin estar mal, muestran más sus limitaciones. Y el problema es que el filme está pensado para ellos. Y no acaban de dar la talla. Y eso condiciona también el desarrollo de la película, que queda coja en alguna ocasión. No hay una continuidad en los desarrollos humorísticos. Esto no es El Gran Lebowsky, desgraciadamente, donde también se manejaban algunos de los conceptos que aquí se exponen.

Ah, se me olvidaba. J.K. Simmons, el “padre” de Juno, hace dos breves intervenciones que son de lo más divertido de la película.

En resumen, como he leído en algún sitio (no recuerdo dónde), no es para tirar cohetes, aunque mejor que la mayoría de las comedias con las que nos torturan últimamente. Cine intranscendente con algún buen golpe, alguna buena interpretación y competencia en su realización. Le pondremos un seis a la valoración global, con un siete en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones sobre la película:

Os dejo con un paisaje napolitano.

Via San Biagio dei Librai

Via San Biagio dei Librai, Napoles - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 124 (12-24/4)