[Libro] Ocho viajes con Simbad

Fotografía, Literatura

Ya hace unos días que anuncié este libro. Que no me ha costado mucho leer. Pertenece a la colección Palabra e Imagen de la editorial La Fábrica. Libros que reúnen los textos de un escritor de prestigio, con las imágenes de un fotógrafo no menos prestigioso. Es el cuarto de la serie. Serie que deriva de una que en los años 60 idearon Esther y Óscar Tusquets en la editorial Lumen. Los dos primeros libros fueron reediciones de algunos de aquella época. Pero este es totalmente novedoso, con textos e imágenes totalmente actuales. Y ya adelanto que me ha gustado mucho. El que más de la serie.

Ocho viajes con Simbad
Textos, Siri Hustvedt (traducción, Cecilia Ceriani); Fotos, Reza
Colección Palabra e Imagen; La Fábrica, Madrid 2011
ISBN: 9788415303282

Antes de comenzar, he de decir que Simbad el Marino fue uno de mis héroes de la infancia. Aunque sus aventuras se añadieron a los cuentos de Las mil y una noches hacia el siglo XVIII, no pertenecían a la recopilación inicial de esta colección de relatos. Y existieron en su momento numerosas adaptaciones de las aventuras del marinero de Basora para consumo del público infantil. Entre el cual estaba yo. Ya en mi adolescencia, cuando me interesé por las grandes colecciones de relatos de la historia de la literatura, el Decamerón y la mencionada de origen árabe, fundamentalmente buscando las historias picantes, me encontré de nuevo con las historias del intrépido marinero, y las volví a leer en su entorno original. Siguieron formando parte de mis relatos favoritos.

En el libro que hoy nos ocupa, la autora norteamericana Siri Hustvedt revisa los viajes de Simbad, pero de una forma camaleónica, cambiando de estilo y de formas en cada una de ellas. La primera, con su estilo propio, pero luego les da forma de poema, de guion cinematográfico, de ensayo académico, de novela negra, etcétera. Finalmente, en forma de supuesto diálogo con su marido, que por cierto es el también escritor Paul Auster, inventan una octavo viaje, que no estaría protagonizado por el marinero, ya acomodado con sus riquezas sino por su intrépida hija, Simbadina. Todos ellos se leen bien, alimentan la curiosidad del lector y nos permiten aprender mucho no sólo del marinero, sino de cómo se elaboraron aquellas maravillosas historias.

Entre las historias, vamos encontrando las fotografías del iraní Reza, de quien ya había disfrutado en mi biblioteca con sus imágenes en un volumen de la serie 100 fotos para la libertad de prensa de Reporteros sin fronteras. Y ciertamente, consigue reflejar con imágenes actuales el espíritu de los pueblos árabes, persas, afganos o del Indostán, que protagonizaron las historias de Sherezade en las mil y una noches en las que tuvo que mostrar su ingenio para conservar su vida. Muy buenas selección de imágenes, que saben a poco, que gustaría que hubiese más.

En resumen, un libro de los que tendrán un lugar privilegiado en mi biblioteca y al que seguro que vuelvo con frecuencia. Muy recomendable.

Mezquita de Yeni Cami, Estambul

Mi principal experiencia con el mundo musulmán está en mi viaje a Estambul, hace ya casi 20 años; en la imagen la mezquita de Yeni Cami, próxima al Gran Bazar (Pentax P30N, probablemente con Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Cine] Jane Eyre (2011)

Cine

Jane Eyre (2011), 4 de diciembre de 2011.

N-ésima adaptación de la novela de Charlotte Brontë, que ha sido repetidamente contada visualmente tanto en forma de largometraje cinematográfico como de serie de televisión. Nunca he sido especialmente aficionado al drama romántico. Y no utilizo aquí el adjetivo romántico como sinónimo de que es una obra de ficción sobre amoríos. Me refiero como romántico a propio del movimiento cultural y social que durante buena parte del siglo XIX marcó la creación artística, y en este caso en especial la literaria, y que surgió en Inglaterra y Alemania aunque con caracteres diferenciadores en cada una de ellas, y que se extendió por todo el continente. Siempre he pensado que son obras que tienden a unos excesos con los que no me siento cómodo. Por otra parte, no sé muy bien qué puede aportar de nuevo una nueva versión filmada del drama que no haya sido explorado previamente con tanta adaptación (cuatro veces en los últimos 15 años, siendo la última una serie de televisión de 2006 de la BBC, que también produce esta película).

Pero bueno, el resto de estrenos de la semana no parecían dar mucho de sí, la película que ya hace unos meses que se estrenó en el mundo anglosajón había recibido buenas críticas, está realizada por Cary Fukunaga, de quien se dice que promete, y está protagonizada por dos de los intérpretes de moda, que últimamente salen hasta en la sopa, y en general con buenas impresiones, Mia Wasikowska como la protagonista Jane Eyre, y Michael Fassbender como el torturado Mr. Rochester.

El argumento de la película no sigue la línea temporal de la novela. Cuando el filme comienza, vemos a una joven huyendo de algo o de alguien, por unos desolados páramos. No nos lo dicen, pero hemos de suponer que nos encontramos en el norte de Inglaterra, tal vez en Yorkshire, de donde eran las hermanas Brontë. Casi sin fuerzas, la joven es recogida en la rectoría donde vive un joven sacerdote, St John Rivers (Jamie Bell) con sus hermanas. Durante la convalecencia, asistimos a los recuerdos de infancia de la joven, que ya conocemos como Jane Eyre, aunque ella oculta su verdadera identidad a sus anfitriones. Vemos como quedó huérfana y fue acogida por la mujer de su tío, que nunca la quiso y la internó en un horrible internado. Una vez recuperada de su huida, la joven acepta hacerse cargo de una modesta escuela para niñas de las gentes del lugar. Y en la soledad de su modesta vivienda recuerda la siguiente fase de su vida, cuando dejó el internado y pasó a trabajar de institutriz de una niña, Adéle, hija de una bailarina francesa, y probable hija natural de Mr. Rochester, el hacendado dueño de la casa, que la ha acogido. Jane se integra en la casa y es querida por todos sus habitantes, especialmente por el ama de llaves Ms. Fairfax (Judy Dench). Hasta que llega el cínico y adusto Mr. Rochester. Aunque los comienzos parecen difíciles, poco a poco surge la comunicación, y algo más, entre ambos personajes. Pero cuando tras diversas contingencias se disponen a casarse, surge un impedimento que hace imposible la relación y provoca la huida de Jane. Dejamos en el aire la resolución del drama para quien no lo conozca y esté interesado en la película.

Si miramos bien el argumento, tanto lo mencionado como lo que no, veremos que no faltan los elementos arquetípicos de estos dramas románticos. Terribles internados, maltrato infantil, padres amorosos muertos prematuramente, oscuras institutrices, hombres de pasado oscuro, enfermedad, locura, páramos borrascosos, amores imposibles, y rectorías en pueblos perdidos en la campiña inglesa. Para qué quieres más. Pero vayamos a lo positivo. Considero un acierto que el guion de la película rompa con el argumento lineal de la novela, utilice el flashback y se centre en los elementos fundamentales de la historia. Considero un acierto que no se regodee en las miserias infantiles más allá de lo necesario. Considero un acierto que se ponga el énfasis en la afinidad intelectual de los enamorados, que los hará iguales a pesar de su distinto origen. Y considero un acierto que más allá de la historia del amorío, estemos básicamente ante una historia sobre la dignidad personal de una mujer, prácticamente una adolescente, pero que quiere sentir el respeto de los que la rodean por encima de cualquier cosa. Y defender su individualidad y su libre albedrío.

En el aspecto técnico, la producción está sumamente cuidada, destacando especialmente la fotografía que busca conservar y respetar los ambientes de forma exquisita. Interiores con colores muy cálidos por la tenue iluminación de las velas y de los fuegos de las chimeneas, en la que veo la influencia de Barry Lindon. Exteriores con colores fríos, tanto por el clima de la región como por las tormentas que por el interior de los personajes pasan. En muchos momentos, ambientes muy góticos, casi propios de una película de Tim Burton. El encuentro entre Jane y Rochester en el bosque me parecía filmado en los bosques de Sleepy Hollow. Afortunadamente, no llegan a excederse y se hace llevadero y meritorio. Buena banda sonora basada en excelente música incidental para cuerdas y piano, fundamentalmente.

En una obra de este tipo, son fundamentales las interpretaciones. Y hay que decir que todas ellas son de excelente nivel, tanto los dos protagonistas como los distintos secundarios, alguno de ellos muy prestigioso como hemos visto, que van apareciendo en el relato. Sólo veo una ligerísima pega. Una de las bases de la historia es que Jane Eyre no es una chica atractiva. Uno la supone más bien normalita e incluso feucha. El enamoramiento de los dos protagonista ha de arrancar de su relación intelectual. Y Wasikowska, sin ser un bellezón, es lo suficientemente guapa y encantadora como para que aplicando aquello de a nadie le amarga un dulce, pueda resultar atractiva por su físico a cualquiera. Incluso al calavera en que se ha convertido Rochester. Es cierto que procuran no sacarla muy atractiva, con peinados austeros y vestidos sencillos. Pero en más de una ocasión sale algún primer plano donde está más guapa de lo que debería. Este es un error común en adaptaciones de esta novela. El poner una protagonista guapa, cuando no toca.

Como conclusión, no sé si a estas alturas tocaba hacer una nueva versión de la novela de Charlotte Brontë. Pero ya que la han hecho, la han hecho bien. Y se agradece. Es una película que se ve con agrado. Es un espectáculo visual, imprescindible para los amantes de los dramas de época, que consigue no caer en el pastelón románticón, manteniendo la personalidad propia de la joven Eyre. Lo que para mí, que como ya he dicho no es un tipo de historia que me tire mucho, supone una gran diferencia. Recomendable para el público en general.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Pétalos

Un ambiente melancólico, como los de los pétalos caídos sobre la hierba en otoño, conviene a estas historias románticas (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

[Fotografía] Recomendaciones semanales de orígenes muy variados

Fotografía

Quien siga esta ya establecida sección, en la que todos los fines de semana os pongo enlaces para ver la obra de fotógrafos que me ha llamado la atención, sabrá que una de mis fuentes fundamentales, y cómoda, es la revista virtual La Lettre de la Photographie. Pero esta semana he encontrado cosas interesantes en muchos sitios, así que sólo una recomendación vendrá a través de esa fuente. Pero habrá muchas más cosas. Voy a ello sin un orden o preferencia en particular.

Pérgola

Esta semana salió en la prensa la polémica por el derribo de la pérgola de la rosaleda del Parque Grande de Zaragoza. Se dice que se trata de un desmontaje para su rehabilitación y posterior nuevo montaje. Espero que sea así. Os dejo con algunas estructuras todavía presentes en el parque, como las pérgolas del Cabezo Buenavista (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Llevo ya unos días repasando el blog de Rafael Roa, que me parece muy instructivo. Pero en su entrada del pasado domingo nos hablaba de las surrealistas fotografías de Robert y Shana ParkeHarrison. Y nos da el enlace a la página web de los fotógrafos.

Desde la LightBox de Time, sugiero las imágenes sobre la cambiante cultura y el cambiante paisaje de Marruecos que nos ofrece el fotógrafo John Francis Peters. Localizado a traves de Tumblr.

El interesantísimo blog aCurator nos proponía hace unos días un vistazo a la faceta del director de cine Stanley Kubrick, que bien merece la pena el desvío.

En la página web de American Photo nos sugieren un acercamiento a los fotógrafos chinos, que como yo ya había podido comprobar previamente, encuentran su inspiración en los paisajes suburbiales a orillas de los grandes ríos que recorren el país.

De La Lettre de la Photographie recojo esta semana un muestra de imágenes de un fotógrafo que siempre me ha gustado, el francés Bernard Plossu, y en concreto de sus viajes por Méjico. Bernard Plossu no es la primera vez que se acerca a estas páginas. Ni la segunda.

Fraction Magazine ha publicado su número 33. Y entre los porfolios propuestos en este número por esta revista virtual me quedo por el titulado Grasslands del fotógrafo norteamericano H. Lee. Entre los icónicos paisajes del norte de California, nos ofrece un reportaje sobre los cultivos de marihuana para en el paraíso de los cultivos del cannabis.

A traves del twitter de Fraction Magazine me llega también una enlace a Periodismo humano en la que entre los finalistas de la II edición del premio 7.7 está el reportaje de las fotógrafas polacas Monicka Bereżecka y Monika Redzisz titulado Madres. Sobrios retratos en blanco y negro de madres e hijas, en algún caso en tres generaciones realmente muy expresivos.

No recuerdo dónde encontré la recomendación para visionar el projecto titulado Anna & Eve de la fotógrafa Viktoria Sorochinski. De alguna forma es volve al concepto de contrastar los conceptos de madre e hija. Esta vez en vistosas imágenes en color de la vida cotidiana de ambas.

Esta semana ha sido muy popular en diversos sitios en internet un reportaje de imágenes que podemos encontrar en Life.com sobre Picasso pintando con luz. La mayor parte de los comentarios hacían referencia a la «genialidad» del pintor. Sin embargo, a mí lo que me ha gustado es el trabajo del fotógrafo, Gjon Mili.

Cerrando el círculo, vuelvo a la recomendación de este domingo en el blog de Rafael Roa, en esta ocasión es del fotógrafo ya fallecido Harry Callahan, que no, no tiene nada que ver con ningún ficticio aunque más famoso «sucio» Harry con quien comparte el nombre. Para ver más imágenes de este fotógrafo, convendrá pasarse por Masters of Photography, página web que ya merecería un diseño un poco más cuidado y digno. Que parece de los años noventa.

Cenador

También le vendría bien una restauración al cenador próximo a la ahora desaparecida pérgola de la rosaleda (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Cierro las recomendaciones de hoy recordando que el fotoblog In Focus de The Atlantic ha comenzado su calendario de adviento con imágenes del telescopio espacial Hubble. Cambiemos la mítica estrella de los magos de oriente por las maravillas del universo real. Que merecen la pena. Cada día una imagen nueva hasta que llegue la navidad.

Escultura

Y a muchos nos gustaría carteles que nos expliquen el origen de algunas de las esculturas más interesantes del parque, como esta también próxima a la desaparecida pérgola (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

[Libro] A de Adulterio

Literatura

Hoy traigo otro de mis libros malditos recuperados. Es decir, libros que en su momento compré, comencé a leer, me atasqué, y fueron a parar a una estantería inacabados. Ahora tengo unos cuantos apilados para intentar darles una segunda, o tercera en algún caso, oportunidad. Lo cierto es que el hoy lo compré más por curiosidad que por genuino interés. La novela de detectives, salvo honrosas excepciones, no es mi fuerte. Pero llevo 20 años viendo en las estanterías de las librerías esta serie de Sue Grafton que se ha dado en llamar serie del alfabeto. Y al final, hace unos años compré la primera de la serie, la de la A. Pero se atascó. Y hasta ahora en la que la retomé y la acabé. Curiosamente, en muy pocos días.

A de Adulterio («A» is for Alibi)
Sue Grafton (traducción de Antonio-Prometeo Moya)
Colección Fábula, Tusquets Editores; Barcelona, 2006
ISBN: 8472237400

Es el primer libro de la serie, que tiene por protagonista a una investigadora privada, Kinsey Millhone, de treintaypocos, que vive sola, y es algo solitaria, arrastrando un par de divorcios y esas cosas. A su puerta llama un día Nikki Fife, la viuda convicta por el asesinato de su adúltero esposo y abogado Laurence Fife, que tras pasar ocho años en la cárcel quiere saber quién mató realmente a su esposo ya que ella asegura que no lo hizo. Kinsey acepta el trabajo con escepticismo con los resultados que se puedan obtener tras ocho años, pero con la sensación de que la joven viuda dice la verdad. Pronto descubrirá que hay otra muerte potencialmente relacionada con el casa, la de Libby Glass, una contable de una empresa que trabajó para el bufete de abogados de Fife. Pronto se verá rodeada de potenciales asesinos, como la exmujer del abogado, su atractivos socio, los hijos del primer matrimonio, el exnovio de Libby, una desaparecida secretaria del bufete, y la mujer de un juez que perdida la juventud todavía va pidiendo guerra.

Reconozcámoslo. No recuerdo porqué dejé de leer la novela la primera vez que lo intenté. No creo que haga mucho por aficionarme más al género detectivesco, pero como entretenimiento es razonable. Es una novelita que yo recomendaría para viajes, vacaciones y esas cosas. No te obliga a pensar mucho, se lee fácil y, como ya he dicho, entretiene. Es cierto que hay situaciones un poco forzadas, que no sabes cómo llegan. El ligue de la detective protagonista con uno de los sospechosos me parece un poco forzado. Y ni siquiera tiene porque ser fundamental para el desarrollo de la trama, que podría haber seguido similares derroteros pero sin plantar un plan de escenas de torridez sexual. Al estilo americano, claro. Te dicen que pasan cosas increíbles, pero no te las cuentan.

Así que nada, objetivo cumplido. Inversión recuperada, y libro devuelto a la estantería. A la escondida, porque no creo que vuelva a él. Tampoco creo que me anime a seguir con el resto del alfabeto. Por cierto. El título original en inglés se traduciría más por «C» de coartada. Y lo cierto es que ese título no lo entiendo, dado el transcurso de la trama. El español, sí. Qué cosas, ¿verdad?

Luces y sombras en el patio

No sé. He puesto esta tenebrosa escena de las calles de Zaragoza por que parece más propia de los libros de misterios y crimen, pero lo cierto es que la novela transcurre en una ficticia población de la soleada y luminosa California (Leica D-Lux 5).

[Fotografía] Algunos libros y revistas recientes

Fotografía

Como me quedaban días de permiso disponibles, y tengo que trabajar en los estúpidos puentes que el extraño calendario laboral español genera en diciembre, me los voy gastando en estos últimos viernes. Pero así como el de la semana pasada fue un día que permitió airearse y dar un amplio paseo con la cámara de fotos, este ha salido lluvioso, oscuro y frío, y de momento lo único que apetece es quedarse calentito en casa, dedicándome al cultivo de la mente. O algo así.

Llueve

Llueve con cierta intensidad en Zaragoza esta mañana (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

En cualquier caso, la semana pasada me pasé por la librería Cálamo, una de mis favoritas en Zaragoza, y cargué con novedades relacionadas con la fotografía que os voy a comentar parcialmente.

Mi objetivo primario era ver si tenían el libro recientemente publicado de la colección Palabra e imagen de la editorial La Fábrica, Ocho viajes con Simbad, con textos de Siri Hustvedt y fotografías de Reza. Lo tenían. Lo compré. No he tenido todavía ocasión de leer los textos, pero las fotos son magníficas. Le dedicaré más adelante un artículo en exclusivo. Que colección tan estupenda. Ya llevan cuatro volúmenes. Espero que vengan muchos más.

De la misma editorial, en la colección PHotoBolsillo, ha aparecido un librito dedicado al fotógrafo español Emilio Morenatti, que hace un par de años fue premiado con el FotoPres 2009 que otorga la Fundación La Caixa, por una serie de retratos de mujeres con el rostro desfigurado por el ácido en Pakistán. De la serie premiada, sólo encontramos una imagen en portada. Pero da igual. El contenido del libro me ha gustado mucho. Porque combina el interés documental de los temas que trata como fotoperiodista, con una estética impecable, con gran dominio del color, de la composición, y del famoso «instante decisivo». Muy recomendable. La página web del fotógrafo en estos momentos no aporta gran cosa pero dejo el enlace por si acaso en el futuro.

Finalmente, encontré que habían recibido el número 44 de Exit, revista trimestral de fotografía cuyos números ya he comentado en varias ocasiones en estas páginas. Está dedicada al lujo, y viene cargada de muchas y buenas fotografías, de muchos y buenos fotógrafos, unos más conocidos y otros menos. Cara, pero recomendable. He puesto el enlace a la página web de la editorial, pero no la actualizan desde hace un año. El último número que aparece ahí es el 40, dedicado a la infancia, y al décimo aniversario de la revista.

Ron Galella en la sala de exposiciones de Loewe

Hablando de fotografía y lujo, en la última edición de PhotoEspaña, parte de la exposición dedicada al paparazzo Ron Galella se exhibía en la llamativa sala de exposiciones de la tienda de Loewe en la Gran Vía madrileña (Leica D-Lux 5).

Cuando salí de la librería, y puesto que me encontraba en la plaza de San Francisco, en cuyos alrededores están los mejores quioscos de prensa de la ciudad, entre en uno de ellos, y me encontré con el número 629 de la revista Arte fotográfico. Una revista que he hojeado muchas veces, pero he comprado pocas. El propio quiosquero me comentó que se la distribuyen con irregularidad. No obstante, este número dedicado a la fotografía de paisajes está bastante bien, y lo he hojeado y leído con mucho interés. Inspirador.

Bueno, de momento es suficiente. Voy a asomarme a la ventana a ver si se calma un poco el tiempo, y si no seguiré con tranquilas actividades hogareñas.

Esqueletos

Hablando de paisajes, me despido con uno de los que podemos contemplar en pleno centro de Zaragoza, a orillas del Ebro, bajo el puente de hierro (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[Televisión] Cosas de series: notable final para los «caminantes», vivos o muertos

Televisión

Una de las cosas que suceden en los EE.UU. es que para la época navideña consideran que no merece la pena esforzarse por las audiencias, que están dedicadas a otros menesteres, y las series de ficción se toman un descanso hasta enero, o incluso febrero. Algunos ejemplos de series que ya están en modo descanso son:

Mi guilty pleasure Anatomía de Grey, que todo hay que decirlo lleva unos cuantos episodios bastante entretenidos, y que dejó unos cuantos hilos argumentales en el aire, con notables toques melodramáticos, como le es propio. Bueno. Vale. Tampoco le dedicaré más tiempo.

También se ha ido de vacaciones nuestro «querido» House, que si no luce con las glorias de antaño por lo menos te hace pasar el rato. El tiempo muerto nos ha dejado con el desequilibrado doctor en posesión de una pistola, estando todavía en libertad condicional, y con la «chinita» que se han buscado de relleno pidiéndole al guaperas de la serie la cita de la forma más extraña y cutre que se le podía haber ocurrido a cualquier guionista, en un ascensor al estilo de Anatomía de Grey, y con la guapa del momento presente.

Pero hablemos de cosas serias. Fringe, la serie en activo  favorita de los amantes de la ciencia ficción. Me parece a mí. Como cuestión previa, me sigue pareciendo muy interesante. Pero echo de menos algunas cosas. En primer lugar a la Olivia del universo alternativo. Es mucho más atractiva y tiene mucho más morbo que la del universo «de aquí». En segundo lugar, se ha vuelto más procedimental. Van resolviendo casos, pero la trama de fondo se ha vuelto más lenta. Les costó traer de vuelta a Peter, y este no ha hallado todavía su sitio en este universo. Ni en ningún otro.  En cualquier caso, en el último episodio, hemos descubierto parcialmente las causas de las cefaleas de Olivia, y nos han dejado en ascuas. Maldita sea.  De todos modos, está ahí, es de mis favoritas, y me lo paso bien. Hasta enero.

Y finalmente… The Walking Dead. Quien me iba a decir a mí, que esperaría con ganas cada semana los episodios de una serie de muertos vivientes. Con lo poco que me han gustado tradicionalmente este tipo de cosas. Claro que tradicionalmente han sido algo propio del gore y del susto fácil. Elementos que se dosifican con parsimonia y sabiduría en esta estupenda teleserie. Sin embargo, los conflictos entre los «vivos» están a la orden del día. Y la evolución final hacia la discusión ética sobre si los caminantes son seres humanos enfermos o no, y por lo tanto sujetos de compasión, se ha llevado de forma muy inteligente. Más de una vez en comparado esta serie con Galactica. Antes por la situación de un pequeño grupo de humanos escapando de la exterminación por parte de una terrible amenaza. Sean los fríos cylones, o los cutres caminantes. Ahora es la cuestión de la humanidad del distinto. Claro. Era más fácil empatizar y ver la humanidad en las cylonas macizorras que en los putrefactos caminantes. Pero formas hay, cuando hay ideas e imaginación. Y se han sacado de la manga un final estupendo, que nos ha dejado a todos con el corazón encogido. Porque muchos hemos visto uno de los tradicionales tiros en los sesos a un caminante no como la eliminación de un peligro sino como una ejecución. Muy buen final. Y además tengo ya un personaje favorito en la serie. Es que está muy buena. Soy débil.

Así que nada, en las próximas semanas irán cayendo más series en el descanso navideño, y otras terminarán temporada. Así que no faltarán comentarios para esta sección semanal de mi Cuaderno de ruta. Mientras, para rellenar el tiempo muerto, he recuperado la segunda temporada de Treme, que en su momento no encontré ocasión para verla.

Hojas

Cinco días metidos en la niebla, y me está empezando a afectar el humor; espero que pronto veamos el sol, y poder hacer fotos más vivas que esta de la ribera del Ebro a su paso por Zaragoza (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[Artes/ciencia] Algunos reconocimientos y un obituario

Arte, Ciencia, Cine, Cultura, Fotografía

Premios a gogó

El otoño es una estación propensa a premios de los que se conceden con carácter anual. Son numerosos los «premios nacionales de…» que se conceden en estos días a destacados miembros de distintas especialidades artísticas. Ya mencioné hace unos días el dedicado a la fotografía. Hoy voy a comentar alguno más.

Joan Fontcuberta, un reconocido fotógrafo conceptual que ya fue reconocido con el Premio Nacional de Fotografía en el año 1998, ha recibido este año el Premio Nacional de Ensayo por su obra La cámara de Pandora: La fotografí@ después de la fotografía. Este es un libro que tengo, que empecé a leer, que me gustaba lo que leía, pero que todavía no he encontrado la serenidad de ánimo que exige la lectura reflexiva de este tipo de obras para terminarlo. Espero que ese día llegue y lo comenté en estas páginas. Con Fontcuberta en el mundo de la fotografía me pasa lo mismo que con Scorsese en el mundo del cine. Aunque ambos tienen obras en sus respectivos campos que me gustan, disfruto más cuando leo las cosas que escriben sobre sus disciplinas artísticas. Lo cual hace que me caigan especialmente bien. Así que enhorabuena al fotógrafo y ensayista.

José Luis Sampedro, no menos reconocido escritor, ha sido el galardonado este año con el Premio Nacional de las Letras. En este caso no me voy a pronunciar en exceso sobre las cualidades literarias del escritor. Hace muchos años, empecé a leer La sonrisa etrusca, una copia que obtuve de una biblioteca pública, pero no conseguí avanzar mucho, llegó el día de tener que devolverla,… y ya no lo he vuelto a intentar. Ni con esta obra ni con otras. Lo que me llama la atención del premio son las circunstancias sociopolíticas. Estos premios que empiezan por «premio nacional de…» los concede el Ministerio de Cultura. Curiosamente, Sampedro se ha convertido en uno de los referentes intelectuales del movimiento 15-M y derivados que cuestionan el funcionamiento de las instituciones gubernamentales y de los partidos políticos que suelen regir las mismas. ¿No me digáis que no percibís una cierta ironía en todo el asunto?

Fuera ya de los «premios nacionales de…«, la Comunidad Autónoma de Madrid ha concedido su Medalla Internacional de las Artes a Carlos Saura. Por un lado, tiene gracia que cuanto más pequeña es la administración, más rimbombante es el nombre de los premios. Pero en cualquier caso, también nos encontramos ante otro autor multidisciplinar en el mundo del arte. Conocido fundamentalmente como director de cine, tiene una importante obra fotográfica, y también ha flirteado con el dibujo y la pintura, así como con obras que combinan estas tres últimas disciplinas, como pudimos contemplar recientemente en una exposición en la Lonja de Zaragoza. Tiene también una limitada producción literaria.

Luces y sombras en el patio

Tiene cierto aire cinematográfico esta fotografía de unas dependencias municipales de Zaragoza en una tarde de domingo con frío y niebla (Leica D-Lux 5).

Obituario: Lynn Margulis

Lynn Margulis falleció el día 22, hace poco más de una semana, a los 73 años. Joven para lo que se estila hoy en día. Aunque algunos la recuerdan porque fue la esposa del mucho más mediático Carl Sagan, lo cierto es que ha sido una de las científicas más importantes del siglo XX, siendo su campo de conocimiento la biología, y siendo una de las biólogas que más ha revolucionado la teoría de la evolución hasta su configuración actual. Entre sus importantes aportaciones a la ciencia destacan, según nos cuentan en la Wikipedia (seguir enlace del principio del párrafo):

La teoría de la endosimbiosis seriada, según la cual las células eucariotas, como las que conforman nuestros organismos, tienen su origen en las sucesivas incorporaciones simbióticas de células procariotas, que actualmente se reconocen como órganos de la célula eucariota. Esta teoría, en discusión durante mucho tiempo, actualmente está bastante aceptada, y supuso una revolución en la teoría de la evolución.

La teoría de la simbiogénesis, según la cual simbiosis de organismos diferentes a largo plazo, daría lugar a transferencia de material genético, y al surgimientos de nuevas especies. Esta teoría también es revolucionaria por cuanto es opuesta a algunos de los postulados del neodarwinismo, paradigma prevalente durante décadas en el campo de la evolución biologica. De alguna forma, es una extensión de la anterior, pero no se encuentra uniformemente aceptada.

Defensora de la hipótesis de Gaia, según la cual biosfera se vería modificada por la propia existencia de vida en la misma para el adecuado del mantenimiento de la misma, convirtiendo al conjunto de la biosfera en un complejo sistema biológico en sí mismo. Esta teoría, según quien la defienda, me ha parecido muchas veces que se encuentra a caballo entre la ciencia y la filosofía, hecho que me suele poner en alerta como científico, aunque he de reconocer que sus bases teórica me resultan atractivas.

En cualquier caso, tanto en la medida de sus aciertos como en la de sus concepciones no tan admitidas por la comunidad científica, Margulis es una personalidad muy importante en la ciencia del siglo XX por su capacidad de plantear preguntas y de buscar nuevas respuestas, no acomodándose a los paradigmas establecidos, que algunos pueden adoptar como dogmas. Y esta actitud es lo importante para el avance de la ciencia.

Soto de Cantalobos

Líquenes en el soto de Cantalobos, organismos simbióticos por excelencia, formados por un hongo y un alga; sin embargo, los biólogos no los consideran como nuevas especies, sino que individualizan las especies que los forman (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[Fotografía personal] Paisaje suburbial en un día de niebla

Fotografía personal

El día de las elecciones ya opté por dar un paseo por esa límite impreciso entre la ciudad y el campo abierto. Después de  buscar una naturaleza menos alterada este pasado viernes, este domingo, que salió con nieblas altas pero persistentes, volví a pasear por ese espacio suburbial, que tiene un algo de surrealista. También por ese lugar indefinible estéticamente que son las riberas del Ebro a su paso por la ciudad. No sé si las fotografías son tan monas, o llaman la atención, pero a mi me resultan de alguna forma significativas. Aquí os dejo algunas. Por si a vosotros también.

Prohibido aparcar a ambos lados de las zarzas

Prohibido estacionar a ambos lados de las zarzas.

Sarcófago ferroviario

"Sarcófago" del ferrocarril a su entrada en Zaragoza por Miraflores.

Ni para la lluvia ni para el sol ¿para qué?

Ni para protegerse de la lluvia ni del sol...

Tren entre huertas

Ferrocarril entre la huerta de Las Fuentes.

Por el camino

Dos personas por un camino.

Un remanso bajo el puente

Refugiados bajo los puentes.

Pasos

Pasos en las gradas del Náutico.

Todas las fotos: Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8.

[Cine] Un método peligroso (2011)

Cine

Un método peligroso (A dangerous method, 2011), 27 de noviembre de 2011.

Si me dicen que estrenan una película realizada por David Cronenberg y protagonizada por Viggo Mortensen, cuya última película juntos tanto me gustó, es muy probable que me apetezca ir a verla. Aunque las críticas que he leído previamente la ponen bien, pero sin entusiasmo. Aunque trate de los «padres» del psicoanálisis, cuya validez científica pongo en duda desde hace mucho tiempo. En fin, que ante un buen director, un buen reparto, y la promesa de una buena ambientación de época, pues parece que es la película de la semana. Y a eso fuimos.

Figuras - Belvedere

Según la película, parece que Freud, cuando no estaba en su apartamento del número 19 de la Berggasse vienesa, se dedicaba a pasear por los jardines del Belvedere (Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4 Limited).

La película nos cuenta las difíciles relaciones entre Carl Jung (Michael Fassbender) y Sigmund Freud (Viggo Mortensen), cuando se conocen y se admiran, y cuando discuten y reniegan uno del otro. Y entre medio la relación de Jung con una paciente rusa, Sabina Spielrein (Keira Knightley), que acabaría siendo también psiquiatra, y por el camino amante de Jung. Según la película en una extraña relación con toques sadomasoquistas. Por el medio, surge la relación entre Jung y Otto Gross (Vincent Cassel), y por ahí, por el medio sale de vez en cuando la esposa del suizo, Emma (Sarah Gadon), siendo rica, mona y pariendo hijos.

Lo cierto es que no me queda clara la intención del director a la hora de hacer esta película. Basada en una obra de teatro, que a su vez esta basado en otro libro sobre las relaciones entre los personajes históricos mencionados, nos ofrece una serie de diálogos entre todos ellos en los que abunda la jerga psicoanalista. Aquí y allí queda salpicado por pequeñas escenas familiares entre Jung y su esposa, y por las relaciones sexuales de este con Spielrein. Muy bien ambientada, y con bonitos escenarios naturales en los lagos suizos y en los jardines de Viena,… no le encontré más enjundia. Me aburrí soberanamente. Nada de lo que me contaban me parecía que tenía ningún interés, y el conjunto de personajes hablando de sus cosas psicoanalíticas me parecían un grupo de desocupados haciéndose pajas mentales. Lo único que me pareció sorprendente fue la capacidad de autodeformarse el rostro y ponerse fea que tiene la Knightley en sus espasmódicos ataques de lo que sea que fueran los problemas mentales del personaje real. Y todo sin efectos digitales, sin 3D, ni fotosop; todo ella solita a base desencajar la mandíbula y expulsar los ojos de sus órbitas. De la interpretación del resto… no se me ocurre que comentar. Sólo el mérito de haberse aprendido unos diálogos tan enrevesados y sin sentido como los que son del gusto de los amantes de las teorías psicoanalíticas.

Reconozco que tengo fuertes prejuicios hacia las teorías psicoanalíticas. No soy precisamente original al dudar, y mucho, de su carácter científico. Son diversos los teóricos de la ciencia que la han criticado por no poder ser falsada, lo cual es un requisito para poder ser considerada una teoría científica. También es cierto que algunos consideran que no sólo puede ser falsada, sino que además es fácil ver que es falsa. Pero tampoco quiero entrar mucho en ello, porque de lo que va esta entrada es de cine. Por lo tanto, considero los personajes protagonistas como poco interesantes. Pero aspiraba a que el buen hace de los implicados en el proyecto nos ofreciera un buen producto cinematográfico. Sólo me he encontrado mucha cháchara sin sentido,… y poco más. Una de las mayores decepciones del año. Contando conque mis expectativas eran moderadas.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *
Aguantando el viento que ya sopla

Mucho paseo en barco también por los lagos suizos en este filme; como el que hicimos en el vapor "Uri" por el lago en el que se encuentra Lucerna (Panasonic Lumix LX3).

[Fotografía] Recomendaciones semanales: fotografía china en Lianzhou 2011 y algunas cosas más

Fotografía

Esta semana no he encontrado cosas destacables fuera de lo que nos aporta La Lettre de la Photographie. O mejor dicho, esta revista virtual en internet nos resume bastante bien lo que pasa por el mundo, agrupando eventos que aparecen en diversos sitios. Veamos lo que ha dado de sí la semana.

Puente de tercer cinturón

Algunas imágenes más de mi amplio paseo del viernes, como esta perspectiva del puente sobre el Ebro del tercer cinturón de circunvalación de Zaragoza (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

Ha habido un par de días dedicados al festival de fotografía de Lianzhou 2011, y por lo tanto se ha podido ver mucha fotografía procedente de China y otros países de extremo oriente. Hay muchos porfolios interesantes así que me limito a señalar que fueron mostrados el martes y el miércoles. Yo destacaré las imágenes de Yan Xiaoxuan y de Liu Yuan, por proponer algo en concreto.

El jueves nos proponían un libro del gran fotógrafo francés Jeanloup Sieff. Más conocido por su fotografía de moda, en esta ocasión nos traslada al Valle de la Muerte en los Estados Unidos, con una mezcla de fotografía de paisaje y cuaderno de viaje. Siempre interesante.

Siendo como soy aficionado a la fotografía de ferrocarriles, el libro de Peter Spaans, New York from the Yards, paisaje urbano ferroviario en blanco y negro en la ciudad de Nueva York, me tenía que interesar necesariamente. Podéis visitar también la página del fotógrafo.

Muy divertida y sugerente la serie de Kourtney Roy, Lady Dior. Fotografía de moda con un tono suavemente macabro para mostrar los bolsos de esta conocida marca. La más preciada posesión incluso ante al muerte. Tenemos página de la autora.

En un tono totalmente distinto tenemos Lost Worlds, libro en el que Arthur Drooker nos traslada con unos excelentes paisajes en blanco y negro a las ruinas de las distintas civilizaciones, antiguas y no tan antiguas, de las Américas. Para profundizar más, visitar también la página del fotógrafo.

Y esto es todo por esta semana. Espero que os interese. Tengo más cosas pendientes de revisar en el apartado editorial. Pero no he tenido tiempo de hojearlas despacio, así que ya irán apareciendo.

Soto de Cantalobos

O esta imagen con la figura borrosa de una caminante que iba tocando un repetitiva melodía con su flauta travesera; no aparecieron ni ratas ni niños para seguirlo donde quiera que fuere (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[Cine] Here’s looking at you, kid… o el 70º-1 aniversario de Casablanca

Cine

«Here’s looking at you, kid» es considerada por el American Film Institute (AFI) como la quinta cita o frase de película más célebre de la historia. Este organismo no sé muy bien si hace algo por el bien del cine, pero está especializado en sacar la lista de los 100 más célebres… lo que sea, películas, estrellas, héroes, villanos, canciones,… pero relacionados con el cine. Norteamericano. Claro.

Y es una de las célebres frases de la película Casablanca que todo el mundo repite. No en España, donde la traducción de este célebre brindis, que se escucha por primera vez durante el flashback parisien, resulta bastante más sosa. Y variada. En el doblaje de esa escena dicen algo así como «Toda la suerte, Ilsa». Mientras que si la ves en versión original subtitulada en el DVD, el subtítulo resuelve la cuestión con un lacónico «Por tí, pequeña». En la última ocasión que se repite la frase, cuando Rick se despide de Ilsa en el neblinoso aeropuerto, en la versión doblada suena un «Ve con él, Ilsa», mientras el subtítulo insiste con el «Por tí, pequeña». Luego, hay quien se pregunta por qué despotrico tanto contra las versiones dobladas. Si es que no sabemos que nos están contando. En cualquier caso, aquí se han hecho más célebres el «Siempre nos quedará París», el «Detengan a los sospechosos habituales», o el «Este es principio de una bonita amistad».

Concorde

Inevitablemente, siempre nos quedará París, como la Torre Eiffel vista desde las Tullerías (Canon Digital Ixus 860 IS).

¿Y a qué viene todo esto de repente? Pues porque hace unos días me enteré que TCM Classic iba a dedicar el día de hoy a celebrar el aniversario del estreno de la que en otra de las listas del AFI es considerada como la segunda película estadounidense más importante de todos los tiempos. Detrás de Citizen Kane (Ciudadano Kane). Sin más consideración, asumí que la película se estrenó en 1941, ya que normalmente se celebran los aniversarios que terminan en cero y algunos de los que terminan en cinco. Pero no. Luego me he dado cuenta que el 70º aniversario será al año que viene. Este año es el 69º. En cualquier caso, ya que van a estar echando la película todo el día, decidí rendir mi homenaje anual a este filme, y ver uno de los pases. Y dedicarle un espacio en este Cuaderno de ruta.

Si me preguntan cuál es mi película favorita, nunca sé que responder. Hace unos quince años es muy probable que hubiese contestado que Casablanca. Pero luego, uno va profundizando en otros filmes, va viendo otras cosas, y los cariños cinematográficos hay que repartirlos. De entre las películas que se pueden considerar clásicas, hay seis que veo de nuevo al menos una vez al año desde hace unos 10 o 12. Desde que tengo los DVDs, vamos. Desde luego, la que hoy nos ocupa. Pero es tradicional que entre el día de navidad y el día de reyes vea todos los años Gone with the wind (Lo que el viento se llevó) y  2001, A space odyssey (2001: Una odisea del espacio). Obligatorias también a lo largo del año son The third man (El tercer hombre), Det sjunde inseglet (El séptimo sello) y To have and have not (Tener y no tener). Y un par de estas bajo el influjo innegable de Casablanca. Luego lo explico.

El éxito de Casablanca, se ha dicho muchas veces, es como un milagro. El director, Michael Curtiz, estaba especializado en películas de aventuras de las de Errol Flynn. Su protagonista masculino, Humphrey Bogart, era un habitual secundario que solía hacer de malo. Nada que ver con el aparentemente cínico, secretamente idealista, Rick. La protagonista femenina, Ingrid Bergman, era muy joven todavía, extranjera, y todavía no había alcanzado el estatus de estrella al que llegaría.

Hôtel de Ville

Quizá Rick e Ilsa se dieron algún besito ante el Hôtel de Ville como en cierta famosa fotografía (Panasonic Lumix LX3).

En lo que se refiere a la historia, aunque basada en una obra no estrenada para Broadway (Everybody Comes to Rick’s), el guion se iba haciendo conforme se rodaba. Y nadie sabía muy bien por donde iba a ir la cosa, ni como terminaría. Ni siquiera el tono de la película es uniforme. Comienza con un tono de comedia ligera, por momentos un musical durante las intervenciones de Dooley Wilson. Pero poco a poco entra en el terreno del drama romántico, para pasar a la intriga política. El final es una mezcla de ambas con toques de humor, o incluso una buddy movie entre Rick y el capitán Renault, maravillosamente interpretado por Claude Rains.

Ni siquiera le vamos a dar el premio a la originalidad. Es cierto que algunas frases y diálogos son magistrales, pero también podemos encontrar unos topicazos de los que tiembla el misterio. O que vamos a decir de un conjunto de refugiados europeos que huyen de la guerra y visten con trajes y vestidos propios de los mejores creadores de alta costura. Los modelitos de la Bergman son propios de una pasarela prestigiosa. Como si los necesitara para parecer guapa. No hay escena en la que no lo esté. Incluso la célebre escena en la que los alemanes cantan el Die Wacht am Rhein, y Laszlo (Paul Henreid) contesta poniendo a todos los demás a cantar La Marsellaise se había visto ya en La grande illusion (La gran ilusión).

Pero da igual, todo junto, simplemente, funciona. Funciona como pocas películas han funcionado después. Y menos hoy en día donde prima más el interés por asombrar a la gente con la pirotecnia de los efectos especiales, que la intención de emocionar y hacer vivir la vidas que nunca tendremos.

Arco del Triunfo

Seguro que Rick e Ilsa pasearon alegremente por los Campos Elíseos y ante el Arco del Triunfo antes de que las botas de los alemanes resonasen por estas avenidas en sus desfiles (Panasonic Lumix LX3).

He dicho antes que la película no sólo ha influido en mi gusto por ella misma, sino también en mi querencia por otras películas. Dos de las que he mencionado antes, de las que veo al menos una vez al año, tienen esa influencia. Reconozco que yo no me siento tan noble y tan idealista como Rick. Si a mí, alguien como la Ilsa de Casablanca se me pone a tiro… cosa que nunca sucederá… Para rato la dejo irse con el checo. A mí, realmente, me da mucha rabia que no se queda con la chica. Reconozco que para que la película funcione tiene que terminar como termina. Es así. Pero me consuelo con los resultados de otros dos filmes.

Por un lado con el «Frankly, my dear, I don’t give a damn» que le suelta Rhett Butler (Clark Gable) a Scarlett O’Hara (Vivien Leigh) en Gone with the wind (Lo que el viento se llevó). Cuando alguna te hace la vida imposible, si no sabes si quererla u odiarla, qué bien sienta mandarla a freir espárragos. Nunca he podido dejar de comparar las dos situaciones a pesar de ser tan aparentemente distintas.

Por otro lado, aunque tiene virtudes propias y específicas, no se pueden negar paralelismos entre Casablanca y To have and have not (Tener y no tener). Pero al menos, los «resistentes» en esta última son unos melones, y la chica, la jovencísima y guapísima Slim (Lauren Bacall), va por libre, y se queda con Boggie. Que ya se lo merecía. Vamos que se la quedó en el filme… y en la vida real. Lo que son las cosas.

Me queda una última cuestión. La siempre amenazante perspectiva de que a algún gilipuertas de Hollywood se le ocurra hacer una nueva versión de la película. Hay que decir que los Hermanos Marx ya montaron su cachondeo basado en esta historia, A night en Casablanca (Una noche en Casablanca). Pero sólo estaba inspirada, no era la misma historia. En absoluto. En los años cincuenta y en los ochenta intentaron sendas series de televisión basadas en los personajes y lugares de la película con un resultado tan nefasto que ni siquiera tienen entrada en la wikipedia en inglés. Y sí. Sí que hay una desgraciada nueva versión de la película. Se estrenó en 1996. Situada en un escenario futurístico, y cambiando el sexo de los dos principales personajes. Me parece tan horrenda, que ni siquiera voy a dar el título, ni poner enlaces, ni quien tuvo el descaro de dirigirla o protagonizarla.

Bueno. Y hasta aquí el comentario. Supongo que al año que viene habrá que celebrar el 70º aniversario. Esa vez, de verdad. Por cierto, mi frase favorita de la película es «Of all the gin joints in all the towns in all the world, she walks into mine» («De todos los cafés y locales del mundo, aparece en el mío» dice la versión doblada; una traducción más propia y que conserva el espíritu sería «De todos los garitos de todas las ciudades de todo el mundo, va y se mete en el mío»).

Os dejo con otro particular homenaje a la película.

[Naturaleza y fotos] El soto de Cantalobos una vez más

Fotografía personal

Ayer me cogí un día de fiesta. Con el objetivo de relajarme, no hacer nada extraordinaria, y airear la cabeza. El día amaneció con niebla. Y esta niebla se desvaneció poco a poco. Lo que dejó unas condiciones de luz bastante razonables para ir a hacer fotos. Así que cogí mi raqueta de tenis que necesitaba una reparación, y la Canon EOS 5D Mk.II con el 50/1,8, y me fui a que encordaran la raqueta y a dar un amplio paseo fotográfico por el soto de Cantalobos. Uno de mis sitios favoritos. La última vez que estuve, caminé por los caminos de alrededor. Era todavía verano, había mosquitos, y aun sin entrar en lo profundo, se me comieron vivo las moscas negras que se pusieron tristemente de moda este verano en Zaragoza. En esta ocasión, el frío ha eliminado todo resto de bicho que pica. Así que pude caminar y fotografiar sin problemas. Os dejo algunos ejemplos.

Río Ebro

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos
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Soto de Cantalobos

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