[Libro] Francia combatiente

Literatura

Este pequeño relato de las peripecias de su autora, la norteamericana Edith Wharton, visitando el frente occidental en Francia durante la Primera Guerra Mundial lo terminé antes de salir de viaje hacia Italia. Pero me parecieron más interesantes de comentar los libros que leí posteriormente, y lo tenía en espera. La obra más conocida de la autora, y la que le proporcionó más reconocimiento, es La Edad de la Inocencia, llevada al cine por Scorsese, una producción muy alabada, aunque yo nunca he terminado de conectar con ella. En cualquier caso, dado que el período del primer gran conflicto mundial del siglo XX me interesa bastante, decidí iniciarme en la lectura de esta autora con este librillo que prometía bastante.

Francia combatiente
Edith Wharton; traducción de Pilar Adón
Editorial Impedimenta; Madrid, 2009
Edición electrónica

El libro nos cuenta en seis partes el inicio de la contienda bélica que coge a la escritora, en aquellos momentos afincada en Francia, fuera de París, y así dedica los dos primeros capítulos a describir los cambios en la sociedad y en la vida parisina como consecuencia de la guerra. Posteriormente, nos cuenta sus viajes como inspectora de la Cruz Roja francesa a los hospitales de campaña en el frente visitando ampliamente la zona de guerra, desde Flandes en las cercanías de Dunkerke, hasta Belfort en la Alsacia parcialmente reconquistada.

Entre los viñedos alsacianos, la fortaleza de Haut-Koenigsbourg, uno de los puestos de frontera tradicionales entre el imperio germánico y Francia.

Entre los viñedos alsacianos, la fortaleza de Haut-Koenigsbourg, uno de los puestos de frontera tradicionales entre el imperio germánico y Francia.

El libro está bien escrito, y se lee con facilidad. Es dinámico. Aunque te está contando unas vivencias personales, parece que estas inmerso en una pequeña novela de aventuras. Y posee vívidas descripciones de las zonas de guerra que visita y que lo convierten en un documento muy interesante sobre la época. Sin embargo, el librito es más un panfleto propagandístico en el que el pueblo francés es el defensor de la civilización mientras que el alemán es el bárbaro invasor. Indudablemente, la acción bélica del ejército alemán tuvo no poco de barbarie en algunos momentos, pero debemos recordar que el revanchismo por la derrota de 1871 estaba muy presente en los políticos y en el pueblo francés, y tenía tantas ganas o probablemente más que los alemanes por entrar en guerra y recuperar los territorios perdidos. Cuarenta años más tardes de la guerra franco-prusiana, todavía mantenían la alegoría de Estrasburgo en la plaza de la Concordia de París oculta con un velo negro de luto. Comparada con otros textos que he tenido ocasión de leer en los últimos años, esta tremenda parcialidad y el estilo propagandístico de la autora resta considerable valor al libro.

No obstante, es una lectura que a quien interese la época histórica le merecerá la pena leer.

Los Vosgos fueron parte del frente de batalla entre las potencias occidentales y los imperios centrales, y fueron visitados por la escritora durante sus inspecciones.

Los Vosgos fueron parte del frente de batalla entre las potencias occidentales y los imperios centrales, y fueron visitados por la escritora durante sus inspecciones.

[Libros] El país imaginado

Literatura

Voy con el segundo libro que leí durante las vacaciones de semana santa, aunque cronológicamente lo leí antes que el que reseñé hace unos días. Este me duró nada. Un viaje de tren + avión + autobús + las esperas intermedias. Y aunque la historia transcurre en la China de los años treinta, está escrito por el argentino Eduardo Berti.

El país imaginado
Eduardo Berti
Impedimenta; Madrid, 2012
Versión electrónica

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

El libro nos habla de una joven adolescente china de 14 años, a la que conocemos en el momento en que muere su abuela, que se le aparecerá y le hablará en sueños. Entre las posesiones que dejó la abuela está un mirlo que ha dejado de cantar. Y cuando lo lleven a un pajarero ciego del mercado de la ciudad para buscar una solución, conocerá Xiaomei, la hija del pajarero, de gran belleza y estilo, con quien iniciará una amistad muy especial, en las que los sentimientos de nuestra joven protagonista podrían ir más allá de la amistad. Al mismo tiempo, irá introduciéndose en sociedad junto con su hermano mayor, y ambos empezará a tener sus primeros pretendientes y sus primeros enamorados, mientras sus padres esperan con ansiedad la oportunidad de concertar ventajosos matrimonios para ambos hermanos. Pero la cosa va a ser más complicada de lo que parece, y aquí van a tener que decir muchas cosas mucha gente, incluidos los muertos.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

La novela no es muy extensa, pero independientemente de eso es una pequeña delicia. En seguida empatizas con la joven de la que nunca sabemos el nombre, sólo conocemos el nombre que Xiaomei cree entender que es el suyo, Ling. A caballo a veces entre el mundo real, el de los sueños o el de los fantasmas, cada cual lo interpretará según la estructura de sus creencias, asistimos a una sociedad que nos sorprende, que nos da la impresión de que es mucho más antigua que la época en la que sabemos que se desarrolla. Nos cuenta una historia que no nos extrañaría situada en algún momento de la antigüedad china, pero que sin embargo es vivida en la turbulenta sociedad china de los años 30, amenazada por los conflictos bélicos con Japón. Y en todo momento el relato está impregnado por una mezcla de humor y melancolía, entre lo ligero y el drama.

A mi me ha encantado. Impedimenta nos ofrece como es habitual historias distintas, fuera de las corrientes de los superventas, pero que nos calan y nos gustan.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.

[Libro] De acero

Literatura

Tengo en lista de espera nada menos que tres libros esperando a ser reseñados en estas páginas. Uno de ellos que terminé justo antes de irme, un relato de las peripecias de la escritora norteamericana Edith Wharton. Otro, que me lo merendé en el viaje de ida hasta Padua, y que nos cuenta la curiosa historia de una adolescente china en los años treinta del siglo XX, como la imagina el argentino Eduardo Berti. Finalmente, una novela de la joven escritora italiana Silvia Avallone, que nos traslada a las barriadas obreras de la ciudad toscana de Piombino en el año de los atentados de las Torres Gemelas. He decido que empezaré comentando esta última, quizá por que ha sido en la que más me he sentido inmerso.

De acero
Silvia Avallone; traducción de Carlos Gumpert
Editorial Alfaguara; Madrid, 2011
Edición electrónica.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Estamos en el principio del verano de 2001, y Anna y Francesca son dos adolescentes de 13 años, cercanas a sus 14 años, que destacan por dos cosas. Por ser las dos chicas más desarrolladas y guapas del lugar, atrayendo a todos los adolescentes y jóvenes del entorno, y por ser amigas inseparables desde tiempo atrás. Viven en una urbanización obrera de Piombino, donde hay una potente industria siderúrgica venida a menos, en la Toscana frente a la isla de Elba. Su tiempo pasa entre la playa, sus conflictos familiares, y sus momentos íntimos. En otro círculo está Alessio, el hermano mayor de Anna, trabajador de la siderúrgica, que complementa sus ingresos con el trapicheo y con el robo de cobre. Es el guapo del lugar, pero vive amargado por el abandono unos años antes de su novia Elena, de extracción social superior, y cuya relación terminó cuando la chica se fue a estudiar a la universidad. Conforme el verano avanza, las situaciones de todos los personajes del relato se complicarán, las emociones y los sentimientos se volverán confusos, y las decisiones fácilmente serán las equivocadas. Seguiremos la vida de estos y otros personajes durante un año, del que ninguno saldrá indemne.

El lector de esta novela no tarda mucho tiempo en entender que las vidas de la pléyade de personajes interrelacionados avanza más allá del drama, hacia algún tipo de tragedia. Aunque nos está contando la autora la vida de estos personajes, cada evento en sus vidas nos da la sensación de estar en una cuenta atrás. Aunque en ningún momento podemos prever cual va ser la naturaleza del hecho que termine de romper sus vidas. Para algunos definitivamente, para otros señalando un volver a empezar.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Avallone no tiene piedad ni de los personajes ni del entorno. Cargada con una fuerte dosis de crítica social, ninguno de los personajes se salva. Sólo las dos adolescentes parten con un aura de inocencia, o más bien de inconsciencia, que irá desapareciendo conforme caigan los golpes. Los demás aparecen como gente sin perdón. Si especialmente se ensaña con los padres de las dos protagonistas, no deja de poner en solfa la cobardía de las madres. Si en un momento sentimos simpatía por Alessio, víctima como algunos otros jóvenes de un amor que se muere, porque no basta ser guapo para enamorarse de según que chicas, también hay que tener posición, esta simpatía se desvanece con sus arranques impetuosos, y su cierta cobardía ante según que situaciones. Si ya entramos en los personajes secundarios que bordean el patetismo…

¿Qué opino yo de esta historia? En primer lugar, que su lectura me enganchó poderosamente, y perdí alguna hora de sueño, aparte de aprovechar intensamente el viaje de vuelta de las vacaciones para devorarlo. Eso ya indica algo. Efectivamente, la sensación de cuenta atrás hacia la tragedia no estuvo errada. Aunque esta se produjo donde menos lo esperaba. Y lo que he echado en falta ha sido unos personajes más matizados, menos tópicos, con alguna vuelta en su personalidad más interesante. Porque salvo a las dos chiquillas, llega un momento que te importa un rábano lo que les pase al montón de cretinos que las rodean. Y creo que el mundo tiene una gama de tonos más variada que lo que la autora nos muestra. Pero por lo demás, una buena lectura para estas vacaciones pasadas, aunque sea en otra región de Italia distinta de la que he visitado.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

[Libro] Sanshiro

Literatura

Ya he comprobado que la editorial Impedimenta es de las pocas que segmentan los precios de sus libros según si son ediciones en papel o ediciones electrónicas de forma relativamente razonable. Bien es cierto que la edición electrónica pierde el encanto de las excelentes presentaciones que hace esta editorial con sus libros de árboles muertos. Pero tiene un catálogo interesante, y si el precio se pone interesante,… pues iremos a ellos. En este caso con una novela del japonés Natsume Soseki.

Sanshiro
Natsume Soseki; traducción de Yoshino Ogata
Editorial Impedimenta; Madrid, 2009
Edición de libro electrónico

Nos cuenta Soseki la vida de Sanshiro, un joven universitario de provincias, durante su primer año de universidad en Tokio. Estamos ante un joven desorientado, tímido, inseguro, que se ven confrontado a una serie de personajes que van a constituir su mundo durante ese periodo. En primer lugar, Yojiro, a medias entre el activista universitario y el pícaro, que le introducirá en la vida cultural e intelectual tokiota. Aunque sea por la puerta trasera. Pero sobretodo, tendremos sus primeros contactos con las mujeres, con las que se sentirá especialmente inseguro. No sabe nada de ellas, a pesar de haber sido criado en exclusiva por su madre. Oficialmente viuda desde que el protagonista era muy niño, pero existen otras posibilidades que se descuelgan de la lectura del libro. Y entre ellas está Nimeko, una chica extraña, con aspiraciones artísticas, bella, con cierta sofisticación personal, pero que a su vez se identifica con una oveja descarriada. Y el amor que despertará en Sanshiro estará dotado de un profundo desconcierto, y la incapacidad del joven de saber qué tiene que hacer a continuación.

Esta novela me desorientó. No me resultó difícil empezar a leerla y adentrarme en ella, pero en un momento me tuve que detener y pensar un poco en lo que estaba leyendo. Porque detrás de esta época de iniciación y despertar al mundo real del muchacho provinciano, encontramos una crítica a la sociedad intelectual y universitaria tokiota del momento. Estamos hablando de finales de la primera década del siglo XX, poco después de la guerra rusojaponesa. Japón empieza a ser contada como una de las potencias internacionales, pero a su vez todavía está digiriendo los cambios sociales y culturales de la era Meiji. A caballo entre las tradiciones propias y las innovaciones que proceden de occidente, no sólo estamos ante el desconcierto propio de Sanshiro. Estamos ante el desconcierto generalizado de la sociedad japonesa, representado por las incoherencias propias de cada uno de los protagonistas del relato. Salvo Sanshiro, que cuyo desorientación y desubicación es natural, todo los demás pretenden ser algo que no son. Y eso se nota precisamente en Nimeko, cuya aureola de misterio y profundidad probablemente podamos considerarla más artificial que otra cosa.

Esta novela es una obra con regusto. He tardado unos días en comentarla, porque necesitaba reposar. Y finalmente considero que ha sido una lectura muy interesante, que no debe realizarse de forma apresurada a pesar de que no es difícil de leer, pero en la que hay que saber en cada momento quienes son sus protagonistas, y quienes aparentan. Recomendable para quien quiera conocer otras realidades y otros periodos históricos y sociales distintos de los de nuestro occidente, siempre mirándose al ombligo.

No son los famosos "sakuras", cerezos en flor, japoneses, pero son las primeras flores que anuncian la primavera, a orillas del Ebro a su paso por Zaragoza.

No son los famosos «sakuras», cerezos en flor, japoneses, pero son las primeras flores que anuncian la primavera, a orillas del Ebro a su paso por Zaragoza.

[Libro] The Great Gatsby

Literatura

En los últimos días, he coincidido en dos ocasiones con el avance de la nueva versión cinematográfica que de la novela de F. Scott Fitgerald está pronta a llegar a las pantallas de cine. He de decir que la más conocida versión cinematográfica, protagonizada por Robert Redford, dirigida por Jack Clayton, con guion de Francis Ford Coppola sobre la historia original de Fitzgerald, no me dijo gran cosa. Sobre la que se nos viene encima, diré algo al final. El caso es que navegando por la tienda Kindle, vi el libro electrónico en inglés por 99 céntimos de euro. Y como hace tiempo que no leía ficción en el idioma de Shakespeare decidí que si no me la merendaba, poca era la pérdida. Pero me la he leído entera. No es muy larga. Pero tampoco me ha costado mucho.

The Great Gatsby
F. Scott Fitzgerald
Audio Go Limited

Para quien no haya visto la película, la novela nos cuenta como Nick, un joven a punto de cumplir los 30 años, vive en Long Island, cerca de Nueva York, donde trabaja, en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, donde se relaciona con la alta sociedad del lugar, a pesar de que él tiene una vivienda y unos ingresos relativamente modestos en comparación. Entre quienes frecuenta se encuentran su prima Daisy y su marido Tom Buchanan, y la golfista Jordan BakerTom tiene una amante, Myrtle, con quien se ve en un apartamento en Nueva York. Vecina a su pequeña casa está la mansión de Jay Gatsby, un misterioso millonario, cuyas fiestas del sábado por la noche son legendarias. Un día, Nick será invitado a una de esas fiestas y conocerá a Gatsby. Y este le hará conocer su pasado pobre, cuando conoció antes de la guerra a Daisy, y quedó enamorado para siempre de ella. Y pide a Nick que organice el reencuentro. Pero las cosas no serán como la pareja quiera, y un coche amarillo tendrá mucho que decir al respecto. Y un marido despechado. O dos.

Esta mañana he estado rondando por la celebración de la Cincomarzada, fiesta local en Zaragoza, y había una big band, la Dubadú Band. Las big bands son posteriores a la época del charlestón propia de la novela, pero ya surgieron en los años 20 del siglo XX.

Esta mañana he estado rondando por la celebración de la Cincomarzada, fiesta local en Zaragoza, y había una big band, la Dubadú Band. Las big bands son posteriores a la época del charlestón propia de la novela, pero ya surgieron en los años 20 del siglo XX.

Lo cierto es que me ha parecido una novela entretenida, que te da a conocer un mundo ya lejano, el de los felices veinte, con su charleston, sus flappers, su alegría de vivir, su relajación de costumbres,… pero también con sus prejuicios, sus injusticias, y sus rémoras costumbristas del pasado. Se lee con facilidad, aunque para quien no lee habitualmente en inglés exige cierta atención y alguna consulta al diccionario frecuente. Pero por lo demás es una lectura que está bien. Y por lo que cuesta… Pero me han entrado ganas de leer alguna otra cosa del autor. Quizá lo más interesante parece Tender is the NightSuave es la noche en castellano, aunque no está en libro electrónico. Pero entre los casi 20 euros de la versión española en tapa dura, y la inglesa en libro electrónico por poco más de 2,50 euros,… creo que no me lo pensaré mucho. Me parece demencial la política de las editoriales españolas con respecto al libro electrónico, con alguna excepción. Parece que han adoptado una política de fomento del pirateo.

En cuanto a la versión cinematográfica que se viene… La verdad es que anuncia mucho espectáculo, a costa de las fiestas en la mansión de Gatsby, y mucho glamour. Pero desconfío de Baz Luhrmann, que no es santo de mi devoción. Pero bueno, Daisy parece estar interpretada por la encantadora Carey Mulligan, lo cual es un plus… Ah, y Gatsby es DiCaprio… lo cual puede estar bien… o no.

Cuanto más fieles al jazz y al swing se han mostrado, mejor han sonado estos chicos, con un par de improvisadores que han echo las delicias de los que allí estábamos y gustábamos de este tipo de música. En las adaptaciones de otro tipo de músicas, flojeaban más. Desde mi humilde punto de vista. Pero ha estado bien.

Cuanto más fieles al jazz y al swing se han mostrado, mejor han sonado estos chicos, con un par de improvisadores que han echo las delicias de los que allí estábamos y gustábamos de este tipo de música. En las adaptaciones de otro tipo de músicas, flojeaban más. Desde mi humilde punto de vista. Pero ha estado bien.

[Libro] La marca del meridiano

Literatura

No hace mucho que salió el último libro de la saca de los guardias civiles BevilacquaChamorro, del escritor Lorenzo Silva. Las tres primeras novelas de la saga me gustaron mucho. Pero lo que ha ido saliendo después me ha ido decepcionando progresivamente. Hace tres novelas compré la versión de tapa dura cuando salió,… En la siguiente, esperé a la edición de bolsillo,… que no era cuestión de gastar tanto sin estar seguro… Y en esta última ocasión, he esperado a que alguien me la prestase. No sé si que te presten un libro hoy en día se considera piratería, o algo así. Probablemente sí, según las esgaes y otros ramoncines. Pero bueno, yo voy a la de toda la vida. En cualquier caso, sin muchas esperanzas de recuperar las sensaciones de hace una decena de años, me lancé a las nuevas aventuras del peculiar guardia civil de origen uruguayo.

La marca del meridiano
Lorenzo Silva
Editorial Planeta; Barcelona, 2012

En esta ocasión, el asesinato que tendrán que desentrañar los guardias civiles de la unidad central operativa es el de otro guardia. Ya retirado, antiguo compañero de Vila, que ha sido asesinado en La Rioja después de ser torturado con saña. Pronto viejos recuerdos llegarán a la memoria de Vila, y las investigaciones le llevarán a Barcelona, donde trabajo con el finado Robles, y a meterse en medio de una trama de crimen organizado con drogas, prostitución, y esas cosas del crimen organizado. Y para colmo, se entremezclará con una investigación de la unidad de asuntos internos de la propia guardia civil. Habrá más guardias metidos en el barro.

Bevilacqua es conocido por ser aficionado a pintar soldaditos de plomo; eso sí, de ejércitos vencidos.

Bevilacqua es conocido por ser aficionado a pintar soldaditos de plomo; eso sí, de ejércitos vencidos.

Vamos a ver. Es un poco lo que comenté en el último libro de la saga. A mí cada vez me da más la sensación de que a Lorenzo Silva le patrocina la Dirección General de la Guardia Civil. Son tan majos todos estos picoletos. Tan majos, que a uno le entran ganas de bostezar constantemente por los profesionales que son, lo eficientes, lo trabajadores, etcétera, etcétera. Y a lo mejor son así. Pero esto hace de estas novelas un aburrimiento. Desapareció hace tiempo la tensión sexual no resuelta con Chamorro, que lejos de la joven guardia que se parecía a Veronica Lake, se nos ha vuelto una funcionaria sosa aunque eficiente que no aporta absolutamente nada a la trama. Sólo en los últimos tramos de la novela, a los que he llegado porque el estilo de Silva es de lectura facilona, se han entrevisto unas posibilidades argumentales, que estaban ahí de fondo, con más barrillo y miga, pero que son totalmente desaprovechadas por el autor, empeñado en lanzar vivas al Marqués de Ahumada.

En resumen, una nueva decepción, que para colmo venía avalada por la concesión del Premio Planeta. Premio que se supone que es juzgado sin que se sepa el autor de las novelas presentadas a concurso. Ahora decidme que anonimato habrá tenido el jurado cuando hayan leído en una misma línea las palabras BevilacquaChamorro. De chiste. Desde mi punto de vista, no perdáis el tiempo.

Desconozco si estos de las fotos son de ejércitos vencidos o vencedores, pero los hallé revueltos en la feria de antigüedades de este fin de semana en Zaragoza.

Desconozco si estos de las fotos son de ejércitos vencidos o vencedores, pero los hallé revueltos en la feria de antigüedades de este fin de semana en Zaragoza.

[Libro] Los desorientados

Literatura

Me ha costado unos días decidirme a escribir la reseña de esta última novela de uno de mis escritores favoritos, el libanés Amin Maalouf. He leído casi todas sus novelas. Y un par de ensayos sobre historia y sobre política. Me resulta relativamente sencillo identificarme con su forma de pensar, con sus reflexiones. Y su narrativa de ficción, prosa que lleva en muchas ocasiones mucho de poesía oculta detrás me ha enganchado desde hace más de 20 años. Así que cogí con ganas, en mi nuevo lector de libros electrónicos, esta última novela. Que ya adelanto me ha producido sensaciones contradictorias.

Los desorientados
Amin Maalouf (traducción de María Teresa Gallego Urrutia)
Alianza Literaria; Madrid, 2012

Adam, profesor de historia de origen árabe exiliado en París, aunque no se mencione expresamente no hace falta ser un lince para saber que es libanés, vuelve a su tierra natal tras 25 años sin visitarla, acudiendo a la llamada de Mourad, un antiguo amigo con quien se enemistó en el pasado, que está muriendo. Tras el choque inicial con su viejo país, arruinados por guerras incesantes entre etnias, grupos políticos, tribales o religiosos, decide quedarse unos días y entrar en contacto con sus antiguos amigos, el Círculo de los Bizantinos, algunos de los cuales viven en la región. Otros se encuentran al igual que él emigrados por el mundo por motivos diversos. Comenzará a revivir y recuperar un pasado perdido, y junto con la atractiva y resuelta Semiramis, planeará la reunión de los supervivientes. Mientras, irá descubriendo los secretos que todos ellos escondía y que explican, no sólo sus vidas, sino la complejidad de la sociedad en la que les tocó vivir.

He estado pensando mucho en qué fotos podían acompañar esta entrada. Y no lo tenía muy claro.

He estado pensando mucho en qué fotos podían acompañar esta entrada. Y no lo tenía muy claro. Pero al final, la solución ha aparecido por sí misma, y ha resultado obvia.

Maalouf siempre me ha parecido que tiene una prosa estupenda. Lo he leído en el pasado tanto traducido como en el francés en el que escribe, y lo he disfrutado de las dos formas. En esta ocasión, he optado por la versión traducida por motivos prácticos, aunque quizá me debiera haber animado con el original francés. Que hace mucho que no leo algo directamente en la lengua de Molière. Una prosa fluida, sin misterios, que te guía con facilidad por las historias que nos cuenta pero sin perder nunca un punto de ensoñación, de nostalgia, incluso de poesía. En esta ocasión, sigue siendo así, pero es que además no resulta difícil ver en el protagonista, Adam, un alter ego del autor. No quiere decir que la obra no sea una ficción. Simplemente que Adam representa el pensamiento, las pesadumbres, los conflictos de identidad y de creencias que acompañan al autor. Supongo.

En la medida que los personajes de la novela son generacionalmente casi contemporáneos míos, unos años mayores, y a pesar de las diferencias en las realidades sociales, culturales y políticas del país levantino y de España, no me cuesta nada identificarme con muchas de las inquietudes de esas personas que asisten desconcertados a la evolución del mundo. Y esto me pasa especialmente en la primera mitad del libro, donde las cuestiones sobre la posición del individuo en el mundo predominan. En la segunda mitad, se centra más en las especificidades del país en el que crecieron, se hicieron amigos y eventualmente se enemistaron los personajes de esta historia. Y quizá la veo algo más distante, aunque no necesariamente menos interesante.

Pero he dicho que mis sensaciones son contradictorias. Y así es cuando llegamos al final del libro. Daba por hecho que asistiríamos a la preparación de la gran reunión de amigos en el Albergue Semiramis, pero que no conoceríamos nunca su desarrollo. Eso deberíamos dejarlo a la imaginación. O pensaba que cada uno debería imaginar cuál sería el final del reencuentro. Pero no. Maalouf decide sorprendernos con un giro inesperado al final, que a mí me ha dejado desconcertado. Cuyo significado no he acabado de entender, y que ha hecho que me retrasara unos días en comentar el libro. Intentando entenderlo un poco mejor.

No he tenido éxito. Pero me quedaré con el proceso de leer el libro, en el que he disfrutado mucho, en el que he reflexionado mucho. Y en el que Maalouf sigue siendo uno de los autores que en los últimos 25 años más ha contribuido a conformar mi pensamiento y mi visión del mundo.

El pueblo viejo de Rodén, donde estuvimos el domingo pasado, quedó abandonado como consecuencia del estrago de la guerra civil en la zona. Igual que en los personajes de "Los desorientados" se notan los estragos de las guerra civiles en el levante mediterráneo.

El pueblo viejo de Rodén, donde estuvimos el domingo pasado, quedó abandonado como consecuencia del estrago de la guerra civil en la zona. Igual que en los personajes de «Los desorientados» se notan los estragos de las guerra civiles en el levante mediterráneo.

[Libro] Pyongyang

Literatura

Esta es la reseña que iba a publicar ayer, pero que decidí posponer porque me apetecía hablar del meteorito de los Urales. Por cierto, que he actualizado someramente esa entrada con algún dato añadido. Y que me he pegado un buen rato viendo el vídeo enlazado en la misma, a su máxima resolución de 1080p en la televisión de 42 pulgadas. Hipnótico el resplandor del momento en que se desintegra en la atmósfera. Lo curioso es que las características del bólido sideral han podido ser muy bien caracterizadas gracias a las estaciones de infrasonidos que vigilan las actividades nucleares de Corea del Norte y otros bárbaros. Bueno, oficialmente también los terremotos, volcanes y esas cosas,… pero… El caso es que el libro que os traigo hoy tiene mucho que ver con el pequeño, orwelliano y aberrante estado asiático, única monarquía hereditaria comunista del mundo a pesar de su denominación oficial como «república popular democrática». No se puede decir más falsedades con sólo tres palabras. Por cierto, se trata de una novela gráfica. O comic. O historieta. Como prefiráis llamarlo.

Pyongyang
Guy Delisle (traducción de Laureano Domínguez)
Editorial Astiberri; 7ª edición, Bilbao, 2012

El libro tiene un carácter autobiográfico, ya que nos cuenta la estancia de dos meses del historietista quebequés en la capital norcoreana, cuando trabajó para un estudio de animación francés, y en el marco de la producción deslocalizada a países asiáticos de las producciones de cine y televisión de animación. Los choques que experimenta el protagonista son diversos. El régimen político que sólo puede estar a la altura del 1984 de Orwell, único libro que paradójicamente introduce en el país cuando llega. Los problemas de trabajar con personas con motivaciones, intereses y culturas muy distintas. La cultura de la sociedad norcoreana y el comportamiento habitual de sus gentes.

Todo ello tratado con un humor muy incisivo pero no borde. En ningún momento pretende hacer sangre. Intenta empatizar con los nativos con los que se relaciona, aunque se nota la desesperación personal por los fracasos sucesivos. No faltan las críticas a la actitud de los países del resto del mundo hacia la pequeña república/monarquia asiática, siempre impregnada de hipocresía, como suele ser habitual en las relaciones internacionales. Y desde luego, no falta el anecdotario hilarante ante las inimaginables situaciones a las que debe enfrentarse una persona procedente del extremo ideológico, social y económico del mundo como es Canadá.

Me cuesta centrarme en la historieta. Y aunque desde hace unos años me propongo no dejar de lado el género, para evitar desilusiones, procuro seleccionar mucho lo que leo. Pero en esta ocasión no me arrepiento en absoluto. De hecho, considero que la lectura pausada y reflexiva de este cómic debería ser casi obligatoria, y un complemento necesario a las obra de Orwell mencionada anteriormente. No os la perdáis. Merece la pena.

Tras la gélida realidad social norcoreana, he decidido acompañar la entrada con una foto de una fría mañana zaragozana, con el raro evento de la nieve sobre el parque Pignatelli, pero con la calidez que transporta el paseo de un niño con su padre, y con una sonrisa en sus gestos.

Tras la gélida realidad social norcoreana, he decidido acompañar la entrada con una foto de una fría mañana zaragozana, con el raro evento de la nieve sobre el parque Pignatelli, pero con la calidez que transporta el paseo de un niño con su padre, y con una sonrisa en sus gestos.

[Libro] La mecánica del corazón

Literatura

Estreno mi Kindle leyendo un best-seller francés del que me han hablado muy bien. Aunque no me decido por la versión vernácula y opto por la traducida. Os cuento lo que me ha parecido el libro, y mis primeras impresiones con el chisme.

La mecánica del corazón
Mathias Malzieu (traducción de Vicente Tuset Mayoral)
Editorial Mondadori

El libro, en clave de semifantasía, nos cuenta la historia de Jack un niño, hijo de una prostituta adolescente de Edimburgo, que nace con el corazón débil, y Madeleine la partera que le trae al mundo le coloca un reloj de cuco para que le ayude a latir. Pero siendo niño todavía se enamora de Miss Acacia, una niña andaluza, cantante, de grandes ojos y escasa vista, que pondrá en riesgo con numerosas emociones el latir de su corazón artificial. Y ahí se iniciará una aventura tras el amor de su vida que le llevará desde la fría Escocia hasta los alrededores de la Alhambra en Granada, pasando por París, donde conocerá a un joven George Méliès, que le acompañará y protegerá en su aventura.

Las premisas de inicio de esta pequeña novelita eran interesantes. Con ligeros toques de steampunk, nos traslada al siglo XIX, y nos prepara para contarnos una historia de aventuras y romance. Y efectivamente, los primeros capítulos nos mantienen esa ilusión. Hasta que llegan a Granada. A partir de ahí, la historia divaga por un romance vulgar de celos y desconfianza sin ningún género de aventura real. Por otra parte, en la novela se aprecian una serie de anacronismos que desconozco si son voluntarios o inconscientes, qué sentido tiene hablar del western cuando ni siquiera está inventado el cine, y la cosa pierde nivel por momentos. Sólo al fin recupera un poquito el tono, con un final poco convencional, aunque tampoco especialmente brillante.

Una decepción este libro tan vendido en el país de nuestros vecinos del norte. Por otra parte, me ha resultado muy agradable leer en el dispositivo electrónico, al que los únicos avances que le hecho en falta es la pantalla táctil, y que se pueda leer en la oscuridad. Pero también son atributos que faltan en los libros de toda la vida, claro. Salvo lo táctil, claro, que es la única forma de pasar páginas de papel. En conjunto, un chisme agradable. Lo que todavía no tengo claro es que el mercado de libros electrónicos esté maduro. Ya comentaré otro día.

Carnaval infantil

Ya que estamos en un mundo de fantasía, seguimos con los carnavales del fin de semana en Zaragoza.

[Cine y libros] Me regalan un lector de libros electrónicos y revisito a Wong Kar-wai en un centro público de educación de adultos

Cine, Literatura

Dejo atrás la nostálgica entrada que in extremis publiqué ayer sobre los ochos años en los que vengo contándoos cosas en el Cuaderno de Ruta, y cuya redacción me produjo un ataque de morriña en parte debido también a algo que me pasó por la mañana.

Cuando llegué de trabajar a casa me encontré con un regalo vía Amazon. Por mi recientemente pasado cumpleaños. Un Kindle, un lector de libros electrónicos, en su modelo más básico y simplón. No soy extraño al hecho de leer libros en formato electrónico. Ya hace una década larga, cuando uno manejaba alguna ahora obsoleta PDA, leí mucho en estos dispositivos. Fue la época de la enfermedad de mi madre, en la que pasábamos muchas estancias en el hospital, y era una forma cómoda de llevar lectura en el bolsillo. También he leído ocasionalmente en el iPad, pero así como he considerado que este es un medio absolutamente ideal para reemplazar a las revistas de prensa tradicionales, con los libros no estaba tan convencido. Me resulta pesado, y su brillante pantalla no me parece la más adecuada para leer cómodamente. Así que en estas estamos cuando me llega este objeto, lector básico de la gama de Amazon, y que hasta el momento no le encuentro más que dos problemas, que probablemente se solucionen con modelos más avanzados. La pantalla no es táctil y necesitas luz ambiental para poder leer. Ayer ya me leí el 20% (aquí ya no me sale hablar en número de páginas) de La mecánica del corazón de Mathias Malzieu. Que de momento me está gustado bastante. Ya os contaré.

Por otra parte, hace unas semanas recibimos en nuestro CaFeZico habitual la invitación por parte de una nueva contertulia para asistir al ciclo de cine «Maestros de la luz». Tres películas en el que el denominador común y motor para el debate era el excelente trabajo de dirección de fotografía. Una en blanco y negro, a la que no pude asistir, The Third Man, pero que casi me la sé de memoria. La de ayer, con predominio en la iluminación de interiores, In the Mood for Love, de la que ahora os comento un poco. Y la de dentro de dos semanas, en la que admiraremos la magia de la luz natural, Days of Heaven, una de las pocas que no he visto de Terrence Malick y que habrá que hacer por ir a ver.

Ya que no tengo fotografías de Hong Kong, antigua colonia británica en China, pondré alguna de la "Little China" en el Soho londinense.

Ya que no tengo fotografías de Hong Kong, antigua colonia británica en China, pondré alguna de la «Little China» en el Soho londinense.

Según mi base de datos de películas, que comprende lo que he visto en pantalla grande desde el 28 de diciembre de 1997 hasta la fecha, vi esta película el 10 de marzo de 2001. Recuerdo que fue en los desaparecidos Multicines Buñuel de Zaragoza. Y fue una película que me impresionó mucho, y me pareció tremendamente triste. Su título original es 花様年華, que vendría a ser algo así como «la época de la floración», siendo In the Mood for Love el llamado título internacional que les clavan a las películas asiáticas para facilitar su venta, y Deseando amar las traducción aproximada que se le dio al título internacional en España. Dirigida magistralmente por Wong Kar-wai, está emotivamente interpretada por Maggie CheungTony Leung. La meritoria dirección de fotografía está compartida por Christopher DoyleMark Lee Ping Bin (*). Es una película que he visto tres veces. La original en el cine, cuando hace unos años compré en DVD el conjunto que forma con otra película de su director, 2046, y la de ayer. Cada vez que la veo aumenta mi consideración y mi apreciación sobre el filme, que en estos momentos considero uno de los más bonitos que he visto en mi vida. Pero de la misma forma, me sume en una profunda melancolía de la que me cuesta salir después; emocionalmente no me acaba de sentar bien. Quizá por eso, a pesar de disponer de ella en casa en cualquier momento, la he visto en pocas ocasiones. Pero desde luego la recomiendo sin ambages a cualquiera que se interese por el buen cine.

(*) Nota sobre los nombres chinos en esta película:

La convención habitual para los nombres de personas en china es citar primero el apellido y después el nombre propio. Así, el director de la película, nacido en Shanghái, aunque afincado en Hong Kong, tiene como apellido Wong, y su nombre de pila es Kar-wai. En algunos lugares, como en IMDb, alteran este orden y lo ponen a la occidental, es decir, Kar-wai Wong. Si os entra alguna duda, si una de las dos partes del nombre es bisílaba, esa es el nombre propio.

Para enredarla más, los artistas cuyo origen está en la antigua colonia británica de Hong Kong suelen adoptar un nombre artístico que incluye un nombre inglés y su apellido chino, ocultando su nombre de pila china. Así, Maggie Cheung tiene como nombre real Cheung Man Yuk, apareciendo en ocasiones como Maggie Cheung Man Yuk. El apellido siempre será Cheung, o algo similar según el sistema de transcripción a los alfabetos occidentales y según se considere el nombre en mandarín, Zhāng, o en cantonés, Jeung, que es el idioma propio de la antigua colonia. De forma similar, Tony Leung puede ser encontrado en algunos títulos de crédito como Tony Leung Chiu-Wai, ya que existe otro actor chino con el nombre de Tony Leung. El nombre real del actor es, como podréis deducir, Leung Chiu-Wai, siendo Leung el apellido (Liáng Cháowĕi en mandarín).

Por terminar este repaso, el segundo director de fotografía de la película aparece en los créditos como Mark Lee Ping Bin. Dejo a quienes leáis esto que deduzcáis cual es el papel de cada una de las partes del nombre.

En la película hay objetos que tienen una importancia simbólica notable: corbatas, zapatos y zapatillas, relojes, vestidos,... Y también la comida, especialmente los wantán y los tallarines, incluso algún chuletón... No los patos laqueados de la foto de un restaurante londinense.

En la película hay objetos que tienen una importancia simbólica notable: corbatas, zapatos y zapatillas, relojes, vestidos,… Y también la comida, especialmente los wantán y los tallarines, incluso algún chuletón… No los patos laqueados de la foto de un restaurante londinense.

[Libro] Magnitud imaginaria

Literatura

Normalmente termino mis modestas reseñas sobre los libros que leo haciendo una recomendación sobre si quien accede a la reseña debería leer o no el libro que recomiendo (o no recomiendo). Siempre basado en mis gustos personales. Que no me considero ningún experto en literatura. Hoy puedo adelantar la recomendación. Con carácter general, no recomiendo este libro. Que por otra parte, adelanto también, me ha encantado. Pero es que su autor es el polaco Stanisław Lem (pronúnciese algo así como stanisuaf lem). Y esto quiere decir mucho.

Magnitud imaginaria. Biblioteca del Siglo XXI
Stanisław Lem (Traducción de Jadwiga Maurizio)
Editorial Impedimenta; Madrid, 2010
ISBN: 9788493760120

Palacio de la Cultura y la Ciencia

Ya que estamos con un escritor polaco, hoy con mis fotos nos iremos a Varsovia, donde reina el «monstruoso» y «soviético» Palacio de la Ciencia y la Cultura.

Este libro forma parte del esfuerzo que Impedimenta está realizando en los últimos años de rescatar algunas de las obras más destacadas del escritor polaco. Bien con nuevas ediciones de algunas de sus obras, o incluso, con nuevas traducciones de otras. En muchas ocasiones, las versiones en castellano de las que disponíamos eran traducciones de traducciones, y no traducciones directas del polaco. En su conjunto, las obras que está publicando constituyen una minicolección, la Biblioteca del Siglo XXI.

La obra es un conjunto de relatos, que no nos cuentan historias propiamente dichas. Cada una de ellas es el prólogo a una obra imaginaria. En una nos hablará del fotógrafo pornógrafo que utiliza una máquina de rayos X para sus imágenes. En otra de la «bitística», cuando las máquinas compitan con el hombre por la creación de la obra literaria. O que decir de las bacterias que, por selección natural en sus caldos de cultivo, aprenden a comunicarse en morse, siendo capaces de predecir el futuro. O ese folleto informativo sobre una enciclopedia que sólo nos habla de los hechos que todavía tienen que acontecer.

Rynek Starego Miasta

Más agradable para pasear es el reconstruido y coqueto Rynek Starego Miasta en la ciudad vieja.

Monumento a la resistencia

No faltan los monumentos que recuerdan los sufrimientos de los polacos durante la guerra mundial, de la que Lem salió vivo por los pelos, siendo católico de ascendencia judía.

Concebidas estas historias en parte como sátiras, en parte como reflexiones sobre la condición humana, en parte como anticipación de avances o descubrimientos que todavía tienen que acaecer, y que pueden ser bastante más duros para la condición humana que los que aquí se satirizan. Todos ellos, aunque situados en un futuro indefinido, ponen en solfa determinados comportamientos o temas generales del ser humano actual. Sea el sexo, sea el arte, sea el pensamiento, sea la visión que tenemos de la historia, sea los objetivos de la ciencia.

No son relatos sencillos de leer. Escritos como sesudas introducciones a las no menos sesudas obras ficticias que prologan, están escritos con pretendida profundidad y con abundancia de neologismos cuyo significado a veces es evidente, y otras no tanto. Aunque en este caso, piadosamente el autor nos da pistas para su comprensión. El autor,… o su traductor. Porque el esfuerzo para dar sentido en castellano a estos escritos originalmente en un idioma que tan extraño nos resulta como el polaco, ha debido ser considerable.

Como decía al principio, no recomiendo con carácter general esta obra ni casi ninguna de Lem. Pero no por culpa del polaco, que me parece uno de los autores más interesantes del siglo XX. Sino porque los estómagos de las gentes están hechos más para la comida rápida que para los platos que necesitan ser saboreados lentamente, y digeridos cuidadosamente. Y estas son las obras de Lem. Ahora bien. Quien entra en su juego literario y de pensamiento, lo disfrutará siempre.

Copernico

Y si nos movemos en el terreno de la ciencia, no podremos dejar de recordar a Copérnico, quien nos puso en nuestro lugar en el universo. O por lo menos en el universo entonces conocido.

Nowy Swiat

Pero dejémonos de trascendencias y paseemos y tomémonos unas cervezas y luego a cenar en la animada Nowy Świat.

[Libro] El atlas de las nubes

Literatura

Hace un par de meses leía una noticia sobre cine. Sobre la nueva película de los Wachowski (ninguna emoción se elevó en mi espíritu; no son santos de mi devoción) y Tom Tykwer (el director de la estupenda Lola rennt,… ligero aumento de interés). El reparto de campanillas,… pero bueno,… El caso es que ese mismo día, leía una reseña sobre la novela en la que se basaba la película. Y me interesó. Mucho. Así que la compré, y aquí os traigo mi opinión sobre esta original novela que es…

El atlas de las nubes
David Mitchell (traducción de Victor V. Úbeda)
Duomo Editorial, colección Nefelibata; Barcelona, 2012
ISBN: 9788492723799

Hay quien dice que es difícil de contar de qué va esta novela. No es para tanto. Son seis historias, que transcurren en distintas épocas y distintos lugares de este planeta. Y cada una de ella es contada en el interior de la siguiente en el tiempo. Así,

El diario que recoge la odisea del notario californiano Adam Ewing navegando por los mares del sur del Pacífico a mediados del siglo XIX es leído por Robert Frobisher, un joven músico que huyendo de sus acreedores en Londres se refugia a principio de los años 30 del siglo XX en la mansión belga del compositor Vivyan Ayrs.

Beguinaje

No he estado en California, ni en Hawai, ni en Corea, ni en la Polinesia,… algunos de los paisajes de la novela. Pero como Robert Frobisher, he paseado por el beguinaje de Brujas, que junto con el resto de beguinajes flamencos, es patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Y las epístolas que escribió Frobisher a su más que amigo, el joven físico Rufus Sixsmith, en el que cuenta sus aventuras musicales y románticas, son leídas por la periodista Luisa Rey que, en los años 70 de la misma centuria, descubre una maneja de corrupción económica, política y criminal en torno a unas centrales nucleares en el sur de California.

La historia de Rey, novelada, caerá en manos del editor londinense Timothy Cavendish, que a principios del siglo XXI pasará de la miseria a la gloria, y de está a la miseria y a un involuntaria reclusión, en pocas semanas.

Aventura que se convertirá en película de cine que será vista hacia mitad del siglo XXII por una chica clonada, Sonmi-451, esclava de una corporación en algún lugar de lo que fue Corea, en un mundo dañado por las guerras, la contaminación y las enfermedades, y cuyas ideas inspirarán una revolución y una esperanza para el ser humano.

Y las entrevistas que fueron grabadas en una «antífona» mientras estaba en la cárcel, serán vistas por Zachry, cabrero de una postapocalíptica isla de Hawaii en el siglo XXIV, mientras pelea por su supervivencia, la de su pueblo, y la de la extraña Meronima, en una sociedad primitiva y en degradación.

Estas historias se encuentran encerradas unas en otras, a imagen del sexteto que compone FrobisherEl Atlas de las Nubes, sexteto en el que cada instrumento es un solista cuyo tema se encuentra encapsulado por los de los otros instrumentos. Una original y bella estructura narrativa.

En su conjunto, Mitchell nos ofrece un retablo de las vidas e historias de un conjunto de seres humanos, cuyas vidas se vinculan unas a otras, y que todos ellos suponen lo que hay de bueno, la esperanza de un ser humano cuyos instintos son básicamente autodestructivos, cuyo interés es egoista es ruin. Una mirada crítica hacia las sociedades humanas, con sus hipocresías, sus racismos, sus vicios políticos, su capacidad destructiva del medio, mientras al mismo tiempo es capaz de ver lo de bueno que hay en las personas en individuos aislados que, aun no siendo perfectos, son capaces de amar, de luchar, de pensar,… de todo aquello de lo que presumimos como especie, pero sólo en ocasiones alcanzamos como individuos.

La lectura, que empecé con cierta morosidad, porque no sabía exactamente en qué me estaba metiendo, poco a poco se convirtió en un deseo de saber más de lo que entre las páginas del libro estaba pasando. Además, cada historia está escrita con estilos muy distintos, acordes a su época a al género con el que se trata cada una de ellas. Si en una encontramos la clásica novela de viajes, en otra es un thriller con tines de novela negra, aquí es el humor británico más ácido, y allí nos metemos en la más pura ciencia ficción y anticipación. Uno de los libros que más he disfrutado en los últimos años, y que recomiendo vivamente.

Después de leer el libro, he de decir que tengo serias dudas de que vaya a ver la película. Si la firma de los Wachowski ya me tiraba para atrás, encuentro muy difícil que hayan podido trasladar al cine los ricos matices que el libro contiene. Pero bueno. Soy débil. Creo que allá a finales de febrero podré contestar a esta cuestión. O si no digo nada, es que he pasado.

Estación de Canterbury

Y, afortunadamente, no he sufrido la mala calidad de los privatizados ferrocarriles británicos, aquí en la estación de Canterbury, que son tremendamente satirizados durante el calvario de Timothy Cavendish.