[Libro ] Los Siete Pecados Capitales

Fotografía, Literatura

Quinto libro de la renovada serie Palabra e Imagen que nos trae la editorial La Fábrica. Para mí, estos libros son obligatorios, y ya hacía tiempo que echaba de menos que no salía ningún nuevo ejemplar. En este Cuaderno de Ruta haré una pequeña reseña literaria, mientras que en carloscarreter.es le dedicaré un espacio como libro de fotografía.

Los Siete Pecados Capitales
Textos: Gustavo Martín y Elisa Martín
Fotografías: Cristina García Rodero
Editorial La Fábrca, colección Palabra e Imagen
Madrid, 2014

Porque la característica fundamental de estos libros es que acompañan sus textos literarios, en esta ocasión ensayos de opinión, con las fotografías de reputados fotógrafos o fotógrafas, que de algún modo tienen que ver con el texto principal.

En las calles de la Villa de Uncastillo

Las fotografías de Cristina García Rodero nos trasladan principalmente un mundo en blanco y negro, muy expresivo.

Gustavo Martín Garzo tiene una abultada carrera tanto como profesor, como colaborador de publicaciones periódicas, como de escritor por sí mismo tanto de narrativa como de ensayo. Elisa Martín Ortega es su hija, y evidentemente nació picada por el gusanillo de la escritura y el pensamiento. Entre ambos, a cuatro manos, van a haciendo una reflexión sobre el significado del pecado, en especial de los llamados pecados capitales, en la sociedad de hoy en día. Una sociedad mucho menos monolítica y homogénea, y en la que el concepto de pecado pierde sentido como «ofensa a dios». ¿Cómo se puede ofender a un ser que una parte no desdeñable de la población no cree que exita, o no cree que tenga las características personales que las tradicionales religiones monoteístas nos describen? De alguna forma, plantea la necesaria redefinición del pecado como «ofensa a dios» al de ofensa contra los seres humanos y la naturaleza y el universo que es su medio. Un enfoque lógico, recomendable y que nos lleva a reflexionar sobre muchos de los problemas que el ser humano tiene y sufre en la actualidad, muchas veces provocados por sí mismo.

En las calles de la Villa de Uncastillo

Con más modestia, os traigo yo también algunas de mis imágenes tomadas con negativo de medio formato en blanco y negro.

Ya digo que la parte fotográfica la comentaré en carloscarreter.es, quedando ambos sitios como complementarios. Pero ya adelanto que me sigue pareciendo esta una colección excelente, de las que más me gusta tener en mi biblioteca fotográfica y que con más frecuencia hojeo, y que la recomiendo vivamente tanto a los aficionados  a la fotografía como a la buena literatura.

En las calles de la Villa de Uncastillo

Al igual que la que os mostraba el domingo pasado, corresponden a la visita de FeZ (Fotógraf@s en Zaragoza) hace un par de sábados a la villa de Uncastillo.

[Libro con cine (o viceversa)] Helados nos dejan entre Andersen y Disney

Cine, Literatura

Hoy toca una entrada más informal e intrascendente. Hace unos días, en casa de unos amigos que tienen con viviendo con ellos durante una temporada a una sobrinilla de 9 años, estuvimos cenando, y para que la niña, un encanto, no se aburriese mucho con las cosas de los mayores le pusieron en la tele el reciente éxito de la productora DisneyFrozen. Dicen que ya es la película de animación más taquillera, no sé si de la historia, de la historia de Disney o de qué. Pero vamos. Un exitazo de público y  taquilla. Y creo que se llevó más de un óscar en la última entrega de estos premios. Ya se sabe, la «peli» de animación y alguna de las cancioncillas. El caso es que al final acabamos viendo todos el largometraje acompañando a la peque, e introduciendo comentarios relajados durante todo el tiempo que duró. No la comento como los estrenos habituales de cine, por las circunstancias en las que transcurrió la velada, que no es lo mismo que ir a una sala de cine a contemplar la película con dedicación.

Nærøyfjord

Toda la pinta tiene tanto el cuento como la película de transcurrir en los países escandinavos, quizá a orillas de un fiordo como el Nærøyfjord.

Una cosa positiva tiene la película; es muy entretenida. Sin duda. Como he leído por ahí, si tuviese que hacer un listado de las 10 mejores películas de animación que he visto, no entraría ni de coña. Vete tú a saber, a lo peor ni en las 20 mejores según mi humilde opinión. No creo que el taquillazo justifique calificarla de obra maestra o maravilla de la animación. Nada de eso. Un guión entretenido, unos personajes simpáticos y una razonable destreza técnica. Esto no es Wall-E, por hablar de otro film de la productora, que el otro día vi por enésima vez acompañado de mi sobrino. Muy superior, desde diversos puntos de vista. Por poner un ejemplo. Y eso que no me salgo para comparar a las princesas de Disney con las protagonistas femeninas, también hay alguna princesa, más de una, del japonés Studio Ghibli. Estas ganaría desde mi punto de vista por goleada en la comparación, si es que son productos comparables, con objetivos similares. Nuevamente Disney propone a las niñas convertirse en princesas, pero sabiendo que sólo serán felices si se casan con su príncipe estupendo. Es cierto que antes solían ser princesas consortes de un príncipe encantador, y ahora permiten que sean princesas reales y que los consortes sean los príncipes. Pero es el viejo y algo rancio discurso Disney.

Nærøyfjord

Yo estuve en verano,… pero imaginaos el Nærøyfjord y sus impresionantes paredes cubiertas de hielo y nieve.

El caso es que en los créditos finales nos informaron que la película estaba basada en un cuento de Hans Christian AndersenLa reina de las nieves. Curiosamente, ninguno de los presentes conocíamos el cuento, por lo tanto éramos incapaces de decir si Disney había vuelto a destrozar o no otro cuento tradicional. Como es fácil encontrar estos cuentos en formato electrónico gratis o por una cantidad ridícula de dinero, lo busqué y lo leí en el fin de semana. He de decir que los cuentos del danés, propios o adaptados de las tradiciones, nunca han sido muy de mi gusto. Tienden a la ñoñería y a uno valores excesivamente conservadores para mi gusto. Pero aquí, mezclados con estos, tenemos una historia de aventuras de una niña… probablemente más bien una adolescente, que con voluntad, esfuerzo, ingenio y… cómo no, la ayuda de cosas mágicas, consigue rescatar a su amigo, no consta que lleguen al noviazgo, de las garras de la caprichosa Reina de las Nieves. No. La película no es una adaptación del cuento. Y como inspiración es remota. Son dos historias distintas. Casi se podrían haber ahorrado la referencia. O mejor dicho. Se deberían haber evitado la referencia.

Dicho todo lo cual, no pasa de ser el típico producto entretenido, de moral conservadora, disfrazado con personajes femeninos más proactivos que los de antaño, pero para quienes la felicidad sigue siendo pillar un buen marido que las trate como a princesas. Me quedo con Mononoke, o Nausicaä. Por lo menos estas princesas japonesas tienen otros objetivos más solidarios en la vida.

Cruzando Hardangervidda en tren

El palacio de la Reina de la Nieve en el cuento está más allá del Círculo Polar Ártico, pero en la película está en unas montañas cercanas, tal ven en Hardangervidda. Puestos a imaginar.

[Libro] 100 Cartoons by Cartooing for Peace for Press Freedom

Cultura, Literatura

O lo que es lo mismo, 100 viñetas de Cartooing for Peace/Dessins pour la Paix por la libertad de prensa y de expresión.

Por lo menos "dejarnos" soñar...

La pelea por las libertades es algo que se hace de modo constante. Y a ser posible con imaginación. Y humor. Que no quiere decir que la pelea no sea seria (Bajada del Canal Imperial de Aragón, 2006)

Notaba yo estos meses atrás que me venía a faltar en las estanterías de la sección de fotografía de mis librerías y quioscos habituales el número cuatrimestral de turno  de la serie 100 fotografías por la libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras. Como estas publicaciones vienen del extranjero, salvo que te pongas a indagar nunca sabes si hay algún problema con la distribución o es que han dejado de editarla y publicarla. Hasta que hace unos días, pasando por la sección de historietas, cómics, tebeos, o como les queráis llamar, de una conocida librería vi el libro que os traigo hoy. Con el mismo formato y presentación que los que ya os he comentado en numerosas ocasiones dedicados a la fotografía, el último número de la serie no son fotos lo que nos muestra sino viñetas «humorísticas». Entrecomillo lo de «humorísticas» puesto que aunque no son pocas las que te extraen una sonrisa, también hay mucha amargura por los motivos que las provocan. Conflictos armados, sufrimiento personal, hambrunas, estados policiales, violencia contra las mujeres,… Un muestrario de viñetas de las que tradicionalmente podemos encontrar en la prensa periódica sirviendo como voz de la conciencia ante los desmanes que gobiernos totalitarios, y otros que presumen de demócratas de toda la vida, cometen contra sus ciudadanos, contra la humanidad en su conjunto.

Manifestación en la piazza del Popolo

Pero son muchas personas que son detenidas, secuestradas o desaparecidas en los países con déficits en las libertades de expresión y de prensa, cuando los gobernantes o grupos de presión siente que su presencia es una amenaza (Manifestación en la Piazza del Popolo de Ravena por el secuestro de una cooperante italiana).

Si normalmente recomiendo los números habituales, dedicados a la fotografía, por la doble razón de construir tu biblioteca fotográfica a buen precio y colaborar con una buena causa, este no lo recomiendo menos. Hay mucho ingenio, y también arte, en estas pequeñas y habitualmente efímeras obritas, fruto de las tristes coyunturas del mundo de las noticias. Si tuviera que ponerle algún pero, sería que parece que no han contado con o no hay viñetistas españoles en este tipo de iniciativas. No es que no existan. ForgesEl Roto, Gallego & Rey, … son algunos de los que me vienen inmediatamente a la memoria. Muchos otros si me esforzase. Pero no están ahí. No importa. Uno descubre que hay cosas que unen a toda la humanidad. Y la capacidad de utilizar el dibujo, cierto tipo de humor, la ironía, y formas elegantes de apuntar con un dedo honestamente acusador, puede ser una de ellas. A que esperáis. Id a por vuestro ejemplar, antes de que se acabe o lo retiren de las estanterías.

Y decir que esta entrada es especialmente adecuada, tras la liberación de los dos periodistas secuestrados en SiriaJavier EspinosaRicardo García Vilanova, tras 194 días de cautiverio.

Animalitos "transgénicos"

No hay que perder el miedo a la libertad de información. Aunque también puede suceder que el secretismo en las informaciones dé lugar a desinformaciones y rechazos que no siempre están justificados. Son necesarios la transparencia y el rigor (Manifestación contra los productos transgénicos en Zaragoza en abril de 2009)

[Libros] The Endless Universe

Literatura

De un año a esta parte, pero con especial intensidad desde el otoño pasado, fui acumulando para su lectura una serie de novelas del género de la ciencia ficción, y de una variedad que siempre ha sido especialmente querida para mí; la space opera. Aquellas obras de ficción en la que la historia se desarrolla en la profundidad del espacio exterior o en viajes interplanetarios o interestelares. No los he leído de tirón. He ido alternándolos con diversas lecturas que han ido surgiendo, para dar un poco de variedad a esta parte de mi vida. Uno de los primeros que selección es este que os comento hoy. Pero decidí dejarlo para el final, porque de alguna forma es una relectura. Es una versión actualizada de un libro que leí en mi juventud, pero con material añadido. Y es un libro del que guardé siempre un excelente recuerdo; muy buenas sensaciones. Han pasado de veinte a treinta años desde que leí la primera versión, Viaje interminable. No recuerdo la fecha exacta. Y tenía curiosidad de cómo me caería ahora esta historia, leída en esta ocasión en versión original en inglés, pero siendo yo una persona distinta, por mis experiencias, mis conocimientos y mi visión del mundo. Os cuento ahora lo que me ha parecido.

The Endless Universe
Marion Zimmer Bradley
Gateway, 2013
Edición electrónica

La autora, Marion Zimmer Bradley, es una reconocida escritora de obras de fantasía y ciencia ficción. En este caso, construye una historia a base de relatos cortos relacionados entre sí, en el que los protagonistas son los exploradores de la Gipsy Moth, una nave interestelar que navega por el espacio profundo buscando y encontrando nuevos planetas para su colonización por la especie humana. Esta ha encontrado un sistema para viajar de un punto a otro del cosmos de forma casi instantánea. Pero para expandirse necesita que las naves de los exploradores encuentren nuevos planetas habitables o explotables, que instalen el dispositivo, el transmisor, que permita al resto de la galaxia colonizada acceder al nuevo planeta con facilidad. Pero los exploradores están sometidos al viaje espacial a velocidades relativísticas. Son casi como una especie aparte. Sus miembros son adquiridos en sus contactos con los planetas normales entre bebés de menos de un mes, que son sometidos a cirugía genética, modificaciones en su genoma, en su ADN, que les permiten sobrevivir durante una larga, larga vida, de varios cientos de años en una nave en las profundidades del espacio, sometidos a una baja gravedad y a altos niveles de radiación. Por sí mismos, son estériles, ya que su descendencia estaría constantemente en riesgo de padecer graves mutaciones. Y también sufren el aislamiento del resto de la humanidad derivado de los efectos temporales de las velocidades relativísticas. Siete años de tiempo nave pueden equivaler a más de cien años en tiempo planetario. No pueden crear relaciones estables con los gusanos de tierra, porque cuando vuelven a un planeta ellos apenas han envejecido, mientras que sus habitantes pueden haber muerto todos y haber habido un total recambio generalcional.

Valle de Aísa

Estas fotografías de hace casi 20 años, de una caminata por el valle de Aísa, me han parecido curiosamente apropiadas para esta entrada, dedicada a la exploración y a abrir nuevos mundos para la humanidad.

Dentro de la nave, se crea un universo específico en el que la necesidad de colaboración y de formación personal y profesional es esencial para sobrevivir, pero también son muy importantes las relaciones interpersonales, los profundos lazos que se generan cuando los más veteranos crían y educan a los más niños, generar un fuerte sentido de pertenencia a la comunidad de la nave y al proyecto, para que este pueda salir adelante en tan duras situaciones. No obstante, de vez en cuando, algún explorador abandona la nave. Algún planeta «tiene escrito su nombre».

La única diferencia notable entre The Endless Voyage (Viaje interminable)The Endless Universe (Universo interminable) es que hay un relato corto más, el que hace el segundo lugar en esta última. El tiempo que abarca la acción entre todos los relatos, que es el que pasa entre su despegue de un planeta plenamente colonizado y su regreso a otro, con tres intentos fallidos de abrir nuevos mundos, es de unos siete u ocho años. El protagonista principal, desde cuyos ojos presenciamos los acontecimientos, aunque no está escrito en primera persona, es poco más que un adolescente cuando despegan del mundo en el que transcurre el primer relato. Y ya es un curtido explorador, aunque joven todavía, cuando vuelven a un mundo habitado en el quinto. Pero los protagonistas reales es la comunidad. Es una historia de dificultades, de superación de las mismas, de lucha por la supervivencia.

Los temas que trata la novela son principalmente las relaciones humanas y la sensación de pertenencia a los grupos por un lado, y uno muy típico en los autores de ciencia ficción y muy difundido entre los amantes de la ciencia, la necesidad del ser humano de abrir constantemente nuevas fronteras para evitar la decadencia. La necesidad de explorar. Y el universo, el cosmos como es preferentemente llamado en el libro, es virtualmente un mundo con fronteras infinitas, que nunca podrán ser abarcadas. Y por lo tanto, la opción para la supervivencia eterna de la especie humana.

Valle de Aísa

Aquel año, el invierno comenzó anómalamente seco. Estas fotografías están tomadas en diciembre, y prácticamente no hay nieve en los picos de más de dos mil metros de altitud.

A mi este libro siempre me ha gustado y me sigue gustando. Es cierto que he perdido buena parte de la ingenuidad de la juventud, y hoy en día el personaje principal me parece lo más flojo de la novela. Más que sentir sus cambios, su progresión como ser humano, me da la impresión de encontrarme simplemente ante un individuo un poquito flojito. O simplemente es que la escritora no destaca especialmente en el desarrollo de personajes y caracteres y sin embargo es capaz de construir un universo a su alrededor que me resulta apasionante. Que me transmite verosimilitud.

En este sentido, hay que pensar que estos relatos se escribieron en la década de los años setenta del siglo XX, y que por lo tanto ha habido importantes avances en estas décadas sobre nuestra visión del cosmos. Universo lo denominamos actualmente casi por sistema, aunque recientemente se haya rescatado la marca Cosmos para una serie de televisión de divulgación científica. Pero en general no resulta desfasada. Y hay cuestiones que se han convertido recientemente en temas de mucha actualidad. Por ejemplo, lo de la cirugía genética para aumentar la resistencia a las radiaciones. El ser humano es muy sensible a la radiación ionizante. Pero se han encontrado organismos mucho más resistentes capaces de seguir vivos con dosis de radiación 50.000 veces superiores a las que bastarían para matar a un ser humano. Recientemente se ha informado que en laboratorio se ha provocado la evolución de cepas de una bacteria tan corriente como Escherichia Coli (artículo en Neofronteras), para aumentar notablemente su resistencia a las radiaciones casi hasta esos niveles. No es tan difícil imaginar un futuro en el que se pueda intervenir en el genoma humano para favorecer su supervivencia en ambientes más hostiles.

Como veis, este libro tiene una de las características más importantes de la ciencia ficción. Te hace soñar. En futuros que no sabremos nunca como serán, que desconocemos cual es su probabilidad de que sucedan, pero de los que tenemos la sensación de que hay un cierto grado de verosimilitud de que puedan suceder. Y eso es lo que te hace soñar. Imaginar que algo maravilloso no sólo es fantasía, sino que también, con la ciencia y el esfuerzo humano puede llegar a pasar. El principal enemigo de los sueños son los propios seres humanos, su codicia, su cortedad de miras, y su actitud depredadora con los recursos que la naturaleza ha puesto a su alcance y que pueden limitar su capacidad de conquistar algo más que este planeta.

Valle de Aísa

Soñamos con ir a las estrellas, con habitar nuevos planetas, y no sabemos todavía si podremos conservar este en «buen estado» durante mucho tiempo. Me da que reflexionar.

[Libro] El vino de la soledad

Literatura

Descubrí la Suite Francesa de Irène Némirovsky hace unos años durante una estancia hospitalaria de mi padre, y a propósito de la edición de aniversario de la editorial Salamandra de algunas de las más destacadas novelas de su catálogo en formato de bolsillo. Esta gran epopeya inacabada de la Segunda Guerra Mundial me impactó mucho, y situó a la escritora apátrida de origen ruso y lengua francesa entre mis favoritas. Nos anuncian para dentro de unos meses una versión cinematográfica de esta obra que, cuanto menos, tiene un reparto interesante. Pero de momento he decidido leer otra obra de la escritora, que me pareció a priori interesante.

El vino de la soledad
Irène Némriovsky; traduciión por José Antonio Soriano Marco
Ediciones Salamandra, 2013
Versión electrónica

La novela sigue la historia de una familia, formada por una esposa de buena familia venida a menos, un esposo de la burguesía y empresariado judío dedicado a los negocios, una hija, la narradora, muy jovencita cuando comienza el relato con unos 8 años, y la institutriz francesa de la niña. Comienza el relato poco antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, cuando la familia en una ciudad ucraniana a orillas del Dnieper, con todas las pintas de ser Kiev. Y a lo largo de unos diez años los acompañaremos en su periplo por esta ciudad, San Petersburgo, y su exilio tras la revolución soviética, primero en Finlandia, y finalmente en París. La hija, la narradora, probablemente una alter ego de la propia novelista, carece del cariño de la madre, una mujer voluptuosa, que ante la dedicación del marido a los negocios y al juego, acaba conviviendo con un primo más joven como amantes. Y por lo tanto, siente que su única fuente de cariño y afecto es la institutriz francesa que muere finalmente en San Petersburgo, desencadenando un fuerte odio de la hija hacia su madre y su amante, buscando una venganza contra ambos cuando se presente la ocasión.

Un tranvía bajo la lluvia en Helsinki

No he pisado nunca suelo ruso o ucraniano, y tal como está el patio tampoco apetece mucho, pero sí que conozco Finlandia, la primera estación de paso en el exilio de la escritora y de sus personajes en la novela. En la fotografía, un tranvía bajo la lluvia en las calles de Helsinki. Que en la novela recibe el nombre sueco de Helsingfors.

El periplo de la familia es similar al de la propio Némirovsky en sus años jóvenes. Y parece que consta que tampoco gozó del cariño y la compañía de sus padres siendo criada por institutrices extranjeras. Por lo tanto, parece haber mucho de autobiográfico en esta novela. Una novela dura, en la que vemos crecer en una niña primero, adolescente después sentimientos fuertes de odio, contrastando constantemente la inmadurez de la joven con las actitudes envejecidas y resabiadas consecuencia de los fuertes sentimientos que la falta de afecto materno le suscitan. Conmueve y horroriza al mismo tiempo el relato, en el que te sumerges previamente, y que es una muestra más de la excelente capacidad narradora de la malograda escritora.

A mí me parece un libro muy recomendable, e indudablemente en el futuro iré leyendo alguna obra más de esta interesante escritora.

La Torre Eiffel surge entre la niebla

Y cómo no, el destino final de la escritora y su familia, y también de su familia de la novela, entre las calles de París.

[Libro] Eight girls taking pictures

Fotografía, Literatura

Me encuentro una referencia a este libro, no traducido por el momento al castellano, en uno de mis paseos por internet buscando recomendaciones fotográficas. Se hablaba de él como un acercamiento a la vida y obras de forma novelada, e introduciendo elementos ficticios, de algunas de las fotógrafas más destacadas del siglo XX. No había leído previamente ninguna obra de su autora, Whitney Otto, de la que únicamente me constaba que una de sus primera novelas de éxito fue trasladada al cine en una película de 1995  que vi por televisión hace ya bastantes años, que me llamó moderadamente la atención, más por la potencia de su reparto de actrices de reparto, que por su historia misma, o por su protagonista. En cualquier caso, por el atractivo asociado a la vida y obra de alguna de las fotógrafas referenciadas en la novela, decidí que a lo mejor tenía interés y me puse a la tarea de leerlo.

Eight girls taking pictures
Whitney Otto
Scribner Books, 2012
Edición electrónica

El libro nos presenta ocho historias independientes entre sí, aunque en algún caso interrelacionadas en mayor o menor medida, sobre ocho mujeres que se dedican de una forma u otra a la fotografía a lo largo del siglo XX. Todas ellas están basadas en fotógrafas reales, aunque reciben nombres inventados y los hechos narrados son ficticios, aunque encajen más o menos confortablemente en la biografía real de las fotógrafas reales. En cada historia vemos como cada una de estas mujeres pelea por encontrar su lugar en el mundo, buscando un equilibrio entre sus inquietudes y aspiraciones personales y profesionales, su familia, sus relaciones amorosas, el entorno social y político que las rodea.

Jardín de Villa Widmann

El colmo de la sofisticación según propone la autora para la mayor parte de sus personajes semiinventados es viajar por Europa; y se hincha en tópicos sobre villa y jardines italianos. Aunque no menciona el recoleto jardín de Villa Widmann en el «naviglio» del Brenta, cerca de Venecia. Pero no en Venecia.

Conforme leí la novela identífique sin ningún problemas las alter ego de fotógrafas bien conocidas como Imogen Cunningham, Tina ModottiLee MillerRuth OrkinJudy DaterSally Mann. No conocía la vida ni el trabajo de Madame Yevonde, ni de Grete Stern. La autora de libro, en un apéndice del libro, reconoce que seis de los personajes están basados en seis de las fotógrafas mencionadas. Pero no menciona en este apéndice el haber basado dos de sus personajes en DaterMann, casualmente las dos únicas que permanecen vivas y en activo, y cuyas adaptaciones ficticias han sufrido más alteraciones sobre la realidad. Pero aun así son todavía reconocibles sin problemas para el lector informado.

He de decir que el libro me ha parecido irregular. Creo que la autora no busca sus lectores entre el conjunto de la población sino que lo dirige de forma específica hacia un grupo muy definido; mujeres con una mentalidad liberal, según el concepto norteamericano de la palabra, de su propio país, Estados Unidos. A este grupo diana propone estas ocho mujeres, a las que une la fotografía como profesión o interés principal, como potenciales role models. Esto hace que en ocasiones haya leído con asombro algunos de los planteamientos de la escritora. Abundancia de tópicos cuando describe los ambientes y lugares «exóticos» como Méjico, RomaBerlínParís,… Muchos lugares comunes respecto la personalidad y los caracteres de otros personajes famosos, con sus nombre propios o con nombre también inventado. O respecto a los comportamientos y caracteres de las personas de origen extranjero. Este tipo de cosas, pensadas más hacer sencilla la lectura a su público, o quizá para reafirmarlo en su sistema de creencias. O tal vez sea un indicador de las limitaciones de la propia escritora, que se ha quedado en su investigación para la escritura en lo superficial.

Tiergarten

Y no sé por qué es capaz de ver una ciudad dentro de una ciudad en el Tiergarten, cuando es casi un bosque en medio de la ciudad de Berlín.

También hay algunas incongruencias. Mientras que convierte al personaje de Lee Miller en un personaje de ficción,  Lenny Van Pelt, y así lo mantiene durante varios de los episodios, de repente va y la menciona expresamente como influencia para una de las fotógrafas más modernas. Introduciendo una incoherencia en el universo creado. También es notable la relativa androfobia que manifiesta, ya que en su mayor parte los compañeros de profesión masculinos de las protagonistas parecen dotados fundamentalmente de cualidades negativas y contrarias contra las mujeres que fueron sus colegas, sus discípulas, sus esposas o sus amantes. Particulamente me parece ridículo que Man Ray, una persona que dio muchos pasos adelante en el mundo del arte, y que fue amante de Lee Miller, frecuente modelo en sus fotos, reciba el absurdo nombre ficticio de Tin Type, un proceso fotográfico antiguo y que en absoluto se corresponde con el progresismo del artista. No quiero no esto defender a los personajes históricos o masculinos. Todos ellos, al igual que los femeninos, tendrían sus virtudes y sus defectos. Lo que no me gusta es la falta de ecuanimidad de la escritora.

Creo que el resultado final de la lectura es de haberme encontrado ante una oportunidad perdida. Si quieres novelar, o reconstruir, o insertar un elemento especulativo de ficción en la vida de un personaje público, tienes que conseguir una serie de objetivos. No tiene que ser verdad, pero tiene que tener coherencia y razonable verosimilitud, que es distinto. Tiene que aportar algo nuevo. Tiene que hacer más interesante el acercamiento al personaje público que su auténtica biografía. Hace unos años se hizo un ejercicio similar, en forma de película de cine, con la figura de otra fotógrafa, Diane Arbus. Aunque tenía su interés, tampoco consiguió convencer del todo ni a crítica ni a público. A mi por lo menos no me convenció del todos. Y creo que con este libro pasa lo mismo.  Multiplicado por ocho. Y sin la originalidad de algunos planteamientos de aquel filme. De todos modos, el libro es irregular, y de las ocho historias hay alguna que he leído con interés. Pero en su conjunto algo falla.

Central Park

Y,… bueno, parece que conoce mejor su patria, y más convincente resulta la imagen de las vistas de Central Park desde la ventana del alter ego de Ruth Orkin.

[Libro – cine] No lo comprendo, no lo comprendo – Akira Kurosawa

Cine, Literatura

Hay un libro clásico de obligada lectura para los amantes del cine. Se trata de El cine según Hitchcock, un libro que partía de una conversación que duró días y un total de 50 horas de charla, a partir de unas 500 preguntas que el maestro francés François Truffaut quiso hacerle al excéntrico maestro británico del suspense. Lo leí en su momento, hace ya unos diez años en su versión de bolsillo, y me encantó.

El también director Cameron Crowe, bien es cierto que unos cuantos escalones por debajo que el francés, quiso repetir la experiencia con el genial Billy WilderCrowe, además de no tener la potencia como director que el resto de los mencionados, tampoco tiene la capacidad inquisitiva, la curiosidad y el talento que tenía Truffaut, así que aquí el diálogo era más asimétrico. Pero Wilder tenía un modo de ver la vida y el cine, y un talento e imaginación como contador de historias, que estas Conversaciones resultaban tan amenas e interesantes para el cinéfilo como las anteriores. También lo disfruté muchísimo, y también lo recomiendo calurosamente.

Ave muerta en el Patio de las Armas

Kurosawa hizo películas con colores magníficos. Pero también hay clásicos del maestro japonés con una fotografía en blanco y negro magnífica.

La fórmula parece que se fue difundiendo, y existen también un par de libros de conversaciones con Woody Allen. No hace mucho que me regalaron uno de ellos, que tengo pendiente de enganchar. El problema es que me he acostumbrado a la comodidad del lector de libros electrónicos, y ahora no encuentro momento para cargar con el tochete en papel.

Curiosamente el libro que traigo aquí hoy, engarza con esta tradición de conversar con los directores de cine, o estos entre sí, y es una versión en forma de árboles muertos. No es electrónico. Pero es un librito pequeñito y que se lee en poco tiempo. Y muy intersante.

No lo comprendo, no lo comprendo
Akira Kurosawa en conversación con Donald Richie, Nagisa Oshima y Gabriel García Marquez
Traducción de Alfonso Fornieles Ten y José Jesús Fornieles Alférez
Editorial Confluencias, 2014

En este pequeño volumen que se puede llevar sin que moleste en cualquier bolsillo o bolso pequeño, encontramos tres entrevistas al maestro japonés Akira Kurosawa, recopiladas en un único volumen. Una en 1960, con uno de los principales expertos occidentales en cine japonés, Donald Richie. La segunda, la más profunda y prolongada, de 1991, nos traslada a un diálogo entre dos directores japoneses de dos generaciones distintas. Nagisa Oshima entrevista, con una perspectiva muy histórica, en la que tiene mucha importancia los primeros tiempos de Kurosawa como ayudante de dirección y como escritor de guiones. Finalmente, hay una breve entrevista que Gabriel García Marquez tiene con el director japonés.

Inmigrante y taberna

Al paseíco fotográfico de Fotógraf@s en Zaragoza me llevé una cámara con película en blanco y negro, la Canon Demi EE17 de medio formato, que me proporciona hasta 78 exposiciones en un carrete tradicional de 36.

Kurosawa es un director muy importante para mí. A veces cuento que, en mi adolescencia, el cine de barrio al que acudía todos los domingos desde mi infancia para ver peplumsspaghetti-westerns se convirtió inopinadamente y contra todo pronóstico en lo que se llamaba entonces cine de arte y ensayo. Duro unos pocos años, antes de volver al cine comercial más habitual, y luego languidecer durante un par de décadas como una de las dos salas de cine X de Zaragoza. Pero en esta época de arte y ensayo, para mí y mis vecinos tal concepto no existía. Simplemente era el mismo cine de siempre, al que íbamos los domingos, echaran lo que echaran. Y eso me llevo a ver una serie de películas altamente improbables para un adolescente de barrio en la transición española. Que probablemente marcaron, y mucho, mi gusto por el cine posterior. Y una de aquellas películas, una de las que más me marcó, fue Dersu Uzala, de Kurosawa. Todo un descubrimiento. De puesta en escena, de ritmo, de transmisión de ideas y sentimientos, de representar la naturaleza, el cambio de la actitud del hombre hacia la misma,… muchas cosas. Son muchas las películas del directora japonés que he visto después. No todas ni de lejos, porque fue extraordinariamente prolífico. Pero ha sido siempre uno de los autores más cercanos a mis sentimientos. Así que para mí esta ha sido una lectura necesaria.

De las tres conversciones, la más intensa e interesante es la de Oshima, un director muy recordado por su versión del caso de Sada Abe, pero que yo fundamentalmente asoció a la muy notable Merry Christmass Mr Lawrence (Feliz Navidad, Mr. Lawrence). En cualquier caso, una recomendación importante para los cinéfilos de pro.

"Selfie" y amigos en hotel París en calle San Pablo

Y que cargada con Fujifilm Neopan 100 Across, expuesta a IE 80, y revelada en Rodinal 1+50, ofrece unos negativos estupendos que escaneo a 6 megapixeles. No la mejor solución para situaciones con poca luz, pero el f/1,7 de la Demi y su carencia de espejo, permite disparar a 1/30 de segundo y hacerla relativamente versátil, ofreciendo nitidez y poco grano.

[Libro] El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas

Literatura

Después de haber leído la última novela de Haruki Murakami, y aunque me gustó, me quedó la sensación de haber leído una obra de las obras que menos se adapta a lo que se espera del autor japonés. Esas combinaciones entre los fantástico y la realidad en las que se mueven sus solitarios personajes masculinos y sus fascinantes mujeres. Y decidí compensarlo leyendo una de sus novelas más antiguas, en la que abundan los elementos fantásticos o de realidades alternativo.

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Haruki Murakami; traducción de Lourdes Porta
Tusquets Editores, 2009
Versión electrónica, 2013

Devórame

Aprovecho una entrada en la que nos movemos por una ciudad e Tokio alternativa, para mostrar unas fotografías de una Zaragoza, que de alguna forma me pareció ese sábado por la mañana como de un universo alternativo.

A capítulo alternos se nos van contando dos historias. La del despiadado país de las maravillas en las que en un Tokio alternativo, un hombre del que desconocemos su nombre trabaja para una organización cuasigubernamental que se dedica a procesar información, y que recibe un encargo de un extraño científico que esconde su laboratorio en las cloacas de la ciudad, amenazado por una organización criminal alternativa, los semióticos, y por los extraños tinieblos que viven en la oscuridad del subsuelo tokiota. Como consecuencia de este encargo todo el mundo de este hombre se verá, acomodado en su soledad de divorciado, se pondrá patas arriba, con la única luz de una interesante bibliotecaria que le ayudará a intentar recomponerlo. En paralelo, un hombre sin nombre también llega a una extraña ciudad, el fin del mundo, rodeada de una alta muralla, donde será despojado de su sombre, que tiene una personalidad propia, y donde recibirá el encargo de leer los sueños guardados en los cráneos de unicornios muertos. Ayudado por una interesante bibliotecaria que, lamentablemente, como el resto de los habitantes de la ciudad, vive feliz y en paz y serenidad, pero carece de corazón. El lector no tardará en sospechar que ambas historias forman parte de un todo, y están muy íntimamente relacionadas.

Sex Shop

«Armado» de la Leica M2 con un el veterano y sencillo pero eficaz Leitz Elmar 50/3,5, con un carrete de saturados negativos en color Kodak Ektar 100, nos movimos bajo una lluvia fina e intermitente, poco habitual en la ciudad.

En esta novela de 1985, sí que estamos ante el Murakami que uno espera, el del realismo mágico, o simplemente fantasía, con toques de ciencia ficción o anticipación, el de los hombres solitarios y con problemas, el de las mujeres enigmáticas y fascinantes, el de las ricas metáforas, el de la música que impregna sus obras, y no sólo la de jazz,… Un novela que bajo la forma de novela negra con tonos de humor no meno negro en ocasiones o de obra de franca fantasía, nos lleva a una reflexión sobre los conceptos de identidad, de la emoción, de la soledad, de las relaciones entre personas y con las mujeres, el de los mundos ficticios que construimos quizá para huir de una realidad que no siempre nos gusta o nos acomoda. Una novela que sigue estando presente una vez que termina su lectura y en la que por apasionante y atrapadora que resulte su trama, es sólo un excusa para explorar una serie de conceptos y sentimientos. Una novela en lo que no importa es el final, relativamente previsible, sino el camino. Un camino lleno de imágenes e imaginaciones muy ricas.

Yo me lo he pasado bomba. Pero ya se dice de Murakami que o lo adoras o lo aborreces. Adivinad en que posición me encuentro yo.

Bajo el paraguas rosa

Que nos sorprendió con notas de color no habituales. Desgraciadamente, Zaragoza no destaca en su conjunto por sus colores. O esa sensación tengo yo. Los echo de menos. Aunque el Tokio de Murakami también resulta un poco gris, salvo el rosa de la «chica gorda», y algunos otros apuntes de color…

[Libro] Los viajes de Tuf

Literatura

Sigo insertando de vez en cuando en mi lista de lectura libros de ciencia ficción del género de la space opera, como vengo haciendo desde este otoño pasado. Y además en esta ocasión, escrito por uno de los autores de moda, no por sus novelas y relatos de ciencia ficción que son muchos, sino por sus obras de fantasía. No me refiero a otro que no sea el inefable George R. R. Martin. Os cuento de que va este individuo tan característico que es el ingeniero ecológico, anteriormente mercader, Haviland Tuf.

Los viajes de Tuf
George R. R. Martín; traducido por Alberto Soler
Ediciones B., 2012
Edición electrónica

Estamos ante una colección de relatos con un protagonista común. Un altísimo, grueso y flemático mercader, Haviland Tufreconvertido a ingeniero ecológico cuando en el transcurso de una aventura que no voy a destripar se hace con una gigantesca nave espacial de 30 kilómetros de longitud, el Arca, concebida como una monstruosa arma de guerra biológica y ecológica mil años atrás. Además de narrar la aventura en la que Tuf se hace con la propiedad de la nave, básicamente hay varios relatos que suponen una historia común, cuando interviene en varias ocasiones en un mundo amenazado de hambruna por una superpoblación basada en motivos religiosos. Intercalada con esta historia, hay otros episodios, otras aventuras que le surgen en su «nueva profesión», la de «arreglar» desastres ecológicos de carácter planetario.

Brazo del río Ebro en el monasterio de Rueda

Ya que el libro aborda los temas ecológicos nos iremos a los paisajes; paisajes indefectiblemente alterados por el hombre. Como este brazo del río Ebro bajo la lluvia que baña las tierras del Monasterio de Rueda, entre Sástago y Escatrón.

Este es un muy entretenido libro de relatos, que no se escribieron en el orden en que aparecen en el libro, pero que en su conjunto nos ofrecen una más que razonable unidad y coherencia, y que cumple con dos objetivos. Uno, el ya mencionado de entretener. La mayor parte de los relatos tienen un ritmo razonablemente ameno, moviéndose entre la aventura, el humor y la ironía. Evidentemente, el gigantesco Tuf, y sus gatos, especialmente el inquietante Dax, es un personaje tremendamente logrado. Probablemente un alter ego fantástico del autor, patológicamente honesto y franco, amante de las setas y la cerveza, convencido vegetariano, y dotato de una perspicacia y astucia que todos sus oponentes se empeñan en despreciar. El segundo objetivo es el de criticar. A pesar de que ya tienen 30 años algunos de estos relatos, hay una crítica ácida y severa a los desmanes ecológicos del ser humano como especie depredadora y escasamente respetuosa de la vida, se diga lo que se diga. Aderezada con la ironía de los paralelismos religiosos, por no decir de los fanatismos religiosos, y la incapacidad generalmente atribuida a los políticos de no importa que raza, etnia o cultura.

No vamos a decir que estemos ante una obra maestra de la literatura. Pero si ante una lectura divertida y con razonable sentido y talento, que hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción y de algún otro que se acerque al libro sin prejuicios.

Saladas de Sástago-Bujaraloz

O las saladas esteparias entre Sástago y Bujaraloz al atardecer, ya con un cielo más despejado.

[Fotos/Arte] San Valero y Pablo Gargallo, quizá una nueva tradición

Arte

No sé cuantos años hay que repetir un conjunto de acciones para que se convierta en una tradición. Aunque sea a nivel personal o de un grupo de amigos. Pero es el segundo año consecutivo en que aprovechamos la entrada gratuita de los museos municipales en Zaragoza con motivo de la fiesta local de San Valero para pasar un rato, antes de tomar el vermú, en el Museo Pablo Gargallo.

Os lo cuento con fotos. Me bajé con dos cámaras, una digital, fotos en color, y otra para película tradicional, fotos en blanco y negro.

Calle Alfonso I

Del día de San Valero, fiesta local en Zaragoza, se dice que es ventolero, por la frecuencia con la que se ve animado por el cierzo. Pero este año fue la lluvia la protagonista, como se ve en esta vista de la calle Alfonso I.

Música popular en la plaza de San Felipe

Música popular en la plaza de San Felipe, ante la fachada del museo Pablo Gargallo, con danzas folclóricas, a pesar de la humedad y la lluvia intermitente.

Museo Pablo Gargallo

«El Profeta» nos recibe en el hermoso patio del renacentista palacio de los Condes de Argillo que acoge las instalaciones del museo.

Museo Pablo Gargallo

Fotografía y escultura son dos disciplinas que se llevan bien. A poco que haya una luz razonable y espacio para evolucionar, los resultados pueden quedar muy bien.

Libro liberado - Museo Pablo Gargallo

Curiosa iniciativa del museo, los «libros liberados», libros que supongo en su mayoría catálogos de exposiciones que les son enviados y que por el motivo que sea los ponen a disposición de los visitantes por si les interesa y los quieren. No son propiamente de la iniciativa «bookscrossing» porque carecen de la etiqueta identificativa para su seguimiento. Yo cogí un catálogo de un artista visual que no conocía, Jesús Segura. Pendiente todavía de echarle un vistazo con detalle.

Museo Pablo Gargallo

Me gusta bastante la escultura de Gargallo, aunque algunas épocas más que otras. Y desde luego, siempre me detengo un rato en torno al rostro de Alice Prin, usualmente conocida como Kiki de Montparnasse.

Museo Pablo Gargallo

Estas jornadas de «puertas abiertas» llevan bastante gente a las instalaciones del museo. Y más cuando siendo fiesta local, la gente sale a la calle a celebrar, y se encuentra con un día desapacible.

Museo Pablo Gargallo

Casi todos los visitantes son locales, pocos turistas visitan la ciudad a mitad de semana en el mes de enero.

Museo Pablo Gargallo

Pero aun se pueden reconocer rostros exóticos entre los visitantes del museo.

Museo Pablo Gargallo

No pensaba yo que saliesen las fotografías en blanco y negro tomadas dentro del museo con tanta calidad; la luz no es mucha, y el equipo no muy preparado para la luz escasa, pero mira oye…

Plaza San Felipe

Finalmente, se acerca la hora del vermú, y hay que decidirse a salir al mundo, donde la lluvia se va haciendo más débil, pero la verdad es que está desapacible aunque no haga mucho frío.

[Libro] Los años de peregrinación del chico sin color

Literatura

A estas alturas, nadie puede negar que Haruki Murakami, que se ha convertido en uno de esos eternos candidatos a que apunto estuvieron l nóbel y ese tipo de premios, es una de de los escritores más comentados, influyentes y leídos de la actualidad. Lo cual es algo que encuentro paradójico, puesto que pocas de sus obras son fáciles de leer y digerir. El tipo de ficción que escribe entra del género que se ha dado en denominara con un oxímoron; el realismo fantástico o mágico. Es decir personajes que viven en un mundo en el que los elementos fantásticos conviven o se integran con lo que aparentemente es la realidad. Pero los estos personajes viven conflictos íntimos que son reales, que derivan de vivencias que están ahí, con las que han de convivir y resolver (por la frecuencia del género en la literatura hispanoamericana, algún autor anglosajón ha dicho que el «realismo mágico» es fantasía escrita en español). O no. No es fácil. Ni plantear las situaciones, ni leerlas. Por lo menos para mí. Pero hace tiempo que me tiene enganchado, a pesar de que mis sensaciones con algunas de sus obras son contradictorias. En los últimos meses, nos ha llegado su última obra, y desde luego, he ido a por ella.

Los años de peregrinación del chico sin color
Haruki Murakami; traducción de Gabriel Álvarez Martínez
Tusquets Editores, versión electrónica, 2013

Estación

Las estaciones de tren son la vocación del protagonista de la película, así que haré un recorrido por estaciones visitadas durante mis viajes el año pasado, como una lluviosa estación de Vicenza, Italia, en Semana Santa.

El relato nos cuenta la histora de Tsukuru Tazaki, un ingeniero civil en Tokio especializado en estaciones de ferrocarril, algo que le apasiona desde su infancia, que vive en relativa soledad hasta que a sus más de 35 años comienza una relación con Sara, una atractiva mujer que trabaja en una agencia de viajes, y que le lleva a recordar unos dramáticos acontecimientos que vivió en su juventud, y que a punto estuvieron de acabar con su vida. En su adolescencia, en Nagoya, vivió una profunda amistad en una pandilla con otros dos chicos y dos atractivas chicas. Estuvieron muy unidos hasta que se separó de ellos al ser el único que se trasladó a Tokio para estudiar lo que le gustaba. Aunque no perdió el contacto con el grupo, en una de las visitas a su ciudad natal se encontró con que sus amigos no querían volver a verlo ni que el los buscase o supiera de ellos. Este hecho le sumió en una depresión de la que salió vivo a duras penas. En parte se recuperó gracias a un compañero de universidad, Haidi, que un día también desapareció de su vida sin explicaciones. Sara considera que su relación no puede seguir adelante si no resuelve los fantasmas que le oprimen por aquellos hechos, lo que lo lanza a una búsqueda de lo que pasó.

Waverley Station

O la impresionante cubierta de la estación de Waverley, en Edimburgo (Escocia), durante el principio del verano.

Se podría decir que esta novela, sin dejar de tener los elementos estilísticos propios de la obra de Murakami, es la menos característica y fiel a ese estilo. Paradójicamente, creo que hace de ella la novela más fácil de leer y de comprender por el lector no avisado. Elementos que son característicos de la obra de Murakami

la referencia a la música, a una obra musical en concreto. En este caso, Les Années de Pelerinage de Franz Liszt que aparecen en parte del título de la novela. Así como alguna interpretación de jazz, alguna obra de Monk en esta ocasión,

el protagonista atribulado, con algún trauma juvenil, retraído y con dificultades para las relaciones, especialmente con el sexo opuesto,

la búsqueda de un lugar en el mundo, en un mundo a veces muy despersonalizado, gris, aunque aquí y allí aparecen notas de color o de esperanza,

y, en dosis mucho más pequeñas de lo habitual en la obra de Murakami, notas que proceden del mundo de lo onírico o lo fantástico, o momentos en los que se confunde lo que es real y lo que es imaginado o soñado.

La evolución de la obra es peculiar. En un momento dado te engancha. Mucho. Porque te da la sensación de que en toda esta historia hay un misterio. Un misterio que hay que desentrañar, que hay que averiguar. Por lo tanto, conforme vamos averiguando, en el «peregrinaje» de Tazaki que lo devolverá a su ciudad natal, y lo llevará a los lagos fineses para acabar de conocer la verdad, quizá en un primer momento pensemos que para este viaje no hacían falta tantas alforjas. Si a eso sumas que la resolución de la novela es a través de un final muy abierto, en el que caben interpretaciones varias tanto sobre lo que va a ser de la vida del protagonista, como de lo que realmente sucedió en su juventud (¿todos los sueños, fueron sueños? ¿todos los delirios, fueron delirios? ¿qué fue fantasía, imaginación, y qué fue realidad?)… Es posible que algunos se sientan defraudados como he leído por ahí.

S-Bahn Hackescher Markt

Y las numerosas estaciones del «s-bahn» berlinés, entre las que se encontraba junto al hotel en agosto la de Hackescher Markt.

Sin embargo, con la reflexión posterior, he tardado una semana en escribir esta entrada desde que terminé de leer la novela, a mí me vale como está. Estamos ante un viaje de descubrimiento de una persona que nunca se ha conocido bien a sí mismo. Cuya visión de quién o cómo es no concuerda con la percepción de quienes fueron sus mejores amigos, ni de su papel en el grupo, ni de cómo era la red de afectos. Y eso es lo que vale la pena del viaje. de la peregrinación. El viaje interior. La peregrinación interior. De la que el viaje o la peripecia externa no es más que un envoltorio o una metáfora.

A pesar de todo, nos deja muchos elementos en el aire. Algunos, porque quizá sea bueno que sea así. Otros, como la historia de Haidi y del padre de Haidi, porque quizá una vez cumplida su misión, se olvida de ellos. Aunque a muchos nos hubiera gustado saber más.

Quizá no la obra más notable o destacada de Murakami. Quizá como dicen algunos, un calentamiento o un entrenamiento después de la intensa 1Q84 y antes de la próxima gran empresa del escritor japonés. Pero de buen nivel en términos absolutos. O me lo parece a mí.

Grand Central Terminal

Y como no, la espectacular «Gran Central Terminal» en el centro de Manhattan, este otoño pasado.

[Libro] El último Catón

Literatura

Dicen los aficionados a la cosa religiosa que todo pecado lleva consigo su propia penitencia. Y en esta ocasión mis pecados ha sido la pereza y la avaricia. La avaricia porque cuando vi que me ofrecían en Amazon Kindle el libro gratis, y como «me sonaba», pues decidí «comprarlo». Como era gratis… La pereza por no haberme informado de qué iba. Efectivamente «me sonaba», pero no tenía ni idea de qué iba. Pero como era gratis… Así que descubrí de que iba la cosa cuando empecé a leerlo. Asumí que había «pecado», y que debía asumir la «penitencia». Leer el libro. Y aquí os cuento cómo he vivido esta «penitencia».

El último Catón
Matilde Asensi
Editorial Planeta; versión electrónica, 2013

La hermana Ottavia Salina dirige la sección de paleografía de los archivos secretos del Vaticano. Perteneciente a una prominente familia siciliana, la octava de nueve hermanos, desde jovencita encaminó sus pasos a la vida religiosa y al estudio erudito del pasado. Pero una crisis mundial, que al parecer pone en peligro la razón de ser de la iglesia católica, hace que sus servicios sean requeridos por las más altas magistraturas del minúsculo estado vaticano. Pronto formará equipo con Kaspar Glauser-Röist, un seco y contundente capitán de la Guardia Suiza, y Farag Boswell, un arqueologo egipcio, de la minoría copta. Alguien está robando las reliquias de la Vera Cruz, y hay que detenerlos. Para lo cual contarán con la guía de Dante Alighieri, y su paso por el purgatorio en la Divina Commedia, donde tendrán que renunciar a los pecados capitales, a través de diversas pruebas en algunas de las ciudades más significativas de la cristiandad.

Santa Maria in Cosmedin

Desgraciadamente no he visitado todos los lugares que los protagonistas de esta aventurilla han de investigar, pero sí algunos. Por ejemplo, la coqueta basílica bizantina de Santa Maria in Cosmedin en Roma.

Sinceramente, dos cosas. La sinopsis que acabo de plantear me parece razonablemente precisa. Ahora que la leo, el planteamiento de la novela me parece una memez de un tamaño descomunal. Leí en una ocasión que, si se reuniesen todas las astillas dispersas por el mundo de las que se afirma que son restos de la cruz en la que se ejecutó a Jesús de Nazaret resultaría que al nazareno lo crucificaron en un bosque y no sobre un poste con un travesaño. Pase que podemos considerar el asunto de la búsqueda de la misteriosa secta que roba las dichosas astillas como un «macguffin» especialmente ridículo para lo que es un recorrido erudito y más o menos aventurero por una serie de lugares más o menos turísticos del Mediterráneo oriental, incluida Italia. Hay otros elementos que me parece que rozan, borden o simplemente se meten de lleno en lo ridículo. Como lo de la familia de la monja protagonista, que se ve venir de lejos, y que te acaba de convencer de que la heroína que nos propone Asensi es una lerda de marca mayor, por mucha habilidad que parezca tener para comunicarse en griego bizantino. Y si nos encontramos que además de los tópicos habituales del género, los mezclamos con el mito de Sangri-La, cambiando el budismo por el paleocristianismo,… pues nos sale un pastiche de mucho cuidado.

Dicho todo lo cual, estamos como de costumbre en este tipo de novelas, ante un producto de comida rápida, consumo fácil y, si no eres muy exigente, digestión fácil. Eso sí… como tenga algún tipo de inquietud o respeto sobre lo que debe ser una novela de misterio con trasfondo histórico, te puedes atragantar con frecuencia. Esto es como ir a comer al macdonald, cosa que no personalmente no hago desde diciembre de 1994, momento en que no nos quedó más remedio por no encontrar alternativa razonable a matar el gusanillo en una fría tarde en Windsor. No son pocos los estómagos literarios que se lo pasarán pipa con esta novela. Los aficionados a los bodrios de Dan Brown y similares disfrutarán. Incluso yo dirían que a lo mejor hasta valoran la supina mediocridad del anterior, ya que por lo menos el nivel histórico de la novela que aquí presento es muy superior. Mi crítica va más contra lo absurdo de muchos momentos de la trama, y contra la estulticia en la definición de los personajes, que contra la erudición en la preparación de la novela. Pero yo he aprendido la lección. Da igual lo barato, o gratis, que me ofrezcan un libro. Si no me aseguro de qué estoy cogiendo, mejor lo dejo en paz. Opinión la mía que no obsta para que la novela haya sido un éxito de ventas y se haya traducido a varios idiomas. Pero el mundo es así… partidario de la comida rápida,… o basura… como prefiráis denominarla. Y no me extrañaría recibir el comentario o mensaje airado de algún entusiasta de este producto de la «literatura patria», de los que opinan que es pecado de lesa majestad o de sedición decir que  un producto nacional de éxito comercial es un bodrio. Ya me ha pasado.

Santa Sofía

Y también visitan Estambul, aunque no Santa Sofia, la única gran basílica bizantina que queda en la antigua Constantinopla o Bizancio, convertida en mezquita musulmana.