[Cine] Challengers (2024)

Cine

Challengers (2024; 22/20240429)

Estamos en el primer día de mayo. Y eso, desde el punto de vista de los aficionados al cine suele ser una mala noticia. Porque durante la primavera la cartelera suele estar bastante anodina. Puedes esperar que se anime con alguna película europea o de cinematografías asiáticas que no encuentre cabida en la distribución cuando las películas norteamericanas dominan el mercado, como sucedió la semana pasada, y como tal vez suceda en alguna otra ocasión antes del final de esta semana. Pero en general es una época de poco interés. Por ello, no esperaba grandes cosas de los estrenos procedentes de Hollywood en estas semanas. Pero nos estamos encontrando que podemos estar, gracias al festivo entre semana, en una semana gloriosa para nuestro grupito de aficionados al cine. Y vamos con el primer ejemplo de ello, dirigida por Luca Guadagnino, muy de moda en la última década. El palermitano no sólo está haciendo propuestas interesantes y muy bien hechas, sino que además está lanzando a intérpretes jóvenes hacia el estrellato con una gran visión a la hora de seleccionar sus protagonistas. Lo cual no quiere decir que todo lo que haga me interese… pero bueno, son cosas que pasan.

De hecho, cuando vi el trailer de la película que nos ocupa hoy, un trailer que muchos han alabado, la película no me atrajo. Todo indicaba que Guadagnino se había lanzado al cine más comercial, había fichado algunos jóvenes intérpretes en ascenso y cuerpos danone, y se había marcado el típico triángulo rectángulo, con una hipotenusa de muy buen ver tentando a dos jóvenes tenistas y comprometiendo la mutua amistad. Posible topicazo argumental con el tirón de ver en ropa interior, y quien sabe si sin ropa interior, a estos guapos protagonistas. Y algo de eso parece que hay, pero… hay muuuuuuuucho más en esta historia llena de sutileza, dobles significados, metáforas visuales, en la que cuesta menos de lo que parece darse cuenta que la hipotenusa (Zendaya), que lo hace muy muy bien, de Oscar, no es necesariamente el personaje más importante del film.

Recorriendo 13 años en la vida de tres tenistas que se conocen en la adolescencia, y con numerosos flashbacks, se va desarrollando ante nosotros una compleja interrelación de sentimientos y caracteres, donde no siempre los dos catetos (Josh O’Connor y Mike Faist) reconocen qué es lo que realmente les pone y les mueve. Pero dado que a ambos parecen gustarles las salchichas, los plátanos y los churros, el espectador mínimamente espabilado pronto se coscara de lo que realmente nos habla la película. Después de todo, por muy espectaculares que sean las secuencias de los partidos de tenis, y por muy bien que lo haga Zendaya, que lo hace de maravilla, ambos son macguffins de primer orden que mueven la historia de los dos jóvenes. Es algo más complejo que todo eso, no quiero en absoluto desmerecer el papel de la joven actriz, que nos deja con la boca abierta por muchos motivos, pero tengo un espacio limitado para dejar mi impresión sobre lo visto.

Dejando pues sentado que estamos ante unas excelentes interpretaciones, todos los aspectos artísticos y técnicos de la película, magistralmente dirigidos y orquestados por Guadagnino, una excelente montaje, una excelente fotografía, una potente banda sonora, un guion soberbio, hacen que lo que parecía un producto más de cine puramente comercial se acerque, gozosamente, a una obra maestra. Quizá no alcance ese estatus… pero se acerca mucho. Una desvergonzada y maestral película de cine comercial y con tirón que algunos pensábamos que ya no existía, dada la afición de Hollywood a las producciones formulaicas, prácticamente indistinguibles unas de otras. Bienvenido el huracán de viento fresco que aporta el director italiano al panorama cinematográfico actual. ¿Que si recomiendo esta película? Sinceramente, no sé qué narices hacéis sentados en el sofá de casa viendo tontería en la televisión. Sorprendentemente, en España ha tenido un estreno comercialmente muy discreto. Será que tenemos suficiente con las patochadas de la clase política nacional, que parecen escritas por Azcona y dirigidas por Berlanga desde el cielo de los amantes al cine.

Nota: O’Connor es también el protagonista destacado de la película de Rohrwacher que vimos la pasada semana. Parece que el irlandés es un valor muy al alza.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] La chimera (2023)

Cine

La chimera (2023; 21/202400421)

No siempre es fácil de digerir el cine de la italiana Alice Rohrwacher. Antes de esta, he visto dos de sus largometrajes y una mediometraje tremendamente simpático. Y siempre ha dejado claro que es una autora que va a lo suyo. Que va a permanecer fiel a su estilo, que va a contar las historias que a ella le apetece contar, que lo va a hacer del modo que ella prefiere, que se mueve ajena a modas, y que no va a permitir que su mensaje, ni en su forma ni en su contenido quede alterado de lo que ella decide. No es fácil de digerir su cine, pero teniendo en cuanta que tiene oficio para dar y vender, por todo lo anterior es cita obligada en las salas de cine cuando estrena nueva película.

Orvieto, ciudad de la Umbria, está en plena Etruria, la región histórica donde habitaron los etruscos. Y, por su morfología, sirve para ilustrar perfectamente las localizaciones de la película de hoy, que están un poquito más al sur, en la región del Lacio.

Suele haber elementos similares en sus historias. La persona de corazón puro que es manipulada por los demás para sacar beneficio de ella. A Arthur (Josh O’Connor), el protagonista de esta película, el dinero sólo le interesa para sobrevivir. Él, básicamente, ama el arte de los etruscos. Y a los etruscos mismos. Y a Beniamina (Yile Yara Vianello), de la que se enamoró y perdió. Pero buscas y colabora con aquellos que rapiñan con el arte para estar en contacto con la belleza y para esperar a su Beniamina. Sólo algunas personas, muy contadas, le mantiene en contacto con la realidad. Como Italia (Carol Duarte), que es portuguesa… o brasileña, no sé muy bien (sé muy bien que la actriz es brasileña; no sé dónde situar al personaje que interpreta),… con sus dos hijos, de distintos padres. Que quiere ser cantante, pero no deja de tener los pies en el suelo. A su modo.

Rohrwacher nos cuenta fábulas. Y las fábulas tiene moraleja. A cada cual descubrirla y asumirla. O no. Para ello, su cine bebe de los clásicos. De los clásicos italianos. De Fellini. Porque hay momentos en esta película que recuerdan mucho a los «recuerdos» del director de Rimini. Pero sin imitar. Adoptando recursos, homenajeando, pero yendo a lo suyo, haciendo lo que le es propio. Es una impresionante directora, Rohrwacher. Sólo le falta que le acompañe el elenco de actores y actrices, que nos son grandes estrellas, si exceptuamos la presencia de Isabella Rossellini, pero que cumplen con nota alta, cada uno en lo que le toca poner de su parte.

Me resulta difícil recomendar esta película, o las películas de Rohrwacher en general. Debería. Porque es muy buena. Pero los gustos del personal están muy alterado por la «comida basura» cinematográfica que nos sirven los grandes estudios norteamericanos. Y uno no puede estar pasivo en estas películas. Como no se puede estar pasivo en las películas de Fellini. Pero eso es lo realmente bueno de esta película. Si entras en el juego… es de lo mejor que podrás ver en el cine en estos tiempos. Quizá no lo mejor en términos absolutos, pero de lo mejor.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Wicked little letters (2023)

Cine

Wicked little letters (2023; 20/202400413)

Esto de no respetar las versiones en la lengua original de las películas, esto de no respetar los títulos, traducirlos para que queden bien en español… No. Las cartas de esta película no son indiscretas, como pregona el título en castellano. Son maliciosas. Incluso malvadas o perversas, como indica el título inglés. Película de época británica, lo cual es un buen antecedente, dirigida por Thea Sharrock, lo cual es un antecedente regular, por esto, e interpretada por dos estupendísimas actrices, inglesa la una, irlandesa la otra, lo cual es lo que nos llevó a la sala de cine.

En los años 20 del siglo XX, tras la Gran Guerra, en algún lugar de Inglaterra, una solterona que vive con sus padres (Olivia Colman) recibe cartas anónimas de carácter fuertemente ofensivo y con un lenguaje bastante salaz y desagradable. La principal sospechosa es su joven vecina (Jessie Buckley), madre de una niña, viuda, irlandesa inmigrada para pasar de la miseria a la simple pobreza. Una mujer que, a pesar de los reveses de la vida, intenta disfrutar de ella, aunque se gane la fama de casquivana y vulgar. Pero que es acusada, sin pruebas, de ser la autora de las cartas, encarcelada preventivamente, prácticamente condenada de antemano y sin juicio. Salvo que una joven agente de policía (Anjana Vasan), que pelea constantemente porque la tomen en serio en la patriarcal sociedad de la época, decide que algo no cuadra y, con la ayuda de un grupo de vecinas, decide encontrar la verdad.

A ver. De este tipo de películas se han visto unas cuantas. Especialmente británicas. Estupendas en general. Y esta, está bien hecha, en el sentido artesano de la palabra; bien filmada, bien fotografiada, con buen sonido… Está excelentemente interpretada, porque a este trío de actrices, incluso la menos conocida Vasan, les sobra oficio por todos los lados. Pero la ves, te entretienes un rato y poco a poco te vas olvidando. No te deja poso. Le falta algo. Le falta profundidad. Y es algo que le pasaba a la película anterior que vimos de Sharrock, una historieta de amor bienintencionada, pero con mucha menos enjundia de la que parecía. Y que conste que no sabíamos quién era la directora de la película cuando fuimos a la sala. No llevábamos ese prejuicio. Es algo que averiguamos después. Ni siquiera en los créditos asociamos a la directora con sus antecedentes.

Es una pena, porque la película tiene mimbres para haber sido algo más. Pero un guion convencional y una dirección funcional sin más le restan potencial y la dejan en un mero pasatiempo, del que nos olvidaremos en poco tiempo. Se deja ver. Entretiene. Y ya está. Te cabrea que desperdicie el enorme talento actoral que acumula.

Nota: Colman y Buckley coincidieron en una película con anterioridad, aunque nunca salieron juntas en pantalla. Porque hacían el mismo personaje, una de joven y la otra de mediana edad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Scoop (2024)

Cine

Scoop (2024; 19/20240325)

No hemos podido ir a las salas de cine desde hace ya casi tres semanas. Así que he tirado de estrenos en plataformas en línea, en Netflix en concreto, para saciar mi necesidad de ver algo de cine. Aunque llegó a la plataforma sin mucho ruido, esta película británica dirigida por Philip Martin presentaba el aliciente de un reparto muy interesante. Y la falta de aliciente de su tema. Pero bueno… había que darle una oportunidad.

Con una película como esta, necesariamente había que ir a pasear fotográficamente por Londres. Pero he pasado de hacerlo por el Londres más aristocrático, y me he ido al «East End», más popular y obrero. Creo.

La película se basa en hechos reales, aunque como advierten al principio, hay cosas que son ficción, que son imaginación, porque no se puede constatar lo que los protagonistas de la historia hicieron en su intimidad, en situaciones no registradas por los medios o no contadas por quienes los vivieron. La historia es la de como los periodistas de la BBC consiguieron una entrevista con el Andrés de York (Rufus Sewell), hijo de la hija Isabel II del Reino Unido, sobre su relación con el millonario y delincuente sexual norteamericano Jeffrey Epstein. Una entrevista que tuvo como consecuencia que se apartará al aristócrata de las actividades de la familia real británica y se le retirarán determinados tratamientos honoríficos. No más alteza real. Se centra la película en la productora de un programa de la BBC, Sam McAlister (Billie Piper), y su empeño para llevar la historia a la pantalla ante la reticencia de sus compañeros, y en reproducir la entrevista que fue conducida por la presentadora Emily Maitlis (Gillian Anderson).

Esta es una de esas películas británicas que no tienen defectos. Pero que más allá de que te supongan 100 minutos de entretenimiento, tampoco van a dejar un recuerdo especial. Con un reparto muy sólido, como es propio de los británicos, y una realización correcta, con sabor a telefilme con pretensiones, es un producto funcional, pero que no parece aspirar a más… y que no consigue nada más. Al fin y al cabo, su realizador procede del mundo televisivo, donde ha dirigido episodios de series y telefilmes, algunos de cierto prestigio. Pero un medio donde el director no tiene la importancia o relevancia que en el largometraje cinematográfico. Y ahí se mueve.

Si sois suscriptores a la plataforma, pues no pasa nada si la veis. Pasáis el rato con un producto digno y ya está. Pero si no… pues tampoco pasa nada si no la veis. Es prescindible. Y aparte está el hecho que el personaje real me resulta definitivamente muy desagradable y eso me resta interés. Por muy buen actor que sea Sewell, que creo que es el intérprete más destacado en esta producción.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] One life (2023)

Cine

One life (2023; 18/20240325)

No me extenderé mucho, que estamos en víspera de vacaciones y viajes, y ando justo de tiempo. Pero este domingo estuvimos viendo este drama con buen rollo británico, a más gloria de su protagonista, Anthony Hopkins. Película dirigida por James Hawes, que aparece como de 2023, por su estreno en distintos festivales, pero que se ha ido estrenando por Europa y algún país sudamericano, en Estados Unidos de forma limitada, durante los tres primeros meses de este 2024. El director es poco conocido, por haber trabajado, mucho, para series de televisión y telefilmes. Por lo visto, más un artesano que otra cosa. Pero buen artesano.

Praga en 1997, incluida una fotografía del cementerio judío.

La película cuenta la historia del que llaman Schindler británico. Nicholas Winton fue un hombre, un corredor de bolsa en sus años mozos (Johnny Flynn de joven, Hopkins de anciano), que en su juventud, en víspera de la Segunda Guerra Mundial, tras un viaje a Praga como colaborador de una oficina para gestionar los refugiados de los desplazamientos provocados por los nazis con la anexión de los Sudetes y la formación del Protectorado de Bohemia y Moravia, estaban perdidos y en mala situación en la capital checa. Muchos de ellos judíos. Vio la presencia de muchos niños en mala situación, su sentido de la decencia le impulsó a hacer algo, y con ayuda de su madre (Helena Bonham Carter) en Londres, y de una serie de voluntarios en Praga (Romola Garai, por poner una de las intérpretes más conocidas), organizó el desplazamiento de niños a hogares de acogida temporales en el Reino Unido. Acogidas temporales que en muchos casos acabaron siendo definitivas. Muchos de esos niños perdieron a sus familias en los campos de exterminio nazis. Consiguió desplazar 669 niños, el último de los trenes programados, con 250 de ellos, fue detenido en la estación de Praga el 1 de septiembre de 1939 por el comienzo de la guerra mundial. El hecho pasó desapercibido. Aunque era conocido el fenómeno de los kindertransport que, por distintas iniciativas, evacuó hasta 10 000 niños de todos los territorios ocupados o amenazados por la Alemania nazi, especialmente judíos. El caso de Winton fue especial porque no se realizó desde ninguna organización con estructura, sino que fue un esfuerzo de particulares voluntarios, en un lugar donde no habían llegado las estructuras más organizadas. Se narra en flashback, con un Winton ya anciano, reorganizando sus objetos de antaño por iniciativa de su esposa (Lena Olin), y que lleva una cartera con un dosier con toda la información a diversos lugares, hasta que una de ellas reconoce el valor, lo lleva a la BBC y a partir de ahí empieza a conocerse el destino de aquellos niños y sus descendientes.

Es una película correctamente funcional, bien hecha, bien ambientada, demostrando el oficio del cine británico para los dramas de época. Lo que decía antes, el director se muestra muy competente, lo que hace unas décadas se llamaba un artesano frente a directores con más aura de autor. Pero bien hecho. Y al servicio del lucimiento de un reparto más que correcto, en el que destaca un octogenario Hopkins, que demuestra que sigue en forma interpretativa a pesar de su edad. Chirría un poquito porque Winton, en 1988, tenía casi diez años menos que los que tiene Hopkins en la actualidad. Pero da igual. Por cierto que Winton fue muy longevo, falleciendo en 2015 a los 106 años.

Una película que se ve bien, que te deja con cierta esperanza en algunos seres humanos, a pesar de la barbarie que se despliega a su alrededor. Pero bueno… también cabría la interpretación pesimista de que sólo unos pocos tuvieran la decencia de revelarse contra la sinrazón político-militar de la época. En cualquier caso, es recomendable. En España se ha estrenado bajo el título vulgar y convencional Los niños de Winton, mientras que el título en inglés, One life, es una referencia más profunda a una frase del Talmud,  And whoever saves a life, it is considered as if he saved an entire world (Y quien salva una vida, se considera como si salvase al mundo entero). Un poco descontextualizada siempre esta frase porque inmediatamente previa a ella en el texto talmúdico hay otra que dice, Whoever destroys a soul, it is considered as if he destroyed an entire world (Quien destruye un alma, se considera como si destruyese el mundo entero). El mundo fue destruido millones de veces en las guerras que se producen constantemente. Incluso por aquellos que tienen el Talmud como texto sagrado, si es que veis en los últimos tiempos las noticias.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Blue Giant (2023)

Cine

Blue Giant (2023; 17/20240317)

Después de varios estrenos directos en plataforma de contenidos en línea, el domingo pasado volvemos a las salas de cine, a una matinal en la que podemos disfrutar de la versión original de este largometraje de animación japonesa dirigido por Yuzuru Tachikawa. Una película basada en un manga, como tantas en el País del Sol Naciente, sobre un joven, poco más que un adolescente, autodidacta del saxofón, que quiere ser alguien en el mundo del jazz. Con música compuesta por Hiromi Uehara, muy frecuentemente en su discografía simplemente como Hiromi, esto era un aliciente interesante, al menos para mí. Hiromi abrió el festival de jazz en el otoño de 2023, hace muy poquito, presentando su último proyecto Sonicwonder, y su último disco Sonicwonderland. Escucho con cierta frecuencia la música de Hiromi, una pianista excelente de jazz, que le da a otros palos también como el rock progresivo o fusiones de lo más diversas. No todos sus experimentos discográficos me enganchan de la misma forma, alguno… de ninguna forma, pero lo que me enganchan, me enganchan mucho.

No soy muy dado a las historias de superación, donde un chaval, contra viento y marea, sobre todo, contra todo pronóstico, se abre camino en algún ámbito, en este caso en el de la música. Muchas veces rompen mi suspensión voluntaria de la incredulidad y la propia historia me echa de la película. En esta ocasión, la cosa va ahí ahí, pero supongo que las bondades de la animación y la excelente banda sonora de Hiromi superan el bache y me mantienen en el filme. Solamente al final, en su deseo de acentuar visualmente las bondades de la música del chaval, la animación entra en un delirio de imágenes cósmicas que me generan una cierta incomodidad visual. Cuando durante la mayor parte del largometraje, el dibujo es suficientemente expresionista para contar la historia con cierta sensación de veracidad. Pero bueno, tampoco creo que sea como para tirar por la borda la película.

En líneas generales la disfruté. Como ya he dicho/insinuado, la música y los paisajes nocturnos de Tokio influyen en el resultado final, junto con un trío de personajes protagonista que caen simpáticos. La película viene a tener un narrador que es el batería del trío, el que más tarde se apunta a la música y el menos dotado como músico. Lo narra con la perspectiva de alguien que recuerda los acontecimientos en la distancia temporal, no dedicándose a la música, pero manifestando la importancia de aquel año y medio en que el trío que impulsó la carrera del protagonista estuvo en activo.

Creo que a cualquier aficionado al jazz o a la buena música en general le debería resultar atractiva la película. Los números musicales principales están interpretados por la propia Hiromi al piano, con Tomoaki Baba al saxofón y Shun Ishikawa en la percusión. Pero tampoco disgustará, ni mucho menos, al aficionado a la buena animación, incluso si la historia es previsible y ya vista en otras ocasiones. Después de todo no sé… es que quizá yo tenga desde hace muchos años una cierta debilidad por la pequeña gran pianista japonesa.

Nota: El título de la película, en inglés en el orginal, hace referencia a las estrellas gigantes azules, grandes, brillantes, que tienen una vida rápida, breve y que finalizará como una supernova y dejando como residuo una estrella de neutrones o un agujero negro de masa estelar. De ahí toda la imaginería astronómica en los números musicales finales de la película. Por supuesto, el adjetivo blue, azul en el contexto astronómico, en el contexto de la música tiene otros significados, tanto referidos al estado de ánimo (Am I blue, ¿Estoy triste?, estándar del cancionero americano interpretado, entre otros, por Hoagy Carmichael al piano y Lauren Bacall en la voz en la película To have and have not), a un estilo de música, el blues, que tanto influye sobre el jazz, siendo su precursor, como algunos elementos de las escalas musicales del blues y el jazz, como las blue notes, notas añadidas a las escalas pentatónicas propias del blues, que dan un sabor especial a las melodías y las improvisaciones del jazz. La metáfora estelar no me acaba de convencer porque asume la fugacidad de la brillantez del artista, no augurando una larga y duradera carrera. Volviendo al estado de ánimo, los blue devils del blues y del jazz serían los demonios interiores que causan la tristeza y la depresión.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Damsel (2024)

Cine

Damsel (2024; 16/20240315)

No voy a perder mucho tiempo con esta película, reciente estreno en Netflix. Normalmente no hubiese visto esta película. Genero fantástico con dragones, familiar, obviamente realizada al servicio de la niña mimada de la plataforma, Millie Bobby Brown, una actriz mucho más limitada de lo que nos quieren hacer creer, pero a la que hay que seguir explotando tras el éxito de la serie de marras. Pero me llamó la atención que estuviera dirigida por Juan Carlos Fresnadillo. Curiosidad más que otra cosa,… porque nunca ha sido santo de mi devoción. Recuerdo que su primer largometraje, allá por el 2001… no me gusto gran cosa, tirando a poquito. Y si a eso sumas que sus posteriores propuestas no me llamaron la atención a priori… pues eso.

Escocia es un país muy socorrido para ilustrar películas sobre dragones…

Pero esta película me ha puesto a un pasito muy pequeño de mandar la suscripción a Netflix a freír espárragos. No me voy a perder en resumir un argumento que no tiene ningún misterio ni en su desarrollo ni en su planteamiento, con situaciones mil veces vistas, con personajes planos y simplones, por muy respetables que sean otros nombres en el reparto (Angela Bassett, Robin Wright,…). Por lo demás, puro «fast food» cinematográfico… o «comida basura» como se estila en castellano. Pero claro, la mayor parte de las películas largometrajes de la plataforma merecen similares valoraciones. Y en los últimos tiempos, hay pocas series de las que estrenan que me atraigan un razonable interés y me enganchen. Por lo que lo que más veo en la plataforma son las teleseries coreanas. De rebote… es lo que me recomienda la propia plataforma basándose en mi historial de visualización, por lo que he entrado en un círculo vicioso extraño. Por ello, creo que voy a dar un mes de margen. Si al final de ese mes sigo con las mismas sensaciones… me ahorraré una suscripción mensual.

Este es la conclusión principal del impacto que ha causado en mí esta tontá de Fresnadillo y de Brown. ¿Tengo que decir más? Pues eso.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Spaceman (2024)

Cine

Spaceman (2023; 15/20240313)

No me voy a enrollar mucho con esta película. Se estrenó en el catálogo de Netflix hace unas semanas, y me produjo una cierta curiosidad. Por el reparto más que nada. Y hasta cierto punto por el argumento. Aunque demasiado astronauta con problemas conyugales en series y películas últimamente. Primer largometraje del sueco Johan Renck, creo, un tipo que se había dedicado sobretodo a cortometrajes y videoclips, con alguna incursión en series de televisión, en las que el director no tiene el estatus de autor, ya que este va a parar al creador de la serie. Pero ha trabajado en alguna serie notable (la del desastre atómico).

Entre checos anda la cosa,… pues pasearemos por Praga.

Un astronauta checo (Adam Sandler) viaja solo por el sistema solar hacia una extraña nube incandescente que ha entrado en nuestro vecindario para analizar su composición [estos no se han enterado que los astrónomos y astrofísicos conocen la composición de las nebulosas por espectroscopía, cómodamente sentados ante el ordenador de su despacho], en una carrera contra una nave surcoreana [nop, no hay yanquis contra rusos, contra chinos, o contra norcoreanos, por hablar de los más frecuentes]. Y en estas está cuando, por una misteriosa tecnología, su esposa (Carey Mulligan), con quien se comunica en tiempo real a pesar de estar a 500 millones de kilómetros de distancia y que la luz sólo viaja 300 mil kilómetros por segundo (un poco menos), en lugar de tener una latencia de 28 minutos entre, le comunica que le deja. Que quiere el divorcio. Que no haberse ido. Y le entra una depresión horrible hasta que se le mete en la nave una araña espacial, muy extraña, y empiezan a hablar. Mientras, una señora muy estirada (Isabella Rossellini) que se parece a una hija de Ingrid Bergman, que también era sueca, como el director, intenta convencer a la esposa de que le diga al astronauta que no pasa nada, y que termine la misión antes de que se les adelanten los surcoreanos, que parece ser que van en una nave más moderna y más rápida. Y de vez en cuando, el astronauta habla con el indio de The Big Bang Theory (Kunal Nayyar), que está en el control de la misión. Aunque no tenga aspecto de checo. También sale Lena Olin, que también es sueca.

Más allá de que todas las señoras que salen en la película son o han sido muy muy muy guapas, sean suecas, de ascendencia sueca o nada de lo anterior, es difícil calificar esta película, que me parece que tiene muchas ínfulas, es adaptación de una novela de un autor checo, pero al final fui incapaz de tomarme en serio. Por cierto, se me ha olvidado decir que entremedio aparece un trauma infantil del astronauta, porque su padre fue un informante del régimen comunista checo. Bueno,… checoslovaco. El caso es que los intérpretes le ponen ganas. Son buenos. Hasta la araña alienígena, que tiene la voz de Paul Dano. Pero llega un momento que me costó seguir la cosa. Este drama conyugal, filial, político… en una nave que parecía montada con los restos de un desguace… La época de la acción es indefinida en algún momento entre los años ¿60 y 90?… ¡yo que sé!

No lo sé. Quien tenga Netflix, allá él si se arriesga con ella. Quien no… no es motivo para suscribirse por ver esta película. El caso es que he leído en algún sitio que la novela original es Solaris con risas… es decir, que si la película hubiese sido una comedia, más o menos surrealista… ¡igual hubiera sido estupenda! ¿Por qué se han tomado tan en serio a sí mismo?

Por cierto, de Johan Renck, el director de la película, había hablado ya en estas páginas, pero en su faceta de fotógrafo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] American Fiction (2023)

Cine

American Fiction (2023; 14/20240306)

Esta película de Cord Jefferson, que acaba de ganar un Oscar al mejor guion adaptado, fue estrenada en España directamente en plataforma de contenidos, en Amazon Prime Video. Así que sólo era cuestión de encontrar un ratito para verla. Dos horas después de cenar era lo más adecuado, como así sucedió el miércoles pasado. La película está basada en una novela con cierto toque experimental de Percival Everett, que no he leído. Y después de ver la película,… sinceramente no me han quedado muchas ganas de hacerlo. Lo que me ha llamado la atención es que es una novela de hace más de 20 años, a pesar de que trata temas que parecen estar hoy en día mucho más en boga.

El protagonista Thelonious «Monk» Ellison (Jeffrey Wright) es un escritor y académico universitario, afroamericano, erudito, que cuida su nivel literario, y que ha conocido con sus novelas un moderado éxito. Pero que choca contra las generaciones más jóvenes y su sentido de lo políticamente correcto. Tiene algunos problemas familiares, con una madre que empieza con una demencia, un hermano que se divorcia al salir involuntariamente del armario y una hermana médica que está hasta las narices de ser la cuidadora de la familia por ser mujer y médica. Y de repente se encuentra con que quien tiene éxito literariamente en la literatura afroamericana es una escritora (Issa Rae), cuyo nivel literario es muy bajo, pero todos, crítica y público, alaban por ser muy representativo de lo que es la cultura negra. Así que decide escribir, bajo pseudónimo como broma, una novela en el mismo estilo, una novela que el mismo desprecia… y que se convierte en un inesperado éxito de público y crítica, ante su atónica mirada, mientras su vida familiar y de relación se complica.

La película pretende ser una sátira, una crítica más o menos ácida, a los convencionalismos que rodean la cultura de los políticamente correcto, por un lado, y de lo que es ser o no ser, una escritor «negro», o qué es la literatura «negra». Frente a la propuesta del escritor de ficción, y supongo que del escritor real y el director de la película, que se preocupan por el fondo, sin renunciar a mantener un buen nivel literario, la moda es admitir lo que en su forma parece «negro», por superficial que sea en su fondo, o por ínfima que sea su calidad literaria. La película, en mi opinión, lo consigue… a ratos. Es una película bien hecha en sus aspectos formales, bien interpretada, pero que no acaba de resonar en mí, probablemente por ser una realidad que no vivimos en España, aunque haya algunos otros fenómenos similares, aunque probablemente no tan acusados. Para colmo, en sus tramo final, más allá de la intertextualidad general del argumento, abraza también la metaficción, al convertirse en una obra autorreferente, ofreciéndonos un final indefinido mientras asistimos a cómo va a ser la adaptación de la novela de ficción al cine, en una vuelta de tuerca más de la sátira.

Si estás suscrito de una forma u otra a Prime Video, creo que puede ser una película recomendable. Si al final no os gusta… has perdido un rato, poco más. Seguro que todos hemos perdido el tiempo, o lo hemos gastado, en cosas mucho peores. Pero tiene sus valores. Me parece excesivo el número de candidaturas que tenía a los Oscar… pero bueno… los Oscar es algo muy americano… Y por otro lado, no dejaría de tener gracia que su inclusión en los premios estuviera debida a las mismas cuestiones que la película satiriza. En los Oscar ha tenido un moderado éxito con ese premio al guion adaptado. Pero en la temporada de premios ha conseguido algún que otro éxito en algunos festivales y algunos premios de la crítica en algunas de las grandes ciudades estadounidenses o canadienses.

Nota: Al protagonista le llaman familiarmente «Monk». Esto es un juego de palabras con su nombre de pila, Thelonious, ya que Thelonious Monk es un célebre pianista de jazz, muy asociado al bebop, aunque su carrera abarca un lapso de tiempo suficientemente amplio como para abarcar una diversidad de estilos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Dune: Part Two (2024)

Cine

Dune: Part Two (2024; 13/20240225)

Cuando comenté en septiembre de 2021 la primera parte de la adaptación de la novela homónima de Frank Herbert realizada por Denis Villeneuve, lo dejaba muy claro. Aquella película, larga película, estaba realmente muy bien hecha, y tenían interpretaciones muy notables,… pero estaba tan inacabada que no podía manifestar entusiasmo final real alguno. Su carácter de presentación, de puesta en marcha de los acontecimientos que realmente importan era de tal calibre, que a pesar de sus bondades dejaba un poso de insatisfacción. En estos momentos, después de ver la película que nos ocupa hoy, me pregunto hasta que punto era necesario realizar una película de dos horas y media de duración simplemente para situar las piezas sobre el tablero. Desde luego, agruparlo en una única película hubiera supuesto un ejercicio de adaptación más intenso. La película hubiera sido menos fiel al original literario. Lo que no siempre es malo. Al fin y al cabo, literatura y cine, son dos medios distintos con lenguajes diferenciados. A partir de aquí, el comentario que sigue puede desvelar elementos importantes de la trama.

Seguiré ilustrando Arrakis con el semiárido paisaje de La Palma. Aunque ni los plátanos, ni la sal tengan la trascendencia política y económica de la especia de Arrakis.

Pero el meollo de la historia de Herbert, y también de la adaptación de Villeneuve, es esta segunda parte. Dune es una novela política. Tenemos un sistema político basado en en una mezcla de aristocracia y plutocracia, con un primus inter pares al frente, el emperador, un miembro de la aristocracia. Y tenemos una situación de crisis cuando hay un bien, la especia que sólo se produce en Arrakis, es dominado por una sola facción de forma monopolística, incluso si es en forma de concesión imperial. Pero este sistema de concesión ha quedado corrompido por la colusión del emperador con una casa aristocrática, Harkonen, en contra de otra casa, Atreides. De fondo, un juicio moral. Los Atreides son superiores éticamente a los Harkonen. Son más justos, son menos crueles. Y de fondo, una población que no cuenta, pero que, como tantos desposeídos, ha generado un sistema de supersticiones religiosas potencialmente desencadenante de un fanatismo religioso. A Paul Atreides (Timothée Chalamet) se le presenta un dilema. ¿Recuperará el poder sobre Arrakis por las vías tradicionales de la noble casa Atreides? ¿O desencadenará la jihad fanática de los fremen? ¿Cuál de estas vías es el mal menor? ¿Cuál es su obligación ética?

Leía hace un tiempo que uno de los motivos por los que Herbert dio continuación a la historia en libros sucesivos fue la mala interpretación que los lectores hacían de Paul Atreides. Paul Atreides no es un héroe. No es un figura admirable en sus valores. Sin embargo, eso es lo que parece al leer el libro. Probablemente como consecuencia de la extrema dicotomía entre los desagradables y crueles Harkonen (Stellan Skarsgård), la naturaleza taimada y traicionera del emperador Corrino (Christopher Walken) y los guapos y nobles Atreides. Pero Paul es responsable de desencadenar una guerra santa interestelar que va a sumir a ese imperio humano en la guerra, la muerte y el sufrimiento. Es un mesías que va a ocupar el poder absoluto, rompiendo los elementos moderadores del sistema tradicional, por imperfecto que fuese, y va a generar una espiral de violencia sin precedentes. Las variaciones que Villeneuve introduce en el carácter de Chani (Zendaya) están encaminadas, muy acertadas en mi opinión, están encaminadas a romper la imagen heroica que acompañó la novela de Herbert y que exigió la escritura de unas secuelas que pusieran al personaje en el lugar que le correspondía. Pero que nunca tuvieron la misma repercusión que la novela original. Me he encontrado con frecuencia lectores de la misma que ven a Paul como un héroe, y no como una catástrofe.

Todo lo anterior está perfectamente contenido en esta segunda entrega de la historia, muy superior a la primera. No tanto en su calidad técnica o en su puesta en escena, que son equiparables, sino en el planteamiento, desarrollo y culminación de la historia. En el desarrollo de los personajes, no sólo los mencionados sino también Lady Jessica (Rebecca Ferguson) o el conjunto de los fremen, cómo va a surgir el fanatismo entre ellos, incluso si inicialmente no está generalizado. La religión como fuerza impulsora de las mayores catástrofes políticas. Ni que decir tiene que, las interpretaciones están también a un nivel muy alto. Y que nos quedamos con más ganas de saber más de la princesa Irulan (Florence Pugh) o de Lady Fenring (Léa Seydoux).

Como conclusión final, estamos ante la que probablemente es la mejor película de ciencia ficción de los últimos años, cuando los últimos años son… ¿los 10,… 15,… 20 años? Una aventura espacial impecable, de excelente factura, con profundidad argumental y temática, que no quita para que además haya aventura y diversión. El único «pero» que le puedo poner es que sea necesario verla en dos partes, y que el total sean cinco horas de cine. Cuando la primera parte no es tan esencial en su detalle y se podría acortar y reorientar. Por lo demás, para mí no es necesario ir más allá en la historia. Que cada uno la siga mentalmente con su imaginación. Pero si Villeneuve decide seguir, con el mismo estilo y saber hacer, estaré encantado de ver qué nos tiene que contar. Y cómo reencaja a Chani en su papel de concubina imperial. Salvo que decida apartarse de la continuación concebida por Herbert.

De Javier Bardem… podría hablar un ratito… pero no es tan trascendente. No lo hace mal. Pero nunca imaginé a un Stilgar como el que encarna Bardem. Y Feyd-Rautha… nada que ver con Sting… pero no está mal. Aunque que distinto el personaje que encarna Austin Butler aquí del aviador que estamos viendo en cierta serie de televisión que está en marcha en estos momentos.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] May December (2023)

Cine

May December (2023; 12/20240225)

La nueva película de Todd Haynes, que tuvimos ocasión de ver en sesión matinal este domingo pasado, ha recibido en castellano el anodino título (y mil veces con distintas variantes) Secretos de un escándalo. Pero es que ese Mayo diciembre del título original… es algo que no se pilla en castellano. Esencialmente, se refiere a una relación entre dos personas con bastante diferencia de edad, donde diciembre, en invierno, sería la persona de mayor edad, y mayo, en primavera, sería la persona más joven. En cualquier caso, la película presentaba a priori suficientes alicientes como para que nos apeteciera verla. Por su director, que en el pasado nos dejó alguna joya más que interesante, como por su reparto.

Inspirada por un caso real que se dio en el estado de Washington cerca de Seattle, la película nos llevará a la ciudad georgiana de Savannah. Allí llega una actriz (Natalie Portman) que prepara una película sobre un escándalo de tiempo atrás en el que una mujer en su treintena (Julianne Moore, ya en su cincuentena) sedujo y se acostó con un chaval de doce o trece años (Charles Melton, ya en su treintena). En la actualidad más de veinte años después, después de que la mujer cumpliera condena en prisión y diera a luz una hija de la relación, ambos están casados y tienen dos hijos más. La mayor en la universidad, los dos gemelos a punto de graduarse en el instituto. Durante unas semanas acompañaremos a la actriz en su relación con la familia, que vive una vida aparentemente estable e idílica, e integrados en una comunidad pacífica y tranquila de la ciudad.

Como todas las películas de Haynes, el cuidado en su factura es admirable. Con una fotografía muy cuidada, con una imagen granulenta, como si estuviera rodada con película fotográfica de alta sensibilidad, o como sucedió en Carol, que fue rodada en 16 mm, aunque la película actual es de imagen digital en todo su proceso. La estética, el diseño de producción, los cuidados encuadres, la banda sonora, todo ello es muy propio de Haynes. Genera un estado de ánimo, una sensación que detrás del aséptico entorno en el que se mueve la familia hay algo turbio, difuso. La película está llena de metáforas visuales o conceptuales… véase las mariposas monarca… o algunas cuestiones con los hijos de la pareja…

Pero la esencia es la interacción entre los personajes, reforzada por la gran calidad de los intérpretes, que es de lo mejor de la película. Ese «mayo, diciembre» puede aplicarse al extraño matrimonio surgido en circunstancias tan dispares y desequilibradas. Pero también a la relación entre la mujer y la actriz. O entre los adultos y los adolescentes que surgen a la realidad. Entre los extrañados hijos del primer matrimonio de la mujer y sus hermanos de la segunda relación y matrimonio. Y luego está la aparente ambigüedad moral de la puesta en escena. Digo «aparente» pues es obvio que hay algo profundamente anómalo y erróneo en la situación. No es errónea la diferencia de edad en la pareja el momento puntual en el que aparece la actriz. Actriz que actúa como elemento perturbador de un equilibrio inestable. Es erróneo en cómo empieza. No hay justificación válida para que una mujer de 36 años se lo monte con un chico de 12 años. Como no la hay en el caso desgraciadamente más frecuente entre un hombre de la misma edad y una chica adolescente. Y eso erróneo es lo que surge en la película. Es el punto de ruptura. La llegada de la actriz que revuelve lo que estaba en lo profundo del charco. La emancipación de los hijos que se van a la universidad. El aparentemente ideal círculo social, pero también precario, también en equilibrio inestable.

De todos modos, es una película que para poder abarcarla es necesario dejarla reposar. Y en ocasiones es difícil de digerir. A pesar de la asepsia general, y de las bondades estéticas del cine de Haynes, la película es incómoda. No es fácil encontrar referentes éticos, más allá de esos hijos nacidos de una pareja extraña. Que percibimos como que no debe ser. Y eso que la que es nacida directamente de la relación entre el chico casi un niño y la mujer de treinta y tantos tan apenas aparece en pantalla. Las ambigüedades morales del ser humano es un tema predominante, y es incómodo. Cuesta hacerse con la composición de lugar. Por lo tanto, más que una recomendación general es… según y cuándo es una excelente película, según y cuándo no es la película para ver. Pero es una buena película con excelentes interpretaciones.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The color purple (2023)

Cine

The color purple (2023; 11/20240218)

Atención, no puedo descartar que en algún momento revele algunos elementos de la trama. Pero es así como me sale hablar de esta película, cuya historia es muy conocida por muchos aficionados al cine por la película previa, y por los aficionados a la lectura por la novela en la que se basa.

No he leído la novela en la que se basa la película de hoy, y en la que se basó la película de Steven Spielberg de 1985. Pero ya en su momento quedó claro que Spielberg no recogía todo el espíritu de aquella, toda su crudeza y sus consecuencias reales. Vamos a ver… que la novela nos empieza a contar la historia de una niña de 14 años que empieza a ser violada por su padrastro y se queda embarazada en dos ocasiones. Eso es algo que queda ahí en las películas, pero edulcorado, y evitando los detalles precisos y más incómodos. Vi en su momento la película de Spielberg… pero hace tiempo que le tengo miedo a la manipulación emocional de este director, que ha veces lleva al espectador a terrenos éticamente muy cuestionables. Hace tiempo que opino que Spielberg es un «progresista» tremendamente conservador. Así que… no estaba muy ilusionado con la nueva versión de la historia dirigida por Blitz Bazawule. Especialmente porque Spielberg seguía detrás del proyecto junto con una parte del equipo de aquella película de hace 40 años. Pero bueno… al final, me anime a acompañar a los amigos a la matinal del domingo pasado.

La película es un musical. Rectifico; la película no adapta la novela, adapta el musical de Broadway basado en la novela. Aunque es algo que no se ha destacado especialmente en la promoción de la producción. Sus responsables que en estos tiempos la gente tiene cierta reticencia al género, aunque de vez en cuando alguno triunfe. Pero miren ustedes lo que le pasó a Spielberg con su actualización de West Side Story. ¿Alguien se acuerda de esta película, que no estaba nada mal? Pero por lo demás, las historia base es la misma. Celie (Fantasia Barrino/Phylicia Pearl Mpasi, joven), poco educada y poco agraciada físicamente, pasa de maltratada por su padre/padrastro mientras su hermana a ser maltratada por marido (Colman Domingo), mientras su hermana más joven Nettie (Halle Bailey/Ciara, adulta) huye de ambos. Y vive cuatro décadas de infierno en algún lugar de Georgia, con el único apoyo eventual de la mujer (Danielle Brooks) de uno de sus hijastros, y de la cantante y antigua amante de su marido (Taraji P. Henson). Para al final ir a parar a un discutible happy end.

A ver. Resolvamos los temas por partes. El diseño de producción y la calidad técnica de la película es muy alta, sin duda. A Bazawule no le han faltado medios. Ya está. Spielberg y compañía querían una producción de primer nivel en ese ámbito y lo tienen. Es cierto que el musical, como tal musical, no es especialmente memorable. Me refiero a la calidad musical y a sus canciones. Nada malo tampoco… pero uno más. Esto no es Cabaret, o Chicago, o The sound of silence, o Les miserables, o… está en un escalón inferior en mi opinión. Y las interpretaciones… son realmente buenas. Un grupo de actores y actrices que ponen mucho de su parte para que la cosa vaya adelante. Y se lo curran. Lo hacen bien. Pero…

Hay una continua disonancia entre lo que está contando la historia y cómo se cuenta. Estamos hablando de pedofilia, violaciones, maltrato sistemático a las mujeres, violencia policial, racismo por un tubo, machismo por arrobas, de la peor especie. Durante cuatro décadas de la vida de una mujer y quienes le rodean. Y sin embargo… paisajes bonitos, luminosos, canciones sonrientes, buen rollito… Hay una cosa que me molesta mucho, que se da mucho en los culebrones. Unos, los «buenos» viven toda su vida puteados y amargados, mientras que los «malos» durante toda su vida campan a sus anchas y hacen sus desmanes con impunidad. Y al final, porque se hace una supuesta «justicia», la historia… ¿tiene un final feliz? ¡Pero qué me cuentas Maripili! Y para colmo, la película tiene una beatería religiosa que me deja anonadado. Las «plagas de Egipto» que caen sobre el maltratador por una maldición celestial. El pastor de la iglesia que es un cabr.n que sonríe y acoge a los maltratadores mientras ignora a las maltratadas, y que al final con una canción y cuatro aleluyas se reconcilia con la hija homosexual, cantante de blues… «promiscua». Al final… con cuatro aleluyas a Dios y un par de canciones al atardecer todos reunidos como hermanos, los malvados perdonados… ¡Después de cuatro décadas de abusos! ¿Qué mensaje están mandando? ¿Aguántate, resígnate y perdona al que te ofende? ¿Lo de siempre que ha servido para mantener la maquinaria de la injusticia y la discriminación?

Como he dicho al principio, Spielberg me parece un «progresista» muy conservador. Que no hace justicia a las consecuencias de lo que se está contando. Que tira a la basura buena parte del mensaje de la historia original con su corrección política y con sus historias edulcoradas. Aunque aquí sólo ejerza de productor, los defectos que le veo a esta película están en mi opinión en muchas películas de su carrera. Ya hablaremos dentro de unas semanas de «los amos del aire»… que está ahora en emisión en Apple TV+. Por lo tanto, reconociendo que la película tiene suficientes bondades como para no ponerle un suspenso en mi apreciación personal, no puedo dejar de decir que me dejó con una sensación de insuficiencia y de incomodidad. Durante un tiempo se pensó que podría hacer algo en la temporada de premios… pero se desinfló enseguida. Sólo Danielle Brooks es candidata al Oscar a mejor actriz de reparto… y me parece justo, aunque lo tenga complicado, y también me parecerá justo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***