[TV] Cosas de series; animación de la buena… y de la realmente buena, buena buena

Televisión

Dos series de animación que no proceden del País del Sol Naciente cayeron durante el mes de diciembre. Y he de decir que me lo pase muy bien con ellas. Con la primera… muy divertida, muy bien. Pero es que la segunda roza el concepto de obra maestra. De verdad. Y al parecer no soy el único que opina lo mismo. En fin, vamos con ellas.

El principio de la serie de ambiente japonés que comento hoy transcurre en Kioto… y allí es donde nos iremos para ilustrar fotográficamente la entrada de hoy.

Scott Pilgrim takes off es una nueva versión de la historieta de éxito Scott Pilgrim en forma de animación. En primer lugar, una serie de aclaraciones. La historia original ya se adaptó al cine trece años antes en acción real, una película que yo no he visto, y que fue razonablemente bien recibida. Muchos de los intérpretes de aquella ponen la voz a los mismos personajes en esta versión animada. He dicho que no procedía de Japón, que no era un anime, pero eso es parcialmente cierto. Es una coproducción en la que hay una importante participación de animadores nipones. Pero directores, guionistas y puestos importantes son norteamericanos, incluyendo Canadá. Y la animación del movimiento de la boca está pensada para que coincida con el guion en inglés. También he dicho que es una «nueva versión» de la historieta, pero parece que en realidad cogen la premisa de partida y los personajes de aquella, y narra una historia nueva, diferente en alguna medida. Como no conozco el material original, no puedo juzgar las diferencias. Así que aclarados los puntos esenciales.

En esta versión de la historia, nuevamente, Scott Pilgrim (Michael Cera, voz) el bajista de los Sex Bob-omb, grupo canadiense de rock, de Toronto, a un nivel más bien aficionado, se encuentra sin oficio y beneficio, cuando queda prendado de una repartidora sobre patines en línea, Ramona Flowers (Mary Elizabeth Winstead, voz). Pero cuando empiece a ser correspondido, se las tendrá que ver contra la coalición maligna de los exnovios de Ramona, resultando en que desaparece, presuntamente muerto, en una pelea con uno de ellos en un concierto. Y Ramona iniciará la búsqueda, reencontrándose con los presuntos culpables. Y en general, esto es muy divertido. Siendo la premisa inicial una comedia romántica entre veinteañeros de edad universitaria, acaba siendo una aventura de ciencia ficción, con viajes en el tiempo, paradojas temporales, llena de personajes muy divertidos, muchos de ellos merecedores de su propia serie. Ciertamente una serie generacional, apropiada para gente mucho más joven que yo, pero que por sus buena factura, su guion, su buen diseño de caracteres, Ramona es un personaje absolutamente fenomenal y auténtica protagonista de la fiesta, y por su ritmo general, aunque tenga algún pequeño bajón, es recomendable para todos los amantes a la animación/comedia romántica/ciencia ficción/viajes en el tiempo (táchese lo que no proceda y quédese con lo que le valga). Los ocho episodios de apenas media hora de duración saben a poco. Pero no parece que esté prevista una segunda temporada. En Netflix.

Y luega esta Blue eye samurai. Tampoco es japonesa, aunque su historia transcurre, al menos en esta primera temporada, en una versión ficticia de lo que serían las primeras décadas del shogunato Tokugawa en el denominado periodo Edo de la historia de Japón. Ficticia… porque el shogun no es un Tokugawa y otras cosas. Es una coproducción francoamericana. La concepción y los principales productores proceden de Estados Unidos, pero la animación sea realizado en Francia. La acción transcurre en una Japón que ha cerrado las fronteras a los extranjeros, algo que sucedió en realidad, al mismo tiempo que se prohibió el cristianismo en general, el catolicismo en particular, tras conocer la colonización de las Filipinas por los españoles a través de la introducción de misioneros portugueses y españoles (no olvidemos que en aquellos tiempos los reinos hispánicos, incluido Portugal, tenían el mismo rey de la rama española de los Habsburgo, o Austrias). En este ambiente, un extraño samurái al servicio de ningún señor y que oculta sus ojos tras unas gafas de cristales ambarinos, va buscando a los cuatro europeos que supone siguen en el país. Sus ojos están ocultos por ser de color azul. Por ser mestizo. Por lo que es considerado un demonio y una aberración. Y va buscando a estos europeos para matarlos. Uno de ellos es su padre. Y ha ocasionado la ruina y la muerte de su madre. Y aun esconde algún que otro secreto más, que no voy a desvelar. Es duro. En ocasiones, despiadado. Y temerario.

Esta producción de Netflix ha recibido una unánime consideración por crítica y público como una serie excelente, con valoraciones altísimas por unos y por otros. Con unos dibujos y una animación muy expresivos, muy cuidados, con momentos que parecen verdaderas obras de arte, se acompaña de un diseño de caracteres absolutamente impecable, y de unos guiones de altísima calidad. La historia y las aventuras de Mizu(*), que así se llama el personaje principal, enganchan muchísimo y son de las que no puedes dejar. Son duras. Es animación para adultos y bien adultos. Hay mucha violencia. Hay prostitución. Hay abusos sexuales. Hay manifestaciones de odio racial. Y Mizu (Maya Erskine, voz) no es el único personaje interesante. Además del malo de la serie, el irlandés Abijah Fowler (Kenneth Branagh, voz), uno de los caracteres más interesantes es el de la princesa Akemi (Brenda Song, voz), una consentida hija de un noble que ha sido prometida al hijo menos del shogun, y que está enamorada de un samurái bravucón, inicialmente un antagonista del personaje protagonista, aunque eso evolucionará. Esperemos saber más de ella en futuras temporadas. Hay algunos de los ocho episodios que son absolutamente antológicos. Muy muy buenos. El sexto tiene una doble versión. En Netflix, bajo suscripción, en color pleno. Pero en Youtube, en abierto, en el canal oficial de Netflix, está el mismo episodio pero en blanco y negro, con acentos aquí y allí de color. Y con la banda sonora diferente. Por si queréis probar antes de consumir. Os lo dejo aquí incrustado.

(*) En la versión japonesa escriben el nombre en katakana, ミズ, como si fuese una palabra extranjera. Pero mizu 水, escrito con kanji, significa agua.

Realmente, estamos ante la mejor serie de animación que he visto en el 2023, y probablemente una de las mejores series de animación que se puedan ver en general. La primera temporada ha dejado cerrado un arco argumental, pero ha abierto la serie a un nuevo arco argumental y a nuevos escenarios por el mundo. Los ocho episodios de entre 35 y 62 minutos de duración saben a poco. Pero esta serie no será sencilla de hacer y supongo que habrá que tener paciencia para la segunda temporada. Y es material original, no se basa en manga, novela o historia previa alguna. Como curiosidad, dentro de las tendencias en integración de la industria del cine y la televisión, todos los personajes japoneses tiene actores/actrices de voz norteamericanos pero de origen asiático. Aunque hablan un ingles americano típico y tópico como lo podría hablar cualquier otro actor o actriz de la misma nacionalidad. El personaje europeo ya he mencionado que es Kenneth Branagh.

[Cine] Crazy Cruise [クレイジークルーズ] (Amor en aguas turbulentas) (2023)

Cine

Crazy Cruise [クレイジークルーズ] (2023; 65/20231123)

Hace unos días me puse a ver este estreno japonés en modo «reconvertido en serie». Es decir, cuando me voy a acostar, mientras cojo el sueño, veo un ratito de película. Y en cuatro o cinco días la he visto entera. Es un producto intrascendente, pero pensé que podría ser divertido. Obviamente, una comedia romántica. Pero con misterio. Sorprendentemente, en IMDb aparece como dirigida por DOS directores, no sé para qué tantos, Yūsuke Taki y alguien más. Luego deduces que el segundo, de nombre inglés, es simplemente el director del doblaje en inglés. Olvidémonos. Por otro lado, el lío de los títulos. En castellano ya sabemos que ponen el que les da la gana tenga o no tenga que ver… pues eso de Amor en aguas turbulentas. Eso que llaman el título internacional, es decir, el título en inglés, es In love and deep water. Pero lo curioso es que el título original en japonés también está en inglés o algo parecido, porque eso de Kuraiji Kuruzu [クレイジークルーズ], no deja de ser la transcripción fonética al idioma nipón de Crazy Cruise, es decir, Un loco crucero. Cosas del márquetin.

Un barco de cruceros vacacionales enorme sale de Japón con destino al mar Egeo… ahí es nada, para un viaje de 45 días. Toma crucero. Y en el encontramos a un empleado, el empleado ideal (Ryō Yoshizawa), que en el momento en el que el barco zarpa se topa con una pasajera no incluida en las listas (Aoi Miyazaki), que viene a advertirle de que sus respectivas parejas están liadas y les van a engañar, y hay que evitarlo… pero el crucero ha partido. Durante 45 días. Para colmo… se produce la muerte de un prestigioso y acaudalado médico en la piscina del barco. Y ellos sospechan que se trata de un asesinato. Mientras la familia del médico tiene intereses en evitar que se conozca la muerte para evitar que se haga público el testamento que los deshereda.

En fin… como veis, un enredo que mezcla el enredo romántico y el misterio detectivesco, en el que nada es lo que parece, aunque es fácil sospechar por donde van los tiros. Lo cierto es que estuve a punto de abandonarla tras los primeros quince o veinte minutos de visualización. Pero no lo hice… y resultó que hubo momentos en los que me divirtió. Los intérpretes no lo hacen mal, sin ser nada del otro mundo, y sacan adelante, hasta cierto punto, una película cuyo guion y realización hacen aguas, nunca mejor dicho ya que transcurre en alta mar, por todos lados. Es difícil decir si la película suspende o aprueba. Creo que es un aprobado más asociado a su condición de guilty pleasure que otra cosa. Así que avisados quedáis. Difícil de recomendar. Pero entre los que se arriesguen, igual a un cierto porcentaje se le queda una sonrisa tranquila en la cara después de ver la película. Es lo que hay.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***

[Cine] Fingernails (2023)

Cine

Fingernails (2023; 63/20231108)

Cuando me enteré que en Apple TV se estrenaba una película con aire de cine independiente y que la protagonizaba Jessie Buckley, decidí que tenía que verla. Además, supe que aparecía también Jeremy Allen White, uno de los más apreciables hermanos de la disfuncional familia de Shameless. Rodada en Canadá y dirigida por el ateniense Christos Nikou, su premisa de mostrarnos una sociedad distópica, más sutil que las que suelen aparecer en las pantallas de cine y televisión habitualmente, aumentaba su interés. En español la han titulado Esto va a doler. Supongo que titularla Uñas les parecía poco comercial.

La película está rodada en Canadá. En Toronto, entre otras localizaciones. Así que es la segunda vez esta semana que la capital de Ontario se asoma a estas páginas.

En una ciudad indefinida, Anna (Jessie Buckley) y Ryan (Jeremy Allen White) son oficialmente felices. El descubrimiento que el amor se puede apreciar científicamente por un cambio de color en las uñas ha permitido comprobar a las parejas si están enamoradas o no. Se arrancan una uña de la mano de cada uno de los miembros de la pareja, esto va a doler, por algún motivo hay que hacerlo a lo bruto y sin anestesia, se analizan en un aparato que parece sacado de las películas de ciencia ficción de los 50 y 60 del siglo XX y… si la puntuación es 100 %, pareja perfecta, si es 50 %, hay uno que finge estar enamorado, pero no sabemos quien, y si es 0 %,… ¿por qué narices están juntos? Y esta pareja puntuó en su momento un 100 %. Anna, una profesora de instituto que está buscando trabajo, opta por entrar a trabajar en la empresa que hace los análisis, en la formación y asesoría de parejas previa al análisis. Hay que garantizar el amor perfecto. Y hace pareja con Amir (Riz Ahmed), un veterano de la empresa con excelentes resultados, con quien empieza a trabajar a gusto. Pero claro… como los epidemiólogos sabemos, los tests diagnósticos pueden dar falsos positivos y falsos negativos… Y ¿qué pasa entonces?

Como sospechaba, el principal activo de la película está en las interpretaciones. Buckley es una actriz sumamente competente, con mucho oficio, que consigue que empaticemos con los caracteres que interpreta con sorprendente facilidad. Tiene una considerable naturalidad. Y el resto del reparto está muy bien también. Es a White al que le toca lidiar con el personaje menos agradecido, un tipo muy sieso, y hace que se diluya frente al resto del reparto. Pero bien. Y todo bien contado por un director con poco bagaje todavía como tal, ha sido segundo directo o ayudante de dirección con frecuencia, pero muy solvente, en una película muy bien ambientada en un tiempo indeterminado del pasado, ¿años 70, 80, 90? La banda sonora da una pista de que estamos en un pasado indefinido, al igual que los modelos de los coches, o los chismes electrónicos, de aspecto viejuno.

Ya digo que es una distopía. Nada de dictaduras, represiones policiales o cosas similares. Simplemente, un invento que se supone va a garantizar la felicidad en las relaciones de pareja. Y aquí es donde brilla el tono agridulce, de tragicomedia, de la propuesta de Nikou, más interesante como guionista junto a dos escritores más que como director, aunque no lo haga nada nada mal. Y es que no hay soluciones, ni mágicas ni científicas para las cosas del querer. La narración y los diálogos están llenos de sutiles ironías, que tanto podemos interpretar como historias con final triste como feliz, con ganadores y perdedores. Una película que crece en el recuerdo, y que igual habría merecido un estreno en la gran pantalla para permitir al espectador sumergirse con más intensidad en lo que sucede ante sus ojos. Muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Dream (2023)

Cine

Dream (2023; 49/20230906)

A ver. Esta película viene aquí porque es un estreno actual, es un largometraje y lo he visto, por lo que cumple las condiciones para sumarse a mi base de datos de estrenos de cine con las condiciones que le impongo en la actualidad. Pero su visualización ha tenido mucho de anecdótico. Ni siquiera la vi de tirón. En realidad, la convertí en una serie de «cuatro episodios» de unos 30 minutos de duración. La película dura poco más de dos horas. Dirigida por Lee Byeong-heon, de quien no soy consciente de haber visto nada con antelación, llegó a Netflix hace unas semanas, me llamó la atención por estar coprotagonizada por Lee Ji-eun, aunque bajo su pseudónimo de cantante, IU [아이유, AIU la pronunciación aproximada en inglés de la i y la u, aiiu], una actriz que me había gustado en anteriores apariciones en la pantalla grande o en la pequeña.

Hace no muchos años fue un éxito de público, y de crítica, en España una película de Javier Fesser sobre un equipo de baloncesto de personas con una discapacidad psíquica. Típica película buenista y buenrollista, me pareció bien, simpática, aunque sobrevalorada. Pero bueno… es este tipo de costumbrismo con buenas intenciones, que a poco que tenga un guion digno y con gracia, ya triunfa. Ahora está en cartelera, o estaba hasta hace poco, una secuela… que no me ha apetecido ir a ver. El caso es que esta película surcoreana es una variante de aquella historia. Cuya idea tampoco era original, porque cosas similares se han hecho en muchas partes, con más o menos pretensiones. En el caso surcoreano, en lugar de personas con discapacidad, se trata de un equipo de fútbol sala formado por personas sin hogar. Y el protagonista es un futbolista broncas [Park Seo-joon] que ha sido suspendido por un percance en el campo de juego, y su agencia le recomienda que acepte entrenar a la «selección» que representará a Corea del Sur en el Campeonato del Mundo que se celebrará en Budapest. Lee Ji-eun interpreta a una productora audiovisual bisoña que va a rodar un documental sobre la situación. Por supuesto, la cinta es una mezcla de situaciones cómicas y emotivas… como cualquier otra película de este tipo.

Al igual que su equivalente española, la película tuvo un cierto éxito en su país, lo que permitió su compra para su distribución exclusiva por la plataforma de contenidos en buena parte del mundo. Al igual que su equivalente española, es buenista y buenrollista, y simpática. Se deja ver sin problemas. Aunque su guion y su desparpajo no alcance la capacidad de Fesser para desarrollar situaciones cómicas. Arrastra además notables dosis de patrioterismo en algunos momentos, y está claro que forma parte también de los esfuerzos de la cantante, que me parece una mujer bastante inteligente, para presentarse con una imagen impecable ante su público política y socialmente hablando. Hasta el equipo profesional en el que juega el personaje protagonista, probablemente ficticio, lleva en sus camisetas el título de uno de sus álbumes y canción más conocidos, por lo que también tiene parte de autopromoción. No me extrañaría que hubiese invertido también en la producción, pero no aparece en IMDb un listado de productores ejecutivos de la película. El trabajo de sus intérpretes es correcto y funcional, y destacan más los secundarios que interpretan a los jugadores que los protagonistas, que básicamente se dedican a ser guapos y simpáticos de acuerdo a las exigencias del guion. Sin que estén mal, en absoluto.

Película inofensiva, pero mucho más digna que otros estrenos sonados de la plataforma, como el visto muy recientemente. Pero que no pasa nada si no se ven. Es una anécdota que me ha permitido cenar de forma relajada y simpática durante varias noches de la semana. Y ya está. Sin más. Ni menos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] They cloned Tyrone (2023)

Cine

They cloned Tyrone (2023; 44/20230731)

Tras el súper fin de semana del Barbenheimer, que tan entretenidos y motivados tuvo a los aficionados al cine de todo tipo, los estrenos de la cartelera volvieron al fin de semana siguiente a la inane situación previa. Especialmente, porque pocos querrán competir en la cartelera mientras dichas películas estén de actualidad todavía. Así que nos dedicamos a otras historias, y dejamos lo de ir al cine para otra ocasión. Parece que hubo algún estreno que pudo interesar a nivel nacional… pero no llegó a Zaragoza, con un cartelera cada ver más conservadora y rácana. Pero es a lo que se va en este país… y en otros. Así que el lunes a la hora de cenar me puse a ver qué estrenos había habido en los últimos tiempos en las plataformas. Por si acaso. Hay un problema (uno más). Los críticos y comentaristas de cine no dedican tiempo ni ganas a los estrenos en plataformas, salvo de vez en cuando, con títulos muy determinados. Por lo que hay poca guía para optar. Y uno empieza a estar escamado de la escasa calidad de la mayor parte de estrenos, la mayor parte de ellos entretenimientos inanes sin mucho interés. En fin…

El caso es que en Netflix me llamó la atención una película dirigida por Juel Taylor, desconocido para mí, pero con un reparto que podría ser interesante, y algunas premisas que quizá convendría explorar. Taylor nos lleva a un gueto afroamericano en alguna ciudad de Estados Unidos, donde la pobreza es la norma, y la gente, especialmente los jóvenes se refugian en la droga, en la prostitución y demás sospechosos habituales en los entornos socialmente degradados. Tras la sorprendente «resurrección» de un capo de camellos (John Boyega) tras un tiroteo, este, junto con un chulo (Jamie Foxx) y una de las prostitutas que chulea (Teyonah Parris) iniciarán unas pesquisas que les llevarán a descubrir una sorprendente conspiración del gobierno sobre el gueto afroamericano.

Película del género conspiranoico con elementos de ciencia ficción, que no deja de ser una razonablemente imaginativa crítica al abandono en el que el sistema social, político y económico de los Estados Unidos tiene a determinados sectores de la sociedad. No en vano una de las imágenes que más nos impactó en nuestra reciente visita a San Francisco son los nutridos grupos de usuarios de drogas, sumidos en la pobreza, con graves problemas de salud física y metal, que se pueden encontrar en torno a algunas estaciones de metro del centro de la ciudad. Una realidad de la que decidí no hacer fotografías, pero indicadora de una degradación social más importante de lo que parece en una ciudad en la que hay grandes contrastes con otros agradables, aseados y caros distritos, disfrazados de progresismo social, poco eficaz y poco eficiente. La cosa es que sin ser la octava maravilla, la película está realizada de forma correcta, eficaz, entretenida, ya que no falta la aventura y el humor, y con unas interpretaciones un peldaño por encima de lo correcto.

Película que se deja ver muy bien, que es perfectamente recomendable, que en mi caso crece en el recuerdo, aunque probablemente no vaya mucho más allá y no trascienda en exceso. Pero para los abonados de la plataforma que no sepan que ir a ver en el cine o que no les apetezca, puede ser una opción perfectamente razonable. Mejor de lo que esperaba.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Barbie (2023)

Cine

Barbie (2023; 43/20230723)

Sinceramente, a priori, no pensábamos ver esta película. A ver. Un encargo de Mattel, el fabricante de la muñeca, por mucho que se lo hagan a Greta Gerwig, que hasta ahora se ha movido dentro del circuito del cine independiente, no puede significar más que dos cosas; un ejercicio de mercadotecnia para impulsar las ventas de su muñeca insignia o un ejercicio de lavado de cara. Una muñeca que, por mucho que haya ido variando las «profesiones» con la que la venden, es una herencia de la sociedad norteamericana fundamentalmente conservadora y patriarcal de los años 50 del siglo XX… ¿qué os queréis que os diga? Pero la confusión en la compra de entradas de la que os hablaba hace unos días,… nos llevó a la matinal del domingo pasado para ver la película, que está teniendo una enorme aceptación en todo el mundo… salvo en aquellos países en la que la extrema misoginia lleva a censuras o prohibiciones de extrema estupidez.

En mi primera visita a Tokio, en 2014, visitamos el Museo de Arte Mori en el rascacielos del mismo nombre, Torre Roppongi Hils Mori. Y en ese momento había una exposición temporal sobre muñecas. Que ahora me viene al pelo para ilustrar esta entrada.

Y la cosa va de que Barbie (Margot Robbie) modelo «estereotípico», que vive en Barbieland con el resto de las Barbies y Kens y otras muñecas de Mattel, entra en crisis y se pira al mundo real con Ken (Ryan Gosling). Y allí ambos cambiarán. Ken intentará cambiar Barbieland, porque el patriarcado del mundo real, con caballos, le mola, mientras que Barbie tratará de volver a un statu quo mejorado… o algo así. Mmmmm… No sé explicar mejor de qué va esta película.

Lo siento… Contemplé la película con un cierto grado de estupefacción, por la dispersión argumental de una trama que, como habéis visto, se resume en pocas frases. No es que no la haya entendido. Ya estábamos avisados de que Gerwig iba a dar un toque feminista a la historia…. pero con el permiso de Mattel. Empresa que por lo que se ve está pensando en sacar adelante una franquicia cinematográfica, porque la cosa parece que está dando dividendos. El feminismo de la película es de manual y políticamente correcto… pero sin mala leche. Y por lo tanto… se desinfla en mi opinión. Dentro de una visión progresista y, por lo tanto, feminista, Barbie no es una muñeca que se pueda convertir en heroína salvo que se rebele por completo contra el capitalismo que la hizo nacer y convertirse en el icono popular que es. O le dotas de mala leche, de poder destructor… o es un intento fallido. Y lo más transgresor que hay en la película quizá sean las frases finales que, curiosamente hay quien no ha entendido o cree superfluas. Me resulta difícil este ejercicio de estar en el plato y en las tajadas, de querer cambiar el mundo pero dentro del statu quo capitalista.

A partir de aquí, el que esté bien hecha, o el que sus intérpretes sean competentes, me parece una minucia. Con dinero suficiente, Gerwig ya ha demostrado que es una directora competente. Y con mejores ideas que lo que aquí muestra. Y Robbie y Gosling tampoco tienen nada que demostrar a estas alturas. La película se deja ver sin problemas. Pero decepciona. No cumple expectativas. O mejor dicho, no puedes ir a verla con las expectativas que te gustaría tener, porque sabes que es una componenda entre una directora que viene del independiente y está al alza, y una empresa que quiere seguir vendiendo su muñeca. Y para ello aplica unos principios… y si no nos gustan… pues como decía Groucho, tienen otros. Todo sea por vender muñecas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] No hard feelings (2023)

Cine

No hard feelings (2023; 38/20230623)

Jennifer Lawrence llevaba varias semanas apareciendo en muchos medios hablando de su nueva película, esta que comento hoy, y que vimos el viernes de la semana pasada. He tenido tiempo de sobra para digerirla… porque no tenía muy claro que decir de ella cuando salimos de la sala de cine. Dirigida por Gene Stupnitsky, de quien no había vista nada como director, alguna cosa sí como guionista, Lawrence también produce la película. Película que parece estar hecha para lucimiento de la actriz como principal objetivo. Llegando desde el ámbito de la televisión, por donde pasó sin pena ni gloria, encadenó algunos resultados que la hicieron destacar siendo todavía muy jovencita en el ámbito del cine independiente, hasta que empezó a encadenar éxitos, con nominaciones a los Oscar, un total de cuatro, una de ellas con premio incluido. Y luego se adentró en el entorno de los blockbusters, cine superheroico, sagas para adolescentes, ciencia ficción, acción… donde debió de ganar un montón de pasta. Y donde algunos perdimos el interés por esta actriz. Porque alguno de esos productos fueron horrendos. O ésta.

No he estado en los Hamptons. El único lugar de turismo costero que he visitado en Estados Unidos es Sausalito. Así que con eso nos quedaremos.

Ahora vuelve al ámbito de la comedia, donde cosechó alguno de sus mejores éxitos dentro del cine comercial. De hacer dos o tres películas al año a mediados de los 2010s, en los últimos cuatro sólo dos, estrenados en plataformas en líneas. Que no están mal, especialmente uno de ellos, aunque en la práctica pasó desapercibido, algo menos el de Netflix, que no es que destacase por su excesiva calidad, sino por su oportunidad a la hora de denunciar el estado del mundo. Mi sensación fue que esta película ha sido preparada para demostrar al mundo que tras tomárselo con calma, ser madre y esas cosas, sigue en forma como actriz, y que, a su «avanzada edad» de 32 años sigue estando muy guapa y con un físico espectacular, para lo cual no duda incluso en desnudarse integralmente. Paso de debatir si de forma «necesaria» o no. Y se marca una película de «madurita¡?» seduciendo a un adolescente de clase alta (Andrew Barth Feldman) que va a empezar en la universidad, habiendo vivido muy retraído, por encargo de sus padres (Laura Benanti y Matthew Broderick, que ha conocido mejores tiempos). Aunque dejando claro que no es una prostituta… Habría que recordarle que prostituirse es practicar el sexo con otra persona a cambio de dinero. Y que tal vez el personaje de la película no lo haga de forma habitual, pero sí al aceptar el encargo. Porque para dar un toque de crítica social, la chica se ve en esas porque no gana el suficiente dinero para pagar los impuestos de su casa, heredada de su madre fallecida, porque la extrema gentrificación de los Hamptons ha hecho imposible a los pobretones vivir en Montauk.

Ya adelanto que le voy a dar un aprobado dudoso. No es ninguna catástrofe y se deja ver, pero tanto en su planteamiento como en su resolución la historia y el guion tiene serias goteras, por donde la película va haciendo agua poco a poco, dejando la sensación de que en algún momento se han equivocado los responsables de la cinta. Si pretendían hacer una película gamberra, con cierto grado de irreverencia, tratando con cierto desparpajo el tema de la sexualidad… pues la cosa no acaba de funcionar, y hay momentos en que la cosa chirría. Aunque no tanto como podría, porque ya se encargan de que el chaval haya cumplido los 19 años y la chica no pase de los 30 y muy pocos. E historietas de verano con estas edades… se dan. Sin que pase de eso, una historieta de verano. Por lo que a la larga… pues esto no son las relaciones entre Dustin Hoffman y Anne Bancroft. Que conste que Bancroft y Hoffman sólo se llevaban seis años en la vida real. Pero claro,… hacía de mujer casada y era la madre de la novia del chaval… Por lo menos daba unas cuantas buenas bofetadas a los convencionalismos.

Lo malo de levantar mucha expectación es que acabas defraudando con más fuerza. Como ya he dicho, no es una catástrofe… pero no me atrevería a recomendar pagar la entrada por ella. Ya llegará a la pequeña pantalla y la podréis ver con menos coste y esfuerzo. Y sí… Lawrence sigue estando atractiva. Pero oye… que tiene 32 añitos, tú. De qué va el mundo. Nota: Lo que más me chirría es que planteen que los padres del chaval sean ricos, pero progres y majos… cuando nunca he tenido nada contras las mujeres que se han visto en la necesidad de prostituirse, pero nunca me han caído bien los puteros y proxenetas. Nada bien. Pero nada. Y que no paguen en dinero sino con un coche… no cambia las cosas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***

[Cine] Asteroid City (2023)

Cine

Asteroid City (2023; 37/20230616)

Con mucha expectación se esperaba la nueva película de Wes Anderson, que se está convirtiendo, ¡oh, cielos, qué horror!, en un director «de culto». Sea lo que sea lo que signifique ser «de culto», porque os puedo asegurar que a estas alturas de mi vida he escuchado conversaciones absolutamente delirantes sobre este concepto. Y sobre todo da miedo porque cuando un director se considera «de culto» por lo que está haciendo «ahora»,… suele «estropearse». Además es un sentido. Para mí, en el sentido original del concepto, «el culto» surgía con el tiempo, cuando una creación que en su momento recibió un interés limitado por el público y la crítica, con el paso de los años es reconsiderada, aumenta el número de sus partidarios y empieza a ser objeto de debate, a veces apasionado, manteniéndose en el candelero, no «en el candelabro» como decía aquella «Miss», de forma continua. Anderson es un director personal, con un estilo y una estética muy definidas, que ha conquistado ya el éxito de público y de crítica por varias de sus obras. Es no es «ser de culto», eso es ser un director de éxito y respetado. Pero en fin,… es muy difícil razonar sobre determinados conceptos con los «millenials«, que por otro lado no son ni mejores ni peores que otras generaciones, y también tienen derecho a opinar.

Con la película que hoy nos ocupa, Anderson sigue a lo suyo. Adultos perdidos, adolescentes rarunos, niños listillos, más o menos impertinentes, mujeres híbridas entre lo normal y lo fatal, y una estética muy definida en sus composiciones simétricas y en sus colores, que en esta ocasión se acercan peligrosamente al pop chiclé, para mi gusto. O pop piruleta. Lo cual quizá sea apropiado, porque el pop piruleta o pop chiclé (bubblegum pop), un concepto más próximo a la música pop que a lo visual, pero creo que perfectamente aplicable, se enraíza en el optimismo y el colorido de la sociedad de los años 50, aunque apareciese más tarde. En Estados Unidos. En España, el color dominante de los años 50 del siglo XX fue el gris mediocre. En fin… la televisión también era en blanco y negro, pero no el cine…

En cualquier caso, también alterna esa colorida estética con un blanco y negro más expresionista, en formato académico, o sea, cuadradote en lugar de panorámico, porque la historia principal es una historia dentro de otra historia. Es una obra de teatro, entre cuyos creadores e intérpretes también existe un drama que ha de ser contado. Así pues, dos historias, la de los intervinientes en el drama teatral y la del drama teatral, en el que unos adolescentes superdotados se reúnen para optar a un premio de ciencias otorgado por los militares en un pueblo perdido en el desierto donde hay un cráter de impacto, y que da nombre a la película, Asteroid City, y donde se desarrolla el drama «de ciencia ficción», con los extraterrestres propios de las tradiciones del desierto de Nuevo Méjico, mezclado con los accidentes geológicos del desierto de Arizona.

A caballo entre la comedia y el drama, con un reparto muy coral en el que destacan nombres como los que tienen más presencia, Jason Schwartzman, Scarlett Johansson, Tom Hanks, los secundarios de lujo, Edward Norton, Liev Schreiber, Hope Davis, Margot Robbie, Matt Dillon, Steve Carell, Tilda Swinton, Jeff Goldblum, Adrien Brody, los protagonistas más jóvenes, Jake Ryan, Grace Edwards, o secundarios que hasta ahora pasaban desapercibidos pero que ahora vemos constantemente y que lo hacen bien, Hong Chau, gracias a los repartos inclusivos… vamos un montón de gente. Interesante de ver, o al menos de mirar, con un diseño de producción excelente, pero con un guion irregular, que parece abrir muchas vías de desarrollo para luego profundizar en pocas, o dejar insatisfechos con la forma en que lo hacen. Quien mucho abarca, poco aprieta. Tiene momentos que se acercan a la genialidad,… pero hay momento en los que decae, corriendo un cierto de riesgo de situarse en el nivel de los pestiños.

Recomendable para los aficionados al cine de Wes Anderson, puede atraer a algunos espectadores más con ganas de ver algo distinto, pero se queda muy lejos de los mejores momentos de su director. Y es que, como decía al principio, bajo esta nueva forma de conceptualizar el cine o los directores «de culto», el peligro de que estos descarrilen parecen que aumenta considerablemente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Ghosted (2023)

Cine

Ghosted (2023; 29/20230430)

Empecemos por el coqueteo con el absurdo que supone que el título de la película en castellano sea Ghosting, frente al título original en inglés que es Ghosted. Vosotros veréis si es algo que necesita mucho más comentario, si es que el encargado de la mercadotecnia es tonto perdido, o si es un cachondo con un sentido del humor dadá… No sé. En fin. Decidí verla porque los antecedentes de cine estrenado directamente en la plataforma Apple TV eran interesantes. No todas las películas de estreno que he visto en la plataforma han sido perfectas o muy buenas, ha habido de todo, pero si que solían ser propuestas interesantes, más o menos conseguidas en su ejecución. Es, por decirlo así, la seña de identidad de la plataforma. Pero lo que me he encontrado con esta película dirigida por Dexter Fletcher tiene que ver más con los peores estrenos de cine de acción en otras plataformas más populares que con ese interés, hasta la fecha, de buscar propuestas más originales por la compañía de la manzana mordida.

Como es habitualmente en estas películas, sus protagonistas se mueven por el mundo como si tuviera el tamaño de La Rioja… pero de los lugares que visitan sólo tengo fotos de Londres. Así que eso.

El reparto era llamativo. Un granjero norteamericano (Chris Evans) conoce a una chica muy mona y muy maja (Ana de Armas), con la que conecta, y de la que espera una continuación en la relación… pero esta ni le contesta a los mensajes, ni le llama… lo ignora por completo. Así que, habiendo descubierto, al más puro estilo acosador, que la chica está en Londres, se lía la manta a la cabeza y se va a la capital británica, en un gesto «romántico». Para encontrarse que la chica es una letal agente de la CIA a la que busca un peligrosísimo criminal (Adrien Brody) al frente de una organización criminal secreta. Y claro… a partir de ahí, el lío de aventuras inverosímiles propio del género.

No me extenderé mucho para no prolongar la agonía de pensar en esta película. El guion parece escrito por un equipo de chimpancés tecleando al azar en sus procesadores de textos… o más bien una IA tipo ChatGPT que se ha revisado todas las películas del género y ha elaborado un pastiche de situaciones típicas y tópicas pero inconexas, descoordinadas, y muchas veces sin sentido, con una carencia absoluta de originalidad y creatividad, como es lo propio de estas IA de moda, a pesar de que a la cerril población mundial les parezca que sus textos son propios de genios. Y para más inri, la química entre los dos protagonistas es prácticamente nula,… y ya van dos películas de Ana de Armas protagonizando cine de acción en las que pincha escandalosamente, a pesar de su buen hacer en otro tipo de películas.

Sinceramente, no. Ni es una propuesta interesante. Ni está bien hecha. Ni está especialmente bien interpretada. Ni es especialmente divertida. Aunque también sea difícil calificarla de catástrofe. Pero si de algo peor, porque sobre las ruinas de una catástrofe a veces surgen cosas inesperadas. Es simplemente la mediocridad elevada a la enésima potencia. Película alimenticia, para engordar catálogo, que atraerá por sus nombres, y que lo mejor que se puede hacer con ella es olvidarla por completo. Y pensar que este director hizo una película que me resultó muy simpática.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Triangle of sadness (2022)

Cine

Triangle of sadness (2022; 17/20230223)

Sensaciones muy contradictorias me despierta esta película del sueco Ruben Östlund, de la que muy poco sabíamos hasta su estreno, pero que nos animamos a ver ante algunas críticas que la hacían muy prometedora. Previamente había visto una película de Östlund, que no me disgustó, pero en la que acabé con la sensación de que no culminó del todo bien una buena faena con muy buenos mimbres. Aunque todos los comentarios que el tono estaba en el entorno de la comedia satírica. O al menos paródica.

Segunda ocasión en pocos días que ilustro la entrada con fotos de Estocolmo. La película de hoy comienza con secuencias en la capital sueca.

Dividida en tres actos, en el primero conocemos a una pareja de modelos, él en declive (Harris Dickinson), ella al alza (Charlbi Dean), y con una dinámica peculiar. Parece que se quieren… pero no necesariamente se entienden. En el segundo, esta pareja se embarca en un crucero de lujo, que compartirán con un conjunto de ricachones pasajeros, que representan todo lo podrido de la sociedad capitalista globalizada actual, y con los empleados del barco, destinados a complacer a los anteriores, pero pasando desapercibidos como si no existiesen. Y capitaneados por un bebedor capitán (Woody Harrelson) que se encierra en su camarote mientras pone como fondo musical La Internacional a gran volumen. Una tormenta y un ataque pirata arruinarán el crucero. En el tercer acto, en una isla «desierta», los ricos supervivientes de un naufragio dependerán de las habilidades de la señora que limpia los lavabos (Dolly de Leon) para sobrevivir hasta que sean rescatados.

La película tiene intenciones claramente subversivas. Si el primer acto subvierte las relaciones de poder en una pareja de enamorados, el segundo acto pone en ridículo en un escenario paródico, absurdo, satírico, a aquellos que ostentan el poder político, económico y social en las sociedades globalizadas actuales, mientras que el tercer acto subvierte las relaciones de poder, cuando estos «poderosos» se convierten en inútiles y dependen de las habilidades de los sirvientes. Se cierra la película en una secuencia en la que el absurdo, que se veía venir, que se intuía constantemente, hace explotar la historia, devolviéndonos a la realidad con una final abierto que cada cual puede interpretar como quiera. Desde muchos puntos de vista, una película excelente, realizada con una precisión casi milimétrica.

Apoyada además por unas interpretaciones que están a un nivel superior al que parecen, hemos de lamentar el fallecimiento poco después de finalizar el rodaje de una de las protagonistas, Charlbi Dean, la película aspiraba a ser rompedora y una referencia para el futuro. Sin embargo, en muchos momentos se lastra por el efectismo de la situación. Si el primer y el tercer acto son contenidos e interesantes, mucho más interesante el primero, el acto central, en su crescendo hacia la catástrofe entra en una serie de situaciones que me parecen más efectistas que efectivas. Me dejan una sensación de exceso, probablemente no necesario porque la tesis ya había sido planteada, y me generan una cierta insatisfacción en el balance global de la película. Que en ocasiones me parece la versión borde y canalla de la genial The Party de Blake Edwards, también crítica social de una época, aunque mucho más amable. Y divertida.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; amor, música, libros y anarquías diversas

Televisión

Esta semana traigo dos series que me han gustado. Bastante. Más de lo que esperaba a priori. Y de orígenes muy diversos. Una de ellas, japonesa; comedia/drama romántico/existencial. La otra, sueca; comedia romántica con tintes de parodia sobre diversas cuestiones de «la vida moderna».

Hoy toca Estocolmo, muy apropiada para una de las dos series de hoy.

Kärlek & Anarki (Amor y anarquía) nos ha presentado su segunda temporada, en la que ha continuado el peculiar flirteo y el peligroso juego de «a ver si te atreves» entre Sofie (Ida Engvoll), convertida de consultora a directora general de la editorial, y Max (Björn Mosten), el joven y atractivo informático contratado en la misma. Pero las cosas entran en terreno resbaladizo. La nueva dirección estratégica de la prestigiosa editorial, adaptándose a los tiempos modernos, no siempre atina en sus medidas. Max se ha buscado un ligue dentro de la propia editorial. Y Sofie sufre la muerte por suicidio de su padre, con quien tenía una relación peculiar, y lleva un duelo malamente llevado. Entre las diversas pequeñas historias, más o menos alambicadas del resto de los miembros de la editorial. Lo cierto es que la primera temporada me pareció simpática, pero la segunda me ha parecido muy estupenda y totalmente recomendable. Es una comedia con todas sus consecuencias, pero también apunta afiladamente a parodiar muchas de las tonterías actuales del mundo empresarial, del mundo intelectual, de internet y sus redes sociales, entre otras cosas. No sé si habrá más temporadas. En realidad,… ha quedado bastante cerrada. Pero con temporadas de ocho episodios de media hora aproximadamente, si tiene éxito, tampoco creo que les cueste mucho seguir tirando de la manta.

Quartet es una serie japonesa de 2017, diez episodios de tres cuartos de hora, salvo el inicial de una hora, que se anunció como estreno en Netflix, que parece que ha comprado últimamente varias series de este país. Me llamó la atención por varias cuestiones. Una, por su buena valoración en muchos medios y entre los votantes de IMDb. Otra, porque una de sus protagonistas, Hikari Mitsushima, lo fue de otra serie japonesa que comenté recientemente. Así que me dispuse a verla. En un encuentro aparentemente azaroso, cuatro personas, que tocan instrumentos de cuerda, se encuentran en un karaoke. Y deciden formar un cuarteto de cuerda. Dos mujeres, Maki, primer violín, (Takako Matsu) y Suzume, chelo, (Mitsushima), y dos hombres, Beppu, segundo violín, (Ryūhei Matsuda) y Iemori, viola (Issey Takahashi). El caso es que ninguno es sincero del todo con sus circunstancias personales, su pasado. Y ni siquiera el encuentro en el karaoke es azaroso. Y mientras conviven en una casa en las montañas, en Karuizawa, irán apareciendo las cosas que cada uno de ellos ocultan. Aunque el tono de la serie es de comedia, en realidad la serie es un drama. Con buen rollo. En el que la amistad, la solidaridad, el tener alguien en el que apoyarse es importante. Y sentirse orgullosos como cuarteto… aunque no sean muy buenos. La serie se acompaña además de la buena música de cuerda, entre la que destaca por ser un motivo recurrente Music for a found harmonium, uno de los temas emblemáticos de la Penguin Cafe Orchestra, que tanto escuché en su momento, y una bonita canción de Sheena Ringo, Otona no okite (おとなの掟, la ley de los adultos), que sirve de cierre a la mayor parte de los episodios y es cantada por los propios protagonistas. La podéis encontrar en Apple Music, y supongo que en otras plataformas, si buscáis como autor Doughnuts Hole. Aunque también la propia Ringo la versión para sí misma. La serie me ha parecido estupenda. Casi podría decir que me ha sabido a poco. Los personajes generan mucha empatía. Y hay un personaje femenino secundario, una caradura de tomo y lomo (Riho Yoshioka), que es la caña. Que merecería un spin-off para ella sola.

[Cine] The banshees of Inisherin (2022)

Cine

The banshees of Inisherin (2022; 12/20230209)

En primer lugar, y porque quede claro, una banshee no es una alma en pena, como se podría deducir de la traducción del título al castellano. Es un ser mitológico celta, de carácter feérico. Y según las tradiciones y mitos irlandeses, cada familia, especialmente las O’ y Mac, o sea, las nobles, tenían una, que chillaba y les advertía cuando alguien de la familia iba a morir. Y el título viene del título de la canción que uno de los protagonistas está componiendo. Protagonistas, Colin Farrell y Brendan Gleeson, que ya coincidieron en una estupenda película del mismo director, Martin McDonagh, que por su fino humor y excelente historia hizo nuestras delicias hace catorce o quince años. Y estando publicitada la actual como comedia, siendo candidata a numerosos premios, más los que ya ha recibido, la expectación era importante y las expectativas, elevadas.

La acción nos lleva a una isla ficticia en la costa irlandesa, a principios de los años 20 del siglo pasado, en plena guerra civil entre partidarios del estatus de Irlanda como país independiente dentro de la monarquía británica y la Commonwealth y los partidarios de un estado republicano. Pero eso guerra, en la película, sólo la percibimos como cañonazos y disparos lejanos, al otro lado del canal que separa la pequeña isla de Inisherin de la isla principal. En Inisherin, todo transcurre a cámara lenta. Y cada día, a las dos de la tarde, el personaje interpretado por Farrell busca al interpretado por Gleeson para ir a beber pintas de cerveza al pub del lugar. Hasta que un día, para desconcierto de todos, este último dice que no quiere saber nada del anterior, y amenaza con medidas extremas si le habla y no le deja en paz.

Ciertamente, existen escenas que nos despiertan una sonrisa, en las peculiares interacciones de una comunidad cerrada, escasamente cultivada, alejada del mundo, sometida a tradiciones y creencias ancestrales, en la que la hermana de uno (excelente Kerry Condon), a pesar de haber sido considerada guapa toda la vida, se ha convertido en solterona, porque con inquietudes culturales y amor a los libros difícilmente encuentra entre los toscos lugareños alguien que le estimule mínimamente… nada. Pero en ningún momento me convenció la calificación de la película como una comedia. Pero ni de lejos. Un drama profundo sobre la naturaleza humana disfrazado de chascarrillo, pero que bordea constantemente más la tragedia que la comedia. Con una realización casi perfecta, a favor de unos paisajes tan hermosos como ásperos y duros, con unas interpretaciones que podemos calificar como magistrales, la tragedia es una tragedia cotidiana, de cada día, de cada instante, más allá de los eventos que se nos narran y la simbolizan. La anécdota, por tremendas que sean sus consecuencias, no es, a su vez, más que consecuencia de las pequeñas tragedias cotidianas, de una vida sin horizontes, sin más alicientes que unas pintas de cerveza, un violín y una canción, y una pequeña burrita.

La familia, en relaciones muy estorbadas en ocasiones, la amistad, más fruto de la costumbre que de la comunión íntima de espíritus e intereses, las tradiciones… son los temas que McDonagh aborda con inteligencia y elegancia. En una película absolutamente recomendable, que bordea la obra maestra… aunque a mí no llegara a producirme del todo el impacto que me suponen las películas que califico como tales. No obstante, vayan a verla. Y si es posible, en versión original. Incluso si el inglés que se habla es difícil de seguir, o no se entiende en absoluto el inglés en ninguna de sus formas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****