[Cine] Un cuento chino (2011)

Cine

Un cuento chino (2011), 27 de junio de 2011.

Dice una amiga mía que si quieres ir al cine, y al mirar la cartelera nada te inspira compruebes los repartos. Si en alguna sale Ricardo Darín vete a ver esa. También lo dice con Clint Eastwood. Pero hoy, quien nos ocupa, es el actor argentino. Por que en cartelera, a falta de propuestas mínimamente atractivas, descubrimos una película en la que salía Darín. Y esa es la que fuimos a ver.

Sinopsis

Comienza la película con un colorido prólogo, con coloricos a lo Amélie, que nos sitúa en un paradisíaco lago en algún lugar de china, donde una joven pareja se hace arrumacos en una barca, y donde el joven chino (Ignacio Huang) se prepara para declararse a su enamorada. Cosa que hubiera conseguido si no hubiese caído una vaca del cielo sobre la barca, y concretamente sobre la chinita, impidiendo ulteriores relaciones por defunción de una de las partes.

Inmediatamente, nos traladamos a un Buenos Aires mucho menos colorido, donde encontramos un ferretero de poca monta (Darín), muy obsesivo, muy solitario, que se entretiene recortando noticias absurdas en las páginas de sucesos de los diarios, viendo despegar los aviones en un aeropuerto, comprándole figuritas de cristal a su madre muerta, y no atreviéndose a enrollarse con Mari (Muriel Santa Ana), la cuñada de lo más parecido que tiene a un amigo, a pesar de lo que le gusta. La Mari, digo, no el amigo.

En un momento dado, se encuentra a un joven chino, casualmente el mismo que previamente a perdido a su novia de forma tan absurda, que es apalizado y despojado de sus pertenencias por unos taxistas. Ninguno habla el idioma del otro. Pero con diversas ayudas, sabrá el ferretero que el chico busca a su «tapo», una especie de tío. Y entre los dos comenzará una búsqueda, apoyados por Mari, que indudablemente les cambiará.

Realización y producción

Sobre una historia mínima, basado en una noticia real por la que unos militares rusos que habían robado unas vacas las soltaron sobre el mar hundiendo un pesquero japonés, el director Sebastián Borensztein nos ofrece una agradable historia de superación de la soledad, y de esperanza, básicamente un drama aderezado con algunos momentos de humor, bien dosificados, por el absurdo de muchas de las situaciones. Rodado en unos escenarios mínimos, muy austero todo, tiene como desventaja que al ser la historia tan pequeña, llega un momento en que hay que alargarla un poco forzadamente para llegar a construir un largometraje. Todo hubiera podido acabar antes, quedando muy bien. También resulta metida con calzador la referencia a la guerra de las Malvinas, origen de la misantropía del ferretero y que evidentemente se considera como una más de las muchas noticias absurdas que se producen en las noticias de los diarios. Finalmente, la historia termina por derroteros previsibles aunque agradables, cumpliendo con su papel de entretener, sensibilizar, y hacer pensar un poquito, nada que te produzca dolor de cabeza.

Interpretación

Este es el principal activo de la película, ya que inmediatamente  sientes simpatía por los tres personajes principales: el ferretero, la Mari y el chino. Si Darín es un actor habitualmente muy competente, no nos decepciona en esta ocasión. Pero los otros dos intérpretes están perfectos. La expresividad de Huang es perfecta para un actor que apenas puede comunicarse mediante el texto hablado, y Santa Ana aporta las necesarias dosis de dulzura y paciencia para contrarrestar las aristas del ferretero, sin que se hagan empalagosa o pesada en ningún momento. Un reparto corto, pero muy equilibrado.

Conclusión

Pues una película que se puede ir a ver sin ningún problema. Que no llegará al nivel de las mejores películas argentinas que nos han llegado en los últimos años, pero que contribuye con algo más que dignidad a cubrir el hueco en la cinematografía en castellano que las producciones españolas no saben, no pueden o no quieren cubrir. Yo me lo pasé muy bien, salí con muy buen sabor de boca y agradecí una vez más a la tierra y al genio Argentinos por darnos un cine que nos gusta, distinto de las tradicionales propuestas yanquis. Y que sea por muchos años.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Ya que estamos en territorio porteño, lo suyo son los tangos, las milongas, y otros sonidos similares. En los años 90, en poco tiempo disfrutamos de un par de películas con el tango como leitmotiv. Me quedo con con The Tango Lesson, dirigida e interpretada por Sally Potter, que tenía una banda sonora excelente.

Solar

Entorno urbano, casi suburbial, como el que se nos ofrece en estas películas del otro lado del charco - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

[TV] Adios, T,… adiós, Alice,… adiós, Buck,… adiós, Chicken,… adiós, Shoshana,… en resumen,… adiós, Tara

Televisión

La semana pasada fue la despedida de United States of Tara, esa tragicomedia dedicada a Tara Gregson (Toni Collette) y todos los personajes que viven dentro de ella. Porque la cuestión es que Tara padece trastorno de identidad disociativo, un discutido diagnóstico psiquiátrico ya que no todos los especialistas admiten el cuadro, y que también fue llamado en tiempos trastorno de personalidad múltiple, término que es mejor entendido por los profanos. Y dentro de Tara por lo tanto viven una serie de «otros yo» que son aquellos de los que me he despedido en el título de esta entrada. Entre otros.

Han sido tres las temporadas que ha permanecido la serie en activo. Tres temporadas de doce capítulos, que a mí me han sabido a poco. Resumir lo acontecido en estas tres temporadas es una tarea ardua, sin embargo. Porque han pasado muchas cosas, a veces parsimoniosamente, a veces vertiginosamente. Sin embargo, podemos decir que es la historia de la lucha de Tara por encontrar un lugar en este mundo, y por descubrir porqué le pasa lo que le pasa. Y también es la lucha de toda su familia por aceptarla, por apoyarla, y también de sus momentos de desesperación con ganas de mandarla a freír espárragos. Y en este último punto está también uno de los secretos de la serie. Y es que no sólo es la historia de Tara. Es la historia de su familia.

Es la historia de su marido, Max (John Corbett), profundamente enamorado de su mujer e incapaz de abandonarla pese a que no han faltado las ocasiones y los motivos. Es la historia de su apoyo incondicional.

Es la historia de sus hijos. De Marshall (Keir Gilchrist), un adolescente que tiene que lidiar simultáneamente con los problemas de su madre y con los de su homosexualidad, su propia identidad, sus primeros amores y sus primeros desengaños. Creativo y reflexivo, los problemas de la madre le hacen sufrir probablemente más que a nadie. Salvo a Max, claro. De Kate (Brie Larson), a la que vemos pasar de la adolescencia a la situación de joven adulta, que asume como puede. Dotada de un físico indudablemente atractivo, se mueve entre pequeñas dosis de procacidad y una gran cantidad de ingenuidad y de buen rollo con todo el mundo. Entre los problemas de sus padres y la brillantez intelectual de su hermano, no encuentra su sitio, se siente acomplejada. Aunque tiene algo importante de su parte; su gran predisposición a amar, a querer, casi incondicionalmente.

Es la historia de su hermana, Charmaine (Rosemarie DeWitt), que por ser menor no quedó tan afectada por los problemas que desencadenaron el trastorno de Tara, pero que también tiene serios problemas para encontrar su lugar en el mundo, para encontrar quien le quiera, y que para colmo tiene que lidiar con una maternidad y con unas relaciones que nunca sabemos si son queridas o no, aunque finalmente muestra, al igual que toda la familia su disposición a amar.

Porque en resumidas cuentas, si vamos a echar de menos a los Gregson básicamente es porque a pesar de los problemas, durante tres temporadas nos han estado dando lecciones de solidaridad y de cómo se puede vivir con el deseo de amar y ser amados, a pesar de cómo sean quienes nos rodean. A pesar de que todos, y no sólo Tara tengan problemas con su identidad, con quiénes son y no son.

Una pena que la hayan cancelado. No sabemos  que será de ellos. Supongo que seguirán con problemas. Que Max tendrá que seguir lidiando de por vida con la enfermedad de Tara, que Marshall seguirá sufriendo por su entrega y su inteligencia. Que Kate dará más que recibirá de su relación con ese individuo algo mayor y con un hijo que al principio no nos cayó demasiado bien pero que tampoco parece más tipo. Que Charmaine tendrá que pelear cada día de su vida contra sí misma y su entorno para sacar adelante a su familia. Pero todo esto lo suponemos, porque ya no nos lo contarán.

Música recomendada

Hasta cierto punto, sólo. Una televisiva, Renee Olstead, aunque no suelo ver las series donde sale, también canta. Dicen que jazz. Dejémosle en que le da a los estándares americanos, y que no lo hace del todo mal. Aunque todavía tiene que desarrollar algo más de personalidad. Si es que lo consigue.

Graffiti

No sé,... la cara del personaje de este grafito que encontramos en los alrededores de la Magdalena, en Zaragoza, también indica algún tipo de desorden psicológico... ¿no? - Canon Digital Ixus 400

[TV] Asesinatos en una borrascosa Seattle y borrascas entre los enfermeros del All Saints’ Hospital

Televisión

Esta semana han terminado temporada tres series televisivas, que comenzaron su andadura en esta primavera y que con una duración de sólo 12 o 13 episodios terminan ahora justo antes del verano. Hablaré de dos de las tres. Aquellas que volverán en un futuro próximo con nuevas aventuras para sus protagonistas. O desventuras. La otra. La que se ha despedido definitivamente… de esa hablaré más despacio en otra ocasión.

Nurse Jackie (3ª temporada)

De la más cínica enfermera que ha salido nunca por televisión ya he comentado en el pasado. Me encanta. Su capacidad para ignorar cualquier convención ética, moral o como la queráis llamar en lo que se refiere a sus relaciones profesionales, maritales, de amistad y con las drogas, no impide que se salte cualquier norma con tal de defender a quienes son más débiles en su quehacer cotidiano. Los pacientes del servicio de urgencias del All Saints’ Hospital de Nueva York. Y esto ha seguido adelante. Quizá muy centrado en sus problemas con las drogas, en sus problemas con su hija mayor, en la ambigua relación con su marido,… Pero es lo que se esperaba. Una huida hacia adelante detrás de otra, o de cómo salir de los problemas haciéndolos más complejos todavía. Evidentemente, un sobresaliente a la actuación de Edie Falco.

Pero esta ha sido también la temporada donde han resplandecido con toda su esplendor los secudarios. Akalitus (Anna Deavere Smith) con sus santos, sus niños obesos y Michelle Obama. Coop (Peter Facinelli) con su drama familiar ante el divorcio de sus madres y el deseo repentino de casarse. Zoey (Merritt Wever) con sus amores y su eternamente incomprendido buenrollismo. La permanente fidelidad de la británica y elegante desde cualquier punto de vista O’Hara (Eve Best) hacia su caótica amiga. Si antes merecía la pena la serie por la protagonista, en estos momentos vale la pena por un reparto que en su conjunto se halla en permanente estado de gracia.

Muchas veces comedia, siempre drama, no hay que perdérsela.

The Killing (1ª temporada)

Me resulta difícil valorar esta serie. Que ha tenido momentos muy buenos, y que ha tenido momentos de absoluto desconcierto. Interno y de los espectadores. Encima, que todo suceda en Seattle, con una áspera, lluviosa y fría atmósfera, y que el lema de reclamo sea Who killed Rosie Larsen? al más puro estilo Who killed Laura Palmer? de la mítica Twin Peaks, que también transcurría en las frías tierras del noroeste de los EE.UU.,… pues eso es condicionar mucho la serie. Pero bueno, vamos a ver de que ha ido esta temporada.

La detective Linden (Mireille Enos), de la policía de Seattle y que está a punto de abandonar la ciudad para casarse en California, tiene que hacerse cargo junto con Holder (Joel Kinnaman), su nuevo y provisional compañero, del asesinato de una adolescente que aparece en el maletero de un coche en un pantano. El coche pertenece a la campaña del concejal Richmond (Bill Campbell) que se encuentra inmerso en plena campaña electoral por la alcaldía de la ciudad. Durante la investigación, tendrán que lidiar con los políticos, con la familia de la muerta, los Larsen, especialmente con su madre, Mitch (Michelle Forbes), el padre, Stan (Brent Sexton), y eventualmente la tía, Terry (Jamie Anne Allman), y al mismo tiempo con los problemas familiares y personales propios.

Así pues planteado, la trama que avanza a día de tiempo ficticio por capítulo es una mezcla de serie policiaca, drama familiar, e intriga política. Hay momentos muy interesantes del drama familiar. Y tanto Michelle Forbes como Brent Sexton nos ofrecen excelentes interpretaciones. Pero salta de vez en cuando a la intriga política, que también tiene elementos interesantes de análisis de las motivaciones, las ambiciones  y las corruptelas de los candidatos y de sus entornos. Y claro, a todos nos importa la resolución del caso policiaco, que parece central a toda la historia. Y el caso es que habiéndolo situado en esa posición central es lo que más flojea de toda la historia. Tan pronto está estancado. Como nos despista con pistas falsas y sospechosos que no son lo que parecen. O hecha a correr al final para llegar a un desenlace, que se ve trastocado en los cinco minutos finales de la temporada, dejándonos un tanto confusos, sin saber muy bien por dónde va a tirar la cosa. Porque en estos momentos, ni siquiera sabemos si sabemos quien mató a la guapa y desafortunada Rosie Larsen (Katie Findlay).

Ha habido momentos que me han gustado mucho. Y algún capítulo magistral. Especialmente uno hacia al final de la temporada en el que la ausencia del hijo de Linden es un excusa para centrarse en los dos policías, en sus caracteres, en sus preocupaciones y en sus historias particulares. Pero no sé muy bien por donde va a tirar. Ni si me interesa. Así que,… la segunda temporada… me pensaré si la sigo de aquí a que la echen.

Rheinpark

Flores, en el Rheinpark de Colonia, en una tarde lluviosa, como todas las de la investigación del asesinato de Rosie - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Cine] Hanna (2011)

Cine

Hanna (2011), 12 de junio de 2011

Realmente, nos hemos hecho casi fijos de las sesiones en versión original de los Aragonia de Zaragoza. En primer lugar, se agradece que todavía haya en este país quien apueste por permitir al espectador ver y escuchar las interpretaciones originales de los actores y actrices. En segundo lugar, resulta que incluso es más barato. Supongo que para promocionar. Desconozco cuánto durará la iniciativa. Porque siempre estamos cuatro gatos. En cualquier caso, cuando las salas están preparadas para la proyección digital, la inclusión de subtítulos y distintas bandas sonoras en la película es muchísimo más económico que cuando tienes que sobreimprimir en película y hacer copias con distintas bandas sonoras. Así que, si además añadimos la escasez de propuestas atractivas en competición en la cartelera semanal, en estos momentos es muy fácil saber qué película vamos a ver. Cualquier estreno con una pinta mínimamente decente que se estrene en versión original. Y esta semana tocaba este filme de aventuras dirigido por Joe Wright, que vuelve con la adolescente Saoirse Ronan, una de las actrices que le funcionaron en Atonement (Expiación).

Sinopsis

Hanna (Saoirse Ronan) es una adolescente que vive con su padre Erik (Eric Bana) en una cabaña en el bosque, cerca del círculo polar ártico, y donde este la entrena en técnicas de supervivencia y de defensa personal, así como en el uso de armas. Es rápida, fuerte y despierta. Su padre le enseña idiomas, así como el mundo basándose en libros. Pero ella se cansa de esta vida y quiere salir al mundo. Su padre le muestra un transpondedor, y le dice que si quiere salir al mundo, tiene que ponerlo en marcha y vendrán a por ella. Pero que si quiere sobrevivir, tendrá que pelear y matar a una tal Marissa Wiegler (Kate Blanchett). Ella pone en marcha el aparato, su padre se va, y vienen a por ella, llevándola a unas instalaciones secretas en el desierto marroquí, cerca de Esauira. De allí se escapará, pero también comprobará que sus habilidades para moverse en sociedad son limitadas, por lo que se unirá a una familia americana que viaja por Marruecos y se dirige a Europa. Ella tratará de llegar a Berlín, pero tendrá que evitar a los asesinos que Wiegler ha enviado para matarla. También tendrá que averiguar quién es realmente, y porqué es importante.

Dirección y producción

A pesar de las apariencias iniciales, abusa mucho menos de lo que parece de los efectos especiales, y la acción, que no es trepidante y se basa más en la emoción de las persecuciones que en los «fuegos de artificio». Lo cual en general favorece el producto final. Con una cuidada producción, buen sonido, adecuada música incidental, buena fotografía, la película está rodada con oficio, aunque cojea en determinados aspectos del guion. Con lo grande que es el mundo, y después de desaparecidos durante tantos años, si lo único que necesitan para salir al mundo es ir a por la Wiegler y matarla, no tiene mucho sentido la historia del transpondedor y la historia subsiguiente. Sales, coges un avión, vas a donde esté la fulana en cuestión y te la cargas. Y ya está toda la historia. El asunto de los zapatos de la mala también es un poco chorras. Y las pintas de los malos, un poco de opereta,… el asesino con pintas de homosexual, con los dos lacayos con pintas de neonazis,… no sé. Chirrían bastante. Y la familia norteamericana… pues que se yo,… encima es desechada sin más en momento dado… que no sabemos que han sido de ellos. Si han acabado en el fondo del puerto de Le Havre o han seguido su viaje con sus discusiones chorras.

Sale España, pero obviamente rodada fuera de España, porque se ve que todo está rodado en algún país árabe, probablemente el propio Marruecos, que es más barato y canta a ratos. Pero bueno. Peores representaciones de nuestro país hemos visto en el cine norteamericano. Hay mucho cliché suelto en general en el filme, pero a un nivel soportable.

Interpretación

La chica, que es protagonista absoluta del filme, está razonablemente bien. Hay muchas veces que no acabas de encajar el físico de la chica con las proezas físicas que realiza, pero supongo que eso está buscado a propósito. El resto cumple, aunque la Blanchett está un poco forzada, y más con el horrible peinado pelirrojo que le han clavado. En fin. Tampoco pasará a la historia esta película por ser un prodigio de la interpretación. Michelle Dockery, la estupenda Mary Crawley de la serie Downton Abbey, hace un papelito de morondanga. Y otra actriz británica que no está mal, Olivia Williams, sale por ahí haciendo de mamá yanqui sin mayor trascendencia. Talento desperdiciado por ambas partes. Creo que la Williams hubiera hecho una mala más convincente que la Blanchett. Pero supongo que tiene menor tirón comercial como protagonista.

Conclusiones

Una película entretenida sin duda, siempre que no te pares en las minucias de la inconsistencia del guión. Un entretenimiento de buena factura, más honesto que muchas otras cosas que se hacen por ahí con exceso de fuegos de artificio. Sin embargo, esas inconsistencias en la historia, la banalidad y falta de credibilidad de los macguffin que mueven a los protagonistas lastran la película. El rey de los macguffin fue Hitchcock y lo que hacía era no dar explicaciones y obviar por completo la naturaleza de los mismos. Si empiezas a darles vueltas, y resultan absurdos,… pues acaban fastidiando el producto ya que adquieren una presencia molesta. Miren. La película de persecuciones por excelencia es North by Northwest (Con la muerte en los talones). Película en donde sólo importan dos cosas. Lo canutas que las pasa el protagonista, y la historia de amor con la guapa. Todo lo demás importa poco, nos explican poco, sabemos poco, y da igual. La película funciona. Aquí, se inventan la tontería del transpondedor, la no menos tontería del ABNORMAL de unos análisis genéticos llenos de GACCATTAGATTAGG, la superflua explicación del padre a la hija,… sólo faltaría un científico malvado con una jeringuilla llena de un líquido verde para acabar convertida la historia en un producto de clase Z. Si se hubiesen centrado en lo esencial, la angustia de una adolescente perseguida, podría haber resultado mucho más interesante que una historia de ciencia ficción regularmente construida.

Calificación

Dirección y producción: ** (Suspende por las debilidades de la historia)
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Nada que ver con el filme. Hace unos días La madeja emitió un programa dedicado a Simon & Garfunkel, y más en concreto a su último disco, Bridge Over Troubled Waters. Que es una música excelente, que hacía mucho que no escuchaba, y que me gusta.

Friedrichstrasse

Berlín, en la foto la Friedrichstrasse, ciudad de destino de todos los protagonistas y donde todo se dilucida - Panasonic Lumix LX-3

[Breve – cine] Ghost World (2001)

Cine

Ghost World (2001) – IMDb.

Vista en televisión. Pequeño drama que se centra en las dudas e indecisiones de una adolescente, Enyd (Thora Birch) que acaba de graduarse en el instituto, junto con su amiga Becky (Scarlett Johansson). Mientras esta última parece que enseguida aclara sus ideas, consigue trabajo y empieza a buscar un apartamento para independizarse, Enyd que recuperar la asignatura de arte, conoce a un individuo maduro, solitario y extraño, Seymour (Steve Buscemi), con quien comienza una extraña relación de amistad, y no consigue centrarse en lo que hace, ni en lo que quiere hacer. Basada en un cómic, supongo que por ello me pasó desapercibida, merece la pena verse por la frescura de su guión y sus situaciones, y por la excelente interpretación de Birch y Buscemi. Johansson pasa más desapercibida. Dirigida por Terry Zwigoff.

[Libro] Pálida luz en las colinas

Literatura

Aunque recientemente he encadenado la lectura de una serie de libros con autores japoneses, lo cierto es que este último que comento hoy no tenía que ver en principio con los anteriores. Es un libro de Kazuo Ishiguro, autor que me gustó mucho en Nunca me abandones, y sobre el que decidí en ese momento seguir leyendo alguna de sus obras. Pero a pesar de su origen étnico, japonés nacido en Nagasaki, lo cierto es que desde los cinco años de edad vive en el Reino Unido y escribe en inglés. Así pues no tenía nada que ver… pero ha resultado que sí. Porque volvemos de nuevo a una de las ciudades arrasadas por los bombardeos atómicos, en esta ocasión Nagasaki. No obstante, como veremos a continuación, se trata de una historia muy distinta a la de recientes lecturas.

Pálida luz en las colina
Kazuo Ishiguro
Anagrama Compactos; Barcelona, 1998
ISBN: 9788433966032

La protagonista de la historia, Etsuko, es una mujer japonesa de origen, de cincuenta años, pero que hace tiempo que vive en un ciudad inglesa de provincias. Recientemente ha sufrido el suicidio de su hija mayor, Keiko, que también nació en Japón del primer matrimonio de su madre. Etsuko recibe la visita de Niki, su segunda hija, cuyo padre es inglés. La visita desencadena una serie de recuerdos del verano en el que se encontraba encinta de Keiko en Nagasaki. En una Nagasaki que se está recuperando con rapidez de los desastrosos efectos de la bomba, pero cuyos habitantes conservan el recuerdo del desastre. Un verano en el que ella convive en su modesto piso de recién casados con su marido, un joven ambicioso que busca ascender rápidamente en su empresa, y con su suegro, que temporalmente ha ido para hacerles una visita. El suegro es un viejo profesor tradicional, de los que enseñó a los jóvenes durante el régimen militarista previo a la guerra, y que conserva sus ideas tradicionales, sin entender porque ahora, menos de diez años tras el conflicto, han dejado de ser válidas. Padre e hijo no se llevan mal, pero se tratan con frialdad, lo que oprime a la joven Etsuko, que vive con los miedos propios de la incertidumbre ante su propia maternidad. Miedos que se agudizan al conocer a Sachiko, una joven madre algo mayor que ella, que tiene una hija, muy huraña y solitaria, Mariko. Sachiko vive con la esperanza de que su amante norteamericano, miembro de las fuerzas de ocupación, las lleve algún día a Estados Unidos, donde tendrán una vida feliz. Y de esta forma irá transcurriendo el verano en la ciudad medio en ruinas, medio reconstruida.

La novela es pues más que una historia en sí misma, una reflexión de la madre desencadenada por la visita de su hija menor cuando todavía está de duelo por la muerte de la mayor. La hija mayor, podemos deducir de lo que nos cuentan, nunca se adaptó a la vida en Inglaterra. Aunque deducimos de las actitudes del primer marido que Etsuko no pudo ser feliz con él, no conocemos las circunstancias de su separación y su viaje a occidente. Sólo podemos asumir que las figuras de Sachiko y Mariko vienen a su memoria porque son un reflejo de su propia historia y circunstancias. Independientemente del  resultado de la historia de Sachiko y Mariko, parece que la historia de Etsuko acabó relativamente bien al salir de Japón. Pero no para Keiko, que se vio arrastrada a un mundo al que no se adaptó. Tal vez por eso la actitud de Etsuko hacia Niki es distinta. Y aunque le gustaría tener mayor presencia en la vida de su hija, que reside en Londres le da todo el aire que pide, para evitar perderla del todo.

Me gusta como escribe este autor, incluso en una obra temprana en su carrera como es esta. Los diálogos en Nagasaki se producen con el ceremonioso estilo tradicional de los japoneses,  mientras que los diálogos con Niki son directos, al estilo occidental. Lo cual produce todavía más un contraste que puede ser tanto el de las diferencias entre las dos culturas, como el de las diferencias entre el pasado y el presente. La interpretación del argumento de la historia que he ofrecido en el párrafo anterior es tal y como yo la he visto. Pero he leído por ahí algunas más opiniones extremas en las que supondrían que Sachiko y Mariko no serían unos personajes distintos, sino que realmente serían las auténticas Etsuko y Keiko antes de salir de Japón. No lo sé. Igual me vale una que otra interpretación. En cualquier caso, es una novela distinta, que me ha gustado, y que creo que es francamente recomendable.

Un pero. El título en castellano creo que no se corresponde con el original en inglés, A Pale View of Hills, aunque se parezca. Creo que «la pálida vista de las colinas» es más ajustado a lo que sucede en el libro que la «pálida luz en las colinas».

Música recomendada

Me he enterado de buena mañana en la radio. Hoy cumple setenta ochenta años João Gilberto, músico brasileño autodidacta, que apuntándose a finales de los años cincuenta al movimiento de la bossa nova, y con fuertes influencias jazzísticas, revolución la forma de entender, tocar y escuchar la guitarra (violão). Así que esta tarde he decidido pasar un rato escuchando a este excelente músico.

Arbolada línea del cielo

Quizá los vibrantes colores del atardecer en los Monegros no cualifiquen como "pálida luz en las colinas"; pero me ha parecido adecuada a la entrada de hoy - Canon EOS 40D, EF 200/2,8 USM

[TV] Mildred Pierce

Televisión

Hoy comentaré una miniserie de HBO, muy atractiva a priori por sus protagonistas. Especialmente por su principal protagonista, Kate Winslet, que ha dado pruebas sobradas en los últimos años de ser de las actrices más sólidas de la actualidad. La historia está basada en la novela del mismo título de James M. Cain, que previamente fue adaptada al cine por Michael Curtiz con Joan Crawford en el papel protagonista, que recibió el óscar a la mejor interpretación femenina protagonista. No obstante, parece que la adaptación actual en forma de miniserie es más fiel a la novela original, frente a la película en la que fue adaptada como cine negro. No he tenido la oportunidad de ver la película, salvo que la pasaran por televisión en los tiempos de la televisión única cuando programaban todo tipo de películas de antaño. Pero no me acuerdo.

Sinopsis

Nos encontramos en Los Ángeles, a principio de los años 30. Los efectos de la depresión son muy acusados todavía, y Mildred Pierce (Kate Winslet) se divorcia de su marido Bert (Brian F. O’Byrne) por las infidelidades de éste, viéndose obligada a buscar una forma de ganarse la vida para sacar adelante a sus dos hijas, Ray (Quinn McColgan) y Veda (Morgan Turner, adolescente, y Evan Rachel Wood, joven). Tras alguna experiencia como camarera, lo que resulta humillante para ella, y especialmente para Veda su mimada y consentida hija mayor, consigue iniciar un negocio de restaurante y venta de tartas que progresivamente la convierten en una mujer de negocios próspera y respetada, aunque sufre reveses como la muerte de la hija menor. Mientras, aunque mantiene buenas relaciones con el exmarido, tiene amantes como el antiguo socio del marido y actual asesor financiero de Mildred, Wally Burgan (James LeGros), y especialmente el noble y rico playboy venido a menos, Monte Beragon (Guy Pearce).

Sin embargo, lo que poco a poco marcará su historia será su relación con su hija mayor. Considerada niña prodigio por sus habilidades musicales con el piano, crecerá consentida y egoísta, aunque se estrellará en su juventud cuando su carrera como pianista no se defina, al no ser considerada de suficiente nivel por un prestigioso profesor de música, Mr. Rossi (Rocco Sisto). Esto provocará que la joven caiga en una vida de fiestas y amistades poco recomendables, que empezarán a mostrar que detrás de su apariencia de joven educada y refinada, es una mala víbora. Esto producirá un alejamiento entre madre e hija. Poco después se descubrirá que la joven tiene talento para la música, pero no como pianista, sino como cantante lírica, al tener unas notables capacidades naturales como soprano de coloratura, un tipo de cantante muy de moda en la época. Tras la boda de Mildred con Beragon, y la aparente reconciliación de la existosa hija cantante, las cosas se complicarán hacia un final potencialmente dramático.

Producción y realización

Como todas las producciones de este tipo de la cadena de pago norteamericana, nos encontramos con cinco episodios de aproximadament una hora o un poco más de duración realizados con un esmero exquisito hasta en los menores detalles. Literalmente te transporta a la época de los años 30, a la época del swing, a los inicios de la expansión por la costa del Pacífico de la ciudad angelina.

Interpretación

Probablemente es el principal atractivo de la serie. Desde luego, la protagonista a su nivel habitual, pero la sorpresa es que casi son más interesantes el conjunto de personajes secundarios que la rodean, que están interpretados por una pléyade de actores y actrices de gran nivel. Incluso la más joven, Evan Rachel Wood, con su estilizada belleza y su aspecto frío y despegado, se pone a la altura de los más veteranos. Además de los ya mencionados, cabe comentar también la presencia recurrente de Melissa Leo interpretando a la amiga y compañera de la protagonista, y dos breves apariciones de Hope Davis, una actriz poco conocida pero que me gusta mucho, en las que está estupendo de elitista y estirada señora de la alta sociedad.

Conclusión

He de confesar que la historia en su conjunto me parece un melodrama familiar al que se le podía haber sacado algo más de tensión. Algo más de punta. Pero globalmente queda compensado por la excelente realización y las excelentes interpretaciones. Una serie que se puede recomendar para pasar junto al aire acondicionado las cálidas tardes de verano que se aproximan, con cine en pantalla pequeña de alta calidad. Como no podía ser menos, teniendo el origen y las materia prima que tiene.

Recomendación musical

Aunque hay algo de música operística en los capítulos finales, cuando la viperina Veda va confirmando su carrera como cantante lírica, la música que domina la serie es el swing, como no podía ser menos dada la época que nos ocupa. Así que por qué no ponernos a la big band del clarinetista Benny Goodman, el rey del swing, para disfrutar con sus animadas piezas.

Chopera

Después de una historia tan urbana y atribulada, me voy a relajar entre los chopos de la ribera del Ebro, a la altura de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 200/2,8 USM

[Cine] The Beaver (2011)

Cine

The Beaver (2011), 4 de junio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en inglés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título El castor.

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En principio, no tenía pensado ir a ver esta película. Entendámonos. Jodie Foster, actriz y directora de la película, nunca me ha entusiasmado como directora. Y encima la protagoniza Mel Gibson al que le tengo profunda antipatía. Pero ayer por la mañana, mientras tomaba un chismito con unos amigos antes de ir a las compras habituales de los sábados, alguien hizo una observación sobre una coincidencia que se da en dos de las películas que están en cartelera en estos días. Y me picó. Y el pique fue colectivo. Y decidimos ir a ver esta película. Y hoy, otra. Que tampoco pensaba ver. Os lo cuento cuando la reseñe si no se estropean los planes. Así que a lo hecho, pecho. Os lo cuento.

Sinopsis

Es la historia de Walter Black (Gibson), propietario y director general de una empresa de juguetería, casado con, Meredith (Foster) una exitosa ingeniera, y con hijos, el mayor, Porter (Anton Yelchin), en su último año de instituto, y el menor, Henry (Riley Thomas Stewart), todavía en la escuela primaria. El problema es que Walter padece una profunda depresión que se ve aliviada por ningún remedio. Y esto está afectando profundamente a la familia. Tanto que la esposa lo echa de casa. A partir de ahí, y tras un intento de suicidio fallido, empieza a hablar con y a través de un castor de juguete que lleva permanentemente en la mano. Esto le permite retomar el contacto con la empresa, con la esposa y con el hijo menor, que tras la extrañeza inicial lo aceptan. Pero el hijo mayor no. Este, que piensa que puede heredar los problemas psiquiátricos de su padre, se dedica a hacer trabajos por dinero para sus compañeros de clase. En un momento dado, la chica más guapa, popular y lista del instituto, Norah (Jennifer Lawrence), le pide que le redacte la conferencia de graduación del instituto. Y ahí comenzará también una relación que acabará repercutiendo en la situación familiar. Y nadie sabe como va a terminar todo este dramático lío.

Realización y producción

La idea, aunque tiene diversos puntos de inverosimilitud, en los que no voy a entrar puede valer para hacer muchas cosas. Cosas como reflexionar sobre la identidad, sobre el sentido de la vida, sobre la vida familiar, sobre la presión que el mundo ejerce sobre la persona,… es altamente aprovechable. Sin embargo, finalmente, y creo que la culpable es la directora, sobre la que sigo pensando que es mediocre, en el mejor de los casos, se queda como una melodrama familiar, más propio de una telefilme que otra cosa. Eso sí, hecho con mucho cuidado, con una fotografía cuidada, con unos muy pensados desenfoques donde el muñeco está fuera de foco aunque en primer plano, para que nos centremos en el actor, y con muchas cuestiones técnicas muy diversas en las que no voy a entrar. Pero la historia se va vaciando poco a poco de los contenido interesantes para quedarse en mucho ruido y pocas nueces.

Interpretación

Las interpretaciones se salvan. Y quizá con nota, salvo quizá las femeninas, que andan un poco más flojas. Gibson y los dos hijos están bien, con matices y aportan algo a la película. Foster está normalita. Hace tiempo que parece que está estancada en su forma de actuar, no aportando grandes cosas nuevas desde sus tiempos de agente del FBI.

Y sí. Aparece mi favorita de los óscars de este año, Jennifer Lawrence, que está como era de esperar muy guapa, pero muy adolescente todavía. Sin embargo, no alcanza el nivel de su trabajo en Winter’s Bone, siendo dos películas que se rodaron muy próximas la una de la otra, ya que este filme ha tardado mucho en llegar a estrenarse. Ambos se rodaron en 2009, y por lo tanto en ambos hace de adolescente. Pero aquí muestra más sus debilidades de actriz muy joven, que necesita una buena dirección para sacar lo que lleva dentro. Y no es el caso. Además cuando se ríe resulta un poco pánfila. En Winter’s Bone, el personaje no se puede permitir el lujo de reírse. A ver en nuevas películas cómo lo lleva.

Conclusiones

Una película que ha tardado mucho tiempo en llegar a las pantallas por culpa de la vida privada del actor principal, y que en su país de origen lo ha hecho de forma limitada. Tampoco debían confiar mucho los productores y distribuidores en sus posibilidades. Si bien, tiene puntos positivos, creo que es una película ligeramente fallida, que no cumple con las expectativas que plantea.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Recomendación musical

Nada que tenga que ver con la película. Ayer, mientras hacía la comida, tuve puesta un programa de jazz en MezzoTV HD dedicado al guitarrista de jazz Biréli Lagrène, con un trío formado por guitarra, saxofón y bajo. Original. Y lo hacía bien. Estoy mirando a ver que tiene por ahí este guitarrista, y estoy escuchando Djangology (es obvio el homenaje a Reinhardt), donde actúa con la WDR Big Band (big band de la radio pública del oeste de Alemania).

Dixie Rue del Percebe

La Dixie Rue del Percebe no es la WDR Big Band, pero los tenemos más cercanos; aquí, tocando bajo las arcadas del puente de Piedra de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Cine] Les petits mouchoirs

Cine

Les petits mouchoirs (2010), 29 de mayo de 2011.

Que el título de la película esté idioma extranjero, indica como casi siempre que la segunda película que pude ver este fin de semana pasado también estaba en versión original. En este caso, francés. En castellano se ha titulado como Pequeñas mentiras sin importancia, que en este caso es una traducción que parece adecuada ya que los de los «pequeños pañuelos» del título original no tiene sentido ni expresión equivalente en castellano, y vendría a equivaler a lo que se indica en el título en castellano. En cualquier caso, siempre es un riesgo ir a ver una película francesa. Los grandes taquillazos en origen del cine francés con frecuencia decepcionan fuera de su país, y de vez en cuando pequeñas películas sin mucha repercusión mediática resultan pequeñas joyas. Un poco de miedo daba saber que este filme ha sido un gran éxito en su país. Pero vamos a ver que ha resultado la película dirigida por Guillaume Canet.

Sinopsis

Pocos días antes de empezar las vacaciones, Ludo (Jean Dujardin) sufre un grave accidente cuando de madrugada, mientras vuelve a casa en moto, es arrollado por un camión por las calles de París. Ingresado en una unidad de cuidados intensivos, todos sus amigos acuden a visitarlo. Está en estado crítico. Cuando salen de la visita, dudan sobre si comenzar las vacaciones como de costumbre en la casa que Max (François Cluzet), un pudiente restaurador y hotelero, tiene en la zona de la bahía de Arcachón. Tras unas dudas, deciden seguir la costumbre de todos los años, y allí se trasladarán también Vero (Valérie Bonneton), la mujer de Max, así como sus hijos, la familia amiga íntima de estos formada por Vincent (Benoît Magimel) e Isa (Pascale Arbillot) y su hijo, Marie (Marion Cotillard), la buena amiga independiente y aventurera, Éric (Gilles Lellouche), el crápula mujeriego con una relación con Léa (Louise Monot), que decide no acudir, y Antoine (Laurent Lafitte), que tras su ruptura con Juliette (Anne Marivin), no ha acabado de asumir la situación. En los días que transcurran a orillas del mar, comenzarán a surgir los pequeños conflictos larvados, ocultos, que existen entre todos los miembros del grupo de amigos, desencadenados por el sentimiento de culpabilidad de haber dejado al amigo enfermo en el hospital.

Realización y producción

Planteada como una reflexión o una crítica sobre los modos y actitudes de la generación de franceses que en estos momentos rondan los cuarenta años o se acercan a esta edad, el guion se mueve de forma oscilante entre la comedia, incluso comedia cómica, y el drama. Con una realización basada en abundancia de primeros planos, en introducir al espectador en medio del grupo, como si estuviera allí con ellos, todo el esfuerzo realizador está puesto al servicio de la interpretación y de los caracteres que conforman esta tragicomedia de principios del siglo XXI. La única concesión al ambiente son las relajantes vistas que eventualmente se nos ofrecen de la costa atlántica en la que se desarrolla el drama.

Interpretación

Alguno conocido por colaboraciones en otras cinematografías, o por haber estado en producciones francesas de trascendencia internacional, como Cotillard, que está especialmente guapa, o Cluzet, la mayor parte del elenco son intérpretes que son relativamente desconocidos fuera de su país. Sólo sonarán a los más adeptos al cine francés. No obstante, en su conjunto componen con corrección y solvencia el reparto coral que precisa la película, teniendo casi todos ellos, o al menos los intérpretes masculinos su momento de protagonismo. Porque es una película que salvo para el personaje de Marie, las mujeres son meras acompañantes o personajes secundarios. El drama o la comedia se desarrolla fundamentalmente en torno a los personajes masculinos.

Conclusiones

Esta película, tan taquillera por lo que se ve en su país natal, tiene varios problemas. Y alguno de ellos, de consideración.

El primero es la duración. De verdad. Dos horas y media largas son excesivas para contar esta historia. No es que el filme se hiciera especialmente largo y pesado. Pero a partir de un determinado momento, dejaba de tener sentido dar vueltas constantemente a determinados conflictos.

El segundo es el no acertar del todo con el tono. Es perfectamente posible, e incluso en ocasiones muy bueno, compaginar comedia y drama. Pero es quizá excesivo pasar de una serie de situaciones en las que los actores son más cómicos que comediantes, llegando incluso a ridiculizar a alguno de los personajes (Antoine con su ansiedad y sus mensajes de texto, Max y sus neurosis de nuevo rico, sin contar con la escena del bañador,…), a un final excesivamente melodramático y lacrimógeno. En la pantalla. Porque dudo que muchos en la sala sintieran esas ganas de derramar alguna lágrima por la situación.

El tercero es la absolutamente inevitable comparación con la británica Los amigos de Peter que a pesar de su ambiente fuertemente británico, difícilmente extrapolable en algunos aspectos al resto de Europa, llegaba más que esta comedia de clase media francesa que se podría ambientar en cualquier lugar del continente. Pero aquella era una película casi genial, con unos actores en estado de gracia cómica, que supo pasar perfectamente al drama sin excesos y con gran humanidad. A pesar de las debilidades de aquellos «amigos de Peter» no dejabas de encariñarte profundamente de ellos, mientras que los «amigos de Ludo» a ratos resultan un poco, o bastante, gilipollas. También puede ser que me identificase generacionalmente mejor con aquellos personajes británicos, sólo un poquito mayores que yo, que con estos franceses, diez años de promedio más jóvenes que yo, si excluimos a Max que es un tipo notablemente más mayor que ellos, incluso que yo mismo, el espectador.

Me llama mucho la atención la banda sonora de la película, formada por canciones del pop/rock de las últimas décadas, pero todas ellas del mundo anglosajón. Además de copiar la fórmula de Los amigos de Peter, donde también sucedía algo así, me llama la atención que no incluyan ni una sola canción en francés. ¿Es que los franceses no tienen pop propio? Me resultaría muy fácil sugerir canciones de grupos y cantantes españoles para un película similar en nuestro país, y que tendría tremendo éxito.

Dicho todo lo cual, la película resulta razonablemente entretenida. Y yo a ratos me reí bastante. Hubiera salido con mejor sabor de boca sin el excesivamente melodramático final, que aunque destinado a servir de catarsis y de nuevo comienzo para el grupo de amigos,… pues no me lo creí. Pero bueno, en cualquier caso, una película que puede ser perfectamente recomendable para los tiempos que corren.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Aunque pareciera que la recomendación lógica es la banda sonora de la película, la verdad es que he conocido a una cantante portuguesa, radicada creo en Estados Unidos, o al menos ha vivido allí, Luísa Sobral, que me ha gustado mucho como canta su primer álbum, The Cherry On My Cake. Diversidad de temas con un toque jazzístico a ratos, bossanovística en otras ocasiones, canta acompañada de una sección rítmica tradicional de jazz que suena muy bien. Podéis pasaros por su página en internet, de aspecto muy juvenil y fresco. La he conocido escuchando Cuando los elefantes sueñan con la música.

Chopera

Trabajando en la mejor forma de revelar las fotos de este fin de semana en los alrededores de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Libro] Flores de verano

Literatura

Aunque en principio hoy iba a comentar la segunda de las películas que vi el fin de semana, he cambiado de idea por una serie de motivos. El primero, porque he terminado de leer el libro que compré en la Feria del Libro de Zaragoza este fin de semana. Me ha durado poco. Con razón. El segundo, porque así varío de tema de un día para otro. El tercero, porque el libro me ha impresionado y me apetece comentarlo mucho. Así que hoy toca hablar de uno de los hechos más terribles de la historia de la humanidad, el bombardeo atómico de Hiroshima, contado por uno de sus testigos directos, el escritor japonés Tamiki Hara.

Flores de verano
Tamiki Hara
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130079

El libro, de 136 páginas que incluyen un prólogo de imprescindible lectura para comprender mejor la narración, incluye los tres relatos que escribió el autor para contar sus vivencias sobre las consecuencias de la detonación de la bomba atómica sobre su ciudad natal. Él estaba allí cuando sucedió tan nefasto suceso, sufrió las consecuencias, tanto él como sus familiares.

Originalmente, los tres relatos se publicaron en un orden diferente al que aparecen en el libro. Primero se publicó el que da nombre al volumen, Flores de verano, en 1947, aunque fue escrito un año antes. También en 1947, escribió y se publicó su continuación, De las ruinas, y finalmente, en 1949, Preludio a la aniquilación. Sin embargo, el volumen actual los presenta en el orden cronológico respecto a los acontecimientos históricos.

Canal

Una de las angustias más grandes que sufrieron los supervivientes, y en especial los heridos fue la falta de agua. Hiroshima está en el delta de un río, pero los numeros brazos y canales del mismo se evaporaron por el calor. En la imagen, el Canal Imperial de Aragón en Zaragoza - Leica D-Lux 5

Preludio a la aniquiliación

Narrado en tercera persona, por un narrador externo, nos va a presentar el ambiente que se respiraba en Hiroshima en la primavera y el verano de 1945. El autor aparece mencionado someramente, como el hermano menor que ha vuelto a la ciudad tras enviudar el año anterior. El relato se centra especialmente en el tercer hermano, pero nos presenta un fresco de las relaciones familiares y del ambiente de la ciudad en aquellos meses. La ciudad ha sufrido poco, está prácticamente intacta, aunque conforme llegan las noticias de las derrotas militares, de las graves afecciones que sufren otras ciudades bajo los bombardeos incendiarios, y conforme comprueban que cada vez son más frecuentes las incursiones de los aviones norteamericanos en el cielo de la ciudad, un ambiente de fatalismo inunda a todos. Se evacuan a los niños al campo, se llama a filas a hombres en su cuarentena, todo el mundo se prepara para una evacuación si es necesaria, el ejército derriba manzanas enteras para crear cortafuegos en caso de incendio por los bombardeos. Hay una sensación de que algo va a suceder.

Flores de verano

El autor narra en primera persona. Cae la bomba, aunque nadie sabe exactamente lo que ha sucedido. Al principio todo el mundo cree que las bombas convencionales han caído sobre sus casas. Pero pronto son conscientes de que algo distinto ha sucedido. Los muertos son innumerables, y los heridos tienen aspectos dantescos. Se produce un éxodo de muchos pobladores hacia las zonas rurales, donde se instalan improvisados hospitales. La familia se reagrupa poco a poco, se hacen incursiones a la ciudad para averiguar el paradero de los desaparecidos. Se nos describe el atroz panorama de la ciudad desolada, de los cadáveres calcinados, de los lechos de los ríos y los canales secos por la evaporación del agua por el calor. El narrador no nombra a ningún miembro de su familia por su nombre de pila, cosa que sí hace en el primer relato. Salvo uno de sus sobrinos. Fallecido.

De las ruinas

Nuevamente el autor, en primera persona, nos va narrando las consecuencias de la catástrofes en los meses siguientes. Con un especial acento en la enfermedad. Enfermedad que nadie sabe de donde viene, que aparece en personas que no fueron heridas en el bombardeo, o personas con heridas aparentemente leves que evolucionan mal. La pérdida de pelo, las diarreas, las hemorragias,… nadie sabe de dónde viene todo esto. Se sufren otros problemas, las lluvias torrenciales. La guerra ha terminado, y la sensación de sacrificio inútil acrecienta el pesar. Son conscientes que la bomba que ha caído sobre la ciudad es distinta pero carecen de información. Sin embargo, comienza haber atisbos de que la ciudad resurgirá. Los habitantes vuelven, aunque sea temporalmente. Se restablece, mal que bien, el transporte público. Las familias se visitan.

Comentario

El autor describe con minuciosa precisión lo que ve, y lo que siente. Tanto el mundo físico, como el mundo interior de las personas. Nos encontramos ante un testimonio de primer nivel de la catástrofe, que nos es descrita al mismo tiempo con una tremenda y minuciosa objetividad en sus consecuencias físicas, y con una profunda sensibilidad y subjetividad en lo que se refiere a la devastación interior que sufren las personas que la han sufrido. Ha ratos documento preciso, ha ratos relato poético, te traslada no poco de la sensación de desesperanza de las gentes, al mismo tiempo que sorprende por la capacidad de las sociedades humanas para reorganizarse y retomar sus vidas por traumático que haya sido un evento en sus vidas.

Para mí, es una lectura no sólo recomendable, sino casi imprescindible para entender mejor un hecho tan terrible como la aniquilación masiva de seres humanos por otro seres humanos en un simple acto. Un acto que puede repetirse en un futuro. Las armas atómicas siguen ahí. En cantidad suficiente para arruinar definitivamente la civilización y la especie humana sobre la faz de la tierra. Una ruina que de alguna forma comenzó aquellos 6 y 9 de agosto de 1945, y para cuya reversión todavía no hemos hecho nada realmente positivo. Aunque no haya vuelto a ser utilizada el arma atómica contra otras poblaciones desde entonces. Todavía.

Recomendación fotográfica

Hiroshima Ground Zero, 1945; International Center of Photography (ICP).

Tras la destrucción, los norteamericanos enviaron a numeroso personal militar, científico y técnico para documentar las consecuencias de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki. Y entre ellos numerosos fotógrafos, u otros profesionales provistos de cámaras fotográficas. Se tomaron innumerables fotografías. Frías, asépticas, documentales. Poco involucradas emocionalmente. Pero que en su conjunto pueden resultar sobrecogedoras o muy ilustrativas. En el enlace que os he puesto, podéis ver alguna de las fotos.

Imágenes similares se pueden localizar en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

En la Biblioteca Truman se puede hojear uno de los informes realizado con este material.

Dado el impacto que mostraban las imágenes, sumado al comienzo de la guerra fría, muchas de las imágenes fueron censuradas y retiradas de circulación, para no afectar a la opinión pública negativamente a los planes del gobierno estadounidense para un despliegue masivo de armamento nuclear.

Flores caídas

Flores caídas, por una tormenta; algo menos grave que las que cayeron incineradas en Hiroshima - Leica D-Lux 5

[Cine] The Company Men (2010)

Cine

The Company Men (2010), 27 de mayo de 2011.

De forma inesperada, este fin de semana no he ido a ver una película al cine, sino dos. Y esta que os presento hoy fue la primera, la que sin comerlo ni beberlo acabamos viendo el viernes por la noche. Yo no esperaba gran cosa de ella, especialmente por alguno de los protagonistas. Pero bueno, antes que quedarse en casa… y además tuvimos la suerte de verla en versión original. Esperemos que la empresa de los cines Aragonia mantenga de forma indefinida esta buena costumbre de traer versiones de este tipo. Y además, son más baratas. Pero bueno. Vayamos a lo que importa. La película sobre la crisis económica en los Estados Unidos que firma y dirige John Wells, un tipo bastante solvente en cosas televisivas, pero con escasa experiencia en la gran pantalla.

Sinopsis

Nos encontramos en Estados Unidos, con la crisis económica que acucia al mundo instalada. En una gran compañía de empresas están recortando empleos. Especialmente se ve afectada la división de astilleros, en la que trabajan Bobby Walker (Ben Affleck), un dinámico ejecutivo de ventas, Phil Woodward (Chris Cooper), un veterano cuadro de la compañía, y Gene McClary (Tommy Lee Jones), un alto directivo de la compañía, responsable de la división de astilleros. La película los acompaña a lo largo de un año de su vida, en el que perderán sus empleos y tendrán que batallar por seguir adelante, sostener a sus familias, encontrar de nuevo un sitio en la sociedad, si ello es posible, mientras la empresa sigue con sus recortes de plantilla, cuyo objetivo no es otro que aumentar el valor de la compañía, con un fin poco claro.

Dirección y producción

El filme tiene tufillo a cine independiente a pesar de que no faltan los nombres sonoros en el reparto. Con un ambiente grisáceo, propio de la costa nordeste de los Estados Unidos, especialmente en los meses otoñales e invernales, la película nos va mostrando una serie de cuadros que pretenden dar a conocer la realidad del impacto de la crisis económica en las familias y en las gentes, así como la desvergüenza de los grandes ejecutivos. La historia se sigue bien, y la realización general es correcta, aunque a ratos le falta un poquito de alma. Muchas de las graves consecuencias de la crisis se muestran de forma indirecta y no con la claridad y la indignación que podríamos esperar. Que se centren en los despidos de los pijos de la empresa en lugar de los trabajadores, también resta empatía desde el espectador hacia el personaje.

Interpretación

Los tres protagonistas mencionados cumplen perfectamente con sus deberes interpretativos, incluso el mediocre Affleck. Se ven acompañados eventualmente por otros personajes secundarios con apariciones más breves o esporádicas pero sólidas. Así tenemos a la esposa de Bobby (Rosemarie DeWitt), un personaje con los pies mucho más puestos sobre la realidad que su marido, el hermano de esta y cuñado de aquel (Kevin Costner), el trabajador manual que se lo gana currando muchas horas y que esconde una gran bondad detrás de sus cínicas observaciones, la responsable de recursos humanos y de los despidos que además es amante de Gene (Maria Bello), o el presidente de la compañía (Craig T. Nelson), un desalmado ambicioso.

Conclusión

Una película que daba para más. Como ya he comentado, resulta fría en ocasiones. Y el hecho de enfocar el problema en los cuadros de la empresa, no deja de esconder los problemas de los numerosos trabajadores con menos recursos que todavía lo deben de pasar peor. Ni atisbo de crítica a la falta de sistemas de protección social de la res publica norteamericana. Y un final edulcurado, que no deja de implicar que aunque hay gente mala en la cosa del sistema, el capitalismo sigue siendo la solución a los problemas de capitalismo. Sólo es cuestión de que la gente sea maja, y no unos desalmados. Pueril. No está mal la película, pero cojea.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Vieja puerta oxidada

Una vieja puerta oxidada corta el paso a algunos campos a las afueras de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[TV] El doctor más antipático se despide hasta el año que viene, una buena comedia, y un mediocre musical

Televisión

Como continuación a entradas anteriores, continuamos despidiendo las temporadas de la mayor parte de las series importantes que nos mandan desde el otro lado del charco. Lo gordo ya ha terminado. Ahora quedan por ahí danzando algunas series de cadenas de cable o menores, pero que muchas veces son más interesantes por su calidad. En cualquier caso, esta semana os traigo el final de temporada de tres series, como habréis podido deducir del título de la entrada.

House M.D. (7ª temporada)

Salvo su primera temporada, y tal vez la segunda, las aventuras del antipático Gregg House (Hugh Laurie) han sido muy irregulares. Es cierto que muchos de los casos y algunos de los arcos argumentales han sido muy interesantes. Y la buena factura general de la serie hace recomendable su visión. Pero desde luego es una serie con claros signos de agotamiento. El haber comenzado esta temporada fuerte con el protagonista y su jefa (Lisa Edelstein) enrollados suponía una apuesta muy importante. Lo cierto es que es una trama que ha funcionado a ratos. El resto de los secundarios han sido muy irregulares, y la reintroducción de Thirteen (Olivia Wilde) le suministró una cierta energía en su tramo final, pero poco más. Sabemos que alguno de los personajes importante abandona la serie, sabemos que la siguiente será la última temporada, han dejado el final de la séptima en una situación insostenible para House… en fin. Soy un poco escéptico de por donde puede salir todo esto. Pero ya que sólo queda una última temporada, la veremos, y nos quedaremos con los recuerdos más agradables de una serie que nos ha dada muy buenos ratos.

Glee (2ª temporada)

Esta serie me interesó por dos motivos:

  • Me gustan los musicales y las películas con canciones.
  • A pesar de parecer una típica serie de institutos, su primera temporada tenía momentos de muy mala baba, que la hacían especialmente divertida.

Lo cierto es que sigue siendo una serie con canciones. Pero ha perdido buena parte de su mala baba, y se ha hecho mucho más vulgar, como una serie de amoríos entre adolescentes. Aunque ha tenido algún momento entretenido, como cuando se asomó Gwyneth Paltrow por un par de episodios, empieza a dejar de interesarme. Más cuando en ocasiones parecen episodios pagados para promocionar artistas modernos del pop americano que otra cosa. Es altamente dudoso que siga con ella en el futuro. Lo único que podría hacerme reconsiderar el tema es que los personajes entran en su último año de high school, luego debería renovarse el elenco, y me puede entrar el gusanillo de la curiosidad sobre qué pasa. Pero en principio, está en suspenso.

Modern Family (2ª temporada)

Esta comedia familiar, de las de sólo 20 minutos de duración, sí que ha mantenido sus expectativas. Si este conjunto de típicas/atípicas familias interrelacionadas ya fue una agradable sorpresa en su primera temporada, ha seguido siendo una serie que nos ha dejado todas las semanas con una amable sonrisa puesta. Y en alguna que otra ocasión con risas de verdad. Impresionante Gloria (Sofía Vergara) con momentos absolutamente impagables. Un pilar de la serie es y será la estupedez de Phil (Ty Burrell), casi siempre en estado de gracia. Muy divertidos las interacciones de los niños y las adolescentes. Todos muy bien en general. Seguro que sigo viendo su tercera temporada. Cuesta poco y el beneficio en buen humor es muy alto.

Música recomendada

Esta recomendación ya ha pasado por aquí, creo. Pero esta mañana, que quiero estar de buen humor, estoy repasando programas de Jazz porque sí dedicados a The Firehouse Five Plus Two. Jazz tradicional con mucho ritmo y muy buen rollo.

Entre campos

Entre los campos de la huerta de Casetas, Zaragoza; al fondo el Castellar - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8