[TV] Mildred Pierce

Televisión

Hoy comentaré una miniserie de HBO, muy atractiva a priori por sus protagonistas. Especialmente por su principal protagonista, Kate Winslet, que ha dado pruebas sobradas en los últimos años de ser de las actrices más sólidas de la actualidad. La historia está basada en la novela del mismo título de James M. Cain, que previamente fue adaptada al cine por Michael Curtiz con Joan Crawford en el papel protagonista, que recibió el óscar a la mejor interpretación femenina protagonista. No obstante, parece que la adaptación actual en forma de miniserie es más fiel a la novela original, frente a la película en la que fue adaptada como cine negro. No he tenido la oportunidad de ver la película, salvo que la pasaran por televisión en los tiempos de la televisión única cuando programaban todo tipo de películas de antaño. Pero no me acuerdo.

Sinopsis

Nos encontramos en Los Ángeles, a principio de los años 30. Los efectos de la depresión son muy acusados todavía, y Mildred Pierce (Kate Winslet) se divorcia de su marido Bert (Brian F. O’Byrne) por las infidelidades de éste, viéndose obligada a buscar una forma de ganarse la vida para sacar adelante a sus dos hijas, Ray (Quinn McColgan) y Veda (Morgan Turner, adolescente, y Evan Rachel Wood, joven). Tras alguna experiencia como camarera, lo que resulta humillante para ella, y especialmente para Veda su mimada y consentida hija mayor, consigue iniciar un negocio de restaurante y venta de tartas que progresivamente la convierten en una mujer de negocios próspera y respetada, aunque sufre reveses como la muerte de la hija menor. Mientras, aunque mantiene buenas relaciones con el exmarido, tiene amantes como el antiguo socio del marido y actual asesor financiero de Mildred, Wally Burgan (James LeGros), y especialmente el noble y rico playboy venido a menos, Monte Beragon (Guy Pearce).

Sin embargo, lo que poco a poco marcará su historia será su relación con su hija mayor. Considerada niña prodigio por sus habilidades musicales con el piano, crecerá consentida y egoísta, aunque se estrellará en su juventud cuando su carrera como pianista no se defina, al no ser considerada de suficiente nivel por un prestigioso profesor de música, Mr. Rossi (Rocco Sisto). Esto provocará que la joven caiga en una vida de fiestas y amistades poco recomendables, que empezarán a mostrar que detrás de su apariencia de joven educada y refinada, es una mala víbora. Esto producirá un alejamiento entre madre e hija. Poco después se descubrirá que la joven tiene talento para la música, pero no como pianista, sino como cantante lírica, al tener unas notables capacidades naturales como soprano de coloratura, un tipo de cantante muy de moda en la época. Tras la boda de Mildred con Beragon, y la aparente reconciliación de la existosa hija cantante, las cosas se complicarán hacia un final potencialmente dramático.

Producción y realización

Como todas las producciones de este tipo de la cadena de pago norteamericana, nos encontramos con cinco episodios de aproximadament una hora o un poco más de duración realizados con un esmero exquisito hasta en los menores detalles. Literalmente te transporta a la época de los años 30, a la época del swing, a los inicios de la expansión por la costa del Pacífico de la ciudad angelina.

Interpretación

Probablemente es el principal atractivo de la serie. Desde luego, la protagonista a su nivel habitual, pero la sorpresa es que casi son más interesantes el conjunto de personajes secundarios que la rodean, que están interpretados por una pléyade de actores y actrices de gran nivel. Incluso la más joven, Evan Rachel Wood, con su estilizada belleza y su aspecto frío y despegado, se pone a la altura de los más veteranos. Además de los ya mencionados, cabe comentar también la presencia recurrente de Melissa Leo interpretando a la amiga y compañera de la protagonista, y dos breves apariciones de Hope Davis, una actriz poco conocida pero que me gusta mucho, en las que está estupendo de elitista y estirada señora de la alta sociedad.

Conclusión

He de confesar que la historia en su conjunto me parece un melodrama familiar al que se le podía haber sacado algo más de tensión. Algo más de punta. Pero globalmente queda compensado por la excelente realización y las excelentes interpretaciones. Una serie que se puede recomendar para pasar junto al aire acondicionado las cálidas tardes de verano que se aproximan, con cine en pantalla pequeña de alta calidad. Como no podía ser menos, teniendo el origen y las materia prima que tiene.

Recomendación musical

Aunque hay algo de música operística en los capítulos finales, cuando la viperina Veda va confirmando su carrera como cantante lírica, la música que domina la serie es el swing, como no podía ser menos dada la época que nos ocupa. Así que por qué no ponernos a la big band del clarinetista Benny Goodman, el rey del swing, para disfrutar con sus animadas piezas.

Chopera

Después de una historia tan urbana y atribulada, me voy a relajar entre los chopos de la ribera del Ebro, a la altura de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 200/2,8 USM

[Cine] The Beaver (2011)

Cine

The Beaver (2011), 4 de junio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en inglés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título El castor.

.

En principio, no tenía pensado ir a ver esta película. Entendámonos. Jodie Foster, actriz y directora de la película, nunca me ha entusiasmado como directora. Y encima la protagoniza Mel Gibson al que le tengo profunda antipatía. Pero ayer por la mañana, mientras tomaba un chismito con unos amigos antes de ir a las compras habituales de los sábados, alguien hizo una observación sobre una coincidencia que se da en dos de las películas que están en cartelera en estos días. Y me picó. Y el pique fue colectivo. Y decidimos ir a ver esta película. Y hoy, otra. Que tampoco pensaba ver. Os lo cuento cuando la reseñe si no se estropean los planes. Así que a lo hecho, pecho. Os lo cuento.

Sinopsis

Es la historia de Walter Black (Gibson), propietario y director general de una empresa de juguetería, casado con, Meredith (Foster) una exitosa ingeniera, y con hijos, el mayor, Porter (Anton Yelchin), en su último año de instituto, y el menor, Henry (Riley Thomas Stewart), todavía en la escuela primaria. El problema es que Walter padece una profunda depresión que se ve aliviada por ningún remedio. Y esto está afectando profundamente a la familia. Tanto que la esposa lo echa de casa. A partir de ahí, y tras un intento de suicidio fallido, empieza a hablar con y a través de un castor de juguete que lleva permanentemente en la mano. Esto le permite retomar el contacto con la empresa, con la esposa y con el hijo menor, que tras la extrañeza inicial lo aceptan. Pero el hijo mayor no. Este, que piensa que puede heredar los problemas psiquiátricos de su padre, se dedica a hacer trabajos por dinero para sus compañeros de clase. En un momento dado, la chica más guapa, popular y lista del instituto, Norah (Jennifer Lawrence), le pide que le redacte la conferencia de graduación del instituto. Y ahí comenzará también una relación que acabará repercutiendo en la situación familiar. Y nadie sabe como va a terminar todo este dramático lío.

Realización y producción

La idea, aunque tiene diversos puntos de inverosimilitud, en los que no voy a entrar puede valer para hacer muchas cosas. Cosas como reflexionar sobre la identidad, sobre el sentido de la vida, sobre la vida familiar, sobre la presión que el mundo ejerce sobre la persona,… es altamente aprovechable. Sin embargo, finalmente, y creo que la culpable es la directora, sobre la que sigo pensando que es mediocre, en el mejor de los casos, se queda como una melodrama familiar, más propio de una telefilme que otra cosa. Eso sí, hecho con mucho cuidado, con una fotografía cuidada, con unos muy pensados desenfoques donde el muñeco está fuera de foco aunque en primer plano, para que nos centremos en el actor, y con muchas cuestiones técnicas muy diversas en las que no voy a entrar. Pero la historia se va vaciando poco a poco de los contenido interesantes para quedarse en mucho ruido y pocas nueces.

Interpretación

Las interpretaciones se salvan. Y quizá con nota, salvo quizá las femeninas, que andan un poco más flojas. Gibson y los dos hijos están bien, con matices y aportan algo a la película. Foster está normalita. Hace tiempo que parece que está estancada en su forma de actuar, no aportando grandes cosas nuevas desde sus tiempos de agente del FBI.

Y sí. Aparece mi favorita de los óscars de este año, Jennifer Lawrence, que está como era de esperar muy guapa, pero muy adolescente todavía. Sin embargo, no alcanza el nivel de su trabajo en Winter’s Bone, siendo dos películas que se rodaron muy próximas la una de la otra, ya que este filme ha tardado mucho en llegar a estrenarse. Ambos se rodaron en 2009, y por lo tanto en ambos hace de adolescente. Pero aquí muestra más sus debilidades de actriz muy joven, que necesita una buena dirección para sacar lo que lleva dentro. Y no es el caso. Además cuando se ríe resulta un poco pánfila. En Winter’s Bone, el personaje no se puede permitir el lujo de reírse. A ver en nuevas películas cómo lo lleva.

Conclusiones

Una película que ha tardado mucho tiempo en llegar a las pantallas por culpa de la vida privada del actor principal, y que en su país de origen lo ha hecho de forma limitada. Tampoco debían confiar mucho los productores y distribuidores en sus posibilidades. Si bien, tiene puntos positivos, creo que es una película ligeramente fallida, que no cumple con las expectativas que plantea.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Recomendación musical

Nada que tenga que ver con la película. Ayer, mientras hacía la comida, tuve puesta un programa de jazz en MezzoTV HD dedicado al guitarrista de jazz Biréli Lagrène, con un trío formado por guitarra, saxofón y bajo. Original. Y lo hacía bien. Estoy mirando a ver que tiene por ahí este guitarrista, y estoy escuchando Djangology (es obvio el homenaje a Reinhardt), donde actúa con la WDR Big Band (big band de la radio pública del oeste de Alemania).

Dixie Rue del Percebe

La Dixie Rue del Percebe no es la WDR Big Band, pero los tenemos más cercanos; aquí, tocando bajo las arcadas del puente de Piedra de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Cine] Les petits mouchoirs

Cine

Les petits mouchoirs (2010), 29 de mayo de 2011.

Que el título de la película esté idioma extranjero, indica como casi siempre que la segunda película que pude ver este fin de semana pasado también estaba en versión original. En este caso, francés. En castellano se ha titulado como Pequeñas mentiras sin importancia, que en este caso es una traducción que parece adecuada ya que los de los «pequeños pañuelos» del título original no tiene sentido ni expresión equivalente en castellano, y vendría a equivaler a lo que se indica en el título en castellano. En cualquier caso, siempre es un riesgo ir a ver una película francesa. Los grandes taquillazos en origen del cine francés con frecuencia decepcionan fuera de su país, y de vez en cuando pequeñas películas sin mucha repercusión mediática resultan pequeñas joyas. Un poco de miedo daba saber que este filme ha sido un gran éxito en su país. Pero vamos a ver que ha resultado la película dirigida por Guillaume Canet.

Sinopsis

Pocos días antes de empezar las vacaciones, Ludo (Jean Dujardin) sufre un grave accidente cuando de madrugada, mientras vuelve a casa en moto, es arrollado por un camión por las calles de París. Ingresado en una unidad de cuidados intensivos, todos sus amigos acuden a visitarlo. Está en estado crítico. Cuando salen de la visita, dudan sobre si comenzar las vacaciones como de costumbre en la casa que Max (François Cluzet), un pudiente restaurador y hotelero, tiene en la zona de la bahía de Arcachón. Tras unas dudas, deciden seguir la costumbre de todos los años, y allí se trasladarán también Vero (Valérie Bonneton), la mujer de Max, así como sus hijos, la familia amiga íntima de estos formada por Vincent (Benoît Magimel) e Isa (Pascale Arbillot) y su hijo, Marie (Marion Cotillard), la buena amiga independiente y aventurera, Éric (Gilles Lellouche), el crápula mujeriego con una relación con Léa (Louise Monot), que decide no acudir, y Antoine (Laurent Lafitte), que tras su ruptura con Juliette (Anne Marivin), no ha acabado de asumir la situación. En los días que transcurran a orillas del mar, comenzarán a surgir los pequeños conflictos larvados, ocultos, que existen entre todos los miembros del grupo de amigos, desencadenados por el sentimiento de culpabilidad de haber dejado al amigo enfermo en el hospital.

Realización y producción

Planteada como una reflexión o una crítica sobre los modos y actitudes de la generación de franceses que en estos momentos rondan los cuarenta años o se acercan a esta edad, el guion se mueve de forma oscilante entre la comedia, incluso comedia cómica, y el drama. Con una realización basada en abundancia de primeros planos, en introducir al espectador en medio del grupo, como si estuviera allí con ellos, todo el esfuerzo realizador está puesto al servicio de la interpretación y de los caracteres que conforman esta tragicomedia de principios del siglo XXI. La única concesión al ambiente son las relajantes vistas que eventualmente se nos ofrecen de la costa atlántica en la que se desarrolla el drama.

Interpretación

Alguno conocido por colaboraciones en otras cinematografías, o por haber estado en producciones francesas de trascendencia internacional, como Cotillard, que está especialmente guapa, o Cluzet, la mayor parte del elenco son intérpretes que son relativamente desconocidos fuera de su país. Sólo sonarán a los más adeptos al cine francés. No obstante, en su conjunto componen con corrección y solvencia el reparto coral que precisa la película, teniendo casi todos ellos, o al menos los intérpretes masculinos su momento de protagonismo. Porque es una película que salvo para el personaje de Marie, las mujeres son meras acompañantes o personajes secundarios. El drama o la comedia se desarrolla fundamentalmente en torno a los personajes masculinos.

Conclusiones

Esta película, tan taquillera por lo que se ve en su país natal, tiene varios problemas. Y alguno de ellos, de consideración.

El primero es la duración. De verdad. Dos horas y media largas son excesivas para contar esta historia. No es que el filme se hiciera especialmente largo y pesado. Pero a partir de un determinado momento, dejaba de tener sentido dar vueltas constantemente a determinados conflictos.

El segundo es el no acertar del todo con el tono. Es perfectamente posible, e incluso en ocasiones muy bueno, compaginar comedia y drama. Pero es quizá excesivo pasar de una serie de situaciones en las que los actores son más cómicos que comediantes, llegando incluso a ridiculizar a alguno de los personajes (Antoine con su ansiedad y sus mensajes de texto, Max y sus neurosis de nuevo rico, sin contar con la escena del bañador,…), a un final excesivamente melodramático y lacrimógeno. En la pantalla. Porque dudo que muchos en la sala sintieran esas ganas de derramar alguna lágrima por la situación.

El tercero es la absolutamente inevitable comparación con la británica Los amigos de Peter que a pesar de su ambiente fuertemente británico, difícilmente extrapolable en algunos aspectos al resto de Europa, llegaba más que esta comedia de clase media francesa que se podría ambientar en cualquier lugar del continente. Pero aquella era una película casi genial, con unos actores en estado de gracia cómica, que supo pasar perfectamente al drama sin excesos y con gran humanidad. A pesar de las debilidades de aquellos «amigos de Peter» no dejabas de encariñarte profundamente de ellos, mientras que los «amigos de Ludo» a ratos resultan un poco, o bastante, gilipollas. También puede ser que me identificase generacionalmente mejor con aquellos personajes británicos, sólo un poquito mayores que yo, que con estos franceses, diez años de promedio más jóvenes que yo, si excluimos a Max que es un tipo notablemente más mayor que ellos, incluso que yo mismo, el espectador.

Me llama mucho la atención la banda sonora de la película, formada por canciones del pop/rock de las últimas décadas, pero todas ellas del mundo anglosajón. Además de copiar la fórmula de Los amigos de Peter, donde también sucedía algo así, me llama la atención que no incluyan ni una sola canción en francés. ¿Es que los franceses no tienen pop propio? Me resultaría muy fácil sugerir canciones de grupos y cantantes españoles para un película similar en nuestro país, y que tendría tremendo éxito.

Dicho todo lo cual, la película resulta razonablemente entretenida. Y yo a ratos me reí bastante. Hubiera salido con mejor sabor de boca sin el excesivamente melodramático final, que aunque destinado a servir de catarsis y de nuevo comienzo para el grupo de amigos,… pues no me lo creí. Pero bueno, en cualquier caso, una película que puede ser perfectamente recomendable para los tiempos que corren.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Aunque pareciera que la recomendación lógica es la banda sonora de la película, la verdad es que he conocido a una cantante portuguesa, radicada creo en Estados Unidos, o al menos ha vivido allí, Luísa Sobral, que me ha gustado mucho como canta su primer álbum, The Cherry On My Cake. Diversidad de temas con un toque jazzístico a ratos, bossanovística en otras ocasiones, canta acompañada de una sección rítmica tradicional de jazz que suena muy bien. Podéis pasaros por su página en internet, de aspecto muy juvenil y fresco. La he conocido escuchando Cuando los elefantes sueñan con la música.

Chopera

Trabajando en la mejor forma de revelar las fotos de este fin de semana en los alrededores de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Libro] Flores de verano

Literatura

Aunque en principio hoy iba a comentar la segunda de las películas que vi el fin de semana, he cambiado de idea por una serie de motivos. El primero, porque he terminado de leer el libro que compré en la Feria del Libro de Zaragoza este fin de semana. Me ha durado poco. Con razón. El segundo, porque así varío de tema de un día para otro. El tercero, porque el libro me ha impresionado y me apetece comentarlo mucho. Así que hoy toca hablar de uno de los hechos más terribles de la historia de la humanidad, el bombardeo atómico de Hiroshima, contado por uno de sus testigos directos, el escritor japonés Tamiki Hara.

Flores de verano
Tamiki Hara
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130079

El libro, de 136 páginas que incluyen un prólogo de imprescindible lectura para comprender mejor la narración, incluye los tres relatos que escribió el autor para contar sus vivencias sobre las consecuencias de la detonación de la bomba atómica sobre su ciudad natal. Él estaba allí cuando sucedió tan nefasto suceso, sufrió las consecuencias, tanto él como sus familiares.

Originalmente, los tres relatos se publicaron en un orden diferente al que aparecen en el libro. Primero se publicó el que da nombre al volumen, Flores de verano, en 1947, aunque fue escrito un año antes. También en 1947, escribió y se publicó su continuación, De las ruinas, y finalmente, en 1949, Preludio a la aniquilación. Sin embargo, el volumen actual los presenta en el orden cronológico respecto a los acontecimientos históricos.

Canal

Una de las angustias más grandes que sufrieron los supervivientes, y en especial los heridos fue la falta de agua. Hiroshima está en el delta de un río, pero los numeros brazos y canales del mismo se evaporaron por el calor. En la imagen, el Canal Imperial de Aragón en Zaragoza - Leica D-Lux 5

Preludio a la aniquiliación

Narrado en tercera persona, por un narrador externo, nos va a presentar el ambiente que se respiraba en Hiroshima en la primavera y el verano de 1945. El autor aparece mencionado someramente, como el hermano menor que ha vuelto a la ciudad tras enviudar el año anterior. El relato se centra especialmente en el tercer hermano, pero nos presenta un fresco de las relaciones familiares y del ambiente de la ciudad en aquellos meses. La ciudad ha sufrido poco, está prácticamente intacta, aunque conforme llegan las noticias de las derrotas militares, de las graves afecciones que sufren otras ciudades bajo los bombardeos incendiarios, y conforme comprueban que cada vez son más frecuentes las incursiones de los aviones norteamericanos en el cielo de la ciudad, un ambiente de fatalismo inunda a todos. Se evacuan a los niños al campo, se llama a filas a hombres en su cuarentena, todo el mundo se prepara para una evacuación si es necesaria, el ejército derriba manzanas enteras para crear cortafuegos en caso de incendio por los bombardeos. Hay una sensación de que algo va a suceder.

Flores de verano

El autor narra en primera persona. Cae la bomba, aunque nadie sabe exactamente lo que ha sucedido. Al principio todo el mundo cree que las bombas convencionales han caído sobre sus casas. Pero pronto son conscientes de que algo distinto ha sucedido. Los muertos son innumerables, y los heridos tienen aspectos dantescos. Se produce un éxodo de muchos pobladores hacia las zonas rurales, donde se instalan improvisados hospitales. La familia se reagrupa poco a poco, se hacen incursiones a la ciudad para averiguar el paradero de los desaparecidos. Se nos describe el atroz panorama de la ciudad desolada, de los cadáveres calcinados, de los lechos de los ríos y los canales secos por la evaporación del agua por el calor. El narrador no nombra a ningún miembro de su familia por su nombre de pila, cosa que sí hace en el primer relato. Salvo uno de sus sobrinos. Fallecido.

De las ruinas

Nuevamente el autor, en primera persona, nos va narrando las consecuencias de la catástrofes en los meses siguientes. Con un especial acento en la enfermedad. Enfermedad que nadie sabe de donde viene, que aparece en personas que no fueron heridas en el bombardeo, o personas con heridas aparentemente leves que evolucionan mal. La pérdida de pelo, las diarreas, las hemorragias,… nadie sabe de dónde viene todo esto. Se sufren otros problemas, las lluvias torrenciales. La guerra ha terminado, y la sensación de sacrificio inútil acrecienta el pesar. Son conscientes que la bomba que ha caído sobre la ciudad es distinta pero carecen de información. Sin embargo, comienza haber atisbos de que la ciudad resurgirá. Los habitantes vuelven, aunque sea temporalmente. Se restablece, mal que bien, el transporte público. Las familias se visitan.

Comentario

El autor describe con minuciosa precisión lo que ve, y lo que siente. Tanto el mundo físico, como el mundo interior de las personas. Nos encontramos ante un testimonio de primer nivel de la catástrofe, que nos es descrita al mismo tiempo con una tremenda y minuciosa objetividad en sus consecuencias físicas, y con una profunda sensibilidad y subjetividad en lo que se refiere a la devastación interior que sufren las personas que la han sufrido. Ha ratos documento preciso, ha ratos relato poético, te traslada no poco de la sensación de desesperanza de las gentes, al mismo tiempo que sorprende por la capacidad de las sociedades humanas para reorganizarse y retomar sus vidas por traumático que haya sido un evento en sus vidas.

Para mí, es una lectura no sólo recomendable, sino casi imprescindible para entender mejor un hecho tan terrible como la aniquilación masiva de seres humanos por otro seres humanos en un simple acto. Un acto que puede repetirse en un futuro. Las armas atómicas siguen ahí. En cantidad suficiente para arruinar definitivamente la civilización y la especie humana sobre la faz de la tierra. Una ruina que de alguna forma comenzó aquellos 6 y 9 de agosto de 1945, y para cuya reversión todavía no hemos hecho nada realmente positivo. Aunque no haya vuelto a ser utilizada el arma atómica contra otras poblaciones desde entonces. Todavía.

Recomendación fotográfica

Hiroshima Ground Zero, 1945; International Center of Photography (ICP).

Tras la destrucción, los norteamericanos enviaron a numeroso personal militar, científico y técnico para documentar las consecuencias de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki. Y entre ellos numerosos fotógrafos, u otros profesionales provistos de cámaras fotográficas. Se tomaron innumerables fotografías. Frías, asépticas, documentales. Poco involucradas emocionalmente. Pero que en su conjunto pueden resultar sobrecogedoras o muy ilustrativas. En el enlace que os he puesto, podéis ver alguna de las fotos.

Imágenes similares se pueden localizar en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

En la Biblioteca Truman se puede hojear uno de los informes realizado con este material.

Dado el impacto que mostraban las imágenes, sumado al comienzo de la guerra fría, muchas de las imágenes fueron censuradas y retiradas de circulación, para no afectar a la opinión pública negativamente a los planes del gobierno estadounidense para un despliegue masivo de armamento nuclear.

Flores caídas

Flores caídas, por una tormenta; algo menos grave que las que cayeron incineradas en Hiroshima - Leica D-Lux 5

[Cine] The Company Men (2010)

Cine

The Company Men (2010), 27 de mayo de 2011.

De forma inesperada, este fin de semana no he ido a ver una película al cine, sino dos. Y esta que os presento hoy fue la primera, la que sin comerlo ni beberlo acabamos viendo el viernes por la noche. Yo no esperaba gran cosa de ella, especialmente por alguno de los protagonistas. Pero bueno, antes que quedarse en casa… y además tuvimos la suerte de verla en versión original. Esperemos que la empresa de los cines Aragonia mantenga de forma indefinida esta buena costumbre de traer versiones de este tipo. Y además, son más baratas. Pero bueno. Vayamos a lo que importa. La película sobre la crisis económica en los Estados Unidos que firma y dirige John Wells, un tipo bastante solvente en cosas televisivas, pero con escasa experiencia en la gran pantalla.

Sinopsis

Nos encontramos en Estados Unidos, con la crisis económica que acucia al mundo instalada. En una gran compañía de empresas están recortando empleos. Especialmente se ve afectada la división de astilleros, en la que trabajan Bobby Walker (Ben Affleck), un dinámico ejecutivo de ventas, Phil Woodward (Chris Cooper), un veterano cuadro de la compañía, y Gene McClary (Tommy Lee Jones), un alto directivo de la compañía, responsable de la división de astilleros. La película los acompaña a lo largo de un año de su vida, en el que perderán sus empleos y tendrán que batallar por seguir adelante, sostener a sus familias, encontrar de nuevo un sitio en la sociedad, si ello es posible, mientras la empresa sigue con sus recortes de plantilla, cuyo objetivo no es otro que aumentar el valor de la compañía, con un fin poco claro.

Dirección y producción

El filme tiene tufillo a cine independiente a pesar de que no faltan los nombres sonoros en el reparto. Con un ambiente grisáceo, propio de la costa nordeste de los Estados Unidos, especialmente en los meses otoñales e invernales, la película nos va mostrando una serie de cuadros que pretenden dar a conocer la realidad del impacto de la crisis económica en las familias y en las gentes, así como la desvergüenza de los grandes ejecutivos. La historia se sigue bien, y la realización general es correcta, aunque a ratos le falta un poquito de alma. Muchas de las graves consecuencias de la crisis se muestran de forma indirecta y no con la claridad y la indignación que podríamos esperar. Que se centren en los despidos de los pijos de la empresa en lugar de los trabajadores, también resta empatía desde el espectador hacia el personaje.

Interpretación

Los tres protagonistas mencionados cumplen perfectamente con sus deberes interpretativos, incluso el mediocre Affleck. Se ven acompañados eventualmente por otros personajes secundarios con apariciones más breves o esporádicas pero sólidas. Así tenemos a la esposa de Bobby (Rosemarie DeWitt), un personaje con los pies mucho más puestos sobre la realidad que su marido, el hermano de esta y cuñado de aquel (Kevin Costner), el trabajador manual que se lo gana currando muchas horas y que esconde una gran bondad detrás de sus cínicas observaciones, la responsable de recursos humanos y de los despidos que además es amante de Gene (Maria Bello), o el presidente de la compañía (Craig T. Nelson), un desalmado ambicioso.

Conclusión

Una película que daba para más. Como ya he comentado, resulta fría en ocasiones. Y el hecho de enfocar el problema en los cuadros de la empresa, no deja de esconder los problemas de los numerosos trabajadores con menos recursos que todavía lo deben de pasar peor. Ni atisbo de crítica a la falta de sistemas de protección social de la res publica norteamericana. Y un final edulcurado, que no deja de implicar que aunque hay gente mala en la cosa del sistema, el capitalismo sigue siendo la solución a los problemas de capitalismo. Sólo es cuestión de que la gente sea maja, y no unos desalmados. Pueril. No está mal la película, pero cojea.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Vieja puerta oxidada

Una vieja puerta oxidada corta el paso a algunos campos a las afueras de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[TV] El doctor más antipático se despide hasta el año que viene, una buena comedia, y un mediocre musical

Televisión

Como continuación a entradas anteriores, continuamos despidiendo las temporadas de la mayor parte de las series importantes que nos mandan desde el otro lado del charco. Lo gordo ya ha terminado. Ahora quedan por ahí danzando algunas series de cadenas de cable o menores, pero que muchas veces son más interesantes por su calidad. En cualquier caso, esta semana os traigo el final de temporada de tres series, como habréis podido deducir del título de la entrada.

House M.D. (7ª temporada)

Salvo su primera temporada, y tal vez la segunda, las aventuras del antipático Gregg House (Hugh Laurie) han sido muy irregulares. Es cierto que muchos de los casos y algunos de los arcos argumentales han sido muy interesantes. Y la buena factura general de la serie hace recomendable su visión. Pero desde luego es una serie con claros signos de agotamiento. El haber comenzado esta temporada fuerte con el protagonista y su jefa (Lisa Edelstein) enrollados suponía una apuesta muy importante. Lo cierto es que es una trama que ha funcionado a ratos. El resto de los secundarios han sido muy irregulares, y la reintroducción de Thirteen (Olivia Wilde) le suministró una cierta energía en su tramo final, pero poco más. Sabemos que alguno de los personajes importante abandona la serie, sabemos que la siguiente será la última temporada, han dejado el final de la séptima en una situación insostenible para House… en fin. Soy un poco escéptico de por donde puede salir todo esto. Pero ya que sólo queda una última temporada, la veremos, y nos quedaremos con los recuerdos más agradables de una serie que nos ha dada muy buenos ratos.

Glee (2ª temporada)

Esta serie me interesó por dos motivos:

  • Me gustan los musicales y las películas con canciones.
  • A pesar de parecer una típica serie de institutos, su primera temporada tenía momentos de muy mala baba, que la hacían especialmente divertida.

Lo cierto es que sigue siendo una serie con canciones. Pero ha perdido buena parte de su mala baba, y se ha hecho mucho más vulgar, como una serie de amoríos entre adolescentes. Aunque ha tenido algún momento entretenido, como cuando se asomó Gwyneth Paltrow por un par de episodios, empieza a dejar de interesarme. Más cuando en ocasiones parecen episodios pagados para promocionar artistas modernos del pop americano que otra cosa. Es altamente dudoso que siga con ella en el futuro. Lo único que podría hacerme reconsiderar el tema es que los personajes entran en su último año de high school, luego debería renovarse el elenco, y me puede entrar el gusanillo de la curiosidad sobre qué pasa. Pero en principio, está en suspenso.

Modern Family (2ª temporada)

Esta comedia familiar, de las de sólo 20 minutos de duración, sí que ha mantenido sus expectativas. Si este conjunto de típicas/atípicas familias interrelacionadas ya fue una agradable sorpresa en su primera temporada, ha seguido siendo una serie que nos ha dejado todas las semanas con una amable sonrisa puesta. Y en alguna que otra ocasión con risas de verdad. Impresionante Gloria (Sofía Vergara) con momentos absolutamente impagables. Un pilar de la serie es y será la estupedez de Phil (Ty Burrell), casi siempre en estado de gracia. Muy divertidos las interacciones de los niños y las adolescentes. Todos muy bien en general. Seguro que sigo viendo su tercera temporada. Cuesta poco y el beneficio en buen humor es muy alto.

Música recomendada

Esta recomendación ya ha pasado por aquí, creo. Pero esta mañana, que quiero estar de buen humor, estoy repasando programas de Jazz porque sí dedicados a The Firehouse Five Plus Two. Jazz tradicional con mucho ritmo y muy buen rollo.

Entre campos

Entre los campos de la huerta de Casetas, Zaragoza; al fondo el Castellar - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8

[Cine] Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (2009)… y Blood Simple (1984)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian integramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

.

Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (San qiang pai an jing qi, 2009), 22 de mayo de 2011; Blood Simple (1984), 22 de mayo de 2011 (en vídeo)

Como ya hice hace unos meses, también involucrando a una película de los hermanos Coen, hoy toca un dos en uno. Normalmente, los norteamericanos hacen nuevas versiones de películas asiáticas. Pero en esta ocasión ha sido al revés. Un director chino, de cierto prestigio, Yimou Zhang, ha realizado una nueva versión, muy sui generis, de un filme de los hermanos Coen, Joel y Ethan. Y como se da la situación de que tengo el DVD de aquella opera prima de los Coen, que en castellano titularon Sangre fácil, pues si por la tarde veíamos la nueva versión, por la noche me escapaba del triste mundo electoral viendo aquella veterana película en versión original. Así que intentaré comentar las dos películas en paralelo como hice con True Grit.

Sinopsis

Antes de redactar la sinopsis, que es relativamente coincidente para los dos filmes, haré un cuadro con los personajes principales y sus intérpretes en ambas versiones. En los idiomas orientales lo habitual es que el apellido vaya por delante del nombre propio, sin embargo, para mantener una coherencia en todo el artículo, yo los escribiré al estilo occidental con el nombre propio delante. Así, el director del filme suele ser mencionado como Zhang Yimou, siendo Zhang el apellido. Salvo en el ejemplo anterior, yo lo mencionaré como Yimou Zhang (que es la convención que rige también en IMDb):

Personaje
 
1984
 
2009
 
El marido 
Dan Hedaya
Dahong Ni
La mujer
Frances McDormand 
Ni Yan
El amante
John Getz 
Xiao Shen-Yang
El empleado
Samm-Art Williams
Ye Cheng
El detective 
M. Emmet Walsh
Honglei Sun

Ambas películas nos cuentan una historia de venganzas. Un marido rico, que abusa físicamente de su mujer, se entera de que esta mantiene relaciones sexuales con uno de sus empleados, por lo que decidirá contratar a un detective privado para que mate a ambos. Mientras, la mujer compra un arma con el fin de llegado el caso matar al marido, harta de la situación. El detective aceptará el trabajo, pero al final, las cosas no serán como parecían. Y un conjunto de traiciones y decisiones basadas en la avaricia llevarán al sangriento final.

Las diferencias argumentales están en que la película de los Coen se sitúa en una zona petrolífera de Tejas en la década de los años 80 del siglo XX, donde el marido regenta un bar que le reporta sustanciosos beneficios, mientras que la película de Yimou Zhang nos traslada a una región desértica de la China de hace unos siglos donde el marido regenta una posada donde sirve de comer a base de fideos chinos, como indica el título de la misma.

Producción y realización

La película de los Coen fue su ópera prima como largometrajistas, contaba un presupuesto muy ajustado, y tiraron de un reparto con nombres no excesivamente conocidos.  Así como posteriormente han usado profusamente el humor en sus películas, aquella llevaba a cuestas un guion de cine negro, completamente dramático, con pocas concesiones a la alegría. Un guion que funcionaba, y que con una realización desenfadada y con muchos homenajes a diversos maestros del cine anterior, nos proporcionaba una película bastante notable.

Sin embargo, Zhang se mueve en un terreno totalmente distinto. Tirando de la estética colorista y preciosista que le ha hecho famoso en anteriores películas, se ha decantado por otorgar a la historia un carácter cómico, rozando en ocasiones la parodia. La parodia de sí mismo, en cuanto al tipo de películas que ha hecho anteriormente, y la parodia del cine negro, ante una serie de caracteres eminentemente débiles, que se ven enredados en la trama de odios y avaricias que los consume. Visualmente es muy interesante, y es en ese aspecto donde más destaca. Especialmente, cuando contrasta con la oscuridad y la sordidez con la que está filmada su precursora. Tiene un ritmo pausado, como el que se suele atribuir a las películas orientales, aunque se nota que se inspira también en algunas de las viejas películas del oeste.

Interpretación

Interpretaciones correctas tirando a buenas en la película de los Coen, donde no pesa la falta de nombres sonados. Hay que decir que del reparto de la película sólo Frances McDormand, en aquellos momentos una joven actriz en sus veintitantos, alcanzaría un cierto renombre. La mayor parte de las veces en películas de los Coen, aunque no de forma exclusiva. Ha sido candidata a los óscars en cuatro ocasiones, ganándolo en la buenísima Fargo.

En la película china, lamentablemente no hemos podido verla en versión original. No obstante, es una película en la que los diálogos no abundan, y donde los actores cumplen sobradamente con los papeles, tirando a cómicos, que les prepara el director.

Conclusión

Blood Simple (Sangre fácil) es una película que debería ver todo amante del cine negro. Y al resto de los amantes del cine no les iría mal. Entretenida, con tensión, con un buen diseño de caracteres y una realización ágil y fresca, ha envejecido bien y nos demuestra que para hacer un cine razonablemente bueno no hace falta ni mucho dinero ni muchos efectos especiales.

La película de Yimou Zhang es un caso distinto. Aunque la crítica la ha tratado regular, de hecho ha tardado dos años en llegar a las pantallas españolas, lo cierto es que es una película entretenida. Yo lo pasé bien, y si no me reí a carcajadas, sí que mantuve una sonrisa permanente durante toda la proyección. Y visualmente es impresionante, como suele ser el caso del cine de este director chino. Sin embargo, no haría de ella una recomendación universal. No tiene aportaciones especiales a la trayectoria del director o del cine chino, más allá de ser un entretenimiento curioso. Idónea para pasar el rato, siempre y cuando estés dispuesto a aceptar la estética y los ritmos de otras culturas distintas de los tópicos occidentales. Aunque tiene algo de western en su planteamiento.

Calificación

La calificación corresponde exclusivamente a la película que he visto en pantalla grande, la película china de 2009:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Recomendación musical

Desde ayer, voy revisando la discografía de Bill Evans, como ya pudistéis comprobar en la anterior entrada. Y ayer me dormí, y hoy tengo puesto, el Blue in Green de 1974, en el que además de revisitar algunas de las piezas del Kind of Blue de Miles Davis en el que participó, tiene alguna curiosidad, como T.T.T. (Twuelve Tone Tune), jazz dodecafónico.

Campamento

Continúa, más organizado, el campamento de protesta en la plaza del Pilar de Zaragoza; no sé cómo habrán recibido los resultados electorales... tan opuestos a sus planteamientos - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4

[TV] Muchos fines de temporada de series con un interés relativo

Televisión

Hoy no tengo «nada que hacer». Hoy es día de ir a votar, y por motivos que no vienen al caso, voté por correo a principios de la semana pasada. Ayer sí cumplí con «el mandato de la ley», y reflexioné. Pero hoy, lo que «manda» la ley ya lo tengo hecho. Así que me dedicaré a las cosas que uno hace los domingos. Quizá por la mañana vayamos al cine, después de comer veré algo de televisión. Por la tarde, cuando pase el calor que ya va haciendo, quizá me dé una vuelta con la cámara de fotos. A lo mejor me vuelvo a bajar a la plaza del Pilar, para ver el ambiente cuando comience el escrutinio electoral. No sé. O me busco algún paisaje suburbano que me apetezca fotografiar.

Pero mientras tanto, voy a comentar algo de televisión. Esta semana pasado han terminado temporada algunas series que he ido viendo. Yo tengo televisión de pago, donde se pueden ver todas estas series, con un descodificador que permite su grabación para verlas en el momento en que sea oportuno. Pero en este momento, no todas las cadenas dan el servicio que deberían por lo que uno paga. Ofrecer el programa en alta definición si se emitió así, y dar la oportunidad de ver el programa en versión original subtitulada si es extranjera. Para mí, esto debe ser un mínimo. También es recomendable que no se retrasen en exceso respecto a su emisión original en origen. Por eso, cuando las cadenas no cumplen con lo que yo creo que deberían, veo los programas mediante fórmulas alternativas. Aunque pago religiosamente mi cuota mensual de televisión de pago. El que quiera entender, que entienda.

Las cuatro series que esta semana han terminado temporada proceden de las cadenas norteamericanas más generalistas, por lo que son series muy comerciales. Muy para el común de los ciudadanos. Esto implica que tienen temporadas con más de 20 episodios, y por lo tanto lo normal es que tengan una calidad irregular. Cada vez empiezo a ver nuevas temporadas de series de ficción de este tipo. Suelo seleccionar las de cadenas de cable, con temporadas más cortas, y más calidad global. Y más adultas. En todos los sentidos de la palabra. Pero hay algunas que empecé a ver en su momento, y de momento les soy fieles, hasta que me canso o son suprimidas. De este tipo de series toca hablar esta semana. Dos comedias de situación de 20 minutos por episodio, y tres dramas procedimentales de doble duración.

How I Met Your Mother (6ª temporada)

Siempre me pareció que era una especie de Friends pero mejor, más madura y con personajes potencialmente más interesantes. La serie sigue teniendo momentos muy interesantes y divertidos, pero la calidad de sus episodios es más irregular. Ciertamente, muchas veces los secundarios se comen por completo a Ted (Josh Radnor), el presunto protagonista. Evidentemente Barney (Neil Patrick Harris) es el rey de la serie, el más divertido, el que nos ofrece los mejores momentos.

En esta temporada, además de las situaciones puntuales que viven los protagonistas, se han desarrollado varios arcos argumentaless. El posible embarazo de Lily (Alyson Hannigan), la muerte del padre de Marshall (Jason Segel), los amores de Ted con Zoey (Jennifer Morrison), con el asunto de la demolición del viejo hotel de fondo. El desarrollo de las mismas ha sido irregular, y la serie ha dependido mucho de momentos de inspiración de los guionistas. En cualquier caso, parece que ya vamos a conocer a la madre, lo cual puede indicar que la serie poco a poco evoluciona a su desenlace. Con otras bodas, menos esperadas, en el horizonte. Y algunas mamás, claro.

The Big Bang Theory (4ª temporada)

Esta es una serie divertida. Pero no ha llegado al nivel de su segunda temporada que fue la de los momentos estelares de Sheldon (Jim Parsons). La verdad es que uno de los problemas de la serie es que se ha hecho muy dependiente de este extraño ser. Esta temporada se ha centrado en los amoríos de todos los personajes. Leonard (Johnny Galecki) con Priya (Aarti Mann), la hermana de Raj (Kunal Nayyar); Howard (Simon Helberg) con Bernadette (Melissa Rauch) la compañera de trabajo de Penny (Kaley Cuoco); y la extraña relación de Sheldon con la no menos extraña Amy (Mayim Bialik). Unas han funcionado mejor y otras peor. Por supuesto, todas estas relaciones van entrando en crisis hacia el final de la temporada, con alguna sorpresa incluida. El final ha sido flojo. Seguiré viéndola porque es entretenida, y con episodios cortos. Pero ha perdido momento.

Bones (6ª temporada)

Comenzó la serie con la dispersión de todos los protagonistas y secundarios generada al final de la temporada anterior, y tras los episodios iniciales para volver a reunirlos, todo ha vuelto a lo que era. La resolución de los casos habituales, más o menos asquerosos en sus escenas iniciales, el goteo de becarios más o menos graciosos, la relación de Angela (Michaela Conlin) y Hodgins (T.J. Thyne) con embarazo incluido, y sobretodo, la tensión sexual no resuelta entre Bones (Emily Deschanel) y Booth (David Boreanaz), agravada por la relación de este último durante buena parte de la temporada con una guapa periodista (Katheryn Winnick). La serie ha sido entretenida, pero tampoco ha tenido el nivel de interés que las anteriores. También necesita un revolcón para mantener el interés, o será conveniente que la vayan finiquitando. Aunque claro, en los dos episodios finales, han puesto las bases para esta renovación. Veremos en que resulta.

The Mentalist (3ª temporada)

Las aventuras del grupo de investigadores del CBI, liderados por la serie y eficiente Teresa Lisbon (Robin Tunney) y ayudados por el rarito Patrick Jane (Simon Baker), han entrado en cierta monotonía que me ha llevado a plantearme en varias ocasiones el abandonar la serie. El mismo esquema de siempre de resolver casos más o menos interesantes, pero cada vez un poco más cansados del rarito. El caso es que he aguantado hasta el final, y mira tú por donde el capítulo doble de final de temporada ha sido muy interesante. Por lo menos comenzaré a ver la temporada que viene por ver como resuelven la situación en la que se ha puesto Jane, pero ya veremos si aguanto mucho más.

Grey’s Anatomy (7ª temporada)

Reconozco que este es mi vicio inconfesable. Esta serie es un culebrón, una marujonada. Pero hay sigo viéndola. Y ni siquiera sé muy bien por qué. Pero bueno… que se le va a hacer. Nadie es perfecto. Y nada hay que indique que este en riesgo de cancelación. Qué sufrimiento para mi coherencia personal. En fin. Ni siquiera comentaré gran cosa de lo que ha pasado. Para qué. Lo de siempre. Amoríos entre neuróticos, y dramones por doquier. Ale. A otra cosa.

Música recomendada

Esta mañana estoy escuchando más la radio, pero estoy preparando el iPod para que cuando salga a la calle, ir escuchando el elegante jazz de Bill Evans. En concreto, el álbum On Green Dolphin Street. Algo tranquilo y agradable.

Cantando y bailando

Seguimos recordando con imágenes al animoso movimiento ciudadano reclamando regeneración democrática que ha animado la campaña electoral; cantando y bailando en la plaza del Pilar de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Libro] 1Q84 – libros 1 y 2

Literatura

Haruki Murakami es el autor de moda en Japón. O así nos lo venden por aquí. En cualquier caso, sí que parece el escritor más vendido y leído en occidente de entre los autores japoneses. Mi relación con su obra, hasta el momento, es de amor/odio. Las dos novelas que había leído hasta el momento, Tokio Blues (incomprensible título de Norwegian Wood) y Al sur de la frontera, al oeste del sol, me habían dejado sensaciones contrapuestas. Habiendo cosas, detalles, que me gustaron mucho de ambas, ninguna de las dos me acabó de dejar una sensación redonda,… de decir… «¡qué bien!». Y la segunda me gustó más que la primera. Supongo que en ello influyó las expectativas depositadas. O no. Simplemente, me gustó más y ya está.

El caso es que recientemente he vuelto a retomar al autor. Por un lado, tengo por ahí pendiente en edición de bolsillo alguna novela anterior que compré hace unas semanas y que está esperando turno. Por otro lado, fuimos a ver la adaptación de Norwegian Wood al cine, como ya comenté hace unos días. Y luego, era consciente de la publicación reciente de su última novela (o dos tercios de la misma), con un enigmático título que te retrotrae al clásico orwelliano por excelencia. Claro que viendo el tocho de libro que han publicado, con más de 700 páginas,… y eso que falta la tercera parte…

Y he aquí que tuve la ocasión de leer algunos capítulos iniciales… por internet… y me enganchó. Y me lo compré. Y lo pasé por delante de los diversos libros que tenía en lista de espera. Y me ha durado mucho menos de lo que yo pensaba. Y os lo cuento.

1Q84 – Libros 1 y 2
Haruki Murakami
Tusquets Editores, colección Andanzas; Barcelona, 2011
ISBN: 9788483832967

Desde mi punto de vista, no conviene contar mucho de la trama de la novela. Porque es un trama que implica ir descubriendo cosas que es mejor que no te cuenten, que conforme vayan surgiendo el lector vaya suponiendo. No es que te destripen la novela o la intriga o nada de eso. Es simplemente que hay cosas que es mejor que vayan apareciendo y conociéndose a su debido tiempo.

La novela está dividida en tres libros, y se han publicado los dos primeros. El tercero parece que se pondrá a la venta en octubre de 2011. En Japón también se procedió de forma similar cuando salió publicado. Parece ser que el esquema de este primer volumen publicado, dos libros con 24 capítulos cada uno, quiere hacer referencia a una de la obras de Johann Sebastian Bach, El clave bien temperado. En estos dos primeros libros, se nos van narrando las historias de Tengo y Aomame. Dos historias que se relacionan, pero que transcurren de forma paralela.

Tengo es un profesor de matemáticas con ambiciones literarias, a quien se ofrece reescribir la historia presentada a un concurso literario por Fukaeri, una extraña adolescente de 17 años que sufre dislexia. La historia presentada es interesante, pero su escritura es mala, por lo que el editor decide que Tengo la reescriba con buen estilo. Tengo lo hace, a pesar de las dudas éticas que se le presentan, y la novela acaba siendo un éxito.

Aomame es una entrenadora física en un centro deportivo. Pero también es, aunque prácticamente nadie lo sepa, una asesina a sueldo, que aprovecha sus conocimientos anatómicos para que las muertes de sus víctimas pasen como muertes naturales.

Ambos viven en soledad, y tienen círculos de relación pequeños. Poco a poco, ambos descubren que en un momento dado no están viviendo en el Japón de 1984 como ellos piensan, sino que se han introducido en una realidad alternativa. Aomame bautizará a esta realidad 1Q84, dada la similitud gráfica de la Q y el 9, y dado que en japonés esta letra y este número se leen igual, ‘kyu’.

El libro hace repetidos homenajes a otras obras de la literatura y de la música. Johann Sebastian Bach, Leoš JanáčekAntón ChéjovLouis Armstrong,… son algunos de los referentes que van apareciendo conforme uno va leyendo. Pero el referente más claro es George Orwell, y su Hermano Mayor (mal traducido tradicionalmente en español como Gran Hermano). De hecho, aun siendo un historia totalmente nueva y original, es obvio que también es un homenaje a la que es probablemente la mejor y más importante novela sobre sociedades distópicas que se han escrito. La sociedad distópica de Murakami es mucho más sútil. De hecho, la mayor parte de la población no es consciente de que vive en ella. Incluso a los dos protagonistas les lleva un tiempo ser conscientes de que han entrado en una realidad distinta, en una realidad distópica.

La historia avanza tranquilamente pero sin pausas. Con ritmo, aunque sea el ritmo de Murakami. Los temas tratados son diversos. La soledad, el significado de la amistad, el maltrato a las mujeres, el abuso de las menores, la ética del asesinato selectivo, la honestidad editorial, las relaciones familiares, el integrismo religioso de determinados cultos o sectas,… todo ello aparece tratado de una forma u otra. Y todo aparece interrelacionado. Es una realidad alternativa, pero basada en los problemas de nuestra propia realidad.

El hecho es que el libro, ha pesar de su extensión, lo he leído a buen ritmo y un tiempo no excesivamente largo, para mis estándares actuales. Me ha interesado. Me interesan sus personajes, lo que les pasa, lo que sufren y por que lo sufren. Y me gusta como está contado. En estos momentos, a falta del tercer libro, que estoy deseando que llegue a las librerías, lo que más me ha gustado del autor, y de lo que más me ha gustado en general en los últimos tiempos. Lo encuentro muy recomendable.

Música recomendada

Es inevitable. A la novia casada, diez años mayor, de Tengo le gusta el jazz de los primeros tiempos. El hot jazz, el jazz de Nueva Orleans,… y entre los posibles músicos representantivos, Louis Armstrong. Pero no el Armstrong cantante comercial de después de los años 30. Sino el que hacía puro jazz en los años 20. Se dice de él que lo tocó todo. Que todo lo que los demás han tocado, él lo había tocado primero de una forma u otra, aunque no se hubiera inventado todavía. Quizá podríamos escuchar su versión de St James Infirmary Blues, un tema tradicional que me gusta. En cualquier caso, raro es el libro de Murakami en el que el jazz no tenga algo que ver. Por lo menos en lo que yo he leído.

Para los aficionados a la música clásica, la novela nos sugiere repetidamente la audición de la Sinfonietta de Janáček, que quizá no se haya convertido en una de mis obras clásicas preferidas, pero no está mal. Y es muy animada.

Ante la catedral

Vete tú a saber por que habré asociado el tema de las realidades alternativas con esta imagen tomada ante la fachada de la catedral de Colonia; cosas que pasan por mi extraña cabeza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Cine] Tokio Blues (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

.

Tokio Blues (Noruwei no mori, 2010), 2 de mayo de 2010.

La tentación era demasiado fuerte. Ya hemos discutido eventualmente sobre las novelas de Murakami, lo más para algunos, un tostón para otros. Pocos quedan en el punto medio. Quizá algunos como yo, que encontramos elementos muy interesantes, pero no acabamos de ver el cuadro en su conjunto. No pocos se defienden diciendo que es que es un escritor muy oriental. En su país lo acusan de estar muy occidentalizado. Y tras veinte años de rumores, propuestas y peticiones, por fin se ha adaptado su novela más representativa, que citaré por su título original, Norwegian Wood, como la canción de los Beatles. Porque nunca he entendido el que le pusieron en España y otros países, y que ha heredado la versión en castellano de la película.

Pero vamos a esta última. Como decía, la tentación de comprobar si era o no posible adaptar esta película al cine era muy fuerte. Y más si el director es el franco-vietnamita Anh Hung Tran, que tiene un par de películas previas que me gustaron mucho.

Sinopsis

Toru Watanabe (Kenichi Matsuyama) es el amigo de la adolescencia de Naoko (Rinko Kikuchi) y Kizuki, que a su vez son novios. Este último se suicida al final de su adolescencia, y los otros dos se perderán de vista hasta el momento en que Toru se encuentre realizando sus estudios en una modesta universidad tokiota. Allí volverán a encontrarse, e iniciarán un romance que se verá estorbado por los desequilibrios mentales de Naoko, que la llevarán a un sanatorio mental en las montañas entre los bosques. Mientras, Toru conocerá a otra chica, una compañera de clase, Midori (Kiko Mizuhara), por quien empezará a sentir algo progresivamente a pesar de que esta sale con otros chico. Pronto Toru se verá atrapado entre los sentimientos profundos que siente por las dos chicas, mientras va transcurriendo su vida como universitario. Otros personajes irán salpicando y modulando las acciones y los sentimientos de los personajes. Narasawa (Tetsuji Tamayama), el cínico y mujeriego amigo de Toru. Hatsumi (Eriko Hatsune), la novia enamorada pese a todo del anterior. Reiko (Reika Kirishima), la compañera y amiga de Naoko en el sanatorio psiquiátrico. Pero finalmente, todo quedará en lo que les pase a los miembros del triángulo formado en torno a Toru.

Realización y producción

Un gran problema y una gran virtud marcan este filme.

El gran problema es que la dificultad de adaptación de la novela, los mil matices y pequeñas historias que cubren sus páginas, obliga a una translación al medio cinematográfico casi esquemática. Yo supongo que desconcertante para quien no haya leído la novela. Se pierde la noción del paso del tiempo. Las elipsis no están claras. Apenas podemos distinguirlas por algunos detalles en el cambio del aspecto físico de los personajes. Sólo unas pocas escenas son tratadas con la profundidad que merece la historia.

Y aquí viene la gran virtud. En las escenas en las que el director se para, se detiene y nos muestra con detalle, encontramos retazos de cine de alto nivel, con encuadres y ambientes tremendamente bien logrados y ajustados, con una fotografía maravillosa, con una luz que acompaña perfectamente el ánimo de los personajes en escenas, con elementos cargados de simbolismos, especialmente en las secuencias rodadas en la naturaleza. Los bosques, las praderas, los montes, dan todo sentido a esa relación entre los personajes, entre los ambientes, y con la canción que da título a la película en el punto central de la misma. El título original, Norwegian Wood, no la tonta traducción española. El momento del duelo del protagonista, a orillas del mar, ese mar encrespado, con esas olas que nos recuerdan las pinturas japonesas de antañao, y que nos hablan de la agitación que por dentro sufre el personaje. Creo que sólo por algunas de estas secuencias, ya merece la pena ver la película.

Interpretación

Me hubiera gustado ver la película en versión original. Como todas. Nuestros dobladores están más acostumbrados a los doblajes de películas anglófonas, y cuando trabajan en otras filmografías hacen que esta penosa práctica se vuelva más penosa todavía. Pero en general, a pesar de esta limitación, creo que los jóvenes actores que participan están razonablemente bien, cumpliendo con sus papeles, y con el espíritu de los personajes que han de encarnar. Curiosamente, me llaman más la atención algunos de los secundarios, como por ejemplo Eriko Hatsune (Hatsumi), cuando cuestiona la ética de las andanzas de Toru y su novio, Narasawa, o la dignidad que representa siempre Reika Kirishima (Reiko), siempre en un segundo término de la relación entre Toru y Naoko, pero que al final se reivindica y busca su camino de la mejor forma que puede y sabe.

Conclusión

Una película con indudables debilidades, que se pueden deducir de lo que he comentado antes. De su esquematismo, de que hay cosas de las que no te enterás si no conoces previamente la historia, pero justifica sobradamente su visión por algunas de las escenas, propias del cine oriental, llenas de gran belleza, de hermoso simbolismo, y que muestran la calidad del director, que en este caso se mete en la misión casi imposible de salir airoso de la adaptación de semejante novela.

Calificación

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Resulta demasiado obvia la recomendación de la canción de los Beatles que da título a la película, Norwegian Wood. Pero con algunas matizaciones. La traducción correcta al castellano del título de la canción, y que se extrae del contexto de la letra de la misma es ‘madera noruega’. Porque así estaba decorado el apartamento de la chica con la que al final no se acuesta el chico protagonista de la canción. Sin embargo, el título original japonés del filme, Noruwei no mori, sólo se puede traducir como ‘bosque noruego’, que podría ser una traducción válida del título de la canción si no fuera porque el contexto nos dice que no. Y tiene más que ver con algunos de los paisajes en los que se desarrolla la película.

Dicho lo cual, Horace Silver, pianista y compositor de jazz, hardbopero con un estilo muy funky, tiene un disco que se titula The Tokyo Blues, como el título en castellano del filme, y que a mí me gusta un montón.

Los Beatles. Made in Spain.

Ya que el título del filme, el original, homenajea una canción de los Beatles, os traigo una foto de un detalle de una ilustración que se puede encontrar en la exposición 'Los Beatles - Made in Spain', que se puede visitar en el Centro de Historia de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8

[Cine] Country Strong (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

.

Country Strong (2010), 23 de abril de 2011.

No teníamos especiales preferencias para ir al cine este fin de semana pasado. La cartelera estaba bastante lánguida, no sabemos si por efecto de las fiestas o por efecto de la incapacidad de los cineastas para suministrar una cantidad suficiente de productos interesantes para las 52 semanas del año. Y nos encontramos con esta película con un reparto relativamente atractivos, en versión original, y con música. Aunque no había unanimidad sobre la apreciación de los que íbamos a la música country. Pero bueno, había que probar con este filme realizado por la directora Shana Feste, novedad para mí.

Sinopsis

Kelly Canter (Gwyneth Paltrow) es una cantante de éxito de música country, que se encuentra en un centro de rehabilitación para alcohólicos después de un accidente en un concierto en Dallas en el que estaba bebida, y que le produjo la muerte del feto de 5 meses que gestaba. En el centro ha encontrado el consuelo y el apoyo de Beau (Garrett Hedlund), uno de los cuidadores, músico de country también, aficionado, y con quien parece que ha hecho algo más que amistad. Pero su marido y representante James (Tim McGraw), la saca precipitadamente del centro. Ha conseguido una gira por distintas ciudades tejanas, que terminará nuevamente en Dallas, y que puede ser una oportunidad para relanzar su carrera. Entre los teloneros irá Beau y también una jovencita, Chiles (Leighton Meester), que amenazará la seguridad de la veterana cantante. El salir de nuevo a la carretera será una ocasión, pero también una amenaza para la cantante. Especialmente cuando vuelvan a surgir sus inseguridades, y cuando los afectos románticos entre los cuatro personajes empiecen a entrelazarse.

Realización y producción

Correctamente rodada y producida, tampoco es una película complicada para los estándares americanos, el principal problema del filme es el guion. Y es que el guion no vale. Desde luego, no es nada nueva la historia sobre el conflicto en una mujer entre el éxito y la felicidad. O la amenaza de la actriz madura por la estrella incipiente. Las múltiples versiones de Ha nacido una estrella (A Star Is Born),  El crepúsculo de los dioses (Sunset Blvd.), Eva al desnudo (All About Eve) y otras muchas películas ya nos lo han contado desde múltiples puntos de vista. Y esta película no aporta nada nuevo. Salvo el mundillo de la música country; aunque parece que también hay algún ejemplo previo de esto pero que yo no he visto. Pero es que además, los diálogos son muy flojos, muy tópicos, con situaciones absolutamente previsibles y en ocasiones ridícular. El único punto positivo que realmente se le puede poner a la realización de la película es el rodaje de las actuaciones en los conciertos, muy espectaculares.

Interpretación

Lo cierto es que toda la película está puesta al servicio de la protagonista. La Paltrow sale guapa, elegante, y canta. Razonablemente bien. El resto del reparto hace lo que puede igual que ella, ya que los mimbres con los que tienen que trabajar son muy flojos. Especialmente difícil me parece el paper de Leighton Meester ya que su papel me parece catastróficamente definido. Al principio se supone que es una lela que lo único que tiene es que es joven, guapa y canta, para luego resultar que tiene talento, una dramática vida detrás, y es muy profunda. Pero no hay transiciones, no hay nada que explique porque en momento dado parece una cosa y al final otra. Una pena, porque esta chica que viene de algún culebrón televisivo, creo que tiene materia gris suficiente para hacerlo bien. En cualquier caso, las debilidades de la película no son culpa de los intérpretes, que hacen lo mejor que saben. Pero el guion, los diálogos y la dirección no ayudan gran cosa.

Conclusión

Un producto fallido. Claramente. Salvo los aficionados a la música country, o incondicionales de la rubia protagonista, pocos más pueden estar interesados en este producto. Y para los que vayan por la música, aclarar una cosa. Lo que se ofrece es en líneas generales son canciones en el más puro estilo country pop, es decir, digeribles para todos, y no temas de cierta hondura o estilísticamente interesantes. Lo que hay es más parecido a Taylor Swift que Alison Krauss, por poner algún ejemplo, desde mis muy modestos y limitados conocimientos sobre este tipo de música.

Calificación

Dirección: *
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Recomendación musical

Supongo que debería recomendar la banda sonora de la película. Aunque el ánimo pesetero de las productoras me joroba bastante. Han sacado dos discos que se venden por separado. Uno es la banda sonora «oficial», con algunas canciones cantadas por los protagonistas de la película, pero con muchos temas cantados por otros cantantes. Y después han sacado otro disco con «más canciones de la película», en el que están las versiones cantadas por los protagonistas de la película. Es decir, para bien o para mal, esta es la auténtica banda sonora del film. Creo.

En cualquier caso, ya he comentado que es un country muy pop en muchas ocasiones, que es el que menos me atrae. Así que puestos a recomendar una banda sonora con raíces en el country,… ¿por qué no revisitar la de la película Cold Mountain, que presenta una variedad de estilos, música de los Apalaches, canciones de Alison Krauss, sacred harp, y es mucho más interesante?

Hojas

La vegetación a orillas del río Ebro a su paso por Zaragoza se ha puesto frondosa con la llegada de la primavera - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8

[Libro] Winter’s Bone

Literatura

Cuando vi la película que resultó de la adaptación de esta novela de Daniel Woodrell, pasó inmediatamente por mi cabeza la idea de leer la obra literaria en la que se basaba tan excelente película. Sin embargo, no encontré traducción al castellano, y la versión en inglés, especialmente si utiliza un inglés extraño como puede ser el de la región rural de las Ozarks, me dio un poco de miedo, como ya comenté en su momento. Al final me decidí, y he aquí el resultado de esta aventura.

Winter’s Bone
Daniel Woodrell
Sceptre; Londres, 2007
ISBN: 9780349897980

En cuanto a la sinopsis del libro, me limitaré a reproducir la que utilicé para la película, ya que esencialmente, con alguna pequeña modificación es la misma historia. La película es una adaptación bastante fiel del libro.

Ree Dolly es una adolescente de 17 años que vive en un estado de pobreza, cuidando de sus dos hermanos menores y de su madre enferma mental, en una comarca de las Ozark en el medio oeste americano. En un momento dado, se entera de que su padre, metido en los negocios de la droga de la región y pendiente de juicio, ha puesto como garantía de su fianza la casa y las tierras donde viven. Nadie sabe donde está. Si no se presenta a juicio, la familia lo perderá todo y se quedará en la calle. De este modo, Ree comienza a recorrer la comarca buscándolo. Pronto se dará cuenta de que un secreto cubre el paradero de su padre, probablemente muerto, y que hay un muro de silencio. Sólo recibirá cierto apoyo de Gail, su mejor amiga desde la infancia, y de Teardrop, el hermano de su padre. En un momento dado, la violencia y el riesgo de perder la vida se cernirán sobre ella.

Realmente, el libro me ha resultado costoso de leer. Especialmente en los diálogos. Los habitantes de esta región de Norteamérica, especialmente aquellos a los que se refiere la historia, pobres, en los márgenes de la sociedad y la ley, utilizan expresiones que no te enseñan en las academias ni en los cursos de inglés. Por lo tanto, he tenido que leer varias veces algunos capítulos y algunos diálogos, a pesar de contar con la ayuda de saber de que iba por haber visto el filme. En general, nos cuenta una historia dura, muy dura, más de lo que aparece en la versión cinematográfica. Con un invierno más invierno, y unos personajes con unos corazones más duros todavía, las aventuras de Ree parecen en más de un momento imposibles. Con una violencia mucho más explícita, con personajes más matizados que en el filme (resulta notable que en el mismo no se haga alusión alguna a la sexualidad cuando la protagonista es una chica de 17 años), nos encontramos ante un ejemplar notable de novela negra,… pero que cambia un curtido detective que indaga y recibe palizas, por una adolescente que indaga y recibe palizas.

Evidentemente, sin una versión en castellano, esta novela sólo la puedo recomendar a aquellos que no tengan problema en leer en inglés, con la mayor fluidez posible. Pero merece la pena. Es realmente intensa en su lento discurrir por el duro invierno del medio oeste americano.

Recomendación musical

Desde que vi la película he tenido ocasión de escuchar la banda sonora completa de la película, conformada por música incidental compuesta al efecto y diversos temas del género country interpretados por músicos de la región como la personal voz de Marideth Sisco. Nada que ver con el country-pop que tan de moda se está poniendo, y del que hablaremos en un par de días. Espero.

En la ladera

En Zaragoza estamos ya en primavera; pero con un poco de imaginación, podríamos imaginar las laderas de los pinares de Venecia como las que camina Ree Dolly visitando a sus extraños y peligrosos parientes, cuando busca a su padre en lo más crudo del invierno - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited