[Libro] La guerra no tiene rostro de mujer

Literatura

Cuando el año pasado se anunció la ganadora del Premio Nobel de Literatura, la bielorrusa Svetlana Alexiévich, hubo determinados aspectos de su biografía que me atrajeron y me asomé a los comentarios que había sobre su obra. En los últimos tiempos, el comité encargado de conceder los premios se preocupa de premiar de vez en cuando a escritores de lenguas o países poco corrientes. Bueno… Alexiévich escribe en ruso, así que poco corriente su idioma no es. Pero lo de que sea bielorrusa es más raro. Aunque nació soviética. Y las consecuencias de haber nacido y vivido en el gigante caído han marcado su escritura. De entre todo los títulos de su bibliografía me llamó la atención el que hoy os traigo aquí. A ver que tal.

La guerra no tiene rostro de mujer
Svetlana Alexiévich; traducción de Yulia Dobrovolskaia y Zahara García González
Debate, noviembre de 2015
Edición electrónica

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En primer lugar, por si no ha quedado claro, probablemente no porque no lo he mencionado, Alexiévich es periodista y buena parte de su obra es ensayo, no ficción. Y este libro de hoy sigue esa tónica. Pero como se ha dicho muchas veces, la historia y la realidad superan a la ficción. En esta ocasión se acerca a la historia de su país, a uno de los episodios más terribles. Lo que nosotros conocemos como el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial, y que los soviéticos llamaron la Gran Guerra Patria. Si no recuerdo mal el dato, Alexiévich nos advierte que alrededor de un millón de mujeres participaron en el esfuerzo bélico contra la invasión alemana integradas en el ejército regular, en diversas milicias y organizaciones partisanas o guerrilleras y en organizaciones clandestinas. Muchas de ellas eran muy jóvenes en el momento de alistarse, entre los diecisiete y los veinte años de edad, no faltando las que se incorporaron incluso con menor edad.

Aunque muchas pertenecían a cuerpos auxiliares, especialmente sanitarios, no faltaron zapadoras, francotiradoras, artilleras antiaéreas e incluso aviadoras. Y las bajas y las secuelas fueron tremendas. Hay que tener en cuenta que las bajas soviéticas en la guerra se calculan entre veinte millones y veintisiete millones de personas, muchos de ellos civiles. Hay que contar también el sufrimiento de las mujeres como consecuencia misma de la invasión y las penurias de la guerra, o el esfuerzo en las fábricas de armamento y otros equipamientos para la guerra.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Sin embargo, y a pesar de las numerosas condecoraciones que se otorgaron a estas mujeres, siempre inferiores en proporción a las concedidas a los hombres, su esfuerzo no fue reconocido públicamente tras el final de la guerra. Incluso sus vecinos despreciaron a estas mujeres a las que, al haber convivido con hombres en el frente, suponían poco menos que prostitutas. Alexiévich busca rehabilitar la memoria de estas mujeres. Darles voz. Contar la historia de la guerra vista por las mujeres, que tiene un aspecto muy distinto de la que cuentan los hombres. Después de lo leído, humanamente mil veces más interesante.

Alexiévich nos ofrece fragmentos de conversaciones, de testimonios de mujeres, en su mayoría identificadas con nombre y condición durante la guerra, que sobrevivieron a la misma, y que ordena de forma más o menos temática. Qué les impulsó a alistarse. Cómo fue la vida en el frente. Cuál era su relación con la muerte o con las terribles heridas de la guerra. Hubo lugar para el amor. Cómo se relacionaron con sus compañeros varones. Qué visión tenían del enemigo. Cómo vieron las violaciones de mujeres alemanas en la fase final de la guerra. Qué papel tenía la política en todo este tinglado. No hay que olvidar que la Unión Soviética estaba gobernada por uno de los más terribles tiranos que ha visto la historia de la humanidad, Iósif Stalin. Cómo fue el regreso a casa.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre "Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)", una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre «Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)», una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

Encontramos miedo. Encontramos dolor. Encontramos orgullo. Encontramos quienes fueron jóvenes del Komsomol, comunistas convencidas. Encontramos quienes fueron para reahabilitarse a sí mismas y a sus familias por haber caído en desgracia en las purgas stalinistas. Encontramos a quienes contrarias al régimen, se unieron para expulsar al invasor. Encontramos a quienes no tenían opinión política pero creyeron que su deber era luchar contra los alemanes.

Me gustan los libros de testimonios, cuando están bien recopilados y tratados por los autores. Ya hubo uno sobre la Primera Guerra Mundial que disfruté más que muchas obras de ficción. Este también me ha gustado mucho. A ratos he vivido la intensidad de la acción y la aventura de estas mujeres. Otras me he conmovido. Muchas me he horrorizado. Porque estos testimonios son prueba de que no hay guerras nobles; nadie es grande como guerrero. Se puede ser grande como persona, pero no es la guerra nunca la que hace a nadie grande. Las guerras son miserables. Y tradicionalmente las han hecho los hombres. Y las han sufrido muy especialmente las mujeres.

Me gustaría pensar que si las mujeres tuvieran más capacidad de decisión no habría guerras. Que es cierto que las mujeres valoran más la vida, porque la llevan en su seno. Puede que sea así. Aunque ya hemos visto líderes políticas con capacidad de gobierno y decisión que se han imbuido del «ardor guerrero» de sus antecesores varones. Lo que parece que algo anda mal es con la especie humana. Y quizá más libros como este puedan ayudar a arreglarlo. Es por no perder la esperanza. Yo lo recomiendo.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov... no era un angelito precisamente el tío José... ni amaba especialmente a las mujeres de su país.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov… no era un angelito precisamente el tío José… ni amaba especialmente a las mujeres de su país. Fortaleza de Hämeenlinna.

[Libro] Mágico, sombrío, impenetrable

Literatura

Hace poco más de un año que leí mi primer libro de Joyce Carol Oates, un libro que me dejó lo suficientemente intrigado sobre la forma de escribir de esta autora norteamericana como para que pocos meses después repitiese, y afrontase su obra más conocida. Ya en ese momento había decidido que iba a estar al tanto de las novedades sobre Oates y, eventualmente, recuperar alguna de sus obras anteriores. La cuestión es que es una escritora bastante prolífica, por lo que era difícil saber por donde tirar. Como aparte de sus novelas, también tiene afición a escribir relatos cortos, decidí seguir con una de sus recopilaciones de estos, la más reciente, publicada en castellano este otoño pasado. Y ya adelanto que no me arrepiento nada en absoluto…

Mágico, sombrío, impenetrable
Joyce Carol Oates; traducción de José Luis López Muñoz
Alfaguara, 2015
Edición electrónica

Muchos de los relatos de Oates suceden en la costa este de los EE.UU. y en ambientes cultos, universitarios.

Muchos de los relatos de Oates suceden en la costa este de los EE.UU. y en ambientes cultos, universitarios.

Como decía, se trata una recopilación de 13 relatos cortos, que tienen un nexo en común. Sus protagonistas, o al menos un personaje fundamental en el relato es una mujer que de una forma u otra vive con un mayor o menor grado de dependencia de un varón. Esposas, hijas, amantes, colegas,… cualquiera que sea la relación, soportan de forma más o menos abnegada el egoísmo de esos hombres para quienes las mujeres son un accesorio. Incluso si son mujeres inteligentes, profesionales, con capacidad de autonomía personal, pero que no ejercen o no completamente. Y por ello, este conjunto de extrañas relaciones, pero llenas de veracidad, están llenas de magia, de esas sombras y de esa profundidad impenetrable que dan título al volumen, así como uno de los relatos, uno que tiene como protagonista masculino un poeta norteamericano histórico, aunque el relato sea ficticio. Lo que es evidente es que Oates no siente especial simpatía por el poeta…

El único sitio con estas condiciones al que me puedo trasladar es a Nueva York, donde transcurre alguna de las historias de esta colección.

El único sitio con estas condiciones al que me puedo trasladar es a Nueva York, donde transcurre alguna de las historias de esta colección.

El caso es que aunque el título de la colección induzca a pensar que los relatos son de naturaleza fantástica o gótica… sin embargo, no son así… o no de la forma que acostumbramos. Salvo uno, «Los payasos», que según he visto algunos consideran una historia de fantasmas. Yo no lo interpreté así… pero es quizá efecto, o defecto, de mi formación profesional y académica. Pero es cierto que dan miedo… miedo por cómo es la naturaleza humana, fundamentalmente. Bueno… hay otro… protagonizado por un joven de 27 años de origen filipinoamericano e hija adoptiva de un ricachón, que da miedo por sí mismo.

Los relatos se leen sin sentir. Te atrapan… algunos te desasosiegan. Pero entiendo que ese es justamente el efecto que te quiere producir la escritora. Y van «in crescendo»… Los más cautivadores están al final del libro. O a lo mejor es que en ese momento te has dejado llevar perfectamente por el espíritu del mismo y lo disfrutas más. El caso es que te quedas con las ganas de que hubiese más… más relatos, infinitos relatos, más mujeres y hombres, y Oates explorando sus relaciones. Unos terminan «bien», otros no también. En ocasiones, no arrancan sonrisas; francas, a veces, tristes, otras. En cualquier caso, yo os digo una cosa… Qué hacéis que no vais a leerlo todos ahora mismo.

Y concretamente nos acercaremos a Washington Square y alrededores, próxima a la New York University.

Y concretamente nos acercaremos a Washington Square y alrededores, próxima a la New York University.

[Libro] Milena o el fémur más bello del mundo

Literatura

No soy mucho de fijarme en los libros premiados en los premios «de prestigio», como el Planeta, el Nadal y esas cosas. Teóricamente «anónimos» para el jurado recuerdo las risas que hice que con unos amigos cuando dieron el Planeta a Lorenzo Silva por una novela de la pareja Bevilacqua y Chamorro en un momento en que a esta pareja los conocían hasta en la Guardia Civil. No sé si realmente a estas alturas en las bases del premio sigue lo del anonimato, pero si es así, en esa ocasión al menos la cosa sería de risa. En cualquier caso, siempre me he sentido más atraído por los Nadal… aunque no sea más que su primer premiada, Nada de Carmen Laforet, me parece una novela inmensa. Más teniendo en cuenta la difícil sociedad española de los años cuarenta y que Laforet no tenía más que 23 años cuando la escribió.

Como no tengo fotografías apropiadas para ilustrar esta novela, me limitaré a mostrar algunas fotos realizadas con el Summicron 50 mm de Leica, que en principio no adquirí por sufrir de una pérdida de nitidez por depósito de vapores sobre sus lentes.

Como no tengo fotografías apropiadas para ilustrar esta novela, me limitaré a mostrar algunas fotos realizadas con el Summicron 50 mm de Leica, que en principio no adquirí por sufrir de una pérdida de nitidez por depósito de vapores de disolvente sobre sus lentes.

Pero no divaguemos. A lo que vamos. El caso es que hace un par de meses me recomendaron vivamente el libro del mejicano Jorge Zepeda Patterson que aquí traigo, que además tiene un título relativamente sugerente, y decidí darle una oportunidad. Aunque haya ganado un premio Planeta.

 

Milena o el fémur más bello del mundo
Jorge Zepeda Patterson
Editorial Planeta, 2014
Versión electrónica

La novela nos cuenta la historia de una joven y guapa prostituta de alto nivel en Ciudad de Méjico que se da a la fuga tras la muerte en pleno coito de su amante, un importante empresario mejicano de la prensa, y ser perseguida por las mafias de la trata de mujeres como esclavas sexuales. Un grupo de personas relacionadas con el finado comprenderán que la joven, conocida como Milena, de origen croata, guarda algunos secretos importantes que llevan a que se produzcan intrusiones en las propiedades de este. Comenzará en ese momento un carrera contra el reloj en los que uno querrán atrapar y quizá matar a Milena, mientras los otros quieren encontrarla para protegerla y desentrañar los misterios que encierran.

El caso es que ha vuelto a mis manos, ya de regalo, y lo probé con un carrete de negativo en color Kodak Portra 160, el día de año nuevo.

El caso es que ha vuelto a mis manos, ya de regalo, y lo probé con un carrete de negativo en color Kodak Portra 160, el día de año nuevo.

No dedicaré mucho tiempo al comentario de esta novela. Sólo diré que me costó entrar en la historia, y que posteriormente me pareció que se extendía en exceso sin que hubiese materia suficiente para ello. Muchos lugares comunes que emparentan la novela más con los superventas norteamericanos de intriga, de los que se publican por decenas en todo el mundo, típica novela de librería de aeropuerto, que una auténtica reflexión en profundidad sobre el problema de la esclavitud sexual y las mafias internacionales de la delincuencia. Como siempre, los malos son rusos, o magrebíes o rumanos… Pensaba que eso era un tópico en España, pero parece que también al otro lado del charco, y la resolución es relativamente predecible.

Lectura que no molesta demasiado, pero que tampoco aporta demasiado. No el estilo de historia que me suele gustar a mí. Desde luego no una novela que me parezca merecedora de un premio de prestigio. Aunque escrita por un mejicano, no hay muchos coloquialismos, está escrita en un castellano relativamente estándar, y no genera los quebraderos de cabeza léxicos que pueden causar otros escritores del continente americano. ¿Quizá escrita pensando en un público amplio castellanoparlante y no sólo en el público mejicano? Probablemente. Al fin y al cabo se presentó al premio Planeta.

Y aunque se nota la pérdida de nitidez y el efecto "flou", cuando no hay altas luces prominentes no tiene un rendimiento desagradable. No para usarlo de continuo, pero oye...

Y aunque se nota la pérdida de nitidez y el efecto «flou», cuando no hay altas luces prominentes no tiene un rendimiento desagradable. No para usarlo de continuo, pero oye…

[Libro] El último vuelo de las mariposas

Literatura

Esta historieta la tenía desde hace unos meses. Me llamó la atención al visitar una librería en Barcelona hace unos meses y la compré. No es que sea difícil de encontrar. Después la he visto también en librerías aquí en Zaragoza… pero donde la vi primero fue en la capital condal. Algunos le llamarían «manga» porque su autor es japonés y la editan para que se lea al revés. Desde atras hacia adelante, y de derecha a izquierda de la página. Pero de verdad que, diferencias estilísticas aparte, nunca he encontrado motivo suficiente para llamar a las historietas japonesas con otro nombre que no sea historietas.

Más absurdo encuentro que se llame «anime» a las películas de animación japonesas cuando «anime» es un préstamo del francés, de «dessin animé». El dibujo animado de toda la vida, vamos. Pero si en esta vida quieres ser «cool» ya sabes que has de renunciar al idioma materno en una serie de campos… y eso que no me voy a meter con los informáticos que esos sí que les dan de patadas al diccionario. ¿Cuando se van a enterar que «library» significa biblioteca y no «librería»? Pues ellos a lo suyo.

Hay personas que confunden en Japón a las geishas, como las del distrito de Gion en Kioto, con las prostitutas, o cortesanas como las denominan en este libro.

Hay personas que confunden en Japón a las geishas, como las del distrito de Gion en Kioto, con las prostitutas, o cortesanas como las denominan en este libro.

A lo que vamos. A la historieta.

El último vuelo de las mariposas
Dibujo y guion de Kan Takahama; traducción de Miguel Angel Ibáñez Muñoz
Editorial Ponent Mon, 2015

En algún momento del siglo XIX, en la ciudad de Nagasaki, único puerto abierto en Japón al comercio con occidentales, nos cuenta la historia de la relación a cuatro bandas entre la más bella prostituta, un hombre gravemente enfermo, su hijo adolescente que quiere ser médico y un médico holandés enamorado de la bella prostituta. Una historia de la que como un ovillo de lana enredado, con unos dibujos muy elegantes y con las palabras las justas, iremos desenmarañando poco a poco hasta que se nos aclare, con tristeza, la bella historia de amor que esconde.

Teóricamente son cosas distintas, aunque nunca me ha quedado claro, porque no lo veo bien explicado en ningún sitio si en la relación entre las geishas y sus clientes el sexo es algo admitido o no, o hasta que punto.

Teóricamente son cosas distintas, aunque nunca me ha quedado claro, porque no lo veo bien explicado en ningún sitio si en la relación entre las geishas y sus clientes el sexo es algo admitido o no, o hasta que punto.

Realmente, bien es verdad que muchas veces lo de menos es el medio. Literatura, cine, televisión,… historietas… lo que importa en un relato de ficción son dos cosas. Que haya una buena historia que contar, que no tiene que ser grandiosa ni afectar a gentes importantes, que nos valen las personas corrientes. Algunas en las que no nos fijaríamos nunca, o lo haríamos con desprecio o admiración según la moralidad imperante. Y que haya un buen narrador de historias, que domine su arte y que sepa dosificar la información que ofrece al lector o espectador de forma que quede atrapado en una de esas infinitas vidas que no podemos vivir, porque sólo tenemos una, la nuestra, pero que gracias a estas arte podemos atisbar. Y ambas condiciones se dan en esta ocasión.

Para los aficionados a la historieta,… o comic,… o manga,… o como diablos lo queráis llamar, probablemente será un libro que disfrutarán. Para quienes no lo sean, quizá sea un buen momento para que comprueben que también este método de expresión merece la pena. Muy bien. Lo único que me imagino que podría mejorar la cosa es que estas historietas fuesen en color… Por que ves la portada del libro y te quedas con ganas de ese color. Pero bueno. Las cosas son como son.

En cualquier caso, da igual, lo importante es la bella historia que nos narra el libro e, insisto, la pena de que no podamos disfrutar del colorido de los vestido tradicionales nipones.

En cualquier caso, da igual, lo importante es la bella historia que nos narra el libro e, insisto, la pena de que no podamos disfrutar del colorido de los vestido tradicionales nipones.

[Libro] Eran morenos y de ojos dorados

Literatura

Uno de los libros que más me han impresionado a lo largo de mi vida es el que reúne las Crónicas marcianas del estadounidense Ray Bradbury. Es curioso, a pesar del acuerdo unánime en considerarlo un libro de ciencia ficción, la realidad es que yo nunca lo he leído como tal, especialmente la segunda vez que lo hice. Con un tono profundamente poético y melancólico, el hecho de que el escenario de estas historias que se comenzaron a escribir en 1948 se sitúen en un hipotético planeta Marte en torno al cambio de milenio no impide que siempre las haya visto con una profunda reflexión a temas profundamente humanos, con la guerra como eje central. A rebufo de la catástrofe humana que supuso la Segunda Guerra Mundial y con la reciente amenaza que el descubrimiento y uso de la energía atómica como arma de destrucción masiva, se plantea un futuro apocalíptico para la humanidad, con Marte como salvavidas de la especie. Una especie, la humana, que si algún momento viaja a las estrellas, esperemos que no arrastre todas sus miserias como lo hace ficticiamente a este Marte alternativo y poético en el que nos emplaza Bradbury.

El paisaje y especialmente los nombres de los accidentes geográficos tiene un valor simbólico importante en este relato.

El paisaje y especialmente los nombres de los accidentes geográficos tiene un valor simbólico importante en este relato.

Recientemente, la pequeña editorial aragonesa Tropo Editores (la página web funciona de pena) ha retomado para uno de sus volúmenes un relato corto que no pertenece a las Crónicas marcianas. Pero que podría pertenecer, porque nos movemos en un escenario similar al de la recopilación ordenada de relatos en el planeta rojo. Huyendo de una Tierra a punto de entrar en una conflagración mundial de carácter devastador, algunos colonos apuntan sus cohetes a Marte para iniciar una nueva vida. Un Marte con restos de una antigua civilización que acoge a unos colonos en los que percibimos el aroma de los pioneros de lejano oeste norteamericano. Pero el Marte de Bradbury tiene un carácter especial, casi mágico. Y los montes, valles, ríos, tienen sus propios nombres y no los que los colonos les atribuyen. Aunque ellos no lo saben todavía.

Cuando conocí la cronología de publicación de las Crónicas marcianas siempre me sorprendió cómo Bradbury se adelantó a su sociedad. La psicosis atómica se dio en la posguerra, durante la guerra fría, pero fue posterior. Es algo más propio de los años 50 y que afectó mucho a la literatura de anticipación y al cómic de los años sesenta e incluso de los setenta. Pero aquí estamos hablando de relatos de los años 40, cuando la guerra fría ya había comenzado, pero el único país que disponía la bomba atómica eran los Estados Unidos. El primer ensayo con éxito soviético de una bomba de estas característica es coincidente con la publicación original de este relato, agosto de 1949. Y la visualización de la guerra nuclear como un evento apocalíptico vino más tarde. De forma difusa se presenta en forma de inquietante e invisible radiación en algunos relatos, como la novela On the Beach (1957) de Nevil Shute. Que daría lugar al filme del mismo título de Stanley Kramer, titulado en España como La hora final (1959). Pero conceptos como el de invierno nuclear y las catástrofes climáticas consecuentes a una guerra nuclear masiva no aparecieron hasta los años 80 del siglo XX.

El Moncayo, sus hayedos, sus robledales, sus pinares, sus cortados,...

El Moncayo, sus hayedos, sus robledales, sus pinares, sus cortados,… anda que si algún aragonés con el sentimiento de pertenencia que hay del monte a pesar de que es en su mitad castellano iba a permitir que vinieran de fuera a ponerle otro nombre.

De todas formas, de lo que va el relato es de otras cosas, aunque el desastre apocalíptico este presente de fondo. El relato nos habla del desarraigo, de la pérdida de identidad, de la repetición de los errores, de la soberbia del ser humano al considerarse dueño del paisaje, de las montañas, de los valles,…

El libro, de gran formato a pesar de que el relato es corto y se lee enseguida, es un libro ilustrado. Y las ilustraciones de Óscar Sanmartín Vargas, de gran calidad, incluyendo un mapa desplegable que no tiene mayor trascendencia para el seguimiento de la historia, pero que aporta simbolismo a la misma, contribuyen a sostener visualmente el tono poético y melancólico, con unos tonos ocres otoñales, al del relato de Bradbury.

Absolutamente imprescindible para quienes gusten de Bradbury y de la buena literatura de ciencia ficción y de fantasía, creo que también puede gustar a lectores en general siempre que busquen relatos escritos con sensibilidad y que juegan con las metáforas de forma magistral. Yo estoy encantado vamos.

La traducción del relato al castellano es de Miguel Marqués.

En cualquier caso... leed el libro. O al menos el relato. Que merece la pena.

En cualquier caso… leed el libro. O al menos el relato. Que merece la pena.

[Libro] Saga 5

Literatura

Breve comentario sobre el 5º volumen de Saga, la space opera en forma de historieta de la que ya comenté en su momento los cuatro primeros volúmenes.

Saga
Guion, Brian K. Vaughan; dibujo, Fiona Staples; traducción, Diego de los Santos
Editorial Planeta DeAgostini, 2015
Historieta

La verdad es que no me extenderé mucho… Me remitiré al artículo anterior. Es cierto que el impacto de leerse los primeros cuatro volúmenes de tirón es mucho mayor. En primer lugar, por su novedad. En segundo lugar, porque quedan más satisfechas las ganas de saber más, de saber que pasa a continuación… ahora habrá que volver a esperar tal vez un año. En tercer lugar, porque algunos de los primeros volúmenes son realmente muy buenos y originales, y tengo la sensación de que estamos en una parte de la historia que tiene un algo de transición.

No tengo fotografías con detalle de otros planetas de la galaxia salvo del Sol c, también conocido como La Tierra. Por ejemplo, este rincón en Cascais, Portugal, la Boca del Infierno.

No tengo fotografías con detalle de otros planetas de la galaxia salvo del Sol c, también conocido como La Tierra. Por ejemplo, este rincón en Cascais, Portugal, la Boca del Infierno.

En cualquier caso, ahora que el regreso de Star Wars vuelve a poner de moda el género, la space opera, volver a recordar que esta es una de las mejores que he leído… o debería decir, que estoy leyendo… porque la cosa no ha terminado todavía para la familia formada por Marko, Alana y la pequeña Hazel, junto con sus amigos y enemigos.

Para todos los aficionados a la historieta, a la ciencia ficción, o simplemente para quien tenga una mente suficientemente abierta a todos los géneros y formas de expresión literaria, una aventura más que recomendable.

Aprovecho la ocasión para recordar que estoy comenzando una nueva ronda de fotografía de viajes en mi tumblelog (enlaces al final), empezando de nuevo desde 1989. Aquí una de las cascadas del Monasterio de Piedra.

Aprovecho la ocasión para recordar que estoy comenzando una nueva ronda de fotografía de viajes en mi tumblelog (enlaces al final), empezando de nuevo desde 1989. Aquí una de las cascadas del Monasterio de Piedra.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

De viaje con Carlos (una fotografía al azar)

[Libro] El hombre en el castillo

Literatura

Como consecuencia de la emisión de la primera temporada de la serie de televisión The Man in the High Castle, una de las series que más me ha gustado este año y que acaban de anunciar tendrá una segunda temporada, me entró la curiosidad de conocer cómo es la novela de Philip K. Dick, del mismo título, en la que se basa.

El hombre en el castillo
Philip K. Dick, traducción de Manuel Figueroa
Ediciones Minotauro, 2011
Edición electrónica

A pesar del tema, tan apenas visitamos Berlín en el libro.

A pesar del tema, tan apenas visitamos Berlín en el libro.

Como ya comentábamos en la serie de televisión, estamos ante una ucronía. Una historia alternativa a la real, en la que se plantea una hipótesis cuando menos inquietante. ¿Qué hubiera sucedido si el Eje hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial? Y nos encontramos con dos potencias en plena «guerra fría». El Reich alemán que controla casi toda Europa, África, parte de Asia y parte de América, y el Imperio del Japón que controla gran parte de Asia, el Pacífico y parte de América. Los antiguos Estados Unidos se dividen en una gran parte oriental anexionada al Reich, una parte occidental convertida en estado títere del Japón, y una zona central en las Montañas Rocosas, neutral. Hay tensiones políticas. Hitler está retirado por enfermedad, y su sucesor acaba de fallecer. Entre las opciones a tomar el poder en el Reich, mucho más adelantado tecnologicamente, están quienes quieren un ataque fulminante contra el Japón para conseguir el dominio completo. En medio de este escenario encontramos una serie de personajes que se mueven condicionados por el mismo. Y de fondo una misteriosa novela, que narra como ucronía dentro de la ucronía, una historia alternativa a la oficial de la novela, en la que el Eje hubiera perdido la guerra…

Brevemente aparece cuando un espía alemán vuelve a la capital del Reich, tras una incursión en San Francisco.

Brevemente aparece cuando un espía alemán vuelve a la capital del Reich, tras una incursión en San Francisco.

Tras la lectura del libro me quedan varias cosas claras. La serie toma las ideas generales y una parte de los personajes del libro, para construir una narración distinta, con implicaciones también distintas, especialmente porque «el hombre en el castillo» son dos personas totalmente distintas en ambos casos. Philip K. Dick no nos propone soluciones a un problema concreto. Nos propone un escenario con unos antecedentes históricos y unos potenciales futuros no definidos. Además, hay un momento en el libro en el que plantea la existencia de realidades distintas de forma alternativa, en paralelo. Juega por lo tanto con esa idea que tan de moda se ha ido poniendo con el tiempo de los multiversos, una diversidad de universos con historias distintas. Un precursor.

Tampoco el Japón, Kioto por ejemplo, sale mucho. Aunque los personajes japoneses tienen más presencia en el novela.

Tampoco el Japón, Kioto por ejemplo, sale mucho. Aunque los personajes japoneses tienen más presencia en el novela.

La novela no está mal… pero reconozco que no Philip K. Dick no es mi escritor favorito. Ni de ciencia ficción, ni de cualquier género que consideremos. No sé si este libro se puede considerar «ciencia ficción» propiamente dicha. Pero bueno… tampoco quiero entrar en ese debate. Y lo he leído con el prejuicio de haber visto la serie de televisión primero, una serie que me contó más cosas y que me gustó bastante, y que en determinados aspectos en los que diverge del libro, me gusta más. Pero creo que es una lectura que se puede recomendar a los aficionados a este tipo de historias.

Y despidiéndonos desde los santuarios de Nikko, me hace gracia todo el rollo que se llevan durante todo el libro con el libro del oráculo del I-Ching y esas cosas del yin y el yang... oye...

Y despidiéndonos desde los santuarios de Nikko, me hace gracia todo el rollo que se llevan durante todo el libro con el libro del oráculo del I-Ching y esas cosas del yin y el yang… oye…

[Libro] La ley del menor

Literatura

Hace tiempo que decidí que Ian McEwan era una de mis favoritos entre los escritores contemporáneos. Vivos y en activo. El último de los libros que leí de él, muy divertido, tenía no poca complejidad, con una extensión que podríamos considerar moderada. En esta ocasión, su última novela publicada, parecía que iba más al grano, con menos extensión. Aunque nunca se sabe las capas que pueden aparecer en una historia aparentemente sencilla.

La ley del menor
Ian McEwan; traducción de Jaime Zulaika
Panorama de narrativas, Anagrama, 2015
Edición electrónica

Nos pasearemos, con la jueza Maye, por las orillas del Támesis en el Londres actual.

Nos pasearemos, con la jueza Maye, por las orillas del Támesis en el Londres actual.

Fiona Maye es una jueza de familia en los tribunales de Londres. Un cargo importante en el que se suceden los casos. Muchos de ellos de «poca importancia», rifirrafes debido a divorcios contenciosos en los que los antes amantes esposos ahora se disputan con racanería los bienes o los hijos productos del matrimonio. Pero también hay casos que la marcan profundamente, generalmente cuando los intereses de los menores están por el medio. Está llegando al final de sus cincuentas, y vive acomodadamente con un marido poco mayor que ella. Sin hijos. Y de repente suceden dos hechos que van a hacer tambalear el statu quo de su vida. Su marido le propone tener un matrimonio abierto. No quiere separarse, no quiere acabar con su matrimonio, pero ha conocido alguien más joven con quien quiere mantener relaciones, visto el distanciamiento físico que se ha producido en la pareja. Simultáneamente, un hospital solicita una resolución judicial urgente. Un joven de 17 años, menor de edad, gravemente enfermo de leucemia, sólo puede tener una oportunidad de salvar la vida si complementa sus tratamientos médicos con transfusiones de sangre. Pero el joven es testigo de Jehová, y en este grupo religiosos las transfusiones no están permitidas. Hay un dilema ético que los médicos, la familia y el chico no han resuelto. Y ahora son los tribunales, ella como juez, quien tendrá que tomar una decisión. Y no puede demorarse si no quieren encontrarse en un punto de no retorno. De las decisiones que tome en los próximos días, dependerá el rumbo de su vida en el futuro.

Este es un relato sobre dilemas. Como he podido interiorizar muy bien en los últimos años por mi actividad profesional, los dilemas se producen cuando dos cursos de acción pueden ser tomados ante una determinada situación, cursos de acción incompatibles y que están afectados por el conjunto de valores que las personas que han de tomar las decisiones tienen interiorizados. En este caso son dos dilemas los que se presentan. El curso de acción derivado de la propuesta del esposo; ambos cónyuges han mantenido un acuerdo durante décadas sobre su relación, y ahora el esposo quiere variar las condiciones. Y a Fiona no le sienta bien. Los valores que defienden ambos son distintos, pero en ambas partes pueden encontrarse indicios de racionalidad o irracionalidad, aunque la moral tradicional nos diría que el esposo «le está echando morro». Pero a lo mejor conviene considerar que «moral» y «ética» no son términos equivalentes, aunque a veces se traten así. También hay cosas que se pueden ganar o perder en el proceso… y también el balance final hay que tomarlo en cuenta.

Quizá cerca de San Pablo crucemos el río desde la orilla sur a la más noble del norte de la ciudad.

Quizá cerca de San Pablo crucemos el río desde la orilla sur a la más noble del norte de la ciudad.

Por otro lado, está el dilema del muchacho. No es ningún secreto que McEwan no profesa confesión religiosa alguna y se ha manifestado en ocasiones como contrario a las propuestas que los grupos religiosos, especialmente los más conservadores, realizan. El camino a sus tesis nos lo prepara con el antecedente de la niña judía, y luego queda de manifiesto por el dictamen de la jueza. Pero dado que es autor y manipula a sus personajes, acomoda la evolución de los mismos a su visión del mundo, aunque crea nuevos dilemas, de carácter más personal. Nos plantea un tercer escenario, un muchacho que se queda sin sus referentes tradicionales vitales y debe construir unos nuevos… ¿apoyándose en quién?

No voy a decir que sea la novela de McEwan que más me ha gustado. Las tres que previamente he leído del británico me han satisfecho más. Pero me parece que es un lectura muy interesante, a la que le pondré la misma gran pega que encontré cuando leí Expiación. No me gusta la traducción; encuentro imprecisiones. Ya digo que hay cuestiones en esta novela que entran dentro de la esfera de mi actividad profesional, y por ello detecto estas imprecisiones. Y mira tú por donde, el traductor es el mismo. Creo que me tengo que plantear el atreverme a leer las obras de McEwan en su idioma original.

Y no lejos de allí nos introduciremos por el Temple, y concretamente al Inner Temple, reino de la administración de justicia británica... a una cierta capilla que también se hizo famosa por otra novela... más bien mala, aunque de mucho éxito ¿Alguien recuerda cuál fue?

Y no lejos de allí nos introduciremos por el Temple, y concretamente al Inner Temple, reino de la administración de justicia británica… a una cierta capilla que también se hizo famosa por otra novela… más bien mala, aunque de mucho éxito ¿Alguien recuerda cuál fue?

[Libro] Portico. Los anales de los Heechee

Literatura

Esta semana me voy a un clásico de la ciencia ficción de los años setenta del siglo XX. De finales de los años 70. Algunos han puesto la saga de los Heechee  de Frederik Pohl al mismo nivel que otras célebres sagas de la ciencia ficción como la Fundación de Asimov, o Dune de Herebert y otras. Pero cuando tomé conciencia de su existencia, estaba un poco cansado de leer los libros de tres en tres, o incluso más. Ahora, con el tiempo, he querido darle una oportunidad a la primera novela de la serie.

Pórtico. Los anales de los Heechee
Frederik Pohl; traducción de Pilar Giralt y Mª Teresa Segur
B de Books, 2015
Edición electrónica

La sociedad de prospectores en Pórtico es multinacional... así que hoy recorreremos diversas partes del mundo. Por ejemplo, el palacio de la ópera de Oslo.

La sociedad de prospectores en Pórtico es multinacional… así que hoy recorreremos diversas partes del mundo. Por ejemplo, el palacio de la ópera de Oslo.

Robinette Broadhead es un prospector que ha hecho fortuna. Pero ahora, en su acomodada vida, acude regularmente a las sesiones con Sigfrid, un programa de ordenador que ejerce de psicoterapeuta y analiza sus problemas. Y así, alternando los capítulos en los que rememora el pasado y los que nos hablan de sus sesiones de psicoterapia, nos vamos enterando como pasó de una vida de minero en el medio oeste americano, extrayendo esquistos bituminosos para la industria alimentaria de una superpoblada Tierra, a ser prospector, explorador, en las naves Heechee. La misteriosa civilización desaparecida que nos legó una serie de naves con las que se pueden viajar a las estrella, aunque sin controlar el destino ni el rumbo. Cada viaje es un riesgo. Un porcentaje elevado de misiones fracasan y sus tripulantes muere. Y Broadhead tiene algunos problemas con eso. Tiene mucho, mucho, mucho miedo… y se enamora.

El metro de Londres.

El metro de Londres.

He de decir que la novela me ha sorprendido más que gratamente. Me ha parecido incluso bastante superior a otras de más fama. Una space opera original, profunda, entretenida, con un desenlace tremendo que da sentido al desamparo vital que siente nuestro protagonista a pesar de su éxito y su dinero. O precisamente debido a su éxito y su dinero y cómo los consiguió.

Ciertamente me apetece conocer más de este universo, aunque de momento no están disponibles el resto de los libros de la saga en versión electrónica. Igual me paso al idioma original. No son muy largos. Muy recomendable para los amantes de la ciencia ficción.

O el lago de Ginebra. En el encabezamiento, el MACBA de Barcelona.

O el lago de Ginebra. En el encabezamiento, el MACBA de Barcelona.

[Libro] Asalto a las panaderías

Literatura

Tras asistir a una presentación en la librería Cálamo de Zaragoza sobre el aniversario de los Libros del Zorro Rojo, compré en su momento dos libros ilustrados de esta editorial. Cada uno de ellos con un relato corto de Haruki Murakami, ilustrados por la alemana Kat Menschik. Me gustaron mucho, como ya comenté, tanto el uno como el otro. Ahora tenemos un nuevo libro de la misma editorial con la misma colaboración entre escritor e ilustradora. Y no podía dejarlo pasar.

Asalto a las panaderías
Relato, Haruki Murakami – Ilustraciones, Kat Menschik – Traducción, Lourdes Porta
Los libros del zorro rojo, 2015
Edición en papel

El simbolismo de las mitologías japonesas está fuera del alcance del occidental normal, que no se dedique a estudiar y profundizar en el tema.

Nos vamos con fotos a Japón, claro. Por ejemplo, a contemplar el monte Fuji desde el monte Tenjo en Kawaguchiko

Murakami nos presenta dos historias cortas con un protagonista en común. En la primera, este protagonista, un hombre, es joven y con unos amigos comete un pequeño delito. Asalta una panadería de donde no se quieren llevar nada más que pan. El panadero les exige algo a cambio. Que escuchen la música de Wagner que tiene puesta. En la segunda historia, siete años después, este hombre está recién casado con una mujer a la que quiere. Y de repente siente hambre. De pan. Y le cuenta la primera historia a la mujer. Ambos sienten hambre. De pan. Y con el revolver que la mujer tiene, salen a robar pan a una panadería.

Las historias de Murakami pueden ser muy complejas. Y el simbolismo que desarrollan no siempre está claro para el lector. ¿Por qué asaltar una panadería? ¿Por qué sólo te llevas el pan? ¿Por qué aceptas escuchar la música de Wagner? ¿Deja de ser un asalto si hay un trueque con el panadero, escuchar la música a cambio del pan? ¿Por qué tu mujer tiene una pistola? ¿Por qué está dispuesta a asaltar otra panadería? ¿Por qué robar sólo el pan y pagar lo demás?

Santuario de Kitaguchi Hongu Fuji Sengen en Fujiyoshida.

O cerca de allí, al santuario de Kitaguchi Hongu Fuji Sengen en Fujiyoshida.

Tenéis varias opciones… o intentar vosotros mismos determinar qué significan las historias, o buscar entre los «listos» qué significan las historias, o asumir que Murakami mezcla admirablemente la realidad con ciertas notas de fantasía y simplemente disfrutar de su escritura y sus historias. A mí me vale esta última. Más si va acompañada de los enigmáticos dibujos de Menschik

Por cierto, me he enterado de que Carlos Cuarón hizo un corto sobre el segundo asalto a una panadería protagonizado por Kirsten Dunst. A ver si lo consigo de alguna forma…

O si no tenemos una panadería a mano, podemos "asaltar" uno de los puestos de comida de la estación de Shinjuku en Tokio, a primera hora de la mañana, cuando abren... porque no haya muchos testigos... digo.

O si no tenemos una panadería a mano, podemos «asaltar» uno de los puestos de comida de la estación de Shinjuku en Tokio, a primera hora de la mañana, cuando abren… porque no haya muchos testigos… digo.

[Libro] Le papyrus de César

Literatura

No voy a perder mucho tiempo en esta entrada. Es el libro de la semana. Desde hace 20 años tengo toda la colección de álbumes (los especiales no, sólo las historietas) de las aventuras de Astérix en versión original en francés. También tengo los de Tintín. Pero así como se da la circunstancia de que a la muerte de Hergé, el joven reportero belga que nunca cumple años aunque el mundo cambie, dejó de tener aventuras nuevas, los irreductibles galos de cierta aldea de Armórica sí que superaron la muerte de su guionista original, el genial e irrepetible Goscinny, y parece que ahora van a superar el retiro de su dibujante, Uderzo. Por lo tanto, con el tiempo, he seguido comprando los álbumes de Astérix. Y aquí tenemos el segundo que no ha salido de los lápices y la imaginación de ninguno de sus creadores originales, en concreto nos llega de la mano, como el anterior, de Ferri y Conrad. Como digo, en versión original. En francés.

Le papyrus de César
Guion: Jean-Yves Ferri; dibujos: Didier Conrad
Editions Albert René, 2015
Versión de árboles muertos

Como es lógico, y ya que podemos, nos iremos a la península de Armórica en la Galia... o lo que es similar, a la región de Bretaña en Francia. De donde eran los irreductibles galos de la aldea sin nombre. La población de la foto sí lo tiene. Es Dinan.

Como es lógico, y ya que podemos, nos iremos a la península de Armórica en la Galia… o lo que es similar, a la región de Bretaña en Francia. De donde eran los irreductibles galos de la aldea sin nombre. La población de la foto sí lo tiene. Es Dinan.

En esta ocasión, Ferri y Conrad se agarran al hecho verídico de que Cayo Julio César escribió una crónica de sus conquistas en las Galias con el título De Bello Gallico (en su forma más larga y traducido al castellano, Comentarios sobre la guerra de las Galias). Y estamos en esta aventura de nuestros héroes de la Armórica en el momento en que Julio César publica toda su historia sobre el conflicto… ¿Toda? No… por consejo de su editor, un capítulo, un papiro, se omite. El que narra su incapacidad para reducir la aldea de Astérix, Obélix, Panoramix, Abraracourcix, Asurancetourix y el resto de la panda. Pero este papiro caerá en manos de Doublepolémix, un vendedor ambulante galo, que lo depositará en manos de nuestros amigos, con la esperanza de poder hacerlo público y conseguir una primicia en el mundo de las noticias. Pero el poco escrupuloso editor de César, Bonus Promoplus, tratará de recuperar el papiro…

La aldea gala, según los mapas que aparecen en los álbumes, está en el Finistère bretón. Desde luego, al oeste de Cap Frehel (en esta foto), o de la Costa de Granito Rosa (en el encabezamiento de la entrada).

La aldea gala, según los mapas que aparecen en los álbumes, está en el Finistère bretón. Desde luego, al oeste de Cap Frehel (en esta foto), o de la Costa de Granito Rosa (en el encabezamiento de la entrada).

Adquiriendo y leyendo este nuevo álbum cumplo con la tradición, y mantengo la colección, ya de 36 álbumes. Pero sigo manteniendo una opinión… tras el fallecimiento prematuro de René Goscinny, nada fue igual. El ingenio, la capacidad literaria, el humor del parisino no ha sido igualada por ningún otro a la hora de dar a los álbumes de los héroes galos de la frescura, del dinamismo y la diversión que tuvieron en un principio.

Nadie quiere matar la gallina de los huevos de oro. Y Astérix sigue dando dinero. La publicación de un nuevo álbum es noticia mundial… pero muchas veces pienso que debió suceder como con Tintín… Dejarlo como estaba a la muerte de Hergé.

Y no podemos olvidar que Obélix es repartidor de menhires, tal vez repartió este de Lannion, que algún artesano posterior cristianizó... ¡pobre Obélix! Lo que hicieron con sus menhires.

Y no podemos olvidar que Obélix es repartidor de menhires, tal vez repartió este de Lannion, que algún artesano posterior cristianizó… ¡pobre Obélix! Lo que hicieron con sus menhires.

[Libro] El cielo desnudo

Literatura

Para los aspectos generales sobre este tercer libro de la Trilogía de Tora de Herbjørg Wassmo vale todo los comentado en las entradas dedicadas a La casa del mirador ciego y La habitación muda. El tono es similar. Esta tercera parte de la trilogía es una continuación directa e inmediata de lo acontecido en La habitación muda. De hecho, así como el primer volumen de la trilogía se me antoja como una historia que puede funcionar muy bien sola en sí misma, los otros dos volumenes me parecen una única historia, relacionada con la anterior, dividida en dos volúmenes. Por lo tanto, el comentario que realizaré en esta ocasión tendrá más que ver con la trilogía en su conjunto. Y para ello, necesariamente desvelaré detalles importantes de la trama. Por si alguien lo quiere evitar, para que no siga leyendo.

La habitación muda
Herbjørg Wassmo; Cristina Gómez Baggethun
Nórdica Libros, 2012
Edición de árboles muertos

Nuevamente nos vamos a Noruega, sea la fortaleza de Akershus en la "calida" y cómoda Oslo.

Nuevamente nos vamos a Noruega, sea la fortaleza de Akershus en la «calida» y cómoda Oslo.

El primer volumen de la trilogía nos define perfectamente el lugar, el tiempo y los personajes principales. Una comunidad pesquera del norte de Noruega, en el borde del Círculo Polar Ártico en los años 50 del siglo XX. Frente al país desarrollado y moderno que conocemos hoy en día, nos encontramos una comunidad que apenas está saliendo de unos modos y una economía más propia del siglo XIX. Hay una cierta característica de atemporalidad en esa primera novela. Y por supuesto, se plantean los temas principales. El desarrollo de Tora, que está pasando de niña a adolescente, la familia desestructurada a la que pertenece, y los problemas de violencia doméstica y de género, así como de abusos sexuales por parte del padrastro de la muchacha.

Tras el climático incendio que parece dejar atrás una época de la vida de Tora y abrirla a nuevas posibilidades, coincidiendo con su entrada de lleno en la adolescencia. La reaparición del padrastro va a producir el suceso que supondrá la inflexión definitiva en la vida de la muchacha; la violación desencadenada por la rabia en el hombre que ve su vida arruinada mientras ve que a la muchacha se le abre el mundo, con la promesa de sus tíos de pagarle el bachillerato en la ciudad. Y con ella, su paso definitivo al mundo del siglo XX, un mundo donde los adolescentes se relacionan, visten vaqueros, bailan a Elvis Presley y se enamoran entre sí. También entra en juego con fuerza el personaje de Rakel, la tía de Tora, cuya fuerza vital impulsa a la joven lo mismo que impulsó a su marido, y que conforme va adquiriendo más presencia en la vida de Tora, más disminuye la presencia del madre, Ingrid.

O el puerto de Bergen, de donde parte el expreso litoral que recorre la costa noruega, y que aparece mencionado varias veces en las novelas.

O el puerto de Bergen, de donde parte el expreso litoral que recorre la costa noruega, y que aparece mencionado varias veces en las novelas.

No obstante, la segunda mitad del libro está presidida por el angustioso embarazo no deseado de la joven, sin recursos aparentes para lidiar con la situación que afrontará en soledad, y que culminará con un parto que nos producirá las escenas más sobrecogedoras de la historia de Tora. Si la violación de Tora había significado un punto de inflexión, hacia un infierno personal, pareciera que la relación con su tía Rakel puede suponer el salvavidas que la joven precisa para recuperarse. Pero Rakel está enferma. Y sabe que no tiene cura. El trágico final de la tía, cuyo parecido y solidaridad con la joven produce una identificación de esta con su protectora, supone el empuje final de la joven por la pendiente de la desintegración personal. Ni siquiera la aparición de su familia alemana perdida podrá devolverle una razón de vivir, cuando todo lo que la rodea se deshaga ante sus ojos. Porque la pérdida de identidad ante los dramas que ha vivido, junto con la identificación posterior con su tía, la predisponen a un derrumbe personal cuando todos los demás encuentran un camino para vivir su vida

La historia es dura. Los temas son duros. Las escenas son duras. La vida es dura. No son libros fáciles de leer. No me refiero a su estilo literario. Al menos las traducciones al castellano, siendo de calidad, no presentan dificultades al lector, sin ser banales. Pero la historia te obliga a interrumpir la lectura de vez en cuando. A darte un descanso. A permitirte una reflexión.

No obstante, considero que el esfuerzo ha merecido la pena. Y si bien considera que es el primer volumen de la trilogía el que está más conseguido, funcionando muy bien individualmente, el conjunto de la obra es notable y recomendable.

Y cómo no, recorrer los fiordos, que durante siglos han sido la vía de comunicación principal, acuática, entre las localidades noruegas.

Y cómo no, recorrer los fiordos, que durante siglos han sido la vía de comunicación principal, acuática, entre las localidades noruegas.