[TV] Cosas de series; otros mundos y alienígenas en varios sentidos de la palabra

Televisión

Hoy la cosa va de animación. Está acabando la temporada de otoño, el último trimestre del año, de la animación japonesa. Y ya tengo varias series pendientes para las próximas semanas o meses. Poco a poco iré comentándolas. Pero hoy voy con animación no japonesa, y también con algunos animes que he podido ver en Netflix. Todo bastante entretenido. Bien.

No soy especialmente aficionado al universo Star Trek. Lo he comentado en alguna ocasión. Si la serie original tiene sin lugar a dudas un lugar en mi corazoncito, las películas que en los años 80 volvieron a poner este universo en el candelero siempre me parecieron tirando a cutres, al igual que muchas series posteriores. No es que la original no lo fuera. Pero oye. Que eran los años sesenta del siglo XX. Nada que comenzase en los años sesenta del siglo XX es cutre. Alguna cosa… tal vez. Pero en ganeral, nada. Muy pocas cosas, me han gustado después del universo trekkie. Algunas ha habido. Por lo menos durante un tiempo. Otras las he aborrecido. Por ejemplo, a Picard. No me refiero a la serie. Al personaje. Aborrezco a Picard. Pero he aquí que hay una serie de animación que he visto entera y con la que lo he pasado bien. Star Trek: Lower decks ha llegado a su quinta y últimas semana. Los oficiales de las cubiertas inferiores, de baja graduación, de una anodina nave de la Federación, la Cerritos. Destinada a hace el «primer» segundo contacto. Es decir, las misiones menos glamorosas. Una premisa original, unos guiones dinámicos, unos buenos diálogos, y personajes con los que puedes empatizar, sin tomarse a sí mismos demasiado en serio, han bastado para que me reconcilie durante esas cinco sesiones con este universo. Que a veces se toma demasiado en serio a sí mismo, con demasiada filosofía buenista, facilona y de baratillo. Ha estado bien mientras ha durado.

Las naves de la Federación surcan la Galaxia explorando nuevos mundos, otros mundos. Y uno de los géneros más populares de la animación japonesa es el isekai 異世界, las aventuras en otro mundo. Y un isekai que podéis encontrar en Netflix y que me parece muy divertido es Kage no Jitsuryokusha ni Naritakute! (陰の実力者になりたくて!, ¡Quiero ser un poder en la sombra!), conocida en ingles como The eminence in the shadow. El protagonista es un adolescente que, después de salvar a una compañera de uno secuestradores que además pretendían violarla, acaba palmando y renaciendo en un universo paralelo, una mezcla de fantasía mágica con algo de steam punk, un mundo mezcla de mundo de cuento de hadas, harripoteresco y siglo XIX. Y allá, voluntariamente, aparentará ser una mediocridad, al mismo tiempo que creará una hermandad femenina para controlar el mundo y derrotar a los villanos desde el anonimato, desde las sombras. Es muy dinámica y bastante divertida. Con mucha acción. Aunque no hay emoción sobre el resultado de los distintos arcos argumentales. Sabes que al final gana el protagonista con sus chicas de orejas en punta y pechos enormes. Sí. Hay bastante fan service, aunque no demasiado grosero. Pero es una mezcla de genio y… bueno, al final no sabes si consigue las victorias por su poder y su previsión,… o por casualidad. El caso es que es divertido. He visto las dos temporadas. La primera, de 20 episodios, lleva un tiempo en Netflix. La segundas, de 12, llega el lunes que viene. Aunque ya la he visto por otro lado. Se cierra con un guiño a una probable tercera temporada.

Y finalmente, Dandadan ダンダダン, adaptación a serie de animación de una serie de manga de la que ya os he hablado. Os recuerdo la cosa. Hace un par de años por estas fechas, en el Centro de Historias de Zaragoza, había una pequeña exposición, una pared del centro, dedicada al proceso de creación del manga del mismo título, creado por Yukinobu Tatsu. Por aquel entonces se publicaron los dos primeros tankobon del manga en su traducción al castellano. Y se los regalamos al chaval preadolescente de unos amigos. Años atrás habíamos empezado a regalarle a la hermana mayor otro cómic, con éxito. Y el igual que me sucedió con aquel cómic, también he ido tomando prestado los tankobon de Dandadan, por lo que he ido siguiendo la saga de aventuras ilustradas. Dos compañeros de clase, Momo, una chica que cree en espíritus, pero no cree que existan los extraterrestres, y Okarun, un chico firme creyente de los extraterrestres, que cree que los espíritus son una patochada. Por supuesto, acabarán en una desenfrenada sucesión de aventuras contra espíritus y extraterrestres, a un ritmo desaforado. Y de eso va la serie. Es cierto que en los primeros episodios se me hizo raro, porque me había imaginado la serie, las voces y los estilos de otra forma, pero una vez acostumbrado, es el mismo tipo de diversión. Acción desaforada, pero con su corazoncito. Por lo que sé, la primera temporada ha sido un éxito a muchos niveles. Y ya se ha anunciado la segunda para el verano. La primera temporada adapta los primeros cuatro tankobon del manga. Yo ya voy por el decimotercero traducido al castellano. En japonés, en enero se publicará el decimoctavo. Creo.

[Fotos] Tardes de noviembre con buen tiempo

Fotografía

Hace 30 años, en 1994, un buen amigo que ya no se encuentra entre los vivos me prestó durante un tiempo una Nikomat. Comprada en Japón. No recuerdo el modelo exacto. A partir de ahí, nunca volví a usar cámaras Nikon.

Hasta que en ese 2017, cuando decidí adquirir por un precio ridículo, también en Francia, la Canon EOS 650 para celebrar el 30º aniversario del sistema EOS, tuve la ocasión de adquirir la Nikomat FTN. Y el recuerdo sentimental de aquel amigo desaparecido y el tiempo que pasé con su cámara japonesa, me llevaron a comprarla. También por un precio ridículo. Hoy en día veo que se venden, en tan buen estado como la mía, por un precio hasta cinco veces superior.

El caso es que en estos siete años la he usado muy esporádicamente. Recientemente he decidido reactivarla, y darle más oportunidades. Porque realmente es un delicia operar con ella. Sólo tiene un problema; es considerablemente más pesada que otras similares de la época en prestaciones y funcionalidad. De momento, os cuento un poco de la cámara en una publicación de Carlos en plata. Y allí, y aquí, os dejo algunas fotografías de ejemplo realizadas con ella.

[Libro] El invencible – Stanisław Lem

Literatura

Me encontré de oferta hace un tiempo esta novela del maestro polaco de la ciencia ficción, Stanisław Lem (léase stanisuaf lem). No recordaba haberlo leído y lo cogí. Luego tardé un tiempo en leerlo. Siempre se colaban con preferencia otras lecturas. Hasta que hace unas semanas decidí que ya tocaba. Me pasó una cosa. Cuando comencé a leerlo, de repente, sentí como si me fuese familiar. No sería la primera vez que he leído un libro pensando que era la primera vez y luego me he dado cuenta de que ya lo había leído con antelación. Incluso con libros que me han gustado, como el reverenciado en los enlaces anteriores. Sin embargo, conforme avancé la historia, me resultó menos familiar… con lo que,… no sé. Desde luego no está reseñado en el Cuaderno de ruta con antelación. Pero puedo haberlo leído en mi juventud, cuando era ávido lector de aventuras espaciales.

Polaco el escritor de la novela, nos paseamos por Varsovia, con vistas al «Palacio de la Ciencia y la Cultura», construido a imagen y semejanza de la estalinista Universidad Lomonosov de Moscú.

.

Hay un género dentro de la ciencia ficción que se ha hecho relativamente popular en las últimas décadas. O no tan últimas, si consideramos Alien como un antecesor claro que ha inspirado tantas otras historias. Sí. Hablo de las amenazas ocultas en la exploración espacial, bien en forma de monstruos aterradores, como el ya mencionado, bien por formas biológicas carentes de inteligencia, pero muy agresivas. Y así, la historia de una tripulación amenazada por una de estas amenazas biológicas o pseudobiológicas es casi un clásico. Y a eso se enfrentan los tripulantes de la nave espacial El invencible. Narrada desde el punto de vista del primer oficial de la nave, esta ha aterrizado en un planeta en el que se perdió una gemela que iba de exploración. La encontrarán, con la tripulación muerta, menos un hibernado, que ha perdido la capacidad de razonar y tiene la mentalidad de un niño pequeño. Pronto observarán que la biología del planeta se limita a los mares. En tierra, algo compitió contra los seres biológicos. Una evolución de las máquinas que un antigua civilización ya desaparecida alguna vez construyó. Y la tripulación de El invencible corre el riesgo de sufrir los ataques de estos seres no biológicos, no inteligentes, pero evolucionados y agresivos.

El concepto de vida tiene muchas definiciones. Pero hay dos que me gustan, una desde el punto de vista desde la termodinámica, y otra la que aplica de forma operativa la NASA para sus misiones. Ambas están mucho más relacionadas de lo que a los más profanos en ciencias les parecerá. Citando la Wikipedia, «termodinámicamente, la vida ha sido descrita como un sistema abierto que utiliza gradientes en su entorno para crear copias imperfectas de sí mismo. Otra forma de expresar esto es definir la vida como un sistema químico autosostenido capaz de someterse a la evolución darwiniana». Pues bien, Lem explora en esta novela de 1964, sesenta años hace, el concepto de sistemas capaces de sufrir una evolución de carácter darwiniano, pero no basados en sistemas químicos autosostenidos, sino en otros tipos de procesos físicos. Y hace todas esas décadas ya exploraba conceptos de nanotecnología y de máquinas minúsculas adaptables y reconfigurables según las necesidades del sistemas. Elucubraciones de ciencia ficción dura, a las que se asocia la angustia de una misión que no acaba de ir bien… que corren el riesgo de que acabe mal, muy mal.

Lem es un valor seguro. Me da igual si tal vez leí o no leí esta novela en mi juventud. Lo que estoy segura es que, años más tarde, probablemente esté en mejores condiciones para comprender el alcance y la profundidad de la propuesta del escritor polaco que cuando tenía 20 años. En el intervalo de tiempo que media, he leído y estudiado mucho que me permite tener una visión más amplia y completa de lo que narra este libro, más allá de la aventura en la que la mayor parte de los lectores quizá se queden. Muy recomendable.

[Cine] Joy (2024)

Cine

Joy (2024; 63/20241218)

Tenía curiosidad sobre esta película británica estrenada directamente en plataforma de contenidos en líneas, Netflix para más detalle. Conocía la historia porque ya hace un tiempo la leí. Aunque el éxito de la primera reproducción asistida fue celebrada por todo el mundo, lo cierto es que hubo muchos que se opusieron a la misma. Y además, tardó mucho en reconocerse el papel de la enfermera que participó más activamente en el proyecto. Así que decidí que, en cuanto tuviese la oportunidad, vería esta película que adapta la historia, dirigida por Ben Taylor.

En realidad, lo esencial del argumento ya lo he dicho. Es la historia de cómo se llegó al nacimiento de la primera niña que fue concebida mediante reproducción asistida; la bebé probeta, como se popularizó entonces. Creo que ahora ya no se estila esta denominación. Afortunadamente. La película se centra en la figura de Jean Purdy (Thomasin McKenzie), una enfermera que trabajó mas bien en el proyecto como técnico de laboratorio, y que sufrió una serie de vaivenes en los aproximadamente diez años que les costó llegar, con algún parón incluido. Por ejemplo, el que dedicó Purdy al cuidado de su madre enferma. También incide mucho la película en la compleja relacional de Purdy con su madre, persona extremadamente religiosa, que rechaza el proyecto. Marginalmente se habla de las ambiciones políticas, fracasadas, de Robert Edwards (James Norton), el biólogo que fue realmente el padre de la cuestión, y que recibió el premio Nobel en 2010. Sus colaboradores, el ginecólogo Patrick Steptoe (Bill Nighy) y Purdy no lo recibieron. Se dice que porque habían fallecido. Steptoe ya era mayor cuando participó en el proyecto. Y Purdy murió muy joven, antes de cumplir los 40 años, pocos años después del éxito en el proyecto, por un melanoma.

Básicamente, la película es una reivindicación de la figura de Purdy. Durante muchos años, en la placa que conmemora el evento en el hospital donde se realizó, sólo se rememoraba a Edwards y Steptoe. Y durante años, Edwards peleó para incluir a Purdy. Tal y como se presenta en la película, sería lógico tal homenaje. Pero hay que considerar que todos los proyectos de investigación diferencian entre el personal investigador y el personal técnico que colabora con el proyecto. Desde el punto de vista científico, el personal investigador, quienes formulan la hipótesis, la desarrollan y la prueban, son quienes realmente detentan la autoría. No es difícil ver que muchos podrían ver a Purdy como parte del personal técnico del proyecto. Eso habría afectado también a las posibilidades de que Purdy fuera reconocida con el Nobel en el caso de que hubiera estado viva. Pero ya digo, tal y como se presenta en la película, con las aportaciones que hace, sí que debería considerarse como personal investigador. En el Nobel por el aislamiento de la insulina con fines terapéuticos también hubo alguna polémica por el reconocimiento o no de alguien que parece que tuvo una simple labor de ejecución técnica. En los de la insulina no hubo mujeres. Que se sepa. Porque ese es un elemento de confusión añadido en el reconocimiento de los méritos científicos.

En cualquier caso, la película es correcta en su factura y su presentación. Más bien clásica y sin especiales riesgos. Desarrollo lineal de la historia, técnicamente correcta, típica realización de artesano más que de autor. Eficaz, sin más. El principal atractivo de la película, aparte de lo que pueda interesar la historia, es la interpretación de sus protagonistas. McKenzie lleva el peso de la película, y lo hace muy bien. Resulta convincente, como una mujer en la fase de transición social de finales de los años 60 y los 70 en la que el feminismo, aunque no se hable de ello, surge en la conciencia de muchas mujeres. Son muy interesantes las interacciones con Joanna Scanlan, que interpreta a la madre de Purdy. Norton tiene que apechugar con un personaje que permite poco brillo, pero de forma correcta, y Bill Nighy siempre se convierte de una forma un otra en el alma de la fiesta.

En su conjunto, una película correcta sin más, pero que tiene alicientes suficientes para que los suscriptores de la plataforma le dediquen un par de horas durante estos días festivos del fin de año. Al fin y al cabo, esta gente inició un camino que ha permitido a muchas muchas muchas mujeres acceder a una maternidad que les hubiera estado vedada de otra forma.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Viaje] Pasando el día en Barcelona con película en blanco y negro

Viajes

Comenté ya hace unos días el viaje en el día a Barcelona que hice el 10 de diciembre último. Los habituales de estas páginas saben que suelo llevarme a los viajes, además de alguna cámara digital, alguna cámara con película fotográfica tradicional. A Barcelona me llevé dos cámaras para película fotográfica; una para negativos en blanco y negro y otra para negativos en color. Esta última en periodo de pruebas.

Todavía tardaré un tiempo en mostrar los resultados de los negativos en color. Pero los negativos en blanco y negro los tengo disponibles desde hace unos días. No son los que mejor me han quedado en estos viajes. Algo (o muy) subexpuestos. Lo explico con más detalle en Carlos en plata. Aquí os dejo una selección de los que más me gustan.

[Cine] Emilia Pérez (2024)

Cine


Emilia Pérez (2024; 62/20241215)

Película francesa hablada mayoritariamente en español de Méjico y en inglés, y que por lo tanto ha llegado en una única versión, que es la original, al ser el principal idioma de la película el castellano al estilo del otro lado del charco. Dirigida por el siempre interesante Jacques Audiard, tuvo mucho éxito en los festivales de primavera, especialmente en Cannes, y llega a la recta final de la temporada de premios con diversas opciones para los Golden Globes y los Oscar. Absurdamente calificada en más de un sitio como comedia musical, es un drama/melodrama con tonos trágicos. Eso sí, musical. Pero es obvio que en estos momentos el mundo del comentario cinematográfico, en todos los medios, está lleno de voceras sin criterio.

No tengo fotografias de Méjico. Pero la mujer y los hijos del personaje protagonista se refugian durante unos años en la ciudad suiza de Lausana. Así que pasearemos por las calles de esta privilegiada ciudad a orillas del lago Lemán.

.

Audiard, basándose en un personaje de una novela de Boris Razon, nos cuenta la historia de un peligroso capo (Karla Sofía Gascón) de un cártel de la droga mejicana que, harto de su vida, decide retirarse. Y para ello contrata a una abogada harta de su trabajo (Zoe Saldaña), para que le ayude a cambiar de sexo y desparecer, ya que el siempre se ha sentido una mujer, aunque nunca ha podido manifestarlo en el medio en el que ha vivido. Ahora, cuando el dinero no es un problema… va a dar el paso. Aunque suponga tener que separarse de su mujer (Selena Gomez) y su hijos. Pero la añoranza de sus hijos le hará volver a la escena, lo que desencadenará un cambio aun más dramático en su vida, de nuevo en Méjico. Que incluirá tomar conciencia social de las consecuencias de su vida anterior. Y enamorarse. De una mujer (Adriana Paz).

Tengámoslo claro. La cuestión del cambio de sexo es vehicular para contar cuestiones de mucho calado en esta cinta de Audiard. Por supuesto que no quiero infravalorar los sentimientos y los procesos de identidad personal. En absoluto. Pero más allá de este avatar, la película es una fuerte reflexión, crítica y condena al estado de violencia en el que se encuentra sumida la nacionalidad mejicana. Violencia contra la mujer, violencia por la droga, violencia por la corrupción política y social. Es también una historia de redención, del criminal que toma conciencia del mundo podrido en el que ha estado viviendo, y que trata de compensar. Y todo ello con una puesta en escena en la que predominan las escenas interiores y las escenas nocturnas, reflejando la reflexión interna, sombría de sus personajes. Y que también se refleja en una banda sonora, se trata de un musical, con unos temas que se alejan mucho de los estándares a los que estamos acostumbrados en el género. Cualquier parecido, por ejemplo, con el otro musical con el que comparte cartelera es mera coincidencia.

Pero es también importante el apoyo fundamental que recibe de parte de su elenco. Gascón se ha llevado alabanzas y reconocimiento por doquier. Y con justicia. Su recorrido hasta ahora había sido en culebrones televisivos, que no son exigentes interpretativamente, así que esto supone un cambio importante de compromiso y exigencia, que ha superado con nota. Pero a pesar de ello, quien me ha sorprendido notablemente ha sido la potencia y la presencia racial y auténtica que muestra Zoe Saldaña. Acostumbrados a sus trabajos, correctos, pero indiferentes, en distintas franquicias del ámbito de la pseudo ciencia ficción, pocas veces me había llamado la atención. Creo que es lo mejor de la función, con claridad. Breve, pero meritorio trabajo de Adriana Paz y, lamentablemente, tenemos que ir al enoooooorme error de reparto que es la presencia de Selena Gomez. Gomez es una actriz a la que aprecio. Le he visto buenas maneras en distintos trabajos, y forma parte del alma de una de las series de televisión actuales que más aprecio. Pero no estaba preparada para esta película. Da igual que su origen sea mejicano por sus abuelos o algo así. Es obvio que el español mejicano no es su lengua, que no la domina y que no puede interpretar con fluidez en ese idioma. Por lo que sus intervenciones resultan impostadas y chirrían en el contexto del conjunto de la película. Una verdadera lástima.

En su conjunto, una de las películas más interesantes y más recomendables del año. No es perfecta, pero es necesaria. No sólo nos cuenta una historia que nos engancha y de la que quisiéramos conocer más. También establece una reflexión ética y política sobre un país que hace doscientos años lo tenía todo para alzarse en una potencia regional y, quizá mundial, y que sin embargo se ha convertido en un semigigante con pies de barro, sumido en profundos problemas sociales y políticos, de los que no sólo no da señales de recuperarse sino que cada vez parece mostrar signos de más hundimiento. En cualquier caso, id a verla. De verdad.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; esposas por contrato

Televisión

No deja de ser curioso que las dos series surcoreanas que traigo hoy aquí, y que terminé de ver recientemente, tengan una cosa en común. En ambas, el personaje femenino protagonista tiene un curioso oficio; el de casarse con hombres por conveniencia, por un tiempo determinado. Por motivos diversos. A partir de ahí, grandes diferencias, una de ellas es un drama psicológico y la otra es una comedia romántica.

El mercado de pescado de Jagalchi en Busán, para ilustrar una entrada que nos llega desde Corea del Sur.

.

Trunk, en inglés en el original, en las versiones inglesa/castellana The trunk/Una maleta, es un original de Netflix con ocho episodios de duración variable entre los 60 y los 75 minutos aproximadamente. Juega al glamur y al drama psicológico. Una pareja se rompe tras un accidente en el que ella pierde el hijo que viven. Ella (Jung Yun-Ha) se lía con otro hombre más joven (Jo Yi-Gun), y le busca a él (Gong Yoo), una esposa (Seo Hyeon-jin) durante un año, en una agencia que proporciona esposas temporales, pero con todos los requisitos legales en el registro civil. El objetivo es darse un tiempo y, quizá, recomponer la relación. Se cuenta en flashback mientras la policía inicia una investigación por asesinato, con una pista principal, un gran y caro baúl que aparece sumergido en el lago donde se encontró el cadáver. La cuestión es que todos los implicados en este «triángulo» a cuatro bandas tienen secretos y pasados complejos, traumas y soledades. Y las cosas no evolucionarán como la lianta pretendía. Claro.

Hay un innegable esfuerzo de producción, como ya he comentado muy glamuroso. Y hay buenas interpretaciones, especialmente por parte de los dos personajes femeninos principales, más flojos los masculinos. Aunque eso es habitual en las series coreanas donde la carga expresiva y dinámica siempre es más potente en los papeles femeninos que en los hieráticos papeles masculinos. Supongo que depende de los estereotipos sociales del país, que también aprecio con frecuencia en series y películas japonesas. Pero encuentro cierta frialdad en la realización en su conjunto, a pesar incluso de las escenas de sexo con algún desnudo, rarísimo en las series coreanas, pero factible por ser una producción propia de Netflix, no un acuerdo de distribución de una serie de alguna de las grandes cadenas del país. Y alguna irregularidad en el guion, quizá porque se estiran las premisas de la historia más de lo que es capaz de dar de sí. No obstante se deja ver.

Wolsugeum hwamokto [월수금 화목토, lun-mie-vie mar-jue-sab] conocida en inglés/castellano como Love in contract/Amor por contrato, es una serie de 2022 que se puede ver en Netflix desde hace unas semanas. Lo del título original es por lo siguiente. La protagonista (Park Min-young) fue adoptada de niña por una familia de empresarios potentados, unos de los llamados chaebol. Con el fin de casarla con el heredero de otra familia y conformar alianzas. Pero en el momento de ser presentada a su futura familia política, con apenas veinte años de edad, se reveló y dio el portazo. Y puesto que fue educada para ser la esposa perfecta, se dedica a eso. A ofrecer sus servicios como esposa, acumulando más de dos matrimonios y sus correspondientes divorcios. Su relación más larga, sólo como esposa para cenar los lunes, miércoles y viernes, es con un hombre tímido y silencioso (Go Kyung-pyo), que conoció los servicios de la mujer porque es el juez del juzgado de familia que juzgó sus divorcios. Durante cinco años ha durado la relación. Por otro lado, el hijo más joven (Kim Jae-young) de la que iba a ser su familia política, actor famoso que vive al margen de los negocios familiares, la contrata para los martes, jueves y sábados para fingir una relación, que acalle los rumores de su supuesta homosexualidad o de cualquier escándalo de otras posibles relaciones. Pero claro, surgirán los problemas, los sentimientos y las rivalidades. Y luego está la misteriosa y retorcida niñera (Jin Kyung) que la crio en el extranjero tras la adopción, con una relación de extraña interdependencia mutua con la protagonista.

Típico triángulo amoroso con hipotenusa y dos catetos, que fundamentalmente funciona en régimen de comedia romántica en un 80 % y de drama en un 20 %, con malvados ricachones, y unos entornos de secundarios que van desde el amigo homosexual de la protagonista que sea ha convertido en una especie de hermano menor tras ser cliente suyo, a los dispares compañeros del juzgado, o a los miembros de la agencia del actor. Serie formulaica y previsible, pero que tiene sus buenos momentos por el buen hacer de sus intérpretes, ya que por lo demás es como tantas otras comedias románticas del país asiático oriental.

[Fotos] Los árboles de la ribera

Fotografía

Todavía con fotografías del mes de octubre. En formato medio, negativos grandotes, y blanco y negro. Buscando la gradación tonal sutil. Pero con algún problema de técnica fotográfica, como comento en la publicación correspondiente de Carlos en plata.

En cualquier caso, este tema, el de los árboles, sus formas y texturas, es algo que quiero ir explorando con mayor frecuencia en un futuro. Pero hay temas fotográficos que pareciendo sencillos, o incluso banales, tienen su complejidad. Así que, poco a poco. O dejo aquí algunas fotos.

[Cine] Gekijōban Mononoke: Karakasa [劇場版「モノノ怪 唐傘」] (2024)

Cine

Gekijōban Mononoke: Karakasa [劇場版「モノノ怪 唐傘」] (2024; 60/20241204)

Como creo que ya comenté, he estado dudando sobre si llevar esta película a una entrada televisiva o incluirla en los estrenos de cine. Estrenada recientemente en Netflix, con hora y media de duración, es una aventura más del misterioso boticario ambulante que recorre Japón luchando con los espíritus malignos que interfieren en las vidas humanas, llamados mononoke [モノノ怪]. No. Mononoke no es el nombre de la heroína de una de las mejores películas de animación de la historia. Mononoke hime, si uno escucha la traducción correcta de la versión original de la película, es la princesa de los «mononoke», y no la princesa Mononoke, como si así se llamase la chica. Su nombre es San [habitualmente サン, pero también 三], que significa tres, porque es el tercero de los hijos (adoptiva) de la diosa loba que la crio. Y es el nombre que le dan los habitantes humanos de la Ciudad de Hierro, por el terror que les inspira y por su relación con los animales sobrenaturales del bosque. A veces se oye la traducción princesa de las bestias. Pero ahí se pierde el matiz sobrenatural de esos seres.

El actual Kōkyo (皇居), residencia imperial en Tokio, se construyó en los terrenos del antiguo castillo de Edo, residencia de los shogunes. Se encuentra en el área de Marunouchi 丸の内 de la ciudad de Tokio, especia de distrito financiero donde también encontramos la estación de Tokio. Que no es que sea la única, ni la más concurrida; es la que recibe ese nombre, Tōkyō Eki 東京駅, y es la terminal de las líneas de alta velocidad con principio o final en la capital japonesa. Marunouchi 丸の内 significa «círculo interior».

Volviendo a lo actual. La película, dirigida por Kenji Nakamura, es secuela de la serie de 2006, creada por el mismo Nakamura, en la que se sitúa la acción en el final del periodo Edo y el principio de la era Meiji, aunque no faltan los anacronismos. Y que es conocida por sus características artísticas que la sitúan en el límite entre la animación comercial y la animación más experimental y de autor. Su diseño artístico visual es impactante, e incluso en ocasiones apabullante. Pero realmente, para cualquier amante de la animación es un must see. En esta ocasión, los caminos del boticario le llevan hasta el Ōoku [大奥] del palacio de Edo, centro de poder y residencia de los shogun Tokugawa, y que no es otra cosa que el serrallo, el lugar donde residen las mujeres y concubinas del shogun y su familia. Allí asistimos al momento en que dos jóvenes entran al servicio del lugar con ambiciones de ascender en el escalafón entre las féminas del palacio, quien sabe si incluso alcanzar la posición de concubina. Pero una vez dentro comprobarán que algo no funciona de forma normal. Un mononoke hace de las suyas.

La traducción del título original de la película sería Mononoke: el paraguas chino. Pero el título que se le está dando en inglés/español, Mononoke: Phantom in the rain/El fantasma bajo la lluvia, aunque también en algún lugar Paper umbrella, más próximo al original. Y en cierta medida, y es lo que me hizo dudar en incluirlo en una publicación televisiva, podría ser el equivalente a tres episodios de la serie original. Los doce episodios de la serie se dividían en grupos de dos o tres episodios que agrupaban arcos argumentales del boticario peleando contra el mononoke de turno. Sin embargo, la presentación general de la trama, la profundidad de la misma, los aspectos visuales, están pensados fundamentalmente como un largometraje para las salas de cine, aunque sólo se haya estrenado en las mismas en su lugar de origen y no sé si en algún otro país de Asia. Me hubiera gustado verla en pantalla grande.

Volvemos a lo que he dicho antes. La película es un filigrana apabullante en su diseño artístico. Su fluidez, su colorido, su barroquismo, tanto sorprenden y maravillan como abruman y apabullan. Es cierto que 18 años después de la serie original, que usaba ampliamente técnicas de animación digital aunque no tenga ese aspecto visual, ya no es tan innovadora. La animación digital nos ha mostrado en los últimos años otros ejemplos de visuales apabullantes, difíciles de conseguir con técnicas de animación tradicional. Pero conserva el espíritu original. No obstante, sigue entre la fina línea entre los comercial y el ejercicio autoral, que puede explicar una puntuación no demasiado alta entre los votantes de IMDb, a pesar del indudable mérito de la obra. Yo soy un poco de la misma opinión con una nota muy alta en la realización, sólo sería recomendable para un grupo de espectadores partidario y dispuesto a aceptar este tipo de producciones.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Libro/historieta] Antología de Inio Asano

Literatura

Ya he comentado en dos ocasiones anteriores la buena impresión que tengo de Inio Asano como autor de historietas. Manga, que es japonés. Tanto como ilustrador como, sobre todo, como escritor. Si bien me lo pasé con lo primero que leí de él, acompañado de su adaptación a serie televisiva, todavía más me impresionó esa obra de juventud sobre la juventud, que me transmitió mucha autenticidad. Así que aun me prestaron un volumen más. En esta ocasión, una antología de historias cortas.

Siempre me cuesta comentar las antologías de relatos cortos. Me da igual que sean relatos cortos al uso o en formato de historieta como estos. Comentarlos en su conjunto. Porque ir al detalle, uno por uno, sería pesado. Y complejo para mí de encajar en mi rutina habitual. Exigiría más tiempo del que normalmente dedico a estos comentarios. Que no tienen intención de ser largos y sesudos sino, simplemente, un dar a conocer qué leo o hago y mis impresiones sobre ello. Nadie debe verlos como un comentario sesudo, una crítica especializada o no. Ese no soy yo. Mis áreas fuertes, donde podría escribir más en profundidad… a estas alturas de mi vida ya no me apetece escribir sobre ellas. Me apetece más abrirme a otras cosas. Pero sí puedo decir que Asano es un maestro en la diversidad de sus historietas y sus enfoques.

La fantasía, el terror, el comentario y la crítica sociales, el romance, las relaciones familiares, de todo tenemos. No voy a detallar todos los relatos, pero la antología comienza fuerte con La monstruosa Retchan, que nos lleva a un instituto y una reflexión sobre el acoso, el rechazo y la hipocresía, cuando los alumnos pasan de aislar y rechazar a una alumna de aspecto monstruoso, realmente monstruoso, a fingir que les parece bonita y fingir querer sus amigos. Me lo he pasado muy bien con las tres versiones de El hombre suave, la misma historia, con los mismos dibujos, con los mismos diálogos, en los que se narra el comienzo de una relación romántica entre dos adultos jóvenes. Y como cambia cuando se añade sobre esas ilustraciones y esos diálogos los pensamientos de ella o de él, que de repente cambian y reinterpretan toda la situación. Ya lo decía aquel, que de la guerra de Troya hubo tres versiones, la de los griegos, la de los troyanos y la verdad. Aunque esta última nunca se contó. Y que decir de la distópica e incómoda Tempest, con una visión aterrador de «la solución Narayama» al problema del envejecimiento, de la baja natalidad y de la insostenibilidad de los servicios del bienestar social.

Esta antología de Asano, aunque no considero que tenga el mismo nivel que las dos series anteriores que he leído, sin duda reafirma su entrada como uno de mis autores de cómic favorito, de cualquier nacionalidad. Y es mi intención seguir leyendo obras suyas. En mi línea de visión tengo su incursión en el campo del erotismo. Ya os contaré en su momento.

[Viajes] En el curso alto del río Martín, con película en blanco y negro

Viajes

Este año, como consecuencia de los rollos de película en color que he gastado en mis viajes de vacaciones, tras la época de viajes, me quedaban en la nevera cinco rollos de película en blanco y negro, de la variedad específica que uso en los viajes, cuando lo normal es que quedase uno o ninguno. Por lo tanto, decidí usarlos en los viajes cortitos, de uno o dos días, que me quedasen por hacer en la recta final del año. Y a Martín del Río me llevé dos de ellos. Uno para cada día.

Sólo usé uno. El resultado de las fotos ha sido mixto. Algunas están muy bien, pero hay varias, demasiadas, que han quedado claramente subexpuestas. No soy consciente de haber sido descuidado en la medición de la luz. Y lo mismo me ha pasado con el otro rollo, que usé en mi reciente escapada en el día a Barcelona.

En fin, a quien le interesen los detalles técnicos, puede visitar la publicación sobre el tema en Carlos en plata. Para los demás, os dejo unas fotos. Aquí están. Espero que os gusten.

[Recomendaciones fotográficas] Etnografía, cinematografía, naturalezas muertas y otras cosas

Fotografía

Esta ha sido una semana rara. Empezó con días festivos y terminó, para mí, con días de cierta postración por un maldito virus invernal bastante molesto y cuyas consecuencias no acaban de abandonarme. En fin. Voy con unas cuantas recomendaciones fotográficas que he recogido estos días. Las acompaño de algunas fotografías instantáneas del largo fin de semana pasado.

Hace ya unos cuantos días, muy a principio de mes, en una publicación de Revela-t en Facebook, nos hablaban de Jan Håkan Dahlström, y sus trabajos etnográficos en las aldeas sami de Suecia. Lo que iba a ser un encargo puntual para una revista, acabó siendo un trabajo de varios años, al comprender que el tema daba para mucho, y se podía quedar en lo anecdótico que rodeaba tradicionalmente la visión de la sociedad sobre los sami. Muy interesante. Por si alguien no se cosca, los sami son los que tradicionalmente se han llamado en España lapones. Pero en estos momentos, en los países nórdicos, salvo en Finlandia, esa denominación se considera ofensiva. Así que, sami.

La fotografía de plató o fotografía fija en la producción cinematográfica siempre me ha parecido muy atractiva. Los rodajes de las películas se documentan con la participación de un fotógrafo. Y hay algunos casos en los que la calidad de la fotografía de plató supera a la de la propia película. No voy a entrar a hora. En Another Magazine han dedicado un artículo a hablar de la fotografía de plató de una de las películas más emblemáticas de la historia, The Shining (El resplandor). Supongo que las imágenes que se muestran y de las que se habla fueron tomadas por distintos fotógrafos. Pero no se acreditan. Mal. Pero es lo que hay. En IMDB tampoco consta un still photographer en la página que recoge los créditos incluso de los no acreditados oficialmente.

Susanne Helmert en My morning muse nos habla de las fotografías de Lilo Raymond. Fundamentalmente naturalezas muertas en un elegantísimo y sutilísimo blanco y negro, tanto preparadas como encontradas. Raymond fue una fotógrafa alemana que con 16 años huyó de la Alemania nazi. Yo no la conocía, pero su trabajo me ha gustado realmente mucho.

Muy curioso y original el proyecto del que nos hablan en Clavoardiendo. La cubano Moník Molinet ha realizado una serie denominada Abuelas y abuelos prestados. Son fotografías en la que la fotógrafa recompone la relación con sus abuelos de modo ficticio. En autorretratos ambientales con actores y actrices que interpretan los abuelos y abuelas de la fotógrafa, compone unos recuerdos imaginados. Aunque no necesariamente ficticios. Porque lo que es realidad y lo que es imaginación en nuestros recuerdos está dividido por un fina y difuminada línea que no siempre identificamos correctamente. Además, en los últimos tiempos empiezo a considerar que los recuerdos que tenemos de nuestras relaciones con otras personas no son estables. Se transforman en su forma y en su significado según las interacciones presentes. Y a veces es desasosegante.