[Varios] Cosas diversas que me han llamado la atención últimamente

Cine, Fotografía, Televisión

Así. De forma breve.

En el apartado de ciencia, se han fallado los premios Ig Nobel 2013. Premios dedicados a la ciencia manifiestamente inútil o absurda. Nos lo han contado en Microsiervos. A mí, el que me ha parecido más sangrante ha sido el de la Paz, otorgado al «democrático» líder ucraniano, Lukashenko, por prohibir aplaudir en público. Y a sus fuerzas de policía por detener a un manco, ¡por aplaudir en público! Para saber más, en la página de Improbable Research.

Ya comenté hace una semana el final, triste para mí, de la serie Futurama. En Vaya Tele nos proponen cinco episodios destacados a recordar. Estas listas son muy subjetivas, pero para orientar a quienes no conozcan la serie ya me parecen bien.

Un par de noticias cinematográficas. Dice Hayao Mikazaki, director de maravillas de la animación japonesa, que nos ha dejado personajes tan estupendos como NausicaäMononoke, Chihiro, o Ponyo, que se retira. Ya lo ha dicho otras veces. Espero que no. En cualquier caso, espero que otro sigan su camino.

Siegessäule

Los ángeles Damiel y Cassiel contemplaban la ciudad alemana en El Cielo sobre Berlín desde la Siegessäule (columna de la victoria), que también ostenta una figura alada.

Me ha puesto muy triste saber la noticia de la muerte de Otto Sander, actor alemán, Cassiel, uno de los ángeles que observaban en el Cielo sobre Berlín. Ya en tiempos me entristecieron los fallecimientos de Solveig Dommartin (la bailarina) y Peter Falk (la estrella de cine). Espero que Bruno Ganz todavía quede con nosotros un tiempo. Es una película con la que me siento muy ligado emocionalmente.

Y termino con una refutación sobre si fotografiar en formato raw y luego revelar el archivo es más tramposo que tirar directamente en jpeg. Con dos fotos tomadas con segundos de diferencia, una en raw y otra en jpeg.

Margate

Fotografía tomada en raw, y revelada para restituir el ambiente percibido en un atardecer en Margate, Inglaterra.

Margate

Para ser honestos, esta fotografía está tomada también en raw, pero restituye el aspecto de la que tomó una amiga mía que llevaba una compacta que dispara en jpeg. Y con los ajustes que un ingeniero japonés opina que son adecuados para un paisaje. Alto contraste, colores saturados. La original de mi amiga es muy similar a esta. ¿Cual creéis que obtiene el paisaje más fiel? Lo cual no quiere decir que sea el más adecuado para los intereses del fotógrafo. El raw no es el formato de los que engañan, y el jpeg de los honestos. Con ambos se puede ser honesto, con ambos se puede variar la realidad.

[Libro] We’ll Always Have Paris

Literatura

Encontré este libro recomendado hace unas semanas, un libro de relatos de Ray Bradbury, la última colección que se publicó de este autor antes de morir. No he leído más que una pequeña parte de la obra de este escritor, pero simplemente con dos de sus novelas más conocidas, Farenheit 451The Martian Chronicles (Crónicas marcianas), ya se justifica considerarlo uno de los nombres importantes de la ciencia ficción. Aunque siempre me ha costado mucho el reduccionismo que supone esta etiqueta en obras como las mencionadas, que hablan mucho de la sociedad humana actual. Y siempre ese tono poético que encontramos en su escritura. Así que me decidí a leer en versión electrónica este conjunto de relatos, aun con la dificultad añadida de hacerlo en su idioma original. Cosa que viene bien para refrescar el inglés, y para el bolsillo, porque los libros electrónicos en ese idioma tienen precios más racionales que los delirantes de las editoriales en español. Que luego se extrañan de la piratería… Veamos pues que ha dado de sí este «siempre nos quedará París».

We’ll Always Have Paris
Ray Bradbury
Harper Voyager, 2012
Edición electrónica

Nos encontramos ante un conjunto de relatos de distinta longitud, ambiente y temas, muy heterogéneo, en el que quizá el denominador común, como indicaba el artículo que he enlazado al principio y que nos lo recomendaba, es la nostalgia y la melancolía. En muchos de ellos percibimos siempre en los personajes protagonistas un sentimiento de pérdida. De la persona amada, de una época de la vida, de su hogar, de su planeta,… Todo ello con ese tono próximo a la poesía que es típico del autor, y que se adapta tan bien a este tipo de enfoques. Luego, el modo de tratar las situaciones es diversos. Jugar con paradojas, con lo cotidiano convertido en extraordinario o al contrario, con la ciencia ficción, con la fantasía o lo sobrenatural, cualquier enfoque es válido como forma de transmitirnos un sentimiento, una sensación o un mensaje.

Museo del Louvre

El título del libro corresponde a uno de los relatos. Así que nos iremos a París, al Museo del Louvre, por ejemplo.

He de decir que mi acercamiento a este libro probablemente no ha sido el adecuado. Bradbury es un autor profundo, que juega con el simbolismo y con las metáforas. El subtexto es importante en sus obras. Así que una lectura casual, aprovechando tiempos muertos o recorridos en autobús quizá no sea la forma más adecuada de abordar esta colección de cuentos. Y menos si optas en la versión en inglés, única posible para mí ya que la versión castellana no se ha traducido y publicado todavía. Es una obra que exige concentración y reflexión. Como casi todo lo que había leído previamente del autor. A pesar de que la etiqueta «ciencia ficción» muchas veces se asocia con literatura de evasión, con Bradbury no es así. Su obra no tiene nada que envidiar en profundidad a otros géneros socialmente más prestigiosos.

Dicho lo cual, sólo me queda invitar a quienes se manejen con la lengua de Shakespeare, con los condicionantes señalados, a acercarse a este autor a través de cualquiera de sus obras, por ejemplo esta que comento hoy. Aunque yo siempre tendré un espacio especial reservado a esas melancólicas, poéticas, duras y desesperanzadas crónicas marcianas. Como terminan en el artículo en Papel en blanco que me hizo llegar a este libro… siempre nos quedará Marte… no puedo estar más de acuerdo.

Arco del Triunfo

Con evidentes resonancias «casablanquianas», claro. Aunque en esta ocasión, no desfilan los nazis por los Campos Elíseos y L’Etoile.

[Televisión] Cosas de series: algunas novedades británicas, algunas despedidas provisionales, y una serie de ci-fi fallida

Televisión

En primer lugar abandonos. Uno. He dejado de ver Low Winter Sun. Esta historia de policías corruptos en Detroit está bien hecha y bien interpretada, pero su historia no me ha llegado a interesar y la he dejado.

Como en estas semanas, la densidad de series es muy baja, he rescatado un par de dramas británicos. Series de corta duración que ya han terminado o están en marcha. No he visto completa ninguna de las dos. Por un lado está Southcliffe, en cuyo primer episodio hemos podido comprobar cómo una pequeña idílica ciudad provinciana inglesa puede ser el caldo de cultivo para una buena matanza. Supongo que igual que en nuestro país hablamos de una España profunda, donde cualquier cosa puede pasar, los británicos «disfrutan» igualmente de un entorno social similar. Por otra lado está What Remains, que se dedica a explorar la hipótesis de qué puede pasar tras el hallazgo casual del cadáver de una mujer joven, fallecida años antes en la buhardilla del edificio donde vive, y a la que nadie había echado de menos. Ambas series prometen buenas interpretaciones.

Swinton Street

Ya que estamos con algunas series británicas, por qué no un poco de ambiente urbano londinense, como el que podemos ver desde Swinton Street.

Final de semitemporadas para Unforgettable Rizzoli & Isles. Con respecto a estas últimas, policía y forense de Boston, tradicionalmente echan el grueso de la temporada en verano, y reservan unos pocos episodios para el invierno. Con un cliffhanger adecuado para atraer la vuelta de los espectadores. En esta ocasión… con tono romántico. Lo cierto es que está serie no da sorpresas, está pensada para un puro entretenimiento, es atractiva por la simpatía de sus personajes, y no tiene más misterio. Y en lo que se refiere a la chica policía que nunca olvida nada, que pensábamos que no volveríamos a ver, es una serie que ha cambiado de registro. Del misterio que atormentaba a Carrie Wells (Poppy Montgomery) durante toda la primera temporada, y que le daba un tono más reflexivo y atormentado, hemos pasado a un nuevo destino, que ha trasladado a los protagonistas de Queens a la más vistosa Manhattan, con más gente guapa, con un tono más amable, y con Carrie como un personaje más luminoso, más divertido, más dinámico, y con más tensión sexual no resuelta con su colega. A mí me parece que a la serie le ha sentado bien. Ha perdido trascendencia, ha pasado a ser una serie más de entretenimiento, pero más dinámica y divertida. Nos la han cortado a mitad de temporada, y no sé cuando volverá. En ambas series parecen atraer a las espectadoras femeninas reforzando el papel fuerte de las protagonistas, pero introduciendo tonos románticos en las tramas. De momento, no molesta.

Condado de Kent

O quizá algo más campestre, como el paisaje como el que vemos al recorrer el condado de Kent en el tren camino de Canterbury.

Me he chupado la segunda temporada de Borgen, sin que tenga gran cosa que añadir a lo que comenté la semana pasada, ya que esta segunda temporada tiene los mismos defectos y las mismas virtudes que la primera. Como esta la estoy viendo a episodio por día, quizá esforzándome un poco el fin de semana, el jueves que viene tenga ya una impresión global de la serie completa, ya que parece que está cancelada tras la tercera temporada. Sigue entre interesante y guilty pleasure, alternando situaciones con miga con otras totalmente ridículas.

Finalmente, pude ver el episodio piloto de Rewind, una serie de ciencia ficción sobre viajes en el tiempo que finalmente no se ha llegado ha producir, con lo que el piloto ha quedado como un telefilme de hora y media de duración. El piloto es normalito. Entretiene sin brillantez. Desde luego, el tema de los viajes en el tiempo y las paradojas que los acompañan se han tratado mucho mejor en otras ocasiones. Así que probablemente haya sido buena idea no darle más bola. Quizá las premisas fueran demasiado simplonas, los personajes demasiado estereotipados, y… pues para hacer más de lo mismo que pueda quedar en la mediocridad global… Una pena. Sigo echando de menos buenas series de ciencia ficción. Y las de viajes en el tiempo me encantan sobretodo cuando se curran las paradojas. Hoy en día sólo nos ofrece algo de esto de vez en cuando el Doctor, cuyo especial 50º aniversario ya se va anunciando, así como la regeneración del personaje principal para el especial de navidad. Pues nada. A falta de una serie que nos haga olvidar a la tripulación de Galactica

Margate

O un atardecer a orillas del mar del Norte en Margate.

[Fotos] Paseo fotográfico por el barrio de Delicias

Fotografía

En estos días se celebran las fiestas populares del barrio de Delicias de la ciudad de Zaragoza. A pesar de los cambios que ha sufrido la ciudad en las últimas décadas, y con ella el propio barrio, probablemente es uno de los más identificables y con más personalidad propia de la ciudad. Bien es cierto que abarca, debido a su extensión, realidades muy diversas; con el tiempo ha ido incluyendo entre sus límites realidades sociales bien distintas. No vivo ni he vivido en él, aunque mi lugar de trabajo actual se encuentra dentro de sus límites.

Este pasado sábado, coincidiendo con el inicio de las mencionadas fiestas populares, la asociación de vecinos, con el liderazgo de un activo miembro de Fotógraf@s en Zaragoza, un saludo Miguel, organizó un paseo fotográfico. Y a pesar de que salió una mañana tristona, cubierta de nubes, un grupo de personas muy animadas y animosas nos reunimos y cumplimos. No siempre son estas ocasiones las idóneas para obtener las mejores fotografías; pero sí para el diálogo y el intercambio de opiniones y experiencias. Por lo que siempre son positivas. Yo me fui al paso con alguna cámara digital, pero sobretodo con la Leica M2 armada con el Elmar 5 cm 1:3,5, y cargada con un carrete de 36 exposiciones de Ilford FP4 Plus, que revelé al día siguiente con R09 One Shot (un revelador con la misma fórmula que el histórico Rodinal  de Agfa), diluido a 1+25. Os dejo con algunas fotografías del paseo.

Calle Delicias

El punto de reunión, la calle Delicias, en los locales de la asociación de vecinos. Muy ajetreada en una mañana de sábado.

¿Me permite hacerle una foto?

Primera visita, el jardín vertical que se alza sobre los locales de dicha asociación. Con ocasiones fotográficas de todo tipo. Personas…

Jardín vertical

… y estructuras.

En el mercadillo

Paseamos entre los puestos de un populoso mercadillo.

Encuentro de vecinos

Y comprobamos como por las calles y avenidas son frecuentes todavía los encuentros y diálogos entre vecinos y conocidos.

El viejo surtidor de la Plaza de Huesca

Una parada en la plaza de Huesca, en el viejo y desvencijado surtidor de gasolina.

Hasta la tarde no abre (atracciones en el Parque de las Delicias)

Y nos dirigimos hacia el parque de Delicias donde están preparadas, pero cerradas todavía, las atracciones que entretendrán a los más pequeños durante las fiestas.

Cowboy (atracciones en el Parque de las Delicias)

Extraño ver a los «cowboys» en estas calles y plazas tan castizas de Zaragoza.

Parque de las Delicias

El conjunto del parque, bajo el nublado, invita más a la imagen melancólica que a la festiva.

Participantes del encuentro a la hora del aperitivo

Pero la alegría presidió el paseo, que terminamos donde lo empezamos, celebrando con un aperitivo antes de que cada cual volviese a su casa a la hora de comer.

[Cine] The Place Beyond the Pines (2012)

Cine

The Place Beyond the Pines (2012), 6 de septiembre de 2013.

Esta película fue vista en versión original con subtítulos en castellano, por lo que conservo su título original en la reseña. En la cartelera española también puede verse doblada bajo el título Cruce de caminos. Toma ya título original. Porque titularla simplemente «Más allá de los pinos» o «Un lugar más allá de los pinos» que tiene todo el sentido una vez visto el filme, y respetaría la idea original de su autor, sería algo peligrosísimo para la escasa inteligencia que los distribuidores atribuyen al espectador hispano, ¿no es así?

Vayamos a lo positivo. Los alicientes a priori para ver este largometraje no son pocos. Y entre ellos, lo que más destaca es que se trata una nueva colaboración del director,  Derek Cianfrance, y de uno de los protagonistas de la película, Ryan Gosling, un actor que está de moda y que está mostrando trabajos de elevada calidad. Aquella colaboración anterior fue una de las más sobrecogedoras historias de amor y desamor que he visto en el cine, también muy maltratada por los distribuidores españoles.  Por lo tanto, acudíamos este viernes pasado por la tarde a la sala de cine con las expectativas bien altas.

A modo de introducción del argumento de este filme, limitado con el fin de no desentrañar algunos aspectos importantes de lo que es este largometraje, nos encontramos ante un habilidoso motorista de feria de atracciones, Luke (Ryan Gosling), que tiene una relación eventual con una chica de la ciudad de Schenectady del estado de Nueva YorkRomina (Eva Mendes). De esa relación nacerá un niño, de lo cual Luke no se enterará hasta que un año más tarde vuelva a la ciudad con su espectáculo de feria. Aunque Romina ha reorganizado su vida, Luke querrá asumir sus responsabilidades como padre y como sostén de la familia, lo que le llevará a usar sus habilidades como motorista para robar bancos en la localidad. Y conseguirá varios éxitos, hasta que uno de los robos se tuerza y acabe enfrentándose con un joven policía, Avery (Bradley Cooper), lo cual cambiará el destino y las vidas de ambos y de quienes los rodean.

Bosques de otoño

La película que comento hoy está rodada en Nueva Inglaterra; en la ciudad y alrededores de Schenectady, en el interior del estado de Nueva York. No he estado allí. Pero creo que podré evocar los muchos paisajes de bosques otoñales que aparecen en el filme.

Al igual que yo he limitado la cantidad de información sobre el argumento, que va mucho más allá, pero que conviene no destripar, la mayor parte de mis fuentes de información previa a ver la película también lo habían limitado. Por lo que no preveíamos de que iba a ir finalmente la cosa. Una profunda reflexión sobre temas como la responsabilidad sobre nuestras acciones, las repercusiones en nuestra vidas y en las de los demás, la venganza, el rencor, o el perdón y el volver a empezar, si ello es posible. Dividida en tres partes que abarcan un periodo de tiempo de 17 años, los 140 minutos que dura la película podrían haber dado lugar a tres películas distintas. Y correctamente planteadas, cada una de las tres interesantes. Con tres protagonistas. El motorista, el policía, y Jason (Dane DeHaan) y A.J. (Emory Cohen), los hijos de ambos de la misma edad. Un conjunto de personajes que son protagonistas en unas de ellas y secundarios en otras, todos interrelacionados. Esta compresión de toda una auténtica saga familiar en un largometraje provoca algunos fallos de guion, o de tratamiento de algunos de los personajes secundarios, pero globalmente nos presenta una historia de inusitada profundidad para los tiempos que corren, bien filmada, con mucho que decir.

Si ya he comentado que Gosling es un actor en estado de gracia, que vuelve a mostrar sus cualidades en este filme, aunque en registros que nos recuerdan a trabajos pasados, no falta el buen hace de Cooper, el otro auténtico protagonista del filme, junto con el joven DeHaan. El apartado interpretativo luce a buen nivel, con pequeños altibajos en alguno de los personajes secundarios, mal definidos debido a la gran ambición argumental del filme. Ya digo que me parece que podría dar para tres películas distintas.

Bosques de otoño

Eso sí, más cercanos. Quizá no tan abundantes, pero dado el caso capaces de adoptar los tonos dorados del otoño de los bosques de hoja caduca.

No tiene esta película el profundo enganche emocional y la redondez de Blue Valentine, la anterior colaboración de CianfranceGosling. Aunque en el estilo de ambas películas vemos el toque del director, son dos películas muy distintas, difíciles de comparar. Estamos ante una película que como ya he comentado sufre de algún desperfecto por que la historia que nos cuenta es muy ambiciosa. Pero que merece la pena el pago de la entrada en la sala de cine, y supone un cambio entre la anodina cartelera veraniega y la que esperamos más intensa en cantidad y calidad de la temporada de otoño-invierno, con los candidatos a premios diversos, con lo mejor de cada casa. Un buen prólogo a un futuro inmediato que esperemos sea venturoso para los aficionados al cine.

Valoración

  • Dirección: ****. Me gusta el estilo de dirección, las imágenes que nos ofrece, y la valentía a la hora de traer temas profundos a la pantalla, lejos de los maniqueísmos del cine habitual norteamericano.
  • Interpretación: ****. Los protagonistas tienen un alto nivel, las chicas están un poco de florero pero cumplen.
  • Valoración subjetiva: ***. Quien mucho abarca, poco aprieta, dice el refrán popular. Queda un película larga, que nos quiere contar demasiadas cosas. Pero está bien.
Bosques de otoño

Aunque en los Pirineos aragoneses, en los alrededores de Castiello de Jaca y Villanua, lo habitual es que las manchas doradas se intercalen con el oscuro y profundo verde de los bosques de hoja perenne.

[Fotos] Locomotora de vapor alemana en España fotografíada con una cámara japonesa y un carrete chino

Fotografía, Fotografía personal, Trenes

Este verano he estado ocupado, falto de inspiración o simplemente vago. El caso es que salvo los viajes he hecho pocas fotos. De hecho, tenía pendiente de revelar desde hace más de un mes un carrete tomado con la Yashica Mat 124G en Utrillas, durante uno de los días en que estuvo en marcha la «Hulla», esa bonita vaporosa restaurada, de origen alemán, que circula por la capital de las Cuencas Mineras turolenses. Utilicé un carrete que me dio un colega de Fotógraf@s en Zaragoza, blanco y negro, Shanghai GP3 Pan 100, que expuse a su sensibilidad nominal y revelé con rodinal diliuido a 1+25. El soporte de la película una pesadilla, se retuerce como los plegamientos en el espacio-tiempo en los alrededores de un agujero negro. Pero la calidad de la imagen obtenida ha sido satisfactoria. Os dejo unas fotos de la ocasión.

Pozo Santa Bárbara

Pozo Santa Bárbara de Utrillas.

Locomotora "Hulla"

La Locomotora «Hulla» repostando agua para la caldera.

Locomotora "Hulla" detalle

Un detalle de la locomotora.

Motocicleta Montesa de época

También hubo ese domingo otro vehículo clásico que llamó la atención, una motocicleta Montesa, de la que sé realmente poco a nada.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; documentales, y fotógrafos diversos

Fotografía

En primer lugar, una propuesta para conocer algo más de uno de los fotógrafos más conocidos, Henri Cartier-Bresson. En Youtube podemos encontrar un documental de cincuenta minutos sobre la vida y obra de este maestro del reportaje y la fotografía documental. Os lo dejo puesto aquí, aunque advierto que está en inglés. Lo siento. Lo he conocido vía OpenCulture.

Puestos ya con la cosa de los documentales, en Love Issue nos remiten a The Big Fat List of Documentaries About Photography, o sea la gran lista de documentales sobre fotografía. Yo he visto ya alguno que otro. También el problema es que la mayor parte de ellos están en inglés.

Camping con bungalows en Brasov

El grupo de amigos con el que viaje por Rumania en 1995, con el Dacia 1310 que nos transportó por el país, entre los bungalows de un camping cerca de Brasov

Rafael Roa nos informa que La Fabrica en Madrid expone obras de August Sander, fotógrafo alemán que a principios del siglo XX documentó con una exhaustividad germánica a los hombres y mujeres de la Alemania del momento. Son fotografías directas, cara a cara, mirándose a los ojos, de personas de todas las clases sociales y profesiones, lejos de las tonterías raciales que envenenaron el país y el continente poco después. A mí siempre me han gustado. No me importaría poder pasarme por la capital y verla.

En una entrevista con Elliott Erwitt en Cool Hunting nos hablan de su primer libro de fotografías en color, titulado Kolor. Parece que la k sería un homenaje a la presencia de dicha letra en las marcas de diapositivas Kodachrome y Ektachrome, base del trabajo del empático fotógrafo. Parece que está de moda reivindicar el trabajo en color de fotógrafos básicamente conocidos por su obra en blanco y negro. Durante mucho tiempo, y aun ahora algunos, se opinó que la fotografía con marchamo de arte habría de ser en blanco y negro, quedando el color para el uso familiar y postalero. Afortunadamente, esta tendencia se ha ido corrigiendo, y algunos de los grandes pierden la vergüenza a mostrar su colorido trabajo. No me importaría pillarlo, aunque el precio recomendado de 125 dólares me parece elevado; la edición debe ser buena.

Rapaces en Sighișoara

Unos rapaces juegan encaramados a un árbol en la bonita ciudad de Sighișoara.

Últimamente siempre traigo algún fotógrafo de extremo oriente. Ya he comentado en alguna ocasión que sus propuestas, con estéticas y temas que difieren en muchas ocasiones de lo que se lleva en occidente, me parecen muy interesantes. En esta ocasión traigo dos:

Por un lado una japonesa, Miyako Ishiuchi, con fotografías que nos cuentan en qué medida impacto en la autora la tragedia de las dos bombas atómicas sobre el país del sol naciente. Vía Rafael Roa.

También Roa nos trae a un fotógrafo chino, Chen Jiagang, que nos habla también con sus fotografías de algunos de los dramas y complejidades de la historia china. En concreto nos habla de las grandes estructuras industriales que en los años 60 y 70 del siglo XX se instalaron en el interior de China, ante las tensiones internacionales. Y que luego, en momentos de apertura posterior, fueron desmanteladas para ser trasladadas a regiones más privilegiadas. Ciudades abandonadas, industrias en ruinas, poblaciones obligadas a migrar o empobrecer,… Pero con un tono melancólico y no falto de belleza.

La fotografía de paisaje siempre tiene cabida en estas recomendaciones semanales. Y en esta ocasión, Love Issue nos propone visitar el Tumblr de Samuel Hoppe, que me ha gustado, habiéndome convertido en su seguidor en esta plataforma de blogging. No olvidéis que yo también tengo mi Tumblr, De viaje con Carlos. Y no olvidéis tampoco visitar la página principal de Samuel Hoppe.

140 Humor.jpg

Una monja ortodoxa del monasterio de Humor, en la Bucovina, llama a la oración haciendo sonar con un mazo el travesaño de madera.

Oitzarisme es un sitio sobre fotografía mantenido por Constantin Nimigean, un rumano que nos habla de fotografía de todo el mundo, pero que dedica con frecuencia como es natural una parte de su trabajo a su propio país. Y en esta semana nos habló en una de sus entradas de los fotógrafos rumanos y su relación con los Dacia. Estos eran los coches del régimen de Ceausescu. Hubo varios modelos, pero cuando yo visité el país en 1987 y 1995 el más popular era la serie 1300/1310. Con uno de estos recorrí el país en 1995. El aspecto externo era como un Renault 12, pero por lo demás eran bastante calamitosos. Y pinchaban constantemente. Uno de los negocios más frecuentes del país eran los vulcanizare para arreglar neumáticos y cámaras de neumáticos. Sí, los neumáticos todavía llevaban cámaras. Las fotografías que acompañan la entrada de hoy son de aquel viaje.

Monasterio de Voronet

Son una auténtica maravilla los monasterios ortodoxos con sus paredes pintadas al fresco en la región de la Bucovina. En la imagen, el monasterio de Voronet.

A propósito de un comentario crítico de Rafael Roa sobre las semejanzas del trabajo de Julia Fullerton-Batten con el de Axel Prager, he estado revisando la página web de esta última, que ya había aparecido por aquí. Pues eso. Que de vez en cuando hay que volver a revisitar los fotógrafos que nos pueden gustar.

Ya, para finalizar, en Love Issue recomendaron dar un vistazo al número 16 de la revista de fotografía online Seesaw. Reconozco que no me ha dado mucho tiempo a hojearla yo mismo, pero aquí dejo la recomendación por si puede ser interesante.

Lugar arqueológico de Histria, cerca de Constanza

Finalizamos el periplo rumano relajándonos en las playas del mar Negro, cerca de Constanza, donde no faltan atracciones como el lugar arqueológico romano de Istria o Histria.

[Televisión] Especial cosas de series; Futurama, adiós o quizá hasta luego

Televisión

Con el que se considera oficialmente episodio 26 de la séptima temporada, en un episodio lleno de romanticismo, paradojas espacio-temporales y referencias cinematográficas, con FryLeela reinventando una cita eterna en lo alto del (Va)(E)mpire State Building, llega a su fin la que probablemente es mi serie de animación favorita de los últimos quince años. Ese paraíso de los friquis del mundo entero que es Futurama. No está descartado que podamos volver a ver las aventuras de los antes mencionados junto con Bender, el profesor Fansworth, Hermes, Amy, Zoidberg, Nibbler y tantos y tantos otros personajes de ficción y no tan de ficción.

Una serie que ha pasado por distintas vicisitudes. Ha cambiado más de una vez de cadena. Se han rodado largometrajes. Estamos esperando un episodio cruzado con The Simpsons al año que viene, y no es descartable que pudiera volver en forma de largometraje, tanto para la gran pantalla como para la pequeña. Vete tú a saber si no puede llegar a aparecer de nuevo como episodios en algún otro canal. Pero de momento se han despedido.

Calle Delicias

Esta mañana hemos hecho un paseo fotográfico por el Barrio de las Delicias, en el marco de las fiestas de dicho popular barrio zaragozano.

Con muchas cosas en común con sus hermanos amarillos de Springfield, los Simpson y compañía, han tenido un espacio de creatividad y de desarrollo conceptual propios, y para más interesante. De hecho, a pesar de que reconozco sus méritos, hace tiempo que me cansé de Bart y compañía, y sin embargo estoy muy triste por la despedida de nuestros amigos de New New York de principios del siglo XXXI. Detrás de su eterno cachondeo, de su crítica sin fin a las sociedades humanas (y divinas, y extraterrestres), hemos tenido ocasiones sin fin de sentir ternura y empatía por una seres de dos dimensiones y varias tintas, con más sangre en sus venas que muchos humanos de carne y hueso. Y mucha ciencia, porque entre toda la demencialidad científica, ha sido probablemente la serie con más densidad de referencias científicas serias de la televisión mundial de ficción. Mucho más serias entre sus risas y cachondeos que muchas series con más pretensiones que con frecuencia caen en el ridículo más espantoso en sus aspectos científicos.

Parque de las Delicias

No ha sido un paseo muy nutrido, pero sí muy animado y con muy buen ambiente. Donde hemos conversado, hemos conocido gente interesante y, claro, hemos hecho alguna foto.

Pero desde luego, si por algo nos ha gustado Futurama, y esperemos que nos pueda seguir gustando en el futuro, es porque los auténticos protagonistas de la serie somos todos nosotros. Porque esos patosos, camorristas, incosecuentes, sexys, inteligentes a la par que tontos de remate, engreídos, egoístas, cariñosos, solidarios, heroicos, por vocación o a su pesar, que han protagonizado la serie somos el conjunto de seres humanos. El mundo de la política, del espectáculo, de la religión, de la interpretación histórica, de la relación entre pueblos, etnias y razas se ha visto reflejado en un espejo aparentemente deforme, como los de las ferias de atracciones, pero mucho más fiel de lo que nos puede llegar a parecer. Y todo eso, con mucha diversión y risas. Porque si alguna oportunidad tenemos los seres humanos de salvarnos a nosotros mismos es si aprendemos a conocernos, a reirnos de nosotros mismos, y a partir de ahí a cambiar. Y además nos dejan la esperanza. Si un negado como Philip J. Fry es capaz de ligarse a un bombón mutante como Turanga Leela, y vivir felices para toda la eternidad… o algo así, aun queda esperanza para todos nosotros

Hasta siempre amigos del siglo XXXI.

Parque de las Delicias

Y mira tú por donde, parece que nuestro mundo cotidiano está más lleno de conciudadanos de dos dimensiones, como los de Futurama, de lo que parecía. Fotografías tomadas en la calle Delicias y el Parque de las Delicias.

[Fotografía] Exposición del 1er Encuentro Fotográfico de Aragón en el Joaquín Roncal.

Fotografía

Ayer se produjo la inauguración en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza de una de las dos exposiciones con el tema de «La Paz» que se van a celebrar este mes con motivo del Ier Encuentro Fotográfico de Aragón, que se celebrará el próximo día 21 de septiembre. Esta es una iniciativa surgida en varios grupos de aficionados, y algún profesional hay, a la fotografía que se organizan de modo más o menos formal o informal entorno a grupos, redes o asociaciones. Pasaros por los enlaces anteriores para más información. Os pongo el cartel también para más información.

Cartel Encuentro fotogrfico

Yo voy a procurar participar en la medida de lo posible en todas las actividades. Y un par de mis fotografía aparecerán expuestas. Una en el Centro Joaquín Roncal, que podéis ver más abajo aunque recomiendo la copia ampliada a 60 x 40 cms como todas las de la exposición que permanecerá hasta el día 21, y otra que se podrá ver a partir del lunes 16 en el Centro Cívico Río Ebro. Ya os contaré.

Estanque de las cenizas

Estanque de las cenizas. Campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, Polonia.

[Televisión] Cosas de series; políticos daneses, reinonas de Las Vegas y los pucheros de Carrie Mathison

Televisión

Semanas con escasas novedades y con escasa actividad televisiva, en lo que se refiere a la ficción en serie, que es lo que nos interesa. Quizá rescate alguna serie británica reciente para animar estas semanas antes del comienzo de la temporada fuerte al otro lado del Atlántico. Os lo cuento la semana que viene. Sí que se van viendo algunos adelantos de episodios pilotos de series que se van a estrenar pronto. Pero de momento no me ha interesado ninguno especialmente, ya veremos cuando se estrenen oficialmente. El que si me ha interesado ha sido el adelanto del primer episodio de la tercer temporada de Homeland. No me he enterado de si ha sido accidendental o intencionado, pero ya podemos saber por dónde empiezan los tiros. De momento, sin noticias de Brody (Damian Lewis ), con Carrie (Claire Danes) haciendo pucheros como una condenada, que es lo suyo, con un Saul (Mandy Patinkin) en una difícil posición dentro de la agencia y algo borde, responsable de unos cuantos de los pucheros de Carrie, y con un notable protagonismo de Dana Brody (Morgan Saylor), hija mayor del desaparecido militar, odiada y amada a partes iguales por los aficionados. Bueno. Me señalan que posiblemente más odiada que amada.

Vista desde Vor Frelsers Kirke

Con lo bonita que es Copenhague, y tan apenas nos muestran las bellezas de la ciudad en «Borgen». Como las vistas desde la Vor Frelsers Kirke.

Ya comenté recientemente que para rellenar la falta de actividad televisiva de estas semanas, me había aficionado a una serie danesa, Borgen, en la que se nos cuentan las andanzas de una primera ministra, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), que intenta llevar un poquito de ética y moderación a la política de su país, gobernando un gobierno de coalición con su partido en minoría. He termindo los 10 episodios de la primera temporada, incluso llevo ya alguno de la segunda, y mis sentimientos hacia esta serie está entre considerarla una propuesta interesante y considerarla un placer culpable. ¿Por qué? El episodio inicial enganchaba bastante, porque las posibilidades que habría eran inmensas. Era muy prometedora. Sin embargo, luego llegaron una serie de episodios más monótonos que prácticamente la convirtieron en un procedimental con un esquema muy claro. A Nyborg se le plantea un problema cuya resolución parece clara hasta que se descubre que la misma conlleva un efecto colateral que nos desagrada, por lo que se plantea un dilema ético que se suma al político. Al final, la bisoña mandataria encuentra una solución, unas veces más ingeniosa y satisfactoria, y otras veces más ingenuo e incluso ridícula. En estos episodios, observamos también algunos vistazos también a los problemas domésticos de Nyborg, y en paralelo observamos como una joven periodista emergente de noticias, Katrine Fønsmark (Birgitte Hjort Sørensen) va desarrollando su propia trama, que se mezcla con la de Nyborg a través del poco escrupuloso asesor de prensa de esta, Kasper Juul (Pilou Asbæk), que está enamorado de la guapa chica. La cuestión es que en los últimos episodios la trama se pone más personal y con más mordiente, aunque sigue habiendo alguna situación poco creible y un poco ridícula. Seguiré con ella. Pero lo dicho. Entre lo interesante y el gulty pleasure.

Una sirenita y una turista

Qué decir de La Sirenita. Si uno diría que desde cualquier sitio de París, según las películas, se ve la torre Eiffel, desde cualquier sitio de Copenhague se tendría que ver la Sirenita. Aun sin tener en cuenta la diferencia de tamaños.

Finalmente, un producto televisivo que no es una serie. La que me ha resultado sobrevalorada película para televisión de HBO, Behind the Candelabra. Dirigida por Steven Soderbergh, que no consiguió una productora para rodarla para la pantalla grande, nos cuenta la relación entre el pianista-espectáculo Liberace (Michael Douglas), con un joven Scott Thorson (Matt Damon), entrando a saco en la homosexualidad del pianista, que él negó en vida constantemente, y que se hizo pública al fallecer en los años 80 por una complicación del sida. A mí no me ha acabado de convencer, no me parecen justos los elogios que se han vertido sobre ella. Se deja ver, pero no pasa de ser el típico biopic televisivo, con la extrema interpretación de su protagonista, muy caracterizado. También me pasa que el personaje biografiado tampoco me interesaba gran cosa, ni el ambiente del espectáculo en Las Vegas. Bueno. Ahí está para quien guste de estas cosas.

Sankt Annæ Plads

En fin, despidámonos de la capital danesa, con este bonito atardecer en Sankt Annæ Plads.

[Libros de fotografía] Una reedición y una exposición que me perdí

Fotografía

En uno de los últimos boletines de la librería Kowasa me encontré con un par de libros que suscitaron mi interés. Uno es una reedición de un trabajo que ya se ha convertido casi en un clásico, el otro es el libro-catálogo de una de las exposiciones que no me dio tiempo a ver de PhotoEspaña a pesar de mi interés por ella.

Berlin Freidrichstrasse

Necesariamente, hablando más adelante de Bernard Plossu, hoy tengo que irme a la fotografía en blanco y negro. De mi último viaje a Berlín. Como la entrada en Berlin-Fridrichstrße del RE con destino Magdeburg que estamos a punto de coger para luego enlazar con otros trenes hasta Wernigerode.

The Ballad of Sexual Dependency – Nan Goldin

Nan Goldin es una fotógrafa que produjo un cambio tanto en la forma como en el objeto de la fotografía documental en los años 70 y 80. Este libro fue publicado por primera vez en 1986, y lo que me ha llegado a mis manos es una reedición de Aperture del año 2012. En el la fotógrafa documenta, nos muestra y reflexiona sobre la vida de su grupo de amigos y familiares en esas dos décadas. Y lo hace destapando las intimidades de las interrelaciones de este grupo, que vivieron una época en la que se mezcló la libertad personal, con algunas amenazas que derivaron de ciertos estilos de vida. Drogodependencias, sida, maltrato… Combina imágenes de combinan una sensación de cercanía e intimidad interpersonal con otras terribles, sobrecogedoras. Todo ello con una cercanía y una estética, mucho más cuidada de lo que parece, que nos hace integrarnos en el grupo.

Hoy en día son más frecuentes las series fotográficas de personas que toman como objeto de su trabajo sus propias personas y sus entornos más próximos. Más con la flexibilidad de los medios digitales. Pero a Goldin la podemos considerar como una precursora, y una de las más autoras que más intensidad ha puesto siempre en su trabajo.

Diversidad destruida

O los cilindros en los que se recuerda la diversidad perdida en Alemania por culpa del nazismo en el Lustgarten.

Pam – Plossu

Bernard Plossu es un fotógrafo por el que tengo cierto cariño, y que ha aparecido en diversas ocasiones en estas páginas. Con un equipo sencillo, una cámara mecánica para película tradicional y un 50 mm, recorre el mundo y recoge su mirada en sus fotografías de forma muy personal. En esta pasada edición de PhotoEspaña, dentro de la sección OpenPhoto, se celebró en la EFTI una exposición conjunta de este fotógrafo francés y del australiano Max Pam. Este es un fotógrafo del que había oído hablar, pero del que conozco poco. Me apetecía ver la exposición, pero no la pudimos encajar en el único día que le pude dedicar al certamen este año. La fórmula de la exposición es la de diálogo entre dos fotógrafos. Una forma de exponer la obra de determinados autores en contraste con otros que pueden ser similares, o contrastar por sus diferencias, o por un diferente aproximación a un mismo tema. En esta misma edición de PhotoEspaña pudimos asistir también a otra exposición diálogo entre Edward Weston y Harry Callahan de la que ya hablé, y que fue uno de los platos fuertes de la visita.

En esta ocasión, a falta de visitar la exposición, me he hecho con el libro-catálogo de la misma. Y en ella podemos comprobar como dos fotógrafos de dos países distintos, que se dedican a recorrer el mundo, son capaces de percibir las mismas situaciones incluso si escenas muy similares están tomadas a miles de kilómetros de distancia o separadas por el tiempo. Nos hablan de una comunidad de visión y pensamiento, pero también de la universalidad del ser humano, viva donde viva, o sea cual sea la cultura de la comunidad que lo envuelve. Excelente libro, no muy caro, de buena fotografía documental.

Holocaust Mahnmal

Y Plossu nos recordaba que un fotografía podía quedar algo borrosa, pero que no importa, porque el alma a veces también está borrosa. Y que lugar más adecuado para recordarlo que el memorial por los judíos asesinados en Europa.

[Libro] En busca de April

Literatura

No soy especialmente aficionado a la novela negra, aunque de vez en cuando me gusta leer alguna, puesto que también tienen sus valores. Lo que pasa es que hay una multitud ingente de novelas de este género y, al no estar especialmente puesto al día en el mismo, me cuesta elegir una u otra. De la serie de libros del patólogo irlandes Quirke, escrita por John Banville, escrito de la misma nacionalidad de cierto prestigio, aunque bajo el seudónimo Benjamin Black, me hablaron recientemente bastante bien. Y este volumen apareció en edición electrónica recientemente en Amazon.es bajo oferta a mitad de precio. Así que me animé. No había leído nada del escrito, ni de sus obras más prestigiosas escritas bajo su propio nombre, ni de las más ligeras. Así que se trataba de una ocasión para decidir si tener un nuevo favorito o no.

En busca de April
Benjamin Black (seudónimo de John Banville); traducción de Miguel Martínez-Lage
Alfaguara Literaturas

Canal en Drumcorda

Visité Dublín en verano de 2005, y me gustó. Cuando salíamos del B&B en Drumcorda a pasear por la ciudad, cruzábamos este tranqilo y agradable canal.

Estamos en Dublín, en los años 50 del siglo XX. El protagonista del libro, el patólogo Quirke, acaba de salir de una temporada en rehabilitación de su alcoholismo, cuando recibe la visita de su hija, Phoebe, que está preocupada por la desaparición de una de sus amigas, April Latimer. En principio, el entorno de esta joven médico residente está extrañada por la ausencia de noticias, pero no parecen darle mucha importancia. La familia de April aparentemente del tema. Son una influyente familia muy conservadora y católica, con un ministro entre sus miembros, que consideran a la desaparecida una oveja negra descarriada. Como algo le huele mal, lo comentará con el inspector Hackett, y empezarán a sospechar que algo turbio hay. Sobre todo cuando aparecen restos de sangre bajo la cama de April. Mientras, Quirke tendrá que lidiar con su problemática relación con su hija, con su más problemática relación con la bebida, y con la joven y guapa Isabel Galloway, actriz perteneciente al grupo de amigos de su hija y de la desaparecida, que le resultará algo más que atractiva.

Christ Church Cathedral

Ironiza el escritor en el texto sobre el hecho de que siendo una ciudad tan católico tenga, a falta de una, dos catedrales protestantes. En la fotografía, una de ellas, Christ Church Cathedral. Por supuesto, con posterioridad construyeron una católica, menos vistosa. De todas formas, que conste que el lío de tener dos catedrales en una misma ciudad viene de antes de la reforma.

Lo que me ha gustado del libro ha sido la descripción del entorno, el conseguido ambiente lleno de contradicciones de Dublín, como capital de la relativamente joven república irlandesa, y el retrato de algunos de los personajes del libro, con suficientes matices para hacerlos interesantes. Pero en el debe, esta novela tiene que también tiene personajes excesivamente estereotipados y predecibles y una cuestión muy curiosa. Supongo que por que tengo en común con el protagonista, con la desaparecida, y con algunos de los miembros de la familia de esta, sospeché enseguida, en cuanto el libro presenta a todos los personajes y se investiga en la casa de la desaparecida, una posible solución al caso. Pero me parecía tan descaradamente estereotipada que la deseché. Pensé que un escritor de cierto prestigio, aunque fuese en una de sus obras menores, no podía caer en una solución tan obvia. Lo que me sirvió para seguir intrigado durante la lectura del resto del libro… para acabar cariacontecido y decepcionado cuando resulta que lo obvio y estereotipado era la auténtica solución al misterio. Quizá con algún pequeño toque más escabroso que no había previsto, pero por lo demás…

A pesar de las buenas referencias, ha sido un libro relativamente entretenido pero que tampoco me ha matado. En principio, no me sirve para engancharme a este escritor, para que me entren ganas de leer más de sus obras. Aunque quizá debiera darle una oportunidad con alguna de las que ha escrito bajo su nombre original. Ya veremos.

St Stephen's Green

Una de las cosas que me gustan de la capital irlandesa son las zonas verdes, como St Stephen’s Green. Aunque mucho mejor en verano, y no en el frío y brumoso mes de febrero en el que transcurre la acción de la novela.