Hancock (2008)

Cine

Hancock (2008), 7 de agosto de 2008.

En este oficio tan complejo de ir al cine en verano, por la falta generalizada de calidad de los productos cinematográficos, tomamos la decisión de hacer evasión total, y contentarnos con lo que nos pudiera ofrecer el director Peter Berg en una película de superhéroe, aunque no al uso. Las ventajas a priori, la presunta originalidad del personaje y la presencia de la guapísima Charlize Theron, en un papel aparentemente de florero, aunque… ya veremos después. Los inconvenientes a priori, el progonismo del muchas veces insoportable Will Smith, y bueno,… es una de superhéroes en verano. Qué más se puede decir.

La verdad sea dicha, tenía unas expectativas tan bajas, que casi me pareció bien. Casi. La ídea de la película está bien. Un superhéroe cutre, casi antiheroico, borracho, depresivo. Pero el desarrollo tiene graves lagunas. El guion es muy poco consistente. Y el protagonista, poco adecuado. Esta película tendría que haber sido más adulta, menos preocupada en llegar a todo el mundo, niños incluidos, para que hubiese tenido miga. Por otro lado, el papel de la Theron no es de florero… el papel florero resulta el del marido. Pero no está bien desarrollado. Y la relación con el protagonista es muy inconsistente, y en algunos momentos, muy metida con calzador.

En resumen, una buena idea, mal aprovechada, con un mal protagonista, y con carencias en todos los frentes, que a pesar de todo te entretiene en una tarde de verano. Le pongo un seis, con un cinco en interpretación y un seis en dirección.

En la fotografía de hoy, ¿monstruos malos amenazando a una niña pequeñita? ¿llamamos a Hancock? No, símplemente esculturas de Manolo Valdés en el Paseo de la Independencia de Zaragoza.

Cabezas grandes, niña pequeña

(Canon Digital Ixus 860 IS)

A Huesca en tren

Política y sociedad, Trenes

Hoy tenía el coche en el taller. Revisión rutinaria. Así que he tomado un transporte público. Para ir de Zaragoza a Huesca a primera hora de la mañana, y volver tras la jornada continua de mañanas. 76 kilómetros. Un trayecto regional. Casi de cercanías.

Una vista del tren en la estación de Zaragoza-Delicias.

Avant en Delicias

(Canon Digital Ixus 860 IS)

Pues bien. Una vez más el papanatismo de este país. ¿Os podéis creer que para un viaje tan simple, la Renfe monta control de accesos como si estuvieramos embarcando en un vuelo al extranjero, poco menos? Un gasto tremendo en gente, una pérdida de tiempo para los viajeros que tienen que tener en cuenta esta estúpida liturgia a la hora de prever su llegada a la estación,… y curiosamente, con todo este aura de cosa especial y de calidad, el tren vacío.

¿Algún día, a estos inútiles engreidos, responsables políticos y gestores de empresa, les dará por viajar por el mundo para ver cómo los trenes son utilizados con comodidad por los viajeros, y cómo entonces van llenos? Cualquier parecido con nuestra realidad, es pura coincidencia.

Papanatas; que son una panda de papanatas. Tontos.

Emocionante carrera en Hungaroring

Deporte

Hacía bastantes semanas que no veía entera la retransmisión de un Gran Premio de Fórmula 1. Soy muy poco constante con los deportes. Aquellos que me interesan, los sigo durante un tiempo, pero enseguida encuentro otras cosas que hacer y pierdo ese interés.

Curiosamente, la carrera en Hungaroring, un circuito que tiende a ser soso, fue emocionante. Los percances que sufrieron algunos de sus principales protagonistas, abrió las posibilidades a otros, y ahí tenemos al aleman Timo Glock colocado en segunda posición del podio con su Toyota.

Pero quizá lo más sorprendente fue la rotura del motor del Ferrari de Felipe Massa a falta de tres vueltas para el final de la carrera. Una carrera que el brasileño merecía más que de sobras. Nos regaló un bonito adelantamiento en la salida de la prueba, dejando a Hamilton con un par de narices, y con una rabia que probablemente le pasó factura en forma de pinchazo.

Al final, victoria de un anodino Kovalainen, que estuvo hay sin más, corriendo con lo que le da su buen coche, aprovechándose de las desgracias ajenas. Una pena. Pero esto es así.

Espero que se acaben las desgracias para Ferrari y sus pilotos, y alcancen la regularidad que necesitan para imponerse en el mundial.

La imagen de hoy, la «recta principal» de las calles de Zaragoza, el Paseo de la Independencia, al atardecer.

Atardecer en el paseo

(Canon Digital Ixus 860 IS)

El incidente (2008)

Cine

El incidente (The Happening, 2008), 2 de agosto de 2008.

Extraña sesión de cine. Por varios motivos. Primero, porque me habían dicho que la película podía ser de miedo, que en el cine actual suele querer decir de sustos. Y no me gustan. Me lo paso mal cuando me sobresalto. Segundo, porque hacía mucho tiempo que no iba al cine un sábado por la tarde. Si ya normalmente el público de Zaragoza es comilón y hablador en las salas de cine, ruidoso en una palabra; lo de los sábados puede ser insufrible. Y así fue. Tercero, porque me había propuesto NO ir a ver esta película ante la avanlancha de malas críticas. El cine de M. Night Shyamalan me produce sensaciones muy contrapuestas, habiendo películas que me han gustado, sin llegar al entusiasmo, mientras que otras me han aburrido o me han desagradado. Y no necesariamente en el mismo sentido que la mayoría del público.

Bueno, pues dos de tres. La única de las condiciones a priori que no se cumplió fue la primera. No te asustas nada. De hecho, todo el es tan plano, desde la sucesión de acontecimientos a las interpretaciones de los actores y actrices que llega un momento que te importa un rábano lo que sucede o lo que les sucede a los personajes. He leído en algún sitio que la película tiene un cierto tufillo a las películas de fantasía o ciencia ficción de la serie B de los años 50. Puede, en algunas cuestiones. Pero aquellos filmes, en su limitación de medios, tenían una mezcla de imaginación para salvar los obstáculos derivados del limitado presupuesto y de ingenuidad en los planteamientos que las hacen muy simpáticas. Aquí no hay nada.

Evidentemente, no soy tan superficial como muchos críticos o espectadores que se sienten defraudados ante la naturaleza del macguffin que provoca la situación de la película y su desenlance. Pero para ellos si no han entendido que la naturaleza del macguffin es secundaria. Lo importante es la naturaleza de las emociones que produce en los personajes y como estas se trasladan al espectador. Y la angustia que deberíamos sentir, no la sentimos. Debieramos tener miedo. Ante una muerte cuya naturaleza conocemos pronto, terrible, sin monstruos o sustos por el miedo, autoinfligida. Pero no tenemos miedo. Los cadáveres nos dejan fríos. Y el final, que hace que el argumento tenga un carácter cíclico, no nos aterra. Nos deja con la sensación de que menos mal que no tenemos que volver a aburrirnos. Que nos vamos a bebernos unas cervecitas y a olvidarnos de la cuestión.

La interpretación no puede con el planteamiento de la película. El peso principal lo lleva Mark Wahlberg, que no consigue apañar los fallos del filme. Es un actor relativamente inexpresivo; lo cual no es malo en determinados filmes, pero muy inadecuado en un largometraje que debería trasmitirnos sensaciones y sentimientos. La acompañante, la guapa Zooey Deschanel, tiene un papel mal definido. Se supone que es un personaje en crisis, especialmente en su matrimonio, pero no nos creemos nada, no nos transmite nada. Hay niña, pero esta vez no roba la película. Otros actores, como el interesante John Leguizamo, tienen un papel demasiado limitado para influir en el resultado final del filme.

En resumen, una película fallida. Técnicamente, correctamente realizada, pero que fracasa en el objetivo de transmitirnos la angustia y los miedos que debería transmitir. Un cinco y va que chuta, con otro cinco en la dirección y un seis en la interpretación.

Buena parte del filme transcurre en la campiña de Pensilvania. La foto de hoy, no pertenece a esa commonwealth norteamericana, sino a la campiña en los alrededores de Almudévar, Huesca.

Casita en la Violada

(Canon Digital Ixus 860 IS)

De pelotas y biquinis históricos

Historia

Lo que tiene el verano es que, por muy malas que vengan dadas, siempre hay un rato para relajarse y leer noticias más fresquitas o relajadas que durante el resto del año. Los medios, tanto los tradicionales como los más modernos en internet, se ponen menos formales. Y eso está bien.

Leía hoy un blog que sigo ocasionalmente, Historias con Historia, y veo que publican una entrada dedicada a la presencia de los juegos de pelota desde la edad antigua en la vida de las civilizaciones más conocidas. Bien pues vale. La gente se entretiene corriendo detrás de una pelotita desde antaño… No hemos progresado nada. Somo más simples que el mecanismo de un nabo. Pero…

…lo que me ha parecido estupendo son las imágenes de los frescos del siglo IV de nuestra era en los que aparecen representadas unas estilizadas mozas practicando todo tipo de ejercicios ¡¡¡en biquini!!! O algo parecido. Vamos, que sólo les falta aparecer haciendo pilates. No dejéis de verlos en la entrada.

La foto de hoy, 1 de agosto, ¿pues que va a ser? Una playita de esas que se llenarán hasta arriba de urbanitas huyendo de sus anodinas vidas. Esta tan mona, con muelle recreativo y todo, está en Sopot, Polonia.

Muelle de Sopot

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM, combinación de tres imágenes)

De unos 2.000 a 6.713.708.102 (a las 17:36 de hoy)

Ciencia

Siempre me ha gustado el tema de la evolución humana. Creo que es muy ilustrativa de lo que realmente somos, y no de los que en nuestro engreimiento creemos ser, como especie.

En una entrada publicada en Microsiervos sobre The Genographic Project, me encuentro con un enlace a National Geographic, donde puedo leer un pequeño artículo sobre las conclusiones que va ofreciendo el estudio genético de las poblaciones. En estos momentos se sitúa la aparición de nuestra especie, Homo sapiens, en hace unos 200.000 años. El comienzo de su expansión por todo el globo se sitúa en algún momento hace unos 60.000 años. Lo cual deja un intervalo de tiempo de 140.000 años en los que la especie humana moderna fue una especie exclusivamente africana.

El artículo nos habla de varias cuestiones, pero la que más me ha llamado la atención es que las tremendas sequías que se produjeron en África hace unos 150.000 años pudieron reducir la población total de la especie humana moderna a unos 2.000 individuos. Estuvimos a punto de extinguirnos por la dureza implacable de la que puede ser capaz la cuna de nuestra especia. y sin embargo, según Word POPClock Projection, en el momento de empezar a redactar esta entrada la población se estimaba en 6.713.708.102 personas. Y en los doce minutos que llevo editándola ha aumentado en 1.850 individuos. Casi el tamaño de aquella población que penosamente se arrastraba por la reseca sabana africana.

Habrá gente a la que esto no le diga nada. O muy poco. Pero a mí me da que pensar. Y estamos provocando unas nuevas condiciones climáticas que nos pueden llevar otra vez a un grave riesgo de extinción… ¿Saldremos de ésta como nuestro antepasados de 1.500 siglos atrás?

En la imagen de hoy,… seres humanos… ¿modernos? Sí, en el sentido biológico; de lo que trata el artículo. En lo sociológico o ideológico,… pues cada uno tendrá su opinión. Todas respetables. En Cracovia, Polonia. En cualquier caso, fotografía ya publicada con antelación, pero con un nuevo tratamiento del color y el contraste de la fotografía.

Judios ortodoxos

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

Trasteando un rato con el Photoshop

Fotografía personal, Viajes

Semana de trabajo después de las vacaciones, semana liada. No falla. Pero esta tarde me he relajado un rato con algunas de las fotos del viaje a Polonia. Al mismo tiempo, explorando alguna técnica photoshopera, para ir aprendiendo más cosas.

Hoy ha tocado simular los procesados cruzados de diapositivas en la química C41. Es un tema que no tengo nada dominado. Siguiendo las sugerencias que aparecen en una página cuya dirección no he guardado. ¡mecachis! Menos mal que he grabado una acción en el photoshop para poder repetirla.

En fin. Os dejo un para de ejemplos. Gente charrando a orillas del Vístula junto a la colina Wawel en Cracovia. El resultado final depende mucho del original. Pensaba que los resultados iban a ser más homogéneos. Seguiremos investigando.

Dialogo cara a cara

Diálogo en rojo

(Ambas fotos, Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM)

Escondidos en Brujas (2008)

Cine

Escondidos en Brujas (In Bruges, 2008), 22 de julio de 2008.

¡Qué difícil es encontrar una película interesante en las carteleras de verano! ¡Qué difícil también que una combinación de guion inteligente, buena dirección e interesantes interpretaciones adornen un producto cinematográfico estrenado en la época estival! Y sin embargo…

Cuando hace unos meses ví el tráiler de este filme en una sala de cine, no me llamó especialmente la atención. La verdad es que se presentaba como una comedieta al uso, con el agravante de que su estreno se anunciaba para el verano. Pero las críticas se presentaban favorables, y a falta de mejor opción, nos dirigimos a ver el largometraje en cuestión.

La película, dirigida por Martin McDonagh, es absolutamente multifacética. Comienza siendo un comedia. No una comedia histriónica como muchas que se hacen ahora. Es una comedia tranquila, sutil. De las que te producen una sonrisa más que la carcajada. Vamos conociendo a los protagonistas, dos sicarios a sueldo, interpretados por Colin Farrell y Brendan Gleeson, desplazados a la bonita y turística ciudad de Brujas, Bélgica, por un motivo que desconocemos. Conocen gente. Poco a poco sabemos más de ellos, y poco a poco, conforme recibimos la información la película se transforma. Las piezas van encajando, inteligentemente, el filme se convierte en una película de intriga, de acción, finalmente, un drama. Hay momentos clave. La introducción del tercer protagonista, un mafioso interpretado por Ralph Fiennes, servirá para dar el adecuado giro a la trama, para insuflarle un nuevo ritmo y para conducir el filme a un adecuado desenlace.

La interpretación es excelente, especialmente por lo que se refiere a Gleeson y Fiennes, dos actores de por sí sólidos habitualmente. Farrell, que normalmente me gusta menos, cumple sin problemas, aunque te da la impresión de que este papel ya se lo has visto hacer. Tiene menos matices. Hay una serie de secundarios que aparecen de fondo y que no afectan al nivel global, salvo por el hecho de que el doblaje en castellano que le han puesto a la chica florero de la película, interpretada por la guapa francesa Clémence Poésy, es absolutamente nefasto.

Desde mi punto de vista, una película absolutamente recomendable, con una frescura poco habitual actualmente en el cine. Un producto británico que gustará al espectador que no se conforme con cualquier cosa. Quizá aquellos que gustan de los efectos especiales, del humor grueso, de los productos descerebrados emitirán opiniones del tipo «empieza muy lenta», «cuesta cogerle el tranquillo» o cosas por el estilo. Pero ni caso, quien sepa escuchar podrá disfrutar desde el principio.

Yo le pongo un ocho, con la misma nota en interpretación y un siete en la dirección.

Y la imagen de hoy, pues de Brujas, ¿de dónde si no? Una ciudad muy bonita pero muy agobiante por su casi exclusiva dedicación al turismo. Llena de gente, de tiendas para turistas y todas esas cosas. Supongo que la acción de la película la sitúan en el período navideño para evitar el follón que hay en verano.

(Canon EOS 100; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM probablemente)

Publicando en Lulu

Fotografía personal

Desde hace unos años, tengo la costumbre de trasladar una selección de las fotografías que tomo al medio impreso. He utilizado varios medios; los servicios de impresión de Apple, Fotoprix, Blurb, y sobretodo, más frecuentemente por la calidad de los mismos, los libros de MyPublisher. Sin embargo, algunos de estos servicios son poco flexibles a la hora de dar forma a los libros.

Me quedaba por probar la calidad de los servicios de impresión de Lulu. Lulu es un servicio orientado a la autoedición y autodistribución de publicaciones por parte de los propios usuarios. No está específicamente orientado hacia la fotografía, pero esta también cabe en el sistema. Lo que hasta ahora no he probado es la calidad que proporciona. Sí me consta que es mucho más flexible respecto a los formatos y las posibilidades de maquetar el trabajo.

He decidido hacer una primera prueba, y he publicado un pequeño porfolio con fotografías en blanco y negro tomadas en el Campo de Concentración de Auschwitz en mis pasadas vacaciones por Polonia. Podéis acceder al mismo en el siguiente enlace.

Como podréis ver, el porfolio se puede descargar en formato PDF de forma gratuita, y se puede comprar también una copia impresa. En esta prueba, el precio que aparece sólo incluye los gastos de impresión. Además hay que añadir los gastos de envío. Yo no me llevo absolutamente nada, aunque podría haber establecido un beneficio comercial para mí. No es cuestión. Yo me gano la vida de otra forma. En un par de semanas espero poder contaros la calidad de la copia impresa. Esta tiene un tamaño aproximado de 21,5 cm x 21,5 cm. Si alguno se anima,… ya me lo contará.

La imagen de hoy, ya os podéis imaginar de donde procede.

Auschwitz-Birkenau - V�as ferroviarias desde la torre central

(Canon EOS 40D; EF 28/1,8 USM)

Sorpresiva aparición del Monstruo de Espagueti Volador

Ciencia, Política y sociedad

Creo recordar que alguna vez he comentado en estas páginas, o en su versión anterior, que si yo hubiese de pertenecer a alguna religión sería al Pastafarismo,

¡Oh, Tallarines que estáis en los cielos!

También en alguna ocasión he mencionado que profesionalmente estoy vinculado al proceloso mundo de la sanidad. Esto conlleva que una de mis fuentes bibliográficas a la hora de ilustrarme como profesional sea PubMed, servicio de bases de datos bibliográficas de la U.S. National Library of Medicine y de los National Institutes of Health, ambos instituciones públicas del otro lado del charco.

Pues hete aquí que he ido a realizar una búsqueda de información sobre un tema de interés profesional, y en la página de inicio de PubMed, me encuentro con la siguiente imagen.

¡Que me aspen si lo que aparece en la esquina superior derecha del recuadro verde no es otra cosa sino una representación iconográfica de Su Santidad Tallarinesca!

Casi me extraña ver un guiño en favor de quienes propugnan la clara diferenciación entre lo que es ciencia y lo que es religión o superstición en un página que depende de la administración federal norteamericana, dominada por los republicanos, tan cerriles ellos a la hora de mezclar churras con merinas. Pero bienvenido sea.

En la imagen de hoy, fieles adoradores de Su Tallarinesca Santidad, loándole en los restaurantes del Rynek Glowny de Cracovia.

Rynek Glowny - Cracovia

(Fujifilm Finepix F10)

Lecturas de vacaciones – Ciberiada y Una mujer en Berlín

Literatura

Terminan hoy mis vacaciones. La primera y más sustanciosa parte de ellas. Tres semanas repartidas en dos tercios de viaje y un tercio de asuntos domésticos y dolce far niente. La vida contemplativa. Qué bien viene de vez en cuando. Y con la vida contemplativa, la ocasión de leer de forma más reposada.

En estas vacaciones han caídos dos libros; Ciberíada de Stanisław Lem y el anónimo Una mujer en Berlín. Dos libros muy distintos en el género, en el fondo y en la forma.

El primero de ellos me lo llevé de viaje a Polonia. Tengo la costumbre de intentar que la lectura que me llevo a los viajes tenga que ver de una forma u otra con el lugar donde viajo. Y en esta ocasión, la elección recayó sobre Ciberíada, una de las obras más conocidas del más famoso escritor polaco de ciencia ficción, Stanisław Lem. Nos cuenta las aventuras de Trurl y Klapaucio, dos constructores que van recorriendo la galaxia ofreciendo sus servicios por doquier, y metiéndose en unos líos considerables de los que siempre salen más o menos airosos. No es ciencia ficción dura. No hay una plausibilidad científica en las cosas que suceden, aunque refleja un notable interés por la revolución cibernética que el autor supone con buen criterio que está a punto de producirse. El libro, por ponernos en situación, es de 1967, momento en el que todavía no se había desarrollado como hasta el momento el mundo de los ordenadores. También es un libro que reflexiona sobre las virtudes y los defectos del ser humano, y especialmente sobre la búsqueda de la felicidad, eso sí, por medios bastante extravagantes. Es un libro entretenido, siempre y cuando estés dispuesto a admitir variantes imaginativas sobre los trillados caminos de la ciencia ficción.

El segundo libro lo he leído en la última semana. La verdad es que me ha durado poco. Me enganchó. Lo cogí con interés. Una mujer en Berlín es un diario autobiográfico escrito por una editora y periodista alemana entre el 20 de abril y el 22 de junio de 1945 en Berlín, durante la invasión soviética de la capital alemana y las semanas que siguieron al götterdämmerung nazi. El libro se publicó de forma anónima, ya que una de las cuestiones que más marca el contenido del diario es las violaciones repetidas que sufrieron las mujeres alemanas por parte de los soldados del ejército soviético. Entre las mujeres violadas en repetidas ocasiones, la propia autora del libro. Sin embargo, a pesar de la barbarie que nos cuenta, el estilo de la redacción consigue mantenerse relativamente frío. Muy descriptivo. Y evidentemente, la autora se pone de parte de las mujeres que en su conjunto quedan definidas como las auténticas heroínas en la demencia de la guerra. No obstante, permanecer en consideraciones sobre el aspecto más morboso del relato no nos debe confundir. El diario es un estupendo relato de un ambiente y de unos hechos que quizá no han sido contados y difundidos lo suficiente. El miedo a morir, el miedo al hambre, el miedo al otro; todo ello mezclado con ejemplos de solidaridad ciega o interesada. No hay reflexiones de naturaleza política. La autora, que claramente no pertenece al partido nacionalsocialista, no define con claridad su posición política. Simplemente, se limita a ser una observadora de una realidad. La escritura del diario, casi con toda seguridad, le sirve también como escape a la barbarie que la rodea. En general, me parece un libro recomendable.

Con posterioridad a su lectura, he averiguado que la segunda edición en Alemania, de la que es traducción la que yo he leído, sólo se produjo tras la muerte de la autora, que ante la frialdad y las críticas negativas que recibió en su primera edición en los años 50, se negó a que se volviera a publicar en vida. En la actualidad, el libro parece haber tenido una acogida mucho mejor, probablemente porque la distancia sobre los hechos acontecidos, el progresivo mejor papel de la mujer en la sociedad y el cambio en las condiciones políticas lo han permitido. Incluso conocemos ya quién fue la autora. Y como no creo que nada de lo que narra sea un oprobio para su honor, todo lo contrario, diremos quién fue. La periodista alemana Marta Hillers.

Al igual que Berlín quedó destruida por la guerra, también lo fueron muchas de las ciudades que he visitado en mis vacaciones. Afortunadamente, se ha reconstruido con fidelidad partes de sus cascos históricos, para que podamos disfrutar de cómo fueron. Como el bello Rynek de Wrocław, durante la guerra la alemana Breslau, totalmente destruida en los últimos meses del conflicto bélico. Fue una de las últimas ciudades alemanas en rendirse; lo hizo seis días después que Berlín, y sólo un día antes de la rendición incondicional alemana. Alguna de las personas que salen en el libro son refugiados de la región de Silesia, donde se encuentra esta hermosa ciudad.

Rynek - Wroclaw

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

Gente de mala calidad (2008)

Cine

Gente de mala calidad (2008), 17 de julio de 2008.

En los últimos tiempos, ir a ver cine español se ha convertido en un actividad de riesgo. Hace unos años, era una delicia ir a ver cine patrio. Si bien la cantidad no era mucha, era fácil encontrar productos de buena calidad. Buenos actores y actrices, también.

En estos momentos, tengo la impresión de que se ha producido un cierto cambio generacional. Y creo que no ha sido para bien. Se han diversificado los temas, es cierto, pero no necesariamente ha aumentado el interés de las propuestas. Con toda la avalancha de cine de terror que viene del otro lado del charco y de Asia, ¿a qué viene la moda de hacer «pelis de miedo» por aquí, saliendo productos relativamente cutres en comparación? Ya me suelen parecer cutres los de los países con tradición…

Y otra impresión… Hay un nuevo «landismo» en España. El «landismo» fue aquella infumable colección de películas cutres, en los años 70 y 80, muchas veces protagonizadas por Alfredo Landa, en el cual los españolitos aparecíamos como verdaderos cretinos. Pues bien, hoy en día existe un fenómeno similar, basado en actores que se han popularizado en la televisión, y que se suelen caracterizar por hacer de idiotas. El ejemplo más claro es Fernando Tejero. Y a mí, esta sensación de que el cine español, cuando se queda sin ideas, se dedica a tratarnos a los españoles de tontos, nunca me ha gustado. Nada.

En la película que hoy nos ocupa, dirigida por Juan Cavestany, tenemos a algunos representantes del «neolandismo». La película pretende tener un tono serio. Alterna entre la comedia negra y el drama, sobre un conjunto de personajes, todos ellos clasificables como fracasados o pringados. Desde mi punto de vista es intentar dar un poco de empaque a la idea básica de lo que he definido como «neolandismo».

Pero desde mi punto de vista, no sale bien. No me siento identificado con este conjunto de personajes, inadaptados sociales con aspecto normal, y que creo que no representan a esta sociedad. Que es mucho más rica y sutil. Incluso en sus estratos más desfavorecidos.

La interpretación… Pues hay gente con capacidad, pero el filme no da para más. Los más dados a la cosa cómica fracasan totalmente al intentar dar un tono de seriedad a sus papeles. Los más solventes se diluyen en la obra coral, cayendo en la mediocridad global.

Hablan de la crisis del cine español. Siempre, las crisis en el cine, tienen un trasfondo como crisis de ideas y de contenidos. Y esto no ha dejado de ser así. Yo a este filme no le doy más de un cinco. Con la misma nota en dirección e interpretación.

Respecto a la imagen de hoy, en la Polonia que he visitado en estas vacaciones he visto elementos socialmente preocupantes. El empleo basura parece estar a la orden del día y, por ejemplo, no son escasas las personas que se dedican a sostener un cartel anunciador en la calle. Como esta que mata el aburrimiento del quehacer leyendo un libro, en las calles de Cracovia.

Empleo basura - Cracovia

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

Por fallos constantes en el acceso a IMDb, esta entrada no tiene de momento los correspondientes enlaces a los distintos personajes y películas citadas.