[Libro] El invencible – Stanisław Lem

Literatura

Me encontré de oferta hace un tiempo esta novela del maestro polaco de la ciencia ficción, Stanisław Lem (léase stanisuaf lem). No recordaba haberlo leído y lo cogí. Luego tardé un tiempo en leerlo. Siempre se colaban con preferencia otras lecturas. Hasta que hace unas semanas decidí que ya tocaba. Me pasó una cosa. Cuando comencé a leerlo, de repente, sentí como si me fuese familiar. No sería la primera vez que he leído un libro pensando que era la primera vez y luego me he dado cuenta de que ya lo había leído con antelación. Incluso con libros que me han gustado, como el reverenciado en los enlaces anteriores. Sin embargo, conforme avancé la historia, me resultó menos familiar… con lo que,… no sé. Desde luego no está reseñado en el Cuaderno de ruta con antelación. Pero puedo haberlo leído en mi juventud, cuando era ávido lector de aventuras espaciales.

Polaco el escritor de la novela, nos paseamos por Varsovia, con vistas al «Palacio de la Ciencia y la Cultura», construido a imagen y semejanza de la estalinista Universidad Lomonosov de Moscú.

.

Hay un género dentro de la ciencia ficción que se ha hecho relativamente popular en las últimas décadas. O no tan últimas, si consideramos Alien como un antecesor claro que ha inspirado tantas otras historias. Sí. Hablo de las amenazas ocultas en la exploración espacial, bien en forma de monstruos aterradores, como el ya mencionado, bien por formas biológicas carentes de inteligencia, pero muy agresivas. Y así, la historia de una tripulación amenazada por una de estas amenazas biológicas o pseudobiológicas es casi un clásico. Y a eso se enfrentan los tripulantes de la nave espacial El invencible. Narrada desde el punto de vista del primer oficial de la nave, esta ha aterrizado en un planeta en el que se perdió una gemela que iba de exploración. La encontrarán, con la tripulación muerta, menos un hibernado, que ha perdido la capacidad de razonar y tiene la mentalidad de un niño pequeño. Pronto observarán que la biología del planeta se limita a los mares. En tierra, algo compitió contra los seres biológicos. Una evolución de las máquinas que un antigua civilización ya desaparecida alguna vez construyó. Y la tripulación de El invencible corre el riesgo de sufrir los ataques de estos seres no biológicos, no inteligentes, pero evolucionados y agresivos.

El concepto de vida tiene muchas definiciones. Pero hay dos que me gustan, una desde el punto de vista desde la termodinámica, y otra la que aplica de forma operativa la NASA para sus misiones. Ambas están mucho más relacionadas de lo que a los más profanos en ciencias les parecerá. Citando la Wikipedia, «termodinámicamente, la vida ha sido descrita como un sistema abierto que utiliza gradientes en su entorno para crear copias imperfectas de sí mismo. Otra forma de expresar esto es definir la vida como un sistema químico autosostenido capaz de someterse a la evolución darwiniana». Pues bien, Lem explora en esta novela de 1964, sesenta años hace, el concepto de sistemas capaces de sufrir una evolución de carácter darwiniano, pero no basados en sistemas químicos autosostenidos, sino en otros tipos de procesos físicos. Y hace todas esas décadas ya exploraba conceptos de nanotecnología y de máquinas minúsculas adaptables y reconfigurables según las necesidades del sistemas. Elucubraciones de ciencia ficción dura, a las que se asocia la angustia de una misión que no acaba de ir bien… que corren el riesgo de que acabe mal, muy mal.

Lem es un valor seguro. Me da igual si tal vez leí o no leí esta novela en mi juventud. Lo que estoy segura es que, años más tarde, probablemente esté en mejores condiciones para comprender el alcance y la profundidad de la propuesta del escritor polaco que cuando tenía 20 años. En el intervalo de tiempo que media, he leído y estudiado mucho que me permite tener una visión más amplia y completa de lo que narra este libro, más allá de la aventura en la que la mayor parte de los lectores quizá se queden. Muy recomendable.

[Libros] Dead Dead Demon’s Dededede Destruction – Inio Asano

Literatura

Cuando terminó la serie de animación basada en esta serie de manga, ya hice un amplio comentario sobre esta obra. Aunque más desde la perspectiva de la producción televisiva que de la serie literaria. Sí. Literaria. El cómic, la historieta, los relatos gráficos, las novelas gráficas, el manga… como lo queráis llamar, también es literatura. El guion es tan importante como la ilustración. También conviene… deben… estar bien escritos. Y podemos asegurar que Inio Asano, el autor de esta serie, es un magnífico escritor. En aquellos momentos iba por la mitad de los doce tankōbon (単行本) de los que consta. Ya he terminado la serie completa. Y sí, me reafirmo. Siendo muy muy buenos tanto el manga como el anime, el manga es superior.

En cualquier caso, el anime es bastante fiel al manga, aunque hay algunas diferencias. El episodio 0 del anime, que sirve como prólogo, es el final del manga. Y la resolución de la historia es diferente, siendo más optimista la de la serie de animación. Resumamos la historia.

Un 31 de agosto cualquiera una gigantesca nave espacial, la «nave nodriza», aparece sobre la bahía de Tokio y se queda estacionada girando lentamente sobre la metrópolis japonesa. Y en el mundo en general, pero en Japón y Tokio en particular, las gentes tienen que adaptarse a una nueva normalidad. Y entre las gentes, un grupo de adolescentes, que tienen que seguir con sus vidas cotidianas. Con sus estudios, sus amistades, sus amoríos, sus indecisiones, sus problemas familiares… Y mientras, políticos, prensa, ejército, de Japón y de otros países, comienzan una carrera de hipocresía en la «lucha» contra los «invasores», unos «invasores» que tienen un aspecto que es cualquier cosa menos amenazante, y que en ningún momento dan muestras de agresividad, aunque son constantemente cazados y aniquilados cuando abandonan la nave nodriza. Una nave con problemas, que se deteriora claramente, hasta que tres años más tarde llega otro 31 de agosto, y llega el apocalipsis, o el fin del mundo tal y como lo conocíamos.

Ya comentaba en la entrada a propósito de la serie de animación que los temas son diversos. O el género al que pertenece la serie. Ciencia ficción, recuentos de la vida, un canto a la amistad entre las dos protagonistas y las gentes que les rodean, una historia de amor encubierta (aunque la serie queda más como una historia de amistad). O bien una dura sátira contra los modos y las trazas de los seres humanos, de los políticos (al loro con el alter ego de Donald Trump), de las empresas… de la civilización humana en general. La serie de manga es algo más áspera y dura que la serie de animación. No por mucha ventaja, pero tiene un punto más de pesimismo. Y de genialidad. Teniendo en cuenta que 2014, y ante el «riesgo apocalíptico», Asano ya adelantó que la preocupación de las amas de casa iba a ser acaparar papel higiénico,… como sucedió en 2020 durante los confinamientos por la covid-19.

La serie tiene tres partes. Una primera parte en la que acompañamos a las protagonistas en su vida cotidiana como estudiantes de instituto o de primer año de universidad. Una parte basada en el relato de lo cotidiano,… si no fuera por la anomalía de la presencia extraterrestre sobre sus cabezas y entre ellos. La segunda parte es la cuenta atrás hacia la catástrofe global, en la que además conoceremos los acontecimientos del pasado, o que se dieron en una realidad alternativa, y que provocaron la situación actual en la que se encuentra el mundo. Y finalmente, ese epílogo final, en el que el padre de Kadode, una de de las chicas protagonistas, toma el protagonismo, ha sido un gran ausente durante el resto de la serie, y busca la resolución de los problemas de/con su hija. Y de paso… del mundo. Ya he dicho que la resolución no es igual en la animación y en el manga. Y el manga es algo más pesimista o indefinido.

En cualquier caso, he disfrutado mucho de esta lectura. Un serie de manga tremendamente inteligente, muy actual, muy certera en sus diagnósticos sobre las sociedades humanas y sobre el mundo en el que vivimos, y al mismo tiempo muy entrañable, con personajes con los que sentimos real empatía, con quienes nos emocionamos. Un producto engañoso ya que detrás de su apariencia de producto para adolescentes y jóvenes adultos, es una reflexión muy adulta, válida para todos los públicos con una suficiente madurez para afrontar las duras consecuencias de lo que se narra. Muy recomendable. Aunque los prejuicios hacia el género (sea cual sea como lo definamos, manga, ciencia ficción…) hará que la mayor parte de la población no lo considerará nunca como una opción de lectura. Los mangas son «cosa de críos y adolescentes»…. dirán.

[Libro] The last emperox – John Scalzi

Literatura

Termino con esta tercera entra la trilogía de La Interdependencia de John Scalzi. Tras un primer libro que me pareció ingenioso y divertido, pasamos a una segunda entrega que se quedó en entretenida, perdiendo en parte la gracia del factor novedad y en parte porque se centra en unas intrigas que se separan de lo importante del asunto, el análisis a través de la ficción de los sistemas plutocráticos, a veces falsamente democráticos, y los diversos ingenios que utilizan los escritores de ciencia ficción que se dedican a la aventura espacial, para resolver los «problemas» que genera para el ritmo narrativo el hecho de que la luz se arrastra por el Universo a la desesperantemente lenta velocidad de 299 792.458 kilómetros por segundo, en el mejor de los casos, es decir, en el vacío. Como ya comenté con la segunda parte, las traducciones al castellano de las obras de ciencia ficción, y otros géneros, últimamente son relativamente mediocres. Por ello, en esta última entrega, opté por la versión original en inglés, algo a lo que voy a tender cada vez más.

La dinastía reinante en «La interdependencia» es de origen chino, los Wu, por ello, para ilustrar esta entrada, me voy a uno de los impresionantes mausoleos de la dinastía Ming, en este caso en Nankín, antigua capital china. Nankín significa «capital del sur» (南京, Nánjīng), mientras que Pekín es «capital del norte» (北京, Běijīng).

.

Habíamos dejado a la emperox Grayland II/Cardenia Wu de La Interdependencia resolviendo un intento de golpe de estado, que supuso la detención de la tercera parte de las personas influyentes en el sistema. Pero su principal rival, Nadashe Nohamapetan, escapó y sigue siendo peligrosa. Mientras, su científico preferido, y amante, sigue buscando una solución al colapso de las rutas que permiten el viaje interestelar y la supervivencia de esta civilización humana. Pero los peligros políticos existen. Una nueva conspiración para derrocarla está en marcha. Y parece una amenaza seria, aunque la dignataria no está indefensa ni mucho menos. Pero sabe que desenmascarar esta conspiración no servirá más que para poner en marcha la siguiente. Detener un intento de asesinato es poner la cuenta atrás para el siguiente. Y es necesario abrir el círculo vicioso. Aunque suponga hacer sacrificios. Hay que poner en marcha una solución definitiva a la inestabilidad, y dar garantías a la que realmente será la última emperox para que pueda gestionar la crisis.

No perderé mucho tiempo en el comentario. Porque sería repetirme sobre mis apreciaciones del segundo volumen. Aunque creo que este último volumen tiene algo más de ritmo y de interés que el anterior. Ciertamente, da más protagonismo a uno de los personajes secundarios, la malhablada y gran aficionada a los juegos de cama Kiva Lagos, que se ha convertido en una de sus personas de confianza. El capítulo de dedicado a la cautividad de esta en cierta nave espacial es realmente de lo más entretenido, me ha recordado a uno de los volúmenes más divertidos de la serie Astérix el Galo. En resumen, estamos ante una lectura entretenida, pero no tan brillante como prometía el primero de los libros de la trilogía. Incluso algunos aspectos del cierre de la crisis son cuestionables. Y no vamos a hablar de la existencia de un deus ex machina… porque el deus ex machina es parte del argumento desde el primer volumen, adquiriendo más importancia conforme avanza la trama, así que en realidad no se puede considerar un deus ex machina en el sentido de ser un malhadado recurso argumental, aunque casi.

Dicho lo cual, el conjunto de la trilogía es entretenido. Y puede ser una lectura recomendable para una situación de relax, o para circunstancias en las que una lectura que exija más concentración y atención no sea posible. Por ejemplo, como ha sido el caso, para leerla en los trenes y aviones que en los últimos tiempos me han desplazado de un lugar a otro de la geografía nacional o mundial. Este libro lo leí entre el viaje de vuelta en tren desde Sigüenza a Zaragoza, y el viaje de ida a Singapur.

[Cine] Megalopolis (2024)

Cine

Megalopolis (2024; 50/20240928)

Otra película pendiente de comentario vista antes de salir de viaje de vacaciones, en una matinal de sábado. Una película que llegaba acompañada de polémica y división de opiniones, un proyecto muy personal de Francis Ford Coppola, que sufrió muchas vicisitudes hasta que se hizo realidad, en las cuales no voy a entrar, y que antes de estrenarse pasó por diversos festivales, generando una división de opiniones notable entre la crítica, y aventurando un posible pinchazo en la taquilla, como así parece que ha sucedido. Una película relativamente larga, de dos horas y cuarto algo largas, y que podría haber sido más larga todavía, dado que hubo mucho metraje rodado.

Coppola nos lleva a una Nueva York alternativa, bajo el nombre de Nueva Roma, inspirada por la inestabilidad de la Roma republicana en sus últimas décadas, en la que las instituciones republicanas fueron amenazadas constantemente por la corrupción, la crisis económica, y las amenazas golpistas de dictadores de origen militar o apoyados por los militares, tanto entre los patricios como entre los plebeyos, de tono más populista estos. En concreto, se inspira la historia en los enfrentamientos entre Cicerón y Catilina, aunque el argumento que plantea Coppola no reproduce la famosa conspiración de Catilina contra la República. Algo que hubiera sido muy complejo, ya que nunca tendremos certeza de los que sucedió por aquello de que la historia la escriben los vencedores, y todos los relatos fueron sesgados y afines a Cicerón, así que muy contrario a Catilina. Aquí nos encontramos que Cicerón (Giancarlo Esposito) es el alcalde de la ciudad, un pragmático dispuesto a hacer compromisos para que las cosas funcionen aunque sean con deficiencias, y con un cierto grado de corrupción. Mientras, un torturado Catilina (Adam Driver), por la muerte de su esposa de la que fue acusado por el primero, y con la capacidad para parar el tiempo, tiene visiones de una Roma distinta, más estética, más artística y más equitativa y pensada para sus gentes. Pero el entorno que les rodea es de intereses contrapuestos y corruptos, lo que amenaza el gobierno de uno y las visiones de futuro del otro. Un elemento, Julia (Nathalie Emmanuel), la hija de Cicerón, podrá servir de puente, cuando se enamore y se case con Catilina.

La película ha suscitado las reacciones tan contrapuestas, en mi humilde opinión, más por las polémicas que han rodeado su rodaje, su promoción y su distribución que por sus cualidades cinematográficas. Obviaré esas polémicas y me centraré en la historia que nos cuenta, la forma en que nos la cuenta y en el trabajo interpretativo.

Basar la historia en la República Romana tardía es complejo. Establecer paralelismos entre ese periodo de la historia en la que la pequeña y expansiva república mediterránea se transforma en un imperio de ámbito casi continental, y la evolución de los Estados Unidos que surge de la ilustración como una república con valores democráticos, pero que acaba convirtiéndose en una potencia global, con las dosis de corrupción moral y política que acompañan a ambos, es complejo. Los estadounidenses siempre han sentido una cierta fascinación por Roma, y son muchos los que se han comparado con las principales figuras de la Roma republicana. Pero es arriesgado. Las semejanzas me parecen cogidas por los pelos. Los Cicerón y Catilina históricos pueden tener muy poco que ver con los de la película. Más cuando el Catilina original pasó a la historia como un villano golpista (ya he mencionado lo de la historia escrita por los vencedores), mientras que el Cicerón original ha pasado a la historia como una figura de prestigio, de la élite de la República tardía. No son esos los papeles que representan sus alter ego de la ficción de Coppola. Es complicado. Y es complicada esa tesis de fondo de que el arte y la belleza acompañan los valores de equidad y justicia, tal y como las plantea Coppola a través de su Catilina de ficción. Por lo tanto, la tesis planteada por Coppola y su reflejo en el argumento de la película no me parece que quede totalmente resuelto, y presenta diversas goteras.

Donde la película destaca, y a veces abruma, es en un representación visual. Coppola plantea un espectáculo visual llamado a impactar y a dejar una herencia de lo que es su visión artística y cinematográfica, que a veces acompaña bien, y otras no tan bien, a la historia. Es peligroso confiar en las formas y en el espectáculo lo que no está bien hilado en el concepto y la historia que estamos contando. Y eso que la película tiene un activo importante, y es el buen trabajo, en mi opinión de sus intérpretes. Incluso si en ocasiones no está claro el camino que llevan sus personajes. Pero me parece que el esfuerzo es destacable. El reparto es muy amplio para mencionar a todos los que participan de forma destacada. Pero el trío protagonista actúa con solvencia.

Globalmente creo que la película sólo puede merecer un juicio duro desde el punto de vista de las pretensiones con las que se presenta; un espectáculo magno con una tesis política, testamento de la visión de su director. Y no llega a cumplir con esa misión. El desequilibrio entre virtudes y defectos afecta a esas pretensiones de forma grave. Pero no podemos negar algunas cuestiones, sin esas elevadas expectativas, la película es una producción muy interesante. Tiene ideas interesantes, tiene momentos interesantes, tiene atractivo visual, tiene buenas interpretaciones. Lo que falla es la integración. Y en algunos momentos falla la metáfora. Pero no creo que sea la calamidad que muchos han visto ni mucho menos, al contrario, creo que es un producto cinematográfico que merece la pena contemplar, incluso si sus defectos puedan dar la sensación de que es un producto fallido, al menos hasta cierto punto.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[TV/Libros] «Dededede Destruction»… en serie de televisión o de manga

Literatura, Televisión

A finales de septiembre terminó la temporada de verano de las series de animación japonesas. Esto va por trimestres, con temporadas de doce o trece episodios, aproximadamente, uno por semana, aunque algunas se prolonguen durante dos trimestres. O alguna comience a mitad de temporada y termine al final de la siguiente, como la que comentaré hoy. Ya comenté alguna de ellas, de las que terminaron antes. Y me quedan unas cuantas para ir comentando con el tiempo. Pero lo que sí que puedo decir es que hecho de menos la estupenda temporada de invierno, la del primer trimestre del año, en la que hubo algunas series realmente muy buenas. Ha habido muchas cositas muy entretenidas, majas, desde entonces,… pero nada como aquellas. Salvo quizá… la que comento hoy. Que sin embargo no parece haber tenido el impacto buscado en el público.

Shinjuku - Tokio, Japón

La serie en cuestión es Dead Dead Demon’s Dededede Destruction [デッドデッドデーモンズデデデデデストラクション], con el título original en «inglés». El que se atreva que lo traduzca; para entenderlo hay que ver la serie estando muy muy atento o, mejor todavía, leer el manga. El manga me lo han dejado. Y en el momento en el que escribo esto voy por la mitad; seis de los doce tankōbon (単行本) de los que consta. Así que mi comentario de hoy se centrará en la historia tal y como se cuenta en la serie de televisión. Que en lo que entiendo hasta el momento es muy fiel al manga. Aunque en lo que entiendo hasta el momento, siendo los dos muy muy buenos, el manga es superior. Pero eso ya lo comentaré en su momento.

¿A qué género pertenece la serie? ¿A la ciencia ficción? Al fin y al cabo, trata de lo que sucede cuando llega una «invasión» extraterrestre a la Tierra. Exactamente, a Tokio. O, ¿son recuentos de la vida cotidiana de sus protagonistas, las dos adolescentes Ōran Nakagawa, alias Ontan, y Kadode Koyama? Tal vez, si lo miramos de otra forma, es un canto a la amistad entre las dos protagonistas y las gentes que les rodean. ¿Una historia de amor encubierta… o no tan encubierta? O, quizá, todo esto es el envoltorio de una dura sátira contra los modos y las trazas de los seres humanos, de los políticos, de las empresas… de la civilización humana en general. En cualquier caso, lo que sabemos desde el episodio 0, es que un «buen» día, tras varios de años con una gigantesca nave alienígena de cinco kilómetros de diámetro flotando sobre Tokio… el apocalipsis llega. Y a continuación vienen diecisiete episodios más para contarnos como sucede la cosa.

Shibuya - Tokio, Japón

Me dicen que el autor del manga, Inio Asano, es un pesimista de mucho cuidado. Bueno… ya comentaré más despacio la cuestión cuando comente el manga. Lo que sí diré es que este es un ejemplo claro de por qué no hay que dar por supuestas ciertas cosas en el mundo de la animación japonesa. Con adolescentes con protagonistas, daría la impresión de que es el típico ejemplo de animación para un demográfico muy determinado. Pues bien, los temas que trata la serie son muy muy muy muy adultos, desde muchos puntos de vista. Eso sí, están tratados para «todos los públicos», para que los entiendan los adultos, los adolescentes, o quien sea. Realmente, muy recomendable.

Akihabara - Tokio, Japón

[Libro] El imperio en llamas – John Scalzi

Literatura

Lectura de tono ligero propia de la época veraniega, se supone, aunque yo nunca me he fijado en ese tipo de cosas. Si me apetece algo ligero, lo leo sea cual sea la época del año. Si me apetece algo con más enjundia,… pues los mismo. En cualquier caso, decidí a mediados de julio seguir con la serie de La interdependencia de John Scalzi, dado que con el primer volumen de divertí bastante. Con la esperanza que siguiese en el mismo tono. Y no se cumpliese el dicho aquel de que «Nunca segundas partes fueron buenas». Veamos pues cómo ha evolucionado la crisis de ese imperio plutocrático que Scalzi denominó La interdependencia.

El imperio espacial que imagina Scalzi es plutocrático. La clase aristocrática la constituyen los comerciantes. Las plutocracias han sucedido en diversas épocas de la historia humana. La civilización fenicia-cartaginesa, las ciudades estados italianas como Venecia o Génova, o la Hansa en el norte de Alemania y el mar Báltico, como en las ciudades que visitamos recientemente en nuestra escapada alemana. Algunos críticos de la política actual dicen que las democracias liberales occidentales son plutocracias disfrazadas de democracia.

.

Habíamos dejado terminado el primer con las dificultades de la nueva emperox de La interdependencia para afrontar el colapso que amenaza al imperio plutocrático humano. Cuyos primero síntomas ya se manifiestan con la ruptura de las rutas de comunicación con uno de los planetas del imperio. Y además, con el atentado fallido contra su vida. En este segundo volumen, la emperox, y su científico favorito, no sólo en el ámbito académico, también en el dormitorio, tendrán que comenzar a buscar soluciones al problema del colapso, al mismo tiempo que sortear las conspiraciones que buscan derrocarla del puesto.

Este segundo volumen se ha caracterizado para mí por dos cuestiones principales. Con carácter general, sigue siendo una lectura muy entretenida de aventuras espaciales, con algún momento muy logrado en el que mezcla la acción y el humor, pero ha perdido profundidad en el comentario social y político que conllevaba el primer volumen. Es un libro que ha perdido profundidad, se sitúa a un nivel de mero entretenimiento. Buen entretenimiento, pero nada más. En otro nivel, es lamentable el bajo nivel de las traducciones. Desconozco como funciona ese mundo, como es el mercado de los traductores, sus costes, cómo se eligen… no sé nada. Lo que más he llegado a bucear en el tema fue cuando hace años vi un documental sobre las dificultades de traducción de una novela en japonés, de Haruki Murakami, a un idioma europeo. En cualquier caso, constantemente me chirriaban conceptos fuera de lugar en su traducción, imaginando cual sería el original en inglés.

Voy a poner un ejemplo. Pero que no es el único. Nunca me quejo de algo a propósito de un caso. A propósito de un caso nunca se demuestra nada. Así que tomadlo como ilustración de un problema más general. En los puestos políticos de cierta responsabilidad, también en las organizaciones militares, existe un cargo adjunto al del político o el militar importante que en inglés se denomina chief of staff. Si te vas al traductor de Google, te dirá que es el jefe de personal. Pero cualquiera que tenga una cierta información sobre la cosa sabrá que, en castellano, ese término no se traduce como jefe de personal, como sistemáticamente encontramos en esta novela. Cuando se refiere a un político, es el jefe o jefa del gabinete del cargo político de relevancia. El jefe de gabinete del presidente de Estados Unidos actual es Ron Klain. El jefe de gabinete del presidente del gobierno español hoy en día es Óscar López. Yo trabajo en el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, y el Consejero de Sanidad tiene su jefe o jefa de gabinete, un puesto de funcionario eventual, que es nombrado por el consejero de turno cuando accede al cargo, y es cesado automáticamente cuando cesa el consejero. No jefe de personal, que es un puesto técnico que lleva la gestión cotidiana de los trabajadores y funcionarios del departamento. Y en el ámbito militar, el chief of staff es el Jefe de Estado Mayor de la Defensa o de uno de los ejércitos, o similar. En la actualidad, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa en España es el almirante general Teodoro Esteban. El actual jefe de estado mayor del ejército de Estados Unidos, Chief of Staff of the United States Army, es el general Randy George. Este es uno de los ejemplo más claros, existen otros, de un nivel malo de traducción. Porque este es un error, lo de traducirlo como jefe de personal, que NO debería suceder.

Hace tiempo que me quejo de traducciones, doblajes, subtítulos de obras extranjeras. Los percibo de un nivel muy bajo, como promedio. Y esto afecta especialmente a determinados géneros y a determinadas editoriales. Supongo que por cuestiones económicas, acceden a traductores con menos experiencia o menos nivel general. Por lo que sé existen grados universitarios de traducción e interpretación, de los que he de suponer que se nutren las editoriales. Pero también leo que en un momento dado se produjo una inflación en la oferta, en parte por un aumento de la demanda, siendo muy populares entre las universidades privadas, que en España no son necesariamente sinónimo de máxima calidad, por lo que en las dos últimas décadas me ha mostrado la experiencia en aquellas áreas del conocimiento en las que me desenvuelvo mejor. Y eso, u otros factores a los que mis limitaciones sobre el tema no alcanzan, parece limitar la calidad de estas actividades, lamentablemente. Porque es importante y porque debería exigirse lo mejor. He observado que géneros como los superventas, la ciencia ficción, la fantasía, cierto tipo de policiaco y cierto tipo de histórica, sufren especialmente esta lacra. Por lo que cada vez tiendo más a leer los originales si entiendo suficientemente el idioma. Lo cual es válido para el inglés y el francés. Y hasta cierto punto el italiano. Pero siempre me cuesta más esfuerzo que leer en castellano. Desde luego, la tercera parte de esta trilogía la leeré en inglés.

[Cine] Wonderland (2024)

Cine

Wonderland (2024; 41/20240807)

Hoy vamos con un estreno directo en plataforma. En su país, Corea del Sur, fue estrenada directamente en salas de cine a principios de junio, con razonables resultados iniciales de taquilla, pero la distribución en el resto del mundo, excepto China, es de Netflix. Pero no fue esto lo que me atrajo de la película. Durante los peores momentos de la pandemia, cuando no podíamos ir al cine, me suscribí a Filmin una temporada con intención de ver películas de cine interesantes. Y en ese tiempo pude ver ver una película dirigida por el director de la de hoy, Kim Tae-yong, y protagonizada por Tang Wei, la estupenda actriz china cuya carrera se vio alterada por la dictadura de su país. Aquella película me gustó mucho. Ambos se casaron años más tarde, y por ello Wei Tang ha ido alternando su participación en películas chinas, pero también en películas surcoreanas. Pero creo que es la primera vez que vuelven a rodar juntos. Definitivamente es algo que me hizo mirar con buenos ojos el estreno de esta película de hoy, en cuyo reparto aparecen otros nombres y rostros habituales en las teleseries surcoreanas que veo los fines de semana. Eventualmente con buenos trabajos en ellas.

Por otro lado, algo de lo que ya soy consciente desde hace tiempo es que los surcoreanos copian si recato ni disimulo. Quizá no podamos acusarlos de plagio. Y tal vez, no lo sé, paguen o pidan permiso por usar algunas ideas. Pero vamos… copian… ¡lo que copian! Y la idea de esta película procede de una celebrada serie de Amazon Prime Video, bastante maja, de la que he visto dos temporadas, aunque ya no me animé a ver la tercera. Bueno… la empecé. Pero es eso que piensas que ya lo que te están contando no tiene tanto que ver con lo que te gustó inicialmente. La cuestión es que los avances en inteligencia artificial permiten que, a la muerte de una persona, o cuando está en coma profundo, recoger todas sus vivencias y personalidad, y subirlas a unos mundos de realidad virtual, permitiéndoles interactuar con sus allegados vivos. En este caso, una mujer china (Wei Tang) establecida en Corea del Sur fallece lamentando no habiendo pasado más tiempo con su hijo todavía pequeño, mientras lleva una vida alternativa como arquóloga. Una azafata (Bae Suzy) se comunica habitualmente con su novio (Park Bo-gum), que en su vida alternativa es astronauta en una estación espacial, en la realidad está en coma profundo por un accidente,… aunque… ¿qué pasará cuando despierte?. Una abuela malcría a su nieto fallecido, en una realidad alternativa en la que este está estudiando en Londres. Y estan los dos desarrolladores principales de la idea y el programa (Choi Woo-sik y Jung Yu-mi), con sus propios problemas.

Sobre el papel, y por ello no dudé en ver la película en cuanto la estrenaron, tenía todos los mimbres para ser potencialmente interesante. La producción está muy cuidada, con una buena fotografía, quizá demasiado aséptica, muy «de ciencia ficción». Y todo el mundo sale muy guapo. Pero… la superficialidad de la propuesta es terrorífica. Las situaciones familiares o románticas están totalmente estereotipadas, no hay ningún tipo de reflexión básica sobre lo que significa no aceptar la muerte, no asumir el duelo, no seguir hacia adelante. Se queda a un nivel elemental, casi anecdótico. Y aunque el reparto tiene una potencialidad indudable, queda tan desaprovechado, que las interpretaciones hacen agua por todas las partes, especialmente en aquellos personajes más pensados para complacer a un público que gusta de gente guapa en pantalla, famosos a los que están enganchados, pero cuya calidad depende mucho de que esté en el papel adecuado, con la dirección adecuada, y ajustados a sus limitaciones.

Por lo tanto, quizá por las expectativas elevadas que yo me había montado en mi cabeza, la cosa se queda… regular, regular. Una pena. Seguimos con una racha mala de películas estrenadas directamente en plataformas. Toda la retórica sobre internet como el futuro del cine queda desmontada por la comercialidad superficial de la mayor parte de las propuestas que nos ofrecen las plataformas de contenidos. Pero si la película tiene hasta el típico aviso de emplazamiento de producto, práctica de la que abusan hasta niveles risibles las producciones del país asiático. Una pena.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: **
Valoración subjetiva: **

[Libro] Starter villain – John Scalzi

Literatura

Después de la divertidísima e ingeniosa aventura en un mundo paralelo donde viven los kaijū, y del interesante inicio de su trilogía sobre un imperio espacial plutocrático en crisis, me quedé con ganas de leer más cosas de John Scalzi. Un autor que, con esos dos libros, me divirtió bastante. Por eso, cuando encontré de oferta la versión electrónica de la historia que traigo hoy, no lo dudé y lo compré para leerlo en cuanto encontrase un momento. Lo cual sucedió hace ya dos meses, en las primeras semanas de junio. Llevo mucho retraso en esto de comentar libros. Y es que últimamente he encontrado una rutina adecuada para ir leyendo con ritmo todos los días. Además de que me han tocado en suerte o me han interesado algunos libros que son breves en su concepción.

Es inevitable leer esta aventura en una clave que no sea la de la parodia o sátira. Más bien… parodia. Un mediocre periodista que, tras la crisis de los medios de comunicación por internet, se gana la vida como profesor sustituto de instituto, y mal vive en el caserón familiar, acosado por sus medio hermanos que lo quieren echar para vender la propiedad, se convierte en el albacea y heredero de su tío, el hermano de su madre fallecida mucho tiempo atrás. Pero lo que el pensaba que era un más o menos lucrativo negocio de estacionamientos, es una tapadera para asuntos mucho más turbios. Lo cual puede comprobar cuando al funeral de su tío sólo acuden individuos mal encarados que sólo quieren asegurarse de que está muerto… incluso apuñalando el cadáver por si acaso. Tras un intento de asesinato con una bomba y el incendio de su casa, arrastrado por una colaboradora de su tío, iniciará su carrera como villano de los negocios, miembro de un cártel de desaprensivos empresarios mafiosos de todos el mundo que pretenden controlar el mundo desde la clandestinidad, y contando con empresas normales como tapaderas.

Una parte de las aventuras que relata la novela de hoy transcurren en un hotel de lujo a orillas del lago de Como… así que… Tengo que volver al lago de Como. Las fotos que tengo del lugar son un poco flojas.

Como en las anteriores novelas de Scalzi, esta, que incluye elementos de ciencia ficción, con gatos y delfines inteligentes, lo cual aviso si alguien ver la cubierta de la novela con la figura de una gato trajeado, hay una mezcla de aventura, de humor y de crítica social, esta vez encaminada al mundo de los grandes empresarios y de los grandes cárteles que influyen las decisiones de las autoridades políticas y financieras. Pero con ese punto de parodia que podemos extraer del mundo del cine, en el que estos villanos todopoderosos tienen islas secretas, se reúnen en hoteles de lujo, controlan satélites artificiales y mantienen ejércitos de sicarios y guardaespaldas.

No tiene la brillantez conceptual de las dos primeras novelas que leí del autor, especialmente la de los kaijū, y no siempre mantiene la misma regularidad en el ritmo de la narración. Pero sigue siendo una lectura muy entretenida, bastante adecuada para un relax en la época veraniega, y con elementos aquí y allí que extraerán frecuentemente la sonrisa del lector, e incluso alguno pequeña carcajada. O sea que bien. Recomendable. Leído en inglés porque no me consta que exista versión en castellano… y porque es lo que me apareció en oferta. Creo que es la última novela escrita por el autor, o sea que hasta que llegue la traducción al castellano… si llega… Y bueno. Ya comentaré pronto que algunas de las traducciones de estas novelas en los últimos tiempos dejan que desear. Cuando llegue, no tardando mucho, el comentario de la segunda entrega de aventuras imperiales, ya lo mencionaré con más calma. Y otra cosa… yo creo que Scalzi está esperando que alguien le empiece a llamar para adaptar sus novelas al cine. La estructura de esta claramente está pensada para adaptarla a la gran pantalla.

[Libros] Algunos cómics; Dandadan, Saga y las memorias Osamu Tezuka

Literatura

Como llevo acumulados muchos libros sin comentar, voy a meter en una misma entrada los últimos libros de historietas, cómics, relatos gráficos o como queráis llamarlos. Son diversos, pero bueno. Ya va bien.

En primer lugar, el volumen 11 de Saga. Mi aventura espacial favorita de estos momentos, y una de mis favoritas de todos los tiempos. Las aventuras de Hazel y su familia por sobrevivir en una galaxia estúpidamente en guerra entre las gentes de su madre y las de su padre. Como siempre, sigue manteniendo su tono entre la aventura con humor y la amargura. Con una Hazel que va creciendo, pero todavía apenas una niña, y un complejo familiar y amistades muy desestructurado, pero más sólido de lo que parece. Las aventuras que nos traen Brian K. Vaughan a la escritura y Fiona Staples a la ilustración me siguen pareciendo un enorme monumento a la imaginación, a la aventura, y una precisa denuncia a la guerra y a todas esas gentes con el poder de hacer más felices a las gentes, pero que lo que hacen es arruinarlas y hacer la vida más mísera. Lo que otras grandes «sagas» como Star Wars, Star Trek y otras podrían haber sido si hubiesen sabido evolucionar y profundizar en los mensajes implícitos inicialmente en sus producciones destinadas al entretenimiento. Pero que nadie, ni siquiera su fans, han permitido nunca que crezcan, progresen y sirvan a causas más interesantes. Y ya sólo quedan siete volúmenes para terminar. Lo cual será en algún momento entre 2030 y 2031, salvo algún retraso, como el de este último volumen. Normalmente las traducciones en castellano salían en otoño, pero la traducción de este último salió en abril de este año. Con retraso de varios meses, no con adelanto.

Dado el antibelicismo de algunas de las obras que comento hoy, un paseo por el Parque de la Paz de Hiroshima no estará de más.

Otra serie que sigo desde el año pasado es Dandadan, que ha llegado a su volumen 10. Este manga de Yukinobu Tatsu lo empecé a leer cuando al hijo de unos amigos le regalamos los primeros números, que me leí en su momento. Desde entonces, sigue la serie, y cuando se los lee me los presta para que los lea también. Las aventuras de Momo Ayase y su amigos en un mundo en el que cuando no te aparece un fantasma te aparece un extraterrestre, y la mayor parte de ellos con aviesas intenciones he de reconocer que son muy divertidas. Pero no puedo negar que es un guilty pleasure, porque evidentemente no pertenezco al público diana de estas historietas. Por cierto, que nos cuentan los medios que en otoño se viene una serie de anime adaptando el manga. Y que se podrá ver en Netflix… creo. Por supuesto que le daré un vistazo.

Finalmente, en otro tono, el día que compré el volumen 11 de Saga me llamó la atención la recopilación de relatos gráficos de Osamu Tezuka, La fortaleza de papel. No había leído ninguna obra original de Tezuka todavía, pero había oído hablar de ellas, y he visto alguna serie de animación basada en su obra, como Dororo, que me gustó mucho. Tezuka falleció hace ya bastante tiempo, en 1989. Pero queda obra suya sin publicar en español. Y con este volumen se han recopilado una serie de relatos y obras inacabadas del autor en el que con mucho humor, y no poca amargura en ocasiones, nos habla de su vida. Con especial hincapié en los años de su adolescencia, que le pillaron durante la Guerra del Pacífico, y en la que sufrió el hambre, los bombardeos, las consecuencias del régimen militar autoritario y cualquier otra catástrofe propia de unos tiempos así. También nos habla de sus primeros amores, de sus primeros éxitos, de algunos de sus fracasos, y del hambre… sobretodo del hambre. Habiendo oído hablar en casa, sobretodo a mi madre, del hambre de la posguerra española, no he podido que engancharme genuinamente a las aventuras del joven Tezuka. Muy recomendable.

[Libro] El fin del imperio – John Scalzi

Literatura

El primer libro que leí de John Scalzi fue una muy agradable sorpresa para mí. Leído durante el viaje a San Francisco, hizo que el vuelos desde Múnich hasta la ciudad californiana se me pasará en un sinsentir. Era ingenioso, original, con un ritmo ágil, divertido, y con un razonable comentario social sobre el mundo pospandémico, sin excesiva profundidad, pero tampoco sin excesiva superficialidad. Ideal para evadirse y entretenerse, pero que no deje la sensación de haber leído algo banal y olvidable. Ni mucho menos. Por lo tanto, me había quedado con las ganas de leer algo más de Scalzi. Para confirmar si estaba ante un autor que me apeteciese seguir.

La novela que nos ocupa hoy es la primera de una trilogía, La interdependencia. Un trilogía de verdad, de tres libros. Que en estos momentos, en los ámbitos de la ciencia ficción y la fantasía son frecuentes las trilogías de cuatro o cinco volúmenes. Y es una aventura espacial. Lo cual de entrada me encanta, aunque empiezo a estar quemado de la calidad de las aventuras espaciales en los últimos tiempos. El escenario es razonable, con una mezcla de ciencia ficción dura y fantasiosa. La parte fantasiosa está bien disimulada o construida. En las aventuras espaciales siempre es… romper el límite de la velocidad de la luz. Pero más o menos genera un escenario que es más que aceptable, y que además es el macguffin que impulsa la acción.

Como consecuencia de haber encontrado la forma de viajar entre las estrellas, la humanidad abandonó la Tierra y ha colonizado varios sistemas estelares. Pero el control del sistema físico que permite el desplazamiento entre los mismos hace que haya surgido una aristocracia plutocrática, con una familia imperial al frente. Los aristócratas controlan los bienes, el emperador… el sistema de viaje entre las estrellas. Pero se produce el fallecimiento del emperador en el momento en el que se detecta que el sistema de viaje entre las estrellas puede derrumbarse, poniendo en peligro el statu quo del sistema social, político y económico de la humanidad. Y la heredera que ha de lidiar con ello es una hija natural del emperador, que ha vivido al margen de las intrigas sociales y política, pero que se convierte en la heredera al haber fallecido el hijo legítimo del soberano. Y a partir de ahí, una intriga política, con un comentario social, político y económico de fondo, bastante entretenida.

Menos original que las aventuras en el mundo de los kaijū, comparte algunas de las características general de aquel libro, al que precede en cinco años en fecha de publicación. Es ágil, ingenioso, razonable en sus planteamientos y en su comentario social y político, muy entretenido, se lee bien y en seguida. No sólo no insulta a la inteligencia como otros productos de ficción fantástica o científica de los últimos tiempos, sino que además estimulará en cierta medida la lectura activa por parte del lector mínimamente informado. Tiene las características de muchos escritores de este tipo de origen anglosajón, con un estilo fácil de leer, pero no banal afortunadamente en este caso, y por lo tanto es muy recomendable para los amantes del género. Hay aventura y acción también… qué más vas a pedir. Por supuesto, aquellas personas que rechazan de entrada este género, harán bien en absternerse. Pero… ellos se lo pierden por prejuiciosos. Ya estoy preparando los otros dos libros de la trilogía para leerlos cuando encuentren su sitio entre los varios, muchos, que tengo pendientes. Pero no tardaré mucho. Ahora estoy con lo último de Murakami, luego supongo que iré con la segunda novela corta del último quinteto de Shimazaki,… es posible que a continuación vaya la segunda parte de esta aventura espacial.

[Libro] Giant’s Star – James P. Hogan

Literatura

Tercera entrega de la trilogía de cinco libros dedicada a los Gigantes de James P. Hogan. La primera entrega me pareció muy divertida de leer, ciencia ficción especulativa, que ahora, casi cinco décadas después notamos que se basa en una ciencia viejuna, pero que despertó mis nostalgias por la ciencia ficción que leía en mi adolescencia y en mi juventud. En los años ochenta del siglo XX. La segunda entrega no me atrajo tanto… esto de traer a los gigantes vivos de regreso al sistema solar… bueno… era entretenida… pero ya no lo mismo. A pesar de ello, me animé con la tercera entrega sobre la que…

Sobre la que ya… creo que Hogan se fue un poquito de la olla. Porque se monta una guerra de las galaxias a nivel local, con una serie de inventos para saltarse a la torera el tema de que la luz se arrastra lentamente por el espacio tiempo, haciendo que un conflicto bélico a nivel estelar sea difícil de encajar. Y tampoco es que haya muchos disparos ni enfrentamientos entre acorazados estelares,… ni nada de eso. Aquí los buenos ganan porque además de ser los buenos, son más listos. Y científicos. Por algún milagroso milagro… en estas novelas los políticos tan apenas aparecen. En fin.

Ya no es lo mismo. No es que me aburriese leyéndola. Ni que estuviese a punto de dejarla o algo de eso. Nop. En realidad, creo que la leí con una perpetua sonrisa en la boca, porque tiene una importante carga de ingenuidad. Sinceramente, en estos momentos no me veo leyendo la cuarta y quinta entrega de la trilogía. Hasta cierto punto, esta tercera entrega me ha sacado de ella. Pero, oye, nunca se sabe. Si me las encuentro de ofertón,… quien sabe.

[TV] Cosas de series; entre la fantasía y la ciencia ficción según la animación japonesa

Televisión

Me quedaban dos series por comentar del primer trimestre de anime de 2024. No tan brillantes ni mucho menos como las que comenté hace unas semanas. Pero al menos entretenidas. Y nos sirve para comentar la visión de los animadores nipones de algunos de los diversos géneros a los que se dedican. A veces con numerosos elementos predecibles. Otras… más originales.

Majo to yajū [魔女と野獣, la bruja y la bestia], en inglés, literalmente, The witch and the beast, es la típica adaptación de un serie de manga que se mueve en el terreno del fantástico. Presuntamente en el del terror, pero más bien funciona como una de aventuras entre buenos y malos. En un mundo ficticio donde existe la magia y los seres sobrenaturales, ambientado como la Inglaterra a caballo entre el siglo XIX y el XX, una curiosa pareja formada por un ser bestial atrapado en un cuerpo femenino y un mago que acarrea consigo a cuestas un ataud van por el mundo cazando brujas, buscando la que embrujó al ser bestial, de aspecto muy poco bestial. No voy a decir que me haya entusiasmado siempre el periplo de esta pareja, pero tiene algunos momentos conseguidos. Yo creo que le falta algo para terminar de atrapar. Quizá demasiado convencional en determinados aspectos. Si hay futuras temporadas, no tengo nada claro que me vaya a enganchar a ellas. He probado, he visto… y ya está.

Una de las series tiene en sus primeros episodios unas entretenidas aventuras ferroviarias… así que unas fotos de ferrocarriles nipones.

Metallic rouge (en inglés en el original) es una serie de ciencia ficción que va claramente de más a menos. Desgraciadamente, demasiado a menos. En un futuro más o menos cercano o lejano, el ser humano a colonizado ya algunos planetas del Sistema Solar, y ha entrado en conflicto con alguna raza extraterrestre. Estamos en una tregua. Uno de los elementos para luchar contra los extraterrestres es una raza de humanoides sintéticos, que llevan incorporadas, mira tú por donde, las leyes de la robótica de Isaac Asimov. En ese ambiente, tenemos a una androide en una misión en el planeta Marte, acompañada de una joven, donde debe acabar con una humanoide que por algún motivo es hostil al gobierno. La cosa empieza bien. En un Marte que quiere recordar, a veces, al de Cowboy Bebop, tenemos una aventura entretenida entre estas dos chicas y una fauna diversa de gentes de moral siempre dudosa. La cosa empieza a enredarse cuando resulte que alguno androides se convierten en unas especies de grandes robots que disparan muchos tiros, y lo que parecían unas aventuras simpáticas por Marte, se complica en una trama sobre conflictos entre humanos y humanoides, pero mal llevada, engorrosa, y que resuelven de forma poco sutil. Esta es prácticamente seguro que no la seguiré viendo. Esta es la típica que parte de ideas interesantes, aunque no originales, y que pretende darle originalidad a través de tramas enrevesadas y espectacularidad pirotécnica llevada al extremo.

En fin… que en esta ocasión, no hay mucho que recomendar. El problema de ver estrenos,… que no tienes referencias para elegir. Tienes que arriesgar.