[Cine] One life (2023)

Cine

One life (2023; 18/20240325)

No me extenderé mucho, que estamos en víspera de vacaciones y viajes, y ando justo de tiempo. Pero este domingo estuvimos viendo este drama con buen rollo británico, a más gloria de su protagonista, Anthony Hopkins. Película dirigida por James Hawes, que aparece como de 2023, por su estreno en distintos festivales, pero que se ha ido estrenando por Europa y algún país sudamericano, en Estados Unidos de forma limitada, durante los tres primeros meses de este 2024. El director es poco conocido, por haber trabajado, mucho, para series de televisión y telefilmes. Por lo visto, más un artesano que otra cosa. Pero buen artesano.

Praga en 1997, incluida una fotografía del cementerio judío.

La película cuenta la historia del que llaman Schindler británico. Nicholas Winton fue un hombre, un corredor de bolsa en sus años mozos (Johnny Flynn de joven, Hopkins de anciano), que en su juventud, en víspera de la Segunda Guerra Mundial, tras un viaje a Praga como colaborador de una oficina para gestionar los refugiados de los desplazamientos provocados por los nazis con la anexión de los Sudetes y la formación del Protectorado de Bohemia y Moravia, estaban perdidos y en mala situación en la capital checa. Muchos de ellos judíos. Vio la presencia de muchos niños en mala situación, su sentido de la decencia le impulsó a hacer algo, y con ayuda de su madre (Helena Bonham Carter) en Londres, y de una serie de voluntarios en Praga (Romola Garai, por poner una de las intérpretes más conocidas), organizó el desplazamiento de niños a hogares de acogida temporales en el Reino Unido. Acogidas temporales que en muchos casos acabaron siendo definitivas. Muchos de esos niños perdieron a sus familias en los campos de exterminio nazis. Consiguió desplazar 669 niños, el último de los trenes programados, con 250 de ellos, fue detenido en la estación de Praga el 1 de septiembre de 1939 por el comienzo de la guerra mundial. El hecho pasó desapercibido. Aunque era conocido el fenómeno de los kindertransport que, por distintas iniciativas, evacuó hasta 10 000 niños de todos los territorios ocupados o amenazados por la Alemania nazi, especialmente judíos. El caso de Winton fue especial porque no se realizó desde ninguna organización con estructura, sino que fue un esfuerzo de particulares voluntarios, en un lugar donde no habían llegado las estructuras más organizadas. Se narra en flashback, con un Winton ya anciano, reorganizando sus objetos de antaño por iniciativa de su esposa (Lena Olin), y que lleva una cartera con un dosier con toda la información a diversos lugares, hasta que una de ellas reconoce el valor, lo lleva a la BBC y a partir de ahí empieza a conocerse el destino de aquellos niños y sus descendientes.

Es una película correctamente funcional, bien hecha, bien ambientada, demostrando el oficio del cine británico para los dramas de época. Lo que decía antes, el director se muestra muy competente, lo que hace unas décadas se llamaba un artesano frente a directores con más aura de autor. Pero bien hecho. Y al servicio del lucimiento de un reparto más que correcto, en el que destaca un octogenario Hopkins, que demuestra que sigue en forma interpretativa a pesar de su edad. Chirría un poquito porque Winton, en 1988, tenía casi diez años menos que los que tiene Hopkins en la actualidad. Pero da igual. Por cierto que Winton fue muy longevo, falleciendo en 2015 a los 106 años.

Una película que se ve bien, que te deja con cierta esperanza en algunos seres humanos, a pesar de la barbarie que se despliega a su alrededor. Pero bueno… también cabría la interpretación pesimista de que sólo unos pocos tuvieran la decencia de revelarse contra la sinrazón político-militar de la época. En cualquier caso, es recomendable. En España se ha estrenado bajo el título vulgar y convencional Los niños de Winton, mientras que el título en inglés, One life, es una referencia más profunda a una frase del Talmud,  And whoever saves a life, it is considered as if he saved an entire world (Y quien salva una vida, se considera como si salvase al mundo entero). Un poco descontextualizada siempre esta frase porque inmediatamente previa a ella en el texto talmúdico hay otra que dice, Whoever destroys a soul, it is considered as if he destroyed an entire world (Quien destruye un alma, se considera como si destruyese el mundo entero). El mundo fue destruido millones de veces en las guerras que se producen constantemente. Incluso por aquellos que tienen el Talmud como texto sagrado, si es que veis en los últimos tiempos las noticias.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Blue Giant (2023)

Cine

Blue Giant (2023; 17/20240317)

Después de varios estrenos directos en plataforma de contenidos en línea, el domingo pasado volvemos a las salas de cine, a una matinal en la que podemos disfrutar de la versión original de este largometraje de animación japonesa dirigido por Yuzuru Tachikawa. Una película basada en un manga, como tantas en el País del Sol Naciente, sobre un joven, poco más que un adolescente, autodidacta del saxofón, que quiere ser alguien en el mundo del jazz. Con música compuesta por Hiromi Uehara, muy frecuentemente en su discografía simplemente como Hiromi, esto era un aliciente interesante, al menos para mí. Hiromi abrió el festival de jazz en el otoño de 2023, hace muy poquito, presentando su último proyecto Sonicwonder, y su último disco Sonicwonderland. Escucho con cierta frecuencia la música de Hiromi, una pianista excelente de jazz, que le da a otros palos también como el rock progresivo o fusiones de lo más diversas. No todos sus experimentos discográficos me enganchan de la misma forma, alguno… de ninguna forma, pero lo que me enganchan, me enganchan mucho.

No soy muy dado a las historias de superación, donde un chaval, contra viento y marea, sobre todo, contra todo pronóstico, se abre camino en algún ámbito, en este caso en el de la música. Muchas veces rompen mi suspensión voluntaria de la incredulidad y la propia historia me echa de la película. En esta ocasión, la cosa va ahí ahí, pero supongo que las bondades de la animación y la excelente banda sonora de Hiromi superan el bache y me mantienen en el filme. Solamente al final, en su deseo de acentuar visualmente las bondades de la música del chaval, la animación entra en un delirio de imágenes cósmicas que me generan una cierta incomodidad visual. Cuando durante la mayor parte del largometraje, el dibujo es suficientemente expresionista para contar la historia con cierta sensación de veracidad. Pero bueno, tampoco creo que sea como para tirar por la borda la película.

En líneas generales la disfruté. Como ya he dicho/insinuado, la música y los paisajes nocturnos de Tokio influyen en el resultado final, junto con un trío de personajes protagonista que caen simpáticos. La película viene a tener un narrador que es el batería del trío, el que más tarde se apunta a la música y el menos dotado como músico. Lo narra con la perspectiva de alguien que recuerda los acontecimientos en la distancia temporal, no dedicándose a la música, pero manifestando la importancia de aquel año y medio en que el trío que impulsó la carrera del protagonista estuvo en activo.

Creo que a cualquier aficionado al jazz o a la buena música en general le debería resultar atractiva la película. Los números musicales principales están interpretados por la propia Hiromi al piano, con Tomoaki Baba al saxofón y Shun Ishikawa en la percusión. Pero tampoco disgustará, ni mucho menos, al aficionado a la buena animación, incluso si la historia es previsible y ya vista en otras ocasiones. Después de todo no sé… es que quizá yo tenga desde hace muchos años una cierta debilidad por la pequeña gran pianista japonesa.

Nota: El título de la película, en inglés en el orginal, hace referencia a las estrellas gigantes azules, grandes, brillantes, que tienen una vida rápida, breve y que finalizará como una supernova y dejando como residuo una estrella de neutrones o un agujero negro de masa estelar. De ahí toda la imaginería astronómica en los números musicales finales de la película. Por supuesto, el adjetivo blue, azul en el contexto astronómico, en el contexto de la música tiene otros significados, tanto referidos al estado de ánimo (Am I blue, ¿Estoy triste?, estándar del cancionero americano interpretado, entre otros, por Hoagy Carmichael al piano y Lauren Bacall en la voz en la película To have and have not), a un estilo de música, el blues, que tanto influye sobre el jazz, siendo su precursor, como algunos elementos de las escalas musicales del blues y el jazz, como las blue notes, notas añadidas a las escalas pentatónicas propias del blues, que dan un sabor especial a las melodías y las improvisaciones del jazz. La metáfora estelar no me acaba de convencer porque asume la fugacidad de la brillantez del artista, no augurando una larga y duradera carrera. Volviendo al estado de ánimo, los blue devils del blues y del jazz serían los demonios interiores que causan la tristeza y la depresión.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Damsel (2024)

Cine

Damsel (2024; 16/20240315)

No voy a perder mucho tiempo con esta película, reciente estreno en Netflix. Normalmente no hubiese visto esta película. Genero fantástico con dragones, familiar, obviamente realizada al servicio de la niña mimada de la plataforma, Millie Bobby Brown, una actriz mucho más limitada de lo que nos quieren hacer creer, pero a la que hay que seguir explotando tras el éxito de la serie de marras. Pero me llamó la atención que estuviera dirigida por Juan Carlos Fresnadillo. Curiosidad más que otra cosa,… porque nunca ha sido santo de mi devoción. Recuerdo que su primer largometraje, allá por el 2001… no me gusto gran cosa, tirando a poquito. Y si a eso sumas que sus posteriores propuestas no me llamaron la atención a priori… pues eso.

Escocia es un país muy socorrido para ilustrar películas sobre dragones…

Pero esta película me ha puesto a un pasito muy pequeño de mandar la suscripción a Netflix a freír espárragos. No me voy a perder en resumir un argumento que no tiene ningún misterio ni en su desarrollo ni en su planteamiento, con situaciones mil veces vistas, con personajes planos y simplones, por muy respetables que sean otros nombres en el reparto (Angela Bassett, Robin Wright,…). Por lo demás, puro «fast food» cinematográfico… o «comida basura» como se estila en castellano. Pero claro, la mayor parte de las películas largometrajes de la plataforma merecen similares valoraciones. Y en los últimos tiempos, hay pocas series de las que estrenan que me atraigan un razonable interés y me enganchen. Por lo que lo que más veo en la plataforma son las teleseries coreanas. De rebote… es lo que me recomienda la propia plataforma basándose en mi historial de visualización, por lo que he entrado en un círculo vicioso extraño. Por ello, creo que voy a dar un mes de margen. Si al final de ese mes sigo con las mismas sensaciones… me ahorraré una suscripción mensual.

Este es la conclusión principal del impacto que ha causado en mí esta tontá de Fresnadillo y de Brown. ¿Tengo que decir más? Pues eso.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Spaceman (2024)

Cine

Spaceman (2023; 15/20240313)

No me voy a enrollar mucho con esta película. Se estrenó en el catálogo de Netflix hace unas semanas, y me produjo una cierta curiosidad. Por el reparto más que nada. Y hasta cierto punto por el argumento. Aunque demasiado astronauta con problemas conyugales en series y películas últimamente. Primer largometraje del sueco Johan Renck, creo, un tipo que se había dedicado sobretodo a cortometrajes y videoclips, con alguna incursión en series de televisión, en las que el director no tiene el estatus de autor, ya que este va a parar al creador de la serie. Pero ha trabajado en alguna serie notable (la del desastre atómico).

Entre checos anda la cosa,… pues pasearemos por Praga.

Un astronauta checo (Adam Sandler) viaja solo por el sistema solar hacia una extraña nube incandescente que ha entrado en nuestro vecindario para analizar su composición [estos no se han enterado que los astrónomos y astrofísicos conocen la composición de las nebulosas por espectroscopía, cómodamente sentados ante el ordenador de su despacho], en una carrera contra una nave surcoreana [nop, no hay yanquis contra rusos, contra chinos, o contra norcoreanos, por hablar de los más frecuentes]. Y en estas está cuando, por una misteriosa tecnología, su esposa (Carey Mulligan), con quien se comunica en tiempo real a pesar de estar a 500 millones de kilómetros de distancia y que la luz sólo viaja 300 mil kilómetros por segundo (un poco menos), en lugar de tener una latencia de 28 minutos entre, le comunica que le deja. Que quiere el divorcio. Que no haberse ido. Y le entra una depresión horrible hasta que se le mete en la nave una araña espacial, muy extraña, y empiezan a hablar. Mientras, una señora muy estirada (Isabella Rossellini) que se parece a una hija de Ingrid Bergman, que también era sueca, como el director, intenta convencer a la esposa de que le diga al astronauta que no pasa nada, y que termine la misión antes de que se les adelanten los surcoreanos, que parece ser que van en una nave más moderna y más rápida. Y de vez en cuando, el astronauta habla con el indio de The Big Bang Theory (Kunal Nayyar), que está en el control de la misión. Aunque no tenga aspecto de checo. También sale Lena Olin, que también es sueca.

Más allá de que todas las señoras que salen en la película son o han sido muy muy muy guapas, sean suecas, de ascendencia sueca o nada de lo anterior, es difícil calificar esta película, que me parece que tiene muchas ínfulas, es adaptación de una novela de un autor checo, pero al final fui incapaz de tomarme en serio. Por cierto, se me ha olvidado decir que entremedio aparece un trauma infantil del astronauta, porque su padre fue un informante del régimen comunista checo. Bueno,… checoslovaco. El caso es que los intérpretes le ponen ganas. Son buenos. Hasta la araña alienígena, que tiene la voz de Paul Dano. Pero llega un momento que me costó seguir la cosa. Este drama conyugal, filial, político… en una nave que parecía montada con los restos de un desguace… La época de la acción es indefinida en algún momento entre los años ¿60 y 90?… ¡yo que sé!

No lo sé. Quien tenga Netflix, allá él si se arriesga con ella. Quien no… no es motivo para suscribirse por ver esta película. El caso es que he leído en algún sitio que la novela original es Solaris con risas… es decir, que si la película hubiese sido una comedia, más o menos surrealista… ¡igual hubiera sido estupenda! ¿Por qué se han tomado tan en serio a sí mismo?

Por cierto, de Johan Renck, el director de la película, había hablado ya en estas páginas, pero en su faceta de fotógrafo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] American Fiction (2023)

Cine

American Fiction (2023; 14/20240306)

Esta película de Cord Jefferson, que acaba de ganar un Oscar al mejor guion adaptado, fue estrenada en España directamente en plataforma de contenidos, en Amazon Prime Video. Así que sólo era cuestión de encontrar un ratito para verla. Dos horas después de cenar era lo más adecuado, como así sucedió el miércoles pasado. La película está basada en una novela con cierto toque experimental de Percival Everett, que no he leído. Y después de ver la película,… sinceramente no me han quedado muchas ganas de hacerlo. Lo que me ha llamado la atención es que es una novela de hace más de 20 años, a pesar de que trata temas que parecen estar hoy en día mucho más en boga.

El protagonista Thelonious «Monk» Ellison (Jeffrey Wright) es un escritor y académico universitario, afroamericano, erudito, que cuida su nivel literario, y que ha conocido con sus novelas un moderado éxito. Pero que choca contra las generaciones más jóvenes y su sentido de lo políticamente correcto. Tiene algunos problemas familiares, con una madre que empieza con una demencia, un hermano que se divorcia al salir involuntariamente del armario y una hermana médica que está hasta las narices de ser la cuidadora de la familia por ser mujer y médica. Y de repente se encuentra con que quien tiene éxito literariamente en la literatura afroamericana es una escritora (Issa Rae), cuyo nivel literario es muy bajo, pero todos, crítica y público, alaban por ser muy representativo de lo que es la cultura negra. Así que decide escribir, bajo pseudónimo como broma, una novela en el mismo estilo, una novela que el mismo desprecia… y que se convierte en un inesperado éxito de público y crítica, ante su atónica mirada, mientras su vida familiar y de relación se complica.

La película pretende ser una sátira, una crítica más o menos ácida, a los convencionalismos que rodean la cultura de los políticamente correcto, por un lado, y de lo que es ser o no ser, una escritor «negro», o qué es la literatura «negra». Frente a la propuesta del escritor de ficción, y supongo que del escritor real y el director de la película, que se preocupan por el fondo, sin renunciar a mantener un buen nivel literario, la moda es admitir lo que en su forma parece «negro», por superficial que sea en su fondo, o por ínfima que sea su calidad literaria. La película, en mi opinión, lo consigue… a ratos. Es una película bien hecha en sus aspectos formales, bien interpretada, pero que no acaba de resonar en mí, probablemente por ser una realidad que no vivimos en España, aunque haya algunos otros fenómenos similares, aunque probablemente no tan acusados. Para colmo, en sus tramo final, más allá de la intertextualidad general del argumento, abraza también la metaficción, al convertirse en una obra autorreferente, ofreciéndonos un final indefinido mientras asistimos a cómo va a ser la adaptación de la novela de ficción al cine, en una vuelta de tuerca más de la sátira.

Si estás suscrito de una forma u otra a Prime Video, creo que puede ser una película recomendable. Si al final no os gusta… has perdido un rato, poco más. Seguro que todos hemos perdido el tiempo, o lo hemos gastado, en cosas mucho peores. Pero tiene sus valores. Me parece excesivo el número de candidaturas que tenía a los Oscar… pero bueno… los Oscar es algo muy americano… Y por otro lado, no dejaría de tener gracia que su inclusión en los premios estuviera debida a las mismas cuestiones que la película satiriza. En los Oscar ha tenido un moderado éxito con ese premio al guion adaptado. Pero en la temporada de premios ha conseguido algún que otro éxito en algunos festivales y algunos premios de la crítica en algunas de las grandes ciudades estadounidenses o canadienses.

Nota: Al protagonista le llaman familiarmente «Monk». Esto es un juego de palabras con su nombre de pila, Thelonious, ya que Thelonious Monk es un célebre pianista de jazz, muy asociado al bebop, aunque su carrera abarca un lapso de tiempo suficientemente amplio como para abarcar una diversidad de estilos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Dune: Part Two (2024)

Cine

Dune: Part Two (2024; 13/20240225)

Cuando comenté en septiembre de 2021 la primera parte de la adaptación de la novela homónima de Frank Herbert realizada por Denis Villeneuve, lo dejaba muy claro. Aquella película, larga película, estaba realmente muy bien hecha, y tenían interpretaciones muy notables,… pero estaba tan inacabada que no podía manifestar entusiasmo final real alguno. Su carácter de presentación, de puesta en marcha de los acontecimientos que realmente importan era de tal calibre, que a pesar de sus bondades dejaba un poso de insatisfacción. En estos momentos, después de ver la película que nos ocupa hoy, me pregunto hasta que punto era necesario realizar una película de dos horas y media de duración simplemente para situar las piezas sobre el tablero. Desde luego, agruparlo en una única película hubiera supuesto un ejercicio de adaptación más intenso. La película hubiera sido menos fiel al original literario. Lo que no siempre es malo. Al fin y al cabo, literatura y cine, son dos medios distintos con lenguajes diferenciados. A partir de aquí, el comentario que sigue puede desvelar elementos importantes de la trama.

Seguiré ilustrando Arrakis con el semiárido paisaje de La Palma. Aunque ni los plátanos, ni la sal tengan la trascendencia política y económica de la especia de Arrakis.

Pero el meollo de la historia de Herbert, y también de la adaptación de Villeneuve, es esta segunda parte. Dune es una novela política. Tenemos un sistema político basado en en una mezcla de aristocracia y plutocracia, con un primus inter pares al frente, el emperador, un miembro de la aristocracia. Y tenemos una situación de crisis cuando hay un bien, la especia que sólo se produce en Arrakis, es dominado por una sola facción de forma monopolística, incluso si es en forma de concesión imperial. Pero este sistema de concesión ha quedado corrompido por la colusión del emperador con una casa aristocrática, Harkonen, en contra de otra casa, Atreides. De fondo, un juicio moral. Los Atreides son superiores éticamente a los Harkonen. Son más justos, son menos crueles. Y de fondo, una población que no cuenta, pero que, como tantos desposeídos, ha generado un sistema de supersticiones religiosas potencialmente desencadenante de un fanatismo religioso. A Paul Atreides (Timothée Chalamet) se le presenta un dilema. ¿Recuperará el poder sobre Arrakis por las vías tradicionales de la noble casa Atreides? ¿O desencadenará la jihad fanática de los fremen? ¿Cuál de estas vías es el mal menor? ¿Cuál es su obligación ética?

Leía hace un tiempo que uno de los motivos por los que Herbert dio continuación a la historia en libros sucesivos fue la mala interpretación que los lectores hacían de Paul Atreides. Paul Atreides no es un héroe. No es un figura admirable en sus valores. Sin embargo, eso es lo que parece al leer el libro. Probablemente como consecuencia de la extrema dicotomía entre los desagradables y crueles Harkonen (Stellan Skarsgård), la naturaleza taimada y traicionera del emperador Corrino (Christopher Walken) y los guapos y nobles Atreides. Pero Paul es responsable de desencadenar una guerra santa interestelar que va a sumir a ese imperio humano en la guerra, la muerte y el sufrimiento. Es un mesías que va a ocupar el poder absoluto, rompiendo los elementos moderadores del sistema tradicional, por imperfecto que fuese, y va a generar una espiral de violencia sin precedentes. Las variaciones que Villeneuve introduce en el carácter de Chani (Zendaya) están encaminadas, muy acertadas en mi opinión, están encaminadas a romper la imagen heroica que acompañó la novela de Herbert y que exigió la escritura de unas secuelas que pusieran al personaje en el lugar que le correspondía. Pero que nunca tuvieron la misma repercusión que la novela original. Me he encontrado con frecuencia lectores de la misma que ven a Paul como un héroe, y no como una catástrofe.

Todo lo anterior está perfectamente contenido en esta segunda entrega de la historia, muy superior a la primera. No tanto en su calidad técnica o en su puesta en escena, que son equiparables, sino en el planteamiento, desarrollo y culminación de la historia. En el desarrollo de los personajes, no sólo los mencionados sino también Lady Jessica (Rebecca Ferguson) o el conjunto de los fremen, cómo va a surgir el fanatismo entre ellos, incluso si inicialmente no está generalizado. La religión como fuerza impulsora de las mayores catástrofes políticas. Ni que decir tiene que, las interpretaciones están también a un nivel muy alto. Y que nos quedamos con más ganas de saber más de la princesa Irulan (Florence Pugh) o de Lady Fenring (Léa Seydoux).

Como conclusión final, estamos ante la que probablemente es la mejor película de ciencia ficción de los últimos años, cuando los últimos años son… ¿los 10,… 15,… 20 años? Una aventura espacial impecable, de excelente factura, con profundidad argumental y temática, que no quita para que además haya aventura y diversión. El único «pero» que le puedo poner es que sea necesario verla en dos partes, y que el total sean cinco horas de cine. Cuando la primera parte no es tan esencial en su detalle y se podría acortar y reorientar. Por lo demás, para mí no es necesario ir más allá en la historia. Que cada uno la siga mentalmente con su imaginación. Pero si Villeneuve decide seguir, con el mismo estilo y saber hacer, estaré encantado de ver qué nos tiene que contar. Y cómo reencaja a Chani en su papel de concubina imperial. Salvo que decida apartarse de la continuación concebida por Herbert.

De Javier Bardem… podría hablar un ratito… pero no es tan trascendente. No lo hace mal. Pero nunca imaginé a un Stilgar como el que encarna Bardem. Y Feyd-Rautha… nada que ver con Sting… pero no está mal. Aunque que distinto el personaje que encarna Austin Butler aquí del aviador que estamos viendo en cierta serie de televisión que está en marcha en estos momentos.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] May December (2023)

Cine

May December (2023; 12/20240225)

La nueva película de Todd Haynes, que tuvimos ocasión de ver en sesión matinal este domingo pasado, ha recibido en castellano el anodino título (y mil veces con distintas variantes) Secretos de un escándalo. Pero es que ese Mayo diciembre del título original… es algo que no se pilla en castellano. Esencialmente, se refiere a una relación entre dos personas con bastante diferencia de edad, donde diciembre, en invierno, sería la persona de mayor edad, y mayo, en primavera, sería la persona más joven. En cualquier caso, la película presentaba a priori suficientes alicientes como para que nos apeteciera verla. Por su director, que en el pasado nos dejó alguna joya más que interesante, como por su reparto.

Inspirada por un caso real que se dio en el estado de Washington cerca de Seattle, la película nos llevará a la ciudad georgiana de Savannah. Allí llega una actriz (Natalie Portman) que prepara una película sobre un escándalo de tiempo atrás en el que una mujer en su treintena (Julianne Moore, ya en su cincuentena) sedujo y se acostó con un chaval de doce o trece años (Charles Melton, ya en su treintena). En la actualidad más de veinte años después, después de que la mujer cumpliera condena en prisión y diera a luz una hija de la relación, ambos están casados y tienen dos hijos más. La mayor en la universidad, los dos gemelos a punto de graduarse en el instituto. Durante unas semanas acompañaremos a la actriz en su relación con la familia, que vive una vida aparentemente estable e idílica, e integrados en una comunidad pacífica y tranquila de la ciudad.

Como todas las películas de Haynes, el cuidado en su factura es admirable. Con una fotografía muy cuidada, con una imagen granulenta, como si estuviera rodada con película fotográfica de alta sensibilidad, o como sucedió en Carol, que fue rodada en 16 mm, aunque la película actual es de imagen digital en todo su proceso. La estética, el diseño de producción, los cuidados encuadres, la banda sonora, todo ello es muy propio de Haynes. Genera un estado de ánimo, una sensación que detrás del aséptico entorno en el que se mueve la familia hay algo turbio, difuso. La película está llena de metáforas visuales o conceptuales… véase las mariposas monarca… o algunas cuestiones con los hijos de la pareja…

Pero la esencia es la interacción entre los personajes, reforzada por la gran calidad de los intérpretes, que es de lo mejor de la película. Ese «mayo, diciembre» puede aplicarse al extraño matrimonio surgido en circunstancias tan dispares y desequilibradas. Pero también a la relación entre la mujer y la actriz. O entre los adultos y los adolescentes que surgen a la realidad. Entre los extrañados hijos del primer matrimonio de la mujer y sus hermanos de la segunda relación y matrimonio. Y luego está la aparente ambigüedad moral de la puesta en escena. Digo «aparente» pues es obvio que hay algo profundamente anómalo y erróneo en la situación. No es errónea la diferencia de edad en la pareja el momento puntual en el que aparece la actriz. Actriz que actúa como elemento perturbador de un equilibrio inestable. Es erróneo en cómo empieza. No hay justificación válida para que una mujer de 36 años se lo monte con un chico de 12 años. Como no la hay en el caso desgraciadamente más frecuente entre un hombre de la misma edad y una chica adolescente. Y eso erróneo es lo que surge en la película. Es el punto de ruptura. La llegada de la actriz que revuelve lo que estaba en lo profundo del charco. La emancipación de los hijos que se van a la universidad. El aparentemente ideal círculo social, pero también precario, también en equilibrio inestable.

De todos modos, es una película que para poder abarcarla es necesario dejarla reposar. Y en ocasiones es difícil de digerir. A pesar de la asepsia general, y de las bondades estéticas del cine de Haynes, la película es incómoda. No es fácil encontrar referentes éticos, más allá de esos hijos nacidos de una pareja extraña. Que percibimos como que no debe ser. Y eso que la que es nacida directamente de la relación entre el chico casi un niño y la mujer de treinta y tantos tan apenas aparece en pantalla. Las ambigüedades morales del ser humano es un tema predominante, y es incómodo. Cuesta hacerse con la composición de lugar. Por lo tanto, más que una recomendación general es… según y cuándo es una excelente película, según y cuándo no es la película para ver. Pero es una buena película con excelentes interpretaciones.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The color purple (2023)

Cine

The color purple (2023; 11/20240218)

Atención, no puedo descartar que en algún momento revele algunos elementos de la trama. Pero es así como me sale hablar de esta película, cuya historia es muy conocida por muchos aficionados al cine por la película previa, y por los aficionados a la lectura por la novela en la que se basa.

No he leído la novela en la que se basa la película de hoy, y en la que se basó la película de Steven Spielberg de 1985. Pero ya en su momento quedó claro que Spielberg no recogía todo el espíritu de aquella, toda su crudeza y sus consecuencias reales. Vamos a ver… que la novela nos empieza a contar la historia de una niña de 14 años que empieza a ser violada por su padrastro y se queda embarazada en dos ocasiones. Eso es algo que queda ahí en las películas, pero edulcorado, y evitando los detalles precisos y más incómodos. Vi en su momento la película de Spielberg… pero hace tiempo que le tengo miedo a la manipulación emocional de este director, que ha veces lleva al espectador a terrenos éticamente muy cuestionables. Hace tiempo que opino que Spielberg es un «progresista» tremendamente conservador. Así que… no estaba muy ilusionado con la nueva versión de la historia dirigida por Blitz Bazawule. Especialmente porque Spielberg seguía detrás del proyecto junto con una parte del equipo de aquella película de hace 40 años. Pero bueno… al final, me anime a acompañar a los amigos a la matinal del domingo pasado.

La película es un musical. Rectifico; la película no adapta la novela, adapta el musical de Broadway basado en la novela. Aunque es algo que no se ha destacado especialmente en la promoción de la producción. Sus responsables que en estos tiempos la gente tiene cierta reticencia al género, aunque de vez en cuando alguno triunfe. Pero miren ustedes lo que le pasó a Spielberg con su actualización de West Side Story. ¿Alguien se acuerda de esta película, que no estaba nada mal? Pero por lo demás, las historia base es la misma. Celie (Fantasia Barrino/Phylicia Pearl Mpasi, joven), poco educada y poco agraciada físicamente, pasa de maltratada por su padre/padrastro mientras su hermana a ser maltratada por marido (Colman Domingo), mientras su hermana más joven Nettie (Halle Bailey/Ciara, adulta) huye de ambos. Y vive cuatro décadas de infierno en algún lugar de Georgia, con el único apoyo eventual de la mujer (Danielle Brooks) de uno de sus hijastros, y de la cantante y antigua amante de su marido (Taraji P. Henson). Para al final ir a parar a un discutible happy end.

A ver. Resolvamos los temas por partes. El diseño de producción y la calidad técnica de la película es muy alta, sin duda. A Bazawule no le han faltado medios. Ya está. Spielberg y compañía querían una producción de primer nivel en ese ámbito y lo tienen. Es cierto que el musical, como tal musical, no es especialmente memorable. Me refiero a la calidad musical y a sus canciones. Nada malo tampoco… pero uno más. Esto no es Cabaret, o Chicago, o The sound of silence, o Les miserables, o… está en un escalón inferior en mi opinión. Y las interpretaciones… son realmente buenas. Un grupo de actores y actrices que ponen mucho de su parte para que la cosa vaya adelante. Y se lo curran. Lo hacen bien. Pero…

Hay una continua disonancia entre lo que está contando la historia y cómo se cuenta. Estamos hablando de pedofilia, violaciones, maltrato sistemático a las mujeres, violencia policial, racismo por un tubo, machismo por arrobas, de la peor especie. Durante cuatro décadas de la vida de una mujer y quienes le rodean. Y sin embargo… paisajes bonitos, luminosos, canciones sonrientes, buen rollito… Hay una cosa que me molesta mucho, que se da mucho en los culebrones. Unos, los «buenos» viven toda su vida puteados y amargados, mientras que los «malos» durante toda su vida campan a sus anchas y hacen sus desmanes con impunidad. Y al final, porque se hace una supuesta «justicia», la historia… ¿tiene un final feliz? ¡Pero qué me cuentas Maripili! Y para colmo, la película tiene una beatería religiosa que me deja anonadado. Las «plagas de Egipto» que caen sobre el maltratador por una maldición celestial. El pastor de la iglesia que es un cabr.n que sonríe y acoge a los maltratadores mientras ignora a las maltratadas, y que al final con una canción y cuatro aleluyas se reconcilia con la hija homosexual, cantante de blues… «promiscua». Al final… con cuatro aleluyas a Dios y un par de canciones al atardecer todos reunidos como hermanos, los malvados perdonados… ¡Después de cuatro décadas de abusos! ¿Qué mensaje están mandando? ¿Aguántate, resígnate y perdona al que te ofende? ¿Lo de siempre que ha servido para mantener la maquinaria de la injusticia y la discriminación?

Como he dicho al principio, Spielberg me parece un «progresista» muy conservador. Que no hace justicia a las consecuencias de lo que se está contando. Que tira a la basura buena parte del mensaje de la historia original con su corrección política y con sus historias edulcoradas. Aunque aquí sólo ejerza de productor, los defectos que le veo a esta película están en mi opinión en muchas películas de su carrera. Ya hablaremos dentro de unas semanas de «los amos del aire»… que está ahora en emisión en Apple TV+. Por lo tanto, reconociendo que la película tiene suficientes bondades como para no ponerle un suspenso en mi apreciación personal, no puedo dejar de decir que me dejó con una sensación de insuficiencia y de incomodidad. Durante un tiempo se pensó que podría hacer algo en la temporada de premios… pero se desinfló enseguida. Sólo Danielle Brooks es candidata al Oscar a mejor actriz de reparto… y me parece justo, aunque lo tenga complicado, y también me parecerá justo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Misanthrope (o «To Catch a Killer») (2023)

Cine

Misanthrope (o «To catch a killer») (2023; 10/20240211)

Hoy no iba a ser cine; iban a ser fotos de viaje… pero una metedura de pata me ha hecho cambiar de plan. Quizá mañana. No tenía especiales planes para ver esta película. El fin de semana pasado nos sentíamos satisfechos con celebrar los aniversarios de Ozu. Pero un grupo de amigos con los que actualmente no suelo ir al cine, antaño sí, me invitaron a esta matinal. Son gente muy maja, muy divertida. Pero con ellos corres de ver mucho blockbuster o películas de entretenimiento más o menos espectaculares pero de calidad dudosa. El promedio de mi valoración de las películas que veía entre los años 1999 y 2003, por ejemplo, cuando solía ir con ellas a sesiones matinales, es mucho menor que los de los últimos años. Pero acepté. El director, el argentino Damián Szifron, tiene títulos muy interesantes en su filmografía. Esta es su primera película en inglés. Y su actriz protagonista, Shailene Woodley, tiene oficio, aunque con cierta irregularidad a la hora de seleccionar proyectos.

La película no es especialmente original en su planteamiento. Un asesino múltiple que causa el caos durante la nochevieja, una espabilada policía aunque de bajo rango (Woodley), y un personalísimo agente del FBI al cargo de la investigación (Ben Mendelsohn), que ve potencial en la chica para ayudar en el caso. Hay un tercero en discordia, otro del FBI (Jovan Adepo), pero no aporta mucho a la película, parece estar ahí más para cubrir la cuota étnica que otra cosa. Y a partir de ahí comienza una investigación, en Baltimore, en la que como de costumbre los políticos y los «de Washington» dan mucho por el saco. Si lo piensas bien, Washington D. C., la capital del país, tampoco está muy lejos de Baltimore. Como entre Zaragoza y Huesca. Así que será más fácil que los «de Washington» den mucho por el saco.

Tengo la sensación de que algo raro pasó con esta película. Porque la preproducción comenzó en 2019. Se rodó en 2021. Hasta ahí, comprensible el retraso por la pandemia. Pero no se estrena hasta 2023 en EE.UU. Y tarda casi un año en llegar a España. Y se iba a titular Misanthrope, de ahí su título en España, Misántropo, y así consta el título original en IMDb, pero en las búsquedas de IMDb y en Wikipedia la encuentras como To catch a killer. Bandazos que suelen tener que ver con problemas de algún tipo con la película que no he identificado. El caso es que nos encontramos con una película correcta, bien interpretada, técnicamente bien rodada, que sin ser original tiene mucho potencial para entretener y de hecho entretiene. Es cierto que su desarrollo da algún bandazo de otro, quizá porque la premisa inicial se agota muy pronto, y porque el substrato profundo de los conflictos internos de los protagonistas no están del todo bien desarrollados. Y hay algunas cosas de la conclusión que también chirrían.

Globalmente considerada, es una película aceptable para una circunstancia como la que nos llevó al cine. Un grupo de amigos con ganas de entretenerse en la mañana del domingo. Probablemente no nos acordaremos mucho de ella dentro de un tiempo. Pero cumple con su misión. Creo que quienes la plantearon tenían la ambición de que si les quedaba bien y tenía éxito, podían explotar el filón de las secuelas a partir del personaje de Woodley, que por cierto aparece en los títulos como productora. Probablemente no tendrá sueldo fijo, sino que sus ingresos dependan de ingresos. Pero no creo que haya secuela. No parece que esté teniendo mucha repercusión mediática ni en taquilla. De alguna forma, me parece más una película de los años 90, época en la que este tipo de películas se prodigaron. Aunque sin matrimonios homosexuales en aquel momento. En fin, se deja ver y entretiene, y ya está.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Munekata kyōdai [宗方姉妹] (1950)

Cine

Munekata kyōdai [宗方姉妹] (1950; 09/20240210)

Munekata kyōdai, las hermanas Munekata. No hay una palabra para decir hermana (o hermano). Si hablas de una persona, tienes que especificar si es una hermana mayor, ane [姉], o menor, imōto [妹]. Algo similar en masculino. Pero sí hay una palabra para el colectivo de hermanas, shimai [姉妹]. Lo que llevo preguntándome desde el sábado es por qué si el título original utiliza esta última grafía, todas las transcripciones al alfabeto latino aparecen como kyōdai, que yo había aprendido como hermanos [兄弟]. En fin… esas cosas del idioma japonés que hacen que por mucho que le haya dedicado mi tiempo, haya llegado a la conclusión que nunca seré capaz de hacer una mínima y sencilla conversación por miedo a decir tonterías. Lo que sí me ha servido con esta película es para comprender mejor el talante de las hermanas Munekata, la mayor Setsuko (節子, Kinuyo Tanaka) y la menor Mariko (満里子, Hideko Takamine), salvando las limitaciones de los subtítulos en castellano.

La acción transcurre entre Tokio, Kioto y Kobe. Y a Setsuko le gusta visitar los templos de la antigua capital imperial, donde vive su padre… mientras que a Mariko le apetecen más otras actividades más mundanas. Nos quedaremos aquí, fotográficamente, con algunos de los templos de Kioto.

Nos sorprendieron los estrenos de la cartelera de esta semana con la inclusión de esta película de Yasujirō Ozu, uno de los maestros por excelencia del cine japonés, y aun me atrevería a decir uno de los mejores directores de cine de la historia, todas las nacionalidades incluidas. He visto unas cuantas de sus películas, las más célebres, en casa, en la televisión, desde plataformas en línea cuando estuviesen disponibles, o de la forma que fuese cuando no. Y su pausada forma de rodar, aparentemente sencilla, pero que transmite una gran profundidad, aunque ajena a la mayoría de las cosas que se hacen hoy en día, no ha dejado de ser un referente para muchos directores posteriores. Algunos de ellos han pretendido imitarle, con segundas versiones de sus historias. Ozu nació en 1903, por lo que el año pasado fue el 120º aniversario de su nacimiento, y varios festivales de cine, de los de más postín, le rindieron homenaje con esta versión restaurada y remasterizada en formato digital 4K de esta película de 1950.

Emparedada en su filmografía entre las dos primeras películas de la llamada Trilogía de Noriko [Banshun 晩春 (Primavera tardía), Bakushū 麥秋 (Principios de verano), Tōkyō Monogatari 東京物語 (Cuentos de Tokio)], consideradas como verdaderas obras maestras, la historia de la familia Munekata ha pasado más desapercibida como una obra menor. En ella nos habla del conflicto que surge ante las dos hermanas cuando coinciden en el tiempo tres hechos; la noticia de que su padre (Chishū Ryū) tiene una enfermedad terminal, la crisis en el matrimonio de la mayor por el desempleo y el alcoholismo de su marido (Sō Yamamura), y el regreso del extranjero de un antiguo amor (Ken Uehara) de Setsuko, por el que Mariko también se siente atraída.

Esta película es un ejemplo de que cuando de un autor se espera tantísimo, algunas obras muy buenas, o incluso excelentes desde ciertos puntos de vista, quedan relegadas a un segundo plano. Ozu nos habla, como en tantas ocasiones, de la familia y de las relaciones. Como de costumbre no se extiende en explicaciones. Hay un contexto, que está ahí porque forma parte de modo espontáneo en las explicaciones, pero asume que el espectador lo conoce. Y dando ese contexto por sabido, entrada directamente al grano. Un marido sin empleo, en la posguerra mundial, un ingeniero descolocado en un país en el que las prioridades están cambiando. Dos hermanas que son polos opuestos, pero que viven en armonía. La mayor, en sus treinta y tantos, vestida siempre con kimono tradicional, de modales modestos, también tradicionales, que siente que su obligación es salvar el matrimonio en el que es desgraciada. La menor, vestida a la occidental, mucho más joven, en su veintipocos, que reivindica su derecho a ser cosmopolita, abierta, a decir lo que piensa, a ser directa. Como en tantas obras de cine o literarias japonesas, Ozu trata el conflicto de valores en un país que cambió por completo su forma de interactuar con el mundo en el intervalo de pocas décadas. Que pasó de un régimen feudal y de bajo desarrollo tecnológico, a ser una de las potencias bélicas que puso en jaque a media Asia y el Pacífico. Y eso pasó su factura entre sus ciudadanos con valores conflictuados.

El principal activo de la película, además de la consistente realización de Ozu, fiel a su estilo, es la excelencia de sus interpretaciones. Unas interpretaciones de un estilo muy distinto a las que estamos acostumbrados. Pero Takamine como, especialmente, Tanaka, están excelentes. No en vano son dos de las intérpretes más destacadas de la historia del cine nipón. Pero también hay que destacar a Yamamura, que le toca bailar con el papel más desagradable.

No voy a decir que esta película sea para todos los públicos, en el sentido de que no responde a los gustos de hoy en día. Es una película que tiene ya 73 años. Y el mundo y los gustos han cambiado mucho. Pero es una buena película que satisfará a los más cinéfilos. Y que me ha hecho ver que las horas dedicadas al japonés no han sido en vano. Porque aunque me ha permitido captar matices de los diálogos que pasarán desapercibidos a los que se guíen sólo por los subtítulos. Por ejemplo. Mariko, la más joven, un poco cría en sus comportamientos, suele hablar de sí misma en tercera persona delante del antiguo amor de su hermana. En fin… que yo estuve encantado. A pesar del frío que pasé en esa sesión matinal de sábado.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Concrete utopia (2023)

Cine

Concrete utopia (2023; 08/20240206)

Llegó el viernes pasado a la cartelera española en general y zaragozana en particular. Candidata por Corea del Sur a los Oscar, lo que desde hace unos años despierta cierta expectación, no ha conseguido pasar el corte final en una edición donde la calidad del cine fuera de los Estados Unidos ha sido muy alta, incluso más alta en promedio, y por lo que he visto, que en la Meca del cine, Hollywood. Las críticas son entre buenas y muy buenas, aunque parece que la recepción del público ha sido más fría. Dirigida por Eom Tae-hwa, los principales nombres de su reparto ya me resultan muy familiares, e interesantes. Curioso que ya me empiecen a atraer películas del país oriental por su reparto, a pesar de lo mucho que me cuesta recordar los nombres coreanos.

La estructura de la nueva sede del gobierno metropolitano de Seúl me servirá para ilustrar esta entrada de cine apocalíptico.

Película con escenario apocalíptico, la acción transcurre en una Seúl arrasada por un tremendo seísmo, en el que auténtico tsunamis de tierra y roca han puesto boca abajo la mayor parte de la ciudad. Pero en uno de sus barrios, un edificio, la típica colmena de cemento y hormigón para clase media-baja, ha quedado en pie. Y tras unos primeros momentos de desconcierto, liderados por una de las vecinas más activas (Kim Sun-young) y por un tipo que dice ser hijo de una de las vecinas y al que designan como líder de la comunidad (Lee Byung-hun), deciden expulsar a todos los extraños al inmueble, y organizarse para garantizar la supervivencia. Nadie sabe cuándo va a llegar ayuda. Ni siquiera hay noticias de lo que pasa fuera de la ciudad, en lo que parece una catástrofe de carácter global, en la que la civilización ha sucumbido. Los acontecimientos los seguiremos desde la mirada de un joven matrimonio, un funcionario público él (Park Seo-joon), que decide seguir fielmente a los líderes, y una enfermera compasiva y sensible (Park Bo-young, a esta actriz le dediqué casi una entrada), a la que le entran muchas dudas en la decisión de la comunidad de aislarse del exterior y abandonar a otras personas a su suerte. Y todo ello en el invierno más frío que se recuerda, con temperaturas incluso por debajo de los 20 ºC bajo cero.

Desde el punto de vista de la realización técnica, sin ser puntera en efectos especiales y en diseño de producción, su recreación de la catástrofe y del desolado paisaje posterior es funcional, de una calidad razonable y muy funcional. Quizá no llegue a las bondades de cierta película de monstruos reciente, probablemente hay mucho más CGI en esta película, y se nota, pero estamos ante una película de catástrofes que no disfrutará del presupuesto de las producciones de Hollywood. Por lo que he leído, ligeramente superior a la japonesa de Godzilla, pero más de un orden de magnitud por debajo del cine de Hollywood. Así pues, tirando de ingenio y recursos imaginativos, consiguen un buen escenario, suficiente para contar la historia, con medios modestos, en términos relativos.

Así pues, una vez establecida una base física suficiente, el fuerte de la película está en dos aspectos; lo que nos quiere contar, y como lo cuenta, y el trabajo interpretativo. Y ambos están a buen nivel. Como buena película apocalíptica con toques distópicos, nos habla de las realidades sociales y políticas de las sociedades contemporáneas. Egoísmos, interés personal o del clan frente al interés colectivo y común, predisposición a aceptar el autoritarismo demagógico y populista, xenofobia… estos son los temas reales de una película que muestra cómo surgen los cineastas surcoreanos preocupados por temas sociales y políticos de profundidad. Y para ello, el carisma de un grupo de intérpretes que tienen mucho recorrido, incluso los más jóvenes. Lee Byung-hun, actor muy veterano, está excepcional, lleno de matices. Kim Sun-young, una actriz que como secundaria parece que está en todas partes, ya no me sorprende verla en muchas de las series de televisión surcoreanas que veo, tiene oficio para dar y vender. Y la pareja de intérpretes, el matrimonio, que representan la visión del ciudadano común, aunque alejados del glamour de las series de televisión en las que suelen ser protagonistas, mientras que aquí tienen que compartir, y mucho, ese protagonismo con los más veteranos, se muestran sólidos, contenidos y convincentes.

He encontrado que esta película ha estado por encima de mis expectativas. Sus más de dos horas de duración no se me hicieron nada largas. Algunos críticos dicen que en su tramo final desfasa un poco. Pero creo que es coherente. Hay que tener en cuenta que, durante la mayor parte del metraje, la película tiene un tono de comedia negra. Hay muchas situaciones chuscas, mientras flirtea con el drama, aun con la tragedia. Hasta cierto punto, es bastante previsible. Sabes que la situación de esta peculiar comunidad, esta isla en el desastre, no es sostenible, que está en equilibrio inestable. La línea temporal principal está salpicada de flashbacks que nos relatan el auténtico ser de los personajes protagonistas. Pero esa previsibilidad no es un lastre. Y sí… finalmente tiene que haber su punto de desfase general para romper la dinámica absurda de la situación, con último tramo final, entre el drama triste y doloroso y la esperanza, que permite, por primera vez desde la catástrofe, mostrar un rayo de sol sobre alguno de los protagonistas. A mí me ha gustado mucho, y la encuentro muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Poor things (2023)

Cine

Poor things (2023; 07/20240127)

Esperábamos con expectación y muchas ganas la última película de Yorgos Lanthimos, un director excéntrico y con una forma muy personal de crear y rodar sus proyectos, que a mí siempre me ha atraído, aunque no siempre es de fácil digestión. Que además venga protagonizada por Emma Stone una de las mejores actrices de su generación, de las más auténticas y fieles a sí mismas, es un aliciente añadido muy importante. Con una carrera muy diversa en títulos y temas, siempre ha realizado una buena selección de trabajo, optando por la calidad sin despreciar el riesgo. Y con el tiempo que lleva dando guerra, y lo prolífica en sus trabajos, parece mentira que todavía tenga 36 años. Y además, se nos venía diciendo que la película venía a revisitar uno de los mitos literarios más queridos del cine, el del doctor Frankenstein y su criatura.

Lisboa es una de las localizaciones más interesantes de la película… en teoría. Porque la película se ha rodado en Hungría.

Sin embargo, aunque muy evidentemente influida por la obra de Mary Shelley y por su famoso doctor, la película adapta o se basa en la novela de Alasdair Grey de su mismo título,… más o menos… por que el del libro sería Poor Things: Episodes from the Early Life of Archibald McCandless M.D., Scottish Public Health Officer. Archibald McCandless se convierte en la película en Max McCandle (Ramy Youssef) un estudiante de medicina que entra a trabajar para el doctor Baxter (Willem Dafoe), con el fin de observar el desarrollo de su «hija adoptiva», Bella Baxter (Emma Stone). Esta es el resultado de resucitar el cadáver de una suicida, trasplantándole el cerebro de su hija nonata, por lo que al principio del filme tiene el aspecto de una bella mujer en la treintena, con el desarrollo mental de una niña. A lo largo de la película asistiremos al desarrolla de la personalidad de Bella, pasando por su etapa de adolescente que se fuga con el abogado sin escrúpulos Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo), lo que le permitir viajar por el mundo y aprender cómo funciona, lo que le gusta y no le gusta, antes de volver a Londres con una personalidad ya desarrollada.

Fiel hasta cierto punto al original, que no he leído, Lanthimos sitúa la acción en una época victoriana alternativa, finales de la misma, con un importante toque de steam-punk, pero sin atiborrarnos de los elementos de esta estética, con una diversidad de escenarios de gran brillantez visual e imaginativa. Nuevas versiones de Lisboa, Alejandría o París se añaden a la Londres victoriana. Destacable además que tan atractivo espectáculo visual se haya rodado con película cinematográfica tradicional, en blanco y negro (Kodak Double-X) como en color (negativos, Kodak Vision3, o positivos directos, Kodak Ektachrome, para mayor brillantez visual) con Robbie Ryan en la dirección de fotografía. Un mundo imaginado que enmarca perfectamente una historia que trata de… vamos a ello porque aquí viene lo más interesante.

Me hace gracia que se haya hablado tanto del feminismo de Barbie, cuando en realidad es una película tan pegada a las conveniencias comerciales, y con un feminismo de recetario, de lo establecido como políticamente correcto, mucho menos rompedor de lo que nos hacen creer y nada transgresor. Lanthimos se mete de lleno en el barro de lo que es la emancipación de una mujer. Una mujer, sea Bella Baxter o quien fuera antes de suicidarse, que quiere ser dominada por los hombres que la rodean. Por su «padre adoptivo», a quien le cuesta darle la libertad que anhela, por su amante, Wedderburn, mujeriego posesivo, o por su antiguo marido, un militar inflado de la hipocresía victoriana. Pero Bella se rebela. Se hace dueña de su propio cuerpo, mientras va desarrollando su mente y su ingenio, y va superando los obstáculos para su propio desarrollo en sus papeles como «hija», amante, esposa, prostituta, llegado el caso, los reduccionismos a los que los hombres que la rodea la quieren someter. Sin renunciar a su sensualidad y sexualidad, al disfrute simultáneo de su cuerpo y de su mente. Al final alcanzará un estado de autosuficiencia, en la que todos estos hombres, si quieren acompañarla en su vida, será bajo sus propias premisas y condiciones. Mucho más intensa, transgresora y directa en su mensaje.

En lado positivo, aparte de los aspectos visuales, también sonoros, están las interpretaciones del conjunto del elenco con Stone y Ruffalo como más destacados. En lo negativo, que algo hay, es la excesiva duración del segundo de los cuatro actos en los que se divide la película, hay un momento, en el periplo que hace Bella con Wedderburn en la que la película parece no avanzar, tras un excelente principio antes de un inspirado final. Pero en su conjunto es realmente una película muy notable, que merece la pena la atención de los espectadores. Mucho más profunda que otros títulos más mediáticos, sin renunciar al espectáculo cinematográfico. No os la perdáis.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****