[Libro] Cuando calienta el sol

Literatura

Tres libros tengo para comentar. Y al ritmo en que suelo hacerlo, uno a la semana, me va a dar tiempo a leer otro muy gordo antes de que me quede sin reservas. Seguiré el orden en que terminé las lecturas. Y con el primero de ellos, voy a rondar el lado pícaro de la vida. Porque este verano leí una recomendación sobre esta colección de relatos eróticos, y dado su más que moderado precio, me decidí a comprar el libro. Era una lectura recomendada para el verano. Pero se me convirtió en otoñal.

Adelanto ya que no son lecturas recomendadas para todos los públicos. Tienen muchos rombos. Los más veteranos entenderán la referencia a la geometría.

Cuando calienta el sol: Diez historias eróticas para remojarse
Diana Gutiérrez, Ricardo Cebrián, Álex Hernández-Puertas, Leticia S. Murga, Mateo Serna, Sofía Chase, Carolina Trias, Rocío Vega, Dizzie Gent, Dafne Giralda Fuentes
Editorial Café con Leche
Versión electrónica

Como bien dice el título, se trata de una colección de diez relatos de contenido erótico, ambientados todos ellos «cuando calienta el sol». Es decir, en el verano. El tono es diverso; aunque predomina la picardía y el buen humor, también hay algún espacio para el drama, e incluso la ciencia ficción. Hay relatos el-ella, el-el, ella-ella, a dos, a tres, con marcianos, con hadas,… de lo más variado, y teóricamente para todos los gustos.

Hoy me apetece viajar fotográficamente a la Florencia de Bocaccio que a cualquiera de los escenarios del libro de relatos.

Hoy me apetece viajar fotográficamente a la Florencia de Bocaccio que a cualquiera de los escenarios del libro de relatos.

Yo tengo algunos problemas con el género erótico/pornográfico. El primero es que mi nivel está puesto muy algo. En casa, de toda la vida, hubo un ejemplar del Decamerón de Bocaccio. Era del Círculo de Lectores, el servicio de compra de libros a domicilio por suscripción. Cada mes venía «el del círculo» y  te dejaba la revista. Si te interesaba algún título lo marcabas en la hoja de pedido, lo entregabas «al del círculo» y te lo traía y te lo cobraba. Si no marcabas nada, tenías que coger el recomendado del mes. Pues supongo que mi madre, que tenía bastantes inclinaciones lectores, y era mucho menos pacata que lo que aparentaban la mayor parte de las mujeres de la época, en uno de esos meses se agenció la colección de 100 relatos que el florentino (al menos de adopción) nos dejó como recuerdo de la peste de 1348. Y yo que en un momento dado devoraba cualquier libro que hubiera por casa, empecé a merendarme aquellos cuentos, que para mi sorpresa en muchas ocasiones tenían un tono erótico festivo de lo más agradable. Mi madre nunca puso traba alguna a mi lectura de aquel libro. Al fin y al cabo era un «clásico», más antiguo que el Quijote. El caso es que estableció en mí una referencia a la narrativa galante y erótica que ha puesto muy difícil desde entonces que me guste lo que leo en este género.

Y estos relatos no han sido distintos. Supongo que la recomendación que leí se debió a que quien la escribió mantendría algún tipo de relación de amistad o algo con los responsables de la nueva editorial que lo publicó. Hay algunos de ellos que no valen gran cosa. Son los típicos que cuentan encuentros sexuales, con descripciones más o menos gráficas, que siguen los esquemas de la pornografía más habitual, la cual me aburre bastante. No obstante, se encuentra alguno que tiene algo más de gracia o posibilidades, no siempre bien resueltas. El de la chica que toca el violonchelo empieza muy bien y luego patina bastante hacia el final. El de las hadas tiene su gracia. El de los extraterrestres me parece una ida de olla como otra cualquiera.

La ciudad tuvo que estar muy triste durante la epidemia de peste negra de 1348.

La ciudad tuvo que estar muy triste durante la epidemia de peste negra de 1348.

El género erótico es un género difícil. Últimamente se ha popularizado algo más «gracias» al porno para marujas que nos llega desde el otro lado del Atlántico, y que a todas luces se queda muy lejos de propuestas más interesantes y más osadas que hace décadas ya que se escribieron en este lado del océano. En un momento dado, la relaciones de dominación, el grafismo de las descripciones del acto sexual o las relaciones que se apartan mucho de lo socialmente establecido son los reclamos para atraer a un público en general bastante desorientado. Lo cierto es que volvemos a lo de siempre. Sea un drama o sea una comedia, el erotismo ha de ser un ingrediente transversal a lo importante. Y lo importante es una historia que interese, unos personajes bien construidos cuyas vidas nos importen o queramos vivir, y cierta habilidad para usar el idioma a la hora de contarlo. Si no se dan estos requisitos… da igual todo el picante que le quieras poner… no salimos de la mediocridad. Menos mal que nos queda Bocaccio.

Pero aparte de eso, es estupendo estar en Florencia en cualquier otro momento, a pesar de las nuevas plagas de la modernidad, los turistas.

Pero aparte de eso, es estupendo estar en Florencia en cualquier otro momento, a pesar de las nuevas plagas de la modernidad, los turistas.

[Libro] Dans le café de la jeunesse perdue

Literatura

Con un fin de semana muy marcado por cuestiones profesionales, un simposio de comités de ética asistencial que se celebró el viernes y el sábado por la mañana, el resto lo he pasado de forma muy tranquila y sin mayores novedades. Así que comienzo la semana con un libro que ya terminé hace unos días. El segundo de los que adquirí para conocer la obra de Patrick Modiano, el más reciente premio nóbel. Y si el primero de los que leí y que ya comenté en estas páginas fue una obra temprana en la obra del escritor, esta de hoy es más reciente en su fecha de publicación, aunque también transcurre en un París de varias décadas atrás.

Dans le café de la jeunesse perdue
Patrick Modiano
Editions Gallimarda, 2012
Versión electrónica

Les Deux Magots

Nos desplazamos con esta novela a la «rive gauche» parisina, a los cafés de los artistas… de los cuales queda todavía la presencia de Les Deux Magots en Saint-Germain-des-Prés.

Situada la acción en algún momento de los años 50 o 60, en París como ya he dicho, cuando la «rive gauche» era refugio de artistas e intelectuales, esta novela intenta descubrir quién es Louki, apodo de Jacqueline Delanque, una misteriosa joven que durante un tiempo fue cliente habitual del café Le Condé, no lejos de los ambientes universitarios y de las librerías de Saint-Germain-des-Prè. Son cuatro los narradores que nos llevarán a conocer quienes esta mujer. Un estudiante de la escuela de minas que la observa en el café, un detective privado que busca su paradero, la propia Louki presentándonos su difícil transición de la adolescencia a la juventud y uno de sus amantes. Sus orígenes modestos en lo peor del barrio de Pigalle, sus fugas y su flirteo con la droga, un extraño y fallido matrimonio, su deambular por los distintos ambientes de París,…

Figura

Tampoco nos movemos muy lejos de los jardines del Luxembourg, próximo al barrio latino y a la Sorbonne.

Estamos ante una novela con fuerte carga existencialista, pero su versión más pesimista. Sobre la base de que es difícil conocer a una persona, que distintos observadores pueden tender distintas versiones de esa persona, Modiano nos presenta un carácter femenino fuertemente melancólico, depresivo. Condicionado, muy condicionado por el entorno, su existencia parece predeterminada en un fatalismo existencial que como digo se me antoja muy pesmista. Al igual que me sucedió con el libro anterior que comenté del autor, es necesario que transcurra una buen proporción del contenido de la novela, no muy larga por otra parte, para que empiecen a encajar las piezas que constituyen el rompecabezas del carácter y la personalidad de Louki/Jacqueline.

Aunque indudablemente interesante, la novela no ha acabado de engancharme. Y el autor, tras estados dos novelas no lo veo entre mis opciones inmediatas para continuar con la lectura de su obra. Más si es cierto que como he leído en algún lugar sus obras tienen estructuras y temáticas similares. Pero tampoco diré que ha sido decepcionante o un tiempo perdido. Por otra parte, habiendo leído ambas obras en su idioma original, un francés culto, me ha servido para quitarme un poco el óxido en esta lengua que, por el predominio mundial del inglés, últimamente tenía algo abandonada.

Boulevard de Rochechouart

Y Montmartre y el boulevard Rochechouart también se encuentran en la vecindad de Pigalle, lugar de la infancia y adolescencia de Louki/Jacqueline.

[Libro] Nanas para un principito

Literatura

Conozco a Ana, Anvica para algunos, de aventuras fotográficas. Siempre me da una «insana» envidia su X100. Pero también desde hace ya un par de años sigo Aventarte, un blog que dinamiza con una amiga, y que define muy bien la frase que acompaña al título; un lugar de cuentos, imágenes y sentimientos. En los últimos años, para la primavera han lanzado una iniciativa, un concurso, que titulan Apadrina un libro. La idea me pareció excelente desde el momento que la conocí. Pedir a la gente que recomendasen un libro que hubiesen leído con un comentario que permitiese a futuros lectores del mismo intuir qué podían encontrar. Por qué ese libro era interesante. Y a ser posible libros «alejados» de la corriente principal editorial, de los superventas, de los poderosos conglomerados editoriales. Autores poco conocidos, o noveles, o libros de pequeñas editoriales aventureras y arriesgadas. He participado dos años; en 2013 y en 2014. La única pena es que parece la iniciativa no recibe la respuesta que merece, y cada vez somos menos los que nos animamos a participar.

En cualquier caso, las animadas chicas de Aventarte decidieron premiarnos a los participantes con un libro y unos detallas. Y aquí estos para comentar el libro. Y dar las gracias a Ana y Anabel, y a animarlas para el futuro.

Nanas para un principito
Manuel Cortés Blanco, textos; Raquel Ordóñez Lanza, ilustraciones
MAR Editor, 2014

El libro me llegó con dos detalles; una fotografía realizada por Ana y un simpático marcapáginas de ganchillo

El libro me llegó con dos detalles; una fotografía realizada por Ana y un simpático marcapáginas de ganchillo.

A lo largo de unos 20 capítulo, tal vez alguno más, el autor pone en boca de su hijo recién nacido, después un bebé, y durante los dos primeros años de vida del niño, sus observaciones sobre el mundo, la sociedad, la familia, la paternidad y la creatividad. El autor de los textos, Manuel Cortés Blanco, además de médico, colaborador con alguna que otra organización no gubernamental que le llevan a pasar temporadas lejos de casa en causas humanitarias, escribe y es narrador de historias. Cuentacuentos. Por lo que cada capítulo, que va reflejando las experiencias del niño y las reflexiones del padre, se complementa con un pequeño relato, un cuento al estilo de los de antaño, de países de «erase una vez que se era».

Este es un libro que yo he leído intentando ser fiel de alguna manera a su espíritu. Mientras durante el día afrontaba las lecturas de Murakami, ya comentado, y Modiano, quizá la semana que viene, casi todas las noches en las últimas tres o cuatro semanas he leído un capítulo del libro, por consiguiente, me he acostado a dormir con la lectura de un cuento. Capítulos y cuentos que intentan transmitir unos valores. Los que el autor propone para la educación de su hijo, pero que al hacerlos públicos, lleva implícita la propuesta para el conjunto de sus lectores. Valores de tolerancia y compromiso social, con unas gotitas de conservadurismo moderado en su visión de la familia y del medio urbano y rural. Por lo menos, así los he percibido yo.

La lectura del libro me ha retrotraído en el tiempo a la época de mis 12 o 13 años, cuando leí Corazón (Cuore) de Edmundo de Amicis. Un libro que también nos contaba la cotidianidad de un niño, con una exaltación de una serie de valores sociales y familiares, salpicado de cuentos y relatos cortos, algunos más famosos que el propio libro que los contiene.

León es la ciudad en la que transcurren la mayor parte de las "aventuras" de este "principito" moderno; lugar en la que estuve hace ya catorce años, admirando un fenomenal locomotora de vapor, de las de antaño.

León es la ciudad en la que transcurren la mayor parte de las «aventuras» de este «principito» moderno; lugar en la que estuve hace ya catorce años, admirando un fenomenal locomotora de vapor, de las de antaño.

El libro, desde su título, hace constantes referencias a Le Petit Prince de Saint-Exupéry, que no está mal, aunque es un texto realmente notable, pero sobre el que considero que sufre una sobreexposición social y mediática que hace que se cite en todo momento y circunstancia, incluso cuando no viene al caso o no hay correlación entre la idea expuesta y lo que en la novela corta del piloto francés se refleja. No digo que pase esto con el libro de Manuel Cortés; pero si reconozco que genera en mí una desconfianza contra la que tengo que luchar con el fin de ser… si no objetivo, al menos ecuánime. Al igual que aquel «principito» este también es un libro ilustrado, con las estimables ilustraciones de Raquel Ordóñez Lanza.

Dado el potencial público de un libro de estas características, en conjunto me parece una propuesta adecuada y equilibrada. Sin muchos riesgos. Lo normal es que las experiencias de trabajo del autor en determinados entornos como consecuencia de su trabajo en las organizaciones no gubernamentales podrían dar lugar a reflexiones más complejas, más duras, quizá no tan esperanzadas con el género humano, si tengo que basarme en mis conversaciones con otras personas que han participado en proyectos similares. Pero aquí se centra en unos valores básicos de compromiso social y familiar que no vienen mal. Aunque reconozco que en el mundo en que nos toca vivir, un reconocimiento a las realidades familiares diversas y no basadas en la familia tradicional que aquí se nos presenta, podría llegar a más público. O estar más comprometido con la realidad social. Ya digo que me ha parecido percibir un toque de conservadurismo. Moderado. Pero que ahí está.

En cualquier caso mi agradecimiento a los autores y a Aventarte por permitirme asomarme a esta venta de historias y cuentos, que nunca viene mal.

Pero también mantienen relaciones con Zaragoza, y ahora no tengo el libro a mano mientras escribo esto pero el niño ¿fue bautizado si no recuerdo mal en la Seo? Mira tú.

Pero también mantienen relaciones con Zaragoza, y ahora no tengo el libro a mano mientras escribo esto pero el niño ¿fue bautizado si no recuerdo mal en la Seo? Mira tú.

[Libro] Kafka en la orilla

Literatura

Es un hecho que los dos primeros libros que leí de Haruki Murakami me interesaron, pero también, hasta cierto punto se me atragantaron. Fueron Norwegian Wood (absurdamente traducido el título como Tokyo Blues) y Al sur de la frontera, al oeste del sol. No fue hasta que leí After Dark cuando le cogí el tranquillo al autor. Y desde entonces, no he dejado de leer ninguna de sus novedades y he ido recuperando novelas anteriores. En esta ocasión, no sabía qué me iba a encontrar con esa referencia a cierto autor checo en el título. He de confesar que no he leído a Kafka, así que no tengo referente para comparar.

Kafka en la orilla
Haruki Murakami; traducido por Laura Porta Fuentes
Tusquets Editores, 2006
Edición electrónica, 2013

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Los bosques primarios de los climas subtropicales húmedos son importantes en la trama de la novela de hoy.

En los capítulos impares seguimos las peripecias de un joven de 15 años que se presenta a sí mismo como Kafka Tamura, que se ha escapado de casa donde vive con su padre, un famoso escultor, que siente desde hace tiempo la ausencia de la madre y de la hermana mayor, y que siente un gran vacío en su vida. Su huida le llevará de Tokio a la isla de Shikoku, donde algunas personas insospechadas le ayudarán, y acabará viviendo en el entorno de una pequeña biblioteca privada de Takamatsu. En los capítulos pares, sin embargo, conoceremos la historia del anciano Nakata, que quedó discapacitado intelectualmente durante la guerra mundial y que vive modestamente en Tokio de un subsidio gubernamental, no lejos del anterior, buscando gatos domésticos desparecidos de sus hogares. Un extraño incidente mientras busca a una gatita, le hará huir también de la ciudad; con ayuda de un joven camionero de 25 años, se encaminará también hacia la isla de Shikoku. Parece que los destinos de ambos están destinados a encontrarse.

Estamos ante ese género que se da en llamar realismo mágico. Cuando el autor nos muestra acontecimientos extraños, propios de la literatura fantástica, pero en un entorno que nos es cotidiano, compatible con el universo real en el que vivimos. Con una estructura que nos recuerda la de El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, que leí no hace mucho, en las peripecias de los protagonistas se alternan lo cotidiana y hechos fantásticos, mágicos, o de carácter sobrenatural. Hechos que indudablemente ayudan a sazonar los dilemas a los que se enfrentan los protagonistas. De hecho, si con el tiempo he ido cogiéndole el gusto a las obras del autor es porque he entendido que lejos de intentar luchar buscando los porqués de estas situaciones, hay que verlas como claves para interpretar o comprender los mencionados dilemas. Y bueno,… están los gatos… que tienen un importante papel en todo esto. Y Johnnie Walken (que por su aspecto un diría que se tendría que apellidar Walker, uno de los misterios del libro) y Colonel Sanders,… Y la música. La de Beethoven, la de Coltrane, y otros…

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Bosques que el autor sitúa en una de las cuatro islas principales del archipiélago japonés, Shikoku, pero que también podemos encontrar en la isla de Miyajima, que os muestro en las fotografías.

Los personajes de Murakami pueden parecer a primera vista normales. Pero no tardamos en encontrar a esos seres, muchas veces hombre jóvenes o adolescentes con dificultad para encontrar su rumbo, que se alían o se confrontan con personajes femeninos mucho más potentes, mucho más fuertes, incluso con sus debilidades. En este caso ambos personajes, tanto el joven como el anciano están ahí; porque el anciano no deja de ser poco más que un niño a efectos prácticos, totalmente perdido en un mundo fuera de las calles de su vecindario y sus rutinas.

Otro elemento importante es la naturaleza. Ahora que tengo reciente el viaje a Japón, donde he visto en cualquier rincón de un bosque una expresión de religiosidad con un pequeño santuario, con una pequeña estatua, propias del sintoismo, que he visto un altar ante el que se inclinan los japoneses en el hueco de un árbol, comprendo mejor el significado de esos bosques de Shikoku que sirven de metáfora a otros mundos trascendentes, ese donde es posible que se encuentren las soluciones a los dilemas que se plantean los protagonistas.

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Ambas islas son bañadas por las aguas del Mar Interior de Seto, delimitado por la gran isla de Honsu y las más pequeñas de Shikoku y Kyushu.

Realmente, no es fácil comentar el libro, sin desentrañar algunos aspectos fundamentales que es mejor que descubra el lector. No se trata de desvelar o no desvelar la trama. Sino de acompañar a los protagonistas en su viaje de descubrimiento personal. Y en cierta medida, de redención personal. Murakami no da soluciones en sus obras a todos los dilemas que se plantean. La lectura de sus obras obliga a una actitud muy proactiva; el lector tiene que tomar sus decisiones personales sobre todo aquello que queda en el tintero y no se traslada expresamente a las páginas del libro.

He de decir que he disfrutado mucho con la lectura del libro, aunque en algún momento me he encontrado incómodo con la traducción. Pero evidentemente, imposible para mí acceder a la obra original como hago siempre que puedo con el francés y el inglés. Y quien sabe si en un futuro con el italiano ahora que me he puesto, parece que en serio, a estudiarlo un poco por mi cuenta.

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Y en los bosques, los kamis, espíritus o dioses de esa mezcla de religión y mitología que es el sintoísmo, religión tradicional japonesa.

[Libro] Black Paradox

Literatura

Hoy comento un libro que me regalaron al poco de volver de Japón. Y se trata de una historieta de un autor de aquel país. Lo que aquellos que se sienten obligados a utilizar términos en otros idiomas para denominar a las cosas llaman manga en vez de historieta. Pero vamos, salvo que se lee al revés, es decir con las páginas en sentido opuesto al modo tradicional occidental y con las viñetas de derecha a izquierda en lugar de izquierda a derecha,… pues es una historieta. Bueno. Como parece que hasta la RAE tiene manga ancha y ha admitido el término manga, pues no nos lo pasaremos por la manga y a esta historieta la llamaremos manga.

Black Paradox
Ilustración y textos: Junji Ito
ECC Cómics, 2014

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

Japón es un país con una mitología rica y compleja, especialmente en su herencia sintoísta, la religion de base popular del país del sol naciente, con sus «ocho millones» de «kamis», dioses o espíritus de lo más variado, como este pequeño fortachón cerca de la cima del Monte Misen, en la isla de Miyajima. A partir de ahí se pueden crear muchos universos de ficción en las obras de fantasía, de manga o de otros géneros.

Una joven que esconde su identidad tras el seudónimo Marceau se reune con otras tres personas con las que ha contactado a través de internet con la intención de suicidarse. Ella ha perdido las ganas de vivir, pero los otros tres han llegado a esta situación como consecuencia de crisis de identidad por el contacto con sus otros yoes, dobles, duplicados, dopplegangers, o como se les quiera llamar, adopten la forma que adopten. Reflejos en un espejo, seres mecánicos o alguien que va por el mundo. Sin embargo, el suicidio colectivo fracasará, y como consecuencia, abrirán una puerta hacia otro mundo. Un mundo que no entienden bien, y menos aun las consecuencias de las interacciones que establecerán con él.

Toshogu - Nikko

Y el concepto de puerta a otros mundos, otras dimensiones o universos tampoco les extraño. El hueco de un gran árbol medio podrido en el santuario de Toshogu en Nikko es un lugar para ellos idóneo para «comunicarse» con sus «ocho millones» de espíritus, más antepasados y demás…

Se nos presenta esta obra como un manga de terror, de un autor especializado en el género, Junji Ito. El concepto de «obra» de terror, se refiera al modo literario o audiovisual que sea, hace tiempo que me tiene desconcertado. Cuando yo era pequeñito o simplemente jovencito, una novela de terror o una película de terror era algo que te provocaba miedo. Que hacía que recorrer el pasillo de casa por la noche fuera una carrera contra lo irracional. Que te diera miedo montar en un ascensor o entrar en una cabina de teléfonos. Que bajar al sótano de una casa de campo fuese una experiencia desasosegante. Que un perro aparententemente abandonado al pasar por el parque hiciese aumentar el ritmo de latido de tu corazón. Eso era una «obra» de miedo o terror. Hoy en día parece ser que consiste en obras donde contemplas o lees cómo a una serie de gente le pasan cosas desagradables con un nivel escatológico o hematológico, lo que vulgarmente llamamos «casquería» más o menos alto. Eventualmente, te dan sustos, especialmente en los medios audiovisuales, cine y televisión. Pero lo que se dice pasar miedo, y no digamos ya terror,… pues la verdad es que no. Nada. Ni por asomo.

Todaiji - Nara

Para acabarla de enredar, existe un fuerte sincretismo entre el sintoísmo que le es propia y el budismo que importaron siglos ha, con su propia colección de budas, bodhisattva, gurúes y demás héroes de naturaleza humana o trascendente que os podáis imaginar, con renacimientos de almas que no son las que eran, aunque los conceptos se mezclen con las reencarnaciones o las transmigraciones de otras creencias. Si no os aclaráis, yo no mucho, tal vez os lo exlique este malencarado boddhisatva del templo Tōdai-ji de Nara.

Esta obra de Ito no es una excepción. De hecho, más que una obra de terror, yo la consideraría como una obra de excesos. Una obra en la que progresivamente las situaciones en las que se encuentran involucrados son cada vez más desmesuradas, excesivas. Con un nivel de «asquerosidad» media también en un aumento conforme pasan los capítulos. La cuestión es que globalmente, conforme te vas metiendo en la acción, que sin duda es muy entretenida, vas asumiendo que lo que estás leyendo es una especie de parodia. Y como tal, funciona «de miedo». Desconozco si es esa la intención última del autor. Si lo es, prueba conseguida. Con un notable. Si no lo es, como me temo, y teniendo en cuenta que entre la comunidad de aficionados al género parece ser un autor respetado, supongo que lo que pasa es que soy un lector inadecuado. Soy un lector que difícilmente se deja arrastrar a un universo de este tipo.

Ya digo, no me he aburrido. El libro me ha sorprendido en algún momento, y me ha arrancado más de una sonrisa e incluso alguna sincera carcajada. Pero no me produce ningún interés en repetir la experiencia con productos similares.

Kencho-ji - Kamakura

En cualquier caso, la tradición de ilustración gráfica japonesa viene de antaño, y podemos encontrar imágenes similares en los mangas o en los murales del templo budista de Kencho-ji, en Kamakura.

[Libro] The Giver

Literatura

Traigo hoy un comentario sobre un novelita de ciencia ficción que vi recomendada en algún sitio, con uno de los temas que más me atraen; las sociedades distópicas. Formalmente, la presentan como la primera parte de una tetralogía. Sin embargo, como comentaré más adelante, esta obra de Lois Lowry para mí tiene sentido como una obra en sí misma. Con su final. La he leído en su idioma original, el inglés.

The Giver
Lois Lowry
Harper Collins Children’s Books, 2012
Edición electrónica

Nos encontramos en una pequeña comunidad que puede estar en cualquier sitio. Sus habitantes son felices. Viven en una sociedad perfectamente organizada y planificada. Cada uno tiene su papel en el mundo. Y Jonas, un niño a punto de cumplir los 12 años, se enfrenta al momento en que se le asignará su futura profesión y su papel en la comunidad. Vive en su familia, aparentemente ideal. No hay mentiras, no hay altibajos, no hay miedo al clima, ni a la falta de alimentos,… Todos son felices hasta que son «liberados». Generalmente cuando son anciano; ocasionalmente antes, si lo solicitan, si no se adaptan a la comunidad, o si se salen de los comportamientos aceptados. Pero hay un precio que tienen que pagar. Nadie tiene memorias de cómo era el mundo antes del establecimiento de esta sociedad supuestamente perfecta. Y Jonas descubrirá que todas esas memorias están en poder de una misma persona, y que a él le va a tocar ese papel. Y que es un papel difícil, doloroso, porque las memorias de antaño son de todo tipo. Algunas felices, agradables, maravillosas. Otras terribles, crueles. También conocerá las realidades íntimas de su sociedad. Y se planteará junto con su predecesor El Dador (The Giver), si esta es la mejor forma en que los seres humanos pueden vivir.

Cúpula de la Bomba Atómica - Hiroshima

Ayer presentaba mi visita al Parque de la Paz de Hiroshima y recordaba el horror de la guerra. Viene a cuento traerlo de nuevo a esta entrada.

Me llama la atención que el libro se considere como una ficción para adolescentes y jóvenes. Incluso la editorial que lo publica lo hace en una colección destinada a este público. Es cierto que el modo en que está escrito, el lenguaje utilizado, está adaptado a este tipo de personas. Pero también es cierto que está adaptado al punto de vista de su joven protagonista. Sin embargo, los temas son muy adultos. El libre albedrío, el suicidio, la eutanasia, la programación del individuo, la planificación última de la sociedad,… todo ello, como en cualquier buena distopía disfrazado de sociedad perfecta, de gente feliz.

El libro se lee fácil. Con agilidad. Te dura poco. Y tiene un final aparentemente abierto. Que podría dar que pensar que necesita una continuación. Pero en realidad no. Desde mi punto de vista, Jonas tomas sus decisiones y hace lo que debe hacer. Lo que sucede al final es que la autora nos concede la libertad última. Decidir cómo interpretar ese final. O por lo menos, creo que esa era su intención inicial. Porque sé que muchos años después de este libro, lo continuo con otros. Lo cierto es que el libro me ha gustado, pero no tengo ningún interés en seguir la saga. Creo que ya está bien así. Como tengo la impresión que fue concebido. Que te dé que pensar, y que reflexiones sobre algunos conceptos importantes en la vida del ser humano. Cada uno por sí mismo. Incluso si las conclusiones a las que llegas son duras, difíciles, poco autocomplacientes.

En fin. Lo malo de las distopías es que con frecuencia amenazan con convertirse en realidad. Acabaré dejando de leer este tipo de novelas.

Parque de la Paz - Hiroshima

Al fin y al cabo, muchos regímenes presuntamente ideales, «distópicos», se erigen en nombre del orden, de la paz. Evitar «los riesgos» del libre albedrío humano. Si no, no habría dilema posible en estas obras.

[Libro] La Gran Guerra

Historia, Literatura

Tercer volumen de la serie de historietas, cómics o historias gráficas, como los queráis llamar, de los que estoy dedicando a la conmemoración del 100º aniversario de la PRIMERA GUERRA MUNDIAL. Esa guerra que decían que iba a acabar con todas las guerras, pero que a algunos nos parece que es una guerra que todavía no ha acabado, que muchas de las cosas que pasan en el mundo hoy en día tienen su origen en ese malhadado conflicto. Un conflicto en el que claramente hubo perdedores, y sólo algunos ingenuos o cínicos creen que hubo vencedores. Y este especial volumen que firma JOE SACCO, con la colaboración de un ensayo firmado por ADAM HOCHSCHILD, nos cuenta un ejemplo que demuestra que con carácter general, no. No hubo ganadores.

Por cierto, esta reseña está ilustrada con fotografías de las antiguas trincheras de la guerra civil española en la Sierra de Alcubierre. En los últimos doscientos años, en este país no «nos ha gustado» pelear contra los demás; «hemos preferido» hacerlo entre nosotros… cosas que pasan. Tan malo lo uno como lo otro.

La Gran Guerra
Dibujos y anotaciones de JOE SACCO
Ensayo sobre el primer día de la batalla del SOMME de ADAM HOCHSCHILD
Traducción de MARC VIAPLANA CANUDAS
Colección RESERVOIR BOOKS; Literatura Random House, 2014

Trincheras en Alcubierre

Estamos ante un trabajo de SACCO muy especial. Este autor de historietas norteamericano se ha caracterizado por su inmersión en diversos conflictos armados que asolan o han asolado el mundo en los tiempos contemporáneos. En esta ocasión, sin embargo, se retrotrae hasta la segunda década del siglo XX para mostrar en un gran panorama de 16 páginas unidas que muestran una peculiar continuidad espacio-temporal en torno al día 1 de julio de 1916, primer día de la batalla del SOMME, el día más catastrófico en toda la historia del ejército inglés o británico, el día en que más soldados luchando bajo esta bandera han muerto en el campo de batalla. Un panorama desplegable que va desde la soledad del general HAIG en su privilegiada retaguarda y con sus «infalibles» planes de batalla procedentes de ese oximoron que se ha dado en denominar «inteligencia militar», y que recorre los preparativos la batalla, los bombardeos, esa maldita primera hora en la que murieron 10.000 hombres y el sufrimiento y muerte de los miles de heridos en tierra de nadie, el caos en los hospitales de campaña insuficientes, y la actividad de los enterradores. Sin palabras. Por que no hacen falta.

El desplegable viene acompañado de un cuadernillo en el que además de un prólogo, encontramos un texto del historiador y ensayista ADAM HOCHSCHILD en el que pone nombres y personalidad a esos miles de muertos, y carga con dureza contra los altos mandos insensibles a la muerte de estos hombres. Incluye también el cuadernillo una guía anotada por el propio SACCO para quien quiera tener más datos de lo que se puede contemplar en el panorama desplegable.

Trincheras en Alcubierre

El panorama desplegable no tiene palabras, como ya he dicho. Pero no se lee «de una sentada». Exige una observación minuciosa. Son cientos los detalles que nos ofrece JOE SACCO para comprender mejor lo que sucedió aquel día y lo que pudieron sentir o pensar quienes participaron. Es fruto de una planificación muy fina, y de una documentación intensiva con el fin de ser fiel a la historia y a quienes dieron su vida. Conmovedor, y a ratos provocador de una intensa rabia, casi ira, es también el texto de HOCHSCHILD. Un texto que carga contra la incapacidad de un alto mando que seguía peleando la guerra con unas reglas que ya no valían. Y lo sabían, o debían saberlo. Los antecedentes de la campaña de Crimea, la batalla de Magenta, la Guerra Civil americana o la Guerra Ruso-Japonesa permitía saber perfectamente que los avances frontales contra un enemigo bien armado conllevaban una enorme cantidad de bajas ante las poderosas artillerías y máquinas ametralladoras, cada vez más modernas. Que un bombardeo intenso contra un enemigo que sabe que puede ser bombardeado y que puede prepararse puede no tener efecto. Que no hay secreto que valga para un ataque de semajante envergadura. Que en los sesenta minutos antes de comenzar el avance los oficiales de primera línea sabía y muchos informaron que la preparación artillera no había servido para nada. Que nadie tuvo el valor de parar una ofensiva condenada al fracaso. La figura de DOUGLAS HAIG ha sido muy debatida. Pero todo se resume en dos grupos de personas. Quienes dan valor al individuo como persona, lo consideran y considerarán siempre como «el carnicero del SOMME». Un anticuado, terco, inflexible hombre que no dudó en mandar matar cientos de miles de personas por unos kilómetros que nada decidieron. Quienes gustan de considerar los soldados como «efectivos», números anónimos en un falso tablero de ajedrez, hablan todavía de «sus méritos». Difícil que estos dos grupos alguna vez lleguen a un acuerdo. Es un problema de valores. No de conocimiento de la realidad.

La batalla del SOMME se prolongó hasta noviembre de ese mismo año. Casi cinco meses de carnicería para que al final los frentes apenas se movieran. Más de un millón de bajas entre muertos, heridos y desaparecidos. Los apologetas de la batalla hablan de que «puso las bases de la victoria final de la entente». Sin embargo, la guerra tuvo todavía muchos momentos en los que la balanza pudo decantarse de un lado u otro. Al final, la guerra no se ganó en el frente. Lo que allí sucedió no fue más que el reflejo de lo que sucedió en los países contendientes, lejos del frente de batalla. Los que se hundieron, en el interior, perdieron la guerra; los que no, pudieron justificar las carnicerías que provocaron sus generales.

Si recomiendo este libro. Este y otros sobre el tema deberían ser imprescindibles. Si no, la PRIMERA GUERRA MUNDIAL continuará inacabada por mucho tiempo más.

Trincheras en Alcubierre

[Libro] La muerte blanca

Historia, Literatura

De nuevo con un libro que nos sirve para conmemorar el 100º aniversario de aquella barbaridad que llamamos Primera Guerra Mundial. Y como ya más o menos indiqué, de nuevo utilizando la historieta como medio adecuado para reflejar algunos de los horrores de aquella contienda. En esta ocasión, nos referiremos a uno de los escenarios de la guerra menos conocidos. Seguramente, la mayor parte de la gente asocia la Gran Guerra con los eventos del Frente Occidental, aquella línea interminable de trincheras que iban desde el Canal de la Mancha hasta la frontera francosuiza. Sin embargo, hubo otros escenarios notables. Hoy comentaré el escenario alpino, donde se desarrollaron algunas de las más tremendas batallas entre italianos y austrohúngaros.

La muerte blanca
Texto de Robbie Morrison; ilustraciones de Charlie Adlar
Colección Independientes USA; Planeta DeAgostini, 2014

Estamos en los Alpes Dolomitas. En un puesto de avanzada italiano atrincherado frente a las posiciones austriacas en el ficticio altiplano Alighieri. Un nuevo soldado se incorpora a la trinchera, donde manda un sargento comisionado como teniente, que impone una disciplina y unos modos poco convencionales. En el frío, entre la nieve, el enemigo es confuso. Lo mismo puede ser el soldado imperial de enfrente que tu propia cadena de mando. El nuevo soldado es de etnia italiana, pero procede de los territorios austriacos próximos a Trieste. Algunos de sus vecinos y amigos pelean en el bando de enfrente. A los terrores habituales de la guerra, se suma la «muerte blanca». Pronto los «estrategas» de ambos ejércitos comprenden que un bombardeo adecuado de las laderas de las montañas puede provocar tremendas avalanchas que pueden sepultar a batallones enteros de enemigos. O de los propios. A veces eso da igual.

Festung (fortaleza) Hohensalzburg - Salzburgo

Festung Hohensalzburg, la fortaleza de Salzburgo, allí me supe por primera vez con cierta profundidad de la tremenda guerra que se libró en los Alpes.

Motivada por las historias de cadáveres momificados de soldados que murieron hace un siglo, y que aparecen ahora en los glaciares alpinos como consecuencia del deshielo producido por el calentamiento global, los dos autores de esta historieta nos trasladan a un particular infierno helado. No es casualidad que el nombre del lugar sea Alighiere, en honor al poeta florentino que nos traslado a los infiernos y al purgatorio en su Divina Comedia. También juega con la ironía cuando algunos de los soldados tienen el nombre de Cadorna o Diaz, igual que los dos generales italianos que asumieron el mando supremo del ejército. El primero de los cuales considerado como un ineficaz y cruel militar que llevó a la muerte a muchos de sus compatriotas sin resultado de ningún tipo.

A pesar de la fama mundial de la novela Adios a las armas de Hemingway, llevada a la gran pantalla por Frank Borzage con protagonismo de Gary Cooper, y que se desarrolla en la batalla de Caporetto, batalla que estuvo a punto de dar la victoria final a los austriacos, la historia del frente alpino es poco conocida. Italia no entró en guerra en 1914 al mismo tiempo que la mayor parte de los contendientes principales. De haberlo hecho, tal vez tendría que haber honrado la Triple Alianza, que le obligaba a un pacto de mutua defensa con los imperios centrales. Sin embargo, aduciendo que sólo estaba obligado a responder ante una agresión a cualquiera de los firmantes de la alienza, y que en este caso Austria-Hungría, que fue quien empezó las hostilidades, lo hizo como agresor. No les faltó su punto de razón a los italianos.

Festung (fortaleza) Hohensalzburg - Salzburgo

Así como los italianos habían constituido tropas especializadas en montaña, los alpinos de los que se ven monumentos por toda la península itálica, los austriacos, a pesar de su montañoso país, no los tenían.

Sin embargo, más criticable es que desde el primer momento el gobierno italiano viese la guerra como una posibilidad de ganar territorios, especialmente azuzado por los partidos irredentistas. Dos posibilidades había. Entrar de parte de los imperios centrales, con la esperanza de recuperar los territorios de Saboya que arteramente les fueron birlados por Napoleón III, o hacerlo de parte de la Entente con el fin de apoderarse de territorios austriacos en el Tirol del Sur, en Trieste o en Istria, donde se localizaban algunas minorías de habla italiana. Entre otras de habla eslava o alemana. Dudosa la legitimidad en la reclamación.  Finalmente, en 1915 firmó un pacto secreto en Londres con la Entente, y declaró la guerra al Imperio Austro-húngaro, que no a Alemania, abriendo un frente que resultó igualmente un trampa mortal de trincheras inhumanas para cientos de miles de hombres de ambos bandos.

A punto de perder la guerra en 1917, consiguieron rehacerse y dar un golpe mortal al agotado imperio de los Habsburgo en octubre de 1918. Las ganancias territoriales fueron pequeñas, y dado el coste humano y material que tuvo la guerra para Italia, la victoria para ellos se puede considerar pírrica. No sólo eso, la ruina que siguió a la guerra abrió el paso al surgimiento del fascismo y a la dictadura de Mussolini. Triste papel el del reino de Italia en aquellos tiempos. De los más tristes.

La novela gráfica que tenemos aquí se centra en la dureza del escenario alpino, donde se luchó en condiciones increíblemente hostiles por la dureza del terreno y del clima, que se unían a la crueldad de la guerra, tanto la ejercida por el enemigo como por los propios mandos. El expresionismo del dibujo de Adlar, con sus trazos al carboncillo, os trasladan a un ambiente infernal en sí mismo. Conocido este dibujante por su participación en The Walking Dead, muestra sin duda alguna en esta historieta que el terror no tiene por qué tener un carácter sobrenatural o fantástico para ser tal terror. Que el ser humano se basta y se sobra.

El guion es más simplón, más maniqueo y más previsible, no está desde mi humilde punto de vista a la misma altura que el expresionismo de las viñetas. Pero un duro final, lo pone a la altura de esta historia de terror que, siendo ficticia, bien pudo ser real o resumir otras muchas que sucedieron y no se documentaron en aquellos malhadados tres años de guerra. Considero que el libro es bastante recomendable.

Festung (fortaleza) Hohensalzburg - Salzburgo

Hubieron de reconvertir regimientos de infantería en tropas de montaña, entre los cuales el número 59 que se conmemora en la gran fortaleza que domina la ciudad austriaca.

[Libro] Un avion sans elle

Literatura

Sinceramente, acabé leyendo este libro porque me equivoqué al seleccionarlo. Me equivoqué de autor, no era obras de Michel Bussi lo que buscaba. Y «me equivoqué» de tema. No es que fuera una equivocación exactamente esto último. Yo iba con una idea en la cabeza, pero la sinopsis de este libro me llamó la atención, y acabé pinchando el botón de comprar. Ahora, en un momento, os cuento se la «equivocación» mereció la pena o no.

Un avion sans elle
Michel Bussi
Presses de la cité, 2012
Edición electrónica

Introducción al libro, en vísperas de la navidad de 1980, un avión procedente de Estambul con destino París sobrevuela los Alpes, y cuando enfila las cimas del Jura, en la frontera entre Suiza y Francia una novela comienza a desestabilizar al aparato. Pocos minutos después, entra en pérdida y cae sobre las laderas del Monte Terrible, donde comienza un incendio que acaba con la vida de los posibles supervivientes. Salvo que unos metros del accidente aparece una niña, un bebé de tres meses que, milagrosamente, ha sobrevivido en muy buen estado. A partir de aquí, dieciocho años más tarde, un detective privado está decidido a acabar con su vida. En dieciocho años no ha conseguido desentrañar el principal misterio de aquel suceso. La identidad de la niña, convertida ya en una joven atractiva e inteligente. Una niña que se disputaron en su momento dos familias. Dos parejas de presuntos abuelos, una de ellos, ricos, de la periferia pija de París, poderosos, influyentes, conservadores,… La otra, pobres, vendedores de pescado frito en una furgoneta de Dieppe, de izquierdas convencidos, no menos orgullosos… A estos últimos, la justicia les entregó la niña. Pero sobretodo son dos personas las que quieren saber la auténtica identidad de la chica. Uno, el presunto hermano mayor según la justicia, que no quiere que la chica sea su hermana… La otra, la que hubiese sido hermana mayor de la chica si la justicia hubiese fallado de otra forma, que mataría porque la chica fuese su hermana… Y algunas muertes por el camino.

Place de la Concorde

Buena parte de la acción de la novela sucede en París y alrededores. No recuerdo si pasan en algún momento por Concorde, porque van de metro en metro, pero aquí queda.

Se supone que en la novela hay un misterio. No se supone, lo hay. Pero es un misterio que, para cualquiera que tenga dos dedos de frente, algún conocimiento del desarrollo de la genética y sus aplicaciones judiciales, o capacidad para consultar en internet, sabe que es imposible que el misterio dure 18 años. Aun contando la época en que sucede la acción como las vísperas del año 2000. Luego eso quiere decir que esos análisis son inconclusos. Lo cual deja sólo dos posibilidades… no entraré a hacer el trabajo de quien quiera leer el libro. Al final, mi hipótesis inicial, la que construyo en los primeros minutos tras abrir el libro es la que triunfa. Y cualquier lector mínimamente avispado lo deducirá, incluso con los magros datos que he dado en esta entrada.

Por lo tanto, como principal interés del libro está el camino que recorren los personajes del libro. El protagonista no es la chica. Emily, la chica en cierto modo es el macguffin que lleva a actuar a Marc, su hermano mayor según decisión de la justicia. Y que en el plazo de un par de días tiene que asimilar toda la información que el detective, de improbable nombre Crédule Grand-Duc, ha adquirido en dieciocho años, y llegar a la conclusión correcta. Y eso, supone desentrañar muchos secretos, algunos de ellos tristes, otros incómodos. Y también ir en contra, y a veces a favor, de las personas del entorno, especialmente la también improbable hermana mayor «alternativa» de Emily, Malvina de Carville, personaje entre lo bufo y lo siniestro.

Arco de Triunfo de l'Etoile

Lamentablemente no tengo fotografías del Jura ni de la Alta Normandía, así que más París, el Arco de Triunfo de l’Etoile.

Al final tenemos un thriller en el que los investigadores son gente, que tendrían que haber llevado sus vidas, y se meten en este lío improbable. Improbable por la cantidad de coincidencias que el escritor obliga a que sucedan para que la historia pueda durar más de 500 páginas, quizá un número excesivo. Improbable, porque tanta carambola puede resultar de difícil tragaderas para el lector, especialmente el más avispado. Improbable, porque casi imposibles son algunos de los caracteres que se nos proponen. No obstante, el libro se deja leer, entretiene, tiene algún momento de emoción y de atrapamiento de lector, aunque esté muy lejos de ser una obra redonda. A mí me ha servido para practicar la lectura en francés. Eso sí. Y a darle varias vueltas a la homofonía de un avion sans elle y un avion sans ailes… aunque sin necesidad de darle vueltas a esta homofonía, la resolución del misterio está por ahí…

Entrada a la Place des Vosges por la rue de Birague

En cualquier caso, en Google Maps, el Monte Terrible, como Mont Terri, aparece integramente en el cantón suizo del Jura y no en Francia… y esta entrada porticada no es a una plaza dedicada a estos montes sino a los Vosgos… que son unos montes estupendos, y la plaza también.

[Libro] Ambulancia 13: La cruz de sangre

Literatura

Hoy hace 100 años que el Imperio Austrohúngaro declaró la guerra a Serbia. Por lo tanto, aunque a veces se dan otras fechas como el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en función de cómo se fueron incorporando las distintas potencias al conflicto de modo oficial, hoy podemos considerar que es el centenario de una de las barbaries más notables de la historia de la humanidad. Una barbarie que fue el vivero de muchas otras que sucedieron a lo largo del siglo XX, y cuyos efectos todavía sacuden nuestras sociedades si se analiza con cuidado. El 29 de julio Rusia declaró la movilización general, ante lo cual el 1 de agosto Alemania declaró la guerra a la gran potencia oriental, y el 3 de agosto a Francia por los movimientos de tropas de esta república en la frontera común. Como respuesta a la invasión de Bélgica por tropas alemanas, el 4 de agosto era el Reino Unido quien entraba en guerra contra los imperios centrales. Otros países se fueron sumando sucesivamente. Italia esperó a 1915 para tomar una decisión sobre que bando le convenía, y Estados Unidos encontró el motivo para entrar en el conflicto en 1917. Pero la primera declaración de guerra fue un 28 de julio, tras rechazar Austria-Hungría la respuesta de Belgrado a su ultimátum, ciudad que sufriría su primer bombardeo y sus primeras muertes el 29 de julio de 2014.

Monumento a los caídos - Estrasburgo

Son frecuentes los monumentos en las ciudades francesas a los caídos en la guerra del 14-18; pero el de Estrasburgo es peculiar ya que sus caídos en las guerras mundiales lo hicieron peleando en ambos bandos. Franceses para Francia, alemanes para Alemania, en ambos lados eran escogidos como carne de cañón.

Mi forma de conmemorar estos hechos, evitar que caigan en el olvido y reflexionar sobre ellos es a través de la cultura. Y siguiendo una propuesta de hace unos días, he acudido a un género menos habitual, la historieta, para formular mis reflexiones. Y mi primera propuesta nos llega del país vecino, Francia, un país que desde mi punto de vista no sólo no hizo nada por evitar el conflicto, sino que como consecuencia del deseo de revancha por la catástrofe de 1871 tenía muchas ganas de que este estallase. Al precio que fuese. Una actitud que nos hace pensar sobre los conceptos de patriotismo, nacionalismo, heroísmo y sentido del déber, muy trasnochados en su uso hoy en día pero que todavía sirven para inflamar las conductas irracionales.

Ambulancia 13: La cruz de sangre
Escrito por Patrick Cothias y Patrice Ordas; dibujado por Alain Mournier
Yermo Ediciones, 2014

En este volumen encontramos las dos primeras aventuras de la Ambulancia 13, unidad de la sanidad militar francesa, cuando asume el mando de la misma el teniente médico Bouteloup en algún momento de 1916. Hoy en día entendemos el término ambulancia como el vehículo que sirve para el traslado de enfermos bien sea de forma urgente o programada, con una dotación humana y de medios adaptada a las necesidades de los mismos. Pero hasta la Primera Guerra Mundial recibían este nombre las pequeñas unidades de sanidad militar responsables de prestar la atención inicial a los heridos en combate, clasificarlos y proceder a su evacuación a unidades con más medios para resolver sus necesidades. En el caso que nos ocupa se trata de una pequeña unidad situada inmediatamente tras el frente, mandada por un oficial, con un total de siete u ocho hombres encargados de esta misión al servicio de un batallón o un regimiento apostado en el frente. Bouteloup es un joven de buena familia, bien relacionada con los medios políticos de la república, que mantiene diferencias con su padre, también médico, por la forma en que trató a su hermano, que murió a consecuencia del tifus. En sus primeras 24 horas en el frente, en sus acciones y en las consecuencias que tienen, Bouteloup sufre un cambio radical sobre el paradigma de lo que es la guerra. Un lugar donde se simultanean lo mejor y lo peor de la especie humana, y que contrasta con la actitud deshumanizada y burocratizada de quienes toman decisiones en retaguardia, para quienes los que mueren en el frente tienen poco valor. Un mundo de intrasigencia y absurdos apenas amortiguados por destellos de racionalidad.

Monumento a los caídos - Kehl

A pocos kilómetros del anterior, en la población alemana de Kehl, se homenajea también a los caídos en la Primera Guerra Mundial. Más raro es ver en Alemania monumentos a los caídos en la Segunda.

El mismo tono sigue la segunda aventura, en la que el universo de Bouteloup y sus compañeros se abre un poco, tanto en el frente como en la retaguardia, constituyendo en su conjunto una obra coherente aunque no acabada, habrá que pensar si sigo leyendo el resto de las aventuras, que de momento no están publicadas en castellano, para ver como evoluciona. Se trata de una obra claramente antimilitarista, pero extendiendo su visión crítica al conjunto de valores de una sociedad que sostiene a aquellos que toman las demenciales decisiones que hacen que la gente muera por millares en el frente en unos pocos días.

No faltan las reflexiones secundarias relativas al papel de la religión, del compañerismo, de cómo entendemos el honor personal frente al «honor» colectivo, y el conjunto tiene un tono fundamentalmente dramático con cierta tendencia a la tragedia, esa tragedia de carácter determinista que echa sus raíces en la antigua Grecia.

En su conjunto, una lectura de buen nivel que recomendaría sin dudar a los aficionados a la historieta, y que desde luego cumple perfectamente el papel que le he asignado de reflexión y conmemoración ante los hechos que dieron comienzo aquel 28 de julio de 2014.

Parque de las dos Riberas - Kehl

Entre ambas ciudades, en las riberas del Rin, un gran parque unido por una pasarela que atraviesa el río tiene abundantes referencias a los deseos de paz y amistad. Que tal vez se conserven en ese rincón del mundo, pero que a duras penas perviven en el conjunto del planeta si fiamos de lo que nos cuenta la prensa.

[Libros] All You Need Is Kill

Literatura

Este es un libro, que cuando conseguí esta versión electrónica en inglés no había salido todavía traducido al castellano, ahora lo he visto ya recientemente en alguna librería, que a priori no me habría llamado mucho la atención, pero que por el interés que despertó en mi su adaptación cinematográfica, decidí leerlo. Más teniendo en cuenta que no es muy extenso, y que vendría bien un lectura más relajada y más de evasión después de dos novelas de gran nivel, pero también de fuerte intensidad en sus contenidos. Entonces, para que conste, lo que he leído ha sido una traducción al inglés de una novela corta en japonés, aunque ya se puede encontrar la versión en castellano en las librerías con un volumen que difícilmente podríamos denominarlo novela corta. ¿Complicado? Vamos al grano.

All You Need Is Kill
Hiroshi Sakurazaka; traducción al inglés de Alexander O. Smith
Viz Comics, 2009
Versión electrónica

Para empezar, la sinopsis que hice para la adaptación cinematográfica no vale. Aquí el protagonista no es un oficial americano, sino un joven soldado japonés de diecinueve o veinte años, que se enfrenta a su primera batalla contra los «mimics», invasores alienígenas, más bien máquinas biológicas al servicio de una inteligencia extraterrestre que han caído sobre el planeta para adaptarlo a las necesidades de sus creadores, y aun a costa de exterminar con la vida original del mismo, incluida la humana. Y en su primer día de batalla muere, no antes de haber tenido dos encuentros en la batalla. Uno, con una joven norteamericana de su misma edad, Rita, convertida en una máquina de combatir y heroína de las fuerzas combinadas terrestres. Otro, con uno de los entes alienígenas con quien mantiene un extraño contacto antes de morir. La consecuencia es que a partir de ese momento, volverá a revivir su último día y medio de vida, pero manteniendo los recuerdos de cada uno de sus bucles anteriores. Y siendo consciente de que Rita será una pieza fundamental para romper el bucle y poder seguir hacia adelante en la lucha contra los invasores.

Varias cosas. La lectura de la novelita es muy entretenida. Aventuras para jóvenes narradas con ritmo y con ingenio, que aprovechan muy bien el universo creado a tal fin, y las consecuencias de este aparente viaje en el tiempo. Si uno de los grandes hallazagos del filme era el dinamismo con el que se narraban los bucles en el tiempo, una virtud similar la encontramos en el libro. Y no trata al lector como tonto, sino que da unas explicaciones suficientes para mantener la coherencia del relato y permitir tirar para adelante.

Otra cuestión es importante es el público objetivo de la novelita. Sus personajes son poco más que adolescentes, y claramente la podemos considerar como una forma novelada de muchas de las historias de ciencia ficción y acción que nos llegan de Japón en forma de historietas o dibujos animados.

Es fundamental, al igual que en la película, la relación decenas de veces renovadas entre los dos protagonistas. Pero que es muy distinta, por su edad, por sus vivencias previas, por su origen diverso, que los maduros protagonistas de la película del filme. Y sin embargo funcionan muy bien.

Finalmente, su desenlace. Un desenlace que es donde más se desvía de la versión cinematográfica. Donde al final ambos protagonistas se ven abocados a un enfrentamiento que coge por sorpresa, y que nos lleva a un final mucho más abierto con respecto al universo creado para la novela que el de la película. Este es el final de un episodio, donde asistimos a como la responsabilidad de seguir la lucha pasa como el testigo de una carrera de relevos de Rita al joven japonés.

No estamos ante una obra maestra de la literatura, ni estamos ante la mejor ciencia ficción posible. Pero sí ante un producto de entretenimiento que tiene una coherencia interna muy superior a lo que estamos acostumbrados para los productos que se destinan al consumo por adolescentes y adultos jóvenes. Y eso permite que yo, que me salgo por varias décadas de este público objetivo, haya podido disfrutar igualmente de estas aventuras. Sin más. Pero tampoco sin menos. Al fin y al cabo, qué importa a quién se dirige una obra de ficción. Si está suficientemente bien contada, probablemente será apta para un número mayor de lectores. Eso sí. Quienes se aburran con la ciencia ficción, con las consecuencias del viaje en el tiempo, con los bucles de la historia repetidos, y otras cuestiones propias de lo que muchos consideran «friquis», que se abstengan.

Un mundo sin plantas y sin animalitos el que nos espera con estos malvados alienígenas sin sentimientos...

Un mundo sin plantas y sin animalitos el que nos espera con estos malvados alienígenas sin sentimientos…