[Libro] Barbe-Bleue

Literatura

Hace tiempo que soy seguidor de la escritora belga francófona Amélie Nothomb. He leído ya un número apreciable de sus novelas, unas más conseguidas que otras, pero de todas ellas se puede sacar algo positivo. Todas aportan algo, dentro de ese estilo irónico que tiene Nothomb, ya sea contandote un romance, sus desventuras como empleada en una empresa japonesa, o en una novela de misterio. Una parte de ellas las he leído traducidas al español, y otra parte no desdeñable, pongamos que las proporciones estén al 50%, en su lengua de origen, el francés. Y en este idioma he leído la que de momento es su última novela publicada. Quienes prefieran las versiones traducidas, que sepan que ya está disponible.

Barbe-Bleue
Amélie Nothomb
Albin Michel, 2012
Edición electrónica

Ella es belga, joven, educada, moderna y atractiva. Profesora de arte en el Louvre, convive con una amiga suya en un apartamento en Marne-La Vallée… donde Eurodisney. Busca piso en el centro de París, y acaba de encontrar un chollo impresionante. Prácticamente un palacio, que sólo tiene un misterio. Sera realquilada de un noble español de quien se dice que ha «eliminado» a sus ocho realquiladas previas, que acabaron convirtiéndose en sus esposas. El es de ascendencia española, español se considera, de la nobleza más antigua, descendientes de cartagineses y emparentados con el mismo Jesucristo. Grande de España, su familia se exilió con el acceso al poder de Franco. Consideraban al militar dictador un «izquierdista». Los que sucedieron al dictador tampoco les tienen simpatía. Y van a convivir juntos. Y él se ha enamorado inmediatamente de ellas. Dice que es fotógrafo. Ella tiene acceso a toda la casa/palacio, salvo el cuarto oscuro, que ni siquiera está cerrado con llave. Prohibido el acceso bajo pena de…

Azay-le-Rideau

Las formas tradicionales de los cuentos de Perrault, y especialmente el de Barba Azul, parece que fueron especialmente populares en el País del Loira, donde encontramos el palacio (château) de Azay-le-Rideau. «Château», muchas veces traducido como castillo, sería en este caso más bien un palacio en el campo, mientras que un edificio de características similares en el centro de la ciudad, sería un «palace». Castellano y francés tienen su origen en el latín, pero palabras similares tienen matices distintos.

Para quien esté al tanto de la literatura clásica, especielmente de los cuentos de hadas de toda la vida, tanto por el título de la novela, Barba Azul, como por la líneas argumentales que estamos ante una reimaginación del cuento de Charles Perrault del mismo título, a su vez probablemente una adaptación de las versiones tradicionales y populares que circulaban por Francia y otros países europeos de la historia desde tiempo inmemorial. En esta ocasión, encontramos a unos personajes parcialmente actualizados y mucho humor, que oscila entre la caricatura y el humor negro, con distintos matices. Caricatura del «grande de España» que causará la hilaridad inmediata de cualquier españolito consciente de los tópicos, las virtudes y los defectos de la idiosincrasia patria. No es impensable que algún patriotero sin sentido del humor se sienta a disgusto con la caracterización de este particular «barba azul», pero allá ellos. Humor negro en todo aquello que tiene que ver con el negro destino que se intuye para las pobres esposas del noble. Pero también aparece su punto de romance, puesto que algún atractivo ha de tener el español para atraer a ocho jóvenes esposas, guapas e inteligentes, más allá de su dinero. Un romance cuyo destino no parece nada claro, que cuando menos plantea un drama, drama que corre en todo momento el riesgo de devenir tragedia. Cuando menos, la habilidad de Nothomb es que pueden haber trazos caricaturescos en algunos momentos del relato, pero nunca cae en el esperpento.

No es la mejor novela que le he leído yo a la escritora belga, ni mucho menos. Su ciclo de relatos situados de carácter autobriográfico localizados en Japón me parecen bastante más interesante. Pero es una lectura divertida, no carente de puntos de reflexión sobre algunas de las banalidades del mundo y de las personas. Para quienes como yo se acerquen a la versión vernácula francesa, hay que tener en cuenta que dado el carácter del protagonista masculino, no duda en utilizar frecuentes arcaismos que harán conveniente tener a mano un diccionario francés. O si es una versión electrónica, tener instalado uno en el lector.

Si además de todo esto, el lector es amante de la fotografía, no olvidemos que el protagonista se define como fotógrafo, el cuarto prohibido es un cuarto oscuro y la fotografía tiene su papel trascendente en el desenlace del relato. Hasselblad y Polaroid son las referencias más notables para los fotógrafos más tecnófilos. Pero lo más importante es el relato en sí mismo y las ideas que nos transmite. A por él.

Mont St-Michel

Otra región francesa cuna de muchas historias populares es Bretaña, aquí el Monte St-Michel, quizá por su asociación con la cultura celta tan rica en mitos y leyendas.

[Libro] N.P.

Literatura

N.P. es North Point. Y es un libro ficticio de relatos que actua como motor de los personajes de esta novelita de la japonesa Banana Yoshimoto. Estamos con el proyecto de viajar a Japón dentro de unos meses, en la segunda mitad de septiembre. Y la cultura japonesa es demasiado extensa e inabarcable, tanto en una mirada diacrónica, a lo largo del tiempo, como sincrónica, en este momento. Pero algo hay que ir tanteando. Y no todo puede ser Murakami.

N.P.
Banana Yoshimoto; traducción de Junichi Matsuura y Lourdes Porta
Fabula, Tusquets Editores; 1994
Edición electrónica, 2013

Todo sucede alrededor de Kazami, una joven estudiosa de la literatura inglesa, que trabaja en una universidad tokiota, y que siendo adolescente tuvo una relación con Shoji, un escritor bastante mayor que ella, que se suicidó cuando traducía el relato número 98 de N.P., un libro de relatos del japonés residente en Estados Unidos Sarao Takase, y escrito en inglés. En su momento conoció a los hijos mellizos de Takase, la joven Saki y su hermano Otohiko, con quienes en el momento actual, años más tarde vuelve a relacionarse. Pero entrará en escena también Sui, hermana de padre de los dos anteriores, que ha tenido una vida difícil, y que mantiene una relación incestuosa con Otohiko, de la misma forma que la tuvo con su padre, sin saber que lo era.

Ababoles

Si algo voy conociendo de la cultura japonesa es su vinculación con la naturaleza, y especialmente con el paso de las estaciones. Estos ababoles van de la primavera, y el libro, del verano.

Ha pasado ya más de una semana desde que terminé de leer este relato, porque sentí la necesidad de pensar sobre él antes de ponerme a comentarlo. De lectura dinámica, fácil, hasta el punto que a veces casi parece que está tratando temas intrascendentes, superficiales, nos va llevando durante un verano por las relaciones que tiene la protagonista con el peculiar trío de hermanos. Y también por los sentimientos que van surgiendo en esta relación. Lo cierto es que es un libro que me ha cogido un poco fuera de momento. Los temas que trata pueden ser universales, en la medida que el amor, las relaciones y la familia lo son. Pero el punto de vista juvenil, casi adolescente puesto que la actitud de la protagonista parece más de alguien entre los 16 y los 20 años que de los veintitantos, me pilla un poco distante.

Castillo y árbol en flor

Mientras contemplo estas flores ante la silueta del castillo de Loarre, recuerdo haber leído que el nombre de la autora «Banana» no es su nombre real, sino su seudónimo. En honor a la flor del banano; no porque le gusten especialmente los plátanos. Que a lo mejor…

Obviamente, tiene un punto escabroso, la cuestión del incesto, entre hermanos de forma consciente, paternofilial de forma inconsciente, que es llevada con razonable elegancia y sin una morbosidad, que pienso hubiese sido innecesaria. Pero creo que ahí tiene algunos valores la novela que hace que merezca la pena, porque se hacen reflexiones de carácter general sobre los sentimientos y las relaciones, que trascienden los aspectos más difíciles. Otra cuestión es la parte más fantasiosa del libro. Esas muertes o suicidios asociados al relato 98, esa parte más sobrenatural,… que me convence menos.

No voy a decir que me haya parecido un libro imprescindible ni nada de eso, pero ha sido interesante, se llee rápido y sin problemas, con su estilo ágil y directo, y te da una nueva visión sobre aspectos de la cultura japonesa.

Trigales y aerogeneradores

Naturaleza y tecnología en las planas de La Muela; una combinación que también parece estar actualmente muy en voga en la cultura japonesa… A ver con lo que nos encontramos…

[Libro] In One Person

Literatura

De los autores norteamericanos contemporáneos, indudablemente John Irving es uno de los que más me ha impactado en un momento dado. Entendámonos, hasta que llegué a esta novela, sólo había leído dos de sus obras, y había iniciado una tercera que en algún momento habré de retomar. Pero Principes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra, libro al que llegué tras haber visto su adaptación cinematográfica, marcó mucho mi forma de orientar ciertos comportamientos éticos. No es que revolucionase mi forma de pensar ni nada por el estilo, porque para entonces ya tenía establecidos los valores básicos de mi existencia. Pero sí la forma de enfocarlos, la forma de argumentarlos y de defenderlos. Es curioso cómo hoy en día, el análisis del conflicto de valores como elemento básico de los conflictos éticos es algo que me resulta natural no como consecuencia de haberme formado específicamente sino de haber leído, entre otros, algunas de las obras de Irving.

Así que cuando vi la posibilidad de leer el último libro de este autor de Nueva Inglaterra, no lo dudé. En inglés, que cuesta la mitad de dinero, y es el doble de rico por ser el idioma original de la obra. Y por favor, evitad la entradilla propagandística que la editorial que lo ha traducido al castellano utiliza para su promoción. Es una memez.

In One Person: A Novel
John Irving
Simon & Schuster, 2012
Edición electrónica

Washington Square

El protagonista de la novela nace y crece en una ficticia ciudad pequeña del estado de Vermont; pero desarrolla buena parte de su vida como escritor en Nueva York, donde también pasa los años más amargos de su trayectoria vital.

Cuando conocemos a Bill, está entrando a su adolescencia en una pequeña ciudad de Vermont. Nacido poco antes de la entrada en la guerra mundial de los Estados Unidos, su padre se divorció de su madre tras su participación en el conflicto, de tal modo que en algún momento ha dudado de la identidad o de la existencia del padre tal y como se lo han contado. El nuevo novio de su madre, con quien se acabará casando y que adoptará a Bill, le anima a ser un lector y a sacarse el carné de la biblioteca pública. Y allí conocerá a Miss Frost, la espectacular bibliotecaria. Y pronto conocerá lo que es estar enamorado de la persona equivocada, y sobretodo no tener claro quién, qué o cómo son las personas equivocadas. A partir de ahí seguiremos su vida en determinados momentos importantes hasta que se aproxime a los setenta años de edad.

Estamos ante una novela que nos relata una vida, la de Bill, y como consecuencia la de las personas que lo acompañan. Una vida que viene marcada por algo muy importante. Sus elecciones en materia sexual. Su decisión de vivir su sexualidad de la forma que prefiere. Estamos también ante una reivindicación potentísima de la diversidad humana, en este caso de cómo se expresa la sexualidad humana. Estamos ante una reivindicación de la tolerancia hasta las últimas consecuencias. Contra los prejuicios tengan la naturaleza que tengan. Para ello, Irving dota a su personaje principal de una orientación bisexual bien definida. Alguien que decide que puede disfrutar de la compañía, de la afectividad y del sexo con una persona por la que se sienta atraído, sea hombre, mujer, o cualquier estado intermedio. Porque es un libro contra las etiquetas, las definiciones tajantes o los apriorismos. Todo ello con una prosa muy fluida, muy viva, que nos transporta a momentos de absoluta hilaridad, a momentos de gran emoción, y a dramas profundos que nos hundirán en la butaca en la que estamos leyendo el libro.

Union Square

Supongo que es la ciudad donde pasan buena parte de las cosas importantes en la sociedad norteamericana. Y si en la anterior fotografía vemos el arco de Washington Square, en esta vemos los alrededores de Union Square y Broadway.

De fondo tenemos un fresco de la sociedad norteamericana de la segunda mitad del siglo XX, que va del conservadurismo de la sociedad rural de los años de posguerra, a los años de experimentación y libertad sexual de los setenta, al mazazo de la epidemia de sida y la ola neoconservadora de los ochenta y los noventa, para terminar en la posibilidad del reconocimiento formal, oficial y legar de la variabilidad sexual en la sociedad civil de los últimos años.

Este es un libro con el que he disfrutado mucho, con una serie de personajes, todos ellos imperfectos, pero muchos de ellos entrañables en su imperfección, que nos van llevando a través de diversos dilemas éticos para los que no siempre hay una respuesta única o correcta. Salvo quizá aquellas que pasan por la comprensión, la tolerancia y la aceptación. Desde mi punto de vista, totalmente recomendable.

Staatsoper

Pero también conoceremos sus peripecias en la Viena de principios de los sesenta, cuando se echa una novia soprano, sustituta en la Staatsoper de Viena.

[Libros] Las lunas de Júpiter

Literatura

Esta madrugada se suponía que podríamos ver parte del eclipse de luna que ha habido hoy, en la primera luna llena después del equinoccio de primavera. En España, no iba a haber más que un eclipse parcial y no visible en las mejores condiciones, puesto que ya la luz del alba estaría presente en el cielo. Así que, nada de «lunas rojas» o «de sangre» como la prensa estaba anunciando últimamente. En Zaragoza, para colmo de males, las nubes cubrían el cielo, especialmente en la zona en la que ya baja sobre el horizonte debería encontrarse el satélite en el momento en el que la sombra de la Tierra comenzase a recorrer su hemisferio iluminado por el Sol.

No obstante, parece un buen día para comentar este libro de la reciente ganadora del premio nóbel de literatura, la canadiense Alice Munro, para quien el concepto de luna o satélite le vale como metáfora para contarnos historias de mujeres. Os cuento lo que me ha parecido.

Las lunas de Júpiter
Alice Munro; traducción de Esperanza Pérez Moreno
DeBolsillo!, 2011
Edición electrónica

Detras de las nubes, un eclipse

Ya que hablamos de lunas, esta mañana había eclipse de luna. Parcial desde nuestras latitudes. Me he llevado una cámara y teleobjetivo por si pillaba algo de camino al trabajo, pero no había más que nubes. Por ahí, tendría que estar la cosa. Detrás de las nubes.

El libro es un conjunto de relatos cortos protagonizados por mujeres de distintas épocas, edades y condición, aunque en general de las décadas que van entre los años cuarenta y los años setenta del siglo XX. Todas ellas, son relatos independientes, tienen algo en común. De una forma aparentemente inevitable, sus vidas giran en torno a las de los hombres que aparecen en las mismas. Serán padres, serán esposos, serán amantes,… Y de ahí nos llega el sentido metafórico del título de la colección de relatos, que también es el título de uno de los relatos en los que los personajes del mismo visitan un planetario en el que se plantea el concepto.

No voy a entrar ahora en analizar cada uno de los relatos. Dentro de su tema común, me han resultado suficientemente diversos como para que no todos me hayan llegado de la misma forma. Algunos de ellos me los he leído en un abrir y cerrar de ojos, muy interesado por lo que me contaban. Otros sin embargo, se me han atragantado y me han hecho atascarme en la lectura del libro, que se ha prolongado por dos semanas, mucho más de lo que por la longitud del libro pensaba. Irregularidad por lo tanto en el interés que ha despertado esta conocida colección de relatos de la autora.

Los Bañales (acueducto y luna)

Luna que sí vimos el sábado en Los Bañales en su camino hacia la fase de plenitud, entre los pilares del acueducto romano.

Otro problema que he encontrado es que no siempre me he encontrado a gusto con la traducción. He encontrado alguna construcción sintáctica que pareciéndome normal, por lo frecuente, en el habla cotidiana, no sé si se justifica en la traducción de un texto literario. ¿Realmente son necesarios los galicismos tipo «es por eso que… » cuando un «por eso… » es suficiente, más sencillo y más elegante? Es algo que aprendía en bachiller, y eso que soy un chico de ciencias. Y a partir de ahí se ha infiltrado el virus de la duda y me planteo si en algún momento no se perdía algo en la traducción. La única forma de confirmarlo hubiera sido acceder al original inglés. Cosa que no he hecho. Igual me paso de susceptible.

En cualquier caso, es un libro al que no le falta valores y conceptos interesantes. Si bien soy consciente que falta todavía mucho para que a las mujeres se les reconozca de forma universal su posición en el mundo como iguales, tampoco tengo claro que todas las situaciones planteadas sean válidas hoy en día. Si alguno de los relatos son fruto de un momento y un lugar, y han perdido algo de vigencia. Aunque lo que no ha perdido vigencia es la reflexión general sobre las posiciones relativas de hombres y mujeres en sus relaciones cotidianas.

Los Bañales (acueducto)

En cualquier caso, aunque los poetas prefieren las lunas, a mí me atraen los soles, que resultan magníficos incluso cuando se esconden.

[Libro ] Los Siete Pecados Capitales

Fotografía, Literatura

Quinto libro de la renovada serie Palabra e Imagen que nos trae la editorial La Fábrica. Para mí, estos libros son obligatorios, y ya hacía tiempo que echaba de menos que no salía ningún nuevo ejemplar. En este Cuaderno de Ruta haré una pequeña reseña literaria, mientras que en carloscarreter.es le dedicaré un espacio como libro de fotografía.

Los Siete Pecados Capitales
Textos: Gustavo Martín y Elisa Martín
Fotografías: Cristina García Rodero
Editorial La Fábrca, colección Palabra e Imagen
Madrid, 2014

Porque la característica fundamental de estos libros es que acompañan sus textos literarios, en esta ocasión ensayos de opinión, con las fotografías de reputados fotógrafos o fotógrafas, que de algún modo tienen que ver con el texto principal.

En las calles de la Villa de Uncastillo

Las fotografías de Cristina García Rodero nos trasladan principalmente un mundo en blanco y negro, muy expresivo.

Gustavo Martín Garzo tiene una abultada carrera tanto como profesor, como colaborador de publicaciones periódicas, como de escritor por sí mismo tanto de narrativa como de ensayo. Elisa Martín Ortega es su hija, y evidentemente nació picada por el gusanillo de la escritura y el pensamiento. Entre ambos, a cuatro manos, van a haciendo una reflexión sobre el significado del pecado, en especial de los llamados pecados capitales, en la sociedad de hoy en día. Una sociedad mucho menos monolítica y homogénea, y en la que el concepto de pecado pierde sentido como «ofensa a dios». ¿Cómo se puede ofender a un ser que una parte no desdeñable de la población no cree que exita, o no cree que tenga las características personales que las tradicionales religiones monoteístas nos describen? De alguna forma, plantea la necesaria redefinición del pecado como «ofensa a dios» al de ofensa contra los seres humanos y la naturaleza y el universo que es su medio. Un enfoque lógico, recomendable y que nos lleva a reflexionar sobre muchos de los problemas que el ser humano tiene y sufre en la actualidad, muchas veces provocados por sí mismo.

En las calles de la Villa de Uncastillo

Con más modestia, os traigo yo también algunas de mis imágenes tomadas con negativo de medio formato en blanco y negro.

Ya digo que la parte fotográfica la comentaré en carloscarreter.es, quedando ambos sitios como complementarios. Pero ya adelanto que me sigue pareciendo esta una colección excelente, de las que más me gusta tener en mi biblioteca fotográfica y que con más frecuencia hojeo, y que la recomiendo vivamente tanto a los aficionados  a la fotografía como a la buena literatura.

En las calles de la Villa de Uncastillo

Al igual que la que os mostraba el domingo pasado, corresponden a la visita de FeZ (Fotógraf@s en Zaragoza) hace un par de sábados a la villa de Uncastillo.

[Libros] The Endless Universe

Literatura

De un año a esta parte, pero con especial intensidad desde el otoño pasado, fui acumulando para su lectura una serie de novelas del género de la ciencia ficción, y de una variedad que siempre ha sido especialmente querida para mí; la space opera. Aquellas obras de ficción en la que la historia se desarrolla en la profundidad del espacio exterior o en viajes interplanetarios o interestelares. No los he leído de tirón. He ido alternándolos con diversas lecturas que han ido surgiendo, para dar un poco de variedad a esta parte de mi vida. Uno de los primeros que selección es este que os comento hoy. Pero decidí dejarlo para el final, porque de alguna forma es una relectura. Es una versión actualizada de un libro que leí en mi juventud, pero con material añadido. Y es un libro del que guardé siempre un excelente recuerdo; muy buenas sensaciones. Han pasado de veinte a treinta años desde que leí la primera versión, Viaje interminable. No recuerdo la fecha exacta. Y tenía curiosidad de cómo me caería ahora esta historia, leída en esta ocasión en versión original en inglés, pero siendo yo una persona distinta, por mis experiencias, mis conocimientos y mi visión del mundo. Os cuento ahora lo que me ha parecido.

The Endless Universe
Marion Zimmer Bradley
Gateway, 2013
Edición electrónica

La autora, Marion Zimmer Bradley, es una reconocida escritora de obras de fantasía y ciencia ficción. En este caso, construye una historia a base de relatos cortos relacionados entre sí, en el que los protagonistas son los exploradores de la Gipsy Moth, una nave interestelar que navega por el espacio profundo buscando y encontrando nuevos planetas para su colonización por la especie humana. Esta ha encontrado un sistema para viajar de un punto a otro del cosmos de forma casi instantánea. Pero para expandirse necesita que las naves de los exploradores encuentren nuevos planetas habitables o explotables, que instalen el dispositivo, el transmisor, que permita al resto de la galaxia colonizada acceder al nuevo planeta con facilidad. Pero los exploradores están sometidos al viaje espacial a velocidades relativísticas. Son casi como una especie aparte. Sus miembros son adquiridos en sus contactos con los planetas normales entre bebés de menos de un mes, que son sometidos a cirugía genética, modificaciones en su genoma, en su ADN, que les permiten sobrevivir durante una larga, larga vida, de varios cientos de años en una nave en las profundidades del espacio, sometidos a una baja gravedad y a altos niveles de radiación. Por sí mismos, son estériles, ya que su descendencia estaría constantemente en riesgo de padecer graves mutaciones. Y también sufren el aislamiento del resto de la humanidad derivado de los efectos temporales de las velocidades relativísticas. Siete años de tiempo nave pueden equivaler a más de cien años en tiempo planetario. No pueden crear relaciones estables con los gusanos de tierra, porque cuando vuelven a un planeta ellos apenas han envejecido, mientras que sus habitantes pueden haber muerto todos y haber habido un total recambio generalcional.

Valle de Aísa

Estas fotografías de hace casi 20 años, de una caminata por el valle de Aísa, me han parecido curiosamente apropiadas para esta entrada, dedicada a la exploración y a abrir nuevos mundos para la humanidad.

Dentro de la nave, se crea un universo específico en el que la necesidad de colaboración y de formación personal y profesional es esencial para sobrevivir, pero también son muy importantes las relaciones interpersonales, los profundos lazos que se generan cuando los más veteranos crían y educan a los más niños, generar un fuerte sentido de pertenencia a la comunidad de la nave y al proyecto, para que este pueda salir adelante en tan duras situaciones. No obstante, de vez en cuando, algún explorador abandona la nave. Algún planeta «tiene escrito su nombre».

La única diferencia notable entre The Endless Voyage (Viaje interminable) y The Endless Universe (Universo interminable) es que hay un relato corto más, el que hace el segundo lugar en esta última. El tiempo que abarca la acción entre todos los relatos, que es el que pasa entre su despegue de un planeta plenamente colonizado y su regreso a otro, con tres intentos fallidos de abrir nuevos mundos, es de unos siete u ocho años. El protagonista principal, desde cuyos ojos presenciamos los acontecimientos, aunque no está escrito en primera persona, es poco más que un adolescente cuando despegan del mundo en el que transcurre el primer relato. Y ya es un curtido explorador, aunque joven todavía, cuando vuelven a un mundo habitado en el quinto. Pero los protagonistas reales es la comunidad. Es una historia de dificultades, de superación de las mismas, de lucha por la supervivencia.

Los temas que trata la novela son principalmente las relaciones humanas y la sensación de pertenencia a los grupos por un lado, y uno muy típico en los autores de ciencia ficción y muy difundido entre los amantes de la ciencia, la necesidad del ser humano de abrir constantemente nuevas fronteras para evitar la decadencia. La necesidad de explorar. Y el universo, el cosmos como es preferentemente llamado en el libro, es virtualmente un mundo con fronteras infinitas, que nunca podrán ser abarcadas. Y por lo tanto, la opción para la supervivencia eterna de la especie humana.

Valle de Aísa

Aquel año, el invierno comenzó anómalamente seco. Estas fotografías están tomadas en diciembre, y prácticamente no hay nieve en los picos de más de dos mil metros de altitud.

A mi este libro siempre me ha gustado y me sigue gustando. Es cierto que he perdido buena parte de la ingenuidad de la juventud, y hoy en día el personaje principal me parece lo más flojo de la novela. Más que sentir sus cambios, su progresión como ser humano, me da la impresión de encontrarme simplemente ante un individuo un poquito flojito. O simplemente es que la escritora no destaca especialmente en el desarrollo de personajes y caracteres y sin embargo es capaz de construir un universo a su alrededor que me resulta apasionante. Que me transmite verosimilitud.

En este sentido, hay que pensar que estos relatos se escribieron en la década de los años setenta del siglo XX, y que por lo tanto ha habido importantes avances en estas décadas sobre nuestra visión del cosmos. Universo lo denominamos actualmente casi por sistema, aunque recientemente se haya rescatado la marca Cosmos para una serie de televisión de divulgación científica. Pero en general no resulta desfasada. Y hay cuestiones que se han convertido recientemente en temas de mucha actualidad. Por ejemplo, lo de la cirugía genética para aumentar la resistencia a las radiaciones. El ser humano es muy sensible a la radiación ionizante. Pero se han encontrado organismos mucho más resistentes capaces de seguir vivos con dosis de radiación 50.000 veces superiores a las que bastarían para matar a un ser humano. Recientemente se ha informado que en laboratorio se ha provocado la evolución de cepas de una bacteria tan corriente como Escherichia Coli (artículo en Neofronteras), para aumentar notablemente su resistencia a las radiaciones casi hasta esos niveles. No es tan difícil imaginar un futuro en el que se pueda intervenir en el genoma humano para favorecer su supervivencia en ambientes más hostiles.

Como veis, este libro tiene una de las características más importantes de la ciencia ficción. Te hace soñar. En futuros que no sabremos nunca como serán, que desconocemos cual es su probabilidad de que sucedan, pero de los que tenemos la sensación de que hay un cierto grado de verosimilitud de que puedan suceder. Y eso es lo que te hace soñar. Imaginar que algo maravilloso no sólo es fantasía, sino que también, con la ciencia y el esfuerzo humano puede llegar a pasar. El principal enemigo de los sueños son los propios seres humanos, su codicia, su cortedad de miras, y su actitud depredadora con los recursos que la naturaleza ha puesto a su alcance y que pueden limitar su capacidad de conquistar algo más que este planeta.

Valle de Aísa

Soñamos con ir a las estrellas, con habitar nuevos planetas, y no sabemos todavía si podremos conservar este en «buen estado» durante mucho tiempo. Me da que reflexionar.

[Libro] El vino de la soledad

Literatura

Descubrí la Suite Francesa de Irène Némirovsky hace unos años durante una estancia hospitalaria de mi padre, y a propósito de la edición de aniversario de la editorial Salamandra de algunas de las más destacadas novelas de su catálogo en formato de bolsillo. Esta gran epopeya inacabada de la Segunda Guerra Mundial me impactó mucho, y situó a la escritora apátrida de origen ruso y lengua francesa entre mis favoritas. Nos anuncian para dentro de unos meses una versión cinematográfica de esta obra que, cuanto menos, tiene un reparto interesante. Pero de momento he decidido leer otra obra de la escritora, que me pareció a priori interesante.

El vino de la soledad
Irène Némriovsky; traduciión por José Antonio Soriano Marco
Ediciones Salamandra, 2013
Versión electrónica

La novela sigue la historia de una familia, formada por una esposa de buena familia venida a menos, un esposo de la burguesía y empresariado judío dedicado a los negocios, una hija, la narradora, muy jovencita cuando comienza el relato con unos 8 años, y la institutriz francesa de la niña. Comienza el relato poco antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, cuando la familia en una ciudad ucraniana a orillas del Dnieper, con todas las pintas de ser Kiev. Y a lo largo de unos diez años los acompañaremos en su periplo por esta ciudad, San Petersburgo, y su exilio tras la revolución soviética, primero en Finlandia, y finalmente en París. La hija, la narradora, probablemente una alter ego de la propia novelista, carece del cariño de la madre, una mujer voluptuosa, que ante la dedicación del marido a los negocios y al juego, acaba conviviendo con un primo más joven como amantes. Y por lo tanto, siente que su única fuente de cariño y afecto es la institutriz francesa que muere finalmente en San Petersburgo, desencadenando un fuerte odio de la hija hacia su madre y su amante, buscando una venganza contra ambos cuando se presente la ocasión.

Un tranvía bajo la lluvia en Helsinki

No he pisado nunca suelo ruso o ucraniano, y tal como está el patio tampoco apetece mucho, pero sí que conozco Finlandia, la primera estación de paso en el exilio de la escritora y de sus personajes en la novela. En la fotografía, un tranvía bajo la lluvia en las calles de Helsinki. Que en la novela recibe el nombre sueco de Helsingfors.

El periplo de la familia es similar al de la propio Némirovsky en sus años jóvenes. Y parece que consta que tampoco gozó del cariño y la compañía de sus padres siendo criada por institutrices extranjeras. Por lo tanto, parece haber mucho de autobiográfico en esta novela. Una novela dura, en la que vemos crecer en una niña primero, adolescente después sentimientos fuertes de odio, contrastando constantemente la inmadurez de la joven con las actitudes envejecidas y resabiadas consecuencia de los fuertes sentimientos que la falta de afecto materno le suscitan. Conmueve y horroriza al mismo tiempo el relato, en el que te sumerges previamente, y que es una muestra más de la excelente capacidad narradora de la malograda escritora.

A mí me parece un libro muy recomendable, e indudablemente en el futuro iré leyendo alguna obra más de esta interesante escritora.

La Torre Eiffel surge entre la niebla

Y cómo no, el destino final de la escritora y su familia, y también de su familia de la novela, entre las calles de París.

[Libros de fotografía] Capa en color y desnudos en Exit

Fotografía

Dos novedades he añadido recientemente a la biblioteca de libros de fotografía. En realidad tres. Pero como la tercera también se puede considerar como literatura, lo comentaré cuando lo termine de leer.

Parque Grande

Como veréis, la entrada de hoy va en gran medida sobre fotografía en color, y por ello la acompaño con algunos coloridos paisajes del Parque Grande de Zaragoza.

El primero de ellos es el libro, es bastante más que un catálogo, que ha editado el International Centre of Photography (ICP) con motivo de la exposición que están exhibiendo en Nueva York en estas fechas de fotografías de Robert Capa. Pero frente a las más conocidas fotografías del húngaro universal que son en blanco y negro, las que motivan esta exposición y el libro son en color. Y consecuentemente el libro se titula Capa in Color. Aunque hay también reportajes relacionados con la actualidad, bélica en la mayor parte de las ocasiones, sus fotografías en color no se corresponden con sus momentos de mayor tensión y zozobra. Más bien se tratan de fotografías más tranquilas, de una visión más reflexiva y calmada de los lugares que visita. Incluso están relacionados con sus momentos de ocio y vacaciones, o de sus relaciones con el mundo de la moda y de la alta sociedad. El libro está excelentemente editado, y tiene abundancia de textos que debemos a Cynthia Young, conservadora del ICP. Supongo que tarde o temprano este libro puede que aparezca traducido al castellano. Pero a mí me apetecía tenerlo ya, y lo encargué en su versión original, que a mí igual me da. Me encanta. Y desde que me llegó lo hojeo todos los días aunque no sea más que 10 minutos.

Parque Grande

No son pocos los que opinan que frente a la sutileza o el carácter, que de todo había, de las películas de antaño, los modernos captores digitales son demasiado neutros y faltos de personalidad.

La segunda entrada en la biblioteca es en realidad una publicación periódica, el número 53 de Exit, dedicado al desnudo. Si el número 52, que comenté recientemente, llegó con mucho retraso a Cálamo, mi librería habitual, este se ha adelantado un poco. Si mis cálculos no fallan, la fecha habitualmente de salida de esta revista es en el último mes de cada trimestre. Pero en esta ocasión parece que se han adelantado para hacer coincidir su salida con ARCO, la feria de arte contemporáneo. En cualquier caso, bienvenido sea, porque es excelente. El tema del desnudo, en sus versiones más actuales, lo podemos encontrar tratado de formas muy diversas, demostrando este número que es un tema con infinitas aproximaciones. También merece mucho la pena.

Parque Grande

De acuerdo con ellos, vengo utilizando preajustes («presets») en Lightroom que imitan el aspecto de viejas o actuales películas fotográficas. No los uso tal cual, siempre ajusto después la imagen para dejarla más redonda según mi criterio. Quizá no queden tan «clínicamente» perfectas, pero es cierto que creo que adquieren algo más de carácter.

[Libro – cine] No lo comprendo, no lo comprendo – Akira Kurosawa

Cine, Literatura

Hay un libro clásico de obligada lectura para los amantes del cine. Se trata de El cine según Hitchcock, un libro que partía de una conversación que duró días y un total de 50 horas de charla, a partir de unas 500 preguntas que el maestro francés François Truffaut quiso hacerle al excéntrico maestro británico del suspense. Lo leí en su momento, hace ya unos diez años en su versión de bolsillo, y me encantó.

El también director Cameron Crowe, bien es cierto que unos cuantos escalones por debajo que el francés, quiso repetir la experiencia con el genial Billy Wilder. Crowe, además de no tener la potencia como director que el resto de los mencionados, tampoco tiene la capacidad inquisitiva, la curiosidad y el talento que tenía Truffaut, así que aquí el diálogo era más asimétrico. Pero Wilder tenía un modo de ver la vida y el cine, y un talento e imaginación como contador de historias, que estas Conversaciones resultaban tan amenas e interesantes para el cinéfilo como las anteriores. También lo disfruté muchísimo, y también lo recomiendo calurosamente.

Ave muerta en el Patio de las Armas

Kurosawa hizo películas con colores magníficos. Pero también hay clásicos del maestro japonés con una fotografía en blanco y negro magnífica.

La fórmula parece que se fue difundiendo, y existen también un par de libros de conversaciones con Woody Allen. No hace mucho que me regalaron uno de ellos, que tengo pendiente de enganchar. El problema es que me he acostumbrado a la comodidad del lector de libros electrónicos, y ahora no encuentro momento para cargar con el tochete en papel.

Curiosamente el libro que traigo aquí hoy, engarza con esta tradición de conversar con los directores de cine, o estos entre sí, y es una versión en forma de árboles muertos. No es electrónico. Pero es un librito pequeñito y que se lee en poco tiempo. Y muy intersante.

No lo comprendo, no lo comprendo
Akira Kurosawa en conversación con Donald Richie, Nagisa Oshima y Gabriel García Marquez
Traducción de Alfonso Fornieles Ten y José Jesús Fornieles Alférez
Editorial Confluencias, 2014

En este pequeño volumen que se puede llevar sin que moleste en cualquier bolsillo o bolso pequeño, encontramos tres entrevistas al maestro japonés Akira Kurosawa, recopiladas en un único volumen. Una en 1960, con uno de los principales expertos occidentales en cine japonés, Donald Richie. La segunda, la más profunda y prolongada, de 1991, nos traslada a un diálogo entre dos directores japoneses de dos generaciones distintas. Nagisa Oshima entrevista, con una perspectiva muy histórica, en la que tiene mucha importancia los primeros tiempos de Kurosawa como ayudante de dirección y como escritor de guiones. Finalmente, hay una breve entrevista que Gabriel García Marquez tiene con el director japonés.

Inmigrante y taberna

Al paseíco fotográfico de Fotógraf@s en Zaragoza me llevé una cámara con película en blanco y negro, la Canon Demi EE17 de medio formato, que me proporciona hasta 78 exposiciones en un carrete tradicional de 36.

Kurosawa es un director muy importante para mí. A veces cuento que, en mi adolescencia, el cine de barrio al que acudía todos los domingos desde mi infancia para ver peplums y spaghetti-westerns se convirtió inopinadamente y contra todo pronóstico en lo que se llamaba entonces cine de arte y ensayo. Duro unos pocos años, antes de volver al cine comercial más habitual, y luego languidecer durante un par de décadas como una de las dos salas de cine X de Zaragoza. Pero en esta época de arte y ensayo, para mí y mis vecinos tal concepto no existía. Simplemente era el mismo cine de siempre, al que íbamos los domingos, echaran lo que echaran. Y eso me llevo a ver una serie de películas altamente improbables para un adolescente de barrio en la transición española. Que probablemente marcaron, y mucho, mi gusto por el cine posterior. Y una de aquellas películas, una de las que más me marcó, fue Dersu Uzala, de Kurosawa. Todo un descubrimiento. De puesta en escena, de ritmo, de transmisión de ideas y sentimientos, de representar la naturaleza, el cambio de la actitud del hombre hacia la misma,… muchas cosas. Son muchas las películas del directora japonés que he visto después. No todas ni de lejos, porque fue extraordinariamente prolífico. Pero ha sido siempre uno de los autores más cercanos a mis sentimientos. Así que para mí esta ha sido una lectura necesaria.

De las tres conversciones, la más intensa e interesante es la de Oshima, un director muy recordado por su versión del caso de Sada Abe, pero que yo fundamentalmente asoció a la muy notable Merry Christmass Mr Lawrence (Feliz Navidad, Mr. Lawrence). En cualquier caso, una recomendación importante para los cinéfilos de pro.

"Selfie" y amigos en hotel París en calle San Pablo

Y que cargada con Fujifilm Neopan 100 Across, expuesta a IE 80, y revelada en Rodinal 1+50, ofrece unos negativos estupendos que escaneo a 6 megapixeles. No la mejor solución para situaciones con poca luz, pero el f/1,7 de la Demi y su carencia de espejo, permite disparar a 1/30 de segundo y hacerla relativamente versátil, ofreciendo nitidez y poco grano.

[Libro] El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas

Literatura

Después de haber leído la última novela de Haruki Murakami, y aunque me gustó, me quedó la sensación de haber leído una obra de las obras que menos se adapta a lo que se espera del autor japonés. Esas combinaciones entre los fantástico y la realidad en las que se mueven sus solitarios personajes masculinos y sus fascinantes mujeres. Y decidí compensarlo leyendo una de sus novelas más antiguas, en la que abundan los elementos fantásticos o de realidades alternativo.

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Haruki Murakami; traducción de Lourdes Porta
Tusquets Editores, 2009
Versión electrónica, 2013

Devórame

Aprovecho una entrada en la que nos movemos por una ciudad e Tokio alternativa, para mostrar unas fotografías de una Zaragoza, que de alguna forma me pareció ese sábado por la mañana como de un universo alternativo.

A capítulo alternos se nos van contando dos historias. La del despiadado país de las maravillas en las que en un Tokio alternativo, un hombre del que desconocemos su nombre trabaja para una organización cuasigubernamental que se dedica a procesar información, y que recibe un encargo de un extraño científico que esconde su laboratorio en las cloacas de la ciudad, amenazado por una organización criminal alternativa, los semióticos, y por los extraños tinieblos que viven en la oscuridad del subsuelo tokiota. Como consecuencia de este encargo todo el mundo de este hombre se verá, acomodado en su soledad de divorciado, se pondrá patas arriba, con la única luz de una interesante bibliotecaria que le ayudará a intentar recomponerlo. En paralelo, un hombre sin nombre también llega a una extraña ciudad, el fin del mundo, rodeada de una alta muralla, donde será despojado de su sombre, que tiene una personalidad propia, y donde recibirá el encargo de leer los sueños guardados en los cráneos de unicornios muertos. Ayudado por una interesante bibliotecaria que, lamentablemente, como el resto de los habitantes de la ciudad, vive feliz y en paz y serenidad, pero carece de corazón. El lector no tardará en sospechar que ambas historias forman parte de un todo, y están muy íntimamente relacionadas.

Sex Shop

«Armado» de la Leica M2 con un el veterano y sencillo pero eficaz Leitz Elmar 50/3,5, con un carrete de saturados negativos en color Kodak Ektar 100, nos movimos bajo una lluvia fina e intermitente, poco habitual en la ciudad.

En esta novela de 1985, sí que estamos ante el Murakami que uno espera, el del realismo mágico, o simplemente fantasía, con toques de ciencia ficción o anticipación, el de los hombres solitarios y con problemas, el de las mujeres enigmáticas y fascinantes, el de las ricas metáforas, el de la música que impregna sus obras, y no sólo la de jazz,… Un novela que bajo la forma de novela negra con tonos de humor no meno negro en ocasiones o de obra de franca fantasía, nos lleva a una reflexión sobre los conceptos de identidad, de la emoción, de la soledad, de las relaciones entre personas y con las mujeres, el de los mundos ficticios que construimos quizá para huir de una realidad que no siempre nos gusta o nos acomoda. Una novela que sigue estando presente una vez que termina su lectura y en la que por apasionante y atrapadora que resulte su trama, es sólo un excusa para explorar una serie de conceptos y sentimientos. Una novela en lo que no importa es el final, relativamente previsible, sino el camino. Un camino lleno de imágenes e imaginaciones muy ricas.

Yo me lo he pasado bomba. Pero ya se dice de Murakami que o lo adoras o lo aborreces. Adivinad en que posición me encuentro yo.

Bajo el paraguas rosa

Que nos sorprendió con notas de color no habituales. Desgraciadamente, Zaragoza no destaca en su conjunto por sus colores. O esa sensación tengo yo. Los echo de menos. Aunque el Tokio de Murakami también resulta un poco gris, salvo el rosa de la «chica gorda», y algunos otros apuntes de color…

[Libro] Los viajes de Tuf

Literatura

Sigo insertando de vez en cuando en mi lista de lectura libros de ciencia ficción del género de la space opera, como vengo haciendo desde este otoño pasado. Y además en esta ocasión, escrito por uno de los autores de moda, no por sus novelas y relatos de ciencia ficción que son muchos, sino por sus obras de fantasía. No me refiero a otro que no sea el inefable George R. R. Martin. Os cuento de que va este individuo tan característico que es el ingeniero ecológico, anteriormente mercader, Haviland Tuf.

Los viajes de Tuf
George R. R. Martín; traducido por Alberto Soler
Ediciones B., 2012
Edición electrónica

Estamos ante una colección de relatos con un protagonista común. Un altísimo, grueso y flemático mercader, Haviland Tuf, reconvertido a ingeniero ecológico cuando en el transcurso de una aventura que no voy a destripar se hace con una gigantesca nave espacial de 30 kilómetros de longitud, el Arca, concebida como una monstruosa arma de guerra biológica y ecológica mil años atrás. Además de narrar la aventura en la que Tuf se hace con la propiedad de la nave, básicamente hay varios relatos que suponen una historia común, cuando interviene en varias ocasiones en un mundo amenazado de hambruna por una superpoblación basada en motivos religiosos. Intercalada con esta historia, hay otros episodios, otras aventuras que le surgen en su «nueva profesión», la de «arreglar» desastres ecológicos de carácter planetario.

Brazo del río Ebro en el monasterio de Rueda

Ya que el libro aborda los temas ecológicos nos iremos a los paisajes; paisajes indefectiblemente alterados por el hombre. Como este brazo del río Ebro bajo la lluvia que baña las tierras del Monasterio de Rueda, entre Sástago y Escatrón.

Este es un muy entretenido libro de relatos, que no se escribieron en el orden en que aparecen en el libro, pero que en su conjunto nos ofrecen una más que razonable unidad y coherencia, y que cumple con dos objetivos. Uno, el ya mencionado de entretener. La mayor parte de los relatos tienen un ritmo razonablemente ameno, moviéndose entre la aventura, el humor y la ironía. Evidentemente, el gigantesco Tuf, y sus gatos, especialmente el inquietante Dax, es un personaje tremendamente logrado. Probablemente un alter ego fantástico del autor, patológicamente honesto y franco, amante de las setas y la cerveza, convencido vegetariano, y dotato de una perspicacia y astucia que todos sus oponentes se empeñan en despreciar. El segundo objetivo es el de criticar. A pesar de que ya tienen 30 años algunos de estos relatos, hay una crítica ácida y severa a los desmanes ecológicos del ser humano como especie depredadora y escasamente respetuosa de la vida, se diga lo que se diga. Aderezada con la ironía de los paralelismos religiosos, por no decir de los fanatismos religiosos, y la incapacidad generalmente atribuida a los políticos de no importa que raza, etnia o cultura.

No vamos a decir que estemos ante una obra maestra de la literatura. Pero si ante una lectura divertida y con razonable sentido y talento, que hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción y de algún otro que se acerque al libro sin prejuicios.

Saladas de Sástago-Bujaraloz

O las saladas esteparias entre Sástago y Bujaraloz al atardecer, ya con un cielo más despejado.

[Libro] El último Catón

Literatura

Dicen los aficionados a la cosa religiosa que todo pecado lleva consigo su propia penitencia. Y en esta ocasión mis pecados ha sido la pereza y la avaricia. La avaricia porque cuando vi que me ofrecían en Amazon Kindle el libro gratis, y como «me sonaba», pues decidí «comprarlo». Como era gratis… La pereza por no haberme informado de qué iba. Efectivamente «me sonaba», pero no tenía ni idea de qué iba. Pero como era gratis… Así que descubrí de que iba la cosa cuando empecé a leerlo. Asumí que había «pecado», y que debía asumir la «penitencia». Leer el libro. Y aquí os cuento cómo he vivido esta «penitencia».

El último Catón
Matilde Asensi
Editorial Planeta; versión electrónica, 2013

La hermana Ottavia Salina dirige la sección de paleografía de los archivos secretos del Vaticano. Perteneciente a una prominente familia siciliana, la octava de nueve hermanos, desde jovencita encaminó sus pasos a la vida religiosa y al estudio erudito del pasado. Pero una crisis mundial, que al parecer pone en peligro la razón de ser de la iglesia católica, hace que sus servicios sean requeridos por las más altas magistraturas del minúsculo estado vaticano. Pronto formará equipo con Kaspar Glauser-Röist, un seco y contundente capitán de la Guardia Suiza, y Farag Boswell, un arqueologo egipcio, de la minoría copta. Alguien está robando las reliquias de la Vera Cruz, y hay que detenerlos. Para lo cual contarán con la guía de Dante Alighieri, y su paso por el purgatorio en la Divina Commedia, donde tendrán que renunciar a los pecados capitales, a través de diversas pruebas en algunas de las ciudades más significativas de la cristiandad.

Santa Maria in Cosmedin

Desgraciadamente no he visitado todos los lugares que los protagonistas de esta aventurilla han de investigar, pero sí algunos. Por ejemplo, la coqueta basílica bizantina de Santa Maria in Cosmedin en Roma.

Sinceramente, dos cosas. La sinopsis que acabo de plantear me parece razonablemente precisa. Ahora que la leo, el planteamiento de la novela me parece una memez de un tamaño descomunal. Leí en una ocasión que, si se reuniesen todas las astillas dispersas por el mundo de las que se afirma que son restos de la cruz en la que se ejecutó a Jesús de Nazaret resultaría que al nazareno lo crucificaron en un bosque y no sobre un poste con un travesaño. Pase que podemos considerar el asunto de la búsqueda de la misteriosa secta que roba las dichosas astillas como un «macguffin» especialmente ridículo para lo que es un recorrido erudito y más o menos aventurero por una serie de lugares más o menos turísticos del Mediterráneo oriental, incluida Italia. Hay otros elementos que me parece que rozan, borden o simplemente se meten de lleno en lo ridículo. Como lo de la familia de la monja protagonista, que se ve venir de lejos, y que te acaba de convencer de que la heroína que nos propone Asensi es una lerda de marca mayor, por mucha habilidad que parezca tener para comunicarse en griego bizantino. Y si nos encontramos que además de los tópicos habituales del género, los mezclamos con el mito de Sangri-La, cambiando el budismo por el paleocristianismo,… pues nos sale un pastiche de mucho cuidado.

Dicho todo lo cual, estamos como de costumbre en este tipo de novelas, ante un producto de comida rápida, consumo fácil y, si no eres muy exigente, digestión fácil. Eso sí… como tenga algún tipo de inquietud o respeto sobre lo que debe ser una novela de misterio con trasfondo histórico, te puedes atragantar con frecuencia. Esto es como ir a comer al macdonald, cosa que no personalmente no hago desde diciembre de 1994, momento en que no nos quedó más remedio por no encontrar alternativa razonable a matar el gusanillo en una fría tarde en Windsor. No son pocos los estómagos literarios que se lo pasarán pipa con esta novela. Los aficionados a los bodrios de Dan Brown y similares disfrutarán. Incluso yo dirían que a lo mejor hasta valoran la supina mediocridad del anterior, ya que por lo menos el nivel histórico de la novela que aquí presento es muy superior. Mi crítica va más contra lo absurdo de muchos momentos de la trama, y contra la estulticia en la definición de los personajes, que contra la erudición en la preparación de la novela. Pero yo he aprendido la lección. Da igual lo barato, o gratis, que me ofrezcan un libro. Si no me aseguro de qué estoy cogiendo, mejor lo dejo en paz. Opinión la mía que no obsta para que la novela haya sido un éxito de ventas y se haya traducido a varios idiomas. Pero el mundo es así… partidario de la comida rápida,… o basura… como prefiráis denominarla. Y no me extrañaría recibir el comentario o mensaje airado de algún entusiasta de este producto de la «literatura patria», de los que opinan que es pecado de lesa majestad o de sedición decir que  un producto nacional de éxito comercial es un bodrio. Ya me ha pasado.

Santa Sofía

Y también visitan Estambul, aunque no Santa Sofia, la única gran basílica bizantina que queda en la antigua Constantinopla o Bizancio, convertida en mezquita musulmana.