[Libros de fotografía] Alimento para la mente durante el #quedateencasa ¿o era #yomequedoencasa ?

Fotografía

Pues eso. Que la epidemia de coronavirus amenaza a los miembros más débiles de nuestra sociedad. Y entre ellos, la capacidad del sistema sanitario para responder con eficacia. Así que se nos recomienda quedarnos en casa. Después de varias semanas con el personal “desc.j.nado” por las cosas que les pasan a los chinos, ahora resulta que Europa lidera el número de casos y muertos. Aunque claro, nadie sabe lo que está pasando en otros continentes donde los sistemas no permiten contar ni controlar lo que pasa…

Pero en estos últimos días he recibido algunos libros y revistas de fotografía que me permitirán sobrellevar el tiempo de ser, de forma solidaria, un asocial. Y os los cuento.

Las fotografías acompañantes pertenecen al mismo carrete que las del de la excursión al curso alto de río Martín, pero utilizando como objetivo un Helios 44-2 58/2 de fabricación soviética, usado con un adaptador sobre la Canon EOS 650.

La revista Exit, con su número 77, ha cambiado de formas, aunque creo que sigue siendo lo mismo de forma. Cada número nos trae un tema, en este último el de las “Minorías”, y nos muestra cómo algunos de los mejores fotógrafos del momento, y también de la historia, pero sobretodo actuales, observan, reflexionan o proponen sobre ese tema. Textos siempre en castellano y en inglés. No he tenido todavía de meterme en profundidad en este número, por lo que no puedo hablaros de ninguna recomendación de contenido en concreto, pero sin duda es una revista recomendable en sí misma. Siempre. Si antes os he dejado el enlace al número actual, os pongo también el enlace a la cuenta en Instagram de la revista.

Desde hace ya unos años, voy comprando de vez en cuando libros de la editorial Another Place Press (instagram). Como ellos mismos se definen, son una pequeña editorial independiente que muestra el trabajo de fotógrafos contemporáneos dedicados al paisaje. Paisaje humano, natural y, las más de las veces, ambos en interrelación. No compro todos sus libros pero tengo ya unos cuantos. Son ligeros, bien presentados, relativamente económicos y sobretodo pueden servir de inspiración para el aficionado a la fotografía que quiere encontrar sus proyectos y su propia visión. Recientemente he recibido el libro Undertow de Frances Scott (instagram). Esta es una fotógrafa natural de las islas Orcadas, al norte de Escocia, actualmente establecida en Glasgow, que ha decidido revisar mediante sus fotografías, en blanco y negro, su relación personal con el paisaje de sus islas de origen, especialmente el paisaje costero. Incluye un copia firmada de una de sus fotografías en tamaño Din A5.

Hace unos días, en unas recomendaciones fotográficas, os hablaba de Thomas Sauvin (instagram). Sauvin es un coleccionista francés que vive en Pekín, y que se dedica a buscar y coleccionar fotografías y negativos en los mercadillos de la capital china, donde eventualmente encuentra auténticas joyas, que organiza y publica de forma excelente. Cuando realicé en Coursera el curso del Museum of Modern Arte MoMA de Nueva York “Seeing Through Photographs“, pude introducirme en el análisis de lo que actualmente se da en llamar fotografía vernácula. Es decir, la fotografía que se realiza de forma cotidiana con sujetos y temas corrientes, distinta de la fotografía profesional, documental o comercial, o de la realizada con fines artísticos. Es decir, la fotografía que hace la gente de vacaciones, o cuando ve algo que le llama la atención, o de sus seres queridos, o las que toman los científicos, los policías u otras profesiones durante el ejercicio de su profesión. Me interesó la labor que hacía Sauvin, y me atrajo comprar el último libro que ha publicado, Great Leaps Forward. Con una presentación excelente, recoge una selección de fotografías del departamento de Educación Física de la Universidad de Xi’an. Y son de excelente calidad técnica y compositiva, realizadas todas un mismo día de junio de 1960, soleado y luminoso. Al mismo tiempo, el Gran Salto Adelante fue el nombre que recibió uno de los planes de desarrollo de la China de Mao, en esa misma época. Una iniciativa que fracasó y que causó horribles hambrunas, aunque esto es cuestionado por algunos críticos. Causó el desprestigio de Mao Ze Dong, aunque volvió en 1966 con otra terrible iniciativa, la Revolución Cultural, que también causó estragos en China. Las fotografías tienen una estética muy propia de los regímenes totalitarios, en la que se glorifica el cuerpo sano e ideológicamente perfecto de los jóvenes.

Bueno, esto es todo por el momento. Sigamos con el #yomequedoencasa.

[Viajes] Excursión al curso alto del río Martín con película tradicional

Viajes

Ya os he hablado de la excursión en el día que recientemente realicé al curso alto del río Martín. Me llevé un cámara con película tradicional. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Excursión al curso alto del río Martín – Canon EOS 650 + EF 24-105L IS USM + Kodak ColorPlus 200.

Aquí os dejo unas cuantas fotos de la mañana, en los hocinos del Pajazo y en Martín del Río. Por la tarde en Peñas Royas, la luz era muy fea y no le puse otro carrete de película a la cámara.

[Libro] The Cockroach

Literatura

No ando con mucho tiempo, así que reseña breve del último libro que he terminado de leer.

Se trata de una novela corta, la última del escritor británico Ian McEwan. Cuando la adquirí no estaba disponible todavía en castellano, así que la leí en inglés. Ahora ya está disponible en castellano, a 12,34 euros en versión electrónica, por 10,69 euros la versión electrónica original en inglés.

McEwan arremete con una ácida sátira inspirada por La Metamorfosis de Kafka, aunque en versión “disléxica”. En la versión de Kafka, un ser humano se convierte en cucaracha. En este caso es una cucaracha la que se convierte en primer ministro del Reino Unido con el fin de sacar adelante un proyecto de ley “reversalista”, que propone invertir el flujo del dinero. No voy a contar que es esto, lo leéis si os interesa; simplemente es una idea absolutamente demencial y populista, que representa todos los desmanes que los partidos políticos, no sólo los más populistas, están haciendo en el mundo actual con fines oscuros y egoístas, al servicio de grupos de interés no bien identificados, para los cuales consiguen la colaboración del público, que no alcanza a entender nunca el alcance negativo que las medidas tienen para ellos. Bajo las banderas de los nacionalismos y otras demagogias, las comunidades se ven arrastradas por medidas políticas que progresivamente limitan sus derechos y empeoran su calidad de vida.

Con el protagonista de la novela como peculiar alter ego del actual primer ministro británico, y otros personajes, como el presidente de EE.UU. Archie Tupper fácilmente reconocibles como dobles de sus alternativas reales, toda la historia del “reversalismo” no es más que una clara alusión al sin sentido de los políticos y ciudadanos del Reino Unido al abrazar el brexit como “solución” a la recuperación de la “grandeza”, “independencia” y “prosperidad” de este país.

A pesar de su tono paródico y humorístico, el libro no levanta risas, sino auténtica preocupación por la situación de la política actual, no sólo en el Reino Unido, sino en todo el mundo. Y me atrevería a decir que la crisis del coronavirus, tan actual, todavía va a dejar entrever más todavía las costuras de los sistemas políticos y sociales actuales. La literatura de McEwan siempre tiene calidad y es recomendable, y en esta ocasión, la condición de novela corta, hace que se lea casi de un tirón y con facilidad.

[TV] Cosas de series; yakuzas y superpoderes adolescentes

Televisión

En una semana compleja para mí, por lo menos en lo que se refiere a su inicio, voy a aprovechar un momento de pausa para hablar de un par de series de televisión que he terminado recientemente de ver. Ya veremos que más puedo hacer o escribir hasta el miércoles o el jueves, según como vaya. Porque además de líos laborales, de cuestiones que no quiero comentar y de que tengo que revelar tres carretes de fotos… bueno… da igual. Estoy muy liado. Vamos con este ratito, con un poco de agilidad a hablar de estas dos series, que son interesantes.

I am not okay with this

Con el escatológico título en castellano de Esta mierda me supera, nos encontramos con un drama adolescente basado en un cómic de Charles Forman, el mismo que The End of the F***ing World, y adaptada al igual que la anterior por Jonathan Entwistle, que nos vuelve a llevar a las angustias propias de la edad. Especialmente si eres un chica, que arrastra un duelo patológico por el padre muerto, y descubres de repente que tienes superpoderes que no puedes controlar.

Siete episodios de 22 minutos de duración suponen una duración de dos horas y media… como tantas películas de hoy en día. Así que se ve rápida. Y descarga su peso en la interpretación de su protagonista, Sidney Novak (Sophia Lillis), y algunos otros de sus compañeros de instituto. Con un montón de referencias a otras historias sobre angustias adolescentes, las más obvias de las cuales nos llevan a Carrie, aunque sería tonto ver en esta serie una nueva versión camuflada de aquella película, no parece un producto perfecto, pero sí atractivo. Y en el que nos dejan muchas dudas de por donde va a seguir, si sigue. Porque no hay un cierre claro de la historia, y da pie a una continuación. A mi no me importará seguir viéndola.

Giri 義理/Haji 恥

Cuando apareció en el catálogo de Netflix esta serie, pensé que se trataba una producción japonesa para la cadena de vídeo bajo demanda en internet. Y aunque quien sigáis este Cuaderno de ruta, sabréis que no soy precisamente de los que rechazan las series asiáticas, el tema de las mafias o yakuzas no me pareció atractivo en un primer momento. Hasta que empecé a encontrar algunas referencias a la serie que volvieron a despertar mi interés por ella.

Lo cierto es que bajo el título en japonés que se puede traducir como Por derecho/Vergüenza, encontramos una producción de la BBC británica, con un reparto mixto británico y japonés, con localizaciones en el Reino Unido y en Japón, y con diálogos también en los dos idiomas implicados. Un policía de Tokio, Kenzo Mori (Hira Takehiro), que es enviado extraoficialmente a Londres a buscar a su hermano, Yuto (Kubozuka Yōsuke), exiliado de la yakuza tokiota y sospechoso de un asesinato de otro yakuza en la capital británica, se verá metido en una escalada de interrelaciones que afectará a mucha otra gente. Entre ellas a una policía británica (Kelly Macdonald), a un chapero de madre inglesa y padre japonés (Will Sharpe), a Taki (Okuyama Aoi), su hija adolescente, a su callada y resignada esposa (Nakamura Yūko) y otro buen número de personas.

La serie, de ocho episodios de aproximadamente una hora de duración, va creciendo lentamente para explotar en plena intensidad en su cuarto episodio, muy notable, y para mantener la tensión hasta un final,… que no está mal, pero quizá demasiado rosa. En cualquier caso, una serie que ha pasado relativamente desapercibida, pero que es bastante recomendable, tanto por su puesta en escena como por sus excelentes interpretaciones. Adolescente japonesa incluida que tienden a ser muy monas (かわいい ね?), pero limitadas como actrices, como comentaré dentro de una o dos semanas con otra serie que estoy viendo, pero que en este caso resulta bastante convincente.

[Recomendaciones fotográficas] Enfocando sobre las fotógrafas

Fotografía

Hoy no tengo mucho tiempo para casi nada. Un día complicado por todo tipo de cosas, unas buenas,… otras “no tan buenas”. Cosas de eso que llaman “la vida” y que nos sucede cotidianamente, de las que te hacen pensar si merece la pena planificártela un poco o simplemente dejar que pase… No entro aquí en los erróneos conceptos a propósitco del Carpe Diem que pululan por las relativamente nocivas redes sociales… estoy más a cierto pesimismo vital al que supongo que estamos abocados cuando llegamos a cierta edad. Y doy gracias por ser espectador, más o menos activo, de estas cosas “no tan buenas”, aunque a veces duelan. Pero todo es cuestión de tiempo para que todos subamos al escenario para representar nuestro papel en la tragedia. Y si no, ya veréis…

El caso es que hoy es 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, por lo tanto, desde que al día se le cayó de la denominación el adjetivo “Trabajadora”. Lo cual muchos piensan que es cosa de hace cuatro días, lo que la caída del adjetivo digo, y sin embargo fue ya en 1975 cuando las Naciones Unidas lo descabalgaron para dar reconocimiento a todas las mujeres sin distinción. Pero parece que prensa y políticos no se han coscado del tema hasta hace unos pocos años. Como yo suelo dedicar los domingos a recomendar cosas sobre fotografía, no me saldré de mis propias costumbres. Y como no tengo mucho tiempo, me limitaré a una recomendación… que lleva muchas otras implícitas y femeninas.

Female in Focus es un premio concedido por 1854 Media, la editora del British Journal of Photography BJP, revista que comenzó su andadura en aquel año del siglo XIX y aún sigue en la brecha, una de las de más calidad en el mundo de la fotografía, y que se convocó por primera vez en 2019. Su objetivo es servir de plataforma para visual el excepcional trabajo que realizan muchas mujeres fotógrafas en todo el mundo, pese a que trabajan en un sector en el que, como en muchos otros, tienen una menor visibilidad, y sufren una brecha salarial espantosa. Datos,… de los graduados en disciplinas fotográficas diversas, el 80 % son mujeres, sólo un 15 % de los profesionales de la fotografía lo son, y los ingresos que reciben son un 40 % menos que los de los fotógrafos hombres.

El sitio web de la iniciativa pone a disposición del público algunas publicaciones gratuitas, extraidas de los fondos del BJP, principalmente. Destacaré dos de ellas. Se puede obtener el número de mayo de 2017 de BJP, Female Gaze (traducción, mirada femenina), dedicado como se puede entender a las fotógrafas. Hay que decir que BJP saca más o menos periódicamente números dedicados a las mujeres fotógrafas, como en septiembre de 2018, Through her eyes (traducción, a través de sus (de ella) ojos).

También ha estrenado recientemente, con su volumen 1, el Female in Focus x BJP E-magazine, en el que reúne en una publicación en línea, que también se puede descargar, el trabajo de diversas fotógrafas, extraídos de los archivos de BJP. Este primer número viene con el título de Your body es a battleground (traducción, tu cuerpo es un campo de batalla), e incluye el trabajo de las fotógrafas Sara VanDerBeek, las representaciones de la forma femenina, Delphine Diallo, retratos de unidad y empoderamiento, Laia Abril, segunda serie sobre la misoginia “On rape (De la violación)”, Lina Scheynius, un estudio sobre el acto de dar a luz, y Rasha Kahil, el troleo en las redes sociales. Denso.

Bueno… pues hasta la próxima. Me voy.

[Cine en TV] All the bright places (2020)

Cine

All the bright places (2020; 16/20200304)

Ha llegado marzo. Y con su llegada nos ha dejado la sensación de que el bajón de primavera en la calidad del cine que se proyecta en la cartelera ha llegado antes de tiempo. Generalmente son abril, mayo y junio los meses flojos,… pero es que no hemos sido capaces de encontrar una buena sesión a la que acudir a ver cine en pantalla grande. O las películas nos parecían carentes de interés o las versiones originales se limitaba a horarios en las que no nos venía bien. El caso es que durante el invierno, no era infrecuente que esos horarios cambiaran una o dos semanas después del estreno, abriendo oportunidades. Pero desde hace unas pocas semanas, simplemente desaparecen las versiones originales tras una semana en cartel. Promoción de la cultura que se llama. Así que esta semana me contentaré con un estreno reciente en una plataforma de vídeo bajo demanda a través de internet. Dirigida por Brett Haley, a priori y según lo leído en algún sitio, esta película quizá no fuese la octava maravilla del séptimo arte, pero parecía un producto digno. Así que le di una oportunidad. Por cierto, en España la han titulado “Violet y Finch”… así con toda la “originalidad” del mundo.

Hasta ahora, las fotos de nuestra escapada de hace una semana a la provincia de Teruel sólo las había tratado en blanco y negro, en la práctica. Hoy he optado por el color,… aunque no me salen “todo esos lugares brillantes”.

La película nos habla de la relación entre dos adolescentes, compañeros en el mismo instituto, aunque no se han tratado mutuamente hasta el momento. Ella, una chica muy pija, Violet (Elle Fanning), ha perdido a su hermana en un accidente de tráfico, pérdida por la que todavía se encuentra en duelo, con amenazas de que sea un duelo patológico. Él, un chico de clase trabajadora, Finch (Justice Smith), es el chico conflictivo del colegio, con algún eventual ataque de ira o ausencias del centro. Un trabajo de clase en el que tendrán que visitar juntos los lugares representativos del estado de Indiana, en el que viven, servirá para acercarlos e iniciar una peculiar relación.

Con una realización académica y funcional, los primeros compases de la película resultaron prometedores. La pareja de actores son razonablemente competentes, especialmente Fanning, como ya ha demostrado en otras películas, y sin resultar en absoluto una situación original, parece que nos está llevando a algún lugar interesante. Pero pronto la película empieza a torcerse, con un exceso de melodrama que va creciendo hasta un final supuestamente trágico, disfrazado de “venga va, todo está bien, porque todo el mundo es bueno”. La película resulta en definitiva no ser más que un publirreportaje de lo políticamente correcto en el mundo de la salud mental, en la que mezclamos en una coctelera gente con duelos patológicos, con abusos físicos en la infancia o con trastornos de la alimentación, tengan o no tengan que ver. Con ello, poco a poco, incluso las interpretaciones van decayendo, estando a punto de naufragar.

La película no es una catástrofe total, pero al final, llena de tópicos, y resultado de refrito de situaciones mil veces vista, no va más allá de lo que puede ofrecer un telefilm buenrrollista y de bajo presupuesto. Particularmente, no perdería mucho tiempo con ella.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Recomendaciones fotográficas] Voy a incluir algunas que se me acumulan…

Fotografía

Sí. Ya sé. Suelen aparecer mis recomendaciones fotográficas en domingo. A veces en sábado. Pero se me estaban acumulando y era absurdo ir esperando. Vamos un poquito rápido que no ando con mucho tiempo.

No sólo de fotografía se alimenta el fotógrafo. Y conviene visitar otras artes. En AnOther nos proponen un recorrido por 10 artistas surrealistas, movimiento artístico que ha influido mucho en el medio fotográfico. Las disciplinas son diversas. Pero encontramos fotógrafos como Méret Oppenheim (musa además de fotógrafa), Man Ray, Claude Cahun o cineastas como Luis Buñuel. Indispensable. Son todos los que están, aunque no están todos los que son.

Sigo pensando que no hay que gastar mucho dinero en las mejores películas para obtener resultados dignos en rendimiento de color contraste. Todo es cuestión de dar con la luz adecuada, aunque sea en lugares banales, como en es paseo por el río Gállego.

Se oye con frecuencia que Japón es una sociedad tradicional a pesar de sus innovaciones en tecnología o en moda. Pero desde siempre ha tenido en sus artes un espacio para el erotismo, el lance galante, o el desnudo, cuando no para diversos fetichismos. Contémplese en La petite mélancolie la obra de Yasuzō Nojima, en los años 30 del siglo XX, si no.

Thomas Sauvin no es fotógrafo. Es coleccionista de fotografías que encuentra en los mercadillos chinos. En American Suburb X ASX nos muestran algunas de sus obras coleccionadas, sobre la estética tan propia de los totalitarismos. La obra me ha atraído mucho y he solicitado un libro sobre la misma.

En Hünter Art Magazine dicen que el fotógrafo chino Wing Shya es el mejor fotógrafo del mundo de Asia. Y lo comparan, ahí es nada con Richard Avedon. Además de hablarnos del recorrido del fotógrafo, nos muestran una amplia selección de sus fotografías, muy cinematográficas. A mi me encantan. Me encantas sus mujeres, con esa mezcla de moderno y antiguo, entre vulnerables y fuertes o incluso fatales. Y me hace sentir todavía más el haber suspendido el viaje planificado a China para dentro de unas semanas.

Francesca Woodman está de moda. Aquella fotógrafa que murió joven, probablemente torturada, depresiva, suicida… o por lo menos así lo establece el mito establecido en torno a su temprana muerte. Pero en Cartier-Bresson no es un reloj lo ponen en duda. Y lo hace sobre la base de los materiales que sobre ella conserva el también fotógrafo George Lange. Un recuerdo de una chica que en la mayor parte de su vida fue curiosa, animada, sonriente… Esa impresión me llevé yo también en diciembre en la exposición que se le dedicó en Madrid, especialmente contemplando los vídeos analógico que rodó mientras creaba.

El mundo se nos vuelve un poco peor en los últimos tiempos. En FK Magazine nos muestran la obra de Alexey Pavlov, que nos lleva a las ciudades de Yakutia, donde los jóvenes son educados, o mejor dicho instruidos, en un entorno de segregación de sexos, en los “valores tradicionales”. En Booooooom nos muestran, por su parte, la obra de Nicholas J. R. White [Instagram], un británico muy activo a la hora de analizar fotográficamente los cambios en el paisaje, seguiré hablando de él, donde nos muestra cómo una región de gran belleza natural y paisajística, los Cárpatos, puede sucumbir al capitalismo desaforado que llegó a la región tras la caída de los regímenes comunistas.

Y bueno… tenía más, pero ya vale. Que si no es un empacho. Hasta la próxima. Que tal vez sea con algún libro, que tengo varios en camino.

[TV] Cosas de series; ligereza asiática, mejor… o peor

Televisión

Quien esté más familiarizado con este Cuaderno de ruta ya lo sabe. De vez en cuando, con demasiada frecuencia, caigo en los placeres culpables de las teleseries asiáticas, fenómeno que llevo sufriendo desde el auge de las plataformas de vídeo bajo demanda, especialmente Netflix, que dispone en su catálogo de abundancia de series del Asia más oriental. Vamos con algunas de los últimos tiempos, en las que hay de todo.

Para ilustrar la entrada, nos iremos a Taiwán, nacionalidad de una de las series, a las animadas orillas del estanque del Loto en el distrito de Zuoying en Kaohsiung.

The Ghost Bride [彼岸之嫁, es multilingüe, con personajes que hablan mandarín, cantonés y malayo] es una producción de taiwanesa de Netflix que… me ha resultado simpática. Ambientada entre la colonia de chinos de Malaca en Malasia, a finales del siglo XIX, es una “dramedia” romántica de carácter fantástica basada en una novela de un autor moderno, a propósito de una costumbre de algunas culturas asiática, las llamadas “novias fantasma“. Sin ser gran cosa, la serie tiene una ventaja indudable. Y es que algunos de sus protagonistas principales tienen un razonable carisma e interpretaciones también razonables. Y resulta entretenida en su conjunto. Comparada con series de otras nacionalidades, tiene un aire y una calidad general que la sitúan en lo anecdótico, pero con cierta dignidad. Quizá muy dirigido a un sector demográfico muy específico de su región geográfica de origen.

Sin embargo, la serie surcoreana que se presenta en Netflix con el título en inglés Under the black moonlight [Geomeun Dalbich Araeseo (검은 달빛 아래서)] es bastante infumable. Es una miniserie de dos episodios de algo más de 40 minutos de duración, se puede ver como un largometraje, que reune a un grupo de jóvenes universitarios en una trama que oscila entre el crimen y el terror,… pero mal. Es la segunda serie de estas características de duración que veo en la cadena de vídeo bajo demanda, y las dos han sido malas. A evitar. Indudablemente.

Y entramos ahora en The Legend of the galactic heroes: Die Neue These Seiran [銀河英雄伝説 DIEディNEUEノイエTHESEテーゼGinga Eiyū Densetsu: Di Noie Tēze], una serie de animación japonesa, una aventura espacial, nueva versión de otra serie emitida entre 1988 y 1997, que tuvo nada menos que 110 episodios divididos en cuatro temporadas. La cosa va de un futuro en el que la especie humana ha colonizado la galaxia y, tras un periodo de unidad, se divide en dos grandes bloques, uno imperial, inspirado por la estética del Reich alemán de finales del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial, y otro de “planetas libres”, inspirado por la estética de los países aliados en la Segunda Guerra Mundial. El primero es una dictadura, el segundo una democracia. Hay un tercer estado del que sabemos poco todavía. Y ambas potencias libran una lucha sin fin cuando llegan a sus flotas interesterales nuevos comandantes jóvenes, más osados y atrevidos. La serie es entretenida, sin duda, pero es rara. Creo que los japoneses llevan un lío mental tremendo con una serie de cuestiones sobre la historia y tradiciones de occidente que se refleja en esta serie. De forma que, en ocasiones, esa inspiración en las potencias occidentales del pasado, roza el ridículo. También son raras las batallas espaciales… a base de enoooooooooormes flotas de naves espaciales que se disparan unas a otras puestas de frente. Algo muy absurdo, si uno lo piensa bien. Pero bueno… es entretenida. Y algunos de los personajes son simpáticos. Yo me he entretenido, en medio de los “¡manda güevos!” espontáneos que de vez en cuando me surgían con los erráticos conceptos de los nipones sobre occidente. Que supongo que será el equivalente a los erráticos conceptos de occidente sobre las culturas asiáticas. El desfile de nombres germánicos a cual más sonoro y rimbombante es como mear y no echar gota.

[Libro] Cantares de Ise

Literatura

Hace unas semanas, haciendo tiempo antes de acudir a un compromiso, estuve con unas amistades en una librería de viejo y ocasión. Compré alguna cosita. Pero una de estas amistades encontró un libro que compró y que le pedí prestado. Es el que traigo aquí hoy. Se trata de la edición de la traducción de Ise monogatari [伊勢物語], un anónimo japonés de relatos cortos del siglo IX, el periodo Heian, que parece tener una gran relevancia en la historia de la literatura japonesa… y que ha resultado ser una lectura muy entretenida.

Ya advierto que no soy un buen lector de poesía. La poesía es, evidentemente, como muchas otras formas artísticas, un gusto adquirido. No es un gusto innato. Necesita ser cultivado para ser correctamente apreciado y para que apetezca su consumo. Nuestras lecturas habituales son en prosa y prosaicas, y tanto las formas como los conceptos que maneja el arte poético precisan dedicación. Que no he tenido en grado suficiente. Eso no quiere decir que eventualmente no haya disfrutado de obras poéticas. Y este es uno de esos casos. Que debe tener una explicación previa.

Tuvimos ocasión de visitar Ise durante nuestro último viaje a Japón, y por supuesto, su antiquísimo santuario, que es derribado y reconstruido cada 20 años.

La edición que llegó a nuestras manos es la traducción de 1987 debida a Antonio Cabezas, a quien también debemos la presentación y el epílogo de la obra, que nos ayudan a entenderla mejor. No olvidemos que estamos hablando de fechas en las que en la Península Ibérica se estaba produciendo la transición desde el latín vulgar de la Hispania visigoda a los romances medievales de los cuales algunos como el castellano, el aragonés, el catalán, el asturleonés o el gallegoportugués estaban en sus fases iniciales en rincones del norte de la península, mientras que en la mayor parte de ella se usaba de forma cotidiana el árabe como lengua culta, con los dialectos mozárabes como continuación de la evolución de la lengua latina vulgar. Así que el japonés se encuentra también en proceso transformación lingüística hacia formas más tardías. Aunque uno se queda con la sensación de que aquel japonés sería más semejante al actual, que los romances de la época al castellano actual. No sé si es una conclusión acertada por mi parte.

La obra está formada por una serie de relatos, escritos por un autor anónimo, que narran sucesos diversos, aunque en una gran parte de ellos, el protagonista de los mismos es el que es llamado “un hombre”, “el hombre” o “nuestro hombre”. Este hombre, coinciden los estudiosos, que es Ariwara no Narihira. En castellano sería, Narihira de Ariwara. Nieto de emperadores, tanto por parte de su madre como de su padre, tuvo distintas posiciones en la corte de Kioto, aunque sin llegar a alcanzar especial prominencia política. Pero destacó por ser un consumado poeta y por sus amoríos. Parece que tuvo relaciones con damas prominentes como Fujiwara no Takaiko, hija de emperador, Fujiwara no Takako, que llegó a consorte principal del emperador Seiwa, y de la señora de Ise, la princesa Yasuko, sarcedotisa virgen del mencionado santuario, hija también de emperador. Y que puede ser el origen del nombre la compilación. Cada relato contiene uno o dos poemas, en ocasiones más, cuya autoría, en su mayor parte, se atribuye a Narihira. La relatos que los contienen, que serían del autor anónimo, mezclan lancen galantes, aventuras, historias sobrenaturales o reflexiones de carácter más o menos filosófico.

El traductor hace un esfuerzo por trasladar el espíritu de los poemas a la lengua castellana, advirtiendo en su presentación de las dificultades. Por las diferencias entre los dos idiomas, y por las diferencias entre las formas poéticas de los dos idiomas. La forma poética más habitual de los poemas japoneses sería el tanka, cuya métrica es 5-7-5-7-7, donde el número se refiere a las moras, algo parecido a las sílabas, pero no exactamente lo mismo. En japonés, la poesía no se rima. El autor opta, por una serie de razones que explica en la introducción, por trasladarlas a poemas de cinco versos también, del tipo 6-6a-5-6-6a. Es decir, hace rimar en asonante el segundo y el quinto. Un tipo de poema que tendría cierto parentesco con las seguidillas. No estoy cualificado para valorar esta decisión, pero el resultado no me disgusta. La forma más popular en nuestros días de la poesía japonesa es el haiku, de 17 moras repartidas en 5-7-5. Como se deduce, es un tanka sin los dos últimos versos de 7 moras cada uno. Son muchos los que intentan usarla en nuestro idioma, con resultados que pocas veces me resultan convincentes. No hay más que ver la escasez de verbos que suelen tener esos intentos.

La lectura me ha resultado amena. Y la única pega que le encuentro a la traducción, no quiero decir que no tenga más, es que yo no soy capaz de verlas, es que transcribe los nombres de personas y los topónimos con una aproximación fonética al castellano que… es, eso, una aproximación. Estoy acostumbrado a la transcripción más o menos oficial actual al romanji de los caracteres japoneses, y conozco sus valores fonéticos. Así que ver Fujiwara como Fuyiuara, o Yasuko como Iásuko, entre otras formas, me resulta raro. Por lo demás, la verdad es que he disfrutado más de lo que pensaba de las aventuras y lances galantes de Narihira. Y me ha sorprendido el obvio despendole sexual que había en el antiguo Yamato.

[Cine] Monos (2019)

Cine

Monos (2019; 15/20200225)

Película colombiana dirigida por Alejandro Landes, que venía precedida de cierta expectación por su amplio y exitoso recorrido por un sinnúmero de festivales de cine. El tema que trata es duro, los niños de la guerra, y por lo tanto de difícil abordaje. A nivel personal, me llamó la atención la presencia de una actriz norteamericana, Julianne Nicholson, que siempre me ha parecido muy sólida e interesante, aunque se haya movido más por la televisión que por la gran pantalla. Aunque le recuerdo alguna interpretación fenomenal. Ahora la podemos ver también en una serie de HBO, no terminada todavía, aunque en un papel con menos presencia del que prometía al principio.

Carezco de imágenes de las selvas de las regiones ecuatoriales, así que usaré para ilustrar la entrada los bosques pluviosos subtropicales de la península de Kii en Japón, en el santuario y la cascada de Nachi.

La acción nos lleva a las sierras y a las selvas próximas a las regiones ecuatoriales de Colombia, durante el conflicto entre grupos guerrilleros y el ejército del país, aunque no se identifica ninguna organización guerrillera en especial. Siempre se menciona, simplemente, la “Organización”. Allí, un grupo de adolescentes y preadolescentes realizan su instrucción como guerrilleros mientras custodian a una “doctora”, aparentemente un ingeniera (Nicholson). Pero cuando son dejados sin supervisión aparece su naturaleza inmadura, en la que se mezclan sus complejas interrelaciones sociales, su hedonismo (el grupo es mixto, con chicos y chicas) y su inconsciencia a caballo entre la edad infantil y la adulta.

Rodada en un medio natural apabullante, con una primera parte en lo alto de las sierras, brumosas, cálidas y frías a un tiempo, abierto, con sensación de libertad, para pasar después a lo profundo de la selva, al denso bosque pluvioso, que otorga a la continuación de la acción de un ambiente opresivo, encerrado, mientras la débil sociedad adolescente se degrada. Todo ello filmado con indudable maestría, en la que hay que reconocer el inmenso trabajo del director de fotografía (Jasper Wolf).

Aparte de la interpretación de Nicholson, que está, como de costumbre, muy bien, los jóvenes protagonistas de la película, con nulo recorrido previo, realizan un interpretación muy libre, muy espontánea, que otorga credibilidad a la acción. Los referentes están claros. Especialmente porque en algún momento se realiza una clara referencia y homenaje a Lord of the Flies, obra literaria a la que debe mucho.

Película muy recomendable, aunque compleja en diversos planos y no fácil de contemplar en algunas de sus fases. Desasosiega, al principio, durante y al final de la acción.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Viaje] Excursión en el día al alto Martín

Viajes

El río Martín nace en la provincia de Teruel, en la sierra de San Just, en la comarca de las Cuencas Mineras, en el término de Martín del Río, como confluencia de varios ríos y torrentes en dicho término municipal. Y en buena parte de su curso alto excava las sierras generando hoces o cañones más o menos profundos, más o menos vistosos, en muchos casos acompañados de un paisaje de interés geológico, de interés paleontológico, no es difícil encontrar algún lugar donde ver icnitas de dinosaurios, y de interés arqueológico, que van desde pinturas rupestres que forman parte del conjunto que se declaró Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, a restos de poblados o necrópolis medievales.

Con un buen amigo que tiene casa en Martín del Río y que tenía que ir a dar vuelta por temas de mantenimiento de la misma, salimos a pasar una buena parte del sábado recorriendo algunos de los parajes del curso alto de río Martín.

Por la mañana, tras parar un momento en Martín del Río, con tiempo soleado y agradable, nos acercamos a los Hocinos del Pajazo, un cañón formado por el río de las Parras uno de los tributarios que forman el río Martín en el término municipal de Martín del Río. El cañón tiene un sendero, habitualmente mantenido para poder recorrerlo con cierta comodidad, pero que tras las inclemencias del tiempo invernal, precisa bastante mantenimiento. La corriente se ha llevado por delante bastantes necesarios puentes, y se han producido notables desprendimientos de rocas de las paredes que forman el cañón. No nos adentramos mucho, porque particularmente yo no soy muy hábil al cruzar haciendo equilibrios sobre estrechos troncos u otras incidencias. Siempre he tenido una estabilidad muy precaria, y la edad no mejora la cosa.

En la zona, también pudimos visitar unas tumbas de un necrópolis medieval cuya datación se estima entre finales del siglo XI y principios del XII, un momento en el que la zona todavía se encontraría bajo dominio musulmán, recordemos que Zaragoza es tomada por los cristianos en 1118, al final de la segunda década del siglo XII, pero no hay indicios de qué religión profesaban las personas allí sepultadas.

Tras comer un plato combinada en un restaurante de Martín del Río… Un inciso… para los que se lían con la toponimia. No confundir Martín del Río, en la comarca de las Cuencas Mineras de la provincia de Teruel, con San Martín del Río, en la comarca del Jiloca, también en la provincia de Teruel. No es que estén muy lejos uno de otro, unos 60 km por carretera, pero son distinto lugar. Bueno tras comer, nos dirigimos a Peñas Royas, un núcleo de población perteneciente a Montalbán, aguas abajo del río Martín, a cinco kilómetros y medio del núcleo principal del municipio.

Allí, el río Martín se vuelve a encañonar en medio de un notable paisaje de plegamientos de rocas de color rojizo que da nombre a la población y al paraje. Nos encaramamos a un mirador sobre el conjunto del paisaje, aunque dejamos para más adelante la exploración de las icnitas de dinosaurio y de las pinturas rupestres que se encuentran por el lugar. Desde el mediodía, las nubes se habían echado sobre la comarca y la luz, nunca especialmente buena durante todo el día, se había vuelto francamente modorra. Nos dejamos como deberes el volver con más tiempo y mejores condiciones para una exploración del lugar más a fondo y tranquila.