[Libro] Ordeno y mando

Literatura

Amélie Nothomb es una escritora belga que escribe en francés y a la que vuelvo de vez en cuando. A veces leyéndola en su idioma original, otras traducida al castellano. Como ha sucedido en esta ocasión, en la que explora que es lo que pasa cuando un desconocido tiene la desfachatez de morirse en tu casa.

Ordeno y mando
Amélie Nothomb; traducción de Sergi Pamiés
Anagrama, colección Panorama de Narrativas
Versión libro electrónico

Baptiste Bordave es un parisino de vida mediocre al que plantean un día en una cena qué pasaría si un día un desconocido muriese repentinamente en su domicilio. Y tal cosa sucede al día siguiente, cuando un sueco, un tal Olaf Sildur, llama a su domicilio para pedirle permiso para llamar por teléfono a su taller porque el coche se le ha averiado. Y mientras llama por teléfono cae muerto. Pero el muerto tiene un cochazo, que en absoluto está averiado, y Bordave decide asumir su identidad y buscar su domicilio, en Versalles, donde vive la mujer de Olaf, una despampanante rubia adicta a alimentarse con champaña. Ahí comenzará una extraña historia basada en mentiras, y en extraños secretos sobre quién era y a qué se dedicaba Sildur.

Entrada al palacio de Versalles

Buena parte de la novela transcurre no lejos de este palacio, en la ciudad de Versalles. Donde no faltan las casas para ricachones.

Nothomb es una escritora con fuerte personalidad. Para bien o para mal. Sus historias, muchas veces rozando el absurdo, nos introducen en mundos que parecen no tener pies ni revés, o como en este caso de una película de un imitador de Hitchcock. Está el protagonista, que pronto descubrirá que está metido en un lío, y la rubia entre gélida y apasionada, con quien mantendrá una relación difícil de definir hasta muy avanzada la historia. Siguiendo la comparación las películas de Hitchcock, lo mejor es plantearse desde el principio que la muerte de Sildur y el misterio que rodea su vida no son más que un mcguffin que permitirá que los personajes que nos importan se encuentren, se conozcan y desarrollen su relación. Que en mi opinión tiene momentos interesantes, y otros que lo son menos.

No es lo mejor que he leído de la excéntrica escritora belga, pero se deja leer, y no dura mucho. Así que si eres aficionado a la escritora te lo lees, y si no, y quieres conocer el estilo de la autora, pues mejor te buscas otra novela más significativa.

Vista de Estocolmo

Pero termina en las frías tierra de Suecia, con nuestro «héroe» viendo en Estocolmo. No diré más.

[Cine] The Mill and the Cross (2011)

Cine

The Mill and the Cross (2011), 1 de mayo de 2013.

El título de la película lo he mantenido en inglés por ser la versión original subtitulada en español. En la cartelera española también se la conoce con el título traducido de El molino y la cruz.

Una de las películas que mas me han gustado a lo largo de mi vida, y que especialmente me marcó a mediados de los años 90, hace ya muchos años, fue una película a caballo entre el ensayo, el documental y la ficción. Dirigida por Al Pacino, Looking for Richard nos mostraba simultáneamente el proceso de puesta en escena de uno de los más conocidos dramas históricos de Shakespeare, Ricardo III, nos enseñaba y reflexionaba sobre las claves para entender la obra, y de paso nos contaba la historia que tan magistralmente contó el bardo de Stratford-upon-Avon. Para mí, fue un descubrimiento. La disfruté muchísimo, la tengo en mi filmoteca particular, y la disfruto de vez en cuando.

Evidentemente, se han hecho muchas películas basadas en obras del resto de las artes. Se adaptado al cine un sinnúmero de obras de teatro. Hemos visto películas basadas en ballets u obras musicales. Se ha dramatizado la vida de pintores y escultores. Pero pocas de ellas reúnes los tres elementos que he mencionado en la película de Pacino: interés pedagógico, ensayo documental y dramatización de la historia.

Banderas en La Haya

No tenía muy claro con que parte de Europa ilustrar esta entrada. Finalmente, me he decidido con las provincias rebeldes de los Países Bajos. Que además han estado de jolgorio patriótico estos días, debido a la abdicación de su reina. Sí. Hay países donde eso sucede. En la foto, La Haya, ciudad que muchos creen la capital por el hecho de que allí se encuentra el rey, el gobierno y el parlamento del país. Pero no. Constitucionalmente, la capital es Amsterdam.

La película que comento hoy, alejándome de mis esquemas tradicionales a la hora de reseñar el cine que veo en la gran pantalla, tiene estos tres elementos. A partir de la obra de Pieter Brueghel el viejo, Camino del calvario, el director polaco Lech Majewski nos presenta una hipótesis dramatizada de como pudo ser la concepción y génesis de la obra, enmarcada en el ámbito histórico de las guerras de religión y de la rebelión de los habitantes de los Países Bajos contra el dominio de los Habsburgo, en concreto en aquellos momentos la rama que reinaba en España como los Austria. Representado el pintor por el actor Rutger Hauer y su mecenas Nicolaes Jonghelinck por Michael York, los diálogos entre ambos nos van dando las claves sociopolíticas del momento así como la interpretación de los numerosos elementos que constituyen la vasta pintura, que actualmente se puede contemplar en el Kunsthistorisches Museum de Viena. No deja de ser irónico que con la interpretación antiaustracista que propone el filme de la obra pictórica, esta acabara en la capital de los Habsburgo junto con otras famosas obras de Brueghel.

Con escasos diálogos, la fuerza de la película está en la reproducción visual del colorido y el paisaje de la pintura en la fotografía y los efectos visuales del filme. Habrá a quien gustará más esto, y otros lo juzgarán como puro esteticismo, y se cuestionarán otros valores. A mí personalmente me ha convencido. He disfrutado visualmente de la obra, y he aprendido mucho sobre el significado de los distintos elementos que la componen. No sé si me convence tanto la interpretación histórica de la misma. Parece que Brueghel, que pasó la mayor parte de su vida en las provincias flamencas católicas de los Países Bajos, no habría estado en malas relaciones con los gobernadores de los Habsburgo. Pero reconozco que me pueden faltar datos al respecto. También encuentro que determinados elementos de la obra, como la importancia de la figura de María la madre de Jesús de Nazaret en un primer plano, hablan más de un contenido católico que protestante. Pero insisto, no soy un conocedor y puedo estar perfectamente equivocado.

Película que se sale de los usos habituales del cine, que nos llega con prácticamente dos años de retraso a nuestra cartelera, pero que yo he disfrutado. Y me atrevería a recomendar.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Arco iris en Delft

Y aquí, la que probablemente es mi ciudad favorita de los Países Bajos, Delft, justo después de una tormenta.

[Televisión] Cosas de series; vikingos, pueblos ingleses costeros, «huesos», estupendas escocesas y más…

Televisión

Estamos en el mes de mayo. Recién estrenado. Con lo cual, en las próximas semanas muchas series llegarán a su final de temporada. O simplemente a su final. Ya se están produciendo finales. Y también algún que otro «abandono». Y algunos principios de temporada. Y algunos principios del fin.

He abandonado Hannibal. Desde el principio supuse que en realidad no me iba a interesar. Pero le quise dar una oportunidad. Parece bien hecha y el reparto no está mal. Pero realmente, no me ha interesado. Ha regresado Continuum, esta serie de viajeros en el tiempo que al principio de la primera temporada no me llamó la atención, pero a la que di una segunda oportunidad y me resultó entretenida. Pues todavía me resulta entretenida.

Ya he dicho varias veces que Game of Thrones me encanta. Sin embargo, que nadie me pregunte por la trama general porque no me entero. No sé quien es aliado de quien, y salvo la «guerra de las dos rosas» a la fantástica que se tienen montada los Stark (York) y los Lannister (Lancaster), del resto de las casas me armo unos tacos tremendos. Supongo que al final el trono lo ganará un Tudor. Pero no tengo ni idea de cual de ellos es el Tudor. Pero siempre hay cosas en cada episodio que me divierten y que me parecen estupendas. Y aunque después del espectacular final del cuarto episodio de esta temporada el quinto parecía un poco más soso, ¡¡¡atención que voy a destripar trama!!! el gilipollas de Jon Snow por fin se ha beneficiado a la estupenda pelirroja del norte que antes fue criada de los condes de Grantham, y que ahora reconvertida en Ygritte (Rose Leslie) encontramos digna de abandonar cualquier voto de castidad. Cosa que no había hecho el chico hasta ahora, motivo por el que era conmúnmente considerado como gilipollas. Ya no lo es tanto. Para alegría de la visual de los telespectadores, ya que los productores de esta serie siempre están en buena disposición para despelotar a las protagonistas. Yupi.

En el remoto norte escocés.

La pelirroja Rose Leslie es escocesa. Con sus pintas no me extraña. Y supongo que por eso la han puesto de norteña de más allá del muro. Que si alguien no se había dado cuenta, es una versión fantástica y extrema de la real Escocia, uno de cuyos paisajes aparece en la foto.

Ha vuelto Cathy (Laura Linney) con su The Big C. Última temporada. En ver de diez o doce episodios de media hora, sólo cuatro de una hora. Que visto el primero, parece que fueron dos pegados. En fin. Da la impresión de que va a ser muy difícil mantener el tono de comedia. No diré más. Pero a buen entendedor pocas palabras bastan. Tal y como estaba planteada, esta serie no podía tener muchas temporadas.

Hemos podido ver el piloto de Zombieland, serie que se basa en una película paródica de zombis que hicieron hace unos años y que es divertida. Sobretodo porque salía una desconocida entonces Emma Stone, que es una chica que me encanta. Bien. En esta serie, no salen los actores de aquella, y las personalidades de los caracteres están demasiado cambiados. Para mal. Supongo que no la seguiré. Una curiosidad.

Tres finales de temporada importantes. En primer lugar, un clásico de los procedimentales y del puro entretenimiento que es Bones. La verdad es que ya no es lo que era. Creo que la sigo viendo por costumbre. Han perdido mucha garra. Pero es de estas series que, después de ocho años, te cuesta dejar de ver. El cliffhanger de este final de temporada ha sido por demás sosísimo. Me pensaré si aguanto hasta que la finiquiten.

Bastante más interesante ha sido la primera temporada de Vikings, serie de ficción que tiene la intención de entretener y educar de un canal sobre historia. Tengo mis dudas a pesar de su origen de su rigor histórico. Ya comenté algo sobre que la Uppsala que sacan, no parece que sea realmente la antecesora de la actual Gamla Uppsala. Pero a pesar de todo, ha estado muy entretenida, razonablemente bien hecha, ha habido casquería pero con cierta mesura, y sexo pero también con más moderación que en la que hemos comentado antes. Bueno. De todo un poco, con moderación, es una buena receta. Espero con ganas que nos cuenten como se deshace el follón que han montado en el último episodio.

Y me sorprendió que anunciaran una segunda temporada de Broadchurch. La serie, si no redonda en su conjunto, ha tenido muchas cosas interesantes. El misterio del chaval asesinado en la playa, en el que al final acaba involucrado todo el pueblo, y donde cualquier pueda ser el asesino, me ha enganchado más que de sobras. Y me ha sorprendido el desenlace. Pero entiendo que la historia ha quedado cerrada. O sea, que si hay una segunda temporada es que cogerán a los protagonistas y les buscarán una vida nueva. Porque sin querer destripar nada, la que tenían se la han dejado destrozada estos guionistas.

Túmulos vikingos en Gamla Uppsala

La apacible campiña donde se encuentran los túmulos de los reyes vikingos en Gamla Uppsala es muy distinta de la agreste localización con fiordos y acantilados que nos muestran en la serie sobre este nórdico pueblo.

[Fotografía] Hoy toca nostalgia y revista de prensa

Fotografía

Declaraba ayer mismo Mike Johnston que la transición digital en fotografía comenzó en 1994, con la llegada de la primera impresora Epson de chorro de tinta capaz de ofrecer una cierta calidad fotográfica, y que terminó en 2011 con la declaración de bancarrota de Kodak. Por supuesto, lo digital había empezado antes, y todavía habrá historia con la fotografía tradicional de película después. Pero hablaba de una «transición». Estoy parcialmente de acuerdo. Tengo la sensación de que ese final de transición viene mejor representado por el anuncio del final de la fabricación de la serie V de Hasselblad. La última de la línea ha sido la 503CW, que llevaba fabricándose 17 años. Comparadlo con la vida media de los modelos digitales actuales. Algún día me hubiera gustado tener uno de estos aparatos. Tal vez todavía intente pillar uno. Tran representativo de una época aunque no estuvieran al alcance de cualquiera…

No me suena haber comentado el número de abril de Fraction Magazine, el 49, donde se aventura en porfolios menos convencionales, más conceptuales y osados. Bueno, pues aunque sea cuando está a punto de publicarse el de mayo, quizá hoy mismo, el que hará el redondo 50, voy a recomendar dos de los porfolios publicados hace ya un mes.

Por un lado, Heaven Turned on Its Side de Meridel Rubenstein. Está compuesto por varias series de fotografías de técnica y aspecto distinto, que representan los ciclos de nacimiento y muerte, de creación y destrucción, que se dan en la naturaleza.

Por otro lado, un porfolio de Joel Peter Witkin, fotógrafo que conozco ya desde hace bastantes años, con fotografía muy desasosegantes, entre la fealdad y la belleza, o la belleza de la fealdad, con referencias al sexo y a la religión frecuentes, y con mucho de surrealismo. Siempre me llama la atención.

Vosgos

Alguno de los porfolios que comento hoy nos llevan al mundo de la silvicultura, y eso me ha hecho recordar un par de recorrido por los Vosgos, como por ejemplo por los bellos bosques de coníferas del Champ de Feu.

Y siendo hoy el Primero de Mayo, el día de los trabajadores, que mejor que recomendar vivamente el número 32 de OjodePez (página web poco actualizada), dedicado al mundo del Trabajo. Es de los números que más me han gustado últimamente. Todo el número merece la pena pero, por destacar algo, destacaría la serie Tras el crecimiento de China de  Pierre Bessard, y Los trabajadores del bosque de Pelepele de David Chancellor.

Bessard pone cara, con una técnica exquisita en blanco y negro y cámara de gran formato, a los cientos de millones de trabajadores que se esconden detrás del crecimiento del gigante asiático, y que muchas veces no trabajan en las mejores condiciones precisamente. Un milagro económico que descansa sobre la explotación de muchos trabajadores.

Chancellor nos traslada al bosque sudafricano, donde conocemos a los hombres y las mujeres que intentan compaginar la silvicultura, la agricultura y el desarrollo sostenible. Aquí tenemos unas bellas y significativas fotografías en color de formato medio cuadrado, que transmiten esfuerzo y esperanza.

Fuera de tema, en el espacio Work in progress, nos encontramos con el proyecto El tercer paisaje de Giuseppe Moccia. Espacios en los que el hombre interviene sobre el paisaje, generalmente degradandolo, y que luego son desatendidos, dejando a la naturaleza la ingrata tarea de volver a integrarlos, si ello es posible.

Vosgos

O los bellos montes de la Route des Crêtes. Tengo recuerdos agridulces de aquel viaje. Pero que bonito todo.

[Cine] Un lugar donde refugiarse (2013)

Cine

Un lugar donde refugiarse (Safe Haven, 2013), 28 de abril de 2013.

El monzón ha llegado y se ha instalado en estas áridas latitudes. Lleva un par de días lloviendo sin prisa pero sin pausa, con temperaturas impropias de la época. Por lo bajas. Así que lo único que se nos ocurre hacer en el fin de semana en un momento dado es ir a ver una película aunque la cartelera no está muy motivadora. Pero vemos que echan una de Lasse Hallström, que tan buenos recuerdos cinematográficos nos ha dejado en el pasado. Un director con oficio a la hora de trasladar historias a imágenes en movimiento, y que ha sido capaz de ofrecernos algunas historias de las que te tocan el corazoncito. Veremos a ver que tal en esta ocasión, porque también se aprecia alguna irregularidad en su trayectoria.

Empieza la película y vemos como una chica joven, rubia, discretamente vestida, toma un autobús huyendo de algún sitio. Acabará llegando a una pequeña población costera en las Carolinas, donde nos enteramos que se llama Kate (Julianne Hough), encuentra un trabajo y un lugar discreto y apartado de las miradas indiscretas donde vivir. Allí hará una amiga que la visitará de vez en cuando y que le servirá de empuje de arraigo en la nueva comunidad, su puerto seguro, y que se presenta como Jo (Cobie Smulders). Y conocerá a un simpático y atractivo viudo con dos niños pequeños, Alex (Josh Duhamel), que regenta el supermercado local, y por quien pronto empezará a sentir algo más que simpatía. Pero también conoceremos que un policía la busca, Tierney (David Lyons), y que lanza una orden de busca y captura de la joven, bajo el nombre de Erin Tierney, sospechosa de asesinato.

A ver. Si con los datos que he dado en el resumen argumental uno no intuye por donde van los tiros… No vamos a negar el oficio de Hallström para rodar, pero aquí pone su habilidad al servicio de un drama romántico con absurdo toque sobrenatural que resulta banal. Por conocido, por repetido, por que no aporta absolutamente nada. Una historia más propia de telefilme barato para una sobremesa aburrida que para un director que ha pretendido en más de una ocasión jugar en la primera división del cine internacional.

En cuanto a las interpretaciones, pues básicamente son todos muy guapos. La chica protagonista desde luego es una monada. Pero al mismo tiempo, sus personajes son tan plano y estereotipados, que poco lugar al lucimiento interpretativo hay. Lo único que tienen que hacer es ponerse ante la cámara y lucir bien, mientras se desarrolla una historia sin especial miga.

En el resumen final de esta reseña, voy a contenerme un poco. Probablemente, mis malas sensaciones estén relacionadas con las altas expectativas que te genera el responsable de películas que tocan la fibra como The Cyder House Rules (Las normas de la casa de la sidra), Chocolat, o esa delicia reciente, que paso relativamente desapercibida, Salmon Fishing in Yemen (La pesca del salmón en Yemen). Ya he reconocido que también hay cierta irregularidad en la obra del director. Quizá podamos aceptar esta película que nos ocupa hoy como un drama romántico sencillo, que nos permite pasar plácidamente una lluviosa tarde de primavera, mientras vemos el trascurrir de los acontecimientos al principio del verano en un puerto seguro en el norte de las Carolinas. Y la chica es mona. Muy guapa.

Bah. No me ha convencido nada. Y menos el giro final sobrenatural. Aunque casi me lo esperase. Pura cursilería.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

Hoy aprovecho la fotografía de la entrada para recordar que podéis visitar mi Tumblr, De viaje con Carlos, con fotografías de mi deambular por el mundo.

Hablando de puertos seguros, quizá un atardecer sobre los puertos de la península de Istria; en concreto, Piran, en Eslovenia.

[Libro] Fuckowski, memorias de un ingeniero

Literatura

Me encuentro con la recomendación de este libro a partir de la iniciativa de un par de simpáticas blogueras para «apadrinar libros». El desembolso de su versión electrónica es realmente modesto, y puede ser una experiencia distinta. Porque este es uno de esos libros que se gestó a través de internet, y que poco a poco van tomando forma, y puede suponer la forma en que se geste la literatura del futuro inmediato. Bueno. No tengo ni idea de si será así. Pero a lo mejor.

Fuckowski, memorias de un ingeniero
Alfredo de Hoces
Edición electrónica

Libro que suponemos con tintes autobiográficos que su autor Alfredo de Hoces publicó en internet, donde está disponible para su lectura gratuita si se quiere, aunque yo compré el libro electrónico, para mayor comodidad. En una serie de capítulos, este ingeniero que no tiene la carrera terminada va contándonos las miserias de su vida laboral como programador en una empresa de consultoría informática, hasta alcanzar la epifanía que le lleva a dar un cambio en su vida, y afrontarla con otra perspectiva.

En líneas generales, es un libro divertido. A veces muy divertido. El episodio de los huevos es para morirse de la risa. Pero yo soy funcionario público y, por lo tanto, la casuística de las relaciones laborales tiene elementos distintos en algunos aspectos, que ahora no voy a comentar. Simplemente decir que hay cosas que he visto reflejadas que también se dan en mi entorno, otras que no aunque las intuía o había oído hablar de ellas, y otras que me parecen marcianas. Y si así va la empresa privada, como para que me vengan criticando a los que ejercemos la función pública. Y tengo razones, por los contactos eventuales entre empresa privada y administración pública, que no poco de verdad hay en el libro.

Sin embargo, he encontrado la obra más superficial de lo que esperaba. Como parodia funciona bastante bien, pero como reflexión en profundidad tengo la sensación de que voy navegando mientras leo en un mar de lugares comunes, algunos bastantes predecibles. Entendámonos, es divertido. Más si tienes alguna profesión similar de alguna forma a la del bueno de Fuckowski, pero supongo que algunos matices se podrían haber añadido, especialmente a la retahíla de estereotipados personajes que van desfilando por el libro.

Nido

Fuckowski cambia su vida tras encontrar un pichón caído de un nido; en el soto de Cantalobos, el sábado encontramos en el suelo el nido, pero sin pichones… la metáfora puede ser menos esperanzadora y más inquietante…

[Fotografía] Recomendaciones semanales; fundamentalmente fotógrafos contemporáneos, aunque no todos

Fotografía

Hoy tenía acumuladas recomendaciones de las dos últimas semanas; pero he reducido a algunas cuantas, fundamentalmente de fotógrafos contemporáneos, con alguna excepción. Acompañaré la entrada con algunas fotografías de la quedada de ayer de Fotógrafos en Zaragoza por un lugar por el que voy con cierta frecuencia, pero no me canso. El soto de Cantalobos.

Empecemos de todos modos por un fotógrafo del pasado. Fotógrafa. Lee Miller. Hace unos días, en Iconic Photos nos presentaban una de sus fotografías, aquel autorretrato que se hizo mientras cubría la invasión de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Tomando un baño en la bañera de Hitler, en su residencia en Múnich. Mucho se ha hablado de lo que quiso representar la fotógrafa con esa imagen. Era una fotografía con formación surrealista. Por lo que no era ajena a los simbolismos de todo tipo. Se han publicado más imágenes que se tomaron en aquel instante.

Azud

Comenzamos el paseo fotográfico desde el azud del Ebro; el día está inestable, con nubes y claros, y posibilidad de algún chaparrón.

Ababoles

Antes de internarnos en el soto, nos entretenemos con algunos ababoles (amapolas dicen en Castilla), que ya pueblan los campos a estas alturas de la primavera.

El Photobooth de The New Yorker nos presentaba las extrañas pero interesantes fotografías de Nina Leen, nacida en Rusia, pero que vivió por todo el mundo hasta que se estableció en Estados Unidos. La fotógrafa murió hace un tiempo ya. No está de más echar un vistazo a las interesantes imágenes.

Six Shooters es un fotoblog mantenido entre seis fotógrafos que mantienen un diálogo mediante imágenes entre ellos. De vez en cuando muestran imágenes realmente interesantes. Como esta de Heidi Lender. Que es una de las fotógrafas que más me gustan del sexteto.

En Lenscratch nos hablan de la monografía titulada Disquiets de Amani Willett. Y me ha parecido una serie muy interesante, con un interesante uso del color y de la luz, en un conjunto de imágenes con sujetos variados, pero fundamentalmente en clave baja que transmiten esos desasosiegos de los que habla el título.

Gotas de rocío

Conviene llevarse algún objetivo macro o al menos con capacidad de aproximación cuando uno entra en un bosque; siempre surgen motivos, como las gotas de lluvia y rocía.

Soto

O estas setas, que no abundaban pero que alguna había.

Un artículo de The Guardian nos habla de la principal premiada en los Sony World Photography Awards,  Andrea Gjestvang, por sus retratos de algunos de los supervivientes de la masacre de Utøya en Noruega, una año después de estos acontecimientos. La serie se llama Un día en la historia y creo que merece la pena un vistazo.

Aunque una de mis fotógrafas favoritas, Inge Morath, dudaba de que la fotografía en color pudiese tener nivel artístico, cosa que quedaba reservado al blanco y negro, nunca he sido de la misma opinión. De hecho, tengo un libro de la propia fotógrafa que lo desmiente. En cualquier caso, Rafael Roa nos recomienda un vistazo a la obra de Harry Gruyaert, que básicamente me da mucha envidia por mi incapacidad para acercarme mínimamente a esa capacidad para mirar.

Peleando con la profundidad de campo y las umbrelas de florecillas amarillas

De todas formas, la fotografía de aproximación no es una disciplina fácil y exige su esfuerzo

Soto

El objetivo de 50 mm es un todoterreno útil para un paisaje en un entorno cerrado como es el interior del bosque de ribera. Aunque gustosamente hubiera usado el 35 mm que olvidé en casa.

Volvamos al tema del retrato, y recojamos la recomendación del blog Lightbox de Time, que nos habla de la fotógrafa iraní Newsha Tavakolian, que nos hace un recorrido por la sociedad iraní con unos retratos que muestran básicamente la desesperanza de una generación por las condiciones sociopolíticas del país.

No le gusta mucho a Rafael Roa la fotógrafa holandesa Hellen Van Meene. Pero he encontrado alguno de sus retratos que me han llamado la atención. Así que lo mejor será que cada uno considere lo que crea oportuno.

Por último, y en un artículo que nos trae Le Journal de la Photographie, podemos conocer la serie de la finesa Marja Pirilä, en la que combina los retratos de personas en sus dormitorios o en sus salones, con la técnica de la cámara oscura en la que convierte sus habitaciones. Mas allá de la curiosidad, he encontrado interesantes las imágenes.

Huellas en el paso hacia el bebedero en el Ebro

Aun con riesgo de meternos, literalmente, en algún barrizal, nos acercamos a la orilla del Ebro, donde descubrimos las huellas de los animales, carnívoros y herbívoros, que usan esta acceso a la orilla de río como bebedero.

Ebro

El día había comenzado nuboso e incierto, pero conforme avanza la mañana se despeja. Se aleja el peligro de lluvia, pero empeora la luz, que se hace demasiado dura para fotografiar. Salvo los momentos en que el sol queda velado por alguna nube pasajera.

[Cine] La caza (2012)

Cine

La caza (Jagten, 2012), 27 de abril de 2013.

Nuevamente acudimos al cine europeo buscando calidad en esta primavera tan floja en lo que se refiere al séptimo arte que viene del todo poderoso «otro lado del charco». Y en principio nos hemos propuesto evitar cualquier tentación de caer en las garras de las tonterías del género de superhéroes, del cual en estos momentos está dando la lata el tipo del traje de hojalata. Ya andamos un poco quemados de las chorradas envueltas de pirotecnia. Así que optamos por arriesgarnos a ver una del danés Thomas Vinterberg. Una vi de este cineasta hace ya un tiempo, cuando firmaba los postulados del Dogma 95. Nunca he sido partidario de las posturas dogmáticas, aunque reconozco que aquella me impresionó notablemente, para bien; si bien es cierto que salías con ganas de pegarte un tiro y abandonar este perro mundo. Un poco de miedo nos daba que por buena que fuese, esta que hoy nos ocupa nos dejase la misma sensación.

Estamos en una pequeña población danesa, donde Lucas (Mads Mikkelsen) trabaja en una guardería, en la que goza del respeto de sus compañeros y del cariño de los niños, a los que cuida con esmero y simpatía. Sin embargo, no le faltan problemas. Vive solo, y su divorcio ha sido traumático, con problemas para que su exmujer le permita relacionarse con su hijo adolescente, Marcus (Lasse Fogelstrøm) con quien tiene buen rollo. Es cierto que su buen talante le permite tener su grupo de amigos, entre los que destaca Theo (Thomas Bo Larsen), y una compañera de trabajo, una inmigrada rusa llamada Nadja (Alexandra Rapaport), empieza a mostrarle algo más que afecto. Pero un día, una de sus alumnas, Klara la hija de Theo, se ve contrariada porque no le consiente según que cosas. E influenciada por unas revistas pornográficas que su hermano mayor le ha enseñado, contará que Lucas le ha enseñado su órgano sexual. Y será creída. Por toda la comunidad. Y empezará el infierno para Lucas. Porque salvo su hijo y su hermano, nadie más le creerá inocente.

Niños daneses divirtiéndose en un carrusel

En una población danesa indeterminada transcurre la película, quizá no muy distinta a esta cerca del Helsingor donde unos niños y jóvenes se divierten en un carrusel.

Abandonadas ya las posiciones dogmáticas como cineasta, Vinterberg nos ofrece un drama de una factura precisa, en el que con precisión quirúrgica nos presenta la disección de las crueldad social de una población, de una comunidad que teóricamente pertenece a uno de los países más cultos y avanzados socialmente, que bajo la premisa de que «los niños nunca mienten», condenan de antemano a un hombre que no ha mostrado nunca más que bondad hacia todos ellos. Una repulsa social que no carece de elementos de violencia propios de las comunidades cerradas menos desarrolladas. El devenir de la película es tanto más inquietante por el desasosegante final que nos ofrece Vinterberg, que con una factura técnica primorosa nos muestra que es capaz de seguir contando historias que te hacen replantearte completamente la potencial bondad del ser humano.

Y toda esta historia está soportada especialmente sobre los hombros de Mikkelsen. Este es un actor que ha saltado ya a la escena internacional. Si bien lo conocimos mundialmente haciendo de malo en una de esas tonterías pirotécnicas de 007, en los úlitmos meses lo pudimos ver en una película que si bien tenía sus fallos, él no era uno de ellos, y ahora lo tenemos representando al famoso Hannibal Lecter en una serie de televisión. El caso es que este danés es un intérprete de primera que nos muestra su mejor hace en esta película, donde se aleja de la fortaleza física y psicológica de los papeles que le hemos visto en otras producciones, para ofrecernos un ejemplo de fortaleza ética en medio de un mar de hipocresías. El resto del reparto cumple también con nivel alto.

Esta es una película que me ha gustado. Pero que además es de las que deja un regusto que mejora todavía más la sensación que te deja el visionado. Te hace pensar, y la valoras más conforme va pasando el tiempo y la asumes. Desde luego, no se la recomendaría a los devoradores de palomitas que van al cine a hacer ruido mientras digieren espectáculos pirotécnicos descerebrados, pero para cualquier otro aficionado al cine que aprecie una buena historia, una buena realización y una buena interpretación,… pues ya tarda en ir a verla.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En los bosques de Dinamarca

Y entre bosques como estos que vemos pasar desde el tren en la propia Dinamarca se producirá la caza a la que alude el título; aunque al final no tengamos claro qué caza es o cuando terminará.

[Televisión] Cosas de series (o no series); un pueblo enfermo, una ciudad martir y un país enloquecido

Televisión

Tres cosas notables traigo hoy para comentar en esta entrada televisiva de hoy. Dos miniseries que he terminado de ver recientemente y un documental para televisión. Pero antes una nota. En el último episodio de Doctor Who estuvo de actriz invitada la «ubercharming» Jessica Raine que da vida habitualmente a la comadrona protagonista de nuestra serie de comadronas favorita. No sé si hay muchas con este tema, así que… Un encanto la chica esta… No anda sobrada de rasmia, pero un encanto…

También decir que, como ya suponía, he abandonado la historia de clones Orphan Black. Me empezaba a resultar cargante ver a la misma actriz cambiando de acentos y de maquillaje constantemente. Y he empezado una miniserie. Ice Cream Girls. Un crimen en el que están involucradas dos adolescentes inglesas en una pequeña ciudad a orillas del mar… Chico, que peligrosas son las pequeñas ciudades inglesas a orillas del mar.

Mucho se podría decir del rigor histórico que el paradójicamente llamado canal History aplica a sus producciones. Visité hace casi dos años Gamla Uppsala, lugar donde se supone que los nórdicos tenían una especie de santuario antes de la llegada del cristianismo, y el paisaje y el ambiente no tenían nada que ver con lo mostrado en en Vikings. Pero ni por casualidad. Que conste que la serie me divierte mucho.

Y puestos con los brutos guerreros, que notable final el del último capítulo que han emitido de Game of Thrones. Sigo siendo incapaz de seguir el conjunto de la historia, pero también me lo paso pipa con cada capítulo. En cualquier caso, fíate tú de las rubitas con aspecto de mosquita muerta.

Pero vamos a lo que vamos

Top of the Lake

Miniserie de siete episodios bajo la batuta de la directora de cine Jane Campion. En estas semanas hemos visto como desaparecía una niña de 12 años, Tui (Jacqueline Joe), embarazada, de la aparentemente idílica población de Laketop en Nueva Zelanda. La detective Robin Griffin (Elisabeth Moss) está de visita en el pueblo, de donde es natural, visitando a su madre enferma de cáncer. Aunque trabaja habitualmente en Sidney, Australia, acepta hacerse cargo del caso, ya que está especializada en tratar con niños y adolescentes. Pronto comprobará que las cosas no van a ser fáciles de investigar. Se mezclarán un jefe de policía, Al Parker (David Wenham), que colabora a ratos; un capo de la mafia local de la droga, Matt Mitcham (Peter Mullan), que además es el padre de la niña; y los propios fantasmas del pasado de Robin que arrastra una historia en su adolescencia que le pesa como una losa y que la llevó a escapar del ambiente del pueblo. Un pueblo que resultará no tener nada de paradisiaco, pese a la naturaleza virgen que lo rodea, y sí mucho de infierno.

Nos encontramos ante una serie densa, en la que se tratan muchos temas, y muchos conflictos personales y sociales. Un duro repaso a lo que son las sociedades cerradas, que funcionan con reglas propias, comunidades realmente podridas en sus mecanismos de funcionamiento social. La serie es un poco irregular, con momentos en los que avanza con paso si no ligero por lo menos definido, y otros en los que se vuelve morosa y se pierde en detalles, que vista en su conjunto, aportan poco a la historia. También estamos ante una historia que tiene una final más abierto de lo que parece, porque la resolución del caso policial no conlleva que se haga justicia, o que el futuro de los protagonistas se habrá más allá de la pequeña ventana que proporciona saber qué ha pasado. Pero lo pasado, pasado está. Y el futuro puede ser igual de incierto y duro.

Esta serie, cuya realización es visualmente muy cuidada, se sostiene sobretodo en la excelencia del elenco que da vida a este conjunto de difíciles personajes; solo por este motivo, ya es una serie absolutamente recomendable. Empezando por Moss, que demuestra que es algo más que la chica de Mad Men.

Hemos empezando hablando de novedades que nos llegan desde la orilla del mar en Inglaterra; algún sitio parecido a Margate, donde está tomada esta fotografía del mar del Norte.

Hemos empezando hablando de novedades que nos llegan desde la orilla del mar en Inglaterra; algún sitio parecido a Margate, donde está tomada esta fotografía del mar del Norte.

Nanking

Buscando cosas sobre las masacres del ejército japonés en la ciudad de Nankín, capital china en el momento en que estalla la Segunda guerra chino-japonesa, precursora de la Segunda guerra mundial en el Pacífico, me encuentro con la existencia de un documental de 2007 sobre el tema. El documental está basado sobre los escritos que se conservan de personas de la época, y hay tres formas de llevar a la pantalla a los protagonistas de los hechos:

Testimonios de algunos supervivientes de la masacre, en general, personas chinas que se encontraban en la ciudad, en general muy jóvenes, y que vivieron para contarlo.

Recuperación de testimonios de personas que estuvieron allí, y que se grabaron en el pasado. Se suele usar para conocer el punto de vista de los soldados japoneses.

Utilización de actores y actrices que representan lo que dirían aquellas personas que estuvieron allí pero ya han fallecido. Sabemos lo que opinaban a través de lo que escribieron en diarios, cartas o relatos de los hechos. La mayor parte de estos representan a los occidentales que organizaron la zona de seguridad en la ciudad, y a algunos militares japoneses. Hay nombres conocidos como Stephen Dorff, Mariel Hemingway, Jürgen Prochnow o Woody Harrelson, por mencionar a algunos de los muchos que salen.

El documental es de gran interés y está muy bien realizado. Pero tiene un problema básico. Está centrado en exaltar la acción de los extranjeros occidentales en la ciudad, con cierto paternalismo hacia las poblaciones orientales. Creo que hubiera estado más equilibrado si se hubieran contado más puntos de vista, tanto de los responsables chinos como de los japoneses. En estos casos, se pone voz sobretodo a la gente común civil y a los soldados de baja graduación japoneses. Pero bueno, teniendo cuenta este parcial punto de vista, es un documental para televisión que tiene un buen nivel de realización y de interés. Y sobretodo, digan lo que digan los nacionalistas japoneses, no es un filme antijaponés. En varias ocasiones se encargan de insistir en ello, lo que buscan es exponer los horrores de la guerra moderna, especialmente contra las poblaciones civiles. De despertar el sentimiento antijaponés ya se encargó con gran dedicación y entrega el «honorable» ejército imperial en su momento.

No dispongo de imágenes ni de China ni de los lagos neozelandeses; pero respecto a estos últimos, este lago noruego visto desde el tren entre Oslo y Bergen será un perfecto sustituto.

No dispongo de imágenes ni de China ni de los lagos neozelandeses; pero respecto a estos últimos, este lago noruego visto desde el tren entre Oslo y Bergen será un perfecto sustituto.

Unsere mütter, unsere Väter

Miniserie de tres capítulo de hora y media realizado en Alemania, sobre las vidas y padecimientos de los propios alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Declarada por algunos como la Band of Brothers (Hermanos de sangre) alemana, es una comparación con la que no estoy de acuerdo, ya que se trata de dos productos distintos. En cualquier caso, estamos ante un intento muy loable y realizado con abundancia de medios por dar una visión germánica a un conflicto sobre el que como derrotados no les ha tocado escribir la historia. Que muchas veces se ha dicho, la escriben los vencedores.

La serie, cuya título traducido sería «Nuestras madres, nuestros padres», se desarrolla en tres actos de hora y media de duración, cuyos títulos traducidos serían:

Otros tiempos: En la primavera de 1941, momento en el que conocemos a los cinco jóvenes amigos protagonistas que seguiremos durante toda la serie, y que se sitúa en vísperas de la invasión alemana de la Unión Soviética. Es un momento de euforia germánica, aunque las actitudes críticas se ven en uno de los jóvenes soldados que tiene inquietudes intelectuales, y en el único amigo del grupo que es judío.

Otra guerra: Aquí nos encontramos a los personajes justo en el momento central de la guerra, cuando se va a celebrar la batalla de Kursk, momento que supuso el principio del fin para Alemania. Todos han comprendido que esta guerra no es lo que pensaban, y encontramos a todos los personajes ya profundamente afectados por la situación, y con signos de que están cambiando rápidamente.

Otro país: Es el final de la guerra, la retirada final, la destrucción de Alemania, tal y como la conocían. No todos ellos volverán a sus casas, y ninguno volverá como era.

El producto, como reflexión histórica tiene su interés. Al contrario de lo que sucede con la producción norteamericana con la que se compara, los personajes son reales; pero se supone que reúnen los caracteres o peripecias de personas reales. No esconde las perversiones del régimen nazi, que son expuestas de forma clara, casi un tanto tópica, como ya se ha visto en numerosas ocasiones en producciones de diverso signo. No nos descubren nada nuevo. Como aportación propia, no creo que llegue a profundizar todo lo que yo esperaba en los sentimientos y vivencias del pueblo alemán. Creo que se queda en los tópicos ya conocidos.

En lo que es novedoso es en que, puestos a dar estopa, repartimos para todos. Así, hay violadores entre los rusos (cosa que fue tristemente cierta), hay antisemitismo entre los partisanos polacos (esto ha sentado muy mal en Polonia, pero también se han documentado estados de antisemitismo entre los pueblos eslavos, e incluso algún pogromo en este país entre los supervivientes judíos al final de la guerra), o la capacidad de connivencia de los administradores aliados, norteamericanos por ejemplo, permitiendo que algunos jerarcas menores nazis se reconvirtieran al funcionariado alemán del posguerra (esto también está documentado). En la guerra moderna, no hay buenos y malos. Hay malos y peores. Los nazis eran los peores, los demás… que cada palo aguante su vela.

Como resumen, es una producción que tiene su interés, aunque quizá el excesivo simplismo de alguno de sus planteamientos le quita profundidad, y por lo tanto yo lo veo más en el lado del entretenimiento televisivo que en el de la reflexión histórica verdadera. Además, me quedé con la sensación de que hay errores de producción que cantan un poco. Más para quien conozca la realidad de los hechos históricos.

Anécdota fotográfica: Uno de los ejes que unen a los cinco protagonistas es una fotografía que se hacen la última vez que coinciden todos juntos en Berlín, en el primer capítulo. La fotografía es tomada con una Leica, modelo III, porque lleva rueda de velocidades lentas además de telémetro, y utilizando el temporizador para salir todos en la foto. Según he consultado en uno de los libros de Erwin Puts, un señor holandés que todo lo sabe sobre Leica, este dispositivo se incorporó en el modelo IIId, durante la guerra mundial, aunque hubo algunas IIIc que se fabricaron también antes del conflicto mundial a las que se les añadió con posterioridad. De hecho, mi IIIf no tiene, y es del año 51; es decir, semejante dispositivo no estaba generalizado. Dado que el modelo IIId fue raro, sólo se hicieron unos pocos cientos, es improbable que estos chicos usasen una cámara de estas. Así que hay que suponer que se trata de una cámara posterior. Tal vez una IIIf. Curiosamente, en el tercer capítulo aparece un oficial de las SS documentando una represalia contra la población civil polaca con lo que parece por la separación entre el visor de toma y el visor del telémetro una Leica IIIa. Modelo bastante anterior. Sin temporizador, claro. Pero con una bonita funda de cuero.

No faltan recuerdo de la barbarie bélica en Berlín; como la ruinosa iglesia conmemorativa que vemos desde la Tauentzienstraße.

No faltan recuerdo de la barbarie bélica en Berlín; como la ruinosa iglesia conmemorativa que vemos desde la Tauentzienstraße.

[Libro] Diario de un don nadie

Literatura

Sigo explorando lo que tienen que ofrecernos las editoriales que se dedican a libros menos habituales. Entre ellas está la Colección Otras Latitudes de Nórdica. Y en esta ocasión, visito a un escritor humorístico tardovictoriano, en lo que prometía ser una novela muy divertida. Vamos a ver en que ha quedado.

Diario de un don nadie
George Grossmith (texto) y Weedon Grossmith (ilustraciones); traducción de Íñigo Jáuregui
Colección Otras Latitudes, Nórdica Libros; Madrid, 2012
Edición electrónica

Tenemos ante nosotros una novelita cómica en forma de diario escrito por Mr. Pooter, empleado de una firma de la City londinense a finales del siglo XIX, y nos cuenta lo que le pasa a él, a su familia y a sus más o menos extravagantes amistades desde que se mudan a una nueva casita, muy pequeño burguesa, en un suburbio londinense, Holloway, hasta que Lupin, su hijo, les anuncia que se va a casar con una improbable pretendiente.

Ante nosotros no tenemos una historia propiamente dicha. Estamos ante una crítica sin paliativos de la acomodada y acomodaticia sociedad londinense de finales de la época victoriana. Anclados en un conservadurismo estéril, los autores representan en el inepto social que es Pooter y en sus amistades y parientes todos los defectos de esta sociedad. Eso sí, sin que las alternativas, más dinámicas, representadas por Lupin, Pooter hijo, representan valores éticos superiores.

El libro es divertido, pero a mí sólo consigue arrancarme alguna risa de vez en cuando. Supongo que me faltan referentes culturales para entender todas las ironías y coñas que se permiten los autores. En cualquier caso, ha sido una lectura entretenida. Y ahora, a otra cosa mariposa,… que al protagonista le gusta hacer chistes, pareados, juegos de palabras,… todos ellos absolutamente ridículos.

Esquina en Portobello Road

No he visitado Holloway, ni tengo fotografías de ese «borough» londinense, pero seguro que tiene «pubs» como «The Sun in Splendour» de Portobello Road.

[Fotos] Hoy es San Jorge, un año más día de la comunidad autónoma de Aragón

Cultura, Fotografía personal, Música

Pues eso. Un año más. Cuatro gatos en plan reivindicativo, los libros en Independencia, y algo de música en diversas plazas, y otros actos de animación callejera. Sin gastar mucho. Nada que ver con los fastos de antaño. He hecho un recorrido similar al del año pasado. Tras pasar por entre los puestos de libros, un poco de música folclórica en San Felipe, y lo que el Conservatorio Superior de Música de Aragón nos ha traído a la plaza del Pilar. La luz ha sido bastante infame para hacer fotos. Cielo despejado, y sol implacable y vertical del mediodía. Pero bueno, menos da una piedra.

Víspera de San Jorge, con una bonita luz al caer la tarde sobre la Calle Alfonso y la basílica del Pilar.

Como todos los años, los floristas proporcionan el material para fabricar la bandera de Aragón como tapiz de flores.

Pero por la situación de la nueva parada del tranvía, ya no se puede hacer al pie del monumento al Justicia; aunque se sigue haciendo en la plaza de Aragón.

Estos cuentos troquelados en los puestos de los libreros en Independencia me parecen idénticos a los que yo tenía de pequeño. Desde luego el de la Ratita Presumida, la Caperucita, y el Guardia Urbano.

Y copiando las costumbres de nuestros vecinos orientales, que no falten las rosas para acompañar los libros.

Mucho músico callejero fuera de programa, sobretodo en las peatonales de gran frecuentación como la Calle Alfonso.

En la plaza de San Felipe, un grupo folclórico de la provincia de Huesca, Olga y los Ministriles.

Igual que el grupo del año pasado, una pareja de bailarines se unían a la música del conjunto, animando a los espectadores a bailar. Cosa que no ha sucedido, al contrario del año pasado.

A pesar de que la gente este año estaba más sosa, he de decir que las canciones han sido bonitas y muy bien interpretadas, y la cantante,Olga, lo ha hecho realmente bien. A cada cual, lo suyo.

El Ensemble de Saxofones del Conservatorio Superior de Música de Aragón lo han hecho muy bien, con algunas piezas realmente estupendas. Pero no han tenido la espectacularidad de la Banda Sinfónica del año pasado, ni la coherencia en el programa que han tocado. Pero bien, ¿vale? Que han tocado algún tango que a mí me ha sonado a Piazzola muy bien.

El único problema que he sufrido es que la luz del día, y más en las horas centrales del mediodía, ha sido durísima. Y las fotos las hecho casi todas a contraluz. Y he tenido que tirar del Elmar-C 90/4, que da buena calidad de imagen,… salvo que no se lleva muy bien con los contraluces y me he dejado el parasol en casa… pérdida de contraste, alguna luz parásita que otra,… error de novato.

[Cine] To the Wonder (2012)

Cine

To the Wonder (2012), 19 de abril de 2013.

Hubo un tiempo en que el estreno de una película de Terrence Malick se podía considerar un acontecimiento. Pasaban lustros entre unas y otras, y sabías que iba a ser algo especial, algo distinto, algo que te podía convencer más o menos, que te iba a gustar más o menos, pero que no te iba a dejar indiferente, y que iba a ser bello. Algunos lo definen como un director-autor, otros como director-«más raro que un perro verde», pero en mi opinión ya nos ha dejado alguna obra de arte cinematográfica. Bien, pues ahora va y nos sorprende con una nueva película cuando no han pasado ni dos años de su última, extraña y no bien comprendida obra.

La película nos cuenta la historia del amor y del desamor de Neil (Ben Affleck), norteamericano que vive en algún lugar de las grandes praderas del oeste, y Marina (Olga Kurylenko), europea residente en París con una hija de diez años de una relación anterior. Una relación que tendrá sus momentos felices, sus paréntesis, donde aparecerá otra mujer en la vida de Neil, Jane (Rachel McAdams), y que en los momentos difíciles tendremos también la intervención de un sacerdote católico el padre Quintana (Javier Bardem).

Esta película tiene algunas de las cuestiones en común que vemos en otras de sus películas. Las relaciones entre hombre y mujer, la relación con los hijos, las cuestiones existenciales y religiosas, y mucho rodaje con una luz muy bonita en el atardecer de las grandes praderas. Más o menos urbanizadas. Pero por lo demás, y no sé si los expertos en analizar películas luego dirán otra cosa, a mí me ha parecido una propuesta muy vacía, en la que el poético envoltorio visual es el regalo. Dentro hay nada o casi nada. Las dificultades de relación entre dos personas con orígenes culturales distintos han sido contadas muchas veces y mejor. La presencia del sacerdote es comprensible a veces, y otras,… pues yo que sé que pinta. El interludio con la otra chica,… tampoco sé si lleva a algo. Y si algo realmente trascendente nos quiere transmitir Malick,… pues en esta ocasión supongo que soy un tarugo y no lo pillo. O no me interesa. No lo sé.

No puedo hablar de las interpretaciones. O sí. No sé si son interpretaciones. Me pasó con algunos momentos en su anterior película. Personas que ponen caras, que danzan, que abren los brazos y miran al sol, que se cogen, que se dejan… Ben Affleck no es la persona más expresiva del mundo, como para depender de su interpretación para entender las cosas. Y Kurylenko es muy mona pero limitada. Lo del personaje de Bardem,… todavía estoy intentando averiguar qué hacía ahí, con tanto peso.

A ver. Igual soy yo que me estoy volviendo viejo y limitado. Que mis neuronas se oxidan. Igual la profundidad de lo planteado es tal, que sobrepasa mis limitadas capacidades, cosa que creo que no me ha pasado con otras películas de este director. O igual es que en su ejercicio de estética poética infinita se ha olvidado por el camino de contarnos algo. Porque creo que en esta ocasión había algo que contar. Y de lo que me he enterado me parece pobre.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.