[Televisión] Cosas de series: finales vengativos, médicos, y de múltiples adolescentes treintañeros

Televisión

Estamos en plena semana de finales de temporada. O series completas. Sólo tengo una novedad que me haya dado tiempo a ver, y es una miniserie británica protagonizada por la interesante Hayley Atwell. Se titula Life of Crime, y no tiene mala pinta. Son tres capítulos. Supongo que la veré completa. Y más de crímenes británicos, con crímenes en serie de mujeres morenas guapas en Irlanda del Norte, esta vez protagonizada por Gillian Anderson, The Fall. Todavía tiene mejor pinta, aunque empieza a estar un poco manido ya el género del «¿quién mató a…?». Bueno, en el caso de la segunda, ya sabemos «quién mató a…»

Pero vamos con los finales de temporada. En algún caso, final definitivo por cancelación de la serie.

Revenge – Segunda temporada

Este es uno de mis guilty pleasures, culebronazo de gente guapa y rica, más retorcidos que la cuerda de amarrar al Titanic. Totalmente traicioneros, tres cosas son importantes. Quién va a ser el siguiente en caer, cuándo vamos a tener otro encuentro con miradas asesinas entre las dos protagonistas, Victoria (Madeleine Stowe) y Emily/Amanda (Emily VanCamp), y cuando le van a colocar a estar última otro de esos vertiginosos escotes venga a cuento o no.

Uno les pide a estas series lo que les pide. Entretenimiento, situaciones increíbles, gente guapa, glamour, y alguna risa ante el exceso de drama, tragedia y traición. Pero así como la primera temporada consiguió mantener un equilibrio entre el ritmo inicial de la venganza de Amanda y las posteriores complicaciones que mostraron que no todo iba a ser tan fácil como parecía, esta segunda temporada ha sido algo distinto. Desconcertante. Durante la primera mitad de la temporada se dedicaron a quemar trama a velocidades superlumínicas. En todos los episodios pasaba algo tremendo, algo que tu pensabas que duraría buena parte de la temporada, sino toda entera. Y ese es un ritmo difícil de mantener durante 22 episodios. He empezado a notar signos de agotamiento. Ya no me divierte tanto. Veremos lo que pasa en la tercera temporada.  Especialmente ahora que claramente lo que era un triángulo puede convertirse en un cuadrángulo. Esta Amanda es insaciable a la hora de abarcar hombres… Si conmigo tendría bastante… Aiggggg… Que escotes… ;-)

Monday Mornings – Primera temporada (y última)

Ya comenté hace poco porqué me enganché a esta serie. Cosas «profesionales». Lo cierto es que no le dedicaré mucho tiempo. Aparte del interés de la ética de algunos de los casos médicos, especialmente al principio de la serie, creo que este drama médico ha pecado de melodramático, de efectista, y de irregularmente interpretado. Creo que en estos momentos este tipo de dramas están superados, y salvo que aporten algo especial o de calidad, no tienen interés. Y de hecho, no ha sido renovado. Así que la cosa termina con los diez episodios de su primera y única temporada.

New Girl – Segunda temporada

Aunque con algún momento divertido que otro, siempre he reconocido que el principal atractivo de de esta sitcom es el encanto de su actriz protagonista, Zooey Deschanel, que no de su personaje, que puede llegar a ser muy cargante. La que merece un monumento por guapa y estilosa es su amiga Cece (Hannah Simone) esta sí que es constantemente interesante. El resto, lo de siempre, tíos tontos que meten la pata constantemente y chascarrillos más o menos previsibles pero que entretienen. Podría prescindir de ella. Pero es de las típicas comedias, con episodios de poco más de 20 minutos, que te sirven para rellenar un rato muerto, mientras comes o cosas por el estilo. Supongo que seguiré con ella, salvo mejor oferta la próxima temporada.

How I Met Your Mother – Octava temporada

Comenzó esta temporada con el enganche de que iba a haber una boda y de que Ted (Josh Radnor) iba a conocer a «la madre». «La madre», el mcguffin, la excusa para contarnos las peripecias de este grupo de amigos, que cuales peterpanes del siglo XXI  se niegan en redondo a crecer y madurar, se iba a hacer real. Lo cual nunca hemos sabido si era algo bueno o malo. Mi balance es que no era necesario, y que quizá ha condicionado demasiado ese final, y mientras tanto… pues una de las temporadas más desnortadas y más flojas de la serie. Sigue siendo divertida, pero no es lo de antaño. Parece que la novena será la última temporada. Quizá le ha sobrado una. Esperemos que cierren la serie con dignidad.

Por cierto, todavía no se ha celebrado la boda, y Ted no ha conocido a «la madre». Aunque los demás, sí. La del paraguas amarillo, digo.

Aeródromo de Monflorite

Os dejo con una fotografía de los veleros (aviones de vuelo sin motor) del aeródromo de Monflorite; la historia de esta fotografía, y otras del mismo carrete, os la cuento mañana. Que tiene su curiosidad.

[Ciencia y entretenimiento] Simpáticos astronautas y sinceras (y simpáticas también) modelos

Ciencia, Cultura

No soy muy aficionado a andar viendo vídeos en internet. Es algo que consume mucho más tiempo que lo que viene escrito.  Es más fácil decidir qué guardas para leer despacio que qué vídeos quieres ver completos. Es una cosa de eficiencia. En la mayor parte de los casos, ver vídeos por internet lo acabo asociando con perder el tiempo. Aunque sea mi tiempo de ocio. Que también tiene un valor. Aunque no sea pecuniario.

Pero de vez en cuando uno se encuentra con algún vídeo que tiene su gracia, o su valía, o su curiosidad. Y estos días atrás he encontrado un par, que os traigo aquí que me sirven para hablar de otras cosas.

Por un lado está Chris Hadfield, el que para muchos es el astronauta más simpático de la historia de la actividad espacial. Durante los últimos meses, este canadiense ha estado trabajando en la Estación Espacial Internacional de la que ha sido comandante. Desde casi el principio de su misión he estado siguiendo su twitter, en principio por las excelentes fotografías que publicaba de nuestro planeta tomadas desde la órbita de la estación. Lo que pasa es que esta actividad social en la red nos ha permitido descubrir mucha más cosas, ya que ha realizado una actividad divulgativa muy simpática e interesante. Un excelente relaciones públicas y un excelente pedagogo. El caso es que en su despedida, ya está de vuelta en la superficie terrestre, grabó un vídeo con un tema emblemático; el Space Oddity de David Bowie. Apropiado. Me gusta la elección, aunque parezca obvia.

Por otro lado está la supermodelo Cameron Russell. Sí, es fácil que a un tipo como yo «le caiga bien» una supermodelo. En general, están estupendas. Son, o aparecen, sexualmente atractivas. Pero el caso es que a mí Russell me ha caído realmente bien. Porque en una conferencia TED titulada Looks aren’t Everything. Believe me, I’m a Model (en traducción libre, Las apariencias engañan. Créanme. Soy modelo), nos viene a contar, con gran franqueza, que si ella es una mujer admirada y de éxito se debe a dos factores fundamentales. Primero a que en la «lotería genética» ha acabado con un fenotipo que le abre todo tipo de puertas; segundo, porque disponía de los contactos adecuados para llamar a las puertas adecuadas. Y a partir de ahí hace una reflexión ética bastante sincera y clara, aunque con simpatía y sin acritud, sobre las falsas apariencias que rodean el mundo de la moda y, por extensión, cualquier actividad del ser humano moderno. Y probablemente no tan moderno.

El vídeo está en inglés. Puedes forzar los subtítulos de Youtube, que funcionan más o menos en inglés. La traducción al castellano que hace es un catástrofe absoluta. En cualquier caso, en el enlace que he puesto en el título de la conferencia, se puede acceder a la transcripción en castellano de la intervención de Russell. Pero por lo demás, muy interesante.

Si ayer mostraba las imágenes en blanco y negro tomadas en el antiguo soto de la Almozara con un carrete de película en blanco y negro, hoy traigo alguna a partir de los archivos de una cámara digital.

Si ayer mostraba las imágenes en blanco y negro tomadas en el antiguo soto de la Almozara con un carrete de película en blanco y negro, hoy traigo alguna a partir de los archivos de una cámara digital.

Los resultados pueden ser también muy satisfactorios; pero el aspecto es muy distinto. E incluso si intentas llevarlo a replicar el aspecto de los obtenidos por el método tradicional, pues no es lo mismo.

Los resultados pueden ser también muy satisfactorios; pero el aspecto es muy distinto. E incluso si intentas llevarlo a replicar el aspecto de los obtenidos por el método tradicional, pues no es lo mismo.

[Fotos] Película en blanco y negro por el antiguo soto de la Almozara

Fotografía, Fotografía personal

Hace 10 días, con el fin de tomarme con tranquilidad la tarde del sábado después de una víspera de cena y trasnochar, me fui a dar un paseo por la ribera del Ebro a la altura de donde estaba el antiguo soto de la Almozara. Ahora, más que un soto se ha quedado en un parque más o menos agradable en ese lugar, pero ha perdido cualquier resto de asilvestramiento que pudiera tener. Por supuesto, me llevé alguna cámara de fotos. Dos, exactamente. Algunas de las fotografías tomadas con la cámara digital, en color, las habéis podido ver en las entradas publicadas los días 7 de mayo y 10 de mayo. Pero hubo más.

Pabellón-puente

Todavía con luz abundante, a la altura del Pabellón Puente. Muy buena gradación de tonos en la umbría corteza del arbol, pero conservando perfectamente también la materia de los edificios del fondo más iluminados.

Ese día me llevé también la veterana Pentax MX con el objetivo SMC Pentax-M 1:2,8 40mm, un objetivo de tipo «pancake» con 5 lentes en 4 grupos. No es el objetivo más nítido que ha diseñado Asahi Opt. Co., pero forma un conjunto extraordinariamente compacto con la MX. Cargué un rollo de Ilford FP4 Plus, película negativa en blanco y negro con una sensibilidad nominal ISO 125, expuesto en su mayor parte a este valor IE (índice de exposición). Aunque conforme la luz fue desapareciendo, dejé fija una velocidad de obturación que evitase la trepidación de la imagen, y la apertura de diafragma a f/4 o f/2,8 según el motivo. Esos fotogramas estarán expuestos a IE de 200 o 400. Como hago últimamente, utilicé un revelador compensador, el R09 One Shot, cuya fórmula es la misma que el tradicional Rodinal de Agfa, ya no comercializado; revelado desatendido durante 90 minutos, con un minuto inicial de suaves inversiones, y un par de inversiones a los 30 minutos.

Pantallas reflectantes

Sin problemas para controlar los brillos de estas pantallas; este tipo de revelado da unos negativos con unos contrastes muy suaves.

El resultado fueron negativos con un grano un poco más marcado de los esperable para este tipo de película pero no resulta intrusivo en copias con impresora digital a tamaño de DIN-A4 (con 2 cms de margen), tras escaneado en un Epson Pefection V600 Photo, y de contraste muy suave. Muy fáciles de escanear y luego de ajustar en Lightroom 4. Os dejó en la entrada algunos ejemplos.

Antiguo soto de la Almozara y Torre del Agua

En algunas zonas del paseo, la vegetación del antiguo soto se ha conservado más, aunque por el fondo asoman las más características construcciones de la exposición internacional.

Antiguo soto de la Almozara

Un 40 mm con enfoque más próximo a 60 cm no es precisamente la mejor herramienta para la fotografía de aproximación, pero aun se puede uno acercar a los grupos de flores silvestres.

Ebro y antigua Expo 2008

Con luz todavía abundante pero ya muy suave por estar el sol muy bajo ya, no tiene problema la combinación de óptica y película para captar los detalles del reflejo de los edificios de la antigua expo en el agua tranquila del Ebro.

Pasarela

La Pasarela del Voluntariado se presta al grafismo en la composición; y el revelado compensador permite suaves transiciones en los tonos de grises. Quizá no sea el tipo de fotografía en blanco y negro más moderna, con fuertes contrastes, y la extrema nitidez de los modernos captores digitales, pero a mí me resulta más agradable.

Antigua Expo 2008

Esta fotografía de los antiguos terrenos de la exposición internacional está tomada a un IE superior a la sensibilidad nominal de la película, pero yo reconozco textura en todas las superficies. Quizá una cierta falta de nitidez, pero eso fue culpa mía al no enfocar con precisión.

[Cine] Stoker (2013)

Cine

Stoker (2013), 10 de mayo de 2013.

En la cartelera primaveral reina una apatía de niveles considerables. Por algún motivo, los títulos que llegan a Zaragoza son poco atractivos. Porque algunos de los que podían sonar un poco mejor, no están llegando. Mientras, claro está, el movimiento mercadotécnico de exprimir las aventuras de un pez de los arrecifes de coral de las que ya disfrutó al público mediante su reconversión a la tercera dimensión disfruta de hasta seis salas de cine de la ciudad. En fin. Cosas que pasan. En este panorama, en el que productoras y distribuidoras pretenden exprimir las formas fáciles de hacer dinero, descuidando por completo la formación de consumidores de cultura cinematográfica informados que puedan mantener el mercado a largo plazo y de forma sostenible, la decisión de qué ver es difícil. Y en estas, llega a carteleras un película firmada por Park Chan-wook (*), director surcoreano del que vi en televisión dos película que tienen su aquel, Sympathy for Mr Vengeance y Sympathy for Lady Vengeance. La peculiaridad es que es su primera película producida y dirigida en occidente con intérpretes occidentales. La curiosidad por ver si consigue trasladar los inquietantes mundos en los que desarrolla sus historias a los EE.UU. es notable. Y el reparto no deja de ser razonablemente llamativo.

India Stoker (Mia Wasikowska) es una adolescente que el día de su 18º cumpleaños sufre el duro golpe de la golpe de su padre, Richard (Dermot Mulroney), con quien estaba muy unida. En el funeral aparece un hermano de su difunto padre, Charles (Matthew Goode), de quien no sabía nada, y que se presenta como alguien que lleva años viajando por el mundo. Y este se queda con India y su algo perturbada madre, Evelyn (Nicole Kidman), a vivir en la mansión de la familia. Sin embargo, pronto se empezará a formar una opresiva atmósfera alrededor de este trío familiar, en el que además se producirán algunas desapariciones, así como algunos incidentes entre la joven y alguno de sus compañeros de instituto. Y pronto nos daremos que la salud mental de esta familia deja bastante que desear.

La película crea un ambiente muy opresivo, especialmente en el interior de la mansión familiar, donde los tonos verdosos con los que se crean decorado e iluminación no colaboran precisamente a dar esperanza y tranquilidad. Park nos presenta una historia que está entre el suspense, el drama psicológico y la historia de terror con algún toque gore. Estamos por definición ante personas que mantienen todas ellas comportamientos patológicos, personas que parecía tener un curso de vida normal en la medida en que existiese el fallecido Richard, pero que desaparecido este, ven discurrir sus vidas hacia la descomposición social y psicológica. Acompañada como hemos dicho de un cinematografía y un montaje muy personales, con una banda sonoro que también aporta su grado de inquietud, parece que el director tiene todos los elementos para un producto a la moda pero de calidad. Sin embargo, encuentro que las situaciones aparecen muy forzadas, la historia no acaba de fluir con naturalidad, y yo no me enganchó a ella de forma completa en ningún momento.

Aunque los aspectos visuales y argumentales son importantes, el trabajo de los intérpretes parece clave en el desarrollo del filme. Y aquí tenemos una diversidad de valoraciones. Wasikowska es una actriz joven que, por su aspecto frágil, se integra perfectamente en su papel de adolescente trastornada, y menos frágil de lo que parece. Quizá no sea el mejor papel de esta prometedora actriz, pero cumple. Goode, que interpreta el otro personaje importante del filme, también aparece sólido, equívoco, desconcertante e inquietante, en la medida justa. No será una interpretación magistral, pero razonable. Quien en mi opinión hace tiempo que pincha en sus papeles es Kidman, que llega a un grado de inexpresividad y artificialidad en sus interpretaciones que a mí me empieza a molestar bastante. El resto de intérpretes tienen papeles muy pequeños.

La verdad es que estamos ante un tipo de filme que no es precisamente de las que más me suelen enganchar. Este tipo de terror que combina lo psicológico con la charcutería, que parece que tiene su bastión en extremo oriente, y que poco a poco se filtra en occidente con la migración de sus directores, o con la adaptación de las historias por realizadores occidentales, no acaba de entrarme salvo excepciones muy aisladas. Y aunque reconozco algunas virtudes cinematrográficas en este largometraje, lo cierto es que no acaba de engancharme del todo en ningún momento. Durante toda la sesión me situó en una posición muy externa y escéptica, lo que hizo que problemas de guion que normalmente serían menores me chirriaran más. No soy muy explícito por no destripar la trama. En fin, una película que puede que guste a los amantes de este tipo de filmes, pero que para mí queda en un pasable sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

(*) Para el nombre del director, coreano, se respeta la convención de su país en la que el apellido va en primer lugar.

Pequeño soto a origllas del Canal Imperial de Aragón

Aunque buena parte del filme transcurre en la opresiva atmósfera de la mansión familiar, algunas escenas en los bosques y campos cercanos tienen su trascendencia; por eso, hoy me voy de paseo por el estrecho soto que bordea el Canal Imperial de Aragón a su paso junto al Parque Lineal de Plaza.

[Fotografía – Cine] Recomendaciones semanales; algún obituario y varias fotógrafas

Cine, Fotografía

En primer lugar, un comentario sobre las fotografías que aparecerán en la entrada de hoy. Ayer estuve de canguro con mi sobrino de 4 años toda la mañana. Y parte de ella la dedicamos a producir fotografías de trenes. Copias impresas de 10 x 15 cm que el peque se lleva luego como pequeña «colección». El caso es que en este caso, aunque no tienen nada de especial aparte del valor documental, sí que me llaman la atención por lo bien que quedaban las diapositivas tiradas con la Canon EOS 100, fundamentalmente por la época las Fujichrome Provia, cuando la luz era la adecuada.

Y empezaremos con un obtiuario. El del fotógrafo Pere Formiguera (1952 – 2013), que ha sido uno de los referentes de la fotografía ibérica al sur de los Pirineos en las últimas décadas. La noticia apareció en distintos medios dedicados a la fotografía, aunque yo lo transmito vía Rafael Roa, por el bello desnudo con de Formiguera con el que encabezaba la noticia.

7702

En la primavera de 1999, la Asociación Zaragoza de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía organizaba un mercadillo de modelismo ferroviario entre algunas de las más ilustres locomotoras que tenían preservadas, e incluso en funcionamiento. Como esta inglesa, 7702.

Locomotora Baldwin 130 "Aragón"

Pero sin duda, una de las principales atracciones era la Baldwin 130 «Aragón», con su sabor tan americano.

En lo que se refiere a la fotografía documental, tengo algunas recomendaciones de fotógrafos que me han llamado la atención.

No conocía yo al fotógrafo Fred Herzog, que documentó ampliamente en los años cincuenta y sesenta la vida de Vancouver, con unas bellas fotografías en color, estupendas Kodachromes. Vía Amersuburbx (ASX).

Steve McCurry ha publicado una nueva entrada en su blog. La titula The Universal Language. Ese «lenguaje universal» no es otro que la sonrisa. Me jode un poco esta manía del mundo moderno que establece que estes bien o estés hecho un asco, física o mentalmente, tienes que sonreír. Como si eso bastase para resolver todos tus problemas. Creo que detrás de eso está la hipócrita actitud del ser humano al que molestan los problemas de los demás, y ha impulsado esta manía de esconder todo estado de ánimo que pueda molestar. Si te muestras triste, o preocupado, o enfadado, incluso con motivo, molestas. Así que esta entrada de McCurry, a mí, que me siento crítico con esta tendencia universal, me ha molestado un poco. Aunque las fotografías están realmente muy bien.

Un fotógrafo español que le da al reportaje, y además lo hace bien, es José María Díaz Maroto, que no sé muy bien porque no había aparecido todavía por estas páginas. En cualquier caso, esta semanas nos lo han recordado en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red.

Ter en Calatayud

La asociación local de amigos del ferrocarril de Calatayud preservó este bonito TER, que visité pocas semanas después; este tren ha sufrido los embates e inclemencias del tiempo y de los vándalos, lamentablemente.

Y a continuación, algo que no ha sido buscado; que ha sucedido por casualidad. Entre los marcadores de esta semana me he encontrado con muchas chicas. Muchas fotógrafas. Y muy interesantes.

No anoté dónde encontré la recomendación, sólo anoté la dirección en internet de la serie Sailboats and Swans de la israelita Michal Chelbin. Una serie de retratos de personas que han acabado en prisión o en centros de detención juvenil en distintos lugares de Ucrania y Rusia. Los retratos, en formato medio cuadrado, color, están realmente muy bien y por sí dicen mucho. Pero el acompañamiento del pie de foto te deja más impresionado. Ver el retrato de una joven, de suaves rasgos, de rostro sereno, sencillamente vestida, con el pelo recogido, y leer al pie «sentenciada por organizar una violación». A mí me ha puestos los pelos como escarpias. Muy conseguido. Por supuesto, conviene revisar el resto de su obra.

No es la primera vez que veo fotografías de la serie Self Portrait de Jun Ahn. Esta semana ha sido comentada por Rafael Roa. Al igual que a él, estos autorretratos asomándose al vacía en cornisas o ventanas me parece que buscan más llamar la atención por la espectacularidad que por un contenido realmente importante. Al fin y al cabo, la chica se juega la vida en cada foto. Pero después de verlas varias veces, me han ido enganchando las fotografías. Será que yo también me dejo atraer por el espectáculo, sin considerar otras valores más importantes. No sé.

En Quésabesde.com nos ofrecen una entrevista con Berta Vicente, una chica de 19 o 20 años que me parece que tiene una excelente forma de concebir y usar la luz al servicio de los retratos, conceptuales o ambientales. Aunque tiene algunas fotografías que tienden un pelín a lo cursi, cosa «perdonable» en una chica que está saliendo de la adolescencia, la verdad es que hay una mayorías de fotografías que me han gustado mucho. Por su mezcla de sobriedad y aprovechamiento de la luz, y por sus contenidos. La serie que más me gusta, Urquinaona 2. Por cierto, en esta entrevista es donde me encontré la referencia a Michal Chelbin, que he mencionado antes.

También me ha llamado la atención el estudio sobre la juventud despreocupada y hedonista de la fotógrafa sudafricana Caroline Mackintosh. Bien es cierto que tiene cierta tendencia a caer en el lugar común; pero hay fotografías que me han llamado la atención, por su belleza y por su sensualidad. Vía lamono magazine.

Varias locomotoras de vapor

En septiembre también de 1999, pasé unos días a la vuelta de unas vacaciones en Francia en Peñíscola donde vivía mi hermana, la madre del peque con quien jugamos con estas fotos. Hicimos una escapada con ella y una amiga suya a Sitges, pero paramos en el museo del ferrocarril de Villanueva y Geltrú. Donde no faltan las venerables locomotoras de vapor.

Locomotora Garratt 462-040, para trenes rápidos de pasajeros

Una de las que más me ha impresionado siempre ha sido esta Garratt 462-040, preparada para arrastrar de trenes rápidos de pasajeros por orografías complejas.

Locomotora 040-2019, ex-norte 501 "El Cinca"

Pero también me gusta mucho esta más antigua y robusta vaporosa, que comenzó su vida como locomotora de los Caminos del Hierro del Norte de España nº 501 «El Cinca», y la terminó como Renfe 040-2019.

Si hace una semanas comentábamos la recomendación de Rafael Roa sobre la holandesa Desiree Dorlon, esta semana nos ha propuesto a una compatriota, Carla van de Puttelaar, con elementos muy formales muy similares en sus desnudos de mujeres muy blancas, con tonos fríos, que casi nos hacen pensar más en la muerte que en la sensualidad propia del desnudo.

Y de los tonos fríos de van de Puttelaar pasamos a las cálidas escenas, incluso cuando se producen en un paisaje nevado, que nos ofrece Irina Rozovsky. También es Rafael Roa quien nos la recomienda. Dice que las imágenes de Rozovsky no entran directamente… no sé… a mí me entraron directas, a la primera. Son de esas fotografías que dices: «A mí me gustaría hacer fotos así». Y fíjate que no les veo dificultad técnica. Pero sí una creatividad formal y conceptual que casi seguramente está más allá de mis capacidades.

Si la semana pasada comentábamos los collages de Hannah Hoch, hoy le daremos otra vuelta a estas técnicas, de la mano de la artista Linder Sterling, aunque ya alejados de la época dadá, y más metidos en épocas más psicodélicas, aunque sin dejar de lado el surrealismo que tan estupendamente marida con estas técnicas. Vía Americansuburbx (ASX).

He hecho un conocimiento virtual estos días con 23joechip, que dedica su blog a fotografiar libros, que es una manera tan buena como cualquier otra de recomendar su lectura. Pero en una de sus entradas nos recomendaba la obra de Ekaterina Panikanova. Y son curiosas las obras que crea esta rusa que vive a caballo entre su país natal e Italia, a partir de los libros. Técnicas mixtas que crean imágenes bellas y sugerentes. No exactamente fotografía, pero… me vale aquí y ahora.

Locomotora eléctrica 7001

Entre la tracción eléctrica, esta ex-Norte 7001, acabó con la misma numeración en Renfe, y representa los primero esfuerzos por electrificar las líneas ferroviarias en España.

Locomotora eléctrica 7807 - Panchorga

Aunque será esta americana 7807 «Panchorga» la que, junto con otras locomotoras de origen inglés y francés, suponga la progresiva desaparición del vapor a partir de los años 50 del siglo XX.

En esta densa entrada de este domingo, me paso ahora al mundo de la naturaleza y la ciencia.

En The Picture Show, en colaboración con National Geographic, fotografías de uno de esos sitios remotos, donde es casi imposible llegar, en el norte de Siberia, la isla de Wrangel. El fotógrafo es el ruso Sergey Gorshkov, un millonario que tras amasar su fortuna se dedica a la fotografía. Y su abundancia de medios le ha permitido ofrecernos estas imágenes.

En Astronomy Picture of the Day nos han ofrecido una impresionante fotografía del eclipse anular de sol que se pudo ver el día 10 de mayo de 2013 en Australia y otras regiones del Pacífico. Yo recomiendo verla a alta resolución, por los detalles, como las llamaradas que surgen de la superficie solar.

Lo que pasa es que, si impresionante es esa fotografía, en Petapixel han decidido aprovechar el tema para mostrarnos las fotografías de la corona solar durante un eclipse total obtenidas por Miloslav Druckmüller. Más allá de la significación científica de las imágenes, ¡qué belleza!

Mientras dedico una buena parte de la mañana a ver fotos para redactar esta entrada, me entero del fallecimiento de Constantino Romero (1947 – 2013). Las gentes del cine siempre se van al cielo del cine de dos en dos, y Constantino acompañará a Alfredo en su viaje a ninguna parte. Aunque hay mucha gente que lo recuerda por sus programas de televisión, para los cinéfilos y cinéfagos siempre será la voz que informaba a Luke Skywalker quién era su padre en uno de los mejores cliffhangers de la historia del cine. O definitivamente, será que Clint Eastwood se retira de la interpretación porque ya no tendrá quien le doble al castellano. O tantos otros. Estoy total y absolutamente en contra del doblaje, por lo que desvirtua la obra cinematográfica original. Pero Constantino está asociado a tantos recuerdos, que siempre tendrá un lugar cómodo en mi corazoncito cinéfilo.

Y por cierto, como la entrada va de fotografía, pero nos hemos pasado al cine, en Quesabesde.com hicieron una entrada sobre 10 fotogramas icónicos de la historia del cine. Sí. Aunque el cine es imagen en movimiento, podemos seleccionar alguno de esos fotogramas que pasan por nuestra retina a una velocidad de 24 por segundo, y convertirlo en una foto fija, con un valor y un recuerdo universal. Si yo hubiera tenido que seleccionar 10 fotogramas, no hubiera coincidido más allá de un 40 % o así. Pero no está mal la selección.

Automotor 590-165-7

La serie 590 de Renfe se asignó a una variopinta colección de automotores con propulsión diesel, entre los cuales este 590-165-7 parece que fue construido en Zaragoza.

Locomotora diésel 1801

Esta locomotora diésel, también de origen norteamericano, la 1801 (318-001-5), supuso también un paso a la progresiva desaparición del vapor.

Locomotora Talgo II "Virgen de Begoña"

Y que decir de esta «Virgen de Begoña», una de las locomotoras que arrastraban el Talgo II, primer tren de prestigio moderno con ingeniería nacional que circuló en servicio comercial por España, a principios de los años 50. La ingeniería era nacional, pero la construcción fue norteamericana.

[Libro] Strindberg

Arte, Fotografía, Literatura

Este libro, sobre el que voy a hacer un breve comentario, fue un regalo por mi cumpleaños, hace ya unos meses. Empecé a leerlo enseguida, y lo hojeé muchas veces, puesto que está ilustrado con reproducciones de pinturas y fotografías. Pero al final me ha costado un poco más de lo que pensaba terminarlo. Y eso que no es muy voluminoso.

Strindberg. Escritor, pintor y fotógrafo
August Strindberg, traducción de Carmen Montes Cano
Nørdica libros; Madrid, 2012
ISBN: 978841571733

Skansen

Nos iremos para ilustra esta entrada a la antigua Suecia, de bosques y granjas con edificios de madera, y abundantes chimeneas para calentar el hogar en los fríos inviernos.

August Strindberg es uno de los artistas más importantes de los países nórdicos. Como escritor, no desdeñó ni poesía, ni drama, ni novela. Pero además, fue pintor y fue fotógrafo. El libro que aquí nos ocupa reúne poesías, cartas o fragmentos de textos en prosa a modo de antología breve de su obra, con los textos en sueco y en español, e ilustrado con reproducciones de pinturas y fotografías del autor, o relacionadas con el mundo en el que vivió y que le influyó, así como con las influencias que tuvo en autores posteriores.

Skansen

Una Suecia de bosques verdes y frondosos.

Desde luego es un regalo que he apreciado, porque me parece un regalo pensado y apropiado. Si luego me ha costado ir leyendo todos los textos ha sido porque he querido leerlos pensándolos, sin prisas. Creo que el libro está pensado no simplemente para leerlo, sino también para contemplarlo y reflexionarlo. Así que, para todos aquellos que se quieran salir de los caminos trillados que nos ofrecen las librerías, es una sugerencia. Y claro está, ¡muchas gracias!

Skansen

A la que en esta ocasión llegamos cogiendo el tranvía, ya que se trata del parque Skansen, en la ciudad de Estocolmo, bonito y enorme museo etnológico y natural al aire libre.

[Cine – In memoriam] Alfredo Landa (1933 – 2013)

Cine

Probablemente, hoy viernes no voy a tener tiempo de actualizar el Cuaderno de Ruta, por lo que esta entrada se está escribiendo en la noche del jueves. No la publico ya, por si finalmente tengo tiempo de escribir algo más. Pero si no, no quiero que pase más tiempo sin dedicar unas líneas a la memoria de uno de los actores más emblemáticos del cine español, que ayer jueves 9 de mayo de 2013 se fue al cielo de las gentes y los amantes del cine. El único paraíso que mi limitada imaginación es capaz de concebir como tal mundo celestial. Y este emblemático actor no es otro que Alfredo Landa, cómico (estoy seguro que agradecerá la apelación) que siempre nos ha producido a los aficionados españoles al cine ese ambivalente sentimiento que es el amor-odio.

Representante principal de esa lamentable época del cine español que recibe un nombre derivado de su apellido, el landismo, la caspa «nacional» elevada a su mayor exponente, nos ofreció sin embargo no pocas veces ejemplo de su capacidad para impecables interpretaciones que son por las que algunos de nosotros le recordaremos siempre, y con mucho, muchísimo cariño. Mucho. Yo voy a elegir tres filmes para un especial recuerdo:

Esa pequeña maravilla disfrazada de española que Atraco a las tres.

El que probablemente es su más reconocido trabajo, Los santos inocentes.

Y la que más me apetece volver a ver, la que desmiente el tópico de que en este país no somos capaces de imaginar y tirar de fantasía, El bosque animado.

Y me despido con algunos paisaje crepusculares, que es lo propio, pero no tristes a orillas de Ebro, que al fin y al cabo también baña su Navarra natal.

Ribera del Ebro en la Almozara

Un viejo tronco todavía en pie, mientras el río corre tranquilo a últimas horas de la tarde.

Ribera del Ebro en la Almozara

Quedan resto de los antaño más frondosos sotos de la Almozara.

Ribera del Ebro en la Almozara

Actualmente recuperados para poder pasear en las tranquilas tardes de primavera.

Ribera del Ebro en la Almozara

Por momentos, sentimos que no estamos en medio de la ciudad, sino tal vez en algún «bosque animado», mágico,… espera, me parece ver algo que surge detrás de los árboles…

[Televisión] Cosas de series; esos americanos, esas jovencitas inglesas y Patrick Jane

Televisión

Se me caen las series de cartelera. Definitivamente Da Vinci’s Demons me parece una propuesta muy espectacular de aspecto pero muy vacía de contenido. Muy floja en este aspecto, y paso de ella. Lo sospechaba desde el primer episodio. Continuum es una serie cuya primera temporada vi completa a la segunda oportunidad que le di. Y me pareció entretenida,… pero en esta segunda temporada no ha conseguido reengancharme. Así que fuera también.

Me he enganchado a dos series que a priori me habían pasado desapercibidas. Como consecuencia de mi participación en una reunión científica, cosas de profesionales sanitarios, conocí la serie Monday Mornings. La serie se llama así porque en cierto hospital ficticio norteamericano, y en el entorno de un servicio de neurocirugía, cada lunes por la mañana se celebran las m&m’s. Que no son unas pastillas de chocolate recubiertas de caramelo sino las morbidity and mortality conferences. Esto son sesiones clínicas en las que mediante revisiones entre pares se ponen a discusión las actuaciones de un servicio médico que hayan podido producir un aumento de las complicaciones o de la mortalidad de los pacientes. Su objetivo es disminuir estas; y nunca tienen un objetivo punitivo, sino de aprendizaje. En la realidad. En la serie, llega uno y es como un inquisidor de todos los demás, y además sí que castigan de vez en cuando. Me parece excesivamente melodramática y efectista, y no muy bien interpretada, pero algunas de las cuestiones relacionadas con la ética de la atención sanitaria me han parecido interesantes y la estoy siguiendo. Esta serie ha entrado en cartelera por «deformación profesional».

También me recomendaron y me ha interesado Rectify. Un preso que se ha pegado años en el corredor de la muerte, ante una nueva prueba es liberado, y el juicio declarado nulo. Dos problemas, el primero es la reinserción en la sociedad por un lado, difícil, y más difícil todavía por el segundo problema. Puede volver a ser juzgado y condenado. Me ha parecido que está bastante bien. Y me gustan las interpretaciones. A por ella. Además es de temporada  cortita.

Y hay una serie de finales. Pero antes un comentario sobre series en curso. Doctor Who, en su reanudación, me estaba pareciendo entretenido, pero lejos del nivel de otros momentos. Pero su último episodio ha estado realmente bien. A ver si se anima la cosa. Venga hombre, que el mundo de la ciencia ficción en la tele está muy flojo. Estoy a punto de abandonar también un estreno de esta temporada, Defiance. Le estoy dando la oportunidad de desarrollar algunas tramas que podrían ser interesante. Y en segundo lugar, notable giro en Mad Men con un careto impagable el que se le queda a Peggy Olson (Elisabeth Moss) al final del pasado episodio. No lo destriparé.

En las calles de Florencia

Al despedirme del peculiar Leonardo de Da Vinci’s Demons, me despido también de pasear por las calles de la Florencia renacentista; como me despedí hace unos años de una lluviosa Florencia actual.

Final de temporada para The Americans. Para mí el mejor y más interesante estreno que se ha producido después de navidad, con una apasionante historia que mezcla las historias de espías con los conflictos de la relación de familia y de pareja. Aunque sean «parejas» y «familias» tan especiales como las de los agentes durmientes de la KGB en el Washington de principio de los años ochenta. Buenísimas interpretaciones de todos los que salen. Todos. Excelentes historias cada capítulo. Total ausencia de maniqueísmo. Aquí nadie es bueno ni es malo. Todos tienen momentos de miserias. Y no faltan las dobleces y los engaños por parte de nadie. Y si alguien va a pensar que los más «malos» son los espías soviéticos,… no me atrevería yo a tanto. Esto no tiene que ver con política. Tiene que ver con otras cosas de lo que es el ser humano. Ya tengo ganas de la segunda temporada.

En alguna ocasión he estado a punto de abandonar a Patrick Jane (Simon Baker) en The Mentalist, y sus sosos compañeros del ficticio CBI californiano. Entre otras de cara a esta última temporada. Pero las ganas de saber más de Lorelei (Emmanuelle Chriqui), personaje femenino muy atractivo desde todos los sentidos que apareció al final de la temporada anterior, me hizo retomar esta última, y no me arrepiento. Creo que ha sido una de las más interesantes. Entretenimiento y misterios cada vez más oscuros. Sólo lamento que no volveremos a ver a Lorelei que ha salido menos de lo esperado, pero en los episodios mejores de la temporada, probablemente. Por cierto, se empieza a percibir cierta tensión sexual no resuelta entre sus dos protagonistas.

Finalmente, me he merendado una miniserie británica de tres episodios, Ice Cream Girls, que no ha estado mal. Sin ser nada del otro mundo. Dos mujeres se reencuentran después de 17 años en su pueblo natal. Después de ser juzgadas en su adolescencia por asesinato de uno de sus profesores, que había mantenido relaciones con una de ellas, esta fue absuelta y cambió de ciudad y de vida y la otra condenada y ha pasado buena parte de su vida en la cárcel. Las tensiones no tardan en aparecer. Lo dicho no está mal, aunque podrían haberle sacado un poco más de miga y tensión. Y las interpretaciones no han estado al nivel de otras producciones británicas.

Bueno, a esperar estas semanas en las que llegarán muchos fines de temporada.

Kinsale

Aunque ambientada en una ciudad costera inglesa, parece que las historia de las «chicas de los helados» está rodada en una ciudad costera irlandesa. Como Kinsale, tal vez, por donde pasé hace unos años.

[Cine] Noche de vino y copas (2011)

Cine

Noche de vino y copas (SuperClásico, 2011), 6 de mayo de 2013.

Para empezar, la esquizofrenia que supone que una película danesa cuyo título ¡¡¡está en castellano!!!, cuando llega a nuestras pantallas, con considerable retraso, tenga otro título en castellano distinto. Para continuar, esta película en su versión original está hablada entre tres idiomas: danés, inglés y español porteño. Siendo una comedia, conviene conservar los cambios de idiomas. Así que hay que ver la en versión original. Y si no está, y os interesa, pues os la buscáis de la forma que sea, que a estas alturas ya está visto que las gentes del cine no tienen especial respeto por los espectadores, así que no nos vamos a andar con remilgos. No sé si es que son tontos, o nos toman a los espectadores por tontos. Dado los descensos de las cifras de recaudación de taquilla en nuestro país, que no se explican del todo por las subidas de impuestos y la crisis, casi me decanto por la primera de las dos opciones.

En cualquier caso, en los últimos años han aparecido por cartelera algunas películas del país nórdico que confrontaban de una forma u otra las diferencias culturales entre su cultura y la de los países de cultura latina o mediterránea, de forma inteligente, como autocrítica o como reflexión sobre lo bueno y lo malo de la especie humana. Motivo por el cual decidimos dar una oportunidad a este filme de Ole Christian Madsen, a lo que hay que añadir la pobreza de la cartelera en primavera.

El superclásico al que hace referencia el título original es un acontecimiento futbolístico. Denominan así los argentinos a los enfrentamientos entre River Plate y el Boca Juniors, partidos que despiertan pasiones. La historia va de un vinatero danés, Christian (Anders W. Berthelsen), que fue abandonado por su esposa Anna (Paprika Steen), una antigua futbolista internacional danesa, que ahora se ha metido al negocio de la representación de jugadores. Y se ha hecho representante y amante de Juan Díaz (Sebastián Estevanez), un crack argentino que juega en uno de los dos equipos y que quiere traspasar a un equipo brasileño por una cuantiosa suma, y con quien se quiere casar. Christian quiere recuperar a Anna, y para ello busca la excusa de llevar en persona a Buenos Aires los papeles del divorcio para su firma. Y se lleva con él al hijo de la pareja, Oscar (Jamie Morton). Y llegan justo cuando se va a celebrar el superclásico. Y la cosa no va a ser fácil para Christian puesto que, al complejo triángulo ya formado, se sumarán las diferencias culturales, Fernanda (Adriana Mascialino), una mucama mayor pero sabia y desinhibida, y una jovencita de diecisiete años, Verónica (Dafne Schiling), que impactará en el hijo adolescente. Aunque no será lo único que impacte contra él.

Vamos a ver. Lo voy a adelantar ya. Esta es una película irregular. El planteamiento es curioso y creo que se podían haber sacado buenas cosas de él. Y de hecho tiene sus momentos divertidos, y algún que otro logro en alguna de las situaciones. Bien es verdad, que buena parte del desarrollo y el desenlace de la película están cantados casi desde el principio; pocas sorpresas nos ofrece el filme. Que también se ve lastrado porque en la primera parte del filme, recorre todos los tópicos sobre los argentinos, de forma muy superficial, en un ejercicio de escasa imaginación y sutileza. No obstante, la película se va salvando por las interpretaciones de sus principales protagonistas, que sin estar a un nivel elevado, cumplen con el cometido. Por cierto, los que como yo aborrezcan el fútbol, que no se preocupen. Su lugar en el filme es puramente anecdótico. No va de fútbol.

Comedia irregular por lo tanto, algo desaprovechada pero que se deja ver, y que en esta ocasión no deja tan alto como en otras ocasiones el punto de vista y el humor de los presuntamente sosos nórdicos. Decir que va a ser incluida en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine, con su correspondiente reseña que tomará buena parte de su texto prestado de esta entrada.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Castillo de Kronborg

Desgraciadamente, todavía no tengo fotografías de Buenos Aires; pero sí de Dinamarca. En la imagen, el castillo de Kronborg en Helsingør.

[Fotos] El Ebro, los bonsais y el mercadillo de coleccionismo en el barrio Oliver

Cultura

Las ganas de contar lo de mi nuevo objetivo soviético impidieron que contara ayer, con fotos, algunas cosas del fin de semana. Pues hoy toca.

Pabellón Puente

Después de una cena, con chismes hasta tarde, el viernes, el sábado día doméstico y tranquilo con un paseíto con cervecitas después por el Ebro en la ribera de la Almozara que la tengo poco conocida.

Antiguas instalaciones de la Exposición Internacional

Por supuesto, siguen dominando el paisaje las antiguas instalaciones de la exposición internacional; el Pabellón-Puente en la primera foto, y otros pabellones cuyo destino no recuerdo en esta otra.

Bonsai

El domingo por la mañana me encontré por casualidad en el Aula de Naturaleza del Parque Grande una exposición de jardinería japonesa; con sus bonsáis, claro.

Conversando con la experta

Una señora oriental, japonesa supongo, daba un taller sobre arreglos florales.

Arreglos florales

Algunos de los cuales eran muy vistosos pese a su aparente sencillez.

Conversando con la experta

Muchas personas preguntaban, mientras la señora oriental se mantenía con sus arreglos delante de lo que llamaban el «jardín seco».

Actividades infantiles

Y no faltaban las actividades para niños. Y lo bien que va el veterano Canon S 50/1,8 montado en la M-E para estos ambientes con poca luz.

Mercadillo de coleccionismo

Por la tarde visité el mercadillo de coleccionismo que se celebraba en el Centro Cívico del barrio Oliver. Llevo …enta años viviendo en esta ciudad y creo que nunca había ido hasta allí.

Coleccionismo de cocacolas

Por lo que se ve, el personal colecciona de todo por tonto que sea el asunto; como botellas de refrescos.

Coleccionismo de libros de ciencia ficción

Me extrañó los precios que llevaban los libritos estos antiguos de ciencia ficción. Aunque literariamente son bastante malos, no vi ninguno que bajara de 3 euros. Y las «space operas» costaban de 5 euros para arriba.

Coleccionismo de cámaras de fotos

Había un par de puestos con cámaras antiguas y curiosas para colección que fueron lo que más me atrajo como podéis suponer de la entrada de ayer.

Coleccionismo de cámaras de fotos

Obsérvese la graciosa reproducción de una Leica IIIf para formato subminiatura. El objetivo es un Minoctar, así que supongo que la cámara estará firmada por Minox, que hace un tiempo, no sé ahora, perteneció a la propia Leica. O algo así.

Coleccionismo de relojes

Relojes de bolsillo y de todo tipo, había en varios puestos. Siempre me han parecido muy bonitos, aunque yo sea incapaz de llevar un reloj encima. De ningún tipo.

Coleccionismo de fotos pícaras

Y bueno… también hay coleccionismo no apto para menores…

¿Coleccionismo de lupas… o lupas para coleccionistas?

Y para terminar, no me quedó claro si estas lupas ya usadas eran lupas de colección o lupas para ser usadas por los coleccionistas… En cualquier caso, aquí se me acabó la batería de la cámara, y me fui corriendo para probar el Industar-22 antes de que se fuese la luz del día.

[Fotos] Jugando a la «ruleta rusa» fotográfica

Fotografía, Fotografía personal

Lo cierto es que para hoy tenía pensado contar con fotos las animadas actividades de los domingos de la primavera zaragozana. Pero lo dejaré para mañana. Porque ha habido otra cuestión que me ha entretenido. Una de las actividades del fin de semana ha sido un mercadillo de coleccionismo. Y un par de puestos tenían chismes fotográficos. Uno de ellos en concreto, con chismes de la antigua Unión Soviética, en general copias de las cámaras y los objetivos Leica. Y veréis lo que ha pasado. Os lo cuento con fotos.

Dos copias rusas de las telemétricas de Leica.

La cámara de la derecha, que será de los años 50 probablemente, es una copia de la Leica II, según he deducido examinándola un rato. Y el objetivo, un Industar 50/3,5, sería una copia de mi querido Elmar 50/3,5. He pensado que sería divertido tener un cámara de estas. Pero he contenido parcialmente las ganas de comprar. Estaba en muy buen estado.

Industar 5cm 1:3,5

Digo parcialmente, porque lo que no he podido evitar ha sido comprar uno de estos Industar-22 5cm 1:3,5. Helo aquí, sobre la mesa de escritorio de casa. Que el número de serie comience por 6 o 62 todavía no tengo claro si significa que está fabricado en el 1956 o en 1962.

Industar 5cm 1:3,5 en Leica M-E

Ni corto ni perezoso, me he ido a casa, y aprovechando que había luz todavía en esa tarde de domingo, lo he montado en la Leica M-E, y me he ido al parque de la Memoria a probarlo.

Parque de la Memoria

Las primeras fotografías que he tomado daban la impresión de andar un poco flojas de contraste. Especialmente debido a que con la poca luz estaba utilizando aberturas amplias. Pero con un ajuste rápido en Lightroom, la cosa ha quedado razonable, tirando a f/5,6.

Parque de la Memoria

Y a aberturas medias de diafragma, sin altas luces ofensivas, los tonos y los colores funcionan relativamente bien. Esta fotografía está tal cual, directa de la cámara. Ajustes a cero en Lightroom.

Parque de la Memoria

Pero utilizar material de fabricación soviética en fotografía siempre ha sido considerado jugar a la «ruleta rusa». Los controles de calidad eran deficientes. Si el aparato salía bien, estupendo. Pero si no… De pesadilla. No parece ser este último caso el de mi Industar-22. Y eso que un una letra П indica de que tienen las lentes revestidas antirreflejos. En cuanto una luz poderosa se cuela en el encuadre, hay que sudar para obtener contraste. Obsérvese el lamentable estado del cuadrante superior derecho.

Parque de la Memoria

Con esta fotografía, en la que he buscado el enfoque con el telémetro en la cruz del centro, he sospechado que el objetivo enfoca algo por detrás del lugar buscado. Está tomada la foto a f/4, casi a la abertura máxima que es f/3,5.

Parque de la Memoria

Pero sin embargo, en esta fotografía, donde el fallo en el enfoque tendría consecuencias peores, la cosa ha quedado digna. Habrá que probar más, y tener cuidado.

Parque de la Memoria

En cualquier caso, en esta fotografía final, sin problemas de luces fuertes, y con una escena razonablemente contrastada, con un pequeño procesado de la imagen, el aspecto es bueno. No voy a decir que vaya a utilizar este trasto todos lo días. Pero desde luego, para divertirse un poco de vez en cuando… Jugaremos a la «ruleta rusa».

[Fotografía] Recomendaciones de la semana; dada, clásico, sexy, contemporáneo,…

Fotografía

En primer lugar, y antes de pasar a las recomendaciones, un comentario sobre las fotografías que acompañan hoy la entrada. He empezado, muy poco a poco, que no ando sobrado de tiempo, a revisar mis negativos en blanco y negro. Durante años, cuando salía de viaje, llevaba dos cámaras; una réflex con diapositivas en color y una compacta con negativos en blanco y negro. Una de las más usuales en esta segunda categoría fue la Minox 35ML, pequeña cámara del tamaño de un paquete de cigarrillos, con un objetivo retráctil tipo tessar de 35 mm f/2,8, enfoque por estimación, y una buena calidad de imagen en general junto con una portabilidad y discreción más que notables. En un día de calor tórrido en Bélgica, cuando viajaba en el bolsillo de mi pantalón, decidió abandonarme en el tren que nos había llevado desde Lieja hasta Lovaina. Prefirió quedarse en el aire acondicionado del tren, en lugar de salir a visitar la bella ciudad del Brabante Flamenco. En cualquier caso, me quedan sus negativos. Y entre ellos, he encontrado una pequeña serie tomada en el Mercado Central de Budapest, más alguna extra de ese viaje que traigo aquí también.

Viejo Skoda en las calles de Budapest

La única de las fotos que no pertenece a la serie del Mercado Central de Budapest, pero también está tomada en las calles de la capital húngara, cuando todavía podían verse con frecuencia viejos coches de la antigua Europa oriental, como este checo Skoda.

Empezaremos las recomendaciones de esta semana yéndonos hacia el pasado. Hacia las vanguardias y los clásicos de la fotografía:

Conocí estos días atrás la página In the In-Between, dedicada a los artistas de la imagen digital. Pero de los artículos que consulté el que más me llamó la atención fue el dedicado a los collages y montajes de la época Dadá. Estas técnicas, también muy utilizadas por los surrealistas, estuvieron muy en voga en el Berlín increíblemente rico culturalmente de los años 20 del siglo XX. La artista a la que se dedica el artículo es Hannah Hoch. Estas técnicas solían mezclar técnicas, siendo la fotografía una de las más usadas, junto con la pintura y el dibujo.

Y desde luego podemos considerar un clásico a Marc Riboud. Fotógrafo francés que fue miembro de Magnun Photos, y que documentó con primor la vida de las personas por todo el mundo. Algunas de sus fotografías son icónicas. Y todavía vive. Nos lo recordó Rafael Roa.

Mercado Central de Budapest

El negativo en blanco y negro dota a las imágenes de una cualidad muy distinta que si hiciésemos la fotografía con una medio digital; si además se acompaña las estructuras metálicas de antaño del Mercado Central de Budapest, mucho mejor.

Clásica deberíamos considerar también el retrato de Lewis Morley de 1963, es decir celebramos su 50º aniversario, de Christine Keeler. Es una de esas fotografías que se han convertido en un icono. Para la foto, la modelo y chica de compañía, que protagonizó un escándalo político de notables dimensiones en el Reino Unido, estaba obligada a posar desnuda. No es que la chica no lo hiciese en alguna ocasión. Hace unos meses, una exposición de Duffy en el Centro de Historias de Zaragoza nos recibía con una hoja de contactos ampliada con una sesión de desnudos de Keeler. Pero en esta ocasión, fotógrafo y modelo decidieron respetar la letra del contrato burlando su espíritu. Y para ello usaron una silla modernista sobre la que se sienta al revés, de modo que entre la silla y sus brazos ocultan todo lo que el espectador morboso querría ver. La composición, incluido el gesto de la modelo, hace que sea una de esas fotografías que resultan especialmente sensuales más por lo que ocultan y sugieren que por lo que muestran. Y como decimos, se puede considerar un clásico. Cincuenta años hace. Para ver la fotografía y conocer mejor las circunstancias en que se realizó, sugiero visitar un artículo en la página del Victoria & Albert, que incluye la fotografía y la hoja de contactos de la sesión. Nos lo recordó la sección de arte y diseño de The Guardian.

Mercado Central de Budapest

Siempre, lo mejor en estos sitios en los que se combina las sombras y las luces que entran por los ventanales es usar la luz de la caída de la tarde, más horizontal, y que permite mejores contraluces y sombras más largas.

Vayamos ahora con algunas recomendaciones de fotografía contemporánea.

En aCurator encontré una interesante serie de los fotógrafos Maja Kaszur y Radek Polak con el buceador Mateusz Malina, al que han fotografiado en su actividad deportiva usando cámaras de formato medio y gran formato.

En Le Journal de la Photographie nos recomendaban la serie Real Landscapes de Thomas Wrede. Paisajes que combinan el paisaje natural, con el uso de miniaturas o modelos a escala para reinventar esos paisajes.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos recomendaban las fotografías de Eric Lafforgue, apasionado viajero francés, que nos ha permitido conocer la realidad de países lejanos e inaccesibles, siendo algunas de sus fotografías de Corea del Norte las que más reconocimiento le han proporcionado.

Mercado Central de Budapest

En cualquier caso, la ya veterana Delta 400 de Ilford resuelve las situaciones de contraste lumínico sin ningún problema.

Esta entrada, como comentaba al principio, está ilustrada con procesos que en estos momentos, aunque vigentes, empiezan a ser cosa del pasado ante la avalancha de la tecnología digital en el mundo de la fotografía. aunque puedan dar lugar a imágenes de gran belleza. Uno de los procesos más famosos y que más han marcado la historia de la fotografía del siglo XX, especialmente en color, es el Kodachrome. Hace no mucho fue famoso el desarrollo de como Steve McCurry había usado el último rollo de esta mítica película. Pues bien, Elizabeth Avedon nos trae otro último rollo de Kodachrome. El del fotógrafo Jeff Jacobson, que durante años exclusivamente trabajó con este material. Y lo que no podía suponer el fotógrafo cuando en 2004 fue diagnosticado de un linfoma, que cuando saliera de su recuperación, iba a exponer su último rollo de este material. A mí me ha parecido interesante. La historia y las fotos.

Y termino hoy con otro fotógrafo que se llama Jeff y que utiliza procesos poco actuales. Ya comenté en su momento que el actor Jeff Bridges documenta sus rodajes con su Widelux, una cámara peculiar para trabajar en formato panorámico. Petapixel nos lo ha recordado, y claro está nos sugiere visitar la divertida página web del actor. Me encantaría pillar uno de los libros que se publicaron en 2003. Pero son 90 euracos, como poco, y no están algunas de las fotografías más recientes que me gustaría tener impresas. Uigggg…

Mercado Central de Budapest

Y la gran discreción tanto visual como sonora de la cámara, permite que la gente te ignore cuando tomas la imagen. Era una cámara muy divertida.