[TV/Libro] Revisitando a Isaac Asimov de una forma u otra… todos estos años después

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En su momento, entre los 18 y los 26 años, si no leí todo lo escrito por Isaac Asimov en el ámbito de la ficción, poco lo faltó. Incluso leí algún ensayo sobre historia. De la historia de Roma, si no recuerdo mal. Realmente, me gustaba. Aunque hace mucho mucho mucho tiempo que ya empecé a comprender que dentro de su obra había que diferenciar las cosas realmente buenas, las cosas interesantes… aunque menos buenas, y las cosas… meh. Pues bien, en estas semanas atrás he revisitado algunos elementos de la obra de Asimov de un modo u otro. En televisión y en libro. Vamos con ello. Aunque intentaré no enrollarme mucho.

Cuando se imaginan civilizaciones extrañas de colonias humanas establecidas en planetas dispersos por la galaxia, es frecuente que alguna de ellas se inspire en culturas asiáticas, especialmente Japón. Pero creo que no ha salido nadie vestido con indumentarias inspiradas por los kimonos. Como los que podemos ver desde ayer expuestos en el Museo de Zaragoza y hasta el mes de noviembre.

TV – Segunda temporada de Foundation

Pues sí. Aunque la primera temporada de esta serie no me acabó de cuadrar, uno de los proyectos estrella de Apple TV, decidí darle una segunda oportunidad, y me puse a ver la segunda temporada. Que sí que me ha gustado. Bastante. Mucho, a ratos. ¿Qué ha pasado? Mmmmm… Nada y muchas cosas. Veamos.

Primera. Una de las cuestiones que más me molestó en la primera temporada es que la serie se aparta tanto de la famosa trilogía de Asimov en la que se inspira, pero que decididamente NO ADAPTA, que mi opinión en ese momento es que desvirtuaba las esencias de aquellas novelas escritas en los años 40 del siglo XX, pero que aguantaban notablemente el paso del tiempo. Y aquellas novelas no me parecen la octava maravilla en calidad literaria, aunque la tienen en suficiente cantidad, pero sí que proponían conceptos muy interesantes que en esta serie se perdían, se han perdido, por completo. Pero en esta segunda temporada he aceptado que es una propuesta dispuesta, y he decidido aceptar esta propuesta. Y de repente, simplemente, es una historia nueva, con algunos parecido superficiales con aquella, que usa los nombres de los personajes y de los planetas de aquella, pero nueva. Distinta. Y me vale.

Segundo. No conseguí empatizar con ninguno de los personajes principales. Ni Gail Dornik, ni Hari Seldon, ni Cleon, ni Demerzel (que no debería aparecer por aquí), ni Salvor Hardin… Nop. Me daban igual. Si se hundía el Imperio Galáctico, como si llegaba la muerte térmica del Universo entero. Sin embargo, de repente, en esta segunda temporada, toda esa gente, que ya no tiene gran cosa que ver con los personajes de Asimov, se han convertido en los protagonistas de una aventura espacial de acción de lo más interesante. Adiós a la filosofía de la trilogía literaria, pero bienvenido un universo espacial estupendo. Flop. Ahora hay un montón de gente en pantalla que me interesa un montón. Los anteriores más Poly Verisof, Hober Mallow (nombres tomados del original), una tal «Brother» Constant, o una tal reina Sareth, que son inventados para la serie. Estupendos.

Tercero. La serie está bien hecha. Está muy bien hecha. Hay unos mundos estupendos. Hay unas estupendas naves espaciales. Hay un efectos especiales/visuales decentes para ser televisión, siempre menos vistosos que en el cine. Y oye; que los que salen actúan bien. Son buenos intérpretes.

Así pues,… ¿necesito decir más? No es realmente Asimov, aunque tome cosas de él y a veces se le parezca. Pero está bien. Decían que la Trilogía de la Fundación o Ciclo de Trantor, cuando se incluyen las secuelas y precedas tardías, era inadaptable. Puede ser, de momento nos quedamos sin saberlo, porque esto es otra cosa. Aunque muy interesante.

Libro – The Gods Themselves

Leí hace muuuucho tiempo esta novela, en la época que he mencionado al principio, en castellano, con el título Los propios dioses. Es una novela de 1972, y fue muy reconocida y premiada. Fue escrita más de veinte años después de Foundation y sus secuelas originales. Y en ella Asimov se ponía al día con los últimos (para la época) hallazgos en física, aunque hoy en día nos parezca que está bastante superada. Su principal motivo, el intercambio de materia entre universos (para que diga que el multiverso es una moda actual) se relacionaba con la interacción nuclear fuerte, que se suponía e intuía desde tiempo atrás, pero que estaba recibiendo sus fundamentos más potentes desde los años 60. Creo. A partir de ahí, se especula con las consecuencias para los distintos universos si se intercambia energía/materia entre ellos, partiendo de la base de que tienen distintas constantes físicas universales. Consecuencias catastróficas, claro, para que haya emoción. Por otro lado, se nota que hay conceptos que no han madurado lo que han madurado hoy en día. El estado inicial del universo tal antes del Big Bang no tiene que ver cómo se propone en el libro a cómo se propone hoy en día. O los cuásares, que hoy en día sabemos que son galaxias lejanas con un núcleo extraordinariamente activo y energético, y para Asimov era algo parecido a una supernova, u otro cataclismo similar.

El título viene de una cita extraída de una obra de teatro de Schiller sobre Juana de Arco; «Mit der Dummheit kämpfen Götter selbst vergebens.» O en castellano, «Contra la estupidez, los propios dioses se afanan en vano.» Desde hace un tiempo, con la estupidez reinante en las organizaciones, laborales incluidas, esta expresión me ha parecido dogma de fe. Y es que en la obra, dividida en tres partes 1) Against stupidity, 2) The gods themselves y 3) Contend in vane?, trata el tema de las mezquindades humanas, también en el ámbito de la ciencia, que hace que se perpetúen los errores, se desprecie el valor y el saber de hacer de algunos de los mejores, y se ponga en peligro el avance inmediato del conocimiento científico y el progreso humano.

Este es uno de esos libros que considero… literariamente no tan buenos, aunque con propuestas interesantes. Y creo que, aunque no es muy extenso… para lo que cuenta, podría serlo menos. Hay conceptos sociales y morales que hoy en día parecen bastante ingenuos, especialmente en la última parte que transcurre en un colonia lunar, y eso hace que no, paradójicamente, por ser más moderno, me parezca que hay envejecido peor que la Trilogía de la Fundación. Pero me ha alegrado volver a leerlo, con una nueva perspectiva. No está mal.

[Libro] Exhalación – Ted Chiang

Literatura

Hasta 2016 no había oído hablar de Ted Chiang, escritor norteamericano de ciencia ficción dura, especialmente relatos cortos, de origen chino. Sus padres nacieron en la China continental, emigraron a Taiwán con la victoria de Mao Zedong sobre Chang Kaishek, y finalmente recalaron en Estados Unidos donde nació el escritor. Quizá por ese recorrido de los progenitores he decidido ilustrar la entrada con fotos de la torre Chihkan en la ciudad de Tainan en Taiwán. Su familia tenía niveles de educación elevados, padre ingeniero y madre bibliotecaria, y él estudio ciencias de la computación. Pero se le conoce como escritor.

En 2016 se adaptó al cine uno de sus relatos cortos, con gran éxito, una fenomenal película sobre el primer contacto con una civilización extraterrestre, si bien es cierto que la película de Denis Villeneuve me parece muy superior al relato corto. Pero bueno, soy un incondicional de Villeneuve. Deseando estoy ver como concluye su adaptación de Dune. En cualquier caso, poco después de ver la película decidí leer, en el idioma original, la colección de relatos cortos en la que estaba incluido el que dio origen a la excelente película citada. Hace unos poco meses oí hablar de la traducción al castellano de una nueva colección de relatos cortos de Chiang y me hice con ella, y la comencé a leer poco antes de comenzar el viaje a Estocolmo, terminándola en el vuelo de ida a la capital sueca.

Al igual que lo que sucedía con su primera colección de relatos, estos tienen más una naturaleza especulativa que dramática. De hecho, las tramas que en ellos se narran son más o menos ingeniosas, pero no es lo que destaca en ello. Están al servicio de una especulación de naturaleza científica o filosófica, más que buscar generar un suspense, una emoción, una intriga o lo que sea en el lector. No voy a ponerme escribir ahora la sinopsis de los nueve relatos que se incluyen en la colección. Sí que diré que, coherentemente con mi gusto con los viajes en el tiempo, el que más disfruté, y lo disfruté mucho es el primero de ellos, El comerciante y la puerta del alquimista, localizado en el tiempo y en el espacio en una época, lugares y estilo compatibles con los cuento de Las mil y una noches. Me parece una historia sensible, con corazón, más que cualquier de las otras, y en la que se expone con brillantez la idea de que incluso si el viaje en el tiempo fuera posible, las cadenas causales no cambiarían. El determinismo intrínseco del universo, incluso si aceptamos ciento componente aleatorio en los fenómenos que en el suceden. Mucho me gustó su forma de analizar las consecuencias de la segunda ley de la termodinámica, en un cuento en el que no se menciona, porque se utiliza un símil, basado en presiones atmosféricas para explicar el destino final del universo a la muerte por aburrimiento. Es el cuento que da nombre a la colección, Exhalación. Por el contrario, su cuento más extenso, El ciclo de vida de los elementos de software, sobre las inteligencias artificiales,… me aburrió. El más melancólico, El gran silencio, con esas reflexiones de un ser vivo, una especia en extinción, que no es oída, y menos escuchada, por el ser humano que búsqueda de inteligencia más allá de sí mismo.

El comentario principal sobre esta colección ya lo he mencionado. Quien busque aventuras y emociones,… no es el escrito adecuado. Su intención fundamental es la reflexión filosófica, utilizando conocimientos científicos, conocidos o especulativos, para hacer reflexionar sobre el destino del universo, de los seres humanos, de los seres sintientes, de la inteligencia, la creencia o la voluntad. Si es eso lo que buscas, lo encontrarás, y te resultará una lectura muy satisfactoria. Si eres de los que crees que Star Wars es ciencia ficción… entonces cometerás dos errores. Uno, probablemente esta colección no es para ti, aunque seria bueno que te acercases a ella. Dos, Star Wars no es ciencia ficción, es fantasía. Pues eso.

[Cine] They cloned Tyrone (2023)

Cine

They cloned Tyrone (2023; 44/20230731)

Tras el súper fin de semana del Barbenheimer, que tan entretenidos y motivados tuvo a los aficionados al cine de todo tipo, los estrenos de la cartelera volvieron al fin de semana siguiente a la inane situación previa. Especialmente, porque pocos querrán competir en la cartelera mientras dichas películas estén de actualidad todavía. Así que nos dedicamos a otras historias, y dejamos lo de ir al cine para otra ocasión. Parece que hubo algún estreno que pudo interesar a nivel nacional… pero no llegó a Zaragoza, con un cartelera cada ver más conservadora y rácana. Pero es a lo que se va en este país… y en otros. Así que el lunes a la hora de cenar me puse a ver qué estrenos había habido en los últimos tiempos en las plataformas. Por si acaso. Hay un problema (uno más). Los críticos y comentaristas de cine no dedican tiempo ni ganas a los estrenos en plataformas, salvo de vez en cuando, con títulos muy determinados. Por lo que hay poca guía para optar. Y uno empieza a estar escamado de la escasa calidad de la mayor parte de estrenos, la mayor parte de ellos entretenimientos inanes sin mucho interés. En fin…

El caso es que en Netflix me llamó la atención una película dirigida por Juel Taylor, desconocido para mí, pero con un reparto que podría ser interesante, y algunas premisas que quizá convendría explorar. Taylor nos lleva a un gueto afroamericano en alguna ciudad de Estados Unidos, donde la pobreza es la norma, y la gente, especialmente los jóvenes se refugian en la droga, en la prostitución y demás sospechosos habituales en los entornos socialmente degradados. Tras la sorprendente «resurrección» de un capo de camellos (John Boyega) tras un tiroteo, este, junto con un chulo (Jamie Foxx) y una de las prostitutas que chulea (Teyonah Parris) iniciarán unas pesquisas que les llevarán a descubrir una sorprendente conspiración del gobierno sobre el gueto afroamericano.

Película del género conspiranoico con elementos de ciencia ficción, que no deja de ser una razonablemente imaginativa crítica al abandono en el que el sistema social, político y económico de los Estados Unidos tiene a determinados sectores de la sociedad. No en vano una de las imágenes que más nos impactó en nuestra reciente visita a San Francisco son los nutridos grupos de usuarios de drogas, sumidos en la pobreza, con graves problemas de salud física y metal, que se pueden encontrar en torno a algunas estaciones de metro del centro de la ciudad. Una realidad de la que decidí no hacer fotografías, pero indicadora de una degradación social más importante de lo que parece en una ciudad en la que hay grandes contrastes con otros agradables, aseados y caros distritos, disfrazados de progresismo social, poco eficaz y poco eficiente. La cosa es que sin ser la octava maravilla, la película está realizada de forma correcta, eficaz, entretenida, ya que no falta la aventura y el humor, y con unas interpretaciones un peldaño por encima de lo correcto.

Película que se deja ver muy bien, que es perfectamente recomendable, que en mi caso crece en el recuerdo, aunque probablemente no vaya mucho más allá y no trascienda en exceso. Pero para los abonados de la plataforma que no sepan que ir a ver en el cine o que no les apetezca, puede ser una opción perfectamente razonable. Mejor de lo que esperaba.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Primer asalto; versión china de los Tres Cuerpos

Televisión

A finales de 2017, principios de 2018, afronté la lectura de la afamada novela del escritor chino Liu Cixin, El problema de los tres cuerpos. Fue una lectura interesante. La publicación de la novela original data de 2006, pero no es hasta su traducción al inglés en 2015 cuando se hace popular; traducción que fue premiada en el ámbito de la literatura de ciencia ficción y atrajo la atención de numeroso público, algunas figuras públicas incluidas. La novela se sigue de dos secuelas que conforman una trilogía que conviene leer entera, aunque no es sencilla para quienes no tengan una base razonable de conocimiento en ciencias. Las segunda y tercera novelas de la trilogía, desde diversos puntos de vista, me parecieron mejores que la primera entrega. Y las leí casi seguidas, en el final del invierno y principio de la primavera de 2018.

Mi valoración general de la trilogía es positiva, pero no sin algunas objeciones. Creo que Liu no es un escritor brillante de novelas, de las que he leído alguna más con valoraciones entre normalitas/intrascendentes y regulares tirando a malas. Sin embargo, se defiende mucho mejor en el campo del relato corto, de los que he leído alguna recopilación que me gustó bastante. Tiene ideas muy interesantes, pero su capacidad de estructurarlas en obras largas es irregular. Por otro lado, me molesta su talante acomodaticio con la retórica de la clase gobernante autocrática de la dictadura china; no duda en justificar la ausencia de democracia y libertades en su país bajo el rancio argumento del «pueblo chino no está preparado para la democracia y no le preocupa la falta de libertad individual»… más o menos. La versión inglesa de su biografía en inglés habla más de este asunto. El caso es que es obvio que se esfuerza en estar a las buenas con el régimen de Pekín, lo cual se refleja en los destellos de patrioterismo que salpican aquí y allí sus novelas. Es la versión china del patrioterismo de las teleseries y las película estadounidenses, que en ocasiones cansa mucho

Ante el éxito de las novelas, tanto en su país de origen como en sus traducciones internacionales, comenzó el interés por la adaptación de su historia a medios audiovisuales. Consta una adaptación al cine de su primera novela, que no debió trascender las fronteras de su país de origen, donde podría ser que en estos momentos ni siquiera esté disponible. No estoy seguro de los avatares de esta producción, pero debía ser bastante mala. Hay alguna otra adaptación de obras de Liu, como un largometraje que se puede ver en Netflix, donde se refleja ese patrioterismo heroico en una aventura espacial con pretensiones de superproducción. El caso es que la trilogía de los Tres Cuerpos, conocida en inglés como Remembrance of Earth’s Past (Recuerdo del pasado de la Tierra) no es fácil de adaptar. Pensando sólo en la primera novela, hay que considerar tres escenarios. El primero, el tiempo contemporáneo en China, pero también en otros puntos del planeta Tierra. El segundo, la China de la Revolución Cultural y la estación montañosa con el radiotelescopio. El tercero, el video juego de los tres cuerpos, quizá el más complejo de representar correctamente. En las adaptaciones de las otras dos novelas, hay otras complejidades a considerar. Y por otro lado es una obra compleja en su estructura, en su argumento y en sus conceptos. Ya he dicho que es difícil disfrutar de la lectura de las novelas sin una cierta cultura científica, especialmente en física.

De repente, hace unos meses surge la noticia de que Netflix ha adquirido los derecho para adaptar esta obra, que está ya en producción, que ya se ha publicado incluso un avance, y que está previsto su estreno en enero de 2024. Y simultáneamente nos enteramos que ha principios de este año se ha estrenado en un plataforma china una versión de esa nacionalidad en forma de teleserie de la primera novela de la trilogía. Titulada Sān tǐ [三体, Tres cuerpos], que es también el título original de la novela en mandarín, consta de 30 episodios con una duración variable, pero con unos 45 a 50 minutos de duración en su mayor parte. Y curiosamente, se puede ver en otras plataformas. Y en Youtube, donde se puede ver de forma gratuita. Aunque con algún problema. Básicamente, su banda sonora musical es un refrito de músicas de distintos orígenes, más que una composición de encargo y específica para la serie, y por problemas de copyright hay algunos segmentos en los que no es posible escuchar la banda sonora original de la serie, incluidos los diálogos, y se oye una música que la sustituye. Con suerte, sí que se pueden leer los subtítulos de los diálogos. La serie está en versión original con subtítulos en inglés y en mandarín. No causa gran quebranto a la hora de seguir la historia, pero es molesto. Y el tema de la música de la serie no deja de ser una cutredad tremenda. La banda sonora en su conjunto es muy mala, tanto por la música, como por los efectos de sonido, como por los doblajes de los personajes no chinos, incluso cuando están hablando en inglés. Están muy mal hechos.

La serie es totalmente fiel al original literario y lo que pueda decir del argumento es lo que ya hablé en su momento. Pero el interés y la factura de los distintos escenarios es diverso. Me gusta mucho la historia de la joven Ye Wenjie (Wang Ziwen), un personaje muy atractivo y muy bien interpretado, que da para un desarrollo global de la historia desde su punto de vista que podría ser más interesante que el del físico que trabaja con nanomateriales, Wang Miao (Zhang Luyi), y el policía que le acompaña, Shi Qiang (Yu Hewei), y eso que este último personaje está también muy conseguido. En general, en los personajes con más protagonismo hay un buen trabajo actoral, que se queda en normalito o frío con muchos secundarios, y nefasto cuando se trata de los intérpretes de personajes occidentales. También está razonablemente llevado a la pantalla el vídeo juego de los Tres Cuerpos. Es cierto que sus efectos gráficos generados por ordenador pueden llegar a cantar mucho… pero como es un videojuego, tampoco pasa nada. Y luego está toda la parte del liderazgo chino en el mundo que se alimenta de ese patrioterismo que ya hemos comentado, que es cutre comparado con el ya bien conocido y aborrecido patrioterismo usamericano, proponiéndose a sí mismos como los (potenciales) salvadores del mundo y líderes del mismo… bueno… las memeces de las ideologías dominantes y lo que debería ser el mundo de la cultura al servicio de estas memeces.

Me lo he pasado bien con la serie, lo reconozco. Podría ser más cortita. Podría estar adaptada con menos fidelidad al original literario, pero con más adecuación sin perder las esencias. La historia de Ye Wenjie es estupenda, se le presta atención, pero se podría haber organizado de otra forma para dar un sentido dramáticos más profundo. Y desde luego, podría ser menos cutre en unas cuantas cosas, que bajan mucho la consideración hacia la serie. Mis felicitaciones por el trabajo actoral, eso sí. Y sólo queda espera a Netflix… pero conociendo determinados antecedentes, será mucho menos cutre,… pero, soy pesimista, no necesariamente mejor.

[Cine] Vesper (2022)

Cine

Vesper (2022; 40/20230711)

Con esta película belga (y lituana, y como es una coproducción, de otros países), rodada en inglés por Kristina Buozyte y Bruno Samper inicio un cambio en mis comentarios cinematográficos. En los últimos tiempos están disminuyendo las oportunidades de ver películas en versión original en Zaragoza. Una vez que te acostumbras a ellas, el doblaje, si realmente te gusta el cine, se convierte en algo que debería ser considerado como crimen contra la humanidad. Y además, de los estrenos que semanalmente se producen en España, sólo llegan algunos. Cada vez queda más claro que el oligopolio de distribuidoras y exhibidoras son cualquier cosa menos agentes culturales. Van a a lo que van. Al dinero. No fomentan nada más. Al menos en mi ciudad. Así que hemos quedado en que cada semana, si hay oportunidad, iremos a las salas de cine. Pero si no, buscaremos la forma que sea de acceder a un estreno reciente y quedar a cenar en casa de alguien del grupo y verlo en conjunto. Y empezamos con esta película de 2022, pero estrenada esta pasada semana en España, aunque no en Zaragoza. Pero hay formas de ver acceder a ella.

El tiempo lluvioso y neblinosos de los bosques de Carezza en los Dolomitas nos servirán para ilustrar el ambiente de los bosques en los que está rodada la película, más que probablemente localizados en Lituania.

La película llega con buena opinión de los críticos, aunque con una recepción más fría por parte del (reducido) público que la ha visto. Es una película del género que se llama posapocalíptico, aunque no trate del fin del mundo, pero sí de una debacle de la civilización. En esta ocasión, los problemas que sean, ambientales y de distribución de la riqueza, intentaron ser resueltos con avances en la ingeniería genética. Pero los resultados se desmadraron y las consecuencias fueron el derrumbe de la civilización. En el momento en que comienza la acción, muchos seres humanos intentan sobrevivir como buenamente pueden en medio de la miseria, mientras unos pocos viven en ciudadelas donde monopolizan recursos de supervivencia. En este cuadro, seguiremos las aventuras de Vesper (Raffiella Chapman), una inteligente joven de 13 años, y Camellia (Rosy McEwen), una mujer joven creada por ingeniería genética, para sobrevivir. Tanto a los abusos de los privilegiados de las ciudadelas como a quienes entre la miseria tratan de parasitar a sus semejantes.

Esta película se cuece a fuego lento. Más allá de una presentación con un texto escrito en pantalla que te sitúa en el universo de la película, no da muchas explicaciones a mucho de lo que ves, propio de la ciencia ficción. Deja el margen de libertad suficiente y razonable a la inteligencia del espectador, frente a esas superproducciones que dan explicaciones largas, molesta y generalmente sin sentido a cosas que son meros macguffins de la historia. Está hecha con pocos medios, y sin embargo crea sin problemas un mundo distinto, razonablemente verosímil. Y a partir de ahí confía en una realización con suficiente oficio, en la historia y en el buen quehacer de sus intérpretes para sacar adelante el largometraje. Y lo consigue. No vamos a decir que sea el colmo de la originalidad. Pero sus tesis se mantienen sin problemas, plantea sus dilemas sin pretensiones pedantes y con claridad, aunque sólo profundice lo suficiente en los temas, consigue que empatices con las heroínas de la película, y acaba siendo una aventura difícil, dura en ocasiones, pero entretenida, con un final (por los pelos) optimista.

Con mucho mérito por parte de sus intérprete, seguramente no pase a la historia del cine como una película de referencia, o una película de culto, o esas cosas que a veces se suponen de este tipo de producciones, pero es digna y visible. Allá donde tengan el privilegio de que la película sea programada en condiciones adecuadas. Si no, en este mundo, formas hay de ver estas películas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Asteroid City (2023)

Cine

Asteroid City (2023; 37/20230616)

Con mucha expectación se esperaba la nueva película de Wes Anderson, que se está convirtiendo, ¡oh, cielos, qué horror!, en un director «de culto». Sea lo que sea lo que signifique ser «de culto», porque os puedo asegurar que a estas alturas de mi vida he escuchado conversaciones absolutamente delirantes sobre este concepto. Y sobre todo da miedo porque cuando un director se considera «de culto» por lo que está haciendo «ahora»,… suele «estropearse». Además es un sentido. Para mí, en el sentido original del concepto, «el culto» surgía con el tiempo, cuando una creación que en su momento recibió un interés limitado por el público y la crítica, con el paso de los años es reconsiderada, aumenta el número de sus partidarios y empieza a ser objeto de debate, a veces apasionado, manteniéndose en el candelero, no «en el candelabro» como decía aquella «Miss», de forma continua. Anderson es un director personal, con un estilo y una estética muy definidas, que ha conquistado ya el éxito de público y de crítica por varias de sus obras. Es no es «ser de culto», eso es ser un director de éxito y respetado. Pero en fin,… es muy difícil razonar sobre determinados conceptos con los «millenials«, que por otro lado no son ni mejores ni peores que otras generaciones, y también tienen derecho a opinar.

Con la película que hoy nos ocupa, Anderson sigue a lo suyo. Adultos perdidos, adolescentes rarunos, niños listillos, más o menos impertinentes, mujeres híbridas entre lo normal y lo fatal, y una estética muy definida en sus composiciones simétricas y en sus colores, que en esta ocasión se acercan peligrosamente al pop chiclé, para mi gusto. O pop piruleta. Lo cual quizá sea apropiado, porque el pop piruleta o pop chiclé (bubblegum pop), un concepto más próximo a la música pop que a lo visual, pero creo que perfectamente aplicable, se enraíza en el optimismo y el colorido de la sociedad de los años 50, aunque apareciese más tarde. En Estados Unidos. En España, el color dominante de los años 50 del siglo XX fue el gris mediocre. En fin… la televisión también era en blanco y negro, pero no el cine…

En cualquier caso, también alterna esa colorida estética con un blanco y negro más expresionista, en formato académico, o sea, cuadradote en lugar de panorámico, porque la historia principal es una historia dentro de otra historia. Es una obra de teatro, entre cuyos creadores e intérpretes también existe un drama que ha de ser contado. Así pues, dos historias, la de los intervinientes en el drama teatral y la del drama teatral, en el que unos adolescentes superdotados se reúnen para optar a un premio de ciencias otorgado por los militares en un pueblo perdido en el desierto donde hay un cráter de impacto, y que da nombre a la película, Asteroid City, y donde se desarrolla el drama «de ciencia ficción», con los extraterrestres propios de las tradiciones del desierto de Nuevo Méjico, mezclado con los accidentes geológicos del desierto de Arizona.

A caballo entre la comedia y el drama, con un reparto muy coral en el que destacan nombres como los que tienen más presencia, Jason Schwartzman, Scarlett Johansson, Tom Hanks, los secundarios de lujo, Edward Norton, Liev Schreiber, Hope Davis, Margot Robbie, Matt Dillon, Steve Carell, Tilda Swinton, Jeff Goldblum, Adrien Brody, los protagonistas más jóvenes, Jake Ryan, Grace Edwards, o secundarios que hasta ahora pasaban desapercibidos pero que ahora vemos constantemente y que lo hacen bien, Hong Chau, gracias a los repartos inclusivos… vamos un montón de gente. Interesante de ver, o al menos de mirar, con un diseño de producción excelente, pero con un guion irregular, que parece abrir muchas vías de desarrollo para luego profundizar en pocas, o dejar insatisfechos con la forma en que lo hacen. Quien mucho abarca, poco aprieta. Tiene momentos que se acercan a la genialidad,… pero hay momento en los que decae, corriendo un cierto de riesgo de situarse en el nivel de los pestiños.

Recomendable para los aficionados al cine de Wes Anderson, puede atraer a algunos espectadores más con ganas de ver algo distinto, pero se queda muy lejos de los mejores momentos de su director. Y es que, como decía al principio, bajo esta nueva forma de conceptualizar el cine o los directores «de culto», el peligro de que estos descarrilen parecen que aumenta considerablemente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] The Martian Obelisk – Linda Nagata

Literatura

Más que libro, librito. Es un libro electrónico con un relato de la hawaiana nacida en California Linda Nagata. Relativamente popular y reconocida en su país, su obra, centrada en la ciencia ficción, con abundancia de relatos cortos y novelas cortas, no se ha abierto todavía paso a las traducciones y la publicación en nuestro país, que yo sepa, hasta que llegó el relato que comento hoy, aunque yo he leído la versión original en inglés. Había oído hablar de ella, pero no había tenido ocasión de leer nada suyo. Recientemente, en algún lugar leí sobre este relato… me lo apunté y lo leí. Porque se lee en un momento.

La acción del relato de hoy se narra desde algún lugar de la costa norteamericana del Pacífico, y ya que va de construcciones de dimensiones fenomenales, unas vistas del puente del Golden Gate no vendrán mal para ilustrar la entrada.

En un futuro indefinido, pero no excesivamente remoto, la Tierra está sucumbiendo a los distintos desastres, ambientales, económicos, bélicos, que se han venido acumulando con el tiempo, en una dinámica de deterioro general que parece irreversible. Al mismo tiempo, el intento de establecer colonias en Marte que pudieran mantener los restos de la especie humana, también parecen haber fracasado. Algunas de esas colonias se sabe que están deshabitadas, de otras sólo se sabe que se ha perdido el contacto. Mientras, una arquitecta, desde la Tierra, con nanotecnología, está construyendo para un excéntrico millonario un obelisco gigantesco en Marte que sobrevivirá a la especie humana durante un tiempo indefinido cuando esta haya desaparecido. Hasta que sucede algo en Marte que obligará a replantearse el proyecto.

Relato muy actual, bien planteado. Que sabe generar un escenario, un universo completo con economía de medios y precisión, para centrarse en la reflexión sobre la deriva de la especie humana en su sinsentido destructivo desde distintos puntos de vista, y que sabe al mismo tiempo plantear la situación de conflicto, de tensión, que da sentido al relato y…. por así decirlo, a la redención de algunos de los implicados en la desastrosa situación. Escrito con agilidad, pero sin precipitación, sorprende el tranquilo avanzar para lo mucho que se narra en tan corto relato.

Literariamente, me ha gustado mucho, y me parece muy recomendable. Filosóficamente, tiene reflexiones adecuadas, pero también tiene alguna inconsistencia. Porque difícilmente es creíble como «héroe» del relato quien por condición, el millonario capitalista habitualmente habido de más riqueza y que causa los desequilibrios, sería más bien el «villano». Y que sigue sosteniendo un sueño megalómano, digno del Ozymandias de Shelley, poema que al que hay alguna referencia en el relato. Pero si lo tomamos como una historia de redención, tiene un pase.

[Libro] The Kaiju Preservation Society – John Scalzi

Literatura

Supe de este libro en algún tuit de Twitter una semanas antes de comenzar mis vacaciones de mayo. Era a propósito de la publicación en español de esta novela de ciencia ficción de John Scalzi que, por lo que he podido comprobar, está obteniendo un notable éxito tanto en su país de origen, como en el mundo anglófono en general, y con las traducciones a otros idiomas… pues parece que también. No había leído hasta ahora nada de Scalzi. Me gusta la ciencia ficción… y tal… especialmente las aventuras espaciales… que esta no es… aunque se parece. Pero cada vez me cansan más y más las sagas.¿De verdad es necesario que todo tenga secuelas y las «trilogías» sean de cuatro, cinco o seis libros? ¿Hasta tal punto predomina el deseo de monetizar una idea por encima de la creatividad y la necesidad de contar cosas? En fin…

La base en «el Mundo Perdido»… ejem… sí la alusión a la novela de Wells es perfectamente válida, pero si lo preferís… la base en el universo alternativo está en lo que vendría a ser Canadá, por lo que hoy toca fotografías del estuario del San Lorenzo, en Tadoussac, donde confluye el Saguenay. Queríamos ver ballenas, kujira en japonés, parecido al gojira, pero estuvieron esquivas. Alguna cosa se vio… pero poco.

No he leído la novela en castellano, aprovechando su lanzamiento. A ver… hagamos cuentas,… una vez más… sobre esto del negocio editorial y lo de atraer clientes evitando la piratería y esas cosas. Precio de lanzamiento de la novela en castellano en papel… 17,95 aurelios. Ahí es na… para no llega a trescientas páginas. Si eres un hereje que te has apuntado con entusiasmo a libro electrónico… 8,64 aurelios. Un poquito menos de la mitad. Mucho mejor. Aunque te acusen de hereje por no considerar que el libro es una cosa de papel y no las ideas ordenadas con excelente uso de un idioma por parte de un autor, dando igual, salvo en libros que son arte o artesanía en sí mismos, si está escrito a mano, con máquina de escribir, con ordenador, o tallado en piedra. Y finalmente, la versión original en inglés en formato de libro electrónico… 5,99 aurelios. No me digáis que saber idiomas no sale a cuenta. Y encima, es el original, que siempre es un plus, por bueno que sea el trabajo del traductor, de los que hay como autores; excelentes, muy buenos, buenos y «todos los demás». Y muchas veces tengo la sensación que en los libros de ciencia ficción, las editoriales no disponen de mucho presupuesto y tiran de «todos los demás». Pero bueno, tal y como está el «pavorama» electoral, vete tú a saber lo que es de mí en un futuro por mi flojo españolismo.

En fin. A la tarea. Lo primero, ¿qué es un kaiju 怪獣? Sí, con caracteres chinos aunque la palabra es japonesa. Pues literalmente… una bestia extraña. Pero bueno, a efectos prácticos, y en lo que toca, el kaiju por excelencia es Godzilla. Aunque esta es la grafía que le dieron para el mundo occidental, porque supusieron que era más atractiva. En el original en japonés es Gojiraゴジラ. Un portmanteau de las palabras japonesas gorira ゴリラ (gorila) y kujira 鯨 (ballena), aunque luego el bicho no se pareciera a ninguno de los dos. Los kaiju de antes de la Segunda Guerra Mundial serían criaturas legendarias. Pero con la cosa de la bomba atómica y la guerra fría se generalizó el concepto de bestia de un tamaño descomunal, con frecuencia radioactiva o asociada con la radioactividad, y que procede de una dimensión desconocida, entrando en nuestro mundo y dimensión por culpa de las actividades bélicas nucleares de los seres humanos. Y esta es la idea básica que toma Scalzi con mucho ingenio para construir su relato.

En el año de la pandemia, el director de marketing de una start-up dedicada a la cosa del reparto de comida a domicilio se ve en la calle y sobreviviendo como repartidor de pizzas. Entonces, un cliente le propone entrar a trabajar para la Sociedad para la preservación de los kaiju. En una realidad con universos paralelos, las pruebas atómicas de los humanos generan debilidades en las interfases entre distintos universos, y los kaiju que son normales, resultado de la evolución, y radioactivos, de una Tierra alternativa, cruzan a nuestra realidad. Esta sociedad se cuida de que no causen problemas, de devolverlos a su realidad y, principalmente, de evitar que crucen los límites entre realidades. Por lo que nuestro protagonistas se apunta a una misión bien pagada, en la que tendrá que viajar al mundo alternativo de los kaiju. Pero las cosas se complicarán porque, por supuesto, hay malos malísimos malos que quieren aprovecharse de la cosa de los kaiju para sus fechorías. Que fundamentalmente consisten en hacer lo que haga falta, sin escrúpulo alguno, para ser rico.

La novela es extremadamente divertida y adictiva. Esta escrita con agilidad, con importantes dosis de buen humor, y no poca mala baba. Porque no por nada sitúa la acción el autor en el malhadado 2020. Y es que la novela combina con ingenio la aventura de ciencia ficción con una crítica feroz a lo peor del capitalismo y de la política, con especiales dedicatorias a los nefastos representantes de eso que los yanquis llaman «neoliberalismo libertario» y que no es otra cosa que el capitalismo feroz de siempre. La empecé cuando llevábamos un rato volando entre Múnich y San Francisco, y para cuando llegamos a la populosa ciudad californiana ya estaba concluida.

No es la novela a encontrar más profunda y filosófica que vais a encontrar en el mundo de la ciencia ficción. Pero su mensaje es claro y contundente, con muchas dosis de ironía y buen humor, y con aventuras muy disfrutables, al mismo que tiempo que genera un universo improbable, pero bastante coherente dentro de las reglas internas de su universo literario. Muy recomendable. Y, si existiera, yo me apuntaría a hacer unas rondas para la Sociedad para la preservación de los kaiju, que a mí me caen mucho mejor que la inmensa mayoría de de los políticos y empresarios de esta versión del planeta Tierra en la que nos toca vivir.

[Libro] Seven of infinities – Aliette de Bodard

Literatura

Hace menos de un año, en mis vacaciones de principios de otoño, leí un primer libro de Aliette de Bodard, una novela corta, una aventura espacial mezclada con trama detectivesca, que se sitúa el universo de Xuya, común a una serie de obras de la autora norteamericana de origen francovietnamita. Este universo se caracteriza por una civilización humana con una cultura de inspiración vietnamita. O en general con elementos culturales propios del Asia oriental, y su triada de sistemas de creencias y/o filosóficos más importantes, confucianismo, budismo y taoísmo, más o menos sincretizados entre sí y con las creencias o religiones tradicionales o populares de los países de lo que viene siendo llamada últimamente la esfera cultural del Asía oriental (por favor, no confundir con la Esfera de coprosperidad del Gran Asia Oriental, concepto de propaganda del régimen autoritario militarista japonés de la primera mitad del siglo XX que pretendía justificar la política expansionista e imperialista del País del Sol Naciente) La novela me entretuvo… pero sin excesivos entusiasmos.

Sigo usando mis viajes por China, en concreto la isla de Lantau en Hong Kong, para ilustrar las entradas sobre las novelas del universo de Xuya.

A pesar de que no consiguió entusiasmarme, ya comenté en su momento que el universo en el que se desarrollaba me intrigaba. y que pensaba darle una segunda oportunidad, lo que ha sucedido en este libro que comento hoy. Volvemos a movernos en el mismo universo. Volvemos a una historia detectivesca. Volvemos a una protagonista que es este particular híbrido de inteligencia humana y nave espacial que se da en este universo. Volvemos a esa sociedad más bien poco o nada democrática, con un sistema de castas basados en el concepto del confucianismo de sociedad jerárquica dominada por los eruditos, por los instruidos, por los académicos, que acceden a los puestos del funcionariado y del poder. En este entorno, una erudita modificada artificialmente con los recuerdos de una figura de relieve en la cultura y el conocimiento se encarga de formar a una discípula, hija de una heroína del imperio muerta en su desempeño del deber durante una guerra. Cuando aparece muerta otra persona, una ladrona, vinculada al pasado de la maestra. Y al mismo tiempo entra en juego una de las naves sintientes, que pretende resolver los problemas, cuando más bien los complica [me cuesta pensar como traducir mindship, mente-nave; parece que en las recientes traducciones de estas obras al castellano se ha optado por naves mentales]

Leo recientemente que la primera novela que leí del universo de Xuya estaría inspirada por Sherlock Holmes… no caí en ello cuando la leí,… y la segunda estaría inspirada por Arsène Lupin, el ladrón de guante blanco que ha renunciado a la violencia, pero nunca a la galantería y a la conquista amorosa. Tampoco me cosqué de ello hasta que no lo leí en un artículo. Pues vale. Lo que si es cierto es que entre Seven of infinities y The tea master and the detective hay un importante salto en mi grado de diversión y entretenimiento. Aprecio mucho más la novela que nos ocupa que la anterior. La primera me pareció entretenida y con posibilidades, pero en esta se desarrollan esas posibilidades, al mismo tiempo que resulta mucho más fácil empatizar con sus protagonistas. Y su trama, donde se mezcla la intriga con el romance galante, es mucho más amena, sin que sea superficial, ya que obviamente de Bodard adopta una postura feminista construyendo personajes femeninos fuertes, aunque no perfectos.

Como vemos, las novelas cortas se desarrollan en el mismo universo, sobre cuya concepción la propia escritora ha escrito en abundancia; una ucronía sobre lo que hubiera sucedido si el imperio chino no se hubiera retraído sobre sí mismo en el siglo XV y se hubiera lanzado a la exploración, llegando a los que hoy llamamos América antes que los europeos con Colón. Lo cierto es que esa forma de imaginar el universo de ficción puede ser interesante… pero no es necesaria para imaginar y disfrutar de la novela. Muy recomendable.

[Cine] 65 (2023)

Cine

65 (2023; 26/20230413)

Los responsables de esta película de dinosaurios… es una película que sigue más los tópicos del género dinosáurico que el de las aventuras espaciales… que aparenta inicialmente,… no se han enterado que las estimaciones más precisas y recientes para la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno es de 66 millones de años. O si se han enterado, les habrá parecido que el número 65 es más conveniente que el número 66 para la mercadotecnia de la película. No sé. Es el menor de los problemas de esta película, que ha necesitado dos directores (y guionistas), Scott Beck y Bryan Woods, para perpetrar un producto cinematográfico inane por completo. Y no es que yo quisiera ir a ver esta película, pero fui invitado, me pareció mal no aceptar la invitación… y todo pecado lleva consigo su penitencia, dicen.

El más famoso asteroide de la historia natural de la Tierra marca el final del periodo Cretácico y de la era Mesozoica. Pero «gracias» a Spielberg, casi todo el mundo asocia los dinosaurios al periodo Jurásico, anterior al Cretácico, cuyo nombre deriva del Jura, región geográfica repartida entre Francia y Suiza, de donde proceden las fotos de hoy. Quizá debiera haber usado las fotografías de los acantilados de creta del canal de la Mancha para ilustrar la entrada, más «cretácicas». Pero tengo pocas, y no muy buenas.

Sorprendentemente, hace 66 millones de años, 65 millones según la película, en la galaxia existía una especie que, por una casualidad de una improbabilidad extrema, con p(X) muy próxima muy próxima muy próxima a 0, donde X es la existencia de dicha especie, es virtualmente idéntica al ser humano, en una situación de evolución biológica sorprendente que ya es el primer motivo de sonrojo en lo que se refieren a la pseudociencia ficción de la película. La otra casualidad de improbabilidad extrema es que una nave espacial pilotada por un tipo (Adam Driver) que tiene una hija muy enferma, sufre un accidente al entrar en otros extremadamente improbable «campo de meteoritos» y acaba estrellándose en el planeta Tierra… 24 horas antes del impacto del asteroide que se supone desencadenó la extinción de los dinosaurios no aviares y otras muchas especies. Y mira tú por donde, de los viajeros hibernados de la nave… se salva una niña (Ariana Greenblatt)… que… bueno… ya podréis suponer.

Podréis suponerlo todo. Porque la película no es que sea previsible. Es que dada la premisa inicial, cualquiera que haya ido al cine con cierta frecuencia es capaz de escribir el argumento de la película sin verla. Y además es un pastiche que acumula todos los tópicos propios del género de dinosaurios. Incluyendo el enfrentamiento final con el T. rex, claro. No hay nada que se pueda destacar diciendo… hay algo original, se aporta algo nuevo por pequeño que sea. En algunos momentos, llega a ser hasta chusco, de tan previsible es, de cómo se fuerzan las casualidades para presentar la situación que parecía que tocaba en ese momento. Los intérpretes, dos son los que importan, hay otros dos de aparición mínima, hacen lo que pueden dada la naturaleza del problema. Pero asumiremos que es un trabajo meramente alimenticio sin más.

La película no es recomendable, ni siquiera como entretenimiento. Su única gran virtud es su duración de sólo hora y media. Casi demasiado para lo que hay que contar, pero teniendo en cuenta la moda actual de películas de acción que sobrepasan las dos horas de forma habitual, casi sistemática,… pues ya se sabe, lo bueno, si breve, dos veces bueno, y en lo que se aplica aquí, lo malo, si breve, menos malo. No paguen por verla en el cine. Si en un futuro la tienen en una plataforma de contenidos y la pueden ver sin pagar extra… pues tampoco será una ofensa tremenda. Pero, sencillamente, una película que podría no existir y no pasaría nada. La falta de imaginación y creatividad al poder.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] JUNG_E (2023)

Cine

JUNG_E (2023; 06/20230122)

Una entrada rápida para el primer estreno del año en Netflix procedente de Corea del Sur. Mi intención para este año es ser mucho más cauto con lo que ven en Netflix en cuestión de largometrajes,… porque tienen muchas pifias. Pero claro, si estamos hablando de una película dirigida por Yeon Sang-ho, responsable de la entretenida Busanhaeng (Tren a Busán), había que darle una oportunidad. Así que vamos allá con este drama de ciencia ficción procedente del país asiático.

Unos paisajes de Seúl nos servirán para ilustrar la entrada; aunque son mucho más luminosos que los oscuros y «bladerunnerianos» ambientes de la película.

En un futuro, en una guerra que no acaba entre algunas colonias espaciales díscolas y una Tierra cuasi postapocalíptica por catástrofes diversas, una empresa cibernética trabaja en un androide soldado, JUNG_E, basado en una célebre capitana, Yun Jung-yi (Kim Hyun-joo), cuyo cerebro y personalidad fueron conservados tras ser herida mortalmente en su última misión (Nota: JUNG_E, el nombre del proyecto, y Jung-yi, el nombre de la capitana, serían homófonos, por lo menos desde el punto de vista del coreaninglés). En el equipo investigador está la hija de la soldado (Kang Soo-youn), pero no consiguen avanzar. En las simulaciones, la androide tiene un gran rendimiento, pero falla siempre en la misma misión. Y además, la situación de la guerra está por cambiar, afectando al proyecto de forma radical.

A pesar de la buena referencia de su director y que su reparto, por lo que he podido comprobar, tiene solidez interpretativa, la película peca de lo que pecan muchas películas de este tipo en el país asiático. Es un pastiche. Mezcla cosas y conceptos que pueden proceder de Blade Runner, Ex-Machina, The Expanse u otras producciones similares. Pero no se centra en nada. Parece que va a haber una tensión geopolítica como en The Expanse… pero eso es un macguffin sin más trascendencia. Podría haber una reflexión sobre la humanidad de la persona artificial, pero se queda a un nivel artificial. Y de los parecidos con Blade Runner… pues como tantas películas que copian ambientes o ideas de la genial película, porque ni reflexión sobre el ser artificial ni crítica profunda real a la gran empresa. Al final, lo que hay es un melodrama mal encajado y mal desarrollado por la peculiar relación madre-hija.

Ni siquiera podemos apreciar unas interpretaciones realmente mencionables, más bien nos movemos en los mediocre, en salvar los muebles como se pueda. Y sólo se salva un diseño de producción que sí que salva los muebles, siempre desde el punto de vista de que la película habrá costado su dinero, pero no habrá gastado lo que gasta Hollywood en producciones similares. En general, lo que decía… hay que ser muy selectivos a la hora de ver largometrajes de Netflix. Pero ya no sé que criterios usar para evitar los fiascos. Porque hasta las producciones con nombres de prestigio detrás son flojas. Y todo en medio de la gran crisis de las plataformas de contenidos bajo demanda, que van a tener que tomar medidas, empezar a generar fusiones, desaparecer algunas, porque no hay mercado ni dinero para compensar todo lo que se están gastando en producciones que atraigan suscriptores. Parece que pronto se hablará de burbuja que revienta, si no se está hablando ya.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Libro] The Tea Master and the Detective – Aliette de Bodard

Literatura

Aliette de Bodard es una escritora de ascendencia francesa y vietnamita, que nació en Nueva York, que creció en París, que tiene el francés como lengua materna, pero que desarrolla su carrera literaria en el ámbito de la ciencia ficción en lengua inglesa. Y poco o nada sabía de esta escritora hasta hace un par de meses, cuando en una cuenta de Twitter sobre literatura fantástica y de ciencia ficción [nunca me ha convencido la mezcla de ambos géneros] comentaron con alegría la publicación en castellano y en un mismo volumen de un par de sus novelas cortas con premios prestigiosos. Y me pico el gusanillo e investigué. Y descubrí que se podría adquirir dicho volumen a partir de una determinada fecha del mes de octubre pasado y sin opción a formato electrónico por casi 20 euros. Mientras que la versión original en inglés de cada una de estas novelas cortas en formato electrónico cuesta menos de cuatro euros y tres euros y medio cada una.

Algún día dispondré de fotografías de ambiente vietnamita. Hasta que llegue ese día… bueno, usaré para ilustrar esta entrada algunas fotos realizadas a orillas del Lago del Oeste en la animada y agradable ciudad china de Huangzhou.

Aprendan ustedes idiomas. A la larga sale rentable. Habrá quienes me acusen de falta de apoyo y solidaridad con la industria editorial española. Especialmente con las editoriales pequeñas, independientes o monográficas. Aunque se podría hablar de la falta de apoyo y solidaridad de esta industria con los lectores y con el fomento de la lectura. De la falta de adaptación a los tiempos modernos… ¿de verdad que no hay edición en formato electrónico? Y otras consideraciones. En cualquier caso, me puse a la tarea de comprobar los motivos del entusiasmo sobre la obra de esta escritora tan internacional.

La primera de las dos novelas cortas, la otra la tengo en espera, pertenece al género aventura espacial hibridada con el género detectivesco. En un universo con una cultura derivada del Asia oriental, con grandes desigualdades en el que domina una clase pudiente de eruditos y académicos, todo muy confucionista, que viaja por el espacio o transporta sus mercancías usando unas naves espaciales sintientes. Y, a modo de extraño Holmes y Watson, una detective que se dedica a preparar y vender tés e infusiones especiales cuando no tiene casos, se alía con una de estas naves para investigar un asesinato en una nave perdida en el espacio profundo.

He de decir que me costó entrar en la historia. Algunas de las referencias culturales en las que se mueve ese ficticio universo interplanetario o interestelar, proceden de la cultura vietnamita, con la que no estoy familiarizado. Y a pesar de su corta duración, la novela se toma su tiempo en plantear en toda su profundidad el misterio que acompaña a la muerte y el asesinato y sus consecuencias. Pero indudablemente es una historia que combina la presunta «ligereza» de una whodunit con otros temas con mayor profundidad y complejidad en su desarrollo. De momento, esta escritora y este universo están pendientes de una calificación definitiva sobre mi afinidad hacia ellos, aunque la impresión general es favorable. Cuando consiga volver a engancharme a la lectura y leer la segunda de las novelas cortas, ya os contaré. Porque por lo que sé, se desarrolla en el mismo universo. Pero no tengo claro que sean los mismos protagonistas. Veremos, que dijo un ciego a otro ciego.