[Cine] Introduction (2021)

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Introduction (2021; 18/20220314)

Hola. Me llamo Carlos y soy adicto. Adicto a determinadas películas, a algunos directores, a algunos intérpretes… De vez en cuando veo una película… me impacta, me conmueve, me extraña,… lo que sea… y a partir de hoy me apunto a cualquier cosa que proceda del mismo origen. A veces para bien, otras para no tan bien. Conocí a la actriz coreana Kim Min-hee hace unos años en una película que me encantó. Y cuando algo más tarde llegó a la cartelera una de sus películas, dirigida por Hong Sang-soo, fui a verla directamente, sin pensármelo mucho, encontrándome con algo totalmente distinto, pero igualmente intrigante e interesante. Desde entonces, veo todas las colaboraciones de este director con esta actriz, y recuperé en Filmin las que rodaron con antelación. Y soy adicto a estas películas.

En una playa, en la orilla del mar, en blanco y negro, gente que pasea o conversa… elementos que aparecen con frecuencia en las películas de Hong Sang-soo.

Hace unos días llegó la última de sus películas. En ella, la actriz no es protagonista. Hace un pequeño papel secundario. Da igual. El tono de la película no varía. En este caso estamos ante un joven (Shin Seok-ho) despistado con la vida. Con una relación problemática con sus padres, y con una novia (Park Mi-so) que tiene sus ideas propias en la vida, y con la que quiere irse a vivir a algún lugar de Alemania. Pero las cosas no saldrán como pensaba.

Una película intimista, como la mayor parte de las que ha realizado el director en la última década. En tres actos, contados en sólo 65 minutos, no necesariamente conectados linealmente en el tiempo, intentaremos comprender los conflictos internos del joven actor que no acaba de encontrar su lugar en el mundo. En permanente estado de ansiedad en sus relaciones y en sus decisiones, lo que se manifiesta por su compulsiva forma de encender un cigarrillo detrás de otro.

Con un sobrio blanco y negro y una puesta en escena austera, con el estilo habitual del director de cámara estática con bruscos reencuadres por desplazamientos de la cámara o rápidos zoom hacia el personaje, vamos poco a poco entrando en la psicología del joven. Intrepretada por un elenco de intérpretes ya conocidos en la cinematografía del del director, que realizan también trabajo austeros pero buenos, bien definidos, sin alaracas, pero tremendamente eficaces.

Película probablemente no apta para consumidores de cine fast food, de digestión fácil aunque esclerose las neuronas. Exige la participación activa del espectador, ante una cinta que a mi me parece heredera, no soy el único ni original en esta opinión, de la nouvelle vague francesa. Y más concretamente de Eric Rohmer, a cuyas películas también me aficioné en su momento, con sus cuentos de las estaciones en los años 90 del siglo pasado, recuperando poco a poco en retrospectiva buena parte de su filmografía. A mi me gustan estas películas. Pero lo de recomendarlas… sólo a quien quiere abrazar riesgos, salir de su zona de confort y deshollinar sus neuronas de la pirotecnia vacua de Hollywood.

Nota: Al mismo tiempo que a Kim Min-hee, en aquel momento me aficioné también a su más joven compañera de reparto, Kim Tae-Ri, de quien he empezado a disfrutar una comedia romántica por episodios en Netflix recientemente. También me encanta, aunque lleve una carrera muy distinta.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Le sommet des dieux (2021)

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Le sommet des dieux (2021; 17/20220307)

Mucho cine de animación recientemente. Bastante de origen nipón. Pero la de hoy… puede decir así, pero no. O con una «sorpresa de guion». Es broma. La película, dirigida por Patrick Imbert, es de nacionalidad francesa, aunque con colaboración japonesa, y basada en un manga de Jiro Taniguchi con un título similar o equivalente. He leído varias historietas de Taniguchi, aquí, aquí y aquí. Y me gustaron, así que desde el estreno en Netflix de este largometraje he querido verlo, aunque he tardado más de lo que esperaba.

No tengo fotos de los Himalayas,… nos conformaremos con los Alpes para ilustrar la entrada de hoy.

La historia, ficticia, nos habla de un reportero gráfico o fotoperiodista japonés especializado en fotografía de montaña y en cubrir las expediciones alpinistas a los macizos montañosos más famosos. Y un día, de un misterioso extraño, recibe noticias en Katmandú de una vieja cámara de fotos, una Kodak Vest Pocket, que cree que pudo pertenecer a George Mallory. Este falleció en 1924 ascendiendo al Everest, y hay quien opina que murió después de hacer cumbre, lo que le daría el honor de primer humano en pisar lo más alto de la montaña. Lo cual podría estar reflejado en el rollo de la cámara. Por lo que inicia la búsqueda del extraño, que cree es un famoso alpinista japonés, ficticio, desaparecido en Nepal. Esto llevará a cambiar el enfoque de su investigación, de Mallory al alpinista nipón.

La animación es de buen nivel. Dentro de las tradiciones de la bande desinée francesa, más que del manga japonés, aunque parece compatible con la obra de Taniguchi, que no leído, pero de la que he visto ejemplos en la red de redes. Argumentalmente va de menos a más, va comenzando con parsimonia, para ir incrementando en intensidad hasta llegar al tercio final de la película, que brilla bastante en su realización. La historia conlleva bastantes reflexiones sobre el mundo del alpinismo y las motivaciones de los alpinistas Himalayistas en esta ocasión.

Me parece una película bastante recomendable, especialmente si te gusta el cine de animación, o si te gusta el mundo de la alta montaña. En general puede ser una buen opción para un fin de semana de los suscriptores de Netflix.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Bakemono no ko バケモノの子 (2015)

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Bakemono no ko バケモノの子 (2015; 16/20220303)

En Zaragoza se está emitiendo un miniciclo de cine de animación, tres películas, dedicado al director japonés de animación Hosoda Mamoru, del que he visto varias películas que han rondado entre majas y muy estupendas. Me encantó Ōkami Kodomo no Ame to Yuki おおかみこどもの雨と雪 [Los niños lobo Ame y Yuki], muy conocida por su título en inglés Wolf Children. He visto varias veces en plataformas en línea una de las más estupendas películas de animación de la última década; muy divertida, bien hecha, con personajes que llegan al espectador… fenomenal. Alguna he visto ya en salas de cine, e incluso también en algún vuelo a Asia, ya que las compañías aéreas suelen ofrecer películas de países asiáticos en estos viajes. Dado que una ya la he visto en salas, y es maja, pero no para repetir si hay otras cosas que hacer, y las hay, sí que me he apuntado a la que hoy comento, y al próximo estreno del viernes que viene, que tiene un preestreno el jueves. Lo que pasa es que compite con un ciclo de cine coreano… y creo que voy a ver el evento de la película coreana y reservaré la animación japonesa a sus sesiones normales. Ya veré.

Según la película, el callejón que conecta el mundo de los humanos con el mundo de los «bakemono» está en Shibuya. Pero yo no lo vi. Debía ser que llovía. Como hoy en Zaragoza… brrrr.

En fin, que me apetecía ver esta película, en castellano El niño y la bestia (la traducción real es el niño de la bestia, siendo para mí una traducción cuestionable lo bakemono 化け物 o バケモノ por bestia), en la que un huérfano rebelde, que pierde a su madre, estando su padre en paradero desconocido, acaba en un mundo paralelo, en la Ciudad de las Bestias, mientras huye por Shibuya en Tokio. Y allí entra como aprendiz de Kumatetsu, de aspecto de oso [kuma くま], vago y despreocupado, aspirante a suceder al gran maestre de la ciudad. Y ahí comienza el camino conjunto hacia el cambio y la madurez de ambos personajes.

Película de buen rollo, muy entretenida, muy divertida, sobre el ajuste en sociedad de personas, humanas o bakemono, que son distintas a las demás o a las convenciones sociales establecidas. Como de costumbre en mucha de la animación nipona, riqueza y cuidado en los detalles de los ambientes y los fondos, mientras que los personajes se muestran con un diseño esquemático, aunque fácilmente reconocibles y diferenciables, optando por una definición más sutil en la personalidad y comportamiento del personaje. Es algo que me gusta.

La película tiene ya su tiempo, es de 2015. Yo no recuerdo que la estrenasen en España en salas de cine de forma general. Circuló al parecer en varios festivales, y tuvo un estreno limitado en salas seleccionadas en abril de 2016, pero no pasó de ahí. Quizá no sea la mejor película de Hosoda, pero está muy bien. Yo me lo pasé estupendamente, en un pase con mucho aficionado al género, no necesariamente el público objetivo de la película que está fundamentalmente orientada a los adolescentes. Pero que la puede ver cualquier persona de cualquier edad sin desdoro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Haejeok: Dokkaebi Gitbal 해적: 도깨비 깃발 (2022)

Cine

Haejeok: Dokkaebi Gitbal 해적: 도깨비 깃발 (2022; 15/20220302)

Hemos entrado en una época complicada para ir al cine. Por cuestión de tiempo, oportunidad, y por los horarios de las películas en versión original. Empezamos a negarnos ya de forma casi absoluta al cine adulterado con doblajes. Si te acostumbras a lo auténtico, es difícil volver al sucedáneo. Como me gusta seguir viendo estrenos, y aunque prefiero las películas en salas de cine, los estrenos en plataformas en línea también me valen desde hace unos años. Y como el cine surcoreano está, hasta cierto punto de moda, el estreno de una película de aventuras en Netflix, de piratas en concreto, dirigida por Kim Jeong-hoon, me atrajo. Al fin y al cabo, una de aventuras espaciales les quedó muy bien y muy entretenida.

Como la cosa va de «tesoros reales» nos daremos una vuelta por los palacios reales de Seúl.

En un largo de acción en el que van apareciendo uno tras otro todos los tropos del género piratesco, y con clara «inspiración» en las películas de piratas de Disney, nos trasladamos a las peripecias en los mares entre la península de Corea y Japón, donde una serie de gentes de mal vivir van todos tras el tesoro que perteneció a los reyes de la antigua dinastía Goryeo o Koryo (la que origina el nombre que se da en Europa y sus derivados al país) cuando fue sustituida por la dinastía Joseon o Choson (la que origina el nombre que se da en muchas partes de Asia al país) en algún momento del siglo XIV. Los piratas «buenos» capitaneados por la capitana Hae-Rang (Han Hyo-joo) se alían con los ladrones «sinvergüenzas» liderados por el caradura Wu Mu-chi (Kang Ha-neul), en una carrera contra los malos de la película para conseguir el tesoro en una peligrosa isla perdida rodeada de tormentas, volcanes y otras calamidades. Y con pingüinos. Sí… no sé cómo narices llegaron los pingüinos a esa latitud del hemisferio norte.

Al parecer, la película es una secuela «espiritual» de otra película muy similar, pero con diferentes protagonistas y personajes, aunque con un esquema muy similar, que tuvo mucho éxito en el país asiático. Entendámonos, la película tiene demasiados defectos para darle el aprobado. Desde efectos visuales de segunda división, a situaciones que desafían por completo la suspensión temporal de la incredulidad del espectador, pasando por copiar descaradamente de otras películas del género. Pero lo cierto es que está pensada como un divertimento palomitero y no pretende engañar a nadie al respecto. Y tiene una virtud esencial que la hace visible y entretenida; el reparto lo hace muy bien, es divertido, tiene carisma y, desde mi punto de vista, salva la función.

Película que se disfruta más desde la perspectiva del placer culpable inconfesable que desde la afición cinéfila. Pero, aunque sus diseño de producción sea netamente inferior en los efectos visuales a las más afamadas películas del género que ha hecho Disney desde 2003 hasta esta parte, he de decir que me lo pasé mejor con esta «tontá» que con los histrionismos de Depp y la sosez de Knightley en la que vi en las salas de cines en aquel «lejano» año de principios de siglo, hace casi 20 años. Mucho más simpático el caradura surcoreano, y mucho más guapa y divertida la chica, convertida en capitana y no en florero, de la versión asiática.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] CODA (2021)

Cine

CODA (2021; 14/20220301)

Cuando hoy hablar por primera vez de esta película, se nos anunciaba que sería estrenada directamente en plataforma de contenidos en línea, en Apple TV+. Pero en España no ha sido así. No sé si lo será en un futuro, pero hemos visto el estreno en salas de cine. En versión original clara… la versión doblada se titula CODA: los sonidos del silencio, típica apostilla sin mucho valor orientativo que se añade cuando un título consta de un acrónimo basado en un idioma extranjero. CODA = hijos de un adulto sordo. Bueno… se les llama así cuando el hijo es oyente, puesto que conlleva algunos problemas o situaciones que hay que afrontar, especialmente si ambos progenitores, como es el caso de la película, son sordos. Nos sonaba un poco a telefilme de sobremesa… pero las buenas críticas, y algunos premios importantes a su trabajo actoral nos hicieron animarnos a verla. Es una de las diez candidatas a mejor película en los Oscar.

La película está dirigida por Sian Heder, y nos presenta a Ruby (Emilia Jones), una adolescente de diecisiete años, cuyos padres (Troy Kotsur y la oscarizada Marlee Matlin) y hermano (Daniel Durant) mayor son sordos; es la única oyente de la familia. Además de estudiar en el instituto, ayuda a su familia en las labores del barco pesquero en el que trabajan en las costas de Nueva Inglaterra. Y la chica canta. Bien. Y se apunta al coro del instituto. Y el típico profesor (Eugenio Derbez), algo excéntrico pero buena persona, la animará a seguir y hacer carrera en la música, preparándole la prueba de acceso a la prestigiosa Escuela de Música de Berklee en Boston. Lo cual generará problemas para la chica y para la familia, que también pasa su crisis en lo laboral.

Vale. No tiene la calidad de un telefilme de sobremesa. Pero es primo hermano conceptual. Un drama en el que realmente no se profundiza en exceso, con mucho buenrollismo, en el que ningún conflicto parece realmente serio una vez que has visto el conjunto. ¡Todo el mundo es tan majo! Está razonablemente bien hecha… pero realmente no destaca en casi nada. Salvo… que tiene un reparto, empezando por su la chica protagonista, un encanto, que cae muy bien. Trabajan con solvencia, tienen carisma y son un fuerte gancho para el público. ¿Se merecen tantos premios? Mmmmmmm… es opinable. Como digo, hacen un buen trabajo. Pero es posible que jueguen la baza de la corrección política para atraer votos de los jurados o de los votantes.

¿Es recomendable? Pues depende de la oferta en cartelera. Si esta está modorra y apetece cine, pues seguro que es una muy buena opción. Ahora bien, si ha de competir con otros estrenos de la temporada con más profundidad… no tanto. Si acaba recalando en la plataforma televisiva de Apple, sí que es una recomendación clara para sus abonados. No tan buena como algunos críticos la pone, pero muy agradable de ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Lost Daughter (2021)

Cine

The Lost Daughter (2021; 13/20220226)

La siempre interesante Maggie Gyllenhaal debuta como directora de largometrajes adaptando una obra de Elena Ferrante con el título algo distinto del de la película, La hija oscura, que sin embargo es el que figura en la versión doblada al castellano en España. Lo de la hija perdida es porque es el título de la edición inglesa de la novela de Ferrante. Líos de títulos que pocas veces entiendo. Elena Ferrante es un pseudónimo. Aunque hay sospechas fuertes de la identidad de la autora, probablemente mujer, por lo que nos referiremos a ella en femenino, no me consta si hay certeza o no. No he leído nada de ella. Rara es mi estancia vacacional en Italia en la que no vea en las librerías las promociones de alguna de sus novelas. Y está muy traducida a otros idiomas. La película ha estado muy presente en toda la temporada de premios cinematográficos, logrando algunos éxitos, aunque no en los más prestigiosos, donde no ha pasado de algunas candidaturas. Fundamentalmente para su directora y su protagonista principal, la siempre solvente Olivia Colman.

Si no estoy equivocado, con frecuencia Elena Ferrante sitúa la acción de sus novelas o el origen de sus protagonistas en el sur de Italia, o al menos en Nápoles y proximidades. Así que algunas fotos de mi último viaje a la costa de Amalfi y el golfo de Nápoles vendrán muy bien para la ocasión.

Colman interpreta a Leda, una profesora de lenguas que se toma unas vacaciones por sí sola en Grecia. Permanece algo alejada de su familia; sus hijas veinteañeras han vivido con su padre. Un día, al lugar de vacaciones llega una bulliciosa familia, con una joven madre, Nina (Dakota Johnson), al frente de la que es prevenida por ser gente «poco recomendable». Pero surge un incidente, la niña pequeña de Nina se pierde. Leda la encuentra y la devuelve a Nina; pero se queda secretamente con una muñeca de la niña, incluso ante el berrinche continuo de la pequeña. Todo el incidente trae al recuerdo los recuerdos de cuando sus hijas tenían la edad de esta niña, y ella, interpretada en su juventud por la también muy estimable Jessie Buckley, mantuvo una aventura extramatrimonial que marcó el resto de su vida.

Historia escrita y dirigida por mujeres, protagonizada por mujeres, de carácter intimista e introspectivo, sobre las obligaciones de la maternidad y sobre como esta, en la sociedad actual puede interferir con las ambiciones profesionales de una mujer, y también cuando los estereotipos establecidos y las costumbres morales obligan a las mujeres y las castigan socialmente cuando se desvían del «buen camino». Pero también sobre el remordimiento que decisiones aparentemente valientes pueden dejar en la mujer que decide ser autónoma, independiente. El planteamiento y el tema es muy interesante… pero no acabó de engancharnos, y la puesta en escena estuvo a punto de sacarnos de la película en varias ocasiones. Incluso el macguffin del filme, la maldita muñeca, nos pareció un poco débil a la hora de desencadenar los conflictos que se plantean en la misma.

La película se salva y se sostiene por las bondades interpretativas de las mujeres de su reparto. Los hombres, por prestigiosos que sean los nombres de los actores, como Ed Harris, tienen un papel absolutamente accesorio y circunstancial en la trama. Sin ellas, no sé si para mí la película hubiera llegado al aprobado. Se deja ver… pero exige atención y, como ya he sugerido, la propia película no siempre colabora a la hora de mantenerla. No sé si recomendarla o no. Quizá sea buena opción para la reflexión en vísperas del 8 de marzo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Death on the Nile (2022)

Cine

Death on the Nile (2022; 12/20220224)

Como avisaba en mi última entrada cinematográfica, se nos han acumulado en siete días dos películas firmadas por Kenneth Brannagh. Y ya avisaba que, en mi opinión, hay cierta irregularidad en su carrera. Las da de cal y de arena. Hace poco más de cuatro años estrenaba una ambiciosa adaptación de la novela más famosa de Agatha Christie. Una escritora que leí con frecuencia durante una fase de mi vida, entre la adolescencia y primeros años de juventud, pero que abandoné pronto. Novelas formulaicas, con alguna excepción, que pronto me aburrieron por falta de incentivo intelectual. En cualquier caso, la segunda novela que leí de la escritora británica fue Poirot en Egipto, título con el que se publicaba hace cuarenta años la novela Death on the Nile en España. Supongo que para dejar claro a los fans de la escritora que se trataba de una novela del famoso detective belga Hercule Poirot.

Una visita recientes al templo de Debod en Madrid, trasladado de su lugar original por la construcción de la presa de Asuán, que también supuso el traslado del templo de Abu Simbel, la joya de los templos nubios, y que es visitado por los protagonistas de la película.

Mi primera novela de Christie fue El tren de las 4:50 (4.50 from Paddington), una novela que todavía aprecio en el recuerdo. Que no era de Poirot, era de Miss Marple, aunque la protagonista efectiva fuera otro personajes. Yo debía tener 14 o 15 años. Y un par de años más tarde, debido a que buena parte de mis compañeros de clase vieron la primera adaptación de la novela que nos ocupa hoy, yo no la vi hasta años más tarde en televisión, me agencié esta aventura detectivesca y la leí. Me entretuvo mucho, aunque hoy, en el recuerdo, no se sostiene también como el asesinato ferroviario que he mencionado. En cualquier caso, el drama celotípico de la alta sociedad sobre las aguas del Nilo entre el arribista Simon Doyle (Armie Hammer), la rica heredera Linnet Ridgeway (Gal Gadot) y la despechada y vibrante Jacqueline de Bellefort (Emma Mackey) tenía mimbres para hacer una historia mucho más interesante que la que escribió Christie o se ha adaptado en los cines. Bueno, claro… también está Poirot (Kenneth Brannagh). Es una pena que el encorsetamiento en la fórmula detectivesca de la autora inglesa le cortara las alas a la historia. Que además es muy glamurosa.

Al igual que en su película de 2017, Brannagh nos plantea una película espectacular, de amplios paisajes, colores impactantes, muy de postal o de foto llamativa en un instagram de viajes. Hay que considerar que vimos la película en un evento especial, con proyección de película cinematográfica de 70 mm, la alta resolución del cine tradicional, en versión original. El problema es que la espectacularidad visual viene cojeando de dos patas. Por un lado, en el aspecto técnico, los abundantes cromas con fondo generados por ordenador cantan mucho, y en algún momento dan la sensación de que estamos ante una película de animación con personajes reales. No muy aceptable en los tiempos que corren. Por otro lado, la adaptación de la historia es apresurada, nada sutil y a ratos un pelín confusa. Supongo que para no alargar en exceso la producción. Menos mal que yo sabía perfectamente lo que sucedía.

Y lo que sucedía es muy similar a lo que cuenta Christie en su novela, a la que es bastante fiel. Pero hay cambios. Se introducen una serie de cuestiones sobre la biografía de Poirot como combatiente belga en la Primera guerra mundial, que no me consta existan en los libros originales. De hecho, yo pensaba que en aquel momento era policía en Bélgica y se refugió durante la invasión alemana en Inglaterra donde permaneció. Y que desde mi punto de vista no aporta nada, salvo para humanizar al arrogante detective, incluso planteando un interés romántico con una de las viajeras del Karnac. Y el resto de los cambios se producen para introducir una improbable variedad racial y sexual para la época en que se sitúan los hechos, pero que parece obligatoria hoy en día si no se quiere ser acusado por los fanáticos de lo «políticamente correcto». De todas formas,… se han olvidado incluir algún personaje de el Asia más oriental, o sea que estos grupos étnicos pueden plantear quejas ante la película. También falta representación de los aborígenes australianos, maoríes, polinesios y melanesios, y de toda América latina. Esquimales tampoco hoy. Y algunos otros. Y en cuanto a la diversidad de género… falta algún personaje claramente transexual, gays masculinos, bisexuales, pansexuales y asexuales. Creo. Todo esto lo digo con el máximo respeto a la diversidad humana, pero con poco respeto a la «diversidad» de escaparate y forzada. Háganse historias sinceras y auténticas de todos los grupos y variantes humanas. Invéntense por favor nuevas historias con protagonismo genuino de la humanidad diversa, y dejémonos de intentar forzar al absurdo lo que ya se inventó en el pasado. A veces funciona, véase cierta adaptación de famosa escritora, pero muchas veces no.

Con un reparto funcional, pero con fuerte regresión a la mediocridad, los buenos intérpretes quedan limitados por el estereotipado desarrollo de sus personajes, mientras que los intérpretes menos brillantes salvan los muebles al verse ante personajes menos exigentes, la película no es ninguna catástrofe, y se deja ver, aunque a mí me deje profundamente insatisfecho. Entre tanta corrección política, es irónico que el protagonista masculino estuviera implicado en un escándalo, cuyo veracidad desconozco, por conducta sexual impropia. Al parecer, este hecho pudo retrasar la llegada de la cinta a los cines o afectar la promoción de la misma, que se habría enfriado por parte de las protagonistas femeninas. No lo sé a ciencia cierta. En cualquier caso… supongo que los fans de Christie la verán con ganas,… pero yo… creo que si Brannagh sigue insistiendo en crear un «universo Poirot»… que no cuenta más conmigo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Belfast (2021)

Cine

Belfast (2021; 11/20220117)

En el plazo de unos días vamos a ver dos estrenos de Kenneth Brannagh. El director británico, norirlandés por más señas como veremos a propósito de la película de hoy, ha realizado cosas muy muy interesantes a lo largo de su carrera. También como intérprete. Y sin embargo, también da la sensación de que hay cierta irregularidad en su carrera. En cualquier caso, la película de hoy llega con halo de ambiciones en la temporada de premios, y con probabilidad de premio gordo. No sé si mucha o poca, pero la posibilidad existe.

Confío en visitar Irlanda del Norte en algún momento. De momento, tengo que conformarme con fotos de la República de Irlanda. Las que traigo hoy, en blanco y negro para acompañar el tono de la película, de la península de Connemara.

Brannagh nos traslada a su ciudad natal Belfast, con un alter ego de nueve años, Buddy (Jude Hill), que de repente despierta a la dura realidad sociopolítica de Irlanda del Norte cuando un grupo de matones unionistas irrumpe en su pacífica calle donde conviven familias protestantes y católicas para atacar a estas últimas. A través de los ojos del niño y sus correrías por el barrio iremos conociendo las entretelas de esa ciudad en conflicto y dividida, pero no sólo entre protestantes y católicos, sino también entre quienes quiere paz y quienes buscan bronca, representada por el enfrentamiento entre su padre (Jamie Dornan) y un matón unionista (Colin Morgan), a pesar de ser ambos protestantes. Y con la poderosa presencia de la madre (poderosa presencia también la de Caitriona Balfe), y la no menos poderosa e importante presencia de los abuelos del niño (prestigio a raudales con Judi Dench y Ciarán Hinds).

Brannagh abandona sus macroproducciones complejas y rueda con sencillez, en un delicado blanco y negro salpicado de alguna nota de color, un breve pasaje vital, varios meses en la vida de una familia que debe tomar la difícil decisión de si ha de quedarse en precario en la ciudad que ama y con la familia y los amigos que quieren, o deben emigrar, como tantos irlandeses en la historia, para abrir un futuro a sus hijos. Un tremendo retrato social de unos tiempos y unos conflictos, en la que el realismo de la historia no está reñido con no pocas dosis de poesía. Y poco más de hora y media de duración. Las pequeñas grandes historias no necesitan más para estar bien contadas.

Poderosas interpretaciones de un reparto mucho más coral de lo que parece, donde sólo la presencia del pequeño Jude Hill es constante, y que nos limita la historia, que podría tener otras interpretaciones u otras visiones. La misma historia, con distinto resultado, podría haber sido contada y resultar tremendamente interesante desde el punto de vista de la madre, esa madre guapa y garbosa, tanto en sus aciertos como en sus errores. O de la abuela. O del abuelo. O de un vecino. O de la prima mema. Todos ellos podrían generar su versión de esta pequeña historia y sería igualmente interesante, pero distinta. Hay muchas películas posibles en esta película concreta. Todo el reparto es irlandés, o con raíces irlandesas (Dench es inglesa de madre irlandesa), y nos acuna con su musical acento, que los irlandeses llevan la música hasta en el hablar.

¿Es recomendable? Es prácticamente imprescindible. Un canto al entendimiento, un homenaje a las familias modestas, a lo que emigran, a los pacíficos, a los sencillos de corazón, que también meten la pata en ocasiones. Una denuncia del conflicto por el conflicto, de los integrismos ideológicos dogmáticos, políticos o religiosos. Una visión necesaria de un norirlandés protestante que se aleja de todos los tópicos, al mismo tiempo que hace avanzar la historia bajo el impulso de la potente música y firmes letras de las canciones de Van Morrison, otro norirlandés de pro. No os la perdáis. Ah… y la sorpresa final sobre la niña de clase que trae loco a Buddy,… la guinda final en el mensaje de Brannagh con esta película.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Moreolsenseu 모럴센스 (2022)

Cine

Moreolsenseu 모럴센스 (2022; 10/20220114)

Confieso que en las dos últimas semanas hemos sufrido un cierto desconcierto con nuestra actividad cinematográfica. No hemos encontrado tiempo para acercarnos a las salas de cine, a pesar de que hay unas cuantas películas que nos gustaría ver, y al mismo tiempo tampoco sentimos entusiasmos especiales por casi nada. Y en los dos próximos meses nos atraen más los eventos especiales de reestrenos de películas de hace un tiempo que los posibles estrenos. En fin… Para paliar un poco la cosa, tiro de plataformas en línea. Y como el cine asiático, y en concreto el surcoreano, están en alza, me lío hace unos días a ver una comedia romántica de este último país en Netflix, dirigida por Park Hyeonjin. Por aclararnos, es una directora, no un director. Y no tiene mucho recorrido. La traducción del título sería sentido moral, pero en castellano recibe el título de Amarrados al amor y en inglés el de Love and leashes (amor y correas).

Escenas nocturnas en Seúl para ilustrar la entrada de hoy.

Estrenada claramente con intención de estar disponible para el día de San Valentín, la historia nos habla de la relación entre dos compañeros de trabajo. Ella, Jung Jiwoo (Seohyun), seria, eficiente, crítica con el ambiente sexista del lugar de trabajo. El, Jung Jihoo (Lee Joonyoung), popular, cordial, superior en el escalafón, atractivo para las mujeres. Pero por la similitud de nombres, ella recoge un día un paquete que llega para él. Lo abre… y encuentra que al tipo le va el rollo BDSM. Lo cual… le da igual. Pero a partir de ahí, se planteará la posibilidad de una relación muy especial, con ella como figura dominante y el como figura sumisa. Pero todo consensuado.

La película parte de una premisa que a nosotros se queda corta. La sociedad surcoreana es muy conservadora, y los previos a la película indicaban que allí había cierta expectación por este tipo de temas, poco adecuados para sus ídolos del espectáculo, que suelen presentar una imagen de moralidad intachable. Pero lo cierto es que su contenido es muy poco transgresor, y hace décadas que está superada este tipo de cuestiones en el cine en nuestro medio. Parece ser que ambos protagonistas proceden de grupos musicales de K-pop; a ella la vi en una serie, también de Netflix,… pero es de las flojitas. Es una chica mona, pero no es una actriz que destaque en lo que le he visto. Pero es este tipo de perfil lo que aparece en la serie.

De todos modos, la película no acaba de despegar, pero no es culpa de los intérpretes. Creo que tiene un guion flojo y un ritmo irregular. Está correctamente filmada, pero le falta garra. En parte por las diferencias culturales entre su público oriental y el público occidental. Pero también porque no acaba de desarrollar plenamente su premisa de partida, quedándose en una comedia romántica de corte relativamente tradicional en su desarrollo, que hace que no destaque por nada. No especialmente recomendable, sin ser ninguna catástrofe. Entre el telefilme y la película convencional de salas de cine, de las que se estrenan en verano.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***

[Cine] Kamiarizuki no kodomo 神在月のこども (2021)

Cine

Kamiarizuki no kodomo 神在月のこども (2021; 09/20220108)

Comprendí a mediados de semana que iba a ser difícil escaparse a las salas de cine en cualquiera de los últimos siete días. Así que decidí dar una oportunidad a un largometraje de animación japonés, muy reciente estreno en Netflix, firmado por Takana Shirai. Es su primer trabajo como directora, pero ha participado en el departamento de animación de películas con prestigio como esta y esta.

La película nos habla de Kanna, una niña en su último curso de la escuela primaria, que perdió a su madre un año antes, y que de repente se entera de que su madre pertenecía a una especie de seres preternaturales que trabajaban con y para los dioses. Y que cuando llega el mes de octubre de suplir a su madre en sus tareas, llevándoles presentes a la reunión que hacen todos los años en ese mes en el santuario de Izumo, desde un santuario en Tokio, cerca de donde vive. Y lo hará acompañada de dos curiosos seres, un conejo que habla… y un demonio… bueno.

Película que dan una vuelta más, no se cansa de ello en Asia, al viaje al oeste, epopeya de inspiración budista muy popular en aquella región del mundo. Para los japoneses, Tokio es el este, y las regiones donde para Izumo es el oeste. En el original chino, es un monje quien viaja acompañado de un mono, un cerdo y un duende… Y aquí… pues lo dicho. Y la niña es la enésima versión de la niña en duelo por algo o alguien que ha perdido, y que emprende una aventura para superar ese duelo y seguir adelante más madura. Lo que pasa es que una vez que has conocido a Chihiro… todas las demás parecen de segunda división.

Película familiar digna, a la que no puedes encontrar graves defectos, pero tampoco excesivas virtudes. Se puede ver bien, especialmente acompañando a los más pequeños de la casa, y ya es mejor que la mayor parte de las tonterías de animación occidental que se estrenan a bombo y platillo. Pero sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Nightmare Alley (2021)

Cine

Nightmare Alley (2021; 08/20220103)

A priori… ver una nueva versión de una película de 1947 protagonizada por Tyrone Power… no es algo que necesariamente me haga ir al cine. No es mi actor preferido precisamente, incluso si aparece en alguna película que me gusta mucho. Y además me cansé mucho en su momento de un casposo chascarrillo frecuente en cierto individuo, cuando en la televisión única en blanco y negro programaban alguna película de aventuras del galán, sobre si murió de «una angina de pecho» o por «un pecho de la Gina (Lollobrigida)» durante el rodaje de un peplum en España. «Humor» del franquismo, con artículo determinado delante de nombre propio incluido. Pero cuando la empezamos a considerar como una nueva adaptación de una novela de William Lindsay Gresham dirigida por Guillermo del Toro, y que en el reparto aparecen nombres como Bradley Cooper (divertidísimo en su papel en la película de la semana pasada), Cate Blanchett y Rooney Mara (reunidas de nuevo después de aquella maravilla injustamente tratada en la temporada de premios), Toni Collette, Willem Dafoe… entre otros nombres prestigiosos… pues empezamos a pensar que esta película, después de todo había que verla.

No sabía muy bien cómo ilustrar esta entrada. Ni tenía mucho tiempo para explorar mi fototeca. Así que he optado por algunas escenas neoyorquinas, ciudad que ha sido escenario de obras del género negro diversas,… aunque no en esta ocasión. Pero bueno, la acción transcurre en Buffalo, que está en el mismo estado.

Nos habla de la historia de un hombre que huye de lo que parece la escena de un homicidio, y se reúne con una troupe de feriantes ambulantes, donde se lía de con la «clarividente» (Collette), se enamora de «la mujer eléctrica» (Mara), aprende los trucos del «mentalismo» de un viejo «mentalista» (estupendo David Strathairn, como de costumbre), se horroriza del destino del geek de la feria a manos de un desalmado (Dafoe), y acaba huyendo con su enamorada para triunfar como artista del mentalismo. Hasta que conoce a una arrebatadora psiquiatra (Blanchett), prototipo de femme fatale, que descubrirá sus secretos y explotará su ambición para llevar a término sus propios planes de venganza.

Un fatalismo propio de la novela y el cine negros clásicos impregna el largometraje, dirigido en sus aspectos más técnicos y visuales con maestría por del Toro. Poco hay que objetar a este punto. Sin embargo, aunque la película empieza con interés, preguntándonos qué es lo que hay detrás de ese individuo callado, introvertido y curioso que se refugia en el particular universo de los feriantes, pronto evoluciona a una serie de situaciones que van por otros derroteros, y lo hace de una forma un tanto morosa y un tanto estereotipada. En algún momento, tras el primer tercio de la película empecé a perder interés, para seguir rutinariamente un argumento y llegar a un desenlace que encontré, ambos, muy predecibles. Más propio de un cine negro de serie B, que de un cineasta como Guillermo del Toro al que se le suponen mayores ambiciones.

El reparto cumple sobradamente con sus obligaciones, porque hay oficio interpretativo para dar y vender en esta película. Pero hay mucho nombre ilustre en papeles que tienen poco lustre, que son meramente instrumentales en el devenir del protagonista. La misma Rooney Mara tiene un papel con poco desarrollo, bastante plano, que le impide lucirse, siendo Blanchett la reina de la fiesta en un papel que le viene como anillo al dedo, pero que tampoco tiene todo el desarrollo y profundidad que podría haber tenido. Son intérpretes buenos, pero no levantan en esta ocasión el nivel del largometraje.

Entendámonos, no es una película mala, y se puede ver, e incluso disfrutar, sin problema. Siempre que ajustes tus expectativas. Que en nuestro caso eran demasiado elevadas, dados los mimbres con los que se tejió esta cesta. Una pena que el resultado final no tuviera la brillantez y profundidad que esperábamos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Licorice Pizza (2021)

Cine

Licorice Pizza (2021; 07/20220127)

Siempre he tenido unas sensaciones ambivalentes con el cine de Paul Thomas Anderson. Considero que es un excelente director de cine, con una visión muy personal, muy expresiva… pero las cosas que cuenta, la mayor parte de las veces… no me interesan. Y mira que no ha hecho muchas cosas. En el ámbito del largometraje, digo. Y creo que las he visto, de una forma u otra, todas. Pero en alguna de sus películas, tan alabadas por la crítica y por el público más cinéfilo… pues me he aburrido. Así que cuando empecé a oír hablar de esta película me quedé frío. A la expectativa. Cierto es que pronto empezaron a lloverle las alabanzas. Y premios. Pero claro, ya he dicho que sus anteriores películas… No obstante parece que era «obligatorio» ir a verla.

Si no hubiese llegado la pandemia, es probable que a estas alturas ya tuviese fotos de California para ilustrar esta entrada. Pero no ha podido ser. Así que como Nueva York también está en la película, Central Park de la Gran Manzana tendrá que valer.

La ocasión surgió un par de semanas antes de su estreno, cuando anunciaron una sesión especial, con proyección de la película sobre película de 70 mm, a lo grande. En una de las pantallas de proyección más grandes de Zaragoza; la sala 4 de los Palafox. O sea, el Palafox de toda la vida, de cuando era niño, cuando no había multicines, y el paseo de la Independencia estaba salpicado de salas de cines o teatros que sólo hacían teatro en contadas ocasiones, la mayor parte de las ocasiones proyectaban películas de cine. Por supuesto, está rodada sobre película tradicional, no sobre digital… pero no está rodada sobre película de 65 mm, sino sobre películas Kodak Vision3, de distintas sensibilidades a la luz y al color, de 35 mm. Supongo que el copiar el fotograma de 35 mm sobre el de 70 mm para la proyección, sirve para aumentar también el tamaño del grano, que hace que la película tenga el aspecto de una película de principios de los años 70, época en la que se localiza la acción. Dentro de unas semanas volvemos a otro evento similar, con una película de la que temo me arrepentiré, que sí que está rodada con 65 mm (Sí, el formato «medio» del cine es película de 65 mm para rodar, y 70 mm para proyectar. El formato «pequeño» es de 35 mm para ambas acciones. Uso nomenclatura propia de la fotografía para denominar los formatos. Habría también formatos «subminiatura» de 16 mm, como en esta excelente película, o de 8 mm, de uso por aficionados, estudiantes y principiantes).

Transcurre en la película en los años 70, a principios, en torno a 1973, la crisis del petróleo de ese año que influye en el argumento de la película nos sitúa, en uno de los valles que conforman el área metropolitana de Los Ángeles, donde el día de la foto escolar un alumno de instituto de 15 años, Gary (Alana Haim), se enamora a primera vista y empieza a tirarle los tejos a Alana(Cooper Hoffman), una de las asistentes del fotógrafo, de 23 años. Y ahí empieza una peculiar historia de amor, improbable e incluso imposible si tenemos en cuenta las edades de los protagonistas. Él es además actor infantil, y los reencuentros frecuentes comienza cuando Alana es contratada como carabina para cuidar de los actores y actrices infantiles que van a participar en un programa de televisión en Nueva York. Y así, en una serie de episodios encadenados, más que en una historia única y lineal, van produciéndose los reencuentros de los protagonistas, con altibajos en la naturaleza de su relación.

La película, como decía, está rodada para que mantenga un aspecto en la luz y la estructura de la imagen similar a las películas de aquella época. Anderson es codirector de fotografía junto con Michael Bauman, en una trabajo realmente meritorio, muy notable. Es el primer trabajo en un largometraje como director de fotografía de Bauman, aunque ha trabajado en numerosas producciones dentro del equipo de iluminación como jefe de iluminación o electricistas. El tono es luminoso, muy angelino, muy californiano, y acompaña perfectamente una historia formada por una serie de historias pequeñas que mantienen un tono de comedia, realmente muy divertido. Yo me reí varias veces. El conjunto está perfectamente enlazado y se siente como una unidad a pesar de la naturaleza episódica del argumento. Hay una progresión en la relación.

Pero es que además la película está salpicada con la presencia de conocidos actores y actrices, mucho más famosos que los protagonistas, que interpretan a personajes reales, aunque con los nombres algo cambiados, pero muy reconocibles. Así Christine Ebersole es Lucy Doolittle, alter ego de Lucille Ball; Sean Penn interpreta a Jack Holden, protagonista de «Los puentes de Toko-san», alter ego de William Holden que protagonizó Los puentes de Toko-ri (The bridges at Toko-ri); Tom Waits, interpreta a Rex Blau, un director de cine basado en Mark Robson… que rodó entre muchos títulos conocidos lo mencionados «puentes»; Bradley Cooper es Jon Peters, sin el nombre cambiado, peluquero, o estilista capilar si lo preferís, y productor que mantuvo una cierta relación con Barbra Streissand. Por poner unos ejemplos. El reparto es muy coral, aunque dominado por los dos personajes protagonistas, y podemos decir que el trabajo del conjunto está a un alto nivel. De los dos protagonistas, me quedo con el trabajo de Alana Haim, que también se lo curra en el mundo de la música. Toda su familia sale en mayor o medida en la película. Anderson ha dirigido vídeos musicales para el grupo que forma con sus hermanas mayores. Su trabajo es más consistente… pero también es más madura en edad que su compañero de reparto, que también lo hace muy bien. Pero si se confirma que es una contendiente para los Oscars, lo tendrá merecido.

Resumiendo, estamos ante una película con la que lo pasamos muy bien. Una comedia romántica que rompe con todos los esquemas habituales del género, que da un repaso a una época ya en la historia y a su cultura popular, y que escondidos entre lo cómico y lo romántico, no deja de hablarnos de otros valores importantes, relacionados con la tolerancia, la amistad o la familia. Por poco convencionales que puedan ser en un momento dado. Muy recomendable. De lo mejor del último año.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****