[Cine] Adiós a la reina (2012)

Cine

Adiós a la reina (Les adieux à la reine, 2012), 5 de mayo de 2012.

Sin duda alguna María Antonieta (ver disquisición idiomática más adelante) es la reina francesa favorita de la literatura y el cine francés e internacional. Nada como un destino trágico para pasar a la posteridad. Morir joven, guapa y en dramáticas circunstancias es mucho más «chic» que convertirse en una anciana y morir de cualquier achaque mundano en su propia cama. Esto último esta muy bien para los burgueses y los plebeyos; pero para una reina… Supongo que por eso hoy en día las reinas son tan aburridas. Están aburguesadas. Y en los últimos años ha habido cierta actividad cinematográfica en torno a la reina guillotinada. En 2001, fue encarnada por Joely Richardson en la poco afortunada The Affair of the Necklace (El misterio del collar). En 2006, fue la protagonista, encarnada en Kirsten Dunst, de la postmoderna y pretenciosa película de su mismo nombre Marie Antoinette (María Antonieta), dirigida por Sofia Coppola, tremendo pinchazo de una directora que prometía, y que ya no ha vuelto a dar en el clavo. Hasta el moño sales de los zapatos de la reina y sus damas. Y ahora son los propios franceses, con el director Benoît Jacquot a la cabeza, que nos traen una nueva visión de su reina favorita, encarnada por la germánica Diane Kruger, a la que no dudaron en decapitar. Hay más representaciones de esta reina en los últimos años, pero me he limitado a mostrar las más representativas, en películas que yo mismo he visto.

Jardines y estanques

Los estanques de Versalles no aparecen tan pulcros y aseados en el filme como se mantienen en la actualidad para las visitas turísticas.

La película es una adaptación de una obra literaria, y pese a lo que se suele leer por ahí, no nos habla de los últimos días de la reina, sino de los tres o cuatro turbulentos días que siguieron a la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789. María Antonieta aún tardaría más de cuatro años en perder la cabeza tras el amañado juicio que la condenó. Los acontecimientos que pudieron suceder en estos días los vivimos a través de los ojos de Sidonie Laborde (Léa Seydoux), personaje ficticio, joven lectora de la reina a la que profesa una devoción absoluta. A través de los ojos de esta joven, nos introduciremos en el ambiente de Versalles, conoceremos lo que pudieron pensar, hacer o sentir los cortesanos, aislados del mundo, ya que todo se cocía en París, de la que les separaban unos veinte kilómetros, varias horas de desplazamiento. En aquellos momentos no llegaba hasta los alrededores de palacio la línea C del RER. Entre los cortesanos, destaca la figura de la duquesa de Polignac (Virginie Ledoyen), favorita de la reina. Entre las tres mujeres se constituirá un triángulo que terminará con la huída de la Polignac por consejo de la reina en compañía de la joven lectora.

Gran Trianón

Los «Trianones» eran parte de los dominios de la reina María Antonieta; aunque preferentemente el pequeño Trianón, y no el grande que aparece en la foto.

Lo primero que nos llama la atención de la película es que dedica unas primeras escenas, mientras acompañamos a la guapa Seydoux en su vida cotidiana un 14 de julio, cuando nada se sabe en palacio de los alborotos en París, a retratar el ambiente de Versalles. Pero no un ambiente idílico, de lugar magnífico e ideal, como se nos presenta habitualmente. Recorremos los apartamentos y los pasillos de servicio. Estamos en verano. Hace calor. Los mosquitos pican. Hay ratas. Las aguas de los estanques están turbias y emiten olores. No me cabe la duda de que esta descripción, en la que más adelante no se insistirá, busca establecer dos cosas. Una, el auténtico ambiente del lugar; dos, una metáfora de la corte y el gobierno de Luis XVI (Xavier Beauvois). Frente a la representación de Coppola de una reina eternamente adolescente que no parece cambiar desde los 15 años en que llega a Versalles hasta los 33 que tenía en julio de 1789, aquí nos encontramos a una reina insegura, claramente en sus treinta y tantos, y muy dependiente de quienes le rodean. Una inseguridad y una dependencia que se refleja también en el conjunto de los habitantes de palacio. Sólo la desvergüenza de algunos sirvientes, o la serenidad de algún funcionario público como Moreau (Michel Robin) el bibliotecario de la reina.

Uno de los aspectos más destacados de la película es que poco a poco se centra en las relaciones y sentimientos entre las tres mujeres. Distintas escenas y situaciones dan a entender que entre las tres mujeres surge una atracción que va más allá de la amistad entre las aristócratas, o de la devoción de la sirviente. Que existe una atracción física, lésbica, que no puede ser expresada de forma explícita; pero el argumento y la dirección de la película no dejan lugar a dudas, existe.

Galería de los espejos

No hay película de ambiente versallesco que no nos muestre varias veces la célebre Galería de los Espejos.

Mas allá de la cuidada ambientación, más realista que en otras producciones como ya he comentado, la base del filme es la interpretación de las tres mujeres. Especialmente de Léa Seydoux, protagonista principal de la película, ya que son sus ojos los que nos sirven de mirada para que veamos lo que sucede, y nada conocemos de lo que pasa donde no está la joven. La que es calificada de «nueva musa» del cine francés y europeo hacen un excelente y convincente trabajo. Pero también de una Diane Kruger, que encarnando a la reina austriaca, realiza el que probablemente es el mejor trabajo que le he visto. Y de paso, componiendo una Maria Antonieta bastante más convincente que la de Kirsten Dunst en el filme de Sofia Coppola. La tercera en discordia, la guapa Virginie Ledoyen, por quien no parecen pasar los años, tiene un minutaje más reducido, aunque está igualmente convincente. El resto de secundarios, cumplen con buen nivel.

¿Qué podemos concluir de esta película? Mi primera sensación fue contradictoria. No acababa de estar satisfecho de lo que había visto. Pareciera que la película no se acaba de definir entre su vertiente documental de los hechos históricos de aquellos días, y el drama más novelesco que progresivamente se desarrolla entre el trío de mujeres protagonistas. Sin embargo, el regusto que me ha dejado ha sido bueno. No he dejado de pensar en ella, eventualmente. Incluso me indujo a darle una segunda oportunidad a la película de Sofia Coppola ayer domingo en la sobremesa, sólo para dejar constancia de que mi primera impresión sobre la misma había sido válida. En lo que se refiere a la película actual, sin ser una obra maestra, sí que creo que es una producción que se puede ver sin problemas, y que tiene buenos valores tanto en su producción, como en su mensaje. Así que en unos momentos en los que la cartelera está un poco floja, y dominada por los blockbusters palomiteros, es una opción más que razonable. Y bueno,… las «protas» son muy «chics» y están muy buenas. Lo digo para animar a los «maromos» que siempre son más reticentes a acompañar a sus parejas femeninas a este tipo de películas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Disquisición idiomática: El nombre Marie Antoinette debiera traducirse al castellano como Maria Antonia. «Antoinette» no es un diminutivo, no aplicable a alguien del rango de una reina francesa salvo «en famille», sino el femenino de «Antoine». De hecho el nombre de pila original de esta reina de origen austriaco fue Maria Antonia Josepha Johanna, de la casa Habsburg-Lothringen (Habsburgo-Lorena). Pero existe cierta tontería en España a la hora de traducir los nombres de los soberanos extranjeros. Otros ejemplos… Pues por ejemplo, si cogemos a los papas que como el actual llevan el nombre en latín de Benedictus. Su traducción más sencilla sería Benito o sus equivalentes en otros idiomas. En Francia se les llama simplemente Benoît. En España, un rimbombante Benedicto. O los reyes británicos de nombre James. La traducción más propia hubiese sido Santiago o, mejor aún, Jaime, nombre que llevaron varios reyes de la Corona de Aragón, y muy similar al original inglés. Pero no. Se opta por denominarlos con la inusual forma Jacobo, de escasa aunque correcta utilización en el idioma castellano. Tonterías que tenemos en este país, de hacer complicado o rimbombante lo que podría ser sencillo.

Jardines

Y nos despedimos de Versalles paseando por sus neoclásicos jardines, tan llenos de turistas habitualmente en la actualidad.

[Cine] Martha Marcy May Marlene (2011)

Cine

Martha Marcy May Marlene (2011), 29 de abril de 2012.

Esta fue una película de la que ya oí hablar hace unos meses ya que, aunque no apareció entre las candidatas a los óscar, si se comentó la posibilidad de que se metiera en alguna de las categorías, especialmente las interpretativas. Al final no fue así, pero los buenos comentarios que leí en su momento hacían que esperase con ganas su estreno en España, que se ha demorado algo más de lo conveniente, desde mi punto de vista. Probablemente, coincidiendo su estreno con el de uno de los blockbusters de héroes en pijama, pasará relativamente desapercibida. Pero veamos a ver lo que da de sí esta película dirigida por Sean Durkin, su primer largometraje, que respira el inconfundible aroma de lo que se ha dado en llamar cine independiente.

Martha (Elizabeth Olsen) es una joven que en un momento dado reúne el valor para escapar de la comunidad sectaria en la que vive, en algún lugar de los montes Catskills. Un lugar que se nos aparece como remoto, pero que está a unas tres horas del centro de Nueva York en automóvil. Al huir, contacta con su hermana Lucy (Sarah Paulson), que la recoge y la lleva a su segunda residencia, al borde de un idílico lago, también a tres horas en automóvil del lugar donde recoge a la chica, donde pasa unas vacaciones con su marido Ted (Hugh Dancy). Las relaciones entre las hermanas y con el marido serán difíciles desde el principio. Lucy se siente culpable por el alejamiento de Martha. Esta no le cuenta toda la verdad de dónde ha estado o que ha hecho. Ted desconfía de Martha, a la que siente como una extraña. Y el comportamiento de Martha, condicionado todavía por la vida sectaria, choca con las convenciones sociales a las que tan están apegados están sus anfitriones. Por otra parte, al chica va recordando en forma de flashbacks, las circunstancias de los años pasados con la secta, donde la conocían por el nombre de Marcy May. Especialmente las extraña relaciones con el lider, Patrick (John Hawkes), los abusos que sufrió, su género de vida, y las vivencias que le llevaron a desear abandonar a esa gente. En un momento dado llama por teléfono a sus antiguos compañeros de comunidad, y es reconocida. A partir de ese momento, el miedo a ser encontrada despierta un comportamiento paranoide, que hace imposible la vida con su familia, y termina por ser llevada a una institución de salud mental. La película es ambigua, deliberadamente, en su tramo final, y nos deja con un final abierto a la interpretación del espectador.

Soto de Cantalobos

Ambientes umbríos en los bosques y los montes del estado de Nueva York, aquí recreados en los bosques de ribera del Ebro a su paso por Zaragoza.

Ciertamente nos encontramos con una de esas operas primas que nos impactan y nos hacen desear ver más de lo que el director tenga que contarnos. En este caso, una reflexión sobre el efecto que sobre la personalidad y la mente de una persona a prior normal, alegre, confianda, tiene la vida de las sectas. Comunidades cerradas que absorben la personalidad de las personas, hasta de despojarlas de sus rasgos de identidad, y que luego les produce graves problemas para reintegrarse en sociedad. En esta ocasión, contado desde el punto de vista de la protagonista. No hay narración externa, pero la acción sigue de forma constante lo que pasa alrededor de Martha. No sabemos que están haciendo los demás en otros sitios. Por lo tanto, al igual que hace Martha, en su caso con miedo, lo único que podemos hacer es interpretar los signos que aparecen a su alrededor. Tanto sobre el grado de aceptación de su recuperada familia, como la amenaza real o imaginada de la secta. Todo ellos acompañado por una realización que nos sumerge en el interior de esta vorágine psicológica, tanto por sus planos, como por el uso de la luz y del paisaje circundante. Ya he dicho que estamos hablando de lugares a un paso de una de las grandes conurbaciones mundiales, y que por lo tanto seguro que es visitada con asiduidad por quienes busque escapar de la ciudad y pasar un tiempo en la naturaleza. Pero constantemente sentimos aislamiento y desprotección.

La actriz protagonista, miembro de una familia ligada al espectáculo y otras farándulas, que ha dado al mundo algunos parásitos mediáticos, es todo un descubrimiento en sí misma. Lleva a cuestas gran parte de la película. Con su aspecto de chica guapa pero normal, de carne y hueso, la sentimos lo suficientemente cercana como para pensar que esto le podría pasar a cualquiera en nuestro alrededor. Desde luego debemos considerar a Elizabeth Olsen como una de las apuestas más seguras en el campo de la interpretación joven. Espero que siga eligiendo buenos proyectos y que mantenga el buen nivel demostrado en este filme. Claro que el apoyo a su alrededor ha sido bueno, tanto Paulson como Dancy, o el siempre inquietante Hawkes que tanto impresionó hace algo más de un año, completan un elenco excelentemente escogido para este drama psicológico.

Una película muy interesante y muy recomendable, que me ha interesado más incluso de lo que yo pensaba. Para aclarar ideas, no es un thriller, ni es una de miedo en las montañas, ni nada por el estilo. Es un drama psicológico, donde nos sumergimos en la mente de una persona que ha pasado por una experiencia dura, y cuyas secuelas probablemente tardarán en desaparecer. Y esto sale bien, gracias a los buenos planteamientos del autor del filme, como a la excelente interpretación de los caracteres.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Primeras flores

Tonos grises, luces crepusculares, una cierta subexposición,... características de este profundo drama psicológico.

[Libro] El jardín de los Finzi-Contini

Literatura

Este libro de Giorgio Bassani me lo recomendó una compañera de trabajo nada más volver de mis vacaciones por Italia hace un mes. La novela se desarrolla en Ferrara, ciudad bien conservada, cuyo paisaje urbano, tal y como se describe en 1962 que era en 1938, es perfectamente reconocible en 2012. En cualquier caso, vaticinó que me gustaría. Cuando hace un par de semanas comenté a la salida de una película de cine que estaba leyendo el libro, una amiga que lo había leído me definió como «otro memo que se va a enamorar de la pedorra de Micól«, agresiva afirmación que me sorprendió. Así que he leído el libro con calma y cuidado para comprobar con detalle mis sentimientos hacia la protagonista de esta triste historia de la Italia de anteguerra.

El jardín de los Finzi-Contini
Giorgio Bassani (traducción de Carlos Manzano)
Fábula – Tusquets Editores; Barcelona, 2007
ISBN: 9788483100004

Rampari di Belfiore

Es fácil imaginar al joven protagonista de la película recorriendo con su bicicleta los senderos en los "rampari" de la ciudad padana.

La historia nos es contada en flashback y en primera persona por el protagonista de la historia. Un escritor que durante una visita a una necrópolis etrusca próxima a Roma recuerda la tumba de los Finzi-Contini en el cementerio judío de Ferrara. Perteneciente el narrador a la burguesía judía de la ciudad a orillas del Po, nos cuenta como veía cada final de curso a los hermanos Finzi-Contini, también judíos pero más aristocráticos, que se examinaban por libre en el instituto público, mientras estudiaban tras los muros de su inmensa propiedad. O cómo los entreveía en la sinagoga, a ambos AlbertoMicól. Será en 1938, ya un joven a punto de doctorarse cuando volverá a entrar en contacto con ambos. Como consecuencia de las leyes racista del fascismo, los judíos serán expulsados de distintas instituciones públicas y privadas. Así que un grupo de jóvenes se reunirá durante finales de verano y principios del otoño de ese año a pasar las tardes jugando al tenis en el jardín que da nombre a la novela. Y allí será donde el innombrado relator hará amistad con ambos hermanos y vivirá una historia de amor no correspondido por Micól, la rubia, guapa e inteligente hija de esta familia, que durará hasta el verano de 1939, cuando en vísperas de la guerra mundial todo acabará, y las vidas de los protagonistas darán un giro trágico como consecuencia del conflicto bélico.

He de decir que es una de las novelas que más me han gustado de lo que he leído en los últimos tiempos. El narrador, en quien muchos quieren reconocer al propio Bassani, o al menos un álter ego literario, nos desvela desde el primer momento el trágico final de los Finzi-ContiniMicól incluida, en los campos de concentración alemanes. Pero eso importa poco. Lo que hace importante esta novela es su capacidad para transportarnos vividamente a la Ferrara del momento. Su descripción de ambientes, de situaciones y de caracteres nos hace sentirnos una parte de esa vivencia. Como si fueramos unos invitados más a las ociosas tardes alrededor de la pista de tenis de los aristocráticos judíos, o en las trattorias ferraresas, o en las bibliotecas donde los jóvenes estudiantes redactan sus tesis. Si además conoces la ciudad y eres capaz de imaginar los recorridos de los personajes por la misma, mejor que mejor. El tono es siempre más nostálgico que trágico a pesar del triste final de muchos de los personajes. A pesar de sus sufrimientos del corazón, probablemente el narrador nos está contando la historia de la parte de su existencia en la que más vivo se sintió. Lo cual es puesto en letras cuando mantiene una hermosa conversación con su padre, en la que le aconseja sobre su romance fallido con la guapa Micól. Uno de los capítulos que más me ha gustado del libro.

Via Ercole I d'Este

Madona en uno de los muros del Corso Ercole I d'Este; al final del mismo se supone se encontraba la propiedad de los Finzi-Contini. Aunque sin madonas... eran judíos.

En cuanto a la aseveración de mi amiga sobre mi «enamoramiento» con la protagonista. Bueno,… me tendría que conocer mejor. Es cierto que la joven tiene todas las características de una mujer muy atractiva. Inteligencia, educación, hermosura, estilo,… Aunque la mayor parte del libro esta ausente del entorno del narrador, siempre es la protagonista del libro porque es la protagonista de sus pensamientos y sus sentimientos. Es el eje del libro. Y representa muchas cosas, además. Representa toda una época, toda una civilización, toda una cultura que se derrumba hasta prácticamente desaparecer con la llegada de los fascismos y la guerra mundial. Pero no es tan mi tipo como para que haya quedado rendido a sus pies. No he dejado de mantener un sentido crítico hacia la joven, que en la actualidad no dudaríamos en calificarla en su actitud hacia el joven sin nombre con calificativos poco elegantes.

De la novela se hizo una adaptación cinematográfica que también he tenido ocasión de ver en estos días. Dirigida en 1970 por Vittorio de Sica, es una película poco afortunada. Aunque muy fiel a las escenas que nos relata el libro, pierde casi por completo en la adaptación las sutilezas de los sentimientos del narrador y de la personalidad de quienes le rodean. Además, tiene un par de diferencias que no me gustan. El joven narrador, en la novela, rompe definitivamente con Micól imaginando más que teniendo la certeza de una presunta relación de la joven con otro personaje. Para mí es simplemente la excusa que se busca para poner distancia emocional en una relación destructiva. En la película se da por cierta, y eso desvirtúa el sentido de la historia. Por otro lado, en la novela, el destino de los personajes durante la guerra nos es contado someramente en un epílogo. Son otra historia. Sin embargo en la película se dedica una cantidad de tiempo excesiva a contarnos detalles sobre esta cuestión. Sobra.

En fin. A lo importante. Como ya he dicho, un relato que me ha impactado notablemente y que recomiendo sin lugar a dudas. Y que de paso me ayuda a cubrir un hueco en mis conocimientos literarios, y es que he leído poca literatura italiana de cierto nivel.

La naturaleza intramuros

Uno de los encantos de la ciudad es lo que denominan la "naturaleza intramuros", un inmenso espacio verde en el núcleo urbano, parte del cual lo puedes imaginar como lo que fue el jardín que da título al libro.

[Cine] Salmon fishing in the Yemen (2011)

Cine

Salmon fishing in the Yemen (2011), 23 de abril de 2012.

Esta película fue vista en versión original y, por consiguiente, conserva su título original en esta entrada. En España se ha estrenado también en versión doblada con el título de La pesca del salmón en Yemen.

Como ya comentaba hace un par de días, el trato para ir a ver The Hunger Games era que en el mismo fin de semana había que ver alguna película más adulta. Y nos decidimos por una de Lasse Hallström, director algo irregular del que guardamos muy buenos recuerdos por unas cosas u otras, y además la proyectaban en versión original, con un reparto que a priori tenía su interés. No es que hubiéramos oído hablar mucho de ella, pero es que ya se sabe que no hay relación entre la potencial calidad de un filme y su repercusión en los medios de cualquier tipo. El dinero es lo que manda. No la calidad.

Grupo

El domingo pasado seguí probando la Yashica Mat 124G, en esta ocasión con un par de carretes en blanco y negro. A la espera de los resultados, os dejo con algunas imágenes tomadas con la Panasonic Lumix GF1 que también llevaba encima.

Como consecuencia de las malas noticias que rodean constantemente las relaciones del Reino Unido con el mundo árabe, Patricia Maxwell (Kristin Scott Thomas), jefa de prensa del primer ministro británico, se lanza a la caza de buenas noticias al respecto. Así, se entera de que un excéntrico jeque yemení de nombre Muhammed (Amr Waked), solicita colaboración a través de la consultora que lo representa en Londres y en concreto de la eficiente Harriet (Emily Blunt), para transplantar salmones escoceses a los wadis yemeníes y poder practicar la pesca en su país de origen. Le encargarán el tema al doctor Alfred Jones (Ewan McGregor), funcionario del departamento de pesca, que considerará la cuestión una idea delirante, pero que se verá forzado a colaborar, en medio de la monotonía de su vida profesional y matrimonial. Durante la puesta en marcha del proyecto, Harriet recibirá la noticia de la desaparición en acción en algún lugar de Afganistán de su reciente novio el capitán Robert Mayers (Tom Mison). Por lo tanto en un momento dado, todos los proyectos personales o pesqueros en los que están involucrados los protagonistas se verán suspendidos en el aire, proclives al fracaso.

Filmada con un tono de comedia con toques dramáticos, el director aprovecha la realmente delirante idea de partida, absurda desde muchos puntos de vista aunque durante el filme se busque que empaticemos con los motivos del jeque yemení, para hacer un repaso a dos asuntos. Desde un punto de vista no especialmente profundo, cuestiona las formas de actuar del mundo de la política y de la administración pública, que incluso sumida en una crisis, es capaz de desviar esfuerzos hacia proyectos absurdos, cuando lo que importa no es el servicio a los ciudadanos sino los intereses de la clase política. Y a lo largo de todo el filme, y convirtiéndose en el tema protagonista con el paso de los minutos, las relaciones personales y románticas de los protagonistas. En este caso, claramente la tesis de la película es que por encima de otras cuestiones, para que una relación funcione, ha de haber un proyecto común que la empuje hacia delante. Rodada con competencia técnica y buen ritmo, la cosa funciona.

Pelusas

En plena primavera, las pelusas de los árboles alfombraban el camino a orillas del Canal Imperial de Aragón.

Y funciona entre otras cosas por el buen que hacer de los protagonistas. Kristin Scott Thomas constituye el lado humorístico fundamental del filme, junto con otros secundarios, generalmente en el entorno de las administraciones públicas y la política. Ewan McGregor hace, bien, un papel al que ya nos tiene acostumbrados. El de pasmado que en un momento dado despierta y se vuelve un tipo más proactivo para salir adelante de sus problemas. Un poco encasillado veo yo a este mozo. Pero la que da brillo al filme es Emily Blunt, derrochando encanto por donde pasa, y consiguiendo los momentos más dramáticos del filme con razonable solvencia y convicción.

En fin, una comedia dramática que quizá no pasará a la historia del cine como un gran peliculón, pero que se ve con mucho agrado, que produce algunas buenas risas, pero también algún momentito dramático. Sales del cine con buen sabor de boca y con optimismo, aunque quizá no sea una película de las que dejan mucho poso en el futuro. En mi caso sirvió para compensar el «esfuerzo» de ir a ver el blockbuster juvenil del viernes anterior.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Geometrías variables

La luz del atardecer, tamizada por algunas nubes en el cielo, me proporcionaron luz suave en las dos horas que estuve con las cámaras. Veremos los resultados con la película cuando me la entreguen revelada.

[CineTren] Delirante «pánico» en el Transiberiano

Cine, Trenes

Llego hasta este filme al hacer un barrido por la programación de cine a través del satélite. Cuando lo programo, ni siquiera soy consciente de en qué canal lo hechan. Sólo me fijo en su temática ferroviaria, para mi colección del ferrocarril en la historia del cine. La sorpresa me la llevo cuando comienzo a verla. Un producto anglo-español que se emite por el canal dedicado al cine patrio, que mezcla un reparto de cierto empaque internacional con alguna figura nacional. Todo ello dirigido por el español Eugenio Martín. La verdad es que la película es bastante mala. Pero ya que la he visto y es ferroviaria… pues nada, la reseña de Pánico en el Transiberiano.

Eso sí, quiero aprovechar este espacio para criticar que un canal dedicado a la promoción del cine español se dedique a este tipo de películas que lo único que hacen es desprestigiarlo.

Una 141 "Mikado" similar a la que podremos ver en la película que presento hoy, en funcionamiento en León un 15 de agosto de 2000.

[Cine] El exótico Hotel Marigold (2011)

Cine

El exótico Hotel Marigold (The Best Exotic Marigold Hotel, 2011), 16 de abril de 2012.

Tras un lapso de tiempo excesivamente amplio de tiempo sin ir a las salas de cine, quizá por una oferta no excesivamente brillante, aparte de otras consideraciones o circunstancias, nos acercamos en una tarde de lunes a una sesión tempranera, de esas a la que no van más que jubilados. Y la verdad es que la película tiene un tema a tono. El principal motivo de atracción… un reparto de glorias veteranas de la interpretación británica, que son casi un seguro para cualquier filme. Veremos lo que pasa con este filme de John Madden, un director francamente irregular.

La cuestión es que un grupo variopinto de jubilados británicos, desconocidos entre sí, y cada uno por su cuenta salvo algún matrimonio que hay por ahí, deciden retirarse por motivos diversos a un exótico hotel en la no menos exótica ciudad india de Jaipur. La propaganda muestra un lugar idílico y las condiciones económicas razonables. Un presunto paraíso para el retiro de estas personas entrando en sus última etapa vital. Pero las cosas no serán como parecen. El hotel no es tan lujoso ni tan idílico como lo pintan. El país no tiene nada que ver con lo que ellos están acostumbrados, y menos aún con los tópicos turísticos, y sobretodo, sus problemas viajan con ellos, no se quedan atrás en Inglaterra. Aunque quizá sea una oportunidad para aclararse y alcanzar algún tipo de felicidad que a lo largo de su ya prolongada vida no alcanzado.

Bien, nos encontramos con una película técnicamente bien hecha, a favor del entorno exótico en el que está rodado, presentando una comedia con tintes dramáticos de carácter coral, que si bien es previsible en muchas de las situaciones, es simpática de seguir. Es cierto que la película tiene altibajos, con momentos muy buenos, divertidos o dramáticos, pero eventualmente entra en momentos en los que baja de nivel y parece que no sabe por donde va a salir.

En cualquier caso, como ya he dicho, tiene como baza a su favor el estupendo reparto, que lo hace bien aunque no lo quieran. Y así encontramos a Judi Dench como viuda que parece desamparada sin su marido, que la ha dejado sin recursos económicos contra todo pronóstico. A Tom Wilkinson como un conspicuo juez del tribunal supremo retirado, que debe afrontar el reencuentro con su único amor, de su juventud, y que sorprenderá porque no es precisamente un mujer. Una vieja, gruñona y racista niñera, Maggie Smith, que acude porque allí se puede permitir un reemplazo de su cadera rota en condiciones. Bill Nighy como un fiel y optimista esposo que arrastra a su pesimista y timorata mujer, Penelope Wilton, porque su hija les ha arruinado al apoyarla en su empresa dot com. O Celia ImrieRonald Pickup que se niegan a renunciar a la alegrias del romance y el sexo a pesar de su edad. Y bueno. En el lado de los jóvenes, al entusiasta pero descerebrado director del hotel, Dev Patel, tan enamorado de su guapa novia, Tena Desae, como temeroso de su posesiva madre, Lillete Dubey. Como se ve, gente de actualidad a pesar de los años que suman muchos de ellos, y que nos siguen haciendo gozar del cine o de la pequeña pantalla con frecuencia, y que aquí componen un elenco perfectamente sincronizado.

Resumiendo, quizá no sea una película que vaya a pasar especialmente a la historia del cine como un peliculón, pero que entretiene, en algún momento emociona, y se deja ver sin mayor problema disfrutando de su buen reparto.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Árbol y pared

Una fotografía más de las tomadas recientmeente con la Yashica Mat 124G, paseando por los alrededores de la carretera de Castellón, en Zaragoza.

[Cine] Redención (Tyrannosaur) (2011)

Cine

Redención (Tyrannosaur) (Tyrannosaur, 2011), 26 de marzo de 2012.

Para empezar, esto de los títulos en español… pues eso; que para como lo hacen podrían dejar el título original inglés. Y todo en versión original, que es mucho mejor. Recién terminadas mis breves vacaciones de principio de primavera, nos sumergimos en el realismo social propio de cierto cine británico.  Antes de entrar nos planteamos si tenemos que tomarnos una cerveza con un pincho de tortilla o con un pincho de antidepresivos. Anticipamos por dónde van a ir los tiros emocionales de este filme, opera prima como director de largometrajes, de Paddy Considine.

En algún lugar de Inglaterra nos encontramos a Joseph (Peter Mullan), un individuo ya de cierta edad, viudo, que camina con paso firme por la senda de la autodestrucción. Alcohol, juego, violencia (repartida y recibida), mal vivir, su mejor amigo que se muere de cáncer,… En estas está, cuando traba relación con Hannah (Olivia Colman), una mujer cerca de los cuarenta, cristiana convencida, que trabaja en una tienda de caridad, pero que pertenece a una clase social muy acomodada. Ella contrapone ante Joseph la vida que lleva con una guida por dios. Con poco éxito. Pero entre ambos comienza una extraña relación. Porque pronto comprenderemos que la vida de Hannah tampoco es un camino de rosas. Sin hijos, y sin poder concebirlos, su relación matrimonial está condicionada por el maltrato al que la somete su marido. Y a partir de aquí, el drama, si no la tragedia, está servido.

Vamos al grano. Una película a la que, aunque con un presupuesto claramente limitado, no se le pueden poner reparos desde el punto de vista de la realización técnica, y que basa toda su fuerza en el excelente trabajo interpretativo de sus dos protagonistas. Estamos ante un drama cuyo título español nos da una «mala» pista de por donde va a ir. Dos personajes con unas pesadas mochilas a cuestas y que van a reaccionar de forma muy distinta ante sus situaciones personales. Una película en la que la violencia, aunque muchas veces no explícita, tiene un papel fundamental. Tanto como generadora de problemas como por ser una potencial solución a los mismos. La soledad, el refugio en la religión, la degradación de las relaciones sociales, el maltrato a las mujeres, son temas trascendentes en la película, más cuando se reúnen en un cóctel bastante peligroso. Una película que es difícil de ver por los hechos tremendos que se cuentan, pero que luego deja un poso reflexivo que está bien. Desde luego, abstenerse los partidarios del cine palomitero, o los que opinen que todo el mundo es bueno. Los demás, seguro que encuentran algo interesante en este filme.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Abadía de Glastonbury

Inglaterra, religión, tumbas,... de todo eso aparece en la película. Como en las ruinas de la abadía de Glastonbury.

[Cine] We need to talk about Kevin (2011)

Cine

We need to talk about Kevin (2011), 18 de marzo de 2012.

Como de costumbre en los últimos tiempos, sigo prefiriendo las versiones originales subtituladas, porque respetan la obra original. Pero para quienes gustéis de sucedáneos, es posible ver esta película en la cartelera española bajo el título Tenemos que hablar de Kevin.

A priori, no tenía mucha intención de ver esta película dirigida por la escocesa Lynne Ramsay. Estas películas de niños raritos que amargan la vida de sus padres, muchas veces han acabado en tonterías sobrenaturales que me cargan un poco. Pero las críticas hacia esta película eran realmente buenas, el reparto interesante y las alternativas poco apetecibles. Así que a por ella.

Al principio del filme conocemos a Eva (Tilda Swinton), una mujer solitaria, que vive en una casita sencilla, con malas relaciones con sus vecinos, que le tiran pintura a la casa, le miran mal, e incluso le insultan y le agreden. Busca trabajo. Lo consigue como auxiliar administrativo en una agencia de viajes. En el proceso que lleva limpiar la pintura roja con la que han ensuciado la fachada de su casa, en una serie de flashbacks, conoceremos su historia anterior. Poseedora de una prestigiosa agencia de viajes y autora de libros sobre este tema, conoció, se enamoró y se casó con Franklin (John C. Reilly), con quien formó una familia aparentemente de ensueño. Pero desde el principio tuvo problemas para conectar con su hijo mayor Kevin (Jasper Newell, niño; Ezra Miller, adolescente). Un niño problemático que por un momento pareció sufrir autismo, luego mostró una inteligencia notable, especialmente para la lucha constante que sufrió con la madre. Y de niño problemático, a adolescente más inquietante todavía. Sabremos, porque la película nos lo cuenta pronto, que en el tiempo actual se encuentra en una carcel de alta seguridad, siendo visitado periódicamente por su madre, aunque no hablan prácticamente. Intuiremos que algo grave sucedió, y que Kevin tuvo mucho que ver.

No voy a decir que las premisas de inicio de la película sean originales. Pero quizá es importante que en esta ocasión no hay maldiciones, ni demonios, ni anticristos, ni fenómenos paranormales de ningún tipo. Estamos ante la historia, difícil e incómoda, de un niño sociópata y una madre que parece ser que es la única que lo ve venir. Con una realización austera, con un presupuesto evidentemente ajustado, sin embargo tenemos una producción de gran calidad en su factura, con una fotografía muy moderna, basada en grandes angulares que te acercan al personaje pero abriendo la perspectiva al entorno, en la que resaltan esos colores primarios, especialmente el rojo, muy saturados, en un entorno de tonos suaves, apagados. Y con una banda sonora, muy interesante. Realmente, en los aspectos técnicos y creativos, está muy conseguida.

Pero donde destaca especialmente el filme es en la excelente interpretación de su elenco, especialmente de madre e hijo. Tanto Swinton como los dos actores, el infantil y el adolescente, que dan vida a Kevin son la columna vertebral de esta película, que nos dejará un innegable desasosiego.

Es curioso. El desenlace de esta película lo ves venir. Supones de antemano que va a pasar. No creo que sea intención de la directora el ocultarlo. Te va dando todos los elementos, la afición deportiva del chaval, algunas escenas de los flashbacks, la soledad y el aislamiento actual de la protagonista, para que adivines el «final» con antelación. Pero no importa. Porque lo que importan en este interesante filme es el proceso. Y este está estupendamente contado. Una película de las que mejora conforme la vas recordando. Mi opinión en este momentos es mejor que cuando salí del cine. En estos momentos, la considero superior a varias de las que comenté en su momento como candidatas a los óscar. Donde no apareció. Muy recomendable. Salvo para mujeres que vayan o quieran tener un hijo. Pueden cambiar de idea.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Recientemente, camino de ver una película que al final no vimos, llevaba mi Pentax K-x y tomé algunas imágenes del atardecer por el camino. Es curioso que en una serie en las escalinatas del Batallador del Parque Grande de Zaragoza, me aparecieran constantemente un tipo de naranja. Sólo recuerdo haberlo incluido voluntariamente en la toma en la última de ellas. ¿Será un fenómeno paranormal?
Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

_____

Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

_____

Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

_____

[Cine] The Ides of March (2011)

Cine

The Ides of March (2011), 11 de marzo de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en español; en la cartelera española es posible verla también en versión doblada con el título literalmente traducido como Los idus de marzo. Una vez más abogaré desde este Cuaderno de ruta por el cine sin adulteraciones.

Et tu quoque Brute fili mi! (Cayo Julio Cesar, idus de marzo, 44 A.C.)

Si me dicen que George Clooney ha dirigido un drama político, puede que se levante en mi interior un cierto interés por una película de este tipo. Pero si me dicen que la protagoniza uno de los actores de moda, Ryan Gosling, y que entre el reparto encontramos a gente como Philip Seymour HoffmanPaul GiamattiMarisa Tomei o la joven pero prometedora Evan Rachel Wood, aparte del propio Clooney, pues de repente me entran unas ganas tremendas de verla. Y a eso vamos.

En cuanto al argumento, nos encontramos en el período de elecciones primarias de unas presidenciales en Estados Unidos. El gobernador Morris (Clooney) es uno de los candidatos demócratas, que se presenta como un candidato progresista y regenerador de la política y de las formas de hacer política. Su jefe de campaña es el veterano Paul Zara (Hoffman), un peso pesado de las campañas electorales, a quien acompaña como segundo el joven y también idealista Stephen Meyers (Gosling). El contricante demócrata en las primarias tiene como jefe de campaña a otro perro viejo, Tom Duffy (Giamatti). Están en vísperas de la cita más importante de la carrera por ser el candidato presidencial, las primarias en Ohio que se van a celebrar un 15 de marzo (y de ahí el título, aparte de otras connotaciones que acompañan al mismo). Las cosas pintan bien para el gobernador, cuando ocurren dos cosas. Por un lado, Duffy contacta con Meyers, y le ofrece un puesto en su equipo de campaña, compartiendo con él algunas informaciones sobre las maniobras bajo mano con el gobernador del estado de Ohio, con quien se tiene que entrevistar Zara. Por otro lado, Meyers acaba ligando y acostándose con Molly Stearns (Wood), una joven y atractiva interna de 20 años, que trabaja en el equipo de campaña de Morris, y que es hija de un destacado dirigente del partido. Pero no es el único que se ha ido a la cama con la chica. Y cierta avispada periodista (Tomei), intervendrá para poner las cosas más difíciles el tipo. Y pronto se pondrán a prueba sus convicciones y sus lealtades.

 Clooney se viene mostrando poco a poco como un director de cine razonablemente competente. Y este filme de duración contenida es un ejemplo de ello. Hay poco superfluo en el planteamiento del filme y de la historia que cuenta. Vamos al grano. Toda la información que se da es relevante para la historia. Si no lo parece, ya se verá que es así. Además, frente al frenesí que suelen acompañar otras realizaciones sobre este tema, aquí nos movemos con un tiempo tranquilo. Da tiempo a interiorizar lo que pasa. Economía de medios sin renunciar a una excelente puesta en escena y a una realización técnicamente competente. Es un tipo de cine que me gusta. Aunque tampoco destaque sobre otras propuestas. La historia se lleva con interés, y hay una serie de cuestiones planteadas que llevan a cierta reflexión sobre la ética en política. Entendámonos. Nada especialmente original. Quizá, como he leído por ahí, la propuesta tiene más pretensiones de gran reflexión política que lo que da de sí en realidad. Pero eso no quiere decir que no sea un drama interesante que se ve con agrado.

Especialmente, porque el director se ha sabido rodear de un reparto excepcionalmente competente. Cualquier intervención de Giamatti o de Hoffman son interesantes, dos secundarios de lujo que llenan la pantalla cada vez que salen. La participación de Marisa Tomei, otra actriz que también ha ido mejorando y mucho con los años, sabe a poco. Apenas un par de escenas que dejan con ganas de más. Y los dos actores jóvenes, que tienen más minutos y protagonismo en la pantalla no desentonan en absoluto. Aunque creo que Gosling no está a la altura de algún otra trabajo suyo reciente, compone su papel con competencia. A Evan Rachel Wood sólo le achacaría que su apariencia física no acompaña a la debilidad de carácter que muestra su personaje, aunque tampoco lo hace mal ni mucho menos. Clooney, que se reserva el papel de candidato, opta por un registro discreto y contenido, adecuado para no eclipsar al conjunto del excelente elenco que son los auténticos protagonistas del filme.

Como resumen cabe decir que es una película que merece la pena ser vista, ya que tanto la historia en general como las interpretaciones en especial están muy bien llevada. Un drama político que si no es original, se ve con interés, e invita a cierta reflexión que no esta mal. Dejo a lo potenciales espectadores del filme una duda pendiente. En las idus de marzo del 44 A.C., víctima de la traición, cayo muerto Julio César e indirectamente el régimen republicano que sus asesinos decían defender. ¿Quién es la víctima en este drama que presento hoy?

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Foro Romano - Arco de Tito

El recuerdo al final trágico del famoso militar, político y, en definitiva, dictador romano nos transporta al foro de la ciudad eterna; lo cual me viene bien, porque si todo va como tiene que ir, en una semana estaré visitando la que también fue capital del imperio, Ravena.

Intouchables (2011)

Cine

Intouchables (2011), 9 de marzo de 2012

Esta película conserva su título original porque fue vista en versión original subtitulada en español. En los cines españoles se ha estrenado también con el título de Intocable. Desconozco el motivo por el que el plural se ha perdido en la traducción. Cosas.

Hace ya muuuuuuuuchos años que aprendí que el cine francés es capaz de los mejor y de lo peor. Y que ir a ver una película francesa se puede considerar deporte de riesgo. Pero este filme de Eric Toledano y Olivier Nakache parece que fue un fenómeno mediático en su país de origen, y ha recibido excelentes críticas. Así que siendo que estaba en cartelera en versión original, allí que nos fuimos a verlo. Y no nos arrepentimos.

El filme, que empieza con una persecución policial, en la que los perseguidos, un joven de origen africano, Driss (Omar Sy), y un tipo con cara de parisino burgués, Philippe (François Cluzet), tienen más pinta de gamberros que circulan a alta velocidad por las avenidas parisinas que de delincuentes habituales. A continuación, en flash-back, se nos cuenta la historia de esta improbable pareja. Philippe es un millonario, en su momento metido en políticas, que como consecuencia de un accidente de parapente queda tetrapléjico. Driss es un joven africano, de un suburbio parisino, que vive en un superpoblado apartamento con su tía y los hijos de ésta, y que ha pasado algún tiempo en prisión. Driss acude a una entrevista de trabajo para cuidador personal de Philippe. Trabajo que no le interesa, pero del que necesita que le sellen la citación a la entrevista para seguir cobrando el subsidio de desempleo. Contra todo pronóstico, es contratado, lo cual dará lugar a una peculiar relación entre ambos hombres, que en definitiva cambiará sus vidas. Al final de la película, retomará lo que sucede tras la persecución y sabremos qué es lo que el destino depara a ambos hombres.

Esta es básicamente una película de buen rollo. De buenos sentimientos. De superación personal. Optimista. Y supongo que eso, en tiempos tan poco optimistas como los que corren, forma parte del éxito que ha tenido en su país de origen. Entendámonos. A la película no le faltan buenos atributos cinematográficos. Un guion fluido, con mucho humor, incluso risas, salpicado por algún momento dramático. Una filmación técnicamente perfecta, con una más que competente fotografía y sonido, con buen rodaje de las escenas de más acción, con una banda sonora que meza música clásica, con clásicos del pop, con la bella música incidental para piano de Ludovico Einaudi,… Vamos, que está muy bien hecha. Pero tampoco tiene una profundidad temática más allá de los tópicos sobre el tema. Quizá no importe.

Y el todo se basa, como cada vez más en muchas buenas películas actuales, en dos protagonistas en estado de gracia. Por un lado Cluzet tiene que lidiar con la penosa labor de interpretar a alguien que sólo puede mover su cabeza y los músculos faciales, lo cual consigue con nota. Por otro lado, hay que reconocer que Omar Sy es una caña. Con un físico imponente, con una gestualidad desbordante y con un desparpajo notable, se convierte en el alma de la película, y hay que otorgarle un porcentaje notable de los aciertos de la misma. Bien acompañados por un grupito de secundarios, que tienen una presencia limitada en pantalla, pero que todos ellos cumplen sin problemas.

Resumiendo, una película muy recomendable, especialmente para quien quiera salir del cine de muy buen humor. Una comedia dramática de manual, excelentemente interpretada, y sobre la base de una historia real sobre la que supongo que se habrán tomado suficientes libertades para hacer un filme divertido, que a pocos dejará de gustar.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Parapente sobre Interlaken

Parapentistas sobre Interlaken, Suiza; no son los Alpes franceses donde el protagonista tuvo el accidente, pero son lo suficientemente similares para ilustrar la entrada.

[Cine] My week with Marilyn (2011)

Cine

My week with Marilyn (2011), 26 de febrero de 2012.

Esta película fue vista en versión doblada como Mi semana con Marilyn, y en versión original por vías que no gustan a los productores y gentes del cine. Pero sigo diciendo que hay muchos que estamos dispuestos a pagar por productos correctos. Esta película es absurdo verla en versión doblada por que su mérito se basa en la interpretación de su protagonista, con su voz original. Y tal oferta no existe en pantalla grande en estos momentos en Zaragoza. Algunos estamos dispuestos a pagar por la cultura. El problema es que no nos quieren vender cultura. Nos quieren vender otra cosa. Que no queremos comprar. Por que no vale la pena. Hasta ahora, ante un estreno importante, veo las dos versiones. Pago por la absurda en castellano y me bajo como puedo la original en internet. Pero me estoy hartando de mostrar buena voluntad y de que me tomen el pelo. Porque además, en Zaragoza, las versiones originales, que son mejores, son más baratas encima. Jódete, y baila.

Una película sobre Marilyn Monroe y además protagonizada por Michelle Williams, papel por el que optaba a un óscar,… película obligatoria. A pesar de que las expectativas algo elevadas puedan ocasionar un batacazo. En cualquier caso, no había duda, había que ver el filme dirigido por Simon Curtis.

La película nos cuenta algunos aspectos del rodaje de The Prince and the Showgirl (El príncipe y la corista). Esta película, protagonizada por Marilyn (Michelle Williams) y coprotagonizada y dirigida por Laurence Olivier (Kenneth Branagh), forma parte del conjunto de filmes en el que la rubia actriz se ganó simultáneamente la contradictoria fama de imposible e imprescindible. Pero la historia está contada desde el punto de vista de Colin Clark (Eddie Redmayne), un hombre procedente de la aristocracia universitaria y política británica, que hizo cierta carrera en el mundo del cine, y que participó en aquel rodaje como tercer ayudante de dirección. El chico de los recados, vamos. Y según las memorias que publicó, durante una parte del rodaje mantuvo una especial relación con la actriz, que es lo que vemos reflejado en pantalla.

No entraremos a valorar lo que de cierto pueda haber en la historia de los personajes reales. La historia es utilizada por el director para realizar un retrato de las muchas vulnerabilidades de la célebre actriz, así como de algunas de sus notables fortalezas. Una historia corta, para lo que se lleva hoy en día, poco más de 90 minutos de duración, realizada con la artesanal precisión del cine británico. Por su propia naturaleza es una historia limitada en el tiempo, que no levanta mayores pasiones, más allá como ya he dicho de analizar la compleja realidad de uno de los iconos populares más sobresalientes del siglo XX.

La base de la película, lo que la sostiene por encima de todas las cosas, es la composición que del personaje realiza la protagonista. Michelle Williams nos ha demostrado en repetidas ocasiones que es una actriz algo más que competente. Probablemente una de las mejores intérpretes femeninas del momento, especialmente dentro de su generación. Y aquí compone un personaje contradictorio, como suponemos que fue Marilyn en la realidad. Ajusta su físico bastante bien al que tenía la rubia sex-symbol cuando rodó aquella película, curvilínea y muy sensual, muy alejada de los canones actuales de belleza anoréxica, pero sobretodo ajusta sus cambios de humor, la sutileza de sus gestos, su capacidad de manipular al entorno humano que la rodea, lo que hace que la película nos resulte a pesar de su excesiva frialdad, creible. Otra cuestión es el resto del reparto. Redmayne está correcto, pero su personaje no nos interesa en ningún momento. Aprecié mucho más su trabajo recientemente en la teleserie BirdsongBranagh es un Laurence Olivier al que tardas un rato en identificar, aunque finalmente lo consigues. Y hay algún patinazo de reparto notable. Por ejemplo, tenemos a Julia Ormond, una actriz que goza de mis plenas simpatías, desaprovechada en general en el mundo del cine, pero que le ponen en el brete de dar vida a Vivien Leigh a sus cuarenta y tanto. Y yo no la veo. Me costaría mucho ver a ninguna a actriz actual como la Leigh, una de mis favoritas absolutas de la historia del cine, pero en cualquier caso a Ormond no la veo. Pero tampoco importa mucho. Un pequeño e instrascendente papel para la harrypotteriana Emma Watson, intentando bucear fuera del universo de los magos y las brujas. No tiene malas maneras, pero como digo tampoco hay mucha sustancia en lo que le dejan hacer.

Y eso es así porque como conclusión podemos decir que la película comienza y se acaba en la interpretación de Michelle Williams. Es su principal atractivo, pero también es su principal inconveniente, porque más allá de ahí, dentro de la corrección en su manufactura, poco más tiene que ofrecer. Hay muchos elementos desaprovechados, sobre una situación, el rodaje en Inglaterra de esta obra menor tanto de Olivier como de Monroe, pero que seguro que daba para algo con más chicha.

Por supuesto, antes le hubiera dado yo el óscar a la Williams que a la pesada de la Streep.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Maqueta

Insisto, un día de estos encuentro un momento para hablaros de la excursión ferroviario-fotográfica a Casetas.

[Cine] Hugo (2011)

Cine

Hugo (2011), 24 de febrero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se respeta el título original de la misma. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada al castellano como La invención de Hugo, título más próximo a la novela de Brian Selznick en la que se basa, The Invention of Hugo Cabret.

Siempre he tenido sentimientos contrapuestos respecto al cine de Martin Scorsese. Veréis. En su momento leí algún libro suyo sobre cine, y me gustaron mucho. Me gustó lo que me contaba, me gustó lo que aprendí, me gustó cómo me lo contaba, y sobretodo, me gustó lo que intuí de la calidad humana del prestigiado director. Sin embargo, no me siento atraído por muchas de las películas que ha hecho. No voy a poner en cuestión aquí su categoría como uno de los directores de referencia de los últimos cincuenta años. Pero a mí, algunas de su obras, incluso de las que son consideradas como obras maestras, no consiguen engancharme. Cosas que pasan. No obstante, con los antecedentes que hemos escuchado de la película que hoy considero, acudimos con entusiasmo a verla.

La actual estación de Montparnasse es un monstruo de hormigón que ha perdido todo el encanto de las viejas estaciones parisinas. Eso sí, los trenes son los rápidos y modernos TGVs.

Nos encontramos en algún momento del período de entreguerras en París, probablemente a principio de los años 30, y el escenario principal de la acción es la imponente estación de Montparnasse, donde continuamente entran y salen los trenes con sus locomotoras de vapor, la gente va y viene y la vida bulle en sus andenes, en sus cafés, en sus tiendas. Y allí, entre pasadizos ocultos a la vista del público vive Hugo (Asa Butterfield), un huérfano que cuida de los delicados mecanismos de los relojes de la estación. Su padre (Jude Law), relojero y conservador de un museo, murió cuando este se incendió, no sin antes haber recogido de sus almacenes un autómata mecánico con intención de repararlo. El niño fue recogido por su tío Claude (Ray Winstone), un borracho que le enseñó a cuidar los relojes de la estación y luego lo abandonó. Hugo obtiene su alimento de los hurtos que realiza en las tiendas de la estación, y las piezas que necesita de la pequeña tienda de reparación de relojes de Papa George (Ben Kingsley) un viejo gruñón, que lo atrapa y le roba la libreta de su padre que le sirve de guía para reparar al autómata. Con la ayuda de Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Papa George, también huérfana, una ávida lectora de su edad deseosa de correr aventuras, intentarán recuperar la libreta y reparar el autómata. También tendrán que sortear la persecución del amargado inspector Gustave (Sacha Baron Cohen), policía de la estación, dañado físicamente durante la guerra mundial, y enamorado secretamente de la simpática florista de la estación, Lisette (Emily Mortimer). La historia tomará nuevos rumbos cuando descubran que Papa George es George Méliès, uno de los principales precursores del cinematografo como fabrica de narraciones y de sueños, ahora caído en el olvido, y que junto su esposa Mama Jeanne (Helen McCrory) acogió a Isabelle como a su propia hija cuando sus padre murieron.

El borrachín tío Claude aparece ahogado en los muelles del Sena, justo para amargarle la vida una vez más al bueno de Hugo.

Toda la película tiene dos objetivos claros. Por un lado, realizar un monumental homenaje a Méliès como precursor inevitable e ineludible del cine como fábrica de sueños y de aventuras, con su capacidad de alterar la realidad a modo de un prestidigitador, y sumergirnos en mundos y vidas alternativas y apasionantes. Por otro lado, reivindicar este tipo de cine, tanto como parte fundamental de la historia del medio, como dirección a seguir en un futuro para atraer a las miradas más limpias a las salas de cine. No se han escatimado medios. Con una monumental recreación infográfica de la ciudad de París y en especial de la antigua estación de Montparnasse, un rodaje en 3D, que como suele ser habitual nos llama la atención los primeros minutos pero luego pasa a un discreto segundo plano por el interés de la obra y es totalmente prescindible, con una magnífica banda sonora de Howard Shore, con una fotografía impresionante, que creo que se apreciaría mejor sin el malhadado 3D, y con el rescate de una estupenda colección de secuencias de las películas de Méliès, así como de otras figuras de las primeras épocas del cine como Harold Lloyd, Buster KeatonDouglas Fairbanks, u otros muchos que no voy a citar por no ser prolijo.

En las interpretaciones, los niños están bien. Mejor Chloë Grace Moretz, que Asa Butterfield, aunque tiene un papel más insustancial. Formidables Ben KingsleyHelen McCrory. Histriónico, aunque no mal Sacha Baron Cohen. Desaprovechada Emily Mortimer. Como lo está Christopher Lee, en su papel de librero, que alimenta el destino de la niña. O la escasa pero interesante presencia de Jude Law, como padre del chaval. En general, el reparto en su conjunto cumple con buena nota, aunque abrumado por la presencia de los escenarios y los homenajes cinéfilos.

Uno de los modernos TGVs acaba de abandonar la estación de Montparnasse, y recorre los "arrondissements" parisinos antes de salir al campo libre.

¿Qué podemos decir del conjunto del filme como resumen? Podríamos ponernos puntillosos sobre algunas consistencias en el argumento. Sobre algún fallo en el ritmo global del conjunto. Sobre la intrascendencia de algunas historias paralelas. Desde luego sobre la pertinencia de apuntarse a la moda del 3D, que hace mucho tiempo que deseo que sea una moda pasajera, por lo menos tal cual se practica hoy en día. He visto escrito sobre todo esto por ahí. Pero lo cierto es que a mí la película me enganchó y mucho. Soy de los que realmente se deja llevar por la magia del cine, por la posibilidad de vivir las vidas de otros que no somos nosotros, y hacerlo con intensidad. Es una aventura, la de los niños, dentro de otra aventura, la de los pioneros del arte cinematográfico, dentro de la aventura de homenajear esa forma de hacer cine y de proponer su perdurabilidad en el futuro. Y yo me apunto. Y además, el filme consigue emocionarme profundamente, hasta el punto de que se me humedezcan los ojos en varios momentos del largometraje. Pero con una emoción sincera y aceptada, y no forzada como hacen otros cineastas de renombre. Así que sin duda, esta película va a quedar como una de mis favoritas. Durante mucho tiempo. Ya me apetece volver a verla para rescatar muchos de los detalles que seguro que se me han perdido. U otros que no. Que alegría ver un a modo de Django Reinhardt tocando en la cafetería de la estación. Por poner un ejemplo. Qué bien. De verdad. Y los trenes, muchos trenes. Y los homenajes a algunas viejas fotografías del pasado. Y la belleza de la mecánica. Ya me callo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Hay cosas que no cambian, aunque la película la dirija Scorsese; en una película de producción norteamericana, París es una película en la que, te pongas como te pongas, desde cualquier punto de vista, siempre se ve la Torre Eiffel.