[Cine] Hubo en tiempo en que los Oscars…

Cine

… nos divertían, nos emocionaban, provocaban debates,… incluso discusiones. Quién lo merecía más. Qué decepciones te llevabas por los que perdían. O… qué decepciones te llevabas por los que ganaban. Y sobretodo, el glamur de los artistas. De ellas en especial. El repaso a las fotos de la alfombra roja. Las más elegantes. Las más estrambóticas. Las más… raras. El fin de semana de los Oscars, en aquella época a finales de febrero, nos divertía. Si coincidía con temporada de esquí con subida a pistas el sábado de la víspera, el debate en el coche sobre los posibles ganadores.

Dentro de las alabanzas al cine asiático reciente, cada vez incluimos menos al cine chino. Aunque en los últimos veinte años nos ha deparado sorpresas muy agradables, cada vez se nota más controlado por el estado autoritario en el que se tiene que mover. Pero aun así, en esta entrada nos daremos un paseo fotográfico por Shanghái.

No creáis. No pecábamos de ingenuos. Nunca hemos mirado los premios de la Academia como si realmente fuesen un referente a la calidad real del cine que se hace sobre la faz de la Tierra. Son los premios de la industria a su cine, el de Hollywood, con admisiones puntuales al indie o los extranjeros. O como ellos les llaman, los de habla extranjera. Parece que a pesar de los millones de hispanohablantes, de asiáticos, de gentes de otros orígenes que hablan sus propias lenguas en un país que no tiene una norma legal federal que establezca ninguna lengua, tampoco el inglés como oficial, esas otras sean extranjeras. Así que el sesgo está ahí desde el principio. Y como tal industria, los dineros priman sobre el arte.

Dentro de unos límites claro. Los premios a la animación de Disney son aceptables en una categoría que parece creadas para esta productora, por más que de vez en cuando premien alguna producción de otras productoras. Cierto es que sorprendió el primer premio en esta categoría que se concedió, en 2001, a una película que no era Disney. Y la segunda a una película de Studio Ghibli, cosa que no se ha repetido a pesar de que la calidad promedio de esta productora ha sido claramente superior a la de Disney y otras productoras americanas. Por no hablar de excelentes animaciones para adultos que ni siquiera son consideradas. Y a pesar que las de Marvel dejen pingües beneficios a la industria, tienen cierto pudor a la hora de premiar estas películas que son el equivalente a macdonalds o burgerkings en el cine. Salvo que sea animación… ahí si tienen premio. Así pues, para ganar el Oscar hay que generar dividendos, tener una pose de artisteo y, en muchas ocasiones, ser sensiblera o espectacular. Claro… alguien me dijo hace poco… «Oye, que Pixar a ganado más premios que Disney en esta categoría». Y me le quedé mirando con pena… Pixar es una subsidiaria de Disney.

Pero llevamos unos años en los que ya no nos divertimos con los Oscar. Dicen algunos que la culpa del desinterés la tiene la inclusión de hasta diez películas entre las candidatas desde 2009 y el sistema de voto preferencial para esta categoría. Salvo que haya una dominadora muy clara en una edición determinada, se produce un regresión a la mediocridad, que acaba provocando que la ganadora sea la medianía más aceptada por un mayor número de votantes. Y hasta cierto punto estoy de acuerdo. Por lo que leo, es muy posible que este año suceda. Que la mediocridad, una película digna y correcta, pero no brillante, sea quien se lleve el gato al agua, dejando aparcadas las más brillantes películas, pero que son más arriesgadas y pueden dividir el voto. Es decir, las mejores películas compiten ferozmente entre sí, divididos los votos entre el colegio electoral, y al final gana una película que ni fu ni fa, pero que siendo simpática, aparece como segunda o tercera opción con frecuencia, y así desplaza a las apuestas de más calidad, pero más polarizadoras de la opinión. Observad que aplico el término «mediocridad» no como peyorativo, sino en un sentido estadístico, de película que esta entre las próximas a las medidas de tendencia central, y no entre los desviaciones de estas hacia la calidad.

Pero yo creo que hay más elementos en nuestro desinterés. Cada vez nos interesa menos el cine norteamericano. Ciertamente siguen haciendo películas brillantes. Pero también se hacen en otros puntos del globo. En los últimos años, la pujanza del cine asiático nos parece muy interesante. Incluyendo apuestas formales en la narración alternativas a los cánones de la cultura europea/occidental, pero que son muy interesantes. Y sin necesidad de gastar indecentes cantidades de dinero en pirotecnias banales. La mayor parte del cine made in Hollywood nos motiva menos que un nabo olvidado en el frigo cuando lo abrimos cuando pensamos en qué queremos cenar.

Reconozco que somos raros. Que la mayor parte de la peña, igual que se ha acostumbrado a las hamburguesas hechas en serie, o a la telebasura, o al café en vaso de cartón para llevar, se ha acostumbrado a las películas de digestión fácil. Cuando escucho a mucha gente en sus veintitantos me sorprendo cuando se maravillan ante películas que son exactamente lo mismo que todo lo que ha hecho esa productora en los últimos quince años, variando los disfraces de coloricos de los protagonistas. Así que el lunes por la mañana, nos asomaremos con pereza a los titulares de prensa y, probablemente, bostezaremos con aburrimiento con la lista de premiados este año. Sinceramente, me gustaría mucho equivocarme.

[TV] Cosas de series; las aventuras y desventuras de dos «princesas» de ficción

Televisión

Hoy tenemos dos series, muy distintas, con protagonistas femeninas. Protagonistas nacidas, al parecer, para ser «princesas». E insisto en las comillas porque, como veremos, las «princesas» de los cuentos… no parecen existir o, al menos, encontrarse con facilidad.

Nacida en Rusia, la vida infantil y adolescente de Anna Sorokin transcurrió en algún lugar de las regiones occidentales o noroccidentales de Alemania, donde están tomadas estas fotografías.

Disenchantment, serie de animación de Matt Groening, que por lo que algunos han investigado sucedería en uno de los ciclos de regeneración de un mismo universo cíclico en el que sucedía Futurama, quien sabe si también The Simpsons, ha llegado ya a su cuarta temporada de diez episodios. Ambientada en un reino ubicado en una edad media mágica, nos habla de las aventuras y, más bien, desventuras, de la princesa Tiabeanie Mariabeanie de la Rochambeau Grunkwitz (voz de Abbi Jacobson), familiarmente conocida como Bean, en compañía de Luci, su demonio particular, y Elfo… un elfo mestizo con trol si no recuerdo mal. Pendenciera, alcohólica y drogadicta, sufre una familia, con su padre el rey Zøg al frente, y una serie de parientes y cortesanos que provocarían el suicidio a cualquiera. Resumir en estos momentos el hilo argumental de la serie me parece complicado… y poco útil. Simplemente decir que es una serie que ha ido de menos a más, que me lo paso estupendamente, que es una crítica ácida y conveniente a muchos aspectos de las convenciones familiares, sociales y políticas del mundo contemporáneo, y que es imprescindible para los aficionados a la ficción adulta.

Y por otro lado tenemos, también en Netflix, la miniserie de nueve episodios Inventing Anna, de la factoría de Shonda Rhimes, que construyó su prestigio e imperio seriéfilo sobre el éxito de Grey’s Anatomy, y que se sale un poco de lo que es el tono habitual de las series de esta productora. Y la serie se fija en la joven Anna Sorokin (Julia Garner), ciudadana alemana de origen ruso, que aterriza en Nueva York asegurando que tiene un proyecto estupendo para generar un entorno de mecenazgo y protección de artistas de alto nivel, para el que busca apoyos y financiación, enredando durante un tiempo a destacadas figuras de las finanzas y de la alta sociedad neoyorquina. Como aval, aseguró que su padre era adinedaro y que ella misma tenía una importante cantidad de dinero en forma de fideicomiso. La historia se cuenta a partir de la periodista quiso saber más, Vivian Kent (Anna Chlumsky) como alter ego de la periodista real Jessica Pressler, y la investigación que hizo del caso cuando Sorokin estaba a la espera de juicio por estafadora. Y se cuenta a través del testimonio de la gente con quien se relacionó; abogados, mecenas, artistas, amigas… La serie no es perfecta, pero merece la pena echarle un vistazo, especialmente por el estupendo trabajo actoral, destacando el de Garner, una actriz más habitual del medio televisivo que del cinematográfico, pero que me parece muy solvente.

[Fotos] En febrero… ya amenazaba el tiempo gris modorro…

Fotografía

Para determinadas tardes del mes de febrero, en las proximidades de la puesta del sol, tenía pensado en seguir ensayando y, quizá, profundizando en el paisaje urbano y la arquitectura que quedó como herencia de la Exposición Internacional Zaragoza 2008. Y el medio que me parecía más apropiado para ello era el formato medio.

Pero cuando fotografías al aire libre, la naturaleza va por libre, y la meteorología tomar sus propias decisiones, y también marca las tuyas. A pesar de que no se arregló la sequía que nos amenaza desde principios de año, las nubes, ausente de Zaragoza durante todo el mes de enero, empezaron a cubrir los cielos de Zaragoza, especialmente por las tardes a las horas en las que yo quería aprovechar una especial calidad de la luz. Salí varias veces para hacer fotos, tanto en fines de semana como entre semana, y apenas arrancaba una o dos fotografías en cada desplazamiento. Y no necesariamente las que yo buscaba.

En fin… los detalles técnicos, que no son muchos ni muy complejos, están en Paisaje urbano batallando contra la «meteo» – Hasselblad 500CM y Kodak Portra 400. Aquí, simplemente, las fotos.

[Cine] Introduction (2021)

Cine

Introduction (2021; 18/20220314)

Hola. Me llamo Carlos y soy adicto. Adicto a determinadas películas, a algunos directores, a algunos intérpretes… De vez en cuando veo una película… me impacta, me conmueve, me extraña,… lo que sea… y a partir de hoy me apunto a cualquier cosa que proceda del mismo origen. A veces para bien, otras para no tan bien. Conocí a la actriz coreana Kim Min-hee hace unos años en una película que me encantó. Y cuando algo más tarde llegó a la cartelera una de sus películas, dirigida por Hong Sang-soo, fui a verla directamente, sin pensármelo mucho, encontrándome con algo totalmente distinto, pero igualmente intrigante e interesante. Desde entonces, veo todas las colaboraciones de este director con esta actriz, y recuperé en Filmin las que rodaron con antelación. Y soy adicto a estas películas.

En una playa, en la orilla del mar, en blanco y negro, gente que pasea o conversa… elementos que aparecen con frecuencia en las películas de Hong Sang-soo.

Hace unos días llegó la última de sus películas. En ella, la actriz no es protagonista. Hace un pequeño papel secundario. Da igual. El tono de la película no varía. En este caso estamos ante un joven (Shin Seok-ho) despistado con la vida. Con una relación problemática con sus padres, y con una novia (Park Mi-so) que tiene sus ideas propias en la vida, y con la que quiere irse a vivir a algún lugar de Alemania. Pero las cosas no saldrán como pensaba.

Una película intimista, como la mayor parte de las que ha realizado el director en la última década. En tres actos, contados en sólo 65 minutos, no necesariamente conectados linealmente en el tiempo, intentaremos comprender los conflictos internos del joven actor que no acaba de encontrar su lugar en el mundo. En permanente estado de ansiedad en sus relaciones y en sus decisiones, lo que se manifiesta por su compulsiva forma de encender un cigarrillo detrás de otro.

Con un sobrio blanco y negro y una puesta en escena austera, con el estilo habitual del director de cámara estática con bruscos reencuadres por desplazamientos de la cámara o rápidos zoom hacia el personaje, vamos poco a poco entrando en la psicología del joven. Intrepretada por un elenco de intérpretes ya conocidos en la cinematografía del del director, que realizan también trabajo austeros pero buenos, bien definidos, sin alaracas, pero tremendamente eficaces.

Película probablemente no apta para consumidores de cine fast food, de digestión fácil aunque esclerose las neuronas. Exige la participación activa del espectador, ante una cinta que a mi me parece heredera, no soy el único ni original en esta opinión, de la nouvelle vague francesa. Y más concretamente de Eric Rohmer, a cuyas películas también me aficioné en su momento, con sus cuentos de las estaciones en los años 90 del siglo pasado, recuperando poco a poco en retrospectiva buena parte de su filmografía. A mi me gustan estas películas. Pero lo de recomendarlas… sólo a quien quiere abrazar riesgos, salir de su zona de confort y deshollinar sus neuronas de la pirotecnia vacua de Hollywood.

Nota: Al mismo tiempo que a Kim Min-hee, en aquel momento me aficioné también a su más joven compañera de reparto, Kim Tae-Ri, de quien he empezado a disfrutar una comedia romántica por episodios en Netflix recientemente. También me encanta, aunque lleve una carrera muy distinta.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] Entornos ferroviarios y urbanos con película negativa en color

Fotografía

Empieza a ser ya habitual que cuando dedico mi jornada fotográfica a la fotografía digital lleve conmigo una cámara compacta con un rollo de película. Las más de las veces película negativa en color. Y si no termino el rollo en esa jornada,… pues lo llevo unos días más mientras deambulo por la ciudad y lo voy terminando.

Cuando estuve hace ya unas semanas haciendo fotos en el entorno de la estación de Casetas, con la cámara digital de formato medio, y también con una Polaroid, llevé también una de estas compactas con negativos en color.

Aquí os presento algunas de las fotos. Las cuestiones técnicas, que no son muchas ni muy complejas, en Nuevamente la Olympus Trip 35 y un rollo de Kodak ProImage 100 para acompañar una jornada de fotografía digital.

[Recomendaciones fotográficas] Breves, que voy sin tiempo

Fotografía

Se me ha echado el día encima con unas cosas y otras. Así que en plan telegráfico y con los tulipanes y narcisos del Parque Grande de Zaragoza.

Siempre me ha parecido irónico que quienes muchos consideran el mejor fotógrafo británico del siglo XX, Bill Brandt, naciera en Hamburgo. Como los mejores restaurantes de Londres, que son indios. De Brandt nos han hablado en Blind Magazine.

Nobuyoshi Araki es un fotógrafo controvertido. Pero su Sentimental Journey me encanta. Un canto al amor a su esposa. Al que también lloró amargamente cuando murió, como nos cuentan en Pen ペン Magazine.

Me gusta la fotografía de arquitectura. Hago de vez en cuando. Pero soy demasiado cuadriculado para que me guste lo que hago. Rumi Ando encuentra el orden en el caos de Tokio. En Pen ペンMagazine. Como me gustan los paisajes costeros con figura de Keiko Sasaoka, también en Pen ペン Magazine.

Si algún día me iban a decir que me iban a gustar retratos de cosplayers no me lo hubiera creído. Pero me gustan los que hace Thurstan Redding. En Creative Boom.

No conocía a Evelyn Hofer. Odio el nombre de Evelyn, nunca sé si es hombre o mujer. Esta vez, mujer. Me gustan sus fotos. Especialmente las de color. No los cuenta Leire Etxazarra en su cuenta de Instagram.

Y en Creative Boom nos sugieren que nos fijemos este año en los fotógrafos siguientes, británicos (o parecido); Karah Mew, Angus Scott «Gussi», Jennifer McCord, Nico Froelich, Jodie Bateman.

[Cine] Le sommet des dieux (2021)

Cine

Le sommet des dieux (2021; 17/20220307)

Mucho cine de animación recientemente. Bastante de origen nipón. Pero la de hoy… puede decir así, pero no. O con una «sorpresa de guion». Es broma. La película, dirigida por Patrick Imbert, es de nacionalidad francesa, aunque con colaboración japonesa, y basada en un manga de Jiro Taniguchi con un título similar o equivalente. He leído varias historietas de Taniguchi, aquí, aquí y aquí. Y me gustaron, así que desde el estreno en Netflix de este largometraje he querido verlo, aunque he tardado más de lo que esperaba.

No tengo fotos de los Himalayas,… nos conformaremos con los Alpes para ilustrar la entrada de hoy.

La historia, ficticia, nos habla de un reportero gráfico o fotoperiodista japonés especializado en fotografía de montaña y en cubrir las expediciones alpinistas a los macizos montañosos más famosos. Y un día, de un misterioso extraño, recibe noticias en Katmandú de una vieja cámara de fotos, una Kodak Vest Pocket, que cree que pudo pertenecer a George Mallory. Este falleció en 1924 ascendiendo al Everest, y hay quien opina que murió después de hacer cumbre, lo que le daría el honor de primer humano en pisar lo más alto de la montaña. Lo cual podría estar reflejado en el rollo de la cámara. Por lo que inicia la búsqueda del extraño, que cree es un famoso alpinista japonés, ficticio, desaparecido en Nepal. Esto llevará a cambiar el enfoque de su investigación, de Mallory al alpinista nipón.

La animación es de buen nivel. Dentro de las tradiciones de la bande desinée francesa, más que del manga japonés, aunque parece compatible con la obra de Taniguchi, que no leído, pero de la que he visto ejemplos en la red de redes. Argumentalmente va de menos a más, va comenzando con parsimonia, para ir incrementando en intensidad hasta llegar al tercio final de la película, que brilla bastante en su realización. La historia conlleva bastantes reflexiones sobre el mundo del alpinismo y las motivaciones de los alpinistas Himalayistas en esta ocasión.

Me parece una película bastante recomendable, especialmente si te gusta el cine de animación, o si te gusta el mundo de la alta montaña. En general puede ser una buen opción para un fin de semana de los suscriptores de Netflix.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] Celebrando el 35º aniversario de Canon EOS con un pequeño y modesto zoom de hace 35 años

Fotografía

Pues está todo dicho en el título de la entrada. Dado que en este mes de marzo se celebra el 35º aniversario del sistema fotográfico Canon EOS, que vengo usando desde 1993, decidí adquirir un pequeño objetivo de focal variable de los que se vendían en kit con la primera cámara del sistema, de la que tengo un ejemplar. Todo a precios muy baratos hoy en día. A pesar de la subida de precio de los equipos de segunda mano para fotografía con película tradicional al ponerse de nuevo de moda, curiosamente muchas de las cámaras más competentes, pero más modernas y con menos sabor nostálgico, siguen baratas.

En cualquier caso, son muy buenas cámaras para hacer fotografía. Y esta modesta óptica no es puntera ni mucho menos, pero es suficientemente honesta para usarla para salir a pasear haciendo fotos. También la he probado con una moderna cámara digital. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Un pequeño y modesto 35-70 mm para celebrar el 35º aniversario de los sistemas Canon EOS.

[TV] Cosas de series; los mejores zombis… ¿son coreanos?

Televisión

Esta semana toca una de mis ya clásicas rondas de teleseries surcoreanas. Lo que veo los fines de semana. Son tres las que traigo, de las cuales seré somero en el comentario de dos de ellas, y me extenderé más con la tercera.

Sonyeon Simpan 소년 심판, traducida como Juvenile Justice o Tribunal de menores según cómo se denomine esta jurisdicción en cada país, es un drama judicial que tiene como escenario un juzgado de menores en un ciudad ficticia surcoreana, y los dramas a los que allí se enfrentan los jueces y menores que pasan por el juzgado. Me interesó por que a su protagonista, Kim Hye-su, ya la conocía de alguna serie o película previa y me parecía interesante. Pero lo cierto es que me ha convencido muy poco. Tira de mucho sensacionalismo en los casos, los papeles de los jueces no tienen nada que ver con la realidad que yo conozco, y que no será tan distinta en el país asiático, y en varias ocasiones resulta inverosímil y excesiva. La terminé por ser más corta de lo habitual en las series surcoreanas, 10 episodios de una hora frente a los 16 de 70 minutos habituales. Ha gustado más al público que a la crítica.

El área metropolitana de Seúl es tan enorme… que no sé si Suwon entra o no, como la ficticia ciudad de la serie de zombis de hoy. Está a unos 30 kilómetros. En cualquier caso, algunas escenas de la ciudad en día de fiesta me servirán para ilustrar la entrada de hoy.

Bulgasal 불가살 es una serie fantástica, con demonios inmortales, reencarnaciones y maldiciones que siguen a sus protagonistas en todas sus vidas, aunque centrada en sus reencarnaciones de finales del siglo XX y principios del XXI. Su protagonista femenina, Nara, una cantante de k-pop que también tenía un papel destacado en otra serie que vi recientemente, me llamó la atención… hace un papel digno, pero no es una gran actriz. Tiene su lado oscuro, y momentos muy entretenidos, aunque no creo que explote todas sus posibilidades. Queda deslucida por el falso happy end, algo que acostumbran los coreanos en sus series…

Y con interesantes antecedentes en el cine (y su precuela de animación) y en series de televisión, llegó recientemente una de zombis,  Jigeum Uri Hakgyoneun 지금 우리 학교는 [se traduce como ahora, en nuestro instituto], conocida como All of us are dead en inglés o Estamos muertos en castellano. Zombis en el instituto… lo cual me hizo pensar si estaría relacionada con una animación japonesa que vi hace un tiempo, pero no. Su origen está en webtoon publicado entre 2009 y 2011, con una estética muy distinta a la de la serie actual, y con un tono definitivamente muy distinto al anime referenciado. El caso es que, siendo que a mí los zombis me cansan pronto, salvo que aporten algo distinto a lo de siempre, esta variante del terror, cuando es de nacionalidad surcoreana, siempre tiene algo que me atrae. Y esta ocasión no ha sido distinta.

En una ficticia ciudad satélite del área metropolitana de Seúl, en un instituto grande, normal y corriente, se da el caso 0 de una epidemia vírica desencadenada por un científico que pretendía dotar a su hijo de la capacidad de enfrentarse a los abusadores del instituto. Pero lo que sucede es que convierte a los infectados… en zombis, claro. La epidemia se extiende rápidamente, y la serie sigue a varios grupos de gentes. La principal línea argumental es un grupo de adolescentes del instituto que las pasan canutas intentando sobrevivir, algunos, no todos lo conseguirán, a la invasión de zombis. Luego está el militar que tiene la misión de contener y combatir la plaga, a veces con métodos de ética dudosa. Finalmente, diversos individuos, bomberos, policías, políticos, yutubers, otros… que se ven metidos en el área infectada con distintos objetivos y propósitos.

Como buena fanta-ciencia-ficción, la serie usa su planteamiento de fantasía/ciencia ficción, cada cual que lo califique como le parezca, para realizar crítica social a distintos niveles. El acoso escolar, la presión sobre el estudiante, los abusos sexuales, el embarazo adolescente, la discriminación ante las personas enfermas, el militarismo irracional, el oportunismo político… y todo ello con una serie de dramas y conflictos internos, especialmente en el grupo de adolescentes, que hacen la serie especialmente disfrutable. A lo que se añade unas escenas de acción muy divertidas, aunque no muy verosímiles. Pero a quién le preocupa la verosimilitud si de entrada estamos hablando de zombis… Su principal lastre es que se alarga quizá en exceso, por lo que algunas situaciones se empiezan a vivir como repetitivas. Todo ello nos lleva a un final abierto en una última escena ante los ojos de los adolescentes supervivientes, que para mí es un final perfecto, que cada cual puede interpretar y darle el significado que prefiera. Aunque dadas las buenas cifras de visionado de la serie, no sería de extrañar una segunda temporada. No está confirmada de momento, que yo sepa.

[Fotos] Experimentando (casi fallidamente) con película para reconocimiento aéreo

Fotografía

Como ya os conté hace un mes, aproximadamente, de vez en cuando llegan a mi poder muestras de películas fotográficas exóticas. Algunas me las dan, algunas las compro, otras las «heredo»… En cualquier caso, me llegó un lote de películas de origen diversos reenvasadas en Lituania. Cuatro rollos de distintas características. El segundo de los que he usado es una película de sensibilidad media, usada originalmente con fines técnicos; el reconocimiento aéreo a media altitud. Pero tampoco he quedado contento con los resultados. No tan subexpuestos como con la película anterior, pero también subexpuestos.

Las fotos han quedado muy contrastadas con unas sombras excesivamente profundas. Y eso que puse un filtro rojo para que, aprovechando la sensibilidad extendida de la película al infrarrojo cercano, la vegetación quedase con una gama de grises más progresiva, no tan densa, al mismo tiempo que aumentaba el contraste de los cielos. Los detalles técnicos están en Experimento fallido – NocolorStudio nº 5 High Contrast con Pentax MX y SMC-M 40 mm. Más decentes que las de hace un mes… pero he quedado poco convencido.

[Cine] Bakemono no ko バケモノの子 (2015)

Cine

Bakemono no ko バケモノの子 (2015; 16/20220303)

En Zaragoza se está emitiendo un miniciclo de cine de animación, tres películas, dedicado al director japonés de animación Hosoda Mamoru, del que he visto varias películas que han rondado entre majas y muy estupendas. Me encantó Ōkami Kodomo no Ame to Yuki おおかみこどもの雨と雪 [Los niños lobo Ame y Yuki], muy conocida por su título en inglés Wolf Children. He visto varias veces en plataformas en línea una de las más estupendas películas de animación de la última década; muy divertida, bien hecha, con personajes que llegan al espectador… fenomenal. Alguna he visto ya en salas de cine, e incluso también en algún vuelo a Asia, ya que las compañías aéreas suelen ofrecer películas de países asiáticos en estos viajes. Dado que una ya la he visto en salas, y es maja, pero no para repetir si hay otras cosas que hacer, y las hay, sí que me he apuntado a la que hoy comento, y al próximo estreno del viernes que viene, que tiene un preestreno el jueves. Lo que pasa es que compite con un ciclo de cine coreano… y creo que voy a ver el evento de la película coreana y reservaré la animación japonesa a sus sesiones normales. Ya veré.

Según la película, el callejón que conecta el mundo de los humanos con el mundo de los «bakemono» está en Shibuya. Pero yo no lo vi. Debía ser que llovía. Como hoy en Zaragoza… brrrr.

En fin, que me apetecía ver esta película, en castellano El niño y la bestia (la traducción real es el niño de la bestia, siendo para mí una traducción cuestionable lo bakemono 化け物 o バケモノ por bestia), en la que un huérfano rebelde, que pierde a su madre, estando su padre en paradero desconocido, acaba en un mundo paralelo, en la Ciudad de las Bestias, mientras huye por Shibuya en Tokio. Y allí entra como aprendiz de Kumatetsu, de aspecto de oso [kuma くま], vago y despreocupado, aspirante a suceder al gran maestre de la ciudad. Y ahí comienza el camino conjunto hacia el cambio y la madurez de ambos personajes.

Película de buen rollo, muy entretenida, muy divertida, sobre el ajuste en sociedad de personas, humanas o bakemono, que son distintas a las demás o a las convenciones sociales establecidas. Como de costumbre en mucha de la animación nipona, riqueza y cuidado en los detalles de los ambientes y los fondos, mientras que los personajes se muestran con un diseño esquemático, aunque fácilmente reconocibles y diferenciables, optando por una definición más sutil en la personalidad y comportamiento del personaje. Es algo que me gusta.

La película tiene ya su tiempo, es de 2015. Yo no recuerdo que la estrenasen en España en salas de cine de forma general. Circuló al parecer en varios festivales, y tuvo un estreno limitado en salas seleccionadas en abril de 2016, pero no pasó de ahí. Quizá no sea la mejor película de Hosoda, pero está muy bien. Yo me lo pasé estupendamente, en un pase con mucho aficionado al género, no necesariamente el público objetivo de la película que está fundamentalmente orientada a los adolescentes. Pero que la puede ver cualquier persona de cualquier edad sin desdoro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Viajes] Geoparque mundial Unesco Sobrarbe-Pirineos con ASAFONA

Viajes

Ayer me fui de excursión con ASAFONA Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza al Geoparque Mundial Unesco Sobrarbe-Pirineos. No a todo el geoparque que es inmenso, sino a un par de puntos de interés próximos a Aínsa, acompañados por Anchel Belmonte, geólogo, coordinador científico del proyecto; las margas del Pueyo de Araguás y el barranco de Jánovas, con su hermoso anticlinal. Fue un buen día.

Las fotografías en color, de captura digital, fueron realizadas con una cámara que llegó recientemente a mi poder. Lo explico en Adiós parcial a Panasonic y regreso a Olympus – Olympus OM-D E-M5 III. Dentro de unos días espero poder presentaros fotografías realizadas con película fotográfica tradicional en blanco y negro.

Os recuerdo también que en las páginas de ASAFONA tengo una galería de fotos que, a mí por lo menos, me parece interesante.