[Cine] Hugo (2011)

Cine

Hugo (2011), 24 de febrero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se respeta el título original de la misma. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada al castellano como La invención de Hugo, título más próximo a la novela de Brian Selznick en la que se basa, The Invention of Hugo Cabret.

Siempre he tenido sentimientos contrapuestos respecto al cine de Martin Scorsese. Veréis. En su momento leí algún libro suyo sobre cine, y me gustaron mucho. Me gustó lo que me contaba, me gustó lo que aprendí, me gustó cómo me lo contaba, y sobretodo, me gustó lo que intuí de la calidad humana del prestigiado director. Sin embargo, no me siento atraído por muchas de las películas que ha hecho. No voy a poner en cuestión aquí su categoría como uno de los directores de referencia de los últimos cincuenta años. Pero a mí, algunas de su obras, incluso de las que son consideradas como obras maestras, no consiguen engancharme. Cosas que pasan. No obstante, con los antecedentes que hemos escuchado de la película que hoy considero, acudimos con entusiasmo a verla.

La actual estación de Montparnasse es un monstruo de hormigón que ha perdido todo el encanto de las viejas estaciones parisinas. Eso sí, los trenes son los rápidos y modernos TGVs.

Nos encontramos en algún momento del período de entreguerras en París, probablemente a principio de los años 30, y el escenario principal de la acción es la imponente estación de Montparnasse, donde continuamente entran y salen los trenes con sus locomotoras de vapor, la gente va y viene y la vida bulle en sus andenes, en sus cafés, en sus tiendas. Y allí, entre pasadizos ocultos a la vista del público vive Hugo (Asa Butterfield), un huérfano que cuida de los delicados mecanismos de los relojes de la estación. Su padre (Jude Law), relojero y conservador de un museo, murió cuando este se incendió, no sin antes haber recogido de sus almacenes un autómata mecánico con intención de repararlo. El niño fue recogido por su tío Claude (Ray Winstone), un borracho que le enseñó a cuidar los relojes de la estación y luego lo abandonó. Hugo obtiene su alimento de los hurtos que realiza en las tiendas de la estación, y las piezas que necesita de la pequeña tienda de reparación de relojes de Papa George (Ben Kingsley) un viejo gruñón, que lo atrapa y le roba la libreta de su padre que le sirve de guía para reparar al autómata. Con la ayuda de Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Papa George, también huérfana, una ávida lectora de su edad deseosa de correr aventuras, intentarán recuperar la libreta y reparar el autómata. También tendrán que sortear la persecución del amargado inspector Gustave (Sacha Baron Cohen), policía de la estación, dañado físicamente durante la guerra mundial, y enamorado secretamente de la simpática florista de la estación, Lisette (Emily Mortimer). La historia tomará nuevos rumbos cuando descubran que Papa George es George Méliès, uno de los principales precursores del cinematografo como fabrica de narraciones y de sueños, ahora caído en el olvido, y que junto su esposa Mama Jeanne (Helen McCrory) acogió a Isabelle como a su propia hija cuando sus padre murieron.

El borrachín tío Claude aparece ahogado en los muelles del Sena, justo para amargarle la vida una vez más al bueno de Hugo.

Toda la película tiene dos objetivos claros. Por un lado, realizar un monumental homenaje a Méliès como precursor inevitable e ineludible del cine como fábrica de sueños y de aventuras, con su capacidad de alterar la realidad a modo de un prestidigitador, y sumergirnos en mundos y vidas alternativas y apasionantes. Por otro lado, reivindicar este tipo de cine, tanto como parte fundamental de la historia del medio, como dirección a seguir en un futuro para atraer a las miradas más limpias a las salas de cine. No se han escatimado medios. Con una monumental recreación infográfica de la ciudad de París y en especial de la antigua estación de Montparnasse, un rodaje en 3D, que como suele ser habitual nos llama la atención los primeros minutos pero luego pasa a un discreto segundo plano por el interés de la obra y es totalmente prescindible, con una magnífica banda sonora de Howard Shore, con una fotografía impresionante, que creo que se apreciaría mejor sin el malhadado 3D, y con el rescate de una estupenda colección de secuencias de las películas de Méliès, así como de otras figuras de las primeras épocas del cine como Harold Lloyd, Buster Keaton, Douglas Fairbanks, u otros muchos que no voy a citar por no ser prolijo.

En las interpretaciones, los niños están bien. Mejor Chloë Grace Moretz, que Asa Butterfield, aunque tiene un papel más insustancial. Formidables Ben Kingsley y Helen McCrory. Histriónico, aunque no mal Sacha Baron Cohen. Desaprovechada Emily Mortimer. Como lo está Christopher Lee, en su papel de librero, que alimenta el destino de la niña. O la escasa pero interesante presencia de Jude Law, como padre del chaval. En general, el reparto en su conjunto cumple con buena nota, aunque abrumado por la presencia de los escenarios y los homenajes cinéfilos.

Uno de los modernos TGVs acaba de abandonar la estación de Montparnasse, y recorre los "arrondissements" parisinos antes de salir al campo libre.

¿Qué podemos decir del conjunto del filme como resumen? Podríamos ponernos puntillosos sobre algunas consistencias en el argumento. Sobre algún fallo en el ritmo global del conjunto. Sobre la intrascendencia de algunas historias paralelas. Desde luego sobre la pertinencia de apuntarse a la moda del 3D, que hace mucho tiempo que deseo que sea una moda pasajera, por lo menos tal cual se practica hoy en día. He visto escrito sobre todo esto por ahí. Pero lo cierto es que a mí la película me enganchó y mucho. Soy de los que realmente se deja llevar por la magia del cine, por la posibilidad de vivir las vidas de otros que no somos nosotros, y hacerlo con intensidad. Es una aventura, la de los niños, dentro de otra aventura, la de los pioneros del arte cinematográfico, dentro de la aventura de homenajear esa forma de hacer cine y de proponer su perdurabilidad en el futuro. Y yo me apunto. Y además, el filme consigue emocionarme profundamente, hasta el punto de que se me humedezcan los ojos en varios momentos del largometraje. Pero con una emoción sincera y aceptada, y no forzada como hacen otros cineastas de renombre. Así que sin duda, esta película va a quedar como una de mis favoritas. Durante mucho tiempo. Ya me apetece volver a verla para rescatar muchos de los detalles que seguro que se me han perdido. U otros que no. Que alegría ver un a modo de Django Reinhardt tocando en la cafetería de la estación. Por poner un ejemplo. Qué bien. De verdad. Y los trenes, muchos trenes. Y los homenajes a algunas viejas fotografías del pasado. Y la belleza de la mecánica. Ya me callo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Hay cosas que no cambian, aunque la película la dirija Scorsese; en una película de producción norteamericana, París es una película en la que, te pongas como te pongas, desde cualquier punto de vista, siempre se ve la Torre Eiffel.

[Fotografía personal] Como un niño con un 50/1,4 nuevo

Fotografía personal

El pasado domingo, durante la fiesta de carnaval para niños en la que estuve, mi veterano

Un suicida

El objetivo "suicida", con la pieza, el accionador del modo de enfoque, desprendida.

Aunque con posterioridad, con calma y reflexión, encontré la forma de repararlo por mi mismo, para lo cual sólo necesité un poco de lógica y dos gotitas de loctite, lo cierto es que uno pierde parte de la confianza que tiene en un chisme de estos tras semejante batacazo. Así que me pedí en Amazon.es un EF 50/1,4 USM para reemplazarlo. Cuesta, con parasol, tres veces más. Pero en calidad constructiva, en el motor de enfoque y en varios detalles más, lo vale. En los resultados, mi habilidad dirá si soy capaz de sacarle alguna ventaja. En cualquier caso, como lo recibí ayer, hoy me lo he llevado conmigo cuando he ido a trabajar, y camino de Huesca he tirado las primeras fotos con él. Que no demuestran nada en términos de teoría o práctica fotográfica. Sólo que tenía ganas de estrenarlo.

Paisaje en la antigua N-330

Parada de autobús en la N-330, en el desvío a Ontinar del Salz. O El temple, ahora no caigo.

Paisaje en la antigua N-330

Uno de los accesos al casco urbano de Almudévar.

Paisaje en la antigua N-330

Siempre me ha llamado la atención este caserón en la salida de Almudévar hacia Huesca por la N-330.

Paisaje en la antigua N-330

La N-330 desciende por las Canteras hacia la Hoya de Huesca.

Paisaje en la antigua N-330

Antenas de telefonía movil y pacas de heno, lo nuevo y lo tradicional en el paisaje de esta tierra.

[Fotos] Un domingo de carnaval con los más pequeños

Política y sociedad

Era tradición que el domingo de carnaval me bajase al centro de la ciudad con la cámara para tirar unas fotos a los coloridos personajes que pululaban por las actividades de animación callejera que el ayuntamiento ofrece. Pero cuando hay un crío en la familia, en este caso mi sobrino, a veces hay que condicionar las actividades al «rey de la casa». Aunque en definitiva, quien organiza y manda es la madre, que en esta ocasión determinó que el niño iba a ir con unos amiguitos a la fiesta que organizaban ese domingo por la mañana en un colegio del barrio.

Y allí fuimos en familia. Y yo con la cámara, la Canon EOS 5D Mark II. Que se llevó un susto, por el Canon EF 50/1,8 se tiró al suelo en acto suicida, pareciendo que había fallecido, aunque luego con cariño y cuidado ha revivido. No obstante, tengo encargado su  hermano mayor el EF 50/1,4 USM, porque después de semejante cacharrazo. Así que la mayor de las fotos, dado que la luz era escasa para el EF 24-105/4L IS USM, más polivalente pero menos luminoso, se hicieron con el EF 85/1,8 USM. Que es un buen chisme, agradable de usar.

Os dejo algunas imágenes.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Malabarista, con una habilidad algo relativa.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Piratas, princesas y demás, bailan las canciones de los animadores del cotarro.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Los animadores del cotarro.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Un soldado de asalto de las tropas imperiales, hace su entrada en el recinto.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Mosqueteros de rosa cabellera y de todos los tamaños.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

El momento de las rifas, emoción y sorpresa en las caras.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Y expectativas decepcionadas para el resto.

[Televisión] Cosas de series: la «enfermera Ratched», el adiós de Hustle, y volvemos a arriba y abajo

Televisión

En primer lugar, decir que me he descabalgado, y nunca mejor dicho del drama hípico Luck. La serie está muy bien hecha e interpretada. Pero sinceramente, el tema no me interesa. No me acabo de enganchar. Lo siento. Adiós a los caballitos.

Olvido imperdonable la semana pasada. Desde hace dos caminos, en Shameless, en la casa de los Gallagher, tenemos personaje nuevo. La abuela Gallagher, recién salida de la carcel, ha llegado con el especial propósito de hacerle la vida imposible a su hijo. Como si éste no se bastara a sí mismo lo suficiente para arruinarse la vida. Y la actriz que encarna a la abuela Gallagher es nada más y nada menos que Louise Fletcher, la enfermera Ratched de Someone flew over the cuckoo’s nest (Alguien voló sobre el nido del cuco), quien me hizo temer a las enfermeras durante años, temor que quizá hoy en día se mantiene, aunque por otros motivos. Bienvenida sea. Y que meta marcha.

También se ha producido esta semana la despedida de Hustle, una banda de estafadores, guapos y simpáticos y muy, muy, muy británicos, que nos ha acompañado durante ocho años, con algún cambio eventual de miembros en la banda. Pocas veces les ha ido mal en sus estafas, y ninguna vez hemos lamentado sus triunfos dada la pléyade de cretinos que han marcado como primos. Dicen que tal vez vuelvan en un futuro con un equipo nuevo de simpáticos canallas. Pero de momento nos queda el recuerdo de los buenos y devertidos ratos que nos han hecho pasar.

Ha vuelto la nueva generación de Upstairs, downstairs (Arriba y abajo). Un poco a la sombra de la superproducción de Downton Abbey a pesar de que su serie original fue la inspiradora de este tipo de producciones, nos encontramos con los habitantes del 165 de Eaton Place en Londres en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. En cualquier caso, serán seis episodios que seguro que se dejan ver con agrado.

Hasta la semana que viene.

Southbank

Los agradables paseos del Southbank londinense han sido a lo largo de ocho años uno de los escenarios más habituales para los estafadores de Hustle.

[Cine] Shame (2011)

Cine

Shame (2011), 17 de febrero de 2012.

Aunque el título de la película aparece como el original en inglés, lamentablemente no han traído copia en versión original de esta película a Zaragoza. Película que traía cierta expectación ya que está dirigida y protagonizada por uno de los directores, Steve McQueen, y dos de los intérpretes, Michael Fassbender y Carey Mulligan, más de moda y más en forma del momento. Si ha eso añadimos que venía publicitada por su alto contenido sexual,… qué más vamos a pedir.

Brandon (Fassbender) es un treintañero culto y elegante que vive en Nueva York, que le va bien en el trabajo, tiene un buen piso, y que canaliza sus energías en una adicción al sexo de lo más variopinto. Desde la más rutinaria autosatisfacción, hasta los lances que totales desconocidas o el sexo pagado. Un día su rutina se ve rota por la llegada de su hermana Sissy (Carey Mulligan), un cantante que va errante por el mundo, y que tiene toda la intención de pasar una temporada. La llegada de la hermana desequilibra todo su mundo. Esta se trajina al jefe de Brandon (James Badge Dale) en su propia casa. Por otro lado, Brandon intenta comenzar una relación más seria, más comprometida con una compañera, Marianne (Nicole Beharie), aunque con graves dificultades. Sabremos que la relación de amor-odio entre los hermanos esta viciada por su infancia en Irlanda, aunque nunca conoceremos qué les pasó. Poco a poco, el ordenado mundo de Brandon se derrumba, y sólo nos queda saber si la historia quedará en drama o dará un pasito hacia la tragedia.

La película está muy bien rodada, de forma muy moderna, con una fotografía implacable, gran parte del filme rodada en ambiente nocturno. Se acompaña de una buena banda sonora en la que además de la música incidental, aparecen de vez en cuando algunas piezas de jazz como My favourite things de John Coltrane, y entre las que destaca la interpretación que hace Mulligan del estándar New York, New York. Os pongo un trocito.

Esta chica es lo que se llama el encanto elevado a enésima potencia. Pero ya hablaremos de eso más tarde.

El caso es que a pesar de los excelentes ladrillos con los que está rodada la película, a mí hubo un momento que me desenganchó. Que dejé de comprender porque el protagonista se comportaba básicamente como capullo. Cuál podía ser el tremendo drama de la infancia que afectó a los dos hermanos y que les hace destruir aquello que tienen de bueno. Y la escena final, que es un reflejo de otra similar del principio me deja con la duda de si el tipo se ha enterado de algo o no. No sé. Igual era yo el que estaba un poco espeso esa tarde.

En cualquier caso, es cierto que la película se aguanta porque además de su excelente factura, tenemos efectivamente dos intérpretes, Fassbender y Mulligan, en estado de gracia. El primero sale últimamente hasta en la sopa, a favor de su imponente físico y de su buen hacer interpretativo. Y como decía, Carey Mulligan es una de esas chicas que representan la quintaesencia del encanto, que te dicen mucho con mero cambio en el gesto de la cara, se come la cámara en los primeros planos, y que además en este filme cambia algo su registro ya que detrás del desvalimiento aparente encontramos esa mujer algo barriobajera, algo vulgar, manipuladora, alejada del registro habitual de la actriz como buena chica. Incluso está más rellenita para situarse mejor en el papel. Da igual. Simplemente la escena que os he puesto antes de la canción ya te desarma completamente. El resto de intérpretes cumplen.

En cualquier caso, frente a las unánimes alabanzas que se han repetido en el mundo de la crítica, y las lamentaciones de que no haya sido considerada para los óscar, probablemente por su alto contenido sexual, yo me he quedado un poco con cara de haba. Creo que mis expectativas eran muy elevadas, y como ya he dicho, en un momento dado me he ido algo de la película y ya me ha costado cogerla. Por lo demás es una producción interesante de ver.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Killary Harbour

Algo no explicado les pasó a los protagonistas en su Irlanda natal; aquí un vista de Killary Harbour cerca del parque natural de Connemara.

[Trenes] Trenes históricos en Alemania, 2002

Fotografía, Trenes

El año 2002 fue un año difícil por motivos familiares. Enfermedades y esas cosas. Y en un tris me vi de no poder disfrutar de unas vacaciones de verdad. Sin embargo, en un momento de tregua, en el mes de septiembre, vi una oportunidad para hacer una escapada y me fui solo una semana a Berlín. Previamente había visitado la capital alemana con motivo de un simposio, y me supo a muy poco. Así que decidí satisfacer mis expectativas respecto a esta ciudad, una de mis favoritas para pasar unos días.

Lo que yo no me imaginaba es que buena parte de la estancia iba a adquirir un tono marcadamente ferroviario. Siempre he intentado acercarme a fotografiar trenes históricos cada vez que he tenido ocasión, como se puede ver en mis páginas Trenes de ayer y de hoy. Pero aquello fue como el país de jauja para un aficionado a este histórico medio de locomoción.

Ahora, he recuperado las diapositivas escaneadas de aquel viaje, y os dejo aquí una muestra de lo que pude ver y sentir. El equipo que llevé fue la veterana Canon EOS 100 (recuerdo que en aquellos momentos ni me planteaba la fotografía digital, que curiosamente llegó sólo unos meses después), con un EF 28-135/3,5-5,6 IS USM que ya pasó a mejor vida, el EF 50/1,8 (primera generación), y un Sigma 28/1,8.

Ferrocarril histórico en Berlín-Charlottenburg

Mi primera sorpresa fue ver el anuncio de un tren histórico que salía de Berlín-Charlottenburg. Como ese día iba a visitar Potsdam decidí coger el tren a esta localidad en dicha estación berlinesa y admirar la magníficamente conservada locomotora de vapor.

En la estación de Vienenburg

Decidí planificar un viaje al Harz, donde todavía hay una línea comercial con tracción de vapor. Tuve que coger tres trenes para llegar hasta allí. Un transbordo lo hice en Vienenburg, donde encontré un pequeño museo ferroviario, con esta vaporosa, hermana de la que contemplé en Berlín-Charlottenburg.

Ferrocarril del Harz

Wernigerode es el paraíso de los amantes del tren de vapor. Previo a la salida del tren hacia lo alto del Harz, vemos a un par de locomotoras de vía métrica realizando maniobras.

Ferrocarril del Harz

El día era brumoso y frío en lo alto del Harz, pero no faltaba animación. Mientras me comía una salchicha acompañada de su correspondiente cerveza, ví como llegaba un nuevo tren a lo alto de la línea. Tren que luego cogería de regreso a Wernigerode.

Ferrocarril del Harz

Siendo de vía única la línea ferroviaria de ancho métrico, en las estaciones los trenes hacen paradas prolongadas para permitir los cruces con otros trenes. Y el maquinista del tren aprovecha para realizar el mantenimiento de la locomotora, que estaba en estado magnífico.

Ferrocarril del Harz

El viaje de vuelta a Wernigerode lo hice en una plataforma descubierta, con una simpática familia que procedía de los alrededores de Dusseldorf. Fue muy divertido, aunque luego llevaba carbonilla impregnada hasta en los más recónditos rincones de mi ser.

Museo de la Técnica de Berlín

El último día de estancia en la capital alemana visité el Museo de la Técnica, donde hay una amplia sección dedicada al ferrocarril.

Museo de la Técnica de Berlín

El museo está situado en unas antiguas instalaciones ferroviarias, y podemos visitar un par de plataformas giratorias de los antiguos depósitos de locomotoras.

[Fotografía] Recomendaciones semanales: encontrado en la web

Fotografía

Como ya es una costumbre, recomendaciones fotográficas de lo encontrado por internet durante la semana.

En primer lugar, un par de obituarios, de los que podemos encontrar reseña y fotografías en La Lettre de la Photographie.

Por un lado, uno de los principales fotógrafos japoneses de la posguerra mundial, Yasuhiro Ishimoto. Japonés, aunque nacido en EE.UU. donde pasó sus tres primeros años, y los años de la guerra y la inmediata posguerra. Por spuesto, La Lettre… publica una selección de sus fotografías. Falleció el pasado 6 de febrero.

Más conocida puede ser la fotógrafa Lillian Bassman, que fue fotógrafa de moda en los años 40 y 50, así como directora artística de revistas de esta temática. Alguna de sus imágenes son muy conocidas, también se pueden ver en La Lettre…, y demuestran que el gusto por las modelos extremadamente delgadas viene de atrás. Aunque eso sí, muy, muy, muy elegantes, y no unas zarrapastrosas como a veces sucede hoy en día. Pasó a mejor vida el pasado 13 de febrero.

Ya comenté hace unos días mi visita a la exposición dedicada a los retratos de Andy Warhol que se puede ver estos días en Zaragoza. Entre las obras, algunas basadas en los retratos de fotomatón. Pues bien, en La Lettre… encontramos ejemplos de cómo estas máquinas aparentemente anodinas han sido utilizadas ventajosamente por diversos artistas en en el contexto de su obra. Lo cierto es que su uso se remonta a los años 20, por los surrealistas, como pude comprobar en su momento en la excelente exposición dedicada a este movimiento que tuve ocasión de visitar en Madrid hace un tiempo.

Falso Fotomatón

Como no podía ser menos, el iPhone también tiene una aplicación que nos permite simular el aspecto de las imágenes de los antiguos fatomatones.

Rafael Roa, en su siempre interesante blog, nos recomendó hace unos días el  austero pero elegante blanco y negro de Lynn Davis. Sea de arquitectura, sean los icebergs,… quizá ambos temas con más similitudes de los que aparentan en un principio. Como últimamente no dejo de apuntar con mi cámara a los edificios que me llaman la atención a mi paso por las calles de la ciudad, me ha interesado mucho esta fotógrafa.

En los últimos tiempos se están poniendo de moda los cinemagrafos o como quiera que se quieran llamar. Esencialmente, fotografías animadas, normalmente en forma de archivos GIF, pero que con una animación muy sutil y elegante. Quizá los más conocidos son los de Jamie Beck y Kevin Burg en su Cinemagraphs. Pero en Conscientious nos recomiendan los de Simone Massera. Más sutiles todavía, parecen como si estuviéramos viendo la imagen fotográfica con la titilación de un pantalla de televisión. Muy melancólicos. He interesantes.

W. Eugene Smith es sin duda uno de mis fotógrafos favoritos, y ya ha aparecido por estas páginas en el pasado. Y he comentado algún libro dedicado a su obra. Algunos de sus trabajos como Country Doctor o Nurse Midwife se centraban en el seguimiento de profesionales de la salud, que hacían un trabajo en muchas ocasiones abnegado, en entornos sociales poco privilegiados. Quizá por esta influencia, me ha llamado la atención el reportaje de Les Stone que nos propone aCurator sobre la atención a la salud de los mineros y sus familias en los Apalaches de Virginia Occidental, una de las regiones más pobres de los EE.UU.

Tendido de sol y de sombra

Un poco de arquitectura local a la caída de la tarde.

En la LightBox de la revista Time encontramos dos propuestas. Por un lado, los retratos de Rineke Dijkstra, una de las fotógrafas holandesas más respetadas y con una fotografía más sincera de la actualidad. Por otro, la curiosidad de los dispositivos utilizados por el Kinsey Institute en sus estudios sobre la sexualidad. Un poco espantado me he quedado con los chismes utilizados.

En el fotoblog Lens de The New York Times, nos vuelven a recordar las notables fotografías de la desconocida en vida Vivian Maier. Desde luego, algunas de sus imágenes son auténticas joyas. Y sólo se han hecho públicas una parte de las muchas que realizó.

Finalmente, American Photo nos propone echar un vistazo a la obra de Jay Tyrrell, Wind Army. Los campos de aerogeneradores vistos en imágenes panorámicas como algo a caballo entre los invasores marcianos de H.G. Wells y los gigantes a los que acometió Don Quijote. Esta última imagen es mía, no del autor. Pero inevitable.

Y creo que por esta semana ya es suficiente. Si os interesa lo que os propongo tenéis para pasar un buen rato viendo fotos.

Aerogeneradores y vides

Los "ejércitos" de aerogeneradores se extienden entre los campos de trigo y de vides en La Muela, cerca de Zaragoza.

[Televisión] Cosas de series: densa cartelera televisiva y una «víbora negra»

Televisión

Densa. Muy densa. Tengo que eliminar algunas series de mis opciones, porque tengo un tiempo limitado para ver televisión. Lo cierto es que ahora no hay nada que destaque con brillo entre todo lo que tengo en cartera.  He cancelado de mi cartelera la británica Skins. Aunque el año pasado me pareció que la vida de estos adolescentes británicos tenía cierto interés, este año más bien me aburren o me resultan repetitivos, y ya digo que no tengo tiempo para todo. Por supuesto, hay valores seguros como Californication o Justified. Esos son fijos. Y en el apartado de comedia corta, 30 Rock cada vez me parece más divertido. Fringe parece que está tomando también un poco de carrerilla. Aunque poco a poco. Todo lo demás es cuestión de ganas.

En el apartado de novedades, con el mes de febrero, algunos avances interesantes de hace unas semanas como Luck y sus hipódromos, y Smash y su musical sobre Marilyn Monroe ha comenzado su emisión regular. Veremos como se portan. Ha vuelto la segunda temporada de The Walking Dead, que tras el impresionante final de la primera mitad de la misma, nos ha traído un episodio que me ha dejado un poco frío. A pesar de que han pasado cosas. Ya veremos que pasa con una serie que sorprendentemente hasta ahora me ha gustado, a pesar de pertenecer a un género que no me atrae demasiado.

Y quizá lo más destacado de esta semana, aunque difícilmente se puede calificar de novedad, es una comedia británica de los años 80, Blackadder. Fueron cuatro temporadas en las que seguíamos a distintos miembros de la familia Blackadder (víbora negra), en distintos momentos de la historia británica, interpretados siempre por el cómico Rowan Atkinson. Acompañado siempre de un cochambroso sirviente de la familia Baldrick, interpretado por Tony Robinson. La están echando en Canal + Comedia, y pude ver hace un par de meses la primera temporada, situada en un ficticio reinado de un tal Ricardo IV, al final de la Guerra de las dos rosas. Tengo grabada parte de la segunda temporada y toda la tercera temporada. La idea era verlas de forma ordenada cuando tuviese toda la segunda temporada. El caso es que hace un par de semanas comenzó la emisión de la cuarta temporada, situada en la Primera Guerra Mundial. Después de ver War Horse, como contrapunto decidí ver esta cuarta temporada, dos capítulos hasta el momento, donde además de los anteriores, podemos apreciar también el trabajo de Hugh Laurie (actualmente famoso por su cínico doctor House), y Stephen Fry. La verdad es que es divertidísima, y recomendable desde todo punto de vista. Humor ácido e irreverente que no deja títere con cabeza.

Y bueno, estas son mis apreciaciones y recomendaciones de esta semana en la cuestión televisiva.

Trafalgar Square

No son precisamente las "gestas" más "heroicas" británicas, al estilo del Nelson de Trafalgar Square, las que nos cuentan en Blackadder.

[CineFoto] El cine (y la fotografía) dentro del cine en La noche americana (1973)

Cine, Fotografía

Me he pegado casi dos semanas pensando en si debía o no incluir esta película del célebre director francés François Truffaut entre mi colección de filmes con temática fotográfica. Toda película es por definición el resultado de un proceso fotográfico que permite reproducir imágenes en movimiento. Frente a la fotografía tradicional en la que el resultado es una imagen estática. Fotografía fija como dicen las gentes del cine. Y este es el motivo por el que la traigo. Ya que la película va de cómo se hace una película de cine, también aparece por ahí el imprescindible fotógrafo fijo que acompaña todo rodaje. Y de este modo incluimos en la colección La fotografía en el cine un nuevo aspecto de la práctica fotográfica.

Podéis acceder directamente a la reseña a través de la página del enlace anterior, o directamente en este otro enlace.

Metropolitain Bastille

En la primera escena del filme, la cámara presta atención a un hombre que sale de una boca del metro de París,... solo que no es lo que parece. En la fotografía, el metro Bastille.

[Deporte/rugby] Gélida e incompleta jornada del Seis Naciones

Deporte

Este fin de semana fue la segunda jornada del torneo de las Seis Naciones de rugby de 2012. Había un plato fuerte, el Francia – Irlanda en St-Denis, y dos partidos con claros favoritos. Lo cierto es que nos quedamos con las ganas. El partido en la banlieu parisina se suspendió por entender los implicados en el partido que las placas de hielo provocadas por el intenso frío en el campo ponían en excesivo riesgo la integridad física de los jugadores. Se espera que se pueda jugar este fin de semana que viene, en el que el resto de los equipos descansan.

Pero no fue el único sitio donde hizo frío. Y sorprendente fue ver cómo el Estadio Olímpico de Roma se estrenaba como sede de los partidos de la selección azzurra con parte de su cesped cubierto por la nieve. Algo realmente notable, más propio de otras latitudes. Y en estas condiciones, azzurri e ingleses nos ofrecieron un encuentro poco vistoso, con victoria de los del quince de la rosa, más debida a las carencias italianas que a sus propios méritos, en mi humilde opinión. Pero bueno, es un equipo en renovación, que todavía no tiene un seleccionador fijo ni un proyecto, y habrá que espera a ver que hace en un futuro.

Muy mal tiempo en el Tíber

Día frío y desapacible en Roma, como el miércoles que padecimos hace unos años en la capital italiana a orillas del Tíber.

Supongo que en Cardiff, donde se enfrentaban Gales y Escocia también haría bastante frío. Pero el moderno estadio del Millenium en la capital galesa tiene su techo retractil, que ambos equipo estuvieron de acuerdo en cerrar, para preservar en buen estado el cesped, y así poder ofrecer un mejor juego y un mejor espectáculo. Y lo hicieron. Indudablemente un partido muy entretenido, con una primera parte en los que los escoceses pusieron en serios aprietos a los animosos galeses, y una segunda en la que estos últimos aumentaron su concentración, los del cardo la perdieron, y con un par de tarjetas amarillas permitieron que los del dragón anotaran con la alegría que les es habitual tres ensayos que definieron el resultado final. En estos momentos, Gales es el equipo más divertido de ver, independientemente de si está más o menos inspirado.

Esperemos que en pocos días, veamos el final de esta segunda, gélida e incompleta jornada del más prestigioso torneo de rugby del hemisferio norte.

Castillo de Conwy

El castillo de Conwy, en el norte de Gales, puede ser metáfora de la fortaleza que han adquirido los del quince del dragón.

[Cine] War Horse (2011)

Cine

War Horse (2011), 10 de febrero de 2012.

Este fin de semana ha sido raro. De hecho, no es habitual que el día elegido para ir al cine sea el viernes. También sucedió un poco por casualidad. Y porque el día había sido lo suficientemente «regular» como para olvidarse un poco de los problemas mundanos refugiándonos en la oscuridad luminosa de la sala de cine. Y como tocaba estreno de Steven Spielberg, y además había sesión en versión original subtitulada, a ella que nos fuimos. Y os lo cuento ahora.

El célebre director y productor, uno de los más significativos de los últimos 40 años en el cine mundial, nos trae la adaptación de una novela en la que se cuentan las andanzas de un caballo nacido en los páramos de Devon en Inglaterra en vísperas de la Primera Guerra Mundial, y que acaba siendo uno más de los millones de estos animales que sufrieron también las consecuencias de esta devastadora conflagración. Es cierto que Spielberg da mucha importancia a la historia de amistad entre el chaval que domó al caballo cuando era un potro y el animal, si bien por lo que leo por ahí en la novela lo importante son las andanzas del caballo. A lo largo de estas andanzas observaremos la estupidez de las cargas de caballería contra la infantería armada de potentes ametralladoras, el uso de los animales como tiro en ambulancias cuando las mecanizadas fallan, su trabajo hasta la extenuación tirando de las pesadas piezas artilleras, y la muerte de estos animales por hambre, enfermedades, el efecto de las bombas y la metralla, o simplemente quedando atrapadas entre las alambradas sembradas por los humanos en la llamada tierra de nadie.

En diversas ocasiones, con motivo de lecturas, televisión o cine, he comentado que hecho en falta grandes películas que inviten a la reflexión sobre lo que fue la Primera Guerra Mundial. Un conflicto que marcó de forma tremenda, y tremendamente negativa, el devenir del mundo durante el siglo XX. Es cierto que se pueden encontrar algunos buenos ejemplos de cine sobre el tema. Algunos filmes de entre guerras como All quiet on the western front (Sin novedad en el frente), basado en la imprescindible novela de Erich Maria Remarque, o A farewell to arms (Adiós a las armas), sobre el texto de Hemingway. Podemos recordar también la impresionante Paths of glory (Senderos de gloria) de Kubrick. En cine más moderno, sin duda Gallipoli es una película de referencia. Hay más. Pero no son muchas.

Cuando me enteré que Spielberg estaba detrás de una historia sobre este periodo, mi expectación se levantó. Recordemos que está detrás de filmes dedicados a la Segunda Guerra Mundial muy importantes como Empire of the sun (El imperio del sol), Schindler’s list (La lista de Schindler) o Saving Private Ryan (Salvar al soldado Ryan). Que ha producido series de televisión tan interesantes como Band of brothers (Hermanos de sangre) o The Pacific. O el díptico de Clint Eastwood dedicado a Iwo Jima, Flags of our fathers (Banderas de nuestros padres) y, especialmente, la maravillosa Letters from Iwo Jima (Cartas desde Iwo Jima). Te podrá gustar más o menos lo que se dice en este conjunto de producciones, pero se dice y se reflexiona mucho.

Sin embargo, detrás de una película excelente en cuanto a detalle en la producción, lujo en la filmación, con una fotografía clásica pero maravillosa, con una recreación excelente, con una demostración de saber hacer cinematográfico más que notable, se nos presenta una historia que me resulta pobre. Insuficiente. Facilona en sus planteamientos sentimentaloides. El chico majete que se va a la guerra a por su caballo, la pobre adolescente huerfanita y débil de salud que vive con su abuelito en plan Heidi, el pobre soldadito alemán de 14 años, los gestos heroicos aunque abundantemente estúpidos de la romántica caballería a la carga. Pero se pierde la posibilidad de utilizando los ojos del caballo como hilo conductor, realizar una reflexión más profunda con unos elementos que la película los tiene, pero los desaprovecha. La dura vida en las trincheras, las decisiones absurdas de los generales, el tremendo trabajo y esfuerzo en las baterías, los soldados fusilados por causas diversas y en general crueles, la vida o la muerte en la tierra de nadie, la guerra química, las enfermedades por desnutrición, agotamiento y por vivir en el barro, el sufrimiento de la población civil,… Todos ellos elementos que están ahí, en la historia, pero que quedan en segundo plano por la manipulación de los sentimientos, que ha sido siempre uno de los fuertes, pero también de los defectos del director.

En el plano de las interpretaciones, la coralidad de la película, con abundancia de personajes, hace que se diluyan un poco en el todo. El chaval inglés protagonista, Jeremy Irvine, lo hace razonablemente bien. Vemos destellos del abundante oficio por parte de Peter Mullan y Emily Watson de como padres del chaval. Y luego una retahila de personajes, cada uno con su ratito de protagonismo que en general cumplen con su cometido. Hay una cosa que hecho en falta. El reparto es multinacional. Los ingleses están interpretados por actores británicos. Los franceses/belgas por intérpretes de esta nacionalidad. Los alemanes, lo propio. Pero en vez de atreverse a rodar una película multilingüe que hubiese dado más profundidad y universalidad a la historia, los diálogos se producen todos en inglés pero con los acentos correspondientes. Lástima. Priman mucho, en exceso, los intereses comerciales orientados al mercado americano y anglosajón, sobre determinados aspectos artísticos. A Spielberg siempre le ha gustado el dinero, y eso ha marcado negativamente algunas de sus películas.

Como conclusión, hay que decir que globalmente considerada, la película es estimable. Se puede ir a ver sin ningún problema. A pesar de sus casi dos horas y media de duración, se pasa en un vuelo. Está muy bien hecha. Es bonito. Con bellos paisajes, con bellos atardeceres, con buena ambientación en los campos de batalla. Pero a algunos nos queda el sinsabor de que podría haber sido mucho más, y se ha perdido una gran ocasión. Todavía me falta la gran película moderna sobre aquel terrorífico e inhumano conflicto. Quizá, a dos años del centésimo aniversario de su comienzo, alguien se anime a por ello.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Hace unos años, de camino entre Bath e Ilfracombe, cuyo cementerio vemos en la foto, pasamos por los páramos de Devon. Retratados de forma idílica en la película de hoy, durante años han sido considerados como un lugar inquietante "por culpa" del sabueso de los Baskerville.

[Fotos de viajes] De viaje con Carlos, resumen de las últimas semanas

Fotografía personal, Viajes

Nuevamente, una selección de las fotos publicadas en las últimas semanas en mi tumblr De viaje con Carlos.

Palacio de Rosenborg en Copenhague.

Ayuntamiento en la Grande Place de Bruselas.

Piazza Cisterna en San Gimignano.

Arena de Verona.

Palacio de Schönbrunn en Viena.

Anochecer en los canales de Leiden.

Coches tirados por caballos en el Rynek Glówny de Cracovia.